<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Óscar de Julián]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/oscar_de_julian/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Óscar de Julián]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510154/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Suiker, el desastre imparable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/suiker-desastre-imparable_132_5550824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Sencilla pero contundente comedia negra, puro humor visual, que arrasó en todos los festivales del mundo en la pasada temporada.</p></div><p class="article-text">
        Cuando el espectador vea *Suiker* a continuaci&oacute;n, seguro que disfrutar&aacute;. Pero menos, mucho menos que si lo viera ante un gran auditorio. Fue una de las sensaciones del a&ntilde;o anterior en todo festival en que se programaba, y ahora, por fin, puede verse por la red.
    </p><p class="article-text">
        Es un corto de lo m&aacute;s sencillito, o al menos eso es lo que aparenta. Se suele catalogar como una comedia negra, y sin embargo es dif&iacute;cil imaginarse algo tan blanco y tan alegre. Y aunque su aspecto rebosa correcci&oacute;n y pulcritud centroeuropeas, acaba emergiendo un esp&iacute;ritu de lo m&aacute;s gamberro. V&eacute;ase esta imagen de un forense, que descubre un extra&ntilde;o elemento en la boca de un cad&aacute;ver, y que desencadena toda la historia. 
    </p><p class="article-text">
        El lector no puede ni imaginarse la cantidad de cortometrajes que pretenden llamarse comedias y que se hacen al cabo del a&ntilde;o, y los poqu&iacute;simos, pero poqu&iacute;simos, que finalmente logran hacer gracia. Si en los festivales de cine suele haber pocas comedias no es porque los seleccionadores sean unos aburridos (bueno, a veces s&iacute;), sino porque, simplemente, no hay. Cuando aparece una buena comedia es como un soplo de aire fresco. Y eso es lo que ocurre con *Suiker*. A modo de aperitivo, veamos el trailer:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://player.vimeo.com/video/31090154?title=0&amp;byline=0&amp;portrait=0&amp;color=ffffff" _mce_src="http://player.vimeo.com/video/31090154?title=0&amp;byline=0&amp;portrait=0&amp;color=ffffff" frameborder="0" height="281" width="500"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El planteamiento es ingenioso, pero terriblemente arriesgado. Pod&iacute;a haber dado pie a una colecci&oacute;n de bromas chabacanas sin pu&ntilde;etera gracia. Una vez m&aacute;s, no hay historias vulgares, hay tratamientos vulgares. Y en ese sentido, el corto sortea esos peligros cuarteleros gracias a una serie de opciones est&eacute;ticas que le dan carta de nobleza. Hablamos de:
    </p><p class="article-text">
        Una perfecta coreograf&iacute;a del gag visual. Con toda probabilidad, el equipo del corto llev&oacute; a cabo innumerables ensayos para que todos los movimientos de los personajes funcionasen a las mil maravillas: la mejor manera de que la chica se cayese, la posici&oacute;n m&aacute;s adecuada cuando ya est&aacute; muerta, la manera de subir y bajar el camis&oacute;n...
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, perm&iacute;tannos una peque&ntilde;a digresi&oacute;n: Buster Keaton dec&iacute;a que, en un gag, debe verse al c&oacute;mico de cuerpo entero, pues de lo contrario el espectador pensar&aacute; que hay truco. Hoy en d&iacute;a, el gag ya no se hace as&iacute;, pero siempre es de agradecer que tenga el menor montaje posible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb76f6ec-395a-4570-8acd-5f4310ebb2fb_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb76f6ec-395a-4570-8acd-5f4310ebb2fb_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb76f6ec-395a-4570-8acd-5f4310ebb2fb_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb76f6ec-395a-4570-8acd-5f4310ebb2fb_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb76f6ec-395a-4570-8acd-5f4310ebb2fb_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb76f6ec-395a-4570-8acd-5f4310ebb2fb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bb76f6ec-395a-4570-8acd-5f4310ebb2fb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Y aunque aqu&iacute; hay situaciones apoyadas en los cambios de plano (sobre todo la del camis&oacute;n), en todo momento da la sensaci&oacute;n de que el n&uacute;mero de planos es el preciso, ni uno m&aacute;s ni uno menos, e incluso hay gags que suceden casi en un solo plano, como ese, soberbio, en el que el chico le cubre el pez&oacute;n a la chica (aunque m&aacute;s bien parece que busca una excusa inconsciente para toc&aacute;rselo), se apaga bruscamente la luz y el chico se asusta y, al encenderse la luz, la marca de su mano ensangrentada ha quedado estampada en el camis&oacute;n de manera ciertamente comprometedora.
    </p><p class="article-text">
        Si quieres ver el corto y leer el resto del art&iacute;culo, accede a nuestra revista <a href="http://cortosfera.es/cortometrajes/videoteca/ficha/3/#continua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cortosfera.es</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar de Julián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/suiker-desastre-imparable_132_5550824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jan 2013 12:55:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Suiker, el desastre imparable]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El curioso caso de Jean-Gabriel Périot (II)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/curioso-caso-jean-gabriel-periot-ii_132_5560548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta segunda parte, una obra extraordinaria.</p><p class="subtitle">Aunque ella haya sido una criminal...</p><p class="subtitle">, visión novedosa y revulsiva en torno a un hecho histórico: la Liberación de París en 1944, después de la ocupación nazi. Y por una vez, los nazis no son los malos.</p></div><p class="article-text">
        &#65279;Definitivamente, las obras m&aacute;s rotundas de P&eacute;riot son dos cortometrajes que giran en torno a hechos hist&oacute;ricos del pasado siglo. Hechos espantosos o conmovedores, pero en cualquier caso llenos de matices, y con una elaboraci&oacute;n formal decididamente portentosa.
    </p><p class="article-text">
        El primero de ellos ofrece una mirada ins&oacute;lita sobre el, en principio, glorioso d&iacute;a de la Liberaci&oacute;n de Par&iacute;s en agosto de 1944, tras a&ntilde;os de ocupaci&oacute;n por parte de los nazis: <em>E&ucirc;t-elle &eacute;t&eacute; criminelle...</em>, o sea, <em>Aunque ella haya sido una criminal...</em> Pero, antes de empezar a hablar, ve&aacute;moslo:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://player.vimeo.com/video/11712366" _mce_src="http://player.vimeo.com/video/11712366" frameborder="0" height="403" width="643"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="http://vimeo.com/11712366" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">E&ucirc;t-elle &eacute;t&eacute; criminelle... / Even If She Had Been A Criminal... (2006)</a> from <a href="http://vimeo.com/jgperiot" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Gabriel P&eacute;riot</a> on <a href="http://vimeo.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vimeo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una primera parte que recorre a velocidad de v&eacute;rtigo la historia de Par&iacute;s durante la Segunda Guerra Mundial, llegamos al d&iacute;a de la Liberaci&oacute;n, que siempre nos hab&iacute;a sido presentada como una jornada memorable para el triunfo de la libertad y la democracia. Pero P&eacute;riot, nada sospechoso de simpat&iacute;a hacia el nazismo, muestra su cara oscura: la prepotencia, la impunidad, la extrema agresividad de los vencedores hacia mujeres sospechosas de haber tenido trato con oficiales nazis.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes que recopila P&eacute;riot ofrecen una visi&oacute;n bastante terrible no de la Liberaci&oacute;n de Par&iacute;s, sino, una vez m&aacute;s, de la condici&oacute;n humana y su compulsi&oacute;n agresiva.
    </p><p class="article-text">
        Al humillar a estas mujeres, rasurarlas, abofetearlas y exponerlas al escarnio general, vienen a nuestra memoria las im&aacute;genes del trato inhumano de los jud&iacute;os por parte de los nazis. Con este acto brutal, los aliados demuestran que la barbarie no es patrimonio exclusivo del fascismo. En cuanto a los abanderados de la democracia se les da oportunidad, no dudan en reproducir los mismos comportamientos humillantes que emplearon sus verdugos nazis. Puede que no lleguen a los extremos a los que llegaron estos, pero lo que vemos no deja de inspirarnos repugnancia.
    </p><p class="article-text">
        Y. una vez m&aacute;s, hay que rese&ntilde;ar la fabulosa armon&iacute;a entre im&aacute;genes y m&uacute;sica, con un empleo simplemente ejemplar de los materiales de archivo y de la c&eacute;lebre <em>Marseillaise</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los materiales de archivo. No es la primera vez que se concentra la narraci&oacute;n de un hecho hist&oacute;rico que dura a&ntilde;os, o d&eacute;cadas, en un montaje vertiginoso de im&aacute;genes, pero nunca, o casi nunca, se ha realizado de manera tan brillante.
    </p><p class="article-text">
        Comenzando por la disposici&oacute;n de las im&aacute;genes: despu&eacute;s de un inicio que deja claro que la historia va a girar en torno a la grandeur francesa, <em>E&ucirc;t-elle...</em> equilibra a la perfecci&oacute;n los planos que muestran el ascenso nazi, el estallido de la guerra, batallas y bombardeos, el Desembarco de Normand&iacute;a y la Liberaci&oacute;n de Par&iacute;s, con un sentido del ritmo y de la progresi&oacute;n dram&aacute;tica que hace que parezca f&aacute;cil lo muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En la segunda parte, centrada en la Liberaci&oacute;n, aparece un sorprendente artilugio narrativo. P&eacute;riot muestra im&aacute;genes triunfales de la Liberaci&oacute;n, pero esas im&aacute;genes son s&oacute;lo fragmentos de la imagen completa. De este modo, P&eacute;riot da a entender que las im&aacute;genes triunfales s&oacute;lo son visiones parciales de un hecho hist&oacute;rico, la Liberaci&oacute;n, en las que &uacute;nicamente se muestra la parte m&aacute;s complaciente de la misma. Im&aacute;genes como la de un hombre de media barba que sonr&iacute;e al espectador, unos parisinos haciendo la V de la Victoria, o este se&ntilde;or tan jubiloso:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3de13724-4c2b-464f-8473-0bf2aefb3d60_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3de13724-4c2b-464f-8473-0bf2aefb3d60_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3de13724-4c2b-464f-8473-0bf2aefb3d60_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3de13724-4c2b-464f-8473-0bf2aefb3d60_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3de13724-4c2b-464f-8473-0bf2aefb3d60_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3de13724-4c2b-464f-8473-0bf2aefb3d60_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3de13724-4c2b-464f-8473-0bf2aefb3d60_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        De repente, la s&uacute;bita aparici&oacute;n de una mujer con el cr&aacute;neo rasurado, abofeteada con sa&ntilde;a para gran satisfacci&oacute;n de la multitud, resulta estremecedora. Y a partir de ah&iacute;, P&eacute;riot muestra las im&aacute;genes completas: el hombre de media barba sonr&iacute;e junto a una mujer a la que est&aacute;n afeitando el pelo al cero, los parisinos que hacen la V de Victoria van detr&aacute;s de otra mujer que tiene la cruz gamada pintarrajeada en su frente... En cuanto a la imagen del se&ntilde;or jubiloso, recordemos el plano completo en que aparec&iacute;a...
    </p><p class="article-text">
        Para terminar de leer el art&iacute;culo, accede a nuestra revista <a href="http://cortosfera.es/cortometrajes/videoteca/ficha/8/#continua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cortosfera.es</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar de Julián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/curioso-caso-jean-gabriel-periot-ii_132_5560548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jan 2013 13:47:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El curioso caso de Jean-Gabriel Périot (II)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fantasías sexuales femeninas: Tram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/fantasias-sexuales-femeninas-tram_132_5554675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Fantasías más bien fálicas de la conductora de un tranvía, a lo largo de un trayecto lleno de hombres. Una obra obscena, divertida y juguetona de la célebre animadora checa Michaela Pavlátová.</p></div><p class="article-text">
        Cuenta la leyenda que, en la &eacute;poca dorada del cine de animaci&oacute;n infantil, algunos dibujantes cl&aacute;sicos aprovechaban las horas muertas para perpetrar versiones pornogr&aacute;ficas, y nada pero nada candorosas, de sus personajes favoritos: Mickey, Pluto, Tom y Jerry, todos fornicando a lo loco con todos. Versiones que, c&oacute;mo no, nunca traspasaron los pasillos de los grandes estudios. Con alguna excepci&oacute;n, como el desopilante <a href="http://www.dailymotion.com/video/xdrgzr_eveready-harton-in-buried-treasure_fun#external" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Buried treasure</a> de finales de los 20, cuya paternidad no est&aacute; ni mucho menos reconocida por nadie.
    </p><p class="article-text">
        Es l&iacute;cito pensar que la misma reacci&oacute;n sanamente gamberra tuvo lugar en los estudios h&uacute;ngaros, checos o croatas, donde se hac&iacute;an esos entra&ntilde;ables cortos con marionetas que ilustraban cuentos populares, unidos para siempre a la nostalgia infantil de los mayores de 40. Con toda probabilidad, los animadores se montar&iacute;an camas redondas con Blancanieves, los enanitos y el pr&iacute;ncipe, y otros escarceos por el estilo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32cb26e6-cf21-41ff-90fc-78f4715e6b37_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32cb26e6-cf21-41ff-90fc-78f4715e6b37_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32cb26e6-cf21-41ff-90fc-78f4715e6b37_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32cb26e6-cf21-41ff-90fc-78f4715e6b37_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32cb26e6-cf21-41ff-90fc-78f4715e6b37_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32cb26e6-cf21-41ff-90fc-78f4715e6b37_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32cb26e6-cf21-41ff-90fc-78f4715e6b37_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Ese esp&iacute;ritu revoltoso, y al fin y al cabo bastante ingenuo, es el que aparece en la obra reciente de la estupenda animadora checa Michaela Pavl&aacute;tov&aacute; (nominada al Oscar por su <em>Reci, reci, reci</em>, un corto algo envejecido pero a&uacute;n lleno de encanto), y que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha dedicado a construir un universo propio de fantas&iacute;as sexuales femeninas, mostradas con todo lujo y delectaci&oacute;n. Y sin que nunca falte ese sentido del humor checo, siempre sorna y siempre ternura, que recuerda a cineastas paisanos como Jiri Menzel o Milos Forman.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima pieza de <a href="http://www.michaelapavlatova.com/show/#external" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michaela Pavl&aacute;tov&aacute;</a> es una peque&ntilde;a delicia producida en Francia llamada <em>Tram</em>, que comenz&oacute; su triunfal carrera ganando el Cristal de Annecy, es decir, el gran premio de cortometraje del Festival de Cine de Animaci&oacute;n m&aacute;s importante de Europa. En este sentido, tengo que decir que el premio me parece un poco exagerado. <em>Tram</em> me gusta, pienso que es un trabajo bastante agradable, pero en ning&uacute;n caso le otorgar&iacute;a el status de corto de animaci&oacute;n del a&ntilde;o. En cualquier caso, no tengo ninguna duda de que <em>Tram</em> merece verse, y perseguirse.
    </p><p class="article-text">
        <em>Tram</em> sucede en un d&iacute;a gris cualquiera de una ciudad gris cualquiera. La protagonista es una conductora de tranv&iacute;a de generosas tetas y m&aacute;s generosa fantas&iacute;a, que inicia su jornada. En el trayecto s&oacute;lo se suben hombres, todos ellos circunspectos, repetidos, leyendo el mismo peri&oacute;dico (en el mundo de Pavl&aacute;tov&aacute; no hay lugar para port&aacute;tiles ni smartphones). El caso es que, en mitad de la rutina laboral, la imaginaci&oacute;n sexual de la conductora se despierta y, finalmente, se dispara. De modo que todo se transforma: las palancas de cambio, los botones del veh&iacute;culo, la ranura para clickar los billetes... Algo que ya se adivina en el trailer:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://player.vimeo.com/video/41549996" _mce_src="http://player.vimeo.com/video/41549996" frameborder="0" height="361" width="643"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="http://vimeo.com/41549996" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TRAM TRAILER</a> from <a href="http://vimeo.com/user4592608" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sacrebleu Productions</a> on <a href="http://vimeo.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vimeo</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Tram</em> es un peque&ntilde;o concierto en corto que surge en la cabecita de la conductora. La repetici&oacute;n incesante de los mismos gestos mec&aacute;nicos de todos los d&iacute;as se convierte, poco a poco, en m&uacute;sica, y finalmente en sexo. La melod&iacute;a retozona, como de trenecito de juguete, va dejando paso a un simp&aacute;tico desfile de penes y vaginas en plena acci&oacute;n, siempre muy bien orquestado y perfectamente integrado con sabrosos gags visuales, hasta desembocar en una apoteosis de largas y erectas palancas de cambio y h&uacute;medas ranuras clickando sin tregua, al estruendo del gran final de <em>El carnaval de los animales</em> de Saint-S&auml;ens.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar el art&iacute;culo, accede a <a href="http://cortosfera.es/cortometrajes/criticas/ficha/1/#continua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cortosfera.es</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar de Julián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/fantasias-sexuales-femeninas-tram_132_5554675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jan 2013 15:54:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Fantasías sexuales femeninas: Tram]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El curioso caso de Jean-Gabriel Périot (I)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/curioso-caso-jean-gabriel-periot_132_5531210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Primera parte de este recorrido por la obra de un clásico moderno: Jean-Gabriel Périot. Comenzamos con</p><p class="subtitle">, o el fin del mundo al revés. Ideal para esta semana que supone el fin, esperemos que ahora sí, de las profecías apocalípticas.</p></div><p class="article-text">
        Menos es m&aacute;s. El gran cine tambi&eacute;n puede hacerse con un simple pu&ntilde;ado de recortes, fotos, materiales de archivo. Ah&iacute; est&aacute; <a href="http://cortosfera.es/cortometrajes/corto_del_mes/ficha/1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A story for the Modlins</a>. O una pieza soberbia que desgranaremos como se merece en pr&oacute;ximas entradas: <em>El pabell&oacute;n alem&aacute;n</em>.  
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto, el caso que nos ocupa, que no se centra en un cortometraje en particular, sino en la obra global del franc&eacute;s Jean-Gabriel P&eacute;riot. Uno de los cortometrajistas que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, m&aacute;s y mejor ha logrado despertar en los aficionados el sentimiento esencial de ver cine: la fascinaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3e8a31e-1440-42eb-93ff-cf7ef06d2943_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3e8a31e-1440-42eb-93ff-cf7ef06d2943_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3e8a31e-1440-42eb-93ff-cf7ef06d2943_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3e8a31e-1440-42eb-93ff-cf7ef06d2943_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3e8a31e-1440-42eb-93ff-cf7ef06d2943_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3e8a31e-1440-42eb-93ff-cf7ef06d2943_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3e8a31e-1440-42eb-93ff-cf7ef06d2943_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Afortunadamente, buena parte de la obra de P&eacute;riot puede verse por la red, concretamente toda su obra hasta 2010. Llegados a este punto, podemos hacer dos cosas. Una. Que el espectador navegue por su cuenta, sin indicaciones de ning&uacute;n tipo, por <a href="http://jgperiot.free.fr/#external" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la p&aacute;gina de P&eacute;riot</a>. Para ello, no tiene m&aacute;s que ir a pel&iacute;culas, cortometrajes, y hacer clic en cualquier t&iacute;tulo hasta 2010. Unos son mejores que otros, pero garantizamos que va a ser todo un descubrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Dos. Permitir que este modesto art&iacute;culo les inicie en el universo del franc&eacute;s, mostr&aacute;ndoles &uacute;nicamente tres de sus mejores trabajos, y a partir de ello ustedes deciden si siguen o no viajando. Si es as&iacute;, no perdamos m&aacute;s tiempo e intern&eacute;monos, sin m&aacute;s dilaci&oacute;n, en el cine intrigante de Jean-Gabriel P&eacute;riot. Esta semana, y para que el viaje sea ascendente, comenzamos con la obra menos soberbia de las tres.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Undo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Todos sabemos que el cortometraje es terreno propicio para los experimentos narrativos. Pues bien, hay muchos, pero muchos cortos que utilizan el siguiente artefacto: comenzar por el final de la historia y terminar por el principio, en la misma l&iacute;nea que, pongamos por caso,<em> The curious case of Benjamin Button (El curioso caso de Benjamin Button)</em> o <em>Memento</em>. Y, de todos estos cortos, algunos optan por un camino muy particular: el corto no s&oacute;lo est&aacute; narrado al rev&eacute;s, sino que <em>la imagen misma va al rev&eacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y en este &uacute;ltimo grupo, uno de los m&aacute;s logrados es<em> Undo</em>, o sea, <em>Deshacer</em>:<strong> </strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://player.vimeo.com/video/12180015?title=0&amp;byline=0&amp;portrait=0&amp;badge=0&amp;color=ffffff" _mce_src="http://player.vimeo.com/video/12180015?title=0&amp;byline=0&amp;portrait=0&amp;badge=0&amp;color=ffffff" frameborder="0" height="320" width="628"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En apariencia, todo en <em>Undo</em> es alentador. Las Torres Gemelas se reconstruyen solas, las bombas desexplotan, la polic&iacute;a desreprime, la gente desconsume, los animales sacrificados vuelven a pastar en los campos, y el hombre deja la tierra tal y como la encontr&oacute; desde el principio...
    </p><p class="article-text">
        Pero, en realidad, todo es inquietante. Porque el hecho de mostrarlo todo al rev&eacute;s no crea un sentimiento de esperanza, sino que deja al descubierto un proceso que ha llevado al planeta al borde del colapso, y cuyo motor, claramente destructivo, ha sido la naturaleza psic&oacute;tica de la condici&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Cuando vemos que un polic&iacute;a des-sacude a un manifestante, ese hecho no nos proporciona alivio, sino que remarca la brutalidad no ya del polic&iacute;a, sino del ser humano en toda su extensi&oacute;n. Cuando Ad&aacute;n y Eva son readmitidos en el Ed&eacute;n, no sentimos que hayamos recuperado el para&iacute;so perdido. Revivimos el momento en que lo perdimos para siempre.
    </p><p class="article-text">
        No se trata, pues, de decir al espectador &ldquo;qu&eacute; bonito ser&iacute;a que di&eacute;ramos marcha atr&aacute;s&rdquo;, sino que, al ver las cosas al rev&eacute;s, descubrimos que la ferocidad humana es fruto de una compulsi&oacute;n, de un proceso depredador imparable. De hecho, el proceso finaliza con las mismas im&aacute;genes c&oacute;smicas con las que empez&oacute;: la creaci&oacute;n s&oacute;lo puede acabar con la destrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar de leer el art&iacute;culo, accede a nuestra revista <a href="http://www.cortosfera.es/cortometrajes/videoteca/ficha/2/#continua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cortosfera.es</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar de Julián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/curioso-caso-jean-gabriel-periot_132_5531210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Dec 2012 12:17:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El curioso caso de Jean-Gabriel Périot (I)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El corto del año: A story for the Modlins (y II)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/corto-story-for-modlins-ii_132_5506373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ahora que conocemos con detalle la historia de los Modlin, es el momento de recorrer, de principio a fin, la fascinante propuesta de Oksman. Y si a&uacute;n no has podido ver el corto, este viernes se proyecta en <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">L'Alternativa de Barcelona</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La brillante apertura de A story for the Modlins merece ser descrita con todo detalle. Todo comienza as&iacute;:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fda3ac3-e437-45b2-8707-9bd01b2656e1_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fda3ac3-e437-45b2-8707-9bd01b2656e1_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fda3ac3-e437-45b2-8707-9bd01b2656e1_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fda3ac3-e437-45b2-8707-9bd01b2656e1_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fda3ac3-e437-45b2-8707-9bd01b2656e1_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fda3ac3-e437-45b2-8707-9bd01b2656e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5fda3ac3-e437-45b2-8707-9bd01b2656e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Logo Paramount 1968</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es el logo que precede a los cr&eacute;ditos de la c&eacute;lebre Rosemary's baby (La semilla del diablo) de  Polanski, que se acercan parsimoniosamente al c&eacute;lebre edificio Bramford  con la maravillosa nana compuesta por Krzystof Komeda. As&iacute;, el corto  apela a la memoria colectiva de una pel&iacute;cula de marcado car&aacute;cter  maligno, y marca las reglas del juego.
    </p><p class="article-text">
        S&uacute;bitamente,  la pel&iacute;cula de Polanski comienza a pasar a c&aacute;mara r&aacute;pida. Una c&aacute;mara  que muestra, a toda velocidad, los momentos m&aacute;s significativos del film,  mientras la voz en ingl&eacute;s nos narra, en l&iacute;neas generales, el intrigante  argumento de Rosemary's baby. Oksman no lo puede dejar m&aacute;s claro: a partir de ahora, todo lo que veamos puede estar manipulado a placer.
    </p><p class="article-text">
        Por fin, la imagen se detiene en la famosa escena final: Rosemary se acerca al beb&eacute;, y... Es el momento de ceder el paso a las im&aacute;genes. Atentos al trailer de los Modlin:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://player.vimeo.com/video/44924580?title=0&amp;byline=0&amp;portrait=0&amp;badge=0&amp;color=f3d800" _mce_src="http://player.vimeo.com/video/44924580?title=0&amp;byline=0&amp;portrait=0&amp;badge=0&amp;color=f3d800" frameborder="0" height="320" width="628"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La imagen de Elmer en Rosemary da pie a una transici&oacute;n tan sencilla como soberbia. En el momento en  que la voz cuenta que Elmer emigr&oacute; a Espa&ntilde;a, Oksman pasa, sin soluci&oacute;n  de continuidad, al mural de las fotos y documentos encontrados en la  basura. A partir de ah&iacute;, la voz inicia la historia de los Modlin que ya  conocemos, punteada por una sucesi&oacute;n de fotograf&iacute;as y otros materiales  que componen un relato a veces sugestivo, a veces descacharrante.
    </p><p class="article-text">
        Este relato se alterna con alg&uacute;n que otro regreso a las im&aacute;genes de Rosemary...  Y de repente, aparece una imagen memorable, similar a la que se ve en  mitad del trailer. Oksman vuelve a la c&aacute;mara lenta y cierra sobre el  plano del fot&oacute;grafo oriental y, detr&aacute;s, Elmer Modlin. En ese contexto de  satanismo, la imagen ralentizada del fot&oacute;grafo bajando el objetivo, y  tras &eacute;l, Modlin subiendo y bajando, muy lentamente, la mirada, como  pensando... resulta realmente perturbadora. En ese plano, Oksman ha  conseguido filmar al diablo.
    </p><p class="article-text">
        Volvemos  a los Modlin. Tanto el tono como el contenido de la narraci&oacute;n recuerdan  continuamente a la obra maestra de Polanski: desasosegadora, pero no  por ello falta de humor. Polaco, pero humor. En muchos aspectos, Elmer y  Margaret se asemejan a los entrometidos vecinos de Rosemary, Roman y  Minnie Castevet.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b9977b8-4425-48d1-9a80-b8841128178f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b9977b8-4425-48d1-9a80-b8841128178f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b9977b8-4425-48d1-9a80-b8841128178f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b9977b8-4425-48d1-9a80-b8841128178f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b9977b8-4425-48d1-9a80-b8841128178f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b9977b8-4425-48d1-9a80-b8841128178f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7b9977b8-4425-48d1-9a80-b8841128178f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Los Castevet en Rosemary's baby</strong><em>Rosemary's baby</em>
    </p><p class="article-text">
        Con  esas pr&aacute;cticas de una especie de yoga un punto turbio, con esa obsesi&oacute;n  por el Apocalipsis, la familia Modlin (siempre novelada, no lo  olvidemos) nos parece tan inquietante como rid&iacute;cula, y nos recuerda que  los adoradores del diablo de Rosemary eran, al fin y al cabo, una panda de capullos que intentaban animar su  aburrida existencia con un ritual m&aacute;s bien absurdo, que le destrozaba la  vida a una pobre mujer, presa f&aacute;cil de la soledad urbana.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quieres leer el resto del art&iacute;culo? Accede a nuestra revista digital <a href="http://cortosfera.es/cortometrajes/corto_del_mes/ficha/2/#continua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cortosfera.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Oacute;scar de Juli&aacute;n, editor jefe de Cortosfera.es</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar de Julián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/el-corto-por-delante/corto-story-for-modlins-ii_132_5506373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Nov 2012 01:26:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El corto del año: A story for the Modlins (y II)]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
