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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ori Givati]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ori-givati/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ori Givati]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La violencia de los colonos es esencial para el proyecto de eliminación de Palestina por parte de Israel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-colonos-esencial-proyecto-eliminacion-palestina-parte-israel_129_13512124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ad0c755-11c5-4884-94ae-aed3c20844ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151346.jpg" width="4055" height="2281" alt="La violencia de los colonos es esencial para el proyecto de eliminación de Palestina por parte de Israel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Presentar los ataques de los colonos israelíes armados como la acción de extremistas aislados que actúan al margen del Estado oculta una realidad mucho más inquietante: en Cisjordania, colonos, ejército y otras instituciones funcionan cada vez más como partes de un mismo mecanismo de violencia y desposesión</p><p class="subtitle">'Proyecto eliminación': el plan de Israel para hacer la vida imposible a los palestinos de Cisjordania</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la comunidad internacional, los medios de comunicaci&oacute;n e, incluso, parte de la sociedad israel&iacute; han denunciado la &ldquo;violencia de los colonos&rdquo; como si se tratara de un fen&oacute;meno de grupos extremistas ajenos al Estado. Esa descripci&oacute;n no explica lo que ocurre en Cisjordania. Peor a&uacute;n, contribuye a ocultarlo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.btselem.org/sites/default/files/publications/202609_the_elimination_project_summary_es.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El reciente informe que hemos publicado desde B&rsquo;Tselem</a> muestra que la violencia ejercida por milicias de colonos armados forma parte de un sistema mucho m&aacute;s amplio. No se trata de una anomal&iacute;a de la ocupaci&oacute;n, sino de una de las herramientas del proyecto de eliminaci&oacute;n: la reorganizaci&oacute;n del territorio y de las condiciones de vida para hacer permanente y continua la presencia israel&iacute;-jud&iacute;a, mientras la existencia palestina se vuelve fragmentada, insegura y, finalmente, inviable.
    </p><p class="article-text">
        Desde el 7 de octubre de 2023, la simbiosis entre colonos y Estado adquiri&oacute; una nueva dimensi&oacute;n: miles de colonos fueron reclutados y armados para integrar unidades de defensa territorial en sus zonas de residencia. Los escuadrones de emergencia se ampliaron y recibieron entrenamiento y equipamiento militar. Los coordinadores de seguridad de los asentamientos poseen poderes oficiales para detener y registrar a la poblaci&oacute;n palestina y distribuir armas militares. Al mismo tiempo, el Gobierno flexibiliz&oacute; los requisitos para portar armas. Durante los seis meses posteriores al 7 de octubre se documentaron m&aacute;s de 700 ataques de colonos y en casi la mitad de ellos participaron atacantes uniformados.
    </p><p class="article-text">
        No hay una frontera clara entre &ldquo;el Estado&rdquo; y &ldquo;los colonos&rdquo;. En Cisjordania esa frontera se ha erosionado en las pasadas d&eacute;cadas y, desde octubre de 2023, se ha vuelto pr&aacute;cticamente inexistente. Soldados, polic&iacute;as, unidades de colonos con armas provistas por el Estado, coordinadores de seguridad de los asentamientos, escuadrones de emergencia y milicias de colonos act&uacute;an muchas veces como partes complementarias de un mismo sistema. Los colonos atacan con armas proporcionadas por el Estado; los soldados presencian los ataques sin intervenir o participan en ellos directamente; el ej&eacute;rcito bloquea carreteras o dispara contra los palestinos que intentan defender sus tierras y familias.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, adem&aacute;s de los grandes asentamientos, Israel cuenta con un dispositivo mucho m&aacute;s rentable y eficaz para apoderarse de extensas &aacute;reas: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ovejas-excavadoras-colonias-salvajes-israel-tomaron-tierras-mohammed-buena-parte-palestina_1_12183700.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las llamadas granjas de colonos</a>. Mediante el establecimiento de una peque&ntilde;a granja financiada con fondos p&uacute;blicos, con apoyo policial y militar, se ejerce el dominio sobre el territorio y la poblaci&oacute;n. Primero, se impide a los pastores palestinos acceder a sus tierras; luego, se da&ntilde;an sus cultivos y reba&ntilde;os y, por &uacute;ltimo, se intensifican las amenazas y la violencia contra ellos.
    </p><p class="article-text">
        El Estado no necesita firmar y ejecutar una orden formal de expulsi&oacute;n. Lo que hace es crear unas condiciones en las que es inviable permanecer. Reducir todo esto a &ldquo;violencia de colonos&rdquo; es falsear la realidad. Las granjas de colonos reciben infraestructura, presupuesto, armas y protecci&oacute;n estatales. Las autoridades asignan tierras de pastoreo; los consejos regionales y el ej&eacute;rcito cooperan con las granjas y, una vez que la comunidad palestina abandona su lugar de residencia, se establecen carreteras, caravanas, cercas y nuevas explotaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Como concluye nuestro informe, las milicias que operan desde estas granjas no deben entenderse como un elemento externo al Estado, sino como un brazo operativo del mecanismo de control territorial en el que la distinci&oacute;n entre lo civil y lo militar pierde su sentido. La violencia hace inviable la permanencia de los palestinos y las instituciones israel&iacute;es consolidan despu&eacute;s el dominio territorial. Este es el sistema mediante el que fueron expulsadas 66 comunidades palestinas desde el mes de octubre 2023.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha desplegado con mayor claridad este espectro de violencia. Una y otra vez, decenas o centenares de colonos irrumpen en pueblos palestinos &mdash;como Huwara, Beita o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tropas-israelies-expulsan-casas-familias-palestinas-asedio-colonos-meticuloso-limpieza-etnica_1_13446843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Qusra</a>, entre otros&mdash; acompa&ntilde;ados por soldados, incendian casas y atacan a sus habitantes. Cuando los palestinos intentan defenderse, los soldados les lanzan gases lacrim&oacute;genos y, en algunos casos, les disparan con munici&oacute;n real. 
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, los colonos que llevan a cabo los ataques utilizan armas que recibieron del Estado para disparar contra la poblaci&oacute;n palestina, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/escala-violencia-cisjordania-cifra-palestinos-asesinados-colonos-disparo-inicio-guerra-iran_1_13129726.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provocando en muchas ocasiones v&iacute;ctimas mortales</a>. Estos ataques ponen de manifiesto la creciente difuminaci&oacute;n de la frontera entre los representantes oficiales y no oficiales del r&eacute;gimen israel&iacute;. La impunidad casi total de la que gozan quienes atacan a palestinos, sean colonos o soldados, pone en evidencia el respaldo sist&eacute;mico que reciben quienes ejercen esta violencia.
    </p><p class="article-text">
        La impunidad no es una mera consecuencia de los ataques. Es una condici&oacute;n para que el mecanismo funcione: seg&uacute;n datos de la ONG israel&iacute; Yesh Din, citados en el informe, de 1.750 casos policiales abiertos contra colonos por ataques a palestinos entre 2005 y 2025, solo el 6,7% dio lugar a una acusaci&oacute;n formal y apenas un 3% termin&oacute; con una condena total o parcial. La violencia tiene un coste m&iacute;nimo para quien la ejerce y existencial para quien la padece.
    </p><p class="article-text">
        Esta configuraci&oacute;n desaf&iacute;a incluso el lenguaje habitual. &iquest;Qui&eacute;n es colono y qui&eacute;n es soldado cuando un residente de un asentamiento viste uniforme, porta un arma estatal y act&uacute;a en la zona donde vive? &iquest;Qu&eacute; significa que un colono es un &ldquo;civil&rdquo; israel&iacute;, cuando puede detener a un palestino, cerrar una carretera o se&ntilde;alar a qui&eacute;n deben arrestar los soldados?
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, al final del franquismo y durante la Transici&oacute;n, muchas organizaciones operaron en un espacio igualmente ambiguo entre la violencia ultraderechista y sectores de los aparatos de seguridad. Lo relevante no es que los casos sean hist&oacute;ricamente equiparables, sino el mecanismo: el Estado delega parte de la violencia en actores que se presentan como privados, pero al armarlos, integrarlos en sus redes de informaci&oacute;n y garantizarles impunidad los convierte en parte de su propio aparato.
    </p><p class="article-text">
        Europa debe extraer una conclusi&oacute;n inc&oacute;moda. Si se contin&uacute;a tratando al Estado israel&iacute; como si fuera la instancia encargada de contener la violencia de los colonos, se reproduce una ficci&oacute;n que alimenta esa misma violencia. El problema no es la incapacidad del Estado para frenar a los extremistas, sino un sistema en el que las instituciones estatales arman, informan, financian y protegen a quienes transforman el territorio por la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Para entender lo que en B'Tselem hemos llamado 'proyecto de eliminaci&oacute;n' en Cisjordania, debemos abandonar la imagen del colono enfrentado al Estado. La realidad es que el colono armado y el Estado no est&aacute;n en bandos opuestos. Son piezas de un mismo mecanismo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ori Givati es director de Relaciones Internacionales de la organizaci&oacute;n israel&iacute; B'Tselem</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ori Givati]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-colonos-esencial-proyecto-eliminacion-palestina-parte-israel_129_13512124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:29 +0000]]></pubDate>
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