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    <title><![CDATA[elDiario.es - Berta Baquer]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/berta_baquer/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Berta Baquer]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[GRÁFICO: El cuidado se queda en casa y tiene nombre de mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/grafico-cuidado-queda-nombre-mujer_1_5016363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/255d4af0-08d4-4759-adb1-fc3fa549fb5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="GRÁFICO: El cuidado se queda en casa y tiene nombre de mujer"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/autores/berta_baquer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Berta Baquer</a> presenta con una infograf&iacute;a datos relativos a los costes laborales del cuidado de los hijos para las mujeres.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote><br/><br/><br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        En su libro <a href="https://nyupress.org/books/book-details.aspx?bookId=9175#.Uwg8f2t5mSM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Caring Democracy</em></a>, publicado en Abril 2013, la fil&oacute;sofa <strong>Joan Tronto</strong> afirma que una democracia cuyas instituciones no entiendan el cuidado como una responsabilidad y compromiso de todos, no es una democracia completa.
    </p><p class="article-text">
        A falta de esta 'institucionalizaci&oacute;n' y compromiso social en torno al cuidado, las mujeres han sido siempre el n&uacute;cleo duro del ejercicio de esta responsabilidad y absorben gran parte del trabajo que este requiere. La situaci&oacute;n se les complica cuando muchas de ellas han pasado a formar parte de la fuerza laboral, que les obliga a tener un pie en el cuidado y un pie en el &aacute;mbito profesional, y realizar los malabarismos pertinentes para estar en todas partes. La soluci&oacute;n, como se ve muy a menudo, pasa por rebajar su dedicaci&oacute;n profesional (con todas sus consecuencias) y optar por el trabajo a tiempo parcial.
    </p><p class="article-text">
        La infograf&iacute;a presenta datos relativos a esta realidad que indican que el trabajo a tiempo parcial es de las pocas alternativas para conciliar el cuidado con el mundo laboral. Por cada 26 mujeres que afirman que el trabajo a tiempo parcial sirve para conciliar, s&oacute;lo lo afirma un hombre. Adem&aacute;s, se muestra que de todas las personas que dejan de trabajar tras un a&ntilde;o del nacimiento de un hijo, m&aacute;s del 85% son mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        El coste del cuidado, tanto el de guarder&iacute;as o el de un canguro en casa, es un factor a tener en cuenta para explicar esta realidad. Esto no quiere decir que las mujeres opten voluntariamente por el tiempo parcial. En Espa&ntilde;a, por ejemplo, el porcentaje del trabajo a tiempo parcial involuntario es casi de un 12%. En Suecia, Finlandia y Noruega no llega al 5%. Si bien la crisis puede sesgar estos datos, los porcentajes en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos y otros pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea parecen explicar que al margen de lo econ&oacute;mico, ciertos instrumentos en el &aacute;mbito de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas pueden amortiguar esta realidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote><br/><br/><br/><br/></blockquote>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Berta Baquer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/grafico-cuidado-queda-nombre-mujer_1_5016363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Feb 2014 19:13:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[GRÁFICO: El cuidado se queda en casa y tiene nombre de mujer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Una crisis de Cuidado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-cuidado_132_5523800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El Cuidado tiene vastas implicaciones para nuestra  organización social y laboral, que afecta a los núcleos familiares, a la  productividad, pero también a la educación y a la (des)igualdad</p><p class="subtitle">Robert Putnam explica que la desigualdad económica y el distanciamiento entre clases también pasa por comprar o no (poder) comprar tiempo</p><p class="subtitle">Anne-Marie Slaughter ha conseguido elevar el debate en Estados Unidos alrededor de un  nuevo epicentro que no se centre sólo (aunque también) en el problema de  trabajo y mujer, y que trate la cuestión desde un nuevo epicentro</p></div><p class="article-text">
        Desde el d&iacute;a que se public&oacute; no he dejado de seguir el debate que se ha generado en torno al art&iacute;culo &ldquo;<a href="http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2012/07/why-women-still-cant-have-it-all/309020/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Why women can&rsquo;t have it all</a>&rdquo; de Anne-Marie Slaughter, Professor of Politics and International Affairs en la Universidad de Princeton y ex-jefe de la oficina de Policy Planning del Departamento de Estado de EUA con Hillary Clinton (2009-2011). En Espa&ntilde;a, salvo la aportaci&oacute;n de Jos&eacute; Ignacio Torreblanca en <a href="http://blogs.elpais.com/cafe-steiner/2012/07/soy-mujer-he-llegado-a-la-cima-y-no-me-gusta-lo-que-he-visto.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su blog</a>, poco impacto ha tenido este art&iacute;culo, si bien es verdad que la realidad que plantea resulta de destacada importancia para la mujeres, pero tambi&eacute;n para la sociedad en general, ya que el problema que las mujeres &ldquo;no lo pueden tener todo&rdquo; no es responsabilidad &uacute;nicamente de este colectivo sino que es sobre todo, una cuesti&oacute;n de organizaci&oacute;n social. En el fondo, nadie lo puede tener todo.
    </p><p class="article-text">
        Lo interesante y el marcado &eacute;xito del que se conoce como el debate <a href="https://twitter.com/search?q=%23havingitall" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#HavingItAll</a><a href="http://www.eldiario.es/economia/Huelga-cuidados_0_66843764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>es que engloba muchos temas calientes en Am&eacute;rica, pero tambi&eacute;n en todos los pa&iacute;ses europeos como son el patriarcado, la incorporaci&oacute;n de la mujer al trabajo, las cuotas de poder y liderazgo, el equilibrio entre familia y trabajo, el reparto de tareas del hogar, en definitiva, un macro tema con un marcado componente de sexo. Una aproximaci&oacute;n de fondo que ha salido de &eacute;ste pretende entender el Cuidado, la atenci&oacute;n, el cari&ntilde;o como el centro del debate, porque entiende que es un bien a preservar a nivel colectivo, no s&oacute;lo relacionado con el de la mujer-madre, que conlleva un componente de responsabilidad social, tambi&eacute;n a nivel global. En este sentido, se afirma que el cuidado tiene vastas implicaciones para nuestra organizaci&oacute;n social y laboral, que afecta a los n&uacute;cleos familiares, a la productividad pero tambi&eacute;n a la educaci&oacute;n y a la (des)igualdad. En la pasada huelga general del 14N, la<a href="http://www.eldiario.es/economia/Huelga-cuidados_0_66843764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huelga de cuidados</a><a href="http://sociology.berkeley.edu/professor-emeritus/arlie-r-hochschild" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>tambi&eacute;n encontr&oacute; su reclamo y apunt&oacute; a la importancia y al impacto del no cuidado en nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga<a href="http://sociology.berkeley.edu/professor-emeritus/arlie-r-hochschild" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arlie R. Hochschild</a> ha estudiado ampliamente el concepto de cuidado, desde la perspectiva de la sociolog&iacute;a de las emociones. En particular, en sus libros &uacute;ltimos &ldquo;<a href="http://www.amazon.com/The-Commercialization-Intimate-Life-Notes/dp/0520214889/ref=sr_1_1?ie=UTF8&amp;qid=1355078854&amp;sr=8-1&amp;keywords=The+commercialization+of+Intimate+Life" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The commercialization of Intimate Life</a>&rdquo; y &ldquo;<a href="http://www.amazon.com/Outsourced-Self-Intimate-Market-Times/dp/080508889X/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=UTF8&amp;qid=1355078927&amp;sr=1-1&amp;keywords=The+Outsourced+Self" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Outsourced Self</a>&rdquo; introduce un interesante concepto llamado la econom&iacute;a de la gratitud, y lo explica como el intercambio o concesi&oacute;n de tiempo para lo que no es s&oacute;lo econ&oacute;mico-productivo. Con este concepto, la soci&oacute;loga de Berkeley pretende explicar que en el &aacute;mbito del cuidado o el cari&ntilde;o, el mercado tiene l&iacute;mites, que el cuidado no s&oacute;lo se compra y se vende, sino que es un bien colectivo y que se tendr&iacute;a que preservar. El cuidado, a&ntilde;ade, es tiempo y el tiempo ya lo sabemos que es oro, pero es oro para lo que se ama, no s&oacute;lo para producir. Asimismo, a&ntilde;ade que el cuidado en el mercado ha sido feminizado y ha creado adem&aacute;s la contradicci&oacute;n de la cadena del cuidado (del colonizador con el colonizado) o lo que tambi&eacute;n se conoce como <em>global mothering</em>.
    </p><p class="article-text">
        A esta aproximaci&oacute;n de la econom&iacute;a (global) del cuidado y cari&ntilde;o se a&ntilde;aden otras tesis socialmente y pol&iacute;ticamente interesantes porque demuestran que la inversi&oacute;n en tiempo y cari&ntilde;o no s&oacute;lo tiene buenas repercusiones &ldquo;en casa&rdquo; sino tambi&eacute;n tiene efectos sociales positivos. Robert Putnam por ejemplo, explica en su art&iacute;culo<a href="http://m.theglobeandmail.com/commentary/the-long-climb-from-inequality/article4415776/?service=mobile" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://m.theglobeandmail.com/commentary/the-long-climb-from-inequality/article4415776/?service=mobile" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Long Climb from Inequality</a>, que la desigualdad econ&oacute;mica y el distanciamiento entre clases tambi&eacute;n pasa por comprar o no (poder) comprar tiempo. Esta misma idea es defendida por el premio nobel de econom&iacute;a James J. Heckman (@heckmanequation) en sus<a href="http://www.bostonreview.net/BR37.5/ndf_james_heckman_social_mobility.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://www.bostonreview.net/BR37.5/ndf_james_heckman_social_mobility.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios sobre igualdad e intervenci&oacute;n</a>. En &eacute;stos se explican los efectos positivos que resultan de pol&iacute;ticas de intervenci&oacute;n temprana (predistribution) en n&uacute;cleos familiares con ni&ntilde;@s de escasos recursos. En este caso, el habla de la de la necesidad de fortalecer la <em><strong>Calidad Familiar</strong></em>, al demostrar que el &ldquo;parenting&rdquo; intensivo resulta ser un factor explicativo en el espectro de esta (des) igualdad de oportunidades y de la movilidad social.
    </p><p class="article-text">
        A todo esto y en plena crisis econ&oacute;mica, que nos obliga a pensar en profundidad sobre nuestra forma de vivir, destacados acad&eacute;micos como<a href="http://www.amazon.com/Happiness-Lessons-Science-Richard-Layard/dp/0143037013)%20%20%20%20%20%20%20%20Michael%20Sandel%20(http:/www.amazon.com/What-Money-Cant-Buy-Markets/dp/0374203032/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=UTF8&amp;qid=1355056676&amp;sr=1-1&amp;keywords=michael+sandel+what+money+can%2527t+buy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://www.amazon.com/Happiness-Lessons-Science-Richard-Layard/dp/0143037013)%20%20%20%20%20%20%20%20Michael%20Sandel%20(http:/www.amazon.com/What-Money-Cant-Buy-Markets/dp/0374203032/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=UTF8&amp;qid=1355056676&amp;sr=1-1&amp;keywords=michael+sandel+what+money+can%2527t+buy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Richard Layard</a>,<a href="http://www.amazon.com/What-Money-Cant-Buy-Markets/dp/0374203032/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=UTF8&amp;qid=1355079095&amp;sr=1-1&amp;keywords=sandel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://www.amazon.com/What-Money-Cant-Buy-Markets/dp/0374203032/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=UTF8&amp;qid=1355079095&amp;sr=1-1&amp;keywords=sandel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael J. Sandel</a><a href="http://www.amazon.com/How-Much-Enough-Money-Good/dp/1590515072/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=UTF8&amp;qid=1355056742&amp;sr=1-1&amp;keywords=skidelsky+how+much+is+enough" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>o<a href="http://www.amazon.com/How-Much-Enough-Money-Good/dp/1590515072/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=UTF8&amp;qid=1355056742&amp;sr=1-1&amp;keywords=skidelsky+how+much+is+enough" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Skidelsky</a> se han sumado tambi&eacute;n a esta reflexi&oacute;n, dedicando libros y art&iacute;culos en torno las limitaciones del mercado y la finalidad del dinero.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues con el reiterado y necesario debate en torno al <em>d&eacute;calage</em> que Anne-Marie Slaughter ha conseguido elevar en Estados Unidos referente a la compatibilidad entre su alta responsabilidad profesional con su condici&oacute;n de madre, surge la necesidad de reflexionar alrededor de un nuevo epicentro que no se centre s&oacute;lo (aunque tambi&eacute;n) en el problema de trabajo y mujer y que trate la cuesti&oacute;n desde un nuevo epicentro. Este nuevo punto de partida, podr&iacute;a llamarse <strong>Oportunidad para el Cuidado </strong>que se podr&iacute;a abordar desde tres perspectivas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primera</strong>, plantear el t&eacute;rmino desde el punto de vista de la<strong> calidad familiar</strong><em>calidad familiar</em>. Estudios<strong> </strong>recientes, de izquierda y derecha demuestran que la posibilidad de acceder o no al <em><strong>intensive parenting</strong></em> tiene impacto en la movilidad social. As&iacute; pues, dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas para aumentar y promover la calidad de tiempo de cuidado, con un &eacute;nfasis en las familias con pocos recursos econ&oacute;micos es un terreno a explorar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Segunda</strong>, potenciar pol&iacute;ticas de cuidado universales en las edades bien tempranas. Respondiendo a la necesidad de predestribuir para no tener que distribuir m&aacute;s tarde, el efecto de<strong> un sistema de cuidado y educativo de calidad </strong>en las edades tempranas ayudar&iacute;a al proyecto de los que creen que la Oportunidad es importante para nuestras generaciones venideras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo</strong>, y desde el punto de vista de la conciliaci&oacute;n laboral y familiar, el debate del cuidado se tendr&iacute;a que articular en torno <strong>al horario flexible. </strong>Aprovechando las nuevas tecnolog&iacute;as y la necesidad de ir m&aacute;s all&aacute; del binomio conciliaci&oacute;n-mujer,<strong> </strong>conseguir&iacute;amos responder mucho mejor a nuestra realidad familiar actual, con hombres y mujeres, padres y padres, madres y madres, divorciados, solteros como cabezas de familia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Berta Baquer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-cuidado_132_5523800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Dec 2012 08:12:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una crisis de Cuidado]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
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