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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fernando Sánchez Ocaña]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fernando-sanchez-ocana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fernando Sánchez Ocaña]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sembrar solidaridad vegetal en la frontera: crónica de una expedición a Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/solidaridad-frontera-ceuta-derechos-humanos-derechos-animales-comida-vegana_132_13510118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae90adee-1d8f-4f62-b140-97a2b4955370_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x972y496.jpg" width="1200" height="675" alt="Sembrar solidaridad vegetal en la frontera: crónica de una expedición a Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras unos golpean y roban a quienes no tienen nada en Ceuta, hay personas voluntarias que les alimentan y les protegen de la violencia y el desamparo. Esta es la crónica de un grupo de activistas sociales, centrados en los derechos de los otros animales, que viajaron a la ciudad autónoma para defender los derechos humanos. Cocinaron y repartieron miles de raciones de comida vegana y llevaron al hospital en su propio coche a tres menores tras los incendios de sus refugios. Y dan la cara.</p></div><p class="article-text">
        Odio e injusticia, ese fue el origen. Durante los &uacute;ltimos d&iacute;as de agosto de 2026, la pantalla de mi tel&eacute;fono solo devolv&iacute;a publicaciones polarizadas sobre Ceuta. Mientras le&iacute;a, me asalt&oacute; una pregunta: &iquest;podemos, desde una ONG defensora de los animales, cocinar para las Personas en Movilidad (PEM) que est&aacute;n sufriendo este acoso racista? &iquest;Podemos poner en valor el derecho a la vida de los animales y hacerlo confluir con el derecho a la alimentaci&oacute;n de quienes pasan hambre?
    </p><p class="article-text">
        Conoc&iacute;amos bien el miedo al odio que se despierta cuando se ayuda a personas racializadas &mdash;un rechazo que no afrontamos cuando viajamos a Ucrania&mdash;. Sab&iacute;amos que aflorar&iacute;a en un contexto donde la desinformaci&oacute;n y los bulos politizan una situaci&oacute;n dolorosa e inhumana. Pero la determinaci&oacute;n fue mayor que el temor.
    </p><h2 class="article-text">Los preparativos y el equipo</h2><p class="article-text">
        Con el respaldo de la junta directiva de <a href="https://salvandopeludos.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Fundaci&oacute;n Salvando Peludos</a> y un presupuesto modesto, el 8 de septiembre pusimos rumbo a Ceuta para intentar ofrecer solidaridad en plato, basado en plantas, a tripas que rug&iacute;an buscando un futuro mejor, inspir&aacute;ndonos en las acciones del <a href="https://plantbasedtreaty.org/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Plant Based Treaty</em></a><em> </em>en otros pa&iacute;ses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Potaje de verduras y proteína vegetal preparado en Ceuta por activistas sociales por los derechos humanos y de los animales no humanos para alimentar a personas en situación de movilidad."
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            <span class="title">
                Potaje de verduras y proteína vegetal preparado en Ceuta por activistas sociales por los derechos humanos y de los animales no humanos para alimentar a personas en situación de movilidad.                            </span>
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        La organizaci&oacute;n internacional <a href="https://www.nonamekitchen.org/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">No Name Kitchen</a> abraz&oacute; la propuesta desde el inicio y form&eacute; un equipo con el coraz&oacute;n: Sergi Segarra, voluntario de nuestra Fundaci&oacute;n con gran destreza entre fogones; Carlos Rodr&iacute;guez, de <a href="https://www.instagram.com/positivacanina/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Positiva Canina</a>, compa&ntilde;ero de batallas en Ucrania y en los incendios de Portugal de 2025; Jaime Posada, cocinero del restaurante vegano <a href="https://www.instagram.com/santaypuravegan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Santa y Pura</a> y referente en lucha social; y la fot&oacute;grafa <a href="https://esteladecastro.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Estela de Castro</a>, encargada de poner imagen a una experiencia de este calado.
    </p><p class="article-text">
        Contar con Estela ha sido un privilegio absoluto. Lleva toda su carrera retratando causas sociales y la conocemos por su compromiso indiscutible con la defensa de los derechos humanos y de los derechos de los animales y el veganismo. Desde nuestra organizaci&oacute;n siempre hemos admirado sus proyectos (<a href="https://esteladecastro.com/Retratos-de-Familia" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Retratos de Familia,</a> <a href="https://karakter.es/project/aves-fotolibro-estela-de-castro-kursala/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">AVES</a>, <a href="https://phe.es/exposicion/persona/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Persona</a> o <a href="https://esteladecastro.com/The-Animals" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">The Animals</a>). Adem&aacute;s, a trav&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/exposicion-solidaria-fotografia-beneficiarios-alepo_132_3464151.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PHES &ldquo;Fotograf&iacute;a Espa&ntilde;ola Solidaria&rdquo;</a>, lleva a&ntilde;os empleando la imagen como herramienta de denuncia en crisis humanitarias. Su mirada logra plasmar la realidad con una naturalidad, belleza y delicadeza &uacute;nicas.
    </p><h2 class="article-text">Objetivos en la frontera</h2><p class="article-text">
        Llegamos a Ceuta a las 10 de la noche del 8 de septiembre. Percib&iacute;amos una calma tensa: pocas familias paseaban por el centro y la presencia policial y de la Guardia Civil marcaba cada esquina. Ten&iacute;amos tres objetivos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Promover la alimentaci&oacute;n vegana en entornos hostiles donde la ayuda es urgente.</li>
                                    <li>Documentar la situaci&oacute;n de las personas en movilidad y su convivencia con los animales para verificar o desmentir los bulos sobre supuestas agresiones que le&iacute;amos en redes.</li>
                                    <li>Dejar legado de esta realidad a trav&eacute;s de la fotograf&iacute;a de la mano de Estela de Castro.</li>
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                Fernando Sánchez Ocaña, Sergi Segarra y Carlos Rodríguez cocinando vegano para alimentar a las personas en tránsito desatendidas en Ceuta.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Fogones, fotograf&iacute;a y convivencia</h2><p class="article-text">
        Con 30 c&aacute;maras fotogr&aacute;ficas desechables cedidas por Fujifilm y 300 kilos de prote&iacute;na vegetal en el maletero, visitamos las cocinas de No Name Kitchen y recorrimos el asentamiento del Tarajal y la playa de Ben&iacute;tez.
    </p><p class="article-text">
        Durante dos d&iacute;as, elaboramos y distribuimos perritos calientes, hamburguesas y canelones vegetales en las zonas m&aacute;s sensibles, donde se agrupaban mujeres, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Como expresaba Sergi tras las intensas jornadas entre fogones: &ldquo;Nuestras manos han estado ocupadas en algo que deber&iacute;a ser tan b&aacute;sico que no tendr&iacute;a que necesitar una ONG: proveer de alimento a una persona. Alimentar a alguien no es solo darle un plato basado en plantas; significa decirle: te veo, s&eacute; que est&aacute;s aqu&iacute; y tu vida importa&rdquo;. Para &eacute;l, la experiencia transform&oacute; el sentido de su labor: &ldquo;Cuando est&aacute;s all&iacute;, les miras a los ojos, les sirves un plato de comida y escuchas sus historias, la palabra 'migrante' se queda demasiado peque&ntilde;a&rdquo;.
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                Jaime Posada, cocinero vegano, preparando alimento para las personad en movilidad acosadas en Ceuta por el racismo.                            </span>
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        Sobre el motivo de optar por esta alimentaci&oacute;n, el cocinero Jaime Posada reflexiona acerca de la incoherencia que supondr&iacute;a &ldquo;dar de comer a personas desplazadas con trozos de animales no humanos que han sufrido para llegar hasta ese plato&rdquo; o &ldquo;aliviar el sufrimiento de alguien con trozos de un animal sintiente&rdquo;, se&ntilde;alando as&iacute; que &ldquo;quitar sufrimiento provocando sufrimiento quedar&iacute;a fuera de toda &eacute;tica&rdquo;. Adem&aacute;s de esta raz&oacute;n &eacute;tica, Jaime destaca que, por l&oacute;gica nutricional y pr&aacute;ctica, la prote&iacute;na vegetal tiene un valor nutritivo equivalente a los productos animales, se trabaja con la misma o mayor versatilidad, es f&aacute;cilmente hidratable, se puede comer cruda sin perder valor nutricional y aguanta m&aacute;s sin estropearse o ser atacada por bacterias r&aacute;pidamente, como ocurre con los productos de origen animal. Por todo ello, representa un producto nutricionalmente bueno, f&aacute;cil de trabajar y que &eacute;ticamente solo alivia sufrimiento sin provocar m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La proteína vegetal es un producto nutricionalmente bueno, fácil de trabajar y que éticamente alivia el sufrimiento sin provocar otro sufrimiento.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Paralelamente, Estela entreg&oacute; c&aacute;maras desechables a las personas j&oacute;venes para que captaran su propia cotidianidad, creando un legado visual colectivo.
    </p><p class="article-text">
        En esas salidas comprobamos tambi&eacute;n el respeto del entorno hacia la fauna: las colonias felinas locales cuentan con casetas cuidadas por el vecindario y hay comida para las palomas junto a los asentamientos, sin que nadie interfiera con los animales. Ofrecerles comida vegetal era la forma natural de saciar el hambre de personas exhaustas sin generar m&aacute;s sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Y en total repartimos 3.500 raciones de comida. Habr&iacute;amos vuelto con el alma llena, de no ser por lo que ocurri&oacute; la &uacute;ltima noche.
    </p><h2 class="article-text">La noche del incendio y la quiebra institucional</h2><p class="article-text">
        A las 11 de la noche del &uacute;ltimo d&iacute;a cerramos la cocina tras preparar comida para unas 400 personas que malviv&iacute;an en el pol&iacute;gono de El Tarajal sin apoyo institucional. Mientras un grupo sal&iacute;a a repartir, Estela acud&iacute;a a la playa a recuperar las c&aacute;maras fotogr&aacute;ficas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La fotógrafa Estela de Castro repartió cámaras desechables entre personas en situación de movilidad humana llegadas a Ceuta, para que ellas mismas hicieran fotos de su día a día.                            </span>
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        A las 11:30, una densa columna de humo y fuego sorprendi&oacute; al pol&iacute;gono. El incendio se propag&oacute; r&aacute;pidamente, arrasando decenas de chabolas. Pese al impresionante despliegue de efectivos y veh&iacute;culos de las fuerzas de seguridad en la zona, la intervenci&oacute;n no se orient&oacute; al auxilio, sino a desalojar el &aacute;rea. En ning&uacute;n momento vimos personal sanitario a pie ni ambulancias asistiendo a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Ante la falta de cobertura en medio del caos, y tras solicitar auxilio a la polic&iacute;a sin obtener respuesta, comprendimos que nadie vendr&iacute;a a atender la emergencia m&eacute;dica. Tuvimos que actuar por nuestra cuenta en un coche particular.
    </p><p class="article-text">
        El primer traslado de urgencia fue el de un menor de unos 14 a&ntilde;os con una crisis asm&aacute;tica severa que apenas pod&iacute;a respirar. El segundo viaje lo hicimos para evacuar a una ni&ntilde;a que hab&iacute;a perdido el conocimiento. Un tercer traslado sirvi&oacute; para llevar al hospital a una persona afectada gravemente por inhalaci&oacute;n de humo.
    </p><p class="article-text">
        Al solicitar presencialmente en el hospital que se enviaran ambulancias al lugar del incendio, la respuesta fue que no era viable. Posteriormente, los relatos medi&aacute;ticos u oficiales afirmaron que no hab&iacute;a habido heridos, invisibilizando a las tres personas que nosotros mismos tuvimos que ingresar en urgencias.
    </p><h2 class="article-text">Hostilidad, desprotecci&oacute;n y desinformaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En el centro sanitario, la recepci&oacute;n reflej&oacute; la tensi&oacute;n del ambiente: interrogatorios desconfiados, toma de matr&iacute;culas de nuestros veh&iacute;culos y hostilidad hacia los voluntarios. Carlos Rodr&iacute;guez resumi&oacute; la impotencia vivida al presenciar la segregaci&oacute;n de los pacientes: &ldquo;Sent&iacute; escalofr&iacute;os al recordar de golpe las im&aacute;genes del apartheid. Es desolador ver c&oacute;mo se niega el derecho de acceso o se mira con desconfianza a quien intenta ayudar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la omisi&oacute;n de socorro inicial se sum&oacute; una grave vulneraci&oacute;n del protocolo de protecci&oacute;n de menores: tras ser atendidos e ingresados en urgencias, estos menores de edad, solos y sin referentes legales en Espa&ntilde;a, fueron dados de alta directamente a la calle, sin activar la tutela p&uacute;blica ni coordinar su traspaso a un centro de menores. Una desprotecci&oacute;n sistem&aacute;tica que confirman m&uacute;ltiples testimonios en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Esta presi&oacute;n institucional tambi&eacute;n la sufrimos como voluntariado: identificaciones continuas sin motivo, bloqueos de la puerta de reparto con veh&iacute;culos militares e intimidaci&oacute;n habitual hacia el local de cocina. Un clima de tensi&oacute;n que se suma a la violencia directa sobre las personas en movilidad, como el caso de Ali, un ni&ntilde;o de 8 a&ntilde;os herido en la cabeza por perdigones disparados por encapuchados en moto en El Pr&iacute;ncipe.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fernando Sánchez Ocaña preparando comida vegana para alimentar en Ceuta a personas en situación de movilidad humana.                            </span>
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        Respecto al fuego en El Tarajal, mientras algunos relatos oficiales intentaron reducir el suceso a un accidente dom&eacute;stico por una vela, las investigaciones policiales posteriores derivaron en la detenci&oacute;n de un trabajador de la empresa p&uacute;blica de limpieza por su participaci&oacute;n en la quema de veh&iacute;culos en la zona durante esa misma madrugada tr&aacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vuelvo a casa con im&aacute;genes que no voy a olvidar, pero con la certeza de que dar la cara y no mirar hacia otro lado era el &uacute;nico camino posible&rdquo;, concluye Sergi. En Ceuta no hace falta m&aacute;s odio, ni fuego, ni violencia. Lo que hace falta es empat&iacute;a, alimento digno y personas dispuestas a ayudar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mejorar la vida de una persona en movilidad y evitar el sufrimiento animal forman parte del mismo compromiso ético: poner justicia y compasión en cada plato.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cocinar 100 % vegetal en mitad de un escenario de hostilidad es un acto de resistencia y coherencia. En la Fundaci&oacute;n Salvando Peludos creemos que sanar el dolor pasa por conectar las luchas: proteger al que huye, defender al animal silenciado y sembrar respeto donde otros siembran rechazo. Mejorar la vida de una persona en movilidad y evitar el sufrimiento animal forman parte del mismo compromiso &eacute;tico: poner justicia y compasi&oacute;n en cada plato.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fernando Sánchez Ocaña, responsable de Fundación Salvando Peludos, en Ceuta.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Fernando Sánchez Ocaña]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Vegetarianismo]]></media:keywords>
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