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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alfonso García]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alfonso_garcia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alfonso García]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Telemadrid, consumada la limpieza ideológica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/telemadrid-consumada-limpieza-ideologica_129_4960336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si como apuntan las encuestan, los días del PP en Madrid están contados, quienes ganen el gobierno deben encargar a profesionales serios la gestión de la cadena para que vuelva a ser un servicio público.</p></div><p class="article-text">
        Ha sido decepcionante. Como un jarro de agua fr&iacute;a. Entiendo la frustraci&oacute;n de mis compa&ntilde;eros al conocer que el Tribunal Supremo ha ratificado el ERE improcedente de Telemadrid. Ahora la cadena de la Ciudad de la Imagen tendr&aacute; que pagar 45 d&iacute;as por a&ntilde;o trabajado, sin l&iacute;mite de a&ntilde;os, a los 861 trabajadores que el PP se carg&oacute; de un plumazo hace algo m&aacute;s de un a&ntilde;o. En efecto, no es una buena noticia. Y no lo es para los despedidos, por supuesto, pero tampoco lo es para los madrile&ntilde;os por mucho que  el consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Salvador Victoria, se empe&ntilde;e en tergiversar la realidad. Este individuo, especializado en faltar sistem&aacute;ticamente a la verdad, oculta que a los madrile&ntilde;os el ERE nos va a costar, con la sentencia de TSJM ratificada, 46 millones de euros. Si a usted le parece poco dinero, solo tiene que trasladarlo a pesetas: 8.000 millones. 
    </p><p class="article-text">
        A estas indemnizaciones hay que sumar las ingentes cantidades de millones que se han dilapidado o destinado a pagar favores y amigos desde 2004, a&ntilde;o en que llegaron los ej&eacute;rcitos de Esperanza Aguirre a la televisi&oacute;n auton&oacute;mica.  As&iacute; pues, a los madrile&ntilde;os no les va a salir gratis este atropello. Tendr&aacute;n que pagar las indemnizaciones, el paro y, por si fuera poco, seguir manteniendo con sus impuestos el d&eacute;ficit que han creado y la Telemadrid que seguir&aacute;, al menos hasta mayo de 2015, al servicio del PP. El saqueo perpetrado no solo se lo han hecho a los trabajadores sino a todos nosotros, los ciudadanos, a trav&eacute;s de dudosos y otras d&aacute;divas.
    </p><p class="article-text">
        Los despedidos no quer&iacute;an ese dinero sino recuperar su puesto de trabajo, algo a lo que el PP y el Gobierno de la Comunidad de Madrid no solo han rechazado de plano, sino que han puesto todas sus energ&iacute;as y todo el dinero necesario para impedirlo, prueba inequ&iacute;voca de que se ha tratado de un ERE ideol&oacute;gico. As&iacute;, costara lo que costara, el objetivo era limpiar Telemadrid de la &ldquo;rojer&iacute;a&rdquo;. Y esto no lo digo en balde.
    </p><p class="article-text">
        En alguna ocasi&oacute;n ya he contado que, durante una reuni&oacute;n con Esperanza Aguirre a los pocos d&iacute;as de que Francisco Gim&eacute;nez-Alem&aacute;n me nombrara director de informativos en julio de 2003, la entonces candidata del PP a la Comunidad de Madrid no tuvo el m&aacute;s m&iacute;nimo pudor en preguntarme por qu&eacute; en Telemadrid hab&iacute;a tanta gente de izquierdas. Era una obsesi&oacute;n que le quitaba el sue&ntilde;o y que transmiti&oacute; adecuadamente a su equipo para que, llegado el momento, se encargara de ejecutar la adecuada limpieza. Tanto Agust&iacute;n de Grado, actual director de informativos, como el presidente del consejo de administraci&oacute;n y antes director general, Manuel Soriano, se emplearon a fondo para cumplir las &oacute;rdenes y para que no quedara un cabo suelto.
    </p><p class="article-text">
        Su convencimiento de que Telemadrid era un &ldquo;nido de rojos&rdquo;, como en otra ocasi&oacute;n me dijo el &iacute;nclito Alberto L&oacute;pez Viejo, es tal que, en una entrevista no publicada que le hice a Soriano en 2010 y de la que por primera vez saco a la luz algunos pasajes, me reconoci&oacute; sin ambages que Telemadrid, lejos de ser un elemento vertebrador de la sociedad madrile&ntilde;a era una instrumento de la izquierda: &ldquo;<em>la televisi&oacute;n (en sus inicios) iba a contribuir, no ya tanto a vertebrar el territorio de una comunidad uniprovincial, que tampoco ten&iacute;a mucha necesidad de vertebrar nada, pero sin embargo s&iacute; contribuir a un proyecto pol&iacute;tico de izquierdas</em>&rdquo;. Puede imaginar el lector que ante semejante respuesta a la primera pregunta, el resto de la entrevista fue, igualmente, muy ilustrativa y clarificadora. Llegado un momento le pregunt&eacute; si la cadena madrile&ntilde;a era un instrumento de propaganda pol&iacute;tica del PP y del gobierno de Esperanza Aguirre. Tras varios rodeos, sin ruborizarse, me dej&oacute; la siguiente perla: &ldquo;<em>En Madrid, hay que tenerlo muy en cuenta, de una manera reiterada se da la confianza por mayor&iacute;a absoluta a los gobiernos de Esperanza Aguirre, a los gobiernos del Partido Popular. La televisi&oacute;n p&uacute;blica no puede estar de espaldas a ese sentir mayoritario</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin ninguna duda, tanto Soriano como Agust&iacute;n de Grado, am&eacute;n de otras circunstancias que ya est&aacute;n en juzgados, tienen el pleno convencimiento de que deben finalizar una misi&oacute;n que les ha sido encomendada. Tal es as&iacute; que, el propio presidente del consejo, en la misma entrevista, interpreta que con la llegada del equipo de Esperanza Aguirre, Telemadrid &ldquo;<em>se convierte en un campo de batalla pol&iacute;tica porque la izquierda &rdquo;pierde&ldquo; un medio de comunicaci&oacute;n que tradicionalmente se entend&iacute;a que era suyo. Y los sindicatos, y el poder que tienen no s&oacute;lo por sus funciones laborales, tambi&eacute;n desde el punto de vista pol&iacute;tico e ideol&oacute;gico, nos acogen de una manera agresiva</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estas pues, son las consignas ideol&oacute;gicas con las que el tropel de Aguirre lleg&oacute; a la Ciudad de la Imagen. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, pueden darse por satisfechos, han cumplido la misi&oacute;n y en Telemadrid ya no hay rojos. Todos los que quedan son ap&oacute;stoles a los que no es necesario adoctrinar pues predican con todo su coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quienes han arruinado Telemadrid &ndash;nuestra Telemadrid, la que fue de todos- siguen en sus coches oficiales, en sus despachos y obedeciendo las &oacute;rdenes de la Puerta del Sol para el desdoro de toda la profesi&oacute;n period&iacute;stica y para el esc&aacute;ndalo social y econ&oacute;mico que, por fin, parece que ser&aacute; investigado gracias a la querella presentada el lunes. 
    </p><p class="article-text">
        No debemos dejarnos enga&ntilde;ar. Aunque la libertad de informaci&oacute;n y el derecho que tenemos a ella puede parecer un bien intangible, es tan esencial como la sanidad, la ense&ntilde;anza o los servicios sociales que tambi&eacute;n nos han cercenado. Los trabajadores de Telemadrid, no s&oacute;lo han perdido su puesto de trabajo. Son el s&iacute;mbolo del robo de un derecho fundamental: el de la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, quiero ser positivo. Si como apuntan las encuestan, los d&iacute;as del PP en la Comunidad de Madrid est&aacute;n contados, es menester que quienes ganen el gobierno el a&ntilde;o pr&oacute;ximo, encarguen a profesionales serios y rigurosos la gesti&oacute;n de la cadena bajo los principios para lo que fue creada: el servicio p&uacute;blico a los madrile&ntilde;os. Por parad&oacute;jico que parezca, la confirmaci&oacute;n de la sentencia debe servir para plantear un &ldquo;regreso al futuro&rdquo; y para construir, cuando los madrile&ntilde;os echen a los actuales gobernantes y dirigentes, una televisi&oacute;n p&uacute;blica, independiente del poder pol&iacute;tico, y con unas dimensiones razonables y asequibles.
    </p><p class="article-text">
        Los futuros administradores de Telemadrid deber&aacute;n erradicar sin contemplaciones la manipulaci&oacute;n y a quienes han manipulado. Pero al tiempo deben recuperar el esp&iacute;ritu de su fundaci&oacute;n.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/telemadrid-consumada-limpieza-ideologica_129_4960336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Mar 2014 20:59:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Telemadrid, consumada la limpieza ideológica]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Telemadrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El saqueo de Telemadrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/saqueo-telemadrid_129_5562893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ya han consumado el expolio. Telemadrid es historia.  Desde el s&aacute;bado cientos de compa&ntilde;eros, muchos queridos compa&ntilde;eros, han ido recibiendo un fr&iacute;o burofax en el que la direcci&oacute;n de la cadena les comunica su despido. As&iacute; ir&aacute;n cayendo 861.  &iquest;Pero c&oacute;mo se ha llegado a esta situaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Desde que Telemadrid naci&oacute; para los espectadores el 2 de mayo de 1989, el &ldquo;canalillo&rdquo; &ndash;como se le conoc&iacute;a entonces- rompi&oacute; un modelo de televisi&oacute;n que Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola ten&iacute;a como patrimonio. La ortodoxia, seriedad y conservadurismo se fue a pique. La frescura y cercan&iacute;a con las que se contaban las noticias, la realizaci&oacute;n de sus informativos, as&iacute; como la juventud de sus presentadores y reporteros de Telemadrid dirigidos por Ferm&iacute;n Bocos, calaron de inmediato entre los espectadores madrile&ntilde;os hasta el punto de llegar a convertirse en una televisi&oacute;n que las dem&aacute;s cadenas trataron de imitar.  Telemadrid no hac&iacute;a fichajes &ndash;econ&oacute;micamente no pod&iacute;a permit&iacute;rselo- de modo que sus &ldquo;estrellas&rdquo; eran los propios periodistas de la redacci&oacute;n.  As&iacute; nacieron y crecieron profesionalmente, y en diferentes etapas, Hilario Pino, Alipio Guti&eacute;rrez, Inmaculada Galv&aacute;n, Isabel Prinz, Marta Robles, Rafael Luque, Juan Pedro Valent&iacute;n, Francine G&aacute;lvez, Roberto Brasero, y hasta Ana Blanco, entre muchos, y que hoy ocupan la primera l&iacute;nea de otras televisiones. Incluso el humilde firmante de este art&iacute;culo form&oacute; parte de aquella &eacute;poca dorada.
    </p><p class="article-text">
        Si me permite el lector que por un momento abra el archivo de la vanidad, me siento muy orgulloso de haber comenzado en Telemadrid como redactor y haber sido el &uacute;nico en llegar a ser director de informativos tras pasar por diferentes etapas como presentador, editor o director de Onda Madrid.  Tuve el honor de liderar las m&aacute;ximas audiencias de Telenoticias, recibir el premio de la Academia de Televisi&oacute;n por la retransmisi&oacute;n de la manifestaciones  contra la Guerra de Iraq y, entre m&aacute;s cosas, haber dirigido y presentado los programas m&aacute;s vistos de toda la historia de Telemadrid: la llegada a Madrid de la S&eacute;ptima Copa de Europa, la cobertura de la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n del Caso Tamayo o la primicia televisiva del enlace de los Pr&iacute;ncipes de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        Pero sobre todo, tuve el gran privilegio de trabajar con grandes profesionales, cada uno en su &aacute;mbito.  Todo lo citado, y mucho m&aacute;s, como las informaciones sobre el hundimiento del Prestige, se hizo sin cortapisas y con el &uacute;nico objetivo que servir a los madrile&ntilde;os y al periodismo a pesar de las cr&iacute;ticas y presiones que, en numerosas ocasiones, recibimos del entorno del gobierno que, entonces, presid&iacute;a Aznar.
    </p><p class="article-text">
        Los tres directores generales que llevaron las riendas de Telemadrid en la &eacute;poca de  Gallard&oacute;n en la presidencia de la Comunidad &ndash;Juan Ruiz de Gauna, Silvio Gonz&aacute;lez y mi estimado Francisco Gim&eacute;nez-Alem&aacute;n- realizaron sus respectivas gestiones desde la pulcritud econ&oacute;mica y period&iacute;stica. Los tres ten&iacute;an como objetivo la reducci&oacute;n de la deuda, sanear las cuentas y reducir las subvenciones.  De ninguno de ellos recib&iacute; consigna alguna. Bueno, s&iacute;. Francisco Gim&eacute;nez-Alem&aacute;n me dio una instrucci&oacute;n en alg&uacute;n momento delicado: <em>&ldquo;Somos periodistas. Comport&eacute;monos como tales y contemos las cosas como son.&rdquo;</em>  Los tres directores generales citados, y aunque cada uno ten&iacute;a su m&eacute;todo de gesti&oacute;n, los tres, sin excepci&oacute;n, ten&iacute;an un punto en com&uacute;n: dejar hacer a los profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Pero en noviembre de 2003, cuando Esperanza Aguirre lleg&oacute; a la presidencia de la Comunidad de Madrid, todo se quebr&oacute;. Su objetivo respecto a Telemadrid fue laminar a una plantilla que consideraba hostil y para ello, de la mano de su jefe de prensa de toda la vida, Manuel Soriano, y de un jefe de informativos <em>militante</em>, Agust&iacute;n de Grado, no dud&oacute; en aniquilar a los periodistas fundadores e incrementar una plantilla, sobre todo en informativos, que le fuera af&iacute;n. Con una redacci&oacute;n paralela y una programaci&oacute;n volcada en beneficio de productoras amigas &ndash;como se ha publicado- se han gastado durante estos a&ntilde;os dineros y recursos que han concluido con muchos bolsillos llenos, una audiencia por los suelos y una econom&iacute;a arruinada.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces han dilapidado la audiencia. Cuando llegaron se encontraron con una televisi&oacute;n que en 2003 cerr&oacute; con el 17,1% share. La cuota de pantalla en 2012 cerr&oacute; en el 5,3%. Han perdido  casi 12 puntos. Las diferentes direcciones, para justificarse, utilizaron un falso argumento: el panorama televisivo ha cambiado y hay m&aacute;s cadenas. Esto que cuentan es una falacia y una manipulaci&oacute;n de la realidad. En su l&iacute;nea, por otra parte. En efecto, las audiencias de todas las cadenas auton&oacute;micas han bajado, pero todas se han mantenido con unos porcentajes estables incluso muchas de ellas por encima del 11%, llegando incluso al 14% como es el caso de TV3.
    </p><p class="article-text">
        El hundimiento de Telemadrid no se debe, por tanto,  a la fragmentaci&oacute;n del mercado sino a una gesti&oacute;n denunciable y negligente.  Se han aprovechado de Telemadrid en todos los sentidos. Las productoras amigas &ndash;como tambi&eacute;n se ha publicado en diferentes medios- se lo han llevado crudo  con la permisividad, cuando no con la complicidad, de directivos y pol&iacute;ticos. Se han contratado programas basura cuyo objetivo ha sido el enriquecimiento a costa del dinero p&uacute;blico y de los trabajadores. Sin ning&uacute;n tipo de pudor, han &ldquo;saqueado&rdquo; la caja para su propio beneficio.
    </p><p class="article-text">
        La gente que lleg&oacute; hace diez a&ntilde;os lo hizo como el caballo de Atila y con los bolsillos preparados para llenarlos. Ellos han dilapidado el prestigio de Telemadrid. Un prestigio ganado d&iacute;a a d&iacute;a por sus profesionales desde 1989  y con unos informativos que fueron modelo por su transparencia, rigor y credibilidad. Desde que llegaron, y con la ayuda de algunos colaboracionistas de la Casa, han hecho una televisi&oacute;n de partido y una escuela de propaganda y manipulaci&oacute;n de primer orden. Tal es as&iacute;, que mientras antes se exportaban profesionales independientes a otras cadenas, ahora los alumnos aventajados de la manipulaci&oacute;n dirigen los informativos de TVE.  
    </p><p class="article-text">
        La depuraci&oacute;n de redactores que han llevado a cabo durante esos a&ntilde;os, a la que se suma la contrataci&oacute;n de periodistas y directivos fichados a dedo, dispar&oacute; la plantilla mientras los &ldquo;elegidos&rdquo; saqueaban el prestigio y las arcas de Telemadrid. Es en ese momento cuando se inici&oacute; el camino a la muerte de su credibilidad informativa y hacia su inviabilidad econ&oacute;mica. Telemadrid fue hasta enero de 2004 una televisi&oacute;n auton&oacute;mica mod&eacute;lica en lo financiero y en lo period&iacute;stico.  Desde que lleg&oacute; Esperanza Aguirre con sus mamporreros, la televisi&oacute;n de la Ciudad de la Imagen ha sido un ejemplo de propaganda en su vertiente m&aacute;s pornogr&aacute;fica. A estas alturas no me cabe la m&aacute;s m&iacute;nima duda de que todo ha sido una campa&ntilde;a orquestada y perfectamente organizada para acabar con el prestigio de Telemadrid, ganado por sus trabajadores durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. Todo ha sido buscado y premeditado, tambi&eacute;n la ruina econ&oacute;mica como coartada para aniquilar un &ldquo;instrumento&rdquo; que ya no les sirve. Han acabado con todo.
    </p><p class="article-text">
        De ser una empresa saneada en lo econ&oacute;mico  y que ten&iacute;a como meta cercana autofinanciarse para no recibir subvenciones de la Comunidad,  en menos de diez a&ntilde;os, esta gente la ha colocado en la situaci&oacute;n actual. De ser una empresa mod&eacute;lica y reconocida, y en la que se formaron grandes profesionales del periodismo que hoy nutren a otras cadenas, en menos de diez a&ntilde;os esta gente la ha convertido en una cueva de piratas, donde oscuros personajes campan a sus anchas.
    </p><p class="article-text">
        Nadie es inocente y hay muchos responsables del &ldquo;saqueo&rdquo; profesional  y de credibilidad  que ha sufrido Telemadrid. Nunca ha habido tanto empe&ntilde;o en destruir una obra tan bien construida mientras, al tiempo, la han expoliado en todos los sentidos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que han hecho con Telemadrid no tiene nombre. O quiz&aacute;s s&iacute; y est&aacute; reflejado tanto en el Diccionario de la Real Academia como en el C&oacute;digo Penal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/saqueo-telemadrid_129_5562893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jan 2013 22:05:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El saqueo de Telemadrid]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Televisión,Telemadrid,Esperanza Aguirre,Madrid]]></media:keywords>
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