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    <title><![CDATA[elDiario.es - Vicent Gallart]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/vicent-gallart/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Vicent Gallart]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[“Cumplir con el Cabanyal: ¿para cuándo, señora alcaldesa?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cumplir-cabanyal-senora-alcaldesa_129_13214616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51605c26-376c-4b5e-961e-e12069f7653e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Cumplir con el Cabanyal: ¿para cuándo, señora alcaldesa?”"></p><p class="article-text">
        &iquest;Para cu&aacute;ndo el realojo de los vecinos del Bloque Portuarios? &iquest;Para cu&aacute;ndo una soluci&oacute;n definitiva para los residentes de la antigua Lonja de Pescadores de la Marina Auxiliante? &iquest;Para cu&aacute;ndo la regularizaci&oacute;n definitiva de los suelos concedidos hace m&aacute;s de un siglo, en la zona de las playas del Cabanyal? &iquest;Para cu&aacute;ndo la construcci&oacute;n de nuevas viviendas p&uacute;blicas en los solares municipales de la calle San Pedro, en la calle Francisco Baldom&aacute;, en la calle Astilleros, el entorno del Clot y la explanada del antiguo PAI de las Piscinas? &iquest;Para cu&aacute;ndo la recuperaci&oacute;n del m&aacute;s de un centenar de viviendas p&uacute;blicas abandonadas que fueron adquiridas en su d&iacute;a para ejecutar la prolongaci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para cu&aacute;ndo una nueva campa&ntilde;a ARRU de ayudas a la rehabilitaci&oacute;n y reedificaci&oacute;n, que d&eacute; un nuevo impulso tanto a la iniciativa privada como a la p&uacute;blica? &iquest;Para cu&aacute;ndo los aparcamientos en altura contemplados en el planeamiento vigente? &iquest;Para cu&aacute;ndo la erradicaci&oacute;n definitiva de los focos de delincuencia vinculados al menudeo de droga? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para cu&aacute;ndo la puesta en marcha del Museo del Mar en La Casa del Bous, la Escuela Infantil, el Centro de Mayores, el Centro de Empleo y Formaci&oacute;n, de todos los equipamientos p&uacute;blicos que a su llegada se encontr&oacute; en obras o ya finalizados? En tres a&ntilde;os, &uacute;nicamente ha sido capaz de terminar y poner a funcionar el Centro C&iacute;vico, sin que su funcionamiento haya estado exento de pol&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        La lista podr&iacute;a continuar indefinidamente. Sin embargo, ninguna de estas cuestiones &mdash;todas ellas competencia directa del Ayuntamiento de Val&egrave;ncia&mdash; parece formar parte de las prioridades del actual equipo de gobierno municipal, con la alcaldesa Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; al frente. Tampoco parecen formar parte de &ldquo;sus sue&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, en cambio, el Consistorio s&iacute; ha mostrado p&uacute;blicamente su preocupaci&oacute;n porque el Gobierno central &ldquo;bloquee la reconstrucci&oacute;n&rdquo; del antiguo monumento a Sorolla en la playa del Cabanyal. Da la impresi&oacute;n de que el Ayuntamiento considera prioritarias cuestiones muy alejadas de las preocupaciones cotidianas del barrio.
    </p><p class="article-text">
        A un a&ntilde;o de las elecciones municipales, empieza a ser inevitable hacer balance entre promesas, proyectos anunciados y resultados reales. Pero vayamos al principio. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; promet&iacute;a el Partido Popular en su programa electoral para el Cabanyal-Canyamelar?</strong></h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&ldquo;Aceleraremos todas las actuaciones pendientes en el Cabanyal-Canyamelar en materia de rehabilitaci&oacute;n y regeneraci&oacute;n urbana, poniendo igualmente remedio a la falta de aparcamiento, a las ocupaciones ilegales y al incremento de la delincuencia que padece actualmente el barrio, perturbando gravemente la convivencia y el descanso de sus vecinos.&rdquo; </li>
                                    <li>&ldquo;Una soluci&oacute;n integral y definitiva a las Casitas Rosas y a los Bloques Portuarios.&rdquo; </li>
                            </ul>
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                    alt="Solarr propiedad de la empresa pública Plan Cabanyal-Canyamelar, en la calle Luis Despuig, 70 - San Pedro, 79."
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            <span class="title">
                Solarr propiedad de la empresa pública Plan Cabanyal-Canyamelar, en la calle Luis Despuig, 70 - San Pedro, 79.                            </span>
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        La lectura de estas promesas electorales ya resultaba, en su momento, cuando menos parad&oacute;jica. Especialmente las referidas a la &ldquo;aceleraci&oacute;n&rdquo; de actuaciones de rehabilitaci&oacute;n y regeneraci&oacute;n urbana, teniendo en cuenta que muchos de esos proyectos hab&iacute;an sido cuestionados, rechazados o, en el mejor de los casos, ignorados por el propio Partido Popular durante la legislatura anterior.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, pod&iacute;a interpretarse como una especie de rectificaci&oacute;n pol&iacute;tica, una enmienda impl&iacute;cita que permit&iacute;a pasar p&aacute;gina de tiempos pasados. Y, como recordaba recientemente I&ntilde;aki Gabilondo, en una entrevista, a las personas &mdash;y tambi&eacute;n a los pol&iacute;ticos&mdash; hay que juzgarlas m&aacute;s por sus hechos que por sus pensamientos. As&iacute; que vayamos a los hechos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, los avances reales siguen siendo dif&iacute;ciles de encontrar</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; &ldquo;aceleraci&oacute;n&rdquo; ha experimentado el proyecto de realojo para los vecinos del Bloque Portuarios? Despu&eacute;s de tres a&ntilde;os, lo &uacute;nico que parece haberse conseguido es redactar un proyecto de ejecuci&oacute;n que ya estaba decidido anteriormente y cuyas obras siguen pendientes de licitaci&oacute;n. Pero las preguntas esenciales contin&uacute;an sin respuesta: &iquest;saben ya los vecinos qu&eacute; coste econ&oacute;mico tendr&aacute; su realojo en las nuevas viviendas en la calle Astilleros, junto al cuartel de la Guardia Civil? &iquest;Dispone el Ayuntamiento de viviendas alternativas para quienes no puedan asumir econ&oacute;micamente esa operaci&oacute;n y prefieran una permuta sin contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Conocen los vecinos de la antigua Lonja de Pescadores cu&aacute;les son los planes municipales respecto al compromiso adquirido para financiar la rehabilitaci&oacute;n de los elementos comunes del edificio? &iquest;Saben en qu&eacute; condiciones podr&aacute;n acceder a la compra del suelo? &iquest;Existe realmente voluntad municipal de asumir la rehabilitaci&oacute;n de los elementos comunes del edificio a partir del proyecto ya tramitado por la empresa p&uacute;blica Plan Cabanyal-Canyamelar y que cuenta incluso con licencia municipal?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; ocurre con el resto de titulares de antiguas concesiones de suelo en calles como Astilleros, Eugenia Vi&ntilde;es o Jos&eacute; Ballester Gozalvo? &iquest;Se mantendr&aacute;n las condiciones aprobadas en 2017? &iquest;Se actualizar&aacute;n los precios conforme al mercado actual? &iquest;Se aplicar&aacute;n nuevos precios y criterios, como ya se ha planteado en la manzana de Pavi&ntilde;es, junto a la discoteca Akuarela Playa? 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco existe una respuesta decidida sobre el enorme patrimonio municipal abandonado en el barrio. Los solares vac&iacute;os convertidos en escombreras y llenos de matorrales, junto con las viviendas p&uacute;blicas tapiadas y abandonadas, contin&uacute;an degradando algunas de las calles m&aacute;s emblem&aacute;ticas del hist&oacute;rico y protegido barrio del Cabanyal.
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                Propiedades municipales en la calle José Benlliure, 177 a 181.                            </span>
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        La &uacute;ltima gran campa&ntilde;a de ayudas para la rehabilitaci&oacute;n en el Cabanyal-Canyamelar se desarroll&oacute; al amparo del Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Ven&iacute;amos adem&aacute;s de la experiencia especialmente positiva del anterior plan 2013-2016, impulsado tras las elecciones de 2015, que supuso un giro de 180 grados en la regeneraci&oacute;n urbana del barrio despu&eacute;s de a&ntilde;os sin pol&iacute;ticas efectivas de rehabilitaci&oacute;n. En ambos casos, adem&aacute;s, las ayudas se agotaron y se consigui&oacute; la rehabilitaci&oacute;n de m&aacute;s de 200 edificios de nuestro barrio.
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta inevitable preguntarse: si, tal y como afirmaba en su programa electoral la alcaldesa Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;, el objetivo era &ldquo;acelerar&rdquo; la rehabilitaci&oacute;n y la regeneraci&oacute;n urbana, &iquest;por qu&eacute; el Ayuntamiento no aprovecha la oportunidad que ofrece el reci&eacute;n aprobado Plan Estatal de Vivienda 2026-2030? Su Cap&iacute;tulo III incorpora una l&iacute;nea espec&iacute;fica de financiaci&oacute;n para rehabilitaci&oacute;n edificatoria, accesibilidad y renovaci&oacute;n urbana que permitir&iacute;a impulsar una nueva campa&ntilde;a de ayudas ARRU en el Cabanyal-Canyamelar mediante la correspondiente colaboraci&oacute;n entre administraciones. Y, adem&aacute;s, permitir&iacute;a recuperar el verdadero sentido de la empresa p&uacute;blica Plan Cabanyal-Canyamelar, que durante a&ntilde;os, en las pasadas legislaturas, desempe&ntilde;&oacute; un papel fundamental como herramienta de proximidad para impulsar la rehabilitaci&oacute;n, gestionar ayudas, coordinar actuaciones urbanas y mantener una interlocuci&oacute;n directa con los vecinos del barrio.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos esta empresa p&uacute;blica parece haber ido perdiendo progresivamente su papel como interlocutor directo entre los vecinos y la administraci&oacute;n municipal, precisamente una de las funciones que m&aacute;s valor aportaba a su existencia. Y eso supone un riesgo evidente: que termine convirti&eacute;ndose en una estructura distante, cada vez m&aacute;s parecida a aquella antigua Cabanyal 2010 de la etapa de Rita Barber&aacute;, una entidad a la que dif&iacute;cilmente acud&iacute;an los vecinos buscando ayuda o soluciones para el barrio.
    </p><p class="article-text">
        Y en materia de aparcamiento, pese a que el propio programa electoral reconoc&iacute;a el problema, seguimos sin conocer cu&aacute;l es el modelo que pretende impulsar el Ayuntamiento. &iquest;Se construir&aacute;n finalmente los aparcamientos en altura previstos en el planeamiento urban&iacute;stico &mdash;un planeamiento que, por cierto, el actual gobierno municipal vot&oacute; en contra&mdash;? &iquest;Se implantar&aacute;n zonas verdes o naranjas de estacionamiento para residentes?
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la delincuencia vinculada al menudeo de droga contin&uacute;a instalada en el barrio. Como sucede con la energ&iacute;a &mdash;parafraseando la conocida ley f&iacute;sica&mdash; ni se crea ni se destruye: simplemente se traslada de un barrio a otro dentro de la ciudad. Y aqu&iacute; seguimos soportando escenas que recuerdan a los peores momentos: han regresado los robos, la rotura de cristales de veh&iacute;culos y el deterioro de la convivencia. Un problema estrechamente relacionado con la degradaci&oacute;n persistente que siguen sufriendo las Casitas Rosas y con la continuidad de la venta de droga al menudeo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Solar de propiedad municipal en calle Ángeles, 37 y 39 - calle San Pedro, 50."
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            <span class="title">
                Solar de propiedad municipal en calle Ángeles, 37 y 39 - calle San Pedro, 50.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La nueva regulaci&oacute;n de los alojamientos tur&iacute;sticos</strong></h2><p class="article-text">
        Por lo que respecta al problema de los alojamientos tur&iacute;sticos, en el programa electoral aparec&iacute;a una intenci&oacute;n, referida al conjunto de la ciudad:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Regularemos las viviendas de uso tur&iacute;stico para garantizar el derecho al descanso de los vecinos y proporcionando seguridad jur&iacute;dica, estableciendo canales de di&aacute;logo y trabajo con todos los implicados, consensuando todas las medidas que se pongan en marcha en este &aacute;mbito.</li>
                                    <li>Reforzaremos los instrumentos de control e inspecci&oacute;n especializada de las viviendas tur&iacute;sticas ilegales.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los hechos vuelven a imponerse. Y eso conviene reconocerlo: hoy tenemos una ordenanza municipal que, al menos sobre el papel, deber&iacute;a impedir que en el Cabanyal-Canyamelar se autorizara una sola plaza tur&iacute;stica m&aacute;s, salvo en hoteles de cinco estrellas. Con una poblaci&oacute;n cercana a los 20.000 habitantes, el l&iacute;mite del 8 % fijado por la ordenanza supondr&iacute;a un m&aacute;ximo de 1.600 plazas de alojamiento tur&iacute;stico entre viviendas tur&iacute;sticas, apartamentos, pensiones, hostales y hoteles. Sin embargo, solo en el Registro de la Generalitat Valenciana ya figuran 2.797 plazas regladas en establecimientos hoteleros, y a ello hay que a&ntilde;adir otras 1.894 plazas correspondientes a viviendas tur&iacute;sticas. En total, m&aacute;s de 4.600 plazas registradas en un barrio donde la propia normativa municipal fija un l&iacute;mite te&oacute;rico muy inferior.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, por tanto, es inevitable: &iquest;qu&eacute; piensa hacer el Ayuntamiento de Val&egrave;ncia para reconducir esta situaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; ocurrir&aacute; con los miles de plazas ya registradas que exceden del nivel de saturaci&oacute;n? &iquest;Conoceremos alg&uacute;n d&iacute;a el listado de apartamentos tur&iacute;sticos que cuentan realmente con autorizaci&oacute;n municipal? &iquest;Se actuar&aacute; de verdad contra los miles de plazas que operan sin licencia? Si no es as&iacute;, &iquest;para qu&eacute; nos sirve la nueva ordenanza en un barrio que ya se encuentra claramente desbordado por la presi&oacute;n de los alojamientos tur&iacute;sticos y donde las plazas legales e ilegales siguen creciendo d&iacute;a tras d&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Porque, llegados a este punto, quiz&aacute; la pregunta m&aacute;s importante ya no sea &ldquo;&iquest;para cu&aacute;ndo?&rdquo;, sino si existe realmente voluntad pol&iacute;tica de hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Y conviene recordar aqu&iacute;, de nuevo, aquella reflexi&oacute;n de I&ntilde;aki Gabilondo: a las personas &mdash;y tambi&eacute;n a los pol&iacute;ticos&mdash; hay que juzgarlas m&aacute;s por sus hechos que por sus pensamientos. En este caso, m&aacute;s por sus hechos que por sus promesas electorales. Y, desde luego, nunca por sus sue&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicent Gallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cumplir-cabanyal-senora-alcaldesa_129_13214616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 11:34:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Cumplir con el Cabanyal: ¿para cuándo, señora alcaldesa?”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plaça Salvem el Cabanyal: memòria compartida i futur per construir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/placa-salvem-cabanyal-memoria-compartida-i-futur-per-construir_129_13206078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Des de l&rsquo;Associaci&oacute; de Ve&iuml;nes i Ve&iuml;ns Cabanyal-Canyamelar hem presentat formalment a l&rsquo;Ajuntament de Val&egrave;ncia la sol&middot;licitud perqu&egrave; la pla&ccedil;a situada davant de l&rsquo;acc&eacute;s principal al nou Centre C&iacute;vic del nostre barri reba la denominaci&oacute; de <strong>Pla&ccedil;a Salvem el Cabanyal</strong>. Ho hem fet amb respecte institucional, amb voluntat de di&agrave;leg i amb la convicci&oacute; que es tracta d&rsquo;una proposta justa, integradora i beneficiosa per al conjunt de la ciutat. Tamb&eacute; ho fem conscients que puga semblar arriscada.
    </p><p class="article-text">
        No &eacute;s una iniciativa contra ning&uacute;. No &eacute;s una revenja. No &eacute;s un intent de reobrir velles ferides. &Eacute;s simplemente una proposta en positiu, una proposta de reconeixement c&iacute;vic a un moviment ciutad&agrave; que durant m&eacute;s de dues d&egrave;cades va contribuir decisivament a evitar la destrucci&oacute; d&rsquo;una part essencial del Cabanyal, una part important d'un B&eacute; d'Inter&eacute;s Cultural, patrimoni de tots els valencians
    </p><p class="article-text">
        Entre 1998 i 2019, Salvem el Cabanyal va representar una forma exemplar de participaci&oacute; ciutadana. Amb assemblees setmanals, amb const&agrave;ncia admirable i amb una actitud sempre pac&iacute;fica i propositiva, centenars de persones van dedicar temps i esfor&ccedil; a defensar el barri, els seus ve&iuml;ns i ve&iuml;nes, el seu patrimoni hist&ograve;ric i la seua identitat col&middot;lectiva.
    </p><p class="article-text">
        Aquell moviment no va ser patrimoni d&rsquo;unes sigles ni d&rsquo;un sector concret. Va ser plural i transversal. Hi participaren ve&iuml;nat a t&iacute;tol individual, associacions, professionals de m&uacute;ltiples disciplines, entitats socials i tamb&eacute; el m&oacute;n universitari, des de la Universitat de Val&egrave;ncia i la Universitat Polit&egrave;cnica. Va ser una expressi&oacute; madura de societat civil compromesa amb el seu entorn.
    </p><p class="article-text">
        La seua tasca va transcendir l&rsquo;&agrave;mbit local i va contribuir a situar el Cabanyal en l&rsquo;&agrave;mbit nacional i internacional com a exemple de patrimoni en risc i de resposta ciutadana compromesa. Fruit d&rsquo;aquest treball, el barri va ser incl&ograve;s pel World Monuments Fund en la seua &ldquo;Watch List&rdquo;, incorporant-lo al mapa mundial del patrimoni en perill. Va aconseguint situar el Cabanyal amena&ccedil;at en l&rsquo;&agrave;mbit de la &ldquo;Marca Espa&ntilde;a&rdquo; com a exemple de patrimoni en risc i de resposta ciutadana exemplar, pel fet que este moviment va rebre el reconeixement europeu amb un Premi Europa Nostra, aix&iacute; com el suport d&rsquo;Hispania Nostra, fites que reforcen la rellev&agrave;ncia, el car&agrave;cter i l&rsquo;impacte de la seua acci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Amb el pas del temps, la hist&ograve;ria ha parlat per si mateixa. Hui ning&uacute; discuteix el valor del barri del Cabanyal-Canyamelar com un dels barris m&eacute;s singulars de Val&egrave;ncia, ni el seu atractiu urb&agrave;, patrimonial i cultural. El que abans alguns veien com un obstacle, hui &eacute;s motiu d&rsquo;orgull col&middot;lectiu. I aix&ograve; tamb&eacute; conv&eacute; recordar-ho amb normalitat.
    </p><p class="article-text">
        Per aix&ograve; pensem que posar el nom de <strong>Pla&ccedil;a Salvem el Cabanyal</strong> a aquest nou espai p&uacute;blic &eacute;s un acte de just&iacute;cia democr&agrave;tica i de mem&ograve;ria compartida. No per dividir, ni reobrir velles ferides, sin&oacute; per unir. No per mirar arrere amb rancor, sin&oacute; per mirar arrere amb aprenentatge. Les ciutats madures saben recon&eacute;ixer aquells moments en qu&egrave; la ciutadania va contribuir a millorar-les.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; aquest reconeixement no mira nom&eacute;s al passat. Tamb&eacute; ens interpel&middot;la sobre el present i el futur. Perqu&egrave; salvar el Cabanyal hui significa altres coses. Significa afrontar amb intel&middot;lig&egrave;ncia els efectes de la pressi&oacute; immobili&agrave;ria, la pujada dels lloguers, la dificultat d&rsquo;acc&eacute;s a l&rsquo;habitatge per a la gent jove del barri i la progressiva substituci&oacute; del ve&iuml;nat resident per usos temporals o especulatius.
    </p><p class="article-text">
        Significa tamb&eacute; gestionar adequadament la transformaci&oacute; social del barri. El Cabanyal sempre ha sigut un barri obert, acollidor i divers. La incorporaci&oacute; de nous ve&iuml;ns, vinguen d&rsquo;altres barris, d&rsquo;altres ciutats o d&rsquo;altres pa&iuml;sos, &eacute;s una realitat positiva que pot enriquir la vida col&middot;lectiva. El problema no &eacute;s l&rsquo;origen de ning&uacute;. El problema &eacute;s qualsevol model urb&agrave; que convertisca els barris en espais sense arrelament, sense conviv&egrave;ncia estable i sense continu&iuml;tat social. I sobretot quan l'arribada d'eixos nous ve&iuml;ns s'esta realitzant paral&middot;lelament, i sense que hi haja una relaci&oacute; causa-efecte, amb la impossibilitat que la nostra gent jove puga mantindre's en el barri que els va veure n&agrave;ixer.
    </p><p class="article-text">
        Defendre la identitat del Cabanyal no &eacute;s rebutjar la diversitat. &Eacute;s just el contrari: integrar-la sense perdre all&ograve; que dona personalitat al barri. &Eacute;s enriquir-la de nous matisos. Les seues tradicions, la seua mem&ograve;ria, la seua relaci&oacute; hist&ograve;rica amb la mar, el comer&ccedil; de proximitat, la vida als carrers, la llengua pr&ograve;pia i la conviv&egrave;ncia entre generacions. Eixos s&oacute;n els valors que cal preservar i compartir amb qui arriba. Uns valors, que solen trobar-se entre els quals es valoren a l'hora de fixar la seua nova residencia.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; continuen pendents q&uuml;estions urbanes importants: tancar definitivament les cicatrius dels antics enderrocs i resoldre amb sensibilitat la continu&iuml;tat de la trama urbana fins al passeig mar&iacute;tim, evitant que el barri perda la seua hist&ograve;rica connexi&oacute; amb la mar. Mantindre eixa relaci&oacute; &eacute;s mantindre una part essencial de la seua identitat, es salvar el Cabanyal.
    </p><p class="article-text">
        La pla&ccedil;a proposada, a m&eacute;s, est&agrave; situada entre el nou Centre C&iacute;vic i l&rsquo;antic Escorxador, que va ser la seu de la plataforma durant anys. Pocs llocs simbolitzen millor el pas del conflicte a la conviv&egrave;ncia, de la resist&egrave;ncia a la construcci&oacute; de futur.
    </p><p class="article-text">
        Des de l&rsquo;Associaci&oacute; de Ve&iuml;nes i Ve&iuml;ns Cabanyal-Canyamelar esperem que l&rsquo;Ajuntament valore aquesta proposta amb amplitud de mires. No demanem un reconeixement revengista. Demanem mem&ograve;ria, respecte i sentit de ciutat.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Pla&ccedil;a Salvem el Cabanyal</strong> no seria un nom del passat. &Eacute;s abans de res, una &ldquo;alerta en el m&oacute;vil&rdquo; que ens han de recordar cada vegada que passem per eixa pla&ccedil;a, a tots els que estimem este barri, ve&iuml;ns i ve&iuml;nes, intel&middot;lectuals, amants del patrimoni, gent de la cultura, responsables pol&iacute;tics, de hui i de dem&agrave;, dels riscos que amenacen als Centres Hist&ograve;rics de les nostres ciutats. Seria una manera de recordar que el futur dels barris sempre mereix ser defensat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicent Gallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/placa-salvem-cabanyal-memoria-compartida-i-futur-per-construir_129_13206078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 11:24:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Plaça Salvem el Cabanyal: memòria compartida i futur per construir]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regulación de los alojamientos turísticos en el Cabanyal: contener el futuro sin corregir la saturación presente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/regulacion-alojamientos-turisticos-cabanyal-contener-futuro-corregir-saturacion-presente_129_13104415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay normas que nacen con la intenci&oacute;n de ordenar la ciudad y acaban funcionando, en la pr&aacute;ctica, como la constataci&oacute;n de que el desorden ya se ha producido. La Modificaci&oacute;n Pormenorizada de las Normas Urban&iacute;sticas del PGOU de Val&egrave;ncia para regular los Usos Hoteleros corre ese riesgo. No por falta de ambici&oacute;n en sus objetivos, sino por la distancia entre lo que diagnostica y lo que realmente puede transformar. Esa distancia se hace especialmente evidente en barrios como el Cabanyal-Canyamelar.
    </p><p class="article-text">
        En poco m&aacute;s de una d&eacute;cada, el Cabanyal ha pasado de ser un barrio sometido a pol&iacute;ticas de degradaci&oacute;n y expulsi&oacute;n vecinal a convertirse en uno de los principales focos de atracci&oacute;n tur&iacute;stica de esta ciudad. Entre ambos extremos ha habido un proceso de regeneraci&oacute;n urbana significativo, pero tambi&eacute;n una intensificaci&oacute;n acelerada de la actividad tur&iacute;stica que ha alterado profundamente su equilibrio residencial.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el papel, la nueva regulaci&oacute;n es dif&iacute;cilmente discutible. Introduce indicadores, fija l&iacute;mites y persigue objetivos compartidos: proteger el uso residencial, evitar la turistificaci&oacute;n descontrolada y garantizar la sostenibilidad urbana. Sin embargo, su eficacia depende de dos factores clave: la calidad del diagn&oacute;stico y la capacidad de actuar sobre la realidad existente. Y en ambos aspectos aparecen debilidades relevantes.
    </p><p class="article-text">
        El sistema se articula en torno a dos indicadores. El primero, el indicador &ldquo;A&rdquo;, mide la relaci&oacute;n entre el n&uacute;mero total de plazas de alojamiento tur&iacute;stico y la poblaci&oacute;n residente. Establece un umbral del 8 % a partir del cual un distrito o en su caso, algunos de sus barrios se consideran saturados. Su l&oacute;gica es clara y, en t&eacute;rminos conceptuales, correcta: la presi&oacute;n tur&iacute;stica se mide de forma agregada, sin distinguir tipolog&iacute;as. Hoteles, hostales, pensiones, apartamentos y viviendas tur&iacute;sticas computan por igual. Desde el punto de vista del impacto urbano, una plaza es una plaza.
    </p><p class="article-text">
        El segundo indicador, el &ldquo;B&rdquo;, introduce una l&oacute;gica distinta. Se centra exclusivamente en los alojamientos no hoteleros &mdash;viviendas y apartamentos tur&iacute;sticos&mdash; y mide su peso sobre el parque residencial. Aqu&iacute; los l&iacute;mites son mucho m&aacute;s restrictivos: a partir del 2 % en un distrito o en su caso, en cada uno de sus barrios, estas implantaciones dejan de ser admisibles.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de ambos indicadores genera una asimetr&iacute;a estructural. Mientras el problema se define en t&eacute;rminos globales (indicador A), la intervenci&oacute;n se concentra de forma intensiva en una sola tipolog&iacute;a (indicador B). Las viviendas tur&iacute;sticas quedan sometidas a una doble restricci&oacute;n, mientras que los establecimientos hoteleros quedan fuera del control espec&iacute;fico sobre el tejido residencial.
    </p><p class="article-text">
        Esta diferencia no es menor. Tiene consecuencias directas sobre la capacidad real de la norma para reducir la saturaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el Cabanyal, los datos son contundentes. Con una poblaci&oacute;n de 19.302 habitantes, el l&iacute;mite del 8 % se situar&iacute;a en 1.544 plazas tur&iacute;sticas. Sin embargo, solo las plazas correspondientes a hoteles, hostales y pensiones, que se contabilizan a d&iacute;a de hoy en el Registro de la GVA, ya ascienden a 2.797, lo que representa aproximadamente un 14,5 % de la poblaci&oacute;n. Y eso sin tener en cuenta establecimientos hoteleros que se encuentran a&uacute;n en construcci&oacute;n en estos momentos. Es decir, incluso sin contabilizar apartamentos ni viviendas tur&iacute;sticas, el barrio ya supera ampliamente el umbral que la propia norma considera aceptable. &iquest;La puesta en marcha de la ordenanza significar&aacute; el cierre de las 1.253 plazas de hoteles, hostales y pensiones que sobrepasan el nivel de saturaci&oacute;n? No lo parece.
    </p><p class="article-text">
        Esto cambia completamente la l&oacute;gica de intervenci&oacute;n. No estamos ante un problema de crecimiento futuro, sino ante un problema de exceso consolidado.
    </p><p class="article-text">
        Si se incorporan las aproximadamente 1.894 plazas de viviendas y apartamentos tur&iacute;sticos registradas, la distancia respecto al umbral es a&uacute;n mayor. Y si, adem&aacute;s, se tiene en cuenta la existencia de alojamientos no registrados, el desfase entre la realidad y el l&iacute;mite normativo se ampl&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s. &iquest;Servir&aacute; la puesta en marcha de la ordenanza para el cierre de las 3.147 plazas tur&iacute;sticas en total, que, apareciendo en el registro de la GVA, sobrepasan ese 8 %.? No lo parece, ni siquiera se est&aacute; haciendo con las miles de ilegales viviendas tur&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        La norma no introduce mecanismos eficaces para reducir ese exceso. No prev&eacute; procesos de coercitivos de reconversi&oacute;n, ni sistemas de reducci&oacute;n progresiva, ni instrumentos que permitan ajustar el volumen de plazas a los l&iacute;mites que ella misma establece. Su actuaci&oacute;n se centra, fundamentalmente, en bloquear nuevas implantaciones. El modelo, en t&eacute;rminos simples, cierra el grifo, pero no vac&iacute;a el dep&oacute;sito. 
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque podr&iacute;a ser suficiente en barrios que a&uacute;n no han alcanzado niveles cr&iacute;ticos. Pero en contextos de saturaci&oacute;n estructural, como el Cabanyal, resulta claramente insuficiente. El exceso se reconoce, pero se consolida en la pr&aacute;ctica, y as&iacute; resultar&aacute; dif&iacute;cil reconducir la situaci&oacute;n y frenar la expulsi&oacute;n del barrio de nuestros j&oacute;venes que buscan casa.
    </p><p class="article-text">
        A esta limitaci&oacute;n se a&ntilde;ade un problema adicional: la calidad de la informaci&oacute;n sobre la que se toman las decisiones. El c&aacute;lculo de la saturaci&oacute;n se basa en las plazas registradas oficialmente, dejando fuera elementos clave como la bolsa de alojamientos ilegales o las plazas hoteleras ya autorizadas o en construcci&oacute;n que a&uacute;n no figuran en los registros.
    </p><p class="article-text">
        Esto introduce un sesgo relevante. La norma opera sobre una fotograf&iacute;a incompleta y, en cierto modo, atrasada de la realidad. Se pueden declarar zonas saturadas sin haber incorporado toda la presi&oacute;n tur&iacute;stica existente o comprometida.
    </p><p class="article-text">
        Pero el aspecto m&aacute;s controvertido no es solo lo que no se mide, sino tambi&eacute;n lo que s&iacute; se permite. En zonas declaradas saturadas, la norma mantiene m&aacute;rgenes de flexibilidad para determinados desarrollos hoteleros. Se contempla la posibilidad de implantar nuevos establecimientos de alta gama bajo determinadas condiciones, e incluso sin l&iacute;mites claros en suelos con determinados usos urban&iacute;sticos. Asimismo, se abre la puerta a operaciones de transformaci&oacute;n de suelo residencial en terciario para albergar nuevos hoteles de gran tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Esto introduce una contradicci&oacute;n dif&iacute;cil de sostener: se reconoce la saturaci&oacute;n, se restringe una parte del sistema &mdash;la vinculada al uso residencial&mdash; y, al mismo tiempo, se permite que otra parte contin&uacute;e creciendo o consolid&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        El resultado no es una reducci&oacute;n de la presi&oacute;n tur&iacute;stica, sino una reconfiguraci&oacute;n de su estructura. Se limita el desarrollo de viviendas tur&iacute;sticas, pero no necesariamente el volumen total de plazas. Se desplaza el modelo hacia formatos m&aacute;s empresariales sin garantizar una disminuci&oacute;n del impacto global, a los que m&aacute;s bien se facilita el crecimiento. Desde el punto de vista urbano, la presi&oacute;n sobre el espacio p&uacute;blico, la vivienda o el comercio de proximidad no desaparece por cambiar la tipolog&iacute;a del alojamiento.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, este dise&ntilde;o genera efectos econ&oacute;micos espec&iacute;ficos. Al restringir la entrada en determinados segmentos, se refuerza la posici&oacute;n de los operadores existentes. Las licencias adquieren un valor adicional derivado de su escasez, lo que favorece din&aacute;micas de concentraci&oacute;n y reduce la competencia. No se trata tanto de una pol&iacute;tica de reducci&oacute;n como de una pol&iacute;tica de selecci&oacute;n de actores.
    </p><p class="article-text">
        El problema de fondo es que la norma act&uacute;a sobre el futuro, pero no sobre el presente. Contiene el crecimiento, pero no corrige el exceso. Ordena, en el mejor de los casos, lo que puede venir, pero asume como dado lo que ya existe.
    </p><p class="article-text">
        Esto tiene implicaciones claras en t&eacute;rminos de credibilidad. Se genera una expectativa social de mejora &mdash;de reducci&oacute;n de la presi&oacute;n tur&iacute;stica, de recuperaci&oacute;n del uso residencial&mdash; que dif&iacute;cilmente se materializar&aacute; en barrios ya saturados. Cuando esa mejora no se perciba, la regulaci&oacute;n corre el riesgo de ser interpretada como insuficiente o meramente declarativa.
    </p><p class="article-text">
        Conviene reconocer que no se trata de un problema sencillo. Los derechos adquiridos, la seguridad jur&iacute;dica y el marco normativo limitan la capacidad de intervenci&oacute;n sobre actividades ya implantadas. Pero esas limitaciones no deber&iacute;an traducirse en la renuncia a dise&ntilde;ar instrumentos que permitan, al menos, una correcci&oacute;n progresiva del desequilibrio.
    </p><p class="article-text">
        Porque sin esa dimensi&oacute;n correctora, el sistema queda incompleto. La norma puede ser eficaz como herramienta preventiva. Puede evitar que otros barrios alcancen niveles de saturaci&oacute;n similares. Pero en aquellos donde el problema ya est&aacute; consolidado, su capacidad transformadora es muy limitada.
    </p><p class="article-text">
        El debate, por tanto, no deber&iacute;a centrarse &uacute;nicamente en cu&aacute;ntas nuevas licencias se conceden o se deniegan, sino en c&oacute;mo se gestiona el volumen de actividad existente. Sin mecanismos de reducci&oacute;n, redistribuci&oacute;n o reconversi&oacute;n, el equilibrio urbano seguir&aacute; siendo m&aacute;s una aspiraci&oacute;n que una realidad.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la cuesti&oacute;n es sencilla: si una norma establece un l&iacute;mite y reconoce que ese l&iacute;mite est&aacute; ampliamente superado, pero no dispone de instrumentos para corregirlo, &iquest;qu&eacute; est&aacute; haciendo realmente?
    </p><p class="article-text">
        En barrios como el Cabanyal, la respuesta es cada vez m&aacute;s evidente. Est&aacute; conteniendo el futuro. Pero, sobre todo, est&aacute; consolidando la saturaci&oacute;n del presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicent Gallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/regulacion-alojamientos-turisticos-cabanyal-contener-futuro-corregir-saturacion-presente_129_13104415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 14:22:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La regulación de los alojamientos turísticos en el Cabanyal: contener el futuro sin corregir la saturación presente]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hotel de La Marina: abrir la ciudad al mar… ¿o el puerto al mercado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/hotel-marina-abrir-ciudad-mar-puerto-mercado_129_13041486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El debate sobre el hotel proyectado en La Marina no es solo urban&iacute;stico ni est&eacute;tico. Es, ante todo, jur&iacute;dico e institucional. Y conviene explicarlo con claridad.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 72.4 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante permite que el Consejo de Ministros autorice, de manera excepcional y por razones de inter&eacute;s general debidamente acreditadas, la implantaci&oacute;n de hoteles en dominio p&uacute;blico portuario, previo informe de Puertos del Estado, organismo dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Es una habilitaci&oacute;n excepcional, no una autorizaci&oacute;n ordinaria. Requiere motivaci&oacute;n reforzada, acreditaci&oacute;n singular del inter&eacute;s general y proporcionalidad estricta.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a plantearse un argumento aparentemente l&oacute;gico: si la ley admite hoteles en suelo portuario demanial de forma excepcional, con mayor motivo podr&iacute;an admitirse en terrenos ya desafectados. Pero esa lectura mezcla planos distintos.
    </p><p class="article-text">
        El propio texto legal distingue con claridad ambos supuestos. El art&iacute;culo 72.4 regula una excepci&oacute;n dentro del dominio p&uacute;blico portuario. En cambio, los terrenos desafectados y cedidos gratuitamente a otra administraci&oacute;n se rigen por el art&iacute;culo 44.1, que introduce una condici&oacute;n decisiva: la cesi&oacute;n gratuita solo es v&aacute;lida si el suelo se destina a fines de utilidad p&uacute;blica o inter&eacute;s social. Si ese fin se incumple, la cesi&oacute;n se resuelve y los terrenos revierten a la Autoridad Portuaria.
    </p><p class="article-text">
        La desafectaci&oacute;n elimina la condici&oacute;n demanial, pero no borra la finalidad que justific&oacute; la cesi&oacute;n. En el derecho patrimonial p&uacute;blico rige el principio de vinculaci&oacute;n finalista: la causa de la cesi&oacute;n no es un elemento accesorio, sino su condici&oacute;n de validez.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo del debate no es si cabe o no un hotel, sino si es jur&iacute;dicamente coherente y democr&aacute;ticamente leg&iacute;timo alterar la finalidad que justific&oacute; la cesi&oacute;n gratuita de estos terrenos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Plan Especial de 2014: una decisi&oacute;n en terreno inestable</strong></h2><p class="article-text">
        En 2014 se aprob&oacute; el Plan Especial de la Marina Juan Carlos I, que introdujo el uso hotelero como uso principal y prioritario en una de las parcelas incluidas en terrenos desafectados y cedidos gratuitamente en 2003.
    </p><p class="article-text">
        No part&iacute;amos de un vac&iacute;o jur&iacute;dico. En diciembre de 2012, un informe de la Abogac&iacute;a General del Estado ya advert&iacute;a de que la explotaci&oacute;n municipal de determinadas edificaciones revertidas podr&iacute;a resultar contraria al art&iacute;culo 44.1 y provocar la resoluci&oacute;n de la cesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No hablamos de ilegalidades declaradas, sino de una opci&oacute;n urban&iacute;stica apoyada en una interpretaci&oacute;n extensiva del r&eacute;gimen de cesi&oacute;n gratuita cuyo encaje jur&iacute;dico ya hab&iacute;a sido cuestionado por &oacute;rganos consultivos cualificados. Si la cesi&oacute;n se justific&oacute; en la apertura de la ciudad al mar y en la integraci&oacute;n puerto-ciudad, convertir una parcela estrat&eacute;gica en soporte principal de una actividad privada y lucrativa generaba, como m&iacute;nimo, una tensi&oacute;n evidente con ese marco.
    </p><p class="article-text">
        Las cesiones gratuitas de patrimonio p&uacute;blico no son neutras: generan expectativas leg&iacute;timas en la ciudadan&iacute;a sobre el destino del suelo. Alterar sustancialmente su finalidad no afecta solo al planeamiento; afecta a la confianza institucional.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dos escenarios posibles, dos exigencias jur&iacute;dicas</strong></h2><p class="article-text">
        Hoy la estrategia municipal parece oscilar entre dos escenarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primer escenario: mantener la titularidad municipal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la parcela sigue siendo municipal, el uso hotelero principal debe justificarse como fin de utilidad p&uacute;blica o inter&eacute;s social en el sentido del art&iacute;culo 44.1. No basta con que el planeamiento lo permita: debe acreditarse que ese hotel cumple el objetivo que motiv&oacute; la cesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es directa: &iquest;un macro-hotel en la entrada de La Marina satisface el fin de apertura ciudadana y uso com&uacute;n que justific&oacute; la transmisi&oacute;n gratuita del suelo?
    </p><p class="article-text">
        Defender que lo hace resulta discutible. Un informe de la Secretar&iacute;a Municipal de mayo de 2022 ya apuntaba en esa direcci&oacute;n, en l&iacute;nea con advertencias previas de la Abogac&iacute;a del Estado. Si informes cualificados alertan de tensiones con el art&iacute;culo 44.1, la respuesta institucional coherente no deber&iacute;a ser forzar la interpretaci&oacute;n, sino revisar el instrumento de planeamiento para adecuarlo expresamente al r&eacute;gimen patrimonial de la cesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Segundo escenario: revertir la parcela al dominio portuario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si el suelo vuelve a la Autoridad Portuaria, el hotel solo podr&iacute;a autorizarse al amparo del art&iacute;culo 72.4, mediante acuerdo excepcional del Consejo de Ministros por razones de inter&eacute;s general debidamente acreditadas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el inter&eacute;s general no es una etiqueta flexible. Exige necesidad acreditada y proporcionalidad. Debe demostrarse que la actuaci&oacute;n es singular y que no existen alternativas menos intensivas en impacto territorial y social. Invocar inversi&oacute;n o empleo en abstracto no satisface ese est&aacute;ndar reforzado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El inter&eacute;s general en un distrito saturado</strong></h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; interviene un elemento decisivo: la saturaci&oacute;n tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        La modificaci&oacute;n de las normas urban&iacute;sticas municipales sobre usos hoteleros &mdash;pendiente de aprobaci&oacute;n&mdash; identifica zonas tur&iacute;sticamente saturadas en la ciudad. El distrito de Poblats Mar&iacute;tims figura como tal seg&uacute;n el propio Ayuntamiento. En barrios del entorno inmediato &mdash;Grau y especialmente Cabanyal-Canyamelar&mdash; la concentraci&oacute;n es muy elevada.
    </p><p class="article-text">
        Incluso atendiendo solo a los establecimientos con t&iacute;tulo habilitante, la presi&oacute;n es significativa; si se a&ntilde;adiera la oferta irregular, la dimensi&oacute;n real ser&iacute;a a&uacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        Este contexto no es accesorio. Cuando existen procesos acreditados de presi&oacute;n sobre la vivienda, sustituci&oacute;n de usos y desplazamiento residencial, implantar un nuevo hotel de gran escala deja de ser una decisi&oacute;n neutra. Si la propia planificaci&oacute;n municipal reconoce la saturaci&oacute;n, justificar la excepcionalidad del art&iacute;culo 72.4 exige una argumentaci&oacute;n particularmente s&oacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la cesi&oacute;n gratuita, intensificar el uso tur&iacute;stico dominante puede desdibujar a&uacute;n m&aacute;s el prop&oacute;sito original de reforzar el uso ciudadano del frente mar&iacute;timo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Urbanismo, patrimonio y coherencia</strong></h2><p class="article-text">
        Es cierto que la futura ordenanza prev&eacute; que en parcelas calificadas como uso hotelero no se apliquen las limitaciones previstas para parcelas residenciales en zonas saturadas. Formalmente, el argumento puede sostenerse desde el planeamiento.
    </p><p class="article-text">
        Pero el debate no es solo urban&iacute;stico. Es patrimonial y finalista. Si unos terrenos fueron cedidos gratuitamente para un fin p&uacute;blico concreto, ese fin debe seguir siendo el eje de cualquier decisi&oacute;n posterior. Cambiarlo sin una justificaci&oacute;n s&oacute;lida y transparente debilita la confianza ciudadana. Y hacerlo sin abrir un debate p&uacute;blico real, de espaldas a la ciudadan&iacute;a, empobrece la calidad democr&aacute;tica. Pero nada de ello parece importar al actual equipo de gobierno municipal.
    </p><p class="article-text">
        El suelo p&uacute;blico no es un activo disponible en t&eacute;rminos exclusivamente econ&oacute;micos; est&aacute; vinculado a compromisos colectivos. Cuando esos compromisos se revisan, debe hacerse de cara a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por ello, resulta razonable atender los informes de la Secretar&iacute;a Municipal y de la Abogac&iacute;a del Estado y abordar una modificaci&oacute;n del Plan Especial de la Marina que ajuste expresamente su ordenaci&oacute;n a los criterios de utilidad p&uacute;blica directa e inter&eacute;s social vinculados a la cesi&oacute;n gratuita. Esa revisi&oacute;n deber&iacute;a garantizar que cualquier uso previsto contribuya de manera efectiva a la apertura de Val&egrave;ncia al mar, a la integraci&oacute;n puerto-ciudad y al uso abierto y com&uacute;n de la D&aacute;rsena Interior por parte de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de excluir la actividad hotelera como posibilidad complementaria, siempre que sea subordinada y compatible con los fines p&uacute;blicos. Se trata de evitar que el inter&eacute;s econ&oacute;mico sustituya la utilidad p&uacute;blica o el inter&eacute;s social que justificaron la transmisi&oacute;n del suelo.
    </p><p class="article-text">
        No se tratar&iacute;a de paralizar el desarrollo, sino de adecuarlo con claridad al r&eacute;gimen patrimonial que rige los terrenos: adaptar el planeamiento al marco jur&iacute;dico de la cesi&oacute;n gratuita, y no al rev&eacute;s. Solo as&iacute; se refuerza la seguridad jur&iacute;dica y se preserva la coherencia entre el fin que justific&oacute; la transmisi&oacute;n del suelo y las decisiones que hoy se adopten.
    </p><p class="article-text">
        El debate no es &ldquo;turismo s&iacute; o turismo no&rdquo;. Es coherencia institucional, respeto a la legislaci&oacute;n portuaria y credibilidad p&uacute;blica. Mantener la coherencia entre lo prometido y lo ejecutado es la mejor garant&iacute;a de una integraci&oacute;n puerto-ciudad que sea no solo f&iacute;sica, sino tambi&eacute;n jur&iacute;dica y democr&aacute;tica. Y por qu&eacute; no decirlo, es levantar un dique ante un tsunami que se est&aacute; llevando por delante nuestra forma de vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicent Gallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/hotel-marina-abrir-ciudad-mar-puerto-mercado_129_13041486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 18:47:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El hotel de La Marina: abrir la ciudad al mar… ¿o el puerto al mercado?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puerto, ciudad y memoria: lo que está en juego en la Marina de Valencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/puerto-ciudad-memoria-juego-marina-valencia_129_12993865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Como vecino del Canyamelar, vicepresidente de la Asociaci&oacute;n de Vecinos del Cabanyal-Canyamelar y, desde mi experiencia personal de lucha vecinal, profesional y laboral, vivida de forma muy intensa y tal vez hasta apasionada en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, me resulta imposible permanecer en silencio ante el debate abierto sobre el futuro de la parcela de <strong>La Marina de Val&egrave;ncia, en la que el equipo de gobierno municipal pretende impulsar en estos momentos la construcci&oacute;n de un edifico que podr&iacute;a alcanzar las 30 plantas y uso hotel como principal, con el argumento de que es lo previsto en el planeamiento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante un solar cualquiera. Estamos ante una pieza estrat&eacute;gica del frente mar&iacute;timo, en la puerta principal de la Marina, junto a los restos que dieron origen al Grau, un espacio que simboliza &mdash;y deber&iacute;a materializar&mdash; el hist&oacute;rico proceso de apertura de la ciudad al mar y de integraci&oacute;n puerto-ciudad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El origen: abrir Val&egrave;ncia al mar</strong></h2><p class="article-text">
        En octubre de 1997, el Ministerio de Fomento, la Generalitat Valenciana, el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria firmaron un convenio para modernizar las infraestructuras portuarias y, especialmente, para mejorar la integraci&oacute;n urbana del puerto. Aquella estrategia se concret&oacute; en el proyecto &ldquo;Balc&oacute;n al Mar&rdquo;: recuperar la D&aacute;rsena Interior para uso ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de ese proceso, el Consejo de Ministros autoriz&oacute; en 2003 a la Autoridad Portuaria de Val&egrave;ncia a ceder gratuitamente al Ayuntamiento m&aacute;s de 237.000 m&sup2; de terrenos desafectados del puerto. Esa cesi&oacute;n no fue neutra ni incondicionada: se realiz&oacute; para fines de utilidad p&uacute;blica o inter&eacute;s social, vinculados expl&iacute;citamente a la apertura de la ciudad al mar y a la integraci&oacute;n puerto-ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el n&uacute;cleo jur&iacute;dico y pol&iacute;tico del asunto. No hablamos de una transmisi&oacute;n patrimonial ordinaria. Hablamos de una cesi&oacute;n gratuita finalista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El par&eacute;ntesis excepcional: America&rsquo;s Cup y F&oacute;rmula 1</strong></h2><p class="article-text">
        Posteriormente, la creaci&oacute;n del Consorcio Valencia 2007 para organizar la 32&ordf; edici&oacute;n de la America&rsquo;s Cup y, m&aacute;s tarde, la celebraci&oacute;n del Gran Premio urbano de F&oacute;rmula 1, alteraron profundamente la realidad f&iacute;sica y jur&iacute;dica de la Marina.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto extraordinario:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>se introdujeron usos capaces de generar ingresos,</li>
                                    <li>se aceptaron soluciones urban&iacute;sticas transitorias,</li>
                                    <li>y se produjo una hibridaci&oacute;n discutible entre fines p&uacute;blicos y explotaci&oacute;n econ&oacute;mica.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El Plan Especial de la Marina Real Juan Carlos I, aprobado definitivamente en 2014, responde a ese contexto, marcado por la necesidad de atender una deuda excepcional derivada del cr&eacute;dito del ICO concedido para financiar las infraestructuras del evento.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese contexto ya no existe. La Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2021 determin&oacute; la asunci&oacute;n por parte de la Administraci&oacute;n General del Estado de la deuda que el Consorcio manten&iacute;a con el ICO. La deuda fue absorbida, el Consorcio agot&oacute; su funci&oacute;n y desapareci&oacute; la justificaci&oacute;n econ&oacute;mica extraordinaria que condicion&oacute; el planeamiento.
    </p><p class="article-text">
        Concluida esa etapa, los bienes deben destinarse plenamente al fin originario de la cesi&oacute;n. Y no es una opini&oacute;n personal o de lo que a mi pueda &ldquo;pedirme el cuerpo&rdquo;: lo exigen dos informes de la Abogac&iacute;a del Estado, uno de ellos redactado en la antesala de la tramitaci&oacute;n y aprobaci&oacute;n del Plan Especial.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Planeamiento urban&iacute;stico vs. r&eacute;gimen patrimonial</strong></h2><p class="article-text">
        Existe una idea que conviene aclarar desde el rigor t&eacute;cnico-jur&iacute;dico: que el planeamiento urban&iacute;stico asigne un uso no significa que ese uso sea jur&iacute;dicamente viable desde el punto de vista patrimonial.
    </p><p class="article-text">
        El planeamiento ordena usos, pero no puede alterar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>la causa jur&iacute;dica de una cesi&oacute;n gratuita,</li>
                                    <li>el fin que la justifica,</li>
                                    <li>ni vaciar de contenido sus condicionantes.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si existe contradicci&oacute;n entre el uso previsto en un plan y el r&eacute;gimen jur&iacute;dico de la cesi&oacute;n, prevalece el fin de la cesi&oacute;n. Esto no lo dicen las asociaciones vecinales. Lo dicen los informes jur&iacute;dicos solicitados por las propias administraciones.
    </p><p class="article-text">
        El informe de la Abogac&iacute;a del Estado de 19 de octubre de 2022 se&ntilde;ala literalmente que &ldquo;<em><strong>probablemente resultar&aacute; necesario disponer de un nuevo planeamiento que redefina total o parcialmente los usos que hayan servido hasta ese momento a los fines econ&oacute;micos del CV07</strong></em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe de la Secretar&iacute;a Municipal de 19 de mayo de 2022 aconseja expresamente modificar el Plan Especial en lo relativo a la parcela A-08-2, a la que se atribuye un uso principal hotelero.
    </p><p class="article-text">
        La recomendaci&oacute;n t&eacute;cnico-jur&iacute;dica es clara: <strong>adaptar el planeamiento al r&eacute;gimen de la cesi&oacute;n</strong>, no al rev&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El hotel como uso principal: una decisi&oacute;n pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        El uso hotelero es una actividad econ&oacute;mica privada, de naturaleza lucrativa, orientada al alojamiento temporal. No constituye por s&iacute; mismo un uso abierto y com&uacute;n ni un equipamiento de servicio p&uacute;blico directo a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no puede configurarse como uso principal o predominante en una parcela cuya titularidad municipal deriva de una cesi&oacute;n gratuita sujeta a fines de utilidad p&uacute;blica directa.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, podr&iacute;a contemplarse como uso compatible, subordinado y accesorio a un uso principal inequ&iacute;vocamente orientado al inter&eacute;s general y al uso ciudadano. Pero no como pieza dominante.
    </p><p class="article-text">
        Mantener el hotel como uso principal exige una de dos cosas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>vaciar de contenido el fin de utilidad p&uacute;blica que justific&oacute; la cesi&oacute;n,</li>
                                    <li>o devolver el suelo para eludir esa limitaci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece la propuesta del actual equipo de gobierno: devolver la parcela a la Autoridad Portuaria de Val&egrave;ncia para que deje de estar sujeta a las condiciones de la cesi&oacute;n y pueda destinarse libremente a un hotel privado de gran altura.
    </p><p class="article-text">
        Esto equivale a reconocer impl&iacute;citamente que el uso hotelero principal no encaja con la cesi&oacute;n. Pero, en lugar de corregir un planeamiento que se redact&oacute; en el contexto excepcional del Consorcio Valencia 2007 y del cr&eacute;dito ICO, se opta por sacar el suelo del &aacute;mbito municipal.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una cuesti&oacute;n de modelo de ciudad</strong></h2><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n-opci&oacute;n no es t&eacute;cnica. Es pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Se puede:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>modificar puntualmente el Plan Especial,</li>
                                    <li>eliminar el uso hotelero como principal,</li>
                                    <li>redefinir la ordenaci&oacute;n conforme a criterios de utilidad p&uacute;blica directa,</li>
                                    <li>garantizar la apertura real de la D&aacute;rsena Interior a la ciudadan&iacute;a,</li>
                                    <li>reforzar la integraci&oacute;n puerto-ciudad.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        O se puede:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>devolver el suelo,</li>
                                    <li>renunciar a la titularidad municipal,</li>
                                    <li>y permitir que se promueva un uso privado lucrativo sin las limitaciones derivadas de la cesi&oacute;n gratuita, dejando en manos de la Autoridad Portuaria la propia configuraci&oacute;n del edificio.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No se devuelve el suelo porque sea ilegal mantenerlo. Se devuelve para poder hacer lo que no se pod&iacute;a hacer cuando era de la ciudad, y eso implica:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>una renuncia injustificada a la titularidad municipal de un suelo estrat&eacute;gico,</li>
                                    <li>una desnaturalizaci&oacute;n del fin de utilidad p&uacute;blica que justific&oacute; la cesi&oacute;n,</li>
                                    <li>y un precedente extremadamente grave: que la Autoridad Portuaria pueda recuperar suelos urbanos ya integrados en la ciudad para destinarlos a operaciones inmobiliarias privadas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Como arquitecto, me preocupa el modelo urbano. Como vecino, me preocupa el impacto territorial y paisaj&iacute;stico. Como representante vecinal, me preocupa la coherencia institucional y el inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        La Marina no naci&oacute; para ser un enclave de rentabilidad privada desligado de la ciudad. Naci&oacute; para abrir Val&egrave;ncia al mar. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n que en este momento adopte la Sra. Catal&aacute;, alcaldesa de la ciudad, definir&aacute; si seguimos avanzando en esa direcci&oacute;n o si damos un paso atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicent Gallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/puerto-ciudad-memoria-juego-marina-valencia_129_12993865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 10:44:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Puerto, ciudad y memoria: lo que está en juego en la Marina de Valencia]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
