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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Pedro Ferrer]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria-pedro-ferrer/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Pedro Ferrer]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La plaza que fue plaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/plaza-plaza_132_12825762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c5c9daf-8ef4-47cb-9a08-517462f45aaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La plaza que fue plaza"></p><p class="article-text">
        Este verano, en un intento fallido por bajar el ritmo, busqu&eacute; apoyo en la lectura de &ldquo;C&oacute;mo no hacer nada&rdquo;, de Jenny Odell. El libro describe, con una precisi&oacute;n que incomoda, la agresividad de un sistema que captura nuestra atenci&oacute;n para convertirlo en valor econ&oacute;mico: aplicaciones, m&eacute;tricas de productividad, redes sociales, algoritmos que nos empujan a un consumo constante. Y frente a todo ese ruido, Odell propone algo que puede sonar ingenuo, pero que en realidad es profundamente pol&iacute;tico, volver a mirar lo que tenemos delante, recuperando la relaci&oacute;n con los lugares y con las comunidades que habitamos.
    </p><p class="article-text">
        El libro me hizo reflexionar sobre un proyecto que acababa de terminar junto con los arquitectos Javier Rivera y Jaime Mira, la reforma de la Plaza de la Iglesia en La Torre (Val&egrave;ncia), finalizada en agosto de 2024. No porque el libro hable de urbanismo, sino porque habla de la capacidad de los lugares para generar redes de apoyo mutuo y para facilitar v&iacute;nculos y pr&aacute;cticas que no siguen la l&oacute;gica del mercado.
    </p><p class="article-text">
        La Torre es una pedan&iacute;a con identidad agr&iacute;cola y con una estructura social que resiste a la fragmentaci&oacute;n urbana. Su plaza es el coraz&oacute;n social y el escenario cotidiano de las relaciones vecinales, un espacio de uso continuo donde la vida transcurre a un ritmo distinto al de los centros urbanos tan acelerados.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto se centr&oacute; en reconocer y poner en valor lo que ya funcionaba. La plaza contaba con un arbolado que ofrec&iacute;a sombra, identidad y memoria: el gran ficus central, los cipreses perimetrales y la robinia del chafl&aacute;n. Esas piezas vegetales, con sus ritmos lentos y obstinados, ajenos a la prisa general, ya constitu&iacute;an un marco de vida comunitaria y una referencia visual para los vecinos.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n actualiz&oacute; el espacio mejorando los pavimentos, incorporando drenajes sostenibles SUDS, redise&ntilde;ando el mobiliario urbano y reforzando la vegetaci&oacute;n existente con los estratos que faltaban. Con ello se garantiz&oacute; la accesibilidad universal y aument&oacute; el confort del lugar.
    </p><p class="article-text">
        El valor real de un espacio p&uacute;blico se mide en su comportamiento ante situaciones inesperadas y la prueba lleg&oacute; el 29 de octubre de 2024, cuando una DANA afect&oacute; a Val&egrave;ncia y dej&oacute; partes de la ciudad completamente inundadas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el agua comenz&oacute; a retirarse, la Plaza de la Iglesia de La Torre se convirti&oacute; espont&aacute;neamente en epicentro de ayuda mutua, un espacio de organizaci&oacute;n vecinal, distribuci&oacute;n de bienes y apoyo emocional. El mobiliario urbano serv&iacute;a como soporte para alimentos y ropa; las &aacute;reas pavimentadas permit&iacute;an el movimiento &aacute;gil de voluntarios; el arbolado ofrec&iacute;a sombra, refugio y orientaci&oacute;n en mitad del caos, adem&aacute;s de actuar como barrera frente a veh&iacute;culos arrastrados por la corriente.
    </p><p class="article-text">
        No hubo que activar ning&uacute;n protocolo institucional. No hizo falta se&ntilde;alizaci&oacute;n ni dispositivos digitales. Funcion&oacute; porque era un lugar vivido, no un decorado urbano. Porque estaba ya tejido en la vida cotidiana del barrio. Y, tambi&eacute;n, porque en la reforma se hicieron esas mejoras discretas que casi nadie nota, pero que marcan la diferencia, m&aacute;s superficie de suelo drenante, zanjas y pozos de infiltraci&oacute;n. En un contexto en el que demasiados espacios p&uacute;blicos se conciben como escenarios para el consumo, esto es un acto profundamente pol&iacute;tico, vocablo digno de donde procede, la&nbsp;<em>polis&nbsp;</em>griega.
    </p><p class="article-text">
        Al conectar esta experiencia con las ideas de Odell, entend&iacute; que la plaza encarnaba algo que ella describe con claridad, la importancia de los lugares como apoyo cotidiano, como esa base silenciosa que sostiene cuando las cosas se complican. No resistencia &eacute;pica, sino cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Odell insiste en que &ldquo;no hacer nada&rdquo; no significa pasividad, sino reorientar la atenci&oacute;n hacia aquello que el capitalismo no puede monetizar f&aacute;cilmente, el territorio, los v&iacute;nculos, el tiempo lento y la vida comunitaria. Y un espacio p&uacute;blico es precisamente eso, un lugar donde la l&oacute;gica del beneficio pierde fuerza y emerge la l&oacute;gica de lo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La plaza de La Torre no es un lugar id&iacute;lico ni pretende serlo. Pero s&iacute; demuestra que un espacio p&uacute;blico puede, todav&iacute;a hoy, resistir la tendencia a convertir todo en producto o en escenario y seguir siendo soporte de solidaridad y organizaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto funcion&oacute; t&eacute;cnicamente porque se invirti&oacute; en soluciones basadas en la naturaleza (SBN). Pero funcion&oacute;, sobre todo porque no quiso borrar lo existente, eligiendo en cambio trabajar desde el respeto, la permanencia y la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, al final, la resistencia est&eacute; en cosas tan sencillas como esa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Pedro Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/territori-critic/plaza-plaza_132_12825762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 19:54:54 +0000]]></pubDate>
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