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    <title><![CDATA[elDiario.es - Aïda Llauradó]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/aida-llaurado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Aïda Llauradó]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La estrategia detrás del desalojo del B9 de Badalona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/estrategia-detras-desalojo-b9-badalona_129_12877716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e79afca1-f737-4bd5-90ae-b5a65311b9ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La estrategia detrás del desalojo del B9 de Badalona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una Badalona sacudida por la crisis de la vivienda, el gobierno municipal ha optado por la peor salida posible: culpar a las personas excluidas del mercado del alquiler para ocultar su propia inacción</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El desalojo del antiguo Instituto B9 no es un error ni una improvisaci&oacute;n. Es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica consciente. Albiol ha convertido un problema de gesti&oacute;n p&uacute;blica en un conflicto ciudadano, no para resolverlo, sino para obtener r&eacute;dito pol&iacute;tico. En una Badalona sacudida por la crisis de la vivienda, el gobierno municipal ha optado por la peor salida posible: culpar a las personas excluidas del mercado del alquiler para ocultar su propia inacci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En lugar de ofrecer alternativas dignas &mdash;como hab&iacute;a sido el albergue de Can Bof&iacute; Vell, donde adem&aacute;s se las acompa&ntilde;aba en procesos de inclusi&oacute;n social&mdash; opt&oacute; por cerrarlo. Lo que realmente hac&iacute;a falta era reforzar los recursos existentes. Pero Albiol eligi&oacute; lo contrario y bloque&oacute; la apertura de un comedor social impulsado por entidades. Tambi&eacute;n se ha negado a activar la Operaci&oacute;n Invierno, pese a las reiteradas demandas de En Com&uacute; Podem. Estas decisiones han condenado a las personas sin hogar a sobrevivir bajo temperaturas g&eacute;lidas y lluvias torrenciales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Como era previsible, el desalojo del B9 no ha resuelto ning&uacute;n problema. Al contrario: ha desplazado la situaci&oacute;n a la calle y ha obligado al vecindario a convivir con la misma realidad, ahora dispersa en diferentes zonas. Adem&aacute;s, desde el mismo d&iacute;a del desalojo, el gobierno del PP incumpli&oacute; la orden judicial, que condicionaba la actuaci&oacute;n a la garant&iacute;a de una atenci&oacute;n social y habitacional.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La Generalitat, por su parte, tambi&eacute;n actu&oacute; tarde y de manera deficiente. Hoy, pese a la reubicaci&oacute;n provisional de una parte de las personas afectadas, m&aacute;s de medio centenar contin&uacute;a viviendo bajo el puente de la autopista y en otros asentamientos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Adem&aacute;s, en lugar de incrementar la inversi&oacute;n en uno de los barrios con menos recursos de toda Catalunya, el gobierno de Albiol y la Generalitat han cerrado el Consorci Badalona Sud, el ente p&uacute;blico que desarrollaba proyectos sociales y comunitarios para el conjunto de la poblaci&oacute;n de los barrios de Sant Roc, Artigues, El Remei y El Congr&eacute;s. Esto no es proteger al vecindario; es abandonarlo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Estos recortes tampoco se deben a una falta de presupuesto. En 2024 Badalona cerr&oacute; con un super&aacute;vit r&eacute;cord de 78 millones de euros. Adem&aacute;s, el Pleno del Ayuntamiento acaba de aprobar, como es habitual, la financiaci&oacute;n de la Generalitat para las personas sin hogar, as&iacute; como pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n, acogida y antirracismo. El dinero existe; lo que falta es voluntad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Lo que estamos viendo es una estrategia pol&iacute;tica de derechas: recortar en servicios p&uacute;blicos y convertir la pobreza en un problema de orden p&uacute;blico para justificarlo. Una estrategia que perjudica a toda la ciudadan&iacute;a, pero que se&ntilde;ala y estigmatiza especialmente a las personas migradas, convirti&eacute;ndolas en chivo expiatorio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Este discurso facilita que la extrema derecha capitalice el malestar en los barrios. No es ninguna novedad. En Badalona se est&aacute; ensayando una forma de gobernar basada en el miedo, el racismo y la renuncia a las pol&iacute;ticas sociales. Es la misma l&oacute;gica que vemos en la Italia de Meloni o en los Estados Unidos de Trump: menos derechos y m&aacute;s mano dura; menos soluciones y m&aacute;s culpables; menos pol&iacute;tica social y m&aacute;s propaganda.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Estas pol&iacute;ticas no mejoran la convivencia, la rompen. Tampoco reducen la precariedad, la cronifican. Ni aportan seguridad: generan fractura social. El objetivo final es que la ciudadan&iacute;a acepte menos derechos a cambio de una falsa sensaci&oacute;n de seguridad, cuando no existe ninguna seguridad posible sin derechos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En el antiguo Instituto B9 viv&iacute;a mayoritariamente gente que no buscaba problemas, sino simplemente un lugar donde dormir. Como ocurre a menudo en contextos de pobreza, desigualdad y abandono institucional, se produjeron situaciones vinculadas a la salud mental o a las adicciones de una minor&iacute;a que dificultaron la convivencia, hasta el punto de provocar una muerte. Sin embargo, estas realidades ten&iacute;an respuesta. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pod&iacute;an prevenirse con proyectos sociales especializados, en colaboraci&oacute;n con entidades de experiencia contrastada, y con medidas de seguridad. Porque todos los vecinos y vecinas, tambi&eacute;n las personas que malviven en un edificio abandonado, tienen derecho a ser protegidas y a no tener que convivir con situaciones de violencia. Los servicios p&uacute;blicos fuertes y universales son la verdadera inversi&oacute;n para el bienestar colectivo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pero el alcalde opt&oacute; por la degradaci&oacute;n, la impunidad y la crispaci&oacute;n en los barrios, priorizando la rentabilidad electoral por encima de una gesti&oacute;n responsable. Lo m&aacute;s grave es que Albiol no ha aportado ning&uacute;n dato fiable sobre delincuencia y, en cambio, ha logrado instalar la percepci&oacute;n de que la mayor&iacute;a de los afectados eran problem&aacute;ticos y criminales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La mayor&iacute;a son personas sin red de apoyo, muchas afectadas por la Ley de Extranjer&iacute;a, con empleos precarios y salarios bajos, y con enormes dificultades para acceder a una vivienda incluso si tienen regularizada su situaci&oacute;n. No es casualidad: es su modelo pol&iacute;tico. Pero en lugar de cuestionar leyes injustas, la especulaci&oacute;n inmobiliaria o la discriminaci&oacute;n, el gobierno municipal presenta a estas personas como una amenaza. Eso tiene un nombre: racismo institucional.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Mientras tanto, se destinan millones de euros a pol&iacute;ticas de escaparate &mdash;como una campa&ntilde;a de Navidad de 2,5 millones de euros o tener el &aacute;rbol de Navidad m&aacute;s alto&mdash;, mientras el alcalde impide que se acoja a quince personas en una parroquia para que no duerman en la calle, e incluso tolera llamamientos a la violencia ciudadana. No es nada cristiano, pese a no perderse ninguna procesi&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Con esta estrategia, Albiol esperaba un clamor popular a favor de la mano dura. Pero tambi&eacute;n se ha encontrado con una respuesta diferente: una ola de solidaridad de la gente trabajadora de Catalunya, que tambi&eacute;n sufre la crisis de la vivienda y no quiere normalizar ver a personas durmiendo a la intemperie, as&iacute; como el apoyo de entidades de base. Recordemos que en Badalona, y especialmente en Sant Roc, la memoria de las barracas no est&aacute; tan lejana.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hay que desenmascarar esta manipulaci&oacute;n y combatirla con valent&iacute;a, tanto en las calles como en las instituciones. Frente a los recortes y la criminalizaci&oacute;n, los Comuns seguiremos defendiendo el derecho a la vivienda, m&aacute;s inversi&oacute;n en los barrios, servicios p&uacute;blicos fuertes y salarios dignos. Con la convicci&oacute;n de que la solidaridad, la acogida y la justicia social siguen siendo la fuerza que define a Catalunya.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aïda Llauradó, Viviane Ogou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/estrategia-detras-desalojo-b9-badalona_129_12877716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 05:00:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Badalona,Xavier García Albiol,Comuns,Racismo]]></media:keywords>
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