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    <title><![CDATA[elDiario.es - Kris Nogal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/kris-nogal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Kris Nogal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Hamburguesa', 'chorizo' o 'queso': el trasfondo de la nomenclatura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/heura-hamburguesa-queso-carnismo-explotacion-animal_132_13347034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ecb6988-37ee-42da-a8d9-39fc2d79d9af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Hamburguesa&#039;, &#039;chorizo&#039; o &#039;queso&#039;: el trasfondo de la nomenclatura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubrir que nuestra vida, nuestra dieta, nuestros gustos, tradiciones y celebraciones pueden mantenerse eliminando la base de violencia a la que sometemos a les animales aterra a las empresas de explotación animal, cuya lucha contra la nomenclatura pretende obviar una realidad que es cada vez más imparable: no necesitamos explotar y matar animales.</p><p class="subtitle">Sí, se puede llamar “salchicha” o “chorizo” a un producto vegano: la patronal cárnica pierde la batalla en los tribunales
</p></div><p class="article-text">
        La Audiencia de Barcelona ha sentenciado que es legal y leg&iacute;timo llamar &ldquo;chorizo&rdquo;, &ldquo;burguer&rdquo; o &ldquo;salchicha&rdquo; a estos productos, que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/si-llamar-salchicha-chorizo-producto-vegano-patronal-carnica-pierde-batalla-tribunales_1_13341522.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;etiquetar un producto vegano como &lsquo;burger&rsquo;, &lsquo;salchicha&rsquo; o &lsquo;chorizo&rsquo; no supone un acto de competencia desleal contra la industria c&aacute;rnica&rdquo;</a>, a pesar de que no est&eacute;n elaborados con cuerpos animales, una victoria para las empresas de alimentaci&oacute;n cuyos ingredientes incluyen &uacute;nicamente productos de origen vegetal. Este hecho, a&uacute;n por ver si ser&aacute; recurrido o no, le habr&aacute; picado sin duda a la industria c&aacute;rnica, que esperaba conseguir una victoria con su <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/marc-coloma-ceo-cofundador-heura-tragando-problemas-genera-sector-carnico-llevan-beneficio_132_12162608.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncia a la empresa Heura</a>, al igual que sucedi&oacute; con la industria l&aacute;ctea, que logr&oacute; que se considere ilegal y desleal denominar &ldquo;leche&rdquo; a la bebida obtenida de semillas o frutos secos, o &ldquo;queso&rdquo; a productos que, con igual proceso de elaboraci&oacute;n y fermentos, tuvieran una base vegetal, siempre con la excusa de la <a href="https://www.eldiario.es/economia/si-no-lleva-leche-no-llamen-queso-keso-no-queso-parecido-queso_1_6393498.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;protecci&oacute;n al consumidor&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de conseguir opciones veganas, es necesario mostrar desde nuestras acciones que esto es un movimiento pol&iacute;tico&rdquo;, afirmaba el art&iacute;culo publicado en este mismo medio: <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/necesario-movimiento-direccion-politica-capitalismo_132_3777436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Es necesario evitar un capitalismo vegano&rdquo;</a>; y es que el veganismo, el antiespecismo, no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de elecci&oacute;n culinaria, es un movimiento de igualdad y liberaci&oacute;n que lucha por visibilizar y evidenciar la violencia y la dominaci&oacute;n que se esconde tras los productos con origen animal, sean estos destinados a la alimentaci&oacute;n, a la vestimenta o a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Esta realidad la conocen bien quienes tienen intereses econ&oacute;micos depositados en la industria de la alimentaci&oacute;n basada en animales, que cuentan, adem&aacute;s, con el respaldo de gobiernos y legislaciones creadas a su favor (por ejemplo, una Ley de Bienestar Animal, que obvia a la gran mayor&iacute;a de les animales), de ah&iacute; que el lema <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/contamina-empresa-hamburguesa-coche-guerra-judicial-patronales-carnicas-carne-vegetal_1_7875675.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;una hamburguesa de carne contamina m&aacute;s que tu coche&rdquo;</a>, que la empresa Heura colg&oacute; en una lona en el centro de Madrid, haya sido el &uacute;nico acto sancionable, considerado competencia desleal de la marca vegana contra la industria c&aacute;rnica. Porque no se trata s&oacute;lo de lo que ponemos en el plato, se trata de una lucha interseccional que aboga por un consumo &eacute;tico que nos beneficie a todes: a les animales, por supuesto, y por extensi&oacute;n al planeta en s&iacute; mismo y a les humanes que lo habitamos.
    </p><p class="article-text">
        El intento de la industria c&aacute;rnica de separar elementos de la alimentaci&oacute;n con los que tenemos un v&iacute;nculo cultural, hist&oacute;rico y emocional de la realidad que estudios cient&iacute;ficos avalan desde hace a&ntilde;os y que el activismo antiespecista visibiliza incansablemente, no busca una publicidad sincera para con les consumidores, como afirman; de ser as&iacute;, las etiquetas especificar&iacute;an exactamente la huella ecol&oacute;gica generada en la producci&oacute;n o qu&eacute; esconden exactamente los <em>nuggets</em>, los palitos de cangrejo o las salchichas, por no hablar, obviamente, de la violencia que supone que se consuman productos obtenidos del hacinamiento y el asesinato de millones de animales en todo el mundo. La mecanizaci&oacute;n de los procesos y asesinatos de los cuerpos animales que sustentan el entramado carnista y a las empresas que obtienen r&eacute;ditos de ellos es la realidad m&aacute;s distorsionada y dulcificada de toda la publicidad que recibimos como consumidores.
    </p><p class="article-text">
        El argumento de la competencia o la publicidad enga&ntilde;osa por llamar a un queso vegetal &ldquo;queso&rdquo;, o a una hamburguesa de lentejas &ldquo;hamburguesa&rdquo;, no est&aacute; luchando por nuestros derechos y nuestro bienestar, sino que busca evitar que establezcamos una relaci&oacute;n entre un producto que conocemos notablemente con la violencia que se oculta tras su elaboraci&oacute;n. Si integramos que podemos acceder a esos alimentos, disfrutar de su sabor y su variedad sin necesidad de que animales sufran y mueran para ello, se rompe el lazo que une la supuesta necesidad de la dominaci&oacute;n animal para nuestra supervivencia y el mantenimiento de nuestros gustos y tradiciones.
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n es uno de los componentes principales que caracterizan a las diferentes culturas. Pocos elementos generan una defensa tan f&eacute;rrea y una oposici&oacute;n tan exacerbada como ver nuestra comida, lo que ponemos cada d&iacute;a en el plato, puestos en cuesti&oacute;n. La renuncia a lo que llevamos a la boca, lo que condiciona nuestras festividades y celebraciones, parece una renuncia a nuestro yo m&aacute;s profundo, el que nos conecta con nuestro pasado, nuestra familia y nuestras ra&iacute;ces. De ah&iacute; que, por ejemplo, uno de los elementos principales de las reivindicaciones de la llamada &ldquo;prioridad nacional&rdquo; sea el consumo de cerdo, generando as&iacute; una oposici&oacute;n a quienes, por cuestiones religiosas (las personas musulmanas), deciden no hacerlo. Mediante la alimentaci&oacute;n, o lo que excluimos de ella, nos situamos, nos colectivizamos y nos oponemos a quienes eligen hacer las cosas de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si <em>somos lo que comemos</em>, y lo que comemos cambia radicalmente en su base de fabricaci&oacute;n, otros cambios pueden acercarse que se supongan m&aacute;s &eacute;ticos, m&aacute;s justos, menos violentos para les otres&rdquo;, afirmaba este misme autore en otro <a href="https://diariode1insumise.blogspot.com/2026/03/la-comida-como-conexion-con-la-memoria.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">texto</a>, y esa es la base sobre la que radica la oposici&oacute;n a que podamos llamar a determinados productos por su nombre. Un peque&ntilde;o cambio puede generar algo mayor, y descubrir que nuestra vida, nuestra dieta, no tienen que cambiar necesariamente, que nuestros gustos, tradiciones y celebraciones pueden mantenerse eliminando la base de violencia a la que sometemos a les animales, es lo que aterra a estas empresas que han emprendido una lucha contra la nomenclatura que pretende obviar una realidad que es cada vez m&aacute;s imparable: no necesitamos explotar y matar animales para seguir viviendo. Tampoco para vivir mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kris Nogal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/heura-hamburguesa-queso-carnismo-explotacion-animal_132_13347034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 04:02:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Hamburguesa', 'chorizo' o 'queso': el trasfondo de la nomenclatura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Veganismo,Carne,Lingüística]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La invisibilización de la violencia animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/violencia-animal-especismo-patriarcado_132_13323922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fe040f7-16ff-41f0-b6c9-4f58825edfd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La invisibilización de la violencia animal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el ensayo 'Especismo, dualidad y patriarcado. Los sistemas de dominio y sus herramientas de control', Kris Nogal realiza un estudio histórico de la construcción de la dualidad y el uso de la violencia como herramienta en su establecimiento, así como una comparativa de las semejantes estrategias que especismo y patriarcado ponen en práctica para cosificar y despersonalizar tanto a les animales como a las personas que la sociedad ha leído como mujeres</p></div><p class="article-text">
        Que la construcci&oacute;n de la masculinidad tiene relacio&#769;n con la violencia es algo que sabemos de sobra tanto por la teori&#769;a como por la pra&#769;ctica en nuestros cuerpos, en nuestras vivencias. Las luchas feministas frente a la desigualdad han evidenciado esta relacio&#769;n al hablar de violencia de ge&#769;nero, de violaciones, de los abusos de poder perpetrados por los hijos sanos del patriarcado, los bien adaptados a un sistema que respalda su comportamiento y perpetu&#769;a la desigualdad, que nunca viene dada de forma amable, como la base de sus relaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Para que aceptemos esta desigualdad tienen que darse varios factores, que la psico&#769;loga americana Melanie Joy desgrano&#769; hace algo ma&#769;s de una de&#769;cada en tres sencillos elementos, lo que denomino&#769; &ldquo;las tres N de la justificacio&#769;n&rdquo;: primero, la normalizacio&#769;n<strong> </strong>de las condiciones de desigualdad. El &ldquo;siempre ha sido asi&#769;&rdquo; es uno de los pilares mejor establecidos para que situaciones de injusticia pasen desapercibidas a nuestros ojos acostumbrados a ellas. Si no somos capaces de ver algo es imposible que luchemos por cambiarlo. Segundo, la naturalizacio&#769;n<strong> </strong>de ciertas situaciones genera esa misma ceguera selectiva que hace que injusticias y desigualdades, pero tambie&#769;n las ma&#769;s descarnadas violencias, nos resulten invisibles y las aceptemos sin llegar a considerar que, tal vez, no deberi&#769;an darse en este mundo. En tercer lugar nos encontramos con la falsa creencia de la necesidad: el argumento de lo necesario parece vencer a cualquier razonamiento cuando lo lanzamos como una losa ante las argumentaciones mejor respaldadas. Si algo es necesario, adema&#769;s de natural y normal, obviamente no sera&#769; considerado un cambio imprescindible para la mejora de las diferentes situaciones de desigualdad, o sera&#769; considerado un mal necesario que sucede en este mundo nuestro y que, lamentablemente, no podemos cambiar. Una manera muy sencilla de establecerse en la comodidad de las actitudes pasivas. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, cuando pensamos en estas tres caracteri&#769;sticas, vemos que son argumentaciones que se han utilizado durante an&#771;os para perpetuar injusticias sociales que, con el paso del tiempo, se han destapado como grandes intereses para el mantenimiento de los sistemas de control que nos rodean. El patriarcado, el capital, la cisheterosexualidad normativa y tantas otras estructuras de poder han estirado los re&#769;ditos obtenidos de estas caracteri&#769;sticas impuestas de manera que su supervivencia se viera asegurada y, sobre todo, respaldada por aquelles a quienes ma&#769;s dan&#771;o estaban haciendo. La estrategia perfecta estaba servida. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las diferentes luchas sociales, y la capacidad y valenti&#769;a de infinidad de personas para alzar la voz y ocupar espacios que tradicionalmente les habi&#769;an sido negados, nos han abierto los ojos en el camino de la comprensio&#769;n holi&#769;stica del mundo, en la valoracio&#769;n real de que tantas y tantas situaciones que pasaban desapercibidas porque no sabi&#769;amos, o no queri&#769;amos, reconocerlas, deben ser enfrentadas y eliminadas por completo si queremos construir relaciones igualitarias, diversas y basadas en el carin&#771;o y el respeto. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;que&#769; sucede cuando quienes son vi&#769;ctimas de la opresio&#769;n y la violencia no tienen capacidad de alzar la voz, de apropiarse de los espacios y generar discursos y estrategias colectivas a largo plazo para cambiar su situacio&#769;n de vulnerabilidad? 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la explicacio&#769;n de las tres N se puede aplicar a todas las opresiones que las estructuras cisheteropatriarcales y capitalistas, racistas, clasistas, etc., se esfuerzan en perpetuar, el libro en el que Melanie Joy explica esta argumentacio&#769;n se llama <a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/por-que-amamos-a-los-perros-nos-comemos-a-los-cerdos-y-nos-vestimos-con-las-vacas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Por que&#769; amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas</em></a><em> </em>(Plaza y Valde&#769;s, 2013), un estudio conciso y acertado sobre el carnismo, la ideologi&#769;a que respalda el consumo de los cuerpos animales y cuyo funcionamiento es exactamente el mismo que el del resto de los sistemas de opresio&#769;n que nos atraviesan. 
    </p><p class="article-text">
        Esto es, precisamente, de lo que trata el libro <a href="https://www.kaoticalibros.com/producto/especismo-dualidad-y-patriarcado/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Especismo, dualidad y patriarcado. Los sistemas de dominio y sus herramientas de control</em></a><em>, </em>que he publicado recientemente en la editorial Ka&oacute;tica Libros, donde realizo un estudio histo&#769;rico de la construccio&#769;n de la dualidad y el uso de la violencia como herramienta en su establecimiento, y que termina con una comparativa de las semejantes estrategias que el especismo y el patriarcado ponen en pra&#769;ctica para cosificar y despersonalizar tanto a les animales como a las personas que la sociedad ha lei&#769;do como mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que les animales no humanes no tengan capacidad discursiva y de accio&#769;n (la cual, obviamente, si&#769; tienen, pero el encierro y la violencia masiva a las que les sometemos impide pra&#769;cticamente toda posibilidad de hui&#769;da y liberacio&#769;n) supone una invisibilidad ma&#769;s que, sin duda, los seres humanos utilizamos a nuestro beneficio. Cuando es nuestro cuerpo humano el que sufre la violencia es fa&#769;cil levantarse y pedir justicia; cuando son otros cuerpos de los que, adema&#769;s, nos beneficiamos considerablemente, la posibilidad de inaccio&#769;n se oculta tras esas tres N del consumo y el uso de les animales: es normal, es natural y, adema&#769;s, es necesario. La explicacio&#769;n perfecta para manifestarse contra el patriarcado y despue&#769;s comernos un pincho de chorizo en el bar de siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y por mucho que la violencia a la que sometemos a les animales no humanes nos reporte beneficios y facilidades vitales a las que no queremos renunciar, resulta hipo&#769;crita que nos alcemos en masa cuando se trata de luchar frente a los sistemas estructurales que nos violentan y nos matan cada di&#769;a, y obviemos esa misma violencia cuando somos nosotres quienes la ejercemos directamente. 
    </p><p class="article-text">
        Si queremos construir sociedades ma&#769;s igualitarias, ma&#769;s feministas, menos violentas y menos injustas, no podemos obviar el paso previo y necesario de dejar de utilizar a les animales a nuestro antojo. La violencia con que se les trata en este mundo tan desigual que hemos construido esta&#769; vinculada estrechamente con la violencia con la que funciona todo lo dema&#769;s: la masculinidad ma&#769;s virulenta y la violencia que utiliza como base en su construccio&#769;n siste&#769;mica esta&#769; detra&#769;s de nuestras injusticias y de las de les animales, y sus comportamientos y modos de actuacio&#769;n concretos esta&#769;n dentro de nuestro sistema (el ma&#769;s personal, nuestro cuerpo) y hemos de visualizarlo para cambiarlo. La ferocidad que ejerce el patriarcado, los acotados patrones de cis, hetero, blanco, payo, etc. que ha construido y que nos vulneran cada di&#769;a, es exactamente la misma ferocidad que ejercemos contra les animales no humanes, la misma virulencia, el mismo dolor. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos cambiar el mundo y referirnos so&#769;lo a una parte de e&#769;l, no es posible cambiarlo todo sin cambiarnos a nosotres mismes. Es hora de asumir nuestra responsabilidad en las violencias que ejercemos, y poner de nuestra parte para cambiar unas vidas que, aunque nos parezcan lejanas, son exactamente igual a las nuestras, y merecen todo el amor, la dignidad y el respeto que les podamos dar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kris Nogal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/violencia-animal-especismo-patriarcado_132_13323922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 04:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La invisibilización de la violencia animal]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antiespecismo y odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/antiespecismo-odio-fascismo-veganismo_132_13200197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0442d8ab-0038-4c3f-9931-410365b40763_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antiespecismo y odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dejar de consumir animales –un acto de empatía, coherencia política y preocupación por el futuro– ha sido una lucha solitaria durante muchos años y la violencia que han sufrido las personas veganas está relacionada con los discursos de odio que facilitan el auge de las ideologías fascistas. Es momento de dar a la lucha animal el protagonismo que merece y aprender de su oposición a las dinámicas destructivas que se imponen en el mundo</p><p class="subtitle">‘Antiespecismo y odio’, por Kris Nogal 
</p></div><p class="article-text">
        Quien haya dejado de consumir animales hace tiempo sabe que un elemento imprescindible de autodefensa es la informaci&oacute;n: la capacidad de aportar datos y respuestas ante los diversos ataques que enfrentamos d&iacute;a a d&iacute;a es el mejor escudo que presentar para, aunque sea, irnos a casa con la sensaci&oacute;n de no haber sido avasallades.
    </p><p class="article-text">
        Forma parte de nuestro cotidiano recibir comentarios y acusaciones de extremistas, exagerades o incoherentes por elegir dejar a les no humanes fuera de nuestro plato. El t&iacute;pico &ldquo;la lechuga tambi&eacute;n siente&rdquo;, el &ldquo;siempre se ha hecho as&iacute;&rdquo;, el &ldquo;tenemos colmillos&rdquo; o las burlas sobre los supuestos gritos de las verduras de nuestro plato (banalizando, a su vez, los gritos reales de les animales asesinades) son herramientas reaccionarias (y patriarcales) con las que te acostumbras a convivir, a pesar de lo curioso de que quien no quiere alimentarse de seres asesinados es quien recibe la violencia verbal por un acto de empat&iacute;a, de coherencia pol&iacute;tica o de preocupaci&oacute;n por el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Los colectivos y militancias, as&iacute; como las redes sociales en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, han permitido compartir vivencias y herramientas y visibilizar que somos muches quienes sostenemos estas situaciones d&iacute;a a d&iacute;a, y en ellos hemos encontrado apoyo y comprensi&oacute;n. Sin embargo, creo que esta ha sido una lucha solitaria para muches durante muchos a&ntilde;os, una soledad que no se olvida y que agota por su absurdez.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, en un momento convulso de renacer de ideolog&iacute;as fascistas, dictatoriales y autoritarias, estas estrategias que consisten en acusar a les otres de las actitudes que mostramos nosotres mismes se utilizan cada d&iacute;a m&aacute;s como herramienta de acoso desde las pol&iacute;ticas institucionales y las redes que legitiman el auge del fascismo y la difusi&oacute;n de discursos de odio cada vez m&aacute;s encarnizados (viene al pelo el t&eacute;rmino).
    </p><p class="article-text">
        El control de los medios y del discurso p&uacute;blico, la &ldquo;iniciativa de la comunicaci&oacute;n&rdquo;, forman la base de la difusi&oacute;n de las ideolog&iacute;as de odio que estamos viendo crecer en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, que nacen en la pol&iacute;tica institucional (bien lo sab&iacute;an Goebbels y el nazismo) con la sencilla estrategia de acusar a les contraries de aquello que t&uacute; misme est&aacute;s propiciando, generar ira en la poblaci&oacute;n y crear ambientes hostiles para quienes viven las realidades m&aacute;s injustas. El fascismo lo sabe y lo pone en pr&aacute;ctica en su d&iacute;a a d&iacute;a: acoso, persecuci&oacute;n, amenazas y difusi&oacute;n de informaci&oacute;n falsa son actuaciones facilitadas por el uso masivo de las redes sociales y, para todas aquellas personas que se atreven a alzar la voz, su cotidianidad resulta perturbadora.
    </p><p class="article-text">
        Exactamente lo mismo que sucede cuando se acusa a una persona de extremista por no querer comer a un animal, cuando se culpa a las personas veganas de la deforestaci&oacute;n o de romper tradiciones hist&oacute;ricas y costumbres grabadas en piedra. Son las mismas herramientas de violencia verbal que generan y perpet&uacute;an injusticias de las que creemos que no somos responsables.
    </p><p class="article-text">
        Es esclarecedor que las mismas t&aacute;cticas de ataque a quienes plantean formas m&aacute;s amables de convivir con otros seres sean las mismas de quienes ans&iacute;an la vuelta a pol&iacute;ticas dictatoriales y la hostilidad entre la poblaci&oacute;n, al enfrentamiento entre iguales que liberar&aacute; a quienes ostentan el poder de cualquier responsabilidad y les permitir&aacute; entretenerse mientras se enriquecen a nuestra costa, situando en el foco social a les m&aacute;s d&eacute;biles como causantes de sus desgracias.
    </p><p class="article-text">
        Y, mientras tanto, las personas empobrecidas siguen sin llegar a fin de mes, los discursos racistas y mis&oacute;ginos obtienen respaldo, las agresiones a personas LGTBIQA+ aumentan cada d&iacute;a y les animales siguen encerrades en jaulas enfrentando vidas de miseria para acabar en nuestros platos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s es momento de dar a la lucha animal el protagonismo que merece. Quiz&aacute; trabajar nuestro antropocentrismo nos permita aprender un poco m&aacute;s de las din&aacute;micas destructivas que imponemos en el mundo, deconstruirnos con humildad para empatizar con otras vivencias y otras luchas que pueden ser, por incre&iacute;ble que parezca, incluso m&aacute;s despiadadas que las nuestras. Aprender de quienes han alzado la voz por los seres m&aacute;s indefensos puede aportar, y sin duda lo har&aacute;, formas de entender la realidad que nos enfrenten con lo m&aacute;s crudo del ser humano y, a la vez, con la inmensa capacidad de bondad que puede existir en este mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kris Nogal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/antiespecismo-odio-fascismo-veganismo_132_13200197.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 04:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antiespecismo y odio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caballo como símbolo de poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/caballo-poder_132_13236178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0303aa7e-fd1f-4ee4-9297-519775067af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caballo como símbolo de poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es imposible condicionar el comportamiento de un animal sin someter su voluntad al deseo humano; no existe forma de lograr que el caballo trote a nuestro gusto sin imponerle una voluntad que nada tiene que ver con lo que serían sus intereses si viviera en libertad</p><p class="subtitle">Documental 'Desmuntant els Tres Tombs': mirar la realidad y cuestionar la tradición
</p></div><p class="article-text">
        Afirma Manu Mart&iacute;n en <a href="https://www.barlinlibros.org/contra-el-patrimonio" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Contra el patrimonio</em></a><em>,</em> publicado por Barlin Libros, que la representaci&oacute;n monumental masculina contiene violencia intr&iacute;nseca: &ldquo;Dictadores, esclavistas y genocidas que acaparan el pedestal&rdquo; coronando plazas, monumentos y museos con una violencia simb&oacute;lica cuya presencia en ciertos espacios queda legitimada como salvaguarda de los lugares comunes que transitamos muches, pero solo unes poques pueden habitar. Hablar de esa representaci&oacute;n monumental es traer una imagen que viene a la cabeza inevitablemente y que podemos situar en infinidad de lugares y representaciones: el gran hombre blanco montado a caballo.
    </p><p class="article-text">
        La domesticaci&oacute;n de estos animales comenz&oacute; hace 4.000 a&ntilde;os en las estepas euroasi&aacute;ticas, extendi&eacute;ndose su uso hasta nuestros d&iacute;as pero teniendo el m&aacute;ximo apogeo en la expansi&oacute;n de los diferentes imperios, que aprovecharon su fuerza de trabajo en pos de las ansias expansivas imperialistas por otros territorios que, a espaldas de un equino, resultaron mucho m&aacute;s sencillas de realizar.
    </p><p class="article-text">
        Piezas clave de la revoluci&oacute;n agraria e industrial, el uso de caballos y yeguas como herramientas de trabajo o elementos de transporte se ha visto reducido notablemente gracias al acceso mucho m&aacute;s extendido a elementos de trabajo m&aacute;s eficaces y maquinaria que facilita las labores de la tierra, el transporte y la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jason Hribal cuenta en su libro <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/los-animales-son-parte-de-la-clase-trabajadora-y-otros-ensayos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los animales son parte de la clase trabajadora</em></a><em>, </em>publicado por ochodoscuatro ediciones, que la vida media de un caballo en el siglo XIX era de cuatro a&ntilde;os en carruajes r&aacute;pidos y siete en lentos. Aporta, tambi&eacute;n, cifras relativas al n&uacute;mero de estos animales utilizados en la Inglaterra industrial: el n&uacute;mero de caballos y mulas utilizadas durante ese siglo pas&oacute; de 251.000 a 1.166.000.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos pensar entonces que, tras la revoluci&oacute;n industrial, la explotaci&oacute;n de mam&iacute;feros equinos se habr&iacute;a abandonado poco a poco y que su uso habr&iacute;a sido dejado a un lado, favoreciendo sus espaldas y abandonando, por fin, su consideraci&oacute;n como herramientas de trabajo y fuerza de carga.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existen espacios en los que el uso de yeguas y caballos sigue presente a&uacute;n en nuestros d&iacute;as. Actividades destinadas al entretenimiento tur&iacute;stico, como el transporte en carros; festividades como la Rapa das bestas, la Festa des cavall o la Saca de las yeguas; o &ldquo;disciplinas ecuestres&rdquo; como la equitaci&oacute;n, la doma o el salto de obst&aacute;culos, son deportes y actividades actuales que se realizan sobre un caballo o yegua; o, en su defecto, utiliz&aacute;ndoles para que sean elles quienes, mediante su fuerza y sus destrezas aprendidas, lleven a cabo determinadas actividades que llevar&aacute;n al humano que se ha encargado de su &ldquo;entrenamiento&rdquo; a conseguir un r&eacute;dito econ&oacute;mico o reconocimiento honor&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;Gu&iacute;a de buenas pr&aacute;cticas de bienestar animal para el mantenimiento, cuidado, entrenamiento y uso de caballos&rdquo; de la AVEE (Asociaci&oacute;n de Veterinarios Especialistas en &Eacute;quidos de Espa&ntilde;a) aporta una serie de indicaciones que, en principio, garantizar&aacute;n el bienestar de caballos y yeguas en sus alojamientos, sus contactos con otros animales, alimentaci&oacute;n y tiempos para la perfecta &ldquo;manipulaci&oacute;n&rdquo;, de manera que su domesticaci&oacute;n sea la adecuada por parte de las personas cuidadoras y entrenadoras.
    </p><p class="article-text">
        De las recomendaciones de la AVEE obtenemos una informaci&oacute;n muy valiosa, que nos habla de la situaci&oacute;n real de los equinos que son utilizados a&uacute;n hoy en d&iacute;a: &ldquo;Nunca debe aplicarse una fuerza excesiva&rdquo;, &ldquo;deben estar entrenados para estar atados durante el tiempo necesario&rdquo; y &ldquo;debe evitarse una restricci&oacute;n excesiva&rdquo;. Veamos estos elementos por partes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de &ldquo;entrenamiento&rdquo; referido a un animal no estamos hablando, sencillamente, de potenciar unas capacidades f&iacute;sicas para que realice una serie determinada de actividades. Cuando entrenamos a les animales estamos imponiendo un comportamiento que se adec&uacute;e a nuestras necesidades, las humanas, y cumpla con una serie de requisitos que nosotres decidiremos, y cuyo l&iacute;mite se encontrar&aacute; solo supeditado a nuestro criterio. Partiendo de esta realidad, obviamente las recomendaciones de la AVEE encajan a la perfecci&oacute;n con los criterios esperables en la imposici&oacute;n de una conducta determinada sobre otro ser, cuyos intereses no residen (ni se acercan) en realizar las actividades adecuadas bajo el punto de vista humano: se usa la fuerza, se les ata durante prolongados intervalos de tiempo y se utilizan restricci ones ante las posibles oposiciones por su parte.
    </p><p class="article-text">
        P&aacute;ginas <a href="https://equitrainvet.com/lesiones-y-dorso-cuando-el-dolor-es-causa-y-consecuencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">veterinarias especializadas en lesiones por la monta de caballos y yeguas</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>afirman que el dolor del dorso (espalda del caballo) se da hasta en un 94 % de estos animales, y que de los que presentan cojeras o problemas del sistema musculoesquel&eacute;tico, &ldquo;el 32 % de los caballos cojos presentaban problemas de dorso, y el 74 % de los caballos con problema de dorso estaban cojos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Atendiendo a las herramientas utilizadas para imponer estos entrenamientos sobre los equinos, encontramos los bocados y filetes (herramientas para controlar sus movimientos mediante un aparato introducido en la boca del animal y su conexi&oacute;n con las riendas), fustas (vara flexible que permite &ldquo;corregir&rdquo; y enfocar la atenci&oacute;n y el comportamiento del caballo), espuelas (herramientas met&aacute;licas en el pie del jinete para &ldquo;afinar&rdquo; la comunicaci&oacute;n entre jinete-caballo y aumentar su capacidad de reacci&oacute;n), y tantos otros utensilios en los que suele aparecer la especificaci&oacute;n de su uso como herramienta de trabajo, no de castigo. Queda en la mano humana darle una utilidad u otra, pero supone en ambos casos un mecanismo de control y dominaci&oacute;n del comportamiento del animal.
    </p><p class="article-text">
        Si entendemos que el uso de cualquier animal para beneficio humano, sea &eacute;ste el entretenimiento, la fuerza de trabajo o la alimentaci&oacute;n, choca frontalmente con su consideraci&oacute;n de seres individuales y con derecho a una vida libre y digna, cualquier anotaci&oacute;n que pretenda prescribir un uso adecuado, poco invasivo y con el menor da&ntilde;o posible de herramientas para su control, se enmarca dentro de medidas de bienestarismo, en las que, aunque el da&ntilde;o pretenda ser el m&iacute;nimo, la opresi&oacute;n sobre el animal se sigue ejerciendo.
    </p><p class="article-text">
        Es imposible condicionar el comportamiento de un animal sin someter su voluntad al deseo humano; no existe forma de conseguir que el caballo trote a nuestro gusto o nos cargue de la manera que queremos sin imponer sobre &eacute;l un deseo de sojuzgar y una voluntad que nada tienen que ver con lo que ser&iacute;an sus intereses y actividades si viviera en plena libertad. Las cadenas, aun de terciopelo, son cadenas.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de esta realidad, resulta muy interesante comprobar c&oacute;mo el uso de les animales en general, y el de algunes en particular, tiene una estrecha vinculaci&oacute;n con&nbsp;determinadas ideolog&iacute;as dominantes y opresoras. Al igual que la tauromaquia forma parte de un imaginario nacionalista concreto, el uso general de les animales esconde tras de s&iacute; una doctrina espec&iacute;fica sobre c&oacute;mo deber&iacute;a funcionar el mundo y, sobre todo, c&oacute;mo deber&iacute;amos ocuparlo quienes habitamos en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de caballos y yeguas, y remitiendo al comienzo de este art&iacute;culo, la representaci&oacute;n sobre elles de personalidades hist&oacute;ricas, mayoritariamente hombres euroc&eacute;ntricos, poderosos y remarcados hist&oacute;ricamente, pretende transmitir la idea de &eacute;xito, de dominio, de conquista de un territorio donde antes reinaba el desconocimiento, el salvajismo, lo incivilizado. &ldquo;Dominar la naturaleza, ense&ntilde;an los imperialistas, es el sentido de toda t&eacute;cnica&rdquo; (cita de Walter Benjamin en <a href="https://www.catarata.org/libro/en-defensa-de-los-animales_45677/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>En defensa de los animales</em></a>, con edici&oacute;n de Jorge Riechmann y pr&oacute;logo de Ruth Toledano. Ediciones Catarata), es la idea que estas estatuas transmiten en su vida de piedra como recordatorio atemporal de que hay quienes est&aacute;n arriba, y quienes estar&aacute;n siempre abajo.
    </p><p class="article-text">
        La historia del colonialismo es una historia de expropiaci&oacute;n, de sometimiento. No solo de territorios y personas, sino de culturas y formas de hacer y de vivir, de maneras de entender la conexi&oacute;n e interdependencia entre animales (incluyendo aqu&iacute; al ser humano) y naturaleza, diferentes a las del colonizador, y la monta de los caballos y las yeguas en determinados contextos pretende retrotraernos a esa imagen de conquista de lo ajeno.
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa Alicia Puleo afirm&oacute; hace una d&eacute;cada en este mismo blog (&ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/ecofeminismo-defensa-animales_132_3714110.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un ecofeminismo en defensa de los animales</a>&rdquo;) que la violencia contra les animales tiene dos objetivos fundamentales: la afirmaci&oacute;n de la identidad de g&eacute;nero y la experimentaci&oacute;n de la voluntad de poder. El ecofeminismo viene defendiendo desde el siglo pasado, como ya hicieron las sufragistas en el siglo XIX y muches antes de ellas, que la misma l&oacute;gica subyace a la dominaci&oacute;n patriarcal sobre las mujeres, les animales y la naturaleza en general.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra la hegemon&iacute;a del sujeto masculino, blanco, cishetero y con poder ha permitido poner en el centro y otorgar relevancia a vidas y realidades que hasta hace poco hab&iacute;an permanecido abyectas, marginalizadas. Y ha permitido, tambi&eacute;n, aprehender que la masculinidad hegem&oacute;nica y dominante no viene solamente encarnada por los cuerpos de los hombres blancos cishetero: todes encarnados elementos de la violencia vivida, pero tambi&eacute;n de la ejercida. Es en esta interseccionalidad de opresiones en la que podemos encontrar a personajes de la derecha fascista montando sobre un caballo como muestra de una defensa de los valores y los roles tradicionales, y tambi&eacute;n a presentadores de corte progresista alejados de la representaci&oacute;n del macho dominante que, a pesar de ello, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/cara-show-estreno-lasexta-3-diferencias-rtve-curiosidad-mesa-marc-giro-monologo-prefachas_1_13161895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comienzan su programa montando un caballo blanco en las calles de Barcelona.</a>
    </p><p class="article-text">
        Y es que, en lo que al uso de animales no humanes se refiere, nadie se libra de ocupar una posici&oacute;n de poder, da&ntilde;ina y opresora para elles. La cuesti&oacute;n animal muestra de manera exacerbada la clasificaci&oacute;n jer&aacute;rquica en la consideraci&oacute;n antropoc&eacute;ntrica del mundo, y la imperiosa necesidad que tenemos a&uacute;n, como seres humanos, de realizar un acto de humildad para con nuestres compa&ntilde;eres de planeta, una profunda reflexi&oacute;n que asuma que, aun sin pretenderlo, podemos actuar como opresores y violentar sus vidas subides a su espalda.
    </p><p class="article-text">
        La ruptura de la jerarquizaci&oacute;n entre seres humanos y animales, la inclusi&oacute;n de estes en nuestro campo de consideraci&oacute;n moral, podr&iacute;a permitir una ruptura de otros pares binarios que los estudios queer, posthumanistas y decoloniales vienen reivindicando desde hace tiempo, podr&iacute;a ense&ntilde;arnos el camino a un mejor trato hacia les otres, unas relaciones m&aacute;s igualitarias y unas alianzas entre todes de las que, sin duda, vamos a necesitar m&aacute;s que nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kris Nogal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/caballo-poder_132_13236178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 04:02:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caballo como símbolo de poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Caballos,Maltrato animal,Animalistas]]></media:keywords>
    </item>
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