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    <title><![CDATA[elDiario.es - Daniel Meierrieks]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/daniel-meierrieks/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Daniel Meierrieks]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ni mito ni avalancha: cuándo el cambio climático impulsa a migrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/mito-avalancha-cambio-climatico-impulsa-migrar_132_12686287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e97a68c-f796-4ca8-ab4c-4fa4ee9d0fab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni mito ni avalancha: cuándo el cambio climático impulsa a migrar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No existe un vínculo automático entre cambio climático y migración: la respuesta depende del tipo de evento, su duración, su previsibilidad y, sobre todo, de cómo las personas lo perciben</p></div><p class="article-text">
        El debate sobre los llamados &ldquo;refugiados clim&aacute;ticos&rdquo; oscila entre la alarma y el escepticismo. Algunos organismos internacionales alertan de que el cambio clim&aacute;tico podr&iacute;a desplazar a millones de personas en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Otros sostienen que esa imagen es exagerada: que, en la pr&aacute;ctica, el cambio clim&aacute;tico no est&aacute; generando grandes movimientos internacionales porque la mayor&iacute;a opta por adaptarse localmente o se ve atrapada por la falta de recursos, redes o capacidad f&iacute;sica para irse. Como se se&ntilde;alaba <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/mito-refugiados-climaticos_132_12449811.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este mismo blog</a>, muchos desplazamientos atribuibles al clima son internos a corto plazo, y a largo plazo los climas extremos pueden incluso generar inmovilidad.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro estudio, <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/1369183X.2025.2493303" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado recientemente</a>, matiza este diagn&oacute;stico. No todos los desastres clim&aacute;ticos tienen el mismo impacto. El tipo de evento importa, y la forma en que las personas lo perciben es clave para entender qui&eacute;nes ven la migraci&oacute;n como una salida posible.
    </p><p class="article-text">
        Partimos de la idea de que, para entender c&oacute;mo el cambio clim&aacute;tico influye en la movilidad humana, hay que mirar no solo los desplazamientos efectivos, sino tambi&eacute;n las aspiraciones de migrar. Migrar es un proceso: empieza con el deseo de irse, pasa por la planificaci&oacute;n y puede culminar en el movimiento. Las aspiraciones son, por tanto, una ventana temprana a c&oacute;mo las personas interpretan y reaccionan a su entorno. Analizar estas intenciones tambi&eacute;n permite distinguir entre inmovilidad forzada (personas que quisieran irse pero no pueden) y deseada (quienes prefieren quedarse).
    </p><p class="article-text">
        En este estudio realizamos encuestas en Senegal y Gambia, dos pa&iacute;ses expuestos a distintos tipos de desastres clim&aacute;ticos y que constituyen un nodo importante en las redes migratorias que conectan &Aacute;frica Occidental con Europa. Recabamos una muestra representativa de toda Gambia y de dos regiones de Senegal (Dakar y Casamance) entre finales de 2021 y comienzos de 2022, con m&aacute;s de 5.700 j&oacute;venes de entre 15 y 35 a&ntilde;os, el grupo que concentra las mayores aspiraciones migratorias.
    </p><p class="article-text">
        El primer hallazgo fue que haber vivido un desastre clim&aacute;tico se asocia con un mayor deseo de migrar y mayor probabilidad de tener planes para irse en el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. Pero este resultado enmascara una distinci&oacute;n crucial: la relaci&oacute;n entre desastres clim&aacute;ticos y migraci&oacute;n solo se observa entre quienes experimentaron sequ&iacute;as, es decir, desastres graduales, prolongados y acumulativos. En cambio, no encontramos evidencia de que las personas afectadas por desastres repentinos &mdash;lluvias intensas, tormentas o inundaciones&mdash; tengan mayores deseos de migrar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Porque los desastres lentos se viven de otra forma. Una tormenta puede causar un da&ntilde;o devastador, pero pasa r&aacute;pido y deja espacio para reconstruir. En cambio, una sequ&iacute;a prolongada erosiona poco a poco los medios de vida y la confianza en el futuro. Nuestro argumento es que las sequ&iacute;as se perciben como m&aacute;s irreversibles. Frente a ellas, adaptarse parece m&aacute;s dif&iacute;cil o incluso in&uacute;til. Esa percepci&oacute;n alimenta la idea de que &ldquo;aqu&iacute; ya no se puede vivir&rdquo; y hace que migrar parezca una opci&oacute;n m&aacute;s l&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros resultados son robustos: se mantienen incluso al controlar por la intensidad real de las precipitaciones y temperaturas en las zonas donde viven los encuestados. En otras palabras, no es solo el clima lo que importa, sino c&oacute;mo se interpreta y se recuerda. Tambi&eacute;n contemplamos la posibilidad de un <em>sesgo de supervivencia</em>, que podr&iacute;a darse si las personas m&aacute;s propensas a reaccionar ante los desastres s&uacute;bitos ya hubieran emigrado, y quienes respondieron a nuestra encuesta fueran las menos inclinadas a hacerlo. Para evaluar esta hip&oacute;tesis, preguntamos si los encuestados conoc&iacute;an a alguien que se hubiera marchado tras experimentar los mismos eventos clim&aacute;ticos. Los resultados muestran que quienes s&iacute; conocen a alguien en esa situaci&oacute;n no presentan aspiraciones migratorias m&aacute;s bajas, lo que contradice lo esperable si el sesgo de supervivencia explicara nuestros hallazgos.
    </p><p class="article-text">
        Para reforzar estos resultados, incluimos un experimento dentro de la encuesta. A los participantes se les present&oacute; una breve informaci&oacute;n sobre lo que la gente piensa del cambio clim&aacute;tico en su localidad. De forma aleatoria, unos leyeron que los desastres clim&aacute;ticos podr&iacute;an volverse m&aacute;s frecuentes, y otros que ser&iacute;an menos o igual de frecuentes. Luego les preguntamos si esa informaci&oacute;n les hac&iacute;a m&aacute;s propensos a querer irse.
    </p><p class="article-text">
        Mostramos los resultados en el gr&aacute;fico. Solo quienes ya hab&iacute;an vivido una sequ&iacute;a reaccionaron a la idea de que las condiciones clim&aacute;ticas podr&iacute;an empeorar: en este grupo, las aspiraciones migratorias aumentaron notablemente. En cambio, quienes hab&iacute;an vivido lluvias intensas o inundaciones no mostraron cambios significativos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gráfico 1: Efecto de la información sobre el clima futuro en las aspiraciones migratorias, según experiencia previa con desastres lentos o repentinos                            </span>
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        Nuestro estudio ayuda a entender por qu&eacute; las investigaciones sobre cambio clim&aacute;tico y migraci&oacute;n arrojan resultados tan dispares. No existe un v&iacute;nculo autom&aacute;tico entre ambos fen&oacute;menos: la respuesta depende del tipo de evento, su duraci&oacute;n, su previsibilidad y, sobre todo, de c&oacute;mo las personas lo perciben.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, hablar de refugiados clim&aacute;ticos en general puede ser enga&ntilde;oso. El cambio clim&aacute;tico s&iacute; puede aumentar la movilidad internacional, pero de forma selectiva: seg&uacute;n el tipo de amenaza, la experiencia previa y la percepci&oacute;n de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados tambi&eacute;n tienen implicaciones pol&iacute;ticas. En primer lugar, cuestionan las narrativas catastrofistas que predicen un &eacute;xodo masivo del Sur global hacia el Norte. No todos los pa&iacute;ses ni regiones reaccionar&aacute;n igual, y la reacci&oacute;n podr&iacute;a depender del tipo de desastre m&aacute;s prevalente. En muchos contextos, los impactos clim&aacute;ticos podr&iacute;an absorberse localmente.
    </p><p class="article-text">
        Pero los hallazgos invitan a no caer en la complacencia. Cuando los efectos del cambio clim&aacute;tico son persistentes y percibidos como irreversibles &mdash;como ocurre con las sequ&iacute;as prolongadas&mdash;, las personas pueden llegar a la conclusi&oacute;n de que quedarse ya no es viable. En esos casos, la migraci&oacute;n puede convertirse en una estrategia racional de supervivencia, especialmente entre los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, nuestros resultados tambi&eacute;n conectan con el debate sobre la justicia clim&aacute;tica. El Norte Global ha sido el principal responsable de las emisiones que originan el cambio clim&aacute;tico, pero es el Sur Global quien soporta las peores consecuencias. Y esos efectos no siempre son directos: el cambio clim&aacute;tico agrava problemas existentes &mdash;como la sobrepesca, la erosi&oacute;n o la inseguridad alimentaria&mdash; que, a su vez, aumentan la presi&oacute;n migratoria en comunidades vulnerables. Desde la pol&iacute;tica p&uacute;blica, esto implica ofrecer opciones reales de adaptaci&oacute;n (acceso al agua, tecnolog&iacute;as agr&iacute;colas, seguros frente a la p&eacute;rdida de cosechas), repensar los acuerdos pesqueros entre la UE y pa&iacute;ses de &Aacute;frica Occidental que agotan pesquer&iacute;as sin promover el desarrollo local y fomentar iniciativas para facilitar la migraci&oacute;n legal y segura.
    </p><p class="article-text">
        Entender c&oacute;mo las personas interpretan el cambio clim&aacute;tico &mdash;m&aacute;s all&aacute; de los indicadores meteorol&oacute;gicos&mdash; es esencial para comprender el nexo entre clima y migraci&oacute;n. Las pol&iacute;ticas basadas solo en datos de temperatura o precipitaci&oacute;n no captan la dimensi&oacute;n humana del problema: la percepci&oacute;n de irreversibilidad, la p&eacute;rdida de esperanza o la b&uacute;squeda de un horizonte posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Pañeda Fernández, Daniel Meierrieks]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/mito-avalancha-cambio-climatico-impulsa-migrar_132_12686287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 04:03:44 +0000]]></pubDate>
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