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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ruth Toledano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ruth_toledano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ruth Toledano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Nuria Ruiz Tobarra, jueza de la dana, la dignidad frente al poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuria-ruiz-tobarra-dana-mazon-justica-tsj_129_13094710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31791b33-5151-40c7-a036-c6bbe6b853c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuria Ruiz Tobarra, jueza de la dana, la dignidad frente al poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La decisión de Ruiz Tobarra de llamar a declarar a Carlos Mazón no es un exceso ni una provocación partidista. La jueza representa a esa minoría dentro de la judicatura que entiende la justicia como servicio público, no como mecanismo de protección de las élites</p></div><p class="article-text">
        En estos tiempos oscuros, en los que, m&aacute;s que nunca (que es mucho decir), la justicia espa&ntilde;ola est&aacute; m&aacute;s preocupada por sostener determinados privilegios que por proteger a la ciudadan&iacute;a, el nombre de&nbsp;Nuria Ruiz Tobarra&nbsp;resplandece como una rara luz de esperanza. La llamada&nbsp;&ldquo;jueza de la dana&rdquo;&nbsp;ha tenido el valor de enfrentarse a la impunidad de los despachos alfombrados, ha tenido la decencia de mirar de frente a la tragedia social que dejaron las inundaciones en Valencia y de se&ntilde;alar lo que otros callaron: que la negligencia y la prepotencia institucional tambi&eacute;n matan. El trabajo de Ruiz Tobarra es, sencillamente, ejemplar. Cuando en la judicatura es norma habitual mirar hacia otro lado, esta jueza ha investigado, ha documentado y, sobre todo,&nbsp;ha escuchado a las v&iacute;ctimas, que con tanta injusta frecuencia no tienen espacio ni en los titulares ni en los sumarios judiciales.
    </p><p class="article-text">
        En su empe&ntilde;o, la jueza de la dana encarna la justicia que el pueblo ans&iacute;a y que le pertenece: la que no teme al poder pol&iacute;tico, la que no se deja doblegar por las presiones de un Tribunal Superior que, como hemos visto con Maz&oacute;n, ha preferido proteger a ese poder antes que a la verdad. Porque lo del&nbsp;TSJ eximiendo a Maz&oacute;n&nbsp;de responsabilidad en los acontecimientos que se sucedieron el 29 de ocubre de 2024 y que acabaron con la vida de 228 personas, es m&aacute;s que una verg&uuml;enza: es una rendici&oacute;n moral. Es el escalofriante retrato de un sistema judicial que ha olvidado a qui&eacute;n debe servir. Mientras Maz&oacute;n sal&iacute;a indemne, la jueza que se atrevi&oacute; a tocar los intereses de los intocables ha sido se&ntilde;alada, presionada, caricaturizada desde los medios afines. Pero Ruiz Tobarra no se amilan&oacute; y sigui&oacute; haciendo lo que las personas dem&oacute;cratas deber&iacute;an hacer siempre:&nbsp;poner la justicia al servicio del pueblo, no del poder; la justicia al servicio de los d&eacute;biles, de los vulnerables, no de los poderosos. Merece todo nuestro apoyo y reconocimiento porque su coraje no solo redignifica la toga sino la &eacute;tica p&uacute;blica. Frente a los pasillos enmoquetados y los dict&aacute;menes complacientes, si no c&oacute;mplices, su trabajo nos recuerda que la justicia no se imparte desde los estrados y las poltronas, sino desde la deontolog&iacute;a y la virtud.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de dudas jur&iacute;dicas, la resoluci&oacute;n del TSJ sobre Maz&oacute;n plante&oacute;, sobre todo, dudas morales, y envi&oacute; a la ciudadan&iacute;a el mensaje de que la responsabilidad pol&iacute;tica y administrativa desaparece cuando quien debe responder ostenta determinado poder. No puede ser m&aacute;s evidente el contraste con el trabajo de&nbsp;la jueza Ruiz Tobarra, que impuls&oacute; la investigaci&oacute;n desde los m&aacute;rgenes de un sistema, no solo reticente a fiscalizar, sino infestado de sesgo pol&iacute;tico derechista y ultraderechista. Hoy, la jueza de la dana representa lo que un pa&iacute;s con memoria y conciencia debe defender:&nbsp;una justicia que no teme mancharse las manos para limpiar la sangre del barro. Representa a esa minor&iacute;a dentro de la judicatura que entiende la justicia como servicio p&uacute;blico, no como mecanismo de protecci&oacute;n de las &eacute;lites, pues, por rigurosa y exhaustiva, su instrucci&oacute;n del caso dana fue muy inc&oacute;moda para todas aquellas personas con responsabilidad pol&iacute;tica a quienes conven&iacute;a pasar p&aacute;gina.
    </p><p class="article-text">
        Inasequible a las presiones encaminadas a la prevaricaci&oacute;n, Ruiz Tobarra destap&oacute; una escandalosa cadena de omisiones, negligencias y descoordinaciones institucionales que, en &uacute;ltima instancia, tuvieron el alt&iacute;simo coste de muchas vidas humanas (y no humanas). Era cuesti&oacute;n de tiempo que su compromiso con la verdad chocara con los intereses del poder pol&iacute;tico y judicial. La decisi&oacute;n del TSJ no solo ha desautorizado su trabajo:&nbsp;ha enviado una se&ntilde;al disuasoria a cualquier magistrado que se atreva a investigar a los poderosos. Este tipo de decisiones no solo repugnan a la moral social sino que consolidan una peligrosa tendencia en la justicia espa&ntilde;ola: el refuerzo de la impunidad pol&iacute;tica bajo la apariencia de legalidad t&eacute;cnica. Qu&eacute; duro en una democracia que la ciudadan&iacute;a perciba una cada vez mayor distancia entre el poder judicial y la realidad social que dice representar.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la jueza Nuria Ruiz Tobarra de&nbsp;llamar a declarar a Carlos Maz&oacute;n&nbsp;no es un exceso ni una provocaci&oacute;n partidista, como algunos han querido presentar. Es la consecuencia l&oacute;gica de una investigaci&oacute;n que ha avanzado con independencia y con datos concretos sobre la gesti&oacute;n pol&iacute;tica del desastre. En t&eacute;rminos estrictamente jur&iacute;dicos, la citaci&oacute;n de Maz&oacute;n responde a un principio b&aacute;sico: si existen indicios razonables de responsabilidad, debe escucharse tambi&eacute;n a quien ostentaba el mando y ten&iacute;a capacidad de decisi&oacute;n. En cualquier Estado que se pretenda de derecho, esa diligencia no ha de ser solo leg&iacute;tima, sino que habr&iacute;a de ser obligatoria. Lo verdaderamente inaceptable, en cambio, han sido ciertas reacciones pol&iacute;ticas e institucionales, orquestando una campa&ntilde;a, m&aacute;s o menos soterrada, de descr&eacute;dito y desautorizaci&oacute;n,&nbsp;destinada a intimidar a la magistrada y a condicionar el curso del sumario. Que una jueza sea se&ntilde;alada por el simple hecho de cumplir con su deber revela hasta qu&eacute; punto la independencia judicial es hoy una quimera. Ruiz Tobarra se ha limitado a aplicar el derecho con la misma firmeza con que otros lo interpretan seg&uacute;n qui&eacute;n est&eacute; sentado en el banquillo.
    </p><p class="article-text">
        El caso Maz&oacute;n trasciende a Maz&oacute;n mismo. Es un ejemplo claro y bochornoso del deterioro institucional de un pa&iacute;s en el que determinadas figuras pol&iacute;ticas se pretenden impunes, hagan lo que hagan, sea cual sea su responsabilidad. Por eso, en este contexto, la figura de Ruiz Tobarra es esencial: no act&uacute;a desde los intereses pol&iacute;ticos ni desde la inercia corporativista, sino desde una concepci&oacute;n &eacute;tica de la funci&oacute;n judicial: la de&nbsp;velar por los derechos de las personas afectadas por la dana y exigir cuentas a quienes gobernaban. Por eso, defender a Ruiz Tobarra hoy no es un gesto ideol&oacute;gico, sino c&iacute;vico. Porque lo que est&aacute; en juego no es solo una causa judicial, sino el sentido mismo de la justicia democr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuria-ruiz-tobarra-dana-mazon-justica-tsj_129_13094710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:59:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuria Ruiz Tobarra, jueza de la dana, la dignidad frente al poder]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra como modelo de negocio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerra-negocio-industria-armamentistica-iran-gaza-genocidio_129_13056908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5695688e-0a9b-4907-9e74-08c7d7d1e5b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2288y1592.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra como modelo de negocio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desarmar la industria armamentística no es una ingenua pretensión de pacifismo, sino una condición mínima para que la palabra democracia vuelva a significar algo</p></div><p class="article-text">
        No es que haya guerras y, en consecuencia, por desgracia, una industria armament&iacute;stica. Es al rev&eacute;s: existe una poderosa industria armament&iacute;stica global y, por tanto, hay guerras que la alimentan. El ataque ilegal de Estados Unidos e Israel contra Ir&aacute;n, presentado como respuesta a un &ldquo;peligro inminente&rdquo;, forma parte de la l&oacute;gica de guerra preventiva que siempre llega a tiempo para probar y vender nuevas armas. Las justificaciones cambian &mdash;ayer fueron las armas de destrucci&oacute;n masiva en Irak, hoy es el programa nuclear iran&iacute; o los misiles&mdash; pero el guion se repite: inflar la amenaza, desestimar los matices diplom&aacute;ticos y legitimar el bombardeo. La clave no est&aacute; s&oacute;lo en la geopol&iacute;tica, sino en la cuenta de resultados, que viene a ser lo mismo. Cada ataque sobre instalaciones iran&iacute;es dispara los beneficios de las empresas militares estadounidenses y de sus socios israel&iacute;es y europeos, para quienes las guerras en Oriente Pr&oacute;ximo son tambi&eacute;n una l&iacute;nea de negocio garantizada.
    </p><p class="article-text">
        Gaza ha sido el laboratorio de la barbarie donde se ha experimentado la impunidad. La furia militar israel&iacute;, ya en su tercer a&ntilde;o, ha dejado decenas de miles de palestinos asesinados, muchos de ellos ni&ntilde;os y ancianos, mientras crecen las acusaciones de genocidio ante la justicia internacional. Sin embargo, lejos de castigarse al agresor, su maquinaria b&eacute;lica se convierte en un reclamo comercial: perversas armas <em>battle-tested,</em> probadas sobre una poblaci&oacute;n cercada, ofrecidas como producto de alta eficacia a gobiernos que fingen esc&aacute;ndalo ante las masacres que han contribuido a financiar.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2020 y 2024, Estados Unidos y Alemania fueron los principales proveedores de armamento a Israel, con Italia y Reino Unido como socios discretos pero constantes. La Uni&oacute;n Europea condenaba ante las c&aacute;maras -ya no, como, de manera escalofriante, ha escenificado Von der Leyen- mientras firmaba contratos millonarios en los despachos: s&oacute;lo en 2024 los pa&iacute;ses de la UE importaron m&aacute;s de cien millones de d&oacute;lares en armamento israel&iacute;, al tiempo que el Tribunal Internacional de Justicia admit&iacute;a denuncias de genocidio por la devastaci&oacute;n de Gaza. Lo que se ha presentado como &ldquo;seguridad&rdquo; europea es, en realidad, la compra sistem&aacute;tica de tecnolog&iacute;a represiva, que se ha perfeccionado sobre cuerpos palestinos.
    </p><p class="article-text">
        Trump encarna de modo absoluto la fusi&oacute;n obscena entre la bravata pol&iacute;tica y el negocio armament&iacute;stico, la amenaza como estrategia comercial. Sus anuncios de &ldquo;golpear con dureza&rdquo; a Ir&aacute;n si contin&uacute;a desarrollando misiles o capacidades nucleares no s&oacute;lo alimentan la escalada que &eacute;l mismo ha iniciado sin consultar siquiera al Congreso de los Estados Unidos, sino que garantizan contratos, presupuestos extraordinarios y nuevas rondas de sanciones que reordenan el comercio mundial de energ&iacute;a y armas. En el contexto de la actual guerra contra Ir&aacute;n, Trump ha vuelto a utilizar el lenguaje de la humillaci&oacute;n y el castigo ejemplar, advirtiendo de m&aacute;s acciones militares &ldquo;inmediatas&rdquo; y con el apoyo expl&iacute;cito o t&aacute;cito de Israel. No duda, adem&aacute;s, en presionar o amenazar a socios europeos que no se alineen del todo con su agenda b&eacute;lica, como demuestra su reciente amago de embargo contra Espa&ntilde;a por cuestionar el ataque ilegal contra Ir&aacute;n. Trump es el embajador de la extorsi&oacute;n, la diplomacia se sustituye por chantaje, y el chantaje y la extorsi&oacute;n abren nuevos nichos para la industria de &ldquo;defensa&rdquo;: m&aacute;s bases, m&aacute;s sistemas antimisiles, m&aacute;s &ldquo;modernizaci&oacute;n&rdquo; de arsenales.
    </p><p class="article-text">
        La hipocres&iacute;a armada de la Uni&oacute;n Europea se vende como proyecto de paz, pero ha decidido blindarse como fortaleza militar mientras externaliza la violencia a otros. Su histeria ante Rusia y su negativa a impulsar una paz real en Ucrania han servido de pretexto para multiplicar los presupuestos de defensa y consolidar una dependencia vergonzosa, casi infantil, de la protecci&oacute;n militar estadounidense. En este marco, los gobiernos europeos apenas balbucean cr&iacute;ticas a la guerra de Trump contra Ir&aacute;n o al genocidio israel&iacute; en Gaza, por miedo a perder el paraguas militar de Washington. Con la &uacute;nica excepci&oacute;n del Gobierno de S&aacute;nchez, que se ve obligado, no obstante, a poner fragatas en marcha.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es grotesca: mientras se condenan p&uacute;blicamente las matanzas en Gaza, se estrechan acuerdos de cooperaci&oacute;n con el complejo militar israel&iacute; y se compra su tecnolog&iacute;a de vigilancia y represi&oacute;n. Alemania firma la mayor compra del sistema antimisiles Arrow 3, desarrollado junto a Estados Unidos, mientras otros pa&iacute;ses europeos refuerzan sus compras de drones, munici&oacute;n y sistemas de control fronterizo &ldquo;probados en combate&rdquo;. La UE se arrodilla ante Trump por miedo a perder la OTAN y se arrodilla ante Israel porque necesita armamento sofisticado con el que alimentar su propia militarizaci&oacute;n interior.
    </p><p class="article-text">
        La normalizaci&oacute;n del comercio de armas es incompatible con cualquier proyecto democr&aacute;tico digno de ese nombre. Aceptar que nuestras ciudades, nuestros impuestos y nuestras instituciones se sostengan sobre contratos que dependen de guerras como las de Gaza o Ir&aacute;n es aceptar que la vida humana tiene un precio y que ese precio es negociable en Bruselas, Washington o Tel Aviv.
    </p><p class="article-text">
        Washington ha aprobado decenas de miles de millones de d&oacute;lares en armas, munici&oacute;n y equipo militar para Israel desde octubre de 2023, lo que se traduce en contratos enormes para fabricantes estadounidenses. Estos contratos incluyen bombas de gran potencia, misiles guiados, proyectiles de artiller&iacute;a y aviones de combate utilizados directamente en los bombardeos sobre Gaza. El dinero sale del presupuesto federal (es decir, de los impuestos) y termina en las cuentas de Lockheed Martin, RTX/Raytheon, Boeing, General Dynamics, Northrop Grumman, Caterpillar u Oshkosh.
    </p><p class="article-text">
        En dos a&ntilde;os, el genocidio en Gaza gener&oacute; m&aacute;s de 32.000 millones de d&oacute;lares en ventas de armas estadounidenses a Israel, y un paquete reciente contempl&oacute; 7.400 millones de d&oacute;lares en bombas, misiles Hellfire y sistemas asociados, autorizados por el Departamento de Estado para &ldquo;devastar&rdquo; Gaza. Lockheed Martin defini&oacute; los ataques a Gaza como &ldquo;oportunidad de crecimiento futuro&rdquo;, y directivos de compa&ntilde;&iacute;as como RTX o General Dynamics han asegurado en p&uacute;blico a sus accionistas que los conflictos en Gaza y otros escenarios garantizar&aacute;n contratos y beneficios futuros.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, el negocio funciona as&iacute;: cuanto m&aacute;s larga y destructiva es la guerra en Gaza, cuanto m&aacute;s se extiende a otros territorios, m&aacute;s munici&oacute;n, bombas y sistemas de armas requiere Israel; cuanto mayor es la demanda, m&aacute;s contratos cierran las empresas armament&iacute;sticas estadounidenses y m&aacute;s suben sus ingresos, beneficios y cotizaciones burs&aacute;tiles, todo ello lubricado por las ayudas p&uacute;blicas y por el lobby en Washington.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa l&oacute;gica, no basta con reclamar un alto el fuego puntual ni con exigir una falaz &ldquo;proporcionalidad&rdquo; en los ataques. Hay que cuestionar el coraz&oacute;n del sistema: los tratados de comercio de armas, los acuerdos de cooperaci&oacute;n militar, las puertas giratorias entre gobiernos y empresas de defensa, la impunidad jur&iacute;dica de quienes ordenan la destrucci&oacute;n y se lucran con ella. Hay que romper el v&iacute;nculo entre armas y democracia. Si el negocio de la guerra sigue siendo rentable, habr&aacute; nuevos Ir&aacute;n, nuevas Gaza, nuevos pueblos y territorios convertidos en campo de pruebas militares.
    </p><p class="article-text">
        Desarmar la industria armament&iacute;stica &mdash;en Estados Unidos, en Israel y en la Uni&oacute;n Europea&mdash; no es una ingenua pretensi&oacute;n de pacifismo, sino una condici&oacute;n m&iacute;nima para que la palabra democracia vuelva a significar algo que no huela a p&oacute;lvora, polvo, cad&aacute;veres y desesperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerra-negocio-industria-armamentistica-iran-gaza-genocidio_129_13056908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 21:14:29 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Hasél, la cárcel como mordaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carcel-mordaza-pablo-hasel_129_13017320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f9552d2-b91d-41e9-b355-e5ec4c9acd40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Hasél, la cárcel como mordaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso de Hasél debería volver a sacar la indignación a la calle. La indignación de artistas, intelectuales y activistas, de mucha gente que debiéramos asumir que defender a Hasél es defender el derecho de cualquiera a cantar contra el poder, sin miedo a una celda</p></div><p class="article-text">
        Pablo Has&eacute;l tiene 37 a&ntilde;os y lleva cinco en prisi&oacute;n. No est&aacute; encerrado en prisi&oacute;n por lo que hizo, sino por lo que dijo, lo que cant&oacute;, lo que tuite&oacute;. Por lo que incomoda, lo que molesta, lo que enfada al sistema. Antes de la sentencia, la voz de Pablo Has&eacute;l era ya la medida exacta de la inconmensurable injusticia que ser&iacute;a su encarcelamiento y del miedo que el Estado tiene a la&nbsp;palabra&nbsp;que le se&ntilde;ala. El rapero fue condenado en 2018 por la Audiencia Nacional a dos a&ntilde;os y un d&iacute;a de c&aacute;rcel, y a una multa de casi 30.000 euros, por enaltecimiento del terrorismo e injurias y calumnias a la Corona y a las instituciones del Estado. Ese fue el castigo. Los hechos, 64 tuits y una canci&oacute;n en YouTube en los que alud&iacute;a a ETA y a los GRAPO. En las resoluciones judiciales se insiste en que sus mensajes supon&iacute;an una &ldquo;exaltaci&oacute;n de la violencia&rdquo; y un supuesto peligro para el orden constitucional. Como si unas rimas radicales fueran equiparables a una pistola cargada. En 2021 se orden&oacute; su ingreso en prisi&oacute;n para cumplir condena firme. Ten&iacute;a antecedentes previos porque los cuerpos de seguridad reprim&iacute;an desde siempre su voz.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional ha recordado una y otra vez que su condena por esos mensajes fue injusta y desproporcionada y que entre febrero de 2021 y marzo de 2023 cumpli&oacute; pena de c&aacute;rcel por actos vinculados al ejercicio de su libertad de expresi&oacute;n. Sigue encarcelado por otras causas, similares aunque ajenas a esta. Es un preso pol&iacute;tico en la Espa&ntilde;a de 2026. Por su parte, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha avalado la condena por injurias a la Corona, considerando &ldquo;infundada&rdquo; la defensa de Has&eacute;l y negando la desproporci&oacute;n de la sentencia, en una decisi&oacute;n que legitima la punici&oacute;n del insulto al monarca. Como si el rey fuera m&aacute;s vulnerable que cualquier otra persona, y no al contrario. En el trasfondo jur&iacute;dico laten art&iacute;culos como el 578 del C&oacute;digo Penal &mdash;el del &ldquo;enaltecimiento&rdquo;&mdash;, utilizados de manera arbitraria contra expresiones pol&iacute;ticas y art&iacute;sticas, y criticados por organizaciones de derechos humanos, que los consideran una mordaza disfrazada de protecci&oacute;n frente al &ldquo;discurso del odio&rdquo;. La c&aacute;rcel como mordaza pol&iacute;tica. Que un rapero sea privado de libertad por sus canciones y sus tuits en una democracia europea deber&iacute;a ser una anomal&iacute;a intolerable, no un expediente rutinario de la Audiencia Nacional. La desproporci&oacute;n de las penas se vuelve obscena si adem&aacute;s se tiene en cuenta que ETA dej&oacute; de matar hace a&ntilde;os, mientras que se penaliza como &ldquo;terrorismo&rdquo; la provocaci&oacute;n verbal dirigida contra el Estado y sus s&iacute;mbolos.
    </p><p class="article-text">
        El castigo a Has&eacute;l env&iacute;a un mensaje disciplinario: el poder decide cu&aacute;l es el l&iacute;mite de lo decible. A quien rebasa ese l&iacute;mite, se le encierra; no por lo que hace, sino por lo que expresa. De manera que, en una democracia europea, en un Estado de derecho, la prisi&oacute;n no funciona como posible respuesta a un da&ntilde;o real, sino como escarmiento ejemplarizante, como aviso a la ciudadan&iacute;a en general y a las comunidades art&iacute;sticas y militantes que denuncian la impunidad policial, la corrupci&oacute;n mon&aacute;rquica o la violencia de Estado. A trav&eacute;s del infame art&iacute;culo 578 el Estado espa&ntilde;ol est&aacute; reprimiendo ciertas (que no otras) expresiones pol&iacute;ticas o provocadoras en redes sociales y en el &aacute;mbito art&iacute;stico, erosionando la libertad de expresi&oacute;n en Espa&ntilde;a. Los est&aacute;ndares internacionales de derechos humanos exigen que solo se castigue penalmente las expresiones que inciten, de forma directa y con probabilidad real, a cometer delitos identificables. Algo muy distinto de la ret&oacute;rica incendiaria de un rap combativo. Por muy ferozmente que se haga, convertir la cr&iacute;tica al rey, a la polic&iacute;a o al Gobierno en delito de injurias o de odio rebaja el list&oacute;n democr&aacute;tico y sit&uacute;a al Estado en la cuerda floja del autoritarismo. Cuando un tribunal equipara la ofensa simb&oacute;lica al terrorismo, est&aacute; admitiendo que la monarqu&iacute;a y las instituciones se sostienen bajo una piel muy fina, que solo puede protegerse a golpe de C&oacute;digo Penal.
    </p><p class="article-text">
        A Has&eacute;l empezaron a vigilarle cuando en la Espa&ntilde;a estafada por el poder la indignaci&oacute;n se volvi&oacute; necesaria y fue aluvi&oacute;n en las calles. Desde aquel caldo de cultivo hasta el contexto protofascista actual, su encarcelamiento no supone solo una injusticia jur&iacute;dica, sino un abuso pol&iacute;tico y moral. Nos dice que en el Estado espa&ntilde;ol se puede ir a prisi&oacute;n por se&ntilde;alar a la Corona como corrupta, por maldecir a la polic&iacute;a, por recordar la masacre de El Tarajal o por invocar la memoria de luchas y violencias armadas, mientras queda impune la violencia estructural, que mata en las fronteras y en los CIE. Que se utilice el discurso del odio como coartada para perseguir el discurso del hartazgo, de la rabia y de la memoria hist&oacute;rica que el Estado preferir&iacute;a ver silenciadas, mantiene viva la indignaci&oacute;n. Que se pretenda domesticar el arte pol&iacute;tico para convertirlo en un producto inofensivo, descafeinado, mientras se santifica la susceptibilidad del rey y se blanquea la historia de la violencia institucional, mantiene viva la indignaci&oacute;n. Cuando la c&aacute;rcel se utiliza contra un rapero por sus palabras, lo que se est&aacute; encerrando es un determinado tipo de discurso: antimon&aacute;rquico, anticapitalista, antifascista, insumiso, indignado con tanta injusticia.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Has&eacute;l deber&iacute;a volver a sacar la indignaci&oacute;n a la calle. La indignaci&oacute;n de artistas, intelectuales y activistas, de mucha gente que debi&eacute;ramos asumir que defender a Has&eacute;l es defender el derecho de cualquiera a cantar contra el poder, sin miedo a una celda. Porque Pablo Has&eacute;l no es solo Pablo Has&eacute;l. Pablo Has&eacute;l se ha convertido en un term&oacute;metro: cuanto m&aacute;s tiempo pase tras los muros, m&aacute;s claro quedar&aacute; que lo que se pudre no es solo la libertad de expresi&oacute;n, sino la propia credibilidad democr&aacute;tica del Estado que le mantiene preso. Frente a tal podredumbre, la indignaci&oacute;n es la m&aacute;s m&iacute;nima manifestaci&oacute;n de decencia pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carcel-mordaza-pablo-hasel_129_13017320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 21:20:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pablo Hasél, la cárcel como mordaza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Algo" contra el vacío: Rufián pone a la izquierda ante su espejo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-gabriel-rufian-ultraderecha-sumar_129_12979717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34235776-5d72-43a4-8293-aecabb0ef01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Algo&quot; contra el vacío: Rufián pone a la izquierda ante su espejo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que pide Rufián no se mide en siglas, sino en coraje, y en la capacidad de abandonar el balcón de la pureza y volver a bajar al barro del debate político real</p></div><p class="article-text">
        A veces, el lenguaje del hartazgo dice m&aacute;s que un mitin entero. Cuando Gabriel Rufi&aacute;n pide &ldquo;inventar algo&rdquo; frente al ascenso de la extrema derecha, no est&aacute; siquiera proponiendo un nuevo programa pol&iacute;tico, sino verbalizando el cansancio acumulado por varias generaciones de personas progresistas que sienten que la izquierda se ha convertido en un rompecabezas sin imagen final. En ese &ldquo;algo&rdquo; se condensa el eco de una intuici&oacute;n: que, si nada cambia, nos vamos -como &eacute;l mismo advierte- &ldquo;al carajo&rdquo;. Ya nos hemos ido, de hecho, y quiz&aacute; la &uacute;nica opci&oacute;n a la que podamos aspirar es a encontrar el camino de regreso del maldito carajo.
    </p><p class="article-text">
        La puesta en escena es conocida: una convocatoria ambigua, un discurso que apela a los pueblos antes que a las siglas, un reconocimiento de que el miedo al fascismo se extiende mientras la izquierda sigue obsesionada con sus lindes identitarias. Pero lo que realmente hace temblar no es la convocatoria de Rufi&aacute;n ni su juego con la ret&oacute;rica del desborde; lo que asusta es el reconocimiento impl&iacute;cito de que la izquierda confederada o de coalici&oacute;n, esa galaxia de proyectos que naci&oacute; para romper el bipartidismo y democratizar la representaci&oacute;n del Estado, se ha convertido en un mosaico que ya no encaja.
    </p><p class="article-text">
        Sumar, Podemos, IU, los Comuns, EH Bildu, ERC, BNG, M&aacute;s Madrid son nombres de un mismo espectro &ndash;repito: espectro&ndash; que hoy parecen m&aacute;s distantes entre s&iacute; que de sus adversarios. Cada uno defiende su narrativa: el &ldquo;realismo&rdquo; de Sumar, la &ldquo;coherencia&rdquo; de IU, la &ldquo;obediencia&rdquo; nacional de Bildu o el &ldquo;protagonismo&rdquo; republicano de Esquerra. Y mientras cada uno define los m&aacute;rgenes de su soberan&iacute;a interna, la extrema derecha avanza con paso decidido, sin complejos, sin matices, sin apolog&iacute;as de la pluralidad. Avanza porque sabe lo que quiere: poder.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta de Rufi&aacute;n &mdash;&iquest;de qu&eacute; sirve tener cuatro diputados m&aacute;s si el ministro del Interior ser&aacute; Abascal?&mdash; no es ret&oacute;rica. Es esencial, existencial. Se refiere a un proyecto pol&iacute;tico que, en lugar de preguntarse c&oacute;mo aunar fuerzas, se consolida en su fragmentaci&oacute;n. La izquierda, confederada o de coalici&oacute;n, parece haber olvidado que el poder institucional no se defiende con falsa o paralizante pureza, sino con una estrategia cuyos pilares son las ideas, pero cuyos avances no se fortalecen de verdad con discursos en redes, sino con alianzas estables, incluso inc&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        En el trasfondo de las declaraciones de Rufi&aacute;n -siempre certeras, necesarias, bienvenidas- queda algo mucho m&aacute;s profundo: la crisis de sentido. Desde el ciclo del 15M han pasado m&aacute;s de diez a&ntilde;os, y aquella energ&iacute;a transformadora que promet&iacute;a un pa&iacute;s nuevo se ha convertido en una melancol&iacute;a de siglas y escisiones. Sumar, que aspiraba a ser el punto de reencuentro, se transform&oacute; en una estructura difusa, tan coral que suena desafinada. La vieja izquierda, por su parte, se refugia en su memoria industrial, como si la nostalgia fuera un programa pol&iacute;tico. Y los partidos soberanistas, que hab&iacute;an brindado una mirada federal y plurinacional, se repliegan sobre sus propias causas, temerosos de diluir su identidad.
    </p><p class="article-text">
        Gabriel Rufi&aacute;n -pol&iacute;tico que ha logrado un respeto casi un&aacute;nime sin perder un &aacute;pide de fuerza, frescura y veracidad- ha entendido algo que muchos dirigentes a&uacute;n no asumen: que la batalla cultural frente al autoritarismo no se gana solo con gesti&oacute;n, ni con pactos de despacho. Se gana en la calle, en la emoci&oacute;n, en la capacidad de construir relaci&oacute;n, de ofrecer horizonte. Mientras las ultraderechas convierten la pol&iacute;tica en espect&aacute;culo, la izquierda responde con procedimentalismo, con debates interminables sobre competencias y estructuras internas. Pero las urnas no entienden de reglamentos.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Rufi&aacute;n de un frente plurinacional no es a&uacute;n una hoja de ruta, pero ya es un reto. Una forma de gritar al ecosistema progresista que este barco hace aguas y que nadie parece dispuesto a achicar. Porque si algo une a todos los actores del espacio de la izquierda, conferederado o coaligado, es el miedo a perder su trocito de autoridad. Lo de siempre. Cada partido defiende su parcela como un territorio sagrado, sin comprender que esa actitud, m&aacute;s que garantizar su supervivencia, acelera su irrelevancia. Acabar&aacute;n por saberlo.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n inmediata a la estimulante (ya no nos atrever&iacute;amos a calificarla de ilusionante) provocaci&oacute;n de Rufi&aacute;n ha sido fr&iacute;a, casi indiferente. ERC le ha recordado que su firma no es negociable. Bildu anuncia que no participar&aacute; en ning&uacute;n proyecto fuera de Euskal Herria. El BNG reafirma su autonom&iacute;a gallega. Sumar insiste en su f&oacute;rmula de coaliciones &ldquo;serias y discretas&rdquo;. Todos tienen raz&oacute;n en algo, pero todos se equivocan en lo esencial: que el fascismo no respeta fronteras ni estatutos, solo debilidades.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, fuera del Congreso de los Diputados, la gente est&aacute; agotada. Los sueldos son insuficientes, los alquileres se disparan, los servicios p&uacute;blicos se resienten. La precariedad ha dejado de ser una excepci&oacute;n para convertirse en el suelo vital de millones de personas. En ese caldo de frustraci&oacute;n, la extrema derecha siembra su discurso de falso orden y de resentimiento, y al parecer lo hace con eficacia. Frente a eso, la izquierda ofrece principios y una moral inalienables, pero le falta un motor: el &ldquo;algo&rdquo; que pide Rufi&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;algo&rdquo; que pide Rufi&aacute;n no se mide en siglas, sino en coraje, y en la capacidad de abandonar el balc&oacute;n de la pureza y volver a bajar al barro del debate pol&iacute;tico real, en volver a nombrar el pa&iacute;s desde la calle, desde los cuerpos que la habitan, desde las heridas abiertas. Puede que su apuesta acabe solo en una intuici&oacute;n dispersa (una certeza, m&aacute;s bien, trat&aacute;ndose de un pol&iacute;tico tan l&uacute;cido como Rufi&aacute;n). Pero al menos se&ntilde;ala el agujero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s cabeza y menos pureza&rdquo;, ha escrito. Tal vez habr&iacute;a que a&ntilde;adir: m&aacute;s piel y menos c&aacute;lculo. Porque la izquierda, cuando olvida el temblor que la funda, se vuelve contable. Y los contables pueden gestionar presupuestos, pero no levantar la esperanza. Si el porvenir se decide entre el cinismo y la lucidez, la pregunta es qui&eacute;n ser&aacute; capaz de inventar ese &ldquo;algo&rdquo; antes de que el vac&iacute;o lo ocupe todo. Gabriel Rufi&aacute;n siempre ha demostrado ser capaz, muy capaz. Siempre ha tenido ese &ldquo;algo&rdquo; que pone a unos y otras frente al espejo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-gabriel-rufian-ultraderecha-sumar_129_12979717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 20:28:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Algo" contra el vacío: Rufián pone a la izquierda ante su espejo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Gabriel Rufián]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La derecha unida en el Congreso contra el pueblo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-unida-congreso-pueblo_129_12941201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5c63b22-9070-498c-8b8d-3a25b5150bbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1374y967.jpg" width="1200" height="675" alt="La derecha unida en el Congreso contra el pueblo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PP, Vox y Junts han formado un bloque político homogéneo para tumbar la revalorización de las pensiones y la prórroga del escudo social. Luego cada cual construirá su relato, pero la realidad es la misma: menos protección para los débiles, más margen para los fuertes</p></div><p class="article-text">
        En un indignante bloqueo cuyos destinatarios principales son los de abajo, PP, Vox y Junts han decidido que la factura de su juego parlamentario la pagan los pobres, las pensionistas y las familias vulnerables. Han tumbado en el Congreso el decreto que inclu&iacute;a la revalorizaci&oacute;n de las pensiones y la pr&oacute;rroga del llamado &ldquo;escudo social&rdquo;, es decir, las medidas que proteg&iacute;an a las personas vulnerables frente a desahucios, cortes de suministros y pobreza energ&eacute;tica. Qu&eacute; mala gente.
    </p><p class="article-text">
        El decreto rechazado contemplaba una subida del 2,7% para las pensiones en 2026, adem&aacute;s de incrementos mayores para pensiones m&iacute;nimas, no contributivas e Ingreso M&iacute;nimo Vital, lo que beneficiar&iacute;a a m&aacute;s de 13 millones de personas. Tambi&eacute;n prorrogaba los descuentos en la factura de la luz para hogares vulnerables y la prohibici&oacute;n de cortar suministros b&aacute;sicos a quienes no pueden pagarlos. PP, Vox y Junts, que juran defender a los pensionistas y a &ldquo;la gente trabajadora&rdquo;, han votado exactamente en contra de todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Esa gente del PP, Vox y Junts dice que est&aacute; a favor de la revalorizaci&oacute;n de las pensiones, pero vota 'no' al &uacute;nico instrumento que la hac&iacute;a efectiva ya. Esa gente dice que se preocupa por el coste de la vida, pero bloquea los descuentos de la luz y el escudo frente a los desahucios. Esa gente con la que ya no se trata de una discusi&oacute;n t&eacute;cnica sobre la forma jur&iacute;dica de un decreto, sino que toma decisiones pol&iacute;ticas muy claras sobre qui&eacute;n debe asumir los costes de la crisis, qui&eacute;n debe salir perdiendo siempre, qui&eacute;n es moneda de cambio en su guerra contra el Gobierno. Esa gente.
    </p><p class="article-text">
        La excusa de las derechas es conocida: el Gobierno &ldquo;mezcla cosas&rdquo; en un mismo decreto, falta al respeto al Parlamento y somete a los grupos a un &ldquo;chantaje&rdquo;. Es la coartada perfecta para encubrir un c&aacute;lculo sencillo: hay que provocar una derrota al Ejecutivo aunque el precio lo paguen pensionistas, inquilinas vulnerables y familias que dependen del bono social el&eacute;ctrico.
    </p><p class="article-text">
        Pero, ay, la hemeroteca: los mismos partidos que hoy claman contra los &ldquo;decretos &oacute;mnibus&rdquo; votaron en el pasado, cuando les conven&iacute;a, paquetes de medidas variadas, incluidos textos con ayudas locales o pactos presupuestarios. El problema no es la t&eacute;cnica legislativa, sino el sujeto beneficiario: si son los fondos, los grandes propietarios o las &eacute;lites econ&oacute;micas, no hay escr&uacute;pulos; si es la gente que vive al d&iacute;a, entonces, de pronto, se acuerdan del purismo parlamentario.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Junts y la obsesi&oacute;n antiokupa merece cap&iacute;tulo propio. Su portavoz ha justificado el 'no' en nombre de los &ldquo;propietarios okupados&rdquo; y de la imposibilidad de actuar si &ldquo;te okupan el piso y no pagan&rdquo;, pese a que la protecci&oacute;n antidesahucios afecta principalmente a grandes tenedores, es decir, con m&aacute;s de diez viviendas, y prev&eacute; fondos de compensaci&oacute;n. Es decir, utilizan casos l&iacute;mite y un discurso de alarma para tumbar medidas que blindan a miles de personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad real.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un partido que se dice soberanista se alinea con PP y Vox para dejar sin escudo social a familias de su propio territorio, el mensaje es di&aacute;fano: la prioridad no es la soberan&iacute;a social, sino la defensa de intereses patrimoniales y la erosi&oacute;n del Gobierno central. La &ldquo;libertad&rdquo; que defienden es la de poder desahuciar sin obst&aacute;culos y cortar la luz a quienes no llegan a fin de mes. La libertad ayusista.
    </p><p class="article-text">
        PP y Vox repiten casi palabra por palabra la ret&oacute;rica de defensa de los pensionistas mientras bloquean su subida inmediata. Dicen que el Gobierno puede traer otro decreto &ldquo;limpio&rdquo; en un mes, como si millones de personas pudieran tambi&eacute;n bloquear su alquiler, su nevera y su factura el&eacute;ctrica hasta que cuadre la aritm&eacute;tica parlamentaria. La realidad es que han convertido a los pensionistas y a los hogares vulnerables en rehenes de su miserable estrategia de desgaste.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el verdadero sentido de este voto conjunto: PP, Vox y Junts han formado un bloque pol&iacute;tico homog&eacute;neo para tumbar la revalorizaci&oacute;n de las pensiones y la pr&oacute;rroga del escudo social. Luego cada cual construir&aacute; su relato &mdash;la defensa de la &ldquo;seguridad jur&iacute;dica&rdquo;, la lucha contra la &ldquo;okupaci&oacute;n&rdquo;, la pureza parlamentaria&mdash;, pero la realidad es la misma: menos protecci&oacute;n para los d&eacute;biles, m&aacute;s margen para los fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que han puesto en juego con su vergonzoso voto no es <em>solo </em>un decreto, sino el sentido mismo de una democracia social. Si las mayor&iacute;as parlamentarias pueden bloquear sin coste pol&iacute;tico un aumento de pensiones y unas medidas b&aacute;sicas de protecci&oacute;n frente a la pobreza, es que los representantes del pueblo en el Congreso se han desvinculado sin sonrojo de la justicia social. El mensaje para quien cobra una pensi&oacute;n m&iacute;nima, vive pendiente del bono el&eacute;ctrico o teme un desahucio es devastador: tu vida diaria es moneda de cambio en el mercado del tacticismo parlamentario.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, una izquierda m&iacute;nimamente coherente no debe normalizar este tipo de decisiones ni envolverlas en el lenguaje neutro de la &ldquo;gobernabilidad&rdquo;. Llamar a las cosas por su nombre es un deber pol&iacute;tico: PP, Vox y Junts han votado para recortar derechos concretos a quienes menos tienen, mientras protegen, en su discurso y en su pr&aacute;ctica, a los grandes propietarios y a los beneficiarios del modelo desigual que nos ha tra&iacute;do hasta esta situaci&oacute;n de, cada vez m&aacute;s, mayoritaria vulnerabilidad social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-unida-congreso-pueblo_129_12941201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 21:03:31 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump y la ciudadanía europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trump-ciudadania-europea_129_12831878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f8864bc-5c02-463c-b35b-90f38d95d6db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1054y563.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump y la ciudadanía europea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Europa no puede permitirse ser una espectadora pasiva en este drama político. Como ciudadanía debemos levantarnos, resistir y luchar por un futuro donde la justicia y la solidaridad sean los pilares, aunque endebles, de nuestra sociedad</p></div><p class="article-text">
        En un mundo ya violento y fracturado, la figura de Donald Trump se erige como el m&aacute;ximo catalizador de una mayor ruptura, de la agresi&oacute;n impune y del caos generalizado. No solo en Estados Unidos y en buena parte del mundo, tambi&eacute;n en Europa. Su ret&oacute;rica incendiaria y sus pol&iacute;ticas ultraimperialistas y ultranacionalistas est&aacute;n generando un tsunami de incertidumbre que debiera preocupar a los Estados europeos y a toda la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La ret&oacute;rica amenazante del ultranacionalista de Trump ha alimentado el resurgimiento del ultranacionalismo en Europa. Su lema &ldquo;Am&eacute;rica Primero&rdquo; resuena y se copia en las campa&ntilde;as de los partidos extremistas europeos, que utilizan el miedo, la xenofobia y el m&aacute;s puro racismo para avanzar en sus agendas de extrema derecha, cuando no desvergonzadamente neonazis. Es una tragedia pol&iacute;tica por el riesgo absoluto que conlleva para la cohesi&oacute;n social y para los fr&aacute;giles valores democr&aacute;ticos que han pretendido definir a Europa durante unas pocas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Esa ret&oacute;rica amenazante del ultranacionalista Trump y de l&iacute;deres como &eacute;l (o, m&aacute;s bien, l&iacute;deres esbirros que est&aacute;n dispuestos a hacer negocios con &eacute;l, por sucios que esos negocios sean) alimenta la impresi&oacute;n de que ciertas alianzas tradicionales, como la de la OTAN, han de reforzarse, pues contagia inquietud sobre la seguridad en Europa y fortalece la consigna de que hay que reforzar dicha seguridad, con el consiguiente aumento del presupuesto y el gasto en presunta defensa, y la militarizaci&oacute;n de las, tambi&eacute;n presuntas, cada vez m&aacute;s precarias, democracias europeas. Es alarmante que hasta la OTAN haya sido objeto de burlas y amenazas por parte de Trump, que en su calculado delirio no ha dudado en sugerir la necesidad de que Estados Unidos <em>defienda</em> a sus aliados europeos, servicio de <em>protecci&oacute;n</em> por el que los pa&iacute;ses europeos deben &ldquo;pagar&rdquo;. Nada se interpone entre Trump y el bot&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a esas amenazas no puede ser la indiferencia, la cobard&iacute;a o la sumisi&oacute;n. Las instituciones deber&iacute;an fortalecer su capacidad para resistir la influencia destructiva de l&iacute;deres neofascistas como Trump. Pero no podemos fiar el futuro solo a las instituciones. Es (somos) la ciudadan&iacute;a europea la que debe unirse en un frente com&uacute;n y afirmar su compromiso con el estado de derecho y la cooperaci&oacute;n internacional. La defensa de los derechos humanos y no humanos, de la justicia social y del medio ambiente debe ser nuestra prioridad urgente e incuestionable. Porque la postura ultranacionalista ignora, cuando no desprecia, problemas globales urgentes, como la emergencia clim&aacute;tica, lo que tendr&aacute; repercusiones graves para el futuro inmediato del continente y del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El legado de Trump ya est&aacute; siendo devastador en Estados Unidos o en Asia occidental, con las personas migrantes o el Estado palestino como cruel campo de operaciones. Y ser&aacute; devastador para el mundo entero. Europa no puede permitirse ser una espectadora pasiva en este drama pol&iacute;tico. Como ciudadan&iacute;a debemos levantarnos, resistir y luchar por un futuro donde la justicia y la solidaridad sean los pilares, aunque endebles, de nuestra sociedad. Como siempre ha sucedido, la historia recordar&aacute; si elegimos la inacci&oacute;n o la resistencia ante estas amenazas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trump-ciudadania-europea_129_12831878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Dec 2025 20:49:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump y la ciudadanía europea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuerpos insurgentes contra el fascismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fascismo-femen-franco_129_12796148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b3276ab-faf9-427a-81d0-2ed4a040a685_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuerpos insurgentes contra el fascismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un continente donde se amenaza con devolver a las mujeres a la clandestinidad de sus decisiones más personales, Femen no es una opción provocadora sino una necesidad política</p></div><p class="article-text">
        No hay mayor herej&iacute;a en un mundo domesticado por el miedo que un torso desnudo gritando libertad. Femen lo sabe y lo encarna. Sus cuerpos no piden permiso: irrumpen, interpelan, desnudan la hipocres&iacute;a de una sociedad que tolera el revisionismo franquista, que tolera el exhibicionismo fascista, que tolera que una de cada tres mujeres en la Uni&oacute;n Europea sufra violencia f&iacute;sica o sexual a lo largo de su vida, pero se escandaliza ante un pecho descubierto que se enfrenta al monstruo y que clama justicia. Las mujeres de Femen que fueron a protestar contra la misa organizada por la familia de Franco son la blasfemia necesaria en una Espa&ntilde;a y una Europa enfermas de ultraderecha y de decencia hip&oacute;crita, en este territorio degradado donde las instituciones reconocen una &ldquo;epidemia silenciosa&rdquo; y se felicitan por protocolos que no salvan vidas, mientras el viejo enemigo avanza de nuevo desvirtuando las mejores ideas, recortando los escasos recursos, amenazando con regresiones asesinas.
    </p><p class="article-text">
        La desnudez de Femen es un arma pol&iacute;tica y po&eacute;tica, un poema, un pasqu&iacute;n, un manifiesto que se escribe en carne viva, como durante siglos se ha escrito en carne viva la imposici&oacute;n del silencio. Por eso no aceptan medias tintas las activistas de Femen: su protesta es descarnada, desarma la mentira patriarcal y convoca a una sororidad combativa que siga aspirando a derrotar la opresi&oacute;n. Porque lo que Femen desaf&iacute;a no es solo el patriarcado: es la alianza entre el capital, la religi&oacute;n y los autoritarismos, que colaboran en la fabricaci&oacute;n de una moral de hierro que someta a las personas libres y a los colectivos vulnerables. Cuando una activista pinta una frase en su piel desnuda, est&aacute; escribiendo la verdad que los violentos, los fascistas, muchos desde un despacho de poder, quisieran borrar con gas lacrim&oacute;geno y demandas judiciales.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, las acciones de Femen vienen desde hace a&ntilde;os se&ntilde;alando directamente a Vox como &ldquo;una amenaza para la democracia&rdquo;. Lo hacen desnudando y encadenando sus cuerpos, mientras la polic&iacute;a abre diligencias por &ldquo;ofensa&rdquo; y &ldquo;des&oacute;rdenes&rdquo;. Pero su performance no busca el shock, busca conciencia, ni pide comprensi&oacute;n, exige ruptura. Por eso las detienen, las fichan y las convierten en expediente, intentando domesticar lo indomesticable. Por eso las agreden sexualmente, como hicieron el otro d&iacute;a los franquistas, apretando sus pechos, manoseando su dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Pens&aacute;bamos que el neofascismo ya no lleva uniforme marr&oacute;n ni saluda con el brazo en alto, que se presenta con traje o camisa ajustada, con un discurso c&iacute;nico, con el manto de una falsa libertad de opini&oacute;n que legitima el odio. Pero el otro d&iacute;a volvimos a ver al monstruo fascista de siempre, al monstruo del bigote y el puro, al monstruo sin reciclar de un patriarcado que a&uacute;n sue&ntilde;a con encerrar otra vez a las mujeres en la cocina, entre cunas o tumbas, y que hoy se sienta, cada vez con m&aacute;s esca&ntilde;os, en parlamentos nacionales y en la Euroc&aacute;mara, aupado por sondeos que pronostican una fuerte subida de la ultraderecha. 
    </p><p class="article-text">
        Ante eso, Femen responde con el gesto m&aacute;s subversivo posible: ocupar el espacio p&uacute;blico con el cuerpo, convertir la carne en proclama, la piel en ideolog&iacute;a, justo cuando partidos reaccionarios incluyen en sus programas, incluso en Europa, la restricci&oacute;n o la abolici&oacute;n del derecho al aborto. Ante ello, en un continente donde se amenaza con devolver a las mujeres a la clandestinidad de sus decisiones m&aacute;s personales, Femen no es una opci&oacute;n provocadora sino una necesidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que fueron el otro d&iacute;a a esa parroquia madrile&ntilde;a son el espejo que aterra al sistema porque le muestran su propia obscenidad: una Europa que presume de igualdad mientras admite que no hay espacios seguros para las mujeres, ni en casa, ni en el trabajo, ni en la calle. Una cuesti&oacute;n de poder. Y quienes tiemblan o vociferan ante ellas, quienes tocan sus cuerpos y magrean sus pechos, no temen la desnudez, temen lo que simboliza: la emancipaci&oacute;n sin permiso, la desobediencia hecha cuerpo pol&iacute;tico que acusa con hechos lo que las estad&iacute;sticas ya gritan: esos 366.000 millones de euros anuales que la violencia machista cuesta en la Uni&oacute;n Europea, de los que casi 300.000 corresponden directamente a la violencia ejercida contra las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;a escandalizarnos que haya que destinar ese dinero a defendernos de las violencias patriarcales, y m&aacute;s a&uacute;n debe escandalizarnos que los fascistas, de nuevo o viejo cu&ntilde;o, quieran borrar todo ello de nuestros mapas. Pues en cada pecho desnudo hay un &ldquo;basta&rdquo; cifrado en millones de vidas mutiladas, en carreras laborales frenadas por el acoso, en cuerpos convertidos en contabilidad del da&ntilde;o, mientras los gobiernos hablan de sensibilizaci&oacute;n y se olvidan de la protecci&oacute;n real. En cada pecho desnudo, la consigna de la verdadera decencia: &ldquo;Al fascismo, ni honor ni gloria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este continente donde la extrema derecha avanza con rosarios y banderas, las mujeres de Femen siguen siendo la afrenta esencial. Mujeres necesarias. Mientras existan iglesias que amparan la culpa, parlamentos que negocian los derechos reproductivos y gobiernos que miran hacia otro lado ante el avance del enemigo y de los agresores de las mujeres y de los colectivos vulnerables, sus cuerpos insurgentes seguir&aacute;n siendo un acto de resistencia vital. Son la poes&iacute;a que desaf&iacute;a las normas, la prosa que denuncia y la estad&iacute;stica que se niega a ser solo n&uacute;mero: en la misma Europa donde se consolida el liderazgo femenino en estudios, empresas y administraciones, el avance reaccionario amenaza con revertir conquistas hist&oacute;ricas y convertir la igualdad en un espejismo sin presupuesto. Femen recuerda, con cada irrupci&oacute;n, que los derechos no se heredan: se defienden, se gritan y, cuando hace falta, se escriben a pecho descubierto sobre la propia piel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fascismo-femen-franco_129_12796148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 20:55:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuerpos insurgentes contra el fascismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra traición política del PSOE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/psoe-vivienda_129_12759122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68da838c-c3c8-49e5-bbbc-756479657d32_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129101.jpg" width="6020" height="3386" alt="Otra traición política del PSOE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última propuesta del PSOE para conceder ventajas fiscales a los fondos de inversión inmobiliaria, bajo el pretexto de impulsar el alquiler social, constituye una auténtica aberración política y social</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio de Vivienda, incapaz de abordar la crisis habitacional que ahoga a cientos de miles de personas, ha decidido premiar justo a quienes m&aacute;s han contribuido a disparar los precios y erosionar el derecho a la vivienda. Los fondos buitre, que aterrizaron en Espa&ntilde;a con el PP, atra&iacute;dos por la venta de vivienda p&uacute;blica a precio de saldo, reciben ahora exenciones fiscales mientras contin&uacute;an acumulando beneficios a costa de la precariedad ajena. El Gobierno socialista, con esta reforma, no solo legitima la especulaci&oacute;n, sino que la recompensa con dinero p&uacute;blico, mientras recorta en pol&iacute;ticas sociales y mantiene la presi&oacute;n fiscal sobre quienes menos tienen.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones sociales y los partidos de izquierda han sido tajantes: es una provocaci&oacute;n que mientras alguien como Mari Carmen, desahuciada con 87 a&ntilde;os, paga impuestos para sobrevivir, el Estado premie fiscalmente a quienes la quieren echar de su casa. Es una burla a la ciudadan&iacute;a y una muestra flagrante del desinter&eacute;s real del Gobierno por garantizar el derecho a una vivienda digna. En vez de fortalecer el parque p&uacute;blico o proteger a los inquilinos, se prefiere mantener unas condiciones que benefician a los grandes fondos, perpetuando un ciclo de precariedad, miedo y abusos.
    </p><p class="article-text">
        Existen numerosas propuestas alternativas para fomentar el alquiler asequible que no dependa de fondos buitre ni de grandes inversores especulativos, como potenciar entidades sociales proveedoras de vivienda, las llamadas &ldquo;asociaciones de vivienda&rdquo;, organizaciones sin &aacute;nimo de lucro que compran y gestionan viviendas con apoyo p&uacute;blico, destin&aacute;ndolas al alquiler asequible y reinvirtiendo el 100 % de sus beneficios en ampliar el parque social. O incrementar el parque p&uacute;blico de alquiler no solo a trav&eacute;s de la construcci&oacute;n de nuevas viviendas, sino tambi&eacute;n adquiriendo o movilizando las ya existentes (por ejemplo, viviendas vac&iacute;as o de bancos), priorizando su gesti&oacute;n p&uacute;blica o social.
    </p><p class="article-text">
        Se pueden desarrollar bolsas de alquiler asequible gestionadas por administraciones que movilizan viviendas vac&iacute;as, ofreciendo garant&iacute;as de cobro e incentivos a los propietarios para que se sumen al programa. En Euskadi y Navarra este modelo ha dado buenos resultados, combinando ayudas a la rehabilitaci&oacute;n y seguros de alquiler para los propietarios. O aplicar incentivos fiscales a los propietarios particulares que pongan sus viviendas en alquiler asequible, junto con penalizaciones econ&oacute;micas a quienes mantengan viviendas desocupadas de forma prolongada, como recargos en el IBI.
    </p><p class="article-text">
        Y se deben limitar las rentas del alquiler mediante una regulaci&oacute;n eficaz en zonas tensionadas y reservar viviendas sociales en nuevas promociones privadas. Se deben prohibir los desalojos sin alternativa habitacional mientras persista esta emergencia, garantizando a las personas y familias vulnerables un acceso efectivo a la vivienda antes de cualquier desalojo. Se debe regular el alquiler tur&iacute;stico para evitar el desv&iacute;o de viviendas y recuperar as&iacute; su uso social en los barrios afectados. Se deben promover colaboraciones entre administraciones p&uacute;blicas y cooperativas, utilizando suelo p&uacute;blico para construir viviendas asequibles exclusivamente destinadas al alquiler, gestionadas por entidades especializadas en beneficio social y no econ&oacute;mico. Se debe profesionalizar el sector del alquiler mediante est&aacute;ndares &eacute;ticos y jur&iacute;dicos claros, facilitando el acceso y la resoluci&oacute;n &aacute;gil de conflictos entre arrendadores e inquilinos.
    </p><p class="article-text">
        Expropiaci&oacute;n, prohibici&oacute;n de la compra especulativa o apoyo al cooperativismo: todas esas medidas alternativas han sido postuladas por movimientos sociales y partidos como Podemos y Sumar, pero se descartan sistem&aacute;ticamente porque desaf&iacute;an el verdadero poder en Espa&ntilde;a. Lo que el PSOE presenta como una soluci&oacute;n no es m&aacute;s que una rendici&oacute;n frente a los intereses de los fondos buitre y sus <em>lobbies</em>, una par&aacute;lisis gubernamental vergonzosa. 
    </p><p class="article-text">
        Porque la nueva reforma es el &uacute;ltimo episodio de una larga serie de pol&iacute;ticas que desertan de la defensa del bien com&uacute;n y convierten el derecho a la vivienda en un regalo para especuladores: una traici&oacute;n pol&iacute;tica en toda regla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/psoe-vivienda_129_12759122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Nov 2025 20:47:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otra traición política del PSOE]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Fondos buitre,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los olivos y los cuerpos que caen bajo el hacha colonial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/olivo-gaza-cisjordania-colonos_129_12722265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf70d2eb-b03c-4ab3-9339-68977de83378_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los olivos y los cuerpos que caen bajo el hacha colonial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conflicto entre colonos israelíes y aceituneros palestinos, lejos de menguar, ha escalado: bajo el paraguas del acuerdo se intensifica el expolio de tierras, el robo de olivares y la persecución sistemática de comunidades campesinas, que ven cómo su medio de vida y su identidad son arrancados de raíz</p></div><p class="article-text">
        Ya sab&iacute;amos que el presunto acuerdo de paz firmado hace unas semanas entre Israel y Ham&aacute;s, mediado por Donald Trump -que lo mismo compra la Franja de Gaza que unas elecciones en Argentina- era en realidad un vergonzoso espejismo que oculta la perpetuaci&oacute;n de la violencia y la ocupaci&oacute;n en Gaza y Cisjordania. El presunto alto al fuego sigue matando en Gaza, y la vida de los campesinos palestinos que recolectan aceitunas, y de toda la poblaci&oacute;n en Cisjordania, se desangra bajo las botas de los colonos armados y del Ej&eacute;rcito israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo no ha supuesto nada contra el genocidio lento que supone la limpieza &eacute;tnica cotidiana: el saqueo de miles de olivos, la quema de campos, el desplazamiento forzado y las detenciones arbitrarias. Los colonos, protegidos por un Estado que se vende como democr&aacute;tico pero practica un apartheid descarado, ponen precio a cada rama cortada, a cada cuerpo herido, y se apropian de cualquier esperanza de paz real para la regi&oacute;n, mientras la comunidad internacional sigue mirando hacia otro lado, aceptando lo que ya sab&iacute;amos que no era m&aacute;s que una tregua temporal. Cisjordania trata de resistir, sumida en el sufrimiento y la injusticia, pero el pueblo palestino sigue siendo condenado a la miseria y la opresi&oacute;n en nombre de un proceso de paz que solo legitima la expansi&oacute;n colonial y la violencia sistem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Desde octubre de 2023, la violencia en Cisjordania ha ido<em> in crescendo </em>y, hasta hoy,  han sido documentados miles de ataques de colonos israel&iacute;es a palestinos, con agresiones f&iacute;sicas, destrucci&oacute;n de propiedades y un saqueo de olivares que arrecia justo en &eacute;poca de cosecha. La campa&ntilde;a de expolio de olivares, eje econ&oacute;mico y cultural palestino, es un s&iacute;mbolo de esa violencia que la comunidad internacional prefiere ignorar o acepta pasiva y cobardemente. En Cisjordania han muerto miles de palestinos, ha habido miles de heridos y detenidos, incluyendo muchos ni&ntilde;os, y los colonos atacan expresamente a los recolectores de aceitunas y a los activistas que intentan protegerlos, haciendo evidente que la poblaci&oacute;n palestina sigue siendo v&iacute;ctima de una estrategia de acoso, desposesi&oacute;n y desplazamiento. Parte de esta violencia va acompa&ntilde;ada de demoliciones masivas de viviendas, escuelas y pozos palestinos, ordenadas por el Ej&eacute;rcito israel&iacute;. Son los colonos, con el aval impl&iacute;cito del Estado sionista y la inacci&oacute;n internacional, quienes mantienen una guerra silenciosa, sostenida, incesante contra palestinos indefensos. Este <em>modus operandi</em>  vuelve absurdo el discurso oficial de paz y justicia, y pone en evidencia la complicidad global con la perpetuidad de la invasi&oacute;n y ocupaci&oacute;n israel&iacute;, las continuas operaciones militares y expansiones de colonos y, por tanto, la negaci&oacute;n al pueblo palestino de cualquier futuro digno y libre.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo firmado a principios de octubre de 2025 supuso poco m&aacute;s que una sentencia de continuidad para la ocupaci&oacute;n de Cisjordania. El conflicto entre colonos israel&iacute;es y aceituneros palestinos, lejos de menguar, ha escalado: bajo el paraguas del acuerdo se intensifica el expolio de tierras, el robo de olivares y la persecuci&oacute;n sistem&aacute;tica de comunidades campesinas, que ven c&oacute;mo su medio de vida y su identidad son arrancados de ra&iacute;z. No hay ning&uacute;n mecanismo real de supervisi&oacute;n o protecci&oacute;n en Cisjordania. Seg&uacute;n UNRWA y Amnist&iacute;a Internacional, Israel ha incrementado los asentamientos ilegales, han aumentado los ataques de colonos contra palestinos, muchos de ellos dirigidos contra campesinos y familias que se niegan a abandonar sus olivares, los palestinos son asesinados por fuerzas israel&iacute;es o colonos, y seg&uacute;n la ONU, m&aacute;s de 40.000 personas han sido desplazadas de sus viviendas, lo que se considera el mayor desplazamiento forzoso de poblaci&oacute;n desde 1967.
    </p><p class="article-text">
        La cosecha de la aceituna no es una simple actividad agr&iacute;cola: es el coraz&oacute;n cultural, ecol&oacute;gico y econ&oacute;mico de cientos de comunidades palestinas. Y es ese coraz&oacute;n el que los colonos y las tropas israel&iacute;es han decidido atacar con especial sa&ntilde;a: el robo y la tala masiva de olivos, la quema de campos, la destrucci&oacute;n de infraestructuras h&iacute;dricas en lugares como Ramallah, Nablus, Salfit y Jeric&oacute;, y las palizas a agricultores y ni&ntilde;os forman parte del d&iacute;a a d&iacute;a. El prop&oacute;sito es doble: eliminar sus medios de subsistencia y sembrar el terror para acelerar el &eacute;xodo. El ej&eacute;rcito israel&iacute; es c&oacute;mplice log&iacute;stico y la comunidad internacional, c&oacute;mplice pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No hay paz posible si se pacta la institucionalizaci&oacute;n del expolio y la humillaci&oacute;n. Las im&aacute;genes de los aceituneros palestinos, asediados, golpeados y despojados de todo, deber&iacute;an avergonzar a cualquier sociedad que se diga civilizada y el reciente acuerdo debiera denunciarse como una mascarada diplom&aacute;tica, una coartada perfecta para la limpieza &eacute;tnica gradual, para la violencia met&oacute;dica y administrada. El Estado israel&iacute; y sus colonos se llevan no solo la tierra, el agua y el fruto del trabajo, sino la memoria misma de la resistencia campesina. Y la comunidad internacional ata sus manos a los intereses geopol&iacute;ticos, se pliega al miedo a decir verdades inc&oacute;modas y asiste, c&oacute;mplice, a la consolidaci&oacute;n del r&eacute;gimen del apartheid, que convierte a los palestinos en poblaci&oacute;n prescindible, desarraigada y condenada al &eacute;xodo.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de los campesinos palestinos y de sus familias agredidas en Cisjordania desvelan el reverso brutal de la diplomacia internacional: la violencia de los colonos es constante, devastadora y profundamente desmoralizante. Porque los ataques fracturan comunidades y dejan traumas imborrables en varias generaciones. No debemos olvidar. No debemos callar. Debemos seguir denunciando que el dolor de Cisjordania no es invisible sino invisibilizado, y que el olivo que cae bajo el hacha colonial es una herida abierta en la conciencia de todos los pueblos que luchan por la justicia y la dignidad. Si esta es la paz que nos ofrece el siglo XXI, los aceituneros palestinos &mdash;y quienes se niegan a olvidar su dolor&mdash; tienen derecho a indignarse, a resistir y a exigir que la historia no vuelva a ser escrita por los colonos y sus aliados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/olivo-gaza-cisjordania-colonos_129_12722265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Oct 2025 20:46:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los olivos y los cuerpos que caen bajo el hacha colonial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vigo se convierte este fin de semana en la capital del veganismo y la sostenibilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vigo-veganismo-sostenibilidad-feria-veganagal-galicia_132_12711731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d39898e2-cb01-4b4e-a79d-6c15ad1f544c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vigo se convierte este fin de semana en la capital del veganismo y la sostenibilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva edición de Vegana.gal, la feria gallega dedicada al consumo responsable, el respeto interespecie y la vida sostenible, se celebrará este sábado 25 y domingo 26 de octubre en el IFEVI, Instituto Ferial de Vigo.</p></div><p class="article-text">
        Este fin de semana, Vigo se convertir&aacute; en el epicentro del veganismo, la sostenibilidad y el consumo consciente con una nueva edici&oacute;n, ya la quinta, de&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/vegana.gal?utm_medium=email&amp;_hsenc=p2ANqtz-96ROjm_dBxgYoHgqMLHahYUGqo-kiIDLrPnxz7wJ3RSl6_IzfLu67WMrUJ2zlmFxKP8vGbvoWymJxhlfTG2gz4Yt942g&amp;_hsmi=120248887&amp;utm_content=120248887&amp;utm_source=hs_email" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Vegana.gal</a>, que reunir&aacute; en el recinto ferial del&nbsp;IFEVI&nbsp;(Instituto Ferial de Vigo) a centenares de visitantes y expositores dispuestos a demostrar que un modelo de vida respetuoso con el planeta y los animales es posible. El evento tendr&aacute; lugar el&nbsp;s&aacute;bado 25 y domingo 26 de octubre, consolid&aacute;ndose como una de las ferias m&aacute;s importantes del &aacute;mbito &eacute;tico y ecol&oacute;gico en Galicia.
    </p><h2 class="article-text">Una feria para todos los p&uacute;blicos</h2><p class="article-text">
        Durante dos d&iacute;as, Vegana.gal ofrecer&aacute; un espacio de encuentro, aprendizaje y diversi&oacute;n abierto a toda la ciudadan&iacute;a, donde el p&uacute;blico podr&aacute; participar en actividades, charlas, talleres y degustaciones.
    </p><p class="article-text">
        El acceso general tiene un precio de 5 euros en venta anticipada&nbsp;y&nbsp;de 7 en taquilla, mientras que las personas con diversidad funcional, en situaci&oacute;n de desempleo o mayores de 65 a&ntilde;os contar&aacute;n con un descuento especial. La entrada ser&aacute; gratuita para menores de 12 a&ntilde;os. Los horarios ser&aacute;n el&nbsp;s&aacute;bado de 10:00 a 21:00 horas&nbsp;y el&nbsp;domingo, de 10:00 a 20:00. 
    </p><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n de 2025 cuenta con el&nbsp;patrocinio del Concello de Vigo, la&nbsp;Fundaci&oacute;n Vigo Convention Bureau&nbsp;y&nbsp;la <em>start up</em> Vanetta Food, que respaldan as&iacute;, para que siga creciendo, un evento ya consolidado y convertido en referencia del movimiento para un cambio sostenible en Galicia, en el noroeste peninsular y en todo el Estado espa&ntilde;ol.
    </p><h2 class="article-text"><em>Campo da festa:</em> un microcosmos sin explotaci&oacute;n animal</h2><p class="article-text">
        El recinto ferial contar&aacute; con casi&nbsp;<a href="https://vegana.gal/es/listado-expositoras-2025" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cien expositores</a>&nbsp;dedicados a la&nbsp;alimentaci&oacute;n 100 % vegetal, la&nbsp;moda y el calzado sostenible, la&nbsp;cosm&eacute;tica sin crueldad animal&nbsp;y diversas iniciativas que promueven una transici&oacute;n real hacia un modo de vida m&aacute;s consciente. La zona expositiva recrear&aacute; un aut&eacute;ntico <em>campo da festa</em>, que transformar&aacute; el IFEVI en un microcosmos libre de explotaci&oacute;n animal. All&iacute; se dar&aacute;n cita proyectos veteranos como Vanetta Food, Boro, Quevana, Beflamboyant o Heura, junto a nuevas propuestas, como La Carleta, Herbes del Mol&iacute;, Koro, Peruxi&ntilde;as o la portuguesa Trenga, tejiendo redes entre territorios y abriendo v&iacute;as de encuentro entre distribuidoras y p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Una parte esencial de este espacio estar&aacute; dedicada a santuarios y organizaciones sin &aacute;nimo de lucro; entre otros, <a href="https://www.instagram.com/santuariovacaloura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Santuario Vacaloura</a>, <a href="https://www.instagram.com/frentel.a.santuarioanimal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Frente LA</a>, <a href="https://www.instagram.com/petjadestrobades/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Petjades Trobades</a>, <a href="https://www.instagram.com/galgos112oficial/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Galgos 112</a>, <a href="https://www.instagram.com/rescuegalicia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Rescue Galicia</a>, <a href="https://www.instagram.com/santuariocompasionanimal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Compasi&oacute;n Animal</a> o <a href="https://www.instagram.com/laisladetali/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Isla de Tali</a>. Su labor, centrada en la protecci&oacute;n y cuidado de los animales, constituye el fundamento &eacute;tico sobre el que se sustenta la Feria.
    </p><h2 class="article-text"><em>O Parladoiro: </em>el poder de la palabra compartida</h2><p class="article-text">
        En Galicia, el <em>parladoiro </em>era un espacio para reunirse y conversar pausadamente. En Vegana.gal, se recupera ese esp&iacute;ritu como un foro cercano y plural donde la palabra se convierte en una herramienta de transformaci&oacute;n poderosa.
    </p><p class="article-text">
        En este espacio se escuchar&aacute;n voces diversas, como la de Luc&iacute;a Mart&iacute;nez, nutricionista y autora del blog <em>Dime qu&eacute; comes</em>, que ofrecer&aacute; pautas para una alimentaci&oacute;n vegana saludable; el actor y humorista David Pareja, que presentar&aacute;, de la mano de Vanetta Food, su mon&oacute;logo <em>Deconstruirse de dentro para afuera: c&oacute;mo sobrevivir al mundo actual</em>; Marina S&aacute;nchez y Kike Gimeno, de Satya Animal, que explicar&aacute;n el caso de la granja de gallinas de Llucmajor; Roc&iacute;o Cano y Mery Oca&ntilde;a, que reflexionar&aacute;n sobre el especismo en la educaci&oacute;n; Buenas Migas Podcast, que entrevistar&aacute; al divulgador cient&iacute;fico Gonzalo Quesada (@datosdeciencia); y Marc Coloma, cofundador de Heura, que explicar&aacute; c&oacute;mo han replanteado la alimentaci&oacute;n desafiando a la industria. Tambi&eacute;n participar&aacute;n Adriana Fervi (@adriana_nutricion), con consejos pr&aacute;cticos para iniciar una dieta m&aacute;s consciente; Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez (La Vida Color Frambuesa), con recomendaciones para ayudar a animales en situaci&oacute;n de vulnerabilidad; y Carla Aparicio (Lidavet y Pinkpeas), que aportar&aacute; reflexiones sobre el futuro vegano en nuestros hogares.
    </p><h2 class="article-text"><em>A Lareira:</em> la cocina que nos une</h2><p class="article-text">
        La <em>lareira</em> era, en los hogares gallegos, el fuego alrededor del cual se compart&iacute;an conversaci&oacute;n y alimento. En Vegana.gal se recupera como ese espacio de encuentro donde los aromas y los sabores se convierten en lenguaje com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; demostraciones de cocina a cargo del chef Gerson Iglesias (Restaurante ERVA), de M&iacute;riam Fab&agrave; (@veganeando) con su propuesta de cocina reconfortante, del creador Yoel Ballega (@yoelvegan), y del d&uacute;o formado por Eduardo Contreras y Francesca Ruberti (@elpisovegano). Asimismo, acoger&aacute; la demostraci&oacute;n conjunta de Maku Moreno (@makumorenoo) y M&iacute;riam Fab&agrave;, quienes, gracias al impulso de Vanetta Food, unir&aacute;n fuerzas y talento en un showcooking a dos manos.
    </p><p class="article-text">
        El espacio contar&aacute; con un punto de informaci&oacute;n nutricional y un &aacute;rea profesional B2B, <em>A Eira das Ideas</em>, gestionada por Mardy Bum, que busca impulsar la creaci&oacute;n de sinergias entre proyectos y empresas.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario tambi&eacute;n se presentar&aacute; la iniciativa internacional Plant Based Treaty, con Juan Pablo Casadiego, y se proyectar&aacute; el documental <a href="https://seantience.org/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Seantience,</em></a> sobre la sintiencia de los animales acu&aacute;ticos, de la mano de &Eacute;tica Animal y la Universidad de Santiago de Compostela.
    </p><h2 class="article-text">Diversi&oacute;n, solidaridad y aprendizaje</h2><p class="article-text">
        Entre las actividades m&aacute;s esperadas destacan las&nbsp;demostraciones culinarias, las&nbsp;charlas sobre antiespecismo, educaci&oacute;n y nutrici&oacute;n basada en la evidencia cient&iacute;fica, y los&nbsp;talleres solidarios, cuyos beneficios &iacute;ntegros se destinar&aacute;n a&nbsp;santuarios y asociaciones de protecci&oacute;n animal. Tambi&eacute;n habr&aacute; cursos pr&aacute;cticos de&nbsp;joyer&iacute;a sostenible, bordado, diademas florales o botiqu&iacute;n natural.
    </p><p class="article-text">
        Vegana.gal es adem&aacute;s una librer&iacute;a viva, con presentaciones, firmas y coloquios que contar&aacute;n con autoras como M&iacute;riam Fab&agrave; o Miriam Jim&eacute;nez Lastra (@miriamjlas), en di&aacute;logo con Luc&iacute;a Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        El esp&iacute;ritu festivo de Vegana.gal se completa con un&nbsp;Bingo Solidario, pensado para combinar entretenimiento y colaboraci&oacute;n, y una&nbsp;programaci&oacute;n infantil&nbsp;que transformar&aacute; la Feria en un espacio de creatividad y pedagog&iacute;a l&uacute;dica:&nbsp;circo, cuentacuentos, talleres de jab&oacute;n, huerta sostenible y el popular Mini Vegan Chef&nbsp;llenar&aacute;n el fin de semana de actividades para ni&ntilde;es, familiares y amigues.
    </p><h2 class="article-text">Un encuentro que inspira acci&oacute;n en Galicia, tierra de acogida y di&aacute;logo</h2><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n de Vagana.gal quiere poner el foco en Galicia como tierra de acogida y di&aacute;logo, que combina tradici&oacute;n y apertura hacia nuevas formas de vivir, y que no es ajena al impulso del veganismo. Inspir&aacute;ndose en esa hospitalidad, los espacios de la feria &mdash;<em>O</em> <em>Campo da festa</em>, <em>O</em> <em>Parladoiro</em>, <em>A Lareira</em> y <em>A Eira das Ideas</em>&mdash; invitan a inspirarse, compartir y descubrir c&oacute;mo cada decisi&oacute;n tiene un impacto.
    </p><p class="article-text">
        Y, m&aacute;s all&aacute; de la Feria misma,&nbsp;Vegana.gal&nbsp;se consolida como un movimiento que impulsa una forma de convivencia m&aacute;s justa y emp&aacute;tica con todos los seres sintientes. Su lema, inspirado en las palabras de la recientemente fallecida Jane Goodall, resume su esp&iacute;ritu: &ldquo;Lo que haces marca la diferencia, y tienes que decidir qu&eacute; tipo de diferencia quieres hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n quiere poner el foco en Galicia como tierra de acogida y di&aacute;logo, que combina tradici&oacute;n y apertura hacia nuevas formas de vivir, y que no es ajena al impulso del veganismo. Inspir&aacute;ndose en esa hospitalidad, los espacios de la feria &mdash;el <em>Campo da festa</em>, el <em>Parladoiro</em>, <em>A Lareira</em> y <em>A Eira das Ideas</em>&mdash; invitan a inspirarse, compartir y descubrir c&oacute;mo cada decisi&oacute;n tiene impacto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vigo-veganismo-sostenibilidad-feria-veganagal-galicia_132_12711731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 04:02:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vigo se convierte este fin de semana en la capital del veganismo y la sostenibilidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La experimentación animal y el peligro para la salud pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/experimentacion-animal-viviseccion-camarney-salud-publica-macacos-de-cola-larga_132_12623148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d30eb66-7611-49dc-adf4-0570afe5c5d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Macacos desechados como basura en una de las granjas en Camboya que los distribuye a laboratorios de experimentación en todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El negocio de la experimentación animal suele ser asociado a sus incontables atrocidades y a la inutilidad o irreproducibilidad de un gran número de sus resultados. Una parte mucho menos conocida es el enorme riesgo para la salud pública que implica este cruel negocio.</p></div><h2 class="article-text">El caso de los macacos de cola larga</h2><p class="article-text">
        Anualmente se &ldquo;usan&rdquo; m&aacute;s de 200.000 primates no humanos en los laboratorios de todo el mundo, una aterradora cifra que sigue aumentando. La gran mayor&iacute;a son macacos de cola larga <em>(Macaca fascicularis)</em>, unos peque&ntilde;os e inteligent&iacute;simos primates que hace solo unos a&ntilde;os eran abundantes en la naturaleza, pero que, actualmente, se encuentran <a href="https://www.iucnredlist.org/fr/species/12551/221666136" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en peligro de extinci&oacute;n</a>, tanto por la masiva deforestaci&oacute;n de sus h&aacute;bitats como por su constante <a href="https://es.scribd.com/document/873886842/Deeper-Into-Darkness-Monkey-Trade-Expose" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">captura y tr&aacute;fico ilegal</a> para <a href="https://sandyriverresearch.com/unveiling-the-dark-side-of-the-monkey-macaque-trade/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">abastecer al negocio de la experimentaci&oacute;n animal</a>. <a href="https://www.abolicion-viviseccion.org/los-macacos-de-cola-larga-han-sido-declarados-en-peligro-de-extincion-otra-vez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Otra vez</a>, muy recientemente, <a href="https://news.mongabay.com/2025/10/iucn-upholds-long-tailed-macaques-endangered-status-after-complaint/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la IUCN ha ratificado</a> la inclusi&oacute;n de los macacos de cola larga como especie en peligro de extinci&oacute;n. En casos como el de Camboya, la poblaci&oacute;n de macacos de cola larga se ha reducido en un 97,5 % en los &uacute;ltimos trece a&ntilde;os.
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                Pequeños macacos de cola larga en una de las granjas de República de Mauricio.                            </span>
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        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y gracias a la financiaci&oacute;n europea y estadounidense, la <a href="https://www.maurice-info.mu/2025/02/07/document-open-letter-mou-with-charles-river-laboratories.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Rep&uacute;blica de Mauricio</a> y varios pa&iacute;ses del Sudeste Asi&aacute;tico han convertido el sufrimiento de estos animales en <a href="https://bizweek.mu/annual-revenue-of-2-billion-for-the-mauritian-economy-in-the-next-10-years/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un lucrativo negocio</a>. All&iacute; existen enormes &ldquo;granjas de macacos de cola larga&rdquo; que son suministrados a los centros de experimentaci&oacute;n animal de todo el mundo.
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                    alt="Macacos de cola larga en una de las granjas de Vietnam."
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            <span class="title">
                Macacos de cola larga en una de las granjas de Vietnam.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Las negligencias de las autoridades y las catastr&oacute;ficas consecuencias para la salud p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Los macacos de cola larga pueden ser portadores de graves enfermedades transmisibles a humanos: &eacute;bola, tuberculosis, herpes b, melioidosis, sarampi&oacute;n&hellip; A&uacute;n as&iacute;, las granjas de los pa&iacute;ses de origen siguen captur&aacute;ndolos en su h&aacute;bitat y hacin&aacute;ndolos en condiciones deplorables e insalubres, hasta que los env&iacute;an a su masacre en laboratorios.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos transportes, que pueden llegar a durar d&iacute;as, los macacos son encerrados en diminutas cajas de madera y enviados alrededor del mundo en la bodega de un avi&oacute;n (normalmente de las aerol&iacute;neas SkyTaxi o SmartLynx), haciendo escalas en varios aeropuertos y siendo <em>manejados </em>por operarios sin ning&uacute;n tipo de protecci&oacute;n.
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                    alt="Macacos de cola larga en “cajas de transporte”, siendo enviados a Camarney (Tarragona)."
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            <span class="title">
                Macacos de cola larga en “cajas de transporte”, siendo enviados a Camarney (Tarragona).                            </span>
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        Estas paup&eacute;rrimas condiciones y las negligencias cometidas por las autoridades han provocado peligrosas situaciones para la salud p&uacute;blica:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En enero de 2022, <a href="https://www.nytimes.com/2022/02/01/us/cdc-monkeys-pennsylvania-truck-crash.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">un cami&oacute;n cargado con 100 macacos</a> de cola larga procedentes de Mauricio volc&oacute; en una autopista estadounidense. Varios macacos <a href="https://www.nytimes.com/2022/01/21/us/monkeys-truck-crash-pennsylvania.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">consiguieron escapar</a> y uno de ellos escupi&oacute; a una mujer, que acab&oacute; presentando s&iacute;ntomas como <a href="https://www.independentespanol.com/noticias/eeuu/accidente-monos-cdc-pensilvania-choque-b2001135.html?utm_source=redirect" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">conjuntivitis </a>y tos. Finalmente, los macacos que hab&iacute;an escapado fueron asesinados a disparos, y los dem&aacute;s fueron enviados a un laboratorio, donde ya habr&aacute;n sido torturados y masacrados.</li>
                            </ul>
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            <span class="title">
                “Cajas de transporte” con cientos de macacos esparcidos por la carretera.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Entre 2022 y 2023, cientos de macacos que hab&iacute;an dado negativo en varios test de tuberculosis fueron transportados desde Vietnam al centro de distribuci&oacute;n de animales para experimentaci&oacute;n R.C. Hartelust, en Pa&iacute;ses Bajos. Tras pasar la cuarentena y volver a dar negativo en todos los test, los macacos fueron &ldquo;separados en lotes&rdquo; y transportados por carretera a varios pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea. En Espa&ntilde;a, 114 macacos fueron enviados a Anapath Research (Barcelona); 18, al Centro Integral de Neurociencias (Madrid); y 8, a Vivotecnia (Madrid). Tras haber &ldquo;usado&rdquo; y matado a los macacos, varios de los centros descubrieron que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11442260/" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">muchos de ellos estaban infectados con tuberculosis</a>. En Anapath Research, adem&aacute;s de confirmar el brote y asesinar a los 114 macacos, tambi&eacute;n descubrieron que uno de los trabajadores se hab&iacute;a infectado de tuberculosis,<a href="https://www.elsaltodiario.com/maltrato-animal/macacos-vietnam-morir-barcelona-brote-tuberculosis" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank"> exponiendo a la poblaci&oacute;n local a un enorme peligro</a>. Solo unos meses despu&eacute;s,<a href="https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/73/wr/mm7307a2.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank"> otros 540 macacos tambi&eacute;n infectados con tuberculosis</a> fueron enviados desde Vietnam a laboratorios en Estados Unidos.</li>
                            </ul>
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            <span class="title">
                Macaco de cola larga siendo “usado” en los laboratorios de Vivotecnia Research, en Madrid.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>El a&ntilde;o 2024, <a href="https://www.levante-emv.com/sucesos/2024/09/21/ciberestafa-con-animales-en-valencia-estafan-medio-millon-empresa-biomedica-compra-macacos-investigacion-108372754.html#comments" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">un centro de experimentaci&oacute;n animal madrile&ntilde;o fue estafado</a> al intentar comprar 14 macacos en Indonesia por 542.000 euros. Adem&aacute;s de lo turbio y aberrante de la noticia, en Indonesia los macacos de cola larga siguen siendo cazados brutalmente, y se ha demostrado que son portadores de enfermedades como rabia, malaria o<a href="https://www.levante-emv.com/sucesos/2024/09/21/ciberestafa-con-animales-en-valencia-estafan-medio-millon-empresa-biomedica-compra-macacos-investigacion-108372754.html#comments" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank"> herpes b</a>; esta &uacute;ltima, una infecci&oacute;n que pr&aacute;cticamente no tiene s&iacute;ntomas en los macacos, pero que en los humanos tiene una elevada mortalidad y provoca par&aacute;lisis y da&ntilde;os neurol&oacute;gicos.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En agosto de 2024 el colectivo <a href="https://www.abolicion-viviseccion.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">Abolici&oacute;n Vivisecci&oacute;n</a> tuvo que alertar a las autoridades canadienses de que un avi&oacute;n de la aerol&iacute;nea SkyTaxi estaba volando hacia all&iacute; cargado con cientos de macacos de cola larga procedentes de Camboya. Este era el tercer transporte que hac&iacute;a SkyTaxi sin que las autoridades de transporte canadienses tuvieran conocimiento sobre ello. A pesar de que denegaron el aterrizaje,<a href="https://www.hilltimes.com/story/2024/10/14/canada-must-take-action-on-imported-monkeys/436389/" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank"> el avi&oacute;n de SkyTaxi lleg&oacute; finalmente de manera ilegal a Montreal con 680 macacos de cola larga</a> destinados a laboratorios de Charles River. Ahora, se ha confirmado que al menos uno de los macacos de ese transporte <a href="https://www.globenewswire.com/news-release/2025/08/12/3132066/0/en/Cambodian-Monkey-Destined-for-Research-Dies-During-Transport-to-Canada.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">&ldquo;lleg&oacute; muerto&rdquo;</a> por causas a&uacute;n desconocidas.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En Filipinas se han detectado varios <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6038738/" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">brotes de &eacute;bola en las granjas de macacos</a>, algunos de ellos despu&eacute;s de haber sido enviados por medio planeta hasta laboratorios estadounidenses. A&uacute;n as&iacute;, <a href="https://ispub.com/IJPRM/2/1/12768" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">contin&uacute;an construyendo nuevas granjas</a> con mayor capacidad para seguir exportando macacos a los laboratorios de todo el mundo.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Recientemente, la organizaci&oacute;n People for the Ethical Treatment of Animals <a href="https://www.peta.org/wp-content/uploads/2025/06/2025-06-11-Tuberculosis-in-Primates-US-Biosecurity-Failures-1.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">(PETA) ha publicado un extenso informe que documenta los casos de tuberculosis en macacos</a> de cola larga en laboratorios de Estados Unidos, todos ellos detectados tras haber hecho escala en alg&uacute;n pa&iacute;s europeo. Seg&uacute;n la OMS, la tuberculosis es la enfermedad infecciosa m&aacute;s mortal del mundo, afectando a unos 11 millones de personas anualmente y causando m&aacute;s de un mill&oacute;n de muertes. A pesar de este grave riesgo, la experimentaci&oacute;n animal sigue contribuyendo a la propagaci&oacute;n de esta enfermedad letal. S&oacute;lo entre 2021 y 2024, las autoridades estadounidenses registraron 85 brotes de tuberculosis en macacos importados desde Mauricio, Vietnam, Camboya y Filipinas, destinados a laboratorios. De ellos, <a href="https://www.peta.org/news/biosecurity-breach/" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">el 20 % de los casos no fue detectado</a> hasta despu&eacute;s de la &ldquo;cuarentena&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">El mayor centro de distribuci&oacute;n y experimentaci&oacute;n de primates en Europa, Camarney SL: una cat&aacute;strofe anunciada y documentada</h2><p class="article-text">
        Camarney SL (en Camarles, Tarragona) es el mayor centro de distribuci&oacute;n de primates en Europa y, actualmente, pertenece a Charles River Laboratories, la mayor empresa de experimentaci&oacute;n animal del mundo. Hasta la fecha, Camarney ya es responsable de la tortura y masacre de m&aacute;s de 40.000 macacos de cola larga, todos ellos procedentes de la Rep&uacute;blica de Mauricio y de Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        En ambos pa&iacute;ses se ha documentado c&oacute;mo siguen cazando macacos de cola larga para abastecer a las granjas, y las muchas enfermedades de las que son portadores. A pesar de ello, tanto la Generalitat de Catalunya como el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n-MAPA y el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico-MITECO, siguen permitiendo que Camarney importe miles de macacos cada a&ntilde;o para, despu&eacute;s, matarlos en experimentos. Un cruel, devastador y peligroso negocio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Esta triste imagen muestra a un trabajador de Camarney, sin ning&uacute;n tipo de medida de seguridad, haci&eacute;ndose un <em>selfie </em>con uno de los pobres macacos de Camarney. Adem&aacute;s de ser insoportablemente cruel, esta foto tambi&eacute;n supone una grav&iacute;sima irresponsabilidad, que podr&iacute;a haber provocado una pandemia.</li>
                            </ul>
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                    alt="Un trabajador de la granja Camarney, sin medida de seguridad alguna, haciéndose un &quot;selfie&quot;."
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            <span class="title">
                Un trabajador de la granja Camarney, sin medida de seguridad alguna, haciéndose un &quot;selfie&quot;.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>En enero de este a&ntilde;o, 199 macacos fueron transportados desde la isla de Mauricio hasta Par&iacute;s para despu&eacute;s ser enviados por carretera a Camarney. Al aterrizar en el aeropuerto Charles de Gaulle, se dieron cuenta de que dos de los macacos estaban muertos y, aunque no sab&iacute;an la causa de las muertes, ni si eran portadores de enfermedades transmisibles a humanos, los metieron en furgonetas junto a los otros 197 macacos y los transportaron hasta Camarney SL durante 24 horas m&aacute;s. A pesar de la gravedad de la situaci&oacute;n, la Generalitat de Catalunya no supervis&oacute; ni verific&oacute; las necropsias hechas por Camarney, que despacharon las muertes como ataques al coraz&oacute;n por causa desconocida.</li>
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                    alt="Este macaco murió cuando era transportado desde Camarney, en Tarragona, al aeropuerto de Bruselas, desde donde iba a ser enviado, junto a otros 222 macacos, a laboratorios de Estados Unidos. "
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            <span class="title">
                Este macaco murió cuando era transportado desde Camarney, en Tarragona, al aeropuerto de Bruselas, desde donde iba a ser enviado, junto a otros 222 macacos, a laboratorios de Estados Unidos.                             </span>
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                    <ul>
                                    <li>El 7 de noviembre de 2023, un avi&oacute;n cargado con 380 macacos de cola larga procedentes de Mauricio aterriz&oacute; en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Pese al enorme riesgo de propagaci&oacute;n e infecci&oacute;n de enfermedades, fueron manejados por operarios sin ninguna protecci&oacute;n, y 96 de ellos permanecieron durante otros dos d&iacute;as en un almac&eacute;n de carga hasta que fueron transportados a laboratorios en Reino Unido. Los dem&aacute;s fueron enviados a Camarney SL.</li>
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                    alt="Operarios del aeropuerto de Barcelona-El Prat manejando, sin ninguna medida de seguridad, las cajas donde permanecen hacinados cientos de macacos procedentes de Mauricio."
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                Operarios del aeropuerto de Barcelona-El Prat manejando, sin ninguna medida de seguridad, las cajas donde permanecen hacinados cientos de macacos procedentes de Mauricio.                            </span>
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                    alt="96 macacos de cola larga fueron abandonados durante dos días en estas condiciones en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, apilados junto a otras mercancías."
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            <span class="title">
                96 macacos de cola larga fueron abandonados durante dos días en estas condiciones en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, apilados junto a otras mercancías.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>En 2024, Labcorp, uno de los laboratorios alemanes que importa frecuentemente macacos de Camarney, public&oacute; varios art&iacute;culos sobre c&oacute;mo <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11155213/#sec2-10915818241237992" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">un nuevo tipo de hepatitis A</a> descubierto en macacos estaba invalidando los resultados de los experimentos. Seg&uacute;n hemos podido confirmar por varias fuentes fiables, este nuevo tipo de hepatitis A, <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/03009858231209691#bibr28-03009858231209691" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">transmisible a humanos, procede de Camarney</a>.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aunque la ley exige una inspecci&oacute;n anual a todos los centros que usan y distribuyen primates para experimentaci&oacute;n, la Generalitat de Catalunya no realiz&oacute; ninguna inspecci&oacute;n a Camarney en 2022 (tampoco en 2006, 2007, 2012 ni 2015). Ese mismo a&ntilde;o, Camarney asesin&oacute; a <a href="https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/23049-enteritis-inflammation-small-intestine" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">143 macacos con enteritis</a>, una grave diarrea que puede ser s&iacute;ntoma de otras peligrosas enfermedades para humanos. A pesar de ello la Generalitat de Catalunya no investig&oacute; la causa.</li>
                            </ul>
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                    alt="Un macaco con graves heridas siendo tratado, de forma insalubre e inadecuada, en la granja de Camarney, Tarragona."
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                Un macaco con graves heridas siendo tratado, de forma insalubre e inadecuada, en la granja de Camarney, Tarragona.                            </span>
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                Un macaco, en deplorables condiciones y con media cola amputada, en la granja de Camarney, en Tarragona.                            </span>
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                                    <li>Las jaulas donde se encierra a los macacos en Camarney est&aacute;n situadas al aire libre y solo est&aacute;n separadas de la fauna y la poblaci&oacute;n local por una valla de alambre oxidado y deteriorado, lo que permite que liebres, p&aacute;jaros, ratones e incluso gatos est&eacute;n frecuentemente en contacto con los macacos y puedan propagar cualquier enfermedad de la que son portadores. Por si todo esto no fuera suficiente, en el &aacute;rea donde se sit&uacute;a Camarney hay una alt&iacute;sima poblaci&oacute;n del animal m&aacute;s letal para el ser humano, el mosquito, haciendo que para los habitantes de la zona una simple picadura pueda convertirse en fatal.</li>
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                    alt="Un gato rebuscando en la basura de la granja de Camarney, en Tarragona."
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                Un gato rebuscando en la basura de la granja de Camarney, en Tarragona.                            </span>
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                    alt="Un macaco enjaulado en Camarney, bebiendo de una manguera llena de suciedad."
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                Un macaco enjaulado en Camarney, bebiendo de una manguera llena de suciedad.                            </span>
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        Desde los <em>lobbies </em>y empresas de experimentaci&oacute;n animal seguir&aacute;n intentando hacer creer que sus atrocidades son la &uacute;nica forma de encontrar curas a enfermedades o desarrollar medicamentos; pero, mientras tanto, cada d&iacute;a, siguen poni&eacute;ndonos en peligro con su cruel negocio. Tanto por la inutilidad de un inmeso porcentaje de sus resultados, como por el peligro para la salud p&uacute;blica al que nos exponen de continuo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/experimentacion-animal-viviseccion-camarney-salud-publica-macacos-de-cola-larga_132_12623148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Oct 2025 04:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La experimentación animal y el peligro para la salud pública]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La junta de accionistas de Trump y Netanyahu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trump-netanyahu-palestina-israel_129_12683617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f749954f-cf2f-43e9-88b1-7dbf53606161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La junta de accionistas de Trump y Netanyahu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plan anunciado, disfrazado de oportunidad histórica, es en realidad una hoja de ruta para lo que ya se conoce como "colonialismo 2.0", en la que Estados Unidos y Reino Unido vuelven a asumir el papel de gestores directos del territorio y de la economía palestina</p></div><p class="article-text">
        La imagen que nos dej&oacute; el viaje presidencial a Israel y Egipto para la firma de ese llamado &ldquo;acuerdo de paz&rdquo; no fue la de un l&iacute;der que inspirase dignidad (una palabra que es ant&oacute;nimo de la palabra Trump), sino la de un espect&aacute;culo penoso, una parodia de la diplomacia. Donald Trump lleg&oacute; con todo el aparato esc&eacute;nico, el despliegue medi&aacute;tico y las poses ensayadas, pero sin un m&iacute;nimo de respeto real por el sufrimiento acumulado en esos territorios. Su actitud fue m&aacute;s la del conductor de un <em>reality show</em> que la de un jefe de Estado consciente de la carga hist&oacute;rica de cada gesto. Qu&eacute; se pod&iacute;a esperar.
    </p><p class="article-text">
        En Jerusal&eacute;n, ante las c&aacute;maras, parec&iacute;a m&aacute;s preocupado por la foto triunfal que por el trasfondo moral de lo que, presuntamente, se estaba firmando. Un &ldquo;acuerdo de paz&rdquo; invalidado por las ausencias, por las voces silenciadas de las v&iacute;ctimas, por las demandas enterradas bajo capas de un vergonzoso protocolo sobre alfombras rojas de sangre. Y all&iacute; estaba &eacute;l, sonriendo diab&oacute;licamente, saludando como quien inaugura un campo de golf, ajeno a la contradicci&oacute;n obscena entre la ceremonia y la hemorragia a&uacute;n fresca en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        En El Cairo, la escena se repiti&oacute;, barnizada de discursos vac&iacute;os, de falsos gui&ntilde;os c&oacute;mplices a l&iacute;deres que comparten con &eacute;l la habilidad de llamar &ldquo;estabilidad&rdquo; a la represi&oacute;n y la invasi&oacute;n, y hasta de descalificaciones machistas. No hubo una palabra de reparaci&oacute;n, ni de justicia, ni de derechos humanos; solo una narrativa de &eacute;xito fabricado para la exportaci&oacute;n, con titulares dise&ntilde;ados para el consumo r&aacute;pido de la opini&oacute;n p&uacute;blica mundial. El supuesto pacto se present&oacute; como un logro hist&oacute;rico, pero su fragilidad se respiraba en cada rinc&oacute;n, como una obra de cart&oacute;n piedra que aguanta mientras dura la pat&eacute;tica funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s insultante fue la falta de duelo, de conciencia, de humanidad. Firmar un texto que presuntamente pone fin a d&eacute;cadas de conflicto (es decir, de violencia y colonizaci&oacute;n), y hacerlo sin reconocer el dolor que lo llev&oacute; hasta all&iacute;, es un acto descarnado y cruel de propaganda. All&iacute;, bajo los <em>flashes</em>, Trump no represent&oacute; la esperanza ni la reconciliaci&oacute;n, sino la pol&iacute;tica convertida en negocio: el de su imagen y el de su bolsillo (que comparte con su hija, su yerno y algunos amigotes de la inmobiliaria para quienes pidi&oacute; muchos aplausos). Un viaje que deber&iacute;a haber transmitido solemnidad, por <em>fake</em> que esta fuera, se transform&oacute;, por su actitud, en la mejor representaci&oacute;n de la mayor verg&uuml;enza internacional.
    </p><p class="article-text">
        La implicaci&oacute;n de Jared Kushner e Ivanka Trump en las negociaciones de este acuerdo de paz en Oriente Pr&oacute;ximo es una pieza fundamental, no solo por su peso simb&oacute;lico como miembros de la familia del capo, sino, sobre todo, por el hecho de que ambos han actuado como verdaderos agentes de intereses privados revestidos de autoridad diplom&aacute;tica. Kushner, am&eacute;n de su historial como arquitecto de los nefastos Acuerdos de Abraham y su ausencia total de experiencia diplom&aacute;tica real, ha vuelto a ejercer en Gaza las mismas t&aacute;cticas oscuras de siempre: negociar como si estuviera cerrando un trato inmobiliario, intercambiando papeles y presionando a las partes como si lo que estuviera en juego no fuera la vida de millones de personas, sino la plusval&iacute;a de unos terrenos frente al mar.
    </p><p class="article-text">
        El propio Kushner ha fantaseado en p&uacute;blico sobre el &ldquo;potencial&rdquo; de las propiedades costeras de Gaza, llegando a proyectar p&uacute;blicamente la posibilidad de transformar la Franja en un centro de <em>resorts</em>, hoteles y comercios que har&iacute;a palidecer a cualquier iniciativa de reconstrucci&oacute;n basada en el respeto y la justicia. La familia Trump, con sus socios e intermediarios habituales, aspira a transformar una regi&oacute;n devastada por la invasi&oacute;n genocida en un pol&iacute;gono de inversiones a medida, con expectativas declaradas de retornos millonarios. Ivanka, la hij&iacute;sima de Trump, respaldaba tambi&eacute;n abiertamente las negociaciones o, mejor dicho, los negocios, como si el dolor ajeno fuese solo un elemento manejable para la consolidaci&oacute;n de su propia marca familiar, en busca de r&eacute;dito pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Daba mucha grima ver a ese Trump desalmado, pero sobre todo a esa hija y ese yerno, impecables, impolutos, tan limpios y depilados, representando una &ldquo;prosperidad econ&oacute;mica&rdquo; sin la m&aacute;s m&iacute;nima menci&oacute;n a la autodeterminaci&oacute;n del pueblo palestino
    </p><p class="article-text">
        Todo este andamiaje (dicho casi en sentido estricto) revela un inter&eacute;s evidente en controlar los procesos no para garantizar la paz y la estabilidad, sino para asegurarse la mejor posici&oacute;n en el fest&iacute;n econ&oacute;mico que sucede a la devastaci&oacute;n provocada. Primera fila, <em>prime time</em>. No es solo una sospecha: es la cr&oacute;nica de una apropiaci&oacute;n anunciada. La paz -como les conviene definirla a los Trump- es rentable en la medida exacta en que legitima negocios familiares y abre el jugoso mercado de la reconstrucci&oacute;n. As&iacute;, el papel de la hija y el yerno del presidente de Estados Unidos no es el de mediadores nobles, sino el de promotores de una pol&iacute;tica que lleva el apellido Trump, el sello del beneficio inmediato y la verg&uuml;enza de anteponerlo al sufrimiento humano extremo.
    </p><p class="article-text">
        La firma del supuesto acuerdo de paz promovido por Trump no es sino el tel&oacute;n de fondo para la continuaci&oacute;n -y, en muchos casos, la intensificaci&oacute;n- de la colonizaci&oacute;n israel&iacute; en Gaza y Cisjordania. El plan anunciado, disfrazado de oportunidad hist&oacute;rica, es en realidad una hoja de ruta para lo que ya se conoce como &ldquo;colonialismo 2.0&rdquo;, en la que Estados Unidos y Reino Unido vuelven a asumir el papel de gestores directos del territorio y de la econom&iacute;a palestina. En Gaza, lejos de garantizar la soberan&iacute;a y los derechos del pueblo palestino, el acuerdo legitima una ocupaci&oacute;n sin plazos ni garant&iacute;as de retirada y otorga su administraci&oacute;n a nombres tan infames como Trump y Blair: actores que han hecho del negocio su bandera y del expolio su m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        Cisjordania, por su parte, ni siquiera aparece en los documentos del acuerdo, lo que equivale a condenar su futuro a la indefinici&oacute;n calculada y al albur de la voluntad del gobierno israel&iacute;, que ya ha anunciado nuevos proyectos de expansi&oacute;n colonial, como el proyecto E1. Este plan fractura a&uacute;n m&aacute;s el territorio y sepulta cualquier posibilidad de un Estado palestino viable. La continuidad de la colonizaci&oacute;n es se&ntilde;alada por la propia Autoridad Palestina, que denuncia una escalada militar y operaciones que buscan consolidar el apartheid y la anexi&oacute;n. As&iacute;, entre discursos vac&iacute;os y promesas huecas, el pueblo palestino contempla c&oacute;mo la paz firmada sobre el papel es s&oacute;lo la coartada para profundizar en la opresi&oacute;n, la invasi&oacute;n territorial y la limpieza &eacute;tnica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que el acuerdo firmado bajo la direcci&oacute;n de Donald Trump y los principales l&iacute;deres israel&iacute;es no es m&aacute;s que la coartada para perpetuar y acelerar la colonizaci&oacute;n en Gaza y Cisjordania, una operaci&oacute;n de rapi&ntilde;a depredadora en la que los firmantes act&uacute;an como arquitectos de un saqueo legitimado por la diplomacia internacional. Por eso estaban tan sonrientes. Benjamin Netanyahu, amparado por la bendici&oacute;n de la Casa Blanca, ha convertido la expansi&oacute;n colonial en pol&iacute;tica de Estado, normalizando el despojo y la fragmentaci&oacute;n territorial ante una comunidad internacional claudicante y c&oacute;mplice. Trump, por su parte, ha sido el gran avalista de la ocupaci&oacute;n: lejos de actuar como mediador, ha impulsado el reparto de tierras ajenas como si se tratara de un reparto de favores personales.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de complicidad entre estos dirigentes va m&aacute;s all&aacute; de la pol&iacute;tica: es un pacto de colonizadores, un negocio compartido sobre las ruinas de un pueblo que ni siquiera ha sido invitado a negociar su destino. Ambos, Trump y Netanyahu, son responsables directos de una estrategia que, bajo el disfraz de la paz, afianza la presencia de asentamientos ilegales, destruye cualquier expectativa de soberan&iacute;a palestina y alimenta la maquinaria de dominaci&oacute;n y despojo. En este teatro de cinismo pol&iacute;tico, tanto Trump como Netanyahu deben asumir su responsabilidad como art&iacute;fices de una nueva fase de colonialismo brutal y descarado en Oriente Pr&oacute;ximo. Deber&iacute;an estar pagando ya por los cr&iacute;menes de lesa humanidad que han cometido o apoyado, pero lo que han hecho es retransmitir su primera junta de accionistas sobre los cad&aacute;veres palestinos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trump-netanyahu-palestina-israel_129_12683617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Oct 2025 20:23:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La junta de accionistas de Trump y Netanyahu]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violencia vicaria: niños, niñas, familiares, animales y nuevas parejas como rehenes del agresor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/violencia-vicaria-infancia_129_12643403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cb573fb-4bb0-4cab-8f14-7ff867a4b141_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia vicaria: niños, niñas, familiares, animales y nuevas parejas como rehenes del agresor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La indignación social finalmente ha presionado al Gobierno para que la violencia vicaria sea reconocida y tipificada como delito específico</p></div><p class="article-text">
        La violencia vicaria es el rostro m&aacute;s perverso de la violencia machista. Tambi&eacute;n, el m&aacute;s desamparado. Cuando los agresores usan a hijas e hijos como instrumentos de sufrimiento y control de las madres, solo buscan causar dolor a las mujeres y, en el caso de la violencia extrema, destruir, borrar su vida entera a trav&eacute;s del da&ntilde;o irreparable a sus criaturas. Es un da&ntilde;o que va m&aacute;s all&aacute; de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os: se ejerce adem&aacute;s sobre descendientes mayores de edad, sobre familiares u otras personas con lazos de afecto, sobre los animales que conviven con la familia.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez, la ley espa&ntilde;ola aborda el concepto de la violencia vicaria, es decir, la violencia que se ejerce sobre una mujer por parte de su pareja o expareja a trav&eacute;s de una persona interpuesta, tal y como lo acu&ntilde;&oacute; en 2012 la psic&oacute;loga cl&iacute;nica y perita judicial Sonia Vaccaro. Es un concepto tan terrible como preciso, que nombra el &uacute;ltimo y atroz recurso de los maltratadores: la utilizaci&oacute;n de hijos, hijas y otras personas queridas para hundir a las mujeres. Qu&eacute; mayor perversi&oacute;n convertir la infancia en un escenario de venganza, qu&eacute; crimen m&aacute;s obsceno que arrebatar la vida a menores para prolongar la crueldad y la dominaci&oacute;n contra una madre. El Estado espa&ntilde;ol ha tardado, y mucho, en mirar de frente esta barbarie. Solo ahora, tras demasiados cr&iacute;menes, tras s&uacute;plicas y lamentos que debieran hacer enrojecer de verg&uuml;enza a nuestra comunidad, la pol&iacute;tica y el derecho empiezan a reaccionar. Aunque para muchas v&iacute;ctimas, en su mayor&iacute;a las m&aacute;s vulnerables, la respuesta siempre llega tarde.
    </p><p class="article-text">
        La indignaci&oacute;n social finalmente ha presionado al Gobierno para que la violencia vicaria sea reconocida y tipificada como delito espec&iacute;fico. El Anteproyecto de Ley Org&aacute;nica integral, impulsado por el Ministerio de Igualdad, marca un cambio que debiera ser hist&oacute;rico: incorpora penas nuevas, proh&iacute;be la difusi&oacute;n de contenidos relacionados con estos delitos y reconoce a las personas menores como v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. El C&oacute;digo Penal debe castigar con penas mayores a quienes da&ntilde;en a hijes, descendientes, menores en tutela o nuevas parejas con el fin de hacer sufrir a la v&iacute;ctima. Adem&aacute;s, debe prever medidas multidisciplinares: protocolos de detecci&oacute;n temprana, formaci&oacute;n de jueces y polic&iacute;as, atenci&oacute;n integral y protecci&oacute;n real para las madres, sus hijes y sus familiares, humanos o no. El Estado debe proteger el derecho de las personas menores a ser escuchadas en las decisiones judiciales sobre sus vidas. El Estado debe garantizar que la violencia vicaria sea reflejada de forma visible y diferenciada en las estad&iacute;sticas oficiales sobre violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        Este impulso normativo parte del Pacto de Estado contra la Violencia de G&eacute;nero, que incluye decenas de medidas espec&iacute;ficas y una dotaci&oacute;n presupuestaria efectiva para combatir la violencia vicaria. Un compromiso urgente, s&iacute;, pero cu&aacute;ntas tragedias habr&iacute;an sido evitables si la justicia no hubiera ignorado durante a&ntilde;os el grito de las v&iacute;ctimas, m&aacute;s ignorado cuanto m&aacute;s indefenso. Porque las madres llevan demasiado tiempo denunciando la instrumentalizaci&oacute;n de sus hijes y sufriendo el uso perverso del falso s&iacute;ndrome de alienaci&oacute;n parental, que el nuevo anteproyecto promete castigar.
    </p><p class="article-text">
        Los de violencia vicaria no son casos aislados, como repiten quienes niegan el machismo estructural: son la expresi&oacute;n extrema de un sistema patriarcal que se niega a soltar sus privilegios y que castiga a las mujeres a trav&eacute;s de las vidas e incluso de los cuerpos inocentes de sus criaturas. En Espa&ntilde;a, las estad&iacute;sticas estremecen: decenas de menores asesinados por padres que jam&aacute;s debieron tener derecho a visitas, madres que suplicaron protecci&oacute;n y a quienes el Estado respondi&oacute; con &oacute;rdenes burocr&aacute;ticas. Una y otra vez se repite la misma cadena de negligencia judicial, de falta de perspectiva de g&eacute;nero, de una justicia que parece escrita e impartida a favor de los agresores. La violencia vicaria asesina a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as, adolescentes, animales y otros familiares. Y mata tambi&eacute;n a las madres que sobreviven, conden&aacute;ndolas a una vida despojada, con un duelo imposible. Porque a ellas les arrebatan todo y el relato institucional lo ha tratado como da&ntilde;os colaterales. Qu&eacute; relato tan cruel para nombrar lo innombrable.
    </p><p class="article-text">
        Nada borra de una madre el dolor de ver la infancia de una hija maltratada por el deseo de venganza del padre, de un hijo destruido por el odio de quien debiera darle cari&ntilde;o y seguridad. La violencia vicaria no solo asesina en el peor de los casos: arranca la paz, aniquila los v&iacute;nculos, somete a les ni&ntilde;es a un conflicto adulto que no debiera pertenecerles y que les causa profundas heridas emocionales. El maltratador manipula, controla y desfigura el pensamiento y los sentimientos infantiles, transformando a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en rehenes, en armas, en veh&iacute;culos de su propio rabia. Las mujeres reviven a trav&eacute;s de sus hijes el maltrato sufrido, soportan cuestionamientos y amenazas reiteradas, presencian su desconsuelo, su desconcierto y su miedo por la manipulaci&oacute;n patriarcal, a veces su dolor transformado tambi&eacute;n en rabia. Seg&uacute;n la psicolog&iacute;a forense, las consecuencias psicol&oacute;gicas son graves y dif&iacute;cilmente reversibles: el entorno seguro deja de serlo, los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pueden mostrar da&ntilde;os sociales, emocionales, acad&eacute;micos, y algunas v&iacute;ctimas infantiles, arrastradas por la violencia, pueden incluso replicar patrones de agresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La memoria de quienes ya no est&aacute;n y la vida de quienes sobreviven en situaci&oacute;n de violencia vicaria debe ser un compromiso pol&iacute;tico urgente. Porque ning&uacute;n avance legal ser&aacute; suficiente hasta que las v&iacute;ctimas vivan seguras y los verdugos sepan que nunca m&aacute;s podr&aacute;n usar el amor de una madre como campo de batalla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/violencia-vicaria-infancia_129_12643403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Sep 2025 20:02:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violencia vicaria: niños, niñas, familiares, animales y nuevas parejas como rehenes del agresor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El genocidio y la cultura de paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/genocidio-israel-palestina-gaza-netanyahu-cultura-de-paz_129_12607568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34d66348-96ea-4745-8952-c2b808d26246_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El genocidio y la cultura de paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Estados que ocupan los foros multilaterales no dudan en invocar a la paz como aspiración abstracta, pero convierten ese ideal en abyecta maquinaria retórica cuando se trata de señalar a un aliado estratégico</p></div><p class="article-text">
        El genocidio que Israel est&aacute; llevando a cabo en Palestina revela la distancia abismal entre el discurso de la &ldquo;cultura de paz&rdquo; y la realidad pol&iacute;tica internacional. Hablar de cultura de paz mientras se tolera o se justifica un genocidio es, en &uacute;ltima instancia, una forma atroz de vaciar de contenido ese ideal, ese deber civilizatorio. La&nbsp;cultura de paz, promovida desde la UNESCO y diversos organismos multilaterales, se presenta como una apuesta por el di&aacute;logo, por la resoluci&oacute;n no violenta de conflictos y por el respeto a los derechos humanos. Pero lo que est&aacute; ocurriendo en Palestina desnuda la hipocres&iacute;a de gran parte de la comunidad internacional: los mismos Estados que suscriben resoluciones y celebran d&iacute;as internacionales de la paz son, a la vez, los que financian armas, guerras, bloqueos y ocupaciones. El genocidio palestino no es una excepci&oacute;n tr&aacute;gica a la paz, sino el producto de un orden global que acepta la violencia estructural cuando conviene a intereses geopol&iacute;ticos. En el caso palestino, lo que conviene al lobby sionista mundial.
    </p><p class="article-text">
        El contraste entre la ret&oacute;rica y los hechos es evidente. Cuando la paz se reduce a un eslogan, se vuelve mero recurso propagand&iacute;stico al servicio del poder, no de los pueblos. El silencio c&oacute;mplice frente al genocidio en Gaza y el avance de la ocupaci&oacute;n de Cisjordania muestra c&oacute;mo la cultura de paz, proclamada en los foros internacionales, se convierte en un ejercicio de cinismo diplom&aacute;tico. El relativismo moral &ndash;defender la paz en determinados territorios mientras se invisibiliza la muerte de personas inocentes en Palestina, el exterminio de un pueblo&ndash; dinamita la legitimidad de todo proyecto global de convivencia justa.
    </p><p class="article-text">
        Hay, por ello, que repolitizar la paz. Si queremos hablar seriamente de cultura de paz, tenemos que rescatarla de los marcos tecnocr&aacute;ticos y volver a politizarla. La paz no puede ser simplemente la ausencia de enfrentamientos armados, sino el reconocimiento pleno de la dignidad y los derechos de todos los pueblos, sin excepciones. En el caso palestino, como se est&aacute; descaradamente demostrando, la paz no lleg&oacute; con mesas de negociaci&oacute;n bajo tutela militar; la paz solo habr&iacute;a llegado con fin del apartheid impuesto por Israel, con el reconocimiento del derecho al retorno, con la creaci&oacute;n de un Estado palestino autodeterminado y con un rechazo categ&oacute;rico a la impunidad de los cr&iacute;menes de lesa humanidad cometidos por Netanyahu y los suyos. Aunque parezca una lucha imposible entre David y Goliat, la ciudadan&iacute;a tiene la posibilidad de responsabilizarse, porque la cultura de paz no es una consigna abstracta, sino una pr&aacute;ctica concreta que interpela tambi&eacute;n a las sociedades civiles en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El primer paso es salir a las calles a exigir esa cultura de paz. Exigir el fin de las complicidades, denunciar las narrativas medi&aacute;ticas que criminalizan a las v&iacute;ctimas y apoyar las iniciativas de solidaridad internacional son formas de transformar la indignaci&oacute;n en acci&oacute;n pol&iacute;tica. Durante demasiado tiempo hemos contemplado a ni&ntilde;os heridos mutilados, desnutridos, convertidos en yeso, envueltos en peque&ntilde;os sudarios, hemos tenido noticia de decenas de periodistas asesinados con premeditaci&oacute;n por el Ej&eacute;rcito israel&iacute;, hemos sabido que se bloquea la ayuda humanitaria y que matan a las personas hambrientas en las colas de una ayuda falsa, hemos visto hospitales y escuelas bombardeados, hospitales, escuelas, barrios enteros convertidos en escombros, explosiones seguidas de gigantescas nubes de un humo espeso como el terror, Gaza ardiendo. Y durante todo ese tiempo, demasiado, pr&aacute;cticamente hasta hoy, se ha discutido en los despachos europeos, en las redacciones de importantes peri&oacute;dicos, en tertulias televisadas de m&aacute;xima audiencia, en circunspectas columnas de opini&oacute;n, en la barra del bar, si es genocidio o no es genocidio el plan, expl&iacute;cito, nombrado, anunciado, llevado a cabo, mostrado por Netanyahu. Hemos o&iacute;do a Trump hablar de convertir Gaza en un resort de lujo. 
    </p><p class="article-text">
        El genocidio en Palestina nos recuerda lo esencial: la paz no es posible sin justicia, y la justicia no puede ser selectiva. La verdadera cultura de paz empieza el d&iacute;a en que el sufrimiento del pueblo palestino deje de ser tolerado como un da&ntilde;o colateral en el convulso orden mundial y se reconozca como lo que es: una herida abierta en la conciencia del mundo, una vieja herida que hoy se evidencia letal, que pone en crisis cualquier proyecto contempor&aacute;neo de una cultura de paz. Mientras los organismos internacionales enuncian grandilocuentes declaraciones en defensa de la convivencia y los derechos humanos, en Gaza y Cisjordania se practica a diario una violencia sistem&aacute;tica que niega en los hechos aquello que se proclama en los discursos. No es que la llamada &ldquo;comunidad internacional&rdquo; est&eacute; ciega, sino que ha dejado a ojos vista la complicidad activa y el silencio calculado frente a una pol&iacute;tica de exterminio, o un retraso desgarrador en la reacci&oacute;n: van a reconocer Palestina cuando Palestina haya sido destruida, pulverizada, borrada de un mapa injusto.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;cultura de paz, definida por la UNESCO como un conjunto de valores y actitudes orientadas al respeto de la vida y la soluci&oacute;n pac&iacute;fica de los conflictos, se ha vaciado de significado frente al genocidio palestino. &iquest;C&oacute;mo hablar de paz mientras se normaliza y transmite el genocidio contra un pueblo, tras d&eacute;cadas de ocupaci&oacute;n y de apartheid? Los Estados que ocupan los foros multilaterales no dudan en invocar a la paz como aspiraci&oacute;n abstracta, pero convierten ese ideal en abyecta maquinaria ret&oacute;rica cuando se trata de se&ntilde;alar a un aliado estrat&eacute;gico. No obstante, la realidad es contundente y, sin justicia real, la paz solo funciona como una m&aacute;scara para legitimar relaciones de dominaci&oacute;n: lo que sucede en Palestina desnuda el&nbsp;est&aacute;ndar &eacute;tico&nbsp;que estructura el orden internacional, el del doble rasero como sistema. Las potencias hegem&oacute;nicas han institucionalizado la violencia como &ldquo;defensa&rdquo; o &ldquo;seguridad&rdquo;, mientras cualquier forma de resistencia de los pueblos ocupados o de los pueblos solidarios es estigmatizada como &ldquo;terrorismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este lenguaje no es inocente: condiciona la percepci&oacute;n global, criminaliza al oprimido y legitima la impunidad del opresor. Una cultura de paz sometida a esta l&oacute;gica solo logra domesticar. Por eso el alcalde Almeida, que es de los que dicen que Israel no est&aacute; cometiendo un genocidio, se ha quejado de que la polic&iacute;a no &ldquo;reprimiera&rdquo; a las 100.000 personas que manifestaron en Madrid su solidaridad con Palestina y lograron que se cancelara la &uacute;tima etapa de la Vuelta ciclista. Reprimir, domesticar, desvirtuar el verdadero sentido de la paz. Algunas personas, por cierto, s&iacute; fueron reprimidas (aporreadas, identificadas, detenidas) en Madrid y tachadas de &ldquo;terroristas&rdquo; por pol&iacute;ticos y medios de comunicaci&oacute;n c&oacute;mplices del genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Pero no basta con denunciar, aunque la protesta sea imprescindible, incluso si llega demasiado tarde. Adem&aacute;s, hay que redefinir, reivindicar la paz con justicia. La paz no puede seguir entendi&eacute;ndose como la simple ausencia de un ataque abierto. La verdadera paz es inseparable de la&nbsp;autodeterminaci&oacute;n, del fin del colonialismo y de la reparaci&oacute;n hist&oacute;rica. En Palestina, hablar de paz significa exigir el desmantelamiento del apartheid, el fin del bloqueo criminal a Gaza y el reconocimiento del derecho al retorno. Quien se declara defensor de la cultura de paz sin asumir estas demandas denota, en el mejor de los casos, ingenuidad; en el peor, complicidad con la barbarie. De ah&iacute; que el desaf&iacute;o sea tambi&eacute;n para las ciudadan&iacute;as del mundo, sea tambi&eacute;n nuestra responsabilidad. Porque construir una cultura de paz implica actuar desde abajo: ejercer presi&oacute;n contra los gobiernos c&oacute;mplices, desmentir la narrativa medi&aacute;tica que invisibiliza el genocidio y articular solidaridades internacionales que no se reduzcan a gestos simb&oacute;licos, que crezcan en su combate. La paz no se regala desde palacios diplom&aacute;ticos: se conquista con lucha, memoria y resistencia.
    </p><p class="article-text">
        El genocidio en Palestina no es un hecho aislado, pero s&iacute; es hoy el espejo sangriento, inmoral, vergonzoso, de un orden internacional que tolera la violencia estructural siempre que le resulte pr&aacute;ctica. Por eso, la consigna debe ser clara y contundente: no habr&aacute; cultura de paz mientras exista impunidad frente a los cr&iacute;menes contra el pueblo palestino. No habr&aacute; paz verdadera hasta que esa palabra deje de ser ornamento diplom&aacute;tico y se convierta en bandera de justicia. La bandera de Palestina libre, mientras Israel es sometido a la Corte Penal lnternacional. Eso ser&aacute; justicia. Eso es paz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/genocidio-israel-palestina-gaza-netanyahu-cultura-de-paz_129_12607568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2025 20:34:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El genocidio y la cultura de paz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asesinato en la pantalla: cuando las palabras sangran]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/asesinato-palabras-toros-tauromaquia-eitb_129_12478225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81d2fb7a-5d1e-4dbd-b8cb-294291261d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asesinato en la pantalla: cuando las palabras sangran"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando en el programa Teleberri por la noche de la EITB (radio televisón pública del País Vasco) alguien se atrevió a pronunciar la palabra “asesinados” para referirse a las víctimas de las corridas de toros de Sanfermín, automáticamente se activaron todos los mecanismos de defensa del 'statu quo'</p></div><p class="article-text">
        A los taurinos les hizo pupa una palabra: &ldquo;asesinados&rdquo;. Les hizo da&ntilde;o porque es una palabra punzante como una puya, afilada como una espada. No es ret&oacute;rica, es la precisi&oacute;n que tantas veces falta en la estocada. Decir &ldquo;asesinado&rdquo; para describir la muerte planificada, ritualizada y p&uacute;blica de un toro en una plaza no es una licencia literaria ni un eufemismo: es llamar a las cosas por su nombre. La disputa conceptual de los &uacute;ltimos d&iacute;as, que ha enardecido plat&oacute;s y tertulias en las televisiones vasca y nacional, ha desatado no solo la rabia de los defensores de la tauromaquia, sino tambi&eacute;n el miedo institucional a un lenguaje que revela algo que les resulta insoportable: la lucidez de la &eacute;tica animal.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en el programa <em>Teleberri por la noche </em>de la EITB (radiotelevisi&oacute;n p&uacute;blica del Pa&iacute;s Vasco) alguien se atrevi&oacute; a pronunciar la palabra &ldquo;asesinados&rdquo; para referirse a las v&iacute;ctimas de las corridas de toros de los Sanfermines, autom&aacute;ticamente se activaron todos los mecanismos de defensa del <em>statu quo: </em>el lobby taurino salt&oacute; como si esa palabra fuera un abismo y no pudieran permanecer ni un segundo en su borde; los editoriales de prensa se atragantaron en el v&eacute;rtigo de esa ca&iacute;da; quienes presentan y conducen tal espacio abismal prefirieron los eufemismos: &ldquo;sacrificio&rdquo;, &ldquo;lidia&rdquo;, &ldquo;fiesta&rdquo;, &ldquo;toreo&rdquo;. Hasta con &ldquo;arte&rdquo; se atreven. Pero, por un instante multitudinario, la televisi&oacute;n vasca permiti&oacute; que la sem&aacute;ntica reclamara justicia y dignidad para los no humanos, gracias a un periodista que se atrevi&oacute; a llamar a las cosas por su nombre. Se supone que eso era el periodismo: llamar mafia a la mafia o genocidio al genocidio.
    </p><p class="article-text">
        La integridad moral del compa&ntilde;ero de la EITB fue inmediatamente contestada por la Asociaci&oacute;n Nacional de Organizadores de Espect&aacute;culos Taurinos (ANOET), que se quej&oacute; a la televisi&oacute;n vasca, manifestando su &ldquo;m&aacute;s en&eacute;rgica repulsa&rdquo; y acusando al medio de &ldquo;tratamiento informativo sectario&rdquo;. Por su parte, es comprensible: tienen que defender la cosa suya. Lo que, sin embargo, no se comprende a estas alturas es que la Defensor&iacute;a de las Personas Usuarias de Televisi&oacute;n, Radio e Internet de EITB reconozca que la expresi&oacute;n &ldquo;asesinados&rdquo; para referirse a la muerte de los toros durante la &ldquo;lidia&rdquo; en la plaza es &ldquo;totalmente inadecuada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, quienes se oponen al uso de la palabra &ldquo;asesinado&rdquo; no cuestionan la acci&oacute;n que se ha realizado &mdash;el acto de matar con premeditaci&oacute;n&mdash;, sino la condici&oacute;n de sujeto moral de la v&iacute;ctima de esa acci&oacute;n. La cuesti&oacute;n es la sintiencia, la capacidad de sentir dolor, miedo, terror. Un toro siente y, por tanto, es sujeto. Si es v&iacute;ctima de una tortura que conlleva su muerte, decir que ha sido &ldquo;asesinado&rdquo; es totalmente adecuado. Un m&iacute;nimo de rigor, Defensor&iacute;a: la ciencia y la &eacute;tica contempor&aacute;neas ya no permiten coartadas, el periodismo no deber&iacute;a permitirlas. 
    </p><p class="article-text">
        En esta cuesti&oacute;n entre sintiencia y poder el compa&ntilde;ero de la EITB ha dejado un importante legado period&iacute;stico: el del lenguaje como resistencia. &iquest;Por qu&eacute; se rechaza la palabra &ldquo;asesinado&rdquo; en los medios? Porque nombrar es destapar la verg&uuml;enza social, arruinar el ritual, mostrar el crimen que es. El lenguaje delata la violencia, por lo que se impone la censura sem&aacute;ntica como defensa &uacute;ltima de un repugnante y ag&oacute;nico privilegio: el de matar y llamarlo arte. Cuando alguien osa en televisi&oacute;n romper el cerco de poder y declarar &ldquo;asesinado&rdquo; al asesinado, el relato oficial se tambalea, pierde pie, cae al abismo de la conciencia. Y en ese temblor, en ese breve instante, aflora el verdadero pulso de este asunto pol&iacute;tico y moral: cu&aacute;l es el l&iacute;mite, lo tolerable, no ya de lo practicable sino de lo decible.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos y asuntos de barnices, lo verdaderamente radical es apostar por la mera claridad. Contra la correcci&oacute;n hip&oacute;crita del idioma, contra la cobard&iacute;a de la equidistancia, toca asumir el coste de nombrar la muerte: lo que ocurre en una corrida de toros es un asesinato, y la palabra, lejos de ensuciar, limpia la escena de justificaciones. Porque en una sociedad donde el asesinato se televisa, lo verdaderamente indecente no es quien lo nombra, sino quien lo aplaude.
    </p><p class="article-text">
        Un pa&iacute;s puede medirse, entre otras cosas, por la altura (o la miseria) de su lenguaje p&uacute;blico. Espa&ntilde;a, tenaz en torcer las palabras hasta tergiversarlas o vaciarlas, ha vuelto a exhibir su pudor sangriento. No es una an&eacute;cdota l&eacute;xica, es la confesi&oacute;n de un fracaso moral; es, sobre todo, una declaraci&oacute;n pol&iacute;tica de la guerra que se libra contra la evidencia y la compasi&oacute;n. La censura de esta palabra forma parte de la conspiraci&oacute;n sist&eacute;mica contra lo decente.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; funciona la ingenier&iacute;a del eufemismo: primero se oculta la violencia detr&aacute;s del arte, despu&eacute;s se pule la palabra hasta volverla inofensiva. Y desde los plat&oacute;s, las pantallas y los titulares, el poder decide: &ldquo;asesinado&rdquo; es inadmisible porque pone frente a frente a dos sujetos &mdash;el que mata y el que muere&mdash; y eso es lo que duele. Prefieren hacer solemne la ejecuci&oacute;n, despojarla de fealdad, de sufrimiento, de su naturaleza de crimen. Pero la verdad es insumisa, casi redundante en la radicalidad de la alevos&iacute;a que tiene lugar en una plaza de toros. La autoridad ling&uuml;&iacute;stica, parapetada tras el p&aacute;nico al esc&aacute;ndalo, quiere impedir que la palabra nombre la realidad porque la realidad es insoportable. Y la televisi&oacute;n vasca, temblorosa, ha preferido proteger la tortura antes que aceptar el espejo de la &eacute;tica. La palabra es el mal menor, lo mayor es la complicidad.
    </p><p class="article-text">
        Para la maquinaria simb&oacute;lica del Estado &mdash;cultural, medi&aacute;tico, auton&oacute;mico, nacional&mdash;, abrir el cerrojo verbal es renunciar al &uacute;ltimo baluarte de la impunidad: la invisibilidad. Rectificar no es otra cosa que disciplinar a la discrepancia, marcarle los l&iacute;mites: se puede hablar de sufrimiento animal, siempre y cuando no se nombre la muerte concreta, en un lugar concreto, siempre que no se designe al asesino, que no se apunte al espect&aacute;culo como crimen. La sociedad rechaza mayoritariamente la tauromaquia (las encuestas, cansadas, lo repiten una y otra vez), pero la pol&iacute;tica, la maquinaria del poder, sigue blindando la insensibilidad, anestesiando el vocabulario.
    </p><p class="article-text">
        Llamarlo asesinato no es ofensa, sino deber. Porque las palabras son actos, trincheras y desaf&iacute;os. Porque llamar asesinato a una ejecuci&oacute;n brutal no equivale a insultar, sino a devolverle dignidad a la v&iacute;ctima, y se&ntilde;alar la responsabilidad del verdugo. Lo verdaderamente escandaloso no es la palabra, sino los cuerpos desplom&aacute;ndose ensangrentados mientras el periodismo y las instituciones deciden qu&eacute; adjetivo es &ldquo;apropiado&rdquo;. Resulta obsceno que la televisi&oacute;n vasca, en pleno siglo XXI, repruebe la claridad y prefiera el aderezo del eufemismo. Su rectificaci&oacute;n es la rendici&oacute;n ante los lobbies de la explotaci&oacute;n, la tortura y el crimen taurino, otro muletazo sobre la arena ensangrentada de la &eacute;tica p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Rectificar la sem&aacute;ntica es blindar la sangre, es elegir violencia en vez de paz. Ojal&aacute; el periodista de la EITB fuera un ejemplo con su valent&iacute;a elemental al nombrar esa muerte. Porque mientras el pa&iacute;s teje su coartada, los toros &mdash;asesinados, s&iacute;, asesinados&mdash; siguen esperando justicia. Ya no nos falta el conocimiento de la verdad, sino el coraje suficiente para sustentarla con palabras. Si a los taurinos les hizo pupa una palabra, &iquest;cu&aacute;l usar&iacute;an si los mataran a ellos acuchill&aacute;ndolos y clav&aacute;ndoles una espada que atraviesa la m&eacute;dula espinal? Eso no duele, dicen, eso es arte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/asesinato-palabras-toros-tauromaquia-eitb_129_12478225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jul 2025 20:13:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asesinato en la pantalla: cuando las palabras sangran]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[San Fermín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Proyecto Gran Simio pide a los promotores del nuevo zoo de Málaga desterrar el modelo de animales cautivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/proyecto-gran-simio-andalucia-malaga-zoologico-explotacion-animal_132_12447751.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cbf5677-7f68-472d-9dd2-b6542a45d683_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Proyecto Gran Simio pide a los promotores del nuevo zoo de Málaga desterrar el modelo de animales cautivos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se pide transformar el futuro zoológico 'Natura Park' de Málaga en un centro sin animales en cautiverio que apueste por la tecnología y la educación ética como alternativa a la exhibición tradicional, y emplaza a las autoridades a liderar un cambio de paradigma en el trato a los otros animales, dotados de sintiencia, a través de espacios donde la cultura y la ciencia estén presentes sin sufrimiento animal</p></div><p class="article-text">
        El Proyecto Gran Simio (PGS), organizaci&oacute;n internacional dedicada a la defensa de los grandes simios y otros seres sintientes, ha solicitado p&uacute;blicamente a los promotores del nuevo parque zool&oacute;gico Natura Park, as&iacute; como a las autoridades andaluzas y al presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, que reconsideren el modelo previsto para el futuro recinto de Carratraca. La entidad aboga por un centro innovador, &eacute;tico y tecnol&oacute;gico, sin animales en cautiverio, que sirva de ejemplo para el siglo XXI.
    </p><h2 class="article-text">Un retroceso &eacute;tico inadmisible</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el PGS, la construcci&oacute;n de un parque con felinos, gorilas y otros animales salvajes destinados a la exhibici&oacute;n supone &ldquo;un retroceso &eacute;tico inaceptable&rdquo; en un momento en que la sociedad rechaza cada vez m&aacute;s la explotaci&oacute;n de seres sintientes para el entretenimiento humano. Pedro Pozas Terrados, director ejecutivo del Proyecto Gran Simio, denuncia que &ldquo;el atractivo no puede seguir siendo la exhibici&oacute;n de animales encerrados. Menos a&uacute;n cuando hablamos de grandes simios, que pertenecen a nuestra propia familia biol&oacute;gica: los hom&iacute;nidos. Encerrarlos es una afrenta a nuestra evoluci&oacute;n moral como especie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n, declarada de inter&eacute;s p&uacute;blico por el Ayuntamiento de Carratraca, afecta a una superficie de unos 169.000 metros cuadrados en el paraje Sierra del Agua/Los Jarales, donde, aparte de las jaulas y recintos para encerrar a los animales, habr&aacute; espacios con otros usos que comprometen tambi&eacute;n el bienestar de los animales, como hospedaje, restaurantes y cafeter&iacute;a, supermercado, kioscos, tiendas o atracciones. Habr&aacute; fosos con cocodrilos, acuarios, aviarios, estanques con tiburones, focas o ping&uuml;inos (en M&aacute;laga...), y un &ldquo;tren de &eacute;poca&rdquo; que recorrer&aacute; todo este parque tur&iacute;stico, construido a costa del sufrimiento de los animales, por el que tambi&eacute;n se podr&aacute; circular en jeep.
    </p><h2 class="article-text">Una alternativa futurista y compasiva</h2><p class="article-text">
        El Proyecto Gran Simio propone sustituir la exhibici&oacute;n de animales por una experiencia educativa y tecnol&oacute;gica de vanguardia, que incluir&iacute;a:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Salas virtuales con hologramas de animales en libertad.</li>
                                    <li>Gafas de realidad virtual para explorar h&aacute;bitats reales.</li>
                                    <li>Documentales de naturaleza en salas de cine integradas y 3D.</li>
                                    <li>Un planetario para complementar la experiencia.</li>
                                    <li>Conferencias, talleres y actividades inmersivas.</li>
                                    <li>Una zona dedicada al rescate y recuperaci&oacute;n temporal de especies aut&oacute;ctonas, sin exhibici&oacute;n permanente.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pozas Terrados subraya que &ldquo;este tipo de instalaci&oacute;n no solo ser&iacute;a pionera en Europa, sino que proyectar&iacute;a una imagen vanguardista y &eacute;tica de M&aacute;laga, alineada con los valores de conservaci&oacute;n reales y el respeto por la vida&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Chimpancés encerrados en un zoológico                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Llamamiento al di&aacute;logo y la innovaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n insta a los responsables del proyecto -la sociedad Finca de Recreo y Ecolog&iacute;a Arroyo de las Ca&ntilde;as 2013, cuyo administrador &uacute;nico es Ricardo Carmelo Gista Mu&ntilde;oz, propietario tambi&eacute;n del zoo de Castellar de la Frontera, C&aacute;diz- a dialogar con expertos en bienestar animal, conservaci&oacute;n moderna y &eacute;tica ambiental, y solicita al presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, Juanma Moreno, y a la alcaldesa de Carratraca, Marian Fern&aacute;ndez Espejo, que eviten repetir el modelo de los antiguos zool&oacute;gicos, centrados en la cautividad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El avance de la tecnolog&iacute;a y la inteligencia artificial nos permite aprender sin causar sufrimiento. No es necesario encerrar animales para educar ni para emocionar. Si este proyecto cambia su esencia, podr&iacute;a convertirse en un referente mundial del cambio de paradigma que la sociedad est&aacute; exigiendo&rdquo;, afirma Pozas Terrados.
    </p><h2 class="article-text">Una oportunidad &uacute;nica para Andaluc&iacute;a</h2><p class="article-text">
        En sendas cartas dirigidas a las autoridades, Proyecto Gran Simio insiste en que Carratraca y Andaluc&iacute;a tienen la oportunidad de convertirse en pioneras mundiales en un modelo de parque basado en la tecnolog&iacute;a, el conocimiento y la empat&iacute;a. La propuesta incluye aprovechar las infraestructuras previstas -planetario, sala de conferencias, caba&ntilde;as tur&iacute;sticas- para crear un espacio &uacute;nico, donde la cultura y la ciencia est&eacute;n presentes sin sufrimiento animal.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n se ofrece a colaborar y dialogar con las autoridades para que el modelo elegido sea beneficioso para los seres sintientes, evitando la cautividad. &ldquo;Si seguimos construyendo jaulas en lugar de conocimiento, estaremos fracasando como especie. No podemos repetir los errores del pasado. Es el momento de evolucionar&rdquo;, concluye Pozas Terrados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/proyecto-gran-simio-andalucia-malaga-zoologico-explotacion-animal_132_12447751.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Jul 2025 03:56:15 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Riviera radiactiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/palestina-israel-iran-estados-unidos-bomba-atomica-armas-nucleares_129_12405560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2b96316-d494-4181-9a78-6d259bd8c88e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Riviera radiactiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trump y Netanyahu han estado haciendo un teatrillo pseudotolstoiano sobre la guerra y la paz, donde Netanyahu representaba la guerra, mientras la paz era el de la gorra de MAGA. Querían que resultara creíble y se extendió la idea de que Trump evitaría la guerra porque sólo le interesa el dinero, que sí, pero cabe entonces preguntarse dónde está el dinero y cómo se consigue</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Primero viene la fuerza, luego llega la paz&rdquo;, ha proclamado el genocida Netanyahu tras los ataques de Estados Unidos a Ir&aacute;n. Suena a m&aacute;xima militar romana, <em>si vis pacem, para bellum</em>, qui&eacute;n se lo iba a decir al sionista de Yahv&eacute;, pero es que todo imperio destruye por la fuerza y llama paz a la destrucci&oacute;n. En los &uacute;ltimos d&iacute;as, Trump y Netanyahu han estado haciendo un teatrillo pseudotolstoiano sobre la guerra y la paz, donde Netanyahu representaba la guerra, mientras la paz era el de la gorra de MAGA, con lo que queda todo dicho. Quer&iacute;an que resultara cre&iacute;ble y se extendi&oacute; la idea de que Trump evitar&iacute;a la guerra porque s&oacute;lo le interesa el dinero, que s&iacute;, pero cabe entonces preguntarse d&oacute;nde est&aacute; el dinero y c&oacute;mo se consigue. Los misiles Tel Aviv-Teher&aacute;n nos hacen olvidar la Riviera palestina, planteada por estos se&ntilde;ores de la guerra como territorio de gran desarrollo tur&iacute;stico donde, sin ir m&aacute;s lejos, la semana pasada decenas de personas, muchas de ellas menores de edad, fueron asesinadas o heridas mientras esperaban la falsa ayuda humanitaria, controlada por Estados Unidos e Israel, en las colas del genocidio. &ldquo;Encontr&eacute; una ciudad de ladrillo y dej&eacute; una de m&aacute;rmol&rdquo;, dijo Augusto sobre Roma, y quiere repetirlo el emperador Donald en Gaza, salvo que el m&aacute;rmol se erigir&aacute;, no sobre los ladrillos, sino sobre sus escombros.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que cayeron el tel&oacute;n y las bombas. Un par de horas despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-confirma-eeuu-bombardeado-tres-instalaciones-nucleares-iran_1_12404674.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las Fuerzas Armadas estadounidenses atacaran tres de las principales instalaciones nucleares iran&iacute;es</a>, el emperador Trump llam&oacute; a Ir&aacute;n &ldquo;mat&oacute;n de Oriente Medio&rdquo;, olvidando que fue Israel quien inici&oacute; a principios de junio la ofensiva contra Ir&aacute;n: el actual intercambio de misiles se desencaden&oacute; tras un ataque a&eacute;reo de Israel contra instalaciones nucleares y bases militares en Ir&aacute;n, as&iacute; como contra altos mandos cient&iacute;ficos nucleares iran&iacute;es. A la aspiraci&oacute;n de Netanyahu de destruir Ir&aacute;n se suma ahora Trump, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-sombra-crisis-suez-1956-espera-trump_129_12404411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ha consultado su decisi&oacute;n con el Congreso de los Estados Unidos</a>, del que, por tanto, no ha recibido la imprescindible autorizaci&oacute;n, por lo que no es solo una decisi&oacute;n violenta, sino netamente antidemocr&aacute;tica. Y, como era de esperar, Ir&aacute;n ya ha respondido con nuevos bombardeos a Israel y el anuncio de nuevas acciones b&eacute;licas &ldquo;de consecuencias permanentes&rdquo;. Es decir, las consecuencias propias del uso de armas nucleares, de bombas at&oacute;micas. Puede que, ante tales peligros, se inicie una desescalada del conflicto, pero arriesgarse a que no sea as&iacute;, exponer a algo as&iacute; a la poblaci&oacute;n de la zona y al mundo en general, merece mucho m&aacute;s que el reproche internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Dicen los expertos militares que no existen pruebas concluyentes de que Ir&aacute;n posea armas nucleares, bombas at&oacute;micas, aunque s&iacute; dispone de la tecnolog&iacute;a, los materiales y el conocimiento necesarios para fabricarlas en un plazo relativamente corto de tiempo. Ir&aacute;n insiste en que su programa nuclear tiene fines pac&iacute;ficos, orientados &uacute;nicamente a la producci&oacute;n de energ&iacute;a y a usos m&eacute;dicos. Como firmante del Tratado de No Proliferaci&oacute;n Nuclear (TNP del que posiblemente se salga ahora), niega estar desarrollando armamento nuclear, pues al firmar dicho Tratado se compromete legalmente a no fabricar ni adquirir armas nucleares y a someterse a inspecciones internacionales. Si Ir&aacute;n ha logrado enriquecer uranio a niveles elevados y para fabricar un arma nuclear se requiere uranio enriquecido, se deduce que podr&iacute;a construir armas nucleares en poco tiempo. No parece descabellado, despu&eacute;s del doble ataque sufrido (por parte de Netanyahu y por parte de Trump); lo descabellado es que ya hablemos de ello normalizando las posibilidades extremadamente violentas y destructivas de su uso. La comunidad internacional, nos dicen, sigue de cerca la evoluci&oacute;n del programa nuclear iran&iacute; y la respuesta del pa&iacute;s a los ataques de Israel y Estados Unidos. Pero la &ldquo;comunidad internacional&rdquo; no hace nada para evitar esta escalada, al contrario: pretende aumentar el gasto en defensa. Como si, frente a la bomba at&oacute;mica, haya defensa alguna. 
    </p><p class="article-text">
        Llama moralmente la atenci&oacute;n que, ante un desastre de semejantes dimensiones &ndash;la dimensi&oacute;n del da&ntilde;o que provoca el uso de  armas nucleares o una fuga radiactiva por el ataque a instalaciones nucleares&ndash;, se esgrima como un alivio que el da&ntilde;o &ldquo;solo&rdquo; ser&iacute;a local, que las consecuencias ser&iacute;an graves para la salud y el medio ambiente, pero &ldquo;solo&rdquo; en Ir&aacute;n. Como si la salud y el medio ambiente iran&iacute;es no importaran tanto como los de Mar-a-Lago o Beit Aghion. Nos dicen que no se ha detectado un aumento de la radiaci&oacute;n en Ir&aacute;n ni en otros pa&iacute;ses del Golfo, pero tambi&eacute;n advierten de un &ldquo;riesgo latente&rdquo;, cuyos efectos solo se conocer&aacute;n en unos a&ntilde;os. En fin, lo que es el riesgo nuclear. La destrucci&oacute;n, la enfermedad, la muerte que implica el riesgo nuclear. Quiz&aacute; tales efectos lleguen a detectarse dentro de unos a&ntilde;os en la Riviera palestina, la Riviera letal, si antes no se logra frenar el avance del colonialismo, el genocidio de su poblaci&oacute;n leg&iacute;tima. Una Riviera que no ser&aacute; de m&aacute;rmol sino de tejido maligno, de c&eacute;lulas cancerosas. Moralmente, acaso f&iacute;sicamente, una Riviera radiactiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/palestina-israel-iran-estados-unidos-bomba-atomica-armas-nucleares_129_12405560.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jun 2025 20:19:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d2b96316-d494-4181-9a78-6d259bd8c88e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="212149" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[La Riviera radiactiva]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de cien organizaciones presentan la 'Declaración de Belém' para que la COP30 impulse las dietas vegetales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cop30-declaracion-de-belem-veganismo-crisis-climatica-ganaderia-onu-ciencia-alimentacion_132_12401129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c4935b8-59f6-420b-998a-9aa650f3e246_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de cien organizaciones presentan la &#039;Declaración de Belém&#039; para que la COP30 impulse las dietas vegetales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Declaración De Belém pide una transición coordinada por parte de los países miembros de la ONU hacia dietas basadas en plantas</p></div><p class="article-text">
        En el contexto de la actual crisis clim&aacute;tica, y ante la inminente Cumbre del Clima COP30, que se celebrar&aacute; en Bel&eacute;m (Brasil), <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdWnCeT43kpGgh5JJkkNMmGrn9SSDHla0nD5gdSbW258wtl2Q/viewform" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">m&aacute;s de un centenar de organizaciones internacionales</a> ha presentado la <a href="https://proveg.org/advocacy/belem-declaration/belem-declaration-spanish/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Declaraci&oacute;n de Bel&eacute;m</a>, un llamamiento coordinado para que los Estados miembros de la ONU impulsen dietas saludables y sostenibles basadas en alimentos de origen vegetal. Cabe a&ntilde;adir a dichas dietas la dimensi&oacute;n de la &eacute;tica animal.
    </p><h2 class="article-text">Un llamamiento global desde Bonn</h2><p class="article-text">
        La Declaraci&oacute;n fue presentada en la conferencia previa a la COP30, celebrada estos d&iacute;as en Bonn (Alemania), durante las <a href="https://unfccc.int/es/sb62" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Reuniones de Junio sobre el Cambio Clim&aacute;tico</a>. Firmada por representantes de ciudades, autoridades regionales y ONG de todo el mundo, la iniciativa busca situar las dietas ricas en vegetales en el centro de la agenda clim&aacute;tica y sanitaria internacional. Con esta Declaraci&oacute;n se busca preservar el patrimonio culinario del Sur global, tradicionalmente rico en vegetales, y hacer frente al consumo excesivo de carne en el Norte global.
    </p><p class="article-text">
        Juliette Tronchon, responsable de Asuntos de la ONU en <a href="https://proveg.org/advocacy/un-policy/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>ProVeg International</strong></a>, ha subrayado la importancia del documento: &ldquo;Sentimos mucha satisfacci&oacute;n al presentar esta Declaraci&oacute;n, que esperamos eleve el perfil de las dietas ricas en plantas en la pr&oacute;xima cumbre COP30 de noviembre. Las dietas basadas en plantas no solo desempe&ntilde;an un papel enorme en la mitigaci&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica, sino que tambi&eacute;n son saludables para las personas, apoyan la seguridad alimentaria y pueden generar oportunidades de empleo a gran escala&rdquo;. A estas importantes razones debemos a&ntilde;adir la necesidad &eacute;tica urgente de velar por los derechos de los otros animales, que son v&iacute;ctimas directas de la explotaci&oacute;n de las industrias alimentarias.
    </p><p class="article-text">
        ProVeg es una organizaci&oacute;n por la conciencia alimentaria, que trabaja para transformar el sistema alimentario global reemplazando los productos animales por alternativas vegetales y cultivadas. Mediante relaciones con instituciones, gobiernos, productores, inversores, prensa y p&uacute;blico general, trabaja para ayudar a realizar la transici&oacute;n hacia una sociedad y una econom&iacute;a que sean menos dependientes de la ganader&iacute;a y m&aacute;s sostenibles para la especie humana, para los otros animales y para nuestro planeta com&uacute;n. La organizaci&oacute;n dispone de oficinas en nueve pa&iacute;ses de cuatro continentes, trabaja activamente alrededor de todo el mundo y tiene el estatus de observador permanente en la CMNUCC (Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico), as&iacute; como el estatus consultivo especial en el ECOSOC (Consejo Econ&oacute;mico y Social de las Naciones Unidas), y est&aacute; acreditada para la UNEA (Asamblea de Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Proveg ha recibido el premio <em>Momentum for Change</em> de Naciones Unidas.
    </p><h2 class="article-text">Objetivos y demandas de la Declaraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La Declaraci&oacute;n de Bel&eacute;m se apoya en los hallazgos cient&iacute;ficos de la ONU y en la creciente evidencia sobre los beneficios de las dietas vegetales. Entre sus principales demandas, destacan:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La elaboraci&oacute;n de planes de acci&oacute;n nacionales para los alimentos de origen vegetal, que promuevan dietas saludables y sostenibles &ldquo;de la granja a la mesa&rdquo;, con el objetivo de aumentar la seguridad alimentaria, la resiliencia y la salud p&uacute;blicas, adem&aacute;s de mitigar el cambio clim&aacute;tico y proteger la biodiversidad.</li>
                                    <li>El compromiso de fijar una fecha l&iacute;mite para la publicaci&oacute;n de estos planes, de modo que puedan ser debatidos en la COP32 en 2027.</li>
                                    <li>La asignaci&oacute;n de apoyo financiero espec&iacute;fico para la implementaci&oacute;n de estos planes, con fondos provenientes de los presupuestos de promoci&oacute;n agroalimentaria.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">El peso de la alimentaci&oacute;n en la crisis clim&aacute;tica</h2><p class="article-text">
        <strong>El sistema alimentario mundial, y en particular, la ganader&iacute;a, es responsable de una cantidad significativa de las </strong><a href="https://www.nature.com/articles/s43016-021-00358-x" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>emisiones de gases de efecto invernadero</strong></a><strong>, </strong>hasta una quinta parte del total, as&iacute; como del 32 % de las <a href="https://www.fao.org/in-action/enteric-methane/news-and-events/news-detail/cutting-livestock-methane-emissions-for-stronger-climate-action/en" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>emisiones de metano</strong></a> de origen humano. Frente a esto, los alimentos de origen vegetal provocan la emisi&oacute;n de la mitad de gases de efecto invernadero que los productos de origen animal, requieren menos tierra y agua, y no contribuyen al uso de antibi&oacute;ticos ni al riesgo de pandemias.
    </p><p class="article-text">
        Enric Noguera, responsable para las ciudades europeas de la campa&ntilde;a <a href="https://plantbasedtreaty.org/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Plant Based Treaty</a>, ha insistido en que &ldquo;los sistemas alimentarios, y en concreto la ganader&iacute;a, son el principal motor de la devastaci&oacute;n ecol&oacute;gica y, sin embargo, no se est&aacute; abordando seriamente en el debate sobre el clima&rdquo;. Por ello, ha celebrado la iniciativa de la Declaraci&oacute;n de Belem, que considera un paso importante para impulsar acciones significativas en este sentido.
    </p><h2 class="article-text">Una transformaci&oacute;n con respaldo cient&iacute;fico y social</h2><p class="article-text">
        La Declaraci&oacute;n de Bel&eacute;m no solo busca preservar el patrimonio culinario vegetal del Sur global y frenar el consumo excesivo de carne en el Norte global, sino que aspira tambi&eacute;n a una transici&oacute;n justa y sostenible del sistema alimentario global. Organizaciones como la ya mencionada ProVeg International o la <a href="https://icdasustainability.org/es/report/asociacion-de-medicos-por-la-nutricion-pansitio-web/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Asociaci&oacute;n de M&eacute;dicos para la Nutrici&oacute;n (PAN)</strong></a> respaldan la iniciativa, junto a publicaciones cient&iacute;ficas de referencia que avalan los beneficios de las dietas vegetales para la salud humana y planetaria, como <a href="https://www.thelancet.com/lanplh/about" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>The Lancet Planetary Health</strong></a>. La PAN es una organizaci&oacute;n m&eacute;dica mundial sin fines de lucro que promueve (mediante el fomento de pr&aacute;cticas basadas en evidencia de dietas saludables para la salud personal y planetaria) la nutrici&oacute;n en la atenci&oacute;n m&eacute;dica y en la formaci&oacute;n m&eacute;dica para reducir millones de muertes relacionadas con la dieta. Por su parte, la Lancet Planetary Health es la revista l&iacute;der en salud planetaria del mundo, a trav&eacute;s de publicaciones sobre las intersecciones del cambio clim&aacute;tico global, el desarrollo sostenible, la salud humana y la justicia social. 
    </p><h2 class="article-text">Pr&oacute;ximos pasos hacia la COP30</h2><p class="article-text">
        La Declaraci&oacute;n ser&aacute; entregada a la organizaci&oacute;n de la COP30, con la expectativa de que los compromisos asumidos puedan traducirse en pol&iacute;ticas concretas y medibles. El consenso internacional sobre la necesidad de transformar la alimentaci&oacute;n es, seg&uacute;n sus impulsores, m&aacute;s fuerte que nunca. &ldquo;Ha llegado el momento de que las dietas ricas en plantas escalen posiciones en la agenda de las cumbres clim&aacute;ticas de la ONU. En la actualidad, tanto en la ONU como a nivel nacional, existe un gran consenso sobre los beneficios de los alimentos de origen vegetal, tanto para los pa&iacute;ses del Sur como para los del Norte&rdquo;, concluye Juliette Tronchon.
    </p><p class="article-text">
        La Declaraci&oacute;n de Bel&eacute;m representa as&iacute; una oportunidad clave para avanzar hacia sistemas alimentarios m&aacute;s sostenibles, resilientes y equitativos, en beneficio del clima, la salud y la econom&iacute;a global. As&iacute; como, a&ntilde;adimos, en beneficio de la &eacute;tica antiespecista, que pone a los otros animales en el foco central de sus demandas de justicia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cop30-declaracion-de-belem-veganismo-crisis-climatica-ganaderia-onu-ciencia-alimentacion_132_12401129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 04:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de cien organizaciones presentan la 'Declaración de Belém' para que la COP30 impulse las dietas vegetales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Greta y sus amigos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/israel-flotilla-de-la-libertad-greta-thumberg-netanyahu-israel-matz-estados-unidos_129_12367190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9892a89c-6366-43e6-a44c-0922bbf6a9ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x613y777.jpg" width="1200" height="675" alt="Greta y sus amigos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conteniendo la respiración en el puño de nuestro corazón, esperamos noticias de la Flotilla de la Libertad, mientras nos avergonzamos otra vez con el polvo y la sangre en la mirada de un niño que tirita en Palestina</p></div><p class="article-text">
        Un genocidio busca el exterminio sistem&aacute;tico de un pueblo y tal objetivo solo puede alcanzarse por medio de una extrema crueldad. En el Barrac&oacute;n 6 del campo de concentraci&oacute;n de Auschwitz, donde hacinaban a las mujeres j&oacute;venes, los nazis obligaban a una orquesta de m&uacute;sicos prisioneros a tocar sus instrumentos mientras los soldados de las SS las violaban. Tambi&eacute;n obligaban a la orquesta a tocar mientras otros prisioneros eran forzados al trabajo o conducidos a las c&aacute;maras de gas. En Auschwitz, los nazis mataban con m&uacute;sica de fondo interpretada por personas a quienes tambi&eacute;n iban a matar. En la Franja de Gaza, los sionistas concentran a la poblaci&oacute;n civil palestina en el mismo campo donde la van a bombardear, despu&eacute;s de atraerla hasta all&iacute; con el anzuelo de una m&iacute;sera comida. La crueldad sin l&iacute;mites del genocidio nazi y del genocidio sionista. 
    </p><p class="article-text">
        Es una burla de dimensiones colosales que la &uacute;nica organizaci&oacute;n presuntamente humanitaria a la que el ej&eacute;rcito israel&iacute; permite el paso para suministrar ayuda en la Franja sea la Fundaci&oacute;n Humanitaria de Gaza. La GHF (sus siglas en ingl&eacute;s) fue creada en enero por ex esp&iacute;as y ex marines estadounidenses, una falsa ONG que Trump y Netanyahu est&aacute;n usando de coartada para cumplir con sus mal&eacute;ficos planes. No tienen personal, no tienen oficinas, no tienen almacenes. No tienen verg&uuml;enza. Disparan contra gente hambrienta que espera un mendrugo de pan en recintos cerrados como jaulas. Desde que comenz&oacute; a operar el pasado 27 de mayo, tras el bloqueo de Israel a la entrada de ayuda de la UNRWA y de otras organizaciones, la GHF, formada por dos empresas de seguridad con sede en Estados Unidos, ha detenido y matado a personas que se acercaban a por comida. Este fin de semana han vuelto a bombardearlas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La verg&uuml;enza es un sentimiento revolucionario&rdquo;, escribi&oacute; Karl Marx, y siento tanta verg&uuml;enza que me arde dentro una revoluci&oacute;n impotente, una fuerza poderosa y ahogada, una lucha en el pecho que se asfixia y palpita. Tal y como la formul&oacute; Marx, la verg&uuml;enza es y ser&aacute; el motor que nos motive a seguir escribiendo, a seguir clamando, a seguir actuando contra la barbarie del genocidio, a seguir expresando el esc&aacute;ndalo moral que nos producen sus perpetradores. Solo la verg&uuml;enza nos impulsa ya y es la chispa que enciende nuestra d&eacute;bil revoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;bil, mas no est&eacute;ril. Conteniendo la respiraci&oacute;n en el pu&ntilde;o de nuestro coraz&oacute;n, esperamos noticias de la Flotilla de la Libertad, mientras nos avergonzamos otra vez con el polvo y la sangre en la mirada de un ni&ntilde;o que tirita en Palestina, mientras nos revolucionan de nuevo los bombardeos de Israel sobre esa ni&ntilde;a que suplica comida, a quien la bomba encuentra con un barre&ntilde;o de pl&aacute;stico en la mano. La verg&uuml;enza es un sentimiento revolucionario. Mientras escribo esto, el ministro de Defensa israel&iacute;, Israel Katz, amenaza abiertamente a Greta Thunberg y el resto de activistas, doce en total, que van en el barco Madleen, rumbo a Gaza, para llevar ayuda humanitaria, apoyo moral, coraje, indignaci&oacute;n, visibilidad mundial. Verg&uuml;enza y revoluci&oacute;n. El barco Madleen, que navega sin armas, es d&eacute;bil, mas no est&eacute;ril. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He ordenado a las FDI (fuerzas de Defensa de Israel) que act&uacute;en para que la flotilla Madleen no alcance Gaza. A la antisemita Greta y a sus amigos, les digo claramente: dad la vuelta porque no llegar&eacute;is a Gaza&rdquo;, ha dicho Matz. El mismo ministro que ordena el lanzamiento de bombas sobre personas hambrientas y enjauladas, sobre ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de quienes a veces solo se encuentra el barre&ntilde;o con el que suplicaban alimento. El mismo ministro que ordena bombardear hospitales, que ordena bombardear escuelas, que ordena la ocupaci&oacute;n militar y colonial de Cisjordania y los Altos del Gol&aacute;n. Israel Matz, jefe del ej&eacute;rcito genocida, amenazando a Greta Thumberg, icono mundial contra el genocidio. 
    </p><p class="article-text">
        Si Matz cumple con sus amenazas, como ya hizo Israel con la Flotilla de la Libertad en 2010, podr&iacute;an ser asesinadas o heridas personas imprescindibles, como la joven y admirable Greta, personas cuya verg&uuml;enza las ha hecho revolucionarias, como el espa&ntilde;ol Sergio Toribio. Mientras escribo, me sobrecoge pensar en esa posibilidad, pienso que cuando este texto se publique quiz&aacute;s tengamos que lamentar lo peor: Katz ha ordenado al Ej&eacute;rcito que tome &ldquo;todas las medidas necesarias&rdquo; para impedir que el barco de la Flotilla llegue a las costas gazat&iacute;es. Y ya sabemos lo que significa eso.
    </p><p class="article-text">
        La eurodiputada Rima Hassan, que tambi&eacute;n va a bordo del Madleen, ha instado a los gobiernos del mundo a garantizar un paso seguro para la Flotilla de la Libertad. Pero los gobiernos del mundo no garantizan nada. Qu&eacute; van a garantizar los gobiernos del mundo, si no son capaces de garantizar la vida a las ni&ntilde;as de Gaza. Qu&eacute; van a garantizar los gobiernos del mundo, si la &uacute;nica organizaci&oacute;n presuntamente humanitaria, la Fundaci&oacute;n Humanitaria de Gaza, forma parte de las condiciones de Trump a Netanyahu para convertir la Franja en una Riviera de inspiraci&oacute;n nazi. Qu&eacute; van a garantizar los gobiernos del mundo si permiten que se llame antisemita a quien se opone a un genocidio. No somos antisemitas, somos antisionistas. No estamos con los gobiernos verdugos de Israel y Estados Unidos, sino con el pueblo v&iacute;ctima de Palestina. Y nuestra inspiraci&oacute;n son Greta y sus amigos: a m&aacute;s verg&uuml;enza, m&aacute;s revoluci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/israel-flotilla-de-la-libertad-greta-thumberg-netanyahu-israel-matz-estados-unidos_129_12367190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jun 2025 20:21:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Greta y sus amigos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El electorado de Alvise]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/electorado-alvise_129_12328986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfbf3716-20be-410d-a160-9c0f0ebaf5ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117642.jpg" width="4184" height="2354" alt="El electorado de Alvise"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando las personas votantes se plantan ante las urnas con la irresponsabilidad de quien compra barato soluciones fáciles, lo que hacen es abrir la puerta a estafadores de mayor o menor monta. La democracia no es solo votar de vez en cuando, sino hacerlo con enorme vigilancia y responsabilidad</p></div><p class="article-text">
        En una democracia, el poder reside en el pueblo. Para eso est&aacute;, precisamente, la democracia. Y eso es, precisamente, lo que no interesa a ciertos l&iacute;deres, peligrosos para que la democracia siga si&eacute;ndolo. El poder reside en el pueblo y, sin embargo, esa responsabilidad puede convertirse en un arma de mortal doble filo cuando las personas votantes eligen a l&iacute;deres peligrosos, d&eacute;spotas, violentos o, simplemente, irresponsables, fanfarrones y est&uacute;pidos. Malas personas para el bien com&uacute;n. Figuras como Donald Trump en Estados Unidos, Javier Milei en Argentina o, a una escala &iacute;nfima en comparaci&oacute;n, Alvise P&eacute;rez en Espa&ntilde;a ejemplifican c&oacute;mo una parte del electorado puede optar por personajes que, lejos de promover el bienestar com&uacute;n, representan riesgos para la justicia y la convivencia social.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de estos l&iacute;deres no es accidental, no se produce por generaci&oacute;n espont&aacute;nea. En las principales tribunas de la comunicaci&oacute;n mundial vemos despotricar a tipejos tan impresentables como Trump, Milei o (ya quisiera &eacute;l un eco como el de los americanos) Alvise porque son el reflejo de una catastr&oacute;fica serie de fallos colectivos: la desinformaci&oacute;n, la manipulaci&oacute;n medi&aacute;tica, la desafecci&oacute;n pol&iacute;tica que ambas conllevan y la profunda crisis de valores y expectativas que a su vez conlleva esa desafecci&oacute;n. Cuando las personas votantes se plantan ante las urnas con la irresponsabilidad de quien compra barato soluciones f&aacute;ciles, lo que hacen es abrir la puerta a estafadores de mayor o menor monta. En el peor de los casos, la soluci&oacute;n f&aacute;cil acaba por ser soluci&oacute;n final.
    </p><p class="article-text">
        Es urgente tomar conciencia de que la responsabilidad frente a una estafa pol&iacute;tica no recae &uacute;nicamente en esos candidatos, en esos delincuentes, sino en quienes, con su voto, los han legitimado. La indiferencia, la falta de an&aacute;lisis cr&iacute;tico, el miedo al compromiso o incluso un, tambi&eacute;n genuino, agotamiento permiten y alimentan un ciclo hist&oacute;rico tan peligroso como el que est&aacute; en curso. Elegir l&iacute;deres que promueven discursos de odio, que echan gasolina a la intolerancia e incitan a la violencia, no solo refleja un fallo en la educaci&oacute;n c&iacute;vica, sino tambi&eacute;n una grave falta de conocimiento de los valores democr&aacute;ticos y del deber de defenderlos si no aspiramos a un mundo peor para casi todo el mundo, excepto los oligarcas y los timadores, que tanto monta.
    </p><p class="article-text">
        La presencia en pol&iacute;tica de personajes de tan &iacute;nfima talla moral como Alvise tiene consecuencias sociales devastadoras, pues erosiona las instituciones y supone una amenaza directa a los derechos fundamentales, como estamos viendo en Estados Unidos o en Argentina. Una vez en el poder, estos l&iacute;deres peligrosos se aferran a sus espurios privilegios y es muy dif&iacute;cil liberarse de sus abusos. Casi siempre es posible tras una lucha ardua y, muchas veces, a costa de da&ntilde;os irreparables.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, y a tenor de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica mundial, donde campan a sus anchas fascistas de todo pelaje (incluido el medio pelo de Alvise) debemos, como sociedad, asumir la responsabilidad de educarnos y educar, de informarnos e informar, de participar activamente en los procesos de los que nos dotan la democracia y el derecho internacional. La elecci&oacute;n de l&iacute;deres peligrosos no es un problema de c&oacute;mo son los candidatos, sino la patente de nuestras decisiones y valores. Debemos salir de la impotencia a la que nos condujo la apat&iacute;a, denunciar la desinformaci&oacute;n, se&ntilde;alar la falta de compromiso. Todo ello es el abono, la porquer&iacute;a en las que crecen estos individuos que, lejos de representar con nobleza a la ciudadan&iacute;a, anteponen sus propios intereses y ponen en peligro el futuro com&uacute;n. Sin el menor escr&uacute;pulo.
    </p><p class="article-text">
        Al ver lo que ordena Trump, lo que perpetra Milei, al ver lo que de Alvise se destapa, no puedo dejar de pensar en su electorado, en todas esas personas, cientos de miles, millones, que tienen en sus manos un poder inmenso y hacen dejaci&oacute;n de su responsabilidad. Si no se elige con conciencia, sino que el electorado se deja convencer por individuos cuya falsedad y ridiculez son ostentosas; si no se exige transparencia real, tanto a esos candidatos peligrosos como a los medios de comunicaci&oacute;n que son sus c&oacute;mplices, el electorado se dejar&aacute; enga&ntilde;ar por la primera patra&ntilde;a que le cuenten; si en vez promover la cultura pol&iacute;tica, se fomenta la ignorancia como nuevo opio del pueblo, seguir&aacute;n proliferando l&iacute;deres peligrosos. La democracia no es solo votar de vez en cuando, sino hacerlo con enorme vigilancia y responsabilidad. Las tontas, rabiosas, superficiales decisiones que se toman ante una urna, dicen qui&eacute;nes somos, aunque despu&eacute;s no nos reconozcamos. &iquest;O es que su electorado se reconoce en Alvise? Porque en ese caso tenemos un problema mucho mayor a&uacute;n, que ya es decir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Toledano]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 May 2025 20:50:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El electorado de Alvise]]></media:title>
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