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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Arroyo Gil]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_arroyo_gil/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Arroyo Gil]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El matrimonio igualitario en EEUU: No es una cuestión de federalismo, sino de igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/matrimonio-igualitario-eeuu-federalismo-igualdad_132_4271456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/adaeda6d-dd1b-4832-97b9-374057f95499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El matrimonio igualitario en EEUU: No es una cuestión de federalismo, sino de igualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen derechos o principios frente a los cuales el principio federal, que deja en manos de los Estados la legislación sobre los matrimonios homosexuales, debe ceder.</p></div><p class="article-text">
        Pr&oacute;ximamente, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos de Am&eacute;rica deber&aacute; pronunciarse sobre una cuesti&oacute;n crucial: si las parejas del mismo sexo podr&aacute;n contraer matrimonio en igualdad de condiciones que las parejas de sexo diferente.
    </p><p class="article-text">
        Aunque siempre es aventurado realizar pron&oacute;sticos, creo que se puede anticipar el sentido de esta esperada decisi&oacute;n jurisprudencial a partir de ciertos datos: jur&iacute;dicos, unos; y sociol&oacute;gicos, otros. Respecto de estos &uacute;ltimos, interesa destacar, sobre todo, uno: que, seg&uacute;n indican las encuestas, a d&iacute;a de hoy, y a diferencia de lo que suced&iacute;a no hace mucho tiempo, ya existe una mayor&iacute;a social en EEUU que apoya la igualdad de derechos de las personas homosexuales, incluido el matrimonio. Aunque las causas que explican esta evoluci&oacute;n son variadas, es de justicia reconocer aqu&iacute; el ingente trabajo desplegado a tal fin por el potente <em>lobby</em> en defensa de los derechos civiles.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de este dato sociol&oacute;gico radica en el hecho de que el matrimonio, como instituci&oacute;n, ha experimentado una modificaci&oacute;n sustancial en sus perfiles cl&aacute;sicos. La juez Ginsburg supo verlo claramente, y as&iacute; lo manifest&oacute; en la <a href="http://www.supremecourt.gov/oral_arguments/argument_transcripts/14-556q1_11o2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fase oral de exposici&oacute;n de argumentos, celebrada el pasado 28 de abril</a>, al sostener que &ldquo;hubo un cambio en la instituci&oacute;n del matrimonio para hacerla igualitaria cuando no lo era&rdquo; (<em>&ldquo;There&nbsp; was&nbsp;a&nbsp; change&nbsp;in&nbsp;the&nbsp;institution&nbsp;of marriage&nbsp;to&nbsp;make&nbsp;it&nbsp;egalitarian&nbsp;when&nbsp;it&nbsp;wasn't egalitarian&rdquo;</em>), o que &ldquo;hemos cambiado nuestra idea de matrimonio&rdquo; (<em>&ldquo;We&nbsp;have&nbsp;changed&nbsp;our&nbsp;idea about&nbsp;marriage&rdquo;</em>), rebatiendo as&iacute; los argumentos de quienes muestran su preocupaci&oacute;n porque una instituci&oacute;n milenaria como esta cambie su definici&oacute;n. De hecho, a lo largo de la historia, tal definici&oacute;n ha ido cambiando, por ejemplo, y hasta no hace mucho, en relaci&oacute;n con la posici&oacute;n que ocupan las mujeres con respecto a sus maridos en el seno de dicha instituci&oacute;n matrimonial, o por lo que se refiere a la posibilidad de las uniones interraciales, antes prohibidas. Si esto ha sido ya as&iacute;, &iquest;por qu&eacute; no va a poder volver a cambiar ahora esa definici&oacute;n de matrimonio en Estados Unidos, admitiendo la posibilidad de que personas del mismo sexo puedan contraerlo, m&aacute;s a&uacute;n cuando en numerosos pa&iacute;ses, pertenecientes al mismo &aacute;mbito cultural, esto ya ha sucedido con plena normalidad?
    </p><p class="article-text">
        Con todo, estos datos sociol&oacute;gicos, por mucha importancia que tengan, que la tienen, sobre todo porque, seg&uacute;n se ha se&ntilde;alado, ponen seriamente en duda que la definici&oacute;n del &ldquo;matrimonio&rdquo; como instituci&oacute;n sea atemporal, en el sentido de que no haya experimentado evoluci&oacute;n alguna, han de ser contrastados con los argumentos jur&iacute;dicos, para descubrir, en primer lugar, si existe alg&uacute;n obst&aacute;culo normativo que impida aceptar la legalidad (en el sentido de constitucionalidad) de esta clase de uni&oacute;n, a fin de poder despu&eacute;s indagar si de la propia Constituci&oacute;n es posible derivar la exigencia de tal posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        A tal efecto, hay que empezar reconociendo que en Estados Unidos la regulaci&oacute;n del matrimonio es cosa de los Estados, no de la Federaci&oacute;n. Ahora bien, inmediatamente despu&eacute;s nos preguntamos: &iquest;Se agota ah&iacute; la cuesti&oacute;n? &iquest;Basta con reconocer que cada Estado miembro de los Estados Unidos, en tanto que es el competente para regular el matrimonio, puede hacerlo como desee? &iquest;Puede quedarse ah&iacute; el nivel de la argumentaci&oacute;n, como pretende el juez Scalia, a fin de no entrar ya a dilucidar si se puede impedir a personas del mismo sexo contraer matrimonio?
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, si circunscribi&eacute;ramos el an&aacute;lisis al nivel competencial, dejando al margen cualquier otra consideraci&oacute;n, la respuesta parecer&iacute;a clara: Que cada Estado regule el matrimonio como mejor le plazca. Ahora bien, una vez aceptado que los Estados se encuentran vinculados por el mandato constitucional de igual protecci&oacute;n, introducido por la D&eacute;cimo Cuarta Enmienda, y teniendo en cuenta el uso que el Tribunal Supremo ha hecho del mismo, resulta dif&iacute;cil de imaginar que, a fecha de hoy, este va a desconocer que lo que se dilucida en el caso de que est&aacute; conociendo es un problema de igualdad, y no de federalismo. En concreto, la igualdad de un grupo social, el de las personas homosexuales y, en su caso, bisexuales, que aspira a ver reconocido el disfrute de un derecho que todav&iacute;a se le niega en algunos Estados de los Estados Unidos: el derecho a contraer matrimonio en iguales condiciones que las personas heterosexuales.
    </p><p class="article-text">
        Esa es, en efecto, la gran cuesti&oacute;n de fondo. Y es que resulta imposible mantener, por un lado, que todas las personas son iguales, con independencia, entre otras cosas, de su orientaci&oacute;n sexual, y defender al mismo tiempo que el acceso a la instituci&oacute;n matrimonial puede encontrarse vedado a las personas homosexuales (o bisexuales) en ciertos Estados, justificando tal posibilidad en razones competenciales (federales). Si no cabe duda de que un Estado miembro de los Estados Unidos no puede prohibir el matrimonio interracial por razones constitucionales de igualdad, de igual modo que por las mismas razones tampoco puede excluir que dos personas incapaces de procrear puedan casarse, &iquest;qu&eacute; razones se pueden esgrimir para que s&iacute; se permita una exclusi&oacute;n a tal respecto de las personas homosexuales (o bisexuales)?, se pregunta ret&oacute;ricamente, con toda raz&oacute;n, la juez Sotomayor, quien por otra parte dej&oacute; claro que el derecho al matrimonio se encuentra incrustado en el derecho constitucional estadounidense, como derecho fundamental que es (<em>&ldquo;The&nbsp;right&nbsp;to&nbsp;marriage&nbsp;is, I think, embedded in our&nbsp;constitutional law. It&nbsp;is&nbsp;a&nbsp;fundamental&nbsp;right. We've&nbsp;said it&nbsp;in&nbsp;a&nbsp;number of cases&rdquo;</em>).
    </p><p class="article-text">
        El contenido del matrimonio, como instituci&oacute;n, lo configura una serie de derechos (y de obligaciones) que surgen a favor de los casados. Excluir del disfrute de esos derechos (y de la asunci&oacute;n de esas obligaciones) a un grupo de personas por motivo de su orientaci&oacute;n sexual carece de fundamento alguno, m&aacute;s a&uacute;n, cuando, como es notorio, la inclusi&oacute;n de ese colectivo en nada perjudica la posici&oacute;n de que hasta el momento ven&iacute;an disfrutando quienes ya ten&iacute;an acceso a la referida instituci&oacute;n matrimonial.
    </p><p class="article-text">
        En un Estado federal, como lo es Estados Unidos, hay que aceptar la existencia de diferencias de trato (y de determinados derechos) derivadas de la distribuci&oacute;n de competencias entre el Estado central o Federaci&oacute;n y los Estados miembros. Ahora bien, eso no quiere decir que no existan otros derechos o principios frente a los cuales el principio federal deba de ceder. El derecho a la igualdad es uno de ellos (seguramente, el principal). Si a d&iacute;a de hoy, nadie (sensato) duda de que el mismo constituye una barrera infranqueable ante cualquier intento de establecer diferencias de derechos constitucionales entre personas por raz&oacute;n de su origen &eacute;tnico, &iquest;c&oacute;mo es posible albergar esas dudas a causa de la orientaci&oacute;n sexual?
    </p><p class="article-text">
        Al Tribunal Supremo se le ofrece ahora la posibilidad de contribuir decisivamente a que en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana nadie (sensato) dude de que la orientaci&oacute;n sexual de una persona (o su identidad de g&eacute;nero) no puede ser utilizada como motivo que justifique la diferencia de derechos, la discriminaci&oacute;n. Por eso, cabe esperar que, en l&iacute;nea con su mejor jurisprudencia sobre la igualdad, jalonada de hitos hist&oacute;ricos, no desaproveche esta oportunidad, igualmente hist&oacute;rica, para escribir un nuevo cap&iacute;tulo con letras de oro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Arroyo Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/matrimonio-igualitario-eeuu-federalismo-igualdad_132_4271456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2015 17:24:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El matrimonio igualitario en EEUU: No es una cuestión de federalismo, sino de igualdad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuestiones de vida y muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuestiones-vida-muerte_129_4262391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si bien el artículo 15 de nuestra Constitución reconoce expresamente que “todos tienen derecho a la vida”, lo que hay que entender es que el mismo, en realidad, lo que protege y garantiza es el derecho a la vida “digna”", asegura Arroyo.</p></div><p class="article-text">
        Si bien el art&iacute;culo 15 de nuestra Constituci&oacute;n reconoce expresamente que &ldquo;todos tienen derecho a la vida&rdquo;, lo que hay que entender es que el mismo, en realidad, lo que protege y garantiza es el derecho a la vida &ldquo;digna&rdquo; de todos, de lo que cabr&iacute;a derivar la facultad del legislador de reconocer un derecho a la propia muerte en condiciones de dignidad. Me explico.
    </p><p class="article-text">
        Como es natural, la vida constituye un presupuesto imprescindible para poder hablar de derechos. Por eso, en nuestro ordenamiento jur&iacute;dico el &ldquo;derecho a la vida&rdquo; se presenta como una suerte de derecho fundamental primario a partir del cual podemos construir (o reconocer) los dem&aacute;s derechos fundamentales (libertad de expresi&oacute;n, derecho a la intimidad, derecho a la educaci&oacute;n, etc.). Por otro lado, nuestra Constituci&oacute;n tambi&eacute;n reconoce en el art&iacute;culo 10.1 CE que &ldquo;la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los dem&aacute;s son fundamento del orden pol&iacute;tico y de la paz social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sobre lo que sea la dignidad humana ha habido innumerables discusiones y una sobresaliente falta de acuerdo entre los fil&oacute;sofos, los m&eacute;dicos, y, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, los propios juristas, dada la indeterminaci&oacute;n de una cl&aacute;usula como esa y su dependencia del contexto hist&oacute;rico y cultural en que se cuestione, lo cierto es que en nuestro concreto contexto hist&oacute;rico, cultural y constitucional, de aquel precepto parece derivarse una conclusi&oacute;n clara: Que todos los derechos fundamentales reconocidos en la Constituci&oacute;n est&aacute;n dotando de contenido a la &ldquo;dignidad de la persona&rdquo;. O, dicho de otro modo, una persona vive en condiciones de dignidad cuando tiene, en primer lugar, reconocido y garantizado su derecho a la vida (es decir, a continuar viviendo), pero tambi&eacute;n su derecho a expresarse libremente, al honor y a la intimidad personal, a profesar o no una ideolog&iacute;a, etc. En definitiva, todos los derechos reconocidos en la Constituci&oacute;n est&aacute;n orientados a conseguir, de una u otra manera, que la vida de una persona sea digna.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, ser&iacute;a inimaginable que se produjera alg&uacute;n conflicto entre cualquiera de esos derechos y la cl&aacute;usula &ldquo;dignidad de la persona&rdquo;. Ser&iacute;a un contrasentido que la Constituci&oacute;n amparase un derecho a la libertad de expresi&oacute;n en condiciones indignas, o un derecho de reuni&oacute;n o de asociaci&oacute;n sometido a requisitos calificables igualmente de indignos. Y, l&oacute;gicamente, a&uacute;n menos concebible ser&iacute;a entender que el &ldquo;derecho a la vida&rdquo; que protege la Constituci&oacute;n fuese un derecho a la vida en condiciones indignas. O, visto desde otro &aacute;ngulo, una obligaci&oacute;n de seguir viviendo en condiciones penosas, degradantes o, en definitiva, indignas, teniendo que soportar, por ejemplo, medidas de &ldquo;encarnizamiento terap&eacute;utico&rdquo; orientadas a prolongar esa vida aun en contra de la voluntad de su titular (o de quien ejerce la patria potestad o tutela del mismo). No, no puede significar eso el &ldquo;derecho a la vida&rdquo; del art. 15 CE. Y que en 2002 se aprobara una ley b&aacute;sica reguladora de la autonom&iacute;a del paciente que, entre otras cosas, venga a posibilitar la evitaci&oacute;n de esas medidas que hemos caracterizado de &ldquo;encarnizamiento terap&eacute;utico&rdquo;, es una muestra m&aacute;s de ello. En definitiva, la Constituci&oacute;n &ndash;a mi juicio- el &uacute;nico derecho a la vida que garantiza es un &ldquo;derecho a la vida digna&rdquo;. Pero&hellip; &iquest;qu&eacute; es una vida digna?
    </p><p class="article-text">
        Antes de responder a esta pregunta lo primero que hay que decir es que la misma, seguramente, est&aacute; mal formulada o, al menos, se trata de una pregunta incompleta. Y es que tan importante como preguntarse &ldquo;qu&eacute; es una vida digna&rdquo;, es cuestionarse &ldquo;qui&eacute;n decide que una vida es o no digna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la Constituci&oacute;n, aparte del reconocimiento del derecho a la vida, y de la cl&aacute;usula de la dignidad de la persona, se apela tambi&eacute;n, en el art&iacute;culo 1.1, a distintos valores superiores del ordenamiento jur&iacute;dico, entre los que se encuentra, en primer lugar, el valor de la &ldquo;libertad&rdquo;. Adem&aacute;s, la Constituci&oacute;n, en el mencionado art&iacute;culo 10.1, aparte de a la dignidad de la persona, se refiere tambi&eacute;n a otra cl&aacute;usula (o derecho) que es igualmente fundamento del orden pol&iacute;tico y de la paz social: el derecho al &ldquo;libre desarrollo de la personalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Libertad&rdquo;, como valor superior del ordenamiento jur&iacute;dico, y &ldquo;libre desarrollo de la personalidad&rdquo;, como cl&aacute;usula o derecho constitucional que sirve de fundamento del orden pol&iacute;tico y de la paz social, son dos ideas que apuntan hacia una misma realidad (tendencialmente ideal): cada persona, en ejercicio de sus derechos constitucionalmente reconocidos, puede por s&iacute; misma dise&ntilde;ar y ejecutar su propio proyecto de vida, de acuerdo con sus intereses, ideolog&iacute;a, valores y aspiraciones, sin que el Estado pueda interferir en &eacute;l, salvo en lo que sea preciso para salvaguardar los derechos de las dem&aacute;s personas o intereses generales superiores.
    </p><p class="article-text">
        Ambas cl&aacute;usulas, argamasadas en torno a la de la &ldquo;dignidad de la persona&rdquo;, son, por tanto, un freno al paternalismo del Estado. Con su inclusi&oacute;n expl&iacute;cita en el texto constitucional, el Constituyente vino a afirmar la prevalencia de la persona (el individuo) sobre el Estado (los poderes p&uacute;blicos) en cuestiones que solo afectan, de manera directa, a la vida de la propia persona; el Constituyente, en definitiva, vino a asumir la m&aacute;xima moral de que nadie mejor que uno mismo sabe qu&eacute; es lo mejor para uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, la Constituci&oacute;n, considera la vida humana como un bien jur&iacute;dico fundamental, merecedor de la m&aacute;xima protecci&oacute;n, pero ello no significa que la vida humana, o que el derecho a la vida, tenga un car&aacute;cter absoluto, es decir, que deba ser protegido siempre y en cualquier circunstancia. No sucede as&iacute; desde el momento en que el ordenamiento jur&iacute;dico no prev&eacute; ning&uacute;n tipo de sanci&oacute;n para quien ha intentado suicidarse. Y no lo hace no solo porque considere que ser&iacute;a algo contraproducente o carente de sentido, sino porque entiende que una persona no puede ser castigada por hacer uso de la libertad que la propia Constituci&oacute;n le reconoce.
    </p><p class="article-text">
        En el conflicto que se plantea entre vida propia y libertad (para ponerle fin) es este &uacute;ltimo valor superior el que prima, porque para la Constituci&oacute;n una persona no lleva una vida digna si no es libre para tomar decisiones, incluso, sobre su propia vida.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la eutanasia voluntaria, l&oacute;gicamente, el problema se plantea en un nivel algo diferente, dado que aqu&iacute; se requiere necesariamente el concurso de un tercero para poner fin a la vida de quien as&iacute; lo desea. Es por eso que en este terreno no basta simplemente con acudir al valor &ldquo;libertad&rdquo; del art&iacute;culo 1.1 CE o a la cl&aacute;usula de &ldquo;libre desarrollo de la personalidad&rdquo; del art. 10.1 CE para encontrar una respuesta satisfactoria. En el llamado contexto eutan&aacute;sico, al ser precisa la intervenci&oacute;n de otro, resulta necesario, por un lado, introducir mayores niveles de garant&iacute;a, a fin de evitar que se puedan cometer abusos, y, por el otro, dado que va a ser un tercero el que ponga (o ayude) a poner fin a la vida de una persona, esta vida ha de encontrarse en unas condiciones objetivas tales que permitan a su titular calificarla de &ldquo;no digna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quedan, por consiguiente, excluidas del contexto eutan&aacute;sico aquellas situaciones en las que lo que se pretende es ayudar a poner fin a la vida de una persona sana, o que padece una enfermedad curable o transitoria, o que, por ejemplo, se encuentra simplemente deprimida porque ha acaecido un episodio pasajero. Por el contrario, cuando hablamos de eutanasia estamos pensando en una serie de condiciones objetivas que son las que permiten poner en marcha los mecanismos (subjetivos y objetivos) destinados a acabar con la vida de una persona. Tales condiciones, sin &aacute;nimo alguno de enumerarlas de manera exhaustiva, podr&iacute;an ser las siguientes: Que la persona que desea poner fin a su vida se encuentre en pleno uso de sus facultades mentales y se halle m&eacute;dicamente en una situaci&oacute;n extrema, m&eacute;dicamente calificada de incurable, y susceptible de provocarle graves sufrimientos o dolores f&iacute;sicos o ps&iacute;quicos. Decisi&oacute;n que podr&iacute;a ser sustituida por quien ejerce la patria potestad o tutela.
    </p><p class="article-text">
        Si se dan esas condiciones objetivas, el ordenamiento jur&iacute;dico deber&iacute;a estar dispuesto a aceptar que esa persona pueda entender que su vida ya no es digna y que, por tanto, puede ponerle fin. Porque la Constituci&oacute;n lo &uacute;nico que garantiza es un derecho a la vida digna, de modo que cuando esa condici&oacute;n ya no se cumple, se ha de permitir que, en ejercicio del valor de libertad y del derecho al libre desarrollo de la personalidad, esa persona pueda, con el concurso de un tercero, poner fin a su vida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quiere esto decir que cabe derivar de la Constituci&oacute;n directamente un derecho a la propia muerte en el sentido de que una persona, que se encuentre en esa situaci&oacute;n objetiva que valore como insoportable y que, en consecuencia, decida poner fin a su vida, pueda recabar de los poderes p&uacute;blicos la colaboraci&oacute;n necesaria para lograr tal fin? Dicho de manera m&aacute;s breve: &iquest;El derecho a la vida comprende un derecho a la propia muerte con auxilio de un tercero en un contexto eutan&aacute;sico?
    </p><p class="article-text">
        No parece que algo as&iacute; pueda derivarse directamente de la Constituci&oacute;n, aunque tampoco lo contrario: la prohibici&oacute;n de la eutanasia por la Constituci&oacute;n. En conclusi&oacute;n, queda en manos del legislador desarrollar, con todas las garant&iacute;as necesarias para evitar abusos, la vertiente negativa del derecho a la vida, que no es otra que el derecho a morir dignamente de una persona que se encuentre en las condiciones objetivas se&ntilde;aladas y as&iacute; lo decida libremente. &iquest;A qu&eacute; espera?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Arroyo Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuestiones-vida-muerte_129_4262391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2015 17:48:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuestiones de vida y muerte]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid: el PSOE ha vuelto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/madrid-psoe-vuelto_129_4375913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45a00582-21e5-473c-b9d6-351b9ba46d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid: el PSOE ha vuelto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aunque está aún por ver cómo se resolverá definitivamente la transición socialista en Madrid, por el momento, y pese a las dificultades, todo apunta en la buena dirección", afirman a los autores</p></div><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil que una decisi&oacute;n pol&iacute;tica de entidad no suscite ning&uacute;n tipo de duda o cr&iacute;tica. Muchos nos preguntamos desde hace tiempo por qu&eacute; la direcci&oacute;n federal del PSOE parec&iacute;a resignada, casi conforme, con la calamitosa trayectoria que el PSM hab&iacute;a emprendido hacia la (&iquest;definitiva?) debacle electoral. El portazo a la ciudadan&iacute;a que supuso la celebraci&oacute;n de unas primarias &lsquo;fantasmas&rsquo; y la multiplicaci&oacute;n de problemas que semana a semana iban minando el liderazgo tambaleante de un Tom&aacute;s G&oacute;mez cada vez m&aacute;s encerrado en s&iacute; mismo, s&oacute;lo rodeado de sus incondicionales, son buena muestra de ello. Pero, aunque debi&oacute; producirse antes, la decisi&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez de destituir al que hasta el jueves era secretario general y candidato de los socialistas madrile&ntilde;os en las pr&oacute;ximas elecciones auton&oacute;micas merece un reconocimiento y puede marcar un punto de inflexi&oacute;n en la historia de este partido. En un triple sentido.
    </p><p class="article-text">
        I. Son muy diversas las razones e intereses que explican la toma de esta inesperada decisi&oacute;n. Pero dejando a un lado las lecturas en clave interna, el mensaje que reciben los ciudadanos es que el PSOE adopta por primera vez en mucho tiempo &ndash;es importante resaltar esto&ndash; una medida que refleja una concepci&oacute;n mucho m&aacute;s exigente de la responsabilidad pol&iacute;tica. Quiz&aacute; dentro del partido y de la propia direcci&oacute;n federal haya quien considere que lo importante era evitar una estrepitosa derrota electoral. Pero lo que muchos ciudadanos valoran es que un partido pol&iacute;tico tenga la capacidad de apartar de sus cargos a un destacado dirigente como responsable pol&iacute;tico de una mala gesti&oacute;n que ha llevado al Ayuntamiento de Parla a la quiebra t&eacute;cnica y de una trama de corrupci&oacute;n y corruptelas que, sin concernirle de forma directa, no se le pueden considerar ajenas.
    </p><p class="article-text">
        II. Este ejercicio de autoridad (pol&iacute;tica y moral) da un vuelco al escenario auton&oacute;mico ante las pr&oacute;ximas elecciones, permitiendo a los socialistas atacar dos de los flancos m&aacute;s d&eacute;biles del Partido Popular que la situaci&oacute;n de Tom&aacute;s G&oacute;mez bloqueaba: el despilfarro en la gesti&oacute;n del Ayuntamiento de Madrid y la connivencia &ndash;si no implicaci&oacute;n directa&ndash; de Esperanza Aguirre e Ignacio Gonz&aacute;lez en los grav&iacute;simos casos de corrupci&oacute;n que afectan al PP en esta comunidad aut&oacute;noma. Y con ello, quien finalmente sea candidato del PSM en mayo ganar&aacute; ante la ciudadan&iacute;a un plus de legitimidad para criticar un tercer flanco del principal rival a batir: los recortes sociales &ndash;en sanidad y educaci&oacute;n, principalmente&ndash; que la citada Aguirre negaba con descaro en el programa de televisi&oacute;n &ldquo;Salvados&rdquo; hace unos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        III. La crisis econ&oacute;mica y la insoportable tasa de desempleo, la imposici&oacute;n de unas pol&iacute;ticas err&oacute;neas e injustas y el afloramiento de esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n, son factores decisivos que han condicionado la relaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a con sus representantes y que han supuesto que la vida pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s haya cambiado seguramente para siempre. A lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os el PSOE ha constatado, con tanta frustraci&oacute;n como incapacidad y torpeza, el creciente desapego hacia sus siglas de unos ciudadanos que desde el 15-M piden a gritos otra forma de hacer pol&iacute;tica. Pues bien, el cese de Tom&aacute;s G&oacute;mez representa probablemente la primera ocasi&oacute;n en la que la direcci&oacute;n del PSOE demuestra haber entendido ese mensaje de la ciudadan&iacute;a. Un mensaje que en este caso se concreta en la exigencia de decencia y ejemplaridad en la vida p&uacute;blica, que Pedro S&aacute;nchez ha aplicado con una contundencia innegable y que sienta un precedente del que el PSOE, si quiere volver a ser un referente pol&iacute;tico, no deber&aacute; ya nunca desmarcarse.
    </p><p class="article-text">
        Aunque est&aacute; a&uacute;n por ver c&oacute;mo se resolver&aacute; definitivamente la transici&oacute;n socialista en Madrid, por el momento, y pese a las dificultades, todo apunta en la buena direcci&oacute;n. Recuperar la ilusi&oacute;n de los miles de personas que una vez se pudieron sentir identificadas o cercanas al PSOE no va a ser tarea sencilla. Pero, al menos, ahora se abre una gran oportunidad para dejar atr&aacute;s lo peor de la vieja pol&iacute;tica. Son muchos los ciudadanos progresistas que est&aacute;n expectantes. Porque Madrid necesita una transformaci&oacute;n profunda en las prioridades de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Hay que aprovechar el momento.
    </p><p class="article-text">
        <em>Firman tambi&eacute;n el art&iacute;culo Mario Campano y Jos&eacute; Mar&iacute;a Clemen. Todos los firmantes son miembros de L&iacute;neas Rojas</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Suárez Corujo, Antonio Arroyo Gil, Alberto del Pozo Sen]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/madrid-psoe-vuelto_129_4375913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2015 18:19:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid: el PSOE ha vuelto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Tomás Gómez,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[PSOE: recuperar el norte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/psoe-debe-recuperar-norte_129_4388515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nos resulta inasumible, nos repugna, que una de las cláusulas de ese pacto antiterrorista signifique asumir, aunque sea de manera vergonzante, la pena de cadena perpetua, que en breve la mayoría parlamentaria popular aprobará", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        Somos militantes o simpatizantes del Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol (PSOE) porque, entre otras cosas, estamos convencidos de la contribuci&oacute;n que ha hecho esta fuerza pol&iacute;tica a la modernizaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s, situ&aacute;ndolo en el coraz&oacute;n de la Europa unida; contribuyendo como nadie a la construcci&oacute;n de un Estado social o de bienestar, por m&aacute;s que el mismo siempre se encuentre necesitado de ampliaci&oacute;n y perfeccionamiento, sobre todo ahora, que se ve tan vapuleado; aportando estabilidad pol&iacute;tica a un pa&iacute;s muy necesitado de ella. Un partido que se ha mostrado firme defensor de la Democracia; impulsor y art&iacute;fice de la ampliaci&oacute;n de derechos laborales y civiles, en particular, a favor de determinados colectivos que se hab&iacute;an visto privados de ellos, cuando no directamente discriminados (personas con discapacidad, inmigrantes, lesbianas, g&aacute;is, transexuales y bisexuales, etc.). Un partido que ha apostado y apuesta con convicci&oacute;n por la igualdad real de mujeres y hombres; comprometido en la lucha contra esa insoportable lacra social que es la llamada violencia de g&eacute;nero; etc., etc.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nuestra militancia o simpat&iacute;a no es ingenua ni incondicional. No es ingenua porque somos conscientes de que en el camino se han cometido errores. Gobernar es acertar y errar. La toma de postura en lo p&uacute;blico, incluso cuando no se gobierna, no es ajena a la posible equivocaci&oacute;n. Y por eso hemos criticado, en ocasiones, esos errores. Sea como fuere, hemos entendido que el saldo ha sido positivo. Desde su posici&oacute;n como partido de gobierno o en la oposici&oacute;n, el PSOE ha rendido, en t&eacute;rminos generales, un gran servicio a nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra filiaci&oacute;n o sinton&iacute;a con el PSOE tampoco es incondicional, sino cr&iacute;tica. As&iacute; entendemos la lealtad. Lealtad cr&iacute;tica. Creemos que se le hace un flaco favor al partido, y, lo que es mucho m&aacute;s importante, al conjunto de la sociedad, cuando, pudiendo no hacerlo, se asume el papel del adulador. Los aduladores son incapaces de pensar en otro inter&eacute;s que no sea el propio. Nosotras, nosotros, no queremos concebirnos as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso nos cuesta entender ciertas derivas del PSOE. No entendemos, por ejemplo, la reciente firma del pacto antiterrorista entre el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el Secretario General del PSOE, Pedro S&aacute;nchez. No lo entendemos porque, sin poner ni por un segundo en duda la necesaria unidad de los dem&oacute;cratas contra el terror, nos parece que este concreto pacto bilateral es innecesario e in&uacute;til, y que, sobre todo, contiene una condici&oacute;n que nos resulta inasumible, que nos repugna.
    </p><p class="article-text">
        Es innecesario porque, tal y como est&aacute; concebido, dejando fuera al resto de fuerzas pol&iacute;ticas del pa&iacute;s, pierde gran parte de su sentido simb&oacute;lico. Y no debemos ignorar que este tipo de pactos lo que tienen, sobre todo, es un gran valor simb&oacute;lico. Con pacto o sin &eacute;l, no hab&iacute;a dudas de que la pr&aacute;ctica totalidad de los partidos pol&iacute;ticos de la oposici&oacute;n, con el PSOE a la cabeza, est&aacute;n de acuerdo en condenar el terrorismo, del tipo que sea. Y el pacto no refuerza esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que adem&aacute;s es un pacto ineficaz, porque el terrorismo internacional, quienes son sus brazos ejecutores, no se lo van a pensar dos veces antes de cometer alg&uacute;n acto violento en Espa&ntilde;a por el hecho de que en nuestro pa&iacute;s se haya firmado este pacto.
    </p><p class="article-text">
        Y nos resulta inasumible, nos repugna, que una de las cl&aacute;usulas de ese pacto signifique asumir, aunque sea de manera vergonzante, la pena de cadena perpetua, que en breve la mayor&iacute;a parlamentaria popular aprobar&aacute;. Que despu&eacute;s se haga un esfuerzo &iacute;mprobo desde el propio PSOE por aclarar que el partido est&aacute; radicalmente en contra de este tipo de pena, anunciando incluso un futuro recurso ante el Tribunal Constitucional, nos parece incomprensible e inexplicable. Y nos duele. Porque lo cierto es que se ha traspasado una l&iacute;nea roja.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos convencidos de que el PSOE est&aacute; llamado a desempe&ntilde;ar un papel esencial en la futura vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s. Pero siempre y cuando, claro est&aacute;, mantenga sus se&ntilde;as de identidad inequ&iacute;vocamente socialdem&oacute;cratas. Creemos que este pa&iacute;s necesita, hoy tanto como ayer, de una fuerza pol&iacute;tica que se reconozca de izquierda y act&uacute;e como tal, y que desde su firme compromiso con la Democracia y los derechos y libertades individuales, apueste n&iacute;tidamente por fortalecer su alma social, tan necesaria en estos tiempos de crecientes desigualdades y f&aacute;ciles populismos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Firman tambi&eacute;n el art&iacute;culo: Mario Campano, Jos&eacute; Mar&iacute;a Clemen, David Corominas, Roc&iacute;o Gonz&aacute;lez, Ferr&aacute;n Mart&iacute;nez, Rosa Mar&iacute;a Navarrete y Erika Rodr&iacute;guez</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Arroyo Gil, Alberto del Pozo Sen, Borja Suárez Corujo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/psoe-debe-recuperar-norte_129_4388515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2015 18:13:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[PSOE: recuperar el norte]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Partido Socialista en Madrid: un barco a la deriva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/partido-socialista-madrid-barco-deriva_129_4421265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"El PSM necesita urgentemente un proceso de renovación profundo. Y debe empezar cuanto antes. Si no lo hace, se expone a que los comicios de mayo sean devastadores", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        El Partido Socialista se enfrenta a un serio riesgo de fracaso electoral en Madrid en las elecciones del pr&oacute;ximo mes de mayo. No s&oacute;lo por la frustraci&oacute;n de volver a perder de forma clara unos comicios que hace alg&uacute;n tiempo parec&iacute;a en condiciones de ganar de la mano de otras fuerzas, sino tambi&eacute;n por la posibilidad &ndash;cada vez m&aacute;s cierta&ndash; de no alcanzar ni siquiera el 20% del voto y de verse relegado al tercero puesto.
    </p><p class="article-text">
        Muchos factores explican tan negras perspectivas. Ciertamente algunos tienen que ver con la trayectoria del PSOE a nivel nacional. Pero ahora quisi&eacute;ramos centrarnos en aquellos que afectan directamente al PSM, en un ejercicio de lealtad hacia votantes y simpatizantes socialistas en Madrid que encuentran en el silencio (al menos, p&uacute;blico) de gran parte de la militancia un motivo m&aacute;s para dar su apoyo previsiblemente a otras fuerzas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Una primera raz&oacute;n de la debilidad del PSM es que se trata de una organizaci&oacute;n esclerotizada, y la mejor prueba de ello fueron las &ldquo;primarias fantasmas&rdquo; para la designaci&oacute;n de candidatos al gobierno auton&oacute;mico y al ayuntamiento de Madrid. Los s&iacute;ntomas patol&oacute;gicos que denota ese frustrado proceso&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/primarias-PSM-portazo-ciudadania_6_313278705.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ya fueron objeto de cr&iacute;tica en su momento</strong></a>. Por eso, nuestra atenci&oacute;n se dirige ahora a un segundo factor: el liderazgo agotado y tambaleante de Tom&aacute;s G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        Elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n los resultados del PSM-PSOE en los &uacute;ltimos a&ntilde;os no han hecho m&aacute;s que reducirse. Lo sorprendente es que esta p&eacute;rdida de apoyos no se corresponde s&oacute;lo con un periodo en el que el PP incrementaba o, al menos, manten&iacute;a su fuerza electoral; sino que esta hemorragia de votos tambi&eacute;n se viene produciendo desde que los <em>populares</em> empiezan a sufrir un fuerte desgaste como consecuencia del afloramiento de grav&iacute;simos casos de corrupci&oacute;n en su seno y de la aplicaci&oacute;n de recetas neoliberales que tanto sufrimiento han causado a los ciudadanos. Ser&iacute;a injusto atribuir a Tom&aacute;s G&oacute;mez toda la responsabilidad por este progresivo e imparable retroceso socialista, que tiene, sin duda, una dimensi&oacute;n colectiva. Pero pol&iacute;ticamente es &eacute;l, como secretario general de la organizaci&oacute;n desde hace m&aacute;s de siete a&ntilde;os, el principal responsable del fracaso de la labor de oposici&oacute;n de los socialistas madrile&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Por si lo anterior no fuera suficiente, resulta dif&iacute;cil negar a estas alturas que su pasada gesti&oacute;n al frente del Ayuntamiento de Parla amenaza tambi&eacute;n su candidatura. M&aacute;s all&aacute; de que sea o no responsable jur&iacute;dicamente de lo sucedido, Tom&aacute;s G&oacute;mez deber&iacute;a ser consciente de que hay circunstancias de aquella etapa y de la que vino despu&eacute;s que se convierten en poderosos instrumentos en manos de la derecha medi&aacute;tica y, en general, del resto de fuerzas pol&iacute;ticas para lastrar irremediablemente sus resultados electorales. &iquest;O es que no queda seriamente tocada su credibilidad para criticar el despilfarro de Gallard&oacute;n al frente del Ayuntamiento de Madrid o para exigir responsabilidades a Aguirre/Gonz&aacute;lez por los casos de corrupci&oacute;n acaecidos en la Comunidad de Madrid siendo ellos presidentes?
    </p><p class="article-text">
        El PSM necesita urgentemente un proceso de renovaci&oacute;n profundo. Y debe empezar cuanto antes. Si no lo hace, se expone a que los comicios de mayo sean devastadores. Devastadores para el PSM y, lo que es m&aacute;s grave, devastadores para muchos ciudadanos de Madrid, que comprobar&aacute;n, una vez m&aacute;s, entre at&oacute;nitos y resignados, la imposiblidad de tener una alternativa electoral progresista, seria, viable y cre&iacute;ble. &iquest;Es que no hay nadie en el PSM y/o en el PSOE que se est&eacute; dando cuenta de ello?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Suscriben tambi&eacute;n el art&iacute;culo Erika Rodr&iacute;guez, Mario Campano y Jos&eacute; Mar&iacute;a Clemen</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Suárez Corujo, Antonio Arroyo Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/partido-socialista-madrid-barco-deriva_129_4421265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jan 2015 18:25:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Partido Socialista en Madrid: un barco a la deriva]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tomás Gómez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es urgente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/urgente_129_4499341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"El PSOE debe atreverse a reconocer errores graves y liderar un proyecto de transformación social ambicioso y razonable a la vez. Hacerlo ya, sin perder un segundo más", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        S&iacute;, es urgente cruzar la frontera. Acompa&ntilde;ar la m&uacute;sica, por bien que suene, de iniciativas concretas y compromisos ciertos que los ciudadanos puedan comprender y defender, porque se identifican con ellos. El PSOE debe atreverse a ello. Como lo hizo en otras ocasiones. Reconociendo, en primer lugar, errores graves, y desmarc&aacute;ndose sin contemplaciones de sus cuadros y exdirigentes que siguen enrocados en esos errores y se empe&ntilde;an, desde pedestales m&aacute;s o menos resguardados, en seguir marcando el paso al partido. Y debe hacerlo asumiendo riesgos. Liderando un proyecto de transformaci&oacute;n social ambicioso y razonable a la vez. Hacerlo ya, sin perder un segundo m&aacute;s. Porque son muchas las personas que lo esperan, y que no pueden esperar m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras tres a&ntilde;os sufriendo el pernicioso e ineficaz (des)gobierno de Mariano Rajoy, en este pa&iacute;s hay pobreza infantil; hay un desempleo descomunal y persistente; hay desigualdades crecientes de renta y de recursos econ&oacute;micos; hay mucha evasi&oacute;n y fraude fiscal; hay corrupci&oacute;n, insoportable corrupci&oacute;n; hay un enquistamiento de discriminaciones de diversa &iacute;ndole, que padecen se&ntilde;aladamente las mujeres; hay una crisis territorial agravada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os; hay un modelo de crecimiento econ&oacute;mico agotado; hay, en definitiva, problemas graves, pero identificables, y, en esa medida, abordables. Entendemos, a este respecto, que el PSOE deber&iacute;a, de inmediato, asumir los compromisos y actuaciones que m&aacute;s abajo esbozamos. Lo ha de hacer por su propia supervivencia y, lo que es mucho m&aacute;s importante, por el conjunto del pa&iacute;s, tan necesitado de una regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica, democr&aacute;tica e institucional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RENTA M&Iacute;NIMA GARANTIZADA.</strong> La situaci&oacute;n de emergencia social que vive nuestro pa&iacute;s tiene su cara m&aacute;s dram&aacute;tica en la pobreza, muy en particular en la pobreza infantil. Este drama del que diversos informes recientes nos ofrecen una escalofriante fotograf&iacute;a actualizada es el reflejo &ndash;en parte, al menos&ndash; del fracaso de una pol&iacute;tica econ&oacute;mica impotente ante unas cotas insoportables de desempleo, y que tiene como dos ejes de actuaci&oacute;n destacados la devaluaci&oacute;n salarial y la reducci&oacute;n del Estado de bienestar (recorte de la protecci&oacute;n por desempleo, rebaja de las pensiones, desmantelamiento del sistema de dependencia, copago farmac&eacute;utico, etc.).
    </p><p class="article-text">
        Este conjunto de actuaciones que deval&uacute;an la dimensi&oacute;n social y la misma condici&oacute;n de ciudadan&iacute;a agravan seriamente los problemas de pobreza y exclusi&oacute;n que un Estado social en el siglo XXI no puede tolerar. Por eso, es imprescindible una actuaci&oacute;n inmediata y contundente a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de una renta m&iacute;nima garantizada para todas las personas sin recursos. Esta iniciativa, que es reclamada por los sindicatos desde hace tiempo, se ha de articular como una prestaci&oacute;n no contributiva de la Seguridad Social, cuya cuant&iacute;a debe establecerse atendiendo a las cargas familiares de los beneficiarios para evitar algo tan odioso como que haya ni&ntilde;os o mayores que pasen hambre y fr&iacute;o. La nueva prestaci&oacute;n, que tiene perfecto encaje constitucional, debe ser financiada por el Estado: alrededor de 10.000 millones que la nueva pol&iacute;tica fiscal ha de estar en condiciones de conseguir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>LUCHA CONTRA LA CORRUPCI&Oacute;N.</strong> El aluvi&oacute;n de esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n explica que en los &uacute;ltimos meses se hayan dado pasos en esta materia. La declaraci&oacute;n de Valencia del PSOE recoge un cat&aacute;logo de medidas importantes, y viene adem&aacute;s reforzado por el compromiso firmado con una organizaci&oacute;n tan prestigiosa en la lucha contra la corrupci&oacute;n como Transparencia Internacional. Pero los dirigentes del PSOE deber&iacute;an ser conscientes de que la sensibilidad e indignaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a con este asunto es tal que ese avance no es suficiente en absoluto. Como sucede en otros &aacute;mbitos, los socialistas sufren un grave problema de credibilidad. Lejos de errores garrafales como el pacto suscrito con el PP sobre los viajes de los diputados, la recuperaci&oacute;n de la confianza de los ciudadanos pasa, a nuestro juicio, por dos tipos de actuaciones.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el PSOE deber&iacute;a hacer un reconocimiento sincero de los errores cometidos en el pasado por no haber puesto celo suficiente en perseguir comportamientos delictivos y deshonestos que nunca debieron producirse y que, una vez descubiertos, no merecieron un reproche suficientemente contundente o, al menos, no tan contundente como el que merec&iacute;an los de otros partidos. Hay que pedir perd&oacute;n a los ciudadanos y compartir con ellos el estupor por la existencia de estas pr&aacute;cticas corruptas.
    </p><p class="article-text">
        La segunda actuaci&oacute;n consiste en reforzar la exigencia de ejemplaridad de los pol&iacute;ticos y, en general, de los responsable p&uacute;blicos como manifestaci&oacute;n de compromiso y de honestidad. Desde esa perspectiva, es evidente que en el actual contexto de descr&eacute;dito un partido que tenga en sus filas a personas imputadas no es ejemplar; m&aacute;s bien act&uacute;a con poca sensibilidad hacia los ciudadanos. Es cierto que la imputaci&oacute;n no significa que el afectado vaya a acabar sentado en el banquillo, pero no debe olvidarse que la imputaci&oacute;n supone en s&iacute; misma la existencia de indicios racionales de delito y que, adem&aacute;s, es l&oacute;gico que una persona imputada concentre todos sus esfuerzos en su defensa lo que dificulta el desempe&ntilde;o de su cargo p&uacute;blico. Los partidos deben ser conscientes de que esta situaci&oacute;n produce un grave da&ntilde;o a las instituciones, que no son suyas sino de todos los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>REFORMA TERRITORIAL DEL ESTADO.</strong> Una reforma que, para ser efectiva, solo puede tener alcance constitucional. La crisis actual del Estado auton&oacute;mico es casi tan evidente como el &eacute;xito que el mismo ha significado en la historia contempor&aacute;nea de nuestro pa&iacute;s; por eso ha llegado el momento de acometer su reforma. &iquest;Para qu&eacute;? Para establecer, por fin, el mapa auton&oacute;mico, identificando nominalmente a cada Comunidad aut&oacute;noma; para mejorar la organizaci&oacute;n y funcionamiento de la totalidad del Estado; para corregir aquellas deficiencias que no se pudieron superar en 1978. La modificaci&oacute;n constitucional debe de centrarse en tres aspectos principales: 1) el competencial, a fin de definir con precisi&oacute;n en el texto constitucional qu&eacute; competencias legislativas son exclusivas del Estado, quedando las restantes en manos de las Comunidades aut&oacute;nomas, lo que significa, entre otras cosas, la supresi&oacute;n de la legislaci&oacute;n b&aacute;sica, objeto de tantos conflictos competenciales, y de las leyes de transferencia y delegaci&oacute;n, que contribuyen a lo peor que puede hacer una Constituci&oacute;n en materia de reparto del poder p&uacute;blico: dejarlo eternamente abierto; 2) el financiero, a fin de establecer en la Constituci&oacute;n los principios b&aacute;sicos del sistema de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica (corresponsabilidad fiscal, solidaridad interterritorial y ordinalidad), aplicables no solo a las Comunidades aut&oacute;nomas de r&eacute;gimen com&uacute;n, sino tambi&eacute;n a las que disfrutan de un r&eacute;gimen singular (Pa&iacute;s Vasco y Navarra); 3) el institucional, a fin de convertir el Senado en una aut&eacute;ntica C&aacute;mara de representaci&oacute;n de la voluntad de las Comunidades aut&oacute;nomas, al estilo del <em>Bundesrat</em> alem&aacute;n, esto es, un &oacute;rgano integrado por representantes de los Gobiernos de las Comunidades aut&oacute;nomas, de manera relativamente proporcional al n&uacute;mero de habitantes de cada una de ellas, y con facultad de veto en la aprobaci&oacute;n de aquellas leyes que les afecten directamente.
    </p><p class="article-text">
        Esta reforma constitucional en clave federal, que va en la l&iacute;nea de la acordada por el PSOE en la &ldquo;Declaraci&oacute;n de Granada&rdquo; de 2012, de plantearse seriamente, permitir&aacute; afrontar la llamada &ldquo;cuesti&oacute;n catalana&rdquo; en mejores condiciones, al introducir en el debate p&uacute;blico una propuesta razonable y ponderada de organizaci&oacute;n territorial del Estado que apunta en la direcci&oacute;n correcta, porque se aleja de maximalismos rupturistas y de inmovilismos enojosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>MEJORAR LA JUSTICIA DEL MODELO ECON&Oacute;MICO</strong><strong>.</strong> En materia econ&oacute;mica el PSOE est&aacute; haciendo un esfuerzo notable por redefinir su estrategia y confeccionar un nuevo programa que rectifique errores anteriores y recupere valores tradicionales que nunca debieron relajarse. Sin embargo, tambi&eacute;n en este terreno est&aacute; perdiendo, frente a otras formaciones con menores complejos, algunas banderas esenciales de la socialdemocracia. Y recuperarlas exige de un plus de atrevimiento. Varios ejemplos sirven para demostrarlo.
    </p><p class="article-text">
        Primero, el PSOE debe situar el aumento de la capacidad redistributiva de los impuestos como un objetivo central, lo que exige una mayor progresividad del sistema fiscal en su conjunto. Sus propuestas ya van, de hecho, en esa direcci&oacute;n. Pero debe reafirmarse en ellas, frente a las voces que, desde sus propias filas, propugnan una p&eacute;rdida de valor de la progresividad y ponen el foco en su lugar en lo que se ha dado en llamar la &ldquo;predistribuci&oacute;n&rdquo;, que tiene que ver con un funcionamiento equitativo y eficiente de los mercados de todo tipo. Y no porque estas cuestiones <em>predistributivas</em> no sean relevantes, sino porque en absoluto son sustitutivas de la redistribuci&oacute;n fiscal, sino complementarias. En este sentido cabr&iacute;a enmarcar el establecimiento de un tipo tributario muy elevado para determinadas rentas, medida que se pretende desacreditar por el escaso impacto positivo que parece haber tenido en Francia (donde se ha aplicado un tipo m&aacute;ximo del 75%), pero que sigue teniendo argumentos de peso que la justifican (Thomas Piketty propone un tipo del 82% como &oacute;ptimo para ganancias superiores a 400.000 euros).
    </p><p class="article-text">
        Segundo, en el marco de la reforma constitucional que propone, el PSOE debe incluir la modificaci&oacute;n del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n que sacraliza el pago de la deuda ante cualquier otro objetivo de pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Si los dirigentes del PSOE ya han reconocido que aquella medida fue un error; si dicen que no les gusta; si son conscientes de que es una fuente de desafecci&oacute;n importante entre sus potenciales votantes; y si saben que es un arma que utilizan en su contra todas las fuerzas pol&iacute;ticas de la izquierda; resulta dif&iacute;cil comprender y justificar ese empecinamiento en preservarlo, por mucho que haya v&iacute;as alternativas para paliar sus efectos m&aacute;s negativos.
    </p><p class="article-text">
        Tercero, los socialistas deben desarrollar y difundir cuanto antes algunas novedosas propuestas que se incluyen en las conclusiones de la Conferencia Pol&iacute;tica que realizaron en noviembre de 2013, como la voluntad de introducir en el marco retributivo de todas las empresas la regla &ldquo;12:1&rdquo;, que supone que nadie pueda ganar m&aacute;s de 12 veces el salario del que menos gana, incluyendo todos los conceptos retributivos.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, un ejemplo en positivo: hay que aplaudir su propuesta para aumentar progresivamente el salario m&iacute;nimo (que es la mitad que en Francia, por ejemplo) hasta alcanzar en diez a&ntilde;os el 60% del salario medio, nivel considerado como el umbral de pobreza. Un compromiso que debe ser s&oacute;lido, por cuestiones econ&oacute;micas y sociales, a pesar de las presiones que deber&aacute; soportar desde las organizaciones y <em>lobbies</em> empresariales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; esbozadas, estas son algunas de las medidas que, en nuestra opini&oacute;n, deber&iacute;a impulsar el PSOE con urgencia, si es que quiere volver a ser una formaci&oacute;n pol&iacute;tica capaz de transformar el deseo de una amplia mayor&iacute;a de espa&ntilde;oles en realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Suárez Corujo, Alberto del Pozo Sen, Antonio Arroyo Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/urgente_129_4499341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2014 19:48:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Es urgente]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro errores económicos que el PSOE no debería repetir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/errores-economicos-psoe-deberia-repetir_129_4733590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El auge de Podemos quizá haya servido  para poner de manifiesto que si el Partido Socialista ha perdido apoyos no es  por no contentar a los votantes de centro, sino por perder su identidad  como referente de la izquierda democrática de nuestro país</p></div><p class="article-text">
        El PSOE ya tiene nuevo Secretario General, Pedro S&aacute;nchez P&eacute;rez-Castej&oacute;n, que tiene la responsabilidad de liderar una transformaci&oacute;n radical del funcionamiento interno del partido, de sus formas de relacionarse con la sociedad y de su contenido program&aacute;tico, para volver a conectar con la ciudadan&iacute;a y optar a gobernar de nuevo el pa&iacute;s. Y entre esos cambios program&aacute;ticos, los que se refieren a la pol&iacute;tica econ&oacute;mica deben ocupar a nuestro juicio un lugar central. Porque una de las cuestiones que precisamente han propiciado de forma m&aacute;s evidente la p&eacute;rdida de confianza de su electorado ha sido la pol&iacute;tica econ&oacute;mica que ha desarrollado durante sus a&ntilde;os de gobierno. Es una opini&oacute;n bastante extendida que las diferencias entre PSOE y PP (los dos partidos, hasta ahora, con opciones reales de gobernar en Espa&ntilde;a) han sido y son evidentes en materia social y de derechos ciudadanos, pero mucho menos perceptibles en materia econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Esta percepci&oacute;n no afecta solo al PSOE, sino al conjunto de la socialdemocracia europea, cuyas posiciones en materia econ&oacute;mica se han visto contaminadas de los planteamientos del discurso neoliberal, aplicando cuando han gobernado pol&iacute;ticas que, en sus rasgos esenciales, poco se han diferenciado de las realizadas por los partidos conservadores. El brusco giro dado a las pol&iacute;ticas puestas en pr&aacute;ctica en mayo de 2010 a nivel europeo, con la imposici&oacute;n de una agenda de austeridad a ultranza, aceler&oacute; este proceso de divergencia entre la pol&iacute;tica econ&oacute;mica aplicada por los los grandes partidos de ra&iacute;z socialdem&oacute;crata de Europa y los deseos de sus potenciales votantes, aumentando su desafecci&oacute;n. La reciente actuaci&oacute;n del gobierno franc&eacute;s de Hollande y Valls sirve para ejemplificar esta deriva.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del PSOE este proceso ha sido muy notorio y, sin duda, tiene mucha responsabilidad en el continuo desplome de sus apoyos electorales. El auge de Podemos en las &uacute;ltimas elecciones europeas quiz&aacute; haya servido para poner de manifiesto, en contra de determinadas interpretaciones, que si el Partido Socialista ha perdido apoyos no es por no contentar a los votantes de centro, sino por perder su identidad como referente de la izquierda democr&aacute;tica de nuestro pa&iacute;s, y con ello, su credibilidad como partido de gobierno que puede confrontar un programa de izquierda realista con el defendido por la derecha.
    </p><p class="article-text">
        No se pretende en absoluto en estas l&iacute;neas analizar todas las cuestiones que reflejan esa deriva liberal, sino tan solo apuntar algunos de los campos en los que la misma ha sido m&aacute;s visible, a nuestro juicio, para la ciudadan&iacute;a:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote><strong>1. La política de austeridad practicada desde 2010 y los criterios de estabilidad presupuestaria.</strong> El brusco giro de mayo de 2010 supuso la renuncia a cuestiones esenciales de la política económica que las bases del partido no han asumido. Con todo, a ese episodio se le suele conceder el atenuante de la extrema presión que sufrió el gobierno y el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero en ese momento tan delicado por parte de Alemania y los halcones de la disciplina fiscal. Pero lo que no le han perdonado al PSOE muchos de sus potenciales votantes es la reforma del artículo 135 de la Constitución, insertando con alevosía una sesgada estabilidad fiscal en el corazón de nuestras normas esenciales. Un absurdo económico que, para muchos simpatizantes, ha ejemplificado una cesión irreversible de principios frente a quienes han apostado desde hace cuarenta años por un modelo económico y social muy diferente al que ha defendido el PSOE en su larga historia. Todo ello agravado con la apresurada forma en la que se llevó a cabo esta modificación, hurtando el debate a los ciudadanos, y pactando con el Partido Popular. Buena parte del electorado socialista percibió (y percibe) esa cuestión como una traición económica y democrática cuya reparación exige algo más que una disculpa o el recurso al argumento de la responsabilidad. Además, otorga una formidable arma dialéctica en manos de otras fuerzas políticas.<br/><br/></blockquote>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote><strong>2. La política tributaria. </strong>Los gobiernos socialistas achataron las tarifas del IRPF, reduciendo su número de tramos y sus tipos; acentuaron el trato diferencial y más favorable para las rentas del capital; redujeron los tipos del Impuesto sobre Sociedades, y lo llenaron de deducciones hasta reducir su tipo efectivo a niveles muy bajos; subieron los impuestos indirectos (IVA e impuestos especiales); eliminaron el Impuesto de Patrimonio (que a última hora recuperaron, tarde y mal); y permitieron por inacción la consolidación de un nivel de fraude desmesurado. Si nuestro sistema tributario recauda poco y es injusto es, en gran medida, porque el PSOE se dejó seducir por las tendencias más liberales con poca resistencia, y usó, como suelen hacer todos los gobiernos, los impuestos como arma electoral (ahora lo está haciendo el gobierno del PP, de forma flagrante). Sucede que la información sobre los impuestos, el quién y cuánto paga, es afortunadamente cada vez más conocida, y traslada una idea muy potente sobre la justicia de la acción de gobierno. Y sin unos impuestos justos y redistributivos, la aceptación social de cualquier política económica se resiente mucho, sobre todo en época de crisis.<br/><br/></blockquote>
    </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <blockquote><strong>3. La política laboral. </strong>La reforma laboral del Partido Popular en 2012 ha  sido tan brutal, que no hay que restarle ni un ápice de protagonismo en  el destrozo que está propiciando en términos de pérdida de  derechos y desmantelamiento del mercado laboral como institución clave  para el desarrollo del país. Pero dicho esto, la política de empleo es  otra de las parcelas en las que PSOE fue abdicando en gran medida de sus  posiciones progresistas, y en cierta medida allanó el camino para que  el PP aplicara la suya. Las sucesivas reformas laborales que adoptó a lo  largo de sus 20 años de gobierno, en sus dos etapas, introdujeron  medidas tendentes a la desregulación y al aumento del poder empresarial,  sin obtener ganancias de eficiencia que justificaran esta deriva. En  distinto grado según la época, los gobiernos del PSOE toleraron una  temporalidad abusiva y fraudulenta, redujeron el coste del despido,  introdujeron las empresas de trabajo temporal sin potenciar los  servicios públicos de empleo, redujeron la prestación por desempleo,  etc. La desconexión con los asalariados (y con sus legítimos  representantes, los sindicatos) no es buena noticia si un partido lleva  en su nombre la palabra socialista y aspira a obtener la confianza de  una mayoría de ciudadanos para gobernar en solitario.<br/><br/></blockquote>
    </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <blockquote><strong>4. La relación con los mercados de grandes sectores estratégicos.</strong> Nos referimos aquí a la escasa beligerancia de los gobiernos del PSOE frente a las conductas de las grandes empresas de los sectores clave del país, consintiendo un desarrollo desmesurado y, en ocasiones, oligopólico, de esos negocios. Y, de forma paralela y en clara asimetría, a la desatención al negativo impacto que la hipertrofia de esas empresas y sectores y su actitud lobbista generó sobre los ciudadanos. En especial, en los sectores financiero, de telecomunicaciones, energético y de vivienda. Esa escasa beligerancia, además de muy negativa para el funcionamiento eficiente de la economía en su conjunto, refleja un sesgo de la política económica muy proclive a los grandes grupos de interés y a los llamados mercados (que vienen a ser lo mismo), limando el papel del sector público como corrector de desigualdades. En definitiva, se amparó un crecimiento económico desequilibrado, sin prestar la debida atención al reparto de los beneficios y al impacto a largo plazo sobre las condiciones de vida de las personas.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Una rectificaci&oacute;n en estos cuatro &aacute;mbitos econ&oacute;micos nos parece central para que el PSOE recupere la credibilidad perdida y desmonte con fundamento la da&ntilde;ina e injusta asimilaci&oacute;n &ldquo;PPSOE&rdquo;, que ha calado entre muchos de sus potenciales votantes. La pol&iacute;tica tributaria y la laboral est&aacute;n bastante bien orientados en las resoluciones de la Conferencia Pol&iacute;tica de noviembre de 2013. Respecto al art&iacute;culo 135 de la CE, el PSOE deber&iacute;a reconocer sin ambages su error de entonces y promover la reversi&oacute;n de esa reforma en el seno de un cambio constitucional de mayor calado. Por &uacute;ltimo, es tambi&eacute;n imprescindible dotarse de los equipos humanos y profesionales adecuados. En demasiadas ocasiones los responsables de Econom&iacute;a de gobiernos del PSOE han ejercido de poderosa oposici&oacute;n interna, mostrando una preocupante <a href="http://www.lineasrojas.org/blog/2014/01/09/romper-con-el-pasado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discrepancia ideol&oacute;gica</a>. Esto no deber&iacute;a volver a pasar. De entrada, ser&iacute;a deseable que el candidato a Presidente del Gobierno diera a conocer de antemano la/s persona/s designada/s para dirigir el &aacute;rea econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se trata de demostrar con hechos que el PSOE tiene una pol&iacute;tica econ&oacute;mica realista y alternativa a esta conservadora que desgraciadamente se ha adue&ntilde;ado de las respuestas a esta dolorosa crisis, en cuya g&eacute;nesis est&aacute;n precisamente las propias pol&iacute;ticas neoliberales y su visi&oacute;n desreguladora de los mercados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto del Pozo Sen, Antonio Arroyo Gil, Borja Suárez Corujo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/errores-economicos-psoe-deberia-repetir_129_4733590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2014 17:41:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuatro errores económicos que el PSOE no debería repetir]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Política contra Derecho en Cataluña?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/politica-derecho-cataluna_1_4769480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5de520b-4237-4983-b0da-6e74d48cdda1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Política contra Derecho en Cataluña?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno debe hacer suya la propuesta de reforma constitucional y empezar a liderar políticamente los problemas de nuestra organización territorial</p></div><p class="article-text">
        Ahora que el debate en torno a la Monarqu&iacute;a ha relajado la tensi&oacute;n de nuestro singular debate territorial, quiz&aacute;s no est&eacute; de m&aacute;s recordar, con el necesario sosiego, tres acontecimientos relativamente recientes sobre la ya conocida como &ldquo;cuesti&oacute;n catalana&rdquo; que van a servir de pre&aacute;mbulo a los venideros, inevitables, a fin de de extraer de ellos alguna lecci&oacute;n valiosa.
    </p><p class="article-text">
        El primero, la (excesivamente) celebrada <a href="http://www.tribunalconstitucional.es/es/salaPrensa/Documents/NP_2014_026/2013-01389STC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentencia del pasado 25 de marzo del Tribunal Constitucional</a> sobre la declaraci&oacute;n soberanista del <em>Parlament de Catalunya</em>, que al tiempo que nos vino a recordar, con toda raz&oacute;n y claridad, lo que ya sabemos (que solo el pueblo espa&ntilde;ol es soberano), se aventur&oacute; tambi&eacute;n a interpretar, introduciendo cierta confusi&oacute;n, el sentido de eso que se ha dado en llamar &ldquo;derecho a decidir&rdquo;, al concebirlo como &ldquo;una aspiraci&oacute;n pol&iacute;tica a la que solo puede llegarse mediante un proceso ajustado a la legalidad constitucional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es confusa esta parte de la sentencia porque dif&iacute;cilmente puede ser alg&uacute;n d&iacute;a constitucional aquello que niega el fundamento mismo de la Constituci&oacute;n: la unidad del poder constituyente. Y eso y no otra cosa significa en t&eacute;rminos constitucionales el llamado &ldquo;derecho a decidir&rdquo;: dejar en manos de un poder no constituyente (el <em>Parlament de Catalunya</em> y/o, en su caso, el &ldquo;pueblo&rdquo; catal&aacute;n) una decisi&oacute;n intr&iacute;nsecamente constituyente (la de la definici&oacute;n territorial de Espa&ntilde;a), que, como tal, solo puede corresponder al Parlamento y pueblo espa&ntilde;oles. En todo caso, al margen de estas cuestiones, lo importante de esta sentencia es que despeja cualquier duda posible sobre algo que a ning&uacute;n dem&oacute;crata puede sorprender: que <strong>en una Democracia el Estado de Derecho es un l&iacute;mite ineludible para el ejercicio de la Pol&iacute;tica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El segundo acontecimiento tuvo lugar el pasado 8 de abril en el Congreso de los Diputados, con motivo del <a href="http://www.congreso.es/public_oficiales/L10/CONG/DS/PL/DSCD-10-PL-192.PDF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debate que all&iacute; se celebr&oacute; sobre la proposici&oacute;n de ley org&aacute;nica de delegaci&oacute;n en la Generalitat de Catalunya</a> de la competencia para autorizar, convocar y celebrar un refer&eacute;ndum sobre el futuro pol&iacute;tico (la independencia) de esta Comunidad aut&oacute;noma. Fueron m&aacute;s de siete horas de intenso &ndash;y correcto- intercambio de opiniones sobre nuestra situaci&oacute;n jur&iacute;dico-pol&iacute;tica actual y su posible devenir, desde una perspectiva eminentemente territorial. Siete horas de debate que pusieron de relieve, sobre todo, la necesidad de continuar dialogando con el fin de alcanzar consensos acerca del modo de seguir adelante. Y ello pese a que las posturas de los favorables a celebrar la referida consulta popular y quienes se oponen a ello, hoy por hoy, parecen irreconciliables, porque unos hablan el lenguaje del Derecho (la Constituci&oacute;n como l&iacute;mite insoslayable) y otros el de la Pol&iacute;tica (la legitimidad democr&aacute;tica de un &ldquo;pueblo&rdquo; que quiere decidir su futuro), como si fueran idiomas opuestos. De nuevo, el falso dilema (muy similar, por cierto, al que padecimos recientemente con ocasi&oacute;n del demandado refer&eacute;ndum sobre nuestra forma de Estado).
    </p><p class="article-text">
        El tercer acontecimiento arranca con la publicaci&oacute;n, el pasado 14 de abril, por parte del <a href="http://www14.gencat.cat/sacgencat/AppJava/organisme_fitxa.jsp?codi=19037" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo de Transici&oacute;n Nacional</a>, &oacute;rgano de asesoramiento de la <em>Generalitat de Catalunya</em>, de un informe (<a href="http://www20.gencat.cat/docs/Departament_de_la_Presidencia/Ambits_actuacio/CATN/Informes_publicats/inf_6_vies_integracio_cat_ue_castella.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Las v&iacute;as de integraci&oacute;n de Catalu&ntilde;a en la Uni&oacute;n Europea&rdquo;</a>) que dibuja los escenarios posibles una vez que la independencia se ha conseguido. En &eacute;l se sostiene que lo m&aacute;s probable es que Catalu&ntilde;a siga formando parte de la UE en condiciones similares a las presentes. M&aacute;s all&aacute; del valor que puedan tener estos informes, elaborados por un &oacute;rgano de perfil m&aacute;s pol&iacute;tico que t&eacute;cnico, dado su car&aacute;cter instrumental, al servicio de los dictados del <em>Govern de la Generalitat</em>, lo verdaderamente relevante es que al cabo de pocas horas de su presentaci&oacute;n un representante de la Comisi&oacute;n Europea vino a reiterar lo que esta lleva diciendo desde un principio: que el nuevo Estado que surgiese como consecuencia de la secesi&oacute;n de una parte de un Estado miembro de la UE ser&iacute;a considerado Estado tercero con respecto a esta, de modo que si quisiera integrarse en ella tendr&iacute;a que solicitar su adhesi&oacute;n, siguiendo los mismos pasos que cualquier otro pa&iacute;s. Es decir, justamente lo contrario de lo que ha entendido el Consejo de Transici&oacute;n Nacional, aunque eso no parece importarle mucho al <em>Govern</em> del <em>President</em> Mas.
    </p><p class="article-text">
        Es seguro que despu&eacute;s de estos acontecimientos, como auguramos al comienzo, vendr&aacute;n otros, de los que seguiremos hablando y escribiendo largo y tendido. Y es probable que los mismos surjan como consecuencia de los movimientos que acarrea el proceso iniciado en Catalu&ntilde;a desde hace ya algunos a&ntilde;os. Un proceso que comenz&oacute; siendo fundamentalmente pol&iacute;tico, pero que de un tiempo a esta parte se ha transformado tambi&eacute;n en movimiento social, hasta el punto de que ni siquiera est&aacute; hoy claro que el <em>Govern</em> lo controle plenamente.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, lo cierto es que nos encontramos en mitad de un laberinto del que resulta muy dif&iacute;cil salir. Las voces m&aacute;s sonoras provenientes de Catalu&ntilde;a hablan un lenguaje, el de la pol&iacute;tica arropada por la legitimidad democr&aacute;tica (o la versi&oacute;n que de ella pretenden imponer), mientras que, fundamentalmente desde el Gobierno de Espa&ntilde;a, se habla otro muy diferente, al tratar de contrarrestar ese envite autodeterminista poniendo como escudo a la Constituci&oacute;n. De esta forma, el dilema, por m&aacute;s falso que sea, est&aacute; servido: el Derecho contra la Pol&iacute;tica. Como si el ejercicio de esta fuese lo &uacute;nico leg&iacute;timo en Democracia, ignorando que, en realidad, es el respeto al Derecho lo que garantiza (en Democracia) que la Pol&iacute;tica se pueda ejercer libremente y con garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo romper esta espiral perversa? No es f&aacute;cil ofrecer una respuesta clara y segura. Lo que s&iacute; parece innegable es que en un momento de crisis aguda como lo es este corresponde al Gobierno del Estado tomar las riendas y ejercer liderazgo. Eso significa, entre otras cosas, ofrecer un proyecto pol&iacute;tico atractivo y ambicioso, capaz de generar adhesiones amplias.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n para la encrucijada en que se encuentra el Estado auton&oacute;mico no parece que pase por su destrucci&oacute;n, tal y como preconizan determinadas fuerzas pol&iacute;ticas y sociales independentistas en Catalu&ntilde;a, pues ello acarrear&iacute;a, entre otras cosas, una fractura social muy dolorosa y, por tanto, indeseable. Tampoco parece que la mejor alternativa sea mantenerse firme en la defensa de su incolumidad, tal y como hace el Gobierno de Espa&ntilde;a, con la esperanza de que las aguas vuelvan a su cauce, pues, tal y como comprobamos una y otra vez, las aguas, m&aacute;s que calmarse, se revuelven y enturbian.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute;, entonces? Encima de la mesa hay <a href="https://www.psoe.es/source-media/000000562000/000000562233.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una propuesta, seria y bien fundamentada</a>, de reforma de la Constituci&oacute;n en clave federal. Dejando de lado su procedencia partidista (PSOE), lo que interesa es ver si la misma, como parece, ofrece una respuesta adecuada a los problemas actuales de nuestra organizaci&oacute;n territorial, desde un punto de vista competencial, org&aacute;nico, financiero, etc. Si el Gobierno la hiciese suya, o propusiese otra de similares caracter&iacute;sticas, estar&iacute;a en condiciones de liderar un proceso pol&iacute;tico de gran alcance, al que se podr&iacute;an sumar otras muchas fuerzas pol&iacute;ticas, que, en el peor de los casos, acabar&iacute;a &ldquo;solo&rdquo; mejorando la organizaci&oacute;n y funcionamiento de nuestro Estado (algo, en todo caso, muy necesario), y en el mejor de ellos lograr&iacute;a adem&aacute;s ofrecer una salida satisfactoria a las aguas cada vez m&aacute;s estancadas de la pol&iacute;tica en Catalu&ntilde;a. &iquest;A qu&eacute; espera, Sr. Rajoy?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Arroyo Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/politica-derecho-cataluna_1_4769480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jul 2014 16:51:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Política contra Derecho en Cataluña?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Homofobia en las aulas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/homofobia-aulas_1_4979963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca404ac2-b1c3-46b8-813a-da5bf05b7772_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Homofobia en las aulas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desigualdad de género deriva en muchas otras discriminaciones, como la aceptación de la diversidad afectivo-sexual en los centros educativos</p></div><p class="article-text">
        No son meros rumores. Ni vagas suposiciones o intuiciones. Es una cruda realidad. A&uacute;n hoy en d&iacute;a, avanzado el siglo XXI, en nuestros colegios e institutos siguen siendo muchos las/os adolescentes y j&oacute;venes que, a causa de su orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero, soportan una violencia f&iacute;sica y ps&iacute;quica intolerable. M&aacute;s del 5% de las/os alumnas/os lesbianas, gais, transexuales y bisexuales (LGTB) afirma haber sido agredido f&iacute;sicamente (patadas, golpes, empujones, etc.) alguna vez en su Instituto por ser o parecer LGTB, y m&aacute;s del 11% reconoce haberlo presenciado.
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        Esto, junto con otras muchas cifras dif&iacute;ciles de digerir, es lo que nos muestra el &uacute;ltimo y m&aacute;s importante estudio de campo realizado hasta el momento sobre la situaci&oacute;n en que se encuentran nuestros adolescentes y j&oacute;venes LGTB en el &aacute;mbito educativo: <a href="http://www.cogam.es/rs/7590/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e98868/b02/fd/1/filename/homofobia-en-las-aulas-2013.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Investigaci&oacute;n Homofobia en las aulas 2013. &iquest;Educamos en la diversidad afectivo-sexual?&rdquo;</a>, elaborado por el Grupo de Educaci&oacute;n del <a href="http://www.cogam.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colectivo de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM)</a>.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, en efecto, de una muestra muy representativa realizada en forma de encuesta a casi 5.300 alumnos, repartidos en 37 Institutos de Educaci&oacute;n Secundaria (IES) de la Comunidad Aut&oacute;noma de Madrid, que viene a confirmar datos ya adelantados por estudios previos como el realizado por el <a href="http://www.ucm.es/antropologia_social/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Departamento de Antropolog&iacute;a Social de la Universidad Complutense de Madrid</a>: <a href="https://docs.google.com/file/d/0B653MINLylxPb0dGS196SjU4NDQ/edit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Diversidad sexual y convivencia: una oportunidad educativa&rdquo;</a> (2013), o los llevados a cabo por el propio <a href="http://www.cogam.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COGAM</a> y la <a href="http://www.felgtb.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federaci&oacute;n Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB)</a>:  <a href="http://www.felgtb.org/rs/1584/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e98868/91c/filename/investigacion-acoso-escolar-y-suicidio-en-jovenes-lgb.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Acoso  escolar homof&oacute;bico y riesgo de suicidio en adolescentes y j&oacute;venes LGB&rdquo;</a> (2012), y <a href="http://www.cogam.org/noticias/i/1126288/56/estudio-2013-sobre-discriminacion-por-orientacion-sexual-y-o-identidad-de-genero-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Estudio 2013 sobre discriminaci&oacute;n por orientaci&oacute;n sexual y/o identidad de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        De todos ellos se derivan conclusiones similares: pese a los avances experimentados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Espa&ntilde;a en este terreno, con hitos tan transcendentales como las llamadas Leyes de matrimonio homosexual (2005) y de identidad de g&eacute;nero (2007), la discriminaci&oacute;n que padecen las personas homosexuales, transexuales y bisexuales contin&uacute;a siendo muy elevada.
    </p><p class="article-text">
        Entre la igualdad formal y la real sigue existiendo una brecha muy profunda. Por m&aacute;s importancia que tenga el reconocimiento legal de la primera, que lo tiene, no se puede generar la falsa apariencia de que ya est&aacute; todo conseguido. El ejemplo de lo que sucede con las mujeres en nuestro pa&iacute;s, iguales en la ley desde hace d&eacute;cadas, pero todav&iacute;a lejos de la igualdad plena con los hombres en ciertos campos como el laboral, es bien significativo. No solo por lo que de por s&iacute; demuestra sino adem&aacute;s porque de esta desigualdad de g&eacute;nero derivan muchas otras discriminaciones, como la que se produce en el terreno que aqu&iacute; nos ocupa, el de la aceptaci&oacute;n de la diversidad afectivo-sexual en los centros educativos.
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        Los datos, en efecto, no dejan lugar a dudas: En el estudio sobre <a href="http://www.felgtb.org/rs/1584/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e98868/91c/filename/investigacion-acoso-escolar-y-suicidio-en-jovenes-lgb.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Acoso escolar homof&oacute;bico y riesgo de suicidio&rdquo;</a> ya se denunciaba que el 43% de los adolescentes y j&oacute;venes lesbianas, gais y bisexuales hab&iacute;a pensado alguna vez en suicidarse, habi&eacute;ndolo planeado el 81% de ellos; cifras que se ven confirmadas por el <a href="http://www.cogam.org/noticias/i/1126288/56/estudio-2013-sobre-discriminacion-por-orientacion-sexual-y-o-identidad-de-genero-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Estudio 2013&rdquo;</a> antes citado sobre discriminaci&oacute;n por orientaci&oacute;n sexual y/o identidad de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a&ldquo;, en donde se pone de relieve c&oacute;mo el 76% de los encuestados reconoce haber sido objeto de discriminaci&oacute;n por este motivo.
    </p><p class="article-text">
        Por si no fuese suficiente con estos n&uacute;meros, ciertamente muy preocupantes, la <a href="http://www.cogam.es/rs/7590/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e98868/b02/fd/1/filename/homofobia-en-las-aulas-2013.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Investigaci&oacute;n Homofobia en las aulas 2013&rdquo;</a> revela la existencia de muchos prejuicios negativos hacia las personas LGTB, interiorizados en una parte muy significativa (m&aacute;s del 25%) del alumnado de la ESO, con independencia de cu&aacute;l sea su orientaci&oacute;n sexual, y derivados, en buena medida, del rechazo hacia la homosexualidad, transexualidad o bisexualidad que perciben en su entorno familiar, y de la injustificable pasividad de parte importante del profesorado ante las situaciones de discriminaci&oacute;n que se dan en el &aacute;mbito educativo. Casi el 42 % de las alumnas y alumnos encuestados considera que el profesorado hace poco nada ante insultos hom&oacute;fobos en el aula.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entre los prejuicios m&aacute;s extendidos, merece la pena destacar los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Casi el 15 % cree que, en alguna medida, los homosexuales no deben tener los mismos derechos que los heterosexuales.</li>
                                    <li>Casi el 40 % se siente de uno u otro modo molesto si ve a dos homosexuales besarse en p&uacute;blico.</li>
                                    <li>M&aacute;s del 22 % cree que la transexualidad es una enfermedad.</li>
                                    <li>M&aacute;s del 26 % opina que los homosexuales no pueden ser buenos padres.</li>
                                    <li>Y para m&aacute;s del 23 % los homosexuales, por distintas razones, no deber&iacute;an practicar determinadas profesiones como trabajar con ni&ntilde;os o en el ej&eacute;rcito.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estos datos, junto con otros, explican que a pesar de que la tendencia a &ldquo;salir del armario&rdquo; ha aumentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, todav&iacute;a hoy m&aacute;s del 80% de las/os j&oacute;venes lesbianas, gais y bisexuales ocultan su orientaci&oacute;n sexual en su Instituto. Esta invisibilidad, adem&aacute;s, es significativamente superior en el caso de las chicas lesbianas, de las cuales s&oacute;lo un 13% ha vivido o mostrado p&uacute;blicamente su orientaci&oacute;n sexual en su Instituto. La raz&oacute;n de esta ocultaci&oacute;n es clara: &ldquo;salir del armario&rdquo; aumenta considerablemente la exposici&oacute;n a sufrir agresiones f&iacute;sicas o verbales de otros compa&ntilde;eros. De hecho, entre quienes han salido del armario el porcentaje de alumnos que sufre violencia f&iacute;sica es 3 veces mayor a la de quienes se encuentran dentro de &eacute;l.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Conviene resaltar tambi&eacute;n que estas preocupantes dosis de homofobia se muestran mucho m&aacute;s acentuadas en el caso de los adolescentes y j&oacute;venes varones, lo que nos debe hacer reflexionar sobre la vinculaci&oacute;n existente entre la &ldquo;cultura machista y patriarcal&rdquo;, que todav&iacute;a impregna en gran medida nuestro modo de concebir los roles y las relaciones de g&eacute;nero en el seno de nuestra sociedad, y la violencia que se proyecta sobre quienes no se corresponden con los &ldquo;valores&rdquo; de esa &ldquo;cultura&rdquo;: las mujeres, las personas LGTB, etc.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero valor de esta investigaci&oacute;n radica, por un lado, en su amplia representatividad, hasta el punto de que se puede considerar una radiograf&iacute;a muy fidedigna de lo que hoy en d&iacute;a sucede en nuestras aulas, y por el otro, en la multitud de datos y enfoques que ofrece respecto de la dura realidad que viven todav&iacute;a hoy muchos adolescentes y j&oacute;venes LGTB. Datos que deber&iacute;an constituir una voz de alarma para la sociedad espa&ntilde;ola, que no puede permanecer impasible ante lo que est&aacute; sucediendo, y que, de manera muy singular, interpelan a las autoridades educativas para que adopten las medidas necesarias a fin de poner remedio a esta situaci&oacute;n que tanto dolor y sufrimiento est&aacute; generando en cientos y cientos de personas que se encuentran, por su edad, en pleno proceso de formaci&oacute;n de su personalidad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque esta problem&aacute;tica, dada su complejidad, debe de ser abordada desde muy diferentes perspectivas, urge ya recuperar para el curr&iacute;culo docente la ense&ntilde;anza de valores de convivencia que fomenten la igualdad de derechos de todas las personas, con independencia de cu&aacute;l sea su sexo, origen &eacute;tnico, procedencia, creencias o, por supuesto, su orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero, al estilo de lo que suced&iacute;a con la desaparecida asignatura de &ldquo;Educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a&rdquo;. La lucha contra los prejuicios que sostienen las conductas discriminatorias que se han descrito ata&ntilde;e de forma muy directa a los poderes p&uacute;blicos, en tanto que responsables de hacer realidad lo que nuestra Constituci&oacute;n les mandata: &ldquo;promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obst&aacute;culos que impidan o dificulten su plenitud&rdquo;. No podemos esperar m&aacute;s. La felicidad, la salud e, incluso, en ocasiones, la vida de nuestros adolescentes y j&oacute;venes est&aacute; en juego.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Arroyo Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/homofobia-aulas_1_4979963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Mar 2014 19:36:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Homofobia en las aulas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay que tomar la iniciativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/tomar-iniciativa_132_5563649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las grandes discusiones que desde hace años tenemos en este país sobre  nuestra organización territorial del poder parten, casi sin excepción,  de los llamados nacionalismos periféricos</p><p class="subtitle">PP y PSOE, y los demás partidos políticos de ámbito  estatal o autonómico, deberían convencerse de que la reforma constitucional resulta insoslayable para mejorar  la organización y el funcionamiento de nuestro Estado</p><p class="subtitle">Es preciso acometer reformas orientadas a distribuir y delimitar mejor las competencias del Estado central y las Comunidades autónomas</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&iacute;neas Rojas</a>
    </p><p class="article-text">
        Acab&aacute;bamos el fat&iacute;dico 2012 con la noticia de que CIU y ERC hab&iacute;an llegado a un acuerdo para abrir un proceso pautado dirigido a la consecuci&oacute;n de un fin claro: ofrecer una consulta al cuerpo electoral catal&aacute;n sobre la autodeterminaci&oacute;n de Catalu&ntilde;a, o, dicho menos ret&oacute;ricamente, sobre su independencia o secesi&oacute;n del Estado espa&ntilde;ol. Eso y no otra cosa se esconde bajo el eufemismo &ldquo;derecho a decidir&rdquo;. Y comenzamos este 2013 de malos augurios con el anuncio de que el Parlamento catal&aacute;n votar&aacute; en el primer pleno de esta nueva legislatura, el pr&oacute;ximo 23 de enero, una &ldquo;Declaraci&oacute;n de Soberan&iacute;a del Pueblo Catal&aacute;n&rdquo;, que &ndash;seg&uacute;n todo indica- saldr&aacute; adelante gracias al voto mayoritario de los diputados elegidos por aquellos dos partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, CIU y ERC han tomado la iniciativa, su iniciativa, pero corremos el riesgo, una vez m&aacute;s, de hacerla nuestra. Es suya porque parte de un sujeto pol&iacute;tico bien identificado: dos partidos pol&iacute;ticos nacionalistas catalanes que han obtenido, conjuntamente, una amplia mayor&iacute;a de los votos emitidos en las pasadas elecciones y que sostienen al nuevo Gobierno de la Generalitat. Y lo hacen sobre la base de lo poco que les une (su voluntad independentista), dejando de lado lo mucho que les separa (en materia econ&oacute;mica, fiscal, social, etc.). No hay nada como tener un destino com&uacute;n para transitar un mismo camino.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa es suya pero corremos el riesgo de hacerla nuestra &ndash;de todos: nacionalistas y no nacionalistas; independentistas y unionistas, trabajadores y empresarios; alumnos y profesores; alba&ntilde;iles y arquitectos; fumadores y no fumadores; etc., etc.- porque es de prever que, otra vez, se hable de esto (en el parlamento; en la academia; en los medios de comunicaci&oacute;n; en las tertulias; en los puestos de trabajo; en la calle), como si esto fuese lo &uacute;nico &ndash;o lo m&aacute;s importante- de lo que hablar. Con la que est&aacute; cayendo.
    </p><p class="article-text">
        Quien toma la iniciativa lleva mucho terreno ganado. Eso lo sabe muy bien quien desde hace tiempo est&aacute; siempre tomando la iniciativa. Las grandes discusiones que desde hace a&ntilde;os tenemos en este pa&iacute;s sobre nuestra organizaci&oacute;n territorial del poder parten, casi sin excepci&oacute;n, de los llamados nacionalismos perif&eacute;ricos (el vasco y el catal&aacute;n), y el nacionalismo espa&ntilde;olista (con su gran <em>aparataje </em>medi&aacute;tico) les sirve de altavoz. Y ah&iacute; andamos, enzarzados en la disputa de las identidades, de las naciones, de las patrias, de las soberan&iacute;as y las banderas; liados en lo simb&oacute;lico, convirtiendo el sentimiento en raz&oacute;n de Estado y de gobierno; derrochando energ&iacute;as sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, como si anduvi&eacute;semos sobrados de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Este pa&iacute;s, Espa&ntilde;a, ha resuelto constitucionalmente muy bien su vieja disputa nacional, al permitir que en el marco de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola puedan convivir, pac&iacute;ficamente y con pleno respeto de sus singularidades (particularmente, las ling&uuml;&iacute;sticas y culturales, que son pr&aacute;cticamente las &uacute;nicas relevantes a estos efectos), otras naciones, nacionalidades o regiones &ndash;es lo de menos c&oacute;mo se denominen- que tienen y quieren tener instituciones de autogobierno, parangonables a las que existen en otros Estados tambi&eacute;n descentralizados.
    </p><p class="article-text">
        El enfrentamiento al que se empe&ntilde;an en llevarnos los nacionalistas irredentos de uno y otro signo debe de ser denunciado p&uacute;blicamente por quienes sentimos id&eacute;ntica antipat&iacute;a por las ideas nacionalistas de aqu&iacute; y de all&aacute;. Quienes creemos en la utop&iacute;a realizable de una Europa pol&iacute;ticamente cada vez m&aacute;s unida, no podemos compartir ning&uacute;n proyecto de construcci&oacute;n o reforzamiento (del sentimiento) nacional. Por el contrario, consideramos que las energ&iacute;as deber&iacute;an de canalizarse hacia lo verdaderamente importante: la identificaci&oacute;n de los problemas concretos que nos aquejan (que no son pocos) y su soluci&oacute;n igualmente concreta (no ret&oacute;rica).
    </p><p class="article-text">
        Ello requiere que las principales fuerzas pol&iacute;ticas del pa&iacute;s hagan lo que tanto les cuesta hacer: ponerse de acuerdo sobre qu&eacute; modelo de Estado quieren; tomar la iniciativa y propon&eacute;rselo al resto de partidos pol&iacute;ticos y al conjunto de la sociedad. No es tan dif&iacute;cil, pues basta con ordenar mejor el Estado que ya tenemos, que, por m&aacute;s que ahora se cuestione, ha funcionado correctamente, depar&aacute;ndonos lustros de paz social y pol&iacute;tica, as&iacute; como prosperidad econ&oacute;mica (aunque recordarlo hoy a alguien le pueda parecer un sarcasmo).
    </p><p class="article-text">
        PP y PSOE, en primer lugar, y los dem&aacute;s partidos pol&iacute;ticos de &aacute;mbito estatal o auton&oacute;mico, despu&eacute;s, deber&iacute;an convencerse de que, llegados a este punto, la reforma constitucional resulta insoslayable para mejorar la organizaci&oacute;n y el funcionamiento de nuestro Estado. Las grandes cuestiones seguramente no precisen de ning&uacute;n retoque sustancial, en tanto en cuanto la democracia, aunque perfectible, est&aacute; bien asentada, y los derechos fundamentales, aunque ampliables, son generosos y est&aacute;n bien garantizados en el texto constitucional.
    </p><p class="article-text">
        En el campo territorial, que es el que nos ocupa y preocupa en estas reflexiones, los principios b&aacute;sicos tambi&eacute;n son v&aacute;lidos, dado que la unidad del Estado resulta perfectamente compatible con el respeto de la diversidad territorial. No obstante, el paso del tiempo ha puesto de relieve que en este &aacute;mbito resulta preciso acometer reformas serias, orientadas, en primer lugar, a distribuir y delimitar mejor las competencias del Estado central y las Comunidades aut&oacute;nomas, a fin de que las responsabilidades de uno y de las otras sean f&aacute;cilmente identificables para los ciudadanos, tal y como es de recibo en una democracia avanzada.
    </p><p class="article-text">
        En segundo t&eacute;rmino, no podemos continuar con un Senado como el actual. Se ha de reformar para convertirlo en una genuina c&aacute;mara de representaci&oacute;n de la voluntad auton&oacute;mica, con amplias competencias legislativas cuando de aprobar leyes estatales con importante incidencia auton&oacute;mica se trate. El mejor modelo seguramente sea uno bien conocido y contrastado: el del <em>Bundesrat</em> o Consejo Federal alem&aacute;n, un &oacute;rgano en el que se encuentran representados, de manera relativamente proporcional a su poblaci&oacute;n, los Gobiernos de los <em>L&auml;nder </em>o Estados federados alemanes.
    </p><p class="article-text">
        Y, en tercer t&eacute;rmino, la definici&oacute;n de un modelo estable de financiaci&oacute;n que garantice recursos suficientes al Estado y a las Comunidades aut&oacute;nomas para el acometimiento de sus tareas, basado en el principio de corresponsabilidad fiscal, pues solo este garantiza adecuadamente que quien gaste conozca a la perfecci&oacute;n lo que cuesta obtener los ingresos por v&iacute;a fiscal o tributaria. En ese modelo, l&oacute;gicamente, se ha de garantizar tambi&eacute;n una adecuada solidaridad interterritorial, a fin de que las Comunidades aut&oacute;nomas con menor capacidad financiera puedan acercarse a la media, gracias a las aportaciones provenientes del Estado y de las Comunidades aut&oacute;nomas m&aacute;s ricas, sin que ello implique, en ning&uacute;n caso, que una vez establecida la compensaci&oacute;n correspondiente se produzca una alteraci&oacute;n del orden que ocupa cada Comunidad en lo que a capacidad financiera se refiere (principio de ordinalidad).
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s, pero estas son las tres cuestiones centrales necesitadas de reforma constitucional. Todas (o la mayor&iacute;a) de las fuerzas pol&iacute;ticas deber&iacute;an ser capaces de ponerse de acuerdo sobre ellas. Y antes que nadie el PP, cuya mayor&iacute;a parlamentaria sostiene hoy al Gobierno del Estado, y el PSOE, todav&iacute;a hoy principal fuerza pol&iacute;tica de referencia para la ciudadan&iacute;a que se identifica con los postulados socialdem&oacute;cratas. El pa&iacute;s lo necesita. Ya no valen excusas. Hay que tomar la iniciativa para abordar con seriedad lo importante y no marearnos en el tiovivo de las identidades nacionales, los separatismos disgregadores y la frustraci&oacute;n colectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Arroyo Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/tomar-iniciativa_132_5563649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Jan 2013 08:43:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hay que tomar la iniciativa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
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