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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jon Insausti]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jon-insausti/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jon Insausti]]></description>
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      <title><![CDATA[Maite, maitea; Donostia, donostiarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/maite-maitea-donostia-donostiarra_132_13150706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8435b025-09f0-4975-ab44-0b7a1bb0ab60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1924y1088.jpg" width="1200" height="675" alt="Maite, maitea; Donostia, donostiarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La final de Copa es un gran escaparate para difundir esa imagen de afición sana y ejemplar que somos. Es la hora de honrar la dignidad que representaba Aitor Zabaleta"</p></div><p class="article-text">
        Se me antoja complicado plasmar en palabras lo que llevo dentro estos d&iacute;as. Lo intentar&eacute; en estas l&iacute;neas dedicadas con cari&ntilde;o a los lectores del elDiario.es, pero vaya por delante que la emoci&oacute;n que me embarga resulta, literalmente, indescriptible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empezar&eacute; por el principio. Por apelar a ese sentimiento txuri-urdin que, m&aacute;s all&aacute; de lo que genera a nivel interno en cada seguidor, consigue un efecto de unidad nada despreciable entre tantas y tantas personas. Un sentimiento muy donostiarra, por cierto, que forma parte de la identidad de esta ciudad. Algo que llevamos dentro y que hemos heredado de nuestros antepasados, de ah&iacute; su poder y arraigo.
    </p><p class="article-text">
        Las y los donostiarras vivimos esta ocasi&oacute;n que nos brinda el deporte con una alta dosis de orgullo. Porque la Real es algo m&aacute;s que f&uacute;tbol. Es el orgullo de una ciudad. El orgullo de pertenecer a una comunidad. No acumulamos los &eacute;xitos de un Barcelona o un Real Madrid, pero tenemos una gran historia, la nuestra propia, protagonizada por nuestra gente, con nuestros valores: cantera, humildad, seriedad, exigencia, trabajo en equipo y ambici&oacute;n...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afrontamos la final muy a la donostiarra, con humildad, pero con total confianza en nuestros valores. Ah&iacute; tenemos el espejo de nuestro capit&aacute;n, Mikel Oyarzabal, quien sin decir una palabra m&aacute;s alta que la otra se est&aacute; labrando un palmar&eacute;s formidable, tanto en la Real como en la selecci&oacute;n. Eso es nuestra Real: talento, trabajo diario, orgullo y humildad. Tenemos delante una plantilla con m&aacute;s presupuesto y con una mayor dimensi&oacute;n en cuanto a club y ciudad. Pero con nuestros recursos y nuestro tama&ntilde;o, somos grandes. &iexcl;Y vamos a por la Copa! Sin alardes, ni bravuconer&iacute;as, ni fanfarronadas. A la donostiarra.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a la unidad. Me emociona ver a tantos donostiarras unidos por una causa, como lo vimos en la fiesta de San Sebasti&aacute;n. Compartir y celebrar son verbos que las y los donostiarras sabemos conjugar con elegancia. Tener un deseo compartido resulta gratificante. Familias enteras y cuadrillas han viajado a Sevilla y se re&uacute;nen all&iacute; para compartir una ilusi&oacute;n. Otros muchos se dar&aacute;n cita en el punto de encuentro de Alderdieder. Esa convivencia me parece un tesoro. Igual que la fidelidad incondicional. Ya lo dice el himno realista: &ldquo;beti beti, maite; maite, maitea; Donostia, donostiarra&rdquo;. La Real siempre ser&aacute; querida aqu&iacute; y siempre ser&aacute; donostiarra. Esta es una ocasi&oacute;n inmejorable para demostrarlo.
    </p><p class="article-text">
        Hag&aacute;moslo como sabemos, desde la ejemplaridad que define a la afici&oacute;n txuri-urdin. Las y los donostiarras hemos demostrado que sabemos estar a la altura de esas grandes ocasiones en las que celebramos lo que somos. Sirva como ejemplo la tamborrada. Nos divertimos y festejamos lo que nos representa, sin meternos con nadie. Siempre desde el respeto y las buenas formas. La final de Copa es un gran escaparate para difundir esa imagen de afici&oacute;n sana y ejemplar que somos.&nbsp;Es la hora de honrar la dignidad que representaba Aitor Zabaleta. Es un d&iacute;a para dedicar a su familia y allegados una actuaci&oacute;n conjunta impecable de equipo y afici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es momento de reivindicar que la celebraci&oacute;n no est&aacute; re&ntilde;ida con la sensatez. La Real ha llegado lejos en esta competici&oacute;n, nos ha regalado este momento estelar de poder vivir una final, y las y los donostiarras vamos a estar animando al equipo, a las buenas y a las malas. En Sevilla y en Donostia. Pero somos conscientes de que una final de Copa no soluciona las necesidades y los problemas del d&iacute;a a d&iacute;a. Los servidores p&uacute;blicos no debemos despistarnos de nuestras tareas y no podemos permit&iacute;rnoslo. Afrontamos este hito hist&oacute;rico con serenidad y sin despegarnos de la realidad del d&iacute;a a d&iacute;a. El donostiarra puede estar seguro de que estamos ocup&aacute;ndonos de los asuntos cotidianos y de los grandes desaf&iacute;os de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n invito a toda la ciudadan&iacute;a a permitirse una alegr&iacute;a y a brindar por los colores que nos unen. Como lo hicieron nuestros padres y abuelos, como lo har&aacute;n nuestros hijos y nietos. El sentimiento txuri-urdin se transmite de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n y el f&uacute;tbol le debe una a la nuestra. A la que pertenezco. A los que no fuimos testigos de la gesta de los Arconada, Lopez Ufarte, Satrustegi, Zamora y dem&aacute;s en 1987. A esa generaci&oacute;n a la que la pandemia impidi&oacute; ir a Sevilla en 2021 y que se tuvo que conformar con celebrar en la intimidad de su casa la consecuci&oacute;n de la tercera Copa de la historia de la Real en medio de un toque de queda que instaur&oacute; el silencio sepulcral en nuestras calles, s&oacute;lo roto por un gran estallido de alegr&iacute;a aquel 3 de abril, cuando Mikel Oyarzabal marc&oacute; en el minuto 63 el penalti que volver&iacute;a a hacer campeona a la Real.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Afrontamos este hito histórico con serenidad y sin despegarnos de la realidad del día a día. El donostiarra puede estar seguro de que estamos ocupándonos de los asuntos cotidianos y de los grandes desafíos de futuro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No me quiero olvidar de que para entonces ya hab&iacute;amos experimentado lo que era vivir la consecuci&oacute;n de un t&iacute;tulo, gracias al equipo femenino, que logr&oacute; su primera Copa en 2019 en Granada, y que pudimos celebrar de forma multitudinaria en Alderdieder, con las jugadoras saliendo a los balcones principales del Ayuntamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, creo que el f&uacute;tbol sigue debiendo una a una generaci&oacute;n que toc&oacute; una liga con las manos en 2003, que ha disfrutado con la Champions y la Europa League, pero que tambi&eacute;n ha conocido el infierno que supone vivir un descenso a Segunda Divisi&oacute;n y lo complicado que es regresar a Primera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol nos deb&iacute;a una y, por fin, ha llegado. Eskerrik asko Real por la ilusi&oacute;n que hab&eacute;is generado en miles de personas. Eskerrik asko afici&oacute;n por ser un ejemplo de uni&oacute;n, deportividad y saber estar, en las buenas y en las malas. Eskerrik asko f&uacute;tbol, por haber premiado el tes&oacute;n de equipo y afici&oacute;n. Es momento de escribir otro gran cap&iacute;tulo de nuestra historia. Goazen Reala! Goazen Txapeldun!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jon Insausti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/maite-maitea-donostia-donostiarra_132_13150706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 19:46:16 +0000]]></pubDate>
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