<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Oihana Etxebarrieta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/oihana-etxebarrieta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Oihana Etxebarrieta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1055591/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Urge más feminismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/urge-feminismo_132_13047407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a08527e-ef29-480e-bc9e-42397968f096_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Urge más feminismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Al fascismo también se le combate con más derechos. Quieren una sociedad de mujeres sumisas y tendrán en frente a una diversidad de actrices que les demostrará que por aquí y por nuestras vidas y cuerpos no pasarán"</p></div><p class="article-text">
        El 8 de marzo, D&iacute;a Internacional de las Mujeres, es un d&iacute;a para reconocer el trabajo del Movimiento Feminista. Es imprescindible hablar de la influencia que la organizaci&oacute;n y las interpelaciones del movimiento han tenido en la lucha por los derechos para implicar a toda la sociedad. &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de nosotras sin las mujeres que se autoinculparon de haber abortado cuando hab&iacute;a 11 mujeres de Basauri en riesgo de ser encarceladas por ello? &iquest;D&oacute;nde estar&iacute;amos si no hubiera habido una marcha de mujeres vascas exiliadas y aliadas antifascistas que se sentaron en Hendaia, frente a la muga impuesta, para denunciar los asesinatos de Txiki, Otaegi, Baena, S&aacute;nchez Bravo eta Garc&iacute;a Sanz? &iquest;Qu&eacute; derechos no tendr&iacute;amos hoy si 3.000 feministas no se hubieran juntado en 1977 en Leioa en las primeras Jornadas Feministas de Euskal Herria? 
    </p><p class="article-text">
        Gracias al feminismo en la clandestinidad y al desarrollo del Movimiento Feminista todos estos a&ntilde;os gozamos de muchos derechos y seguimos luchando por muchos m&aacute;s. Pero, como ayer, hoy tambi&eacute;n nos encontramos con discursos que niegan la desigualdad estructural entre mujeres y hombres, cuestionan la propia existencia de la violencia machista y presentan el feminismo como amenaza. &iquest;C&oacute;mo se puede decir que el feminismo ha llegado demasiado lejos cuando padecemos la brecha salarial, la precarizaci&oacute;n de los sectores feminizados, la responsabilidad y el peso de los cuidados, los asesinatos machistas y las agresiones sexuales? 
    </p><p class="article-text">
        Pero va calando, igual que lo hizo all&aacute; por los 80, como muy bien recoge Susan Faludi en su libro &lsquo;Backlash&rsquo;. La autora nos demuestra c&oacute;mo, una alianza perfecta entre fundamentalismos religiosos, partidos pol&iacute;ticos de derecha y extrema derecha y una cooptaci&oacute;n importante de la cultura popular fueron los ingredientes perfectos para el backlash (&iquest;os suena de algo?). &ldquo;La reacci&oacute;n antifeminista no se desencaden&oacute; porque las mujeres hubieran conseguido plena igualdad con los hombres, sino porque parec&iacute;a posible que llegaran a conseguirla&rdquo;. Y 35 a&ntilde;os despu&eacute;s releemos esta obra y pensamos que nos habla del ahora. La historia nos recuerda que las p&eacute;rdidas de derechos no empiezan de forma abrupta, sino normalizando el discurso del odio, desinformando a la sociedad y cuestionando principios b&aacute;sicos como la igualdad y la dignidad humana.
    </p><p class="article-text">
         Recordemos algunos datos. La brecha salarial y la precarizaci&oacute;n de los sectores feminizados sigue siendo una realidad en Euskal Herria. Seg&uacute;n un informe publicado por el Instituto de la Mujer en febrero de 2025, la brecha salarial entre hombres y mujeres es del 16,47% en la CAV y del 18,54% en Navarra. La brecha aumenta al 28,64% entre las personas menores de 20 a&ntilde;os y al 25,57% entre las mayores de 65 a&ntilde;os. Adem&aacute;s, cabe destacar que mientras el 24,8% de las mujeres perciben ganancias iguales o inferiores al Salario M&iacute;nimo Interprofesional (SMI), entre los hombres este porcentaje no llega al 11%. A&ntilde;adimos a esto que a las tareas de cuidado no se les da valor y muchas veces quedan fuera del mercado. Un dato significativo es el que aporta un informe de Emakunde de 2024: las mujeres vascas cogen el 87% de las excedencias para el cuidado de menores y el 72% para el cuidado de familiares. En cuanto al sector de cuidados, son conocidos los bajos salarios de las trabajadoras de las residencias de personas mayores y las malas condiciones laborales de las empleadas del hogar. La mayor&iacute;a son mujeres, y muchas de ellas migrantes, especialmente en el caso de trabajadoras internas (residentes en la propia vivienda). Esta feminizaci&oacute;n del sector se cruza con formas de precariedad como el trabajo no regulado, las jornadas excesivas o los requisitos que incumplen la normativa. Los servicios de ayuda a las empleadas de hogar denuncian que en torno al 10,8% de las empleadas de hogar externas se encuentran en situaci&oacute;n irregular, porcentaje que se eleva al 33,9% entre las trabajadoras internas. 
    </p><p class="article-text">
        Y frente a estos datos y al auge de los impulsores del backlash urgen respuestas integrales. Necesitamos m&aacute;s feminismo en todas partes, desde las instituciones hasta las calles. Cabe recalcar el efecto que tienen las movilizaciones como la Huelga Feminista General, que habl&oacute; de una din&aacute;mica a corto, medio y largo plazo incorporando para ello una mesa para trabajar un Acuerdo de Pa&iacute;s que oblig&oacute; a las diferentes instituciones a analizar y plantear su pol&iacute;tica en materia de cuidados. Es verdad que a&uacute;n hoy los gobiernos vasco y navarro siguen dando la espalda a este movimiento y su solicitud de trabajo en com&uacute;n. Y sabemos quienes ganan as&iacute;. Es nuestra responsabilidad poner los medios desde las instituciones para encauzar ese acuerdo de pa&iacute;s, adaptarlo a la realidad de nuestro pueblo y llevarlo a cabo. Las estructuras que toman estas decisiones requieren de nuevos modelos de gobernanza colaborativa, gobernanza feminista. 
    </p><p class="article-text">
        Y no olvidemos que el 17 de Marzo tiene lugar otra Huelga General que afecta de manera espec&iacute;fica a la precariedad vital que sufren de manera especial las mujeres. Una jornada de lucha por un salario m&iacute;nimo propio, que ayudar&iacute;a a mejorar muchos de los datos arriba mencionados. Otro ejemplo claro de la necesidad de colaboraci&oacute;n entre el movimiento sindical y las instituciones. Habr&iacute;amos avanzado mucho si, en vez de dar carpetazo a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de los mismos sindicatos que hoy llaman a la huelga, el Parlamento Vasco hubiera aprobado un espacio de trabajo conjunto que respondiese a esa ILP.
    </p><p class="article-text">
        Ante estas necesidades evidentes y grandes retos, nuestro pueblo tiene el tejido sociocomunitario y la sabidur&iacute;a para articular sectores amplios y diversos del pa&iacute;s para&nbsp;compartir otra forma de hacer. Una forma que ponga pie en pared contra el fascismo e impulse pol&iacute;ticas que repercutan positivamente en la vida de las personas. Porque al fascismo tambi&eacute;n se le combate con m&aacute;s derechos. Quieren una sociedad de mujeres sumisas y tendr&aacute;n en frente a una diversidad de actrices que les demostrar&aacute; que por aqu&iacute; y por nuestras vidas y cuerpos no pasar&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oihana Etxebarrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/urge-feminismo_132_13047407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 20:45:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3a08527e-ef29-480e-bc9e-42397968f096_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="404629" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3a08527e-ef29-480e-bc9e-42397968f096_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="404629" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Urge más feminismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3a08527e-ef29-480e-bc9e-42397968f096_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
