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    <title><![CDATA[elDiario.es - Anass Ben Salah]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/anass-ben-salah/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Anass Ben Salah]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Marruecos, la odisea truncada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marruecos-odisea-truncada_129_13432608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d30f16b9-cd7d-4fa1-9d47-bed6d4b1e11b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x941y883.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos, la odisea truncada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escena de decenas de miles de personas cruzando la frontera con Ceuta se convirtió, por su fuerza simbólica, en un plebiscito espontáneo contra las políticas públicas y en una impugnación de un modelo de poder del monarca alauita, marcado por la concentración del poder, el autoritarismo, la corrupción y el debilitamiento de las libertades públicas </p><p class="subtitle">La España progresista en una UE retrógrada</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de miles de marroqu&iacute;es -ni&ntilde;os, mujeres y j&oacute;venes- avanzando con el rostro consumido por la desesperaci&oacute;n hacia el espig&oacute;n de Tarajal permanecer&aacute;n como una de las estampas m&aacute;s dolorosas de la historia reciente de Marruecos. Una verg&uuml;enza colectiva que perseguir&aacute; a los marroqu&iacute;es durante generaciones. Se trata de un nuevo surco abierto sobre heridas que nunca terminaron de resta&ntilde;ar. Esta &uacute;ltima crisis migratoria dej&oacute; de ser un asunto interno para ocupar las portadas de la prensa internacional, los informativos de televisi&oacute;n y las redes sociales de medio mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; imposible borrar de la memoria colectiva los centenares de v&iacute;deos que inmortalizaron aquella odisea desesperada de ciudadanos de a pie hacia un ed&eacute;n ficticio anhelando un brote de esperanza que ya no encontraban en su tierra.
    </p><p class="article-text">
        Lo acontecido dej&oacute; de ser una mera crisis fronteriza. En cuesti&oacute;n de horas adquiri&oacute; una dimensi&oacute;n regional e internacional al convertirse en una pieza m&aacute;s del tablero geopol&iacute;tico. Diversos actores aprovecharon la tragedia para convertirla en un instrumento de presi&oacute;n y moneda de cambio al servicio de sus propias agendas. Estados Unidos e Israel, c&oacute;mo no, no tardaron en politizar la tragedia, utiliz&aacute;ndola como argumento para reforzar sus posiciones estrat&eacute;gicas y ajustar cuentas con sus adversarios, Espa&ntilde;a en concreto. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuerpos flotantes de las v&iacute;ctimas constituyen el testimonio m&aacute;s contundente de un fracaso colectivo y de una hipocres&iacute;a odiosa. Mientras la prensa y los c&iacute;rculos pol&iacute;ticos constru&iacute;an a ciegas narrativas y multiplicaban hip&oacute;tesis sobre las causas de esta nueva ola migratoria, quienes detentan el poder en Marruecos optaron, una vez m&aacute;s, por el silencio, la indiferencia y la huida hacia adelante. Pero la pregunta sigue intacta: &iquest;c&oacute;mo lleg&oacute; Marruecos hasta aqu&iacute; ? 
    </p><p class="article-text">
        La estampida colectiva hizo saltar por los aires a&ntilde;os de propaganda oficial sobre el supuesto &eacute;xito del modelo marroqu&iacute;, la solidez de sus instituciones y la estabilidad pol&iacute;tica del pa&iacute;s. Su coincidencia con el discurso del Trono result&oacute; especialmente llamativa. Apenas unas horas despu&eacute;s de que el rey prometiera a &ldquo;sus fieles s&uacute;bditos&rdquo; unas condiciones de vida dignas y libres en un entorno regional convulso, miles de ciudadanos respond&iacute;an con el gesto m&aacute;s elocuente posible: huir su propio pa&iacute;s a cualquier precio. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella escena se convirti&oacute;, por su fuerza simb&oacute;lica, en un plebiscito espont&aacute;neo contra las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y en una impugnaci&oacute;n de un modelo de poder del monarca alauita, marcado por la concentraci&oacute;n del poder, el autoritarismo, la corrupci&oacute;n, el debilitamiento de las libertades p&uacute;blicas, la consolidaci&oacute;n de una econom&iacute;a de privilegios as&iacute; como la acumulaci&oacute;n de riqueza en manos de una minor&iacute;a, al margen de cualquier mecanismo efectivo de control. 
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a del destino quiso, adem&aacute;s, que este nuevo periplo migratorio precediera a las elecciones legislativas, una cita no exenta de compraventa de votos y falsas promesas en la que los notables y los oportunistas se disputan esca&ntilde;os en una instituci&oacute;n con escasa capacidad real de decisi&oacute;n. Un Parlamento incapaz de renovar unas &eacute;lites pol&iacute;ticas que llevan d&eacute;cadas reproduciendo el mismo sistema est&eacute;ril. No sorprende, por ello, el creciente boicot de las urnas. Cuando los ciudadanos perciben que los resultados est&aacute;n decididos de antemano y que las trascendentes decisiones se toman lejos de las instituciones representativas, la abstenci&oacute;n deja de ser apat&iacute;a para convertirse en una forma silenciosa de protesta. 
    </p><p class="article-text">
        La gran huida hacia el norte, al margen de las interpretaciones sobre qui&eacute;n la alent&oacute; o con qu&eacute; fines, constituye, sobre todo, el s&iacute;ntoma de una profunda crisis social y econ&oacute;mica. No puede entenderse sin las movilizaciones que la precedieron -desde el Hirak del Rif hasta las recientes protestas juveniles-, reclamando una sanidad y una educaci&oacute;n dignas, y una lucha efectiva contra el desempleo y la corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si esta tragedia ha tenido alguna virtud, ha sido la de desmontar la narrativa oficial sobre los supuestos logros alcanzados durante veintisiete a&ntilde;os del reinado de Mohamed VI. Ning&uacute;n discurso puede ocultar indefinidamente el aumento de las desigualdades, la expansi&oacute;n de la pobreza, la marginaci&oacute;n de amplias capas sociales y la frustraci&oacute;n acumulada tras casi tres d&eacute;cadas del denominado &laquo;nuevo reinado&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;sis tambi&eacute;n ha puesto de manifiesto una realidad inc&oacute;moda: el poder sigue considerando a los ciudadanos como pros&eacute;litos, . En momentos de tensi&oacute;n, reales o ficticios, no duda en convertirlos en carne de ca&ntilde;&oacute;n en sus propias batallas pol&iacute;ticas, sacrificando su dignidad en nombre de intereses superiores. Una l&oacute;gica profundamente maquiav&eacute;lica que revela la naturaleza de la relaci&oacute;n entre gobernantes y gobernados. 
    </p><p class="article-text">
        Marruecos necesita hoy mucho m&aacute;s que respuestas coyunturales. Necesita una revisi&oacute;n profunda de su modelo econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y social; un nuevo pacto nacional que garantice una distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de las riquezas, reduzca las desigualdades y devuelva la esperanza a millones de ciudadanos. Esta senda exige la instauraci&oacute;n de un verdadero di&aacute;logo nacional, una reforma constitucional promovida por una asamblea constituyente independiente y la construcci&oacute;n de una aut&eacute;ntica monarqu&iacute;a parlamentaria en la que el rey reine, pero no gobierne. 
    </p><p class="article-text">
        El Marruecos de hoy avanza , en palabras del propio rey, a dos velocidades, acumula tropiezos y parece haber perdido el rumbo. Si esta deriva persiste, el pa&iacute;s corre el enorme  riesgo de embarcarse hacia una confrontaci&oacute;n social y pol&iacute;tica sin precedentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anass Ben Salah]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 19:18:26 +0000]]></pubDate>
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