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    <title><![CDATA[elDiario.es - Josep Lobera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/josep_lobera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Josep Lobera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Tripartidismo: el nuevo escenario de (in)gobernabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/tripartidismo-nuevo-escenario-ingobernabilidad_1_4542927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70bd95d8-5f9a-44cf-8895-d8b9598fcc66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tripartidismo: el nuevo escenario de (in)gobernabilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La encuesta de ayer confirma el fin de una época y el inicio de otra en la que Podemos es protagonista del mapa político.</p></div><p class="article-text">
        Es la primera vez. La <a href="http://politica.elpais.com/politica/2014/11/01/actualidad/1414865510_731502.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> publicada ayer por El Pa&iacute;s estima que Podemos ser&iacute;a la fuerza m&aacute;s votada en unas elecciones generales. Seg&uacute;n Metroscopia, la formaci&oacute;n de Pablo Iglesias obtendr&iacute;a hoy el 27,7% de los votos, mientras que PSOE y PP obtendr&iacute;an 26,2% y 20,7%, respectivamente. Desde 1982 ning&uacute;n tercer partido pol&iacute;tico se hab&iacute;a colado en el bipartidismo mantenido por PP y PSOE. Es un hecho que rompe, en tan solo ocho meses, la din&aacute;mica electoral de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quiere decir que Pablo Iglesias ser&aacute; el pr&oacute;ximo presidente del Gobierno? No. Quiere decir que la mesa tiene tres patas. Y eso es una novedad de dimensiones enormes.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, es imposible predecir c&oacute;mo va a evolucionar la din&aacute;mica electoral hasta las pr&oacute;ximas elecciones. Pero si Podemos llegase a ser la lista m&aacute;s votada en las pr&oacute;ximas elecciones generales (o el PSOE o el PP), cualquier posibilidad de formar gobierno pasar&iacute;a hoy por el pacto. &iquest;Coalici&oacute;n PSOE-PP? &iquest;Pacto Podemos-PSOE? &iquest;Podemos-PSOE-IU? &iquest;Coalici&oacute;n arco&iacute;ris? &iquest;Escenario &ldquo;a la italiana&rdquo;? Estas especulaciones son las que van a llenar m&aacute;s minutos de tertulia pol&iacute;tica hasta las elecciones. El nuevo debate se llama problema de gobernabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Falta todav&iacute;a mucho para el 13 de diciembre de 2015 (la fecha m&aacute;s probable para las pr&oacute;ximas elecciones generales). Son precisamente los meses despu&eacute;s de las elecciones municipales, donde se sit&uacute;a el principal reto para Podemos, cuando las bater&iacute;as pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas van a estar dirigidas a analizar con lupa las decisiones electorales de aquellos consistorios gobernados por personas militantes o simpatizantes con este partido. Acierto may&uacute;sculo, el de no presentarse a las elecciones en ocho mil municipios. Pero, aun as&iacute;, el flanco est&aacute; abierto y habr&aacute; militantes de Podemos que formar&aacute;n parte de varios gobiernos municipales a los que se les va a escrutar cada decisi&oacute;n. Inevitablemente, m&aacute;s de una noticia y m&aacute;s de dos van a aparecer.
    </p><p class="article-text">
        Y ser&aacute; en ese espacio temporal entre las municipales y las generales donde se cristalizar&aacute;n las nuevas estrategias electorales. A tres bandas (para variar).
    </p><p class="article-text">
        El PP, salvo sorpresa may&uacute;scula, tejer&aacute; una comunicaci&oacute;n dirigida a evitar la hemorragia de votantes esgrimiendo el miedo al &ldquo;neo-chavismo&rdquo;, esgrimiendo ejemplos de decisiones de gobiernos locales con vinculaciones con Podemos que puedan ser utilizables con este fin. Y recordar&aacute; lo malo que era Zapatero y los ERES de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En ese nuevo escenario interelectoral, Podemos seguir&aacute; con el discurso de cr&iacute;tica al bipartidismo (que tan buen resultado le est&aacute; dando y que todav&iacute;a no se ha agotado). Pero, adem&aacute;s, tendr&aacute; que defenderse de algunas pol&eacute;micas en los pr&oacute;ximos gobiernos locales. Muy probablemente, subrayando la l&iacute;nea que separa el equipo de Pablo Iglesias de todos aquellos militantes que gobiernan en los municipios y de los que no se puede responsabilizar. Es quiz&aacute;s la estrategia que minimice los da&ntilde;os, pero incluso con la amputaci&oacute;n de responsabilidades perder&aacute; algunos votos. Ya sabemos que el que se defiende est&aacute;, solo por defenderse, en posici&oacute;n de p&eacute;rdida electoral.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE tiene tres opciones estrat&eacute;gicas. Dirigirse hacia un escenario postelectoral en el que pueda pactar con el PP o con Podemos, acercando la l&iacute;nea discursiva a la coherencia con uno de los dos posicionamientos. O mantenerse en la ambig&uuml;edad. Esta &uacute;ltima opci&oacute;n tiene muchas desventajas, el ciudadano de a pie percibe r&aacute;pidamente el juego ambiguo y lo sanciona. Y a medida que nos vayamos acercando a diciembre de 2015 ser&aacute; cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de sostener. Sin embargo, esta es la opci&oacute;n que parece que va a adoptar el PSOE. Y cuando llegue el momento de elegir (momento que llegar&aacute;): &iquest;pactar&aacute;n con el PP o con Podemos? Obviamente no lo van a decir antes de las elecciones, pero se dir&iacute;a que S&aacute;nchez-D&iacute;az parecen m&aacute;s cerca de lo primero que de lo segundo.
    </p><p class="article-text">
        La encuesta de ayer (y la del CIS, que aparecer&aacute; en breve) confirma el fin de una &eacute;poca y el inicio de otra. Podemos es, ya, un actor de primera fila en el escenario electoral, a pesar de no disponer de ning&uacute;n parlamentario ni de representaci&oacute;n alguna en las instituciones en Espa&ntilde;a. Ha roto la baraja, ha desplazado a Izquierda Unida y UPyD, que ahora esperan poder ser necesarios para pactar en un Parlamento fragmentado y que alguna eventualidad haga que Podemos se desplome tan r&aacute;pidamente como ha subido. Podemos, hoy, podr&iacute;a ser la lista m&aacute;s votada; pero, en el nuevo escenario de tripartidismo que se perfila, esa no es condici&oacute;n suficiente para poder gobernar.
    </p><p class="article-text">
        Pero el tripartidismo virtual que hoy se constata es una situaci&oacute;n din&aacute;mica y los elementos que han aupado a Podemos todav&iacute;a no se han detenido. Las encuestas muestran que la insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica busca sus cauces. Y Podemos tiene un aspecto y ocupa un lugar que lo convierte en la vaguada natural por el que baja buena parte del agua de la insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica, por los motivos que coment&eacute; <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/sustrato-politico-transversal_0_315318489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este blog hace quince d&iacute;as</a>. La capitalizaci&oacute;n del descontento por este nuevo partido tiene mucho que ver con sus decisiones pero tambi&eacute;n con el contexto. La mir&iacute;ada de casos de corrupci&oacute;n pol&iacute;tica, como una percusi&oacute;n incesante, agrieta, caso a caso, la ya muy mermada confianza que los espa&ntilde;oles en el funcionamiento pol&iacute;tico (no solo erosiona el apoyo espec&iacute;fico sino, tambi&eacute;n, <a href="https://www.academia.edu/4162491/El_peso_de_la_desconfianza_pol%C3%ADtica_en_la_din%C3%A1mica_electoral_en_Espa%C3%B1a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a niveles m&aacute;s difusos</a> del sistema). Sectores empresariales y pol&iacute;ticos parecen haberse emparejado obscenamente a costa de los impuestos y los recortes en el bienestar de (casi) todos. <a href="http://www.eldiario.es/gastos_tarjetas_black/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tarjetas black</a>, para&iacute;sos fiscales, dinero b, regalos, favores. Lo peor (o lo mejor, seg&uacute;n se mire) son los detalles; el morbo de ver en qu&eacute; se gastan el dinero es un motor poderoso para el descreimiento y el resentimiento.
    </p><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n no parece ya una<a href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/02/28/catalunya/1393614948_303161.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> borrasca</a> sino como algo generalizado desde hace tiempo, como &ldquo;la verdad de la vida&rdquo; que nadie nos hab&iacute;a contado. Hay quienes creen que PP y PSOE pueden ser los instrumentos que permitan una regeneraci&oacute;n de la pol&iacute;tica. Pero cada vez son menos. Podemos tiene el campo abonado para seguir creciendo. Pero, ahora que est&aacute; en primera fila, va a recibir un fuego m&aacute;s intenso por parte del resto de actores pol&iacute;ticos. Especialmente cuando haya elementos concretos a los que agarrarse, cuando en alg&uacute;n lugar alguien que dice que estuvo una vez en un c&iacute;rculo tome decisiones y gobierne. A partir de mayo, Podemos recibir&aacute; una confrontaci&oacute;n directa m&aacute;s intensa, aunque no quiera. Por otro lado, la estrategia que adopte el PSOE frente al tripartidismo ser&aacute; clave y marcar&aacute; la din&aacute;mica pol&iacute;tica de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Cuando deje de poder ser equidistante, cuando tenga que elegir, &iquest;se acercar&aacute; m&aacute;s a Podemos o al PP? Esa decisi&oacute;n generar&aacute; nuevos discursos y marcar&aacute; la din&aacute;mica pol&iacute;tica en el futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Lobera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/tripartidismo-nuevo-escenario-ingobernabilidad_1_4542927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Nov 2014 19:15:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 15M sigue despertando simpatías, ocho años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sigue-despertando-simpatias-anos-despues_132_1551646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Perdura el 15M en la memoria de la ciudadanía?</p><p class="subtitle">¿Conserva los niveles de simpatía que despertó en su día? ¿Se está transmitiendo ese conocimiento y adhesión a la juventud que no lo experimentó directamente?</p><p class="subtitle">¿Qué huella electoral ha dejado?</p></div><p class="article-text">
        El 15M va camino de convertirse en lo que la literatura denomina un evento transformador (<a href="https://www.cambridge.org/core/books/silence-and-voice-in-the-study-of-contentious-politics/its-about-time-temporality-in-the-study-of-social-movements-and-revolutions/1A388F34538C7420767147C4370D2705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eventful event</a>) de trascendencia hist&oacute;rica. M&aacute;s all&aacute; del surgimiento de un partido pol&iacute;tico como Podemos, es posible que su influencia a medio plazo se extienda a la cultura pol&iacute;tica de la ciudadan&iacute;a en Espa&ntilde;a. Sin duda, su huella est&aacute; presente en el campo de los movimientos sociales progresistas, incorpor&aacute;ndose a la memoria que alimenta la identidad colectiva y las pr&aacute;cticas de las movilizaciones en el presente (<a href="https://www.cambridge.org/core/books/silence-and-voice-in-the-study-of-contentious-politics/its-about-time-temporality-in-the-study-of-social-movements-and-revolutions/1A388F34538C7420767147C4370D2705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gongaware, 2011</a>). Sin embargo, su relevancia puede trascender los c&iacute;rculos del activismo m&aacute;s vivo para configurarse como un factor de (re)politizaci&oacute;n de un grupo m&aacute;s amplio de la ciudadan&iacute;a, especialmente, los j&oacute;venes (<a href="https://www.cambridge.org/core/books/silence-and-voice-in-the-study-of-contentious-politics/its-about-time-temporality-in-the-study-of-social-movements-and-revolutions/1A388F34538C7420767147C4370D2705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benedicto y Ramos, 2018</a>) y los sectores progresistas, donde su legado parece configurarse como un posible componente de la cultura pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Perdura el 15M en la memoria de la ciudadan&iacute;a? &iquest;Conserva los niveles de simpat&iacute;a que despert&oacute; en su d&iacute;a? &iquest;Se est&aacute; transmitiendo ese conocimiento y adhesi&oacute;n a la juventud que no lo experiment&oacute; directamente? &iquest;Qu&eacute; huella electoral ha dejado?
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con su octavo aniversario, en este post exploramos el recuerdo del 15M y el grado de simpat&iacute;a que sigue despertando hoy en d&iacute;a. Para ello utilizamos evidencia recogida a trav&eacute;s de una encuesta telef&oacute;nica representativa de la poblaci&oacute;n (<a href="https://www.cambridge.org/core/books/silence-and-voice-in-the-study-of-contentious-politics/its-about-time-temporality-in-the-study-of-social-movements-and-revolutions/1A388F34538C7420767147C4370D2705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PROTEiCA-ficha metodol&oacute;gica</a>) y la comparamos con la obtenida en 2011 por el CIS (<a href="https://www.cambridge.org/core/books/silence-and-voice-in-the-study-of-contentious-politics/its-about-time-temporality-in-the-study-of-social-movements-and-revolutions/1A388F34538C7420767147C4370D2705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudio 2920</a>), cuando el movimiento alcanz&oacute; una visibilidad extraordinaria. Los resultados sugieren que el 15M sigue vivo en la memoria pol&iacute;tica de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El Gr&aacute;fico 1 muestra que, en marzo de 2019, el 78% de las personas entrevistadas declar&oacute; haber o&iacute;do hablar del 15M, respecto al 89% de finales de 2011, cuando el movimiento todav&iacute;a estaba en las calles y aparec&iacute;an las primeras &ldquo;mareas&rdquo; en defensa de los servicios p&uacute;blicos (marea verde, marea blanca, etc.). Tambi&eacute;n revela que, el 13% de las personas entrevistadas en 2019 afirma que particip&oacute; en alguna de las protestas vinculadas al 15M, frente al 10% en 2011. Este incremento en el porcentaje de participantes se explica porque el movimiento sigui&oacute; activo m&aacute;s all&aacute; del a&ntilde;o 2011, convocando a la ciudadan&iacute;a, y protagonizando <a href="https://www.cambridge.org/core/books/silence-and-voice-in-the-study-of-contentious-politics/its-about-time-temporality-in-the-study-of-social-movements-and-revolutions/1A388F34538C7420767147C4370D2705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protestas multitudinarias</a>, especialmente durante los dos a&ntilde;os siguientes. Entre las personas que lo conocen, el grado de simpat&iacute;a se ha mantenido estable: en una escala 0-10, la valoraci&oacute;n media se sit&uacute;a ligeramente por encima del 5. Las personas que simpatizan claramente con el movimiento (igual o por encima del valor 7) son algo m&aacute;s frecuentes en la actualidad que en 2011: un 39,2% frente al 36,5%.
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                </figure><h3 class="article-text">La memoria del 15M m&aacute;s all&aacute; de la experiencia en 2011</h3><p class="article-text">
        El 15M fue un movimiento multitudinario que logr&oacute; gran presencia medi&aacute;tica y popularidad: interrogadas en noviembre de 2011, solo una de cada diez personas afirm&oacute; no haber o&iacute;do hablar del 15M. El Gr&aacute;fico 2, indica que en 2019 la memoria del evento sigue viva (especialmente si tenemos en cuenta las limitaciones de la encuesta telef&oacute;nica para indagar sobre el pasado); pero tambi&eacute;n sugiere que esa memoria se est&aacute; transmitiendo a las personas m&aacute;s j&oacute;venes, entre quienes encontramos porcentajes relativamente elevados de conocimiento: por ejemplo, un 64% de las personas nacidas entre 1994 y el 2000 (que ten&iacute;an entre 9 y 14 a&ntilde;os en 2011), afirma conocer el 15M.
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                </figure><h3 class="article-text">El apoyo al 15M</h3><p class="article-text">
        Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, la simpat&iacute;a que la ciudadan&iacute;a muestra por el 15M permanece pr&aacute;cticamente inalterada. El gr&aacute;fico 3 compara los niveles de simpat&iacute;a hacia el 15M en 2011 y 2019 seg&uacute;n el a&ntilde;o de nacimiento. Las l&iacute;neas representan los valores medios para cada a&ntilde;o en una escala 0-10, donde 0 significa que &ldquo;no simpatiza en absoluto&rdquo; y 10 que &ldquo;simpatiza completamente&rdquo;. El solapamiento de ambas l&iacute;neas, indica que el apoyo se mantiene inalterado en los distintos grupos de edad. En ambos momentos, la simpat&iacute;a es mayor entre los m&aacute;s j&oacute;venes y, curiosamente, en 2019 aparece m&aacute;s elevada a&uacute;n entre ese grupo de muy j&oacute;venes, que apenas estaban empezando su exposici&oacute;n a la socializaci&oacute;n pol&iacute;tica en los a&ntilde;os &aacute;lgidos del 15M. Esta evidencia habla a favor de la hip&oacute;tesis de que el 15M se est&aacute; configurado como un referente simb&oacute;lico de la cultura pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a. &nbsp;
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        &iquest;Ha cambiado el perfil de quienes manifiestan simpat&iacute;a por el 15M a lo largo de estos ocho a&ntilde;os? El gr&aacute;fico 4 muestra el grado de simpat&iacute;a en ambos momentos en funci&oacute;n de la posici&oacute;n ideol&oacute;gica (la interpretaci&oacute;n debe tener en cuenta que el CIS utiliza una escala de 1 a 10 en 2011 mientras que la que usamos en 2019 va de 0 a 10). Como puede observarse, quienes se consideran de izquierdas siguen manifestando una mayor simpat&iacute;a por el movimiento que los de derechas El nivel de simpat&iacute;a aparece incluso algo m&aacute;s elevado para 2019. Esto puede deberse a que hoy recuerdan aquellas protestas menos personas (como hemos visto con los porcentajes de conocimiento). Resulta l&oacute;gico que quienes s&iacute; las recuerden sean, al menos en parte, quienes mantienen un v&iacute;nculo afectivo o una simpat&iacute;a mayor por el movimiento. Constatamos, pues, que no hay cambios relevantes (ocho a&ntilde;os despu&eacute;s) en la composici&oacute;n de las bases ideol&oacute;gicas del apoyo al 15M. Tampoco hay sorpresas respecto al hecho de que la simpat&iacute;a por el 15 M sea mayor entre quienes recuerdan haber participado en las protestas. Solo una parte muy minoritaria de quienes salieron a las calles entonces valora ahora negativamente las movilizaciones (menos del 5%).
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                </figure><h3 class="article-text">La huella electoral del 15M, ocho a&ntilde;os despu&eacute;s</h3><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n entre el apoyo al 15M y el cambio electoral result&oacute; evidente en anteriores elecciones, estando en el origen del fin del bipartidismo en Espa&ntilde;a y siendo Podemos el partido que en mayor medida supo&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/books/silence-and-voice-in-the-study-of-contentious-politics/its-about-time-temporality-in-the-study-of-social-movements-and-revolutions/1A388F34538C7420767147C4370D2705" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cristalizar</a> el descontento de los &ldquo;indignados&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado en las urnas la adhesi&oacute;n al 15M? El gr&aacute;fico 5 presenta las valoraciones medias de la simpat&iacute;a hacia el 15M entre las bases electorales de los principales partidos a nivel nacional en funci&oacute;n de tres indicadores del voto y para tres momentos electorales: las elecciones generales de 2011, 2016 y 2019. Para las dos primeras utilizamos el recuerdo de voto, mientras que la evidencia para 2019 se refiere a intenci&oacute;n de voto. En el gr&aacute;fico hemos ordenado de izquierda a derecha, en orden decreciente, los valores de los votantes de cada partido.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 5 muestra una clara asociaci&oacute;n entre la orientaci&oacute;n del voto y el apoyo al 15M. Inicialmente IU y, luego, Podemos y (sus coaliciones) han atra&iacute;do a los votantes con mayores niveles de simpat&iacute;a hacia el 15M, mientras que entre las bases electorales de los partidos m&aacute;s conservadores (PP y Vox encontramos que la simpat&iacute;a es mucho menor. Los valores de adhesi&oacute;n al movimiento sugieren tambi&eacute;n una tendencia hacia la polarizaci&oacute;n del electorado: mientras que la simpat&iacute;a hacia el 15M crece levemente en el electorado de los partidos de izquierdas, y especialmente entre las bases del PSOE, la misma se reduce (su media baja por debajo del aprobado-el 5) entre los votantes de partidos conservadores (Cs, PP, y Vox).
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                </figure><p class="article-text">
        En definitiva, la evidencia que mostramos sugiere que el 15M constituy&oacute; un evento pol&iacute;tico transformador. El hecho de que en 2019 los m&aacute;s j&oacute;venes, incluso aquellos que en 2011 estaban lejos de ser adultos, conozcan el movimiento y muestren niveles de apoyo elevados es un claro indicador de su trascendencia temporal. El 15M se est&aacute; configurando como un referente para la izquierda, no s&oacute;lo para el activismo de los movimientos sociales transformadores, sino para la ciudadan&iacute;a progresista en general. El ascendente del 15M y del ciclo de movilizaci&oacute;n pol&iacute;tica que lider&oacute;, tambi&eacute;n se manifiesta en la cristalizaci&oacute;n de una respuesta desde el polo conservador. La polarizaci&oacute;n actual del electorado que hemos visto en los resultados de las recientes elecciones generales se vislumbra aqu&iacute; en la distribuci&oacute;n de las simpat&iacute;as hacia el 15M. El &ldquo;s&iacute; se puede&rdquo; de los militantes socialistas concentrados en la calle Ferraz el pasado 28 de abril, puede leerse como expresi&oacute;n del &ldquo;s&iacute; se puede&rdquo; transformador de la pol&iacute;tica que naci&oacute; en mayo de 2011.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><a href="https://www.upo.es/investiga/dasp/es/project/proteica/">PROTEiCA, </a>"Protesta, aprendizaje y cambio político" (FEDER/ Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades-Agencia Estatal de Investigación -Ref. CS2017-84861-P)<br/><br/></blockquote>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Jiménez-Sánchez, Josep Lobera, Marta Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sigue-despertando-simpatias-anos-despues_132_1551646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 May 2019 19:00:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El 15M sigue despertando simpatías, ocho años después]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos: un sustrato político transversal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/sustrato-politico-transversal_1_4575764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe4dd540-3cd9-4df4-b604-0a95252d8266_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podemos: un sustrato político transversal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La decisión más importante de Podemos ha sido adoptar un discurso transversal. Con su mensaje ha roto con la lógica izquierda-derecha, cambiándola por el eje arriba-abajo.</p></div><p class="article-text">
        El sustrato estaba. Hac&iacute;a falta una <a href="http://elpais.com/diario/2011/06/26/espana/1309039210_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chispa adecuada</a> para que el malestar social ocupara las calles en 2011; sucedi&oacute; antes de unas elecciones municipales y auton&oacute;micas. Hubo un antes y un despu&eacute;s: visibilizaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n se retroalimentaron mutuamente en el 15-M y sus propuestas de no votar a los partidos mayoritarios (PP, PSOE y CIU) acabaron calando en la opini&oacute;n p&uacute;blica y en su comportamiento electoral.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el sustrato electoral estaba. Hac&iacute;a falta una chispa adecuada para aglutinarlo. Distintas propuestas pol&iacute;ticas lo intentaron, pero no lo lograron. En cuatro meses de vida, Podemos obtuvo cinco eurodiputados, aportados directamente por ese sustrato. Hoy ser&iacute;a segunda o tercera fuerza pol&iacute;tica en unas elecciones generales, gracias a un fen&oacute;meno de retroalimentaci&oacute;n entre visibilizacion y fuerza similar al que aliment&oacute; al 15-M en su momento.
    </p><p class="article-text">
        Partido X, Equo, incluso Izquierda Unida e UPyD, hab&iacute;an intentado nutrirse de ese caladero de insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica pero no lo lograron. &iquest;Qu&eacute; elementos estaban presentes en la primavera de 2014 en Podemos que no estuvieron presentes en intentos anteriores? Han sido varios.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la figura de un l&iacute;der, como supuso la aparici&oacute;n en la escena pol&iacute;tico-medi&aacute;tica de Pablo Iglesias. La efectividad una estrategia basada en un/a l&iacute;der pol&iacute;tico para aglutinar la indignaci&oacute;n pol&iacute;tica es algo que, a pesar de a algunos les pueda parecer contradictorio, no lo es en absoluto. El liderazgo pol&iacute;tico (el ejercicio de una figura carism&aacute;tica dentro de una formaci&oacute;n) no ha sido aprovechado por otros partidos, a pesar de los recurrentes avisos de la teor&iacute;a pol&iacute;tica sobre las funciones espec&iacute;ficas y poderosas que posee. Alguien que personalice el discurso, una voz que exprese el descontento y que ejerza liderazgo es valorado positivamente, tambi&eacute;n entre el sustrato indignado. La figura de un/a l&iacute;der lograr&aacute; m&aacute;s adhesi&oacute;n electoral, especialmente en tiempos de crisis, que otras estrategias de futuro (pero todav&iacute;a no con capacidad aglutinadora en el presente) que recortan el peso estrat&eacute;gico del o la l&iacute;der.
    </p><p class="article-text">
        A esa (efectiva) estrategia centrada en la figura se le suman una especial habilidad para el debate cuerpo a cuerpo, la novedad y (fundamental) una gran visibilidad en los medios de comunicaci&oacute;n de masas. El poder de los medios masivos en la transmisi&oacute;n del discurso pol&iacute;tico es, ha sido y seguir&aacute; teniendo un efecto inmenso.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo ello era insuficiente sin un discurso transversal. Y, en mi opini&oacute;n, esa ha sido una de las decisiones m&aacute;s efectivas que ha tomado Podemos hasta la fecha. Me baso en la investigaci&oacute;n que realic&eacute; junto a V&iacute;ctor Sampedro para el encuentro <a href="http://civilsc.net/15mp2p" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15Mp2p</a> y en la que destacamos la fuerte <a href="http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/14636204.2014.938466" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transversalidad del 15M</a> y de sus cr&iacute;ticas al modelo pol&iacute;tico heredado de la Transici&oacute;n. En ella se observa claramente c&oacute;mo los simpatizantes del 15M y, por lo tanto, los m&aacute;s cr&iacute;ticos con el funcionamiento pol&iacute;tico actual y los proclives a nuevas propuestas pol&iacute;ticas, eran mayor&iacute;a en todos los sectores de la poblaci&oacute;n (ya se haga la criba por grupos de edad, sexo, estado laboral, h&aacute;bitat e, incluso, ideolog&iacute;a pol&iacute;tica). El hecho de que fuesen mayor&iacute;a no quiere decir que la simpat&iacute;a con las propuestas del 15M se manifestase con igual intensidad en todos los grupos de poblaci&oacute;n, pero s&iacute; que el caladero electoral es transversal. Esta es la misma transversalidad que el Partido Popular, con una estrategia igualmente efectiva, intenta romper. Con ella, trata de activar el voto &uacute;til ante &ldquo;la amenaza chavista&rdquo; entre su (muy) desgastado electorado.
    </p><p class="article-text">
        Podemos ha roto (o al menos lo intenta de manera insistente) la l&oacute;gica izquierda-derechas que ha funcionado en Espa&ntilde;a desde la Transici&oacute;n (y en la mayor parte de los pa&iacute;ses de nuestro entorno). Dice representar la voz de todos, del 99%, frente a las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, de la &ldquo;casta&rdquo;. Un t&eacute;rmino medi&aacute;tico y viral que sintoniza con el sentir profundo de muchos. Son aqu&iacute; comprensibles las cr&iacute;ticas pol&iacute;ticas y prevenciones acad&eacute;micas sobre su uso, pero he o&iacute;do a poca gente de a pie criticando que se emplee. Al contrario, en quienes terminan una frase con &ldquo;la casta&rdquo; se percibe una cierta sonrisa desahogada. Es innegable que el t&eacute;rmino resulta efectivo, que conecta con un sentir popular y que cambia el eje izquierda-derecha por el de arriba-abajo. Y, en un tiempo de malestar y cansancio, parece evidente su efectividad electoral.
    </p><p class="article-text">
        Desde mayo de 2010, <a href="http://www.academia.edu/4162491/El_peso_de_la_desconfianza_politica_en_la_dinamica_electoral_en_Espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la erosi&oacute;n del apoyo pol&iacute;tico</a> ha ido en aumento, en todos sus niveles. El descontento econ&oacute;mico se ha fundido con el descontento pol&iacute;tico y, este, se ha extendido, con muy pocos matices, alcanzando a l&iacute;deres pol&iacute;ticos, partidos pol&iacute;ticos e instituciones p&uacute;blicas. El descontento es transversal y Podemos ha establecido un discurso que conecta con esa transversalidad.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, son varios los elementos contribuyen a que Podemos se nutra de ese sustrato indignado: la figura de un l&iacute;der, su visibilidad medi&aacute;tica, la habilidad en el debate p&uacute;blico, la novedad (no hay facturas pendientes) y el marco transversal del discurso pol&iacute;tico. Elementos que no se hab&iacute;an dado antes, todos ellos, en una misma formaci&oacute;n pol&iacute;tica desde los a&ntilde;os ochenta.
    </p><p class="article-text">
        Hay un cambio profundo en el sentir de la pol&iacute;tica de los espa&ntilde;oles. Estamos ante un cambio de paradigma. La Cultura de la Transici&oacute;n est&aacute; en transici&oacute;n. &iquest;Hacia d&oacute;nde? Eso depender&aacute; de c&oacute;mo evolucione la interacci&oacute;n de los protagonistas del juego pol&iacute;tico (ciudadan&iacute;a, partidos y medios de comunicaci&oacute;n incluidos) y de c&oacute;mo jueguen sus cartas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Lobera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/sustrato-politico-transversal_1_4575764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Oct 2014 18:54:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Podemos: un sustrato político transversal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde están los votantes de izquierda?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/votantes-izquierda_132_5510637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Acaso los recortes no tendrían que impulsar un auge de los partidos de izquierda en las distintas elecciones?</p><p class="subtitle">Ha cambiado el voto de aquellos que se sitúan ideológicamente en el centro y en el centroizquierda</p><p class="subtitle">¿Cómo es que los partidos de izquierdas no aumentan su representación?  Dos causas: fragmentación del voto entre los partidos de izquierda y  pérdida de los votantes de centro</p></div><p class="article-text">
        Elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n, durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, se incluye esta pregunta en los debates postelectorales. &iquest;Acaso los recortes no tendr&iacute;an que impulsar un auge de los partidos de izquierda en las distintas elecciones? Aunque cada elecci&oacute;n (auton&oacute;micas, generales, municipales) responde a su propio contexto, resulta evidente el retroceso del voto de izquierdas respecto a elecciones anteriores a 2010.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los votantes de izquierda? M&aacute;s que responder la pregunta, como veremos, hay que desenredarla. Para ello, en primer lugar, conviene recordar c&oacute;mo se ubican ideol&oacute;gicamente los votantes en Espa&ntilde;a: en torno al 25% se sit&uacute;a entre el centroizquierda y la izquierda; <a href="http://blogs.elpais.com/metroscopia/2011/10/todos-centristas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 45% se ubica en el centro</a>; y cerca del 25% lo hace entre el centroderecha y la derecha. Estas proporciones no han cambiado de manera considerable en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los votantes siguen estando &mdash;m&aacute;s o menos&mdash; donde estaban, pero su voto ha cambiado sensiblemente desde 2010. Principalmente, <strong>ha cambiado el voto de aquellos que se sit&uacute;an ideol&oacute;gicamente en el centro y en el centroizquierda</strong>. Esta variaci&oacute;n ha marcado las &uacute;ltimas elecciones y lo seguir&iacute;a haciendo si hoy hubiese elecciones generales. 
    </p><p class="article-text">
        Basta con echar un vistazo a la distribuci&oacute;n de los votantes del PSOE en 2008 y 2011.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Lo que nos lleva a considerar un segundo punto: las elecciones generales se han decidido, hasta ahora, por la distribuci&oacute;n de los votantes que ideol&oacute;gicamente se sit&uacute;an desde el centro hasta la izquierda. As&iacute;, pr&aacute;cticamente con el mismo n&uacute;mero de votantes (+3.35 puntos porcentuales sobre el censo), el PP pas&oacute; de perder unas elecciones en 2008 a ganarlas por mayor&iacute;a absoluta en 2011. La distribuci&oacute;n actual de sus sufragios sigue haciendo que, <a href="http://politica.elpais.com/politica/2012/11/10/actualidad/1352585150_617080.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el 32%</a>, la lista popular volviera a ganar hoy unas elecciones &mdash;aunque, ciertamente, necesitar&iacute;a pactar para gobernar&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Para profundizar en las caracter&iacute;sticas del votante de centro es conveniente revisar el trabajo de Torcal, &laquo;<a href="http://www.falternativas.org/en/content/download/16862/483296/version/2/file/doc168.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El significado y el contenido del centro ideol&oacute;gico en Espa&ntilde;a</a>&raquo;. A pesar de lo que algunos puedan creer, estas posiciones no constituyen un reducto de la no respuesta, la falta de conocimiento o la supuesta falta de significaci&oacute;n de los conceptos de izquierda y derecha. Tampoco son electores que se distingan por unos niveles menores de educaci&oacute;n, de informaci&oacute;n pol&iacute;tica o de inter&eacute;s por la pol&iacute;tica (m&aacute;s bien al contrario). En general, se muestran como posiciones genuinas de centro, es decir, como un punto intermedio que tiende a contener los perfiles sociales y valorativos del votante medio. Estos votantes han sido tradicionalmente activados por los dos grandes partidos de &aacute;mbito estatal y por partidos nacionalistas de &aacute;mbito auton&oacute;mico. Con el aumento de la <a href="http://www.alice-comunicacionpolitica.com/files/ponencias/230-F500005bc2301342178748-ponencia-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desafecci&oacute;n pol&iacute;tica</a>, otros partidos &mdash;principalmente UPyD&mdash; est&aacute;n creciendo en este espacio.
    </p><p class="article-text">
        Izquierda Unida y otros partidos de izquierda han aumentado su intenci&oacute;n de voto respecto a las pasadas elecciones generales (y, de manera considerable, desde junio de 2010). Sin embargo, los que han dejado de votar al PSOE no han ido en su totalidad (ni siquiera mayoritariamente) a estos partidos. Y, quiz&aacute;s, est&aacute; aqu&iacute; el verdadero significado de quienes preguntan &ldquo;&iquest;d&oacute;nde est&aacute;n los votantes de izquierdas?&rdquo;, cuando en realidad se quiere decir &ldquo;&iquest;d&oacute;nde han ido a parar los votos que ha perdido el PSOE?&rdquo;, &ldquo;&iquest;c&oacute;mo es que los partidos de izquierdas no aumentan su representaci&oacute;n?&rdquo;. Dos causas: fragmentaci&oacute;n del voto entre los partidos de izquierda y p&eacute;rdida de los votantes de centro.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde est&aacute; el nudo de la cuesti&oacute;n: <strong>el PSOE perdi&oacute; a lo largo de 2010 y 2011 su capacidad de aglutinar al amplio espectro de votantes que en 2008 le dieron la mayor&iacute;a</strong>. El PP capt&oacute; en las &uacute;ltimas elecciones generales <a href="http://elpais.com/diario/2011/11/27/domingo/1322369555_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1,2 millones de los votantes</a> que en 2008 optaron por las listas socialistas &mdash;casi la mitad de ellos entre 35 y 54 a&ntilde;os, y especialmente preocupados por su situaci&oacute;n econ&oacute;mica&mdash;. Por otro lado, el PSOE perdi&oacute; 800.000 votos que fueron a formaciones m&aacute;s a la izquierda. Adem&aacute;s, los resultados de este domingo en Catalu&ntilde;a confirman una tendencia preocupante para la estrategia electoral de la calle Ferraz: el partido socialista parece haber agotado sus graneros electorales. En 2008, dos Comunidades Aut&oacute;nomas aportaron una diferencia de <strong>28 esca&ntilde;os con respecto a las listas populares </strong>y que bastaron para contrarrestar los 13 diputados de ventaja que el PP le sac&oacute; en el resto de circunscripciones: Catalu&ntilde;a (+17) y Andaluc&iacute;a (+9). Hoy, como hace un a&ntilde;o, ese diferencial es favorable al partido popular. Sin Catalu&ntilde;a y Andaluc&iacute;a es dif&iacute;cil imaginar un escenario de victoria socialista, ya sea en solitario o en coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La distancia entre el suelo y el techo electoral del PP ha sido, hasta ahora, muy reducida: poco m&aacute;s de un mill&oacute;n de votos. De las &uacute;ltimas cinco elecciones generales, el PP obtuvo su peor resultado, en n&uacute;mero total de votos, en las de marzo de 1996: consigui&oacute; entonces unos 9,7 millones que, pese a todo, le bastaron para alzarse con su primera victoria electoral. Su mejor resultado, el pasado noviembre, con aproximadamente 10,8 millones (el 31.6% del voto sobre censo CER), que le dio mayor&iacute;a absoluta. Esta escasa variabilidad se ha debido a la existencia de una menor competencia electoral en su campo pol&iacute;tico natural. Solo tiene que competir, pr&aacute;cticamente, por los votantes de centro.
    </p><p class="article-text">
        El espacio pol&iacute;tico en la izquierda es complejo. Los partidos de izquierda no solo compiten por el voto de quienes se identifican con el centro (votos indispensables para poder superar, al menos, el fondo electoral del PP) sino que, adem&aacute;s, compiten entre ellos por los votantes de izquierda, con un mayor abanico de opciones. Aglutinar a millones de electores con sensibilidades distintas en un campo pol&iacute;tico m&aacute;s competitivo requiere de mayores dotes de liderazgo y efectividad. Hasta ahora, solamente el partido socialista hab&iacute;a logrado esa capacidad de agrupar posiciones tan diversas en el espacio que hay desde el centro a la izquierda. Pero esa capacidad se ha perdido, en buena medida, por <strong>motivos que van</strong> <strong>desde el alejamiento ideol&oacute;gico hasta la percepci&oacute;n de mala gesti&oacute;n</strong>, pasando por la desactivaci&oacute;n del voto estrat&eacute;gico. &iquest;Volver&aacute; a agrupar el PSOE esa diversidad de opiniones en torno a sus siglas? &iquest;Lo har&aacute; alg&uacute;n otro partido en el &aacute;mbito de la izquierda? A corto plazo, no.
    </p><p class="article-text">
        Para ello se requerir&iacute;an varias condiciones. La primera &mdash;que ya est&aacute; en proceso&mdash; es la desafecci&oacute;n de una parte importante de los votantes populares con las pol&iacute;ticas del gobierno. Es un fen&oacute;meno ya perceptible en los estudios de opini&oacute;n y que, probablemente, ir&aacute; en aumento. Esto devolver&iacute;a a la competici&oacute;n pol&iacute;tica a una parte del electorado de centro y centro-derecha que es susceptible de ser absorbido por el PSOE, UPyD, CiU o PNV. La segunda es la credibilidad, no solo de un proyecto pol&iacute;tico sino de la capacidad necesaria para llevarlo a cabo. Y, en tercer lugar, un liderazgo capaz de unir &mdash;&iquest;ilusionar?&mdash; a esas <strong>sensibilidades distintas</strong>. De momento, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n los votantes? Dispersos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nota</strong></em>: Dif&iacute;cil encontrar dos definiciones iguales de qu&eacute; es la izquierda y qu&eacute; se considera un votante de izquierdas. As&iacute; que preguntemos a los ciudadanos y hagamos una media de las opiniones: en una escala ideol&oacute;gica de 11 puntos en la que el 0 se identifica con una posici&oacute;n de extrema izquierda y el 10 con una de extrema derecha, los ciudadanos ubican al PSOE entorno al 4.2 y a IU en el 2.8. Tambi&eacute;n ubican en la izquierda a partidos con representaci&oacute;n en ciertas comunidades como BNG, ERC, EH Bildu, Comprom&iacute;s, Equo, CUP, etc.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Lobera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/votantes-izquierda_132_5510637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Nov 2012 08:27:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Dónde están los votantes de izquierda?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Votaciones,PSOE]]></media:keywords>
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