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    <title><![CDATA[elDiario.es - Manuel Marcos Pérez Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/manuel-marcos-perez-hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manuel Marcos Pérez Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El agua: una lucha de siglos contra las adversidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/agua-lucha-siglos-adversidades_129_13111321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1f0fddf-0c41-4707-9cb7-e2747aca4d73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agua: una lucha de siglos contra las adversidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Resulta heroica, vista hoy, la firmeza de la Junta celebrada en La Alameda de San Andrés y Sauces, donde se fijó la necesidad mínima de 35.000 pipas diarias (183 litros por segundo) para garantizar el abasto y el riego. Era el pueblo poniendo límites a la ambición industrial</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La Alameda. 1900-1910. Archivo Municipal de San Andrés y Sauces. Restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu."
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                La Alameda. 1900-1910. Archivo Municipal de San Andrés y Sauces. Restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu.                            </span>
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        La Historia de San Andr&eacute;s y Sauces no se puede explicar sin el murmullo de los manantiales de Marcos y Cordero. Es un relato de supervivencia y, sobre todo, de justicia hist&oacute;rica. Sin embargo, al repasar los archivos de nuestra Comunidad de Regantes y del Ayuntamiento, emerge un episodio de principios del siglo XX que marc&oacute; una herida profunda en el derecho de nuestro pueblo: la irrupci&oacute;n de la &lsquo;Sociedad El Canal&rsquo; y la decisi&oacute;n de la Administraci&oacute;n del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        Desde los repartimientos originales del Adelantado Alonso Fern&aacute;ndez de Lugo tras la conquista, la propiedad de las aguas del R&iacute;o de Los Sauces qued&oacute; vinculada a las tierras de las dos haciendas en las que se dividi&oacute; El Lomo de Los Sauces: la de los Pr&iacute;ncipes y la de los Se&ntilde;ores. Durante centurias este derecho fue incontestable.&nbsp;No obstante, en 1903, el Ministerio de&nbsp;Agricultura&nbsp;declar&oacute; como &ldquo;p&uacute;blicas&rdquo;&nbsp;las aguas sobrantes que discurr&iacute;an por el barranco,&nbsp;otorg&aacute;ndole&nbsp;una concesi&oacute;n de 310 litros por segundo a la denominada &lsquo;Casa Yanes&rsquo;. &Eacute;stos en su solicitud alegaban que las mismas se destinar&iacute;an al riego de San Andr&eacute;s y Las Lomadas. Ahora bien, estos agricultores no pod&iacute;an hacer frente a los cuantiosos gastos que supon&iacute;a poner en riego esta zona. Sin embargo, porescrito fechado en&nbsp;1902 ante notario,&nbsp;aceptan la tarifa de 10 ptas./ celem&iacute;n y declaran que desisten de solicitar ellos mismos el aprovechamiento de este caudal.
    </p><p class="article-text">
        Los agricultores de la zona de Los Sauces, no recibieron bien esta iniciativa.&nbsp;La constituci&oacute;n del Sindicato de la Comunidad de Regantes en mayo de&nbsp;1903,bajo la presidencia de don AbrahamMart&iacute;n Herrera,&nbsp;no fue un tr&aacute;mite burocr&aacute;tico sino la organizaci&oacute;n de una resistencia&nbsp;frente a lo que se consideraba un expolio legalizado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El rev&eacute;s judicial y el impacto social</strong>
    </p><p class="article-text">
        La sentencia del Tribunal Supremo de 1906 supuso un jarro de agua fr&iacute;a para los intereses de los sauceros. Al declararse&nbsp;incompetente para anular la concesi&oacute;n bajo el&nbsp;argumento de &ldquo;que las aguas tienen due&ntilde;o&rdquo; y no est&aacute;n sujetas a la Administraci&oacute;n, se cre&oacute; un limbo jur&iacute;dico que la Sociedad Concesionaria aprovech&oacute; en su beneficio. Mientras los tribunales discut&iacute;an tecnicismos, el&nbsp;Barranco del Agua se llenaba de escombros y abusos por las obras de la Sociedad, provocando una escasez que no solo afect&oacute; a lascosechas sino que amenaz&oacute; la salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Resulta heroica, vista hoy, la firmeza de la Junta celebrada en La Alameda, donde se fij&oacute; la necesidad m&iacute;nima de 35.000 pipas diarias (183 litros por segundo) para garantizar el abasto y el riego. Era el pueblo poniendo l&iacute;mites a la ambici&oacute;n industrial. A partir de estos momentos las cosas empeoraron pues la sociedad no cumpli&oacute; el acuerdo y las obras de canalizaci&oacute;n no se hab&iacute;an acabado aunque el plazo&nbsp;finalizaba en 1907. 
    </p><p class="article-text">
        El conflicto no fue una llamarada de un d&iacute;a.&nbsp;Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de la concesi&oacute;n, en 1923, la indignaci&oacute;n segu&iacute;a viva. El escrito encabezado por don Leopoldo Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez, respaldado por 208 vecinos es un testimonio de la vigilancia ciudadana. Denunciaban que tras dos d&eacute;cadas, la Sociedad El Canal no hab&iacute;a ejecutado los aprovechamientos proyectados, utilizando la concesi&oacute;n m&aacute;s como un t&iacute;tulo de propiedad especulativo que como un beneficio real para&nbsp;elmunicipio. 
    </p><p class="article-text">
        La exigencia de caducidad de la concesi&oacute;n frente al&nbsp;Ministerio de Fomento fue la &uacute;ltima instancia de un municipio&nbsp;que ve&iacute;a c&oacute;mo su recurso m&aacute;s preciado - el agua -&nbsp;disminu&iacute;a por causas ajenas a la naturaleza. A pesar de ello, la solicitud del&nbsp;Sindicato de Regantes se&nbsp;desestim&oacute;. Por fin,&nbsp;1929 se fija por Real Orden la cantidad de&nbsp;165,54 litros continuos&nbsp;por segundo como&nbsp;caudal al que tiene derecho a derivar, desde la acequia de La Tomada, la&nbsp;Comunidad de Regantes. 
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de los a&ntilde;os cuarenta,&nbsp;la concesi&oacute;n administrativa pasa al Ayuntamiento que, finalmente, la ceder&aacute; a la Comunidad de Regantes, a cambio del &ldquo;derecho a llevar a efecto la canalizaci&oacute;n y explotaci&oacute;n durante 15 a&ntilde;os de las aguas que nacen en el lugar denominado &lsquo;Caldero de Marcos&rsquo;, con destino al riego de Lomadas y San Andr&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy estos documentos no son un papel antiguo, son&nbsp;el testimonio de un pueblo que desde los repartimientos hasta los conflictos del siglo XX entendi&oacute; que el agua es la vida de la tierra y que su defensa no admite descanso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fuentes documentales:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Actas del Sindicato de la Comunidad de Regantes ( 1903-1923 )</li>
                                    <li>Actas de Pleno Ayuntamiento. Archivo Municipal </li>
                                    <li>El agua es de la tierra : una gesti&oacute;n comunal de un sistema de riego&hellip;Jos&eacute; Antonio Batista Medina.&nbsp;</li>
                                    <li>Fotograf&iacute;a de La Alameda. 1900-1910. Archivo Municipal de San Andr&eacute;s y Sauces. Restaurada y coloreada por Abraham Tom&aacute;s D&iacute;az Abreu. </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/agua-lucha-siglos-adversidades_129_13111321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 09:36:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Santa Lucía:  el legado de los Lugo y la devoción flamenca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/santa-lucia-legado-lugo-devocion-flamenca_1_13099193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/930adc81-7a24-4765-bf62-51b9b35f085e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santa Lucía:  el legado de los Lugo y la devoción flamenca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Entre el Barranco Seco y la Montaña de Tenagua, se extiende el territorio que custodia una de las joyas más antiguas de nuestra historia: La Hacienda y Ermita de Santa Lucía</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Romería de Santa Lucía. Manuel González Mendez(1843-1909). Salón de Plenos del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La geograf&iacute;a de La Palma est&aacute; trazada por &ldquo;datas&rdquo; y repartos que, desde el siglo XV, configuraron no solo la propiedad de la tierra, sino el alma espiritual de sus pagos. Entre el Barranco Seco y la Monta&ntilde;a de Tenagua, se extiende el territorio que custodia una de las joyas m&aacute;s antiguas de nuestra historia: La Hacienda y Ermita de Santa Luc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La historia de este enclave nos remite directamente a los albores de la colonizaci&oacute;n castellana. Juan Fern&aacute;ndez de Lugo, primer gobernador y sobrino del adelantado Alonso Fern&aacute;ndez de Lugo, recibi&oacute; estas tierras en 1498. Aunque el documento original de esta antiqu&iacute;sima data se perdi&oacute; probablemente en el tr&aacute;gico incendio provocado por los piratas franceses en 1553, la memoria oral y los registros posteriores confirman que los Lugo fueron se&ntilde;ores de este vasto dominio desde el mar hasta la cumbre. Cultivado de trigo y cereales, vides y &aacute;rboles frutales, junto a la cr&iacute;a de ganado, este extenso terrazgo comprend&iacute;a las tierras abor&iacute;genes de Tenagua, desde las cumbres hasta la costa de Bajamar y Mart&iacute;n Luis.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el a&ntilde;o 1530 la familia Lugo mantuvo la propiedad de la Hacienda, vendi&eacute;ndolaentonces a Luis &Aacute;lvarez. Es en esteperiodo inicial donde se sit&uacute;a el misterio de&nbsp;la fundaci&oacute;n de su ermita, un templo cuya &ldquo;grande antig&uuml;edad&rdquo; ya asombraba a los cronistas del siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Gaspar de Frutuoso, en el barranco de Santa Luc&iacute;a, los portugueses Luis &Aacute;lvarez y Rodrigo Anes de Tenagua mandaron labrar una fuente abovedada excavada en la roca, debajo del camino, con un estanque donde beb&iacute;an los ganados y lavaba la ropa todo el vecindario. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El templo entre el silencio y el esplendor</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque la ausencia de los primeros libros de f&aacute;brica nubla la fecha exacta de su construcci&oacute;n, el visitador Juan Pinto de Guisla certific&oacute; en 1678 que la ermita ya estaba edificada desde 1530. Durante d&eacute;cadas el templo fue un remanso de paz que solo romp&iacute;a su silencio el d&iacute;a de la festividad de la Santa, permaneciendo cerrada el resto del a&ntilde;o debido a la escasa vecindad de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        Fue bajo la mayordom&iacute;a del&nbsp;Maestre deCampo&nbsp;don Miguel de Abreu Rexe (1676-1691), propietario de la hacienda, cuando Santa Luc&iacute;a adquiri&oacute; su fisonom&iacute;a actual. A su visi&oacute;n debemos elementos hoy ic&oacute;nicos: la pila de agua bendita labrada en piedra, las andas procesionales y la construcci&oacute;n de su campanario, que cost&oacute; la suma de 572 reales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo la historia de Santa Luc&iacute;a no ha estado exenta de sombras. Tras el cese de Abreu Rexe, la ermita sufri&oacute; un abandono absoluto durante veinte a&ntilde;os, llegando a un estado deplorable que amenazaba ruina a principios del siglo XVIII, seg&uacute;n denunciaron autoridades eclesi&aacute;sticas de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estos vaivenes, el templo logr&oacute; salvaguardar su tesoro m&aacute;s preciado : la imagen de Santa Luc&iacute;a. Esta pieza de exquisito estilo g&oacute;tico-flamenco y datada en el primer cuarto del siglo XVI, es un testimonio mudo del intenso comercio art&iacute;stico con los Pa&iacute;ses&nbsp;Bajos que enriqueci&oacute; La Palma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la Hacienda de Santa Luc&iacute;a no es solo un conjunto de tierras y muros; es el recordatorio de una isla que mir&oacute; al norte de Europa, manteniendo viva una devoci&oacute;n durante siglos. 
    </p><p class="article-text">
        El pintor costumbrista palmero Manuel Gonz&aacute;lez M&eacute;ndez (1843-1909), pint&oacute; el cuadro la Romer&iacute;a de Santa Luc&iacute;a que&nbsp;preside el Sal&oacute;n de Plenos del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma. Una fuente documental sobre la vestimenta tradicional que ilustra este art&iacute;culo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bibliograf&iacute;a:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Puntallana. Historia de un pueblo agr&iacute;cola. Manuel Garrido Abolafia. </li>
                                    <li>Gu&iacute;a de Arte Flamenco. Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera. </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/santa-lucia-legado-lugo-devocion-flamenca_1_13099193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 09:31:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santa Lucía:  el legado de los Lugo y la devoción flamenca]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pleito que definió la identidad de San Andrés y Sauces: un hallazgo documental revelador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/pleito-definio-identidad-san-andres-sauces-hallazgo-documental-revelador_129_13085771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb604841-2945-44cd-9d3c-abd4f8886f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pleito que definió la identidad de San Andrés y Sauces: un hallazgo documental revelador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El vacío documental sobre el título de Villa de San Andrés ha sido, hasta hoy, una laguna mencionada incluso por cronistas como Juan B. Lorenzo en el siglo XIX. Sin embargo, el litigio de 1702 desvela una pieza de valor incalculable</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Villa de San Andrés desde el Llano de San Sebastián. AGP. 1910. Restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu.                            </span>
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        Desde los albores de la colonizaci&oacute;n de La Palma, la relaci&oacute;n entre la Villa de San Andr&eacute;s y el lugar de Los Sauces estuvo marcada por una tensa dualidad. Mientras San Andr&eacute;s ostentaba la capital administrativa y el prestigio de las familias principales. Los Sauces dominaba la riqueza: era el due&ntilde;o del agua y de los pr&oacute;speros ingenios azucareros. 
    </p><p class="article-text">
        Esta rivalidad estall&oacute; formalmente en 1702, dando lugar a un proceso judicial que hoy, gracias a la recuperaci&oacute;n de documentos del Archivo General de La Palma, nos permite reconstruir un episodio clave en nuestra historia local. 
    </p><p class="article-text">
        El detonante fue el nombramiento del sargento Juan Fern&aacute;ndez de M&eacute;rida como alcalde de la jurisdicci&oacute;n. A diferencia de sus predecesores, M&eacute;rida se neg&oacute; a trasladar su residencia a la Villa de San Andr&eacute;s, prefiriendo la comodidad de Los Sauces. Esta decisi&oacute;n no era una simple cuesti&oacute;n dom&eacute;stica. En 1702, los vecinos m&aacute;s influyentes de San Andr&eacute;s - encabezados por el capit&aacute;n Miguel de Abreu - denunciaron ante el teniente general Rojas que la ausencia del alcalde dejaba la administraci&oacute;n de justicia en un estado de abandono absoluto. Los pleitos se paralizaban durante meses porque el juez no &ldquo;bajaba&rdquo; a la villa, dejando a los ciudadanos en una situaci&oacute;n de indefensi&oacute;n legal.
    </p><p class="article-text">
        La defensa del alcalde M&eacute;rida fue audaz y punzante. No solo argument&oacute; que la distancia entre ambos n&uacute;cleos era m&iacute;nima, sino que atac&oacute; el prestigio demogr&aacute;fico de San Andr&eacute;s. Afirm&oacute; que la Villa apenas contaba con &ldquo;un poco m&aacute;s de doce vecinos&rdquo;, mientras que Los Sauces era un lugar &ldquo;copioso&rdquo; y en pleno crecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la presi&oacute;n judicial, M&eacute;rida opt&oacute; por una maniobra desesperada: dimiti&oacute; de su cargo y exigi&oacute; que San Andr&eacute;s demostrara, con documentos en mano, su derecho a ser llamada Villa. Era un &oacute;rdago hist&oacute;rico: si no hab&iacute;a papeles que acreditaran el t&iacute;tulo, no habr&iacute;a obligaci&oacute;n de residir all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El vac&iacute;o documental sobre el t&iacute;tulo de Villa de San Andr&eacute;s ha sido, hasta hoy, una laguna mencionada incluso por cronistas como Juan B. Lorenzo en el siglo XIX. Sin embargo, el litigio de 1702 desvela una pieza de valor incalculable. 
    </p><p class="article-text">
        Para humillar las pretensiones del Fiscal, el capit&aacute;n Don Miguel de Abreu exhibi&oacute; una Real C&eacute;dula original firmada por la Reina Gobernadora, Mariana de Austria en 1674. En este documento, la monarqu&iacute;a reconoc&iacute;a expl&iacute;citamente a San Andr&eacute;s como &ldquo;Villa&rdquo;, ordenando que se respetaran todas sus preeminencias y exenciones. 
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo de esta Real C&eacute;dula de 1674 viene a cubrir un vac&iacute;o hist&oacute;rico fundamental, siendo la prueba irrefutable de un estatus que San Andr&eacute;s ostentaba desde la conquista. 
    </p><p class="article-text">
        El pleito concluy&oacute; el 9 de marzo de 1702. San Andr&eacute;s logr&oacute; una victoria moral y jur&iacute;dica definitiva: blind&oacute; su t&iacute;tulo de Villa y su capitalidad frente al empuje de Los Sauces. Sin embargo, fue una victoria de alto coste, pues supuso la p&eacute;rdida de la autoridad gubernativa inmediata tras la dimisi&oacute;n de un alcalde que prefiri&oacute; entregar la &ldquo;vara&rdquo; antes que mudarse. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy este documento no solo nos habla de antiguas rencillas vecinales, sino que devuelve a San Andr&eacute;s el respaldo de su distinci&oacute;n hist&oacute;rica. Un t&iacute;tulo que en 1868 la Junta Soberana har&iacute;a extensivo a Los Sauces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fondo documental: </strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Autos del pleito promovido por varios vecinos de San Andr&eacute;s&hellip;Fondo Antonino Pestana. Archivo General de La Palma. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fotograf&iacute;a: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La Villa de San Andr&eacute;s desde el Llano de San Sebasti&aacute;n. AGP. 1910. Restaurada y coloreada por Abraham Tom&aacute;s D&iacute;az Abreu. </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/pleito-definio-identidad-san-andres-sauces-hallazgo-documental-revelador_129_13085771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 17:15:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pleito que definió la identidad de San Andrés y Sauces: un hallazgo documental revelador]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Memoria del tráfico atlántico: un poder para la venta de esclavos en La Palma (1841)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/memoria-trafico-atlantico-venta-esclavos-palma-1841_129_13063369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/156d69de-f9bc-47e3-b619-e41aa0a4f53f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memoria del tráfico atlántico: un poder para la venta de esclavos en La Palma (1841)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - En los archivos notariales de la Isla de La Palma se conserva un testimonio fehaciente de participación de sectores de la burguesía local en la economía esclavista de las Antillas</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen  antigua de la bahía y puerto de Santa Cruz de la Palma. 1860. AGP.  Fotografía restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu."
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            <span class="title">
                Imagen  antigua de la bahía y puerto de Santa Cruz de la Palma. 1860. AGP.  Fotografía restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En los archivos notariales de la Isla de La Palma se conserva un testimonio fehaciente de participaci&oacute;n de sectores de la burgues&iacute;a local en la econom&iacute;a esclavista de las Antillas. Se trata de un poder especial otorgado en Santa Cruz de La Palma&nbsp;por un prominente propietario agr&iacute;cola y comercial de la zona noreste de la isla. Este documento serv&iacute;a como instrumento legal para delegar y gestionar la compraventa de seres humanos en La Habana, Cuba, redactado con la fr&iacute;a naturalidad de quien transacciona una fanega de grano o una suerte de ca&ntilde;a ante los testigos de la sociedad palmera de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Esta acta notarial es la prueba material de que La Palma no fue ajena al sistema,&nbsp;sino un eslab&oacute;n en la cadena&nbsp;que sosten&iacute;a la econom&iacute;a de plantaci&oacute;n en el Caribe.&nbsp;A menudo se tiende a percibir la esclavitud como un fen&oacute;meno lejano o ajeno, pero este documento nos recuerda que el capital acumulado en la isla invert&iacute;a&nbsp;activamente en la propiedad de personas, gestionando desde la distancia el destino de hombres y mujeres cuyos nombres la historia, a diferencia de los de sus due&ntilde;os, rara vez conserv&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La prosperidad que exhib&iacute;a Santa Cruz de La Palma a mediados del siglo XIX, era inseparable del auge delaz&uacute;car cubano. En 1841, Cuba se consolidaba como &ldquo;la azucarera del mundo&rdquo;, generando un tercio de la producci&oacute;n global. Lejos de ser un sistema arcaico, esta industria se encontraba en plena fase de modernizaci&oacute;n, incorporando m&aacute;quinas de vapor y ferrocarriles. Cuanta m&aacute;s tecnolog&iacute;a llegaba a los ingenios, m&aacute;s esclavos se necesitaban. 
    </p><p class="article-text">
        El otorgante de este poder representaba una figura com&uacute;n en la &eacute;poca: el ciudadano preocupado por&nbsp;el progreso y la est&eacute;tica de su entorno. Registros de a&ntilde;os anteriores muestran a este individuo destacando con orgullo el crecimiento urbano de su localidad, promoviendo la construcci&oacute;n de edificios modernos y solicitando la erradicaci&oacute;n de las antiguas casas de paja por considerarlas un peligro y un elemento que &ldquo;afeaba&rdquo; el paisaje urbano.
    </p><p class="article-text">
        El capital palmero no solo buscaba rentabilidad; alimentaba un modelo que Espa&ntilde;a -una de las &uacute;ltimas naciones europeas en abolir la esclavitud- mantendr&iacute;a legalmente en Cuba hasta 1886. 
    </p><p class="article-text">
        Publicar y analizar estos archivos no es un ejercicio de revanchismo, sino de higiene democr&aacute;tica. Reconocer las sombras de nuestra historia permite entender mejor las estructuras de poder y la procedencia de algunas fortunas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  Fuentes bibliogr&aacute;ficas: </strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Archivo General de La Palma. Protocolos Notariales . 1841.</li>
                                    <li>Fotograf&iacute;a de la bah&iacute;a y puerto de Santa Cruz de la Palma. 1860. AGP. Restaurada y coloreada por Abraham Tom&aacute;s D&iacute;az Abreu. </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/memoria-trafico-atlantico-venta-esclavos-palma-1841_129_13063369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 15:19:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memoria del tráfico atlántico: un poder para la venta de esclavos en La Palma (1841)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las universidades públicas: el último bastión del talento canario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/universidades-publicas-ultimo-bastion-talento-canario_129_13019340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f63de9a-6342-49b1-9078-d64bd32a1352_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las universidades públicas: el último bastión del talento canario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Sin embargo, asistimos  a una paradoja preocupante: mientras sus rectores exigen una  financiación  que garantice su supervivencia, el Gobierno de Canarias parece más proclive a favorecer el negocio de las universidades privadas que a blindar su propio patrimonio público</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de la identidad canaria, la educaci&oacute;n superior ha sido, hist&oacute;ricamente el mayor motor de ascenso social. Una vez se cruza su umbral, la igualdad es absoluta:&nbsp;no importan la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, lascreencias religiosas&nbsp;ni las posiciones pol&iacute;ticas. La Universidad de La Laguna (ULL) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) no son solo centros de estudio; son las instituciones que han permitido que nuestras islas se conviertan en un polo de conocimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, asistimosa una paradoja preocupante: mientras sus rectores exigen una&nbsp;financiaci&oacute;nque garantice su supervivencia, el Gobierno de Canarias parece m&aacute;s proclive a favorecer el negocio de las universidades privadas que a blindar su propio patrimonio p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        La Comunidad Aut&oacute;noma Canaria constituye una excepci&oacute;n dentro del territorio espa&ntilde;ol al no contar con un instrumento financiero plurianual, tal y como manda la Ley Org&aacute;nica del Sistema Universitario (LOSU). Esto es lo que&nbsp;llevan reclamando en cada ejercicio presupuestario, los&nbsp;rectores Francisco Garc&iacute;a y Llu&iacute;s Serra,&nbsp;quienes se ven obligados&nbsp;&nbsp;a hacer equilibrios en el alambre de la viabilidad financiera. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio del Ministerio de Universidades sobre el impacto del sistema universitario espa&ntilde;ol, las universidades p&uacute;blicas canarias son las terceras que m&aacute;s contribuyen al PIB regional, con un 2,5%, solo por detr&aacute;s de las catalanas y andaluzas. A menudo, desde ciertos&nbsp;sectores, se visualiza a la universidad como un gasto. Nada m&aacute;s lejos de la realidad:los datos del impacto econ&oacute;mico son contundentes. Se estima que, por cada euro p&uacute;blico invertido, estas instituciones retornan a la sociedad entre tres y cinco euros en forma de actividad econ&oacute;mica, innovaci&oacute;n y servicios. La ULL y la ULPGC son responsables directas de miles de empleos y piezas claves para diversificar una econom&iacute;a peligrosamente dependiente del sector servicios. 
    </p><p class="article-text">
        Es imposible hablar de nuestra excelencia acad&eacute;mica sin recordar a figuras como don Antonio Gonz&aacute;lez Gonz&aacute;lez, eminente investigador y Premio Pr&iacute;ncipe de Asturias de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica. Su labor en el campo de la qu&iacute;mica org&aacute;nica no solo situ&oacute; a Canarias en el mapa mundial de la ciencia, sino que sent&oacute; las bases de un rigor que heredaron otros centros vitales como la Facultad de Medicina de la ULL. A este prestigio se suma el liderazgo mundial del Instituto Astrof&iacute;sico de Canarias (IAC), fundado y dirigido por Francisco S&aacute;nchez Mart&iacute;nez y cuyo prestigio se sustenta&nbsp;en instalaciones de vanguardia como el Observatorio del Roque de los Muchachos.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;aprobaci&oacute;n de una quinta&nbsp;&nbsp;universidad privada en el Archipi&eacute;lago, se realiz&oacute;&nbsp;desoyendo tanto el informe t&eacute;cnico desfavorable del Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades como las advertencias de las dos instituciones&nbsp;p&uacute;blicas.Resulta hiriente la asfixia financiera a que se somete a&nbsp;nuestros centros mientras se alfombra la entrada&nbsp;de universidades privadas en el Archipi&eacute;lago. Son las universidades p&uacute;blicas las que estudian nuestras aguas, nuestros volcanes y nuestra flora &uacute;nica; un conocimiento que ninguna universidad privada&nbsp;vendr&aacute; a generar para nosotros. 
    </p><p class="article-text">
        La universidad p&uacute;blica esel instrumento de igualaci&oacute;n m&aacute;s importante; el verdadero ascensor social para quienes menos tienen. La soberan&iacute;a de un pueblo no se mide solo en sus banderas, sino en la calidad y accesibilidad de sus aulas y laboratorios. Es hora de que el presupuesto refleje el respeto que nuestra historia y, sobre todo, nuestro futuro merecen. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/universidades-publicas-ultimo-bastion-talento-canario_129_13019340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 12:07:25 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[San Andrés y Sauces y la emigración palmera a La Habana: el capitán Manuel Buenamuerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/san-andres-sauces-emigracion-palmera-habana-capitan-manuel-buenamuerte_129_13003455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de2ff362-95e6-426c-8f1f-db7eb2decdfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="San Andrés y Sauces y la emigración palmera a La Habana: el capitán Manuel Buenamuerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La trayectoria de Manuel Buenamuerte refleja la relevancia de los marinos palmeros en el comercio atlántico del siglo XIX. En 1838 aparece ya como propietario de la fragata La Amistad, construida en los astilleros de Santa Cruz de La Palma</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotografía de la Alameda, con la casa Massieu al fondo. Adquirida por el emigrante de San Andrés y Sauces, Marcos Rodríguez Pérez. Archivo: Eulogio Hernández y Fernando Fernández. Restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu. "
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            <span class="title">
                Fotografía de la Alameda, con la casa Massieu al fondo. Adquirida por el emigrante de San Andrés y Sauces, Marcos Rodríguez Pérez. Archivo: Eulogio Hernández y Fernando Fernández. Restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Durante el siglo XIX, la isla de La Palma desarroll&oacute; una intensa relaci&oacute;n econ&oacute;mica, social y cultural con Cuba. Entre 1820 y 1870 la emigraci&oacute;n hacia Cuba fue particularmente intensa, desde lugares como San Andr&eacute;s y Sauces, partieron j&oacute;venes que buscaban oportunidades principalmente en la agricultura. Muchos trabajaron como jornaleros agr&iacute;colas, empleados en plantaciones azucareras o tabaqueras, artesanos, peque&ntilde;os comerciantes. Algunos permanecieron definitivamente en la isla Antillana, mientras otros regresaron a&ntilde;os despu&eacute;s a La Palma. Una minor&iacute;a logr&oacute; prosperar econ&oacute;micamente y volver con fortuna, a estos retornados se les conoc&iacute;a como &lsquo;indianos&rsquo;, cuya riqueza contribuy&oacute; a transformar el paisaje urbano, construyendo viviendas se&ntilde;oriales de estilo colonial, inversiones agr&iacute;colas y nuevas formas de vida. Algunos que permanecieron e hicieron fortuna, se acordaron de su municipio como fue el caso de Marcos Rodr&iacute;guez P&eacute;rez, natural de San Andr&eacute;s y Sauces, vecino de Banes -uno de los municipios que conforman la provincia de Holgu&iacute;n- en la isla de Cuba. Escribi&oacute; al Ayuntamiento en 1913 diciendo: &ldquo;Habiendo notado la falta de bancos en el paseo p&uacute;blico de la Alameda de esta ciudad; queriendo dar una prueba del inmenso cari&ntilde;o que siempre conservo a este mi pueblo natal, he adquirido diez bancos de hierro y madera los cuales regalo a este Ayuntamiento&rdquo;. Marcos tambi&eacute;n adquiri&oacute; la emblem&aacute;tica casa Massieu, en la cabecera sur de la Alameda, que restaur&oacute; d&aacute;ndole un estilo ecl&eacute;ctico y neocl&aacute;sico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El capital Manuel Buenamuerte Gonz&aacute;lez</strong>
    </p><p class="article-text">
        Manuel Buenamuerte Gonz&aacute;lez S&aacute;nchez, naci&oacute; en la villa de San Andr&eacute;s en 1803, hijo de Jos&eacute; Manuel Gonz&aacute;lez y de Mar&iacute;a de las Nieves S&aacute;nchez Wang&uuml;emert, familia acomodada de este lugar, donde tuvieron una de las casas principales. Su origen social y su formaci&oacute;n mar&iacute;tima le permitieron desarrollar una carrera destacada en la navegaci&oacute;n comercial, llegando a afirmar como capit&aacute;n de fragata. 
    </p><p class="article-text">
        La documentaci&oacute;n del Bolet&iacute;n Oficial de Canarias de julio de 1835 registra la salida hacia La Habana del bergant&iacute;n goleta espa&ntilde;ol Isabel II, bajo el mando del capit&aacute;n Manuel Buenamuerte Gonz&aacute;lez. Este tipo de embarcaci&oacute;n, r&aacute;pida y vers&aacute;til, era habitual en el tr&aacute;fico atl&aacute;ntico y permit&iacute;a transportar mercanc&iacute;as, correo y pasajeros. La carga que despach&oacute; para este viaje la compon&iacute;an: &ldquo;449 piedras de destilar, 414 varas de losa, 49 bernegales, 472 garrafones de aguardiente, 200 quintales de papas, 42 fanegas de cebada y 28 mil kilos de cebolla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los viajes entre Canarias y Cuba se realizaban en embarcaciones de vela que aprovechaban los vientos alisios para cruzar el Atl&aacute;ntico. La traves&iacute;a duraba generalmente entre 30 y 60 d&iacute;as, dependiendo de las condiciones meteorol&oacute;gicas. 
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de Manuel Buenamuerte refleja la relevancia de los marinos palmeros en el comercio atl&aacute;ntico del siglo XIX. En 1838 aparece ya como propietario de la fragata La Amistad, construida en los astilleros de Santa Cruz de La Palma. La posesi&oacute;n de un buque propio representaba un importante signo de prestigio social y poder econ&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio de estas trayectorias permite comprender mejor la dimensi&oacute;n humana y econ&oacute;mica de la emigraci&oacute;n canaria, as&iacute; como la importancia del mar como v&iacute;a de comunicaci&oacute;n, progreso y cambio social en la historia de La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bibliograf&iacute;a</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>B.O.C. Para La Habana, Bergant&iacute;n Goleta, Isabel II. 1835.</li>
                                    <li>Noticias para la Historia de La Palma. Juan B. Bautista Lorenzo. </li>
                                    <li>Archivo Municipal de San Andr&eacute;s y Sauces. Actas del pleno de 20 de noviembre de 1913. </li>
                                    <li>Fotograf&iacute;a de la Alameda, con la casa &ldquo;Massieu&rdquo; al fondo. Adquirida por el emigrante de San Andr&eacute;s y Sauces, Marcos Rodr&iacute;guez P&eacute;rez.&nbsp;Archivo: Eulogio Hern&aacute;ndez y Fernando Fern&aacute;ndez.&nbsp;Restaurada y coloreada por Abraham Tom&aacute;s D&iacute;az Abreu.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/san-andres-sauces-emigracion-palmera-habana-capitan-manuel-buenamuerte_129_13003455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 09:57:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[San Andrés y Sauces y la emigración palmera a La Habana: el capitán Manuel Buenamuerte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agricultura en La Palma: entre el peso social y la realidad económica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/agricultura-palma-peso-social-realidad-economica_129_12992219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd2bd4f9-ccee-4809-9fa3-2ad05055cf2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agricultura en La Palma: entre el peso social y la realidad económica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate sobre el desarrollo insular requiere una comprensión más precisa de su estructura productiva que reconozca la importancia social de la agricultura sin atribuirle un protagonismo económico que los datos no confirman plenamente</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas se ha asumido que la agricultura -y en particular el cultivo del pl&aacute;tano- constituye el motor econ&oacute;mico de La Palma; incluso&nbsp;&nbsp;llegu&eacute; a manifestarlo en varias de mis intervenciones mientras fui diputado auton&oacute;mico por esta isla. 
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a insular presenta rasgos propios de los territorios ultraperif&eacute;ricos europeos: predominio del sector servicios, fuerte presencia del empleo p&uacute;blico, limitada industrializaci&oacute;n y dependencia de transferencias exteriores. En t&eacute;rminos de generaci&oacute;n de riqueza, el sector servicios representa en torno al 75-80% del valor a&ntilde;adido insular, mientras el sector primario se sit&uacute;a generalmente por debajo del 10%, aunque con mayor peso relativo que en otras islas del archipi&eacute;lago. 
    </p><p class="article-text">
        El sector servicios -administraci&oacute;n p&uacute;blica, comercio, educaci&oacute;n, sanidad, transporte y actividad tur&iacute;stica- constituye as&iacute; el principal componente de la econom&iacute;a palmera. A diferencia de otras islas con mayor especializaci&oacute;n tur&iacute;stica, La Palma mantiene un modelo relativamente diversificado en el que el turismo tiene relevancia, pero no car&aacute;cter dominante. 
    </p><p class="article-text">
        La agricultura, y especialmente el sector platanero, conserva un importante peso territorial y social. Genera empleo rural, configura el paisaje, contribuye a la cohesi&oacute;n de amplias zonas de la isla. El esfuerzo de generaciones lo podemos contemplar en amplias zonas de laderas sorribadas&nbsp;para plantar pl&aacute;tanos en el norte, fundamentalmente en San Andr&eacute;s y Sauces, y en las coladas volc&aacute;nicas del Valle de Aridane. El pl&aacute;tano contin&uacute;a siendo la principal exportaci&oacute;n agraria y concentra la mayor parte del valor de la producci&oacute;n agr&iacute;cola, representando aproximadamente el 60-70% del valor del sector primario insular. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, su dependencia de ayudas p&uacute;blicas y su vulnerabilidad frente a la competencia exterior y la falta de relevo generacional cuestionan su consideraci&oacute;n como motor econ&oacute;mico en sentido estricto. 
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n se suma la incertidumbre derivada de los acuerdos comerciales de la Uni&oacute;n Europea con terceros pa&iacute;ses, especialmente las negociaciones con MERCOSUR, que pudieran intensificar la competencia de productores con menores costes. En este contexto el programa POSEI -destinado a compensar las desventajas estructurales de las regiones ultraperif&eacute;ricas -resulta clave para la viabilidad del sector platanero.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, debe destacarse la protecci&oacute;n jur&iacute;dica que establece el art&iacute;culo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea, que reconoce las singularidades estructurales de las regiones ultraperif&eacute;ricas como&nbsp;Canarias y permite a las instituciones europeas adoptar condiciones espec&iacute;ficas en la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y acuerdos comerciales cuando puedan afectar a los sectores estrat&eacute;gicos de estos territorios. 
    </p><p class="article-text">
        Las ayudas vinculadas al pl&aacute;tano suponen cada a&ntilde;o decenas de millones de euros para la isla, estim&aacute;ndose en torno a 140-150 millones de euros anuales para el conjunto de toda Canarias, de los cuales una parte muy significativa corresponde a La Palma por su elevada especializaci&oacute;n productiva. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de La Palma refleja as&iacute; una econom&iacute;a mixta en la que la agricultura mantiene una destacada centralidad social y territorial sin ejercer un liderazgo econ&oacute;mico claro. 
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre el desarrollo insular requiere, en consecuencia, una comprensi&oacute;n m&aacute;s precisa de su estructura productiva que reconozca la importancia social de la agricultura sin atribuirle un protagonismo econ&oacute;mico que los datos no confirman plenamente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fuentes bibliogr&aacute;ficas</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Estad&iacute;sticas agrarias de Canarias. Consejer&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca. </li>
                                    <li>ISTAC. Series estad&iacute;sticas del sector primario en Canarias. </li>
                                    <li>Programa POSEI-Regiones ultraperifericas de la Uni&oacute;n Europea. </li>
                                    <li>Parlamento Europeo. Informes sobre el acuerdo UE-MERCOSUR y sus efectos en las regiones ultraperif&eacute;ricas.</li>
                                    <li>Estudios sobre econom&iacute;a agraria canaria y RUPs. ULL.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/agricultura-palma-peso-social-realidad-economica_129_12992219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 09:29:13 +0000]]></pubDate>
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