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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elena Sanjuán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/esther-sanjuan/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elena Sanjuán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El consentimiento paterno y el aborto adolescente: qué nos dice la geografía y la religiosidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/consentimiento-paterno-aborto-adolescente-dice-geografia-religiosidad_132_13220920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/408666b8-b1ec-4380-9832-a39a6505c51d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El consentimiento paterno y el aborto adolescente: qué nos dice la geografía y la religiosidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2015, España exigió el consentimiento parental para que las menores de 18 años pudieran abortar. La reforma redujo las tasas de aborto entre las adolescentes afectadas, pero el efecto no fue igual en todas partes. El lugar donde vive una joven y los valores de su entorno determinaron en gran medida cómo reaccionó ante la ley</p></div><p class="article-text">
        El acceso al aborto es una de las cuestiones m&aacute;s debatidas en pol&iacute;tica sanitaria y de g&eacute;nero. Pero m&aacute;s all&aacute; del debate sobre si debe estar permitido o no, hay una pregunta muy relevante: &iquest;qu&eacute; ocurre cuando el acceso existe formalmente, pero en la pr&aacute;ctica no es igual para todas? 
    </p><p class="article-text">
        La modificaci&oacute;n en la ley del aborto exig&iacute;a que las adolescentes de 16 y 17 a&ntilde;os obtuvieran el consentimiento de sus progenitores para poder interrumpir un embarazo. La reforma de 2015 redujo la autonom&iacute;a para las menores de 18. (Esta modificaci&oacute;n fue derogada en 2023, aunque el debate sobre el acceso al aborto para adolescentes sigue abierto.)
    </p><p class="article-text">
        Utilizando datos administrativos sobre todos los abortos y nacimientos registrados en Espa&ntilde;a entre 2012 y 2019, se compara lo que ocurri&oacute; con las adolescentes de 16 y 17 a&ntilde;os &ndash; a quienes afect&oacute; la reforma &ndash; respecto a las de 18 y 19 a&ntilde;os. De este modo, sese a&iacute;slal efecto de la ley frente a otros factores que pueden estar cambiando al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; encontr&eacute;: menos abortos, pero no m&aacute;s nacimientos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer resultado es claro: la tasa de aborto entre las menores de 18 a&ntilde;os cay&oacute; aproximadamente un 11% tras la entrada en vigor de la ley, en comparaci&oacute;n con las adolescentes de mayor edad. Sin embargo, lo m&aacute;s llamativo es que ese descenso no vino acompa&ntilde;ado de un aumento equivalente en los nacimientos. Esto sugiere que la ley cambi&oacute; el comportamiento de las adolescentes antes de que hubiera un embarazo que interrumpir. Cuando abortar se vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil, algunas j&oacute;venes no esperan a estar embarazadas para reaccionar: se anticipan.
    </p><p class="article-text">
        El efecto de la ley, por tanto, opera en dos momentos distintos: en la decisi&oacute;n de abortar una vez embarazada, pero tambi&eacute;n en la decisi&oacute;n de prevenir el embarazo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El papel de la distancia: la geograf&iacute;a como barrera</strong>
    </p><p class="article-text">
        Obtener un aborto en Espa&ntilde;a requiere acudir a un centro autorizado. Estos centros no est&aacute;n distribuidos uniformemente por el territorio. Hay provincias con varios; otras, con uno solo, generalmente en la capital; y otras, sin ninguno. Como muestra el mapa de accesibilidad geogr&aacute;fica en 2015, muchos municipios espa&ntilde;oles se encontraban a m&aacute;s de 50 o incluso 100 kil&oacute;metros del centro m&aacute;s cercano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Figura 1. Mapa de distancia a centros de aborto en 2015                            </span>
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        Esta variaci&oacute;n geogr&aacute;fica importa, y mucho. Cuando una adolescente vive lejos de un centro, obtener un aborto ya requer&iacute;a, en la pr&aacute;ctica, alg&uacute;n tipo de ayuda de un adulto: para desplazarse, por ejemplo. La ley de consentimiento parental formaliz&oacute; algo que, para muchas j&oacute;venes en zonas rurales o semirrurales, ya ocurr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La predicci&oacute;n te&oacute;rica es clara: si antes de la ley las j&oacute;venes que viv&iacute;an lejos ya necesitaban involucrar a sus padres para abortar, la nueva exigencia legal no a&ntilde;adi&oacute; nada sustancial para ellas. En cambio, para quienes viv&iacute;an cerca de un centro y, por tanto, ten&iacute;an m&aacute;s autonom&iacute;a, la ley s&iacute; introdujo una barrera nueva y real.
    </p><p class="article-text">
        Los datos confirman exactamente esto. Las adolescentes que resid&iacute;an en municipios m&aacute;s pr&oacute;ximos a un centro de aborto redujeron sus tasas de aborto de forma notable tras la reforma. En cambio, las que viv&iacute;an m&aacute;s lejos pr&aacute;cticamente no cambiaron su comportamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El papel del entorno: no solo importa si puedes, sino qu&eacute; piensan tus padres</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la distancia, el entorno cultural y religioso del municipio donde vive una adolescente afecta c&oacute;mo reacciona ante la ley. Para medirlo, se utiliza el porcentaje de bodas cat&oacute;licas en cada municipio como indicador de arraigo religioso local.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n descriptivo es claro: en los municipios m&aacute;s religiosos, las tasas de aborto son menores. Esto sugiere que el entorno puede desempe&ntilde;ar un papel importante en la decisi&oacute;n de abortar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Figura 2. Tasa de aborto según religiosidad municipal                            </span>
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        &iquest;Pero c&oacute;mo interact&uacute;a con la ley de consentimiento? En los municipios m&aacute;s laicos, el efecto de la ley se traduce de nuevo en una reducci&oacute;n de los embarazos: menos abortos, pero no m&aacute;s nacimientos. En los municipios m&aacute;s religiosos, en cambio, el patr&oacute;n es distinto: los embarazos no caen, pero m&aacute;s de ellos acaban en nacimiento en lugar de en aborto.
    </p><p class="article-text">
        La interpretaci&oacute;n es coherente con la idea de que, en entornos m&aacute;s tradicionales, el valor atribuido a la maternidad es mayor. Cuando la ley eleva el coste de abortar y adem&aacute;s implica la participaci&oacute;n de los padres, el resultado es que m&aacute;s embarazos llegan a t&eacute;rmino. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un efecto no deseado: indicios de abortos no seguros</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los resultados m&aacute;s preocupantes del an&aacute;lisis tiene que ver con lo que ocurre cuando el acceso formal al aborto se restringe, pero la demanda no desaparece. Todos los datos usados en el an&aacute;lisis proceden de registros administrativos. Por lo tanto, puede haber respuestas en el comportamiento de las adolescentes que no est&eacute;n capturadas en los datos. Usando datos de altas hospitalarias, se construye una medida de complicaciones relacionadas con interrupciones del embarazo &mdash; un indicador que pretende reflejar, entre otras cosas, el uso de m&eacute;todos no seguros.
    </p><p class="article-text">
        Los datos muestran un aumento de estas complicaciones entre las adolescentes de 16 y 17 a&ntilde;os tras la reforma, en comparaci&oacute;n con las de 18 y 19 a&ntilde;os. La prensa ya recog&iacute;a casos de j&oacute;venes que buscaban p&iacute;ldoras abortivas en internet, y los datos sugieren que algunas adolescentes, ante la barrera que supuso la ley, optaron por v&iacute;as alternativas con mayores riesgos para su salud. Las cifras absolutas son bajas, ya que es un fen&oacute;meno poco frecuente, pero la se&ntilde;al es preocupante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; nos dice todo esto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta investigaci&oacute;n ilustra algo que a veces se pierde en los debates sobre pol&iacute;tica de salud reproductiva: las leyes no operan en el vac&iacute;o. Su efecto real depende del contexto en el que se aplican, en este caso, la geograf&iacute;a o las normas sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Una ley que exige consentimiento parental afecta de forma muy distinta a una adolescente que vive a cinco minutos de una cl&iacute;nica y a otra que vive a 100 kil&oacute;metros. Del mismo modo, el entorno religioso y cultural en el que vive una joven juega un papel importante en la forma en la que ella y su familia reaccionan ante la nueva situaci&oacute;n. Las respuestas no son uniformes, sino que dependen de qu&eacute; margen de decisi&oacute;n tienen y de qu&eacute; valores gu&iacute;an esa decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto tiene implicaciones directas para el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas. Cuando se eval&uacute;a una reforma sobre el aborto, es necesario considerar las condiciones de partida: qui&eacute;nes tienen acceso efectivo y qui&eacute;nes no, qu&eacute; barreras ya existen antes de que entre en vigor la nueva norma, y c&oacute;mo distribuir&aacute; sus efectos entre distintos grupos de mujeres. Esta reforma fue derogada en 2023, pero el acceso al aborto en Espa&ntilde;a sigue siendo desigual. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Sanjuán]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 04:02:16 +0000]]></pubDate>
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