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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elena Tomás]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elena-tomas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elena Tomás]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La plaza que pudo ser y la que será]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/plaza-pudo-sera_132_13528499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a5412af-4f34-4432-a2e9-91af0d3c04a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La plaza que pudo ser y la que será"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando terminen las obras habrá inauguración. Habrá fotografías y, por supuesto, habrá atril. Todo eso estará muy bien, pero habrá una pregunta que seguirá siendo pertinente: ¿era esta la plaza que necesitaba San Miguel?
</p></div><p class="article-text">
        Hay una forma muy sencilla de entender lo que ha pasado con la plaza San Miguel: basta con mirar lo que ped&iacute;an los vecinos y comparar con lo que finalmente ha decidido hacer el Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        Porque aqu&iacute; s&iacute; hubo vecinos que hablaron, comerciantes que avisaron y una plataforma que present&oacute; propuestas, se reuni&oacute; con el Gobierno municipal, puso pancartas, registr&oacute; escritos y acudi&oacute; una y otra vez al Ayuntamiento. No estamos hablando de gente que apareci&oacute; cuando la obra estaba terminada para decir que no le gustaba el resultado, y esa diferencia es importante. El Ayuntamiento podr&aacute; decir que se reuni&oacute; con ellos, y es verdad; el propio debate en la Comisi&oacute;n de Urbanismo deja constancia de esas reuniones. Pero reunirse con alguien no significa necesariamente escucharle. La Plataforma de Afectados traslad&oacute; que no se hab&iacute;a sentido escuchada y puso encima de la mesa cuestiones muy concretas: el calendario de las obras y sus consecuencias para el comercio, la conservaci&oacute;n del arbolado maduro, la recuperaci&oacute;n de una fuente frente a la p&eacute;rgola proyectada y los problemas de accesibilidad y circulaci&oacute;n en la propia plaza.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que la plaza empieza a verse, tambi&eacute;n empieza a apreciarse la diferencia entre la plaza que quer&iacute;an quienes viven all&iacute; o tienen sus negocios y la plaza que el Ayuntamiento decidi&oacute; que ten&iacute;an que tener.
    </p><p class="article-text">
        Una de las reivindicaciones m&aacute;s claras fue conservar el arbolado maduro. Pues perm&iacute;tanme una apreciaci&oacute;n: mejor pidan peras al olmo, porque conservar arbolado maduro y Natalia Chueca parecen conceptos dif&iacute;ciles de compatibilizar. Y esto ocurre, adem&aacute;s, en un momento en el que cada verano nos recuerda que adaptar Zaragoza al calor ya no es una cuesti&oacute;n que podamos dejar para ma&ntilde;ana. El verano de 2026 ha sido en Espa&ntilde;a el m&aacute;s c&aacute;lido desde, al menos, 1869, con temperaturas veraniegas extendi&eacute;ndose durante aproximadamente cuatro meses y unas precipitaciones extraordinariamente escasas. Un &aacute;rbol grande no se sustituye colocando otro peque&ntilde;o y esperando veinte a&ntilde;os. La sombra que da hoy un &aacute;rbol adulto la necesitamos hoy.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos tambi&eacute;n defend&iacute;an recuperar una fuente. No era una ocurrencia de &uacute;ltima hora. En la Comisi&oacute;n de Urbanismo qued&oacute; recogido que la plataforma la ven&iacute;a reclamando frente a la soluci&oacute;n de la p&eacute;rgola, pero el Gobierno municipal decidi&oacute; mantener esta &uacute;ltima porque considera que el sistema de agua pulverizada funciona mejor frente a las olas de calor.
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute; sea precisamente esa p&eacute;rgola una de las im&aacute;genes que mejor resume todo este asunto. El Ayuntamiento la presenta como un refugio clim&aacute;tico, pero cuando uno contempla sus dimensiones en relaci&oacute;n con el tama&ntilde;o de la plaza resulta dif&iacute;cil no preguntarse cu&aacute;nta gente va a poder refugiarse realmente debajo. Seg&uacute;n el propio Gobierno municipal, el sistema puede reducir la temperatura hasta diez grados en su entorno y la actuaci&oacute;n incorporar&aacute; 14 nuevos &aacute;rboles, adem&aacute;s de jardineras y vegetaci&oacute;n. Es justo reconocerlo: as&iacute; lo afirma el Gobierno municipal. Tambi&eacute;n nos prometieron un nuevo estadio de f&uacute;tbol a coste cero de dinero p&uacute;blico y ya hemos aprendido que conviene esperar a comprobar c&oacute;mo terminan algunas promesas.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n, en cualquier caso, es bastante m&aacute;s profunda que discutir si una p&eacute;rgola es grande o peque&ntilde;a: &iquest;queremos una plaza que necesite una m&aacute;quina para proporcionar unos metros de sombra y frescor o queremos que toda la plaza est&eacute; dise&ntilde;ada pensando en el calor?
    </p><p class="article-text">
        Y esto no va de estar en contra de las obras. La renovaci&oacute;n de las conducciones, el saneamiento, la accesibilidad o la mejora del espacio p&uacute;blico eran necesarias. El proyecto completo del Coso y San Miguel supone adem&aacute;s una inversi&oacute;n importante y el Ayuntamiento prev&eacute; m&aacute;s espacio peatonal, arbolado y zonas verdes. La discusi&oacute;n es otra: c&oacute;mo se hacen las obras y para qui&eacute;n se hacen.
    </p><p class="article-text">
        Cuando transformamos una plaza no estamos simplemente dibujando un plano. Estamos decidiendo d&oacute;nde jugar&aacute;n los ni&ntilde;os, d&oacute;nde podr&aacute;n sentarse las personas mayores, d&oacute;nde buscar&aacute; sombra alguien en pleno mes de agosto, c&oacute;mo podr&aacute; sobrevivir el comercio mientras duren los trabajos y qu&eacute; aspecto tendr&aacute; ese espacio durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Y eso lo saben especialmente bien quienes viven all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la participaci&oacute;n ciudadana no puede consistir en convocar una reuni&oacute;n, ense&ntilde;ar un proyecto y dar por cumplido el tr&aacute;mite. Escuchar significa tambi&eacute;n estar dispuesto a cambiar cosas. Es cierto que alguna se cambi&oacute;. Despu&eacute;s de las protestas y advertencias vecinales, el Ayuntamiento acept&oacute; modificar la anchura prevista de la v&iacute;a para facilitar el paso de los veh&iacute;culos y el propio consejero de Urbanismo reconoci&oacute; en comisi&oacute;n que esa petici&oacute;n hab&iacute;a sido atendida.
    </p><p class="article-text">
        Y eso demuestra precisamente que se pod&iacute;a hacer. Se puede escuchar a la ciudadan&iacute;a cuando se quiere. Por lo que hemos visto, en otras cuestiones no se quiso demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Y si a los vecinos no se les escuch&oacute; lo suficiente, &iquest;qu&eacute; ocurri&oacute; con el comercio? Las obras de la plaza se plantearon inicialmente con una duraci&oacute;n de seis meses. Ese plazo se ha superado ampliamente y los comerciantes de San Miguel denuncian retrasos, p&eacute;rdidas econ&oacute;micas y negocios que han cerrado o se encuentran en una situaci&oacute;n l&iacute;mite. Algunos de ellos, adem&aacute;s, aseguran haber quedado fuera de las ayudas municipales pese a estar sufriendo directamente las consecuencias de los trabajos. Tambi&eacute;n avisaron. Y de nuevo la misma pregunta: &iquest;se les escuch&oacute;? Los hechos permiten que cada cual saque sus propias conclusiones.
    </p><p class="article-text">
        Cuando terminen las obras habr&aacute; inauguraci&oacute;n. Habr&aacute; fotograf&iacute;as y, por supuesto, habr&aacute; atril. Nos explicar&aacute;n el n&uacute;mero de &aacute;rboles nuevos, los metros cuadrados renovados y las bondades de la p&eacute;rgola clim&aacute;tica. Todo eso estar&aacute; muy bien, pero habr&aacute; una pregunta que seguir&aacute; siendo pertinente: &iquest;era esta la plaza que necesitaba San Miguel?
    </p><p class="article-text">
        Porque quiz&aacute; el problema no sea esa p&eacute;rgola, ni siquiera su tama&ntilde;o. Quiz&aacute; lo que deber&iacute;amos discutir es una determinada manera de entender el urbanismo: primero se decide la ciudad y despu&eacute;s se explica a quienes viven en ella.
    </p><p class="article-text">
        Yo prefiero hacerlo al rev&eacute;s: primero escuchar y despu&eacute;s dise&ntilde;ar. Porque una plaza no pertenece al concejal que firma el proyecto ni al Gobierno que la inaugura. Pertenece a la gente que va a vivirla todos los d&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Tomás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/plaza-pudo-sera_132_13528499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 10:54:44 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Una alcaldesa que no escucha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/alcaldesa-no-escucha_132_13340566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Confunde el respeto a la institución con el respeto a su propia autoridad. Lleva tres años como alcaldesa y todavía no ha entendido algo muy básico: el Ayuntamiento no es suyo</p></div><p class="article-text">
        Hay veces que un gesto explica mejor una forma de gobernar que tres a&ntilde;os de propaganda.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pas&oacute; en el pleno del jueves 26 de junio fue una de esas veces.
    </p><p class="article-text">
        La alcaldesa decidi&oacute; suspender el pleno durante media hora porque vecinas y vecinos mostraban unos carteles en defensa de los Pinares de Venecia para acompa&ntilde;ar al ciudadano que estaba interviniendo. Muy airada, convoc&oacute; una Junta de Portavoces extraordinaria y, al final, acab&oacute; reconociendo que hab&iacute;a reaccionado de manera excesiva.
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema no son solo esos treinta minutos.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que quienes llevamos tres a&ntilde;os sentados en ese sal&oacute;n ya sabemos que no fue un hecho aislado. Es una forma de entender las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos acostumbrado demasiado r&aacute;pido a que, cuando la ciudadan&iacute;a viene al pleno a hablar de sus barrios, de sus derechos o de sus problemas, la alcaldesa desaparezca. O est&eacute; hablando con un compa&ntilde;ero. O mirando el m&oacute;vil. O haciendo cualquier otra cosa menos escuchar.
    </p><p class="article-text">
        Y eso no deber&iacute;a parecernos normal.
    </p><p class="article-text">
        El pleno es el m&aacute;ximo &oacute;rgano de representaci&oacute;n de la ciudad. Es el &uacute;nico momento en el que cualquier vecino o vecina puede dirigirse directamente a quienes gobiernan para contar qu&eacute; est&aacute; pasando en Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta estar de acuerdo con quien interviene. Pero s&iacute; hace falta escuchar. Escuchar tambi&eacute;n es gobernar.
    </p><p class="article-text">
        Y el respeto no se demuestra solo dejando hablar. Tambi&eacute;n se demuestra en c&oacute;mo tratas a quien viene a participar.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos tiempo pidiendo algo tan sencillo como un atril para que la ciudadan&iacute;a pueda apoyar sus papeles y hacer su intervenci&oacute;n con un m&iacute;nimo de comodidad. Lo hemos pedido los grupos municipales en Junta de Portavoces y lo han pedido las propias personas que intervienen en el pleno. Nunca llega.
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer una tonter&iacute;a. Pero no lo es.
    </p><p class="article-text">
        La alcaldesa tiene un atril en cada rueda de prensa, en cada comparecencia y en cada acto institucional. &iquest;De verdad la ciudadan&iacute;a merece menos respeto que quien ostenta el cargo? Si queremos que la gente participe, habr&aacute; que empezar por facilitar esa participaci&oacute;n y tratarla con la dignidad que merece. Porque la participaci&oacute;n no consiste solo en dejar hablar; tambi&eacute;n consiste en hacer sentir a quien interviene que esa instituci&oacute;n tambi&eacute;n es suya.
    </p><p class="article-text">
        Lo del &uacute;ltimo pleno fue la gota que colm&oacute; el vaso.
    </p><p class="article-text">
        Porque no hablamos de insultos, ni de amenazas, ni de una alteraci&oacute;n del orden. Hablamos de unos carteles. De personas que quer&iacute;an expresar una opini&oacute;n sobre una decisi&oacute;n del Gobierno municipal. Y la respuesta fue parar un pleno.
    </p><p class="article-text">
        La alcaldesa confunde el respeto a la instituci&oacute;n con el respeto a su propia autoridad. Lleva tres a&ntilde;os como alcaldesa y todav&iacute;a no ha entendido algo muy b&aacute;sico: el Ayuntamiento no es suyo.
    </p><p class="article-text">
        Ella ocupa temporalmente un cargo que pertenece a la ciudadan&iacute;a. Y quien ocupa ese cargo tiene la obligaci&oacute;n de escuchar, tambi&eacute;n cuando lo que escucha no le gusta.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente cuando no le gusta.
    </p><p class="article-text">
        Gobernar no es rodearse solo de quienes te aplauden. Gobernar es escuchar tambi&eacute;n a quien discrepa, a quien protesta y a quien viene a decirte que te est&aacute;s equivocando.
    </p><p class="article-text">
        Porque eso tambi&eacute;n es Zaragoza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Tomás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/alcaldesa-no-escucha_132_13340566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 07:17:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una alcaldesa que no escucha]]></media:title>
    </item>
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