<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Gianluca Sgueo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gianluca_sgueo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gianluca Sgueo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510260/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El paréntesis del gobierno técnico: entre los beneficios y la agenda de las cosas por hacer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/parentesis-gobierno-tecnico-beneficions-agenda_132_5566999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El gobierno técnico no es una experiencia nueva en Italia, existen los precedentes de los gobiernos Ciampi y Dini</p><p class="subtitle">Gracias a la legitimación democrática mediada por los partidos, el  gobierno ha podido decidir más de lo que habría sido posible  decidir por un gobierno político</p><p class="subtitle">Hay otra gran novedad que muchos han descuidado, la inversión hecha por este gobierno en la democracia participativa</p></div><p class="article-text">
        El gobierno t&eacute;cnico no es una experiencia nueva en Italia. La inestabilidad pol&iacute;tica generalizada, la fragmentaci&oacute;n de los partidos y los resultados econ&oacute;micos fluctuantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os han generado, m&aacute;s de una vez, la necesidad de sustituir a los pol&iacute;ticos de profesi&oacute;n por &ldquo;t&eacute;cnicos&rdquo;. Personalidades del mundo acad&eacute;mico y de la empresa, o de la sociedad civil, llamados a concluir por un mandato de pocos meses el trabajo que se hab&iacute;a quedado en suspenso. Los precedentes son los gobiernos Ciampi y Dini. Ambos fueron resultado de momentos de congesti&oacute;n institucional y, dadas las circunstancias, considerados &uacute;nica posible soluci&oacute;n para el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Unos cuantos a&ntilde;os despu&eacute;s las mismas circunstancias nos llevaron al gobierno del Profesor Mario Monti. Hay, al menos, tres circunstancias. Primero, las condiciones desastrosas de la econom&iacute;a, representado por la tendencia preocupante del diferencial de los bonos italianos respecto de los alemanes. Segundo, la desconfianza de Europa hacia el sistema productivo y pol&iacute;tico italiano. Tercero, la dif&iacute;cil sostenibilidad de los equilibrios pol&iacute;ticos internos. La mayor&iacute;a de Berlusconi en las elecciones de 5 a&ntilde;os antes se hab&iacute;a ido disgregando, haciendo dif&iacute;cil la gobernabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La llegada al gobierno de los t&eacute;cnicos ha representado una gran oportunidad para el pa&iacute;s. No tanto, y no s&oacute;lo, por el efecto positivo inmediatamente percibido por una opini&oacute;n p&uacute;blica desconcertada por los continuos esc&aacute;ndalos de la clase pol&iacute;tica. Aunque muchos de estos esc&aacute;ndalos fueron fabricados perfectamente por la prensa, la llegada de caras nuevas -inspiradas por las palabras &ldquo;sobriedad&rdquo;, &ldquo;rigor&rdquo; y &ldquo;crecimiento&rdquo;- ha garantizado a los italianos una pausa, un momento de reflexi&oacute;n y cohesi&oacute;n en una fase particularmente dif&iacute;cil para todos: las familias, los empresarios, los j&oacute;venes en b&uacute;squeda de trabajo, los estudiantes. Al consenso generado internamente se puede a&ntilde;adir el consenso generado ante los <em>partners</em> europeos y ante los inversores internacionales. Apenas hab&iacute;a asumido el cargo, el gobierno t&eacute;cnico ten&iacute;a delante suyo un horizonte de tiempo limitado, pero adecuado -esta era la creencia generalizada- para realizar algunas reformas estructurales fundamentales para el pa&iacute;s, demasiado tiempo postergadas y que no pod&iacute;an esperar m&aacute;s. Por ejemplo la reforma de los colegios profesionales, las liberalizaciones, la universidad y la investigaci&oacute;n, las infraestructuras, el mercado laboral y las pensiones: todos los cap&iacute;tulos dejados en suspenso durante las anteriores legislaturas y que ning&uacute;n gobierno hab&iacute;a conseguido completar.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s la experiencia t&eacute;cnica se acaba, y es tiempo de balances. Algunos, poco lisonjeros, que ponen el acento en la falta de coraje del <em>Professore</em> para afrontar las reformas, sostienen que se podr&iacute;a haber hecho mucho m&aacute;s, sobretodo en la reducci&oacute;n de los costes excesivos de las administraciones y de la pol&iacute;tica, en el devolver el ox&iacute;geno al mercado laboral, as&iacute; como el incentivar aqu&eacute;l que tiene que ser el objetivo de los pr&oacute;ximos gobiernos de toda Europa: el crecimiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Otros comentaristas, menos cr&iacute;ticos, resaltan lo positivo que se ha conseguido. En primer lugar, la estabilizaci&oacute;n de las cuentas p&uacute;blicas, el equilibrio del presupuesto, una importante reducci&oacute;n de los costes de los aparatos estatales, la reforma del mercado laboral y la del sistema de pensiones. El tiempo disponible, conjuntamente con las resistencias que han ido creciendo en el curso del 2012 dentro y fuera del Parlamento, han impedido no haber conseguido el objetivo esperado en otras &aacute;reas como por ejemplo la reforma constitucional, la eliminaci&oacute;n de las prov&iacute;ncias y la reorganizaci&oacute;n de las competencias prevista por la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La verdad, como siempre, est&aacute; en el medio. El resultado excelente del gobierno t&eacute;cnico en Europa y en el campo econ&oacute;mico se ha visto matizado por los resultados, no siempre a la altura de las expectativas, a nivel interno. La explicaci&oacute;n reside en algo que puede, en apariencia, parecer una paradoja: la atormentada relaci&oacute;n entre t&eacute;cnicos y pol&iacute;ticos. En otras palabras, los resultados obtenidos por el gobierno han sido posibles gracias al hecho de no ser la expresi&oacute;n de un voto democr&aacute;tico, sino simplemente por tener el apoyo en aquello que la prensa italiana ha r&aacute;pidamente denominado &ldquo;la extra&ntilde;a mayor&iacute;a&rdquo;, compuesta por los principales partidos italianos que, por un breve per&iacute;odo de tiempo, han renunciado a pelearse y han vuelto a discutir sobre temas de inter&eacute;s com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a esta legitimaci&oacute;n democr&aacute;tica mediada por los partidos, en el gobierno ha sido posible decidir m&aacute;s de lo que habr&iacute;a sido posible decidir por un gobierno pol&iacute;tico. Sin embargo, al mismo tiempo, ha sido esta mediaci&oacute;n la condena de los t&eacute;cnicos, destinados a someterse a una lenta e inexorable desgaste que ya a partir de la primavera de 2012 ha provocado que las fuerzas pol&iacute;ticas de derecha e izquierda dieran signos de inestabilidad. La ruptura, inevitable, lleg&oacute; a finales del 2012 con la formalizaci&oacute;n de la p&eacute;rdida de la mayor&iacute;a en el Parlamento debido a la abstenci&oacute;n del PDL, y la consiguiente decisi&oacute;n del primer ministro de presentar la dimisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay otra gran novedad que muchos han descuidado y que, en cambio, representa la verdadera fuerza de choque de esta experiencia que se termina. Se trata de la inversi&oacute;n hecha por este gobierno en la democracia participativa. La novedad respecto a las experiencias anteriores se puede explicar sobre la base de la paradoja antes citada. La elecci&oacute;n de crear un canal directo de di&aacute;logo con los ciudadanos y la elecci&oacute;n de consultar a la sociedad civil antes de cada una de las decisiones importantes han sido motivadas por la necesidad de superar la legitimaci&oacute;n mediada de los partidos y recuperar la relaci&oacute;n directa con los italianos.
    </p><p class="article-text">
        No ha sido un experimento f&aacute;cil pero ha tenido &eacute;xito. Lo demuestran los n&uacute;meros -sorprendentes si se considera el poco tiempo que hemos tenido para gestionar una experiencia de este tipo- y los resultados concretos gracias a la participaci&oacute;n de los ciudadanos. Centenares de miles de personas que han podido dar una opini&oacute;n, unas veces sugerencias, otras veces cr&iacute;ticas al trabajo del gobierno, que se ha comprometido a tomar en consideraci&oacute;n las opiniones. Gracias a las 135 mil propuestas llegadas para el presupuesto se ha podido incidir en los sectores en los cuales el gasto p&uacute;blico eran m&aacute;s importantes. Adem&aacute;s, han apoyado medi&aacute;ticamente a una operaci&oacute;n que ha encontrado fuertes resistencias por parte de las administraciones y de los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que la etapa ha concluido y el gobierno est&aacute; cerrando su labor institucional, la experiencia de la participaci&oacute;n democr&aacute;tica es una entre tantas novedades que podr&iacute;an permanecer o ser canceladas por quien llegue al Palazzo Chigi despu&eacute;s de las elecciones. Si se cancela la experiencia t&eacute;cnica quedar&aacute; como un par&eacute;ntesis democr&aacute;tico interesante, pero aislado, en el recorrido institucional de Italia. Si en cambio se convierte en una pr&aacute;ctica consolidada en un futuro gobierno pol&iacute;tico, permitir&aacute; finalmente tener en Italia un canal de participaci&oacute;n que muchos otros pa&iacute;ses europeos (y no s&oacute;lo europeos) ya han experimentado con &eacute;xito. Evidentemente, un grupo de t&eacute;cnicos sirvi&oacute; para iniciar el experimento. Ahora necesitamos pol&iacute;ticos sabios para llevarlo a cabo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Puedes leer la versi&oacute;n original aqu&iacute;: La parentesi del governo tecnico tra benefici e agende delle cose da fare</em><a href="http://es.scribd.com/doc/120831097/LA-PARENTESI-DEL-GOVERNO-TECNICO-TRA-BENEFICI-E-AGENDE-DELLE-COSE-DA-FARE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La parentesi del governo tecnico tra benefici e agende delle cose da fare</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gianluca Sgueo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/parentesis-gobierno-tecnico-beneficions-agenda_132_5566999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jan 2013 08:20:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El paréntesis del gobierno técnico: entre los beneficios y la agenda de las cosas por hacer]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
