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    <title><![CDATA[elDiario.es - Laura Álvarez Manzano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/laura-alvarez-manzano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laura Álvarez Manzano]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Del hotel Chelsea a su refugio de escritura en Rockaway: un paseo por la Nueva York de Patti Smith a través de sus memorias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/paseo-nueva-york-patti-smith-memorias-libros_1_12967523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf6d2f68-b7b8-4bbd-a402-2a787ddb3ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del hotel Chelsea a su refugio de escritura en Rockaway: un paseo por la Nueva York de Patti Smith a través de sus memorias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cincuenta años después de su llegada a la ciudad, es posible seguir sus pasos por ella a partir de sus propios textos</p><p class="subtitle">Por qué Patti Smith sigue siendo una inspiración para Rosalía y la generación Z</p></div><p class="article-text">
        Patti Smith lleg&oacute; a Nueva York cuando ten&iacute;a veinte a&ntilde;os: una ciudad sucia, peligrosa, dif&iacute;cil, pero tambi&eacute;n llena de oportunidades para j&oacute;venes artistas que, como ella, no ten&iacute;an miedo al riesgo, al hambre o a confiar en la suerte. Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, ambas han seguido vidas paralelas. Nueva York, una ciudad resiliente, dispuesta a renacer y transformarse, se presenta con calles m&aacute;s limpias y seguras, pero siempre ofreciendo su cara m&aacute;s hostil a cualquiera que decida apostar all&iacute; todas sus cartas. Y en cuanto a Patti, ella es ahora la madrina del <em>punk</em>, una prol&iacute;fica escritora, un s&iacute;mbolo de lucha contra las injusticias, una superviviente de dolorosas p&eacute;rdidas, un haz de luz y esperanza para las nuevas generaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;A los veinte a&ntilde;os, sub&iacute; al autob&uacute;s. Llevaba mi peto, un su&eacute;ter de cuello alto negro y la vieja gabardina gris que hab&iacute;a comprado en Camden. Mi peque&ntilde;a maleta, de cuadros amarillos y rojos, conten&iacute;a algunos l&aacute;pices de dibujo, un cuaderno, Iluminaciones [de su autor favorito, Arthur Rimbaud], pocas prendas de vestir y fotos de mis hermanos. Yo era supersticiosa. Hoy era lunes; nac&iacute; un lunes. Era un buen d&iacute;a para llegar a la ciudad de Nueva York. Nadie me esperaba. Todo me aguardaba&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        A sus setenta y ocho a&ntilde;os, Patti Smith contin&uacute;a como un torbellino, dispuesta a evocar los recuerdos en blanco y negro de otras &eacute;pocas y a iluminar con su optimismo el futuro. Lo hace con su gira internacional, celebrando el medio siglo de su primer &aacute;lbum <em>Horses</em> y con su nuevo texto <em>Pan de &Aacute;ngeles </em>(Lumen), su cuarto libro de memorias tras <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os,</em> <em>M Train</em> y<em> El a&ntilde;o del mono.</em> Estas obras constituyen un mapa riguroso para conocer la ciudad de Nueva York en d&eacute;cadas pasadas. Si seguimos su rastro a trav&eacute;s de las p&aacute;ginas, podemos encontrar numerosos lugares que todav&iacute;a siguen en pie tras el paso del tiempo. Y es que la Nueva York de Patti Smith est&aacute; m&aacute;s viva que nunca.
    </p><h2 class="article-text">La Nueva York de los 70</h2><p class="article-text">
        <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em> cuenta la historia de amor y eterna amistad entre Patti Smith y el fot&oacute;grafo Robert Mapplethorpe en los 70, el comienzo de su carrera como artistas y el nacimiento del &aacute;lbum <em>Horses,</em> que cumpli&oacute; su cincuenta aniversario el pasado noviembre. Termina con la muerte de Robert, a quien dedica este libro como homenaje.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tompkins Square Park</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque Patti y Robert ya se hab&iacute;an encontrado un par de veces antes, el episodio en Tompkins Park, en el East Village, marc&oacute; su relaci&oacute;n para siempre. Ella, hambrienta y con la noticia de que no recibir&iacute;a su salario hasta la semana siguiente, se vio obligada a aceptar una invitaci&oacute;n a cenar con un desconocido. Al salir del restaurante, la pareja fue a dar un paseo por Tompkins Park y &eacute;l intent&oacute; convencerla de ir a tomar algo a su piso. En ese momento, Patti reconoci&oacute; a Robert cruzando el parque, se acerc&oacute; con urgencia y le suplic&oacute; hacerse pasar por su novio para despu&eacute;s abandonar a aquel extra&ntilde;o de dudosas intenciones. A partir de entonces comenz&oacute; su relaci&oacute;n, primero como pareja y despu&eacute;s como artistas y amigos inseparables. A&uacute;n hoy, Tompkins Park sigue ofreciendo un refugio a parejas, m&uacute;sicos callejeros y <em>skaters.</em>
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            <span class="title">
                Tompkins Square Park, Nueva York.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>El hotel Chelsea y el restaurante El Quijote</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Patti y Robert vivieron precariamente en dos pisos del East Village hasta que se mudaron al Hotel Chelsea, conviviendo con una comunidad de j&oacute;venes artistas emergentes. All&iacute; se codearon con los poetas de la Generaci&oacute;n Beat, como Allen Ginsberg y Gregory Corso; escritores como William S. Burroughs y Arthur C. Clarke; el dramaturgo, guionista y posterior pareja de Patti, Sam Shepard; el cineasta Sandy Daley y el pintor Salvador Dal&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Observando el tr&aacute;fico que circulaba por el lobby, en el cual hab&iacute;a arte mediocre colgado de sus paredes. Piezas grandes e invasivas entregadas a Stanley Bard [co-propietario y manager del hotel Chelsea] a cambio del alquiler. El hotel es un refugio en&eacute;rgico y desesperado para montones de ni&ntilde;os con gran talento y buscavidas de toda condici&oacute;n social. Vagos con guitarra y bellezas drogadas con vestidos victorianos. Poetas yonquis, dramaturgos, cineastas arruinados y actores franceses. Todos los que pasan por aqu&iacute; son alguien, aunque no lo sean en el mundo exterior&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El Quijote, el restaurante anexo al hotel, acog&iacute;a a m&uacute;sicos c&eacute;lebres que Patti describe ocupando mesas repletas de gambas con salsa verde, paella, jarras de sangr&iacute;a y botellas de tequila. All&iacute; coincidi&oacute; con Janis Joplin, Jimi Hendrix y Andy Warhol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras una profunda remodelaci&oacute;n, el hotel y el restaurante han perdido el aire decadente que describ&iacute;a Patti, luciendo ahora una decoraci&oacute;n lujosa. Aun as&iacute;, siguen funcionando, y todav&iacute;a se pueden encontrar algunas personas famosas que siguen el rastro de aquellos iconos del arte que una vez tambi&eacute;n comieron y descansaron aqu&iacute;.
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            <span class="title">
                Hotel Chelsea.                            </span>
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                                    <li>Coney Island</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Coney Island era uno de los destinos favoritos de Robert y Patti. All&iacute; acud&iacute;an todos los a&ntilde;os para celebrar su aniversario cuando a&uacute;n eran pareja y despu&eacute;s, solo para pasar un buen rato, caminar por el paseo mar&iacute;timo, tomar un perrito caliente y hacerse la foto de rigor.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Saint Mark's Church</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Saint Mark's Church, la iglesia episcopaliana del Bowery con m&aacute;s de 350 a&ntilde;os de historia, fue el primer lugar donde Patti ley&oacute; sus poemas en p&uacute;blico. Ocurri&oacute; el 10 de febrero de 1971, como telonera para el poeta Gerard Malanga. Animada por Robert y acompa&ntilde;ada por su amigo y guitarrista Lenny Kaye decidi&oacute; hacer un recital transgresor. Acompa&ntilde;ada de m&uacute;sica, comenz&oacute; con su famosa frase: &ldquo;Jes&uacute;s muri&oacute; por los pecados de otra persona, pero no por los m&iacute;os.&rdquo; Y termin&oacute; con el sonido de la guitarra simulando un accidente de tr&aacute;fico. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel hito es considerado como la primera<em> performance</em> de <em>rock and roll</em> con poes&iacute;a en la historia, un cruce de g&eacute;neros que la definir&iacute;a como artista. En la actualidad, restaurada tras el incendio del 78, la iglesia acoge recitales de poes&iacute;a gracias al Poetry Project. All&iacute; se dan cursos, se celebran memoriales y sus puertas siempre est&aacute;n abiertas a cualquiera que quiera compartir su arte, tal como hizo en su d&iacute;a una Patti Smith que, pese a la timidez inicial, cosech&oacute; un gran &eacute;xito con aquella primera actuaci&oacute;n.
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                    alt="Patti Smith y Robert Mapplethorpe en Coney Island, en la portada de &#039;Éramos unos niños&#039;."
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            <span class="title">
                Patti Smith y Robert Mapplethorpe en Coney Island, en la portada de &#039;Éramos unos niños&#039;.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>El club CBGB</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de su debut en Saint Mark's Church, Patti form&oacute; The Patti Smith Group con su amigo el guitarrista Lenny Kaye y juntos comenzaron a tocar en el legendario club CBGB. Hoy d&iacute;a es una tienda de ropa cara, con el suelo impecable y los productos expuestos de forma exquisita. Pero el local sigue siendo el mismo: conserva su diminuto escenario, un <em>pinball,</em> pero lo m&aacute;s llamativo son sus paredes, una reliquia visual con millones de carteles y pegatinas ro&ntilde;osas que anuncian conciertos de rock de bandas clave del punk neoyorquino, como Los Ramones, Blondie o Television, por nombrar solo algunos.
    </p><p class="article-text">
        A Bob Dylan ya lo admiraba, pero lo conoci&oacute; una noche tocando en el CBGB:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La noche, como se suele decir, fue la joya de la corona. Tocamos al un&iacute;sono, y el ritmo y la intensidad de la banda nos elevaron a otra dimensi&oacute;n. A pesar de todo aquel remolino, pude sentir otra presencia tan certeramente como el conejo percibe al sabueso. &Eacute;l estaba all&iacute;. De repente comprend&iacute; la naturaleza del aire el&eacute;ctrico. Bob Dylan hab&iacute;a entrado en el club. Esto tuvo un efecto extra&ntilde;o en m&iacute;. En lugar de sentirme intimidada, sent&iacute; un poder, quiz&aacute;s el suyo; pero tambi&eacute;n sent&iacute; mi propio valor y el valor de mi banda. Para m&iacute;, aquella fue una noche de iniciaci&oacute;n, donde ten&iacute;a que convertirme plenamente en m&iacute; misma en presencia de aquel a quien hab&iacute;a tomado como modelo&rdquo;.</em>
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            <span class="title">
                La tienda John Varvatos, antiguo club CBGB.                            </span>
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                                    <li>Los estudios de m&uacute;sica Electric Lady</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los estudios Electric Lady, fundados por Jimi Hendrix, fueron el lugar donde The Patti Smith Group grab&oacute; su primer disco, <em>Horses.</em> A&ntilde;os atr&aacute;s, Patti tuvo la suerte de intercambiar unas palabras con su fundador, a quien siempre ha profesado gran respeto y devoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Pas&oacute; un rato conmigo en las escaleras y me cont&oacute; su visi&oacute;n de lo que quer&iacute;a hacer con el estudio. So&ntilde;aba con reunir a m&uacute;sicos de todo el mundo en Woodstock y se sentar&iacute;an en un campo en c&iacute;rculo a tocar y tocar. No importaba qu&eacute; tonalidad, qu&eacute; ritmo o qu&eacute; melod&iacute;a, seguir&iacute;an tocando a trav&eacute;s de su disonancia hasta que encontraran un lenguaje com&uacute;n. Finalmente grabar&iacute;an este lenguaje abstracto universal de la m&uacute;sica en su nuevo estudio. 'El lenguaje de la paz. &iquest;Lo pillas?' Lo pill&eacute;&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        En los estudios de Electric Lady, adem&aacute;s de Patti Smith, tambi&eacute;n grabaron The Kiss, Led Zeppelin, Stevie Wonder o David Bowie. Tras sus disuasorias puertas de espejo a&uacute;n hoy se graban muchos de los &aacute;lbumes de los artistas actuales m&aacute;s famosos como Kendrick Lamar, Rosal&iacute;a, Bad Bunny, Taylor Swift o Lana del Rey.
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                    alt="Los estudios Electric Lady fundados por Jimi Hendrix."
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            <span class="title">
                Los estudios Electric Lady fundados por Jimi Hendrix.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De Greenwich Village a su <em>bungalow</em> en Rockaway</h2><p class="article-text">
        <em>M Train</em>&nbsp;es una colecci&oacute;n de historias sobre la vida de Patti Smith en el Greenwich Village, tras la muerte de su marido Fred <em>Sonic </em>Smith as&iacute; como recuerdos de su vida com&uacute;n en Detroit. El libro tambi&eacute;n habla del <em>bungalow</em> que se compr&oacute; en la playa de Rockaway y sus viajes a Islandia, M&eacute;xico, Espa&ntilde;a o Jap&oacute;n. Las Polaroid de Patti se entrelazan con el relato de sus recuerdos y de sus sue&ntilde;os. Ocurre de forma fluida, como un tren que nunca pierde ritmo a pesar de sus numerosas paradas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Greenwich Village</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Patti Smith es supersticiosa, cree en talismanes y rituales. Pero por encima de todo, cree en la rutina que repite cada ma&ntilde;ana en <em>M train</em>: levantarse, dar de comer a los gatos, ir a la cafeter&iacute;a &lsquo;Ino a tomar su caf&eacute; negro, sentarse en la mesa de la ventana y escribir sin descanso ni interrupciones. Aunque el caf&eacute; es ahora un restaurante italiano de puerta roja, flores y lucecitas en la fachada, podemos imaginarnos a Patti escribiendo en su lugar favorito, mirando el ajetreo de la calle a trav&eacute;s del cristal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Restaurante Cotenna, el antiguo Café ‘Ino en Greenwich Village.                            </span>
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        Para los d&iacute;as en los que su mesa no estaba disponible, la escritora ten&iacute;a un plan B, el Caf&eacute; Dante, que hoy es una bulliciosa cocteler&iacute;a que tambi&eacute;n ofrece comida italiana. Ambos se encuentran en Greenwich Village, el barrio que en su momento acogi&oacute; a tantos artistas y que hoy est&aacute; gentrificado a causa de los turistas, n&oacute;madas digitales y neoyorquinos de clase alta.
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            <span class="title">
                Café Dante, en Greenwich Village.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>El <em>bungalow</em> en la playa de Rockaway</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En una de sus visitas a la playa de Rockaway, en Queens, Patti se enamora del paseo mar&iacute;timo, al que ella misma califica como uno de los m&aacute;s bellos del mundo. Y en un impulso, decide comprarse un<em> bungalow </em>cerca del mar, un lugar tranquilo donde escribir y centrarse en sus proyectos. Este <em>bungalow</em> se convertir&aacute; en un s&iacute;mbolo de resiliencia, como la misma Patti Smith, capaz de aguantar en pie tras el hurac&aacute;n Sandy, que arrasar&aacute; con su precioso paseo mar&iacute;timo y muchas de las viviendas de alrededor.&nbsp;
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            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CZ48W3iJlBZ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/CZ48W3iJlBZ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; 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font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/CZ48W3iJlBZ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de This is Patti Smith (@thisispattismith)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><h2 class="article-text">La escritura como forma de salvaci&oacute;n&nbsp;</h2><p class="article-text">
        A pesar de las dolorosas p&eacute;rdidas sufridas en un corto espacio de tiempo &mdash;su mejor amigo Robert Mapplethorpe, su marido Fred y su hermano Todd&mdash; Patti Smith consigue recomponer su vida y salir de la tristeza gracias a la escritura. Sus tres libros de memorias, incluyendo el reciente <em>Pan de &Aacute;ngeles,</em> funcionan como un mapa emocional que traza su dolor y su recuperaci&oacute;n, convirtiendo el acto de escribir en un ritual ineludible.
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                La literatura de Patti Smith en Strand, una de las librerías en las que trabajó en los 70.                            </span>
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        Al seguir su rastro a trav&eacute;s de sus tres obras &mdash;desde el Tompkins Square Park de su juventud hasta su refugio en Rockaway&mdash;, comprobamos que los lugares que definieron a Patti Smith siguen en pie, y su legado est&aacute; m&aacute;s vivo que nunca.
    </p><p class="article-text">
        El lanzamiento de su &uacute;ltimo libro coincidi&oacute; con un momento de gran simbolismo. La presentaci&oacute;n de <em>Pan de &Aacute;ngeles</em> fue el 4 de noviembre, fecha que conmemora el cumplea&ntilde;os de Robert Mapplethorpe y el aniversario de la muerte de su marido Fred, adem&aacute;s de ser el 50 aniversario de <em>Horses.</em> Y, como no pod&iacute;a ser de otra forma, la presentaci&oacute;n tuvo lugar en su querida Nueva York donde ahora reside, una ciudad que se reescribe continuamente y sigue resistiendo a los embates del tiempo, igual que la indomable y esperanzadora figura de Patti Smith.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Álvarez Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/paseo-nueva-york-patti-smith-memorias-libros_1_12967523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 21:05:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del hotel Chelsea a su refugio de escritura en Rockaway: un paseo por la Nueva York de Patti Smith a través de sus memorias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva York,Literatura,Artistas,Libros]]></media:keywords>
    </item>
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