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    <title><![CDATA[elDiario.es - Guillermo Cordero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/guillermo_cordero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Guillermo Cordero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Cómo ha evolucionado el votante de Podemos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/evolucionado-votante-podemos_1_4355951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55c5da87-1a36-4dcc-88de-ad8415f15b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo ha evolucionado el votante de Podemos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El perfil de votante de Podemos no es tan urbano ni con una formación tan alta. Al mismo tiempo es muy crítico con la labor de oposición del PSOE y es pesimista en relación a las perspectivas económicas.</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as el CIS situaba a Podemos como segunda fuerza pol&iacute;tica, adelantando al PSOE en estimaci&oacute;n de voto (hace ya tiempo que lo hizo en intenci&oacute;n directa). Un estudio de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, con datos tipo panel (encuesta realizada al mismo conjunto de personas en diferentes momentos en el tiempo) para una muestra on-line por cuotas para 2.562 individuos sit&uacute;a a Podemos como primera fuerza pol&iacute;tica, con una intenci&oacute;n de voto del 22% -19% seg&uacute;n el CIS- (siempre hablando de intenci&oacute;n directa, es decir, sin &ldquo;cocinar&rdquo;, en el buen sentido de palabra). Ante el reciente e innegable aumento del n&uacute;mero de personas que actualmente optar&iacute;a por la papeleta de Iglesias en unas elecciones, cabe preguntarse: &iquest;Qui&eacute;nes eran y qui&eacute;nes son estos votantes? &iquest;Mantienen el perfil de aquellos que le votaron en las europeas? &iquest;En qu&eacute; se diferencian del resto de electores?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nivel de estudios</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los t&oacute;picos sobre el votante de Podemos versa sobre su alto nivel de formaci&oacute;n. Si bien esta intuici&oacute;n pod&iacute;a ser medianamente v&aacute;lida en mayo de 2014, la realidad ha ido cambiando a medida que la organizaci&oacute;n ha ganado adeptos. Entonces, el 43% ten&iacute;a estudios superiores, tasa pr&oacute;xima a la de IU; ahora, con un 35%, la cercan&iacute;a es mayor al electorado del PSOE, habitualmente el electorado con una formaci&oacute;n m&aacute;s baja.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Distribuci&oacute;n territorial</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cuestiones principales para un partido nuevo es su implantaci&oacute;n en el territorio. Respecto a ello, Podemos no presenta una distribuci&oacute;n homog&eacute;nea, al igual que ocurre con el resto de partidos. Sin embargo, s&iacute; presenta caracter&iacute;sticas diferenciales relevantes, sobre todo porque contradicen en parte a la opini&oacute;n publica(da). En cuanto a la distribuci&oacute;n local, Podemos, aun teniendo presencia en las ciudades, tiene un marcado car&aacute;cter rural que se ha mantenido estable desde el origen de la formaci&oacute;n. La concentraci&oacute;n del voto en poblaciones menores a los 50.000 habitantes es muy superior a Izquierda Unida e incluso, ligeramente mayor a la del PSOE. En cuanto a la distribuci&oacute;n auton&oacute;mica, el partido de Iglesias ha crecido de forma apabullante desde las elecciones europeas en pr&aacute;cticamente todas las comunidades, pero con diferencias muy notorias. La subida en Catalu&ntilde;a y Pa&iacute;s Vasco es espectacular, con una intenci&oacute;n de voto declarada cercana al 35%, comunidades donde los partidos con &ldquo;matriz estatal&rdquo; tienden a la baja en las encuestas. Les siguen Murcia, Islas Baleares, y Galicia (entre el 25% y el 30%). En las ant&iacute;podas, sin crecimiento o con crecimiento paulatino, Castilla-La Mancha, Extremadura y Cantabria, con una intenci&oacute;n en torno al 10%.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Intenci&oacute;n directa de voto, por Comunidad Aut&oacute;noma</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Procedencia electoral</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otra de las cuestiones m&aacute;s relevantes es la procedencia del voto, es decir, a qu&eacute; partido votaban los electores antes de la aparici&oacute;n de Podemos. Como puede verse en el gr&aacute;fico siguiente, la mayor parte de los apoyos de Podemos proviene en la actualidad de exvotantes socialistas (27%) y antiguos abstencionistas (20%). La representaci&oacute;n de ex-votantes de IU (17%) y UPyD (6%) tampoco es balad&iacute;, si tenemos en cuenta el n&uacute;mero de votantes que optan por estas formaciones. Sin embargo, resulta llamativo observar que en la encuesta pre-electoral de las europeas los exvotantes socialistas supon&iacute;an s&oacute;lo el 11% de aquellos que declaraban que votar&iacute;an al reci&eacute;n creado Podemos, y que el apoyo de los antiguos &ldquo;votantes en blanco&rdquo; (18%) fue m&aacute;s decisivo que el de antiguos abstencionistas (13%). En aquellas elecciones el partido de Pablo Iglesias se habr&iacute;a nutrido principalmente de antiguos votantes de peque&ntilde;os partidos de izquierda (suponen casi el total de la categor&iacute;a &ldquo;otros&rdquo;, con un 21%), de UPyD (5%), y curiosamente tambi&eacute;n de exvotantes populares, los cuales habr&iacute;an aportado un 12% de los votos que llevaron a Podemos a obtener 5 esca&ntilde;os en el Parlamento Europeo. Quiz&aacute; este sea el dato m&aacute;s curioso del estudio, incluso siendo el menor e ir en disminuci&oacute;n, lo que parece apuntar a que el mensaje transversal de Iglesias habr&iacute;a calado &ndash;parcialmente- por encima de otras visiones sobre este partido.
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        <strong>Valoraci&oacute;n de la oposici&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        El electorado de Podemos hace una valoraci&oacute;n de la labor de la oposici&oacute;n (PSOE) muy similar a la de Izquierda Unida. Menos del 2% de estos votantes cree que los socialistas lo est&aacute;n haciendo bien o muy bien. Descartado queda cualquier posible &ldquo;efecto S&aacute;nchez&rdquo;, ni siquiera entre su propio electorado, que apenas ha mejorado la visi&oacute;n sobre el trabajo que realiza el partido (s&oacute;lo el 18% de los votantes socialistas valora positivamente la gesti&oacute;n del PSOE en la oposici&oacute;n). A la vista de estos datos, parece dif&iacute;cil creer que, sin un cambio radical, el PSOE pueda recuperar los votos transferidos a Podemos.
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        <strong>Inter&eacute;s en la pol&iacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otro de los t&oacute;picos extendidos sobre el potencial votante de Podemos es su alto grado de inter&eacute;s por la pol&iacute;tica. Sin llegar a ser falso, es muy matizable. El electorado previo a las elecciones europeas no ten&iacute;a especial inter&eacute;s por la pol&iacute;tica (s&iacute; que puntuaban alto en el inter&eacute;s por la campa&ntilde;a de las elecciones europeas, pero no en este indicador menos espec&iacute;fico). Ha sido a en este lapso cuando el inter&eacute;s de estos electores se ha situado por encima de la media (y de los socialistas). No obstante, el votante de IU -en clara convergencia- sigue poseyendo un inter&eacute;s mayor en dichos asuntos.
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        <strong>Expectativa econ&oacute;mica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es sabido que el votante se basa para tomar su decisi&oacute;n electoral tanto en la evaluaci&oacute;n que hace de la gesti&oacute;n pasada de la econom&iacute;a, como en sus perspectivas de futuro. &iquest;Es el votante de Podemos m&aacute;s o menos optimista sobre el futuro econ&oacute;mico? En mayo del pasado a&ntilde;o, un escaso 21% de los votantes de Podemos ten&iacute;an una expectativa positiva de la econom&iacute;a. A pesar de que los datos macroecon&oacute;micos empiezan a dar alegr&iacute;as (al menos, al Gobierno) hoy los votantes de Podemos son m&aacute;s pesimistas, habi&eacute;ndose contra&iacute;do esa cifra hasta un exiguo 12%. La visi&oacute;n de la econom&iacute;a de los votantes de Iglesias es la m&aacute;s negativa de entre todos los electores. Resulta curioso ver la tendencia de la valoraci&oacute;n del futuro econ&oacute;mico, que se ha vuelto m&aacute;s optimista entre IU y m&aacute;s pesimista entre Podemos. Quiz&aacute; este sea una de las claves que nos ayude a discriminar a &nbsp;aquellos que piensan que no es necesario un cambio radical, ya que lo peor ha pasado (votantes que permanecen fieles a IU) de aquellos que piensan que m&aacute;s de lo mismo no es suficiente, y optan por votar a Podemos.
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        <strong>Probabilidad de votar a Podemos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de las elecciones europeas se publicaron bastantes art&iacute;culos acerca de la posibilidad de que el voto a Podemos fuera un voto de castigo al PSOE, en cierta medida &ldquo;recuperable&rdquo;. Sin embargo, el tiempo ha terminado por desmentir este extremo. El 22% de espa&ntilde;oles que a d&iacute;a de hoy tiene intenci&oacute;n de votar a Podemos lo tienen bastante claro. Como media, dicen tener un 86% de probabilidades de hacerlo. No es nada extraordinario que alguien que tiene la intenci&oacute;n de votar a un partido muestre una probabilidad alta de hacerlo. Lo realmente llamativo es que entre los potenciales votantes de IU, la probabilidad (expresada) de que terminen votando a Podemos es de un 50%. Un 28% entre los votantes del PSOE. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <em>El gr&aacute;fico hace referencia a la probabilidad de votar a Podemos en tres momentos en el tiempo, por grupos de votantes. En &ldquo;Pre Elecciones Europeas&rdquo; estos &ldquo;grupos de votantes&rdquo; se basan en la intenci&oacute;n de voto en las europeas. En &nbsp;&ldquo;Post Elecciones Europeas&rdquo; hacen referencia al recuerdo de voto en dichas elecciones. En &ldquo;Enero 2015&rdquo;, a la intenci&oacute;n de voto si ma&ntilde;ana se celebrasen Elecciones Generales.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aserto</strong>
    </p><p class="article-text">
        El perfil de votante de Podemos no es tan urbano ni con una formaci&oacute;n tan alta. Al mismo tiempo es muy cr&iacute;tico con la labor de oposici&oacute;n del PSOE -al que Pedro S&aacute;nchez no ha logrado convencer- y es pesimista en relaci&oacute;n a las perspectivas econ&oacute;micas. Podemos ha conseguido crear un espacio electoral propio, con un discurso diferenciado y una fuerte adhesi&oacute;n, y sus potenciales votantes parecen estar cada vez m&aacute;s convencidos de que terminar&aacute;n optando por el partido de Pablo Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos visto, el partido ha crecido, en general, a base de desencantados votantes socialistas y de IU, y de atraer abstencionistas. Este crecimiento es especialmente llamativo en &nbsp;Catalu&ntilde;a y Pa&iacute;s Vasco, donde la irrupci&oacute;n de Podemos en sus parlamentos podr&iacute;a trastocar la geometr&iacute;a de las asambleas de forma considerable. Aun as&iacute;, nos basamos en intenciones directas de voto en un momento de alt&iacute;sima volatilidad y a&uacute;n m&aacute;s altos niveles de indecisi&oacute;n electoral. Adem&aacute;s, viendo el estado de la opini&oacute;n p&uacute;blica y ateni&eacute;ndonos a criterios de &ldquo;deseabilidad social&rdquo;, no ser&iacute;a extra&ntilde;o que el voto oculto -al PP y al PSOE- haya crecido de forma considerable.
    </p><p class="article-text">
        Queda mucho tiempo para las Elecciones Generales, y sobre todo quedan muchas elecciones antes de la decisiva de finales de a&ntilde;o. Antes, veremos c&oacute;mo es la implantaci&oacute;n territorial de Podemos en Andaluc&iacute;a (marzo), los municipios y las comunidades del r&eacute;gimen general (mayo), y Catalu&ntilde;a (septiembre) y si su mayor o menor fortuna afecta al mapa que, a d&iacute;a de hoy, presentan los datos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Fuente: Encuesta CIUPANEL, con una muestra nacional por cuotas de 2.562 individuos. Las encuestas online fueron realizadas por Netquest entre el 20 de diciembre de 2014 y el 5 de enero de 2015.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Cordero, Pablo González Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/evolucionado-votante-podemos_1_4355951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2015 19:29:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo ha evolucionado el votante de Podemos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Intención de voto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[GRÁFICO: "Para gente como yo, da igual un Gobierno que otro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/grafico-gente-da-igual-gobierno_1_5109451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf390e2a-da8f-468c-a909-aa35d4c8827f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="GRÁFICO: &quot;Para gente como yo, da igual un Gobierno que otro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque los indicadores de descontento con las instituciones democráticas  y de desapego hacia los partidos políticos han sufrido un incremento  generalizado desde el inicio de la crisis económica, dichos  sentimientos parecen haber afectado en mayor medida a los ciudadanos de  izquierda</p></div><p class="article-text">
        Uno de los conceptos m&aacute;s manidos en las discusiones sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica actual es el de desafecci&oacute;n. Para algunos, los elevados niveles de desafecci&oacute;n no son excepcionales, sino una peculiaridad de Espa&ntilde;a, que habitualmente aparece en la cola de los pa&iacute;ses europeos en cuanto a confianza en su clase pol&iacute;tica, sus partidos y sus instituciones. Sin embargo, los niveles actuales son extraordinariamente altos, incluso para Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta desafecci&oacute;n, aunque es transversal, no afecta a todos por igual. Un indicador que el CIS recoge con regularidad hace referencia al acuerdo con la siguiente afirmaci&oacute;n: &ldquo;Para gente como yo, da igual un Gobierno que otro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como muestra el gr&aacute;fico, son los ciudadanos de centro los que suelen estar m&aacute;s de acuerdo con dicha aseveraci&oacute;n, algo l&oacute;gico si consideramos su situaci&oacute;n de relativa equidistancia ideol&oacute;gica en relaci&oacute;n a los dos principales partidos. Aunque el porcentaje de ciudadanos que est&aacute; de acuerdo con dicha afirmaci&oacute;n se encuentra todav&iacute;a en torno al 10%, resulta llamativo que en 2012 el porcentaje de ciudadanos de izquierda de acuerdo con esta opini&oacute;n alcance niveles m&aacute;s propios de los ciudadanos de centro, probablemente motivado por el desapego hacia el PSOE entre estos ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ocurre con el porcentaje de ciudadanos satisfechos con la democracia. A partir de 2008, se produce una ca&iacute;da generalizada en los niveles del indicador, aunque de nuevo el descenso no es uniforme entre los diferentes perfiles ideol&oacute;gicos. A pesar de que la satisfacci&oacute;n con la democracia suele aumentar cuando gobierna un partido af&iacute;n ideol&oacute;gicamente, ha sido el grupo de ciudadanos de izquierda el que en mayor medida ha dejado de confiar en la democracia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
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        En definitiva, aunque los indicadores de descontento con las instituciones democr&aacute;ticas y de desapego hacia los partidos pol&iacute;ticos han sufrido un incremento generalizado desde el comienzo de la crisis econ&oacute;mica, dichos sentimientos parecen haber afectado en mayor medida a los ciudadanos de izquierda.
    </p><p class="article-text">
         En este contexto el papel m&aacute;s dif&iacute;cil parece que lo tiene el PSOE. Sus potenciales votantes parecen ser cada vez m&aacute;s indiferentes a que gobierne la derecha, y son a su vez los que conf&iacute;an en menor medida en los partidos y la democracia. En un contexto en el que<strong> s&oacute;lo uno de cada cuatro ciudadanos de izquierda afirma confiar en la democracia, </strong>una respuesta insuficiente por parte del PSOE o una actitud fr&iacute;vola por parte de los principales partidos podr&iacute;a tener importantes consecuencias no s&oacute;lo electorales, sino tambi&eacute;n en la legitimidad de las instituciones democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Datos del proyecto &ldquo;Los efectos de la crisis econ&oacute;mica en la democracia espa&ntilde;ola: legitimidad, insatisfacci&oacute;n y desafecci&oacute;n&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Cordero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/grafico-gente-da-igual-gobierno_1_5109451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Dec 2013 18:48:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[GRÁFICO: "Para gente como yo, da igual un Gobierno que otro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La antipolítica y Santiago Segura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/antipolitica-santiago-segura_132_5632474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En España no existe todavía un líder con la capacidad de levantar  simpatías entre los ciudadanos más cercanos a la antipolítica</p><p class="subtitle">Parece improbable que UPyD o IU sean capaces de atraer el voto de la antipolítica</p><p class="subtitle">El porcentaje de ciudadanos más cercanos a la antipolítica es mayor entre los que en 2011 no votaron o votaron nulo</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos meses numerosos an&aacute;lisis han debatido sobre la medida en que el italiano Movimento 5 Stelle (M5S) es extrapolable a Espa&ntilde;a. Dos grupos de explicaciones se han utilizado para indicar las diferencias contextuales entre ambos pa&iacute;ses. Por un lado, las relacionadas con el sistema electoral y en concreto con la magnitud de las circunscripciones, la cual dificulta el ascenso de terceras fuerzas pol&iacute;ticas. Por el otro, y a pesar de que el bipartidismo parece encontrarse en horas bajas, que los dos partidos mayoritarios siguen concentrando a un electorado ideol&oacute;gicamente muy amplio (debido en parte a que los votantes son conscientes del sesgo mayoritario del sistema electoral).
    </p><p class="article-text">
        La interconexi&oacute;n entre el sistema electoral y el <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/fin-bipartidismo-PPSOE_6_115198484.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de partidos</a> se ha presentado de esta manera como un obst&aacute;culo para que la generalizada desconfianza en la clase pol&iacute;tica se haya traducido (hasta el momento) en una ruptura del mapa pol&iacute;tico al que estamos acostumbrados. En esta misma direcci&oacute;n apuntan los siguientes resultados. En ellos se observa que las diferencias de intenci&oacute;n de voto entre aquellos que dicen desconfiar de la pol&iacute;tica y los que no lo hacen no son tan profundas, aunque se dan en el voto a PP, a IU y a UPyD. Existen, eso s&iacute;, grandes porcentajes de indecisos y de ciudadanos que dicen que no votar&iacute;an o que votar&iacute;an en blanco. No obstante, y a favor del mismo argumento, las diferencias entre los que desconf&iacute;an y los que no en estos casos son inapreciables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Intenci&oacute;n de voto de los que desconf&iacute;an de la pol&iacute;ticavs. los que no desconf&iacute;an (en porcentajes). Octubre de 2012.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Independientemente de que tanto el sistema electoral como el de partidos dificulten la cristalizaci&oacute;n de este descontento, parece claro que la pol&iacute;tica se considera cada vez m&aacute;s como un problema en Espa&ntilde;a (<a href="http://politikon.es/2013/02/03/cuanto-nos-preocupa-la-corrupcion-datos-desde-1993-hasta-anteayer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente desde el inicio de la crisis</a>), y por tanto existe un sustrato para la <a href="http://elpais.com/elpais/2013/03/04/opinion/1362436770_249756.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;antipol&iacute;tica&rdquo;</a>. Pero, &iquest;se puede hablar de un perfil de &ldquo;ciudadano antipol&iacute;tico&rdquo;? &iquest;se encuentran los ciudadanos de izquierdas m&aacute;s cercanos a este fen&oacute;meno? Analizar esto entra&ntilde;a una serie de problemas: no existe un acuerdo sobre su definici&oacute;n, tampoco disponemos de datos cuantitativos actuales para medirla, y en Espa&ntilde;a ning&uacute;n partido ha articulado con &eacute;xito en unas elecciones un discurso alrededor de la antipol&iacute;tica. Siendo consciente de las limitaciones que todo ello supone, a continuaci&oacute;n realizo un primer acercamiento a su estudio. En el gr&aacute;fico se representa el porcentaje de aquellos ciudadanos que en febrero de 2013 consideran que &ldquo;los pol&iacute;ticos en general, los partidos y la pol&iacute;tica&rdquo; son el principal problema de Espa&ntilde;a. Aunque no es el mejor indicador sirve para mostrar que, en efecto, algunos grupos sociodemogr&aacute;ficos se encuentren sobrerrepresentados entre estos &ldquo;ciudadanos cabreados&rdquo; con la pol&iacute;tica. Por ejemplo los varones j&oacute;venes y de mediana edad, los que alcanzaron estudios secundarios o superiores, los que se sit&uacute;an a la izquierda de la escala ideol&oacute;gica, los dedicados a la agricultura o con trabajos administrativos, t&eacute;cnicos, de obrero cualificado o los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo el &ldquo;perfil tipo&rdquo; es tremendamente heterog&eacute;neo, tambi&eacute;n desde una perspectiva partidista. L&oacute;gicamente, el porcentaje de ciudadanos m&aacute;s cercanos a la antipol&iacute;tica es mayor entre los que en 2011 no votaron, o votaron nulo. Sin embargo, las diferencias con los votantes de IU y especialmente UPyD en relaci&oacute;n a PSOE y PP no parece tan abultada como cabr&iacute;a esperar. Por ejemplo, un 12% de los votantes de UPyD consideran que los pol&iacute;ticos son el principal problema de Espa&ntilde;a, frente al 10% de los votantes del PSOE. Como <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/M5S-Beppe-Grillo-partido-izquierdas_6_110998900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ton Vilalta</a> defend&iacute;a en un muy acertada entrada en este mismo blog, la principal caracter&iacute;stica del sustrato electoral del M5S en Italia tambi&eacute;n era su destacable grado de heterogeneidad. Las bases electorales del movimiento se alejaban de la tradicional dicotom&iacute;a izquierda-derecha (un tercio de ellos proven&iacute;a de la derecha), del enfrentamiento de clases o de la tan implantada distancia entre lo rural y lo urbano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Porcentaje de encuestados para el que &ldquo;los pol&iacute;ticos en general, los partidos</strong><strong> y la pol&iacute;tica&rdquo; son el principal problema de Espa&ntilde;a, en funci&oacute;n de diversas caracter&iacute;sticas. Febrero de 2013. </strong>
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        Aunque esta heterogeneidad de la antipol&iacute;tica se da tanto en Italia como en Espa&ntilde;a, s&oacute;lo en la primera ha tenido lugar un elemento clave para su &eacute;xito: el liderazgo. En la obra de teatro &ldquo;<a href="http://books.google.es/books/about/Los_figurantes.html?hl=es&amp;id=9jxfAAAAMAAJ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los figurantes</a>&rdquo; de Jos&eacute; Sanch&iacute;s Sinisterra (1989) un grupo de actores de reparto se revela secuestrando a los actores protagonistas y haci&eacute;ndose con el teatro lleno de p&uacute;blico. Uno de los actores secundarios en un momento de la obra, harto de que se les ignore expresa el deseo de todos ellos: &ldquo;Ya est&aacute; bien, ahora nos toca a nosotros. &iexcl;Que se nos vea, que se nos oiga!&rdquo;. Sin embargo su inexperiencia, los intereses encontrados y sobre todo la falta de liderazgo evitan que &ldquo;su revoluci&oacute;n&rdquo; prospere. El coyuntural &eacute;xito de la antipol&iacute;tica del M5S ha sido posible no s&oacute;lo gracias al estado de crisis permanente del sistema de partidos italiano desde principios de los 90 y a su recientemente reformado sistema electoral. El ascenso del movimiento se ha hecho posible en gran medida a la existencia de un liderazgo claro alrededor del controvertido Beppe Grillo, el cual ha llevado con &eacute;xito la empresa de casar la oferta y la demanda en una coyuntural ideal. De un lado la oferta, compuesta por la conjunci&oacute;n de elementos contradictorios y transversales, populistas, de izquierdas, de derechas y &ldquo;antieurope&iacute;stas&rdquo;. De otro, la demanda, altamente heterogeneizada y sin elementos claros que le cedan unidad, m&aacute;s all&aacute; del clave hartazgo producido por la clase pol&iacute;tica y su enfrentamiento con los intereses de &ldquo;la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque existen evidentes elementos de similitud, en Espa&ntilde;a ni el movimiento 15-M, ni Democracia Real Ya, ni siquiera el Partido X han mostrado una capacidad de liderazgo clara. Por su parte, ni los l&iacute;deres de UPyD ni de IU (que desde luego no podr&iacute;an ubicarse en la categor&iacute;a de antipol&iacute;tica, pero que podr&iacute;an acercarse m&aacute;s a los votantes descontentos con el bipartidismo tradicional), tampoco gozan de gran popularidad. En <a href="https://twitter.com/FVallespin/status/317353064266878976" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tuit reciente</a>, el catedr&aacute;tico Fernando Vallesp&iacute;n afirmaba con sentido del humor, aunque no menos capacidad anal&iacute;tica que &ldquo;El &uacute;nico que tendr&iacute;a la capacidad de convertirse en un Beppe Grillo el Espa&ntilde;a es Santiago Segura&rdquo;. Desde luego, en Espa&ntilde;a no existe (todav&iacute;a) un l&iacute;der con la capacidad de levantar simpat&iacute;as entre los ciudadanos m&aacute;s cercanos a la antipol&iacute;tica. Como muestra el siguiente gr&aacute;fico, los ciudadanos que muestran indiferencia, aburrimiento, desconfianza e irritaci&oacute;n hacia la pol&iacute;tica valoran m&aacute;s negativamente la gesti&oacute;n de Rajoy que aquellos que muestran actitudes positivas, como entusiasmo, compromiso e inter&eacute;s. Sin embargo, una l&iacute;der como Rosa D&iacute;ez, que para algunos encarna la alternativa al bipartidismo PP-PSOE, no logra mejores valoraciones entre los que m&aacute;s desconf&iacute;an de la pol&iacute;tica. Aunque con una valoraci&oacute;n media superior a la de Rajoy, su actuaci&oacute;n tambi&eacute;n merece el suspenso de todos los grupos, por lo que tampoco parece representar una alternativa diferencial para los m&aacute;s descontentos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Valoraci&oacute;n media de la actuaci&oacute;n de Mariano Rajoy y Rosa D&iacute;ez en funci&oacute;n de los sentimientos hacia la pol&iacute;tica. Octubre de 2012. </strong>
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        En definitiva, dadas las cortapisas de nuestro sistema electoral y la falta de liderazgo demostrada por los movimientos cercanos a la antipol&iacute;tica, la cristalizaci&oacute;n partidista de este tipo de movimientos se antoja complicada. Nuestro sistema electoral y de partidos ha mostrado se&ntilde;ales de estabilidad muy superiores a las demostradas por el sistema electoral italiano desde los noventa, a pesar de su reciente reforma. Aunque el ascenso de UPyD e IU se da por sentado, tampoco parece probable que ninguna de estas marcas sea capaz de atraer mayoritariamente el voto de la antipol&iacute;tica de manera que suponga un vuelco de una magnitud comparable a la del caso de <a href="http://politikon.es/2012/07/25/respuesta-krugman-la-crisis-del-centro-politico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grecia</a>. Es m&aacute;s, las favorables predicciones de voto para estos partidos de menor tama&ntilde;o dificultan que antes de las siguientes elecciones se produzca dentro de ellos un relevo en el liderazgo que lo consiga.  
    </p><p class="article-text">
        Todo ello coloca de nuevo y de manera inevitable la piedra sobre el tejado de los dos grandes partidos. Por un lado, un PP en ca&iacute;da libre probablemente disponga de cartas muy malas para afrontar unas elecciones, aunque todav&iacute;a existe la posibilidad de un recambio en la primera fila. El PSOE, con <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/graficos-desoladores-Rubalcaba_6_105049495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un l&iacute;der profundamente desgastado</a>, se convierte as&iacute; en la pieza m&aacute;s importante para desentra&ntilde;ar este puzzle. &iquest;Ser&aacute; posible el acomodo de una parte importante de estos ciudadanos descontentos en el Partido Socialista? Probablemente la respuesta inmediata sea no. Sin embargo, el PSOE todav&iacute;a est&aacute; a tiempo de demostrar su capacidad para renovarse en la forma y en el fondo, presentando un proyecto cre&iacute;ble pero con capacidad para ilusionar. Veremos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Cordero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/antipolitica-santiago-segura_132_5632474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Apr 2013 18:33:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La antipolítica y Santiago Segura]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,15M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quiénes son y cómo votan los españoles de izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/votan-espanoles-izquierda_132_5508979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">España es uno de los países europeos con un mayor porcentaje de ciudadanos de izquierda, y más concretamente de centro-izquierda</p><p class="subtitle">¿Qué supone ser de izquierdas?, ¿cuáles son las características que les definen?</p><p class="subtitle">Los ciudadanos de izquierda no se alejan demasiado del resto de españoles en temas como la política económica y fiscal,  el medio ambiente o la  igualdad de género</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.catarata.org/libro/mostrar/id/655" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Qui&eacute;nes son y c&oacute;mo votan los espa&ntilde;oles de izquierda</a>, <strong>Guillermo Cordero e Irene Mart&iacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que el debate se suele centrar en definir cu&aacute;l es el papel que le toca jugar a la socialdemocracia y a los dem&aacute;s partidos de izquierda en la actualidad pol&iacute;tica y econ&oacute;mica, cabe preguntarse cu&aacute;les son las caracter&iacute;sticas que definen a los espa&ntilde;oles de izquierdas y qu&eacute; repercusiones tienen estas en el voto. El an&aacute;lisis resulta especialmente interesante cuando peri&oacute;dicamente reaparece el debate sobre el fin de las ideolog&iacute;as, intensificado en los momentos complicados, cuando los referentes de izquierda y derecha parecen m&aacute;s confusos. Tambi&eacute;n resulta un ejercicio reflexivo necesario dado que los partidos de un lado y otro del continuo ideol&oacute;gico llevan a cabo medidas que en muchas ocasiones parecen contradecir los principios propios de su etiqueta.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses europeos con un mayor porcentaje de ciudadanos de izquierda, y m&aacute;s concretamente de centro-izquierda. Pero, &iquest;qu&eacute; supone ser de izquierdas? &iquest;cu&aacute;les son las caracter&iacute;sticas que les definen? Tradicionalmente se ha defendido que una mayor responsabilidad de los ciudadanos a la hora de contribuir a los ingresos p&uacute;blicos a trav&eacute;s del pago de impuestos, una actitud m&aacute;s favorable en relaci&oacute;n al papel del Estado en la econom&iacute;a, o unas posiciones m&aacute;s liberales en temas morales las que hacen a los ciudadanos ubicarse en un lugar u otro de la escala ideol&oacute;gica. En las 90 p&aacute;ginas de esta obra se analiza si esto se cumple en el caso espa&ntilde;ol. A partir de los an&aacute;lisis ofrecidos se se&ntilde;ala c&oacute;mo las diferencias entre ciudadanos de izquierda no se alejan demasiado de la del resto de espa&ntilde;oles en temas como la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y fiscal, como tampoco lo hacen con temas relacionados con el medio ambiente o la igualdad de g&eacute;nero. Los temas que hacen a los espa&ntilde;oles de izquierda considerarse como tales tienen que ver con temas morales como el aborto, el matrimonio homosexual y tambi&eacute;n relacionados con la relaci&oacute;n entre el Estado y la Iglesia. Este hecho diferenciador del caso espa&ntilde;ol, tiene profundas implicaciones en las estrategias de los partidos, en un momento en el que los debates centrados en la econom&iacute;a suponen la columna vertebral de la competici&oacute;n electoral.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que suscita un mayor inter&eacute;s en los an&aacute;lisis ofrecidos es el estudio sobre el impacto de la ideolog&iacute;a en la cercan&iacute;a con los partidos y en el voto. A pesar de que la creciente volatilidad electoral haya hecho a muchos reconsiderar la fuerza de los lazos ideol&oacute;gicos que unen a los votantes y a los partidos, parece evidente que la ideolog&iacute;a sigue jugando un papel relevante en la conformaci&oacute;n de las visiones del mundo de los primeros y en las evaluaciones que &eacute;stos hacen sobre los segundos. En general los espa&ntilde;oles de izquierda ubican al PP mucho m&aacute;s cerca de la derecha de lo que lo hacen los otros sectores ideol&oacute;gicos. Este hecho, aunque se ha atenuado con el tiempo, l&oacute;gicamente limita las probabilidades de voto al partido conservador entre dichas posiciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las distancias percibidas en relaci&oacute;n a IU y PSOE no han sido unidireccionales a lo largo del tiempo, fruto tanto de las fluctuaciones ideol&oacute;gicas de los ciudadanos como de las estrategias de los propias partidos. Este elemento, unido a la valoraci&oacute;n que los espa&ntilde;oles hacen de los partidos, podr&iacute;a encontrarse en el origen del progresivo incremento del &eacute;xito hasta las elecciones de 2008 del PSOE y su posterior descalabro en 2011. Desde finales de los a&ntilde;os ochenta, los apoyos del PSOE se incrementaron en los sectores m&aacute;s cercanos a la izquierda, en parte a costa del apoyo a IU. Lo contrario habr&iacute;a ocurrido entre los ciudadanos de centro-izquierda, los cuales habr&iacute;an recortado sus apoyos al PSOE desde los ochenta hasta las elecciones de 2004 y 2008, cuando devolvieron de nuevo su confianza al PSOE. Siguiendo esta idea, el percibido distanciamiento ideol&oacute;gico entre dicho partido y los ciudadanos de izquierda y centro-izquierda se encontrar&iacute;a entre las razones por las que los ciudadanos ubicados en dichas posiciones ideol&oacute;gicas dejaron de confiar en el PSOE, con las consecuencias que todos conocemos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, &ldquo;Qui&eacute;nes son y c&oacute;mo votan los espa&ntilde;oles de izquierda&rdquo;, a pesar de estar construida desde un enfoque emp&iacute;rico, trata de perfilar de una manera sencilla, gr&aacute;fica y acertada a un sector de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola en un momento en el que la definici&oacute;n de estos trazos parece especialmente imprecisa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Cordero, Irene Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/votan-espanoles-izquierda_132_5508979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Nov 2012 08:50:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Quiénes son y cómo votan los españoles de izquierda]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Elecciones]]></media:keywords>
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