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    <title><![CDATA[elDiario.es - Xira Ruiz Campillo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/xira-ruiz-campillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Xira Ruiz Campillo]]></description>
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      <title><![CDATA[Tres décadas de COPs y avances contra el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tres-decadas-cops-avances-cambio-climatico_129_12756034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/874ea93c-5a31-4190-a562-08fd578aac9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres décadas de COPs y avances contra el cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con los años se han producido grandes avances en nuestro entendimiento sobre el cambio climático, una ampliación de la agenda climática y, en consecuencia, un aumento de la complejidad de las negociaciones</p><p class="subtitle">Opinión - 'COP 30, la hora de la verdad', por Luiz Inácio Lula da Silva</p></div><p class="article-text">
        El lunes de esta semana ha empezado la COP 30 en Bel&eacute;m (Brasil) y es una buena ocasi&oacute;n para hacer balance de treinta a&ntilde;os de reuniones. Todos los a&ntilde;os, por estas fechas, leo alg&uacute;n art&iacute;culo u opini&oacute;n que pone en duda que estas conferencias sean la mejor manera de hacer frente al cambio clim&aacute;tico. Tambi&eacute;n se critica a menudo la huella de carbono que dejan estas conferencias, a las que asisten decenas de miles de personas, entre los que se incluyen jefes de Estado y de gobierno, negociadores, cient&iacute;ficos, j&oacute;venes, representantes del mundo de la empresa, de organizaciones no gubernamentales y de poblaciones ind&iacute;genas, entre otros. Efectivamente, esos viajes tienen un coste ambiental. Como internacionalista centrada en la gobernanza medioambiental, me gustar&iacute;a utilizar estas l&iacute;neas para defender la existencia y continuidad de estas cumbres. 
    </p><p class="article-text">
        Las Conferencias de las Partes (COP) de la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Clim&aacute;tico (CMNUCC) se llevan celebrando anualmente desde 1994. Esto quiere decir que la comunidad internacional cada a&ntilde;o desde entonces se ha dado cita para abordar, discutir y negociar c&oacute;mo hacer frente al cambio clim&aacute;tico. Hay que destacar el &eacute;xito pol&iacute;tico que supone que todos los a&ntilde;os, durante 30 a&ntilde;os (con excepci&oacute;n de 2020, cuya COP se aplaz&oacute; al a&ntilde;o siguiente) nuestros gobernantes y expertos se sienten a dar explicaciones y a contarnos qu&eacute; est&aacute;n haciendo para abordar este complejo desaf&iacute;o. Reunirse ya es en s&iacute; un &eacute;xito. Y reunirse sistem&aacute;ticamente todos los a&ntilde;os es un doble &eacute;xito, porque demuestra que hay una preocupaci&oacute;n y cierto compromiso. Pensemos que podr&iacute;an no asistir. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, el mero hecho de viajar al otro lado del planeta no significa que los Estados se vayan a poner de acuerdo en c&oacute;mo librarnos del cambio clim&aacute;tico. Hay muchas m&aacute;s razones de las que puedo enumerar en estas l&iacute;neas que explicar&iacute;an por qu&eacute; estas cumbres suelen fracasar; aqu&iacute; van algunas: hay 198 partes en el Acuerdo de Par&iacute;s (2015), cada una con sus propios intereses y agendas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas (imaginemos una reuni&oacute;n de nuestra comunidad de vecinos con 198 asistentes con voz y voto). Tambi&eacute;n tenemos formas diferentes de abordar los problemas: si los pa&iacute;ses del norte han preferido hist&oacute;ricamente reducir las emisiones, los pa&iacute;ses del sur siempre han defendido que ellos necesitaban adaptarse al cambio clim&aacute;tico (porque poco se puede mitigar cuando eres tan pobre que apenas emites gases de efecto invernadero). El cortoplacismo pol&iacute;tico tambi&eacute;n ha sido un obst&aacute;culo: la soluci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico implica cambiar nuestra forma de consumo, nuestra movilidad o nuestra seguridad energ&eacute;tica, entre otros, y no todos los gobiernos est&aacute;n dispuestos a asumir el desgaste pol&iacute;tico y de votos que eso implica; m&aacute;s teniendo en cuenta que los beneficios de esas medidas es posible que tarden muchas d&eacute;cadas en llegar. Por otro lado, la preocupaci&oacute;n de los gobiernos depende de la situaci&oacute;n nacional que cada uno tenga: si hay o no desastres naturales que demuestren los da&ntilde;os el cambio clim&aacute;tico; si el gobierno cree o no en la ciencia; si tiene un ecosistema empresarial que apoya, cumple las normativas medioambientales y entiende que necesitamos aliarnos con la sostenibilidad y agredir lo menos posible al medioambiente; si el pa&iacute;s tiene expertos, recursos financieros y tecnol&oacute;gicos para poner en marcha la transici&oacute;n energ&eacute;tica, o si tiene problemas de seguridad (como terrorismo, guerras) que hacen que sea dif&iacute;cil centrarse en reducir los GEI. Valoremos, por tanto, el &eacute;xito que supone seguir celebrando estas conferencias, porque hay tantos obst&aacute;culos para que los tratados internacionales funcionen, que cualquier peque&ntilde;o avance ha de ser celebrado, m&aacute;s en estos tiempos en los que algunos apuestan por el negacionismo y el unilateralismo como herramienta pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de estos 30 a&ntilde;os ha habido grandes avances. S&iacute;, a pesar de que han sido lentos y peque&ntilde;os, ah&iacute; est&aacute;n y hay que reivindicarlos: si las COP comenzaron hablando de mitigaci&oacute;n como soluci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, con el paso de los a&ntilde;os y las d&eacute;cadas se han incorporado la adaptaci&oacute;n, el papel de la mujer, de los j&oacute;venes, de las comunidades locales y poblaciones ind&iacute;genas, la educaci&oacute;n, la agricultura, la seguridad alimentaria o la creaci&oacute;n de fondos para ayudar a los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres que necesitan hacer frente a las cat&aacute;strofes que deja un cambio clim&aacute;tico al que poco han contribuido. Todo ello supone grandes avances en nuestro entendimiento sobre el cambio clim&aacute;tico, una ampliaci&oacute;n de la agenda clim&aacute;tica y, en consecuencia, un aumento de la complejidad de las negociaciones. 
    </p><p class="article-text">
        La firma y ratificaci&oacute;n en tiempo r&eacute;cord del Acuerdo de Par&iacute;s fue en s&iacute; mismo un &eacute;xito del multilateralismo: a trav&eacute;s de este instrumento todos los Estados acuerdan que tienen que hacer frente al cambio clim&aacute;tico (cada uno como quiera, es cierto), a diferencia de la CMNUCC y el Protocolo de Kioto, donde solo los pa&iacute;ses desarrollados ten&iacute;an obligaciones. A trav&eacute;s de las Contribuciones Nacionales Determinadas, la comunidad internacional ha pasado de un escenario de 4-5 &ordm;C de no haber hecho nada, a proyectar un calentamiento de alrededor de 2,6&ordm;C. Est&aacute; claro que estamos muy lejos de cumplir los 2&ordm;C a los que nos compromete el Acuerdo de Par&iacute;s, pero tengamos en cuenta que hemos rebajado dos grados las previsiones en solo diez a&ntilde;os. Y es esperable que sigan bajando en paralelo a la aceleraci&oacute;n de una transici&oacute;n energ&eacute;tica que ya no tiene marcha atr&aacute;s. Curiosamente, hay quien dice repetidamente que China es el mayor contaminador mundial y que no le importa nada el cambio clim&aacute;tico. Aqu&iacute; algunos datos: China tiene unas emisiones per c&aacute;pita por debajo de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses productores de petr&oacute;leo, de Australia, Canad&aacute;, Rusia, Estados Unidos, Finlandia o Noruega. China ha sido el mayor productor de energ&iacute;as renovables del mundo en la &uacute;ltima d&eacute;cada y solo en 2023 instal&oacute; m&aacute;s nueva capacidad solar (un 55% m&aacute;s que en 2022) que el resto de los pa&iacute;ses juntos, incluido Estados Unidos. En 2024, la inversi&oacute;n de China en energ&iacute;a limpia fue casi el doble que la de 2015. Pregunto: &iquest;de d&oacute;nde vienen la mayor&iacute;a de los paneles solares que tenemos en nuestros tejados en Espa&ntilde;a? &iquest;No ser&aacute; entonces que China es el mayor interesado en la transici&oacute;n energ&eacute;tica? Esta, en realidad, es una muy buena noticia y un escenario que nadie hubiera podido predecir en 1992, cuando se firma la CMNUCC. Como lo es que, a pesar de que Estados Unidos se vuelva a marchar del Acuerdo de Par&iacute;s, ning&uacute;n otro pa&iacute;s le ha seguido, demostrando que, como dicen J. F. Mor&iacute;n y R. E. Kim en su art&iacute;culo Too Complex to Fail, el ecosistema de las COP del clima es tan sumamente complejo que es muy dif&iacute;cil que fracasen solo porque se vaya un pa&iacute;s, por muy Estados Unidos que sea (preocupar&iacute;a m&aacute;s que se hubiera ido China, pero no solo no ha sido el caso, sino que ha reiterado su compromiso con el Acuerdo). El liderazgo en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, por parad&oacute;jico que resulte, recae ahora mismo sobre China y en su clara apuesta por la transici&oacute;n energ&eacute;tica y su neutralidad cero para 2060. Tambi&eacute;n es justo decir que la Uni&oacute;n Europea siempre ha liderado estas negociaciones y lo seguir&aacute; haciendo, pero con una capacidad de empuje que oscila en funci&oacute;n de lo que votemos los europeos. 
    </p><p class="article-text">
        Cierro estas l&iacute;neas volviendo al impacto de los aviones que llevan a nuestros dirigentes, expertos y representantes de la sociedad civil a pa&iacute;ses como Egipto, Marruecos, Azerbaiy&aacute;n o Brasil a&ntilde;o tras a&ntilde;o: admitamos la huella medioambiental de esta y de cada una de las citas internacionales que se celebran cada semana. Siempre hay un precio ambiental que pagar, pero estas reuniones jam&aacute;s podr&aacute;n ser sustituidas por una reuni&oacute;n online (de las que, por cierto, tambi&eacute;n hay muchas). Porque en este tipo de negociaciones, suelen ser m&aacute;s efectivas los intercambios en la pausa del caf&eacute; que largas discusiones a distancia. Por eso son insustituibles, y m&aacute;s cuando hablamos de salvar nuestra propia existencia. Mejor pongamos el foco en los viajes de los milmillonarios que se mueven en sus jets privados (y ahora en sus propias naves espaciales) para su propio disfrute y beneficio de nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xira Ruiz Campillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tres-decadas-cops-avances-cambio-climatico_129_12756034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Nov 2025 20:54:49 +0000]]></pubDate>
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