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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sebastián López Suárez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sebastian-lopez-suarez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sebastián López Suárez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El papel de las universidades públicas en la economía de la innovación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papel-universidades-publicas-economia-innovacion_132_12698881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89ab8094-2b73-4094-84b7-dc17d5671420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El papel de las universidades públicas en la economía de la innovación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Invertir en universidad y en investigación no es un gasto, sino una condición estructural del desarrollo económico a largo plazo</p></div><p class="article-text">
        El pasado 13 de octubre, la Real Academia Sueca de las Ciencias anunci&oacute; la concesi&oacute;n del Premio Nobel de Econom&iacute;a 2025 a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt &ldquo;por haber explicado el crecimiento econ&oacute;mico impulsado por la innovaci&oacute;n&rdquo;, o, dicho de otro modo, por demostrar que la innovaci&oacute;n es el motor que impulsa la prosperidad a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Joel Mokyr se ha destacado como un fiel defensor del papel del conocimiento en el progreso de las naciones. En una de sus obras m&aacute;s reconocidas, <em>A Culture of Growth: The Origins of the Modern Economy</em>, escribi&oacute;: &ldquo;Las naciones y sus econom&iacute;as crecen en gran parte porque aumentan su conocimiento colectivo sobre la naturaleza y su entorno, y porque son capaces de dirigir ese conocimiento hacia fines productivos.&rdquo; Esta frase resume con claridad que el crecimiento econ&oacute;mico no se alimenta s&oacute;lo de capital o recursos materiales, sino de la capacidad de generar nuevo conocimiento y de aplicarlo en beneficio de la sociedad. Dos palancas fundamentales que se encuentran en la misma esencia de las universidades: la investigaci&oacute;n, que consiste en generar nuevo conocimiento, y la transferencia, que lo pone al servicio del tejido productivo y de los usuarios finales.
    </p><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n encaja de manera natural con la definici&oacute;n de innovaci&oacute;n que propone Esko Aho, ex primer ministro de Finlandia y presidente del grupo de expertos que present&oacute; a la Comisi&oacute;n Europea en 2006 un informe sobre la mejora del rendimiento de la Uni&oacute;n Europea en materia de investigaci&oacute;n e innovaci&oacute;n. Aho lo explic&oacute; con precisi&oacute;n: la investigaci&oacute;n es &ldquo;invertir dinero para obtener conocimiento&rdquo;, mientras que la innovaci&oacute;n es &ldquo;invertir conocimiento para obtener dinero&rdquo;. Trasladado al &aacute;mbito universitario, ese planteamiento dibuja un c&iacute;rculo virtuoso: la investigaci&oacute;n transforma la inversi&oacute;n p&uacute;blica y privada en conocimiento; la innovaci&oacute;n convierte ese conocimiento en desarrollo econ&oacute;mico y bienestar social; y los resultados de ese desarrollo alimentan de nuevo la capacidad de investigar. Es, en definitiva, un proceso fuertemente realimentado por el que la universidad mejora a la sociedad y la sociedad mejora a la universidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su creaci&oacute;n, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha sido fiel a esta idea. En este sentido, es de destacar que nuestra instituci&oacute;n ha mejorado recientemente en los rankings internacionales de investigaci&oacute;n y transferencia de conocimiento, como el <em>Times Higher Education 2026</em>, gracias al incremento de la captaci&oacute;n de fondos de investigaci&oacute;n &mdash;especialmente en proyectos nacionales europeos&mdash;, lo que ha permitido contratar m&aacute;s personal, atraer talento y aumentar el n&uacute;mero y la calidad de nuestras publicaciones cient&iacute;ficas. Hoy, 25 de nuestros investigadores se sit&uacute;an entre el 2% m&aacute;s influyente del mundo, y la ULPGC figura entre las mil mejores universidades del planeta seg&uacute;n el ranking de Shanghai, con &aacute;reas como Turismo, Oceanograf&iacute;a o Veterinaria entre las 150 mejores a nivel mundial. Estos rankings, si bien miden aspectos diferentes, confirman que nuestra universidad p&uacute;blica se sit&uacute;a en el 5% de las mejores universidades a nivel mundial en t&eacute;rminos globales.
    </p><p class="article-text">
        La transferencia de conocimiento es otra de nuestras se&ntilde;as de identidad. Los datos demuestran que en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os en la ULPGC se han formalizado, de media, un nuevo contrato o convenio con empresas e instituciones cada dos d&iacute;as laborables, por un valor superior a los seis millones y medio de euros. M&aacute;s del 60% de los usuarios de nuestros servicios cient&iacute;ficos, a los cuales les ofrecemos la oportunidad de acceder a m&aacute;s de 300 t&eacute;cnicas cient&iacute;ficas y a unos 500 equipamientos cient&iacute;fico-t&eacute;cnicos, procede del sector privado, lo que evidencia la conexi&oacute;n real entre la ULPGC y el tejido productivo. Adem&aacute;s, la creaci&oacute;n de empresas basadas en el conocimiento generado en los laboratorios de la ULPGC, en donde nuestra instituci&oacute;n se ha colocado en muy poco tiempo en la media del sistema universitario espa&ntilde;ol, demuestra que el talento acad&eacute;mico encuentra en nuestra universidad caminos reales hacia el mercado y el empleo cualificado. La muy reciente incorporaci&oacute;n a esta oferta de un agente conversacional basado en inteligencia artificial para facilitar la relaci&oacute;n con las empresas y el sector p&uacute;blico, al que hemos bautizado cari&ntilde;osamente como OTI, confirma que la ULPGC avanza decididamente hacia una universidad cada vez m&aacute;s abierta, digital y conectada con la realidad productiva de su entorno. OTI es un asistente inteligente, accesible a trav&eacute;s de www.otc.ulpgc.es, que facilita a las empresas e instituciones la exploraci&oacute;n de las capacidades cient&iacute;ficas, tecnol&oacute;gicas y de transferencia de la Universidad, y les permite descubrir, mediante un di&aacute;logo natural, nuevas oportunidades de colaboraci&oacute;n en investigaci&oacute;n e innovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento econ&oacute;mico sostenible se apoya indudablemente en la innovaci&oacute;n y el conocimiento. Por ello, en el marco <em>mokyriano</em>, invertir en nuestras universidades p&uacute;blicas y en la investigaci&oacute;n que realizan no es un gasto, sino una condici&oacute;n estructural del desarrollo econ&oacute;mico a largo plazo. Esto es particularmente relevante en nuestra comunidad aut&oacute;noma, en tanto en cuanto, Canarias es la tercera regi&oacute;n espa&ntilde;ola cuyas universidades p&uacute;blicas m&aacute;s contribuyen al PIB regional y donde cada euro invertido en investigaci&oacute;n y transferencia de conocimiento universitaria se multiplica en forma de productividad, empleo de calidad y cohesi&oacute;n social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Impulsar una econom&iacute;a diversificada y resiliente, basada en el conocimiento y la innovaci&oacute;n, es clave para el futuro de los canarios y las canarias. Ya contamos con la ULPGC, una universidad p&uacute;blica con capacidad cient&iacute;fica y de transferencia reconocida internacionalmente. Lo que ahora falta es poner <em>las luces largas</em> y, en consecuencia, realizar una apuesta decidida, valiente y a la vez inaplazable, por dotar de recursos estables y suficientes a este engranaje de investigaci&oacute;n y transferencia, de manera que la inercia adquirida se convierta en una aut&eacute;ntica pol&iacute;tica de estado y de regi&oacute;n. Porque, como record&oacute; Philippe Aghion tras saber que le hab&iacute;an distinguido con el Premio Nobel, &ldquo;el factor clave del poder econ&oacute;mico es el liderazgo tecnol&oacute;gico&rdquo;&nbsp;y ese liderazgo se cultiva, inexorablemente, financiando bien la investigaci&oacute;n universitaria y llevando sus frutos a la sociedad con el fin de mejorarla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián López Suárez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papel-universidades-publicas-economia-innovacion_132_12698881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2025 13:55:23 +0000]]></pubDate>
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