<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Cristina Maruri]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/cristina-maruri/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cristina Maruri]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1055126/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a Manolita Chen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-manolita-chen_132_13200720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98cedc83-b60d-48ed-a17f-a180452064dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132766.jpg" width="1796" height="1010" alt="Una mirada a Manolita Chen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una vida de negaciones de los demás y de afirmaciones consigo misma. Trabajo, lucha, mil veces la hincaron de rodillas y mil y una se volvió a levantar"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal.
    </p><p class="article-text">
        Gitanillas de m&uacute;ltiples colores cuelgan de macetas en fachadas y el aroma de azahar envuelve las calles, que vieron nacer a esta mujer, que como siempre afirma, lo hizo en un cuerpo equivocado. Cu&aacute;nto padecimiento se hubiera evitado, de haberlo hecho en el correcto: violaciones, desprecio, palizas&hellip; Un sinf&iacute;n de negaciones de libertad y derechos, a un ser humano de alma blanca y coraz&oacute;n bondadoso, hasta infinita potencia. Una vida de negaciones de los dem&aacute;s y de afirmaciones consigo misma. Trabajo, lucha, mil veces la hincaron de rodillas y mil y una se volvi&oacute; a levantar. Trabajo lucha, emigrar, emprender&hellip; triunfar.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de una sociedad y de otra religi&oacute;n, su identidad fue m&aacute;s fuerte y lo contin&uacute;a siendo. Con la fundaci&oacute;n que, creada con los fondos de su patrimonio, lleva su nombre y da cobijo a los&nbsp;vulnerables dentro de los vulnerables. Porque la orientaci&oacute;n sexual, aunque mitigada, sigue siendo objeto de discriminaci&oacute;n y de persecuci&oacute;n y muerte en varios pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos, nunca est&aacute; justificado masacrar al diferente, por el solo hecho de no entenderlo, no compartirlo o temerlo. Hemos de liberarnos de prejuicios como de abrigos lo hacemos, al llegar la primavera. Porque hemos de buscar la esencia en nuestros semejantes: si est&aacute;n formulados de bien o de mal. El resto carece de importancia y muy al contrario es de agradecer. Es la diversidad la que nos aleja de las m&aacute;quinas. Qui&eacute;n quiere ser una; yo no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-manolita-chen_132_13200720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 19:46:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/98cedc83-b60d-48ed-a17f-a180452064dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132766.jpg" length="476024" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/98cedc83-b60d-48ed-a17f-a180452064dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132766.jpg" type="image/jpeg" fileSize="476024" width="1796" height="1010"/>
      <media:title><![CDATA[Una mirada a Manolita Chen]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/98cedc83-b60d-48ed-a17f-a180452064dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132766.jpg" width="1796" height="1010"/>
      <media:keywords><![CDATA[Transexualidad,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a los pigmeos batwa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-pigmeos-batwa_132_12942477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6473340b-3943-4e51-a3b0-8fedfdc7d4b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y382.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada a los pigmeos batwa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No puedo consentirlo, que se conviertan una vez más en monitos de feria aquellos que fueron muchos siglos reyes de la naturaleza y dueños del entorno"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal. &Aacute;rboles centenarios y tupidos convierten en verde el cielo y serpenteo por estrecha banda sobre la que avanza nuestro veh&iacute;culo. Las botas de monte sustituyen a las ruedas y caminando llegamos a una explanada, en donde media docena de maltrechas chozas nos aguardan, al igual que una veintena de menudos hombres, mujeres, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. El sentimiento de l&aacute;stima se apodera por completo de mi, porque percibo que los gorilas plateados que acabo de visitar, son m&aacute;s libres, cuentan con mayor espacio vital,&nbsp;se sienten m&aacute;s empoderados, incluso viven con mayor dignidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pobre raza, ataviada con guirnaldas de hiedra en la cabeza, su alma se encuentra m&aacute;s desgarrada, que los harapos&nbsp;que malamente les cubren. Al verme llegar, se preparan para un baile, cuando no cuentan con &aacute;nimo suficiente, ni siquiera para sonreir. No puedo consentirlo, que se conviertan una vez m&aacute;s en monitos de feria aquellos que fueron muchos siglos reyes de la naturaleza y due&ntilde;os del entorno. Degradaci&oacute;n obligada para poder sobrevivir, para poder comer. Seres humanos, 'seudoesclavizados', casi convertidos en mendigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96911768-4180-46b1-8c2a-c26fa6ba2401_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x751y324.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96911768-4180-46b1-8c2a-c26fa6ba2401_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x751y324.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96911768-4180-46b1-8c2a-c26fa6ba2401_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x751y324.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96911768-4180-46b1-8c2a-c26fa6ba2401_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x751y324.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96911768-4180-46b1-8c2a-c26fa6ba2401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x751y324.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96911768-4180-46b1-8c2a-c26fa6ba2401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x751y324.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/96911768-4180-46b1-8c2a-c26fa6ba2401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x751y324.jpg"
                    alt="Adolescente de la tribu batwa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Adolescente de la tribu batwa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Les compro toda la artesan&iacute;a de piedrecitas y cuero, y, con el mayor respeto y empat&iacute;a, les pido posen para mi. En todo caso, ser&aacute; un intento de guardar testimonio que sirva de denuncia. No puedo hacer mucho m&aacute;s y en la despedida recupero una bolsa de caramelos del fondo de mi mochila. Con solemnidad hago entrega de la misma al jefe de la tribu, quien con la misma solemnidad me la agradece.
    </p><p class="article-text">
        Antes de perder la visi&oacute;n de la aldea, giro la cabeza para comprobar c&oacute;mo unos insignificantes caramelos pueden conseguir tanta ilusi&oacute;n y algarab&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; peque&ntilde;itos somos, pienso, mucho m&aacute;s que ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-pigmeos-batwa_132_12942477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:47:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6473340b-3943-4e51-a3b0-8fedfdc7d4b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y382.jpg" length="2243809" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6473340b-3943-4e51-a3b0-8fedfdc7d4b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y382.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2243809" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una mirada a los pigmeos batwa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6473340b-3943-4e51-a3b0-8fedfdc7d4b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y382.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a las salineras del lago Katwe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-salineras-lago-katwe_132_12942445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c57c45af-2a5b-44b7-b40b-4067cce35868_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y358.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada a las salineras del lago Katwe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nada es imposible, pienso. En la mayoría de los casos, es cuestión de voluntad. De buena voluntad"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal. En una furgoneta de color verde saltamonte, voy descendiendo en Uganda, hasta el cr&aacute;ter de un volc&aacute;n que mantiene una l&aacute;mina de agua. Con cuidado; vacas cornudas se cruzan en un camino de cabras, que llaman carretera. Palos de arbustos y &aacute;rboles cercan espacios a modo de parcelas en sus orillas y all&iacute; me las encuentro por primera vez. Cortando las placas de sal que previamente los hombres han extra&iacute;do del medio del lago.
    </p><p class="article-text">
        Me sumo a la experiencia y cerceno mis pantalones gracias a la cremallera que contienen a la altura de la rodilla, e introduzco mis pies en un agua caliente, oscura y viscosa. Piso un suelo rugoso y duro. Me proveen de pl&aacute;sticos y lana para proteger mis tobillos, dado que la curva met&aacute;lica con la que acercan la placa de sal para trocearla, es altamente cortante, y con extremo cuidado colaboro en su labor. 
    </p><p class="article-text">
        El sol abrasa y la espalda protesta, pero descubro lo inimaginable al conocer que no solamente cuentan con sueldos dignos, sino que tambi&eacute;n cuentan con jornadas dignas, en las que tiene cabida la conciliaci&oacute;n. En un lugar apartado del mundo y ajeno a cualquier ruta tur&iacute;stica, mis compa&ntilde;eras de sal pueden optar a jornada reducida para atender familia y labores de hogar, adem&aacute;s de contar en la propia salina con comedor, servicio, vestuario y lugares, incluso, para amamantar.
    </p><p class="article-text">
        Me siento reconfortada y alegre cuando, de regreso, veo ponerse el sol tras la boca del volc&aacute;n. Nada es imposible, pienso. En la mayor&iacute;a de los casos, es cuesti&oacute;n de voluntad. De buena voluntad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-salineras-lago-katwe_132_12942445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 20:45:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c57c45af-2a5b-44b7-b40b-4067cce35868_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y358.jpg" length="1481604" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c57c45af-2a5b-44b7-b40b-4067cce35868_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y358.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1481604" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una mirada a las salineras del lago Katwe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c57c45af-2a5b-44b7-b40b-4067cce35868_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y358.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a las mujeres que vendían insectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-mujeres-vendian-insectos_132_12848609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d0cbe24-e64b-4bb7-ab35-5bf86d0a1700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y193.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada a las mujeres que vendían insectos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las guerras es lo que tienen: dolor, muerte, penurias; una de ellas, el hambre más atroz"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal. Rodamos camino de los inigualables templos de Angkor. El ch&oacute;fer contratado para acortar tiempos y aumentar experiencias; se detiene en medio de la recta que hace las veces de carretera, en uno de esos lugares para turistas y lugare&ntilde;os, que te proveen de todo. Variopinto a m&aacute;s no poder: refrigerios diversos, artesan&iacute;a, danza y m&uacute;sica, lavabos... e insectos.
    </p><p class="article-text">
        Chamuscados y con las patas hacia arriba, ofrecidos por las vendedoras en enormes bandejas de aluminio, que nos acercan para tentarnos con estas t&iacute;picas ensaladas. Ali&ntilde;adas con aceite y vegetales y entre las cuales puedes elegir polillas, gusanos, saltamontes, cucarachas y un sinf&iacute;n de 'delicatessen'<em>,</em> tama&ntilde;o descomunal. El olor es fort&iacute;simo y la imagen no se queda atr&aacute;s, incluso para los m&aacute;s viajados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca antes de la hambruna provocada por los Jemeres Rojos en los a&ntilde;os ochenta, los insectos hab&iacute;an formado parte de la dieta camboyana, en una tierra f&eacute;rtil para la agricultura donde las haya. Pero las guerras es lo que tienen: dolor, muerte, penurias; una de ellas, el hambre m&aacute;s atroz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de mi esp&iacute;ritu esencialmente aventurero, no me atrevo a probar ni una alita de polilla, ni la cabeza de un saltamontes. No solo porque no me parecen apetitosas, sino que adem&aacute;s, cualquier indigesti&oacute;n puede arruinarme el viaje.&nbsp;Y las condiciones sanitarias de aquellos animales que por su tama&ntilde;o parece que enfoco a trav&eacute;s de lupa, no me ofrecen una m&iacute;nima garant&iacute;a. Arrancamos, con una bolsa reci&eacute;n adquirida de mango deshidratado:&nbsp;mejor elecci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-mujeres-vendian-insectos_132_12848609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 20:45:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d0cbe24-e64b-4bb7-ab35-5bf86d0a1700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y193.jpg" length="2533815" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d0cbe24-e64b-4bb7-ab35-5bf86d0a1700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y193.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2533815" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una mirada a las mujeres que vendían insectos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d0cbe24-e64b-4bb7-ab35-5bf86d0a1700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x650y193.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Camboya,Guerras,Hambre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a la chica que acarreaba ladrillos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-chica-acarreaba-ladrillos_132_12848597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c2c99df-9b00-4b4d-945e-681c1a076df3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132664.jpg" width="1290" height="726" alt="Una mirada a la chica que acarreaba ladrillos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No puedo determinar qué fue lo que me impulsó, si el sentimiento de solidaridad o el de justicia, la comparativa de vidas o simplemente el pretender que, aunque solo fuera uno, uno solo, pudiera recordar aquel día como bonito y diferente"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal. Supongo que para aquella asolescente de una aldea a las afueras de Katmand&uacute;, no significa nada el A&ntilde;o Nuevo. Porque no habr&aacute; nada nuevo en sus d&iacute;as, semanas ni meses. Supongo que continuar&aacute; trasegando ladrillos macizos a la espalda, en un capazo que sosten&iacute;a mediante un asa-diadema en la cabeza y que casi era tan voluminoso como ella.
    </p><p class="article-text">
        La observ&eacute;; sus movimientos eran tan repetitivos como lentos, debido al extremo cansancio y al agudo dolor. Esto &uacute;ltimo lo s&eacute;, no lo supongo. Se inclinaba y de una pila interminable, uno a uno cog&iacute;a los ladrillos y se los colocaba en el canasto. Una vez colmado, recorr&iacute;a un tramo de calle cubierta del polvo y escombros de un terremoto que perdura, y sub&iacute;a las escaleras de un edificio a medio caer y el otro medio por reconstruir. Con la misma parsimonia los sacaba del canasto y los depositaba en la segunda planta, detalle que pod&iacute;a apreciar, al consistir la ventana en un orificio transparente.
    </p><p class="article-text">
        No puedo determinar qu&eacute; fue lo que me impuls&oacute;, si el sentimiento de solidaridad o el de justicia, la comparativa de vidas o simplemente el pretender que, aunque solo fuera uno, uno solo, pudiera recordar aquel d&iacute;a como bonito y diferente.
    </p><p class="article-text">
        Abr&iacute; la carterita roja que siempre llevo y le ofrec&iacute; con mi mayor respeto, un mont&oacute;n de rupias que con sonrisa de alma acept&oacute;. No era una limosna, era un regalo de Reyes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-chica-acarreaba-ladrillos_132_12848597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 06:35:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7c2c99df-9b00-4b4d-945e-681c1a076df3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132664.jpg" length="1666642" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7c2c99df-9b00-4b4d-945e-681c1a076df3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132664.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1666642" width="1290" height="726"/>
      <media:title><![CDATA[Una mirada a la chica que acarreaba ladrillos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7c2c99df-9b00-4b4d-945e-681c1a076df3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132664.jpg" width="1290" height="726"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nepal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a los niños en los suburbios de Manila]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-ninos-suburbios-manila_132_12848585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5492a41d-1c37-42ad-81c6-8aaadf6743f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x667y418.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada a los niños en los suburbios de Manila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Existe un cambio radical en las caritas de los menores que curiosos me reciben, sus ojos saben demasiado a pesar de su corta edad"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal. No me topo de bruces con gris ni fr&iacute;o invierno en calles atestadas de hormigas revueltas, ante la desesperaci&oacute;n por dar con el &uacute;ltimo regalo o producto para la mesa. Me encuentro situada en el asiento de atr&aacute;s de un todoterreno, junto con un ch&oacute;fer y dos acompa&ntilde;antes, porque me dispongo a transitar por los suburbios menos aconsejables de Manila.
    </p><p class="article-text">
        No puedo hacerlo sola ni de noche, as&iacute; que mis varios kilos de caramelos habr&aacute;n de ser repartidos protegida por un muro humano. Existe un cambio radical en las caritas de los menores que curiosos me reciben, sus ojos saben demasiado a pesar de su corta edad. A menudo son demasiado menudos por falta de la nutrici&oacute;n necesaria y no cuentan con m&aacute;s libros ni maestros, que callejones terror&iacute;ficos en los no entra el sol. Las ropas tendidas, los portales oscuros, hombres y mujeres sentados en taburetes tan penosos, como las expresiones derrotadas de sus rostros.
    </p><p class="article-text">
        Abrimos las bolsas y entra el aire, los ni&ntilde;os se convierten en mariposas y volando llegan de todas partes, nos devoran sus sonrisas con dientes tan mugrientos como sus manos. Veo una madre llorar y darme las gracias a trav&eacute;s de sus l&aacute;grimas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-ninos-suburbios-manila_132_12848585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 20:45:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5492a41d-1c37-42ad-81c6-8aaadf6743f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x667y418.jpg" length="1425068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5492a41d-1c37-42ad-81c6-8aaadf6743f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x667y418.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1425068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una mirada a los niños en los suburbios de Manila]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5492a41d-1c37-42ad-81c6-8aaadf6743f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x667y418.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Filipinas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada al mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-mundo_132_12839845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c2c3198-e210-49b8-8cf4-953aa9f7cd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2011y1306.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada al mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Niños y adolescentes con discapacidades físicas e intelectuales, que encuentran en Kupu Kupu una mesa para hacer puzles, una cocina con puchero caliente y un par de cuartitos decorados con mariposas, en los que cuidan de su enfermedad"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal. No busco en Bali las plantaciones, playas, templos o turistas, sino aquel port&oacute;n abierto, pegado a una angosta carretera. El que esconde un sidecar y un modesto lugar de acogida, en donde Begonia, lleva dando a&ntilde;os de vida, para que vivan otros. Ni&ntilde;os y adolescentes con discapacidades f&iacute;sicas e intelectuales, que encuentran en Kupu Kupu una mesa para hacer puzles, una cocina con puchero caliente y un par de cuartitos decorados con mariposas, en los que cuidan de su enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Me reciben jocosos, con caritas relimpias y sonrisas extra francas, y extienden su mano, para hacerse con los bol&iacute;grafos que les ofrezco, y que sobrantes reba&ntilde;&eacute;, tras una macro reuni&oacute;n de empresa. Consienten jocosos que me a&ntilde;ada a su tarde y tambi&eacute;n me descalzo, cruzo las piernas sobre la esterilla y comienzo a colocar piezas, hasta que un platito con trocitos de pan cortado nos interrumpe, porque es la hora de la merienda.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no lo parezca dada la precariedad, esta treintena de seres humanos ha tenido much&iacute;sima suerte. De no toparse con Begonia, que les abraza c&aacute;lida y reiteradamente, su existencia transcurrir&iacute;a olvidada, a oscuras y hambrienta. Muchos de ellos, ya no respirar&iacute;an.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-mundo_132_12839845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 20:46:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0c2c3198-e210-49b8-8cf4-953aa9f7cd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2011y1306.jpg" length="3227653" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0c2c3198-e210-49b8-8cf4-953aa9f7cd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2011y1306.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3227653" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una mirada al mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0c2c3198-e210-49b8-8cf4-953aa9f7cd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2011y1306.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
