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    <title><![CDATA[elDiario.es - Josep-Francesc Valls]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/josep-francesc-valls/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Josep-Francesc Valls]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por qué la vivienda quedó fuera del núcleo del Estado del bienestar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-quedo-fuera-nucleo-bienestar_129_13591742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fa5bc58-a942-4617-bdee-9bd0d6a29ed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1479y1132.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué la vivienda quedó fuera del núcleo del Estado del bienestar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que había sido una vía de ahorro y seguridad patrimonial se ha convertido para muchas familias en una carga difícil de soportar; una pesadilla de la que muchos salieron trasquilados y la mayoría de los jóvenes, expulsados. Tener empleo y acceso a los demás servicios del bienestar dejó de asegurar una vivienda asequible</p><p class="subtitle">El mercado inmobiliario está desdibujando la Constitución</p></div><p class="article-text">
        La vivienda no estuvo ausente de la construcci&oacute;n del Estado del bienestar, pero su incorporaci&oacute;n fue desigual en Europa desde el principio y, en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, qued&oacute; al margen de sus principales garant&iacute;as. Mientras se asegur&oacute; colectivamente una parte importante de la educaci&oacute;n, la sanidad, las pensiones, las infraestructuras y la protecci&oacute;n social, el acceso a la vivienda sigui&oacute; dependiendo del mercado, del cr&eacute;dito o del patrimonio familiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vivienda se concibi&oacute; como un bien que forma parte del patrimonio y una forma de ahorro. La intervenci&oacute;n p&uacute;blica se circunscrib&iacute;a a facilitar la compra, promover la protegida o atender situaciones de necesidad, sin crear una garant&iacute;a universal. Desde la Segunda Guerra Mundial hasta finales de siglo, los pa&iacute;ses europeos se fueron incorporando a estos escenarios de abundancia. El aumento de los salarios y el acceso al cr&eacute;dito permitieron convertir la casa en el principal componente del patrimonio familiar.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la p&eacute;rdida de poder adquisitivo de los europeos desde 2005 ha coincidido con el inicio de la escalada del precio de compra de la vivienda, que a mediados de 2026 se hab&iacute;a duplicado, seg&uacute;n Eurostat.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hab&iacute;a sido una v&iacute;a de ahorro y seguridad patrimonial se ha convertido para muchas familias en una carga dif&iacute;cil de soportar; una pesadilla de la que muchos salieron trasquilados y la mayor&iacute;a de los j&oacute;venes expulsados. Tener empleo y acceso a los dem&aacute;s servicios del bienestar dej&oacute; de asegurar una vivienda asequible.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Evoluci&oacute;n de los modelos</strong></h2><p class="article-text">
        El informe Beveridge de 1942, referencia del Estado del bienestar brit&aacute;nico de posguerra, identifica cinco grandes problemas: necesidad, enfermedad, ignorancia, desempleo e insalubridad. Ser&iacute;a incorrecto afirmar que sus promotores ignoraron la vivienda. La cuesti&oacute;n es por qu&eacute; aquella preocupaci&oacute;n inicial no se convirti&oacute; en ese y en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses en una protecci&oacute;n residencial suficiente y duradera. El Estado intervino en la construcci&oacute;n, la financiaci&oacute;n y la regulaci&oacute;n, pero no asegur&oacute; siempre una oferta asequible.
    </p><p class="article-text">
        Algunos pa&iacute;ses desarrollaron la propiedad municipal, las entidades sociales, los alquileres ligados a costes o la compra bajo condiciones p&uacute;blicas.&nbsp;En los Pa&iacute;ses Bajos, por ejemplo, las <em>woningcorporaties</em> son asociaciones y fundaciones que poseen y gestionan viviendas, principalmente para personas con ingresos bajos. El Estado establece las reglas y supervisa su actuaci&oacute;n; municipios y organizaciones de inquilinos participan en acuerdos sobre sus objetivos. La gesti&oacute;n puede realizarse fuera de la administraci&oacute;n sin perder la supervisi&oacute;n p&uacute;blica ni su finalidad social.
    </p><p class="article-text">
        En Viena, el Ayuntamiento conserva un gran parque municipal y apoya la promoci&oacute;n de vivienda subvencionada. La continuidad de este patrimonio ofrece una alternativa al alquiler privado y mantiene la intervenci&oacute;n p&uacute;blica a lo largo de generaciones. En contraposici&oacute;n, el <em>Right to Buy</em> brit&aacute;nico, impulsado por la <em>Housing Act</em> de 1980, permiti&oacute; a numerosos inquilinos comprar sus viviendas municipales con descuentos, sin establecer inicialmente la obligaci&oacute;n de reemplazarlas. La venta sin reposici&oacute;n redujo el parque disponible: el beneficio inmediato de unos hogares debilit&oacute; la capacidad de atender a los siguientes.
    </p><p class="article-text">
        Irlanda vincula el alquiler al coste de la vivienda. El sistema <em>Cost Rental</em>, introducido en 2021, fija rentas para cubrir promoci&oacute;n, financiaci&oacute;n, gesti&oacute;n y mantenimiento. Participan entidades de vivienda autorizadas, administraciones locales y la agencia p&uacute;blica de suelo. Los alquileres deben situarse al menos un 25 % por debajo de los de viviendas privadas comparables de la zona. Ofrece una alternativa a quienes no cumplen los requisitos de la vivienda social, pero tampoco pueden afrontar el mercado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La voracidad</strong></h2><p class="article-text">
        Excepto estos casos, en buena parte de Europa predomina un modelo mixto: las familias compran o alquilan en el mercado privado, mientras el Estado regula, facilita financiaci&oacute;n mediante hipotecas, concede ayudas y ofrece vivienda social con una cobertura variable. Las diferencias entre los pa&iacute;ses son peque&ntilde;as. Se relacionan con la condici&oacute;n del propietario o el inquilino, el tipo de gesti&oacute;n, el destinatario de la subvenci&oacute;n o servicio y la duraci&oacute;n de la funci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a participa de este modelo mixto que ha conducido a la burbuja de precios que lleva a&ntilde;os hinch&aacute;ndose. En esta escalada confluyen varios factores.&nbsp;El primero es la fragmentaci&oacute;n de las responsabilidades. Los gobiernos nacionales fijan buena parte de la fiscalidad, la financiaci&oacute;n y las reglas del alquiler; las administraciones regionales y locales intervienen en el suelo, la planificaci&oacute;n y la promoci&oacute;n. En Alemania, Francia o Espa&ntilde;a, las distintas competencias necesitan coordinarse para que los objetivos de vivienda asequible se traduzcan en terrenos, presupuestos y proyectos. La descentralizaci&oacute;n permite responder a necesidades locales, pero sin una direcci&oacute;n compartida tambi&eacute;n dispersa responsabilidades y retrasa soluciones. Las derechas tiran hacia un lado, mientras las izquierdas conciben la accesibilidad residencial como un rol social.
    </p><p class="article-text">
        El segundo es confundir las ayudas al acceso con una pol&iacute;tica suficiente de oferta. Facilitar cr&eacute;dito, subvencionar la compra o ayudar a pagar el alquiler puede aliviar la situaci&oacute;n de un hogar. Sin embargo, cuando escasean las viviendas disponibles, parte de esas ayudas puede trasladarse a precios m&aacute;s altos. El dinero p&uacute;blico mejora entonces los ingresos del vendedor o del arrendador sin resolver la escasez que justific&oacute; la intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y el tercer factor es la perennidad de las f&oacute;rmulas de vivienda asequible. Inglaterra redujo su parque municipal mediante ventas sin reposici&oacute;n suficiente; en Alemania, parte de las viviendas subvencionadas pasa al mercado libre cuando vence su protecci&oacute;n. En ambos casos, hay que construir nuevas viviendas sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preservar esa oferta exige inversiones m&aacute;s all&aacute; de cada legislatura: promoci&oacute;n, rehabilitaci&oacute;n y mantenimiento necesitan financiaci&oacute;n estable y gestores especializados. Los Pa&iacute;ses Bajos, Austria, Francia y Dinamarca muestran que entidades sociales, cooperativas y organizaciones de lucro limitado pueden compartir esta tarea con las administraciones, siempre con reglas claras, supervisi&oacute;n y compromisos que garanticen la funci&oacute;n social de las viviendas para las siguientes generaciones.
    </p><p class="article-text">
        La voracidad del capital encuentra en estas rendijas el espacio adecuado para las grandes rentabilidades. Ampl&iacute;a la oferta, pero exige precisar qu&eacute; recibe la sociedad a cambio: precios asequibles, calidad, estabilidad del alquiler y duraci&oacute;n de la protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Completar este pilar del Estado del bienestar, que hunde a las clases medias, exige reformar urgentemente la deriva de la construcci&oacute;n. El objetivo consiste en que los Estados recuperen la iniciativa de universalizar y perennizar para las generaciones futuras una vivienda digna y asequible. Esto es lo que reza la mayor&iacute;a de las constituciones de los pa&iacute;ses europeos. Claro que deben intervenir las empresas en las distintas fases de producci&oacute;n y <em>delivery</em>, pero dentro de un marco estricto de servicio p&uacute;blico. &iquest;Se imaginan ustedes la sanidad, educaci&oacute;n o pensiones exclusivamente en manos privadas desde el principio? No habr&iacute;a existido nunca el Estado del bienestar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep-Francesc Valls]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-quedo-fuera-nucleo-bienestar_129_13591742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 22:28:25 +0000]]></pubDate>
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