<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Susana Rivera González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/susana-rivera-gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Susana Rivera González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1055917/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El jabalí o la industria cárnica: ¿dónde está el problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/problema-jabali-industria-porcina-cataluna-carnismo_132_13304108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55a127ab-a01c-4d22-b48a-cfb5ecf03ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El jabalí o la industria cárnica: ¿dónde está el problema?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La masacre de jabalíes silvestres en Collserola tiene por objetivo proteger las granjas porcinas. La peste porcina ha sido la excusa perfecta para reafirmar el odio hacia el jabalí y justificar su exterminio</p><p class="subtitle">El jabalí en los medios</p></div><p class="article-text">
        Desde hace tiempo, en Catalunya, en Espa&ntilde;a y en otros pa&iacute;ses, los medios muestran odio hacia el jabal&iacute;. En el contexto de los brotes de peste porcina africana en el parque de Collserola, este odio se ha intensificado a&uacute;n m&aacute;s. En los &uacute;ltimos meses se han normalizado titulares como: &ldquo;Hay que matar jabal&iacute;es sin complejos&rdquo;; &ldquo;Matar jabal&iacute;es es la &uacute;nica soluci&oacute;n&rdquo;; <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/generalitat-cierra-parque-natural-collserola-elimine-500-jabalies_1_13062368.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La Generalitat cierra el parque natural de Collserola hasta que elimine sus m&aacute;s de 500 jabal&iacute;es&rdquo;</a>. Como dicen los medios, ya se han gastado 40 millones de euros en cazas de animales y se tratar&aacute; de seguir elimin&aacute;ndolos. 
    </p><p class="article-text">
        El conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, anunci&oacute;: <a href="https://www.3cat.cat/3cat/dalmau-shan-de-matar-senglars-desacomplexadament-perque-es-un-problema-de-salut-animal/audio/1273755/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;En Catalunya, hay demasiados jabal&iacute;es, hay que matarlos desacomplejadamente porque hoy es un problema para la salud animal&rdquo;</a>. El razonamiento de responder con el asesinato sistem&aacute;tico de todos los individuos sanos a un problema de &ldquo;salud animal&rdquo; resulta un tanto parad&oacute;jico. &iquest;Matar a un animal por su salud? &iquest;A qu&eacute; se refieren con &ldquo;salud animal&rdquo;? Pese a que la enfermedad no se puede transmitir a personas, como bien se enunci&oacute; desde el principio de los brotes, el exterminio de la poblaci&oacute;n de jabal&iacute;es silvestres en Collserola se sigue repitiendo como m&aacute;xima. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de tanta matanza? Vemos que el plan de exterminio no tiene por objetivo proteger a la poblaci&oacute;n de un riesgo sanitario, como parece, sino defender los intereses de la industria c&aacute;rnica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">No es una amenaza sanitaria, es una amenaza a la industria c&aacute;rnica</h2><p class="article-text">
        PORCAT, la asociaci&oacute;n catalana de productores de cerdo, sostiene abiertamente que siempre ha insistido en el control de la poblaci&oacute;n de jabal&iacute;s y lo reafirma en su p&aacute;gina: <a href="https://www.porcat.org/es/noticias/el-control-de-las-poblaciones-de-jabali-en-collserola-se-intensifica-y-consigue-resultados_3166/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;para evitar el contagio y propagaci&oacute;n de enfermedades como la peste porcina africana (PPA) entre jabal&iacute;es y de estos a las caba&ntilde;as de cerdos dom&eacute;sticos&rdquo;</a>. Vemos que Catalunya encabeza la exportaci&oacute;n de carne de cerdo en Espa&ntilde;a, concentrando m&aacute;s del 50 % del total nacional. <a href="https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/BRIE/2020/652044/EPRS_BRI(2020)652044_EN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n un informe de la UE</a>, ha crecido el n&uacute;mero de granjas porcinas intensivas (con al menos 2000 cerdos de m&aacute;s de 30 kilos). Espa&ntilde;a, con el mayor n&uacute;mero de granjas de este tipo, con diferencia, se ha convertido en l&iacute;der de explotaci&oacute;n porcina industrial en Europa, siendo a la vez, el principal exportador del mundo de cerdo europeo con 2,44 millones de toneladas vendidas en 2022, seg&uacute;n<a href="https://www.fao.org/faostat/es/#data/QCL" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> datos de la FAO</a>.
    </p><p class="article-text">
        La industria porcina de producci&oacute;n masiva se caracteriza por un incumplimiento sistem&aacute;tico de la normativa de la UE sobre bienestar animal, y por producir inconmensurables da&ntilde;os de car&aacute;cter ambiental, social y &eacute;tico, que llevan a&ntilde;os document&aacute;ndose. Y es que las granjas intensivas encabezan la lista de sectores causantes de emisiones de gases de efecto invernadero, de consumo de agua y recursos naturales. Estas granjas requieren de enormes extensiones de cultivos para alimentar a los animales explotados, lo que convierte la expansi&oacute;n de la agricultura y la ganader&iacute;a en la primera causa a nivel mundial de p&eacute;rdida de h&aacute;bitat y biodiversidad. Sus impactos incluyen contaminaci&oacute;n de aguas superficiales y subterr&aacute;neas por purines y emisiones de gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo, deterioran la calidad de vida de las poblaciones locales, adem&aacute;s de favorecer la despoblaci&oacute;n rural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6947b13-9201-4623-b5f8-dc5d9e871e71_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6947b13-9201-4623-b5f8-dc5d9e871e71_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6947b13-9201-4623-b5f8-dc5d9e871e71_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6947b13-9201-4623-b5f8-dc5d9e871e71_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6947b13-9201-4623-b5f8-dc5d9e871e71_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6947b13-9201-4623-b5f8-dc5d9e871e71_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e6947b13-9201-4623-b5f8-dc5d9e871e71_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cerdos en una granja de explotación porcina."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cerdos en una granja de explotación porcina.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&iquest;No sabemos convivir con las dem&aacute;s especies?</h2><p class="article-text">
        Desde el Cuaternario, la extinci&oacute;n de la megafauna en los distintos continentes &mdash;es decir, de aquellas especies de m&aacute;s de 40-45 kilos&mdash; ha coincidido con la expansi&oacute;n del ser humano. Tambi&eacute;n fue la persecuci&oacute;n y la caza las que llevaron a la desaparici&oacute;n del lobo ib&eacute;rico en amplias zonas de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, cuando &eacute;ste ten&iacute;a un importante papel ecol&oacute;gico en la regulaci&oacute;n de las poblaciones de otros mam&iacute;feros, como el jabal&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El jabal&iacute; es hoy una de las pocas especies de megafauna que han persistido en Europa hasta la actualidad. Ocupa un nicho en el ecosistema, lo que significa que tiene un papel funcional espec&iacute;fico dentro del h&aacute;bitat multiesp&eacute;cie en el que vive. Numerosos estudios cient&iacute;ficos destacan su papel fundamental como ingeniero del bosque. Escarbando, airean la tierra y favorecen la germinaci&oacute;n de plantas; act&uacute;an como barrera forestal, desbrozando el sotobosque; son dispersores de semillas, por sus recorridos de largas distancias; adem&aacute;s de ocupar un nicho tr&oacute;fico como omn&iacute;voro generalista, controlando poblaciones de peque&ntilde;os mam&iacute;feros, ra&iacute;ces e insectos. Se le considera tambi&eacute;n &ldquo;limpiador&rdquo; por consumir carro&ntilde;a. Este hecho fascinante, que imaginamos deber&iacute;a tener implicaciones decisivas en la toma de decisiones, no parece importar de ninguna manera. La masacre tampoco parece responder al principio de precauci&oacute;n, al que la ciencia lleva tiempo apelando ante la fragilidad de la crisis ecol&oacute;gica y la enorme complejidad de los sistemas vivos, lo que hace que las intervenciones antr&oacute;picas puedan acarrear consecuencias imprevisibles.
    </p><h2 class="article-text">El c&iacute;rculo vicioso macabro: ante la muerte, se responde con m&aacute;s muerte</h2><p class="article-text">
        En Catalunya la poblaci&oacute;n de cerdos de granja y la poblaci&oacute;n humana van a la par: sobre los 8 millones. Estos animales est&aacute;n, por lo tanto, en la base del sistema capitalista y antropoc&eacute;ntrico en el que vivimos, que prioriza exclusivamente los intereses humanos, mientras que los otros animales, los no humanos, solo adquieren valor por el beneficio que confieren. Sin ver la luz, y con una existencia que olvidamos, el valor de la vida de los cerdos dom&eacute;sticos se ve reducido a unos minutos de ingesti&oacute;n. De la misma forma, el valor de la vida de un jabal&iacute; silvestre ya est&aacute; en negativo: el dinero p&uacute;blico se destina a premiar su muerte. <a href="https://elpais.com/espana/2026-01-14/millones-de-euros-publicos-para-premiar-a-los-cazadores-que-matan-jabalies-asi-combaten-las-comunidades-la-expansion-de-la-peste-porcina.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Millones de euros p&uacute;blicos para premiar a los cazadores que matan jabal&iacute;es&rdquo;</a>, anuncia un reciente titular.
    </p><p class="article-text">
        La matanza de jabal&iacute;es en Collserola nos recuerda al concepto de necropol&iacute;tica de Achille Mbembe, donde el poder de decidir qui&eacute;n vive y qui&eacute;n muere queda subordinado a intereses econ&oacute;micos. No s&oacute;lo la normalizaci&oacute;n de la matanza sistem&aacute;tica en la industria ganadera, en la que los animales ya nacen con una muerte planificada, sino tambi&eacute;n el exhibicionismo y sensacionalismo alrededor del exterminio de los jabal&iacute;es ponen los beneficios econ&oacute;micos por delante de la vida. Esta injusticia evidencia c&oacute;mo, pese a estar en un contexto de crisis ecol&oacute;gica, las razones ecol&oacute;gicas, y ya ni hablar de las &eacute;ticas, siguen siendo relegadas a un plano muy secundario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ampliamente reconocido contexto de crisis socio-ecol&oacute;gica en el que nos encontramos exige un cambio en el orden de estas prioridades, adem&aacute;s de en los h&aacute;bitos que las mantienen. Las cuestiones ecol&oacute;gicas y &eacute;ticas deben ocupar una posici&oacute;n prioritaria. Igualmente, las medidas que se est&aacute;n llevando a cabo normalizan decisiones que son completamente antidemocr&aacute;ticas. &iquest;Qui&eacute;n tiene voz para decidir sobre la vida de los jabal&iacute;es? &iquest;Qui&eacute;n tiene voz para decidir sobre los &ldquo;recursos naturales&rdquo;? Parece que s&oacute;lo la industria c&aacute;rnica, protegida por complejos dispositivos institucionales, con quienes trabaja de forma coordinada.
    </p><p class="article-text">
        El exterminio de jabal&iacute;es que se est&aacute; llevando a cabo en Collserola no tiene fundamento cient&iacute;fico ni, evidentemente, &eacute;tico. La pregunta es: &iquest;qu&eacute; tan avanzada es la inteligencia humana como para responder a situaciones complejas mediante matanza? Es rid&iacute;culo pensar que siglos de evoluci&oacute;n en el conocimiento den como soluci&oacute;n la normalizaci&oacute;n y justificaci&oacute;n de una masacre. Cuestionar y movilizarse frente a medidas que se consideran injustas es un derecho leg&iacute;timo de la ciudadan&iacute;a. Conseguir un cambio de paradigma basado en el respeto y la convivencia garantizando transparencia y participaci&oacute;n ciudadana en la toma de decisiones sobre la naturaleza es fundamental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Espín, Susana Rivera González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/problema-jabali-industria-porcina-cataluna-carnismo_132_13304108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 04:02:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/55a127ab-a01c-4d22-b48a-cfb5ecf03ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="270126" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/55a127ab-a01c-4d22-b48a-cfb5ecf03ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="270126" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El jabalí o la industria cárnica: ¿dónde está el problema?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/55a127ab-a01c-4d22-b48a-cfb5ecf03ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jabalíes,Fauna Salvaje,Cacerías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El jabalí en los medios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/jabali-medios-especismo-clasismo-plagas-especies-invasoras_132_13195645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71a9758d-e63f-477b-b867-f3946899353b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El jabalí en los medios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jabalí: ¿una amenaza ecológica, una plaga mortal, un monstruo invencible, un ejército que se apodera de España, una especie invasora, un inmigrante? </p></div><p class="article-text">
        Nuestro <a href="https://scholarlypublishingcollective.org/uip/jane/article-abstract/15/2/177/404338/Boars-in-the-Media-and-Trans-Species-Hate-Speech" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudio</a> al respecto del jabal&iacute;, publicado en la <a href="https://scholarlypublishingcollective.org/uip/jane" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">JAE - </a><a href="https://scholarlypublishingcollective.org/uip/jane" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Journal of Animal Ethics</em></a> <em>(Revista de &Eacute;tica Animal, </em>publicada por la <a href="https://www.press.uillinois.edu/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">University of Illinois Press</a> en colaboraci&oacute;n con el <a href="https://www.oxfordanimalethics.com/about-the-centre/jose-ferrater-mora/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Centro Ferrater Mora Oxford para la &Eacute;tica Animal</a>), muestra que los medios lo retratan de forma sensacionalista, anticient&iacute;fica y contradictoria, mezclando alarmismo, prejuicio y ficci&oacute;n, y que incluso las im&aacute;genes aparentemente &ldquo;inofensivas&rdquo; pueden tener efectos sociales inesperados. 
    </p><p class="article-text">
        Tras analizar m&aacute;s de un centenar de art&iacute;culos (enero de 2021&ndash;enero de 2024) en los cuatro diarios digitales m&aacute;s le&iacute;dos de Espa&ntilde;a, observamos que el discurso medi&aacute;tico lo convierte en chivo expiatorio y lo trata como si fuera una plaga y una &ldquo;especie invasora&rdquo;, atribuy&eacute;ndole rasgos propios de los humanos: un villano malvado, con agencia y una supuesta agenda de destrucci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Una amenaza ecol&oacute;gica, social y econ&oacute;mica?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El crecimiento poblacional de los jabal&iacute;es en Espa&ntilde;a se describe en los medios como alarmante. Sin embargo, pese a las advertencias de la comunidad cient&iacute;fica que subraya el papel ecol&oacute;gico clave del jabal&iacute;, incluso como aliado frente a los incendios forestales, los medios lo han convertido en el villano oficial del campo y la naturaleza. Lo hacen, adem&aacute;s, sin precisar qu&eacute; da&ntilde;os concretos causa, sin aportar datos verificables ni situar los conflictos en un contexto hist&oacute;rico y territorial. El resultado es un animal complejo reducido a la etiqueta de &ldquo;plaga&rdquo;. Una etiqueta que, seg&uacute;n numerosos investigadores, no solo es simplista, sino tambi&eacute;n cient&iacute;ficamente injustificada. En Catalunya, ni siquiera contamos con estudios de fondo que demuestren que el jabal&iacute; sea una amenaza para los ecosistemas, como recuerda Joan Real, del <a href="https://www.ub.edu/irbio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">IRBio</a>. Por su parte, Tom&agrave;s Marqu&egrave;s i Bonet (<a href="https://www.icrea.cat/ca/comunitat/institucions-acollida/166/universitat-pompeu-fabra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ICREA-UPF</a>) lo resume sin rodeos: el jabal&iacute; no es el problema; el problema es el desequilibrio que hemos creado los humanos, al que la especie solo se adapta.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con los art&iacute;culos que alertan sobre riesgos para la salud p&uacute;blica: se repiten f&oacute;rmulas vagas, como que &ldquo;transmiten enfermedades&rdquo; o &ldquo;provocan graves problemas de salud&rdquo;, sin datos, contexto ni proporciones. Los ataques directos a personas son extraordinariamente raros, pero se amplifican con un tono abiertamente alarmista. A eso se suma el retrato del jabal&iacute; como amenaza econ&oacute;mica, casi siempre ligado a los da&ntilde;os en cultivos y a la idea de un futuro rural en permanente peligro, m&aacute;s construido en base a titulares inquietantes que a un an&aacute;lisis serio.
    </p><h2 class="article-text">Matar como gesti&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n medi&aacute;tica del jabal&iacute; como amenaza ambiental, social y econ&oacute;mica casi omnipresente convence al p&uacute;blico de que la matanza se perciba como algo l&oacute;gico, incluso necesario. No es casual: la eliminaci&oacute;n de especies etiquetadas como &ldquo;plagas&rdquo; o &ldquo;invasoras&rdquo; es una pr&aacute;ctica de gesti&oacute;n habitual, y buena parte de los art&iacute;culos presentan la caza como herramienta imprescindible para &ldquo;controlar&rdquo; la poblaci&oacute;n. Sin embargo, ni siquiera existe consenso cient&iacute;fico sobre su eficacia; al contrario, se ha observado que una mayor presi&oacute;n cineg&eacute;tica puede disparar las tasas de reproducci&oacute;n y hacer crecer a&uacute;n m&aacute;s las poblaciones. El protagonismo de la caza como soluci&oacute;n no solo delata el peso de los intereses econ&oacute;micos del sector y de la industria c&aacute;rnica, sino que tambi&eacute;n consagra la visi&oacute;n profundamente antropoc&eacute;ntrica de dominio sobre otras especies: los humanos tenemos derecho a ordenar, a golpe de escopeta, qui&eacute;n merece vivir y qui&eacute;n no.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo claro es <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/jabalies-peste-porcina_132_12829685.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el caso reciente de la Peste Porcina Africana (PPA) en el Parque Natural de Collserola</a>, en Barcelona. Los brotes amenazan la industria c&aacute;rnica, por lo que, en vez de afrontar el problema de la ganader&iacute;a intensiva -foco de insalubridad, brotes de enfermedades y tortura animal-, la respuesta incuestionada es mantener las granjas y seguir matando a los jabal&iacute;es silvestres. Y esta l&oacute;gica se aplica tambi&eacute;n a especies que no son consideradas como &ldquo;plaga&rdquo; o &ldquo;invasoras&rdquo;, como es el caso del lobo ib&eacute;rico, en estado cr&iacute;tico de conservaci&oacute;n debido a la presi&oacute;n cineg&eacute;tica asociada a su supuesto impacto en la ganader&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;El jabal&iacute;, un invasor espa&ntilde;ol?</h2><p class="article-text">
        Aunque es una especie originaria del Mediterr&aacute;neo y el propio Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica no lo considera una &ldquo;especie ex&oacute;tica invasora&rdquo; (2023), al jabal&iacute; se le presenta una y otra vez como un &ldquo;invasor&rdquo;. Adem&aacute;s, no solo lo pintan como invasor ecol&oacute;gico, sino tambi&eacute;n civilizacional: cuando aparece en calles, campos de golf o playas, sus simples avistamientos se viven como una intromisi&oacute;n intolerable, casi como una agresi&oacute;n a la propiedad privada. Esa etiqueta se apoya en una dicotom&iacute;a muy asumida entre especies nativas y ex&oacute;ticas: las primeras se idealizan como &ldquo;buenas&rdquo; y merecedoras de protecci&oacute;n, las segundas se demonizan como fuerzas externas que amenazan la biodiversidad. El resultado es que, en el discurso medi&aacute;tico, cualquier especie percibida como &ldquo;mala&rdquo; acaba metida en el saco de las &ldquo;invasoras&rdquo;, aunque no lo sea, como pasa con el jabal&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, los medios retoman un vocabulario militarista que tiene similitudes con el discurso referido a las &ldquo;especies invasoras&rdquo;, diciendo, por ejemplo, que los jabal&iacute;es &ldquo;asaltan&rdquo;, &ldquo;arrasan&rdquo; y se desplazan &ldquo;en ej&eacute;rcito&rdquo;. A los jabal&iacute;es, supuestamente malignos, los describen como monstruos: sus avistamientos se narran como una &ldquo;pesadilla&rdquo; o una &ldquo;situaci&oacute;n abrumadora&rdquo;, llam&aacute;ndoles &ldquo;depredadores temibles y consumados&rdquo; o, directamente, &ldquo;monstruos&rdquo;, y describi&eacute;ndolos f&iacute;sicamente de manera aterradora, con &ldquo;afiladas fauces&rdquo; y tama&ntilde;o &ldquo;descomunal&rdquo;, con &ldquo;mand&iacute;bulas torcidas&rdquo; para &ldquo;devorar&rdquo;. Igual que en las narrativas sobre la sobreabundancia de fauna, el debate p&uacute;blico sobre migraci&oacute;n se apoya a menudo en estereotipos m&aacute;s que en datos, presentando a las personas migrantes como amenazas o delincuentes cuando, en realidad, solo buscan mejores oportunidades.
    </p><h2 class="article-text">El jabal&iacute;, antropomorfizado</h2><p class="article-text">
        Los medios antropomorfizan<em> </em>a los jabal&iacute;es, es decir, les atribuyen rasgos o comportamientos humanos, como el ocio y el disfrute refinado. Se les describe &ldquo;disfrutando de un chapuz&oacute;n en el oc&eacute;ano&rdquo; o &ldquo;disfrutando de una cena en el barrio m&aacute;s elegante de Marbella&rdquo;. Un recurso literario que los humaniza con humor solo para ridiculizarlos: se r&iacute;en de ellos mientras los se&ntilde;alan como problema.
    </p><p class="article-text">
        Estas im&aacute;genes, lejos de ser inocentes, reproducen l&oacute;gicas similares a la deshumanizaci&oacute;n, la comparaci&oacute;n de humanos con animales como herramienta para oprimir grupos humanos. En la propaganda y la guerra se utiliza para atribuir a un grupo falta de racionalidad, moralidad o capacidad de acci&oacute;n, trivializando sus vidas. La deshumanizaci&oacute;n construye un &ldquo;ellos&rdquo; irracional, peligroso o contaminante frente a un &ldquo;nosotros&rdquo; civilizado, y as&iacute; se facilita que la violencia contra &ldquo;ellos&rdquo; parezca aceptable.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuando se presenta a los jabal&iacute;es &ldquo;invadiendo&rdquo; la ciudad, se activan las mismas met&aacute;foras que se usan contra personas migrantes, descritas como oleadas, plagas o delitos ambulantes. Cuando Vox habla de una supuesta &ldquo;invasi&oacute;n migratoria&rdquo;, recicla el mismo marco con el que los medios demonizan a los jabal&iacute;es, presentando a las personas migrantes como seres malignos y con una agenda de destrucci&oacute;n a la par que la de los jabal&iacute;es. Empleando el mismo vocabulario para referirse a los jabal&iacute;es y a las personas migrantes, los medios los equiparan, con el peligroso efecto de deshumanizar a las personas migrantes.
    </p><h2 class="article-text">Reflexiones finales y preguntas</h2><p class="article-text">
        Los medios describen a los jabal&iacute;es como desvergonzados o incivilizados. Es cierto que est&aacute;n entre los animales m&aacute;s inteligentes, con capacidades cognitivas que se equiparan a las de un ni&ntilde;o de tres o cuatro a&ntilde;os. &iquest;Pero, juzgar&iacute;amos a un ni&ntilde;o peque&ntilde;o por falta de civismo? Igual que un ni&ntilde;o de tres a&ntilde;os, el jabal&iacute; no comprende su impacto social o ecol&oacute;gico ni los l&iacute;mites urbanos que lo rodean; estos son conceptos humanos, parciales y relativos, incluso en la propia comunidad cient&iacute;fica. Pero la gran diferencia entre el jabal&iacute; y el ni&ntilde;o es que, pese a tener capacidad de sufrir e inteligencia comparable, la sociedad apenas otorga consideraci&oacute;n moral al jabal&iacute;: no hay protecci&oacute;n legal ni servicios de bienestar para jabal&iacute;es. Por el contrario, su vida se reduce a un precio en el mercado: unos pocos euros por matarlo.
    </p><p class="article-text">
        El apuro del jabal&iacute; es doble. Es humanizado para exigirle est&aacute;ndares morales humanos, como si fuera responsable de sus actos, mientras que, por ser un animal no humano, se le niegan derechos b&aacute;sicos. Humano para ser juzgado y animal para ser castigado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para asegurar un futuro en Espa&ntilde;a m&aacute;s justo, tanto hacia los animales no humanos como hacia los humanos, debemos gestionar la fauna con criterios cient&iacute;ficos y una visi&oacute;n ecol&oacute;gica integral, reconociendo el papel del jabal&iacute; en el ecosistema en lugar de tratarlo como &ldquo;plaga&rdquo;. Esto exige un debate p&uacute;blico sin met&aacute;foras deshumanizadoras ni comparaciones especistas y clasistas, marcos legales que tengan en cuenta la capacidad de sufrir de los animales y limiten la violencia contra ellos, y un cambio cultural donde cuestionemos nuestras propias responsabilidades como especie. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Rivera González, Maria Espín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/jabali-medios-especismo-clasismo-plagas-especies-invasoras_132_13195645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 04:01:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/71a9758d-e63f-477b-b867-f3946899353b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="896410" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/71a9758d-e63f-477b-b867-f3946899353b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="896410" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El jabalí en los medios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/71a9758d-e63f-477b-b867-f3946899353b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Animales,Bienestar animal,Fauna Salvaje]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
