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    <title><![CDATA[elDiario.es - Silvia Grimón]]></title>
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      <title><![CDATA[El feminismo ya no hace falta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ensayo-3_132_13130531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de3e6516-fbb5-4b53-bae9-1277f18ccfc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El feminismo ya no hace falta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué emergen tantos detractores del feminismo en una sociedad moderna?</p></div><p class="article-text">
        En el debate de la igualdad no faltan los discursos que nos hablan de una tarea conseguida, echando la vista atr&aacute;s no es dif&iacute;cil estar de acuerdo con ciertas afirmaciones de progreso y mejora en la materia. Sin embargo, hablar de igualdad y solo opinar desde un punto de vista diacr&oacute;nico conlleva el ignorar la realidad actual. Lo normal es que, a medida que una sociedad avanza, tambi&eacute;n avancen los derechos de los que gozan sus componentes. Pero hablar de la igualdad como algo conseguido ser&iacute;a pasar por alto el auge del fascismo y la ola reaccionaria de machismo que se vive hoy en d&iacute;a, no solo en Espa&ntilde;a, sino en muchos pa&iacute;ses de Europa en los que la entrada de la extrema derecha en los gobiernos no es solo una amenaza sino una realidad. Con una situaci&oacute;n pol&iacute;tica de extrema crispaci&oacute;n y binarismo en la que vivimos, el feminismo deja de ser una lucha social y pasa a convertirse en un arma arrojadiza m&aacute;s ligada a una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica que a una consecuci&oacute;n de derechos b&aacute;sicos para los ciudadanos, tanto hombres como mujeres. &iquest;Por qu&eacute; emergen tantos detractores del feminismo en una sociedad moderna?
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de datos en materia de violencia machista podemos observar un patr&oacute;n de lo m&aacute;s interesante: antes de la creaci&oacute;n del primer Ministerio de Igualdad en 2008 las cifras de mujeres asesinas por sus parejas o exparejas se elevaba a 76 v&iacute;ctimas, tras un a&ntilde;o de funcionamiento del Ministerio la cifra se reduc&iacute;a a 58 en 2009 y volv&iacute;a a aumentar en 2010 hasta las 74 mujeres asesinadas. Algo similar ocurre en la segunda etapa del Ministerio en 2020: antes del Ministerio el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas era de 56 mujeres, una vez se puso en marcha el Ministerio la cifra volvi&oacute; a bajar hasta las 49 en el a&ntilde;o 2021, y despu&eacute;s vuelve a aumentar en 58 v&iacute;ctimas en el a&ntilde;o 2023. Con estos datos podr&iacute;amos hacer la siguiente hip&oacute;tesis: el impacto directo del Ministerio de Igualdad en positivo en primera instancia (baja el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas) pero con el paso del tiempo ocurre un efecto rebote (la cifra vuelve a aumentar). Mientras m&aacute;s se pone el foco en los problemas espec&iacute;ficos que sufren las mujeres m&aacute;s parece que estos crecen. Sin embargo, ser&iacute;a un error culpar a un organismo que lo que hace es dar visibilidad a un problema ya existente.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta tan reaccionaria de un sector de la poblaci&oacute;n (en su gran mayor&iacute;a masculino) a las leyes m&aacute;s &ldquo;feministas&rdquo; pone de manifiesto el ego&iacute;smo de unos sujetos que siempre han tenido privilegios, unos privilegios que no quieren compartir para evitar poner en riesgo su posici&oacute;n de poder. Cuando las leyes sociales favorec&iacute;an tanto a hombres como mujeres, v&eacute;ase la ley del divorcio, no exist&iacute;a tanto debate (excepto en los sectores m&aacute;s religiosos). Esas leyes sociales se consideraban de familia, un t&eacute;rmino colectivo que chirr&iacute;a menos que la especificidad del g&eacute;nero femenino. Al verse fuera de los beneficios de estas leyes espec&iacute;ficas para mujeres (el beneficio de la igualdad del que ya gozan los hombres), los sectores m&aacute;s tradicionales y machistas comienzan una cruzada contra el feminismo, vi&eacute;ndose excluidos en un problema en el que ellos son los agresores, un problema que ha creado la sociedad patriarcal que ellos mismos defienden.&nbsp;Llama la atenci&oacute;n la vehemencia con la que muchos hombres critican leyes que solo afectan a la mujer, como la ley del aborto.&nbsp;La obsesi&oacute;n por controlar a las mujeres y juzgar su capacidad antes de tomar decisiones sobre su propio cuerpo no es casualidad, es una manera de infantilizar a las mujeres en la que incluso las instituciones adoptan un papel paternalista: hasta la reforma de la ley del aborto en 2023 las mujeres deb&iacute;an pasar tres d&iacute;as de reflexi&oacute;n por ley desde que solicitaban el aborto hasta que se llevaba acabo la intervenci&oacute;n. Incluso una vez tomada la decisi&oacute;n de contactar con una cl&iacute;nica de aborto, el Gobierno pide a las mujeres que se lo piensen tres d&iacute;as m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el peso de las decisiones finales dependa de las instituciones, debemos abordar tambi&eacute;n c&oacute;mo se propagan estos discursos machistas. Las redes sociales tienen un papel crucial en esta ret&oacute;rica, el hecho de que cualquier persona pueda publicar lo que quiera y llegar a una audiencia de cientos de usuarios hace que confundamos la libertad de expresi&oacute;n con la falta de respeto. El anonimato propio de estas redes sociales sirve de combustible para todas aquellas personas que no se atreven a decir lo que piensan en p&uacute;blico, pero se sienten protegidos en internet. No hay que olvidar que muchas de estas redes sociales est&aacute;n en manos de grandes magnates de ciertas ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas cuestionables que alimentan este tipo de comentarios y no los censuran. Fue tema de debate en Estados Unidos la empresa Facebook y su no censura a los bulos pol&iacute;ticos en &eacute;poca de campa&ntilde;a electoral. No llama la atenci&oacute;n que tras ganar las elecciones Donald Trump el creador y due&ntilde;o de Facebook, Mark Zuckerberg, donara un mill&oacute;n de d&oacute;lares para la fiesta inaugural del nuevo presidente.&nbsp;Tambi&eacute;n es un problema el auge de los llamados &ldquo;influencers&rdquo;. Estas personas tienen un p&uacute;blico de media bastante joven que los idolatran. Estos populares &ldquo;influencers&rdquo; suelen ganar mucho dinero, muchos de ellos se van de Espa&ntilde;a en busca de para&iacute;so fiscales donde tributar menos, es decir, no est&aacute;n en contacto con la clase obrera espa&ntilde;ola, justo de donde proviene la gran mayor&iacute;a de su p&uacute;blico. Desde una esfera de privilegios es dif&iacute;cil tener una visi&oacute;n real de los problemas sociales. Los discursos de estas personas calan en adolescentes que aspiran a tener una vida similar a la de sus &iacute;dolos sin darse cuenta de que su realidad es otra muy distinta. Por poner un ejemplo claro y reciente hablaremos de un conocido &ldquo;streamer&rdquo; espa&ntilde;ol conocido como Xocas. En 2022, durante uno de sus populares directos en la plataforma Twitch, el &ldquo;streamer&rdquo; coment&oacute; que ten&iacute;a un amigo que cuando iba a las discotecas no beb&iacute;a mucho para poder acercarse as&iacute; a las chicas que s&iacute; estaban m&aacute;s intoxicadas y poder ligar de manera m&aacute;s f&aacute;cil, Xocas calific&oacute; esta actuaci&oacute;n como un &ldquo;trucazo&rdquo; y elogi&oacute; a su amigo llam&aacute;ndolo &ldquo;crack&rdquo;. Los sectores feministas no tardaron en criticar estas declaraciones e incluso el Ministerio de Igualdad se hizo eco de ellas en una campa&ntilde;a publicitaria. Lejos de pedir perd&oacute;n, el &ldquo;streamer&rdquo; se reafirm&oacute; en lo que hab&iacute;a dicho y a&ntilde;adi&oacute; que Irene Montero ten&iacute;a que &ldquo;ponerse a trabajar&rdquo; y que por su culpa hab&iacute;a crecido la separaci&oacute;n entre hombres y mujeres. Uno podr&iacute;a pensar que estas declaraciones supondr&iacute;an el declive de este sujeto, nada m&aacute;s lejos de la realidad, a la semana siguiente ten&iacute;a un mill&oacute;n m&aacute;s de seguidores. Son este tipo de discursos los que corrompen las mentes de los m&aacute;s j&oacute;venes y plantan en ellos unas ideas machistas.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica a Irene Montero no es algo anecd&oacute;tico, viene siendo la norma desde que ocup&oacute; el puesto de ministra de Igualdad. Esto nos lleva a la importancia de la visibilidad femenina en puestos de poder y el trato que reciben estas mujeres por ocupar puestos que tradicionalmente han sido masculinos. El escrutinio al que se someten a todas aquellas mujeres en pol&iacute;tica, especialmente las vocalmente feministas, denota una doble vara de medir.&nbsp;Cuando Irene Montero fue nombrada ministras los sectores de la oposici&oacute;n adoptaron un discurso inherentemente machista, el propio Pablo Casado, secretario general del Partido Popular en 2021 lleg&oacute; a decir: &ldquo;Tenemos a una mujer ministra en el Gobierno por ser mujer de un vicepresidente&rdquo;. El se&ntilde;or Casado obvi&oacute; el hecho de que Irene Montero se hubiera licenciado en psicolog&iacute;a y hubiera hecho un m&aacute;ster en psicolog&iacute;a de la educaci&oacute;n, tampoco mencion&oacute; que ella misma se hab&iacute;a costeado sus estudios a base de sacar matr&iacute;culas de honor, o que la Universidad de Harvard la hab&iacute;a ofrecido una estancia para realizar un doctorado que rechaz&oacute; para centrarse en su carrera pol&iacute;tica. Esta formaci&oacute;n no sirve para nada, el valor de Irene Montero se reduce a ser la mujer de alguien. El acoso y derribo que sufren las mujeres en puestos de poder es otra herramienta del patriarcado, un correctivo para dar ejemplo a todas aquellas mujeres que piensen en seguir los pasos de Irene Montero y es que ella misma fue alejada de su puesto, quiz&aacute;s por eso la nueva ministra de Igualdad mantenga un perfil m&aacute;s bajo.
    </p><p class="article-text">
        No debemos pasar por alto la ley del ministerio de Igualdad m&aacute;s criticada, la conocida como la ley &ldquo;s&oacute;lo s&iacute; es s&iacute;&rdquo; y su aplicaci&oacute;n por los jueces. Es aqu&iacute; d&oacute;nde toma m&aacute;s importancia aun la presencia femenina en el &oacute;rgano judicial. Resulta llamativo el siguiente dato: el porcentaje de juezas es del 57&rsquo;2% y de jueces del 42,8%. Sin embargo, mientras m&aacute;s subimos de importancia en los puestos menos mujeres encontramos, de los 17 Tribunales de Justicia que hay en Espa&ntilde;a tan solo encontramos a dos mujeres c&oacute;mo presidentas. Lo cierto es que cuando se trata de conseguir un puesto por m&eacute;ritos propios las mujeres no tienen problema (he ah&iacute; el porcentaje), pero cuando se trata de acceder a un puesto por una decisi&oacute;n subjetiva las mujeres siguen estando en desventaja. Los casos de violencia de g&eacute;nero que dependen de organismos superiores del sistema judicial que suelen estar en manos de jueces de una cierta edad que provienen de unos ciertos sectores m&aacute;s conservadores. Hay que recordar que la ley &ldquo;s&oacute;lo s&iacute; es s&iacute;&rdquo; equipar&oacute; los delitos de abuso sexual y agresi&oacute;n sexual, unificando la pena m&iacute;nima de c&aacute;rcel, de ah&iacute; las peticiones de reducci&oacute;n de condena. No obstante, debemos mencionar que la ley en si no rebaja la condena, la condena la rebaja un juez, que como acabamos de mencionar, puede tener una ideolog&iacute;a personal derivada de su edad, clase social y g&eacute;nero. Ser&iacute;a un error afirmar que una jueza dar&iacute;a otra sentencia m&aacute;s &ldquo;feminista&rdquo;, pues ser mujer no garantiza el ser feminista&hellip; Una posible soluci&oacute;n ser&iacute;a la de dar una formaci&oacute;n de perspectiva a los jueces, hombres y mujeres, y prepararlos para una sociedad cambiante.
    </p><p class="article-text">
        Queda claro que a&uacute;n falta mucho camino por recorrer y que no se debe juzgar el nivel de igualdad compar&aacute;ndolo con una sociedad de hace 40 a&ntilde;os. Los tiempos nuevos abren puertas a nuevos avances, pero tambi&eacute;n a nuevas maneras de discriminaci&oacute;n. La discriminaci&oacute;n es la misma, lo que cambian son las herramientas.      
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Grimón]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 13:13:28 +0000]]></pubDate>
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