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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bruna Serra Puntí]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/bruna-serra-punti/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bruna Serra Puntí]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Porno y adolescencia: de la alarma a la propuesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/porno-adolescencia-alarma-propuesta_129_12699216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93740734-69fb-4034-b52a-710e0bdea11b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Porno y adolescencia: de la alarma a la propuesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que dejar de estigmatizar la adolescencia porque a veces olvidamos que sus maneras de estar en el mundo son el resultado de una sociedad que no han hecho ellas, sino las personas adultas</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y especialmente desde el 2020, la pol&eacute;mica sobre el consumo de pornograf&iacute;a por parte de menores ha ido aumentando en el Estado espa&ntilde;ol. Esto se debe, en parte, al aumento del uso de dispositivos digitales que se dio durante la pandemia del Covid-19, que comport&oacute; un aumento en el consumo de materiales pornogr&aacute;ficos por parte de toda la poblaci&oacute;n, y en la publicaci&oacute;n de informes que alertaban de los primeros consumos en edades tempranas, como el publicado por Save the Children &ldquo;(Des)informaci&oacute;n sexual: Pornograf&iacute;a y adolescencia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, algunos pa&iacute;ses como el Reino Unido y Francia empezaron a implementar o discutir legislaciones sobre la verificaci&oacute;n de edad para acceder a la pornograf&iacute;a en l&iacute;nea. Por otro lado, la mayor sensibilizaci&oacute;n ante las violencias sexuales ha hecho que casos recientes de violaciones grupales tuvieran m&aacute;s cobertura medi&aacute;tica. Y esto ha ido acompa&ntilde;ado, a veces, de un relato simplista que ha puesto el foco en el consumo de porno en menores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n r&aacute;pida hacia una sociedad dominada por las tecnolog&iacute;as digitales nos ha cogido desprevenidas en muchos aspectos. Ahora, m&aacute;s de diez a&ntilde;os despu&eacute;s, se generaliza la preocupaci&oacute;n por las consecuencias que esta digitalizaci&oacute;n tiene, especialmente en ni&ntilde;os y adolescentes, y crece la necesidad de reaccionar. A pesar de la importancia de actuar atendiendo esta &ldquo;nueva&rdquo; realidad social, que nos plantea un conjunto de retos educativos, es importante hacerlo a partir de an&aacute;lisis pausados y evitar propuestas que partan de la urgencia. 
    </p><p class="article-text">
        Esto contrasta con el tratamiento que se ha hecho del consumo de pornograf&iacute;a en menores, que se ha abordado a menudo de manera alarmista y simplista. La sexualidad de adolescentes y j&oacute;venes ha quedado impregnada de una visi&oacute;n negativa y centrada exclusivamente en el consumo de pornograf&iacute;a y las violencias. Y la importancia de la educaci&oacute;n sexual no ha tenido el protagonismo necesario en las propuestas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo ha cambiado la pornograf&iacute;a?</strong></h2><p class="article-text">
        Antes de la aparici&oacute;n del fen&oacute;meno de Internet, la pornograf&iacute;a era muy diferente. Principalmente, consist&iacute;a en formatos f&iacute;sicos: im&aacute;genes o filmaciones que se distribu&iacute;an en comercios de prensa, sex-shops, videoclubs, cines pornogr&aacute;ficos&hellip; Acceder a ella era mucho m&aacute;s dif&iacute;cil, implicaba un coste econ&oacute;mico y exponerse para conseguirla. Por lo tanto, el impacto que ten&iacute;a sobre la sexualidad de las personas era mucho m&aacute;s limitado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir del 2008 hay un acceso generalizado a Internet y a dispositivos m&oacute;viles inteligentes y 4G. El m&oacute;vil adquiere un papel central para llevar a cabo todo tipo de actividades cotidianas: comunicaci&oacute;n, entretenimiento, compras, trabajo, satisfacci&oacute;n de necesidades sexuales y afectivas&hellip; y, tambi&eacute;n ver pornograf&iacute;a. Y este es, precisamente, uno de los elementos clave para comprender como se ha transformado profundamente la vieja industria del sexo, creando un fen&oacute;meno totalmente nuevo, que se ha denominado &ldquo;Nueva Pornograf&iacute;a en l&iacute;nea&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las principales caracter&iacute;sticas de la NPL son la alta calidad de las im&aacute;genes, la gratuidad de la mayor&iacute;a de contenidos, su distribuci&oacute;n masiva, las escasas limitaciones de acceso y la facilidad para esquivarlas. Adem&aacute;s de esto, en la NPL se representan todo tipo de pr&aacute;cticas sexuales, tem&aacute;ticas y corporalidades atendiendo los nichos de mercado y su consumo puede derivar en otros usos sexuales de las redes con m&aacute;s interacci&oacute;n e implicaci&oacute;n sexual.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo funciona la industria?</strong></h2><p class="article-text">
        Actualmente, la mayor parte de la pornograf&iacute;a la encontramos en plataformas de <em>streaming</em> gratuitas, llamadas <em>tubes</em> y que est&aacute;n gestionadas por grandes multinacionales formadas por estructuras empresariales ocultas. 
    </p><p class="article-text">
        Estos <em>tubes</em> se financian principalmente a trav&eacute;s de publicidad, recopilaci&oacute;n y venta de datos de los usuarios a terceros, promoci&oacute;n de otras p&aacute;ginas y versiones <em>premium</em> de pago con m&aacute;s servicios y contenidos. No pagan derechos de autor ni licencias y un gran n&uacute;mero de videos que aparecen son, o bien pirateados, o bien grabados y colgados sin consentimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El porno que encontramos en estas plataformas refleja un modelo de sexualidad normativo y consolida narrativas claramente machistas, racistas, capacitistas, mis&oacute;ginas y gord&oacute;fobas. Al mismo tiempo, como fen&oacute;meno de alcance global, tambi&eacute;n es capaz de contribuir a modificar los discursos, las pr&aacute;cticas y las percepciones sobre la sexualidad, siendo uno de los agentes m&aacute;s importantes que actualmente crea realidades, conceptos y tendencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, tambi&eacute;n hay un crecimiento de la creaci&oacute;n la pornograf&iacute;a &eacute;tica y feminista, que dignifica las condiciones laborales del personal y procura que, tanto la producci&oacute;n como la distribuci&oacute;n de los contenidos, sean de calidad. Aun as&iacute;, por ahora, no han conseguido disputar la hegemon&iacute;a del porno dominante.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El debate educativo: pol&eacute;mica y tensiones en las propuestas</strong></h2><p class="article-text">
        El debate sobre como abordar el porno en la infancia y la adolescencia pone sobre la mesa varios posicionamientos ideol&oacute;gicos alrededor de la sexualidad y la pornograf&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hay discursos que afirman, por ejemplo, que el porno es violencia sexual, otras que dicen el porno est&aacute; destruyendo una generaci&oacute;n de adolescentes, o que el porno es inmoral, y tambi&eacute;n algunos que argumentan que el porno no siempre es machista y proponen transformarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, a pesar de la divergencia de opiniones, encontramos un punto de partida com&uacute;n entre todas ellas: el &ldquo;nuevo&rdquo; escenario tecnol&oacute;gico ha modificado sustancialmente el acercamiento a la sexualidad de criaturas, adolescentes y j&oacute;venes, especialmente a causa de la facilidad de acceso a la pornograf&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, en el contexto actual, dif&iacute;cilmente encontraremos alguien que minimice el papel socializador del porno o que no plantee ning&uacute;n tipo de actuaci&oacute;n al respecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las propuestas que encontramos y que parten de algunos de estos posicionamientos, son variadas: la prohibici&oacute;n de la pornograf&iacute;a, la prohibici&oacute;n del acceso mediante la supervisi&oacute;n parental y el uso de controles tecnol&oacute;gicos, las sanciones a aquellas plataformas que no cumplan con la verificaci&oacute;n de edad, la mejora de la educaci&oacute;n sexual, la gesti&oacute;n del acceso a las pantallas, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la mayor&iacute;a de propuestas no distinguen entre ni&ntilde;os y adolescentes y esto es uno de los errores que, a nuestro parecer, ha entorpecido hasta ahora el debate. Aunque todos sean menores de edad, sus necesidades y niveles de madurez son muy diferentes, y as&iacute; tambi&eacute;n lo tendr&iacute;a que ser el discurso y la propuesta educativa.
    </p><p class="article-text">
        Desde la cooperativa de educaci&oacute;n sexual Mandr&agrave;gores proponemos una educaci&oacute;n sexual integrada transversalmente en todo el proceso educativo, que acompa&ntilde;e a las personas en la adquisici&oacute;n de habilidades y actitudes saludables con ellas mismas y con el entorno, y que proporcione conocimientos sobre el cuerpo, la salud sexual y reproductiva, el placer, las relaciones, la diversidad, la prevenci&oacute;n, la comunicaci&oacute;n, las emociones, las violencias... 
    </p><p class="article-text">
        Una educaci&oacute;n sexual que permita desarrollar y vivir la sexualidad de manera libre y respetuosa, y favorezca una toma de decisiones informada, aut&oacute;noma y responsable.
    </p><p class="article-text">
        Esta educaci&oacute;n sexual tiene que ser comunitaria, es decir, tiene que implicar el trabajo en red entre todos los agentes educativos (familia, profesorado, monitoras, espacios j&oacute;venes, personal sanitario&hellip;). Y, a la vez, tiene que ir acompa&ntilde;ada de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que pongan las bases y la infraestructura necesaria para llevarla a cabo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace falta que los medios de comunicaci&oacute;n no contribuyan a estigmatizar la adolescencia. Entre todo el alarmismo y la angustia de este momento de cambio, a veces olvidamos que sus maneras de estar en el mundo son el resultado de una sociedad que no han hecho ellas, sino las personas adultas. Es necesario acompa&ntilde;ar esta etapa y recordarnos que durante la adolescencia no hay nada cerrado ni decidido. 
    </p><p class="article-text">
        Y tenemos que tener en cuenta que una parte del descubrimiento y experimentaci&oacute;n de la sexualidad hoy pasa tambi&eacute;n por el espacio virtual. As&iacute; pues, hay que tener presente que ni lo podemos evitar ni lo tenemos que moralizar, sino que hay que acompa&ntilde;ar la gesti&oacute;n de los riesgos y los placeres que esto conlleva, ofreciendo informaci&oacute;n para que puedan tomar sus decisiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en lo que respecta al acompa&ntilde;amiento del porno en el marco de una educaci&oacute;n sexual feminista, proponemos intervenciones diferentes con ni&ntilde;as y ni&ntilde;os y con adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        Con las criaturas, el papel de las familias es importante para plantear una buena gesti&oacute;n de las pantallas con el objetivo de procurar que los contenidos pornogr&aacute;ficos lleguen lo m&aacute;s tarde posible. Al mismo tiempo, desde los diferentes agentes educativos, es necesario ofrecer espacios donde puedan preguntar, resolver dudas y satisfacer su curiosidad sobre la sexualidad.
    </p><p class="article-text">
        En la adolescencia, el objetivo educativo se centra en seguir creando espacios de di&aacute;logo donde hablar de sexualidad y comenzar a trabajar la alfabetizaci&oacute;n pornogr&aacute;fica. Esta propuesta implica abordar de manera cr&iacute;tica y educativa los contenidos pornogr&aacute;ficos y c&oacute;mo se construyen, ofreciendo herramientas y espacios de di&aacute;logo, debate y reflexi&oacute;n sin tab&uacute;es, que estimulen el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Reflexionar conjuntamente sobre el impacto que puede tener un consumo habitual de porno en edades tempranas en las experiencias sexuales: en las expectativas, la imaginaci&oacute;n, el descubrimiento de los propios deseos, la relaci&oacute;n con el propio cuerpo y el de las dem&aacute;s personas (baja autoestima, frustraciones, inseguridades&hellip;), la exploraci&oacute;n de nuevas pr&aacute;cticas, la erotizaci&oacute;n de la violencia, la creaci&oacute;n de imaginarios poco realistas (por ejemplo, en lo que respecta a la duraci&oacute;n del sexo, las erecciones, las eyaculaciones&hellip;), etc. Pero sin la voluntad de imponer un discurso, sino darles voz y partir de la escucha y la curiosidad por sus opiniones.
    </p><p class="article-text">
        Mejorar la educaci&oacute;n sexual no es un reto individual, sino un proceso colectivo que pasa por cuestionar el sistema actual y construir alternativas desde todos los frentes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bruna Serra Puntí, Laura Arcarons Martí]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/porno-adolescencia-alarma-propuesta_129_12699216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Oct 2025 08:27:49 +0000]]></pubDate>
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