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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Padilla]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_padilla/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Padilla]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lecciones en la respuesta global al Sida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lecciones-respuesta-global-sida_129_12808959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd4228de-8399-4192-9d1e-88c962d43f3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecciones en la respuesta global al Sida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva herramienta tiene la capacidad de cambiar el curso de la epidemia. El lenacapavir, un medicamento de acción prolongada que requiere solo una inyección cada seis meses, es fundamental para prevenir y tratar nuevas infecciones por VIH</p></div><p class="article-text">
        La pandemia del VIH en los a&ntilde;os 80 y 90 marc&oacute; el origen de lo que conocemos como salud global. Las consecuencias econ&oacute;micas y sociales del virus, las movilizaciones por un acceso equitativo a los tratamientos y las protestas contra las normas de comercio internacional impulsaron una movilizaci&oacute;n hist&oacute;rica de la financiaci&oacute;n para el desarrollo. El auge de la colaboraci&oacute;n sanitaria internacional p&uacute;blico-privada para cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio facilit&oacute; la creaci&oacute;n de organizaciones de salud global como Unitaid, el Fondo Mundial para la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria o el programa PEPFAR. Esta etapa de cooperaci&oacute;n sin precedentes ha logrado importantes avances en el aseguramiento del derecho a la salud. 
    </p><p class="article-text">
        Veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s, el mundo ha cambiado. Aunque el VIH ya no deber&iacute;a ser una sentencia de muerte, m&aacute;s de nueve millones de personas siguen sin acceso a tratamiento. Los recortes a la ayuda al desarrollo amenazan con revertir d&eacute;cadas de progreso en esta y otras enfermedades que contin&uacute;an asolando a los pa&iacute;ses de ingresos medios y bajos. A esto se suma un clima internacional en el que crece la desconfianza y el rechazo hacia el multilateralismo. En buena parte de Occidente cobran fuerza discursos que cuestionan los derechos humanos y promueven la idea de que la salud es una responsabilidad limitada a las fronteras nacionales. En el Sur Global, las desigualdades en el acceso a las vacunas contra la Covid-19 han acrecentado el rechazo a un sistema que se percibe como una extensi&oacute;n del poder occidental, impulsando iniciativas de &aacute;mbito local y regional para el desarrollo sanitario, cient&iacute;fico e industrial.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una nueva herramienta tiene la capacidad de cambiar el curso de la epidemia. El lenacapavir, un medicamento de acci&oacute;n prolongada que requiere solo una inyecci&oacute;n cada seis meses, es fundamental para prevenir y tratar nuevas infecciones por VIH. Su potencial es enorme, pero solo si llega a quienes lo necesitan; y ese acceso est&aacute; en cuesti&oacute;n con un precio de partida que, en pa&iacute;ses de ingresos altos, se encuentra en torno a los 28.000 d&oacute;lares por paciente al a&ntilde;o en su uso como profilaxis preexposici&oacute;n (PrEP). 
    </p><p class="article-text">
        El pasado septiembre, Unitaid, una organizaci&oacute;n asociada a la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), junto a la Iniciativa Clinton para el Acceso a la Salud (CHAI, por sus siglas en ingl&eacute;s) y el instituto de investigaci&oacute;n sudafricano Wits RHI, firm&oacute; un acuerdo con el productor de medicamentos indio Dr. Reddy para comercializar lenacapavir a 40 d&oacute;lares por paciente al a&ntilde;o. Este paso es clave para ampliar el acceso a este medicamento para la prevenci&oacute;n del VIH y nos muestra algunas de las lecciones aprendidas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en salud global. 
    </p><p class="article-text">
        La primera es que el acceso a tratamientos vitales no solo depende de la innovaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n de factores comerciales e industriales. El acuerdo de lenacapavir muestra que los actores de salud global pueden moldear el mercado para aumentar la capacidad de producci&oacute;n global a precios asequibles y asegurar una demanda m&aacute;s estable.
    </p><p class="article-text">
        La segunda lecci&oacute;n es que la coordinaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n entre los actores del sistema de salud global es esencial. En este caso, los acuerdos de producci&oacute;n a bajo coste firmados por Unitaid y la Fundaci&oacute;n Gates facilitan que el medicamento sea m&aacute;s asequible. La OMS, al fijar est&aacute;ndares t&eacute;cnicos y regulatorios, crea las condiciones necesarias para que mecanismos como el Fondo Mundial o PEPFAR puedan realizar acuerdos de compra, agregando demanda y facilitando el acceso a pa&iacute;ses con menor capacidad de compra por s&iacute; mismos. Los gobiernos de varios pa&iacute;ses de ingresos medios trabajan para la integraci&oacute;n del lenacapavir en sus sistemas de salud de manera r&aacute;pida y eficaz, y la sociedad civil ejerce presi&oacute;n para que las promesas se cumplan. 
    </p><p class="article-text">
        Unitaid trabaja con estos actores a trav&eacute;s de acuerdos de colaboraci&oacute;n, financiaci&oacute;n o en espacios de coordinaci&oacute;n. Adem&aacute;s del convenio de producci&oacute;n, ha financiado y aprovechado evidencia generada por instituciones acad&eacute;micas y organizaciones de la sociedad civil para contribuir a la reducci&oacute;n del precio. La organizaci&oacute;n tambi&eacute;n promueve la fabricaci&oacute;n regional de productos esenciales para la salud y la transferencia de capacidades industriales para facilitar el acceso y reducir la dependencia de mercados externos. Tambi&eacute;n apoya a los sistemas sanitarios en la integraci&oacute;n temprana de nuevos tratamientos y financia el programa de precalificaci&oacute;n de la OMS, clave para garantizar la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos y acelerar el acceso.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, acuerdos como el de lenacapavir muestran que todos ganamos con la cooperaci&oacute;n en salud. Los pa&iacute;ses de mayores ingresos contribuyen a reducir la carga mundial de enfermedad, pero tambi&eacute;n se benefician del conocimiento generado en otros contextos. Saber que el lenacapavir puede comercializarse de manera sostenible a unas decenas de d&oacute;lares al a&ntilde;o ayuda a tomar decisiones informadas sobre la fijaci&oacute;n del precio en los pa&iacute;ses de ingresos altos. Al mismo tiempo, agencias regulatorias y pacientes de todo el mundo se beneficiar&aacute;n tambi&eacute;n de la evidencia generada en los ensayos cl&iacute;nicos, muchos de ellos en pa&iacute;ses de ingresos medios y bajos. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a aplica estos aprendizajes en su acci&oacute;n en salud global. El Ministerio de Sanidad promueve la acci&oacute;n interministerial con herramientas como la Estrategia de la Industria Farmac&eacute;utica &ndash;junto con los ministerios de Hacienda, Industria, Econom&iacute;a y Ciencia&ndash;, o la Estrategia Espa&ntilde;ola de Salud Global, elaborada conjuntamente con el Ministerio de Asuntos Exteriores, Uni&oacute;n Europea y Cooperaci&oacute;n. La primera incluye una visi&oacute;n de salud global en la fijaci&oacute;n de prioridades y la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada; la segunda sit&uacute;a la equidad y la cooperaci&oacute;n entre iguales en el centro. Tambi&eacute;n apuesta por mejorar la transparencia en los precios de los medicamentos, lo que influye directamente en su asequibilidad dentro y fuera del pa&iacute;s; y contin&uacute;a incrementando la financiaci&oacute;n a organizaciones de salud global en un contexto internacional desfavorable. Finalmente, el Gobierno est&aacute; impulsando la colaboraci&oacute;n regional para reforzar los procesos regulatorios en Am&eacute;rica Latina y avanzar en la producci&oacute;n regional en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que los principios que han sostenido la salud global est&aacute;n siendo erosionados, el trabajo de instituciones internacionales como Unitaid y de gobiernos como el de Espa&ntilde;a demuestra que la cooperaci&oacute;n internacional sigue siendo una estrategia de futuro para construir un mundo m&aacute;s sano y justo, una idea que cobra especial sentido en este D&iacute;a Mundial del Sida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla, Philippe Duneton]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lecciones-respuesta-global-sida_129_12808959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2025 05:00:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lecciones en la respuesta global al Sida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[VIH,España,Epidemias,Enfermedades,Enfermedades autoinmunes,Salud,Salud pública,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[VIH: ¿Y si el momento fuera ahora?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vih-si-momento-fuera-ahora_129_11926680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/636fe175-3f88-4c99-8b03-a8b8e51b2dd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="VIH: ¿Y si el momento fuera ahora?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la llegada de una innovación que podría cambiar por completo la evolución de la pandemia de VIH en el mundo, ¿qué podemos hacer para que no vuelva a pasar lo que ocurrió con los antirretrovirales? La respuesta está en la política</p></div><p class="article-text">
        Suele decirse que la pandemia del VIH y su evoluci&oacute;n durante los a&ntilde;os 80 y 90 es una herramienta potente de memoria colectiva en el &aacute;mbito de la salud sobre la cual aprender para otras epidemias. El miedo a lo inicialmente desconocido, la estigmatizaci&oacute;n y discriminaci&oacute;n de grupos enteros de poblaci&oacute;n, las desigualdades en el acceso a las innovaciones terap&eacute;uticas y diagn&oacute;sticas, los choques entre los derechos de las patentes y los derechos de los pacientes o el protagonismo constante de las organizaciones sociales y los liderazgos comunitarios son ejemplos que poder extrapolar a otras epidemias a las que tengamos que hacer frente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, suele olvidarse que la pandemia del VIH es un elemento de memoria y aprendizaje para s&iacute; misma, y esto es algo que estamos viendo en la actualidad. La llegada de los antirretrovirales de acci&oacute;n prolongada y los estudios que parecen mostrar una reducci&oacute;n muy importante de la transmisi&oacute;n cuando son utilizados de manera preventiva para evitarla, plantean que por primera vez en dos d&eacute;cadas estamos ante un nuevo avance que puede cambiar por completo las reglas del juego, en un momento en el que lograr el&nbsp; objetivo de reducci&oacute;n en un 90% de los nuevos casos de VIH se antoja cada vez m&aacute;s complicado.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de los antirretrovirales en los a&ntilde;os 90 supuso un avance monumental en lograr que la infecci&oacute;n por el VIH se cronificara. Adem&aacute;s, la supresi&oacute;n de la carga viral hizo que se frenara la capacidad de transmisi&oacute;n (indetectable = intransmisible). Ahora estamos ante la posibilidad de reducir de forma dr&aacute;stica las nuevas infecciones gracias a la aparici&oacute;n de una profilaxis pre-exposici&oacute;n de acci&oacute;n prolongada que, con unas pocas inyecciones a lo largo del a&ntilde;o (6 con el cabotegravir y 2 con el lenacapavir) tiene la capacidad de pr&aacute;cticamente eliminar por completo la posibilidad de contraer la infecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El lenacapavir, el medicamento cuyos resultados fueron presentados en la Conferencia Internacional sobre el SIDA en Munich hace unos meses y que ha cambiado el tablero global de las expectativas frente al VIH, <a href="https://sciencemediacentre.es/la-revista-science-elige-el-lenacapavir-para-prevenir-la-infeccion-por-vih-como-avance-del-ano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido nombrado este a&ntilde;o como el avance cient&iacute;fico del a&ntilde;o por la revista Science</a>. Sin embargo, aunque la ciencia haya hecho su parte, a&uacute;n queda mucho para que ese avance se pueda materializar en un cambio en la vida de la gente y en el panorama global de la infecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1996, en la Conferencia Internacional sobre el SIDA celebrada en Vancouver, se presentaron los datos de la terapia antirretroviral de alta actividad (TARGA). Fueron datos que mostraban la efectividad de un tratamiento que pod&iacute;a cambiar la vida de millones de personas. Sin embargo, no fue hasta 9 a&ntilde;os despu&eacute;s, 2005, cuando esa terapia lleg&oacute; al primer mill&oacute;n de personas en los pa&iacute;ses de rentas medias y bajas. Esas brechas de inequidad que suponen un retraso una d&eacute;cada en la adopci&oacute;n de las innovaciones en los pa&iacute;ses de rentas medias y bajas, han sido una constante a lo largo de la historia del VIH, como mostr&oacute; recientemente un art&iacute;culo publicado en la revista <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMms2412286" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">New England Journal of Medicine</a>.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ahora es, ante la llegada de una innovaci&oacute;n que podr&iacute;a cambiar por completo la evoluci&oacute;n de la pandemia de VIH en el mundo e, incluso, hacer real las aspiraciones de acabar con ella como preocupaci&oacute;n de salud p&uacute;blica global, &iquest;qu&eacute; podemos hacer para que no vuelva a pasar lo que ocurri&oacute; con los antirretrovirales? &iquest;De qu&eacute; manera podemos conseguir que una innovaci&oacute;n que viene a cambiarlo todo no acabe siendo solamente un reproductor de la desigualdad sin impacto real en la evoluci&oacute;n de la pandemia a nivel global hasta dentro de varios a&ntilde;os y muchos millones de nuevas personas infectadas?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a esto est&aacute; en el tejado de la pol&iacute;tica. La empresa due&ntilde;a de la patente del lenacapavir (Gilead) ha anunciado la emisi&oacute;n de licencias voluntarias con acuerdos de comercializaci&oacute;n que cubrir&iacute;an un total de 120 pa&iacute;ses. M&aacute;s all&aacute; de las condiciones de estas licencias, el problema lo tenemos en qu&eacute; pa&iacute;ses quedan fuera. En <a href="https://saludporderecho.org/lenacapavir-las-licencias-voluntarias-de-gilead-no-llegan-a-paises-que-las-necesitan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un an&aacute;lisis publicado por Salud Por Derecho</a>, podemos observar c&oacute;mo muchos pa&iacute;ses de rentas medias, especialmente en Am&eacute;rica del sur, donde el n&uacute;mero de nuevos casos de VIH es considerable y, adem&aacute;s, donde la din&aacute;mica epidemiol&oacute;gica no es ni mucho menos descendente, quedar&iacute;an fuera de este acuerdo, siendo muy dif&iacute;cil que pudieran garantizar la accesibilidad al lenacapavir de manera efectiva.
    </p><p class="article-text">
        El reto que tenemos por delante es, una vez cronificada la infecci&oacute;n por VIH y lograda la supresi&oacute;n viral de un porcentaje muy elevado de la poblaci&oacute;n, seguir avanzando por esa v&iacute;a mientras ponemos una barrera infranqueable a los nuevos casos. No estamos hablando de ganancias marginales de supervivencia o peque&ntilde;as mejoras en la posolog&iacute;a o la adherencia. Estamos hablando del mayor hito desde la prueba de la efectividad de la TARGA; el mayor hito en la lucha contra el VIH en este siglo y que puede hacernos pensar en pasar p&aacute;gina en lo que a importancia global del VIH se refiere.
    </p><p class="article-text">
        Para lograrlo, la respuesta no puede tener una orientaci&oacute;n solo de pa&iacute;ses de rentas bajas y centrada en &Aacute;frica. Hace falta abordar el acceso como una condici&oacute;n de necesidad para el valor de la innovaci&oacute;n, y desde un marco de universalidad. La &uacute;nica manera de que pa&iacute;ses como Per&uacute;, Argentina o Brasil no queden fuera es entender que Centroam&eacute;rica y Sudam&eacute;rica son uno de los puntos calientes de las din&aacute;micas epid&eacute;micas del VIH en la &uacute;ltima d&eacute;cada y, adem&aacute;s, tambi&eacute;n lo son de su posible respuesta pol&iacute;tica. Reforzar las iniciativas que sus gobiernos puedan llevar a cabo en el &aacute;mbito de la producci&oacute;n locorregional de gen&eacute;ricos y la implantaci&oacute;n de programas de acceso universal, como ya hizo Brasil hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, es una responsabilidad para el llamado Norte global.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de 10 a&ntilde;os nos preguntaremos qu&eacute; est&aacute;bamos haciendo en 2024 cuando se nos puso delante la posibilidad de acabar con el VIH como preocupaci&oacute;n de salud global, &iquest;est&aacute;bamos garantizando el acceso a lenacapavir o dolutegravir para todos los pa&iacute;ses de rentas medias y bajas? &iquest;est&aacute;bamos proponiendo mecanismos de desvinculaci&oacute;n del proceso de I+D y de comercializaci&oacute;n para garantizar el acceso global? &iquest;est&aacute;bamos promoviendo una alianza global que rechazara la financiaci&oacute;n en los pa&iacute;ses de rentas altas hasta que la empresa due&ntilde;a de la innovaci&oacute;n no llegara a un acuerdo de acceso en los pa&iacute;ses de rentas medias y bajas? Sin lugar a dudas, lo &uacute;nico que no debemos estar haciendo es como si no pasara nada, como si habl&aacute;ramos de un tratamiento m&aacute;s que meter en la rueda donde se generan las brechas de acceso como si no supi&eacute;ramos qu&eacute; cosas hacer para evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        El momento es ahora, adem&aacute;s, porque existe un grupo de pa&iacute;ses con capacidad para plantear alternativas pol&iacute;ticamente valientes y efectivas, como Brasil, Sud&aacute;frica o Colombia. Garantizar que esa ventana de oportunidad pol&iacute;tica se convierte en una realidad epidemiol&oacute;gica es responsabilidad todos los pa&iacute;ses, no solo de aquellos que temen que la brecha de la desigualdad se cebe con sus habitantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vih-si-momento-fuera-ahora_129_11926680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Dec 2024 19:38:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[VIH,SIDA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay personas sanas en un planeta enfermo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-hay-personas-sanas-planeta-enfermo_129_10749814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16f66a6d-08b6-4018-bd15-34914b6b4232_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hay personas sanas en un planeta enfermo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Igual que la economía debe volver a incrustarse dentro de unos límites planetarios hace tiempo sobrepasados, la salud humana debe considerarse parte de una salud planetaria gravemente amenazada</p></div><p class="article-text">
        Este 2023 a punto de concluir ser&aacute; el a&ntilde;o m&aacute;s c&aacute;lido desde que tenemos registros. Probablemente sea tambi&eacute;n el m&aacute;s c&aacute;lido en cientos de miles de a&ntilde;os. Los impactos clim&aacute;ticos se hacen cada vez m&aacute;s evidentes: incendios, ola de calor, inundaciones, sequ&iacute;a. Incendios, ola de calor, inundaciones, sequ&iacute;a, etc, etc. Y sus efectos se dejan sentir cada vez m&aacute;s sobre nuestra salud. El ej&eacute;rcito estadounidense defini&oacute; en 2007 el cambio clim&aacute;tico como un &ldquo;multiplicador de amenazas&rdquo; en materia de seguridad. Podr&iacute;a decirse lo mismo en materia de salud p&uacute;blica donde el cambio clim&aacute;tico puede empeorar nuestra salud por dos v&iacute;as. Directamente, aumentando el malestar o incluso las muertes por calor, haciendo que enfermedades como el dengue o la malaria lleguen a nuevas poblaciones, empeorando la calidad del aire cerca de los incendios o aumentando la ansiedad ante un futuro en llamas. Indirectamente, empeorando los determinantes sociales de la salud si aumenta la desigualdad, hay un peor acceso al agua o sube el precio de los alimentos.
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, el cambio clim&aacute;tico amenaza con provocar cientos de miles de muertes adicionales anuales que se concentrar&aacute;n desproporcionadamente en las personas m&aacute;s vulnerables (ancianos y ni&ntilde;os sobre todo) o con rentas m&aacute;s bajas. Por supuesto, tenemos que hacer todos los esfuerzos necesarios para evitar que la crisis clim&aacute;tica vaya a m&aacute;s, con una transformaci&oacute;n ecol&oacute;gica que descarbonice la forma en que producimos y consumimos, pero mientras tanto, hemos de adaptarnos para protegernos de las consecuencias que ya no podemos evitar pero s&iacute; atenuar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestras sociedades son m&aacute;s libres y m&aacute;s justas cuando no dejamos que esa protecci&oacute;n recaiga en cada individuo s&oacute;lo, en funci&oacute;n de lo que pueda pagar o c&oacute;mo se las sepa apa&ntilde;ar. Nuestras sociedades son m&aacute;s libres y m&aacute;s justas cuando nos protegemos en com&uacute;n, como el pa&iacute;s solidario que somos. El estado del bienestar es la base de esta protecci&oacute;n colectiva que no mira cu&aacute;nto tienes en el bolsillo ni pregunta en qu&eacute; barrio has nacido. Y su pilar fundamental, la joya de la corona, es nuestro sistema nacional de salud: una red de centros, profesionales y estructuras que est&aacute; ah&iacute; para protegernos y cuidarnos cuando m&aacute;s vulnerables nos sentimos. Una red de seguridad para cuando caemos enfermos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace m&aacute;s de 35 a&ntilde;os Ernest Lluch sent&oacute; las bases de nuestro sistema sanitario muy pocos eran conscientes de la gravedad que en pocas d&eacute;cadas alcanzar&iacute;a el deterioro medioambiental, pero un Sistema Nacional de Salud del siglo XXI ha de ser un sistema adaptado a los efectos en salud p&uacute;blica de la crisis ecol&oacute;gica: con climatizaci&oacute;n adecuada de recintos, con un sistema eficaz de alertas tempranas para eventos extremos, con campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n sobre los efectos clim&aacute;ticos y c&oacute;mo adaptarse (como se hace con drogas, alcohol o tabaquismo, etc.) y especial vigilancia enfermedades transmisibles que no son nuevas pero s&iacute; est&aacute;n experimentando un mayor alcance de forma preocupante (Lyme, Dengue, etc.). Esta adaptaci&oacute;n no puede plantearse s&oacute;lo en t&eacute;rminos de mejor vigilancia sanitaria y de cambios de h&aacute;bitos individuales, sino tambi&eacute;n desde una perspectiva comunitaria y mediante cambios estructurales que favorezcan la rehabilitaci&oacute;n, el acondicionamiento de centros escolares y laborales, la creaci&oacute;n de refugios clim&aacute;ticos, los sistemas de alerta temprana, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tanto que nuestra salud y la de nuestros m&aacute;s cercanos es una de las principales preocupaciones de la ciudadan&iacute;a, los sistemas de salud p&uacute;blica tienen un papel importante que jugar en la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico porque hoy es ya evidente que las pol&iacute;ticas de transici&oacute;n ecol&oacute;gica son tambi&eacute;n pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica. La gran mayor&iacute;a de pol&iacute;ticas de descarbonizaci&oacute;n tienen numerosos beneficios para la salud: la eliminaci&oacute;n progresiva de la producci&oacute;n y uso de combustibles f&oacute;siles, los cambios en las ciudades y la promoci&oacute;n de una movilidad sostenible peatonal, ciclista o en transporte p&uacute;blico que nos den la libertad de no usar el coche, fomentar dietas saludables y sostenibles reducen las emisiones mejorando nuestra calidad de vida. Enfatizar sus co-beneficios para la salud favorecer&aacute; la concienciaci&oacute;n y facilitar&aacute; la adopci&oacute;n de dichas pol&iacute;ticas, m&aacute;s a&uacute;n si implicamos a los profesionales sanitarios, los m&aacute;s valorados y reconocidos, en la comunicaci&oacute;n de los riesgos para la salud del cambio clim&aacute;tico y en las ventajas de luchar contra &eacute;l. La salud ha de ser la v&iacute;a por la que una gran parte de la poblaci&oacute;n comprenda que las pol&iacute;ticas ecologistas est&aacute;n alineadas con el ideal de tener vidas mejores en sociedades m&aacute;s sanas y con individuos con mejor salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, se calcula que sumando emisiones directas e indirectas, los sistemas sanitarios son responsables de un 4-5% de las emisiones globales. Si el sistema sanitario fuera un pa&iacute;s, ser&iacute;a el 5&ordm; con mayor cantidad de emisiones de efecto invernadero del mundo. Una parte fundamental del juramento hipocr&aacute;tico, el compromiso &eacute;tico que gu&iacute;a la pr&aacute;ctica m&eacute;dica, implica el principio de <em>Primum non nocere</em> (&ldquo;lo primero, no hacer da&ntilde;o&rdquo;). Este principio tambi&eacute;n podr&iacute;a guiarnos ante la necesidad de transitar a un Sistema Nacional de Salud&nbsp; sostenible, cero carbono y bajo en residuos que no empeore la crisis ecol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, se trata de volver a mostrar la dependencia de nuestra salud del contexto econ&oacute;mico, social y ambiental. Igual que la econom&iacute;a debe volver a incrustarse dentro de unos l&iacute;mites planetarios hace tiempo sobrepasados, la salud humana debe considerarse parte de una salud planetaria gravemente amenazada. Regenerar unas condiciones ambientales seguras es la mejor receta para garantizar vidas saludables y seguras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as est&aacute; celebr&aacute;ndose la COP28 y por primera vez esta cumbre clim&aacute;tica ha dedicado un d&iacute;a a hablar de cambio clim&aacute;tico y salud de forma monogr&aacute;fica. M&aacute;s all&aacute; de lo evidente (la preocupaci&oacute;n creciente por este tema), tal vez sea la expresi&oacute;n de que ya estamos preparados para la acci&oacute;n. La pandemia evidenci&oacute; que la vulnerabilidad en t&eacute;rminos de salud va de la mano de los riesgos en materia medioambiental (la invasi&oacute;n humana de ecosistemas previamente ajenos a nuestra intervenci&oacute;n favorece la aparici&oacute;n de zoonosis, y el resto de la historia ya la sabemos); tal vez sea esto lo que ha logrado incorporar a la agenda pol&iacute;tica global esta cuesti&oacute;n que es central. Si durante la pandemia dec&iacute;amos que &ldquo;nadie est&aacute; a salvo si no estamos todos a salvo&rdquo;, ahora debemos decir que &ldquo;no hay personas sanas en un planeta enfermo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla, Héctor Tejero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-hay-personas-sanas-planeta-enfermo_129_10749814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Dec 2023 21:29:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hay personas sanas en un planeta enfermo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sanidad para vivir mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sanidad-vivir-mejor_129_9923061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76882144-9b26-4bd8-8ed2-29174a5b4434_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sanidad para vivir mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que la mayor aspiración de la Comunidad de Madrid en términos sanitarios sea llegar a estar tan mal como están otras comunidades autónomas es muestra de que no es una cuestión universal ajena a la gestión</p><p class="subtitle">Enfermeras y administrativos se unen a la huelga de la atención primaria de Madrid: “Somos las que más palos nos llevamos”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Imposible vivir siempre en estado de cat&aacute;strofe&rdquo;, dice un verso de la poeta argentina Alejandra Pizarnik. Repito con frecuencia esa frase cuando pienso sobre el sistema sanitario madrile&ntilde;o y c&oacute;mo escapar de esa situaci&oacute;n en la que cada acci&oacute;n y cada olvido parecen perjudicar a quienes m&aacute;s necesitan de su sanidad p&uacute;blica y fortalecer a quienes se nutren de la debilidad del sistema.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo abandonar ese estado de cat&aacute;strofe sin limitarnos a volver al pasado, a una sanidad que se construy&oacute; para una realidad que ya no existe? &iquest;C&oacute;mo reconstruir la sanidad para que d&eacute; respuesta a lo que la gente necesita? En definitiva, c&oacute;mo abandonar la cat&aacute;strofe, pensando y construyendo una sanidad para vivir mejor.
    </p><p class="article-text">
        Para salir del agujero, lo primero es dejar de cavar. Es imprescindible que la gente (la poblaci&oacute;n y los profesionales sanitarios) empiece a vislumbrar que hay condiciones para pensar que a corto y medio plazo las cosas estar&aacute;n mejorando.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos &aacute;mbitos donde es necesario actuar. Listas de espera, servicios de salud p&uacute;blica, transporte sanitario, mejora de las ratios de enfermeras y TCAEs en las plantas de hospitalizaci&oacute;n, servicios de urgencias&hellip;, pero hay uno muy concreto que est&aacute; especialmente vinculado con eso de &ldquo;vivir mejor&rdquo;: la Atenci&oacute;n Primaria.
    </p><p class="article-text">
        Madrid sufre una especie de <em>hospitalocentrismo low-cost</em>, seg&uacute;n el cual sus medidas van encaminadas al fortalecimiento de los hospitales frente a la Atenci&oacute;n Primaria, pero ni siquiera de esa manera consiguen que en dichos hospitales las condiciones sean id&iacute;licas y no estallen las costuras.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de esa visi&oacute;n, hace falta dejar de ver la Atenci&oacute;n Primaria como algo de lo que encargarse con desgana por parte de los gobernantes y gestores, para pasar a que sea <em>la joya de la corona de la joya de la corona</em>. Como titulaba Diego Parejo escribiendo sobre otro tema, &ldquo;<a href="https://www.ieccs.es/post/queremos-la-belleza-no-las-sobras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Queremos la belleza, no las sobras</a>&rdquo;; eso es lo que queremos para la Atenci&oacute;n Primaria. 
    </p><p class="article-text">
        La Atenci&oacute;n Primaria se desangra en sus profesionales que la abandonan bajo relatos de desesperanza por su profesi&oacute;n y des&aacute;nimo por a&ntilde;os sin ver la posibilidad de ejercer su trabajo con plenitud y dignidad. La Atenci&oacute;n Primaria se tambalea en infraestructuras que en muchas ocasiones no garantizan un m&iacute;nimo de salubridad o ventilaci&oacute;n y que hacen que varios profesionales tengan que compartir un mismo espacio de trabajo donde ver a sus pacientes. La Atenci&oacute;n Primaria se desespera al ver c&oacute;mo se ha creado lista de espera (y consultas para acumular esa lista de espera) en un nivel asistencial que nunca antes hab&iacute;a conocido tal desastre.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es un evento impredecible o cuyas causas se encuentren ocultas y no sean abordables. Que la mayor aspiraci&oacute;n de la Comunidad de Madrid en t&eacute;rminos sanitarios sea llegar a estar tan mal como est&aacute;n otras comunidades aut&oacute;nomas es muestra de que no es una cuesti&oacute;n universal ajena a la gesti&oacute;n. Lo que ocurre es que desde hace a&ntilde;os, a nuestra Atenci&oacute;n Primaria siempre le han dado las sobras, no la belleza.
    </p><p class="article-text">
        Hace falta presupuesto, eso es evidente, pero tambi&eacute;n hace falta una idea m&aacute;s clara de la Atenci&oacute;n Primaria que necesitamos para vivir mejor. Suficiencia presupuestaria, con nuevos equipos de Atenci&oacute;n Primaria que incorporen nuevas figuras profesionales y nuevos roles para las figuras ya existentes, que asigne a la poblaci&oacute;n un <em>administrativo de cabecera</em> que trabaje mano a mano con los profesionales de referencia de cada paciente para que toda burocracia posible salga de las consultas y para que la poblaci&oacute;n pueda disfrutar de una labor administrativa de alto valor. Tambi&eacute;n hacen falta centros que no den pena. Lugares donde entre luz, que no hagan necesario elegir entre abrir la puerta o que el paciente permanezca sentado (basado en hechos reales), que derriben la idea de que los centros p&uacute;blicos son feos (y apenas funcionales) y los privados son parecidos al hospital de <em>House</em>. Hacen falta agendas con tiempo y profesionales con unas condiciones que hagan que llenen ese tiempo de visitas a domicilio, de actividades con la comunidad, de intervenciones antitabaco, de acciones de seguimiento de embarazo o atenci&oacute;n a la salud sexual, de visitas y llamadas a sus pacientes de cuidados paliativos&hellip; de todo lo que no es achicar aguas en un d&iacute;a a d&iacute;a que para muchos hace tiempo que ya se hizo demasiado insoportable. Hacen falta incentivos al arraigo profesional, para favorecer que los profesionales quieran permanecer en un centro con sus pacientes a lo largo de los a&ntilde;os, porque sabemos que eso disminuye los ingresos y la mortalidad.
    </p><p class="article-text">
        Hace falta se&ntilde;alar lo que est&aacute; mal para reivindicar con m&aacute;s fuerza lo que puede construirse de otra forma. Y ahora, m&aacute;s que nunca, hace falta reivindicar una sanidad que no se quede en querer ser red de emergencia cuando todo falla, sino que aspire a ser un elemento fundamental para vivir mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sanidad-vivir-mejor_129_9923061.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Feb 2023 05:02:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sanidad para vivir mejor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Sanidad pública,Atención primaria,Atención sanitaria,Hospitales,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las rebajas de Ayuso nos salen muy caras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/rebajas-ayuso-salen-caras_129_8989317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0dc6ea32-8afb-4c53-a1da-c0f2e8c12f73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las rebajas de Ayuso nos salen muy caras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de los problemas de nuestro Metro -falta de trenes, personal y mantenimiento- y que son los que realmente obligan a poner sobre la mesa una realidad preocupante, se habla poco del coste que una medida de estas características tiene sobre nuestra economía</p><p class="subtitle">Ayuso reclama al Gobierno 1.000 millones para Metro y la atención a los refugiados mientras anuncia nuevas rebajas de impuestos</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as el Gobierno de la Comunidad de Madrid anunci&oacute; que Metro iba a reducir su frecuencia un 10%. Los motivos aducidos para perpetrar esta rebaja fueron primero el coste el&eacute;ctrico. Sin embargo, tras la oleada de cr&iacute;ticas recibidas en muy pocas horas, rectificaron para justificar el recorte por la reducci&oacute;n de afluencia.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los evidentes problemas que tiene nuestro Metro -falta de trenes, de personal y de mantenimiento- y que son los que realmente obligan a poner sobre la mesa una realidad preocupante, se habla poco del coste que una medida de estas caracter&iacute;sticas tiene sobre nuestra econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto nos va a costar a los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as la reducci&oacute;n de un 10% en la frecuencia de trenes de Metro?
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a cualquiera, Metro de Madrid transporta a casi dos millones de personas que esperan a lo largo del d&iacute;a en nuestra regi&oacute;n una media de <a href="https://moovitapp.com/insights/en/Moovit_Insights_Public_Transit_Index-countries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11 minutos</a>. Los madrile&ntilde;os esperamos en los andenes de metro unas 366.000 horas cada d&iacute;a laborable.
    </p><p class="article-text">
        Una reducci&oacute;n del 10% de los trenes implica necesariamente un incremento del 10% del tiempo, por lo que siguiendo este razonamiento, cada d&iacute;a de trabajo, las horas de espera aumentar&aacute;n en 36.000 horas al d&iacute;a y la pregunta es: &iquest;cu&aacute;nto cuesta nuestro tiempo? &iquest;Es posible ponerle precio o pertenece a eso que Michael Sandel califica como <em>lo que no se puede comprar</em>?
    </p><p class="article-text">
        Una primera aproximaci&oacute;n ser&iacute;a considerar el coste por hora de un trabajador, que a ocho euros por hora, arrojar&iacute;a 53 millones de euros al a&ntilde;o en horas no productivas. Millones asumidos en su totalidad no por las empresas o el Gobierno, sino por los ciudadanos. Sin embargo, no todo el coste es asimilable a su equivalente laboral, dado que el intangible supone mucho m&aacute;s. Y lo sufren los que tienen que levantarse antes, el estudiante que no llega a su hora a clase o el trabajador que pierde su trabajo porque el Metro no funciona o que no puede llevar a sus hijos al colegio porque ha de salir antes de casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n hay m&aacute;s. De acuerdo con los datos proporcionados por el estudio llevado a cabo por Anna Matas de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona &ldquo;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Economic and distributional effects of different fare schemes: Evidence from the Metropolitan Region of Barcelona</a>&rdquo;, la elasticidad ante este tiempo de espera adicional en el transporte p&uacute;blico provocar&iacute;a que el 4,8 % de los usuarios se pasen al transporte privado, por lo que con esta decisi&oacute;n, la Comunidad de Madrid expulsar&iacute;a de metro a 96.000 personas todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima <a href="https://www.crtm.es/media/712934/edm18_sintesis.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta Domiciliaria de Movilidad (2018)</a> llevada a cabo por la Comunidad de Madrid estableci&oacute; la distancia media recorrida en transporte p&uacute;blico en 8,7 km por usuario, por lo que multiplicando los usuarios por los kil&oacute;metros, la ciudadan&iacute;a asume un gasto adicional de 40 millones en combustible y aparcamiento, por no hablar de la merma en ingresos del consorcio de 5,7 millones por viajes no realizados y por supuesto sin contar con la p&eacute;rdida de utilidad que experimentan los usuarios por los costes de cambio de modo, de congesti&oacute;n adicional, de contaminaci&oacute;n o de salud asociados.
    </p><p class="article-text">
        Metro de Madrid se va a ahorrar en 2022 en el peor escenario contemplado unos 14 millones de euros con este recorte, que, sin embargo y de forma directa, nos van a costar a todos los contribuyentes m&aacute;s de 98 millones. De forma indirecta muchos millones m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El pol&iacute;tico simpl&oacute;n es el que cree que quitando un 10% de los trenes ahorra un dinero, pero no repercute sobre el bolsillo de nadie. El que sepa algo de econom&iacute;a y gesti&oacute;n podr&aacute; pensar que ese ahorro podr&iacute;a generar alg&uacute;n coste en la ciudadan&iacute;a y darle igual porque lo que le importa es ese ahorro p&uacute;blico. Quien se preocupe por el bienestar de la sociedad, los servicios p&uacute;blicos y el medio ambiente entender&aacute; que el transporte p&uacute;blico es el paradigma de la mutualizaci&oacute;n de costes y que desarrollarlo al m&aacute;ximo es dejar que el dinero siga en el bolsillo de la ciudadan&iacute;a y no en los gases del tubo de escape o el tiempo perdido de casa al trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Cargarse los servicios p&uacute;blicos nos sale muy caro a todos, sobre todo cuando quien gobierna no tiene ni idea de econom&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Oliver, Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/rebajas-ayuso-salen-caras_129_8989317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 May 2022 17:34:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las rebajas de Ayuso nos salen muy caras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Metro de Madrid,Transporte,Madrid,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mejor política económica es vivir bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejor-politica-economica-vivir_129_8924819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d91f95f-5270-40ec-b97c-5397b6b1b994_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mejor política económica es vivir bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como el colesterol, hay impuestos buenos e impuestos malos. Los buenos son los que se destinan a hacerle la vida más fácil a la gente y a garantizar su seguridad y tranquilidad, mientras que los malos son los que obligan a las familias a pagar un seguro privado, los que se transforman en sobrecostes, en mordidas y comisiones para amigos</p><p class="subtitle">Un juzgado de Madrid cita a Ayuso por decir que no todos los sanitarios querían “arrimar el hombro”</p></div><p class="article-text">
        Imagina que en Madrid tienes una plaza asegurada en la FP, en la escuela infantil o en el colegio m&aacute;s cercano a tu domicilio y accedes a una educaci&oacute;n que cuenta con buenas ratios y con recursos suficientes para atender de manera m&aacute;s personalizada a todo el alumnado. Una educaci&oacute;n que permite relajarte cuando te preguntes cu&aacute;l es la mejor escuela para tu hijo, porque tienes la certeza de que la respuesta es la que tengo m&aacute;s cerca de casa, a la que se va andando o en bicicleta y est&aacute; rodeada de zonas verdes libres de coches y ruido. Imagina una sanidad en la que puedes elegir acudir al fisioterapeuta, a la nutricionista, el dentista o la &oacute;ptica para obtener un tratamiento personalizado. Imagina un centro de salud donde las citas con tu m&eacute;dico o con tu pediatra no superan los dos d&iacute;as y el profesional que te atiende est&aacute; relajado y puede dedicarte, por lo menos, 10 minutos de atenci&oacute;n plena.
    </p><p class="article-text">
        Imagina que cuando tus padres se hacen mayores y, por el motivo que sea, es necesario que entren en una residencia, pero no tienes que pagar una media de 1.800 euros mensuales y verte obligado a vender su casa, si la tienen, para poder sufragar los costes de la residencia. Imagina que tienes a tu disposici&oacute;n una red de residencias p&uacute;blicas con medios, profesionales y recursos que garanticen el mejor cuidado a tus mayores. Imagina que, como Ossorio, no ves pobres, pero en tu caso no los ves porque no los hay.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Imagina que puedes emanciparte de casa de tus padres varios a&ntilde;os antes y sin tener que hacer un enorme esfuerzo para costear un piso porque resulta m&aacute;s f&aacute;cil y asequible el acceso a la vivienda. Imagina que alquilar no sea sin&oacute;nimo de tirar el dinero porque existe la posibilidad de asociar alquilar a tener seguridad y garant&iacute;as, ya que el municipio y la comunidad son los mayores caseros de toda la regi&oacute;n. Imagina que pagas menos por la factura de la luz porque se crearon miles de empleos para que las viviendas sean m&aacute;s eficientes, imagina que respiras mejor, te sientes mejor, tienes m&aacute;s tiempo, se come mejor y te enfermas menos porque se crearon miles de empleos para crear una red de transporte p&uacute;blico con carriles bici adaptados y protegidos que permiten la movilidad de toda la familia.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto y muchos m&aacute;s nos lo presentan como algo impensable, pero, al mismo tiempo, es perfectamente factible adem&aacute;s de necesario, de hecho, en parte ya funciona y es algo normalizado en varios pa&iacute;ses de nuestro entorno. Cuando acudimos a una farmacia y el precio de un medicamento con receta nos cuesta mucho menos que comprarlo sin receta, ocurre porque entendemos que mutualizar los riesgos nos hace m&aacute;s libres y nos ofrece m&aacute;s garant&iacute;as a todos. Si en lugar de pagar 2,5 euros por un inhalador de Ventol&iacute;n para el asma, se pagase lo que cuesta en el mercado (en Estados Unidos puede costar hasta 75 euros), muchas personas que lo toman varias veces a la semana estar&iacute;an arruinadas. Salvo los m&aacute;s ricos, nadie puede permitirse quedarse solo a su suerte, porque ninguno podr&iacute;a comprarse un quir&oacute;fano y contratar a un m&eacute;dico para s&iacute; solo, ni siquiera podr&iacute;a hacerlo el hermano de Ayuso con la mordida de casi 300.000 euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se nos dice que esto es algo inasumible por su elevado coste, pero lo que realmente sale caro en t&eacute;rminos sociales, productivos y econ&oacute;micos es la enorme desigualdad y el desperdicio de innovaci&oacute;n provocado por la precariedad. Asegurar que toda la poblaci&oacute;n vive bien tambi&eacute;n se convierte en la mejor premisa econ&oacute;mica para crear riqueza: vivir mejor desincentiva la precariedad e incentiva el desplazamiento a sectores econ&oacute;micos que generan m&aacute;s riqueza. Pero el ahorro y el aumento de renta disponible no solo se da en los hogares, ya que las inversiones en vivir mejor tienen un retorno mayor de lo invertido en las arcas p&uacute;blicas. Garantizar una mayor tranquilidad y calidad de vida a toda la poblaci&oacute;n impacta positivamente en la econom&iacute;a porque se adoptan mejores h&aacute;bitos alimenticios, se respira menos humo, se hace m&aacute;s deporte, se reduce el estr&eacute;s, la ansiedad y se tiene mejor salud. Todo esto ahorra dinero, impulsa la transici&oacute;n verde de la econom&iacute;a y mejora la productividad liberando tiempo: vivir mejor no es solo m&aacute;s justo, tambi&eacute;n es m&aacute;s eficaz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; en la Comunidad Aut&oacute;noma donde gobierna un partido que proclama todo el rato que &ldquo;el dinero est&aacute; mejor en el bolsillo de la gente&rdquo; no logra que el dinero acabe en el bolsillo de la gente? B&aacute;sicamente, esto ocurre porque en la Comunidad de Madrid los pocos euros que las rentas medias (y los poqu&iacute;simos que las rentas bajas) se ahorran en impuestos, no se quedan en sus bolsillos, sino que van directamente a pagar un seguro sanitario privado, una cuota ilegal de un colegio concertado, la escuela infantil o la residencia privada de su familiar dependiente. Cuando lo p&uacute;blico se vuelve atractivo es cuando realmente se ejerce la libertad de elecci&oacute;n, lo contrario, lo que ahora sucede, es deteriorarlo para empujar a lo privado a quien se lo pueda pagar.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Principalmente existen dos modelos. Uno reduce impuestos, recorta derechos y deteriora los servicios p&uacute;blicos y el otro aplica una fiscalidad progresiva, garantiza derechos y buenos servicios p&uacute;blicos aumentando la renta disponible porque sale m&aacute;s barato mutualizar el coste. En cambio, en el primer modelo se acaba pagando m&aacute;s del bolsillo mientras que en el segundo se vive tranquilo porque ya est&aacute; pagado</span>. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Bajar impuestos y hundir los servicios p&uacute;blicos destroza la libertad de elecci&oacute;n y sube el gasto que sale del bolsillo de la ciudadan&iacute;a: reduce la renta disponible de las familias porque aumenta el pago por la sanidad, la educaci&oacute;n, la escuela infantil, la residencia, la vivienda, o los medicamentos. Se acaba pagando m&aacute;s porque el coste de los servicios privados es mayor que lo que supuestamente se ahorra bajando impuestos y al rev&eacute;s, </span>se acaba teniendo m&aacute;s dinero en el bolsillo cuando los grandes costes se mancomunan porque se ahorra lo que antes se gastaba en servicios privados. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Recientemente, Funcas publicaba un estudio donde se&ntilde;alaba que el 70% de la poblaci&oacute;n con rentas m&aacute;s bajas mejoran su capacidad de vida gracias a los impuestos y las prestaciones p&uacute;blicas, mientras que solo el 20% m&aacute;s rico empeora.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2020, la Comunidad Aut&oacute;noma con el salario medio a tiempo completo m&aacute;s alto fue la Comunidad de Madrid, con 2579&euro;, pero somos la regi&oacute;n con la mayor diferencia entre salario que gana la mitad de la poblaci&oacute;n y el salario medio: la mitad de la poblaci&oacute;n madrile&ntilde;a gana (como poco) 5.533 &euro; menos que el salario medio de la regi&oacute;n al a&ntilde;o. La Comunidad con el PIB per c&aacute;pita m&aacute;s alto fue la Comunidad de Madrid, con 32.048&euro; de PIB/habitante, sin embargo, CCAA con salarios medios y PIB per c&aacute;pita m&aacute;s bajos, como Navarra, La Rioja o Euskadi, tuvieron ahorros medios anuales entre 500 y 1000 euros mayores que en la Comunidad de Madrid y un porcentaje m&aacute;s bajo de personas en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social. Madrid es la regi&oacute;n m&aacute;s rica y la que tiene mayor PIB per c&aacute;pita de toda Espa&ntilde;a, sin embargo, tambi&eacute;n es la m&aacute;s desigual entre el 20% m&aacute;s rico y el 20% m&aacute;s pobre. Entre el a&ntilde;o <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">2018 y el a&ntilde;o 2021 los m&aacute;s ricos se han vuelto un 18% m&aacute;s ricos, mientras que los m&aacute;s pobres lo son un 21% m&aacute;s: un modelo que busca enriquecer m&aacute;s a los m&aacute;s ricos a costa de empobrecer m&aacute;s a los m&aacute;s pobres, un modelo que ya describi&oacute; V&iacute;ctor Hugo, cuando afirmaba que &ldquo;el infierno de los pobres est&aacute; hecho del para&iacute;so de los ricos&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        Como el colesterol, hay impuestos buenos e impuestos malos. Los buenos son los que se destinan a hacerle la vida m&aacute;s f&aacute;cil a la gente y a garantizar su seguridad y tranquilidad, mientras que los malos son los impuestos que obligan a las familias a pagar un seguro privado, los que se transforman en sobre costes, en mordidas y comisiones para amigos, o el que le hace pagar a los espa&ntilde;oles el rescate a las entidades financieras en forma de deuda, recortes y d&eacute;ficit. Los buenos impuestos transforman la incertidumbre del presente en tranquilidad y perspectivas de futuro, mientras que los malos impuestos sepultan la incertidumbre bajo toneladas de ansiol&iacute;ticos y antidepresivos. Solo los buenos pueden acabar con los malos, porque solo los buenos trabajan para igualar la libertad de la ciudadan&iacute;a, que es el mejor ant&iacute;doto para impedir que se cobren los impuestos malos. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La acumulaci&oacute;n de riqueza en pocas manos tambi&eacute;n implica la acumulaci&oacute;n de poder privado para comprar favores, por eso la desigualdad es el origen de la corrupci&oacute;n, porque induce a que la concentraci&oacute;n de la riqueza se imponga sobre la ley y la ciudadan&iacute;a de forma antidemocr&aacute;tica. La desigualdad es la ruina de la democracia, un atentado contra la libertad y corrosiva para la convivencia, porque hace indistinguible el ejercicio del poder con la acumulaci&oacute;n olig&aacute;rquica de la riqueza. Solo yendo a las causas que originan la corrupci&oacute;n e implantando la igualdad puede restaurarse la libertad de cada individuo y de la sociedad en general.&nbsp;</span>Una sociedad rica es la que ordena la riqueza con la finalidad de garantizar la tranquilidad ciudadana y es tanto m&aacute;s rica cuanto m&aacute;s impide que las riquezas privadas disuelvan la virtud c&iacute;vica al imponer su ley sobre los dem&aacute;s. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Una sociedad rica es aquella que impide a ninguno de sus miembros ser tan rico como para someter a otros a su voluntad y en la que prima el&nbsp;amor a la libertad com&uacute;n propio de </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>vivere libero</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> de Maquiavelo</span>. Una libertad que permite<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> a todos los individuos desarrollar en igualdad sus capacidades. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno, Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejor-politica-economica-vivir_129_8924819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Apr 2022 20:05:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mejor política económica es vivir bien]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vacunación de las mujeres, ¿otra vez en el punto ciego de la medicina?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vacunacion-mujeres-vez-punto-ciego-medicina_129_8275726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed17c1d2-0e50-4697-b006-13168b8c6df3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vacunación de las mujeres, ¿otra vez en el punto ciego de la medicina?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Volver a convertir al hombre en el sujeto universal e interpretar que le pasaría lo mismo a las mujeres menstruantes ha sido el error en el que hemos tropezado nuevamente, como llevamos tropezando desde hace décadas</p><p class="subtitle">La mayor parte de las mujeres jóvenes que contestaban a esta encuesta explicaban que han aumentado los días de sangrado, reglas que duran en algunos casos hasta 15 días, los dolores o los estados de ánimo</p></div><p class="article-text">
        Las mujeres, al igual que en el resto de los campos, tambi&eacute;n son m&aacute;s invisibles que los hombres en la medicina. Por empezar por alg&uacute;n lado, durante los 90 contaba Carme Valls en <em>Mujeres invisibles (Capit&aacute;n Swing)</em> que no se inclu&iacute;a a las mujeres en los estudios de enfermedades relacionadas con el coraz&oacute;n. Tan solo se estudiaba a los hombres y despu&eacute;s se aplicaban los resultados a todas las personas por igual y era, cuanto menos, arriesgado. De hecho, en las facultades de medicina siempre se ha ense&ntilde;ado que la presentaci&oacute;n at&iacute;pica del infarto de miocardio es la de las mujeres, mientras que la t&iacute;pica y cl&aacute;sica es la de los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses,<a href="https://www.thelancet.com/commissions/women-cardiovascular-disease" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la revista Lancet public&oacute; el informe de la Comisi&oacute;n</a> sobre salud cardiovascular y mujeres, formada por 17 investigadoras; en dicho informe se&ntilde;alaba que, a pesar de suponer el 35% de la carga de enfermedad cardiovascular, segu&iacute;a habiendo falta de conocimiento y estudio en torno a las particularidades de estas enfermedades en las mujeres, que sigue habiendo escasez en la representaci&oacute;n de las mujeres en los ensayos cl&iacute;nicos sobre enfermedades cardiovasculares y que, adem&aacute;s, es un problema de salud en aumento especialmente en mujeres j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Aterrizando este denominado <em>sesgo de g&eacute;nero</em> en la Comunidad de Madrid y en el &aacute;mbito asistencial, la atenci&oacute;n a la salud sexual y reproductiva de las mujeres se ha visto deteriorada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la mano del empeoramiento del conjunto del sistema. Mientras otras Comunidades Aut&oacute;nomas mejoran el acceso a anticonceptivos, incrementan el papel de las matronas en atenci&oacute;n primaria o fomentan estrategias accesibles en Atenci&oacute;n Primaria de atenci&oacute;n a la salud sexual, en la Comunidad de Madrid la atenci&oacute;n sanitaria a la mujer sigue siendo uno de los puntos flacos del sistema, con modelos de diagn&oacute;stico precoz de c&aacute;ncer de mama parados durante meses por problemas en la contrataci&oacute;n con empresas privadas y con una ausencia total de liderazgo y recursos para que el 50% de la poblaci&oacute;n est&eacute; presente en el 100% de la organizaci&oacute;n del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Lo maravilloso de tener un sistema sanitario que conserva en gran medida la premisa de que debe ser p&uacute;blico, y que la salud de la poblaci&oacute;n es un asunto de todas y todos, es que al llegar algo como la vacuna frente a la COVID-19 se ha suministrado de manera gratuita y a todo el mundo por igual. Gracias a una apuesta pol&iacute;tica por la universalidad, que no siempre han mantenido todos los partidos y que a&uacute;n a d&iacute;a de hoy pone trabas en el acceso a grupos concretos de poblaci&oacute;n, estamos consiguiendo un porcentaje elevad&iacute;simo de vacunaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, sin importar el dinero, la raza o el g&eacute;nero y que nos ha colocado en los puestos de cabeza en la lista de pa&iacute;ses en proceso de vacunaci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, uno de los grandes errores que se ha cometido con el tema de la vacunaci&oacute;n es repetir patrones que se desarrollaban en los a&ntilde;os 90, es decir, analizar la seguridad de la vacuna frente a la COVID-19 con ojos eminentemente masculinos. Mientras que en esta ocasi&oacute;n las mujeres s&iacute; que estaban representadas en los ensayos cl&iacute;nicos en los que se fue determinando la seguridad y eficacia de la vacuna, sin caer en el sesgo de selecci&oacute;n de que solo estuvieran representados hombres (o lo hicieran de forma muy mayoritaria), a la hora de analizar los posibles efectos adversos s&iacute; que ha parecido obviarse un &aacute;mbito que se antoja como frecuentemente alterado. Volver a convertir al hombre en el sujeto universal e interpretar que le pasar&iacute;a lo mismo a las mujeres menstruantes ha sido el error en el que hemos tropezado nuevamente, como llevamos tropezando desde hace d&eacute;cadas. Esto ha producido que las mujeres sean un punto ciego en la vacunaci&oacute;n y que, en consecuencia, la informaci&oacute;n que se ha dado al administrarles la vacuna haya sido parcial, no pudiendo muchas de ellas interpretar o poner nombres a los s&iacute;ntomas que sienten despu&eacute;s de la vacuna. 
    </p><p class="article-text">
        En una peque&ntilde;a encuesta realizada en redes sociales sobre si se hab&iacute;a sentido cambios en la menstruaci&oacute;n nos han llegado respuestas alucinantes como la de una mujer que ronda los 70 a&ntilde;os que tras la vacuna ha vuelto a tener sangrado vaginal y al contarlo a su grupo de amigas parece que no ha sido la &uacute;nica, est&aacute; siendo un efecto secundario entre las mujeres mayores. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de las mujeres j&oacute;venes que contestaban a esta encuesta explicaban que han aumentado los d&iacute;as de sangrado, reglas que duran en algunos casos hasta 15 d&iacute;as, los dolores o los estados de &aacute;nimo. Ya era dif&iacute;cil entender los ciclos por los que pasan las mujeres durante la menstruaci&oacute;n en un pa&iacute;s que apenas hemos tenido formaci&oacute;n sobre salud menstrual como para entenderlo ahora sin que nadie nos est&eacute; dando herramientas para poder hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.agenciasinc.es/Opinion/Que-sabemos-sobre-los-cambios-en-la-menstruacion-tras-la-vacuna-de-la-covid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo publicado por Agencia SINC</a> en septiembre se realiz&oacute;, dentro del <em>proyecto Eva,</em> un primer cuestionario online sobre los cambios en la menstruaci&oacute;n despu&eacute;s de la vacuna que lleva ya m&aacute;s de 14.000 respuestas y seg&uacute;n el cual el 70% de las mujeres que han participado refieren haber tenido cambios en su menstruaci&oacute;n tras la vacunaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bajo esta reflexi&oacute;n y la necesidad de que las mujeres no pueden ser sujetos de segunda, que es necesario que tengamos informaci&oacute;n por igual, estemos atendidas y cuidadas, desde M&aacute;s Madrid hemos pedido al Gobierno de Ayuso tres iniciativas b&aacute;sicas. La primera, que se garantice la incorporaci&oacute;n de perspectiva de g&eacute;nero en los estudios farmacovigilancia sobre los posibles efectos secundarios de las vacunas de la COVID-19 realizados en nuestra comunidad. Con esto queremos garantizar que se tenga en cuenta las caracter&iacute;sticas propias de las mujeres menstruantes. La segunda, que apoye con financiaci&oacute;n espec&iacute;fica las l&iacute;neas de investigaci&oacute;n en la Comunidad de Madrid para analizar el impacto de la COVID-19 sobre las mujeres menstruantes de manera diferencial. Y por &uacute;ltimo, que presente estos resultados a todos los partidos y que se difundan para toda la regi&oacute;n y as&iacute; dotarnos de herramientas para entender mejor cu&aacute;les son estos efectos.
    </p><p class="article-text">
        El sesgo de g&eacute;nero en medicina, como en muchos otros &aacute;mbitos de generaci&oacute;n de conocimiento, forma parte de un problema estructural que hay que ir derribando de forma constante y decidida, y el estudio de los efectos adversos de la vacuna de la COVID-19 es una oportunidad &uacute;nica para ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Loreto Arenillas, Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vacunacion-mujeres-vez-punto-ciego-medicina_129_8275726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Sep 2021 04:00:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vacunación de las mujeres, ¿otra vez en el punto ciego de la medicina?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Discriminación de género,Ciencia,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coronavirus: la necesidad de articular las medidas colectivas con la responsabilidad individual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coronavirus-necesidad-colectivas-responsabilidad-individual_129_1001858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ae52627-f218-47be-a795-b75f84077ef9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coronavirus: la necesidad de articular las medidas colectivas con la responsabilidad individual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La capacidad del sistema para dar la respuesta necesaria no es una condición natural y prefijada, sino el resultado de las acciones políticas y de gestión de los años previos</p></div><p class="article-text">
        La llegada de la epidemia del virus SARS-CoV-19 se ha acompa&ntilde;ado de dos mensajes dif&iacute;ciles de entender para parte de la poblaci&oacute;n: por un lado, una llamada constante a la calma y la tranquilidad para evitar la alarma social; por otro lado, la implantaci&oacute;n de medidas de un calado creciente que han llegado a cerrar los centros educativos en algunas Comunidades Aut&oacute;nomas durante, de momento, dos semanas. C&oacute;mo conjugar estos dos mensajes y c&oacute;mo conciliar la importancia de las medidas tomadas por las instituciones con las acciones llevadas a cabo por las personas individuales es donde radica el &eacute;xito de la respuesta a la epidemia.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas de salud p&uacute;blica en situaciones de nuevas epidemias se desarrollan en un entorno de alta incertidumbre en el que se ha de compatibilizar la necesidad de no llegar tarde con las medidas implantadas junto con la exigencia de no llegar demasiado pronto por las repercusiones sociales y econ&oacute;micas que esto puede suponer. A d&iacute;a de hoy, las medidas tomadas sobre la poblaci&oacute;n tienen el objetivo de contener la infecci&oacute;n para que el sistema sanitario no se sature y la poblaci&oacute;n que lo necesite pueda recibir la asistencia sanitaria precisa en el tiempo y forma adecuados.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra forma, para el sistema sanitario no es lo mismo recibir 5000 casos en cinco d&iacute;as que recibirlos en tres semanas; este espaciamiento de los casos y la ralentizaci&oacute;n de la transmisi&oacute;n intenta hacer que la curva de nuevos casos caiga dentro de la capacidad del sistema sanitario de dar una respuesta adecuada, puesto que se ha visto que la disponibilidad de servicios sanitarios adecuados se correlaciona con una menor mortalidad por este virus.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios sanitarios van a llevar a cabo (ya lo est&aacute;n haciendo en muchas Comunidades Aut&oacute;nomas) medidas relacionadas con la suspensi&oacute;n de cirug&iacute;as programadas, la cancelaci&oacute;n de consultas o la preparaci&oacute;n de algunas unidades para que puedan funcionar como unidades de cuidados intensivos; los centros de salud disminuir&aacute;n su actividad programada y se centrar&aacute;n en tratar de dar respuesta a las personas con sintomatolog&iacute;a respiratoria, tratando de que el sistema no colapse para que las personas con otras enfermedades, que no se toman vacaciones por la epidemia -infartos, meningitis,...-, no sufran los efectos secundarios de la saturaci&oacute;n del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las medidas que se tomen desde las instituciones no bastar&aacute;n para frenar la expansi&oacute;n de este coronavirus si no se acompa&ntilde;an de un fuerte compromiso de cada uno de los miembros de la sociedad para evitar su propagaci&oacute;n. Las alertas de salud p&uacute;blica, especialmente con el nivel de incertidumbre que manejamos en este caso, nos enfrentan a una situaci&oacute;n en la que es necesario que todas las personas de la sociedad asumamos restricciones (laborales, sociales,...) con el objetivo de proteger a las personas que se encuentran m&aacute;s desprotegidas ante una posible infecci&oacute;n (personas mayores y personas enfermas).
    </p><p class="article-text">
        Este compromiso con la colectividad es lo que debe hacer que se conviertan en el centro de nuestra actividad diaria estos d&iacute;as acciones como la frecuente higiene de manos (que no es una banalizaci&oacute;n de la prevenci&oacute;n, sino el firme reconocimiento de que nuestras manos son el principal veh&iacute;culo de contagio de la infecci&oacute;n), la limitaci&oacute;n del contacto social si se tiene alg&uacute;n s&iacute;ntoma de infecci&oacute;n respiratoria, el mantenimiento de una distancia de 1 metro -especialmente de gente con s&iacute;ntomas de infecci&oacute;n respiratoria- o&nbsp;evitar situaciones de aglomeraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, adem&aacute;s de todas las medidas comentadas, es necesario se&ntilde;alar que la capacidad del sistema para dar la respuesta necesaria ante las infecciones por coronavirus no es una condici&oacute;n natural y prefijada, sino que es el resultado de las acciones pol&iacute;ticas y de gesti&oacute;n de los a&ntilde;os previos. Esto, adem&aacute;s de como an&aacute;lisis para entender la capacidad actual del sistema de dar respuesta, debe servir como lecci&oacute;n que aprender cuando toque mirar hacia atr&aacute;s y evaluar qu&eacute; hemos podido hacer y de qu&eacute; forma afrontaremos futuras epidemias.
    </p><p class="article-text">
        La transmisi&oacute;n de un mensaje artificialmente tranquilizador, de forma repetida, puede hacer que la poblaci&oacute;n no tome conciencia de la magnitud del problema y, sobre todo, del importante peso que sus acciones a nivel individual tienen a la hora de contener la epidemia, o bien puede desensibilizar a la gente frente a la legitimidad de los mensajes que recibe. Por ello es importante insistir en la importancia de que todas y todos nos involucremos para que quienes m&aacute;s necesitan de la acci&oacute;n de la sociedad y las instituciones, las personas mayores y las enfermas, puedan verse protegidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coronavirus-necesidad-colectivas-responsabilidad-individual_129_1001858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2020 21:14:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coronavirus: la necesidad de articular las medidas colectivas con la responsabilidad individual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Pueden los impuestos volvernos más sanos? El caso de las bebidas azucaradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pueden-impuestos-volvernos-bebidas-azucaradas_129_3700891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27beb68a-88ba-491d-bf59-a11c0f8aa73a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las experiencias en otros países muestran que los impuestos sobre las bebidas azucaradas tienen capacidad para disminuir su consumo, así como una aceptable capacidad para disminuir la frecuencia de obesidad</p><p class="subtitle">Hay que abordar el efecto que estas medidas tendrán sobre las desigualdades sociales. Existe el riesgo de que se conviertan en medidas regresivas que acaben siendo financiadas por las personas más desfavorecidas, con mayor consumo de estos productos y con menor capacidad de acceder a alternativas</p></div><p class="article-text">
        Implantar impuestos que graven el consumo de sustancias nocivas para la salud no es algo nuevo, y lleva siendo utilizado por todos los pa&iacute;ses en relaci&oacute;n al tabaco y el alcohol desde hace tiempo. Las pol&iacute;ticas fiscales ambiciosas sobre el tabaco suponen una de las medidas m&aacute;s importantes para la reducci&oacute;n de su consumo, al igual que ocurre con las bebidas alcoh&oacute;licas; en el caso de las bebidas azucaradas la fuerza de las recomendaciones es m&aacute;s d&eacute;bil porque, entre otras cosas, las experiencias al respecto llevan menor tiempo en funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se ha conocido recientemente, el Gobierno pretende incluir en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para el pr&oacute;ximo a&ntilde;o <a href="http://www.eldiario.es/economia/Gobierno-impuesto-bebidas-azucaradas-alcohol_0_585842278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un impuesto sobre bebidas azucaradas</a>. Dado que existen experiencias previas y que su efectividad requiere an&aacute;lisis m&aacute;s profundos que la simple aceptaci&oacute;n <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/OMS-reclama-bebidas-azucaradas-consumo_0_568343350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la recomendaci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a>&nbsp;sobre la implantaci&oacute;n de este tipo de impuestos, es preciso plantear algunos aspectos antes de asumir estas medidas como netamente positivas.
    </p><h4 class="article-text">La efectividad de los impuestos sobre bebidas azucaradas y los impactos sobre la equidad</h4><p class="article-text">
        El consumo de bebidas azucaradas est&aacute; relacionado con el incremento de la obesidad y el sobrepeso, as&iacute; como con el desarrollo de enfermedades tales como la Diabetes Mellitus; la efectividad de los impuestos sobre estas bebidas radica, principalmente, en (I) que consigan una importante disminuci&oacute;n en el consumo de bebidas azucaradas, (II) que el consumo no se desplace a bienes sustitutos altamente obes&oacute;genos y (III) que se consigan generar nuevos h&aacute;bitos de consumo m&aacute;s saludables y que se mantengan a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias en otros pa&iacute;ses (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24225016" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con datos procedentes de Estados Unidos, M&eacute;xico y Francia, principalmente</a>) muestran que los impuestos sobre las bebidas azucaradas tienen una clara capacidad para <a href="http://www.who.int/dietphysicalactivity/publications/fiscal-policies-diet-prevention/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuir el consumo de las bebidas a las que se aplica el impuesto</a>, as&iacute; como una aceptable capacidad para disminuir la frecuencia de obesidad, aunque a&uacute;n queda por determinar con exactitud el mantenimiento de estos efectos a largo plazo y la aplicaci&oacute;n de estos impuestos en diferentes contextos sociales y econ&oacute;micos. Parece claro, y suficientemente establecido, que empezar a mirar &ndash;fiscalmente- a los az&uacute;cares como hemos venido mirando al tabaco o el alcohol puede tener efectos directos sobre su consumo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la efectividad de las medidas fiscales en materia de imposici&oacute;n a las bebidas azucaradas, uno de los aspectos fundamentales a abordar es el efecto que estas medidas tendr&aacute;n sobre las desigualdades sociales. La presencia de h&aacute;bitos de vida malos para la salud est&aacute; presente de manera m&aacute;s acusada en clases sociales bajas, presentando un <a href="http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/cd90/1008WILdet.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gradiente social</a>; la vinculaci&oacute;n de los <a href="http://www.elsevier.es/es-revista-medicina-clinica-2-articulo-determinantes-sociales-sobrepeso-obesidad-espana-S0025775311006567?redirectNew=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">h&aacute;bitos de consumo de alimentos con el nivel de renta y el nivel educativo </a>est&aacute; ampliamente estudiada y es preciso tenerla en cuenta a la hora de implantar medidas fiscales ligadas al consumo de productos no saludables, dado que existe un alto riesgo de que se conviertan en medidas regresivas que acaben siendo mayormente financiadas por las personas m&aacute;s desfavorecidas, con mayor consumo de estos productos y con menor capacidad de acceder a alternativas de consumo m&aacute;s saludable por m&uacute;ltiples motivos. A este respecto, seg&uacute;n lo comentado en un<a href="http://www.msssi.gob.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/resp/revista_cdrom/VOL90/C_ESPECIALES/RS90C_VORsp.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reciente art&iacute;culo publicado en la Revista Espa&ntilde;ola de Salud P&uacute;blica</a>, la regresividad &ndash;o no&ndash; de esta medida depender&aacute; de c&oacute;mo respondan los h&aacute;bitos de consumo de las clases sociales m&aacute;s bajas al incremento de precio de las bebidas azucaradas y, muy especialmente, a c&oacute;mo se complemente esta medida con otro tipo de pol&iacute;ticas que incidan en revertir este gradiente social.
    </p><h4 class="article-text">Si vamos a desarrollar medidas de &ldquo;fiscalidad saludable&rdquo;, &iquest;de qu&eacute; manera hacerlo?</h4><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, son varios los aspectos a ser tenidos en cuenta a la hora de plantear un impuesto sobre bebidas azucaradas; por un lado, deber&iacute;a tratarse de un impuesto ligado a la cantidad del producto, no a su precio, recayendo sobre el fabricante, no sobre el vendedor &ndash;o al menos no principalmente&ndash;, de modo que su cuant&iacute;a y su capacidad de influir sobre el consumo no se viera modificado por reducciones de precio que aminoraran su impacto.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, ser&iacute;a deseable que lo recaudado tuviera una repercusi&oacute;n directa en el establecimiento de pol&iacute;ticas que, adem&aacute;s, ayudaran a revertir el impacto de estas medidas sobre los gradientes sociales, por ejemplo, facilitando el acceso a alimentaci&oacute;n saludable y actuando sobre los aspectos sociales que determinan las desigualdades en los h&aacute;bitos de consumo de alimentos y otros aspectos relacionados con la obesidad y el sobrepeso.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las pol&iacute;ticas fiscales que intentan cambiar los h&aacute;bitos de vida tienen que tratar de mirar m&aacute;s all&aacute; e intentar cambiar las condiciones en las que dichos h&aacute;bitos se desarrollan; es sabido que en promoci&oacute;n de la salud las acciones &ldquo;corriente arriba&rdquo; (en los determinantes de salud m&aacute;s globales) tienen mayor capacidad para disminuir las desigualdades en salud, <a href="http://bmcpublichealth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12889-015-1781-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mientras que centrarse en la persona y sus h&aacute;bitos puede aumentarlas.</a>&nbsp;En el &aacute;mbito de la alimentaci&oacute;n no basta con la implantaci&oacute;n de medidas ligadas a gravar el consumo, sino que habr&iacute;a que mirar directamente a la producci&oacute;n de dichos alimentos y plantear pol&iacute;ticas m&aacute;s amplias que ataquen de forma directa al poder de la industria alimentaria en la confecci&oacute;n de las pol&iacute;ticas en los pa&iacute;ses de nuestro entorno (en este &aacute;mbito existen propuestas de gravar no solo las bebidas azucaradas, sino todos los productos que se sometan a cierto grado de procesamiento).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pueden-impuestos-volvernos-bebidas-azucaradas_129_3700891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Dec 2016 20:18:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Pueden los impuestos volvernos más sanos? El caso de las bebidas azucaradas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impuestos,Obesidad,Bebidas azucaradas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medicamentos que no podremos pagar: una llamada a la acción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/medicamentos-podremos-pagar-llamada-accion_129_3796914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fa90cb9-7419-4299-a71f-6800dbd44baf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medicamentos que no podremos pagar: una llamada a la acción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema del precio de los medicamentos es el elefante rosa en la habitación: está presente, es enorme pero nadie dentro de las instituciones públicas parece querer mirar a él</p></div><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s se consumen muchos medicamentos, en parte como consecuencia de un sistema sanitario muy dirigido hacia la prescripci&oacute;n, con poco tiempo de consulta y con unas instituciones p&uacute;blicas que se han sentido c&oacute;modas dejando que la industria farmac&eacute;utica les marcara la agenda pol&iacute;tica. Un sistema en el que siempre se ha despreciado la evaluaci&oacute;n de medicamentos como forma de dar valor al dinero p&uacute;blico gastado en medicamentos y que ha puesto un velo opaco para que las decisiones en materia de financiaci&oacute;n de medicamentos y fijaci&oacute;n de sus precios siempre hayan sido algo no accesible a la poblaci&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos medicamentos para la hepatitis C hicieron que parte de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola comenzara a darse cuenta de un problema que llevaban tiempo sufriendo en otras regiones del mundo (gran parte de &Aacute;frica, sudeste asi&aacute;tico y Am&eacute;rica Latina principalmente): el actual sistema de investigaci&oacute;n, desarrollo y comercializaci&oacute;n de f&aacute;rmacos no sirve para cubrir las necesidades de la poblaci&oacute;n, y cuando parece que podr&iacute;a hacerlo se imponen unos precios a los medicamentos que hacen que los sistemas p&uacute;blicos de salud no puedan costearlos.
    </p><p class="article-text">
        El sistema actual de innovaci&oacute;n basado en patentes (licencias de explotaci&oacute;n en r&eacute;gimen de monopolio para un medicamento durante un periodo de tiempo determinado) ha fallado a la hora de buscar remedios para enfermedades olvidadas (aquellas que suponen una gran carga de enfermedad en pa&iacute;ses de rentas bajas) y tambi&eacute;n a la hora de que los medicamentos producidos puedan llegar a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, por culpa de los precios abusivos impuestos que no est&aacute;n relacionados con el coste de fabricaci&oacute;n y que dif&iacute;cilmente podemos saber si est&aacute;n vinculados al coste de su investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo plataformas de movimientos sociales tales como&nbsp;<a href="http://noessano.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No Es Sano</a> est&aacute;n intentando que el acceso a los medicamentos y el actual modelo de innovaci&oacute;n se posicione en el centro de la agenda pol&iacute;tica en nuestro pa&iacute;s, cosa que a&uacute;n no se ha llevado a cabo, abordando los problemas en la financiaci&oacute;n de medicamentos y acceso de la poblaci&oacute;n a los mismos de manera parcheada y como si de excepciones puntuales se tratara, sin notar la magnitud y la proyecci&oacute;n de futuro del problema.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en otros lugares este tema ya comienza a copar debates y agendas pol&iacute;ticas; un ejemplo de ello es que la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas haya creado un grupo de trabajo para abordar el acceso a medicamentos y que este grupo se est&eacute; centrando fundamentalmente en la colisi&oacute;n entre los derechos a la propiedad intelectual (las patentes) y el derecho a la salud.
    </p><p class="article-text">
        El problema del precio de los medicamentos es el elefante rosa en la habitaci&oacute;n: est&aacute; presente, es enorme pero nadie dentro de las instituciones p&uacute;blicas parece querer mirar a &eacute;l. Reducciones de copagos, pol&iacute;ticas de transparencia, financiaciones selectivas de medicamentos ligadas a procesos potentes de evaluaci&oacute;n... todo eso son medidas necesarias pero que no ser&aacute;n m&aacute;s que patadas hacia delante si no se produce un cambio real en el modelo de innovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mirar m&aacute;s all&aacute; de la patente es la &uacute;nica manera de salvar una situaci&oacute;n cuyos da&ntilde;os colaterales son a&ntilde;os de enfermedad y vidas prematuramente terminadas, y existe una cierta urgencia a la hora de abordar este tema porque aspectos no puramente sanitarios como son la posible firma del TTIP podr&iacute;an tener importantes efectos sobre el acceso a los medicamentos y sobre el control de precios por parte de los estados miembros de la Uni&oacute;n Europea, reduciendo a&uacute;n m&aacute;s el poder de los Estados en los procesos de negociaci&oacute;n de precios.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de medicamentos que pongan la salud de poblaci&oacute;n en el centro de sus objetivos, por delante de los derechos ligados al comercio, han de dise&ntilde;arse contando con los colectivos sociales que llevan tiempo trabajando en ello, y es hora de que nuestras instituciones vayan trabajando a este respecto para poder liderar un cambio que ha de darse aqu&iacute;, en la Uni&oacute;n Europea y en la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        <em>Marta Sibina Camps es diputada en el Congreso de los Diputados por En Com&uacute; Podem. &nbsp;Portavoz en la Comisi&oacute;n de Sanidad del Grupo Parlamentario Unidos Podemos - En Com&uacute; Podem - En Marea.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Javier Padilla Bern&aacute;ldez es miembro del &aacute;rea estatal de salud de Podemos.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sibina, Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/medicamentos-podremos-pagar-llamada-accion_129_3796914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Oct 2016 17:03:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medicamentos que no podremos pagar: una llamada a la acción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Medicamentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Restringir la sanidad pública al que no se cuida?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/restringir-sanidad-publica-cuida_129_3841461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En Reino Unido se estudia la posibilidad de vetar o retrasar la atención médica a obesos o fumadores. Explicamos por qué este tipo de medidas aumentan la desigualdad social</p></div><p class="article-text">
        Uno de los proveedores sanitarios del sistema sanitario del Reino Unido anunciaba hace unos d&iacute;as sus planes de restringir (o retrasar) <a href="https://www.theguardian.com/society/2016/sep/03/hospitals-to-cut-costs-by-denying-surgery-to-smokers-and-the-obese" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el acceso a ciertas cirug&iacute;as a personas obesas y fumadoras</a>. Tras un revuelo medi&aacute;tico, la misma unidad anunci&oacute; su intenci&oacute;n de <a href="https://www.theguardian.com/society/2016/sep/03/vale-of-york-nhs-obesity-smokers-deny-elective-surgery" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;revisar&rdquo; esta pol&iacute;tica</a>, por lo que probablemente revocar&aacute; dichos planes. No han sido pocos los intentos de instaurar pol&iacute;ticas similares, de modo m&aacute;s estricto o con condiciones m&aacute;s o menos comunes. El caso de los nuevos tratamientos contra la Hepatitis C y las percepciones de qui&eacute;n &ldquo;merece&rdquo; recibir estos tratamientos de forma preferente fue un claro caso de pol&iacute;ticas similares <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/hepatitis_c-cura-financiacion-Sanidad_0_267723935.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace un par de a&ntilde;os en Espa&ntilde;a</a>. La frecuencia e intensidad de estos ataques a la universalidad y justicia del sistema sanitario se va intensificando con el tiempo. En este art&iacute;culo queremos revisar dos argumentos que, en nuestra opini&oacute;n, deber&iacute;an tenerse en cuenta antes de formular pol&iacute;ticas que ataquen directamente a estos pilares de cualquier servicio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las enfermedades sociales: la mirada m&aacute;s all&aacute; de las responsabilidades individuales</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer argumento se centra en la localizaci&oacute;n de la responsabilidad. Muchas de estas iniciativas parten de una visi&oacute;n plenamente individualista de la salud; bajo este marco, la raz&oacute;n por la que alguien es obeso/fuma/&hellip; (ins&eacute;rtese aqu&iacute; cualquier h&aacute;bito etiquetado como &ldquo;no saludable&rdquo;) es una decisi&oacute;n racional individual; esto es, las &ldquo;decisiones&rdquo; relativas a la alimentaci&oacute;n o al tabaco se basar&iacute;an previamente en un c&aacute;lculo racional en el que se estudiar&iacute;an los potenciales beneficios o las potenciales p&eacute;rdidas derivadas de estos &ldquo;comportamientos&rdquo;. Versiones m&aacute;s &ldquo;modernas&rdquo; de estas formas de pensar tienen en cuenta las diferentes barreras sociales o incentivos para realizar estos comportamientos (en esta l&iacute;nea ir&iacute;an la mayor&iacute;a de las Teor&iacute;as de Promoci&oacute;n de la Salud). Estas teor&iacute;as, en su mayor parte, siguen teniendo en su base el mismo foco individual, con alg&uacute;n matiz que incorpora presiones o normas sociales cercanas.
    </p><p class="article-text">
        Os proponemos un foco alternativo, situado mucho m&aacute;s arriba. Un foco con dos patas (y si queremos completar el tr&iacute;pode, podemos a&ntilde;adir ese elemento de elecci&oacute;n individual). La pata A se basa en nuestros sistemas de producci&oacute;n. En un sistema social donde las condiciones de trabajo se van <a href="http://www.eldiario.es/contrapoder/Precariedad_laboral-derechos_laborales-salud_6_347925230.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precarizando</a> cada vez m&aacute;s, unidas a la amenaza permanente e hiperend&eacute;mica del desempleo, el tabaco/alcohol/&ldquo;comida reconfortante&rdquo; adopta un papel liberador en la &uacute;nica esquina de la vida de la trabajadora donde existe una &ldquo;libertad de elecci&oacute;n&rdquo;: podr&iacute;amos pensar que no hay que estudiar por qu&eacute; hay gente que consume drogas; hay que estudiar c&oacute;mo es que hay quien no las consume ante las condiciones precarias de trabajo actuales. La pata B se basa en nuestros sistemas de consumo. No se nos escapa el poder que durante d&eacute;cadas ha tenido la industria del tabaco en realizar campa&ntilde;as de marketing de extensi&oacute;n universal (y no hay m&aacute;s que ir a lugares como <a href="http://www.tobaccofreekids.org/tobacco_unfiltered/post/2013_06_10_indonesia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Indonesia</a> para ver el ejemplo en el presente); tampoco se nos escapa que cualquier regulaci&oacute;n respecto al <a href="http://www.elconfidencial.com/empresas/2016-05-16/ley-alcohol-ley-antitabaco-lobby_1200670/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alcohol en Espa&ntilde;a</a> se encuentra con trabas similares a la regulaci&oacute;n bancaria; tampoco se nos escapa el enorme poder de la industria alimentaria, muestra de ello es que la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n haya estado dirigida por <a href="http://www.msssi.gob.es/gabinetePrensa/biografias/AngelaLopezSa.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la directora de Asuntos Cient&iacute;ficos y Normativos de Coca-Cola</a>. Ante el enorme poder de marketing, desregulaci&oacute;n e inducci&oacute;n al consumo por parte del entramado alimentario/tab&aacute;quico/alcoh&oacute;lico, se hace dif&iacute;cil pensar en un mundo donde las elecciones sobre alimentaci&oacute;n/tabaquismo/consumo de alcohol est&eacute;n principalmente basadas en decisiones individuales. 
    </p><p class="article-text">
        La uni&oacute;n de ambas patas la realizan frecuentemente los poderes p&uacute;blicos. En lugares como Estados Unidos una <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/United_States_farm_bill" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley</a> interviene en el sistema de producci&oacute;n incentivando el cultivo de cereales (especialmente los denominados commodity crop, o &ldquo;cultivos-mercanc&iacute;a&rdquo;, es decir ma&iacute;z, arroz, trigo, soja y algod&oacute;n) por parte de <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2012/jul/18/us-multinationals-control-food-aid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enormes corporaciones agroalimentarias</a>. Esa misma ley interviene en el sistema de consumo organizando los &ldquo;cupones de alimentos&rdquo;, utilizados por el gobierno para deshacerse de todo el super&aacute;vit de calor&iacute;as derivada de su propio subsidio de las corporaciones agroalimentarias. Por si faltaban actores que complicaran el conflicto de intereses en estas decisiones regulatorias, buena parte de este entramado de ayudas a la alimentaci&oacute;n de 74.000 millones de dolares al a&ntilde;o est&aacute; gestionado por <a href="http://www.thedailybeast.com/articles/2012/10/01/jp-morgan-s-food-stamp-empire.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JP Morgan Chase</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La justicia detr&aacute;s de las decisiones en pol&iacute;tica sanitaria</strong>
    </p><p class="article-text">
        El segundo argumento parte de la idea de que uno de los objetivos de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas (y deber&iacute;a serlo tambi&eacute;n del sistema econ&oacute;mico) es que los derechos, las prestaciones, los recursos y los servicios se distribuyan de una forma justa.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se considera justo en cada sociedad puede diferir bastante, pero en las democracias liberales (sic) donde parece predominar una visi&oacute;n liberal igualitaria del concepto de justicia podr&iacute;amos consensuar que es equitativo o moralmente correcto el establecimiento de diferencias en la distribuci&oacute;n de las prestaciones sanitarias siempre que &eacute;stas respeten la libertad de los individuos y favorezcan a la poblaci&oacute;n m&aacute;s desfavorecida dentro del contexto general de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos comentado en el apartado anterior, <a href="http://www.revespcardiol.org/es/desigualdades-sociales-los-factores-deriesgo/avance-resumen/S0300893216302536/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la obesidad sigue un claro gradiente social inverso</a> (a mayor clase social menor probabilidad de ser obeso) que se reproduce con casi todos los h&aacute;bitos de conducta considerados &ldquo;no saludable&rdquo; (tabaquismo, sedentarismo, alimentaci&oacute;n poco saludable...), de modo que el establecimiento de decisiones que act&uacute;en sobre la parte final de la cadena causal dejando fuera del sistema a la poblaci&oacute;n que a lo largo de toda la escala causal es m&aacute;s desfavorecida (la alimentaci&oacute;n saludable es, probablemente, <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2954450/pdf/ajcn9251181.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los h&aacute;bitos de vida saludables m&aacute;s caros</a> que existen, <a href="http://www.mymoneyblog.com/what-does-200-calories-cost-the-economics-of-obesity.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siendo mucho m&aacute;s barato comer de forma poco saludable</a>).
    </p><p class="article-text">
        Cuando se&ntilde;alamos con el dedo que limita los derechos y dicta los comportamientos tenemos que tener cuidado de no estar haciendo totalmente responsable a la gente de cosas/comportamientos/h&aacute;bitos de los que solamente es responsables de forma muy parcial, porque de lo contrario estaremos utilizando las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y, en concreto, el sistema sanitario p&uacute;blico, como un amplificador de las desigualdades sociales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resumiendo, para que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no sean altavoces de desigualdad</strong>
    </p><p class="article-text">
        La obesidad, el tabaquismo, y otros h&aacute;bitos o condiciones etiquetadas como &ldquo;no saludables&rdquo; disminuyen la efectividad de muchas intervenciones quir&uacute;rgicas (pr&oacute;tesis de rodilla, trasplantes de pulm&oacute;n...). Solucionar este hecho por la v&iacute;a de la limitaci&oacute;n de la cobertura sanitaria supone no solo un error desde el punto de vista de la efectividad social de las medidas, sino sobre todo un incremento de las desigualdades con los poderes p&uacute;blicos como generadores de dicha desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Es preciso dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n de las prestaciones sanitarias que miren m&aacute;s all&aacute; del resultado final (obesidad, tabaquismo, consumo de alcohol,...) y pongan el &eacute;nfasis en toda la estructura que genera estos gradientes sociales. El lema de la &ldquo;<a href="http://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/promocion/desigualdadSalud/jornadaVigilancia2010/docs/ponencia_2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud en todas las pol&iacute;ticas</a>&rdquo; ha de traspasar la frontera de lo cl&iacute;nico, hacia los determinantes sociales y sobre todo ha de entender qui&eacute;n genera y qui&eacute;n se beneficia de estas desigualdades sociales. Hemos de abordar la estructura del sistema que distribuye la enfermedad y buscar la <a href="http://www.havenscenter.org/files/krieger1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ara&ntilde;a</a> que teje la red de los determinantes de la salud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla, Usama Bilal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/restringir-sanidad-publica-cuida_129_3841461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Sep 2016 18:16:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Restringir la sanidad pública al que no se cuida?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El adelanto de la vacuna de la varicela: primero como tragedia…]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/adelanto-vacuna-varicela-primero-tragedia_129_2544742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando una vacuna se aprueba suele venir avalada por datos de efectividad a corto plazo y datos de seguridad que apoyan que no existan grandes efectos adversos</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El Consejo Interterritorial de Sanidad ha decidido <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/comunidades-acuerdan-incluir-calendario-varicela_0_414359264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">adelantar su administraci&oacute;n a los 12-15 meses de edad</a> para toda la poblaci&oacute;n infantil</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El debate sobre qu&eacute; lugar ocupar&aacute; la vacuna frente al virus de la varicela parece que ya ha llegado a su fin. El Consejo Interterritorial de Sanidad ha decidido <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/comunidades-acuerdan-incluir-calendario-varicela_0_414359264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adelantar su administraci&oacute;n a los 12-15 meses de edad</a> para toda la poblaci&oacute;n infantil, y no como hasta ahora, que se administraba seg&uacute;n calendario vacunal a los 12 a&ntilde;os en aquellos ni&ntilde;os que no hubieran pasado la varicela. Esta decisi&oacute;n, te&oacute;ricamente, se pondr&aacute; en pr&aacute;ctica en todas las Comunidades Aut&oacute;nomas, continuando por la senda de <a href="http://www.researchgate.net/profile/Javier_Padilla2/publication/267047016_El_calendario_vacunal_nico_objetivos_virtudes_defectos_y_olvidos/links/546b72420cf2f5eb18091e3a.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unificar en la pr&aacute;ctica el calendario vacunal</a> a nivel estatal.
    </p><p class="article-text">
        Con esto se cierra &ndash;de momento- un debate que ha evidenciado muchas de las carencias de los sistemas de toma de decisiones en salud en nuestro pa&iacute;s, tanto en el inicio de la pol&eacute;mica, cuando la vacuna fue retirada de su venta libre en farmacias, como en el momento actual con su adelanto en el calendario vacunal.
    </p><p class="article-text">
        El lugar que ocupa la vacuna frente a la varicela en Europa es heterog&eacute;neo, como se puede ver en el mapa, lo cual lanza pistas de que la unanimidad cient&iacute;fica que tratan de transmitir <a href="http://www.aeped.es/comite-asesor-vacunas/noticias/desabastecimiento-las-vacunas-varicela-en-las-oficinas-farmacia-espan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciertos colectivos</a> dista mucho de ser as&iacute; (como s&iacute; ocurre con otras vacunas como la triple v&iacute;rica o la de la difteria).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        No vamos a entrar aqu&iacute; a valorar los errores de comunicaci&oacute;n, la falta de pedagog&iacute;a en salud p&uacute;blica, la tremenda opacidad en la toma de decisiones o la sensaci&oacute;n de que los criterios t&eacute;cnicos son un instrumento al servicio de los posicionamientos pol&iacute;ticos; sin embargo s&iacute; querr&iacute;a aprovechar para comentar lo que deber&iacute;an ser las bases de una pol&iacute;tica de vacunas que huyera de los problemas que peri&oacute;dicamente hacen que la modificaci&oacute;n del calendario vacunal sea un escenario de batalla pol&iacute;tica en el que las posiciones las marcan intereses lejanos a las vacunas y la salud p&uacute;blica.
    </p><h3 class="article-text">La salud p&uacute;blica: mirar a la salud con ojos de poblaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Las vacunas son un bien mayormente colectivo; aunque los beneficios (y los motivos por los que una persona se vacuna o vacuna a sus hijos) pueden ser vistos como principalmente individuales, el mayor beneficio que aportan es a la poblaci&oacute;n general, mediante la consecuci&oacute;n del efecto reba&ntilde;o (en las vacunas que lo tienen, que no son todas). Esto hace que la forma de mirar tanto a su efectividad como a su eficiencia deba ser de forma poblacional, no solo en segmentos concretos de poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las dudas sobre el papel de la vacuna de la varicela en el calendario vacunal, pudimos observar un discurso que se basaba en la evaluaci&oacute;n independiente de los resultados en salud de la poblaci&oacute;n infantil (encabezada por la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a) y otra que a&ntilde;ad&iacute;a a esos resultados algunas dudas en torno a los efectos que la vacunaci&oacute;n infantil ten&iacute;a en la poblaci&oacute;n adulta &ndash;posible desplazamiento a edades adultas de la enfermedad, cuando &eacute;sta es m&aacute;s grave, principalmente-. Durante este &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio se ha publicado alg&uacute;n art&iacute;culo que ha ido disipando algunas dudas, lo cual supon&iacute;a un aval para la normalizaci&oacute;n de la vacuna y la resoluci&oacute;n de las <a href="http://www.gacetamedica.com/gaceta/Recursos/binarios/generico.aspx?idart=771014&amp;tipo=2&amp;idcon=1638006" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dudas expresadas por la Agencia Espa&ntilde;ola del Medicamento y Productos Sanitarios</a> cuando la vacuna fue retirada hace un par de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta mirada ampliamente poblacional ha de aplicarse tambi&eacute;n a la hora de evaluar las desigualdades en el acceso a la vacunaci&oacute;n, yendo un paso m&aacute;s all&aacute; de las desigualdades territoriales (frecuentemente sacadas a colaci&oacute;n para criticar el sistema auton&oacute;mico) y analizando la influencia de las desigualdades sociales en el acceso a la vacunaci&oacute;n, que existe y es importante <a href="http://www.msssi.gob.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/resp/revista_cdrom/vol87/vol87_3/RS873C_257.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n en nuestro entorno</a>.
    </p><h3 class="article-text">La evaluaci&oacute;n como base de la decisi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Cuando una vacuna se aprueba, e incluso cuando se introduce en el calendario vacunal, suele venir avalada por datos de efectividad a corto plazo y datos de seguridad que apoyan que no existan grandes efectos adversos con elevada frecuencia; sin embargo, suelen pasar unos cuantos a&ntilde;os hasta que se comienzan a tener datos sobre variable fundamentales en la toma de decisiones en pol&iacute;tica vacunal: la existencia de efecto reba&ntilde;o, la duraci&oacute;n de la inmunidad (lo cual determina la necesidad de dosis de recuerdo) o la existencia de efectos adversos infrecuentes (leves o graves); esto sucede porque el n&uacute;mero de personas que ser&iacute;a necesario incluir en los estudios pre-comercializaci&oacute;n es inasumible desde el punto de vista log&iacute;stico y econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta evaluaci&oacute;n debe ayudarnos a decidir entre las diferentes opciones disponibles para el uso de nuestros recursos en salud. Los recursos (no solo econ&oacute;micos, sino tambi&eacute;n humanos, energ&eacute;ticos,&hellip;) no son infinitos y las necesidades en salud tienden a ser crecientes (y m&aacute;s dependientes de la oferta que otros muchos servicios). Esta limitaci&oacute;n de los recursos unida a la necesidad de cumplir el principio bio&eacute;tico de justicia distributiva ya ser&iacute;a justificaci&oacute;n suficiente para la utilizaci&oacute;n de criterios econ&oacute;micos (que no economicistas) de eficiencia y equidad en el uso y la distribuci&oacute;n de dichos recursos, lo cual pasa necesariamente por la normalizaci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n como una parte transparente y planificada de las decisiones en pol&iacute;tica sanitaria.
    </p><h3 class="article-text">La interacci&oacute;n t&eacute;cnico-pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        La acci&oacute;n pol&iacute;tica tiene algo que decir en el establecimiento del calendario vacunal, especialmente en el establecimiento de prioridades y en la fijaci&oacute;n de los valores que se quiere que impregnen el calendario (visi&oacute;n poblacional frente a visi&oacute;n colectivos, establecimiento de unos umbrales de coste-efectividad u otros,&hellip;); sin embargo, lo que no parece tener mucho sentido es que la posici&oacute;n de una vacuna en el calendario vacunal sea algo que se decida por consenso en una reuni&oacute;n entre consejeros de salud.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de un verdadero ente evaluador de prestaciones y pol&iacute;ticas sanitarias es una necesidad en un sistema con el nivel de fragmentaci&oacute;n territorial que tiene el nuestro. Las virtudes de la existencia de sistemas auton&oacute;micos de salud (que existen, especialmente en el establecimiento de pr&aacute;cticas de innovaci&oacute;n que puedan difundir a otras comunidades) han de conjugarse con &oacute;rganos de informaci&oacute;n y decisi&oacute;n con alto contenido t&eacute;cnico, que sirvan para que los calendarios vacunales sean el resultado de decisiones basadas en la evidencia cient&iacute;fica, y no se haga un uso de la evidencia cient&iacute;fica basada en decisiones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica de la vacuna de la varicela empez&oacute; como tragedia con una retirada llevada a cabo de la forma m&aacute;s torpe posible y sin enarbolar unos argumentos que, m&aacute;s o menos discutibles en el &aacute;mbito de lo t&eacute;cnico, se ocultaron tras una toma de decisiones procedimentalmente deficiente; la pol&eacute;mica de la vacuna de la varicela termina como farsa, modific&aacute;ndose su posici&oacute;n en el calendario en una reuni&oacute;n entre cargos pol&iacute;ticos, sin que se hayan aportado datos que justifiquen el cambio de postura del ministerio de sanidad y sin que se haya dado respuesta a las dudas planteadas por un colectivo tan notable como la <a href="http://www.sespas.es/adminweb/uploads/docs/NdP%20Varicela.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Salud P&uacute;blica y Administraci&oacute;n Sanitaria</a>, que abogaba por su mantenimiento a los 12 a&ntilde;os dentro del calendario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/adelanto-vacuna-varicela-primero-tragedia_129_2544742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2015 17:23:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El adelanto de la vacuna de la varicela: primero como tragedia…]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Temporalidad y salud: ¿la falta de estabilidad laboral afecta a la salud?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/temporalidad-salud-estabilidad-laboral-afecta_1_4424283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6df03df0-a2aa-462c-95f8-5836926b99ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Temporalidad y salud: ¿la falta de estabilidad laboral afecta a la salud?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La situación de temporalidad laboral se asocia con un 40% más de riesgo de afirmar no tener una buena salud</p></div><p class="article-text">
        Probablemente, una de las cosas tan complicadas de medir como la salud de una poblaci&oacute;n sean sus condiciones de trabajo. En parte es por ello que generalmente, cuando se ha tratado de estudiar el efecto de la temporalidad laboral sobre la salud se ha englobado &eacute;sta dentro del heterog&eacute;neo grupo de la precariedad laboral, siendo &eacute;ste un caj&oacute;n de sastre poco apropiado, al juntarse con situaciones laborales que a&uacute;nan diferentes grados de p&eacute;rdida de derechos laborales y desprotecci&oacute;n del trabajador.
    </p><p class="article-text">
        Existe bastante evidencia cient&iacute;fica que apoya la relaci&oacute;n entre tener un empleo precario (con la heterogeneidad de condiciones contractuales que esto supone) y un peor estado de salud objetiva y percibida (<a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1446329/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benach 2000</a>; <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11234203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ferrie 2001</a>); adem&aacute;s, se han identificado algunos factores que se postulan como favorecedores de esta relaci&oacute;n, como podr&iacute;an ser un Estado en el que las prestaciones sociales fueran d&eacute;biles y la implicaci&oacute;n del Estado en la regulaci&oacute;n laboral fuera laxa (<a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14681267" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Virtanen 2003</a>; <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2845821/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laszlo 2010</a>) &ndash;en un contexto de crisis econ&oacute;mica, este &uacute;ltimo aspecto podr&iacute;a relacionarse con lo comentado por Stuckler y Basu en el libro &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; la austeridad mata?&rdquo;, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/austeridad-coste-humano-politicas-recorte_0_150485387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rese&ntilde;ado en Agenda P&uacute;blica</a>-.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con la temporalidad laboral, la mayor&iacute;a de los datos existentes hasta el momento eran procedentes de estudios transversales, lo cual dificultaba el an&aacute;lisis de las relaciones de causalidad (causa-trabajo temporal / efecto-mala salud). Dos tipos de resultados pod&iacute;an encontrarse en dichos estudios:
    </p><p class="article-text">
        Aspectos positivos para la salud de tener un trabajo temporal.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuando la flexibilidad en las relaciones laborales era una elecci&oacute;n de la persona trabajadora, se ha observado que estas condiciones de trabajo pueden promover una mayor satisfacci&oacute;n con el trabajo realizado y una mejor calidad de vida.</li>
                                    <li>En el caso de mujeres trabajadoras que eligen (aunque tal vez habr&iacute;a que dedicar unas palabras al concepto de &ldquo;elecci&oacute;n&rdquo; en este caso) desempe&ntilde;ar ese tipo de trabajos, se han observado resultados en salud percibida especialmente positivos, posiblemente relacionados con su capacidad para la conciliaci&oacute;n de la vida familiar y laboral.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aspectos negativos para la salud de tener un trabajo temporal.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La mayor&iacute;a de los textos publicados muestran que la flexibilizaci&oacute;n de las condiciones de trabajo redunda en consecuencias negativas para aspectos tanto laborales como relacionados con la calidad de vida de la persona trabajadora.</li>
                                    <li>La temporalidad se ha relacionado con una menor satisfacci&oacute;n con el trabajo realizado, y esto con una peor percepci&oacute;n de salud.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                            </ul>
            </div><h4 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tipo de temporalidad laboral puede afectar a tu salud?</h4><p class="article-text">
        En un estudio recientemente publicado en la revista Social Science and Medicine (<a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25461869" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pirani 2014</a>) se estudi&oacute; la relaci&oacute;n entre el trabajo temporal y la salud de hombres y mujeres de Italia en los primeros a&ntilde;os de la actual crisis econ&oacute;mica (2007-2010) &ndash;estudio longitudinal-, utilizando como variable de medici&oacute;n de resultados la salud percibida, que ha demostrado relacionarse directamente con la mortalidad -de modo que peor percepci&oacute;n de salud se asocia a mayor mortalidad (<a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9097506" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Idler 1997</a>)- as&iacute; como con otros aspectos de la salud.
    </p><p class="article-text">
        En este estudio se observaron tres hallazgos principalmente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En t&eacute;rminos generales, la situaci&oacute;n de temporalidad laboral se asocia con un 40% m&aacute;s de riesgo de no afirmar tener buena salud.</li>
                                    <li>Si una persona ha tenido una historia laboral con contratos permanentes y de repente se encuentra en una situaci&oacute;n de temporalidad laboral, el riesgo de percibir que no se tiene buena salud es m&aacute;s de 4 veces mayor que el que tienen las personas con trabajo estable.</li>
                                    <li>Encadenar contratos temporales durante dos a&ntilde;os se asocia con un riesgo de presentar una regular/mala salud percibida es 3 veces superior a las personas con contratos estables.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la metodolog&iacute;a utilizada en este art&iacute;culo trata de realizar un an&aacute;lisis basado en un modelo contrafactual de causalidad, concluyendo que se puede afirmar, con cierto nivel de confianza, que la temporalidad laboral no solamente se asocia a un peor estado de salud percibida que el trabajo estable, sino que adem&aacute;s es causa de dicho mal nivel de salud.
    </p><h4 class="article-text">Temporalidad y g&eacute;nero: la interseccionalidad como problema.</h4><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de Eurostat, la proporci&oacute;n de personas empleadas con contratos temporales es mayor en las mujeres que en los hombres. Adem&aacute;s, se ha observado que los resultados antes comentados no se presentan de la misma manera al estudiar hombres y mujeres por separado.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la temporalidad en t&eacute;rminos globales, no parece afectar a la salud percibida de los hombres, mientras que en las mujeres se asocia con un riesgo 5 veces mayor (OR=4.95; IC95% 2.10-11.69) de percibir una salud regular/mala con respecto a las que tienen contratos estables. Esta mayor magnitud con respecto a las cifras globales se&ntilde;aladas en el apartado anterior se repite para los casos de mujeres que transitan de la estabilidad laboral a la temporalidad, as&iacute; como para las que encadenan dos a&ntilde;os consecutivos con contratos temporales.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, no solo las mujeres sufren la temporalidad laboral en mayor medida, sino que adem&aacute;s los efectos que &eacute;sta ha mostrado tener sobre su salud es mayor que en los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Los datos comentados hay que tomarlos con la cautela que ha de acompa&ntilde;ar a las inferencias causales en el mundo de la salud p&uacute;blica, pero los resultados mostrados por los estudios sobre temporalidad laboral y salud vienen a a&ntilde;adir m&aacute;s evidencia (en algunos casos de mayor calidad, incluy&eacute;ndose nuevos tipos de estudios) a la discusi&oacute;n en torno a c&oacute;mo los diferentes modelos de relaciones laborales influyen en nuestra salud y en nuestra percepci&oacute;n de la misma, d&aacute;ndonos herramientas para actuar cuando el lema de &ldquo;salud en todas las pol&iacute;ticas&rdquo; contin&uacute;e calando en el dise&ntilde;o de medidas por parte de las instituciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/temporalidad-salud-estabilidad-laboral-afecta_1_4424283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2015 21:02:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Temporalidad y salud: ¿la falta de estabilidad laboral afecta a la salud?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Expropiar patentes en nombre de la salud pública: ¿una buena idea para España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/expropiar-patentes-publica-espana-europa_1_4422373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d352d65-3666-4a82-b251-32a68282ed24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Expropiar patentes en nombre de la salud pública: ¿una buena idea para España?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro sistema de financiación de medicamentos y productos sanitarios necesita una reforma profunda y duradera, que entre otras cosas sea capaz de asegurar el tratamiento de los pacientes que más lo necesitan en el corto plazo.</p></div><p class="article-text">
        De las propuestas lanzadas al aire por los diferentes partidos pol&iacute;ticos para lograr que la mayor&iacute;a de los pacientes afectados por hepatitis C tengan acceso a los nuevos medicamentos que han salido al mercado, una es la que ha centrado las atenciones y los titulares: la &ldquo;expropiaci&oacute;n&rdquo; de la patente o, como realmente se ha de denominar, la concesi&oacute;n de una licencia obligatoria para que se pueda fabricar un gen&eacute;rico del medicamento Sovaldi&reg; (sofosbuvir).
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; quiere decir la period&iacute;stica expresi&oacute;n de &ldquo;expropiar una patente&rdquo;? Esto hace referencia a la figura legal de la <em>licencia obligatoria</em>, recogida en los Acuerdos de Doha de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (a&ntilde;o 2001) y que permite que en un pa&iacute;s se fabrique un medicamento gen&eacute;rico a pesar de &eacute;ste se encuentre protegido bajo la patente. Esta licencia obligatoria se puede emitir sin previa negociaci&oacute;n con la empresa farmac&eacute;utica en cuesti&oacute;n (declarando la situaci&oacute;n de emergencia sanitaria) o tras una negociaci&oacute;n que sea infructuosa.
    </p><p class="article-text">
        Antecedentes existen -24 episodios entre 2001 y 2010, 16 de ellos relacionados con el VIH (<a href="http://www.plosmedicine.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pmed.1001154" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beall R, 2012</a>), siendo el m&aacute;s notable el de Brasil y la emisi&oacute;n de una licencia obligatoria para la fabricaci&oacute;n de efavirenz, medicamento para el tratamiento del VIH. Su efectividad en la reducci&oacute;n de precios y la expansi&oacute;n del acceso a medicamentos es probada, como demuestra esta gr&aacute;fica donde se ve la evoluci&oacute;n de los precios del tratamiento de marca frente al VIH al aparecer medicamentos gen&eacute;ricos que le hicieran competencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Viendo la efectividad de la fabricaci&oacute;n de gen&eacute;ricos para bajar los precios de los medicamentos y, de esta manera, facilitar el acceso de los pacientes a los tratamientos&hellip; &iquest;ser&iacute;a una buena idea que Espa&ntilde;a o la Uni&oacute;n Europea otorgaran una licencia obligatoria para que se empezaran a producir gen&eacute;ricos del medicamento sofosbuvir?
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de Espa&ntilde;a con los medicamentos no son nuevos ni han surgido con los nuevos medicamentos frente a la hepatitis C. Espa&ntilde;a tiene un sistema de financiaci&oacute;n de medicamentos y productos sanitarios que hasta los a&ntilde;os de la crisis se caracterizaba por: 1) Financiar pr&aacute;cticamente toda novedad terap&eacute;utica con independencia de que tuviera alg&uacute;n tipo de utilidad, 2) Ejercer presiones tras su financiaci&oacute;n para que las personas prescriptoras (m&eacute;dicos) no prescribieran los medicamentos m&aacute;s caros, especialmente si su utilidad era baja, 3) Presentar un importante retraso entre la aprobaci&oacute;n de los medicamentos y su comercializaci&oacute;n (esto se puede observar en la siguiente gr&aacute;fica, con datos previos a los a&ntilde;os de la crisis econ&oacute;mica) a pesar de ser un mercado relativamente atractivo y tener unos precios solo ligeramente por debajo de la media de los pa&iacute;ses de su entorno.
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        Durante los a&ntilde;os de la crisis econ&oacute;mica en la que nos encontramos, los cambios en las pol&iacute;ticas del medicamento no est&aacute;n siendo demasiado notables, dilat&aacute;ndose las decisiones de financiaci&oacute;n de medicamentos y huyendo de estrategias sistematizadas de evaluaci&oacute;n y fijaci&oacute;n de precios en funci&oacute;n del valor terap&eacute;utico y no en funci&oacute;n de la capacidad de negociaci&oacute;n de la empresa farmac&eacute;utica. En este contexto, abogar por la emisi&oacute;n de una licencia obligatoria (la &ldquo;expropiaci&oacute;n de la patente&rdquo;) parece buscar la salida de emergencia cuando a&uacute;n quedan muchas puertas por abrir.
    </p><p class="article-text">
        Aprovechar la medi&aacute;tica (as&iacute; como individual y epidemiol&oacute;gicamente importante) situaci&oacute;n de la hepatitis C para abrir la puerta a cambios importantes y duraderos en la manera en la que Espa&ntilde;a paga por los medicamentos que utiliza su poblaci&oacute;n es algo que debe hacerse, y esto puede pasar por asegurar en el corto plazo el tratamiento de los pacientes que m&aacute;s lo necesitan (aquellos en una situaci&oacute;n cl&iacute;nica m&aacute;s deteriorada y en los que el medicamento se ha mostrado m&aacute;s eficiente), a un precio similar al de <a href="http://www.repubblica.it/salute/medicina/2015/01/09/news/la_corsa_al_farmaco_che_sconfigge_l_epatite_c_pronte_solo_50mila_dosi-104571484/?ref=twhr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&iacute;ses de nuestro entorno como Italia</a>, y por otro lado probar nuevas formas de financiaci&oacute;n que logren que los tratamientos sean accesibles para los grupos de pacientes en una fase m&aacute;s inicial de la enfermedad y para cuyo tratamiento con los nuevos antivirales a&uacute;n existir&iacute;a una ventana de tiempo que posibilitar&iacute;a la investigaci&oacute;n de esas nuevas maneras de financiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, a nivel europeo, antes de pensar en una expropiaci&oacute;n de patentes tal vez ser&iacute;a bueno dise&ntilde;ar la manera de afrontar de forma colectiva retos de acceso a medicamentos que suponen un problema para todos los pa&iacute;ses de la UE. La importancia de la hepatitis C no es la misma en todos los pa&iacute;ses, as&iacute; como el impacto de la financiaci&oacute;n de los nuevos medicamentos tampoco lo ser&aacute;, pero ser&iacute;a interesante ver c&oacute;mo la uni&oacute;n econ&oacute;mica se aplica a aspectos sanitarios ligados de forma directa al acceso a medicamentos, tanto en su adquisici&oacute;n y distribuci&oacute;n, como en el ejercicio de presi&oacute;n en el nivel institucional que corresponda (Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio) para que las reglas del juego en los aspectos relacionados con las patentes y la protecci&oacute;n intelectual sirvan para estimular una verdadera innovaci&oacute;n ligada al&nbsp;<a href="https://lacienciahacker.wordpress.com/2014/04/26/la-privatizacion-del-esfuerzo-comun/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beneficio del com&uacute;n</a> y a la difusi&oacute;n y construcci&oacute;n de conocimiento como objetivo principal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/expropiar-patentes-publica-espana-europa_1_4422373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2015 19:56:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Expropiar patentes en nombre de la salud pública: ¿una buena idea para España?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del derecho a la patente a los derechos de los pacientes: el dilema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecho-patente-derechos-pacientes-dilema_129_4430351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93325e58-a49d-496c-9037-a478b30638c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del derecho a la patente a los derechos de los pacientes: el dilema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuestionar el sistema de patentes a todos los niveles debería ser una obligación de todo aquel que quiera abordar la política científica y del medicamento de forma mínimamente reformadora</p></div><p class="article-text">
        Los nuevos medicamentos contra la hepatitis C han revelado una verdad que, aunque conocida desde hace tiempo, nos resist&iacute;amos a admitir: tenemos un serio problema con las reglas del juego en lo relativo a la investigaci&oacute;n, fabricaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de medicamentos, si lo que queremos es garantizar el acceso de la poblaci&oacute;n a los mejores tratamientos disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Ese problema lo podemos llamar de muchas maneras (problemas en la distribuci&oacute;n, debilidad de los sistemas sanitarios en los pa&iacute;ses empobrecidos y debilitamiento de los mismos en los pa&iacute;ses de renta media-alta/alta), pero siempre hay un concepto que sobrevuela a los dem&aacute;s: las patentes.
    </p><p class="article-text">
        Las patentes, que suponen la concesi&oacute;n de un monopolio para la fabricaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de un medicamento (si hablamos de medicamentos) durante 20 a&ntilde;os desde que se registra la mol&eacute;cula en cuesti&oacute;n, se crearon para incentivar la investigaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n, protegiendo durante un tiempo determinado a la empresa que hubiera realizado la inversi&oacute;n, de modo que &eacute;sta pudiera recuperar el dinero invertido &ndash;en ese medicamento y en otros fallidos&ndash; y remunerar el riesgo en el que hubieran incurrido los inversores. Dos conceptos tan vagos y dif&iacute;cilmente cuantificables (coste de desarrollo de un medicamento &ndash;existen multitud de c&aacute;lculos con gran disparidad de resultados&ndash; y riesgo de los inversores) son los que capitalizan los argumentos en defensa de las patentes y de la fijaci&oacute;n de precios de medicamentos por parte de la industria farmac&eacute;utica en el tiempo que esta patente dura.
    </p><p class="article-text">
        La patente evita que otras empresas puedan fabricar medicamentos gen&eacute;ricos (con el mismo componente &ndash;principio activo&ndash; que el medicamento original), sin embargo en la Ronda de Doha de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio, en el a&ntilde;o 2001, se acordaron dos supuestos bajo los cuales un pa&iacute;s podr&iacute;a vulnerar la patente de un medicamento: la emisi&oacute;n de una licencia obligatoria que permitiera a una empresa distinta a fabricar el medicamento gen&eacute;rico y la importaci&oacute;n de pa&iacute;ses en los que se fabricara el medicamento gen&eacute;rico (esto &uacute;ltimo pensado en pa&iacute;ses sin la capacidad industrial para fabricar localmente el medicamento gen&eacute;rico).
    </p><p class="article-text">
        El uso de estas dos figuras legales (la licencia obligatoria y la importaci&oacute;n paralela) ha sido notablemente &uacute;til en pa&iacute;ses de renta baja y media-baja en relaci&oacute;n con medicamentos para la infecci&oacute;n por el VIH. Brasil emiti&oacute; una licencia obligatoria para el medicamento efavirenz ( y Tailandia consigui&oacute; una notable bajada de precios de Kaletra&reg; tras amenazar con la emisi&oacute;n de una licencia obligatoria. Adem&aacute;s, la India ha librado m&uacute;ltiples batallas en el &aacute;mbito de la fabricaci&oacute;n de gen&eacute;ricos, siendo la m&aacute;s sonada la relacionada con el f&aacute;rmaco Glivec (imatinib mesilato), por la cual Novartis trat&oacute; incluso de influir en la propia redacci&oacute;n de la ley india de patentes.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora estos problemas no afectaban de forma importante a los pa&iacute;ses de Europa, donde de diferentes maneras el acceso a los medicamentos m&aacute;s novedosos estaba relativamente garantizado y los mecanismos de racionamiento no eran especialmente llamativos (afectaban principalmente a grupos de pacientes poco numerosos &ndash;y con poca capacidad de marcar la agenda medi&aacute;tica y pol&iacute;tica-, en ocasiones eran f&aacute;rmacos con efectividad dudosa, las barreras eran en muchos casos administrativas,&hellip;). Sin embargo, la llegada de los nuevos medicamentos para la hepatitis C nos plantea un nuevo escenario: un f&aacute;rmaco que parece muy efectivo (en torno al 90-95% de respuesta viral sostenida &ndash;&ldquo;curaci&oacute;n&rdquo;- en los estudios publicados), que es muy caro (como desgran&oacute; notablemente <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/hepatitis-puede-producirse-veces-barto_0_343316200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ra&uacute;l Rej&oacute;n en un texto de eldiario.es</a>) y que se dispone a tratar una enfermedad que afecta a un grupo numeroso de pacientes en nuestro pa&iacute;s, de una enfermedad que, seg&uacute;n su evoluci&oacute;n, puede llegar a ser mortal.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n (en general, y particularmente la de medicamentos) basa sus hallazgos en una compleja estructura de conocimiento previamente construido. En la construcci&oacute;n de dicho conocimiento han participado multitud de actores, siendo muchos de ellos p&uacute;blicos. La concesi&oacute;n de privilegios monopol&iacute;sticos para la extracci&oacute;n de beneficios de un campo concreto de conocimiento permite que una empresa determinada extraiga beneficios de la modificaci&oacute;n (m&aacute;s o menos innovadora) del conocimiento previamente existente, aprovech&aacute;ndose de una posici&oacute;n de poder y dominio de mercado sin la cual no ser&iacute;a capaz de extraer beneficios del valor aportado por su medicamento patentado. Por lo tanto, la patente no act&uacute;a favoreciendo la recompensa de aquellos productos que aportan alto valor a&ntilde;adido, sino que lo hace beneficiando posiciones de asimetr&iacute;a de poder en el mercado de la salud, favoreciendo posiciones oligomonopol&iacute;sticas, en las cuales el bien com&uacute;n y la mejora de resultados en salud pueden tener un papel central o no. Reconciliar el papel del conocimiento com&uacute;n (obtenido mediante investigaciones financiadas con fondos p&uacute;blicos o cooperativos) con la obtenci&oacute;n de resultados que favorezcan a la colectividad (mejora de resultados en salud de forma equitativa) es un reto al que nos enfrentamos a la hora de repensar la investigaci&oacute;n farmac&eacute;utica en el futuro cercano.
    </p><p class="article-text">
        Las licencias obligatorias y las importaciones paralelas son salidas de emergencia de un sistema fallido. Defender su existencia y hacer uso de ellas cuando sea necesario es necesario. Cuestionar el sistema de patentes a todos los niveles (eficacia, justicia y legitimidad sobre el conocimiento patentado) deber&iacute;a ser una obligaci&oacute;n de todo aqu&eacute;l que quiera abordar la pol&iacute;tica cient&iacute;fica y del medicamento de forma m&iacute;nimamente reformadora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecho-patente-derechos-pacientes-dilema_129_4430351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2015 20:15:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del derecho a la patente a los derechos de los pacientes: el dilema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hepatitis C]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El número de camas de nuestra sanidad: la importancia de elegir lo que medimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/numero-sanidad-importancia-elegir-medimos_1_4589239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La capacidad para medir resultados en salud cada vez es mayor, ya que sólo así tendremos una idea de la calidad y la capacidad de nuestro sistema sanitario</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Sobre este tema tambi&eacute;n</strong>: <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/gasto-sanitario-publico-tiempos-crisis_0_270523353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El gasto sanitario p&uacute;blico en tiempos de crisis</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de camas por habitante, el n&uacute;mero de m&eacute;dicos o enfermeros, el n&uacute;mero de aparatos de resonancia magn&eacute;tica o, incluso, el n&uacute;mero de hospitales son datos que suelen dar para unas cuantas noticias al a&ntilde;o. Los titulares m&aacute;s recientes son los que dicen que Espa&ntilde;a es el cuarto pa&iacute;s con menor n&uacute;mero de camas hospitalarias por habitante (gr&aacute;fica 1), solo por delante de Irlanda, Reino Unido y Suecia, y han salido a la luz a partir de la publicaci&oacute;n del informe &ldquo;<a href="https://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/docs/Sist_san.UE.XXI.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los sistemas sanitarios de la UE. Caracter&iacute;sticas e indicadores de salud en el S.XXI</a>&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. N&uacute;mero de camas por 1.000 habitantes</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos pensar que tanto Espa&ntilde;a como Reino Unido, Suecia, Italia, Portugal o Dinamarca necesitan incrementar su n&uacute;mero de camas hospitalarias porque sus sistemas son claramente deficitarios de &eacute;stas y est&aacute;n por debajo de la media de la Uni&oacute;n Europea. Sin embargo, tambi&eacute;n podr&iacute;amos pensar si estos pa&iacute;ses tienen algo en com&uacute;n, y r&aacute;pidamente nos dar&iacute;amos cuenta de la respuesta: todos tienen sistemas sanitarios del tipo <strong>Sistema Nacional de Salud</strong> (pagados por impuestos, con tendencia a desligar &ndash;salvo aberraciones como la introducida en Espa&ntilde;a con el RD16/2012- el derecho a la asistencia de la cotizaci&oacute;n a la seguridad social, con la existencia de una Atenci&oacute;n Primaria que ejerce de puerta de entrada al sistema sanitario,&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo esto la afirmaci&oacute;n &ldquo;Espa&ntilde;a tiene que aumentar el n&uacute;mero de camas hospitalarias&rdquo; se transforma en dos preguntas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1) &iquest;Por qu&eacute; los sistemas nacionales de salud tienen menos camas que los sistemas del tipo Seguridad Social?</strong><em>sistemas nacionales de salud</em><em>Seguridad Social</em>
    </p><p class="article-text">
        Cada tipo de sistema sanitario tiene una forma de racionar (s&iacute;, de racionar) la asistencia; en los <em>sistemas de libre mercado</em> (como el estadounidense) la asistencia se raciona en funci&oacute;n de la capacidad individual de pago (directo o mediante aseguramiento privado); en los sistemas tipo <em>seguridad social</em>, el racionamiento viene por medio de la cobertura sanitaria a la que se suele acceder de forma vinculada al acceso al mundo laboral; por &uacute;ltimo, en los sistemas sanitarios tipo <em>sistema nacional de salud</em> el racionamiento viene mediante las listas de espera.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos considerar a estos mecanismos de racionamiento de la asistencia como problemas puntuales que necesitan mejorar, pero en realidad traducen las caracter&iacute;sticas de cada sistema sanitario. Caracter&iacute;sticas que lejos de ser asumidas como un hecho inmutable y sin consecuencias sobre la salud de la poblaci&oacute;n, deben ser comprendidas e incorporadas a nuestros an&aacute;lisis para saber que tal vez sean m&aacute;s dif&iacute;ciles de cambiar que otras caracter&iacute;sticas menos impresas en el c&oacute;digo gen&eacute;tico del sistema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2) &iquest;Tiene sentido comparar el n&uacute;mero de camas a nivel europeo sin tener en cuenta otros factores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No demasiado. El n&uacute;mero de camas, como variable aislada y no puesta en contexto no sirve de nada. Lo que hay que preguntarse es qu&eacute; actividades se llevan a cabo que requieran esas camas. Como se observa en la siguiente gr&aacute;fica, con datos extra&iacute;dos de la base de datos del Ministerio de Sanidad para la elaboraci&oacute;n del informe antes citado los pa&iacute;ses con sistemas sanitarios del tipo <em>Sistema Nacional de Salud</em> muestran unas cifras superiores a la media de la Uni&oacute;n Europea seg&uacute;n el porcentaje de sus intervenciones de am&iacute;gdalas, cataratas y hernia inguinal realizadas en forma de cirug&iacute;a sin ingreso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fica 2. % de intervenciones de cataratas, amigdalectom&iacute;as y hernia inguinal realizadas bajo r&eacute;gimen de cirug&iacute;a sin ingreso</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En concreto, si nos fijamos en Suecia y Reino Unido (los pa&iacute;ses con menor n&uacute;mero de camas por habitantes entre todos los que figuran en la gr&aacute;fica 1), muestran unos datos especialmente elevados &ndash;junto con Espa&ntilde;a-. Esto, conjuntamente con el papel de los cuidados ambulatorios (especialmente en lo que se refiere al papel de la atenci&oacute;n primaria en cada tipo de sistema) puede justificar una parte importante del aparente d&eacute;ficit de camas de estos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quiere esto decir que no hay por qu&eacute; preocuparse en nuestro sistema sanitario? En absoluto. Si en vez de escoger una variable tan medi&aacute;tica como el n&uacute;mero de camas escogemos una variable que mida resultados relacionados con el desempe&ntilde;o del sistema sanitario, como la mortalidad intrahospitalaria por infarto de miocardio en los primeros 30 d&iacute;as del ingreso, observaremos lo siguiente:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fica 3. Mortalidad (%) intrahospitalaria por infarto agudo de miocardio a los 30 d&iacute;as del ingreso en mayores de 45 a&ntilde;os</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Espa&ntilde;a se encuentra en el grupo de cabeza con una mayor mortalidad instrahospitalaria en esta variable. Si comparamos con los pa&iacute;ses con los que comparte un menor n&uacute;mero de camas, podemos ver que Dinamarca, Suecia, Irlanda o Italia se encuentran bastante por debajo de la media (especialmente los tres primeros), mientras que Espa&ntilde;a no les acompa&ntilde;a en estas posiciones.
    </p><p class="article-text">
        Los sistemas de informaci&oacute;n se van desarrollando y la capacidad para medir resultados en salud cada vez es mayor (tanto tecnol&oacute;gica como metodol&oacute;gicamente). Hemos de poner el foco ah&iacute;, e ir desvi&aacute;ndolo poco a poco de otros aspectos que, aunque coyunturalmente puedan &ndash;y deban- centrar la atenci&oacute;n al verse relacionados con recortes y desviaciones de fondos de lo p&uacute;blico a lo privado, no son los que dan la medida de la calidad y capacidad de nuestro sistema sanitario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/numero-sanidad-importancia-elegir-medimos_1_4589239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Oct 2014 19:02:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El número de camas de nuestra sanidad: la importancia de elegir lo que medimos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa occidental y África subsahariana: dos formas de perder años de vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/europa-occidental-africa-subsahariana-perder_1_4707738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a0528c0-c2df-43d4-b4a0-623e1b52d9be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa occidental y África subsahariana: dos formas de perder años de vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La situación en África subsahariana es la de un mapa sanitario copado por las enfermedades infecciosas</p></div><p class="article-text">
        La gente no enferma ni muere igual en las diferentes regiones del mundo, eso es algo que todo el mundo parece tener claro. Sin embargo, hacerse consciente de esas diferencias de forma visual puede ayudarnos a entender por qu&eacute; las vivencias en torno a ciertos tipos de enfermedades (el &eacute;bola, por ejemplo) son distintas y lo parad&oacute;jico (o mejor dicho, lo vicioso del c&iacute;rculo causa-consecuencia-respuesta) de que el lugar donde algunas enfermedades son m&aacute;s frecuentes sea el sitio donde menores infraestructuras haya para darles respuesta.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo podemos ver dos gr&aacute;ficos donde se representa la carga de enfermedad (simbolizada por el n&uacute;mero de &ldquo;a&ntilde;os ajustados por discapacidad&rdquo; &ndash;una forma de medir los resultados en salud-) en el a&ntilde;o 2010 para ambos sexos y todas las edades en dos regiones del mundo: &Aacute;frica subsahariana (figura 1) y Europa occidental (figura 2).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Los gr&aacute;ficos est&aacute;n extra&iacute;dos de la p&aacute;gina <a href="http://vizhub.healthdata.org/gbd-compare/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Burden Disease Compare</a> (creada por el <a href="http://www.healthdata.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Institute for Health Metrics and Evaluation</a>). Los diferentes colores representan tres grupos distintos de causas de enfermedad : enfermedades no transmisibles (azul), enfermedades transmisibles, maternas, neonatales y alteraciones nutricionales (rojo), accidentes y actos violentos (verde).
    </p><p class="article-text">
        Como se puede observar f&aacute;cilmente, las enfermedades transmisibles, maternas, fetales y trastornos nutricionales son mayoritarias en &Aacute;frica subsahariana representando un 68,46% de la carga de enfermedad, mientras que en Europa occidental esas enfermedades apenas representan un 4,24% y las enfermedades no transmisibles (enfermedades cardiovasculares, respiratorias y del aparato locomotor, principalmente) suponen un 86,7% de la carga de enfermedad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La situaci&oacute;n comparada de &Aacute;frica subsahariana y Europa Occidental muestra los dos polos de una situaci&oacute;n en cuyo medio se sit&uacute;an las diferentes regiones del mundo. Ese paso de un mapa sanitario copado por las enfermedades infecciosas &ndash;principalmente- a otro en el que predominan las enfermedades no transmisibles &ndash;m&uacute;ltiples y cr&oacute;nicas- es una de las caracter&iacute;sticas de lo denominado como <em>transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas ante la que nos encontramos ser&iacute;an: &iquest;es cuesti&oacute;n de tiempo que los pa&iacute;ses del &Aacute;frica subsahariana lleven a cabo dicha transici&oacute;n epidemiol&oacute;gica? &iquest;en qu&eacute; punto se encuentran? &iquest;qu&eacute; aspectos amenazan dicha transici&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de rentas medias-bajas/bajas han visto c&oacute;mo en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas las enfermedades no transmisibles han ido ganando peso en su panorama de enfermedad, llevando a cabo un cambio parecido al sucedido hace a&ntilde;os en los pa&iacute;ses de rentas altas; los pa&iacute;ses del &Aacute;frica subsahariana van a la cola en dicho cambio, pero es cierto que tanto a nivel de enfermar como de morir, las enfermedades transmisibles, maternas y fetales van disminuyendo su peso relativo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existe una amenaza en este proceso de cambio: el inter&eacute;s precoz por las enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles. En un contexto pol&iacute;tico de gobernanza de la salud centrada en los pa&iacute;ses de renta alta y un panorama investigador en el que se gasta m&aacute;s dinero en investigaci&oacute;n cosm&eacute;tica que en investigaci&oacute;n de las denominadas enfermedades olvidadas, el progresivo inter&eacute;s (justificado, en un principio, por los datos epidemiol&oacute;gicos) de los pa&iacute;ses de &Aacute;frica subsahariana por el abordaje de las enfermedades no transmisibles puede suponer un descuido institucional hacia las enfermedades transmisibles, y por ello una dedicaci&oacute;n de financiaci&oacute;n, priorizaci&oacute;n en las agendas y coordinaci&oacute;n regional menor de la que ser&iacute;a precisa, construyendo un techo de cristal ante esa mejor&iacute;a dentro del panorama epidemiol&oacute;gico de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cada regi&oacute;n y cada momento precisan de unas estructuras organizativas sanitarias y sociales que posibiliten que se d&eacute; respuesta a las necesidades del lugar concreto, no siendo v&aacute;lido simplemente copiar el camino que anteriormente se realiz&oacute; en otras regiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/europa-occidental-africa-subsahariana-perder_1_4707738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Aug 2014 18:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Europa occidental y África subsahariana: dos formas de perder años de vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ébola, o las dos caras del derecho a la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/ebola-caras-derecho-salud_1_4707690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e141b2ea-3521-442e-8993-4dc5564b6f72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ébola, o las dos caras del derecho a la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El brote de ébola ha evidenciado que el derecho a la salud tiene varias velocidades</p></div><p class="article-text">
        El brote de &eacute;bola que est&aacute; teniendo lugar desde diciembre de 2013 en algunos pa&iacute;ses de &Aacute;frica occidental ha hecho su aparici&oacute;n en la primera escena medi&aacute;tica y pol&iacute;tica (no sabemos muy bien en qu&eacute; orden) a partir de la repatriaci&oacute;n de dos estadounidenses y un espa&ntilde;ol afectados por la enfermedad; hasta entonces el brote no era m&aacute;s que una de esas cosas que ocurren en alg&uacute;n lugar de &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        La repatriaci&oacute;n de estos ciudadanos de pa&iacute;ses de renta media-alta/alta ha puesto de manifiesto que el omnipresente <em>derecho a la salud</em> tiene dos caras, de modo que la situaci&oacute;n atravesada por los pa&iacute;ses de renta baja solo es considerada como un problema de importancia global cuando su imposibilidad de desarrollar y disfrutar el derecho a la salud puede tener repercusiones negativas en las vidas de los pa&iacute;ses que controlan las instituciones de gobernanza global en salud.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del derecho a la salud pero, &iquest;qu&eacute; significa? Mary Robinson, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, lo defin&iacute;a como:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote>“Derecho a la salud <b>no significa derecho a gozar de buena salud</b>, ni tampoco que los gobiernos de países pobres tengan que establecer servicios de salud costosos para quienes no disponen de recursos. Significa que los gobiernos y las autoridades públicas han de <b>establecer políticas y planes de acción destinados a que todas las personas tengan acceso a la atención de salud en el plazo más breve posible</b>. Lograr que eso ocurra es el reto al que tienen que hacer frente tanto la comunidad encargada de proteger los derechos humanos como los profesionales de la salud pública.”<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Es decir, Robinson define el derecho a la salud como limitado a la asistencia sanitaria. Sin embargo, si tomamos como referencia el marco de determinantes sociales de salud dise&ntilde;ado por la <a href="http://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/promocion/desigualdadSalud/docs/Propuesta_Politicas_Reducir_Desigualdades.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisi&oacute;n para Reducir las Desigualdades Sociales en Salud en Espa&ntilde;a</a>, podemos observar que para garantizar algo denominado &ldquo;derecho a la salud&rdquo; &ndash;o incluso garantizar el mero derecho a la asistencia sanitaria- es preciso abordar previamente cambios profundos en los determinantes que acaban condicionando la organizaci&oacute;n de los sistemas sanitarios y el acceso a los mismos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n que pide aunar el derecho a la salud con la visi&oacute;n de los determinantes sociales de salud es defendida por una de las mayores autoridades en el estudio de las desigualdades sociales en salud, Michael Marmot, quien en 2013 public&oacute; un art&iacute;culo acerca de &ldquo;La cobertura sanitaria universal y los determinantes sociales de salud&rdquo; (<a href="http://apsredes.org/site2013/wp-content/uploads/2013/10/Univ_health_cover_social_det.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marmot M. Lancet, 2013</a>). Hablar de asistencia sanitaria es hablar de determinantes estructurales de &iacute;ndole econ&oacute;mico, social y pol&iacute;tico, en los que habr&aacute; que actuar para articular una respuesta sanitaria efectiva y accesible.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de evidenciar que el derecho a la salud tiene varias velocidades &ndash;la de los repatriados y la de los aut&oacute;ctonos de &Aacute;frica Occidental-, el brote de &eacute;bola ha destapado otros ejes de inequidad en relaci&oacute;n con el <a href="http://medicocritico.blogspot.com.es/2014/08/zmapp-o-como-formar-parte-de-un-ensayo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acceso a medicamentos</a>, la <a href="http://esmateria.com/2014/04/02/la-cura-para-el-ebola-se-atasca-por-falta-de-dinero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">priorizaci&oacute;n de los fondos para la investigaci&oacute;n</a> o la organizaci&oacute;n de los servicios de epidemiolog&iacute;a en aquellos pa&iacute;ses en los que las <a href="http://www.who.int/pmnch/media/news/2012/who_burdenofdisease/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades infecciosas siguen siendo un problema de primer orden</a>.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han logrado importantes avances en la expansi&oacute;n de la asistencia sanitaria en pa&iacute;ses de rentas bajas, el <a href="http://www.who.int/universal_health_coverage/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecho a la asistencia sanitaria universal</a> (no entendida como lo hacemos aqu&iacute;, donde la universalidad va ligada a la gratuidad en el punto de la asistencia, sino vinculada a la capacidad de recibir asistencia a un coste asequible) se ha posicionado como un objetivo omnipresente en las agendas de las organizaciones supranacionales en materia de salud, y los institutos de salud global proliferan a la vez que la salud global se asienta como una &ldquo;salud p&uacute;blica en un mundo sin fronteras&rdquo;. Sin embargo, casos puntuales como el brote de &eacute;bola o casos globales como el an&aacute;lisis de <a href="http://www.thelancet.com/themed/global-burden-of-disease" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la carga de enfermedad en el &Aacute;frica Subsahariana</a> hacen ver que el olvido real al que se ven sometidas las condiciones sociosanitarias de los pa&iacute;ses del &Aacute;frica Subsahariana es mayor que su presencia en los planes institucionales de salud global.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; m&aacute;s brotes de &eacute;bola, y esperemos que para entonces tengamos disponible una vacuna frente a este virus&hellip; y que puedan acceder a ella las personas que m&aacute;s la necesitan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/ebola-caras-derecho-salud_1_4707690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Aug 2014 18:29:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ébola, o las dos caras del derecho a la salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El TTIP: ¿una amenaza para los sistemas sanitarios públicos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/ttip-amenaza-sistemas-sanitarios-publicos_1_4745412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ee5d748-1c5e-43cd-a074-b502dd363a35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El TTIP: ¿una amenaza para los sistemas sanitarios públicos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La universalidad de los servicios públicos podría estar en peligro</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=2&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CDMQFjAB&amp;url=http%3A%2F%2Fen.wikipedia.org%2Fwiki%2FTransatlantic_Trade_and_Investment_Partnership&amp;ei=l-_LU82EKOe50QWn1IGYAQ&amp;usg=AFQjCNFlgOlyDYkGrx6zwLozgKJ7BFV0nA&amp;sig2=iE1TX4rrcsK0vlCUk38tvQ&amp;bvm=bv.71198958,d.d2k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo Transatl&aacute;ntico para el Comercio y la Inversi&oacute;n</a> (TTIP en sus siglas en ingl&eacute;s), tratado de libre comercio entre la Uni&oacute;n Europea y Estados Unidos, est&aacute; pasando bastante desapercibido por el debate p&uacute;blico a pesar de que su negociaci&oacute;n se encuentra en una fase bastante avanzada y que las consecuencias de su aplicaci&oacute;n  -con independencia de que se est&eacute; a favor o en contra de dicho acuerdo- ser&aacute;n profundas y variadas.
    </p><p class="article-text">
        Los objetivos de todo gran tratado de libre comercio suelen dividirse, a grandes rasgos, en dos: 1) disminuci&oacute;n de las barreras arancelarias al intercambio de bienes y servicios y 2) homogeneizaci&oacute;n (a la baja) de la regulaci&oacute;n relativa a la circulaci&oacute;n de bienes y servicios. En lo relacionado con la sanidad, la regulaci&oacute;n presente en la Uni&oacute;n Europea es notablemente m&aacute;s estricta que la vigente en los Estados Unidos, de modo que el TTIP presumiblemente afectar&iacute;a relajando (&ldquo;flexibilizando&rdquo;) la legislaci&oacute;n en m&uacute;ltiples &aacute;mbitos, tales como la protecci&oacute;n de la salud &ndash;controles sanitarios de alimentos, medicamentos,&hellip;-, el ejercicio de las profesiones sanitarias o la inversi&oacute;n de empresas privadas en la prestaci&oacute;n de servicios sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente &eacute;ste &uacute;ltimo es  uno de los aspectos m&aacute;s controvertidos, y que <a href="http://www.eldiario.es/economia/DOCUMENTO-UE-EEUU-Tratado-Comercio_0_270523019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es sac&oacute; a la luz</a> a partir de unos documentos aportados a <a href="https://filtrala.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">F&iacute;ltrala</a>: el posible papel que este acuerdo puede tener en la liberalizaci&oacute;n (v&iacute;a privatizaci&oacute;n) de los servicios p&uacute;blicos. Tanto los documentos publicados como declaraciones posteriores del Ministro de Econom&iacute;a, Luis de Guindos, dejan claro que el &aacute;nimo liberalizador del TTIP <a href="http://www.eldiario.es/economia/Guindos-excluya-negociaciones-comercio-EEUU_0_271923115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no quiere dejar al margen</a> ning&uacute;n sector de la econom&iacute;a que pueda ser susceptible de recibir inversiones privadas. Aunque no est&eacute; clara la manera en la que el TTIP podr&iacute;a influir en la estructura de financiaci&oacute;n y prestaci&oacute;n de servicios del sistema sanitario, podemos esbozar dos ejemplos de qu&eacute; podr&iacute;a suponer su aprobaci&oacute;n en el contexto actual de dos pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea con fuertes sistemas p&uacute;blicos de salud: Reino Unido y Espa&ntilde;a.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En el caso del Reino Unido y su afamado National Health Service, el TTIP llegar&iacute;a en un momento muy pertinente para blindar las reformas emprendidas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, encaminadas a la aplicaci&oacute;n del gerencialismo a la pr&aacute;ctica de la sanidad y el fomento de mecanismos de libre mercado en la distribuci&oacute;n y gesti&oacute;n de sus recursos sanitarios. La irrupci&oacute;n del TTIP y la consagraci&oacute;n de los derechos del inversor por encima de los derechos del Estado o de la poblaci&oacute;n supondr&iacute;a anteponer, en materia de sanidad, las cuentas de resultados de las empresas inversoras frente a la calidad en la prestaci&oacute;n de los servicios sanitario. Adem&aacute;s de suponer un blindaje de las reformas emprendidas, en el caso brit&aacute;nico &ndash;en el que la prestaci&oacute;n de servicios de Atenci&oacute;n Primaria se lleva a cabo por &ldquo;cooperativas&rdquo; de m&eacute;dicos asociados entre ellos- la irrupci&oacute;n de grandes grupos empresariales estadounidenses dedicados al sector salud podr&iacute;a desplazar a  los actuales &ldquo;Clinical Commissioning Groups&rdquo;, haciendo que el control de la asistencia dejara de ser ostentado por los profesionales sanitarios brit&aacute;nicos, motivo por el cual han surgido voces en el Reino Unido<a href="http://www.independent.co.uk/life-style/health-and-families/health-news/nhs-could-be-carved-open-by-us-healthcare-profiteers-warns-shadow-health-secretary-andy-burnham-9292530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> </a><a href="http://www.independent.co.uk/life-style/health-and-families/health-news/nhs-could-be-carved-open-by-us-healthcare-profiteers-warns-shadow-health-secretary-andy-burnham-9292530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">pidiendo la exclusi&oacute;n del National Health Service</a> de los acuerdos contemplados en el TTIP.</li>
                                    <li>En Espa&ntilde;a, la financiaci&oacute;n del sistema sanitario p&uacute;blico ha sufrido pocas modificaciones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &ndash;adem&aacute;s de las modificaciones de los copagos previamente existentes y los intentos, m&aacute;s o menos infructuosos, de introducir otros nuevos-; sin embargo, la gesti&oacute;n y provisi&oacute;n de los servicios de salud s&iacute; es un aspecto que ha experimentado m&uacute;ltiples intentos de privatizaci&oacute;n a partir de la ley 15/97 de nuevas formas de gesti&oacute;n del Sistema Nacional de Salud. El reciente fracaso del intento de privatizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n sanitaria de 6 centros por parte del gobierno auton&oacute;mico de la Comunidad de Madrid ha hecho que se hayan llevado a cabo muchos an&aacute;lisis sobre estas formas de gesti&oacute;n, destac&aacute;ndose de forma constante la gran protecci&oacute;n y blindaje legal del que gozan los contratos firmados con las empresas privadas a las que se otorga la gesti&oacute;n de los centros sanitarios. En este caso, el TTIP ser&iacute;a un refuerzo a dicho blindaje, estableciendo una especie de <em>punto de no retorno</em> en el eje &ldquo;colectivizaci&oacute;n-liberalizaci&oacute;n&rdquo; de los servicios sanitarios.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En resumen, los efectos que el TTIP puede tener en el sector sanitario son, principalmente, dos: 1) Incrementar la apertura y facilidades para que empresas aseguradoras de los Estados Unidos puedan implantarse en los pa&iacute;ses miembros de la Uni&oacute;n Europea, dotando sus inversiones de una mayor seguridad jur&iacute;dica y disminuyendo la soberan&iacute;a en la gesti&oacute;n de ciertos sectores por parte de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n. 2) Blindar los procesos de liberalizaci&oacute;n y privatizaci&oacute;n emprendidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en los pa&iacute;ses de nuestro entorno. Afirmar que estos ser&aacute;n los efectos del TTIP no es un ejercicio de adivinaci&oacute;n, sino la consecuencia directa de observar qui&eacute;nes han sido los que han dise&ntilde;ado e interferido en la redacci&oacute;n de sus medidas. Como se puede ver en la web de<a href="http://corporateeurope.org/international-trade/2014/07/who-lobbies-most-ttip" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://corporateeurope.org/international-trade/2014/07/who-lobbies-most-ttip" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Corporate Europe Observatory</a>, el 92% de las reuniones de la Comisi&oacute;n Europea fueron con lobbies empresariales privados, y solo el 4% con representantes de los intereses p&uacute;blicos; adem&aacute;s, las empresas del sector sanitario y farmac&eacute;utico se encuentran en el top 10 de las que m&aacute;s presi&oacute;n han ejercido durante la redacci&oacute;n del TTIP.
    </p><p class="article-text">
        El TTIP puede ser una de esas medidas que McKee y Stuckler (<a href="http://www.bmj.com/content/343/bmj.d7973" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mckee 2011</a>) se&ntilde;alaban como <em>claves</em> para destruir la universalidad de los servicios p&uacute;blicos, estando ausente del debate p&uacute;blico y siendo complicado adelantar los efectos que tendr&aacute; en el medio plazo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/ttip-amenaza-sistemas-sanitarios-publicos_1_4745412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jul 2014 17:24:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El TTIP: ¿una amenaza para los sistemas sanitarios públicos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gasto sanitario público en tiempos de crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/gasto-sanitario-publico-tiempos-crisis_1_4825784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 2009 el gasto ha disminuido en términos relativos (como % del PIB) y absolutos, habiéndose reducido un 9% en el período 2009-2012</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI) ha publicado la <a href="http://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/docs/EGSP2008/egspPrincipalesResultados.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estad&iacute;stica de Gasto Sanitario P&uacute;blico del a&ntilde;o 2012</a> (datos reales, no solo presupuestarios). Con los datos de 2012 podemos realizar algunos an&aacute;lisis y reflexiones en torno a qu&eacute; est&aacute; ocurriendo con el gasto sanitario en los a&ntilde;os de la crisis econ&oacute;mica.
    </p><h4 class="article-text">El gasto total</h4><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/0E911A5C-F0F6-490F-8280-1AE0EDC539CE/202009/ActualizacinProgramaEstabilidad2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan de Estabilidad 2012-2015</a>, el gobierno pretende que en el a&ntilde;o 2015 el gasto sanitario se sit&uacute;e en el 5.1% del Producto Interior Bruto (PIB). Como se puede observar en la siguiente tabla, ese objetivo lleva camino de convertirse en realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Evoluci&oacute;n del gasto sanitario p&uacute;blico en Espa&ntilde;a. 2008-2012</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En los a&ntilde;os previos a la crisis el gasto sanitario creci&oacute; interanualmente por encima de los incrementos del PIB, situ&aacute;ndonos en la media de los pa&iacute;ses de la OCDE; sin embargo, desde 2009 el gasto ha disminuido en t&eacute;rminos relativos (como % del PIB) y absolutos, habi&eacute;ndose reducido un 9% en estos a&ntilde;os (2009-2012).
    </p><h4 class="article-text">&iquest;De d&oacute;nde sale el dinero que dejamos de gastar?</h4><p class="article-text">
        En un <a href="http://zl.elsevier.es/es/revista/atencion-primaria-27/para-salir-hoyo-lo-primero-es-dejar-90166296-editorial-2012" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial en la revista Atenci&oacute;n Primaria</a>, Salvador Peir&oacute; dec&iacute;a que hab&iacute;a dos partidas del gasto sanitario de nuestro pa&iacute;s que no resultaban un problema especial: el salario de los trabajadores y el precio de los medicamentos. Las partidas en las que est&aacute;n incluidos esos dos aspectos son, justamente, las dos que han aglutinado la mayor parte de la disminuci&oacute;n del gasto sanitario en estos a&ntilde;os. El gasto en personal ha disminuido un 7.4% (representando el 43.8% de la disminuci&oacute;n total del gasto sanitario p&uacute;blico), mientras que el gasto en transferencias corrientes &ndash;donde est&aacute; incluido el gasto de farmacia-, ha disminuido un 5.35% (representando el 36% de la disminuci&oacute;n total del gasto sanitario p&uacute;blico). Es decir, Espa&ntilde;a ha realizado recortes en los presupuestos sanitarios a expensas, principalmente, de los salarios y la contrataci&oacute;n de trabajadores as&iacute; como del gasto farmac&eacute;utico (por disminuci&oacute;n de los precios, implantaci&oacute;n de copagos farmac&eacute;uticos y desfinanciaci&oacute;n de medicamentos), de modo que ambas partidas representan un porcentaje menor del gasto total que lo que representaban al comenzar la crisis econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con el nivel asistencial, los datos son tan llamativos como alarmantes y contrarios a las recomendaciones para garantizar la mejora, solvencia y sostenibilidad de un sistema sanitario p&uacute;blico.  Como se observa en la gr&aacute;fica, el gasto destinado a salud p&uacute;blica, atenci&oacute;n primaria, farmacia y gastos de capital ha disminuido de forma mantenida en los tres &uacute;ltimos a&ntilde;os (desde que empez&oacute; la ca&iacute;da del gasto sanitario p&uacute;blico).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fica 1. Evoluci&oacute;n porcentual del gasto sanitario p&uacute;blico seg&uacute;n clasificaci&oacute;n econ&oacute;mica. Espa&ntilde;a 2008-2012</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Si intentamos ver de qu&eacute; manera se ha repartido la disminuci&oacute;n del gasto seg&uacute;n los grupos funcionales, observamos lo que muestra la gr&aacute;fica 2.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fica 2: Procedencia por grupos funcionales de la disminuci&oacute;n del gasto sanitario p&uacute;blico 2009-2012</strong>
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                </figure><h4 class="article-text">&iquest;Hacia qu&eacute; modelo sanitario nos llevan estos datos?</h4><p class="article-text">
        Mientras en lugares como el Reino Unido salen a la luz documentos que afirman que ser&iacute;a necesario incrementar la financiaci&oacute;n del sistema sanitario (<a href="http://www.kingsfund.org.uk/publications/nhs-productivity-challenge" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Appleby 2014</a>), el nuestro lleva tres a&ntilde;os consecutivos disminuyendo los recursos econ&oacute;micos del mismo, guiado por un objetivo de financiaci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s restrictivo.
    </p><p class="article-text">
        La literatura sobre sistemas de salud y crisis afirma que el fortalecimiento del sistema sanitario pasa por el fortalecimiento de su sistema de atenci&oacute;n primaria, as&iacute; como por la inversi&oacute;n en actividades de salud p&uacute;blica. La distribuci&oacute;n funcional del gasto en nuestro pa&iacute;s muestra un hospitalocentrismo acusado, habiendo alcanzado niveles m&aacute;ximos de representaci&oacute;n porcentual del gasto hospitalario, y m&iacute;nimos de la atenci&oacute;n primaria (gr&aacute;fica 3). Una de las causas del papel central del gasto hospitalario en tiempos de crisis puede encontrarse en la visi&oacute;n cortoplacista que, consciente de que son los colapsos de las urgencias y las listas de espera los que potencialmente pueden copar los medios de comunicaci&oacute;n, tratan de atajar el problema actuando sobre las consecuencias de esos problemas, desatendiendo los niveles asistenciales que constituyen la base para que dichas situaciones no se produzcan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fica 3: Estructura del gasto sanitario p&uacute;blico por funciones. Espa&ntilde;a, 2012</strong>
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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los datos que hemos comentado, existen dos partidas que nos han llamado la atenci&oacute;n, no tanto por su magnitud, sino por lo que pueden indicar: el gasto destinado a conciertos  y el destinado a las mutuas privadas de los funcionarios, que han aumentado ligeramente su peso relativo dentro del gasto sanitario p&uacute;blico. Dado lo peque&ntilde;o de la cuant&iacute;a de este aumento no se puede decir que se&ntilde;ale una apuesta por incrementar la financiaci&oacute;n de la provisi&oacute;n privada, pero puede indicar que &eacute;ste es un gasto m&aacute;s blindado ante los ciclos de restricci&oacute;n de financiaci&oacute;n que la sanidad de propiedad y provisi&oacute;n p&uacute;blicas. Se ha se&ntilde;alado en <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Modelos-gestion-sanitaria-motivos-cambio_6_87901218.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;ltiples ocasiones</a> que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Gestion-sanitaria-privada-perspectivas-conclusiones_6_88251180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los inconvenientes</a> de las empresas privadas como gestoras o prestadora de servicios de la sanidad p&uacute;blica es que el blindaje que presentan los contratos firmados con ellas imposibilita la capacidad de las administraciones de transferir recursos de un sitio a otro, teniendo que recortar donde pueden para seguir pagando contratos firmados en &eacute;pocas de bonanza.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as algunos medios se hac&iacute;an eco de <a href="http://www.redaccionmedica.com/noticia/el-58-de-los-gestores-no-ve-viable-el-sns-9781" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> seg&uacute;n el cual un alto porcentaje de los gestores sanitarios de Espa&ntilde;a dudaba de la viabilidad del sistema sanitario. Si seguimos as&iacute;, esa percepci&oacute;n se convertir&aacute; en una profec&iacute;a autocumplida, en gran parte porque, a la vista de las estad&iacute;sticas de gasto, muchos de los macrogestores de la sanidad p&uacute;blica de nuestro pa&iacute;s toman las decisiones que nos encaminan hacia ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/gasto-sanitario-publico-tiempos-crisis_1_4825784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jun 2014 18:26:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El gasto sanitario público en tiempos de crisis]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
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