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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Luz Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_luz_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Luz Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Propuesta socialista: la formación de los trabajadores como solución de país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/formacion-trabajadores-pais-propuesta-socialista_129_2718314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La formaci&oacute;n de los trabajadores y trabajadoras es un factor clave para mejorar la competitividad de nuestro pa&iacute;s. Una econom&iacute;a basada en bajos salarios y escasa cualificaci&oacute;n de la fuerza de trabajo no es propia de un pa&iacute;s que se pretende moderno y avanzado. Ni siquiera es eficiente desde la perspectiva econ&oacute;mica. Origina pobreza laboral, rotaci&oacute;n y precariedad en el empleo, bajo inter&eacute;s por el trabajo y escasa productividad. De ah&iacute; la transcendencia de la formaci&oacute;n de los trabajadores, est&eacute;n ocupados o en situaci&oacute;n de desempleo. Sin embargo, hay que reconocer que el modelo de formaci&oacute;n profesional para el empleo que hemos tenido hasta ahora, aunque pudo tener resultados valorables en el pasado, ya no da m&aacute;s de s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario, por ello, proponer a la sociedad un nuevo modelo de formaci&oacute;n profesional para el empleo.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, la formaci&oacute;n profesional para el empleo no puede ser cosa &uacute;nicamente de trabajadores y empresarios, porque la formaci&oacute;n de los trabajadores es hoy, esencialmente, un problema de pa&iacute;s que requiere una soluci&oacute;n de pa&iacute;s. En la actualidad tenemos casi 3 millones de trabajadores en desempleo con un nivel de estudios tan bajo que necesitar&aacute;n formarse y reciclarse profesionalmente como &uacute;nica forma de tener esperanza de encontrar un trabajo. Por eso es un problema de pa&iacute;s, porque no podemos perder la fuerza productiva, la capacidad y el talento de 3 millones de trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Para ellos y ellas la propuesta de los socialistas es la siguiente:
    </p><p class="article-text">
        como problema de pa&iacute;s que es, necesitamos una mayor inversi&oacute;n en la formaci&oacute;n de los trabajadores ocupados y desempleados. Las cotizaciones sociales que pagan trabajadores y empresarios (el famoso 0,7% para la formaci&oacute;n) no pueden considerarse &ldquo;patrimonio&rdquo; de quienes las aportan, sino formando parte de una &ldquo;bolsa&rdquo; econ&oacute;mica com&uacute;n que habr&aacute; que complementar con otras fuentes de financiaci&oacute;n para sufragar la formaci&oacute;n de los trabajadores ocupados y desempleados. En 2015 se han presupuestado 1.867 millones de euros para la formaci&oacute;n de trabajadores. Una cantidad claramente insuficiente para la ingente necesidad formativa que debe atenderse. Nosotros proponemos que a esta cantidad se sumen dos tercios de las inversiones presupuestadas para bonificaciones a la contrataci&oacute;n, que en 2015 son de 1.500 millones de euros. De esta forma destinar&iacute;amos casi 3.000 millones de euros a formaci&oacute;n profesional para el empleo, sin que ello supusiera mayor coste. Hace tiempo que todos conocemos la escasa eficacia que poseen las bonificaciones, reducciones y tarifas planas como f&oacute;rmulas de creaci&oacute;n de empleo. Empobrecen la caja de la Seguridad Social y ponen en riesgo las pensiones del futuro, pero apenas sirven para generar ocupaci&oacute;n, sobre todo cuando se disponen de manera generalizada y no se concentran en colectivos de trabajadores especialmente vulnerables. Pues bien, dediquemos estos fondos que hoy reciben las empresas por contratar trabajadores a la mejora de la formaci&oacute;n y la profesionalidad de estos &uacute;ltimos. A medio plazo ambos saldr&aacute;n ganando.
    </p><p class="article-text">
        La infraestructura que utilizaremos en la formaci&oacute;n profesional para el empleo ser&aacute; la infraestructura propia del sistema educativo, esencialmente la p&uacute;blica, pero tambi&eacute;n los centros privados de calidad (no queremos volver a tener &ldquo;chiringuitos&rdquo; &ndash;academias y centros de dudosa procedencia y calidad- en la formaci&oacute;n de los trabajadores). Tenemos colegios, institutos, centros de formaci&oacute;n profesional y universidades a lo largo y ancho de todo el territorio de nuestro pa&iacute;s que pueden, y deben, convertirse en la centros para la formaci&oacute;n de trabajadores. Tambi&eacute;n tenemos muchos maestros y profesores que las pol&iacute;ticas de austeridad del Gobierno han expulsado del sistema educativo y que pueden, a trav&eacute;s de esta v&iacute;a, tener una oportunidad de trabajo en la formaci&oacute;n de personas. Utilicemos a todos esos docentes en la formaci&oacute;n de ocupados y desempleados. Utilicemos, en definitiva, todo el potencial de nuestro sistema educativo para la formaci&oacute;n de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La gobernanza, planificaci&oacute;n y estrategia del sistema de formaci&oacute;n profesional para el empleo debe acordarse por todos los agentes implicados en ella: las administraciones laboral y educativa de &aacute;mbito estatal, las organizaciones sindicales y empresariales m&aacute;s representativas (la participaci&oacute;n institucional est&aacute; reservada por la Ley Org&aacute;nica de Libertad Sindical solo a ellas), las administraciones laborales y educativas de las CC.AA. (son ellas las competentes en materia de pol&iacute;ticas activas de empleo &ndash;y la formaci&oacute;n profesional para el empleo de personas desocupadas es una pol&iacute;tica activa- y tambi&eacute;n las competentes en la ejecuci&oacute;n de la pol&iacute;tica educativa).
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones sindicales y empresariales deben salir, sin embargo, de la gesti&oacute;n del modelo de formaci&oacute;n profesional para el empleo. Aunque no compartimos la filosof&iacute;a del decreto-ley de formaci&oacute;n para el empleo que aprob&oacute; recientemente el Gobierno y que se convalidar&aacute; ma&ntilde;ana, s&iacute; valoramos la lucha contra el fraude que pueda haber habido en relaci&oacute;n con la formaci&oacute;n profesional para el empleo. De ah&iacute; que, para evitar equ&iacute;vocos en relaci&oacute;n con la participaci&oacute;n de las organizaciones sindicales y empresariales en el sistema de formaci&oacute;n profesional para el empleo -y el propio descr&eacute;dito social que ello las est&aacute; acarreando-, defendamos su salida de la gesti&oacute;n de la formaci&oacute;n para el empleo y la b&uacute;squeda, para ellas, de fuentes de financiaci&oacute;n perfectamente transparentes y acordes con el papel de sujetos con relevancia constitucional que le reconoce el art&iacute;culo 7 de nuestra Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, y como medida particular, que ya aprobamos en nuestra conferencia pol&iacute;tica, creemos que, igual que se permite la capitalizaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n por desempleo para poner en marcha un negocio, debe permitirse la capitalizaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n por desempleo para que las personas desempleadas puedan desarrollar procesos de formaci&oacute;n/reciclaje profesional que deriven en la obtenci&oacute;n de un t&iacute;tulo de grado o postgrado universitario.
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo p&aacute;rrafo para subrayar la importancia de la formaci&oacute;n y el reciclaje profesionales. Es de T. H. Marshall en Ciudadan&iacute;a y case social, escrito en 1949, pero de plena actualidad: &ldquo;juzgamos a un hombre de 40 a&ntilde;os por un examen que hizo a los 15, porque al acabar los estudios en el instituto o en la universidad le dieron un billete para un viaje que durar&aacute; toda su vida. Quien saca un billete de tercera clase, no ser&aacute; admitido en un vag&oacute;n de primera&rdquo;. Frente a ello, los socialistas queremos que todos los trabajadores, pero especialmente esos 3 millones de trabajadores que necesitan un nuevo proceso de formaci&oacute;n o reciclaje profesional, tengan la edad que tengan, vuelvan a tener la oportunidad de comprar un billete de primera para volver viajar por el mercado de trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Luz Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/formacion-trabajadores-pais-propuesta-socialista_129_2718314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2015 19:31:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Propuesta socialista: la formación de los trabajadores como solución de país]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Atención a la situación de las mujeres en el mercado de trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/atencion-situacion-mujeres-mercado-trabajo_129_5757813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En el último año, el número de hombres parados ha  crecido en 49.100,  mientras que las mujeres paradas han aumentado en 235.400.</p></div><p class="article-text">
        Ojal&aacute; me equivoque, pero no creo que la situaci&oacute;n dram&aacute;tica  que vive la econom&iacute;a espa&ntilde;ola haya llegado a su final. A&uacute;n as&iacute;, hay que  reconocer que es una buena noticia que tengamos, seg&uacute;n los datos de la  EPA del segundo trimestre de 2013, 149.000 ocupados y ocupadas m&aacute;s que  en el trimestre anterior, que el n&uacute;mero de personas paradas se haya  reducido en 225.200 y que la tasa de paro haya descendido un 0,9%,  situ&aacute;ndose en un 26,26%.
    </p><p class="article-text">
        Seguro que en los d&iacute;as que vienen escucharemos decir a los  responsables pol&iacute;ticos que son buenos datos, pero que no hay que lanzar  las campanas al vuelo. Y efectivamente, no hay demasiadas razones para  hacerlo. El n&uacute;mero de personas en paro ha bajado, s&iacute;, pero  aproximadamente un tercio de esa bajada no se debe a la creaci&oacute;n de  empleo, sino a la &ldquo;deserci&oacute;n&rdquo; o salida del mercado de trabajo de m&aacute;s de  76.000 personas, que dejan de estar &ldquo;activas&rdquo; en este trimestre. Se ha  creado empleo, es verdad, pero es el empleo estacional t&iacute;pico de la  primavera y el inicio del verano. La gran mayor&iacute;a de los empleos creados  son del sector servicios (154.800) y, por ello, seguramente ef&iacute;meros.  Sin embargo, perdemos ocupaci&oacute;n en el sector de la construcci&oacute;n y, peor  a&uacute;n, en el de la industria, donde en el &uacute;ltimo a&ntilde;o se han destruido m&aacute;s  de 138.000 empleos.
    </p><p class="article-text">
        No es extra&ntilde;o entonces que el trimestre pasado tambi&eacute;n  hayamos &ldquo;ganado&rdquo; en precariedad. El n&uacute;mero de asalariados/as con  contrato indefinido se ha reducido en m&aacute;s de 50.000 en los &uacute;ltimos 3  meses; en cambio, el n&uacute;mero de asalariados/as con contrato temporal ha  crecido, en el mismo periodo de tiempo, en m&aacute;s de 162.000. As&iacute; pues, el  empleo creado es en su gran mayor&iacute;a, por no decir todo, de car&aacute;cter  temporal. Y en su gran mayor&iacute;a tambi&eacute;n a tiempo parcial: m&aacute;s del 62% de  las personas que encontraron ocupaci&oacute;n en el &uacute;ltimo trimestre tienen un  contrato con una jornada &ndash;y un salario- menor de lo habitual. Lo que se  est&aacute; convirtiendo, adem&aacute;s, en una se&ntilde;a de identidad de nuestro mercado  de trabajo. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el n&uacute;mero de personas ocupadas con  contrato a tiempo completo se ha reducido en un 5,31%, mientras que el  n&uacute;mero de personas ocupadas con un contrato a tiempo parcial se ha  incrementado en un 5,92%.
    </p><p class="article-text">
        Recu&eacute;rdese, cuando se lean estas cifras, que las personas  que trabajan a tiempo parcial tienen una doble penalizaci&oacute;n econ&oacute;mica:  ganan menos porque trabajan menos horas (con lo que est&aacute;n penalizadas en  el presente); y la forma en que se computan sus cotizaciones a la  Seguridad Social hace que deban trabajar muchos m&aacute;s a&ntilde;os que las  personas que cotizan a tiempo completo para tener la misma pensi&oacute;n que  ellas o conformarse, si trabajan los mismos a&ntilde;os, con una pensi&oacute;n m&aacute;s  peque&ntilde;a (lo que las penaliza tambi&eacute;n en el futuro). M&aacute;s del 72% de  quienes trabajan a tiempo parcial son mujeres, raz&oacute;n por la que esta  f&oacute;rmula de c&oacute;mputo de sus cotizaciones a la Seguridad Social se ha  declarado discriminatoria e inconstitucional.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a ellas, a las mujeres, hay tambi&eacute;n datos m&aacute;s que  preocupantes en esta EPA. El primero que llama la atenci&oacute;n es el muy  diferente reparto de los empleos creados en el &uacute;ltimo trimestre. De los  149.000, m&aacute;s del 72%, esto es, 107.400, han sido ocupados por hombres,  frente a los 41.600 empleos ocupados por mujeres. Se trata, como hemos  visto antes, de empleos creados en el sector de los servicios, donde  habitualmente las mujeres tienen una fuerte presencia; y, sin embargo,  en el &uacute;ltimo trimestre, los empleos creados en este sector han sido  mayoritariamente para los hombres. &iquest;Tendr&aacute; algo que ver que todos los  empleos creados lo han sido en el sector privado y no en el sector  p&uacute;blico, donde se ha seguido destruyendo empleo? Probablemente s&iacute;,  teniendo en cuenta que las mujeres tienen mayor &ldquo;&eacute;xito&rdquo; en el empleo del  sector p&uacute;blico que en el del sector privado (en 2012, el 55,1% de  los/as asalariados/as del sector p&uacute;blico eran mujeres) y tambi&eacute;n, por  qu&eacute; no decirlo, que hay una mayor probabilidad de sufrir  discriminaciones por su parte en el acceso al empleo privado que en el  acceso al p&uacute;blico, debido a que este &uacute;ltimo se rige por criterios de  m&eacute;rito y capacidad, sin sesgo de g&eacute;nero, lo que no siempre sucede en el  primero.
    </p><p class="article-text">
        Junto a lo anterior, puede tambi&eacute;n observarse que, mientras  en el caso de los hombres la ocupaci&oacute;n ha crecido en el &uacute;ltimo  trimestre en todos los tramos de edad, en el caso de las mujeres ha  habido significativas p&eacute;rdidas de empleo entre las m&aacute;s j&oacute;venes (22.200  empleos perdidos por mujeres de entre 16 y 29 a&ntilde;os).
    </p><p class="article-text">
        Con todo, lo m&aacute;s alarmante son las cifras del paro. No solo  o no tanto porque tambi&eacute;n haya habido en el trimestre una desigual  distribuci&oacute;n por sexos de la reducci&oacute;n del n&uacute;mero de personas en  desempleo, de forma que m&aacute;s del 71% de ellas han sido hombres. Lo m&aacute;s  impactante es que, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el n&uacute;mero de hombres parados ha  crecido en 49.100, mientras que el n&uacute;mero de mujeres paradas ha crecido  en 235.400, esto es, 4 veces m&aacute;s que el de los hombres. El crecimiento  del paro entre los hombres ha sido, as&iacute;, de un 1,59%, mientras que el de  las mujeres ha alcanzado nada menos que un 9,06%. Resultado de ello es  que las tasas de paro de mujeres y hombres han empezado de nuevo a  divergir (en 1,48 puntos), cuando hasta ahora hab&iacute;a estado convergiendo.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no inaugura la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica ni del  empleo, pero s&iacute; muestra que est&aacute; produci&eacute;ndose un cambio de tendencia en  nuestra crisis. Empez&oacute; golpeando con m&aacute;s dureza a los hombres, porque  empez&oacute; en el sector de la construcci&oacute;n que era mayoritariamente  masculino. Pero la crisis est&aacute; cambiando de cara y empieza a golpear m&aacute;s  duramente a las mujeres, seguramente porque los recortes de plantillas y  gasto social en el sector p&uacute;blico que estamos sufriendo afectan en  mucha mayor medida al empleo de las mujeres que al de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, m&aacute;s que las causas, me preocupan los efectos. El debate y  la acci&oacute;n pol&iacute;tica frente a la crisis est&aacute;n centrados en contener  algunas de sus consecuencias, pero hay otras que ni siquiera se  mencionan, como este fuerte crecimiento del desempleo entre las mujeres y  el repunte que supone en desigualdad de g&eacute;nero. Peor a&uacute;n, m&aacute;s all&aacute; de  la consabida austeridad, no parece haber planes de futuro sobre el  modelo de crecimiento econ&oacute;mico (y de pa&iacute;s) que queremos. Con lo que es  m&aacute;s que probable que el Gobierno no adopte medida alguna para corregir  esta brecha que comienza a abrirse de nuevo entre mujeres y hombres  dentro de nuestro mercado de trabajo. Al contrario, medidas como las  adoptadas en el &aacute;mbito del empleo dom&eacute;stico, los cuidados no  profesionales de personas dependientes o la conciliaci&oacute;n de la vida  familiar y laboral no han hecho m&aacute;s que agrandarla. As&iacute; pues, como  sociedad, nos arriesgamos a perder en eficiencia econ&oacute;mica, porque, si  no ponemos remedio ya, habr&aacute; millones de mujeres cuyo talento y  capacidad productiva est&eacute;n &ndash;y enti&eacute;ndase bien el sentido de esta  expresi&oacute;n- sin &ldquo;aprovechar&rdquo;. Pero tambi&eacute;n perderemos en igualdad,  justicia y libertad, porque todo ello es lo que significa el empleo de  las mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Luz Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/atencion-situacion-mujeres-mercado-trabajo_129_5757813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jul 2013 17:32:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Atención a la situación de las mujeres en el mercado de trabajo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[EPA - Encuesta de Población Activa,Paro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día 8 de Marzo, Mujeres y Empleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dia-marzo-mujeres-empleo_129_5603746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En esta crisis apenas hemos visto lo que les estaba pasando a las mujeres. Primero porque cuando hablamos de empleo solemos referirnos &uacute;nicamente al trabajo remunerado, lo que ya de partida expulsa de nuestra consideraci&oacute;n el trabajo de cuidados sin remuneraci&oacute;n que realizan miles de ellas. Como las estad&iacute;sticas oficiales no lo consideran trabajo, no se contabiliza entre los efectos de la crisis lo que pueda estar sucediendo respecto del mismo dentro de los hogares. En segundo lugar, la crisis ha afectado a sectores de actividad productiva, como la construcci&oacute;n, con una mano de obra mayoritariamente masculina, lo que ha conducido a que la p&eacute;rdida de empleo entre los hombres haya sido muy significativa. El hecho de que, de los m&aacute;s de 3,5 millones de empleos perdidos durante la crisis, m&aacute;s del 78 por ciento hayan sido empleos de hombres, ha provocado que las p&eacute;rdidas de empleo femeninas se hayan visto empeque&ntilde;ecidas. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de las comparaciones entre hombres y mujeres, y de la suerte que hayan corrido los primeros, conviene fijar la atenci&oacute;n en ellas, porque es la &uacute;nica manera en que sabremos todos los efectos de la crisis y la &uacute;nica, as&iacute;, en que podremos acertar con las pol&iacute;ticas a desarrollar para hacerle frente.
    </p><p class="article-text">
        Casi 760.000 mujeres han perdido su ocupaci&oacute;n desde que empez&oacute; la crisis, m&aacute;s de 280.000 de ellas el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Hoy tenemos 1,7 millones de mujeres desempleadas m&aacute;s que hace 5 a&ntilde;os y casi 360.000 m&aacute;s que hace un a&ntilde;o. La tasa de paro de las mujeres se ha m&aacute;s que duplicado, pasando del 11 por ciento en el cuarto trimestre de 2007 al actual 26,55 por ciento. Finalmente, m&aacute;s de 630.000 mujeres han dejado de estar afiliadas a la Seguridad Social. Todo esto, que no me parece de poca entidad, es lo que ha ocurrido en el mercado de trabajo remunerado. Pero fuera de &eacute;l tambi&eacute;n ha habido movimientos importantes.
    </p><p class="article-text">
        Desde la econom&iacute;a feminista es muy com&uacute;n advertir que, ante la ca&iacute;da de ingresos que la crisis provoca en los hogares, las mujeres intentan encontrar trabajo remunerado fuera de ellos, para compensar o reemplazar la p&eacute;rdida de las rentas familiares. Como fruto del desempleo, de la devaluaci&oacute;n salarial en curso y de los recortes en prestaciones sociales, los ingresos medios de los hogares han descendido en algo m&aacute;s de un 7 por ciento desde 2008. Y el efecto reflejo en relaci&oacute;n con las mujeres que acabo de referir no se ha hecho esperar: el n&uacute;mero de &ldquo;activas&rdquo; se ha incrementado casi un 11 por ciento desde entonces, lo que significa que hoy hay m&aacute;s de 1 mill&oacute;n de mujeres m&aacute;s que antes de la crisis que quieren trabajar de forma remunerada. La mayor parte de ellas, m&aacute;s de 900.000, eran antes &ldquo;inactivas&rdquo; -en una terminolog&iacute;a bien elocuente del concepto de trabajo dominante- por motivo de realizar labores del hogar.
    </p><p class="article-text">
        Esta radiograf&iacute;a de los efectos de la crisis contrasta poderosamente con dos realidades que se han producido, a su vez, como consecuencia de ella. Es bien sabido que la gesti&oacute;n pol&iacute;tica de la crisis ha pasado por dos fases diferentes. La primera, que llega hasta mayo de 2010, en la que las medidas que se adoptan frente a la misma son de corte, por as&iacute; decirlo, keynesiano, y en la que se aprobaron importantes paquetes de est&iacute;mulo econ&oacute;mico, especialmente los denominados Fondo Estatal de Inversi&oacute;n Local y Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local, que supusieron una inversi&oacute;n total de 13.000 millones de euros. La segunda, que empieza en esa misma fecha, pero que ha ido agudiz&aacute;ndose con el pasar del tiempo, especialmente en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, es la que se basa en el recorte del gasto p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, ninguna de estas dos pol&iacute;ticas ha tomado en consideraci&oacute;n la situaci&oacute;n laboral de las mujeres. Como se recordar&aacute;, los paquetes de est&iacute;mulo econ&oacute;mico citados estaban, aunque con alguna diferencia de matiz, centrados en el apoyo al sector de la construcci&oacute;n y, por tanto, en el apoyo al mantenimiento del empleo en el mismo; es decir, un  sector donde apenas hab&iacute;a y hay presencia de mujeres, con lo que dif&iacute;cilmente puede presumirse que, a pesar del incremento del desempleo que ya estaban sufriendo por entonces, estas pol&iacute;ticas de est&iacute;mulo tuvieran alg&uacute;n efecto beneficioso para ellas.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, son mucho peores las consecuencias de la pol&iacute;tica de recorte del gasto p&uacute;blico. La primera, y m&aacute;s evidente, es la que tiene que ver con los recortes en la inversi&oacute;n en pol&iacute;ticas activas de empleo. Hemos visto c&oacute;mo, a lo largo de la crisis, se ha producido un importante trasvase de mujeres desde el trabajo no remunerado en los hogares hacia la b&uacute;squeda de trabajo remunerado fuera de ellos. Muchas, debido a su biograf&iacute;a laboral, necesitar&aacute;n el apoyo de las pol&iacute;ticas activas para adaptarse a los requerimientos del mercado de trabajo actual, si quieren tener alguna posibilidad de encontrar un empleo. Pol&iacute;ticas que apenas si existen y que ser&aacute; muy dif&iacute;cil que existan si los fondos dedicados a las mismas contin&uacute;an bajando, como lo han hecho en 2012 y 2013, en torno a los 2.000 millones de euros al a&ntilde;o. Somos un pa&iacute;s con casi 6 millones de personas en desempleo, cerca de 2,8 millones de las cuales son mujeres, que dedica en la actualidad menos del 0,4 por ciento del PIB (poco m&aacute;s de 3.700 millones de euros) a pol&iacute;ticas activas de empleo. El resultado indeseable de ello ser&aacute;, con toda probabilidad, que muchas de estas mujeres no encontrar&aacute;n trabajo remunerado jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Debemos sumar a lo anterior los recortes en gasto social, que nunca son neutros, sino con un marcado componente de g&eacute;nero. La educaci&oacute;n, sobre todo la infantil, y la atenci&oacute;n a la dependencia, que est&aacute;n sufriendo serios recortes, son solo dos ejemplos de las estrechas conexiones entre gasto social e igualdad de g&eacute;nero. En la medida que se recorta en estos &aacute;mbitos -la clausura del Plan Educa3 en 2012 con una 'des-inversi&oacute;n' entorno a los 100 millones de euros al a&ntilde;o, o haber dejado de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social de las/os cuidadoras/es no profesionales con una 'des-inversi&oacute;n' de 330 millones de euros al a&ntilde;o, pueden servirnos de muestra- las mujeres tienen mayores dificultades en el mercado de trabajo. Primero porque la mayor parte de las personas que trabajan en esos sectores son, a su vez, mujeres, con lo que las posibles p&eacute;rdidas de empleo les afectan m&aacute;s a ellas. Pero la 'des-inversi&oacute;n' tambi&eacute;n supone que hay una parte del trabajo de atenci&oacute;n o cuidado de menores o dependientes que deja de asumirse en la esfera p&uacute;blica y, por tanto, se &ldquo;privatiza&rdquo; y recae &ndash;no nos enga&ntilde;emos- en las propias mujeres, porque todav&iacute;a persiste una fuerte divisi&oacute;n sexual del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Eso las perjudica de m&uacute;ltiples maneras. El hecho de tener que asumir el trabajo de cuidados que desaloja la 'des-inversi&oacute;n' p&uacute;blica disminuye notablemente el poder de negociaci&oacute;n de las mujeres en su acceso al mercado laboral. No es extra&ntilde;o, por ello, que las mujeres sean mayor&iacute;a en los contratos temporales (el 51 por ciento), o en el trabajo a tiempo parcial (el 76 por ciento) o entre los/as asalariados/as con los salarios m&aacute;s bajos (el 66 por ciento). Finalmente, tampoco lo es que las mujeres trabajen m&aacute;s horas que los hombres, ya que suman horas de trabajo remunerado con horas de trabajo de cuidados (11h 12' frente a 10h 27'); ni que tengan, por todo ello, peor calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que las pol&iacute;ticas anti-crisis, al menos si pretenden basarse en la igualdad de g&eacute;nero, deban caminar en una doble direcci&oacute;n. Acabar de una vez con los recortes en gasto social, que impactan negativamente sobre toda la ciudadan&iacute;a, pero especialmente sobre las mujeres. Y definir paquetes de est&iacute;mulo que impulsen el crecimiento econ&oacute;mico y del empleo, pero cuyo dise&ntilde;o, al contrario que en el pasado, tenga tambi&eacute;n en cuenta los efectos devastadores que la crisis ha causado sobre el empleo y la vida de las mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Luz Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dia-marzo-mujeres-empleo_129_5603746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2013 19:02:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Día 8 de Marzo, Mujeres y Empleo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos sobran los despidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sobran-despidos_129_5514401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A  lo largo de la crisis ha habido muchas veces que he tenido la impresi&oacute;n  de que la opini&oacute;n p&uacute;blica pensaba y sigue pensando que el paro llueve del cielo.  Lo digo con todo el respeto que me merecen los casi 6 millones de  personas en situaci&oacute;n de desempleo que tenemos en nuestro pa&iacute;s, pero no  puedo evitar sentirlo cada vez que escucho hablar de las cifras del  paro. &ldquo;El n&uacute;mero de personas en desempleo ha subido en ...&rdquo;, &ldquo;se ha  producido un incremento del paro de ...&rdquo;, &ldquo;el desempleo aumenta en ...&rdquo; son  las expresiones al uso para referirse a cu&aacute;ntas personas se encuentran  en esa dolorosa situaci&oacute;n. Nunca se oye, sin embargo, que la gran  mayor&iacute;a de las veces (solo se salvan de ello los incrementos de  poblaci&oacute;n activa) que un trabajador o trabajadora ingresa en esa lista  &ldquo;maldita&rdquo;, lo hace porque previamente su empleador ha decidido  despedirlo, raz&oacute;n por la que, cada vez que se da cuenta de las personas  en paro, se da cuenta, al mismo tiempo, del n&uacute;mero de personas que han  sido despedidas. Vista desde esta perspectiva, la narraci&oacute;n de la crisis  ser&iacute;a como sigue.
    </p><p class="article-text">
        En 2008, los empresarios despidieron a <a href="http://www.empleo.gob.es/estadisticas/BEL/PRD/indice.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 2'2 millones de personas</a>.  Eran ya m&aacute;s que evidentes las dificultades econ&oacute;micas por las que  atravesaba nuestra econom&iacute;a, con lo que hubiera cabido esperar que la  mayor parte de esos despidos hubieran tenido por motivo esas mismas  dificultades. Algo de eso hubo en los m&aacute;s de 1&acute;3 millones de  despedidos/as durante ese a&ntilde;o por extinci&oacute;n de su contrato temporal, ya  que empezaba el ajuste en el sector de la construcci&oacute;n y sabido es que,  en el mismo, la mayor parte de los trabajadores/as ten&iacute;an contratos  temporales.
    </p><p class="article-text">
        Pero  menos explicaci&oacute;n tiene que los despidos de trabajadores/as con  contrato indefinido no estuvieran fundados en las dificultades  econ&oacute;micas, sino en la pura y simple voluntad empresarial de despedir.  Del total de despidos de 2008, solo el 3'90% fueron despidos  individuales por causas econ&oacute;micas y el 1'68% despidos colectivos (m&aacute;s  conocidos como expedientes de regulaci&oacute;n de empleo) por esas mismas  causas. Frente a ello hubo m&aacute;s de 620.000 trabajadores/as despedidos/as  (el 28'06 del total) por haber cometido un incumplimiento de su contrato  (a esto se le llama despido disciplinario) que al d&iacute;a siguiente el  empresario reconoce que es una invenci&oacute;n suya para poder despedir y  pagar la correspondiente indemnizaci&oacute;n (es a esto a lo que se llamaba  despido expr&eacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Este  mismo esquema se repite el a&ntilde;o m&aacute;s crudo de la crisis. En 2009, los  empresarios despiden a m&aacute;s de 2'5 millones de personas. De ellas, m&aacute;s de  1'2 millones ven terminar su contrato temporal; un 5'81% sufren un  despido individual por causas econ&oacute;micas; un 2'95% son afectadas por  despidos colectivos por esas mismas causas; y m&aacute;s de 670.000 (el 29'95%  del total) son despedidas mediante la estratagema de ser acusadas de un  incumplimiento contractual nunca cometido por ellas para poder ser  despedidas de manera inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Es  en ese tiempo cuando empieza a hablarse del &ldquo;modelo alem&aacute;n&rdquo;. En  Alemania -se dice- las crisis econ&oacute;micas no se saldan, como siempre ha  sucedido en Espa&ntilde;a, con el despido de millones de personas, sino con  medidas de flexibilidad interna, como la suspensi&oacute;n del contrato de  trabajo o la reducci&oacute;n de jornada. As&iacute; que en marzo de 2009 se hace una  primera reforma laboral que tiene como objetivo que los empresarios  espa&ntilde;oles asuman ese mismo modelo, es decir, que dejen de despedir  masivamente para reducir costes y empiecen a ejercitar esa flexibilidad  que tanto demandan. Ello produce un primer efecto ya ese mismo a&ntilde;o:  mientras que los despidos colectivos por causas econ&oacute;micas son algo  menos de 76.000, los trabajadores/as afectados por suspensi&oacute;n de  contrato o reducci&oacute;n de jornada son casi 380.000.
    </p><p class="article-text">
        De  modo que, cuando Mariano Rajoy, en su entrevista en TVE, el d&iacute;a 10 de  septiembre de 2012, se jactaba de que su reforma laboral est&aacute;  produciendo efectos positivos porque son m&aacute;s las personas afectadas por  medidas de flexibilidad interna (cerca de 226.000) que las afectadas por  despido colectivo (casi 73.000), en realidad se estaba refiriendo a un  efecto positivo que no ha producido su reforma, sino la reforma hecha en  2009, cuando &eacute;l todav&iacute;a no era Presidente del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Ahora  bien, que nadie se enga&ntilde;e, entonces y ahora, aun habiendo crecido el  n&uacute;mero de personas afectadas por medidas de flexibilidad interna, son  much&iacute;simas m&aacute;s las que son despedidas por la totalidad de las v&iacute;as de  despido. En 2010, los empresarios despiden a m&aacute;s de 1'9 millones de  personas y son poco m&aacute;s de 180.000 las afectadas por suspensi&oacute;n de  contrato o reducci&oacute;n de jornada. Lo mismo sucede en 2011, a&ntilde;o en el que  tambi&eacute;n son m&aacute;s de 1'9 millones las personas despedidas, frente a poco  m&aacute;s de 169.000 las afectadas por flexibilidad interna.
    </p><p class="article-text">
        Como  la sangr&iacute;a de despidos no cesa, la reforma laboral de febrero de 2012,  esta s&iacute;, hecha por el Gobierno de Mariano Rajoy, decide incrementar los  poderes empresariales para ver si las bajadas de salario o los cambios a  peor en el resto de condiciones de trabajo act&uacute;an como v&iacute;a alternativa  al despido de trabajadores/as. Claro que tambi&eacute;n rebaja la indemnizaci&oacute;n  que pagan los empresarios cuando no tienen motivo alguno para despedir  (es a esto a lo que se llama despido improcedente) y elimina la  autorizaci&oacute;n de la administraci&oacute;n p&uacute;blica en los despidos colectivos por  causas econ&oacute;micas, esto es, abarata y facilita el despido. Resultado de  esta operaci&oacute;n: en cada mes de 2012 se han producido m&aacute;s despidos que  en el mismo mes del a&ntilde;o anterior. Entre enero y septiembre de 2011 hubo  algo m&aacute;s de 1'3 millones de despidos; entre enero y septiembre de 2012  ha habido m&aacute;s de 1'5 millones.
    </p><p class="article-text">
        Ahora  se anuncian 4.500 despidos en Iberia y la Uni&oacute;n Europea, que dice estar  preocupada por el desequilibrio macroecon&oacute;mico que supone el volumen de  desempleo en nuestro pa&iacute;s, exige cerca de 10.000 despidos (10.000  nuevas personas en situaci&oacute;n de desempleo) a cambio de rescatar con  37.000 millones de euros a las cajas de ahorro nacionalizadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hasta  cu&aacute;ndo vamos a seguir as&iacute;? &iquest;Cu&aacute;ntos despidos m&aacute;s van a realizar las  empresas para salvarse de la crisis? Entre indemnizaciones por despido y  prestaciones por desempleo, ello nos est&aacute; costando a todos miles de  millones de euros. Pero eso no es lo peor. Lo peor son los costes en  capital humano, los millones de personas despedidas cuyo talento y  capacidad productiva est&aacute; hoy perdida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Luz Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sobran-despidos_129_5514401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Nov 2012 18:58:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nos sobran los despidos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desempleo, miopía e ideología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desempleo-miopia-ideologia_129_5479645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pasado 26 de octubre conocimos las terribles cifras de desempleo que asolan nuestro pa&iacute;s. Cerca de 5'8 millones de personas sin trabajo, un 25% del total de las personas que quieren trabajar. La intensidad y el dramatismo de esta situaci&oacute;n de paro que no cesa parece que debiera invitar a todos a una reflexi&oacute;n profunda y serena sobre las razones de la misma y las v&iacute;as de una posible soluci&oacute;n. Sin embargo, duele ver como, en lugar de ello, algunos analistas utilizan su prestigio intelectual y su predicamento entre los medios de comunicaci&oacute;n para volver, por en&eacute;sima vez, a &ldquo;vender su libro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que con una econom&iacute;a en recesi&oacute;n; con un sistema financiero enjugando deudas que pagamos todos; con un nivel de consumo bajo m&iacute;nimos, entre otras razones porque se ha producido una fuerte devaluaci&oacute;n de los salarios; un nivel de recortes en el gasto social que est&aacute; dejando miles de trabajadores de la educaci&oacute;n, la sanidad o los servicios sociales en la calle; una amenaza de rescate por parte de la Uni&oacute;n Europea, que todav&iacute;a no ha comprendido que sus pol&iacute;ticas de austeridad est&aacute;n ahogando cualquier esperanza de crecimiento econ&oacute;mico en la zona euro; y una desconfianza en la clase pol&iacute;tica y las instituciones democr&aacute;ticas como no hab&iacute;a habido nunca antes, alg&uacute;n afamado economista, de los que se dicen, adem&aacute;s, progresistas, le eche la culpa del n&uacute;mero de personas en situaci&oacute;n de desempleo al maltrecho Derecho del Trabajo?
    </p><p class="article-text">
        Y &iquest;c&oacute;mo es posible que, ante tantos y tantos problemas y de tal magnitud, la soluci&oacute;n &ldquo;m&aacute;gica&rdquo; que propongan esos afamados economistas sea un tipo de contrato que llaman &ldquo;contrato &uacute;nico&rdquo;? Sinceramente, o es soberbia intelectual, o es miop&iacute;a o es ideolog&iacute;a. Pero no de esa que, en un sano ejercicio de honestidad, se profesa y se confiesa p&uacute;blicamente, para no llamar a enga&ntilde;o a quienes est&aacute;n leyendo o escuchando nuestras propuestas, sino de esa otra que se presenta ante la opini&oacute;n p&uacute;blica con la apariencia de ciencia, y que hace pensar que se trata de verdades incuestionables y neutras, cuando no son m&aacute;s que dogmas de una determinada forma de entender y pensar la realidad. En este caso, la que comprende los derechos de los trabajadores como trabas para el funcionamiento &ldquo;eficiente&rdquo; del mercado de trabajo y no como elementos de equilibrio de poder e igualdad real demandados por nuestro Estado Social.
    </p><p class="article-text">
        Es bien conocido lo que pienso del llamado &ldquo;contrato &uacute;nico&rdquo;. Una forma de llamar contrato fijo a lo que en realidad no es sino un puro contrato temporal. Si el coste del despido es nulo o baj&iacute;simo, cualquier trabajador, se llame como se llame su contrato, puede ser despedido en cualquier momento. Es decir, cualquier trabajador se convierte de facto en un trabajador temporal, porque no tiene asegurada m&aacute;s que nominalmente la duraci&oacute;n indefinida de su relaci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n una forma de eludir el control judicial de la decisi&oacute;n de despedir. Lo que significa convertir la decisi&oacute;n del empresario de dar por finalizado el contrato de trabajo en la &uacute;nica decisi&oacute;n de todo nuestro ordenamiento jur&iacute;dico que no se somete a un control de legalidad. Adem&aacute;s de quebrantar, muy probablemente, el derecho constitucional a la tutela judicial efectiva, despojando al trabajador de la posibilidad de probar en juicio un uso arbitrario o abusivo de los poderes de despido que la legislaci&oacute;n laboral reconoce al empresario.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he sostenido su inconstitucional. Interpretando el &ldquo;derecho al trabajo&rdquo; que se reconoce en el art&iacute;culo 35 de nuestra Constituci&oacute;n, el Tribunal Constitucional ha entendido que no exige de los poderes p&uacute;blicos que consigan un puesto de trabajo para cada ciudadana o ciudadano, sino algo mucho menos ambicioso que consiste en que, una vez que han conseguido un puesto de trabajo, no puedan perderlo sin una causa que lo justifique. Es decir, en nuestro ordenamiento jur&iacute;dico, y por derivaci&oacute;n del reconocimiento constitucional del &ldquo;derecho al trabajo&rdquo;, toda extinci&oacute;n del contrato de trabajo -para entendernos, todo despido- debe ser causal. De este modo ser&aacute; inconstitucional cualquier propuesta que, como la del denominado &ldquo;contrato &uacute;nico&rdquo;, no exija al empresario motivar la decisi&oacute;n de despedir y ser sancionado cuando no lo haga.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el recurso al &ldquo;contrato &uacute;nico&rdquo; siempre me ha parecido una estrategia para abaratar los costes del despido sin decirlo abiertamente. La indemnizaci&oacute;n por despido que llegar&iacute;a a alcanzarse por la extinci&oacute;n de un &ldquo;contrato &uacute;nico&rdquo; jam&aacute;s alcanzar&iacute;a la cuant&iacute;a de las indemnizaciones que hoy se abonan -y recu&eacute;rdese que la cuant&iacute;a de estas ya ha sido muy rebajada en la &uacute;ltima reforma laboral- por el despido sin causa de un trabajador fijo. Si se quiere un mercado de trabajo donde las indemnizaciones por despido sin causa sean m&aacute;s bajas, d&iacute;gase abiertamente a la opini&oacute;n publica y no nos inventemos ficciones o tipos de contrato para hacer eso mismo, pero de manera oculta.
    </p><p class="article-text">
        Porque adem&aacute;s los que hoy claman por el &ldquo;contrato &uacute;nico&rdquo; son los mismos que no hace mucho tiempo insist&iacute;an en que eran los altos costes del despido los que estaban impidiendo la creaci&oacute;n de empleo (de ah&iacute; la utilizaci&oacute;n del subterfugio de un nuevo tipo de contrato de trabajo pretendidamente indefinido para rebajarlos). No olvidar&eacute; jam&aacute;s como el anterior Gobernador del Banco de Espa&ntilde;a dijo p&uacute;blicamente que los empresarios de nuestro pa&iacute;s ten&iacute;an &ldquo;horror&rdquo; a contratar trabajadores porque hab&iacute;a que pagar mucho por despedirlos. Pues bien, ahora se paga mucho menos por despedir sin motivo, porque la &uacute;ltima reforma laboral ha rebajado, y mucho, las indemnizaciones del despido improcedente; y, sin embargo, hay cada vez m&aacute;s despidos y, lo peor de todo, cada vez m&aacute;s personas en situaci&oacute;n de desempleo. Con lo que la realidad tozuda ha venido a demostrar la falacia de la idea de que la creaci&oacute;n de empleo depende del coste que tenga destruirlo.
    </p><p class="article-text">
        Aun pensando as&iacute;, estoy dispuesta a debatir con quien sea las f&oacute;rmulas para acabar con la denominada dualidad de nuestro mercado de trabajo, esto es, con la utilizaci&oacute;n masiva y m&aacute;s que abusiva de la contrataci&oacute;n temporal en nuestro pa&iacute;s, que es tambi&eacute;n uno de los objetivos de los afamados economistas a que me refiero. Aunque, puestos a hacer propuestas audaces, parece que ser&iacute;a m&aacute;s coherente atacar el mal que se denuncia, que es el uso y abuso de la contrataci&oacute;n temporal, y no, como hace la tesis del &ldquo;contrato &uacute;nico&rdquo;, debilitar el contrato que se pretende defender, que es el contrato indefinido. Por ejemplo, &iquest;podr&iacute;amos pensar en la hip&oacute;tesis de eliminar de nuestro ordenamiento jur&iacute;dico las figuras de contrataci&oacute;n temporal para que todos los contratos fueran indefinidos? A lo que no estoy dispuesta, sin embargo, es a pensar, como hacen estos economistas, que una discusi&oacute;n de este tipo o una figura de contrato de trabajo creada en un laboratorio cient&iacute;fico pueda considerarse el &ldquo;b&aacute;lsamo de Fierabr&aacute;s&rdquo; que cure la amarga enfermedad de un pa&iacute;s que tiene ya cerca de 6 millones de personas en el paro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Luz Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desempleo-miopia-ideologia_129_5479645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Nov 2012 20:11:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Desempleo, miopía e ideología]]></media:title>
    </item>
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