<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Sánchez-Cuenca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio_sanchez-cuenca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Sánchez-Cuenca]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510043/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Hoy la Transición no sería posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hoy-transicion-no-seria-posible_129_12769745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a077f8c9-cb48-4bc0-9138-8733b2fe8689_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hoy la Transición no sería posible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si AP y Fuerza Nueva hubieran tenido el porcentaje de PP y VOX en 2023, los consensos no habrían ocurrido</p><p class="subtitle">Nicolás Sartorius: “La historia que nos han contado de la Transición es una gran mentira”</p></div><p class="article-text">
        Hagamos un simple experimento mental. Supongamos que funciona una m&aacute;quina del tiempo y llevamos a los actuales l&iacute;deres pol&iacute;ticos al pasado, al 15 de junio de 1977, el d&iacute;a de las primeras elecciones democr&aacute;ticas. Al llegar a esa &eacute;poca, cada l&iacute;der actual tiene la misi&oacute;n de sustituir a su hom&oacute;logo de entonces. En la izquierda todo es bastante sencillo: Pedro S&aacute;nchez se hace con el puesto de Felipe Gonz&aacute;lez y Yolanda D&iacute;az con el de Santiago Carrillo. En la derecha ya no es tan f&aacute;cil. &iquest;A qui&eacute;n reemplaza Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o? &iquest;A Manuel Fraga o a Adolfo Su&aacute;rez? El l&iacute;der popular preferir&iacute;a que le tocara Su&aacute;rez, quien tiene mejor reputaci&oacute;n y al fin y al cabo fue el padre de la Transici&oacute;n, pero ser&iacute;a injusto, pues Su&aacute;rez nunca quiso integrarse ni en Alianza Popular ni, despu&eacute;s, en el Partido Popular. As&iacute; que a Feij&oacute;o le toca hacerse cargo de Fraga, que fue el presidente fundador de Alianza Popular (AP). &iquest;Y Santiago Abascal? &iquest;Sustituir&iacute;a a Manuel Fraga, que al fin y al cabo fue ministro de Franco, o le tocar&iacute;a Blas Pi&ntilde;ar? Adolfo Su&aacute;rez, por tanto, sobrevive en nuestro juego, pero no hay ning&uacute;n l&iacute;der del presente que pueda ponerse en su lugar.
    </p><p class="article-text">
        Que en la derecha sea m&aacute;s dif&iacute;cil llevar a cabo el experimento mental resulta revelador. Como ha se&ntilde;alado Robert Fishman en su libro &lsquo;Pr&aacute;ctica democr&aacute;tica e inclusi&oacute;n&rsquo; (2021), supone un gran cambio en la democracia espa&ntilde;ola que el partido centrista de Su&aacute;rez, la Uni&oacute;n de Centro Democr&aacute;tico (UCD), el partido que domin&oacute; la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en el periodo crucial que va de 1977 a 1982, y en el que encontraron cobijo las &eacute;lites reformistas del r&eacute;gimen franquista y algunos democristianos y socialdem&oacute;cratas, colapsara en las elecciones de 1982 y fuera reemplazado por AP, un partido m&aacute;s a la derecha y con una mayor conexi&oacute;n con el franquismo. Ni AP, ni despu&eacute;s el PP, han tenido nunca la apertura de miras y la flexibilidad pol&iacute;tica de la UCD de Adolfo Su&aacute;rez. 
    </p><p class="article-text">
        Prosigamos con nuestro experimento. Supongamos ahora que no solo viajan en el tiempo los l&iacute;deres, viajan tambi&eacute;n sus apoyos sociales y electorales. Es decir, la AP de entonces, en lugar del 8,2% de las elecciones 1977, obtiene el 33,1% del PP en las elecciones de 2023. Fuerza Nueva, que sac&oacute; el 0,4%, tiene el 12,4% de Vox en 2023, una diferencia enorme. En la izquierda, sin embargo, las cosas vuelven a ser muy parecidas: el PSOE consigui&oacute; el 29,3% en 1977 y el 33,1% en 2023; por su parte, el PCE logr&oacute; un 9,3% en 1977 y Sumar un 12,3% en 2023. La pregunta, entonces, es: vaciado el centro, &iquest;c&oacute;mo se habr&iacute;a desarrollado la Transici&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es dudoso que sin un partido de centro y con una derecha tan fuerte, se hubiera producido la legalizaci&oacute;n del Partido Comunista. Pero sin el PCE, las elecciones de 1977 no habr&iacute;an tenido un nivel aceptable de legitimidad democr&aacute;tica. Recordemos lo que dijo Manuel Fraga ante la decisi&oacute;n de Su&aacute;rez de permitir que el PCE se presentara a las elecciones:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece un grave error pol&iacute;tico y una farsa jur&iacute;dica. (&hellip;) Bastantes problemas tiene la reforma pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a para a&ntilde;adirle innecesariamente la legalizaci&oacute;n del partido m&aacute;s antidemocr&aacute;tico, y que se presenta con las mismas figuras de 1936. El &uacute;nico pa&iacute;s de Europa en que el comunismo ha sido derrotado es Espa&ntilde;a; ahora se le entrega la legalidad, sin contrapartida. El tema jur&iacute;dico, es a&uacute;n m&aacute;s grave. Puede afirmarse que la legalizaci&oacute;n del Partido Comunista es un verdadero golpe de Estado que ha transformado la reforma en ruptura, y que ha quebrado a la vez la legalidad y la legitimidad. (&hellip;) Cualquiera puede sacar las conclusiones: (&hellip;) un error pol&iacute;tico de volumen hist&oacute;rico, revestido de las m&aacute;s graves transgresiones jur&iacute;dicas. Eso s&iacute;, a los brindis con champ&aacute;n se sumar&aacute; hoy un alto consumo de vodka en la Pascua rusa.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, los grandes consensos de la Transici&oacute;n (la Ley de Amnist&iacute;a, los Pactos de la Moncloa, la Constituci&oacute;n de 1978 y la construcci&oacute;n del Estado auton&oacute;mico) salieron adelante porque UCD dominaba el espacio pol&iacute;tico frente a Alianza Popular. El de Fraga fue el &uacute;nico partido que se abstuvo en la votaci&oacute;n de la ley de amnist&iacute;a, que no vot&oacute; la parte pol&iacute;tica de los Pactos de la Moncloa, y la mitad de su grupo parlamentario no quiso votar a favor de la Constituci&oacute;n por considerar que la distinci&oacute;n entre regiones y nacionalidades no pod&iacute;a sino desembocar en una Espa&ntilde;a plurinacional o, lo que era a&uacute;n peor, en una Espa&ntilde;a rota. Si AP y Fuerza Nueva hubieran tenido m&aacute;s del 40% del voto (como sucedi&oacute; en 2023), los consensos de la Transici&oacute;n es probable que no hubieran ocurrido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, si el PSOE de Pedro S&aacute;nchez hubiera exigido en la Transici&oacute;n una Ley de memoria democr&aacute;tica, en vez de aceptar el &ldquo;pacto de silencio&rdquo; en el que particip&oacute; el PSOE de Felipe Gonz&aacute;lez, parece l&oacute;gico suponer que se habr&iacute;a roto el entendimiento con Su&aacute;rez y el proceso constituyente podr&iacute;a haber quebrado.
    </p><p class="article-text">
        En suma, lo que el experimento nos ense&ntilde;a es que, de haberse trasplantado las din&aacute;micas actuales a la etapa de la Transici&oacute;n, esta, tal como la conocemos, no habr&iacute;a sido posible. No lo digo con nostalgia, sino como una simple constataci&oacute;n que nos sirve para visualizar las grandes diferencias entre la pol&iacute;tica de entonces y la de ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la de nuestro tiempo tenga un exceso de intransigencia, ser&iacute;a injusto tratar a todas las fuerzas pol&iacute;ticas por igual. Es sobre todo la derecha la que se ha alejado peligrosamente del esp&iacute;ritu de inclusi&oacute;n e integraci&oacute;n que dio su sello caracter&iacute;stico a los consensos posteriores a las elecciones de 1977. Esto es especialmente visible en la cuesti&oacute;n nacional. Durante la Transici&oacute;n, la UCD admiti&oacute; la singularidad de Catalu&ntilde;a, Pa&iacute;s Vasco y Galicia, definidas como nacionalidades en la Constituci&oacute;n. Su&aacute;rez, adem&aacute;s, reconoci&oacute; la legitimidad republicana del president Tarradellas. Y fue la misma UCD la que acept&oacute; llevar a cabo una negociaci&oacute;n con la rama pol&iacute;tico-militar de ETA (ETApm), ofreciendo medidas de gracia a sus miembros, incluso a algunos con delitos de sangre. Todo aquello se hizo en beneficio de la integraci&oacute;n de los nacionalismos en la naciente democracia espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las derechas actuales se encuentran en las ant&iacute;podas del esp&iacute;ritu integrador que imper&oacute; en la Transici&oacute;n. Su actitud hacia las fuerzas nacionalistas es claramente excluyente. Considera que son fuerzas antidemocr&aacute;ticas. El PP las considera &ldquo;supremacistas&rdquo; y Vox aboga abiertamente por su ilegalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Invirtiendo los t&eacute;rminos del experimento mental con el que se inici&oacute; este texto, creo que hay motivos para suponer que, si en 2017 hubiera gobernado la UCD de Su&aacute;rez en lugar del PP de Rajoy, la crisis catalana se habr&iacute;a evitado mediante negociaciones pol&iacute;ticas entre las partes. Pero en 2017 el esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n se hab&iacute;a evaporado, casi del todo, en buena parte de la derecha espa&ntilde;ola. La forma en la que se abord&oacute; la crisis catalana es quiz&aacute; la mejor demostraci&oacute;n de que el legado inclusivo de la Transici&oacute;n ha ido disolvi&eacute;ndose con el paso del tiempo, especialmente en el lado derecho del espectro pol&iacute;tico. No quiero decir con ello que la izquierda no haya incurrido en algunos momentos en iniciativas y actitudes excluyentes, pero el hecho mismo de que el PSOE encabece una coalici&oacute;n con Sumar apoyada parlamentariamente por los partidos nacionalistas revela que el principio de inclusi&oacute;n pol&iacute;tica y la voluntad de llegar a acuerdos integradores se encuentra algo m&aacute;s desarrollado en este bloque. De eso iba la Transici&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Sánchez-Cuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hoy-transicion-no-seria-posible_129_12769745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Nov 2025 21:05:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a077f8c9-cb48-4bc0-9138-8733b2fe8689_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="134335" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a077f8c9-cb48-4bc0-9138-8733b2fe8689_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="134335" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hoy la Transición no sería posible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a077f8c9-cb48-4bc0-9138-8733b2fe8689_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con la Transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/vueltas-transicion_1_4967545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28c520e5-c368-4c77-9802-f4a339bb2fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A vueltas con la Transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El papel del consenso se ha exagerado: el tránsito de la dictadura a la democracia se hizo sin la oposición</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Texto publicado en <a href="http://www.eldiario.es/redaccion/fin-Espana-Transicion_6_114848517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">'El fin de la Espa&ntilde;a de la Transici&oacute;n'</a>, el n&uacute;mero 1 de la revista 'Cuadernos' de eldiario.es. El n&uacute;mero 5, <a href="http://www.eldiario.es/redaccion/eldiarioes-pasando-Iglesia-propaganda-renovacion_6_239786026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">'Qu&eacute; est&aacute; pasando en la Iglesia'</a>, ya est&aacute; a la venta: aqu&iacute; tienes la <a href="http://www.eldiario.es/cuadernos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>lista de librer&iacute;as y quioscos</strong></a> en los que puedes encontrar la revista</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Con motivo de los problemas pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos que est&aacute; atravesando Espa&ntilde;a, vuelve a hablarse con insistencia de Transici&oacute;n; de la primera, la de 1977, para atribuirle algunos de los pecados originales que est&aacute;n en la base de nuestro sistema, pero tambi&eacute;n de una fantasmal segunda que tendr&iacute;a que producirse en alg&uacute;n momento para poner al d&iacute;a el entramado institucional y econ&oacute;mico del pa&iacute;s. De la &ldquo;segunda transici&oacute;n&rdquo; ya escribi&oacute; Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar en un lamentable libro propagand&iacute;stico publicado en 1994, cuando estaba a las puertas del poder. Resulta dif&iacute;cil entender que con ese antecedente se retome ahora la expresi&oacute;n. En general, cuando se habla de transici&oacute;n pol&iacute;tica se hace para referirse a un cambio de r&eacute;gimen. No creo, sin embargo, que quienes propugnan la segunda transici&oacute;n est&eacute;n pensando en un r&eacute;gimen no democr&aacute;tico. M&aacute;s bien, al usar el t&eacute;rmino &ldquo;Transici&oacute;n&rdquo; parece que se quiere indicar que algunas tareas quedaron pendientes o mal resueltas en los albores de nuestra democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que la Transici&oacute;n no fue como la han contado muchos de sus protagonistas y apologetas, pero, a mi juicio, tampoco es la causa de nuestros males actuales. En la versi&oacute;n can&oacute;nica, la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola se presenta como un modelo a seguir, pues constituye un caso de democratizaci&oacute;n exitosa, sin derramamiento de sangre y caracterizado por grandes acuerdos entre las fuerzas pol&iacute;ticas. Vale la pena repasar hasta qu&eacute; punto fue as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Transici&oacute;n espa&ntilde;ola fue exitosa, desde luego, pues la democracia ha sobrevivido sin quiebro hasta el d&iacute;a de hoy. Pero lo mismo puede decirse de la transici&oacute;n portuguesa, de la polaca o de la coreana. &iquest;Qu&eacute; tuvo entonces de especial la espa&ntilde;ola? M&aacute;s bien poco. Si analizamos los pa&iacute;ses que han pasado de dictadura a democracia en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, Espa&ntilde;a ten&iacute;a condiciones m&aacute;s favorables que la mayor&iacute;a. Dado su nivel de desarrollo econ&oacute;mico, la probabilidad de que Espa&ntilde;a acabara siendo una democracia a mediados de los a&ntilde;os 70 era del 85%. En Portugal, en cambio, dicha probabilidad era mucho m&aacute;s baja, del 57%. El verdadero &eacute;xito fue el portugu&eacute;s, no el espa&ntilde;ol: el pa&iacute;s luso consigui&oacute; democratizarse en condiciones mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles que las nuestras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Fue pac&iacute;fica nuestra Transici&oacute;n? Depende de cu&aacute;l sea el punto de comparaci&oacute;n. Si volvemos la vista atr&aacute;s, a la Guerra Civil, es evidente que tras la muerte de Franco no hubo una nueva confrontaci&oacute;n b&eacute;lica entre espa&ntilde;oles. Aunque entonces los actores pol&iacute;ticos no pod&iacute;an saberlo y ten&iacute;an un gran temor de que pudiera repetirse un enfrentamiento civil, nosotros s&iacute; sabemos hoy que la probabilidad de que hubiera habido una Guerra Civil en nuestro pa&iacute;s en los a&ntilde;os setenta era cercana a cero: cuando los pa&iacute;ses alcanzan un cierto nivel de desarrollo, las guerras civiles no se producen. Si el punto de comparaci&oacute;n no son los a&ntilde;os treinta del siglo XX, sino otras experiencias de democratizaci&oacute;n en pa&iacute;ses europeos, entonces no queda m&aacute;s remedio que reconocer que los niveles de violencia pol&iacute;tica y represi&oacute;n estatal que acompa&ntilde;aron a la transici&oacute;n fueron muy elevados. Entre la muerte de Franco y el primer episodio de alternancia democr&aacute;tica en el poder en octubre de 1982, en Espa&ntilde;a perdieron la vida m&aacute;s de 700 personas como consecuencia de la actividad de grupos armados y de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, creo que se ha exagerado enormemente el papel del consenso y de los grandes acuerdos entre las &eacute;lites pol&iacute;ticas en el desarrollo de nuestra transici&oacute;n. En sentido estricto, el tr&aacute;nsito de la dictadura a la democracia, es decir, el periodo que va de la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975 a las elecciones generales del 15 de junio de 1977, se hizo sin concurso de las fuerzas opositoras. Estas lanzaron un fuerte desaf&iacute;o al r&eacute;gimen en la calle y en la f&aacute;brica en los primeros meses de 1976, tratando de conseguir una transici&oacute;n mediante ruptura. En algunos lugares, como Getafe, Sabadell o Vitoria, la estrategia rupturista tuvo gran seguimiento popular, produci&eacute;ndose situaciones casi insurreccionales y de vac&iacute;o de poder del Estado. Sin embargo, en el resto del territorio, los partidos de izquierdas no tuvieron fuerza suficiente para provocar la ca&iacute;da del r&eacute;gimen y la instauraci&oacute;n de un Gobierno provisional que convocara elecciones constituyentes. Por un lado, el Estado era bastante fuerte (mucho m&aacute;s que en Portugal, por ejemplo) y pod&iacute;a dominar las huelgas y manifestaciones. Por otro, las encuestas de la &eacute;poca indican que no m&aacute;s de un cuarto de la poblaci&oacute;n apoyaba la v&iacute;a de la ruptura. Hacia la primavera de 1976, los franquistas ya estaban convencidos de que pod&iacute;an controlar el cambio pol&iacute;tico. Este se har&iacute;a desde dentro del r&eacute;gimen, mediante los procedimientos de reforma del sistema constitucional franquista, sin negociar con los l&iacute;deres de la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que si la oposici&oacute;n no hubiera presionado, las &eacute;lites franquistas no se habr&iacute;an movido, pero dicha presi&oacute;n no fue suficiente para impedir que la Transici&oacute;n se llevara a cabo desde el r&eacute;gimen. El principio rector fue el del continuismo jur&iacute;dico (&ldquo;de la ley a la ley&rdquo;). De ah&iacute; que la democracia llegara como consecuencia de la aprobaci&oacute;n de la octava Ley Fundamental del franquismo, la Ley para la reforma pol&iacute;tica, el 18 de noviembre de 1976. La democracia naci&oacute;, as&iacute; pues, mediante un suicidio institucional del r&eacute;gimen (el famoso harakiri de las Cortes).
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones de 1977 fueron una sorpresa para los partidos derechistas de Adolfo Su&aacute;rez (UCD) y Manuel Fraga (AP). La suma de votos de las fuerzas de izquierda alcanz&oacute; el 50%. Con una sociedad tan dividida, las nuevas &eacute;lites parlamentarias llegaron a amplios acuerdos en torno a tres grandes cuestiones: la Ley de amnist&iacute;a, las reformas econ&oacute;micas (Pactos de la Moncloa) y la elaboraci&oacute;n de la Constituci&oacute;n. Hubo, pues, consenso pol&iacute;tico, pero s&oacute;lo despu&eacute;s de las primeras elecciones democr&aacute;ticas, cuando se descubri&oacute; que la correlaci&oacute;n de fuerzas entre la izquierda y la derecha era m&aacute;s equilibrada de lo que se hab&iacute;a supuesto inicialmente.
    </p><p class="article-text">
        El continuismo jur&iacute;dico de la Transici&oacute;n (&ldquo;de la ley a la ley&rdquo;) tuvo aspectos positivos y negativos. Por ejemplo, hizo posible que buena parte de las &eacute;lites franquistas se integraran en el nuevo sistema democr&aacute;tico. Gracias a esta oportunidad generosa de integraci&oacute;n, pudo aprobarse una Constituci&oacute;n en la que se han sentido recogidos la gran mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles, tanto de izquierdas como de derechas. Entre los aspectos negativos, no hubo la necesaria renovaci&oacute;n democr&aacute;tica en el sistema judicial, en los aparatos policiales y, quiz&aacute;, tampoco en el poder econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Estoy convencido de que es necesario estudiar m&aacute;s a fondo el periodo de la Transici&oacute;n, desde una mirada algo m&aacute;s cr&iacute;tica de la que ha sido dominante. As&iacute;, seguimos sin tener suficiente informaci&oacute;n sobre la supervivencia de las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas del franquismo en el periodo democr&aacute;tico y las consecuencias que ello ha podido tener en nuestro pa&iacute;s. Ahora bien, de aqu&iacute; no se sigue que los males que aquejan a nuestra actual democracia tengan que ver con nuestro proceso de transici&oacute;n. Los problemas de la &ldquo;partitocracia&rdquo; y la corrupci&oacute;n existen en muchos pa&iacute;ses con historias pol&iacute;ticas muy distintas a la nuestra, empezando por Italia. Y los terribles problemas econ&oacute;micos que est&aacute; sufriendo el pa&iacute;s, sobre todo las clases m&aacute;s desfavorecidas, tienen que ver fundamentalmente con la especulaci&oacute;n inmobiliaria, el dise&ntilde;o defectuoso del &aacute;rea euro, la presi&oacute;n de Alemania, el poder de la banca y la debilidad del tejido productivo espa&ntilde;ol, no con lo que se acord&oacute; en la Transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; haya llegado el momento de emprender reformas institucionales y econ&oacute;micas profundas, pero dejemos la Transici&oacute;n en paz.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=eldiarioes-21&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;asins=B00ICK7DAK&amp;ref=qf_sp_asin_til&amp;fc1=000000&amp;IS2=1&amp;lt1=_blank&amp;m=amazon&amp;lc1=0F56AB&amp;bc1=FFFFFF&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr" _mce_src="http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=eldiarioes-21&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;asins=B00ICK7DAK&amp;ref=qf_sp_asin_til&amp;fc1=000000&amp;IS2=1&amp;lt1=_blank&amp;m=amazon&amp;lc1=0F56AB&amp;bc1=FFFFFF&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr" style="width: 120px; height: 240px;" _mce_style="width: 120px; height: 240px;" marginwidth="0" marginheight="0" frameborder="0" scrolling="no"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=eldiarioes-21&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;asins=B00DRC3QIQ&amp;ref=qf_sp_asin_til&amp;fc1=000000&amp;IS2=1&amp;lt1=_blank&amp;m=amazon&amp;lc1=0F56AB&amp;bc1=FFFFFF&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr" _mce_src="http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=eldiarioes-21&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;asins=B00DRC3QIQ&amp;ref=qf_sp_asin_til&amp;fc1=000000&amp;IS2=1&amp;lt1=_blank&amp;m=amazon&amp;lc1=0F56AB&amp;bc1=FFFFFF&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr" style="width: 120px; height: 240px;" _mce_style="width: 120px; height: 240px;" marginwidth="0" marginheight="0" frameborder="0" scrolling="no"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=eldiarioes-21&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;asins=B00CPSRZ80&amp;ref=qf_sp_asin_til&amp;fc1=000000&amp;IS2=1&amp;lt1=_blank&amp;m=amazon&amp;lc1=0F56AB&amp;bc1=FFFFFF&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr" _mce_src="http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=eldiarioes-21&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;asins=B00CPSRZ80&amp;ref=qf_sp_asin_til&amp;fc1=000000&amp;IS2=1&amp;lt1=_blank&amp;m=amazon&amp;lc1=0F56AB&amp;bc1=FFFFFF&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr" style="width: 120px; height: 240px;" _mce_style="width: 120px; height: 240px;" marginwidth="0" marginheight="0" frameborder="0" scrolling="no"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=eldiarioes-21&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;asins=B00GANW2FM&amp;ref=qf_sp_asin_til&amp;fc1=000000&amp;IS2=1&amp;lt1=_blank&amp;m=amazon&amp;lc1=0F56AB&amp;bc1=FFFFFF&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr" _mce_src="http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=eldiarioes-21&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;asins=B00GANW2FM&amp;ref=qf_sp_asin_til&amp;fc1=000000&amp;IS2=1&amp;lt1=_blank&amp;m=amazon&amp;lc1=0F56AB&amp;bc1=FFFFFF&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr" style="width: 120px; height: 240px;" _mce_style="width: 120px; height: 240px;" marginwidth="0" marginheight="0" frameborder="0" scrolling="no"></iframe>
    </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                                        <div class="gif__wrapper gif__wrapper--halign">
                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e94fea30-2425-44ae-9ea5-5faae9803014_16-9-aspect-ratio_default_0.gif"
                    alt=""
                >
            </div>

            </picture>

            
            
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Sánchez-Cuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/vueltas-transicion_1_4967545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Mar 2014 11:18:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28c520e5-c368-4c77-9802-f4a339bb2fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11427855" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28c520e5-c368-4c77-9802-f4a339bb2fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11427855" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A vueltas con la Transición]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28c520e5-c368-4c77-9802-f4a339bb2fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Adolfo Suárez,Transición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se puede apoyar un referéndum de secesión sin ser independentista?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/puede-apoyar-referendum-secesion-independentista_132_5434685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay un error muy extendido en el debate p&uacute;blico sobre la demanda de secesi&oacute;n por parte de importantes partidos pol&iacute;ticos y asociaciones civiles de Catalu&ntilde;a. En esencia, el error consiste en confundir los deseos de las partes con los procedimientos que deben seguirse para resolver civilizadamente el conflicto, desde par&aacute;metros democr&aacute;ticos. Esa confusi&oacute;n resulta evidente: quienes abogan por el refer&eacute;ndum lo hacen porque est&aacute;n a favor de la independencia; creen que una consulta es el mejor instrumento para conseguir sus objetivos. En cambio, quienes rechazan el refer&eacute;ndum rechazan tambi&eacute;n la independencia; piensan que si no hay  refer&eacute;ndum, la demanda de separaci&oacute;n no podr&aacute; prosperar. En ambos casos, las razones para promover o evitar el refer&eacute;ndum son razones interesadas, derivadas de las preferencias y proyectos pol&iacute;ticos que cada parte abraza.
    </p><p class="article-text">
        Lo l&oacute;gico, sin embargo, es dar un paso atr&aacute;s y contemplar el conflicto desde un punto de vista &ldquo;apartidista&rdquo;, fij&aacute;ndonos solamente en lo que hay en juego desde un punto de vista democr&aacute;tico. Si cambiamos el plano de an&aacute;lisis y nos situamos en el terreno de los principios democr&aacute;ticos, lo que nos encontramos es una demanda que parece gozar de un amplio apoyo ciudadano en Catalu&ntilde;a, aunque no podemos estar seguros, a partir de la asistencia a manifestaciones y de las proclamas de ciertos partidos, de cu&aacute;n grande es dicho apoyo. Sabemos que un asunto como la independencia despierta pasiones pol&iacute;ticas y genera polarizaci&oacute;n en la sociedad. Y, adem&aacute;s, no se trata de un asunto que pueda ventilarse &uacute;nicamente en Catalu&ntilde;a, pues tiene consecuencias de todo orden para el resto de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Ante una situaci&oacute;n tan compleja, lo razonable, atendiendo &uacute;nicamente a consideraciones democr&aacute;ticas, es que el pueblo catal&aacute;n se pronuncie en un sentido o en otro. Una demanda de secesi&oacute;n es un asunto muy grave y, si se lleva a la pr&aacute;ctica, se trata de un proceso de amputaci&oacute;n irreversible del Estado original. Una decisi&oacute;n tan trascendente no puede tomarse simplemente mediante negociaciones entre los representantes. Es preciso que el pueblo se defina en torno a una pregunta clara, consensuada y sin trampa.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, los refer&eacute;ndums no son la soluci&oacute;n perfecta y en mi libro <a href="http://www.katzeditores.com/fichaLibro.asp?IDL=114" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s democracia, menos liberalismo</a> (Katz, 2010) he  examinado muchas de las objeciones que habitualmente se plantean. No obstante, una vez examinadas las cr&iacute;ticas, creo que el refer&eacute;ndum sigue siendo la soluci&oacute;n menos mala desde el punto de vista democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El resultado del refer&eacute;ndum no cierra la cuesti&oacute;n de la independencia. Si gana el no, la demanda debe quedar hibernada un tiempo considerable. Si gana el s&iacute;, es necesario iniciar negociaciones al m&aacute;s alto nivel entre fuerzas pol&iacute;ticas catalanas y espa&ntilde;olas para gestionar en qu&eacute; condiciones y con qu&eacute; garant&iacute;as se puede llevar a cabo la separaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las razones que presento aqu&iacute; sobre el refer&eacute;ndum no tienen nada que ver con mis preferencias personales sobre si deseo que Catalu&ntilde;a permanezca en Espa&ntilde;a o se constituya en un Estado nuevo. Son muy distintas, por tanto, de las razones a favor del mismo que suelen ofrecer los independentistas, as&iacute; como de las razones de quienes se oponen al refer&eacute;ndum simplemente porque se oponen a que Catalu&ntilde;a se marche.
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, los socialistas catalanes podr&iacute;an encontrar una posici&oacute;n propia defendiendo un refer&eacute;ndum por razones no nacionalistas, sino democr&aacute;ticas. Entre los partidos nacionalistas catalanistas (CiU y ERC) y el partido nacionalista espa&ntilde;ol (PP), el PSC podr&iacute;a defender una posici&oacute;n democr&aacute;ticamente impecable, seg&uacute;n la cual el refer&eacute;ndum es preciso para encauzar y procesar una demanda pol&iacute;tica que, en el momento actual, goza de un apoyo popular considerable.
    </p><p class="article-text">
        Por descontado, un partido catal&aacute;n como el PSC no podr&iacute;a quedarse en una posici&oacute;n puramente procedimental. Si llegara a convocarse el refer&eacute;ndum, tendr&iacute;a que tomar una posici&oacute;n al respecto. Curiosamente, si su apoyo al refer&eacute;ndum no tiene otro fundamento que el democr&aacute;tico, podr&iacute;a plantear una postura condicional, seg&uacute;n la cual el voto final depender&iacute;a de la respuesta que diese el Gobierno espa&ntilde;ol.  En caso de que el Gobierno estuviera dispuesto a abrir una reforma constitucional profunda, en la l&iacute;nea federal, podr&iacute;a recomendar el voto en contra en el refer&eacute;ndum; pero si el Gobierno se refugiara en la Constituci&oacute;n de 1978 para no moverse, podr&iacute;a dar su voto a favor de la secesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No hay nada incoherente en promover un refer&eacute;ndum por razones democr&aacute;ticas y decidir la postura en dicho refer&eacute;ndum en funci&oacute;n de si el Gobierno se hace eco de las demandas de buena parte de Catalu&ntilde;a y acepta negociar sobre ellas o si se cierra en banda. Al rev&eacute;s, creo que, en estos momentos, es la &uacute;nica posici&oacute;n razonable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Sánchez-Cuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/puede-apoyar-referendum-secesion-independentista_132_5434685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Oct 2012 07:08:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Se puede apoyar un referéndum de secesión sin ser independentista?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional,Referéndum,Independencia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
