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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Inmaculada Balbás]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - María Inmaculada Balbás]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Así vivió la comunidad latina el ‘miércoles negro’ en Beirut]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/vivio-comunidad-latina-miercoles-negro-beirut_1_13153633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ea7bdc7-7b76-4828-8182-1e368c29c87e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así vivió la comunidad latina el ‘miércoles negro’ en Beirut"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Imagínate chama, mi mala suerte. Estaba en Caracas en enero, cuando secuestraron a Maduro. Y me devuelvo a Líbano y al poco estalla la guerra”, cuenta Bassel, venezolano-libanés cristiano que lleva viviendo en Líbano desde 2018</p><p class="subtitle">Un gran número de desplazados comienzan a volver a sus hogares tras el alto el fuego en Líbano</p></div><p class="article-text">
        <strong>Yumana</strong> <strong>Beydoun </strong>se&ntilde;ala la monta&ntilde;a de escombros que antes era un edificio en Corniche al Manara, en el centro de <strong>Beirut</strong>, que fue atacado el pasado mi&eacute;rcoles. &ldquo;Ayer me acerqu&eacute; a ver al due&ntilde;o del edificio, que es mi amigo, y estaba la Polic&iacute;a aqu&iacute;. Es porque sali&oacute; un mal olor del edificio. Vinieron los equipos de rescate. Finalmente, encontraron al chico&rdquo;, dice, refiri&eacute;ndose a Ali Srour, un adolescente de 17 a&ntilde;os que falleci&oacute; en los ataques del mi&eacute;rcoles pasado. Era el &uacute;nico miembro de su familia que faltaba. &ldquo;La semana pasada encontraron el cuerpo de la mam&aacute; y de su t&iacute;a&rdquo;, contin&uacute;a Beydoun.
    </p><p class="article-text">
        En este edificio, a escasos minutos andando del paseo mar&iacute;timo de <strong>Corniche</strong>, misiles impactaron en la tercera, cuarta y quinta planta. &ldquo;Yo estaba en el <em>lobby</em>. Cuando escuch&eacute; los ataques, ni siquiera sab&iacute;a que hab&iacute;an sido en mi edificio. S&oacute;lo cuando me d&iacute; la vuelta es que empec&eacute; a ver bajar a ancianos, ni&ntilde;os ensangrentados&hellip;&rdquo;, relata. Murieron cuatro personas de la misma familia solo en aquel d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ella, junto a su madre y sus dos hermanas, una de ellas, embarazada, -ambas nacidas y criadas en <strong>Panam&aacute;</strong>, su madre en <strong>Colombia</strong>, todas ellas musulmanas- se trasladaron a Beirut en el a&ntilde;o 2000, en busca de una vida mejor. Al fin y al cabo &ldquo;mi mam&aacute; estaba sola con tres hijas. Aqu&iacute; est&aacute;n nuestras ra&iacute;ces y nuestra familia.&rdquo; Ella forma parte de la tercera generaci&oacute;n latino-libanesa: sus cuatro abuelos son del sur de L&iacute;bano. Unos emigraron primero a Colombia, otros directamente a Panam&aacute;. Yumana naci&oacute; y se cri&oacute; en Panam&aacute; hasta que con 15 a&ntilde;os se instal&oacute; en Beirut.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su futuro en L&iacute;bano acab&oacute; siendo &ldquo;m&aacute;s dif&iacute;cil y desafiante&rdquo;, no s&oacute;lo por las guerras, sino tambi&eacute;n por las distintas crisis econ&oacute;micas que han asolado el pa&iacute;s desde aquel entonces, aunque ella afirma que antes &ldquo;no ten&iacute;amos tantos problemas en el pa&iacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el pa&iacute;s del cedro ha ido encadenado guerras, una tras otra: la guerra de 2006, la quiebra del sistema bancario en 2019, la explosi&oacute;n del puerto de Beirut en 2020 (la mayor explosi&oacute;n no nuclear de la historia), la guerra de 2024 y su posterior escalada (uso este t&eacute;rmino porque Israel ha violado el alto el fuego alcanzado el 27 de noviembre de 2024 por lo menos en 15.000 ocasiones y matado a 127 personas durante este periodos seg&uacute;n Naciones Unidas) en marzo de 2026.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, ella escuch&oacute; desde su vivienda original, ubicada a ambos lados de la carretera que conecta el aeropuerto Rafik Hariri con la ciudad, a las puestas del Dahie, el primero de los ataques de Israel, el 1 de marzo a las 4 de la ma&ntilde;ana. &ldquo;Cuando o&iacute;mos el ataque, fuimos evacuados, pues nos mandaron bajar a todo el edificio&rdquo; recuerda.&nbsp;
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                    alt="Vista del edificio de Manara en el que se alojaba la familia Beydoun, que fue atacado el 8 de abril."
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            <span class="title">
                Vista del edificio de Manara en el que se alojaba la familia Beydoun, que fue atacado el 8 de abril.                            </span>
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        En un primer momento, la familia Beydoun se instal&oacute; en <strong>Jnah</strong>, a&uacute;n cercano al Dahie pero m&aacute;s alejado de los ataques. Es por una de sus hermanas, embarazada de seis meses, que estaban buscando una mejor zona para vivir. &ldquo;All&iacute; se escuchan fuerte los bombardeos. Y a veces sale olor de, no s&eacute; si es de qu&iacute;mico o de quemado, lo que no es bueno para mi hermana, por el embarazo&rdquo;. Finalmente, un par de semanas m&aacute;s tarde, cuando las IDF (Fuerzas de Defensa Israel&iacute;es) lanzaron un aviso de las zonas que iban a ser atacadas, que inclu&iacute;a esa zona, se instalaron en un apartamento en el c&eacute;ntrico barrio de Corniche al&nbsp;Manara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras los ataques del pasado mi&eacute;rcoles, en los que todos los miembros de la familia salvaron la vida, y han decidido volver a su hogar original, en <strong>Matar</strong>, a pesar de las &oacute;rdenes de evacuaci&oacute;n. &ldquo;Nos vinimos aqu&iacute;, a una zona en la que jam&aacute;s imaginamos que iban a atacar, y mira. Cuando te toca, te toca&rdquo;, concluye con resignaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Son las circunstancias econ&oacute;micas lo que les ha llevado a volver a los suburbios. &ldquo;Piden mucho dinero ahora de adelanto, con esta situaci&oacute;n tan incierta. Unos 3.000 o 4.000 d&oacute;lares para entrar a un piso. Adem&aacute;s, ning&uacute;n lugar es 100% seguro&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Caracas al coraz&oacute;n de la guerra</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imag&iacute;nate chama, mi mala suerte. Estaba en <strong>Caracas</strong> en enero, cuando secuestraron a Maduro. Y me devuelvo a L&iacute;bano y al poco estalla la guerra&rdquo;, cuenta <strong>Bassel, </strong>venezolano-liban&eacute;s cristiano que lleva viviendo en L&iacute;bano desde 2018 a Canarias Ahora, debido a la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de Venezuela. Cuenta que vive con su prima, en Achrafieh, uno de los barrios cristianos de la ciudad, y que la mayor parte de su familia est&aacute; en el pa&iacute;s caribe&ntilde;o. S&oacute;lo su padre es liban&eacute;s, su madre es venezolana, por lo que s&oacute;lo su familia por parte de padre vive en L&iacute;bano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Israel</strong> no manda evacuar ni ataca por norma general zonas cristianas de Beirut. Las zonas evacuadas son musulmanas. Los barrios que m&aacute;s da&ntilde;o sufren son aquellos en los que hay mucha poblaci&oacute;n musulmana chi&iacute;, dado que es la rama del islam que profesa Hezbol&aacute;, la milicia paramilitar que est&aacute; en guerra con Israel y que lucha por contener la invasi&oacute;n en el sur de L&iacute;bano. Sin embargo, las explosiones que castigan los suburbios del sur de la ciudad se pueden escuchar perfectamente desde all&iacute;, y el zumbido de los drones ha sido tambi&eacute;n constante. Tambi&eacute;n el de los aviones de combate, cuando vuelan bajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto&rdquo; -dice Bassel, con su brazo levantado se&ntilde;alando al cielo- &ldquo;es un castigo colectivo&rdquo;.<strong> </strong>Aunque afirma que &eacute;l, al estar trabajando en una ONG preparando comida para los desplazados, y producirse estos ataques lejos del barrio, no los escuch&oacute;. Tampoco su vivienda sufri&oacute; da&ntilde;os materiales ni ninguno de sus amigos result&oacute; herido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joanna</strong>, colombiana de origen liban&eacute;s, cristiana tambi&eacute;n, se encontraba en un descanso de sus lecciones de &aacute;rabe, tambi&eacute;n en Achrafieh, cuando oy&oacute; el sonido de los aviones de combate, y junto con sus compa&ntilde;eros de clase se apresur&oacute;, en total estado de <em>shock</em>, a ver las noticias en la televisi&oacute;n, desconcertados. Una de sus compa&ntilde;eras, afirma, se apresur&oacute; llorando a llamar a sus familiares, que residen en una de las zonas que fueron atacadas por Israel.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por suerte para la colombiana, toda su familia est&aacute; fuera del pa&iacute;s, y ni su casa ni ella sufrieron da&ntilde;o alguno.
    </p><p class="article-text">
        Sus cuatro abuelos son libaneses que decidieron buscar una nueva vida en Colombia a causa de la gran hambruna del Monte de L&iacute;bano que se dio entre 1915 y 1918 en la que muri&oacute; un tercio de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, por lo que sus padres nacieron en Colombia y ella forma la tercera generaci&oacute;n. Joanna decidi&oacute; instalarse en Beirut tras la muerte de su madre, y lleva un par de a&ntilde;os residiendo en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es importante especificar la religi&oacute;n de cada voz en este reportaje debido a que en la capital de L&iacute;bano la sociedad es diversa y plural, pero tambi&eacute;n sectaria: los miembros de un mismo credo tienden a vivir juntos en determinados barrios y zonas de la ciudad junto con otros miembros de su comunidad. As&iacute;, en Beirut hay un barrio armenio, barrios cristianos, barrios ch&iacute;ies, barrios sun&iacute;es, barrios musulmanes mixtos, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&iacute;bano tiene m&aacute;s habitantes fuera del pa&iacute;s que dentro de sus fronteras</strong>
    </p><p class="article-text">
        La comunidad latina en L&iacute;bano proviene, principalmente, de descendientes de la di&aacute;spora, que ha provocado que haya m&aacute;s libaneses fuera de las fronteras del pa&iacute;s que dentro del mismo: se estima que hay en todo el mundo, hay unos 10 &oacute; 15 millones de descendientes de libaneses fuera de L&iacute;bano, que fueron saliendo en distintas oleadas de inmigraci&oacute;n a lo largo del siglo XX. L&iacute;bano tiene 5,7 millones de habitantes censados.
    </p><p class="article-text">
        Los principales pa&iacute;ses receptores en Am&eacute;rica Latina son <strong>Brasil</strong>, <strong>Argentina</strong>, <strong>M&eacute;xico</strong> y <strong>Venezuela</strong>, seg&uacute;n el Celibal (Centro de estudios Libaneses para Am&eacute;rica Latina).
    </p><p class="article-text">
        Al mencionar la di&aacute;spora libanesa a muchos se les viene a la mente la guerra civil que desangr&oacute; el pa&iacute;s durante quince a&ntilde;os y cuyo espectro amenaza con reaparecer con cada nueva guerra con Israel, que principalmente ataca barrios musulmanes, con la intenci&oacute;n de avivar el sectarismo. Durante la guerra civil (1975-1990), se estima que alrededor de un mill&oacute;n de personas abandonaron el pa&iacute;s a ra&iacute;z del conflicto armado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las distintas oleadas de emigraci&oacute;n comenzaron cuando L&iacute;bano (que no fue un pa&iacute;s hasta 1920) formaba parte a&uacute;n del <strong>imperio Otomano</strong>, como territorio aut&oacute;nomo. La gran hambruna, por ejemplo, dur&oacute; tres a&ntilde;os, de 1915 a 1918, diezm&oacute; a un tercio de la poblaci&oacute;n y provoc&oacute; que unas 300.000 personas abandonaran el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las zonas afectadas por los ataques de Israel son principalmente chi&iacute;es, en los ataques del 8 de abril las zonas atacadas eran c&eacute;ntricas, densamente pobladas y alejadas de las zonas chi&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de la guerra, eligen quedarse</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las dificultades y la guerra, ninguno de los entrevistados se plantea dejar el L&iacute;bano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Liliana y Gerardo</strong> son de Ciudad de M&eacute;xico, y no tienen ascendencia libanesa. Ambos llevan cinco a&ntilde;os viviendo en Beirut. Ambos se instalaron en L&iacute;bano por motivos laborales y decidieron establecerse en el pa&iacute;s. Sobre la guerra, afirman estar tranquilos: &ldquo;Ya vivimos la anterior guerra. S&oacute;lo hay que esperar. Igual te vas, y te vas a m&aacute;s incertidumbre, porque no sabes que va a pasar. De todas formas, donde vivimos -barrio cristiano- estamos bastante seguros, por lo que no sentimos la necesidad de irnos&rdquo; cuentan.
    </p><p class="article-text">
        Yumana, a pesar de su delicada situaci&oacute;n y de haber tenido que desplazarse, no se plantea abandonar el pa&iacute;s. &ldquo;Ser&iacute;a empezar de cero otra vez, y ahora mismo el problema econ&oacute;mico est&aacute; en todo el mundo, no solo aqu&iacute;&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Inmaculada Balbás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/vivio-comunidad-latina-miercoles-negro-beirut_1_13153633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 12:09:39 +0000]]></pubDate>
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