<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Jagoba Álvarez Ereño]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jagoba-alvarez-ereno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jagoba Álvarez Ereño]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1054597/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[95 años de la proclamación de la II República: verdad frente a los bulos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/95-anos-proclamacion-ii-republica-frente-bulos_132_13134160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebd2871f-a6bd-40cd-a358-1b2b62692fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115562.jpg" width="1277" height="718" alt="95 años de la proclamación de la II República: verdad frente a los bulos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los datos demuestran que la conflictividad del periodo era un reflejo de la crisis europea y que el colapso del orden no fue una voluntad política, sino la consecuencia directa de un golpe de Estado gestado durante meses por sectores que nunca aceptaron la legalidad de las urnas"</p></div><p class="article-text">
        Este 14 de abril de 2026, 13 en el caso de Eibar, se celebra el 95 aniversario de la proclamaci&oacute;n de la Segunda Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola. Todo el periodo hist&oacute;rico que represent&oacute; esta segunda andadura republicana sigue siendo objeto de una intensa batalla de relatos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo, la historia se ve oscurecida por bulos que buscan presentar este periodo &uacute;nicamente como un pr&oacute;logo inevitable de la Guerra Civil. Sin embargo, los datos y el contexto europeo nos devuelven una imagen muy distinta: la de un esfuerzo democr&aacute;tico por la modernizaci&oacute;n en un continente que se desmoronaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En primer lugar, el mito del caos excepcional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existe la idea de que, desde su nacimiento, la Rep&uacute;blica fue un incendio constante de iglesias y asesinatos. Si bien hubo episodios de violencia, la Rep&uacute;blica disfrut&oacute; de periodos de notable estabilidad legislativa. Durante el Bienio Reformista (1931-1933), se aprobaron leyes de vanguardia como el voto femenino, el divorcio y la educaci&oacute;n laica, demostrando una voluntad de modernizaci&oacute;n institucional y no de caos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Espa&ntilde;a intentaba consolidar su democracia en Alemania y Austria, en los a&ntilde;os 20 y 30, los choques entre milicias de partidos dejaron cientos de muertos en las calles de Berl&iacute;n y Viena. Muy cerca, en Francia, hubo un intento de golpe de estado de extrema derecha en febrero de 1934 que deriv&oacute; en un intento de asalto de la Asamblea Nacional y una polarizaci&oacute;n extrema en la vida pol&iacute;tica francesa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental entender que la conflictividad social espa&ntilde;ola no era un rasgo &ldquo;gen&eacute;tico&rdquo; espa&ntilde;ol, sino un fen&oacute;meno europeo con muchos factores y en los que influyeron en gran medida el miedo de la burgues&iacute;a y grandes propietarios a la revoluci&oacute;n (1917) adem&aacute;s de la Crisis del 29 que agudiz&oacute; los nacionalismos y los movimientos de extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En segundo lugar, una supuesta &ldquo;planificaci&oacute;n&rdquo; del exterminio religioso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los bulos m&aacute;s da&ntilde;inos afirma que el Gobierno dise&ntilde;&oacute; un plan sistem&aacute;tico para eliminar a la Iglesia. La realidad jur&iacute;dica es que la Constituci&oacute;n de 1931 garantizaba la libertad de cultos. La violencia anticlerical m&aacute;s extrema estall&oacute; despu&eacute;s del golpe de Estado de julio de 1936, fruto del colapso del orden estatal y no de un decreto oficial.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hubo sectores de los partidos del Frente Popular que jalearon la violencia, figuras del gobierno como Manuel Aza&ntilde;a o incluso ministros socialistas intentaron (con poco &eacute;xito inicial) detener las sacas y salvar a religiosos. La persecuci&oacute;n fue fruto del desgobierno y del odio acumulado, no de un decreto oficial.
    </p><p class="article-text">
        El Estado republicano, como instituci&oacute;n, nunca legisl&oacute; contra la vida de los religiosos. De hecho, la Constituci&oacute;n de 1931 garantizaba la libertad de cultos, aunque limitaba el poder econ&oacute;mico y educativo de las &oacute;rdenes. El Gobierno de Juan Negr&iacute;n, por ejemplo, trabaj&oacute; activamente por restaurar el culto p&uacute;blico. De hecho, en 1938 se cre&oacute; el Comisariado de Cultos con el objetivo de normalizar la vida religiosa en la zona republicana y reabrir iglesias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Partido Nacionalista Vasco, un partido profundamente cat&oacute;lico, fue parte del poder republicano llegando a tener un ministro entre septiembre de 1936 y marzo de 1939. Si la Rep&uacute;blica hubiera tenido un plan de exterminio religioso, habr&iacute;a empezado por el norte. La diferencia fue que en Euskadi el Gobierno civil no perdi&oacute; el control del orden p&uacute;blico, demostrando que el problema no era la ideolog&iacute;a de la Rep&uacute;blica, sino el colapso del orden estatal en otras zonas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si la República hubiera tenido un plan de exterminio religioso, habría empezado por el norte. La diferencia fue que en Euskadi el Gobierno civil no perdió el control del orden público, demostrando que el problema no era la ideología de la República</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En tercer lugar, el inicio de la guerra fue en octubre del 34.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A menudo se se&ntilde;ala la Revoluci&oacute;n de octubre de 1934 como el evento que dio inicio al conflicto armado dos a&ntilde;os despu&eacute;s. En cierta medida, este bulo es utilizado principalmente para exculpar a los militares y no militares que organizaron el golpe de Estado del 17-18 de julio de 1936. De hecho, es una de las columnas argumentales m&aacute;s importantes del bando golpista durante la Guerra Civil y los 39 a&ntilde;os de dictadura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, antes de la Revoluci&oacute;n de octubre de 1934, no solo hubo un intento, sino una sucesi&oacute;n de movimientos para derribar o cambiar el r&eacute;gimen por la fuerza. Algunos de los m&aacute;s significativos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>A) La conspiraci&oacute;n de los &ldquo;Tres D&iacute;as&rdquo; (abril 1931)&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s proclamarse la Rep&uacute;blica hubo militares y mon&aacute;rquicos conspirando. El general Kindel&aacute;n y otros oficiales intentaron organizar una resistencia armada inmediata al ver que Alfonso XIII se marchaba. No lleg&oacute; a ejecutarse porque no encontraron apoyo suficiente en los cuarteles, pero la intenci&oacute;n estuvo ah&iacute; desde el &ldquo;minuto uno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>B) La &ldquo;Sanjurjada&rdquo; (10 de agosto de 1932)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este fue el primer gran golpe de Estado contra la Rep&uacute;blica que dieron ciertos militares.<strong> </strong>Su l&iacute;der fue<strong> </strong>el general Jos&eacute; Sanjurjo que se levant&oacute; en armas en Sevilla junto a un intento simult&aacute;neo en Madrid. El golpe fue un fracaso absoluto por la falta de coordinaci&oacute;n y la r&aacute;pida respuesta del gobierno, que ya estaba sobre aviso.
    </p><p class="article-text">
        Este golpe de Estado es la prueba irrefutable de que el sector reaccionario del ej&eacute;rcito intent&oacute; derribar la democracia mucho antes de cualquier supuesta &ldquo;amenaza bolchevique&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C) La Conspiraci&oacute;n de la &ldquo;Uni&oacute;n Militar Espa&ntilde;ola&rdquo; (UME)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fundada a finales de 1933, la UME era una organizaci&oacute;n clandestina de militares derechistas cuyo &uacute;nico fin era conspirar para dar un golpe de Estado si la situaci&oacute;n pol&iacute;tica no les favorec&iacute;a. No fue un evento puntual, sino una trama continua que estuvo activa durante a&ntilde;os y que fue la base del golpe definitivo de 1936.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D) El complot mon&aacute;rquico y el apoyo de Mussolini (marzo 1934)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Meses antes de octubre, representantes de los partidos mon&aacute;rquicos (Renovaci&oacute;n Espa&ntilde;ola y carlistas) viajaron a Roma para reunirse con Benito Mussolini. Buscaban asegurar el apoyo de la Italia fascista a trav&eacute;s de dinero y armas para derrocar a la Rep&uacute;blica. El viaje de los mon&aacute;rquicos a Roma demuestra que la desestabilizaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica era un proyecto internacional previo a la revoluci&oacute;n de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En cuarto lugar, la Rep&uacute;blica era un sat&eacute;lite de la URSS.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es com&uacute;n escuchar que Espa&ntilde;a, en 1936, estaba a punto de convertirse en una dictadura sovi&eacute;tica. P&iacute;o Moa es el m&aacute;ximo exponente. En libros como 'Los mitos de la Guerra Civil', sostiene que la Rep&uacute;blica dej&oacute; de ser democr&aacute;tica en 1934 y que en 1936 ya era un estado fallido entregado a los intereses de Stalin. Dede Vox se utiliza este discurso de forma abierta. En sus intervenciones sobre la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, por ejemplo, es com&uacute;n escuchar a sus l&iacute;deres afirmar que la Rep&uacute;blica era una &ldquo;dictadura roja&rdquo; o que el gobierno de 1936 no era leg&iacute;timo por su supuesta deriva sovi&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo,<strong> </strong>en ese a&ntilde;o el PCE era una fuerza minoritaria en el Parlamento. En las elecciones de febrero, el PCE obtuvo apenas 17 diputados de 473. Era una fuerza testimonial comparada con el PSOE o la Izquierda Republicana.
    </p><p class="article-text">
        La influencia de la URSS creci&oacute; despu&eacute;s del inicio de la Guerra Civil, principalmente porque fue el &uacute;nico pa&iacute;s (junto a M&eacute;xico) que vendi&oacute; armas a la Rep&uacute;blica. Es decir, la dependencia de la URSS fue una consecuencia de la guerra, no una causa. Al negarse Francia y Gran Breta&ntilde;a a vender armas al gobierno leg&iacute;timo (Pacto de No Intervenci&oacute;n), el gobierno de la Rep&uacute;blica no tuvo m&aacute;s opci&oacute;n que acudir al mercado sovi&eacute;tico para defenderse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En quinto lugar, los fraudes electorales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la legitimidad de las elecciones durante la Segunda Rep&uacute;blica no es nuevo, pero ha cobrado un vigor inusual en los &uacute;ltimos a&ntilde;os debido a ciertos sectores pol&iacute;ticos que buscan cuestionar la legalidad republicana. No es casualidad que esta acusaci&oacute;n provenga siempre de sectores de la derecha y solo hablen de los comicios de febrero de 1936 o incluso de los celebrados el 28 de junio de 1931, en ambos gan&oacute; la izquierda. Sin embargo, no lo digan sobre las elecciones generales de noviembre de 1933.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el presunto fraude en las elecciones de 1931 la acusaci&oacute;n suele centrarse en que fueron unas elecciones constituyentes organizadas por un Gobierno Provisional que ya hab&iacute;a empezado a legislar.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que se celebraron en un clima de enorme entusiasmo tras la ca&iacute;da de la monarqu&iacute;a y en el que la derecha estaba desorganizada, en estado de &ldquo;shock&rdquo; pol&iacute;tico, lo que explica la hegemon&iacute;a de la conjunci&oacute;n republicano-socialista. Acusar de fraude a estos comicios suele ser un intento de deslegitimar el origen mismo de la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La tesis del fraude masivo en 1936 fue popularizada recientemente por los historiadores Manuel &Aacute;lvarez Tard&iacute;o y Roberto Villa Garc&iacute;a a trav&eacute;s de su libro '1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular'. Estos autores sostienen que hubo irregularidades en el recuento de actas en provincias espec&iacute;ficas que pudieron alterar el n&uacute;mero de esca&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que, aunque hubo des&oacute;rdenes, presi&oacute;n callejera y la gesti&oacute;n de las actas en las comisiones de actas fue, en ocasiones, partidista, la mayor&iacute;a de los historiadores coinciden en que el triunfo del Frente Popular fue leg&iacute;timo en t&eacute;rminos globales. Incluso sin las actas en disputa, la derecha no habr&iacute;a tenido los votos suficientes para formar un gobierno estable.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de estos relatos distorsionados no es un ejercicio casual de memoria, sino una estrategia pol&iacute;tica deliberada para presentar la democracia republicana como un experimento fallido o una amenaza totalitaria. Sin embargo, los datos demuestran que la conflictividad del periodo era un reflejo de la crisis europea y que el colapso del orden no fue una voluntad pol&iacute;tica, sino la consecuencia directa de un golpe de Estado gestado durante meses por sectores que nunca aceptaron la legalidad de las urnas. Recuperar el rigor hist&oacute;rico sobre la Segunda Rep&uacute;blica es, por tanto, un paso indispensable para comprender que la guerra no fue un destino inevitable, sino el resultado del boicot violento a un esfuerzo de modernizaci&oacute;n que intent&oacute; situar a Espa&ntilde;a a la vanguardia de las democracias occidentales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/95-anos-proclamacion-ii-republica-frente-bulos_132_13134160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 19:45:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ebd2871f-a6bd-40cd-a358-1b2b62692fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115562.jpg" length="316465" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ebd2871f-a6bd-40cd-a358-1b2b62692fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115562.jpg" type="image/jpeg" fileSize="316465" width="1277" height="718"/>
      <media:title><![CDATA[95 años de la proclamación de la II República: verdad frente a los bulos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ebd2871f-a6bd-40cd-a358-1b2b62692fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115562.jpg" width="1277" height="718"/>
      <media:keywords><![CDATA[Segunda República,Guerra Civil Española,Fascismo,Extrema derecha,PNV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Euskara harresi gisa aurkeztearen arriskua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/euskara-harresi-gisa-aurkeztearen-arriskua_132_13094502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3498daa6-341a-48ec-9a69-f471f0ff7298_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Euskara harresi gisa aurkeztearen arriskua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Arazoa ikastea ezinezko egiten dioten baldintzak izan daitezke (euskaltegi publikoetan toki falta, bizitzarekin uztartu ezin diren lan-ordutegiak, bakoitzak ikasteko duen gogoa, etab.). Baina ez hizkuntza"</p></div><p class="article-text">
        Joan den martxoaren 21ean, Gipuzkoako PPko Nuevas Generaciones-ko antolakuntza eta ekintza politikoko idazkariordeak bideo bat argitaratu zuen, administrazio publikoko lanpostuetarako euskara titulazioa eskatzearen aurka gogor eginez. Izan ere, bere atzean &ldquo;Fundaci&oacute;n Popular de estudios vascos&rdquo; irakur zitekeen bitartean egin zuen. Modu bitxia &ldquo;euskal gauzen&rdquo; inguruko ikerketa sustatzeko.
    </p><p class="article-text">
        Bere diskurtsoan, euskara &ldquo;kontrol sozialerako eta diskriminaziorako tresna&rdquo; gisa definitu zuen. Baieztapen horrek errealitate juridikoa ukatzen du: euskara Euskal Autonomia Erkidegoko hizkuntza koofiziala da, Konstituzioak eta Autonomia Estatutuak babestua. Administrazioan hizkuntza-eskakizuna eskatzea ez da kontrol neurri bat, herritarrek bi hizkuntza ofizialetako edozeinetan artatuak izateko duten eskubidea bermatzea baizik. Diskriminazioa, berez, euskaldun batek bere administrazioan bere hizkuntza erabili ezin izatea litzateke. Gero, eskatu beharreko eskakizunei buruz eztabaidatu ahal izango dugu, baina mutil honek dioenetik oso urrun dago.
    </p><p class="article-text">
        PP ez da bide horretan bakarra. Vox-ek ere administrazioan euskara normalizatzeko dekretuaren aurkako errekurtsoa iragarri zuen, funtzionario erdaldunak &ldquo;diskriminatzen&rdquo; dituela argudiatuz. Are gehiago, Santiago Abascal-ek Kongresuko Araudia aldatzea proposatu zuen, diputatuek gaztelaniaz bakarrik egin dezaten , eta ekainean, Euskararen eta Hizkuntzen Ikaskuntzarako Institutua kentzea eskatu zuten, PPren babesarekin, euskara &ldquo;inposizio&rdquo; gisa hartzen dutelako. Ekainean, Vox-ek Euskararen eta Hizkuntzen Ikaskuntzarako Institutua kentzea eskatu zuen Eusko Legebiltzarrean. Ekimena PPk babestu zuen, eta Institutuak &ldquo;Euskadin euskararen inposizio linguistikoan sakontzea helburu duen tresna&rdquo; bat dela argudiatzen zuen.
    </p><p class="article-text">
        Bideoan erabilitako argumentua, non venezuelar batek euskara ez jakiteagatik &ldquo;bonbilla bat ere aldatu ezin duela&rdquo; esaten den, hiperbole demagogiko hutsa da. Funtzio publikorako sarbidea merituan eta gaitasunean oinarritzen da. Hizkuntza titulazioa beste edozein meritu edo eskakizun bezalakoa da, legeen ezagutza edo titulu akademikoak bezala. Gainera, lanpostu guztiek ez dute maila bera eskatzen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Euskara txikitatik jaso&rdquo; duen norbaitek, atzerritik edo Espainiako probintzia batetik datorrenarekin konparatuta, abantaila duela esaten du. Ez du kontuan hartzen euskal hezkuntza sistemak edonori uzten diola hizkuntza ikasten, bere jatorria edozein dela ere. 
    </p><p class="article-text">
        Migratzaileak instrumentalizatzea euskara &ldquo;oztopo&rdquo; gisa aurkezteko maltzurkeria da. Euskal hezkuntza ereduak integrazioa bilatzen du elebitasunaren bidez, jatorria edozein dela ere aukera berdinak bermatzeko. Gaur egun, milaka dira txikitatik euskara ikasi duten migratzaileen seme-alabak (venezuelarrak, kolonbiarrak, txinatarrak., etab.), hizkuntza kohesiorako tresna gisa erabiltzen dutenak. Euskara zerbait &ldquo;hereditario&rdquo; edo baztertzaile gisa aurkeztea, ikasi duten eta kohesiorako tresna gisa erabiltzen duten milaka euskaldunen errealitatea ukatzea da.
    </p><p class="article-text">
        PP dela egoera hau &ldquo;lehengoratzea&rdquo; proposatzen duen alderdi bakarra esatea txantxa bat da, gobernatzen duen edo gobernatu duen beste erkidego batzuetan ere (Galizia, Balear Uharteak edo Valentziako Erkidegoa, esaterako) hizkuntza eskakizunak daudelako. Beraien diskurtsoa hauteskunde komenientziaren eta eskualdeko nazionalismoarekin bilatzen duten konfrontazio mailaren arabera aldatzen da.
    </p><p class="article-text">
        Ez, euskara ez da arazoa. Arazoa pertsonak inguratzen dituena eta ikastea ezinezko egiten dioten baldintzak izan daitezke (euskaltegi publikoetan toki falta, bizitzarekin uztartu ezin diren lan-ordutegiak, bakoitzak ikasteko duen gogoa, etab.). Baina ez hizkuntza.
    </p><p class="article-text">
        Ondorioz, euskara gatazka politikoaren erdian jartzea errealitate sozialari bizkarra ematea da. Hizkuntza eskakizunak ez dira harresiak, herritar guztien eskubideak bermatzeko eta gizarte kohesionatuago bat eraikitzeko tresnak baizik. Eztabaida politikoak kudeaketa hobetzeko balio beharko luke, eta ez migratzaileen errealitatea instrumentalizatzeko edo gutxitutako hizkuntza bat erasotzeko. Azken finean, helburua ez baita inor kanpoan uztea, guztiei aukera berdinak eta elkarbizitzarako hizkuntza gaitasuna eskaintzea baizik.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/euskara-harresi-gisa-aurkeztearen-arriskua_132_13094502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:47:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3498daa6-341a-48ec-9a69-f471f0ff7298_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75813" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3498daa6-341a-48ec-9a69-f471f0ff7298_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75813" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Euskara harresi gisa aurkeztearen arriskua]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3498daa6-341a-48ec-9a69-f471f0ff7298_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Euskera,PP - Partido Popular,Vox,Santiago Abascal,Idiomas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Víctimas educadoras y la necesidad de integrar Adi-Adian en el currículo escolar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/victimas-educadoras-necesidad-integrar-adi-adian-curriculo-escolar_132_13072755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c1d0ee4-5121-404e-b180-4a584c3e3bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x116y195.jpg" width="1200" height="675" alt="Víctimas educadoras y la necesidad de integrar Adi-Adian en el currículo escolar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El uso de testimonios ayuda a humanizar lo sucedido, permitiendo que nuestros estudiantes conecten emocionalmente con la vivencia de la víctima"</p></div><p class="article-text">
        El programa Adi-Adian dio comienzo en 2014. Le precedi&oacute; el Plan para la Convivencia Democr&aacute;tica y la Deslegitimaci&oacute;n del Terrorismo, del Gobierno socialista de Patxi L&oacute;pez, en el que se inclu&iacute;a un proyecto de materiales did&aacute;cticos para deslegitimar el terrorismo y llevar&aacute; a las aulas testimonios directos de v&iacute;ctimas del terrorismo. Desde entonces este ha venido trabajando en las aulas de los centros escolares de Euskadi con los testimonios de diferentes v&iacute;ctimas del terrorismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El uso de testimonios ayuda a humanizar lo sucedido, permitiendo que nuestros estudiantes conecten emocionalmente con la vivencia de la v&iacute;ctima. A trav&eacute;s del relato directo de estas v&iacute;ctimas educadoras, se promueve el desarrollo de la empat&iacute;a y el an&aacute;lisis cr&iacute;tico sobre las consecuencias del uso de la violencia. Al mismo tiempo, act&uacute;a como una herramienta para generar rechazo a la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Al participar en estas sesiones, tanto el alumnado como el centro educativo se convierten en agentes de memoria. Es decir, asumen la responsabilidad de mantener vivo el recuerdo para evitar el olvido.
    </p><p class="article-text">
        A nivel pedag&oacute;gico permite trabajar conceptos sobre los derechos humanos que, de otro modo, el alumnado suele desconocer debido a su falta de saber respecto al contexto sociopol&iacute;tico de la &eacute;poca. Se fomenta la involucraci&oacute;n del estudiante de manera significativa en su propio aprendizaje &eacute;tico. Finalmente, ayudan a los j&oacute;venes a comprender realidades que, en ocasiones, han sido silenciadas dentro de sus propias familias. No pocas veces hay alumnos que son conscientes de lo que estaba sucediendo en sus casas tras escuchar el relato de una v&iacute;ctima del terrorismo y la violencia por motivaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La importancia del programa es evidente, pero surgen varias preguntas: &iquest;Por qu&eacute; tiene tan poco impacto a nivel social? &iquest;Por qu&eacute; se llega a tan pocos estudiantes? &iquest;Qu&eacute; se podr&iacute;a hacer para que esto dejase de ser as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        El principal h&aacute;ndicap que tiene el programa Adi-Adian es que se trata de un programa voluntario. Es decir, no est&aacute; dentro del programa lectivo de las etapas de secundaria obligatoria, secundaria o estudios superiores. Por lo tanto, el programa depende exclusivamente de la sensibilidad y el compromiso personal de directores o profesores espec&iacute;ficos (normalmente de &aacute;reas como Geograf&iacute;a e Historia, Valores &Eacute;ticos o Filosof&iacute;a). Este es el principal escollo por el que su alcance no sea mayor o total y, por lo tanto, por lo que se generan los siguientes inconvenientes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si ese docente comprometido cambia de centro o se jubila el programa suele desaparecer de ese centro educativo. En la mayor parte de los casos no es un compromiso institucional del centro, sino un esfuerzo individual. Tambi&eacute;n debemos tener en cuenta la sobrecarga de trabajo, los docentes deben buscar el hueco en un curr&iacute;culo muy completo, lo que muchas veces lleva a que se sacrifiquen las sesiones de preparaci&oacute;n previa a la visita de la v&iacute;ctima o de reflexi&oacute;n posterior. Es decir, no hay un trabajo previo con el alumnado. Algo absolutamente necesario para preparar a los oyentes para escuchar el testimonio que van a escuchar. En otras ocasiones tambi&eacute;n suele suceder que no hay trabajo posterior con el alumnado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de centros escolares que participan en el programa es peque&ntilde;o. Seg&uacute;n los datos del Eustat de 2023/2024, publicado en julio de 2025, la CAV ten&iacute;a al menos 1.200 centros escolares no universitarios. De estos, alrededor de 333 impart&iacute;an Educaci&oacute;n Secundaria Obligatoria (ESO) y 210 Bachillerato. De los 333 centros, 132 son p&uacute;blicos y 201 son privados. De estos &uacute;ltimos, 97 son concertados. En 2024, por ejemplo, el programa lleg&oacute; a 31 centros educativos de secundaria. Es decir, se lleg&oacute; &uacute;nicamente al 9,30% de los centros educativos de esas etapas y la mayor&iacute;a eran centros educativos concertados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos del Diagn&oacute;stico del sistema educativo vasco de 2025, publicado en febrero de este a&ntilde;o, hab&iacute;a un total de 123.059 estudiantes de ESO y Bachillerato. En 2024, por ejemplo, el n&uacute;mero de alumnos que participaron en Adi-Adian fue de 2630. Es decir, se lleg&oacute; a un 2,13% del total de los alumnos y las alumnas de la etapa Secundaria.
    </p><p class="article-text">
        Ante estos datos, la conclusi&oacute;n es clara: la voluntariedad del programa genera una desigualdad en el acceso a la Memoria. El alumnado que recibe este impacto no lo hace por un derecho educativo garantizado, sino por suerte seg&uacute;n el centro donde estudie. Esto impide que la deslegitimaci&oacute;n de la violencia sea un est&aacute;ndar de aprendizaje com&uacute;n para toda la juventud vasca, dejando fuera a la mayor parte de los centros que, por falta de tiempo, desconocimiento o reticencia, deciden no solicitarlo. En definitiva, no todos los j&oacute;venes vascos reciben la misma formaci&oacute;n en memoria y convivencia, lo que genera una brecha en la base &eacute;tica com&uacute;n de las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Al no ser parte del programa lectivo, Adi-Adian es percibido a veces como una charla puntual en lugar de un proceso pedag&oacute;gico serio. A esto debemos a&ntilde;adir que, al no estar integrado en el programa lectivo, los contenidos no suelen ser evaluables, lo que puede relajar la atenci&oacute;n de una parte del alumnado que lo percibe como un descanso de las materias importantes. Podr&iacute;amos decir que existe una desconexi&oacute;n curricular en el que cuesta m&aacute;s conectar el testimonio de la v&iacute;ctima educadora con los temas que el alumno est&aacute; estudiando en ese momento (Derechos Humanos, Dictadura, Transici&oacute;n, etc.), perdi&eacute;ndose la oportunidad de que el testimonio sirva como fuente primaria de estudio hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto provoca inconvenientes como que las entidades que trabajan con este programa no puedan prever cu&aacute;ntos centros lo solicitar&aacute;n cada a&ntilde;o y se generen picos de demanda en fechas se&ntilde;aladas (como el D&iacute;a de la Memoria), mientras que el resto del a&ntilde;o el programa tiene menos actividad, lo que complica la gesti&oacute;n de las agendas de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Vinculado a ello hay otro problema externo: el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas es reducido. Apenas una veintena de ellas, entre las que se encuentran tanto v&iacute;ctimas de ETA como de grupos terroristas de extrema derecha o de violencia del Estado, participan en el programa. Aqu&iacute; se observan diferentes factores: el hecho de que haya v&iacute;ctimas que no deseen participar por no encontrarse preparadas para hablar de ello en p&uacute;blico; los que al contrario, sin dejar de lado el recuerdo, han decidido seguir con su vida; o los que tras participar en m&uacute;ltiples visitas al aula necesitan un descanso o entienden que ya han cumplido. Todos estos factores son comprensibles, entendibles y absolutamente respetables.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto le sumamos que el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas de primera fuente de informaci&oacute;n se va reduciendo por edad. El envejecimiento de estas v&iacute;ctimas, est&aacute; empezando a crear y crear&aacute; una limitaci&oacute;n de estos testimonios de manera directa en un breve tiempo. Por ese motivo, es fundamental que se abra el espectro a&ntilde;adiendo a v&iacute;ctimas de persecuci&oacute;n. As&iacute; como a v&iacute;ctimas de segunda generaci&oacute;n o material audiovisual de los testimonios de las v&iacute;ctimas de primera fuente.
    </p><p class="article-text">
        La integraci&oacute;n de Adi-Adian en el programa lectivo por parte del Departamento de Educaci&oacute;n es fundamental para garantizar que la formaci&oacute;n en memoria y convivencia sea un derecho educativo garantizado y no una cuesti&oacute;n de azar seg&uacute;n el centro. Se evitar&iacute;a que el proyecto desaparezca cuando un docente comprometido se traslada o se jubila, convirti&eacute;ndolo en un compromiso institucional. Asegurar&iacute;a que existan espacios curriculares espec&iacute;ficos para el trabajo previo y posterior con el alumnado, fundamentales para la asimilaci&oacute;n &eacute;tica del testimonio. Estabilizar&iacute;a la gesti&oacute;n de las entidades y las agendas de las v&iacute;ctimas, evitando picos de demanda estacionales y permitiendo una planificaci&oacute;n pedag&oacute;gica seria y evaluable.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, transformar Adi-Adian en una pieza troncal del curr&iacute;culo es el paso necesario para que el testimonio de las v&iacute;ctimas deje de ser una charla puntual y se convierta en una herramienta sistem&aacute;tica de deslegitimaci&oacute;n de la violencia y de construcci&oacute;n de una base &eacute;tica s&oacute;lida para las futuras generaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/victimas-educadoras-necesidad-integrar-adi-adian-curriculo-escolar_132_13072755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 21:17:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2c1d0ee4-5121-404e-b180-4a584c3e3bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x116y195.jpg" length="111217" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2c1d0ee4-5121-404e-b180-4a584c3e3bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x116y195.jpg" type="image/jpeg" fileSize="111217" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Víctimas educadoras y la necesidad de integrar Adi-Adian en el currículo escolar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2c1d0ee4-5121-404e-b180-4a584c3e3bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x116y195.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Víctimas del terrorismo,Patxi López,PSE - Partido Socialista de Euskadi,ETA,Terrorismo,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra que no todos perdimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/guerra-no-perdimos_132_12970638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60e0cd8e-0ea1-4d72-99aa-2de220d61c65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra que no todos perdimos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No pierde igual quien escribe una columna en un gran diario nacional que quien debe recurrir a la justicia internacional para recuperar el cuerpo de un abuelo"</p></div><p class="article-text">
        Promet&iacute;a ser un encuentro literario de alto nivel, pero se ha convertido en el epicentro de una agria disputa. El ciclo de conferencias coordinado por el acad&eacute;mico Arturo P&eacute;rez-Reverte y el periodista Jes&uacute;s Vigorra fue cancelado tras una cascada de renuncias a participar.
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; con la renuncia a participar de David Ucl&eacute;s, que expuso como motivo la presencia en el programa del expresidente Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y del exdirigente de Vox, Iv&aacute;n Espinosa de los Monteros. Para Ucl&eacute;s, compartir espacio con figuras que, a su juicio, han vulnerado derechos fundamentales, supondr&iacute;a una traici&oacute;n a sus principios y a la honestidad de su obra. A esta renuncia le sigui&oacute; la del coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Ma&iacute;llo. Tras este, le siguieron las de otras personalidades.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he tenido la duda de si participar en charlas o conferencias en las que, de partida, se blanquea el fascismo es un acierto o un error. Y es que el ciclo de conferencias comenz&oacute; mal con su t&iacute;tulo: &ldquo;1936: La guerra que todos perdimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s de que estallara todo, P&eacute;rez-Reverte escribi&oacute; en su red social: &ldquo;Sin duda hubo un bando vencedor y un bando derrotado; pero todos los espa&ntilde;oles perdimos mucho: la libertad, la justicia, el progreso, los derechos civiles, la liberaci&oacute;n de la mujer, la dignidad y la democracia&rdquo;. Sin embargo, la realidad es que esa democracia, esa libertad, esos derechos humanos, los perdieron solo los que lucharon para defenderlos. Hubo una parte de la poblaci&oacute;n que no perdi&oacute; nada de eso porque no quer&iacute;a nada de todas esas cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto le acompa&ntilde;&oacute; un art&iacute;culo titulado &ldquo;La guerra que todos seguimos perdiendo&rdquo;. Al decir que &ldquo;todos perdimos&rdquo; diluye la responsabilidad espec&iacute;fica del bando golpista. Reverte presenta el conflicto como un &ldquo;destino tr&aacute;gico&rdquo; en lugar de como el resultado de decisiones pol&iacute;ticas y militares concretas, lo que resta rigor al an&aacute;lisis hist&oacute;rico. El art&iacute;culo fracasa en su intenci&oacute;n de presentarse como un baluarte de la libertad de expresi&oacute;n porque no acepta la libertad de asociaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay cierto ejercicio de cinismo frente a las familias que, noventa a&ntilde;os despu&eacute;s, siguen buscando en cunetas y fosas los restos de sus familiares. No pierde igual quien escribe una columna en un gran diario nacional que quien debe recurrir a la justicia internacional para recuperar el cuerpo de un abuelo. Mientras los vencedores pudieron enterrar, honrar y dignificar a sus muertos desde 1939, una parte de Espa&ntilde;a sigue perdiendo la batalla por el derecho al duelo. Para estas personas, la guerra no es una met&aacute;fora intelectual, es un duelo suspendido por decreto.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;p&eacute;rdida com&uacute;n&rdquo; se desmorona con la pervivencia de la simbolog&iacute;a franquista en el espacio p&uacute;blico. No es una p&eacute;rdida compartida cuando un familiar de un represaliado madrile&ntilde;o debe caminar cada d&iacute;a bajo una placa que reza &ldquo;Calle de los ca&iacute;dos de la Divisi&oacute;n Azul&rdquo; porque un alcalde se niega a aplicar la Ley de Memoria Democr&aacute;tica. La existencia de estas calles es la prueba de que la guerra, para algunos, se sigue ganando (en forma de honor p&uacute;blico) y para otros, se sigue perdiendo (en forma de humillaci&oacute;n cotidiana).
    </p><p class="article-text">
        Muchos acusan a Ucl&eacute;s de sectarismo e incoherencia por retirar su asistencia. Se&ntilde;alan que no tiene reparos en publicar con el Grupo Planeta (donde tambi&eacute;n publica Aznar) o en aceptar premios con nombres de raigambre falangista, como el Nadal. Estos argumentos son, cuanto menos, endebles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que un escritor comparta una plataforma comercial (por ejemplo, una editorial) con alguien no implica que valide sus ideas. Bajo esa l&oacute;gica, ning&uacute;n autor podr&iacute;a publicar en grandes grupos editoriales, Amazon o vender en librer&iacute;as donde existan libros de ideolog&iacute;as opuestas. Es una exigencia de pureza absoluta que har&iacute;a imposible cualquier actividad profesional en el mundo contempor&aacute;neo para un escritor. Estar en el mismo cat&aacute;logo editorial (Planeta) es una relaci&oacute;n comercial indirecta. Ucl&eacute;s no colabora con Aznar por el hecho de que sus libros compartan almac&eacute;n. La posible equiparaci&oacute;n con el ciclo de conferencias ser&iacute;a si Ucl&eacute;s escribiese un libro junto a Aznar, pero no es el caso.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al argumento sobre el Premio Nadal, aunque su nombre rinde homenaje a Eugenio Nadal (redactor de la revista falangista 'Destino'), el premio ha evolucionado durante 80 a&ntilde;os hacia una instituci&oacute;n literaria plural. Ganar un premio no significa suscribirse a la ideolog&iacute;a de la persona que le dio nombre hace casi un siglo. Los cr&iacute;ticos intentan establecer un anacronismo: juzgar una decisi&oacute;n de 2024 bas&aacute;ndose en el contexto de 1944. Adem&aacute;s, rechazar el Nadal por su origen obligar&iacute;a a rechazar casi cualquier instituci&oacute;n espa&ntilde;ola que sobreviviera o naciera durante la dictadura, lo cual es un argumento reduccionista. Por esa regla de tres no podr&iacute;amos escuchar el Concierto de A&ntilde;o Nuevo ya que fue una creaci&oacute;n nazi. Tampoco podr&iacute;amos vestir ropa de Hugo Boss por haber hecho los uniformes de las SS, ni conducir un veh&iacute;culo Volkswagen.
    </p><p class="article-text">
        Se ha se&ntilde;alado las supuestas incoherencias de Ucl&eacute;s para presentarlo como un &ldquo;izquierdista de sal&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, este argumento es igual de reduccionista que los anteriores. Sugiere que, para tener una posici&oacute;n &eacute;tica sobre la memoria hist&oacute;rica, un autor debe vivir en la indigencia o fuera del sistema comercial. Es una forma de silenciar cualquier cr&iacute;tica social: si tienes &eacute;xito, eres un hip&oacute;crita; si no lo tienes, eres un resentido.
    </p><p class="article-text">
        He llegado a leer columnas cr&iacute;ticas con Ucl&eacute;s tituladas &ldquo;El fascismo de los antifascistas&rdquo; en las que la autora centraba la cr&iacute;tica en el supuesto ego del autor, evitando responder a la pregunta central: &iquest;es &eacute;ticamente problem&aacute;tico que un congreso hist&oacute;rico sea copado por pol&iacute;ticos en activo de ideolog&iacute;a marcadamente sesgada? El art&iacute;culo se centra en el ataque personal y no en la discusi&oacute;n de principios. Aunque lo m&aacute;s complicado de entender es lo de calificar de &ldquo;fascismo&rdquo; que un escritor decida, por voluntad propia, no asistir a un evento. Llamar &ldquo;fascista&rdquo; a quien ejerce su derecho a no compartir espacio con Aznar es una pirueta sem&aacute;ntica que busca escandalizar m&aacute;s que analizar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Participar en un congreso, sentarse en la misma mesa y compartir un cartel publicitario s&iacute; implica una acci&oacute;n conjunta y una validaci&oacute;n del espacio de debate propuesto. Por ese motivo, participar de este tipo de conferencias siempre me ha generado muchas dudas y pocas certezas.
    </p><p class="article-text">
        La tesis principal de una de las participantes que renunci&oacute; a asistir es que la cancelaci&oacute;n supone una derrota para la convivencia. Grosso modo argumenta que evitar el encuentro empobrece la democracia, asume que cualquier foro es constructivo. Sin embargo, no aborda el argumento de fondo de Ucl&eacute;s: la diferencia entre un di&aacute;logo acad&eacute;mico y un acto de propaganda. Al invitar a pol&iacute;ticos en activo o de primera l&iacute;nea a un ciclo cultural, el di&aacute;logo corre el riesgo de convertirse en una plataforma de legitimaci&oacute;n pol&iacute;tica. Para que un di&aacute;logo sea real, debe haber un consenso m&iacute;nimo sobre la verdad hist&oacute;rica y un respeto escrupuloso por la libertad de los participantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo esto, sigo teniendo m&aacute;s dudas que certezas respecto a la asistencia a este tipo de actos. Lo que s&iacute; tengo claro es que, noventa a&ntilde;os despu&eacute;s, la Guerra Civil sigue siendo una cuesti&oacute;n en la que el consenso sobre nuestro pasado sigue siendo una asignatura pendiente. Seguir creyendo que el proceso llamado 'Transici&oacute;n' cerr&oacute; alguna herida es un error, mucho menos a&uacute;n en los &uacute;ltimos tiempos en los que el revisionismo y blanqueamiento del franquismo es una realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/guerra-no-perdimos_132_12970638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 20:46:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60e0cd8e-0ea1-4d72-99aa-2de220d61c65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="21985308" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60e0cd8e-0ea1-4d72-99aa-2de220d61c65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="21985308" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La guerra que no todos perdimos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60e0cd8e-0ea1-4d72-99aa-2de220d61c65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arturo Pérez-Reverte,Guerra Civil Española,Fascismo,Francisco Franco,Vox,José María Aznar,Iván Espinosa de Los Monteros,PP - Partido Popular,IU - Izquierda Unida,Antonio Maíllo,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los talleres sobre la violencia del terrorismo: un desafío de enseñar el pasado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/talleres-violencia-terrorismo-desafio-ensenar-pasado_132_12935131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61acbf73-4786-494a-b42a-1ada7f58e49d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055326.jpg" width="623" height="350" alt="Los talleres sobre la violencia del terrorismo: un desafío de enseñar el pasado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Más allá de las siglas o la ideología que intente justificar la violencia, el foco de cualquier iniciativa educativa debe ser la defensa innegociable de los derechos humanos"</p></div><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, Isabel D&iacute;az Ayuso, vuelve a usar a ETA y las v&iacute;ctimas para hacer una cr&iacute;tica pol&iacute;tica. Esta vez fue hace escasos d&iacute;as con motivo del acto de homenaje a Gregorio Ordo&ntilde;ez por el aniversario de su asesinato a manos de ETA. En aquel atril dijo: &ldquo;Si nace un nuevo Gregorio Ordo&ntilde;ez en el Pa&iacute;s Vasco que pueda ganar ampliamente en las urnas, &iquest;volver&iacute;a a tener que vivir escoltado?&rdquo;. Apenas dos meses antes la presidenta de la Comunidad de Madrid dijo que ETA est&aacute; &ldquo;preparando su asalto al Pa&iacute;s Vasco y Navarra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay ocasiones en las que hay que saber estar a la altura del cargo, pero por alguna raz&oacute;n los hay que se esmeran en comportarse de manera indigna.
    </p><p class="article-text">
        La utilizaci&oacute;n espuria de la memoria de las v&iacute;ctimas del terrorismo de ETA es un habitual en determinadas personas que ostentan alg&uacute;n cargo de representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Esto resulta contraproducente para las nuevas generaciones que no han conocido, afortunadamente, el horror del terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        La propia Comunidad de Madrid comenz&oacute; en octubre con unos talleres ('Pasado y presente del terrorismo de ETA: el testimonio de los j&oacute;venes') con charlas de 50 minutos a lo largo del primer trimestre, extensibles al 2026. Esta iniciativa provoc&oacute; una oleada de cr&iacute;ticas que denunciaron la falta de rigor hist&oacute;rico, un marcado sesgo ideol&oacute;gico y la exclusi&oacute;n de las asociaciones mayoritarias de v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el historiador Casquete y el periodista Luis R. Aizpeolea, el taller incurre en errores de bulto. Por ejemplo, mientras en la charla se afirm&oacute; que el 80% de los asesinatos de ETA ocurrieron en democracia, los datos del 'Informe Foronda' sit&uacute;an esa cifra en casi el 95%. A esto se suma la imprecisi&oacute;n en las cifras de fallecidos ya que los ponentes hablaban de &ldquo;unos cientos&rdquo;, por no hablar tambi&eacute;n de que el car&aacute;cter &ldquo;racista&rdquo; que el taller atribuye a ETA es otro error historiogr&aacute;fico de las personas que han dise&ntilde;ado este taller.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se cont&oacute; para esto con una asociaci&oacute;n inexperta como Ego Non en estas cuestiones? Las v&iacute;ctimas que acuden a dar estas charlas deben tener un trabajo previo, en muchos casos con acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico. Resulta curioso que no se haya querido contar con asociaciones de v&iacute;ctimas como FVT, AVT o COVITE, con una larga experiencia en el trabajo con las v&iacute;ctimas. Sorprende, m&aacute;s a&uacute;n, que no se hayan querido contar con entidades que sin representan a v&iacute;ctimas del terrorismo tienen una dilatada experiencia de a&ntilde;os de trabajar con v&iacute;ctimas de violencia armada.
    </p><p class="article-text">
        Es importante que se multipliquen en las aulas iniciativas pedag&oacute;gicas sobre estos temas de nuestro pasado. Por eso, lo ideal para las nuevas generaciones es que los participantes pasen por una preparaci&oacute;n previa con expertos y deban ser muy rigurosos con el tratamiento de la informaci&oacute;n hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hablamos de pedagog&iacute;a o de cuesti&oacute;n pol&iacute;tica? Dec&iacute;a acertadamente, sobre estos talleres, la diputada socialista Rafaela Romero que hablar de ETA en presente contribuye a la &ldquo;revictimizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta cuesti&oacute;n juegan un papel fundamental las v&iacute;ctimas educadoras. La educaci&oacute;n juega un papel fundamental en la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s tolerante y pac&iacute;fica, y uno de los m&eacute;todos m&aacute;s poderosos para lograrlo es a trav&eacute;s de los testimonios de las v&iacute;ctimas del terrorismo. Incorporar los testimonios de las v&iacute;ctimas del terrorismo dentro de los programas educativos tiene un gran valor pedag&oacute;gico, ya que permite tratar temas complejos como la violencia, la intolerancia, el odio y la venganza desde una perspectiva humanista y constructiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de pedagog&iacute;a, entonces debemos hablar de todas las v&iacute;ctimas del terrorismo y eso debe incluir necesariamente de las v&iacute;ctimas de los GAL, el BVE, la Triple A, Grupos Armados Espa&ntilde;oles, Guerrilleros de Cristo Rey o ultraderecha. No hacerlo convierte a los talleres en un proyecto limitado desde el inicio. No incluir a las v&iacute;ctimas de la violencia por motivaciones pol&iacute;ticas implica que los talleres surgen con un h&aacute;ndicap importante.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, por ejemplo, podr&iacute;an trabajar con los testimonios de los testigos en el atentado ultraderechista que cost&oacute; la vida a los cinco abogados laboralistas en enero de 1977 o el asesinato de Arturo Ruiz Garc&iacute;a el d&iacute;a antes cerca de la Gran V&iacute;a madrile&ntilde;a. Tambi&eacute;n podr&iacute;an trabajar con los familiares de Jos&eacute; Luis Alcanz&oacute;, apaleado hasta la muerte en septiembre de 1979 por j&oacute;venes de extrema derecha (relacionados con Fuerza Nueva) en el parque del Retiro y que reconocido oficialmente como v&iacute;ctima del terrorismo en 2001. Hay m&aacute;s testimonios: las personas que conocieron a Yolanda Gonz&aacute;lez Mart&iacute;n, asesinada en febrero de 1980; o los que conoc&iacute;an a Juan Carlos Garc&iacute;a P&eacute;rez asesinado en Ciudad Lineal en mayo de ese a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las siglas o la ideolog&iacute;a que intente justificar la violencia, el foco de cualquier iniciativa educativa debe ser la defensa innegociable de los derechos humanos. Trabajar la vulneraci&oacute;n de estos derechos sin distinciones, provenga del terrorismo de ETA o de cualquier otra forma de violencia pol&iacute;tica. En Euskadi se hace.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el objetivo es construir una sociedad democr&aacute;tica, no se pueden establecer jerarqu&iacute;as entre las v&iacute;ctimas. Reconocer el sufrimiento causado por grupos como el GAL, el BVE o la extrema derecha, junto al de las v&iacute;ctimas de ETA, no resta importancia a ninguna tragedia. La realidad es que refuerza el mensaje de que ninguna causa pol&iacute;tica est&aacute; por encima de la dignidad humana y la vida. Solo a trav&eacute;s de una mirada inclusiva y rigurosa se puede desactivar el discurso del odio y evitar que las nuevas generaciones hereden los sesgos del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Solo cuando seamos capaces de honrar a todas las v&iacute;ctimas y rechazar toda violencia con la misma firmeza, estaremos preparando a los j&oacute;venes para un futuro donde la convivencia y el respeto a los derechos humanos sean los &uacute;nicos protagonistas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/talleres-violencia-terrorismo-desafio-ensenar-pasado_132_12935131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 20:45:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/61acbf73-4786-494a-b42a-1ada7f58e49d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055326.jpg" length="71489" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/61acbf73-4786-494a-b42a-1ada7f58e49d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055326.jpg" type="image/jpeg" fileSize="71489" width="623" height="350"/>
      <media:title><![CDATA[Los talleres sobre la violencia del terrorismo: un desafío de enseñar el pasado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/61acbf73-4786-494a-b42a-1ada7f58e49d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055326.jpg" width="623" height="350"/>
      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Terrorismo,Terroristas,ETA,Víctimas ETA,Covite,GAL,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desafío de enseñar la dictadura en la España y Euskadi actuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/desafio-ensenar-dictadura-espana-euskadi-actuales_132_12860229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7772930-4339-4093-ab55-ff0601cb65da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desafío de enseñar la dictadura en la España y Euskadi actuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Mientras los regímenes europeos se presentan como totalitarismos ajenos y unánimemente condenados, el franquismo se aborda a menudo con un enfoque neutralizado"</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2025 llega a su fin tras doce meses de intensa actividad institucional. El Gobierno ha organizado numerosos actos para reivindicar la democracia en el marco del 50.&ordm; aniversario de la muerte de Franco, pero, una vez apagados los focos, surge la gran pregunta: &iquest;y ahora qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Medio siglo despu&eacute;s de la desaparici&oacute;n del dictador, la ense&ntilde;anza de la Guerra Civil y el franquismo en los centros escolares espa&ntilde;oles contin&uacute;a siendo una asignatura pendiente. Aunque la Ley de Memoria Democr&aacute;tica (2022) exige la inclusi&oacute;n del estudio de la represi&oacute;n y la lucha por las libertades, la realidad docente se topa con un doble muro: la asfixiante presi&oacute;n de los calendarios acad&eacute;micos y un revisionismo hist&oacute;rico que se difunde sin control en la esfera p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cuestiones m&aacute;s recurrentes es por qu&eacute; apenas se profundiza en estos contenidos en la Educaci&oacute;n Secundaria. Debemos considerar que el franquismo se imparte dentro de la asignatura de Historia Contempor&aacute;nea Universal, tanto en 4.&ordm; de la ESO como en 1.&ordm; de Bachillerato. Por su parte, la Historia de Espa&ntilde;a, donde se encuadra espec&iacute;ficamente el bloque sobre la dictadura, se aborda en 6.&ordm; de Primaria y en 2.&ordm; de Bachillerato, siendo en este &uacute;ltimo curso una materia obligatoria.
    </p><p class="article-text">
        El principal obst&aacute;culo radica en la extensi&oacute;n de las programaciones frente a la escasez de tiempo disponible. Esta limitaci&oacute;n obliga a menudo a impartir el curr&iacute;culo de forma acelerada, con un calado insuficiente para el alumnado. En Bachillerato, la situaci&oacute;n se agrava, pues el programa se orienta casi exclusivamente a preparar el examen de acceso a la universidad (EBAU). Esta din&aacute;mica no solo impide profundizar en los matices hist&oacute;ricos, sino que cercena cualquier posibilidad de fomentar el debate cr&iacute;tico y la participaci&oacute;n activa en el aula.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existe una brecha educativa significativa: no todo el alumnado cursa Bachillerato. Quienes optan por ciclos de Formaci&oacute;n Profesional de Grado Medio no reciben el refuerzo de estos contenidos, lo que deriva en un conocimiento escaso y fragmentado sobre nuestra historia reciente. A diferencia de Alemania, donde el nazismo se trata de manera transversal &mdash;aunque el modelo alem&aacute;n tampoco est&eacute; exento de imperfecciones&mdash;, en Espa&ntilde;a no existe un consenso educativo similar.
    </p><p class="article-text">
        Suele decirse que las comparaciones son odiosas, pero al contrastar el tratamiento del nazismo o el fascismo italiano con el del franquismo, la diferencia es reveladora. Mientras los reg&iacute;menes europeos se presentan como totalitarismos ajenos y un&aacute;nimemente condenados, el franquismo se aborda a menudo con un enfoque neutralizado. Es evidente que resulta m&aacute;s sencillo analizar cr&iacute;ticamente los cr&iacute;menes ajenos que los propios, especialmente cuando aquello que ata&ntilde;e a la historia nacional a&uacute;n suscita pol&eacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        La derrota del nazismo y el fascismo en 1945 permiti&oacute; procesos judiciales y una ruptura clara. En cambio, el franquismo es parte de la historia viva de Espa&ntilde;a; cincuenta a&ntilde;os es un periodo breve en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos y sus consecuencias siguen vigentes, en parte, por una transici&oacute;n que cerr&oacute; heridas en falso. La Ley de Amnist&iacute;a de 1977 evit&oacute; que responsables y colaboradores fueran juzgados, beneficiando principalmente a las estructuras de represi&oacute;n del Estado para asegurar una estabilidad negociada que evit&oacute; depurar responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        Esta herencia se manifiesta hoy en la presencia de simbolog&iacute;a franquista en monumentos y top&oacute;nimos, o en el reconocimiento de antiguos torturadores en plena democracia. En el &aacute;mbito escolar, mientras los libros de texto son tajantes con los totalitarismos europeos (nazismo y fascismo), el tratamiento del franquismo var&iacute;a seg&uacute;n la &eacute;poca, la comunidad aut&oacute;noma o el manual utilizado. En ocasiones, el enfoque es tan as&eacute;ptico que las fuerzas de seguridad de la dictadura aparecen como meros funcionarios, despojando al relato de su naturaleza represiva.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de este vac&iacute;o educativo son palpables. Seg&uacute;n el CIS, un 21,3% de los espa&ntilde;oles considera que la dictadura fue &laquo;buena o muy buena&raquo;, una percepci&oacute;n que alcanza al 20% de los j&oacute;venes de entre 18 y 24 a&ntilde;os. Esta tendencia es especialmente marcada entre los hombres (26,8%) frente a las mujeres (16%). Aunque la mayor&iacute;a rechaza el r&eacute;gimen, no podemos ignorar que la est&eacute;tica y los valores &laquo;fachas&raquo; ganan terreno entre la juventud. En este escenario, el sistema educativo no puede competir con las redes sociales, un caladero de desinformaci&oacute;n constante frente al que los docentes nos sentimos impotentes.
    </p><p class="article-text">
        Los datos m&aacute;s recientes son alarmantes: el &uacute;ltimo Deustobar&oacute;metro indica que uno de cada cuatro j&oacute;venes vascos asocia la figura de Franco con el bienestar social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A primeros de este mes de diciembre, en Durango, cerca de donde se iba a celebrar la Azoka de Durango, aparecieron varias pintadas neonazis y supremacistas blancas. No es algo de ahora, en 2017 atacaron el mural en memoria de la resistencia antifascista que hay en el monte Artxanda. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s le sucedi&oacute; lo mismo al mural antifascista en la zona de Bilbao La Vieja y fue atacada con pintadas la redacci&oacute;n de la revista feminista Pikara. En 2021, el mismo d&iacute;a en el que la Asociaci&oacute;n de Vecinos de Kareaga (Basauri) coloc&oacute; una placa y un mural en memoria de los fallecidos que provoc&oacute; la Guerra Civil y el franquismo, tanto el mural como la placa desaparecieron.
    </p><p class="article-text">
        Si la educaci&oacute;n no ocupa el espacio que le corresponde, lo har&aacute; la desinformaci&oacute;n. No se trata solo de cumplir una ley, sino de formar ciudadanos con capacidad cr&iacute;tica que comprendan que la democracia no es un estado natural, sino una conquista fr&aacute;gil. Mientras el estudio de nuestra dictadura siga siendo un tema inc&oacute;modo o apresurado en las aulas, Espa&ntilde;a mantendr&aacute; una deuda con su propia memoria y, lo que es m&aacute;s grave, dejar&aacute; la puerta abierta a que los errores del pasado regresen disfrazados de nostalgia digital.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/desafio-ensenar-dictadura-espana-euskadi-actuales_132_12860229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 20:45:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7772930-4339-4093-ab55-ff0601cb65da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="12047247" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7772930-4339-4093-ab55-ff0601cb65da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="12047247" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El desafío de enseñar la dictadura en la España y Euskadi actuales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7772930-4339-4093-ab55-ff0601cb65da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Franquismo,Dictadura franquista,Educación,Educación secundaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fantasma que se niega a morir: 50 años de la muerte del dictador y el franquismo sociológico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/fantasma-niega-morir-50-anos-muerte-dictador-franquismo-sociologico_132_12762850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b788549c-2310-4b16-8aa0-804231271f59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130227.jpg" width="3089" height="1738" alt="El fantasma que se niega a morir: 50 años de la muerte del dictador y el franquismo sociológico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es evidente que la lucha por la memoria histórica sigue siendo una tarea pendiente en España y Euskadi. Desde hace medio siglo, tenemos una deuda democrática y moral con la memoria histórica. La impunidad ha sido la regla, no la excepción"</p></div><p class="article-text">
        El pasado 28 de octubre le&iacute; el titular de un art&iacute;culo de un peri&oacute;dico de tirada provincial castellano-leon&eacute;s: &ldquo;El Gobierno resucita a Franco para celebrar 50 a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo;. La realidad es que el dictador ya estaba resucitado antes incluso de que este Gobierno decidiese exhumar su cad&aacute;ver de Cuelgamuros. Posteriormente, se presenci&oacute; un aquelarre de personas haciendo el saludo fascista en la calle Ferraz mientras coreaban el 'Cara al Sol'. Muchas de ellas iban ataviadas con sus banderas rojigualdas franquistas.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a interesante que quienes sienten predilecci&oacute;n por el franquismo &mdash;aunque se envuelvan en la bandera del &ldquo;liberalismo democr&aacute;tico&rdquo; y se hagan llamar &ldquo;la tercera Espa&ntilde;a&rdquo;&mdash; dejen de justificar el uso de los s&iacute;mbolos de una dictadura como la de Franco con falsos argumentos sobre el &Aacute;guila de San Juan y los Reyes Cat&oacute;licos. Estoy ya cansado de explicar la evidencia de las diferencias entre el escudo de Isabel de Castilla y Fernando de Arag&oacute;n y la bandera del dictador.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el franquismo sociol&oacute;gico nunca muri&oacute;. Hubi&eacute;ramos necesitado una especie de Juicios de N&uacute;remberg que juzgaran a los criminales que participaron en la direcci&oacute;n de la dictadura durante tantos a&ntilde;os. No ser&iacute;a garant&iacute;a de no retorno, a la vista de lo que est&aacute; sucediendo en Alemania desde hace una d&eacute;cada, pero nos habr&iacute;a garantizado 50 a&ntilde;os de tranquilidad y la reclusi&oacute;n de los blanqueadores en el m&aacute;s absoluto ostracismo.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente en el ostracismo acad&eacute;mico e intelectual, dado que la presencia de blanqueadores del franquismo en el mundo de la divulgaci&oacute;n hist&oacute;rica es significativa en Espa&ntilde;a. Recientemente le&iacute; a un docente de la Universidad Complutense que, tras defender a Juan Carlos I, lleg&oacute; a sostener que se enorgullece de que los espa&ntilde;oles &ldquo;decidieron que el dictador muriera en la cama&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Madrid, al mismo tiempo que se niega a quitar las calles vinculadas al franquismo como la dedicada a la Divisi&oacute;n Azul, insiste en azuzar la memoria de Largo Caballero, quien fue prisionero del campo nazi de Sachsenhausen. Otro alcalde, en este caso de Vox en Ja&eacute;n, edit&oacute; un calendario de 2026 con el lema &ldquo;Franco, Franco, viva Espa&ntilde;a, arriba Espa&ntilde;a&rdquo; para repartirlo entre los clientes de la gestor&iacute;a que &eacute;l mismo regenta.
    </p><p class="article-text">
        A esta lista de resistencias se suma el alcalde del PP de Ba&ntilde;os de Ebro, en Araba, quien se niega a retirar una inscripci&oacute;n franquista en un edificio municipal que reza: &ldquo;Ca&iacute;dos por Dios y por Espa&ntilde;a&rdquo;. El alcalde ha sostenido que &ldquo;no molesta a nadie&rdquo; y que &ldquo;no es una simbolog&iacute;a tan franquista como se dice&rdquo;, a pesar de que la Delegaci&oacute;n del Gobierno argumenta que el lema forma parte de la fraseolog&iacute;a e iconograf&iacute;a del bando vencedor y de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Le sumamos un acto de Vox, por el 12 de octubre, al que acudieron j&oacute;venes enarbolando banderas rojigualdas de la dictadura franquista y coreando el 'Cara al Sol'. Una reciente encuesta del CIS en la que un 21,3% de los espa&ntilde;oles piensan que la dictadura de Franco fue buena o muy buena.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os he observado manifestaciones mucho m&aacute;s obscenas del blanqueamiento de la dictadura, como la equiparaci&oacute;n de las fuerzas de seguridad del Estado del per&iacute;odo franquista (Polic&iacute;a Armada, Cuerpo General de Polic&iacute;a con su Brigada Pol&iacute;tico-Social incluida y la Guardia Civil) a las fuerzas de seguridad de un Estado democr&aacute;tico. Como si elegir ser miembro de los servicios de seguridad de la dictadura fuera como quien decide ser alba&ntilde;il, panadero o ajustador: una elecci&oacute;n m&aacute;s del mundo laboral.
    </p><p class="article-text">
        Los encargados de mantener vivo un r&eacute;gimen dictatorial, de sostener d&iacute;a tras d&iacute;a los valores antidemocr&aacute;ticos del franquismo, de entrar en los domicilios para detener a las personas que ped&iacute;an libertad y democracia, de golpear a estudiantes y obreros en manifestaciones, y que torturaban en comisar&iacute;a o en la c&aacute;rcel. Resulta que ahora hay que obviar que fueran la representaci&oacute;n de la dictadura en la calle, materializada a trav&eacute;s de esa placa y ese arma. Eran dictadura y eso les convierte en victimarios. Esta es precisamente la teor&iacute;a que se sostiene respecto a los servicios de seguridad del III Reich, la URSS o la RDA.
    </p><p class="article-text">
        La insistencia en remarcar lo que eran unos, pero no lo que eran otros, es lo que desde este verano est&aacute; generando que haya personas en diferentes posiciones institucionales amplificando el blanqueamiento de la dictadura de ese franquismo sociol&oacute;gico que mencionaba.
    </p><p class="article-text">
        A cambio, hemos tenido una traves&iacute;a en el desierto de miles de personas que segu&iacute;an buscando a su familiar desaparecido hasta que se aprob&oacute; la Ley de Memoria Hist&oacute;rica de Jos&eacute; Luis Zapatero de 2004. &iquest;Imperfecta? Sin duda, pero al menos fue el primer paso real por los derechos humanos de las v&iacute;ctimas del franquismo en los 26 a&ntilde;os transcurridos desde la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n de 1978.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n llega tarde la ilegalizaci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Francisco Franco, no ha sido hasta este mes de octubre cuando el Ministerio de Cultura ha enviado a la entidad el acuerdo de inicio de procedimiento de extinci&oacute;n. Llega 50 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del dictador, pero ha llegado.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente RTVE ha hecho p&uacute;blico un mapa interactivo en el que aparecen las 6.000 fosas comunes que hay en Espa&ntilde;a desde el inicio del golpe de Estado de 1936 hasta la muerte del dictador en 1975. Algunas contienen decenas o cientos de personas y otras son individuales. Es evidente que a&uacute;n hay mucho por hacer a nivel social y educativo.
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer que no, pero tambi&eacute;n en Euskadi hay mucho por hacer. Desde lo m&aacute;s simb&oacute;lico hasta lo m&aacute;s pr&aacute;ctico. En cuanto a lo primero, el &aacute;mbito simb&oacute;lico, a&uacute;n no existe un D&iacute;a de la Memoria Hist&oacute;rica y Democr&aacute;tica de Euskadi. Afortunadamente, a principios de a&ntilde;o, desde Gogora se lanz&oacute; la propuesta de crear este d&iacute;a. Incluso el dise&ntilde;o de una escultura, para ese D&iacute;a de la Memoria Hist&oacute;rica y Democr&aacute;tica, fundiendo el material b&eacute;lico que se ha recuperado en las excavaciones. Esperemos que llegue pronto.
    </p><p class="article-text">
        Decenas de vascos sufrieron el cautiverio en los campos de concentraci&oacute;n franquistas. Personas de diferentes colectivos (homosexuales, gitanos, etc.) fueron reprimidos durante el franquismo. Cabe destacar el aumento econ&oacute;mico en investigaci&oacute;n por parte de Gogora. Decenas de vascos pasaron por campos de concentraci&oacute;n nazis y a&uacute;n no tienen el homenaje merecido. En Barakaldo hemos sido pioneros en esto, pues no solo hemos homenajeado a los 12 baracaldeses que estuvieron en esos campos, sino que la propuesta surgi&oacute; de las aulas de secundaria de un centro educativo de la localidad. Ser&iacute;a interesante y necesario que este tipo de proyectos se generalizasen a otros municipios.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a lo segundo, el &aacute;mbito pr&aacute;ctico, Euskadi no ha sido la &uacute;ltima comunidad aut&oacute;noma en aprobar una ley de Memoria Hist&oacute;rica, pero tampoco la primera. Navarra en 2013; Andaluc&iacute;a y Comunidad Valenciana lo hicieron en 2017; Arag&oacute;n, Canarias, Extremadura y Castilla y Le&oacute;n en 2018; Asturias en 2019, Cantabria 2021, La Rioja en 2022, mientras que la de Euskadi no lleg&oacute; hasta 2023. Cierto es que muchas de estas leyes han terminado siendo sustituidas por una &ldquo;ley de concordia&rdquo; aprobadas por las mayor&iacute;as del PP y Vox, y que Euskadi arrastra otro serio problema de memoria con la violencia terrorista, pero resulta curioso que haya sido la &uacute;ltima de todas ellas.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la lucha por la memoria hist&oacute;rica sigue siendo una tarea pendiente en Espa&ntilde;a y Euskadi. Desde hace medio siglo, tenemos una deuda democr&aacute;tica y moral con la memoria hist&oacute;rica. La impunidad ha sido la regla, no la excepci&oacute;n, lo que se evidencia en el porcentaje alarmante de ciudadanos que justifican a&uacute;n la dictadura. Las demoras y las resistencias de los alcaldes que sostienen que la simbolog&iacute;a fascista no incomoda a nadie son ejemplo de ello. La verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n solo se pueden asegurar mediante una acci&oacute;n sostenida, desde la retirada de los s&iacute;mbolos franquistas hasta cada fosa que se abre.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a y Euskadi, todav&iacute;a debatimos acerca de la simbolog&iacute;a fascista en calles y edificios p&uacute;blicos, as&iacute; como sobre la equiparaci&oacute;n de criminales con servidores democr&aacute;ticos, mientras que Europa sigue con inquietud el renacer de la extrema derecha. A cincuenta a&ntilde;os de la muerte del dictador la distinci&oacute;n entre la lecci&oacute;n aprendida en otras naciones y nuestra tarea pendiente es abrumadora. La lucha contra el franquismo sociol&oacute;gico exige una respuesta m&aacute;s en&eacute;rgica que un acuerdo de extinci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Francisco Franco; requiere una condena social y pol&iacute;tica un&aacute;nime que entierre, de una vez por todas, la larga sombra del r&eacute;gimen franquista. Es hora de empezar a saldar nuestra cuenta con el futuro: el de una democracia sin fantasmas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/fantasma-niega-morir-50-anos-muerte-dictador-franquismo-sociologico_132_12762850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Nov 2025 20:45:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b788549c-2310-4b16-8aa0-804231271f59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130227.jpg" length="3267679" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b788549c-2310-4b16-8aa0-804231271f59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130227.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3267679" width="3089" height="1738"/>
      <media:title><![CDATA[El fantasma que se niega a morir: 50 años de la muerte del dictador y el franquismo sociológico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b788549c-2310-4b16-8aa0-804231271f59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130227.jpg" width="3089" height="1738"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Dictadura,Dictadura franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Memoria, justicia y contexto: un análisis de los fusilamientos de 'Txiki' y Otaegi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/memoria-justicia-contexto-analisis-fusilamientos-txiki-otaegi_132_12624110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bb1774e-6ade-4971-b79a-956ecfb4b65b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memoria, justicia y contexto: un análisis de los fusilamientos de &#039;Txiki&#039; y Otaegi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Deberían no homenajear a la resistencia checa que mató a Reindhard Heydrich? ¿No debió Angela Merkel haber homenajeado a los ciudadanos alemanes que atentaron contra Adolf Hitler? ¿Qué hacemos con Pertur? ¿Qué hacemos con ‘Yoyes’? ¿Mario Onaindia?"</p></div><p class="article-text">
        El estudio de los contextos de las sociedades pasadas nos ayuda a los historiadores a comprender los hechos. Comprender dichos hechos no es justificarlos, sino entender las circunstancias y a los actores involucrados. De esta manera, podemos aproximarnos a nuestro pasado.
    </p><p class="article-text">
        Este 27 de septiembre se cumplen 50 a&ntilde;os de los &uacute;ltimos fusilamientos ordenados por el r&eacute;gimen del dictador Francisco Franco. Precisamente, este verano se ha reavivado un debate complejo en torno a la figura de Jon Paredes Manot ('Txiki') y &Aacute;ngel Otaegi. El debate sobre estos dos hombres, ejecutados por la dictadura franquista en 1975, cruza las l&iacute;neas de la memoria hist&oacute;rica, la justicia y el reconocimiento de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista hist&oacute;rico resulta preocupante ya que abre un mel&oacute;n complicado de gestionar. En concreto, la pol&eacute;mica surge porque se ha planteado la distinci&oacute;n entre ser v&iacute;ctimas del franquismo y ser m&aacute;rtires de la democracia. Diferentes personas han coincidido en que &lsquo;Txiki&rsquo; y Otaegi son, sin duda, v&iacute;ctimas de un r&eacute;gimen dictatorial, pero esta condici&oacute;n no los convierte en &ldquo;luchadores por la libertad y la democracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En historia, el inconveniente de usar frases gen&eacute;ricas como &ldquo;luchaban contra la dictadura, pero utilizando las mismas herramientas que utiliz&oacute; la dictadura, que era la violencia, el terror y el miedo&rdquo; es que deja abierta la misma cr&iacute;tica a la resistencia francesa durante la ocupaci&oacute;n nazi, al maquis durante la dictadura franquista, los partisanos italianos o yugoslavos bajo la ocupaci&oacute;n nazi y un largo etc&eacute;tera. De hecho, dejar&iacute;a fuera a personas como Nelson Mandela que era uno de los jefes de Umkhonto we Sizwe (brazo armado del Congreso Nacional Sudafricano) que realiz&oacute; atentados bajo el r&eacute;gimen del apartheid. &iquest;Qu&eacute; hacemos con los homenajes a Nelson Mandela?
    </p><p class="article-text">
        Planteo esta pregunta porque una de las propuestas que hizo Gaizka Fern&aacute;ndez Soldevilla, del Memorial, era que se aplicase la misma norma a todos los &ldquo;victimarios-v&iacute;ctimas&rdquo;. Sugiere que se debe investigar y divulgar su historia, reconociendo tanto el da&ntilde;o que sufrieron como el que infligieron. Sin embargo, subraya que informar no es lo mismo que homenajear pues los homenajes son &ldquo;antipedag&oacute;gicos&rdquo; y falsifican el pasado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Deber&iacute;an no homenajear a la resistencia checa que mat&oacute; a Reindhard Heydrich? &iquest;No debi&oacute; Angela Merkel haber homenajeado a los ciudadanos alemanes que atentaron contra Adolf Hitler? &iquest;Qu&eacute; hacemos con Pertur? &iquest;Qu&eacute; hacemos con &lsquo;Yoyes&rsquo;? &iquest;Mario Onaindia? Mario tambi&eacute;n era miembro de ETA (pm), pero la &uacute;nica diferencia es que a Mario le conmutaron la condena y a los otros dos no. &iquest;Qu&eacute; posici&oacute;n habr&iacute;an asumido en la VII Asamblea de 1976? Algunos de sus compa&ntilde;eros entraron en Euskadiko Ezkerra y despu&eacute;s al PSE. Su fusilamiento impide saberlo.
    </p><p class="article-text">
        Esta noci&oacute;n de &ldquo;victimarios-v&iacute;ctimas&rdquo;, si bien busca una aparente neutralidad, puede ser una trampa ret&oacute;rica. Al equiparar a &lsquo;Txiki&rsquo; y Otaegi con victimarios del franquismo como Luis Carrero Blanco o Melit&oacute;n Manzanas, se desdibuja el contexto y el lugar que ocupaba cada uno en &eacute;l. De lo contrario, deber&iacute;amos poner en ese mismo nivel a Celestino Alfonso y el oficial de las SS al que dispar&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Los fusilados de 1975 no fueron ejecutados por sus cr&iacute;menes, sino por el r&eacute;gimen de excepci&oacute;n del que la dictadura se vali&oacute; para mantener su control. Sus juicios fueron sumarios, sin ninguna garant&iacute;a, y las condenas a muerte estaban predeterminadas por un sistema ileg&iacute;timo. Reducir la memoria de &lsquo;Txiki&rsquo; y Otaegi a su supuesto papel de &ldquo;victimarios&rdquo; es obviar que su muerte fue un acto de violencia de Estado, un &uacute;ltimo grito de una dictadura agonizante. El franquismo decidi&oacute; asesinarlos para reafirmar su poder y sembrar el miedo, no para impartir justicia. Por lo tanto, su condici&oacute;n de v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n pol&iacute;tica es innegable y primordial.
    </p><p class="article-text">
        De lo contrario, suceden cosas como las de Carmelo Barrio, diputado del PP, que ha llegado a equipararlos con &lsquo;Txapote&rsquo;. Una comparaci&oacute;n poco acertada teniendo en cuenta que los dos primeros pertenec&iacute;an a ETA (pm), mientras que el &uacute;ltimo a ETA (m); que los dos primeros son ejecutados en 1975 con Francisco Franco a&uacute;n vivo y el &uacute;ltimo no entra en ETA (m) hasta los a&ntilde;os 80, en democracia.
    </p><p class="article-text">
        Se critica la &ldquo;propaganda y las celebraciones rituales&rdquo; por parte de la izquierda abertzale que los han convertido en m&aacute;rtires de ETA y se plantea que esto humilla a las v&iacute;ctimas del terrorismo. Esto es, sin duda, una preocupaci&oacute;n leg&iacute;tima. No obstante, al demonizar cualquier intento de recordar a &lsquo;Txiki&rsquo; y Otaegi, se corre el riesgo de borrar la memoria de las v&iacute;ctimas de la dictadura. La memoria de las v&iacute;ctimas del terrorismo es vital, pero no puede construirse sobre la base del olvido o la minimizaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas del franquismo. La Ley de Memoria Democr&aacute;tica busca reparar la memoria de quienes lucharon por la libertad y la democracia, y en 1975, la lucha contra el franquismo era, en esencia, una lucha por la libertad.
    </p><p class="article-text">
        El historiador Antonio Rivera a&ntilde;ade que, si la historia de ETA hubiera terminado con la muerte de Franco, ambos podr&iacute;an haber sido considerados parte del pante&oacute;n de los antifranquistas, como lo son otros como Grimau o Puig Antich. Sin embargo, la decisi&oacute;n de la organizaci&oacute;n de continuar con la violencia durante la democracia les arrebat&oacute; esa posibilidad y &ldquo;los meti&oacute; en su saco terrorista&rdquo;. Es curioso que no tenga tantas dudas al hablar de Puig Antich ya que algunas fuentes las oficiales del franquismo, apuntan a que era un &ldquo;pistolero&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; hacemos entonces? Adem&aacute;s, hay cierta historia ficci&oacute;n en sus palabras ya que ambos pertenec&iacute;an a ETA (pm) y, como he dicho antes, no sabemos si habr&iacute;an sido los de la VII asamblea que se disolvieron en 1982. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los an&aacute;lisis que se han hecho este verano adjetivan y juzgan la historia con categor&iacute;as morales del presente, perdiendo de vista el contexto hist&oacute;rico y la brutalidad de un r&eacute;gimen que, en sus estertores, continu&oacute; sembrando el terror hasta el final. Estos an&aacute;lisis, al centrarse en la distinci&oacute;n entre v&iacute;ctimas del franquismo y &ldquo;m&aacute;rtires de la democracia&rdquo;, caen en una simplificaci&oacute;n maniquea que ignora las complejidades de la lucha antifascista y la brutalidad de un r&eacute;gimen dictatorial que utilizaba el terror de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Su imagen como meros &ldquo;victimarios&rdquo; o &ldquo;ciudadanos no ejemplares&rdquo; se desmorona ante la evidencia de que sus ejecuciones fueron actos de terrorismo de Estado. Un proceso viciado desde su concepci&oacute;n, un entramado legal y militar dise&ntilde;ado para asesinar a la disidencia pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        El coronel auditor Pedro Ram&iacute;rez Barbero, que particip&oacute; en el proceso contra Otaegi, reconoce que &ldquo;se us&oacute; la justicia militar para hacer algo que no era justo&rdquo;. Las condenas a muerte estaban predeterminadas, sirviendo a los intereses de un r&eacute;gimen moribundo que quer&iacute;a &ldquo;morir matando&rdquo;. El testimonio del capit&aacute;n de la Polic&iacute;a Militar, Fernando San Agust&iacute;n, es definitivo: &ldquo;Antes de que el consejo de guerra de 'Txiki' se iniciara, un general auditor ya daba por sentado que lo fusilar&iacute;an&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El razonamiento de &ldquo;todos merecen memoria, pero no todos merecen homenaje&rdquo;, referido a las v&iacute;ctimas del franquismo, es complicado de gestionar desde el punto de vista hist&oacute;rico y se corre el peligro de dejar el campo abierto a un mensaje peligroso que en Europa est&aacute; m&aacute;s que afincado acad&eacute;mica y pol&iacute;ticamente. 
    </p><p class="article-text">
        El 26 de septiembre del a&ntilde;o pasado, por ejemplo, en el ayuntamiento de Elche, los concejales de Vox plantearon una modificaci&oacute;n en una propuesta de Comprom&iacute;s de homenaje a varias v&iacute;ctimas del franquismo y quisieron incluir en ella a Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera. De tal forma, equipararon a Miguel Hern&aacute;ndez, que constaba en la propuesta, y Primo de Rivera. En una televisi&oacute;n generalista, hace tres a&ntilde;os, alguna periodista lleg&oacute; a decir que &ldquo;ni los que bombardearon Gernika eran malos, ni los bombardeados tan buenos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde determinadas posiciones pol&iacute;ticas se pretende equiparar a todos para difuminar la responsabilidad de la violencia del Estado franquista a trav&eacute;s de todas sus formas. Una especie de totum revolutum. Ser&iacute;a conveniente no dejar el campo abierto a todo esto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/memoria-justicia-contexto-analisis-fusilamientos-txiki-otaegi_132_12624110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 19:45:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3bb1774e-6ade-4971-b79a-956ecfb4b65b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="60941" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3bb1774e-6ade-4971-b79a-956ecfb4b65b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="60941" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Memoria, justicia y contexto: un análisis de los fusilamientos de 'Txiki' y Otaegi]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3bb1774e-6ade-4971-b79a-956ecfb4b65b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
