<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Feu]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo-feu/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Feu]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1056563/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Maricarmen, ¿principio o final?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/maricarmen-principio-final_129_13547415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88b30b93-9c7d-444b-98d9-6d119295b1b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x966y412.jpg" width="1200" height="675" alt="Maricarmen, ¿principio o final?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la vivienda no se protege de la especulación, su vertiente como derecho constitucional y universal se diluye en las arcas de quienes la utilizan sólo como un activo económico</p><p class="subtitle">Estas son las medidas de los decretos de vivienda del Gobierno: escudo antidesahucios y prórroga de alquileres
</p></div><p class="article-text">
        Mucho se habla de Maricarmen, la arrendataria octogenaria de un piso de Madrid en el que ven&iacute;a viviendo desde ni&ntilde;a, hasta que su propietaria la desahuci&oacute; siguiendo el guion de un cuento de Dickens. Su caso ha detonado el hartazgo de un sector de la poblaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s numeroso, que se ahoga en el mar de especulaci&oacute;n que inunda el mercado de la vivienda. Pero, Maricarmen, &iquest;es el principio o es el final?
    </p><p class="article-text">
        Creo que no es el principio y espero que no sea el final. El principio se sit&uacute;a 47 a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando la Constituci&oacute;n incluy&oacute; art&iacute;culos que son esenciales para entender la dimensi&oacute;n del problema: el 33, que eleva la propiedad privada y la herencia a derecho constitucional; el 38, que lo hace con el derecho a la libertad de empresa; y el 47, que hace lo propio con el derecho de acceso a una vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos 47 a&ntilde;os enga&ntilde;ados, porque se nos ha transmitido que los dos primeros art&iacute;culos son antag&oacute;nicos al tercero, cuando en realidad son complementarios. No hay antagonismo y esa falsa creencia es la que nos est&aacute; matando. Ha servido para alimentar a   bandos opuestos que libran una guerra que no deber&iacute;a existir. El de los que creen que el derecho a la vivienda es s&oacute;lo un principio no vinculante que no puede tocar a los derechos protegidos de propiedad y libertad de empresa, y los que consideran que el derecho de acceso a una vivienda es el derecho preferente al que se deben subordinar los otros dos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, no hay tal colisi&oacute;n, aunque haya quien quiera buscarla para reforzar su argumento. Los art&iacute;culos 33 y 38 lo que dicen es que Espa&ntilde;a se configura como un Estado de libre mercado. El art&iacute;culo 47 lo que dice es que, precisamente por eso, hay que proteger la vivienda, porque resulta que la vivienda, adem&aacute;s de ser un bien de contenido econ&oacute;mico, es tambi&eacute;n, como los otros dos, un derecho constitucional y, adem&aacute;s, universal. La Constituci&oacute;n nos dice que los poderes p&uacute;blicos deben impedir la especulaci&oacute;n, que es propia de la actividad econ&oacute;mica en los pa&iacute;ses de libre mercado en cualquier clase de bienes, cuando el objeto de la actividad econ&oacute;mica sea la vivienda. Eso tiene toda la l&oacute;gica, porque hay un tipo de bienes de contenido econ&oacute;mico (como la vivienda) que resultan ser esenciales porque es necesario acceder a ellos, siempre y en todo caso, para poder vivir.
    </p><p class="article-text">
        Si la vivienda no se protege de la especulaci&oacute;n, su vertiente como derecho constitucional y universal se diluye en las arcas de quienes la utilizan s&oacute;lo como un activo econ&oacute;mico, haciendo que cada vez menos gente pueda ejercitarlo, hasta el punto qu&eacute;, quien ya lo hab&iacute;a hecho, como Maricarmen, pueda llegar a perderlo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en 1978 la Constituci&oacute;n encomend&oacute; a los poderes p&uacute;blicos proteger la vivienda de la especulaci&oacute;n en su art&iacute;culo 47, habilit&aacute;ndoles para adoptar las medidas necesarias para eliminarla. El precepto no establece ninguna. S&oacute;lo permite que se adopten y eso ya es mucho. Por tanto, no basta con invocar el precepto como un mantra, sino hay que hacer lo m&aacute;s importante para darle todo su sentido y alcance: pensar las medidas y aplicarlas. Y creo que ese es el problema, que los poderes p&uacute;blicos han permanecido, mudos, sordos y ciegos durante 47 a&ntilde;os y poco o nada han hecho en casi cinco d&eacute;cadas para adoptar las medidas adecuadas en cada momento para eliminar la especulaci&oacute;n creciente en materia de vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Y sin resistencia, toda burbuja se hincha m&aacute;s r&aacute;pido. Mucho m&aacute;s en un mundo globalizado que considera que la clave del &eacute;xito est&aacute; m&aacute;s en el pelotazo que en el talento. En las ciudades espa&ntilde;olas, los especuladores han encontrado en la vivienda el chollo de sus vidas porque aqu&iacute; no hay freno para especular con ella. Y si en otros pa&iacute;ses se ponen serios con este tema, los especuladores de all&iacute; pueden venir aqu&iacute; invocando la libre circulaci&oacute;n de capitales, para acabar de asfixiarnos. Cuanto m&aacute;s pase el tiempo sin adoptar medidas limitativas contra la actuaci&oacute;n especulativa del mercado inmobiliario, m&aacute;s complicado va a ser encontrar alguna eficaz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora hay una oportunidad para los poderes p&uacute;blicos de estar a la altura. Los poderes p&uacute;blicos no son s&oacute;lo el Gobierno central o los auton&oacute;micos y locales, sino que lo es tambi&eacute;n la oposici&oacute;n pol&iacute;tica de esos gobiernos, los poderes econ&oacute;micos, las patronales, los sindicatos, las instituciones sociales, los &oacute;rganos judiciales, los &oacute;rganos consultivos, las asambleas y hasta los colegios profesionales. Espero que todos ellos comprendan, de una vez por todas, que el problema de la vivienda es transversal. Espero que vean que la especulaci&oacute;n no se frena s&oacute;lo con medidas paliativas, sino con estrategias y que la soluci&oacute;n no pasa s&oacute;lo por construir m&aacute;s, sino por permitir que todos tengan acceso a lo construido. Espero que se den cuenta de que no basta con construir m&aacute;s vivienda protegida porque hay una masa de poblaci&oacute;n con sueldos estables cada vez mayor que ni tiene acceso a la vivienda en el mercado libre porque es pobre para acceder a ella, ni tiene acceso a la vivienda protegida porque es rica para optar por ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espero que entiendan que el problema de la vivienda no se arregla s&oacute;lo mejorando la infraestructura ferroviaria, porque las ciudades han de ser accesibles a todas las capas sociales. Ese es el principio rector del urbanismo sostenible y lo contrario est&aacute; prohibido porque ya ninguna Ley del Suelo del Estado admite que en Espa&ntilde;a haya ciudades para ricos y periferias para pobres. Espero que constaten que hace falta adoptar medidas urgentes mediante legislaci&oacute;n de urgencia y medidas definitivas mediantes legislaci&oacute;n ordinaria para evitar el da&ntilde;o que produce ver frenado el exceso por haberse pasado de frenada. Espero que, por fin, los poderes p&uacute;blicos prefieran la eficacia al tacticismo y los debates a las tertulias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, lo que espero es que Maricarmen, aunque no sea el principio, no sea el final.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Feu]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/maricarmen-principio-final_129_13547415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 14:24:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88b30b93-9c7d-444b-98d9-6d119295b1b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x966y412.jpg" length="733229" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88b30b93-9c7d-444b-98d9-6d119295b1b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x966y412.jpg" type="image/jpeg" fileSize="733229" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Maricarmen, ¿principio o final?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88b30b93-9c7d-444b-98d9-6d119295b1b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x966y412.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
