<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Aitana Enciso Membrado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/aitana-enciso-membrado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Aitana Enciso Membrado]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1055714/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Un festival independiente de Zaragoza busca recursos económicos tras perder el respaldo logístico municipal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/festival-independiente-zaragoza-busca-recursos-economicos-perder-respaldo-logistico-municipal_1_13213788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f439b5a0-3590-49c0-b532-e7190733198e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un festival independiente de Zaragoza busca recursos económicos tras perder el respaldo logístico municipal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Slap! Festival continúa estas semanas su micromecenazgo para poder celebrarse en el camping municipal de Zaragoza los próximos 19 y 20 de Junio. El Ayuntamiento asegura que no retiró el apoyo al Slap! Festival, sino que sustituyó la fórmula de coorganización por un patrocinio económico “por una cuestión jurídica”</p><p class="subtitle">Zaragoza y sus salas de música en directo: “La oferta de grupos que piden tocar es mayor de la que podemos absorber”
</p></div><p class="article-text">
        En 2019 se celebr&oacute; la d&eacute;cima edici&oacute;n de Slap! Festival en el camping municipal de Zaragoza con m&aacute;s de 30 artistas, todas las entradas vendidas y unos 4.500 asistentes. Siempre ha sido un festival especializado en m&uacute;sicas afrodescendientes, programando estilos como el hip hop, soul, jazz, funk y tambi&eacute;n a artistas m&aacute;s experimentales. Este a&ntilde;o, tras varias ediciones con otro formato, los promotores quieren recuperar la &ldquo;esencia&rdquo; del festival y devolverlo al camping municipal. Sin embargo, el modelo de colaboraci&oacute;n del Ayuntamiento ha cambiado: en anteriores ediciones, adem&aacute;s del apoyo econ&oacute;mico, el Consistorio aportaba cuestiones log&iacute;sticas como autobuses, infraestructuras, brigadas o refuerzos de limpieza. Ahora, seg&uacute;n explica la organizaci&oacute;n, se les ha planteado un contrato de patrocinio exclusivamente econ&oacute;mico, una f&oacute;rmula que consideran &ldquo;insuficiente&rdquo; para mantener el formato habitual del festival. El Ayuntamiento justifica el cambio en cuestiones jur&iacute;dicas y sostiene que la coorganizaci&oacute;n &ldquo;no estaba justificada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para lograr el regreso al camping, el festival ha impulsado una campa&ntilde;a de micromecenazgo. La recaudaci&oacute;n de fondos &ldquo;va por la recta final de su primera fase, para la que faltan menos de diez d&iacute;as y nos acercamos al primer objetivo de 5.000 euros&rdquo;. Pero para que el festival se celebre en condiciones, necesitan cumplir un objetivo &oacute;ptimo de 35.000 euros &ldquo;para ampliar la programaci&oacute;n y dotar al festival de mejores condiciones art&iacute;sticas, t&eacute;cnicas y de producci&oacute;n&rdquo;. Las personas que aporten en esta recogida de fondos acudir&aacute;n invitadas como agradecimiento al festival.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el festival quiere recuperar su espacio y regresar al camping. Los artistas confirmados son DJ Lady Funk, R de Rumba y DJ Pendejo, a la espera de conocer el cartel completo. Por sus distintas ediciones han pasado artistas locales, estatales e internacionales como Kase O., Pony Bravo, Za!, Systema Solar o Moonlight-Benjamin.
    </p><p class="article-text">
        En el camping, como en otros festivales del pa&iacute;s, algunos asistentes dorm&iacute;an con sus abonos; pero las instalaciones permit&iacute;an programar m&aacute;s actividades, actuaciones musicales diurnas junto a la piscina o juegos deportivos. Tambi&eacute;n pod&iacute;an acudir familias y era un festival c&oacute;modo y sin aglomeraciones, con p&uacute;blico extranjero o de otras comunidades, pero manteniendo unas dimensiones humanas. Desde 2012 se pusieron en marcha los conciertos Slap! Indoor, en diferentes espacios de la ciudad durante el resto del a&ntilde;o como antesala de la edici&oacute;n veraniega. La pandemia paraliz&oacute; el sector musical durante casi dos a&ntilde;os y dificult&oacute; enormemente las actuaciones en directo, especialmente en el caso de los conciertos o festivales peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tras las dificultades que afectaron a todo el sector musical en 2020, en 2021 &ldquo;la opci&oacute;n de hacer el Slap! en el Jard&iacute;n de Invierno dentro de la programaci&oacute;n de las Fiestas del Pilar fue una soluci&oacute;n posible en aquel momento&rdquo;, explica V&iacute;ctor Dominguez, uno de los promotores de Desafinado Prod. Ese a&ntilde;o actuaron Delaporte y Novedades Carminha como cabezas de cartel. En 2023 volvi&oacute; a celebrarse en el camping municipal; pero Dom&iacute;nguez aclara que &ldquo;el cambio importante llega en 2024, cuando el Ayuntamiento de Zaragoza nos comunica que ya no puede apoyarnos de la misma manera en que lo hab&iacute;a hecho hist&oacute;ricamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el promotor, hasta entonces el festival hab&iacute;a contado con un modelo de colaboraci&oacute;n que &ldquo;no se limitaba a una aportaci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;, sino que inclu&iacute;a apoyo en comunicaci&oacute;n, permisos, materiales e infraestructuras, colaboraci&oacute;n de brigadas, escenarios o facilidades de movilidad como el refuerzo del transporte p&uacute;blico al camping. &ldquo;Para que el festival pudiera celebrarse con garant&iacute;as&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Para la edici&oacute;n de 2024 el Ayuntamiento les plante&oacute; mantener una aportaci&oacute;n econ&oacute;mica similar, pero mediante un contrato de patrocinio. &ldquo;Para nosotros, ese cambio de modelo hac&iacute;a inviable mantener Slap! tal y como se hab&iacute;a venido celebrando, porque el festival no depende &uacute;nicamente de una cantidad econ&oacute;mica, sino de una estructura de colaboraci&oacute;n m&aacute;s amplia&rdquo;, se&ntilde;ala Dom&iacute;nguez. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, el nuevo formato implicaba perder facilidades en comunicaci&oacute;n, permisos, infraestructuras, brigadas o autobuses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46213c58-4158-4e5a-96f8-e6ff5567ced5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46213c58-4158-4e5a-96f8-e6ff5567ced5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46213c58-4158-4e5a-96f8-e6ff5567ced5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46213c58-4158-4e5a-96f8-e6ff5567ced5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46213c58-4158-4e5a-96f8-e6ff5567ced5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46213c58-4158-4e5a-96f8-e6ff5567ced5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46213c58-4158-4e5a-96f8-e6ff5567ced5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Concierto en Slap! Festival"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Concierto en Slap! Festival                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fuentes municipales sostienen, sin embargo, que no se retir&oacute; el apoyo al festival, sino que se modific&oacute; la f&oacute;rmula de colaboraci&oacute;n por una cuesti&oacute;n jur&iacute;dica. Seg&uacute;n explican desde el Ayuntamiento, la coorganizaci&oacute;n &ldquo;no estaba justificada&rdquo; y se ofreci&oacute; un patrocinio econ&oacute;mico para seguir respaldando el proyecto, una propuesta que la organizaci&oacute;n no acept&oacute;. El Consistorio a&ntilde;ade adem&aacute;s que el festival se ha presentado a las convocatorias de subvenciones culturales y asegura que existe voluntad de seguir apoy&aacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa fue integrar el proyecto dentro de la programaci&oacute;n de las Fiestas del Pilar en el Jard&iacute;n de Invierno con una noche asignada. &ldquo;Esa ha sido la f&oacute;rmula desde entonces, pero consideramos que no tiene nada que ver con celebrar el festival en el camping municipal, con lo que aporta el espacio para la experiencia del festival y la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Javier Ibarra, o Kase O., uno de los raperos m&aacute;s importantes a nivel estatal, ha participado en el anuncio del festival en redes. Dom&iacute;nguez aclara que su relaci&oacute;n viene de lejos, al compartir &ldquo;una misma cultura musical, la admiraci&oacute;n por la m&uacute;sica afroamericana y una historia com&uacute;n dentro de la escena cultural zaragozana&rdquo;. Para la primera edici&oacute;n de 2010 contaron con el apoyo de Rap Solo, la tienda vinculada a Violadores del Verso, y en 2011 Kase O. pinch&oacute; m&uacute;sica en la piscina del camping. En 2014 actu&oacute; junto a Jazz Magnetism, en &ldquo;uno de los conciertos m&aacute;s especiales de la historia del Slap!&rdquo;, seg&uacute;n Dom&iacute;nguez. Su compa&ntilde;ero R de Rumba, ya confirmado para este a&ntilde;o, &ldquo;ha sido una presencia muy habitual en Slap! y pr&aacute;cticamente forma parte de la familia del festival&rdquo;, afirma el promotor. Kase O. est&aacute; preparando actualmente su pr&oacute;ximo disco, tras publicar <em>El c&iacute;rculo</em> en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Para Dom&iacute;nguez, &ldquo;que Kase O. apoye ahora p&uacute;blicamente la vuelta de Slap! al camping no es una colaboraci&oacute;n puntual: es la expresi&oacute;n natural de una relaci&oacute;n cultural y afectiva que viene de muchos a&ntilde;os atr&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los festivales peque&ntilde;os y la b&uacute;squeda de un equilibrio en el sector</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os la actividad de las promotoras y salas peque&ntilde;as atraviesa algunas dificultades para programar conciertos o festivales peque&ntilde;os o independientes, como vienen advirtiendo periodistas especializados y los propios agentes culturales del sector. Dom&iacute;nguez valora que &ldquo;la situaci&oacute;n es compleja y afecta de lleno al sector cultural y a la escena musical&rdquo;. Para este promotor, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &ldquo;el p&uacute;blico se ha acostumbrado cada vez m&aacute;s al formato de macrofestival, y esto ha tenido consecuencias directas en las salas peque&ntilde;as, los ciclos de proximidad y los festivales independientes como el nuestro&rdquo;. Recuerda que muchos macrofestivales est&aacute;n gestionados &ldquo;por grandes empresas, fondos de inversi&oacute;n o estructuras empresariales con una capacidad financiera enorme que tensiona el mercado y genera una competencia completamente desigual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los efectos directos es el aumento del cach&eacute; de los grupos. Muchos artistas se han acostumbrado a trabajar con presupuestos elevados y esto complica que festivales peque&ntilde;os accedan a determinadas contrataciones. Otra dificultad es el encarecimiento general de la producci&oacute;n, el personal t&eacute;cnico, los equipos de sonido, las infraestructuras, los alojamientos o el transporte. &ldquo;Todo cuesta m&aacute;s, y los peque&ntilde;os festivales no tenemos la misma capacidad econ&oacute;mica que los grandes operadores&rdquo;. Otro factor importante a tener en cuenta, seg&uacute;n Dom&iacute;nguez, son &ldquo;las cl&aacute;usulas de exclusividad que imponen determinados festivales a los grupos, impidiendo que act&uacute;en durante un periodo concreto en otros eventos de la misma regi&oacute;n. Para un festival peque&ntilde;o, eso puede cerrar muchas posibilidades de programaci&oacute;n, especialmente si trabaja con escenas musicales espec&iacute;ficas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65ec8fc5-71b0-450b-9f8e-834a1ab03d8f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65ec8fc5-71b0-450b-9f8e-834a1ab03d8f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65ec8fc5-71b0-450b-9f8e-834a1ab03d8f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65ec8fc5-71b0-450b-9f8e-834a1ab03d8f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65ec8fc5-71b0-450b-9f8e-834a1ab03d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65ec8fc5-71b0-450b-9f8e-834a1ab03d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65ec8fc5-71b0-450b-9f8e-834a1ab03d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Slap! Festival en Zaragoza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Slap! Festival en Zaragoza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para este promotor y sus compa&ntilde;eras es necesario cuidar el &ldquo;peque&ntilde;o comercio&rdquo; cultural: &ldquo;Igual que se habla de proteger el comercio local frente a las grandes plataformas, en cultura deber&iacute;a pasar algo parecido. Las salas, los ciclos independientes y los festivales de peque&ntilde;o y mediano formato cumplen una funci&oacute;n fundamental: sostienen la escena, generan comunidad, permiten descubrir artistas y ofrecen espacios donde muchos proyectos musicales empiezan a crecer&rdquo;. Por eso consideran que es necesario intentar buscar un equilibrio entre los formatos grandes y los espacios de cercan&iacute;a, que pasa por el apoyo de las instituciones.
    </p><h2 class="article-text">Objetivos para la puesta en marcha y apoyos</h2><p class="article-text">
        Los festivales, adem&aacute;s de un evento musical, se convierten en puntos de encuentro para los artistas locales y pueden facilitar la aparici&oacute;n de nuevas formaciones. Estos peque&ntilde;os festivales tambi&eacute;n tienen precios m&aacute;s asequibles, que permiten que acuda p&uacute;blico que se queda fuera de eventos mucho m&aacute;s grandes. Adem&aacute;s, se ofrecen actividades vinculadas al baile, al deporte y al ocio al aire libre. Para ellos, &ldquo;un festival urbano adem&aacute;s de ocio genera comunidad y permite descubrir nuevas referencias musicales&rdquo;. Una de las razones para celebrarlo en las instalaciones municipales de siempre responde tambi&eacute;n al impulso del p&uacute;blico, pues &ldquo;mucha gente ha seguido preguntando cu&aacute;ndo volv&iacute;a el Slap! al camping&rdquo;. &ldquo;Pero en realidad, otro objetivo importante es recuperar el hueco que representaba este evento a nivel de programaci&oacute;n de m&uacute;sicas de ra&iacute;z afroamericana y el descubrimiento de nuevas propuestas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la recaudaci&oacute;n de fondos y el apoyo del p&uacute;blico, patrocinadores como Cervezas &Aacute;mbar y la Fundaci&oacute;n Caja Rural, junto al propio Camping Municipal de Zaragoza, siguen respaldando esta iniciativa y est&aacute;n interesados en que vuelva a celebrarse.
    </p><p class="article-text">
        La promotora reconoce que &ldquo;siguen existiendo v&iacute;as de apoyo y espacios de colaboraci&oacute;n con las instituciones. El problema es que, en el caso de Slap!, el tipo de apoyo actual no permite sostener el festival tal y como se hab&iacute;a construido hist&oacute;ricamente, con sus d&iacute;as de actividades, acampada y conciertos diurnos que permiten las instalaciones municipales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ellos, el objetivo es volver a poner en marcha &ldquo;un festival con 15 a&ntilde;os de historia, que la ciudad reconoce como suyo, que genera comunidad, activa un espacio p&uacute;blico como el Camping y puede aportar una propuesta musical y cultural diferente dentro de Zaragoza. No se trata solo de recuperar un evento, sino de recuperar una forma de vivir la m&uacute;sica en la ciudad&rdquo;. Recalcan que tienen una actitud abierta, &ldquo;tendiendo la mano a las instituciones, a los patrocinadores y a las entidades que quieran formar parte de esta vuelta. Ojal&aacute; podamos acceder tambi&eacute;n a las ayudas de concurrencia competitiva, porque eso nos permitir&iacute;a sacar adelante esta edici&oacute;n con mejores condiciones y pensar ya en 2027 con una base m&aacute;s s&oacute;lida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitana Enciso Membrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/festival-independiente-zaragoza-busca-recursos-economicos-perder-respaldo-logistico-municipal_1_13213788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 22:21:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f439b5a0-3590-49c0-b532-e7190733198e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7767475" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f439b5a0-3590-49c0-b532-e7190733198e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7767475" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un festival independiente de Zaragoza busca recursos económicos tras perder el respaldo logístico municipal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f439b5a0-3590-49c0-b532-e7190733198e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festivales,Música,Ayuntamiento de Zaragoza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los trastornos alimentarios crecen en Aragón: pocas unidades hospitalarias y afectados cada vez más jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/trastornos-alimentarios-crecen-aragon-unidades-hospitalarias-afectados-vez-jovenes_1_13169218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d81f28-f4fa-44aa-91f0-04d88f17c317_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los trastornos alimentarios crecen en Aragón: pocas unidades hospitalarias y afectados cada vez más jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la comunidad solo existen cuatro camas de hospitalización completa para estas enfermedades, y seis de hospital de día que se cierra en verano. Los profesionales alertan de casos en menores de nueve o diez años, al tiempo que aumetan los casos de bulimia en adultos 
</p><p class="subtitle">Los trastornos de conducta alimentaria en Navidad: “Es importante no hablar de la comida y el aspecto físico”
</p></div><p class="article-text">
        Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), como la anorexia o la bulimia nerviosa, son enfermedades complejas que suponen un alto riesgo para la integridad f&iacute;sica y mental de las personas y afectan tambi&eacute;n a su entorno cercano. En Arag&oacute;n, la atenci&oacute;n hospitalaria dispone de recursos limitados &mdash;cuatro camas de hospitalizaci&oacute;n completa y seis plazas en hospital de d&iacute;a&mdash; en un contexto en el que, seg&uacute;n alertan los profesionales, la presi&oacute;n est&eacute;tica influye en su desarrollo y los casos se detectan a edades cada vez m&aacute;s tempranas, incluso en menores de nueve o diez a&ntilde;os, mientras aumentan tambi&eacute;n los diagn&oacute;sticos de bulimia en adultos.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Pedro Manuel Ruiz ha sido durante a&ntilde;os responsable de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) para menores del Hospital Cl&iacute;nico de Zaragoza. Junto a otros profesionales, en 2022 particip&oacute; en la elaboraci&oacute;n de la gu&iacute;a de detecci&oacute;n temprana de TCA, el programa Zarima, dirigida a pacientes menores de edad. Este recurso, accesible online, est&aacute; orientado a la prevenci&oacute;n en el &aacute;mbito escolar y a la formaci&oacute;n de otros profesionales, como monitores de tiempo libre, educadores sociales o personal formativo.
    </p><p class="article-text">
        Ruiz explica la evoluci&oacute;n de los casos atendidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: &ldquo;Tras la pandemia aumentaron las personas afectadas, y de los 70 casos en 2019 se pas&oacute; a 140 en 2021, un registro hist&oacute;rico en nuestra UTCA de referencia para menores de todo Arag&oacute;n. Los casos atendidos por la unidad se duplicaron en los meses de aislamiento por el COVID, aunque ahora en 2025 han vuelto a bajar a menos de 100. El problema es que tambi&eacute;n ha bajado la edad de inicio de estas enfermedades, antes aparec&iacute;an sobre los 16 y ahora es a los 12 o 13 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la evoluci&oacute;n de los pacientes, alrededor del 65% logra superar el trastorno a los cinco a&ntilde;os del inicio del tratamiento. Los indicadores de recuperaci&oacute;n incluyen &ldquo;un peso dentro de normalidad, el &iacute;ndice de masa corporal entre 18 y 24,9 Kg/M2, una conducta alimentaria sin patolog&iacute;a, con dieta variada y en compa&ntilde;&iacute;a disfrutando de los alimentos y el momento relacional, eutimia (estabilidad emocional) y una buena aceptaci&oacute;n corporal y desarrollo emocional y relacional.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">Detonantes multifactoriales y comorbilidad</h2><p class="article-text">
        Tanto Ruiz como el psic&oacute;logo Juan Novel coinciden en que los TCA tienen causas m&uacute;ltiples, que pueden agruparse en factores individuales, sociales y familiares. Entre los detonantes m&aacute;s frecuentes se&ntilde;alan el acoso, el bullying, acontecimientos vitales estresantes, duelos o traumas previos. Adem&aacute;s, es habitual la comorbilidad con otros problemas de salud mental. Ambos profesionales explican que &ldquo;van aparejados con depresi&oacute;n, ansiedad, autolesiones no suicidas, trastornos de d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, de conductas obsesivas, del espectro autista (TOC, TDAH, TEA) o de neurodesarrollo, y los de personalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el psic&oacute;logo Juan Novel, que trabaja con pacientes adolescentes y adultos, la presi&oacute;n est&eacute;tica actual influye de forma directa en la aparici&oacute;n de estos trastornos: &ldquo;Encontramos pacientes cada vez m&aacute;s j&oacute;venes, con una media de edad de doce a&ntilde;os pero hemos tenido incluso casos de diez y realizamos intervenciones para que los pacientes reconozcan que tienen un problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, se&ntilde;ala que influye &ldquo;el modelo de belleza actual, que ejerce presi&oacute;n social especialmente en las mujeres y adolescentes con referentes sociales muy j&oacute;venes, m&uacute;sicos, actrices, cantantes, o campa&ntilde;as publicitarias con modelos con delgadez extrema o intervenciones quir&uacute;rgicas que generan un ideal de belleza inalcanzable&rdquo;. Tambi&eacute;n apunta a la recuperaci&oacute;n de &ldquo;ideales de belleza de &eacute;pocas pasadas&rdquo;, como la &ldquo;delgadez extrema de los a&ntilde;os noventa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo a&ntilde;ade que esta presi&oacute;n tambi&eacute;n afecta a los adultos, con &ldquo;imposiciones del &rdquo;cuerpo fit&ldquo; o estar en forma y hacer mucho deporte pensando en ejercitarse para luego poder comer. Relata que los psic&oacute;logos encuentran conductas de &rdquo;ortorexia, o adicci&oacute;n al deporte; contabilizar las calor&iacute;as u obsesi&oacute;n por comer sano. La presi&oacute;n est&eacute;tica en nuestra sociedad es muy potente: por eso hablamos de gordofobia o encontramos estos casos de adicci&oacute;n al deporte&ldquo;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ruiz recuerda que los TCA son enfermedades psicosom&aacute;ticas relacionadas con &ldquo;el manejo de emociones negativas, el control y la identidad. Suelen ser m&aacute;s frecuentes en personalidades perfeccionistas obsesivas-evitativas en anorexia restrictiva, o con inestabilidad emocional e impulsividad en cuadros compulsivos y o purgativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El abordaje de estos trastornos es multidisciplinar, con equipos integrados por psicolog&iacute;a, psiquiatr&iacute;a, nutrici&oacute;n, enfermer&iacute;a y trabajo social, y terapias de car&aacute;cter motivacional y cognitivo-conductual, muchas de ellas basadas en la familia. Pese a su complejidad, los profesionales coinciden en que se trata de un trabajo &ldquo;muy gratificante&rdquo;, con dos de cada tres pacientes recuperados.
    </p><p class="article-text">
        Ruiz subraya adem&aacute;s la importancia de la prevenci&oacute;n y destaca que el programa Zarima, impulsado junto al Instituto Aragon&eacute;s de la Juventud, ha sido pionero en Espa&ntilde;a. Su aplicaci&oacute;n en Arag&oacute;n, Cantabria, Galicia y Canarias ha demostrado su eficacia mediante un ensayo cl&iacute;nico aleatorizado, con una disminuci&oacute;n de casos en el grupo de intervenci&oacute;n al a&ntilde;o de seguimiento.
    </p><h2 class="article-text">Falta de medios y continuidad asistencial</h2><p class="article-text">
        El psiquiatra Daniel P&eacute;rez describe una evoluci&oacute;n similar en adultos, con &ldquo;casos disparados durante la pandemia por el estr&eacute;s a&ntilde;adido a los pacientes en tratamiento, y muchos m&aacute;s casos nuevos&rdquo;. Actualmente, los nuevos diagn&oacute;sticos han vuelto a niveles &ldquo;similares a los de 2019, pero la suma total es mayor y tambi&eacute;n se est&aacute;n dando m&aacute;s en adultos, por trastorno por atrac&oacute;n y en hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Arag&oacute;n, el tratamiento hospitalario de los TCA cuenta con cuatro camas de hospitalizaci&oacute;n completa y seis plazas en hospital de d&iacute;a, con horario de 09:00 a 14:30. En el caso de pacientes mayores de edad, P&eacute;rez a&ntilde;ade que &ldquo;uno de los traumas detonantes puede ser una agresi&oacute;n sexual en todas sus variantes&rdquo;, una situaci&oacute;n que podr&iacute;a afectar a entre el 30% y el 60% de las mujeres con TCA.
    </p><p class="article-text">
        El especialista recuerda que &ldquo;son enfermedades muy peligrosas a nivel f&iacute;sico y mental con un alto grado de mortalidad, y tambi&eacute;n asociadas a lesiones (cortes)&rdquo;. Asimismo, advierte de los efectos de la falta de continuidad asistencial: las pacientes no mantienen el mismo psiquiatra durante su tratamiento y &ldquo;asisten a un continuo desfile de profesionales, con periodos donde suelen quedar plazas sin sustituir durante varios meses, y recortes en verano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodo estival, a&ntilde;ade, es &ldquo;una &eacute;poca especialmente sensible para estos trastornos y donde perdemos porque se cierra el Hospital de D&iacute;a al no sustituir al personal en vacaciones.&rdquo; Aunque coincide en que se trata de un trabajo enriquecedor cuando los pacientes se recuperan, se&ntilde;ala que uno de los principales retos es que logren reconstruir un proyecto vital, ya que la enfermedad &ldquo;afecta a todas las partes de la vida, parejas, familia, carrera laboral. Es una carrera de fondo&rdquo;. Tambi&eacute;n apunta a la falta de recursos adicionales, como &ldquo;pisos asistidos donde residir o nutricionista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de alerta y detecci&oacute;n temprana</h2><p class="article-text">
        Los signos de alerta pueden ser variados. Ruiz recomienda vigilar &ldquo;cambios de peso; prolongaci&oacute;n del tiempo de comidas; saltarse comidas; evitar grasas o hidratos de carbono; comer solo alimentos diet, light o saludables; ir al ba&ntilde;o siempre tras comer; cortar alimentos en trozos peque&ntilde;os y removerlos en el plato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez advierte de que estas conductas pueden pasar desapercibidas en fases iniciales: &ldquo;obvias y muy f&aacute;ciles, pero es una trampa. Cuando se descubre un TCA normalmente ya es antiguo y casi siempre lleva meses instaurado. Al principio es sutil, comer sano, mejorar la alimentaci&oacute;n y cosas similares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Insiste en que la &ldquo;trampa&rdquo; reside en que los pacientes &ldquo;se obsesionan con la alimentaci&oacute;n, y el deseo de control se convierte en otra cosa. Se pasa a considerar que no comer est&aacute; bien y comer est&aacute; mal. No comer es sin&oacute;nimo de controlar.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la gu&iacute;a del programa Zarima, la Fundaci&oacute;n APE y el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria de Arag&oacute;n encargaron en 2023 a la empresa zaragozana Imascono el desarrollo de una aplicaci&oacute;n para adaptar el test SCOFF de detecci&oacute;n temprana a un formato m&aacute;s accesible e intuitivo. ApeTest es un proyecto piloto gamificado en el que los estudiantes responden a las preguntas del cuestionario SCOFF &mdash;acr&oacute;nimo en ingl&eacute;s de Sick, Control, One, Fat y Food&mdash;, que eval&uacute;an aspectos como los v&oacute;mitos, el control de la ingesta, la p&eacute;rdida de peso, la percepci&oacute;n corporal o la preocupaci&oacute;n por la comida. Dos respuestas afirmativas constituyen una se&ntilde;al de alerta. La herramienta se ha utilizado ya en pruebas de detecci&oacute;n en varios centros educativos, con la participaci&oacute;n de alrededor de 800 estudiantes de secundaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitana Enciso Membrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/trastornos-alimentarios-crecen-aragon-unidades-hospitalarias-afectados-vez-jovenes_1_13169218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 22:18:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/84d81f28-f4fa-44aa-91f0-04d88f17c317_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="23804" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/84d81f28-f4fa-44aa-91f0-04d88f17c317_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="23804" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los trastornos alimentarios crecen en Aragón: pocas unidades hospitalarias y afectados cada vez más jóvenes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/84d81f28-f4fa-44aa-91f0-04d88f17c317_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Anorexia,Bulimia,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra manera de publicar, autoras jóvenes que retoman el amor por el papel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/manera-publicar-autoras-jovenes-retoman-amor-papel_1_13092565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b44aa45-28c3-4830-bd3f-080aa5e7e5db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otra manera de publicar, autoras jóvenes que retoman el amor por el papel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una de las librerías especializadas zaragozanas, La Montonera, varias autoras jóvenes hallan un espacio para comercializar y presentar sus fanzines</p></div><p class="article-text">
        La Montonera es una peque&ntilde;a librer&iacute;a especializada, en el barrio de San Pablo, donde se cuida la parte comercial, pero tambi&eacute;n las actividades de diversos tipos en torno al mundo del libro. Su due&ntilde;o es Ra&uacute;l Royo, quien la inaugur&oacute; poco despu&eacute;s de la pandemia; y con el apoyo y colaboraci&oacute;n de diversos profesionales adem&aacute;s de dos presentaciones a la semana, alberga cuatro tipos diferentes de clubs de lectura, tres talleres de escritura y otras actividades. Es un establecimiento muy peque&ntilde;o y llama la atenci&oacute;n al programar tantas actividades literarias. 
    </p><p class="article-text">
        Desde principios de 2026, Royo est&aacute; comercializando y organizando presentaciones de autoras j&oacute;venes de fanzines. Primero fue el nuevo libro de la autora de fanzines Andrea Galaxina, presentado en febrero, editado por la editorial independiente sevillana Barret. Y desde hace semanas, 'Un lugar', autoeditado y que no entra en la idea com&uacute;n preconcebida de un fanzine realizado a base de collages y fotocopias, sino que se trata de un formato m&aacute;s art&iacute;stico, cuidado y pensado, realizado por dos autoras y una ilustradora, que se presentar&aacute; el lunes 30 de marzo. Las autoras y el librero explican el cari&ntilde;o por el papel y la situaci&oacute;n actual de las librer&iacute;as especializadas y la escritura novel. 
    </p><h2 class="article-text">Un lugar&nbsp;</h2><p class="article-text">
        'Un lugar' es una peque&ntilde;a recopilaci&oacute;n de cuentos que gira en torno a una poblaci&oacute;n imaginaria, pero que puede ser reconocible e incluso universal. Est&aacute;n escritos por Marina Arrabal y Clara del Rey, y acompa&ntilde;ados de las ilustraciones de Mila Vicente S&aacute;ez. Se trata de una peque&ntilde;a publicaci&oacute;n muy art&iacute;stica, desplegable, con tapas de azul ultramar de un papel m&aacute;s pesado y papel reciclado e ilustraciones muy cuidadas. Marina Arrabal explica como fue el origen: &ldquo;Clara y yo nos conocimos en un taller de escritura online, y despu&eacute;s comparando un carnet de biblioteca de 1994 en mi perfil de Instagram, ella ten&iacute;a uno igual. Resulta que hab&iacute;amos sido ni&ntilde;as en el mismo pueblo y lo hab&iacute;amos abandonado para ir a estudiar la misma carrera en la misma universidad, aunque en a&ntilde;os distintos. Desde que dejamos de vivir all&iacute; ninguna lo reconocemos como nuestro lugar&rdquo;. Desde esta perspectiva surgi&oacute; este fanzine: &ldquo;Dos ni&ntilde;as que viven en un pueblo, lo recorren, juegan, se apoderan de &eacute;l. Escribimos desde el recuerdo, pero tambi&eacute;n intentando que ese lugar fuera universal, podr&iacute;a haber pasado en cualquier pueblo. Al acabar los textos, buscamos a una artista local para que se encargase de la parte pl&aacute;stica. Nos pareci&oacute; que Mila ten&iacute;a la sensibilidad perfecta, conect&oacute; enseguida con el proyecto y pronto empezamos a darle forma&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d49d7442-373d-4931-bb75-033ccb0863a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d49d7442-373d-4931-bb75-033ccb0863a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d49d7442-373d-4931-bb75-033ccb0863a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d49d7442-373d-4931-bb75-033ccb0863a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d49d7442-373d-4931-bb75-033ccb0863a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d49d7442-373d-4931-bb75-033ccb0863a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d49d7442-373d-4931-bb75-033ccb0863a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fanzine &#039;Un lugar&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fanzine &#039;Un lugar&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Clara del Rey trabaja como correctora de textos y explica las dificultades que ha tenido para mantener la motivaci&oacute;n a la hora de escribir estos relatos. &ldquo;Empec&eacute; con este proyecto sin mucha fe en que saliera adelante. Ten&iacute;a implantada muy hondo esa falsa creencia de que hay escritores <em>de verdad</em> y escritores <em>amateur</em>; los primeros tienen talento, capital cultural, disciplina, h&aacute;bito de planificaci&oacute;n y capacidad de sentarse jornadas largu&iacute;simas a escribir su proyecto. Luego, estamos las otras, que escribimos un poco cuando podemos y dejamos todo a medias.&rdquo; Afortunadamente su compa&ntilde;era le anim&oacute;: &ldquo;Marina daba por hecho que el proyecto saldr&iacute;a, yo decid&iacute; engancharme al carro porque no ten&iacute;a nada que perder. Si acaso, cualquier cosa que consigui&eacute;ramos ser&iacute;an ganancias: escribir m&aacute;s, pasar el rato, fabricar algo chulo. Cuando se uni&oacute; Mila con las ilustraciones me di cuenta de que realmente &iacute;bamos a hacer un objeto, y ya adoptamos la &eacute;tica del DIY o Hazlo t&uacute; mismo, y tambi&eacute;n la del DIWO (Do it with others), quiz&aacute;s sola no puedas, pero con amigas s&iacute;.&rdquo;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Deslocalizar la poblaci&oacute;n para escribir los cuentos&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Clara del Rey afirma que mira su fanzide &ldquo;desde una &oacute;ptica deleuziana seg&uacute;n la cual hay procesos de territorializaci&oacute;n tanto en el marco de los cuentos y collages como entre nosotras&rdquo;: &ldquo;El territorio de 'Un lugar' es algo m&aacute;s que la suma de sus elementos, son las posibles interacciones que se dan entre ellos. En nuestro caso, es un territorio de clima continental, sin etapas dulces, y por lo tanto hostil. Ese eje determina la obra y la organiza en dos, no por azar, sino porque los comportamientos de los ni&ntilde;os, de los animales, de los hitos geogr&aacute;ficos o narrativos &mdash;la casa abandonada, el r&iacute;o seco, la bruja, la santurrona, el cerro&mdash; var&iacute;an con la alteraci&oacute;n de la temperatura&rdquo;. Las tres crecieron en el mismo pueblo de La Mancha: &ldquo;Mila y Marina nacieron all&iacute; y a&uacute;n tienen contacto con el municipio, yo viv&iacute; all&iacute; de los 6 a los 18 y luego no volv&iacute; m&aacute;s hasta el verano de 2025, cuando nos juntamos para hacer esto. M&aacute;s que el municipio, para m&iacute; es importante el territorio que se fue dibujando entre nosotras mientras desarrollamos la obra: un territorio de tres elementos que de seguro no habr&iacute;an creado as&iacute; en solitario; 'Un Lugar' es un fanzine colectivo total, veo las voces muy armonizadas, estamos haciendo lo mismo, eso me gusta mucho&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Autoedici&oacute;n, elecci&oacute;n del formato y fabricaci&oacute;n&nbsp;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Clara y yo conectamos enseguida a nivel creativo, compartimos muchas referencias. Nos apetec&iacute;a hacer algo juntas. Las coincidencias en nuestros pasados eran tan grandes que no pudimos evitar fijarnos en ellas para iniciar un proyecto, as&iacute; que no tardamos mucho en empezar a escribir&rdquo;, explica Marina Arrabal. El proyecto surgi&oacute; &ldquo;de manera org&aacute;nica&rdquo; a lo largo de un a&ntilde;o en el que intercambiaron textos e ideas, hasta un d&iacute;a en el que le dieron forma: &ldquo;Durante los meses siguientes, Mila cre&oacute; los collages y construimos la maqueta. Despu&eacute;s empezamos a trabajar con la imprenta, haciendo pruebas y seleccionando materiales. Hicimos fotograf&iacute;as y creamos todo el m&aacute;rketing alrededor. Tardamos m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio en tener la publicaci&oacute;n en la mano.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Las tres ten&iacute;an claro que ten&iacute;an tener el control de todas las fases del proyecto, lo que implica la autoedici&oacute;n. &ldquo;No quer&iacute;amos forzar la extensi&oacute;n ni sacrificar el formato de la maqueta. Hemos elegido todo: desde las tipograf&iacute;as de letras a los papeles utilizados, pasando por cada detalle de estilo y de edici&oacute;n en los textos. Publicar con una editorial cl&aacute;sica puede tener grandes ventajas y resultar menos trabajoso, pero hay que hacer cesiones para adaptarse a la l&iacute;nea editorial. Estamos seguras de que si hubi&eacute;ramos hecho un libro con una editorial el formato habr&iacute;a sido diferente y no habr&iacute;amos aprendido tanto&rdquo;, explica Arrabal. La elecci&oacute;n de los papeles o el trabajo con el color es parte fundamental de la obra, algo que, seg&uacute;n explica Mila Vicente S&aacute;ez, ha sido posible al hacerlo de forma independiente: &ldquo;No s&eacute; si se podr&iacute;a hacer con una editorial peque&ntilde;a, de este modo hemos sido bastante libres&rdquo;. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd26d8bd-a87f-4258-9e31-95348c146e0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd26d8bd-a87f-4258-9e31-95348c146e0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd26d8bd-a87f-4258-9e31-95348c146e0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd26d8bd-a87f-4258-9e31-95348c146e0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd26d8bd-a87f-4258-9e31-95348c146e0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fd26d8bd-a87f-4258-9e31-95348c146e0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fd26d8bd-a87f-4258-9e31-95348c146e0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fanzine &#039;Un lugar&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fanzine &#039;Un lugar&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Clara del Rey considera que &ldquo;este es un objeto delicado y laborioso. Interior y cubierta est&aacute;n impresos en materiales de composici&oacute;n y gramaje distinto&rdquo; La cubierta, m&aacute;s r&iacute;gida, tiene cuatro pliegues. A su vez, cada una de las siete hojas del interior presenta tres pliegues que deben hacerse a mano por su orientaci&oacute;n: &ldquo;Con eso se consigue un efecto mapa muy chulo, pero que encarece bastante la unidad. No sabr&iacute;a decir cu&aacute;l ser&iacute;a el coste total del proyecto si inclu&iacute;mos los viajes que hemos hecho para reunirnos, las horas de trabajo, las horas de reuniones&hellip; pero sobrepasa de largo los supuestos &rdquo;beneficios&ldquo;. Si el objetivo de hacer un fanzine es el lucro, no renta, sale a p&eacute;rdidas. Por suerte, para nosotras no lo era, adem&aacute;s afortunadamente agotamos la primera tirada de 120 ejemplares d&aacute;ndolo a conocer en redes sociales y por el boca oreja&rdquo;. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una librer&iacute;a no es solo un expendedor de libros&nbsp;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El fanzine es en muchas ocasiones un &aacute;mbito de experimentaci&oacute;n muy creativo, en sus formas de narrar, editar, y a la hora de construir el objeto. Los coleccionaba ya de antes, y me parec&iacute;a que ten&iacute;a sentido tener un peque&ntilde;o espacio en la librer&iacute;a para las autoras y autores de fanzines, donde adem&aacute;s de comercializarlos puedan tener un punto de encuentro y referencia&rdquo;, explica Ra&uacute;l Royo. En su caso, &ldquo;desde el principio al idear el proyecto, y fij&aacute;ndome en otras librer&iacute;as que admiraba, entend&iacute; que las librer&iacute;as peque&ntilde;as no son un mero expendedor de libros, sino un espacio cultural en torno al mundo editorial. Lo que procuro es, junto a las colaboradoras de los clubs de lectura y el resto de actividades, ser un punto de encuentro para lectores o amantes de la literatura creando una comunidad. Me parece que esta parte presencial donde puedes acudir, con todo el respeto por las redes sociales, cuya carga de trabajo encima asumo individualmente, es mucho m&aacute;s interesante y con m&aacute;s contrapartidas y beneficios, que los lectores nunca van a encontrar en una cadena, franquicia o gran superficie&rdquo;. La Montonera por un lado realiza las presentaciones de libros, casi siempre junto a los autores, y luego los clubs de lectura y talleres de escritura: &ldquo;Tambi&eacute;n programamos actividades de otro tipo si alguien necesita el espacio para recitales de poes&iacute;a, o incluso m&uacute;sica en directo acompa&ntilde;ando. Ahora tenemos dos clubs de lectura de narrativa, otro de ciencia ficci&oacute;n, y uno de lecturas de filosof&iacute;a. Acabamos de empezar otro grupo de lecturas de ensayo, hay un taller de narrativa joven, otro taller de escritura de poes&iacute;a y tambi&eacute;n un taller de escritura entre mujeres. De manera online colaboramos con un club de literatura argentina&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas a los que se enfrenta un autor o autora novel para conseguir que se le publique &ldquo;son similares, tenga la edad que tenga&rdquo;, explica el librero: &ldquo;Adem&aacute;s de escribir bien, uno de los obst&aacute;culos es acceder a los circuitos editoriales con sus reglas, ubicaciones y privilegios geogr&aacute;ficos, que pueden limitar la mirada de los editores. Hay v&iacute;as m&aacute;s proletarias que tienen que ver con presentarse a diferentes concursos y esperar que eso sirva&hellip; O ya pasar a autopublicarse. Lo cierto es que en el mundo de la autopublicaci&oacute;n hay pr&aacute;cticas virtuosas pero desgraciadamente tambi&eacute;n predatorias. Adem&aacute;s, hoy en d&iacute;a es muy f&aacute;cil que a un influencer, por cualquier raz&oacute;n, se le proponga hacer un libro. O si ya eres considerado escritor, y tambi&eacute;n tienes otra vida y te dedicas un poco a la promoci&oacute;n personal y las redes sociales, la realidad es que tienes acceso a un tipo de editoriales m&aacute;s grandes.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        La Montonera es un proyecto unipersonal: &ldquo;Es una carga que asumo solo, un poco como hombre-orquesta, pues tambi&eacute;n hago el dise&ntilde;o de la carteler&iacute;a, o el mantenimiento del local, que me ocupa bastante tiempo&rdquo;. Le gustar&iacute;a mejorar la gesti&oacute;n de redes, pero &ldquo;prefiero cuidar la parte presencial y social, para m&iacute; insisto en que la parte principal es la offline, cuando la gente acude, y las redes solo sirven para atraer un poco al p&uacute;blico o informarles, porque el cuidado y la atenci&oacute;n es lo que nos diferencia a las librer&iacute;as peque&ntilde;as frente a los grandes establecimientos capitalistas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitana Enciso Membrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/manera-publicar-autoras-jovenes-retoman-amor-papel_1_13092565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 21:13:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3b44aa45-28c3-4830-bd3f-080aa5e7e5db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7973860" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3b44aa45-28c3-4830-bd3f-080aa5e7e5db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7973860" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Otra manera de publicar, autoras jóvenes que retoman el amor por el papel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3b44aa45-28c3-4830-bd3f-080aa5e7e5db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zaragoza y sus salas de música en directo: "La oferta de grupos que piden tocar es mayor de la que podemos absorber"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/zaragoza-salas-musica-directo-oferta-grupos-piden-tocar-mayor-absorber_1_13000922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b11453f-aab6-49ea-9087-cf25a7451999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zaragoza y sus salas de música en directo: &quot;La oferta de grupos que piden tocar es mayor de la que podemos absorber&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Programadores y propietarios de locales en la capital aragonesa reflexionan sobre el estado de la música en directo: “La experiencia nos dice que quizá no haya mayores aforos por escasez de demanda”. Solo Aragón en Vivo programa más de 1.500 conciertos al año
</p></div><p class="article-text">
        Zaragoza mantiene una programaci&oacute;n musical activa durante todo el a&ntilde;o, que combina salas de peque&ntilde;o y mediano formato, microfestivales y colectivos autogestionados. La asociaci&oacute;n Arag&oacute;n en Vivo agrupa 17 salas en la comunidad, 14 de ellas en la capital. Entre estas destaca La Lata de Bombillas, que en 2025 celebr&oacute; su 25 aniversario con conciertos de bandas y artistas como Nacho Vegas, Tulsa, Hidrogenesse, Sidonie, Erin Memento, Joe Crep&uacute;sculo, Mujeres o Los Bengala, casi cada fin de semana. En octubre de 2025 recibi&oacute; un premio BIME por su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Javier Benito, propietario de La Lata de Bombillas y presidente de la asociaci&oacute;n Arag&oacute;n en Vivo, pone en valor los buenos resultados y la profesionalidad de las salas de gesti&oacute;n privada, aunque matiza que &ldquo;entre todas las salas de la asociaci&oacute;n se han programado m&aacute;s de 1.500 conciertos este a&ntilde;o. No hay mucho m&aacute;s margen de aumento y, personalmente, creo que tampoco es bueno saturar las agendas. Creo que estamos en muy buenas cifras&rdquo;. Para Benito, &ldquo;quiz&aacute;s sea mejor centrarse en la calidad que en la cantidad. Seleccionar a&uacute;n m&aacute;s lo que programamos en nuestras salas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Rock &amp; Blues, Pablo Cano indica que en 2025 se organizaron 220 conciertos, &ldquo;una cifra m&aacute;s cercana a Madrid o Barcelona que a Zaragoza&rdquo;. Cano reconoce que, aunque la idea ser&iacute;a reducir el n&uacute;mero de conciertos, &ldquo;la demanda de las bandas y del p&uacute;blico mantiene la agenda&rdquo;. La sala lleva a&ntilde;os registrando &ldquo;overbooking&rdquo;, con m&aacute;s peticiones de tocar que horarios disponibles.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo CSA (Centro Social Autogestionado), especializado en hardcore, post-hardcore y punk, asegura que ha programado unos seis conciertos al mes en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Seg&uacute;n el colectivo, &ldquo;tenemos muchas bandas que quieren tocar y no podemos darles salida asign&aacute;ndoles fechas. Ojal&aacute; hubiese m&aacute;s gente queriendo montar conciertos, en lugar de tocar. Podr&iacute;amos programar m&aacute;s cosas&rdquo;. Por su parte, La Casa del Loco, con Chema Ant&iacute;podas como programador durante casi 30 a&ntilde;os, recuerda que &ldquo;pocos artistas viven de los derechos y sus discos, as&iacute; que tienen que salir a la carretera todo el a&ntilde;o y no solo en verano&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mujeres programadoras y artistas</strong></h2><p class="article-text">
        La presencia femenina en la programaci&oacute;n todav&iacute;a es minoritaria, aunque existen ejemplos destacados. En Arrebato, un colectivo mixto organiza tanto conciertos de grupos femeninos como otros tipos de actividades, aunque admiten que &ldquo;no somos ajenos a la masculinidad que reina en el mundo musical&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/424061c4-3d20-4f7b-9bd1-70ad7c28faa6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/424061c4-3d20-4f7b-9bd1-70ad7c28faa6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/424061c4-3d20-4f7b-9bd1-70ad7c28faa6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/424061c4-3d20-4f7b-9bd1-70ad7c28faa6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/424061c4-3d20-4f7b-9bd1-70ad7c28faa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/424061c4-3d20-4f7b-9bd1-70ad7c28faa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/424061c4-3d20-4f7b-9bd1-70ad7c28faa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sala Creedence"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sala Creedence                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Moliner 7, abierta en 2018 y gestionada por Marta Canelo, programa actuaciones en ac&uacute;stico, jam sessions y otros eventos. Marta destaca que &ldquo;en estos casi ocho a&ntilde;os, nuestra sala ha sido el pistoletazo de salida para muchos cantautores y muchos grupos, que por primera vez han tocado en un escenario profesional, con un equipo profesional&rdquo;. Tambi&eacute;n abren actividades a otras disciplinas, como la literatura, con eventos donde personas jubiladas leen sus relatos ante el p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En La Casa del Loco estiman que actualmente entre un 35% y un 40% de los artistas programados son mujeres, una proporci&oacute;n superior a la de a&ntilde;os anteriores. El microfestival Zaragozafelizfeliz ha cuidado la paridad en sus carteles, y en 2025 su cabeza de cartel fueron las madrile&ntilde;as Hinds, con giras internacionales y colaboraciones con artistas como Beck. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n del festival, &ldquo;todav&iacute;a hay gente que no ha cambiado el chip y siguen sin chirriar carteles totalmente masculinos, por desgracia. Y a nivel de programadoras y salas, apenas hay mujeres. El relevo s&iacute; ha llegado a los grupos, donde cada vez hay m&aacute;s chicas tocando respecto a hace diez a&ntilde;os, generando feedback y ejemplo de diversidad en el p&uacute;blico. Pero esto no se nota en el resto del sector. Mucha gente joven que viene a nuestro peque&ntilde;o festival no encuentra lugares ni condiciones para tomar el relevo. Nadie joven se plantea abrir un bar musical o una sala de conciertos a d&iacute;a de hoy&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La necesidad de salas intermedias</strong></h2><p class="article-text">
        En cuanto a aforos intermedios, Javier Benito subraya que &ldquo;en las reuniones de la asociaci&oacute;n nacional en nuestros congresos de ACCES siempre se comenta el vac&iacute;o que hay entre las salas de peque&ntilde;o formato y las intermedias de entre 450 o 500 plazas. M&aacute;s all&aacute; del Teatro de las Esquinas y Oasis, no hay ninguna sala de aforo superior a 1.000 personas. Hablo siempre de salas de gesti&oacute;n privada. Creo que no hay un ratio l&oacute;gico entre poblaci&oacute;n y aforos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35aa5151-a81c-46d0-9369-63f18498f786_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35aa5151-a81c-46d0-9369-63f18498f786_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35aa5151-a81c-46d0-9369-63f18498f786_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35aa5151-a81c-46d0-9369-63f18498f786_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35aa5151-a81c-46d0-9369-63f18498f786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35aa5151-a81c-46d0-9369-63f18498f786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/35aa5151-a81c-46d0-9369-63f18498f786_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Público en Rock and Blues"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Público en Rock and Blues                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El cierre del centro musical Las Armas supuso &ldquo;perder un pulm&oacute;n cultural tremendo en Zaragoza&rdquo;, seg&uacute;n explican desde Zaragozafelizfeliz, aunque sobreviven propuestas como Bombo y Platillo, el ciclo Retina y otras salas que sostienen la programaci&oacute;n. Por Las Armas pasaron bandas como &Eacute;l Mat&oacute; a un Polic&iacute;a Motorizado, Cigarettes after Sex, The Coral o Mark Lanegan. Chema Ant&iacute;podas destaca que &ldquo;en nuestra ciudad un aforo como La Riviera lo tiene el Auditorio, donde la sala Mozart tiene 1.500 plazas y la Multiusos 4.000. Aunque son salas municipales, los costes de producci&oacute;n son alt&iacute;simos. Esto impide que los promotores privados hagamos muchos conciertos all&iacute;. S&iacute; que ser&iacute;a bueno tener mayor variedad de aforos, pero con lo que tenemos llegamos a casi todo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Microfestivales y eventos independientes</strong></h2><p class="article-text">
        El microfestival Zaragozafelizfeliz, que en 2025 se celebr&oacute; en dos salas, Oasis y La Lata de Bombillas, programa adem&aacute;s conciertos durante todo el a&ntilde;o de grupos estatales de rock-pop, shoegaze o rock. Aunque se consideran amateurs, han logrado consolidar la programaci&oacute;n de grupos independientes y discogr&aacute;ficas peque&ntilde;as. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, &ldquo;la ciudad goza de buena salud musical gracias a las salas que programan m&aacute;s, venden m&aacute;s entradas y con m&aacute;s anticipaci&oacute;n que nunca&rdquo;. El festival detecta adem&aacute;s la tendencia de la &ldquo;cultura del eventismo&rdquo;, basada en publicitar directos generando ansiedad por perderse conciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Arrebato tambi&eacute;n organiza peque&ntilde;os festivales de uno o dos d&iacute;as y actividades durante las celebraciones de su barrio. &ldquo;A d&iacute;a de hoy tenemos todo cerrado hasta junio. La oferta de grupos que piden tocar es mucho mayor de la que podemos absorber&rdquo;, asegura el colectivo, que se define como &ldquo;un espacio principalmente orientado a la m&uacute;sica pero que tambi&eacute;n programa otro tipo de actividades&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Demanda del p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        En cuanto a la demanda real de p&uacute;blico, desde La Lata de Bombillas indican que &ldquo;la experiencia nos dice que quiz&aacute; no haya mayores aforos por escasez de demanda&rdquo;. Pablo Cano, de Rock &amp; Blues, subraya que &ldquo;se hace mucho esfuerzo y se programa seg&uacute;n demanda. Las salas no pueden hacer muchos experimentos, pues tus n&uacute;meros y gastos son los que son&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos de apoyo institucional, los espacios independientes destacan que la promoci&oacute;n p&uacute;blica es limitada. Zaragozafelizfeliz se&ntilde;ala que &ldquo;hay propuestas m&aacute;s apoyadas por instituciones locales que cuentan con promoci&oacute;n masiva, mientras las alternativas sobreviven con el boca a boca y redes sociales&rdquo;. Ant&iacute;podas coincide: &ldquo;Vamos a mejor en cuanto a promoci&oacute;n privada, pero a menos en promoci&oacute;n p&uacute;blica. A menudo se apoya a grandes promotoras de fuera de Arag&oacute;n, y la peque&ntilde;a industria musical local no crece lo suficiente. Desde hace diez a&ntilde;os, las salas han conseguido que el p&uacute;blico tome la asistencia a conciertos como parte habitual de su ocio, cuando antes era solo algo para entendidos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitana Enciso Membrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/zaragoza-salas-musica-directo-oferta-grupos-piden-tocar-mayor-absorber_1_13000922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 22:18:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2b11453f-aab6-49ea-9087-cf25a7451999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="42766" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2b11453f-aab6-49ea-9087-cf25a7451999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="42766" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Zaragoza y sus salas de música en directo: "La oferta de grupos que piden tocar es mayor de la que podemos absorber"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2b11453f-aab6-49ea-9087-cf25a7451999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gentrificación, desahucios silenciosos, racismo inmobiliario y expulsión vecinal: el reto habitacional en Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/gentrificacion-desahucios-silenciosos-racismo-inmobiliario-expulsion-vecinal-reto-habitacional-aragon_1_12923832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44470a34-0cbb-4574-bc00-927e8d546d92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gentrificación, desahucios silenciosos, racismo inmobiliario y expulsión vecinal: el reto habitacional en Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sindicatos y plataformas sociales alertan del impacto social del mercado residencial y reclaman medidas estructurales ante el aumento de la vulnerabilidad habitacional en la comunidad</p><p class="subtitle">19 activistas se arriesgan a entrar en prisión por intentar parar un desahucio en Zaragoza: “El miedo no nos frena”
</p></div><p class="article-text">
        Encontrar un piso de alquiler en Zaragoza no depende solo del nivel de ingresos. Para muchas personas migrantes o racializadas, el acceso a la vivienda se ve adem&aacute;s atravesado por lo que el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza define como &ldquo;un problema estructural que en muchos casos se une al racismo inmobiliario, presente en Zaragoza capital, en los dem&aacute;s municipios de Arag&oacute;n o el resto del Estado&rdquo;. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, &ldquo;las familias migrantes racializadas con rentas bajas, o profesionales precarios de segunda generaci&oacute;n, j&oacute;venes racializados ya nacidos en nuestro pa&iacute;s, sufren a diario este racismo inmobiliario con trabas, negativas o problemas por parte de los propietarios una vez alquilados los pisos&rdquo;. Incluso cuando el contrato ya est&aacute; firmado, a&ntilde;aden, &ldquo;las personas racializadas sufren negligencias por parte de los propietarios e incluso, en casos m&aacute;s extremos, acoso para que abandonen la vivienda seg&uacute;n la conveniencia del arrendador o situaciones peores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Junto a estas situaciones, otro fen&oacute;meno cada vez m&aacute;s frecuente son los llamados &ldquo;desahucios silenciosos&rdquo;, provocados igualmente por subidas repentinas del alquiler imposibles de asumir para los inquilinos. El sindicato explica que &ldquo;los denominamos desahucios silenciosos porque no se pide ayuda y se quedan fuera de nuestra organizaci&oacute;n&rdquo;. Estas personas acaban traslad&aacute;ndose cada vez m&aacute;s lejos hasta viviendas que pueden costearse, &ldquo;sin contactar con asociaciones, el sindicato o plataformas que puedan ayudarles, abandonando los barrios donde han estado residiendo durante bastante tiempo y perdiendo arraigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, desde el Sindicato de Inquilinas observan con preocupaci&oacute;n la gentrificaci&oacute;n del Casco Hist&oacute;rico de la capital aragonesa en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con barrios como El Gancho, donde existen viviendas en mal estado sin reparar que en muchos casos &ldquo;la propiedad reforma tras muchos a&ntilde;os de abandono para pedir precios mucho m&aacute;s elevados&rdquo;. Tambi&eacute;n les inquieta &ldquo;la proliferaci&oacute;n de pisos tur&iacute;sticos en zonas como San Pablo o La Magdalena, pues muchos de los edificios que se reparan o de nueva construcci&oacute;n en los solares de los antiguos se destinan a esta finalidad y ya no est&aacute;n disponibles para vecinos j&oacute;venes de estos barrios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso se reproduce tambi&eacute;n, seg&uacute;n denuncian, en manos de grandes tenedores como Blackstone, Sareb o entidades bancarias como Caixabank, que por un lado &ldquo;compran edificios donde van presionando a los vecinos con subidas de alquiler u otros m&eacute;todos para que los vayan abandonando hasta llegar a tener casos de desahucios que nos llegan al Sindicato&rdquo;. Adem&aacute;s, &ldquo;gestionan sus pr&eacute;stamos sin tener en cuenta la vulnerabilidad habitacional, situaciones que ante los impagos acaban igualmente en la p&eacute;rdida de la vivienda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Zaragoza, que tambi&eacute;n asesora y realiza gestiones, aseguran haber &ldquo;podido comprobar que las crisis de vivienda son c&iacute;clicas y que, cuando aumentan los alquileres, tambi&eacute;n aumenta la compra de vivienda, planteada para que la mayor&iacute;a de compradores deban endeudarse y, en el caso de los trabajadores m&aacute;s precarios, provocar una alta probabilidad de no poder pagar la hipoteca ante una p&eacute;rdida de capacidad econ&oacute;mica&rdquo;. Consideran que la vivienda sigue siendo &ldquo;una mercanc&iacute;a de gran valor que, lejos de proporcionar un hogar a los compradores, es usada como un activo que puedan rentabilizar quienes tengan varias unidades m&aacute;s y decidan colocarlas en el mercado inmobiliario para beneficiarse econ&oacute;micamente de otras personas que las alquilen o intenten comprarlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambas organizaciones analizan ahora las medidas anunciadas por el Gobierno central en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Para PAH Zaragoza, &ldquo;la medida de aplazamiento de algunos desahucios en la pr&aacute;ctica no garantiza la alternativa habitacional una vez que se producen, y depende de pactos parlamentarios coyunturales y no de las necesidades de las familias trabajadoras&rdquo;. Sobre la exenci&oacute;n del IRPF que beneficiar&aacute; a propietarios con viviendas alquiladas, la Plataforma entiende que &ldquo;es un regalo fiscal a los propietarios de varios pisos que pueden enriquecerse m&aacute;s, y que no hace nada por el derecho a la vivienda de quienes no poseen alguna como fuente de ingresos, dejando de lado a personas en riesgo habitacional y vulnerabilizadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n se extiende tambi&eacute;n a la situaci&oacute;n de la provincia de Huesca y a las viviendas de protecci&oacute;n oficial en la capital oscense &mdash;en el caso de Harineras, objeto de pol&eacute;mica&mdash;, donde PAH alerta de la &ldquo;proliferaci&oacute;n de vivienda tur&iacute;stica y alquileres temporales, tambi&eacute;n en el Pirineo, que impide que muchos trabajadores tengan un hogar normal, pues falta tanto vivienda asequible como vivienda protegida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a esta labor, la Plataforma denuncia que, por protestar durante el desahucio de una persona con una hipoteca contratada con Caixabank, &ldquo;19 compa&ntilde;eras de la PAH Zaragoza nos enfrentamos a m&aacute;s de 100.000 euros de multa con cargos de desorden p&uacute;blico y coacciones continuadas, a la espera de sentencia&rdquo;. Para la organizaci&oacute;n, se trata de un castigo a su labor &ldquo;plantando cara a los abusos bancarios, al poder financiero, a los especuladores grandes o peque&ntilde;os, personas o entidades, y a las instituciones que lo permiten. Nuestra actividad no solo no ha parado, sino que nos ha impulsado a seguir luchando todav&iacute;a con m&aacute;s firmeza y convicci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Varios&rdquo; desahucios al d&iacute;a </h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, ambas asociaciones afirman que el n&uacute;mero de desahucios de los que tienen conocimiento es de &ldquo;varios al d&iacute;a&rdquo;. Desde el Ayuntamiento de Zaragoza recuerdan que &ldquo;los desahucios son competencia de los jueces, que son quienes pueden avisar tanto a la DGA como a nosotros para que act&uacute;en en caso de urgencia los Servicios Sociales&rdquo;. El consistorio tambi&eacute;n reconoce que &ldquo;no hay registro de desahucios todav&iacute;a, pero ya tenemos procedimientos para hacerlo y los tendremos pr&oacute;ximamente&rdquo;, y mantiene que &ldquo;se nos comunica a Servicios Sociales cuando est&aacute; judicializado; el juzgado avisa por si puede haber situaci&oacute;n de vulnerabilidad&rdquo;. Las asociaciones, sin embargo, sostienen que tanto en Zaragoza como en otros municipios, sobre el terreno, en muchos casos &ldquo;no hay trabajadores sociales municipales o presencia de Servicios Sociales, en una situaci&oacute;n extrema y traum&aacute;tica para las personas que la sufren, incluidos menores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los datos oficiales del Tribunal Superior de Justicia de Arag&oacute;n apuntan a un aumento sostenido de los desahucios. En el caso de los &ldquo;lanzamientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos&rdquo;, es decir, de personas inquilinas, se registraron &ldquo;121 en el primer trimestre de 2024, 121 en el segundo trimestre de 2024, 113 en el tercer trimestre y 162 en el cuarto trimestre de 2024&rdquo;. En 2025, las cifras provisionales son de &ldquo;147 lanzamientos en el primer trimestre, 142 en el segundo y 85 en el tercer trimestre de 2025 de los procedimientos contabilizados hasta el momento&rdquo;, a falta a&uacute;n de los datos del cuarto trimestre.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los lanzamientos derivados de ejecuciones hipotecarias por cada 100.000 habitantes, &ldquo;comparando el tercer trimestre de 2024 y el tercer trimestre de 2025 se pasa de un 1,0 a un 2,1&rdquo;, lo que refleja un aumento de los desahucios por impago de hipotecas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitana Enciso Membrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/gentrificacion-desahucios-silenciosos-racismo-inmobiliario-expulsion-vecinal-reto-habitacional-aragon_1_12923832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jan 2026 22:01:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/44470a34-0cbb-4574-bc00-927e8d546d92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="318387" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/44470a34-0cbb-4574-bc00-927e8d546d92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="318387" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gentrificación, desahucios silenciosos, racismo inmobiliario y expulsión vecinal: el reto habitacional en Aragón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/44470a34-0cbb-4574-bc00-927e8d546d92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Gentrificación,Desahucios,Zaragoza,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
