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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Roselló Nadal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alejandro-rosello-nadal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Roselló Nadal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/humanos-luna-lunaticos-tierra_129_13142373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18942a4b-d4c7-4804-82ce-539189d6ed7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140664.jpg" width="578" height="325" alt="¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llegados aquí, el peso de la simple pregunta filosófica puede resultar ahora más evidente: ¿por qué ir a la Luna o Marte mientras haya un sólo niño que se muera aquí de hambre? ¿Es que nunca has visto a un bebé? ¿Cambiarías su vida para que la meada de Trump llegue más lejos que nadie?</p></div><p class="article-text">
        Marx, Nietzsche y Freud son conocidos como los &ldquo;fil&oacute;sofos de la sospecha&rdquo; por ser considerados los pensadores m&aacute;s cr&iacute;ticos y disidentes del siglo XIX y XX. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n esos fil&oacute;sofos cr&iacute;ticos en nuestro siglo XXI? Cuatro humanos llegan m&aacute;s lejos que nunca en el espacio y vuelven a casa sanos y salvos. Mientras m&aacute;s de 360 millones de personas padecen hambre en ese mismo hogar, atemorizados por lun&aacute;ticos y guerras, la NASA afirma que en unos dos a&ntilde;os podr&aacute;n empezar a construir estaciones permanentes en nuestro en la Luna. &iquest;Y para qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        La Luna, como la guerra, es otro gran negocio, aqu&iacute; disfrazado de &ldquo;ciencia&rdquo;. Nuestro sat&eacute;lite natural posee recursos estrat&eacute;gicos como agua congelada en los polos (para beber, producir ox&iacute;geno y combustible), Helio-3 para energ&iacute;a de fusi&oacute;n limpia (extremadamente escaso en la Tierra), y metales valiosos como hierro, aluminio, titanio y silicio, adem&aacute;s de otros metales raros necesarios para la gran demanda tecnol&oacute;gica que va de forma exponencial en aumento. China lo sabe y lleva la delantera de momento. En el 2024 ya recogi&oacute; muestras del polo sur lunar y tiene programada una misi&oacute;n tripulada para el 2030 para construir all&iacute; una Estaci&oacute;n de Investigaci&oacute;n. El anuncio sorpresa de la NASA de hace unos d&iacute;as de lanzar en dos a&ntilde;os un veh&iacute;culo de propulsi&oacute;n a Marte, usando a la Luna de trampol&iacute;n, no es por prestigio cient&iacute;fico ni por el bien de la humanidad, todo esto se trata de una competici&oacute;n encubierta por los recursos materiales energ&eacute;ticos presentes y futuros. La guerra en la Tierra, ese &ldquo;bote salvavidas&rdquo;, ya no es suficiente y ahora la batalla por la energ&iacute;a y el poder se libra tambi&eacute;n en el espacio exterior en la lucha por la soberan&iacute;a de otros planetas. De momento, nada nuevo bajo el Sol, Salom&oacute;n &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la sabidur&iacute;a perenne en nuestro tiempo? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica, los pensadores disidentes?
    </p><p class="article-text">
        Las dudas de la llegada del hombre a la Luna hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os resultan razonables. Se dice que los humanos pisaron la superficie lunar hace ya 53 a&ntilde;os. Neil Amstrong habl&oacute; en directo con el presidente Nixon en 1969 con un tel&eacute;fono verde viejuno. &iquest;Por qu&eacute; EEUU no ha vuelto antes a la Luna? La NASA dijo que perdi&oacute; la tecnolog&iacute;a. &iquest;En serio? Se supone que entre 1969 y 1972 un total de 12 astronautas pisaron la Luna en seis misiones diferentes dentro del programa Apolo. &iquest;C&oacute;mo pudieron con la tecnolog&iacute;a de aquellos a&ntilde;os alunizar tantas veces con &eacute;xito y con la del 2026 deben seguir haciendo ensayos para poder hacerlo? &iquest;No te resulta sospechoso, como m&iacute;nimo curioso, este anacronismo tecnol&oacute;gico?
    </p><p class="article-text">
        En 50 a&ntilde;os la tecnolog&iacute;a ha evolucionado de forma bestial. Tu tel&eacute;fono ha cambiado por completo, pero la tecnolog&iacute;a espacial que nos muestran parece haberse congelado en el tiempo. El ordenador con el que se supone que llegaron a la Luna en 1969, el Apollo Guidance Computer, ten&iacute;a una potencia similar a la de un microondas moderno, con una velocidad de ~2 MHz, 4 KB de RAM y 36 KB de memoria de solo lectura, una capacidad &iacute;nfima comparada con el m&oacute;vil de tu bolsillo. Solo hay que mirar con cuidado el material que se ha conservado de aquel entonces para que las dudas razonables vayan en aumento, las paredes del m&oacute;dulo lunar eran de aluminio y del grosor de una lata de Coca-Cola, por no hablar del motor de coche de F&oacute;rmula 1.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n que se puede rescatar de la hemeroteca conservada y los argumentos contra las objeciones aportadas lindan por momentos el cachondeo. En la pel&iacute;cula '<em>Fly Me to the Moon</em>' (2024), Scarlett Johansson interpreta a una experta en <em>marketing</em> contratada por la NASA para mejorar su imagen y producir un falso alunizaje del Apolo 11 en un plat&oacute; de cine ante los &eacute;xitos de la URSS en su programa espacial: Sputnik y la perra Laika (1957), las primeras im&aacute;genes de la cara oculta de la Luna (1959) y Yuri Gagarin como el primer humano en viajar al espacio (1961). En plena Guerra Fr&iacute;a, los norteamericanos ten&iacute;an que hacer algo al respecto.&nbsp;&iquest;Podr&iacute;a estar pasando algo similar con China ahora como primera potencia espacial? Los paralelismos, sin duda, dan qu&eacute; pensar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El llamado &ldquo;primado negativo&rdquo; es conocido en psicolog&iacute;a como una especie de trampa mental donde la atenci&oacute;n previa, selectiva y dirigida, inhibe posibles respuestas futuras ante un enga&ntilde;o extraordinario o evento traum&aacute;tico. En la ingenier&iacute;a socioling&uuml;&iacute;stica se asocia con la &ldquo;programaci&oacute;n predictiva&rdquo;, teor&iacute;a del condicionamiento cultural donde los medios utilizan pel&iacute;culas, series, noticias y entretenimiento para familiarizar al p&uacute;blico con futuros cambios sociales indeseables, haciendo que parezcan naturales, necesarios y aceptables. Hollywood es experto en este arte: hacer de la distop&iacute;a algo ut&oacute;pico y deseable. Netflix, marihuana y renta b&aacute;sica es la nueva versi&oacute;n 2.0 del pan y circo romano en nuestra era digital. As&iacute; que sospechar como herramienta filos&oacute;fica, pensar por uno mismo de forma cr&iacute;tica y m&aacute;s all&aacute; del televisado discurso oficial, no es ser conspiranoico ni negacionista, no es promover el bulo y la desinformaci&oacute;n, es afirmar el verdadero esp&iacute;ritu cient&iacute;fico, y reivindicar el trabajo de la verdadera filosof&iacute;a, tan necesaria en estos tiempos de transhumanismo tecnol&oacute;gico y baja caladura moral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni tierra plana, ni <em>actornautas</em>, ni domo hologr&aacute;fico, ni prisi&oacute;n k&aacute;rmica ni escuela virtual, ni granja humana, ni archivos de Epstein ni Estrecho de Ormuz ni guerra mundial ni uso del armagedon nuclear&hellip; el <em>egregor</em> colectivo y la simulaci&oacute;n de la realidad controlada por la narrativa oficial hacia un Nuevo Orden Mundial, eso es de lo que hoy en d&iacute;a hay que sospechar. Si Nietzsche levantara la cabeza sacar&iacute;a su martillo ante los nuevos &iacute;dolos: los valores de la &ldquo;verdad&rdquo; en el desarrollo humano con la biotecnolog&iacute;a; la evasi&oacute;n del esp&iacute;ritu humano con la realidad virtual de la pantalla y su distracci&oacute;n masiva; su efecto anestesiante ante el dolor humano, propio y ajeno; la voluntad de poder d&eacute;bil del ciudadano mediocre y borrego, portales org&aacute;nicos desalmados y NPCs inconscientes de que su vida es ya poco m&aacute;s que un repetitivo videojuego.
    </p><p class="article-text">
        Mientras humanos flotan por el espacio lunar con un bote de Nutella, lun&aacute;ticos reyes payasos gobiernan este circo mundial haciendo de la guerra un meme y de la violencia banal un espect&aacute;culo visual. Y entre guerra y guerra nos quieren ilusionar con los nuevos cuatro jinetes de la Artemis II y la &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo; misi&oacute;n de 10 d&iacute;as alrededor de la Luna. La sospecha cr&iacute;tica como arte filos&oacute;fico tiene que defender aqu&iacute; un escepticismo sano ante la &ldquo;versi&oacute;n oficial&rdquo; recibida a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n de instituciones gubernamentales y cient&iacute;ficas, una informaci&oacute;n sesgada que est&aacute; dise&ntilde;ada y filtrada para mantener a la mayor&iacute;a de la humanidad en un estado let&aacute;rgico de distracci&oacute;n perpetua e inconsciencia inercial, descalificando de<em> fake news </em>todo lo que se sale de la l&iacute;nea de su narrativa oficial. La carrera por el control del espacio exterior y los &uacute;ltimos anuncios pomposos de la NASA son parte de un mismo escenario que desv&iacute;a la atenci&oacute;n del ser humano de la exploraci&oacute;n de su propio espacio interior. Lo que la ciencia oficial representa es solo una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de la realidad, la parte material. Y nosotros desde luego que no somos solo eso. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;, pues, todo el resto?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegados aqu&iacute;, el peso de la simple pregunta filos&oacute;fica puede resultar ahora m&aacute;s evidente: &iquest;por qu&eacute; ir a la Luna o Marte mientras haya un solo ni&ntilde;o que se muera aqu&iacute; de hambre? &iquest;Es que nunca has visto a un beb&eacute;? &iquest;Cambiar&iacute;as su vida para que la meada de Trump llegue m&aacute;s lejos que nadie? Pues eso, nada nuevo bajo el sol, pan y circo tuneado al nuevo estilo de hoy. El gladiador forjado ha sido sustituido por futbolistas y astronautas en el espacio televisado, y el emperador sabio por un buf&oacute;n payaso. Pero Trump est&aacute; cada vez m&aacute;s aislado, demente y lun&aacute;tico, hasta sus m&aacute;s fieles correligionarios anhelan ya su destituci&oacute;n. Mientras, las amenazas y declaraciones absurdas del Cal&iacute;gula anaranjado se suceden sin orden ni concierto ni descanso: &ldquo;no puedo permitir que las armas nucleares est&eacute;n en manos de lun&aacute;ticos&rdquo;, &ldquo;esta noche morir&aacute; toda una civilizaci&oacute;n, para no volver jam&aacute;s&rdquo;, &ldquo;los medios de comunicaci&oacute;n de noticias falsas est&aacute;n locos&rdquo;, &ldquo;hagamos un acuerdo o no, hemos ganado, te guste o no lo que digan las <em>fake news</em>&rdquo;, &ldquo;el reseteo m&aacute;s poderoso del mundo&rdquo; est&aacute; por llegar. &iquest;Cu&aacute;ndo estallar&aacute; una guerra civil en Estados Unidos? &iquest;Y cu&aacute;ntos atentados terroristas habr&aacute;n por culpa de ese lun&aacute;tico? Trump advierte a China que tendr&aacute; &ldquo;grandes problemas&rdquo; si env&iacute;a armas a Ir&aacute;n. Estaba claro que no iba a haber &ldquo;acuerdo de paz&rdquo; en Islamabad. Mientras se &ldquo;negociaba&rdquo;, Netanyahu, otro demente lun&aacute;tico, deja m&aacute;s de 300 muertos en en L&iacute;bano en menos de 10 minutos de bombardeos.
    </p><p class="article-text">
        En fin, para qu&eacute; seguir, el esperpento de este circo mundial es pat&eacute;tico y dantesco. As&iacute; que no mires tanto la pantalla de ah&iacute; afuera, no mires tanto ah&iacute; arriba, que tu atenci&oacute;n selectiva primero vaya abajo y adentro. Desconocemos de momento la profundidad del enga&ntilde;o y la ilusi&oacute;n del espect&aacute;culo, pero yo sospecho con la raz&oacute;n de la filosof&iacute;a del montaje y el escenario. Es mi trabajo. Reivindicar que la moral y la &eacute;tica van antes que cualquier negocio o cualquier ciencia. &iquest;Para qu&eacute; invertir tanto esfuerzo humano en llegar a otros planetas cuando apenas podemos habitar el nuestro? &iquest;No crees que haremos lo mismo, si alguna vez llegamos a vivir all&iacute;? Quiz&aacute; lo hayamos hecho ya, y m&aacute;s de una vez, en un eterno retorno de lo id&eacute;ntico. Qui&eacute;n sabe. &iquest;Tu hogar es donde naciste, adonde quieres ir, o el lugar donde cesan todas tus ilusiones e intentos de fuga, evasi&oacute;n y escape? La conquista del espacio exterior, negocio y guerra. La conquista del espacio interior, paz y amor&hellip; T&uacute; eliges, querido lector. &iquest;Un demente Nuevo Orden Mundial o una Nueva Humanidad en una Tierra Restaurada? Bajar el Cielo a la Tierra primero, elijo yo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Roselló Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/humanos-luna-lunaticos-tierra_129_13142373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 19:54:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Artemisa,Luna,Donald Trump,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violencia en las aulas y el mal de la ignorancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-aulas-mal-ignorancia_129_13080926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8a18a27-2de2-4ea1-9fd8-5db282998681_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violencia en las aulas y el mal de la ignorancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La normalización de la falta de respeto y la violencia en los colegios y centros educativos es un reflejo de la mala educación recibida en casa; pero es también espejo fractal de la banalización del mal que se ve en nuestros malos gobernantes y en nuestra sociedad actual</p></div><p class="article-text">
        Una batalla tras otra. Hace poco un compa&ntilde;ero docente fue brutalmente agredido por el hermano mayor de un alumno y su madre en el IES Cotes Baixes. La punta del iceberg. En los medios sali&oacute; que a un profesor en un instituto de Alcoy le hab&iacute;an hecho el &ldquo;matale&oacute;n&rdquo; y le hab&iacute;an arrancado un trozo de oreja de un mordisco, lo m&aacute;s morboso para el titular. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s el lamentable suceso ya no es noticia, pero el problema sigue existiendo, y va en aumento. Algunos profesores tienen miedo y hacen su trabajo bajo esa presi&oacute;n a&ntilde;adida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo era alumno en los Salesianos del centro los curas docentes nos castigaban f&iacute;sicamente y nos pegaban como algo normal, y nadie dec&iacute;a nada. He visto <em>ostias</em> bestiales de estos siervos de Dios que luego daban en misa otro tipo de hostias consagradas. Los tiempos han cambiado -dicen- pero hemos pasado de un extremo a otro: ahora son los alumnos los que faltan el respeto a los maestros, que son los que reciben burlas y maltratos en clase. A menudo, asfixiados por el cont&iacute;nuo papeleo, nos vemos atados de pies y manos para poder poner orden y concierto en la jaur&iacute;a humana que entra en tropel a clase despu&eacute;s del segundo patio a &uacute;ltimas horas de la ma&ntilde;ana. A menudo el funcionario docente tiene que sacar voz y car&aacute;cter, un temario que no sale en las oposiciones ni te lo dan en la Universidad en clase. Y eso, si lo permites, si no sabes c&oacute;mo poner l&iacute;mites sin pasarse, se puede volver una batalla tras otra cada clase. El s&iacute;ndrome del profesor &ldquo;quemado&rdquo; no es un t&oacute;pico falso: los educadores encabezan las bajas por estr&eacute;s cr&oacute;nico y depresi&oacute;n laboral. Pero con las vacaciones que tenemos, no nos podemos quejar, &iquest;verdad? Verdad: la queja no sirve de nada y no es lo que encienden estas palabras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede un profesor alimentar el fuego de su servicio y vocaci&oacute;n en un estado de guerra permanente en las aulas? No puede. El silencio en clase es un milagro y la atenci&oacute;n sostenida de m&aacute;s de 30 adolescentes que llevan horas sentados&hellip; eso es arte vital. En este contexto, y a ra&iacute;z de la paliza recibida por el profe de ingl&eacute;s, hemos hecho un debate en clase con mis alumnos de Valores de 4&ordm; ESO sobre la violencia en las aulas y en la sociedad actual. Muchos estaban en contra de la violencia pero a favor de la bofetada correctiva en casa, otros estaban en contra de la guerra pero defend&iacute;an su necesidad para llegar a la paz, otros defend&iacute;an m&aacute;s mano dura y la pena de muerte en Espa&ntilde;a; otros en Bachillerato dec&iacute;an que votar&iacute;an a Vox y que con Franco se estaba mejor. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; estamos ense&ntilde;ando a nuestros hijos en casa? &iquest;Y a nuestros alumnos en clase? &iquest;Qui&eacute;n forma a los formadores, qui&eacute;n educa al educador? Bueno, &iquest;qui&eacute;n controla a los controladores del sistema de educaci&oacute;n? &iquest;Qui&eacute;n controla a Donald Trump, ese viejo payaso rey con mentalidad de ni&ntilde;o de siete a&ntilde;os que destroza los ba&ntilde;os antes de entrar a clase y amenaza al profesor con pegarle una paliza con sus amigos a la salida? &iquest;Y qui&eacute;n educ&oacute; y ense&ntilde;&oacute; valores a Elon Musk, ese profeta loco de la nueva religi&oacute;n del transhumanismo tecnol&oacute;gico que prefiere ir con su dinero a Marte antes que acabar con el hambre y la pobreza de toda la humanidad?
    </p><p class="article-text">
        Esa vieja pregunta de qui&eacute;n controla a los controladores, qui&eacute;n forma a los formadores, no tiene f&aacute;cil respuesta. Pero la filosof&iacute;a y el pensamiento cr&iacute;tico puede y debe decir algo al respecto. Plat&oacute;n apost&oacute; idealmente por un gobierno de fil&oacute;sofos sabios como mejor soluci&oacute;n te&oacute;rica, pero en la pr&aacute;ctica muy pocos reyes han sido sabios, m&aacute;s bien al contrario. La historia nos muestra innumerables ejemplos tr&aacute;gicos. Y hoy da m&aacute;s asco que pena ver en los telediarios qui&eacute;n nos gobierna. S&oacute;crates, maestro de Plat&oacute;n y t&aacute;bano de una Atenas en decadencia, defend&iacute;a el intelectualismo moral ante el relativismo moral de los sofistas de la &eacute;poca: para hacer el bien primero tienes que conocerlo. As&iacute; que en &uacute;ltima instancia el malo es solo tonto, el vicio es ignorancia, y el dejarse llevar por las m&aacute;s bajas pasiones es solo falta de examen &iacute;ntimo sincero y de trabajo de autoconocimiento. &iquest;T&uacute; crees que (casi) nadie har&iacute;a el mal a sabiendas si estuviera de verdad bien educado desde su nacimiento? Arist&oacute;teles, alumno de Plat&oacute;n y maestro de Alejandro Magno, un rey que prefiri&oacute; ser conquistador a sabio, ya criticaba esto como ingenuo y defend&iacute;a que la virtud es el t&eacute;rmino medio pues somos animales en ciudades. Como fuere, &iquest;el mal es solo ignorancia y la oscuridad, falta de luz? A mis alumnos les pregunto si matar&iacute;an a Hitler cuando era ni&ntilde;o si pudieran hacerlo, pero a la vez les pregunto si cualquiera de ellos tendr&iacute;a la misma religi&oacute;n y creencias si hubieran nacido con otros padres en otra cultura o en otro tiempo... &iquest;Qu&eacute; es ser un buen profesor, un buen hijo, un buen padre, un buen gobernador? &iquest;Ense&ntilde;amos lo que aprendemos o es m&aacute;s bien al contrario?
    </p><p class="article-text">
        La normalizaci&oacute;n de la falta de respeto y la violencia en los colegios y centros educativos es un reflejo de la mala educaci&oacute;n recibida en casa; pero es tambi&eacute;n espejo fractal de la banalizaci&oacute;n del mal que se ve en nuestros malos gobernantes y en nuestra sociedad actual. &iquest;Es Trump el alumno chulo al que no le pegaron una buena <em>ostia</em> a tiempo y ahora va haciendo <em>bullying</em> a sus compa&ntilde;eros y faltando el respeto a sus maestros? &iquest;Qu&eacute; hacer del mal estudiante que no quiere estar en el colegio y va abusando del mundo entero? Nuestro compa&ntilde;ero de ingl&eacute;s fue inmovilizado casi hasta la asfixia mientras le daban una paliza. &iquest;Y si hubiera muerto? &iquest;Acaso da morbo esto? &iquest;Y cu&aacute;nto tiempo ser&iacute;a noticia de titular? Bueno, &iquest;cu&aacute;ntos muertos salen en las noticias d&iacute;a a d&iacute;a por los abusos de ese alumno chungo de Trump? Es la violencia y la guerra como espect&aacute;culo banal, es el diagn&oacute;stico de la enfermedad terminal de nuestra civilizaci&oacute;n occidental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa Hannah Arendt acu&ntilde;&oacute; la expresi&oacute;n &ldquo;la banalidad del mal&rdquo; -algo a tener muy en cuenta con los avances de la IA en nuestra sociedad digital- tras asistir en Jerusal&eacute;n al juicio del funcionario nazi Adolf Eichman. Cre&oacute; la expresi&oacute;n para describir c&oacute;mo actos de maldad extrema pueden ser realizados por personas comunes como t&uacute; y como yo solo por falta de reflexi&oacute;n, pereza mental y obediencia ciega a las normas de un sistema. O dicho de otra manera: nazis podemos ser todos, y no solo Musk, Trump o la extrema derecha. La banalizaci&oacute;n de la violencia en nuestras aulas es pues -como digo- parte de la sintomatolog&iacute;a de la enfermedad terminal de los valores de nuestro actual sistema social, ante la configuraci&oacute;n del naciente Nuevo Orden Mundial que vendr&aacute; tras el caos desatado por ese ni&ntilde;o maleducado que es Trump.&nbsp;La verdad inc&oacute;moda que nos muestra al descubierto la fil&oacute;sofa con su expresi&oacute;n: no se necesita ser un psic&oacute;pata rey payaso para cometer genocidios deleznables; basta con ser un funcionario eficiente, un ciudadano ejemplar, que no cuestiona la autoridad. Con los monstruos s&aacute;dicos que tenemos como pol&iacute;ticos y dirigentes, con el odio y fanatismo de los moros contra los cristianos en este nuevo escenario de guerra mundial por el control de los recursos y el petr&oacute;leo, la banalidad de la violencia y el mal se consumen como memes virales en las RRSS. Es la granja humana digital. &iquest;Qu&eacute; debemos ense&ntilde;ar a las nuevas generaciones? &iquest;Y c&oacute;mo podemos hacerlo dado este contexto?
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en clase, muchos docentes seguimos creyendo que otra educaci&oacute;n es posible y seguimos creyendo que los alumnos no son vasos que llenar sino velas que encender para que brillen con su propia luz, compitiendo a la vez contra el resplandor de las pantallas y la mala educaci&oacute;n de casa. Lo que recibimos, damos. &iquest;O es al contrario? &iquest;Qu&eacute; diferencia a un profesor de un maestro del coraz&oacute;n? &iquest;Y a un alumno bueno de uno malo? &iquest;Y a la izquierda de la derecha? Dualidad, divisi&oacute;n, separaci&oacute;n&hellip; al final de ese camino solo hay muerte y destrucci&oacute;n. Moros contra Cristianos, nada nuevo bajo el Sol, Salom&oacute;n. Es el mal de la ignorancia, en el fondo, un viejo problema de educaci&oacute;n. Educad bien a los ni&ntilde;os y no har&aacute; falta castigar a los hombres, que ya dec&iacute;a hace mogoll&oacute;n Pit&aacute;goras. En fin, un abrazo compa&ntilde;ero Paco y a todos los maestros del coraz&oacute;n, mucha fuerza y muchos &aacute;nimos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Roselló Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-aulas-mal-ignorancia_129_13080926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 21:03:59 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Trump vs. Musk: una falsa dialéctica entre el rey payaso y el profeta loco ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-vs-musk-falsa-dialectica-rey-payaso-profeta-loco_129_13027079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1879e6e5-cb50-4b15-b125-3063cbb1a733_16-9-discover-aspect-ratio_default_1111286.jpg" width="2122" height="1193" alt="Trump vs. Musk: una falsa dialéctica entre el rey payaso y el profeta loco "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la radiografía de esta dialéctica entre Donald Trump y Elon Musk se pueden ver los síntomas de la enfermedad del moribundo podrido que apesta, que es este sistema actual. Trump encarna el caos caliente de las pasiones humanas descontroladas, y Musk es el abanderado del control tecnológico del frío algoritmo sin alma</p></div><p class="article-text">
        Cuando el payaso se corona rey, el palacio se vuelve circo. Pero el espect&aacute;culo presente que se ofrece es lamentable y poco divertido. La esquizofrenia sobreinformativa actual nos saca de la trinchera y nos invita a bailar con frivolidad en medio de una guerra espiritual. Y es que observamos la pantalla con la misma mirada dormida: ya sean los archivos de Epstein o los archivos de Ovnis, ya sean los Therians o las gracias de Homero en los Simpsons&hellip; es la licuaci&oacute;n de la realidad. Cortinas de humo, estratagemas de camuflaje y distracci&oacute;n, viejos mitos en nuevas narrativas, el mismo ardid de pan y circo, la misma doctrina del shock, crear caos y ofrecer la soluci&oacute;n.&nbsp;Hemos vuelto a matar a los pensadores cr&iacute;ticos y a los sabios que en el mundo son y han sido porque ahora son aburridos y poco entretenidos comparados con un reel de Instagram o un short de Tik Tok. Con Seedance 2.0 puedes montarte tu propia pel&iacute;cula sin salir de casa&hellip;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, a pocos sorprende ya que hayamos puesto a payasos y bufones como presidentes y reyes. Donald Trump se lleva la palma sin duda, como ya defend&iacute; en un anterior art&iacute;culo; es el &uacute;nico personaje capaz de convertir el apocalipsis en una serie mala de Netflix, comedia histri&oacute;nica pero sin gracia. Es el desmadre total como espect&aacute;culo final en cada nuevo episodio, es el personaje de Trump como agente del caos y del nuevo desorden mundial, necesaria vor&aacute;gine previa al nuevo reset del sistema actual.
    </p><p class="article-text">
        Pero Trump es buf&oacute;n, no tonto, y con todos los que tiene detr&aacute;s entendi&oacute; pronto c&oacute;mo despertar las m&aacute;s bajas pasiones humanas en la era del fr&iacute;o algoritmo y del transhumanismo tecnol&oacute;gico, que representa sin igual ese otro personaje de loco profeta de Elon Musk que ha entrado en la escena mundial. Para el payaso de Trump la falta de l&oacute;gica y sentido com&uacute;n, el absurdo, el capricho y el dislate, el insulto en caliente, la amenaza absurda pero directa son talentos y virtudes, armas de&nbsp;presi&oacute;n y guerra; a&nbsp;la vez que de seducci&oacute;n masiva.Trump se presenta ante la arena p&uacute;blica con el maquillaje corrido pero bronceado del clown trasnochado que con casi 80 a&ntilde;os no se quiere retirar. Es el buf&oacute;n ricach&oacute;n no jubilado que delira y chochea pero que todo el mundo tiene que aguantar en este gran circo mundial, no vaya a ser que se enfade y desate una guerra con Ir&aacute;n o a saber qu&eacute; m&aacute;s puede pasar con el impredecible personaje uraniano de Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El absurdo es may&uacute;sculo, a la par que dram&aacute;tico. Trump ya no busca solo el placer narcisista, la risa tonta y el dinero f&aacute;cil como anta&ntilde;o; ahora busca tambi&eacute;n sorprender y humillar como forma de reconocimiento del mundo en su totalidad. Su obsesi&oacute;n por conseguir el Nobel de la Paz no es balad&iacute; y tiene un significado profundo como s&iacute;ntoma.<strong>&nbsp;</strong>El payaso no quiere raz&oacute;n alguna ni sigue lo acordado, m&aacute;s bien lo contrario, es el salm&oacute;n a contracorriente, tambi&eacute;n de algunas &eacute;lites, y es que solo as&iacute; se asegura el p&uacute;blico m&aacute;s caliente, el ganado m&aacute;s humano, a veces &ldquo;demasiado humano&rdquo;, en palabras de Nietzsche.
    </p><p class="article-text">
        Al actuar como un buf&oacute;n profesional con corona de rey, su poca gracia y mal humor se vuelven ley. As&iacute; es como la realidad que nos venden por la tele y las redes nos parece a algunos como un&nbsp;<em>sketch</em>&nbsp;<em>ad nauseam</em>&nbsp;de mal gusto. Apaga la tele. Sus palabras no son delirios, mentiras o invenciones, son decretos de realidad porque el papel que Trump representa en la trama pone voz a un s&iacute;mbolo colectivo, da forma a un <em>egregor</em> inconsciente, a nuestra propia sombra m&aacute;s profunda. Todo lo oscuro y escondido de nuestra m&aacute;s baja humanidad habla a trav&eacute;s de ese personaje tan pat&eacute;tico y mezquino que representa Donald Trump, un meme de un pez naranja con tup&eacute; en el avatar del hombre m&aacute;s poderoso de este planeta.
    </p><p class="article-text">
        Pero bajo el disfraz democr&aacute;tico de &ldquo;hombre del pueblo americano&rdquo; late la ambici&oacute;n m&aacute;s rancia de la aristocracia del dinero. Trump se mueve con la impunidad de un rey divino: su nombre aparece m&aacute;s de 38.000 veces en los archivos de Epstein, a saber. Y es que Trump no gestiona un pa&iacute;s, regenta un circo macabro, as&iacute; que puede permitirse cualquier cosa por oscura que sea. Es el derecho divino del multimillonario leonino que se ha autocoronado: el estado soy yo, un nuevo dictador payaso. La tragedia actual es el cachondeo de este h&iacute;brido de rey malo y viejo payaso que es Trump, que ha devuelto la civilizaci&oacute;n a su estado m&aacute;s primitivo y tribal: el miedo y la risa banal.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, Trump ha devuelto la civilizaci&oacute;n a su estado m&aacute;s at&aacute;vico y tribal, donde no importa la verdad sino qui&eacute;n la tiene m&aacute;s grande y quien mea m&aacute;s lejos. Y ya est&aacute;. Es el <em>trickster</em> de los mitos antiguos, ese esp&iacute;ritu del desorden y el caos que aparece cuando una civilizaci&oacute;n se ha vuelto tan vieja, c&iacute;nica y desalmada que ya no puede sostener el peso del valor de sus propios s&iacute;mbolos y acaba adorando &iacute;dolos. As&iacute; que estas palabras son tanto una radiograf&iacute;a de la enfermedad como una liturgia ceremonial del sacrificio que nosotros mismos hemos ofrecido en este altar vac&iacute;o. En la sala de los espejos donde nos encontramos, Trump es el espejo negro donde el &ldquo;Yo&rdquo; colectivo refleja su sombra m&aacute;s profunda casi sin filtros. Al ceder nuestra soberan&iacute;a natural, al permitir y adorar a este Rey-Payaso que es Trump estamos celebrando sin saberlo nuestro propio funeral. Y eso, como dec&iacute;a al principio, no me parece divertido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi tesis aqu&iacute; es que en la radiograf&iacute;a de esta dial&eacute;ctica entre Donald Trump y Elon Musk se pueden ver los s&iacute;ntomas de la enfermedad del moribundo podrido que apesta, que es este sistema actual. Trump encarna el caos caliente de las pasiones humanas descontroladas, y Musk es el abanderado del control tecnol&oacute;gico del fr&iacute;o algoritmo sin alma. Pero ambas estrategias, aunque opuestas, comparten un mismo objetivo: alejarnos de nuestro propio esp&iacute;ritu. En este falso dualismo, en este enfrentamiento maquiav&eacute;lico entre el Pez Naranja y el Cyborg, nos venden de nuevo pan y circo aunque la casa est&eacute; hecha a&ntilde;icos. Y este es el&nbsp;<em>impasse</em>&nbsp;en el que nos quieren apalancar: o morimos quemados por la ira tribal o congelados en un desierto de hielo digital. La vieja dualidad arquet&iacute;pica,&nbsp;al enfrentar al Rey Payaso de Trump (el caos emocional, el deseo y el instinto, el fuego de las pasiones) contra el Profeta Loco de Musk (el orden algor&iacute;tmico, el control biotecnol&oacute;gico, el enfriamiento del esp&iacute;ritu humano con la digitalizaci&oacute;n) nos mantienen enganchados con una tensi&oacute;n narrativa inconsciente pero latente en la trama de una mala serie que por fin ya est&aacute; llegando a su episodio final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, querido lector que hasta aqu&iacute; has llegado, estas dos fuerzas simb&oacute;licas involutivas luchando por el alma humana son un decorado en un escenario mal montado y a punto de derrumbarse. La dial&eacute;ctica es aparente y no real porque no busca una s&iacute;ntesis o nueva soluci&oacute;n, sino un caos premeditado para luego poder ofrecer como soluci&oacute;n un nuevo orden controlado, un Nuevo Orden Mundial enarbolando la bandera de &ldquo;Paz y Seguridad&rdquo; a cambio de nuestra soberan&iacute;a y libertad, de nuestra humanidad. La falsa dial&eacute;ctica consiste en crear en el espectador la ilusi&oacute;n de libertad ante la posibilidad de elegir bando cuando en realidad se est&aacute; en un callej&oacute;n sin salida y en un tiempo acelerado. Mientras, con el caos provocado, la configuraci&oacute;n de un Nuevo Orden Mundial avanza por el centro de esta falsa dial&eacute;ctica sin oposici&oacute;n. Es el &ldquo;divide y vencer&aacute;s&rdquo; llevado a la metaf&iacute;sica de este sistema enfermo. Y tambi&eacute;n es la persistente ilusi&oacute;n de la separaci&oacute;n, esa que ya denunci&oacute; Einstein como una prisi&oacute;n para la conciencia.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n final es que ambos bandos, ambas bandas de frecuencia, la del h&iacute;gado y la del silicio, la &ldquo;estrategia caliente&rdquo; de Trump (amenaza, insulto, ego descontrolado, baja pasi&oacute;n) y la &ldquo;estrategia fr&iacute;a&rdquo; de Musk (deshumanizaci&oacute;n digital, control biom&eacute;trico, decisiones con IA), son las dos garras de una misma pinza: la que nos quiere tener bien sujetos y enganchados. Pero desde aqu&iacute; no hay bando &ldquo;bueno&rdquo;. Recuerda, querido lector, que el alma no tiene precio ni el esp&iacute;ritu humano es un algoritmo, sino que es algo que se comparte a cada momento con nuestras palabras y hechos. Y yo en medio del presente espect&aacute;culo con estas palabras celebro mis 50 a&ntilde;os de vida, medio siglo en este plano, con esta autopsia de la enfermedad letal, a la par que testimonio de mi celebraci&oacute;n vital. Gracias!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Roselló Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-vs-musk-falsa-dialectica-rey-payaso-profeta-loco_129_13027079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 21:19:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump vs. Musk: una falsa dialéctica entre el rey payaso y el profeta loco ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Elon Musk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elon Musk, el profeta loco del transhumanismo tecnológico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elon-musk-profeta-loco-transhumanismo-tecnologico_129_13000828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29834c40-8332-4880-9ab2-b362ae3ff0a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136839.jpg" width="3473" height="1953" alt="Elon Musk, el profeta loco del transhumanismo tecnológico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Necesitamos la fuerza de voluntad para resistir, la fe en la vida y la confianza en el espíritu humano para quedarnos en una nueva Tierra restaurada. Id pensando cómo lo hacemos, de nuevo. Mientras, menos irse a Marte y más leer a los sabios que en el mundo han sido</p></div><p class="article-text">
        Asistimos al crep&uacute;sculo de nuestra civilizaci&oacute;n como quien ve un accidente de muerte y quiere hacerse un&nbsp;<em>selfie</em>: un espect&aacute;culo dantesco donde el escenario m&aacute;s escatol&oacute;gico da a la vez miedo, repel&uacute;s y morbo. Mientras los archivos de Epstein siguen escupiendo nombres de ped&oacute;filos ilustres y falsos iluminados, el lodazal digital se enmierda a&uacute;n m&aacute;s con informes sobre sacrificios rituales y antropofagia sat&aacute;nica: la realidad ya no parece real. Y uno no sabe qu&eacute; creer. Eso es un s&iacute;ntoma: estas palabras ser&iacute;an mi radiograf&iacute;a de la enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el payaso de Trump se hace rey, cuando el loco de Musk va de mes&iacute;as digital, cuando el sentido com&uacute;n parece el menos com&uacute;n de los sentidos, es cuando m&aacute;s se necesita el discernimiento propio y el pensamiento cr&iacute;tico que aporta la filosof&iacute;a. Pero poco arte tiene aqu&iacute; el arte de la sospecha cuando la obscenidad m&aacute;s grotesca no ocurre a escondidas en una macabra isla sino en todas partes y a plena luz del d&iacute;a: el hombre m&aacute;s rico del mundo, Elon Musk, tiene &eacute;l solito lo mismo que la mitad m&aacute;s pobre de la humanidad. Esta asimetr&iacute;a en el patrimonio no es solo un dato econ&oacute;mico m&aacute;s de desigualdad; es una patolog&iacute;a metaf&iacute;sica del mismo sistema, a la vez que una aberraci&oacute;n moral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y mientras Musk juega como un ni&ntilde;o pijo con sus chips, cohetes y sat&eacute;lites, prometiendo ciudades en la Luna para antes de diez a&ntilde;os y en Marte en menos de veinte, cuatro mil millones de seres humanos pasan hambre y viven en la pobreza. &iquest;C&oacute;mo se puede comprender esto? Todo ese sufrimiento es evitable con el dinero de un solo hombre. &iquest;No lo dar&iacute;as t&uacute;?&nbsp;No te equivoques: la justicia no es de este mundo pero s&iacute;, el que la hace, la paga, en este plano o en los otros. Y no, no estamos ante el &ldquo;hombre hecho a s&iacute; mismo&rdquo; que vende la mitolog&iacute;a capitalista; estamos ante una intolerable obscenidad &eacute;tica que sigue lamentablemente en aumento: los ricos se hacen cada vez m&aacute;s ricos y los pobres, paup&eacute;rrimos. Un individuo como Musk con el PIB de Dinamarca y la capacidad de compra de un tit&aacute;n no es un ciudadano cualquiera, es un error de este sistema. &iquest;C&oacute;mo defender en este juego la palabra &ldquo;democracia&rdquo; cuando un solo hombre tiene el mando a distancia para erradicar el hambre del pueblo entero pero prefiere cambiar de canal y usar su dinero y su poder para &ldquo;eliminar el factor humano&rdquo; y crear ciudades extraterrestres? La realidad no supera la ficci&oacute;n, la recrea. &iquest;Prisi&oacute;n hologr&aacute;fica, escuela et&eacute;rica, granja humana, simulaci&oacute;n de una Matrix en fractales o simple punto en la l&iacute;nea de un sistema?
    </p><p class="article-text">
        Pero Elon Musk no es solo un tecn&oacute;crata ego&iacute;sta y un villano megademente, para m&aacute;s inri, tiene &iacute;nfulas de profeta del nuevo orden mundial digital, mes&iacute;as de la nueva religi&oacute;n del transhumanismo tecnol&oacute;gico que nos lleva a una infrahumanidad y al olvido de lo que somos. Musk es el &uacute;ltimo enterrador de la metaf&iacute;sica occidental que naci&oacute; con S&oacute;crates, Plat&oacute;n y Arist&oacute;teles, de sus valores naturales y soberanos m&aacute;s profundos y arraigados. Tras haber matado a Dios a golpes de algoritmos y no de martillazos nietzscheanos, tras haber monitorizado y banalizado cualquier sentido trascendental del esp&iacute;ritu humano, Musk ejecuta el golpe de gracia a nuestra civilizaci&oacute;n asumiendo el papel de loco y de mes&iacute;as en un mismo escenario, en el que ya est&aacute; Trump haciendo de payaso y rey en un mismo papel. Nada, que el show espectacular no te impida brillar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras&hellip; yo lucho en las aulas de secundaria para que mis alumnos piensen por s&iacute; mismos, tratando de rescatar su curiosidad (ya apagada por las pantallas) y despertar el asombro de esa epifan&iacute;a que supone el misterio de la vida. Mientras&hellip; el evangelio del transhumanismo tecnol&oacute;gico de Silicon Valley que enarbola Elon Musk nos vende por doquier un nuevo altar de &iacute;dolos de nano biochips y silicio donde la redenci&oacute;n del alma no es m&aacute;s que una actualizaci&oacute;n del&nbsp;<em>software</em>&nbsp;y nuestro esp&iacute;ritu, un dato estad&iacute;stico. Nos venden como un art&iacute;culo de lujo una inmortalidad de pl&aacute;stico, como algo inevitable por necesario, y a la vez deseable. No. Falso. Neuralink no es progreso ni evoluci&oacute;n, es la rendici&oacute;n final de la conciencia humana ante los nuevos &iacute;dolos tecnol&oacute;gicos. La parodia &uacute;ltima de la resurrecci&oacute;n de la carne, donde el alma y la conciencia son tratadas como algoritmos que la IA debe panoptizar para &ldquo;corregir las inclinaciones ideol&oacute;gicas defectuosas&rdquo;, en palabras de Musk. &iexcl;Con&eacute;ctate t&uacute;, chaval!
    </p><p class="article-text">
        Musk no est&aacute; loco por sus palabras, ni por sus frecuentes abusos con el &eacute;xtasis o la ketamina, ni por sus proclamas eugen&eacute;sicas sobre que &ldquo;solo los inteligentes deber&iacute;an procrear&rdquo; (&eacute;l ya tiene 14 hijos) ante un inevitable colapso demogr&aacute;fico autodestructivo y otras variables de cat&aacute;strofes naturales. Su demencia apocal&iacute;ptica es a sabiendas, es una locura estrat&eacute;gica: es su m&aacute;scara de guerra para luchar por la religi&oacute;n del transhumanismo tecnol&oacute;gico como &uacute;nica salvaci&oacute;n ante la inminente cat&aacute;strofe. Por eso tras el arquetipo del rico loco, el del mes&iacute;as prof&eacute;tico del fin de esta era aparece cada vez m&aacute;s en escena: el t&eacute;cnico invertido que busca sustituir al hombre por la m&aacute;quina porque le aterra su incapacidad para comprender su propia naturaleza humana. En realidad, su mesianismo tecnol&oacute;gico es una deserci&oacute;n ontol&oacute;gica por falta de autognosis. Ofrece ciudades en Marte porque ya ha desertado de los pueblos de la Tierra; no nos enga&ntilde;emos, ya hemos sido juzgados y abandonados por todos esos tecn&oacute;cratas multimillonarios. Musk es el adalid de todos ellos, el &ldquo;primus inter pares&rdquo;,&nbsp;profeta de la Best.IA del Apocalipsis y de su salvaci&oacute;n con un demiurgo virtual. El p&aacute;nico de una mente hipertrofiada, un coraz&oacute;n parasitado, el ni&ntilde;o herido que juega a ser dios llenando su c&oacute;smico vac&iacute;o con un desfile de luz en la noche del alma con sus juguetes de Starlink...
    </p><p class="article-text">
        Pero este falso Prometeo no nos trae el fuego de la sabidur&iacute;a sino una pantalla t&aacute;ctil de bajo coste donde ocultar c&oacute;mo nos hielan el alma a golpe de pantallazos, el enfriamiento del esp&iacute;ritu humano como otra forma del olvido del ser. Su imperio tecnol&oacute;gico es un castillo de naipes construido sobre un abismo sin fondo: para el reba&ntilde;o da igual. Elon Musk es el loco que toca la flauta y atrae a otros locos hacia su precipicio final. Al convertir el &aacute;gora p&uacute;blica en un manicomio de tecn&oacute;cratas eg&oacute;latras, el personaje de Elon Musk representa el Rey Fil&oacute;sofo invertido, en sombra, el aspirante a sabio que se ha vuelto loco por el camino y se ha quedado colgado de un &aacute;rbol digital. Y esos, con todo, son los amos de este mundo de locos, en el que no tenemos por qu&eacute; habitar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En fin, querido lector que hasta aqu&iacute; has llegado, la verdadera revoluci&oacute;n no ser&aacute; tecnol&oacute;gica ni se librar&aacute; en la &oacute;rbita terrestre ni m&aacute;s all&aacute;, la revoluci&oacute;n ser&aacute; silenciosa en el reducto sagrado de tu propia conciencia e interioridad. &iexcl;Espabila ya, chaval! Solo los multimillonarios como Musk tendr&aacute;n cohetes para escapar. No necesitamos seguirles el juego, &ldquo;ellos a lo suyo y nosotros a lo nuestro&rdquo;. Necesitamos la fuerza de voluntad para resistir, la fe en la vida y la confianza en el esp&iacute;ritu humano para quedarnos en una nueva Tierra restaurada. Id pensando c&oacute;mo lo hacemos, de nuevo. Mientras, menos irse a Marte y m&aacute;s leer a los sabios que en el mundo han sido. Mientras, menos sat&eacute;lites y m&oacute;viles y m&aacute;s hablar a la cara y mirarnos a los ojos. Es hora de decidir si queremos ser ciudadanos del misterio de la vida que se la vuelven a jugar o simples portales org&aacute;nicos y NPCs de esta distop&iacute;a programada. Recuerda, uno siempre puede volver a elegir, a pesar de la met&aacute;stasis de la enfermedad. Y a pesar de Musk...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Roselló Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elon-musk-profeta-loco-transhumanismo-tecnologico_129_13000828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 21:24:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elon Musk, el profeta loco del transhumanismo tecnológico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elon Musk,Donald Trump,Twitter,Estados Unidos]]></media:keywords>
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