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    <title><![CDATA[elDiario.es - Kris Nogal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/kris-nogal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Kris Nogal]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El caballo como símbolo de poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/caballo-poder_132_13236178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0303aa7e-fd1f-4ee4-9297-519775067af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caballo como símbolo de poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es imposible condicionar el comportamiento de un animal sin someter su voluntad al deseo humano; no existe forma de lograr que el caballo trote a nuestro gusto sin imponerle una voluntad que nada tiene que ver con lo que serían sus intereses si viviera en libertad</p><p class="subtitle">Documental 'Desmuntant els Tres Tombs': mirar la realidad y cuestionar la tradición
</p></div><p class="article-text">
        Afirma Manu Mart&iacute;n en <a href="https://www.barlinlibros.org/contra-el-patrimonio" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Contra el patrimonio</em></a><em>,</em> publicado por Barlin Libros, que la representaci&oacute;n monumental masculina contiene violencia intr&iacute;nseca: &ldquo;Dictadores, esclavistas y genocidas que acaparan el pedestal&rdquo; coronando plazas, monumentos y museos con una violencia simb&oacute;lica cuya presencia en ciertos espacios queda legitimada como salvaguarda de los lugares comunes que transitamos muches, pero solo unes poques pueden habitar. Hablar de esa representaci&oacute;n monumental es traer una imagen que viene a la cabeza inevitablemente y que podemos situar en infinidad de lugares y representaciones: el gran hombre blanco montado a caballo.
    </p><p class="article-text">
        La domesticaci&oacute;n de estos animales comenz&oacute; hace 4.000 a&ntilde;os en las estepas euroasi&aacute;ticas, extendi&eacute;ndose su uso hasta nuestros d&iacute;as pero teniendo el m&aacute;ximo apogeo en la expansi&oacute;n de los diferentes imperios, que aprovecharon su fuerza de trabajo en pos de las ansias expansivas imperialistas por otros territorios que, a espaldas de un equino, resultaron mucho m&aacute;s sencillas de realizar.
    </p><p class="article-text">
        Piezas clave de la revoluci&oacute;n agraria e industrial, el uso de caballos y yeguas como herramientas de trabajo o elementos de transporte se ha visto reducido notablemente gracias al acceso mucho m&aacute;s extendido a elementos de trabajo m&aacute;s eficaces y maquinaria que facilita las labores de la tierra, el transporte y la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jason Hribal cuenta en su libro <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/los-animales-son-parte-de-la-clase-trabajadora-y-otros-ensayos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los animales son parte de la clase trabajadora</em></a><em>, </em>publicado por ochodoscuatro ediciones, que la vida media de un caballo en el siglo XIX era de cuatro a&ntilde;os en carruajes r&aacute;pidos y siete en lentos. Aporta, tambi&eacute;n, cifras relativas al n&uacute;mero de estos animales utilizados en la Inglaterra industrial: el n&uacute;mero de caballos y mulas utilizadas durante ese siglo pas&oacute; de 251.000 a 1.166.000.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos pensar entonces que, tras la revoluci&oacute;n industrial, la explotaci&oacute;n de mam&iacute;feros equinos se habr&iacute;a abandonado poco a poco y que su uso habr&iacute;a sido dejado a un lado, favoreciendo sus espaldas y abandonando, por fin, su consideraci&oacute;n como herramientas de trabajo y fuerza de carga.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existen espacios en los que el uso de yeguas y caballos sigue presente a&uacute;n en nuestros d&iacute;as. Actividades destinadas al entretenimiento tur&iacute;stico, como el transporte en carros; festividades como la Rapa das bestas, la Festa des cavall o la Saca de las yeguas; o &ldquo;disciplinas ecuestres&rdquo; como la equitaci&oacute;n, la doma o el salto de obst&aacute;culos, son deportes y actividades actuales que se realizan sobre un caballo o yegua; o, en su defecto, utiliz&aacute;ndoles para que sean elles quienes, mediante su fuerza y sus destrezas aprendidas, lleven a cabo determinadas actividades que llevar&aacute;n al humano que se ha encargado de su &ldquo;entrenamiento&rdquo; a conseguir un r&eacute;dito econ&oacute;mico o reconocimiento honor&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;Gu&iacute;a de buenas pr&aacute;cticas de bienestar animal para el mantenimiento, cuidado, entrenamiento y uso de caballos&rdquo; de la AVEE (Asociaci&oacute;n de Veterinarios Especialistas en &Eacute;quidos de Espa&ntilde;a) aporta una serie de indicaciones que, en principio, garantizar&aacute;n el bienestar de caballos y yeguas en sus alojamientos, sus contactos con otros animales, alimentaci&oacute;n y tiempos para la perfecta &ldquo;manipulaci&oacute;n&rdquo;, de manera que su domesticaci&oacute;n sea la adecuada por parte de las personas cuidadoras y entrenadoras.
    </p><p class="article-text">
        De las recomendaciones de la AVEE obtenemos una informaci&oacute;n muy valiosa, que nos habla de la situaci&oacute;n real de los equinos que son utilizados a&uacute;n hoy en d&iacute;a: &ldquo;Nunca debe aplicarse una fuerza excesiva&rdquo;, &ldquo;deben estar entrenados para estar atados durante el tiempo necesario&rdquo; y &ldquo;debe evitarse una restricci&oacute;n excesiva&rdquo;. Veamos estos elementos por partes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de &ldquo;entrenamiento&rdquo; referido a un animal no estamos hablando, sencillamente, de potenciar unas capacidades f&iacute;sicas para que realice una serie determinada de actividades. Cuando entrenamos a les animales estamos imponiendo un comportamiento que se adec&uacute;e a nuestras necesidades, las humanas, y cumpla con una serie de requisitos que nosotres decidiremos, y cuyo l&iacute;mite se encontrar&aacute; solo supeditado a nuestro criterio. Partiendo de esta realidad, obviamente las recomendaciones de la AVEE encajan a la perfecci&oacute;n con los criterios esperables en la imposici&oacute;n de una conducta determinada sobre otro ser, cuyos intereses no residen (ni se acercan) en realizar las actividades adecuadas bajo el punto de vista humano: se usa la fuerza, se les ata durante prolongados intervalos de tiempo y se utilizan restricci ones ante las posibles oposiciones por su parte.
    </p><p class="article-text">
        P&aacute;ginas <a href="https://equitrainvet.com/lesiones-y-dorso-cuando-el-dolor-es-causa-y-consecuencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">veterinarias especializadas en lesiones por la monta de caballos y yeguas</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>afirman que el dolor del dorso (espalda del caballo) se da hasta en un 94 % de estos animales, y que de los que presentan cojeras o problemas del sistema musculoesquel&eacute;tico, &ldquo;el 32 % de los caballos cojos presentaban problemas de dorso, y el 74 % de los caballos con problema de dorso estaban cojos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Atendiendo a las herramientas utilizadas para imponer estos entrenamientos sobre los equinos, encontramos los bocados y filetes (herramientas para controlar sus movimientos mediante un aparato introducido en la boca del animal y su conexi&oacute;n con las riendas), fustas (vara flexible que permite &ldquo;corregir&rdquo; y enfocar la atenci&oacute;n y el comportamiento del caballo), espuelas (herramientas met&aacute;licas en el pie del jinete para &ldquo;afinar&rdquo; la comunicaci&oacute;n entre jinete-caballo y aumentar su capacidad de reacci&oacute;n), y tantos otros utensilios en los que suele aparecer la especificaci&oacute;n de su uso como herramienta de trabajo, no de castigo. Queda en la mano humana darle una utilidad u otra, pero supone en ambos casos un mecanismo de control y dominaci&oacute;n del comportamiento del animal.
    </p><p class="article-text">
        Si entendemos que el uso de cualquier animal para beneficio humano, sea &eacute;ste el entretenimiento, la fuerza de trabajo o la alimentaci&oacute;n, choca frontalmente con su consideraci&oacute;n de seres individuales y con derecho a una vida libre y digna, cualquier anotaci&oacute;n que pretenda prescribir un uso adecuado, poco invasivo y con el menor da&ntilde;o posible de herramientas para su control, se enmarca dentro de medidas de bienestarismo, en las que, aunque el da&ntilde;o pretenda ser el m&iacute;nimo, la opresi&oacute;n sobre el animal se sigue ejerciendo.
    </p><p class="article-text">
        Es imposible condicionar el comportamiento de un animal sin someter su voluntad al deseo humano; no existe forma de conseguir que el caballo trote a nuestro gusto o nos cargue de la manera que queremos sin imponer sobre &eacute;l un deseo de sojuzgar y una voluntad que nada tienen que ver con lo que ser&iacute;an sus intereses y actividades si viviera en plena libertad. Las cadenas, aun de terciopelo, son cadenas.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de esta realidad, resulta muy interesante comprobar c&oacute;mo el uso de les animales en general, y el de algunes en particular, tiene una estrecha vinculaci&oacute;n con&nbsp;determinadas ideolog&iacute;as dominantes y opresoras. Al igual que la tauromaquia forma parte de un imaginario nacionalista concreto, el uso general de les animales esconde tras de s&iacute; una doctrina espec&iacute;fica sobre c&oacute;mo deber&iacute;a funcionar el mundo y, sobre todo, c&oacute;mo deber&iacute;amos ocuparlo quienes habitamos en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de caballos y yeguas, y remitiendo al comienzo de este art&iacute;culo, la representaci&oacute;n sobre elles de personalidades hist&oacute;ricas, mayoritariamente hombres euroc&eacute;ntricos, poderosos y remarcados hist&oacute;ricamente, pretende transmitir la idea de &eacute;xito, de dominio, de conquista de un territorio donde antes reinaba el desconocimiento, el salvajismo, lo incivilizado. &ldquo;Dominar la naturaleza, ense&ntilde;an los imperialistas, es el sentido de toda t&eacute;cnica&rdquo; (cita de Walter Benjamin en <a href="https://www.catarata.org/libro/en-defensa-de-los-animales_45677/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>En defensa de los animales</em></a>, con edici&oacute;n de Jorge Riechmann y pr&oacute;logo de Ruth Toledano. Ediciones Catarata), es la idea que estas estatuas transmiten en su vida de piedra como recordatorio atemporal de que hay quienes est&aacute;n arriba, y quienes estar&aacute;n siempre abajo.
    </p><p class="article-text">
        La historia del colonialismo es una historia de expropiaci&oacute;n, de sometimiento. No solo de territorios y personas, sino de culturas y formas de hacer y de vivir, de maneras de entender la conexi&oacute;n e interdependencia entre animales (incluyendo aqu&iacute; al ser humano) y naturaleza, diferentes a las del colonizador, y la monta de los caballos y las yeguas en determinados contextos pretende retrotraernos a esa imagen de conquista de lo ajeno.
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa Alicia Puleo afirm&oacute; hace una d&eacute;cada en este mismo blog (&ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/ecofeminismo-defensa-animales_132_3714110.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un ecofeminismo en defensa de los animales</a>&rdquo;) que la violencia contra les animales tiene dos objetivos fundamentales: la afirmaci&oacute;n de la identidad de g&eacute;nero y la experimentaci&oacute;n de la voluntad de poder. El ecofeminismo viene defendiendo desde el siglo pasado, como ya hicieron las sufragistas en el siglo XIX y muches antes de ellas, que la misma l&oacute;gica subyace a la dominaci&oacute;n patriarcal sobre las mujeres, les animales y la naturaleza en general.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra la hegemon&iacute;a del sujeto masculino, blanco, cishetero y con poder ha permitido poner en el centro y otorgar relevancia a vidas y realidades que hasta hace poco hab&iacute;an permanecido abyectas, marginalizadas. Y ha permitido, tambi&eacute;n, aprehender que la masculinidad hegem&oacute;nica y dominante no viene solamente encarnada por los cuerpos de los hombres blancos cishetero: todes encarnados elementos de la violencia vivida, pero tambi&eacute;n de la ejercida. Es en esta interseccionalidad de opresiones en la que podemos encontrar a personajes de la derecha fascista montando sobre un caballo como muestra de una defensa de los valores y los roles tradicionales, y tambi&eacute;n a presentadores de corte progresista alejados de la representaci&oacute;n del macho dominante que, a pesar de ello, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/cara-show-estreno-lasexta-3-diferencias-rtve-curiosidad-mesa-marc-giro-monologo-prefachas_1_13161895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comienzan su programa montando un caballo blanco en las calles de Barcelona.</a>
    </p><p class="article-text">
        Y es que, en lo que al uso de animales no humanes se refiere, nadie se libra de ocupar una posici&oacute;n de poder, da&ntilde;ina y opresora para elles. La cuesti&oacute;n animal muestra de manera exacerbada la clasificaci&oacute;n jer&aacute;rquica en la consideraci&oacute;n antropoc&eacute;ntrica del mundo, y la imperiosa necesidad que tenemos a&uacute;n, como seres humanos, de realizar un acto de humildad para con nuestres compa&ntilde;eres de planeta, una profunda reflexi&oacute;n que asuma que, aun sin pretenderlo, podemos actuar como opresores y violentar sus vidas subides a su espalda.
    </p><p class="article-text">
        La ruptura de la jerarquizaci&oacute;n entre seres humanos y animales, la inclusi&oacute;n de estes en nuestro campo de consideraci&oacute;n moral, podr&iacute;a permitir una ruptura de otros pares binarios que los estudios queer, posthumanistas y decoloniales vienen reivindicando desde hace tiempo, podr&iacute;a ense&ntilde;arnos el camino a un mejor trato hacia les otres, unas relaciones m&aacute;s igualitarias y unas alianzas entre todes de las que, sin duda, vamos a necesitar m&aacute;s que nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kris Nogal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/caballo-poder_132_13236178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 04:02:15 +0000]]></pubDate>
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