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    <title><![CDATA[elDiario.es - Álex Garber]]></title>
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      <title><![CDATA[La esclavitud de hoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/esclavitud-hoy_132_13535101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87152a32-87e8-464e-865b-02def6d564ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1175y763.jpg" width="1200" height="675" alt="La esclavitud de hoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que luchar, hay que rebelarse, hay que pelear y hay que denunciar, siempre y sin reblar ante esta nueva esclavitud del siglo XXI. Y hagan siempre un vídeo y muchas fotos, como prueba, antes de dejar un piso de alquiler</p></div><p class="article-text">
        Los derechos laborales han adquirido tal progreso que los esclavistas est&aacute;n tristes, desamparados, desnortados. No saben por d&oacute;nde tirar. Hace d&eacute;cadas era normal tener a personas empleadas al borde de la esclavitud, en condiciones paup&eacute;rrimas. Pero como hoy en d&iacute;a se ha avanzado tanto en justicia social, el esclavista tiene que reinventarse. Y hace ya algunos a&ntilde;os que vieron la luz: los pisos. &iquest;Por qu&eacute;? Pues porque todo el mundo tiene que dormir bajo un techo, cocinar en una cocina y disponer de un retrete. Son necesidades b&aacute;sicas, quiz&aacute; las m&aacute;s b&aacute;sicas, despu&eacute;s de alimentarse. Comer y beber todos los d&iacute;as es f&aacute;cil y nadie se muere de hambre hoy en d&iacute;a en Espa&ntilde;a. Vestirse es barato, muy barato. Y tener un veh&iacute;culo para moverte tambi&eacute;n: s&oacute;lo hay que ver la clase social predominante que conduce los miles de patinetes que circulan por nuestras ciudades. Ante este boyante panorama, el esclavista se pregunta &iquest;y ahora qu&eacute; hago yo para ser todav&iacute;a m&aacute;s rico?. La respuesta la encontraron levantando la vista, oteando los <em>skylines </em>de los n&uacute;cleos poblacionales.
    </p><p class="article-text">
        El mercado inmobiliario est&aacute; colapsado, esto significa que hay mucha m&aacute;s demanda que oferta. Todo el mundo quiere vivir en la gran ciudad y en el centro, y no hay espacio para todos. Esto ha llevado a un verdadero cuello de botella en el que es harto dif&iacute;cil encontrar un inmueble &mdash;en buenas condiciones&mdash; en alquiler hoy en d&iacute;a en una urbe. Y empieza a pasar tambi&eacute;n cuando quieres comprarlo. Esto tensiona el mercado y los precios suben hasta el infinito al no haber regulaci&oacute;n al respecto ni techo alguno que marque un l&iacute;mite. Un propietario puede poner su &ldquo;producto&rdquo; al precio que quiera, mientras alguien est&eacute; dispuesto a pagarlo. Ese es el alma del ultracapitalismo y el neoliberalismo. El problema es que ese producto es un bien de primera necesidad. Pero da igual: tonto el &uacute;ltimo. S&aacute;lvese quien pueda. La vivienda, pues, es extremadamente limitada e inasequible. El esclavista tiene barra libre: arrienda mal producto a precio caro. Pisos en malas condiciones, sin reformar, sin cuidar, sin ascensor... a cantidades que ya superan, en muchos casos, la mitad de los salarios. Y los requisitos para entrar a vivir son m&aacute;s duros que los exigidos para aprobar una oposici&oacute;n a Fiscal General del Estado. Y si los cumples y consigues acceder, est&aacute;s a merced de tu nuevo amo: el propietario. &Eacute;l te hace un favor a ti y no al rev&eacute;s. Por tanto a callar, a tragar y, encima, a estar agradecido. Es la nueva esclavitud.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, en mi opini&oacute;n, hay un agente en todo este proceso que sale todav&iacute;a mejor parado: la inmobiliaria. Es decir, el intermediario. Quien m&aacute;s, quien menos, todos tenemos nuestra peque&ntilde;a (mala) experiencia con estos negocios. Les cuento la m&iacute;a: justo despu&eacute;s de la pandemia alquil&eacute; un apartamento en Zaragoza para m&iacute; solo. Era una estancia peque&ntilde;a, de no m&aacute;s de 40 m2, con carencias estructurales, de temperatura, de acceso, de almacenaje, etc. Era una especie de buhardilla en un edificio decimon&oacute;nico del Paseo Sagasta, en el que el ascensor se quedaba una planta por debajo de la m&iacute;a y hab&iacute;a que subir a pie ese tramo; deb&iacute;an de ser, antiguamente, los trasteros del edificio reconvertidos en pisos. Al a&ntilde;o y medio decid&iacute; dejarlo, lo puse con la antelaci&oacute;n adecuada en conocimiento de la inmobiliaria &mdash;a la cual hab&iacute;a pagado, por supuesto, religiosamente, su comisi&oacute;n al inicio del arrendamiento&mdash; y de la propiedad, y el d&iacute;a acordado saqu&eacute; mis pertenencias y me march&eacute;. Al cabo de unas semanas, escrib&iacute; a ambos reclamando la fianza: me contest&oacute; la inmobiliaria diciendo que me ingresaban la cantidad pero rest&aacute;ndole &laquo;el importe correspondiente a la factura de la empresa de limpieza&raquo;. Yo, anonadado, les pregunt&eacute; que qu&eacute; empresa y qu&eacute; limpieza; hab&iacute;a dejado el domicilio totalmente limpio, creo que incluso mejor de lo que lo hab&iacute;a encontrado al instalarme. Me dijeron que la propietaria, a trav&eacute;s de ellos, hab&iacute;a contratado una empresa para limpiarlo y dejarlo &laquo;perfecto&raquo; para el siguiente inquilino y que esa factura corr&iacute;a de mi cargo. Yo me ech&eacute; a re&iacute;r, a carcajadas, y acto seguido puse una demanda ante el Juzgado de Primera Instancia de Zaragoza. Gan&eacute; el juicio, obviamente, y pude ver c&oacute;mo se les ca&iacute;a la cara de verg&uuml;enza durante la vista a la propietaria y al due&ntilde;o de la inmobiliaria GIZ, situada en el n&ordm; 100 de la Avenida San Jos&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hay que luchar, hay que rebelarse, hay que pelear y hay que denunciar, siempre y sin reblar ante esta nueva esclavitud del siglo XXI. Y hagan siempre un v&iacute;deo y muchas fotos, como prueba, antes de dejar un piso de alquiler.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álex Garber]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 05:00:26 +0000]]></pubDate>
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