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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eva Anduiza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eva_anduiza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eva Anduiza]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El apoyo social al reconocimiento de la violencia de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/apoyo-social-reconocimiento-violencia-genero_132_12794655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d5e53cb-7a40-4c9a-99bf-bc67cf5c9fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El apoyo social al reconocimiento de la violencia de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No parece haber polarización en la opinión pública. Se sigue percibiendo de manera muy mayoritaria e incluso más trasversal que en 2018, que el reconocimiento de la violencia de género es algo necesario para la protección de las mujeres</p></div><p class="article-text">
        La Ley integral contra la violencia de g&eacute;nero (LIVG) fue aprobada en 2004 con el apoyo de todo el arco parlamentario. &nbsp;Esta imagen de consenso hoy resulta impensable, pero entonces pon&iacute;a de manifiesto el reconocimiento de un problema grave y persistente que en su versi&oacute;n m&aacute;s extrema acaba a&uacute;n hoy con la vida de mujeres a manos de sus parejas o exparejas con una frecuencia semanal. 
    </p><p class="article-text">
        En estos a&ntilde;os de vida, la ley ha sido criticada por muchas razones. Por un lado, ha sido acusada de insuficiencia o ineficacia, al no haber resuelto el problema de la violencia machista, y no proporcionar ayudas a todas las mujeres que las necesitar&iacute;an para librarse de ella. Por otro lado, se ha llegado a decir que la ley penaliza injustamente a los hombres, pone en riesgo presunci&oacute;n de inocencia, o promueve las denuncias falsas. Muchas de estas cr&iacute;ticas se pueden contestar r&aacute;pidamente de manera solvente (por ejemplo <a href="https://x.com/gisb_sus/status/1081153889989283841" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;).</a> Es curioso por ejemplo que el argumento de las denuncias falsas se sustente sobre la base del n&uacute;mero significativo de casos que terminan en absoluci&oacute;n, que se dan justamente porque opera la presunci&oacute;n de inocencia, y olvidando que&nbsp;la ausencia de evidencia no es necesariamente evidencia de ausencia. Vamos, que se acusa a ley a la vez de no haber sido suficiente, y de haber ido demasiado lejos, con cr&iacute;ticas que entran en contradicci&oacute;n unas con otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que parece que hemos girado de un paisaje de apoyo relativamente generalizado, a uno en el cual la ley se cuestiona con relativa dureza. La lucha contra la violencia machista es adem&aacute;s instrumentalizada por un partido pol&iacute;tico de cuyo nombre no logro acordarme que dec&iacute;a que &ldquo;la violencia no tiene g&eacute;nero&rdquo;. Lo que me interesa analizar aqu&iacute; si las percepciones de la ciudadan&iacute;a se han movido de manera paralela a este cambio en el escenario pol&iacute;tico hacia posiciones m&aacute;s polarizadas y constre&ntilde;idas por factores como la ideolog&iacute;a o la simpat&iacute;a partidista. 
    </p><p class="article-text">
        Con este fin podemos comparar datos de opini&oacute;n p&uacute;blica recogidos en 2018 (septiembre, N=3.031) y 2022 (marzo, N=2.904) por el grupo de investigaci&oacute;n <a href="https://webs.uab.cat/grdec/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DEC</a> de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona. Nos gustar&iacute;a tener datos cercanos al a&ntilde;o aprobaci&oacute;n que se hubieran replicado con la misma formulaci&oacute;n recientemente, pero lo que tenemos disponible se refiere a estos dos momentos, eso s&iacute;, separados por un elemento crucial que es la entrada de Vox en las instituciones y en el debate sobre esta cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En la formulaci&oacute;n de la pregunta, que como sabemos puede condicionar fuertemente la distribuci&oacute;n de la respuesta, hemos querido reflejar el debate social. Este a menudo se plantea en el contexto espa&ntilde;ol en t&eacute;rminos que oponen el reconocimiento de la violencia de g&eacute;nero bien como un instrumento de protecci&oacute;n de las mujeres contra la violencia que sobre ellas ejerzan parejas y exparejas, o bien como un agravante penal que perjudica a los hombres. Ofreciendo estos dos enunciados pretendemos reflejar interpretaciones social y medi&aacute;ticamente visibles para captar las posiciones de la gente en relaci&oacute;n con estos debates. Para ello pedimos a los encuestados que elijan con cu&aacute;l de esas dos visiones est&aacute;n m&aacute;s de acuerdo, y posteriormente, que indiquen la intensidad de dicho acuerdo (un poco, bastante, o mucho). 
    </p><p class="article-text">
        Observamos as&iacute; que, seg&uacute;n muestra la Figura 1, en 2018 nada menos que el 80% de los encuestados est&aacute; de acuerdo con que el reconocimiento de la violencia de g&eacute;nero protege a las mujeres (el 40% apoya esta afirmaci&oacute;n con la m&aacute;xima intensidad). En 2022 el acuerdo con esta afirmaci&oacute;n apenas hab&iacute;a descendido 4 puntos porcentuales. Se mantiene por encima del 75%, eso si, con una intensidad m&aacute;s matizada (el 40% se ha trasladado al nivel de acuerdo m&aacute;s bajo). El cambio se ha producido, por lo tanto, en la intensidad, m&aacute;s que en la visi&oacute;n de los ciudadanos, que en 2022 tienen m&aacute;s dudas que en 2018. Al menos hasta 2022, no se aprecia un cambio hacia una distribuci&oacute;n polarizada bi-modal sobre la cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si observamos como var&iacute;an las posiciones en funci&oacute;n del sexo, la edad, el nivel de estudios, la ideolog&iacute;a y la simpat&iacute;a partidista de los encuestados, la situaci&oacute;n ha cambiado notablemente. Como acabamos de ver, en 2018 la percepci&oacute;n de la ley como medida de protecci&oacute;n era ampl&iacute;sima, pero estaba fuertemente condicionada por factores como el sexo y especialmente por la ideolog&iacute;a: las mujeres, y las personas de izquierdas mostraban una fuerte percepci&oacute;n de la ley como protectora. Los hombres y las personas que se situaban ideol&oacute;gicamente a la derecha tambi&eacute;n la percib&iacute;an as&iacute; mayoritariamente, pero en menor medida.
    </p><p class="article-text">
        En 2022 las diferencias por sexo e ideolog&iacute;a se aten&uacute;an mucho, y el efecto de la simpat&iacute;a partidista se ha organizado de manera m&aacute;s coherente que en 2018. Aparece claramente el apoyo a Vox como el predictor m&aacute;s importante. La simpat&iacute;a con este partido reduce significativamente la visi&oacute;n de la ley como protectora. Son los simpatizantes de Vox los &uacute;nicos que consideran en promedio que el reconocimiento de la violencia de g&eacute;nero perjudica a los hombres. Sin embargo, al mismo tiempo, la aparici&oacute;n de Vox como elemento constre&ntilde;idor de estas actitudes ha conseguido que la visi&oacute;n de la ley como protectora sea incluso m&aacute;s transversal de lo que lo era en 2018. 
    </p><p class="article-text">
        No es que la opini&oacute;n p&uacute;blica sea inmune a los debates pol&iacute;ticos y medi&aacute;ticos, ciertamente, y no puede decirse que la LIVG est&eacute; exenta de limitaciones que pueden generar dudas. La persistencia e incluso el incremento de algunos <a href="https://www.icps.cat/archivos/altres/llibreicps01_cat.pdf?noga=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indicadores</a> de violencia lo atestigua. Pero s&iacute; parece que, en todo caso, la ciudadan&iacute;a valora de forma mayoritaria y transversal el reconocimiento de la violencia de g&eacute;nero como algo que protege a las mujeres, incluso en un contexto en el que los partidos muestran niveles crecientes de polarizaci&oacute;n sobre la cuesti&oacute;n. Esta valoraci&oacute;n era en 2022 relativamente independiente del sexo, la edad, y el nivel de estudios y estaba relativamente poco condicionados por la ideolog&iacute;a y las preferencias partidistas, con la excepci&oacute;n de la simpat&iacute;a por Vox. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de poner de manifiesto el apoyo social al reconocimiento de la violencia de g&eacute;nero, estos datos tambi&eacute;n dan cuenta de la dificultad de establecer relaciones directas entre la polarizaci&oacute;n de los debates pol&iacute;tico-medi&aacute;ticos, y la de las actitudes de los ciudadanos. No todo lo que parece muy polarizado lo est&aacute;.
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                Figura 1. Distribución del grado de acuerdo con las afirmaciones “El reconocimiento de la violencia de género protege a las mujeres / perjudica a los hombres” en 2018 y 2022.                            </span>
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                    alt="Figura 2. Grado de apoyo a la afirmación “El reconocimiento de la violencia de género protege a las mujeres / perjudica a los hombres” por sexo, edad, educación, ideología y simpatía partidista en 2018 y 2022 (valores medios en la escala entre 1 (perjudica) y 6 (protege))."
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                Figura 2. Grado de apoyo a la afirmación “El reconocimiento de la violencia de género protege a las mujeres / perjudica a los hombres” por sexo, edad, educación, ideología y simpatía partidista en 2018 y 2022 (valores medios en la escala entre 1 (perjudica) y 6 (protege)).                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Eva Anduiza]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 05:02:38 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Antifeminismo y Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/antifeminismo-vox_132_10008298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9642aed5-0f77-4f0e-b488-7475fb862e5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1059515.jpg" width="6720" height="3780" alt="Antifeminismo y Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tener actitudes de sexismo moderno es uno de los mayores predictores del apoyo a Vox, más importante que el rechazo a la inmigración o el conflicto territorial. El sexismo, en todo caso, se ve afectado por el contexto político: ha habido un aumento del sexismo en contextos de movilización feminista que ha tenido consecuencias electorales.</p></div><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n de los partidos de ultraderecha con el antifeminismo es algo muy estudiado. Partidos como Vox suelen desplegar discursos y pol&iacute;ticas en los que no solo se oponen al avance en cuestiones que cre&iacute;amos ya superadas (como los derechos reproductivos de las mujeres), sino que ni siquiera reconocen la discriminaci&oacute;n y la violencia espec&iacute;ficas que estas a&uacute;n sufren.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el efecto del sexismo y en general de las actitudes hacia la igualdad entre hombres y mujeres en el voto es algo sorprendentemente poco estudiado, entre otras razones porque los datos sobre este tipo de actitudes en las principales encuestas de referencia son bastante escasos, por no decir inexistentes. Sabemos, por ejemplo, que las actitudes autoritarias y el rechazo a la inmigraci&oacute;n, a los partidos tradicionales o a la Uni&oacute;n Europea suelen ser importantes, pero &iquest;cu&aacute;nto importa el sexismo en el voto a la ultraderecha?
    </p><p class="article-text">
        Para contestar a esta pregunta analizamos las actitudes de <strong>sexismo moderno</strong>, una forma sutil de prejuicio que se caracteriza por la negaci&oacute;n de la discriminaci&oacute;n de las mujeres, y por el rechazo de protestas y pol&iacute;ticas cuyo objetivo es corregir tal discriminaci&oacute;n (es decir, por el rechazo al feminismo como movimiento social y como principio orientador de pol&iacute;ticas). Nota: El concepto y los indicadores de sexismo moderno fueron definidos por Janet Swim y sus colegas a mediados de los a&ntilde;os 90 en Estados Unidos, pero hay que decir que han viajado y envejecido con admirable frescura.
    </p><p class="article-text">
        De un mont&oacute;n de variables utilizadas para predecir el voto a Vox (ideolog&iacute;a, actitudes populistas y autoritarias, preferencias sobre la organizaci&oacute;n territorial del estado, actitudes hacia la inmigraci&oacute;n, estudios, ingresos, sexo, edad, estado civil o inter&eacute;s por la pol&iacute;tica), el efecto del sexismo es solo superado por el efecto de la auto-ubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica (los an&aacute;lisis m&aacute;s detallados se pueden consultar <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/ajps.12759" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). <strong>El sexismo supera en importancia tanto a las actitudes hacia la inmigraci&oacute;n como a las relativas al conflicto territorial, las dos principales explicaciones alternativas del voto a Vox</strong>. Las personas con niveles muy altos de sexismo (percentil 95) ten&iacute;an en 2019 una probabilidad de votar a Vox 10 puntos porcentuales mayor que las que ten&iacute;an un nivel muy bajo (percentil 5). Tambi&eacute;n constatamos que el sexismo observado en 2017 predice la intenci&oacute;n de votar a Vox dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el <strong>gr&aacute;fico 1</strong> podemos observar que los niveles medios de sexismo moderno en Espa&ntilde;a disminuyen ligeramente tras las movilizaciones feministas de 2018, suben con posterioridad a la aparici&oacute;n de Vox y se estabilizan a partir de 2021. Lejos de ser una actitud cristalizada, el sexismo parece bastante sensible al contexto pol&iacute;tico. No podemos asegurar que estos cambios sean la consecuencia de acontecimientos concretos (en esos a&ntilde;os pasan muchas otras cosas), pero s&iacute; podemos analizar las consecuencias de variaciones individuales, porque estos valores promedio en realidad ocultan bastante movimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1</strong>. Niveles medios de sexismo moderno en Espa&ntilde;a. Fuente: <a href="https://grdec.uab.cat/index.php/polat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Panel POLAT</a>, @dec_gr
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        Entre 2017 y 2018 hay gente que reduce sus niveles iniciales de sexismo siguiendo la tendencia de la media, pero tambi&eacute;n gente que los aumenta (aproximadamente se observa alg&uacute;n aumento en el 38% de las personas, y de &eacute;stas el 16% aumenta en m&aacute;s de 10 puntos porcentuales). Estos incrementos en el nivel de sexismo que suceden en un contexto de alt&iacute;sima movilizaci&oacute;n feminista podr&iacute;an considerarse cambio actitudinal reactivo o de <em>backlash</em>. Este backlash actitudinal tiene consecuencias electorales: incrementa la intenci&oacute;n de votar a Vox.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre 2018 y 2019, tras la entrada de Vox en el parlamento, se produce un aumento en el nivel de sexismo. Un incremento del sexismo que sucede en un contexto de visibilizaci&oacute;n de la ultraderecha (y su discurso sexista) se podr&iacute;a denominar de <em>normalizaci&oacute;n</em> (es decir, consistente con la tendencia general). Este cambio actitudinal es m&aacute;s acusado que el de backlash, pero no parece tener consecuencias electorales, al menos pasadas las elecciones de noviembre de 2019.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todo esto se desprenden varias conclusiones. La primera es que <strong>el sexismo es sensible al contexto pol&iacute;tico: as&iacute; como puede reducirse, tambi&eacute;n puede aumentar</strong>. Nada debe darse por conseguido. Adem&aacute;s, el sexismo es un factor explicativo fundamental del voto a Vox. Sin embargo, no importa siempre lo mismo: puede activarse o desactivarse y, por lo que hemos visto, se activ&oacute; especialmente cuando la fuerza del feminismo se hizo m&aacute;s visible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda conclusi&oacute;n es que parece que <strong>ha habido un cierto </strong><em><strong>backlash</strong></em><strong> actitudinal</strong> (aumento del sexismo en contextos de movilizaci&oacute;n feminista) y <strong>que</strong> este <strong>ha tenido consecuencias electorales</strong>. Esto quiere decir que las personas a las que nos preocupa la igualdad debemos ser conscientes de que nos enfrentamos no solo a una situaci&oacute;n de desigualdad y discriminaci&oacute;n presentes, sino a tambi&eacute;n al riesgo de que las manifestaciones de fuerza feminista generen reacciones con implicaciones electorales.
    </p><p class="article-text">
        A esta reflexi&oacute;n habr&iacute;a que a&ntilde;adir inmediatamente que el hecho de que haya <em>backlash</em> actitudinal no debe llevarnos a estirar el concepto en exceso. Usar de manera simplificadora la narrativa del <em>backlash</em> corre el riesgo de situarnos en una l&oacute;gica de acci&oacute;n/reacci&oacute;n, buenos/malos, progreso/retroceso muy limitada, tanto a la hora de explicar el voto a la extrema derecha como a la hora de analizar los pros y contras de las pol&iacute;ticas y estrategias que se proponen desde el feminismo. Hace falta reconocer estas din&aacute;micas, pero tambi&eacute;n hilar m&aacute;s fino.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Anduiza, Guillem Rico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/antifeminismo-vox_132_10008298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Mar 2023 05:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antifeminismo y Vox]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién participó en el 8M de 2018? ¿Por qué? ¿Y con qué consecuencias?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/participo-consecuencias_132_1664101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La convocatoria del 8M de 2018 movilizó casi el equivalente a la participación en protestas sobre todos los temas en todo un año</p><p class="subtitle">Las actitudes políticas y el grado de exposición a medios digitales son las principales explicaciones de la participación</p><p class="subtitle">Participar en las protestas afectó al grado de identidad feminista y a la probabilidad de votar a Ciudadanos</p></div><p class="article-text">
        No cabe duda de que el 8 de marzo de 2018 fue una jornada hist&oacute;rica para el movimiento feminista en Espa&ntilde;a. La cuesti&oacute;n de la discriminaci&oacute;n de las mujeres articul&oacute; una de las protestas m&aacute;s importantes de nuestra historia democr&aacute;tica. Hoy, un a&ntilde;o despu&eacute;s, nos preguntamos qui&eacute;nes participaron entonces, por qu&eacute; lo hicieron y c&oacute;mo han cambiado sus actitudes a ra&iacute;z de estas protestas. Para ello utilizamos datos de una encuesta panel en la que entrevistamos a las mismas personas en mayo de 2017 y en mayo de 2018, es decir, antes y despu&eacute;s de esta protesta feminista.
    </p><p class="article-text">
        Un 23% de nuestros entrevistados declaran haber participado en las manifestaciones que se produjeron en toda Espa&ntilde;a en 2018. Es un dato importante, teniendo en cuenta que la participaci&oacute;n en protestas en Espa&ntilde;a seg&uacute;n la Encuesta Social Europea suele estar entre el 20 y el 35% de la poblaci&oacute;n mayor de edad. Aunque seguramente estos datos reflejan una cierta deseabilidad social de la participaci&oacute;n, parece que una sola convocatoria moviliz&oacute; casi el equivalente a la participaci&oacute;n en protestas de cualquier tema en un a&ntilde;o. La participaci&oacute;n tambi&eacute;n fue significativa en la huelga (17%) o a la hora de invitar a otras personas a participar (28%).
    </p><p class="article-text">
        Como cabr&iacute;a esperar la participaci&oacute;n fue mayor entre las mujeres, los menores de 30 a&ntilde;os, las personas con experiencia previa de participaci&oacute;n en manifestaciones, y las que ten&iacute;an un buen conocimiento sobre cuestiones relacionadas con el feminismo (sab&iacute;an qu&eacute; era el #metoo, el caso de &ldquo;la manada&rdquo;, o qui&eacute;nes eran Leticia Dolera o Barbijaputa). Las diferencias por nivel de estudios e ingresos fueron muy peque&ntilde;as, lo que indica que la participaci&oacute;n fue relativamente transversal.
    </p><p class="article-text">
        Podemos distinguir tres tipos de caracter&iacute;sticas que explican por qu&eacute; una persona decide participar en estas acciones. En primer lugar, la gente puede participar porque tiene valores y actitudes que le acercan a los objetivos que buscan estas protestas. Predisposiciones como la auto-ubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica y las actitudes sexistas tienen el peso m&aacute;s grande a la hora de explicar la participaci&oacute;n. Las personas que en 2017 tienen actitudes marcadamente sexistas muestran una probabilidad de participar en el 8M del 10%, mientras que entre las personas con niveles m&iacute;nimos de sexismo esta probabilidad es del 60%. La auto-ubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica es un factor igualmente importante. Considerarse nada o totalmente feminista, en cambio, tiene un efecto adicional muy limitado.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la gente participa porque recibe est&iacute;mulos de su entorno para hacerlo, por ejemplo, a trav&eacute;s de internet o redes sociales. Estos elementos tienen un efecto menor que las predisposiciones, aunque no despreciable. Haber seguido con asiduidad la informaci&oacute;n pol&iacute;tica a trav&eacute;s de internet en 2017 incrementa la probabilidad de participar en las protestas de 2018 en m&aacute;s de 40 puntos porcentuales. Las personas que comenzaron a usar Twitter entre 2017 y 2018 participaron m&aacute;s (un efecto que no encontramos para Facebook).
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, los factores biogr&aacute;ficos tambi&eacute;n podr&iacute;an explicar la participaci&oacute;n. Por ejemplo, quienes tuvieron una hija en el &uacute;ltimo a&ntilde;o muestran una probabilidad de participar casi 30 puntos porcentuales mayor, un efecto de igual magnitud entre padres y madres. Tener hijas (junto a otras experiencias vitales) puede incrementar el grado de preocupaci&oacute;n por la discriminaci&oacute;n de la mujer.
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        <strong>&iquest;Cambiaron en algo las actitudes de la gente por el hecho de haber participado en estas protestas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es s&iacute;. Por un lado, la participaci&oacute;n increment&oacute; significativamente la probabilidad de considerarse feminista. En general, en 2018 nos consideramos a nosotros mismos un poquito m&aacute;s feministas que en 2017 (la posici&oacute;n media en la escala de 0 a 10 sube de 5.4 a 5.8). Esto tambi&eacute;n puede considerase, al menos parcialmente, un efecto del 8M. Pero ese aumento es mucho mayor entre los que tomaron parte en las protestas. As&iacute;, el feminismo es una explicaci&oacute;n menos importante que las actitudes sexistas o la ideolog&iacute;a, pero el refuerzo de una identidad colectiva feminista parece ser una consecuencia clara de la participaci&oacute;n en las protestas. Las actitudes sexistas, en cambio, parecen ser m&aacute;s estables y no se ven muy afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los datos tambi&eacute;n indican que participar en estas protestas de momento no parece haber afectado a la intenci&oacute;n de voto al PP, PSOE, o Podemos, pero s&iacute; a la de Ciudadanos (en mayo de 2018 la intenci&oacute;n de voto a Vox era marginal). La probabilidad de votar a Ciudadanos partido es, en nuestra muestra, algo mayor en 2018 que en 2017. Sin embargo, este incremento solo se produce entre las personas que no participaron en las protestas. La probabilidad de votar a Ciudadanos no crece entre las personas participantes en el 8M.
    </p><p class="article-text">
        El efecto del 8M va mucho m&aacute;s all&aacute; de las actitudes individuales que aqu&iacute; podemos abordar. Los contextos de realineamiento electoral han sido considerados condiciones favorables para la movilizaci&oacute;n pol&iacute;tica de las mujeres, pero la movilizaci&oacute;n en torno a la cuesti&oacute;n feminista tambi&eacute;n incidir&aacute; sobre la suerte electoral de nuevos y viejos partidos, y sobre sus m&aacute;rgenes para establecer alianzas.
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            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Financiado por FEDER/Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades - Agencia Estatal de Investigación / Proyecto CSO2017-83086-R<br/><br/></blockquote>
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      <dc:creator><![CDATA[Eva Anduiza, Berta Barbet, Guillem Rico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/participo-consecuencias_132_1664101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Mar 2019 20:52:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Quién participó en el 8M de 2018? ¿Por qué? ¿Y con qué consecuencias?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consecuencias electorales del 15M en las generales de 2011]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/consecuencias-electorales-generales_132_5569393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los participantes en el 15M son un grupo de electores con predisposiciones políticas previas que deben ser tenidas en cuenta a la hora de estimar las consecuencias electorales de las protestas</p><p class="subtitle">La participación en el 15M no afectó a la participación electoral en las elecciones generales de 2011, ni movilizó ni desmovilizó a los electores</p><p class="subtitle">Participar en el 15M sí redujo significativamente la probabilidad de votar a partidos grandes</p><p class="subtitle">La pérdida de votos del PSOE benefició a IU, y la pérdida de votos del PP se hizo a favor de UPyD</p></div><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s sorprendentes del 15M o movimiento de los indignados ha sido la enorme atenci&oacute;n que &eacute;ste ha prestado a las elecciones. Las protestas ciudadanas pueden centrarse en cuestiones muy diversas, pero no suelen articular mensajes electorales tan claros como el conocido &ldquo;No les votes&rdquo; (en referencia a los partidos mayoritarios PSOE, PP y CiU). Tampoco es habitual que se discuta en torno a las consecuencias del sistema electoral (que justamente beneficia a PP y PSOE) o sobre aspectos realmente sofisticados como las implicaciones que el voto nulo,  el voto en blanco y la abstenci&oacute;n tienen para la aplicaci&oacute;n del umbral electoral y la representaci&oacute;n de los grandes partidos (recu&eacute;rdese por ejemplo esta <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">web</a>).
    </p><p class="article-text">
        Si estos debates calaron entre la poblaci&oacute;n, el 15M debi&oacute; tener consecuencias electorales, reduciendo el voto a los grandes partidos. En un reciente <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/Voto-Indignado_6_78452183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post</a> Kerman Calvo argumentaba que el &ldquo;voto indignado&rdquo; no encuentra expresi&oacute;n en ninguna opci&oacute;n pol&iacute;tica. Sin embargo, un <a href="http://www.academia.edu/2241343/Las_consecuencias_electorales_del_15M_en_las_elecciones_generales_de_2011" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis</a> detallado del estudio <a href="http://www.cis.es/cis/opencm/ES/1_encuestas/estudios/ver.jsp?estudio=12644" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post-electoral del CIS</a> permite concluir que la participaci&oacute;n en el 15M perjudic&oacute; al PSOE y al PP en beneficio de IU y UPyD respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Para estimar las consecuencias electorales del 15M no basta con fijarse en lo que votan los que participan en esas protestas, porque estos ya traen consigo predisposiciones pol&iacute;ticas distintas a las de los no participantes. Como podemos observar en la tabla 1, entre los participantes hay m&aacute;s j&oacute;venes y m&aacute;s personas con estudios superiores. Los participantes se consideran mejor informados sobre pol&iacute;tica, desconf&iacute;an m&aacute;s de los partidos y especialmente del parlamento, y se sit&uacute;an ideol&oacute;gicamente m&aacute;s a la izquierda que los no participantes. Sin embargo, los datos muestran tambi&eacute;n que los participantes  tienen una opini&oacute;n sobre los pol&iacute;ticos muy similar a la de los no participantes, y que, contrariamente a lo que podr&iacute;amos pensar, entre los participantes hay m&aacute;s personas cercanas a un partido que entre los no participantes.
    </p><p class="article-text">
        Tabla 1. Diferencias entre participantes y no participantes en el 15M
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        No es de extra&ntilde;ar pues que participantes y no participantes tengan opciones de voto muy diferentes, como se ve en la misma tabla. Los no participantes votaron en gran medida al PP, mucho menos al PSOE, y poco a IU y a UPyD. Sin embargo entre los participantes el voto al PP es mucho menor, y el voto a los peque&ntilde;os partidos (UPyD y especialmente a IU) bastante mayor.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;es la participaci&oacute;n en el 15M lo que explica estas diferencias en el comportamiento electoral, o son las caracter&iacute;sticas y predisposiciones previas de los participantes (con m&aacute;s estudios superiores, m&aacute;s politizados y ubicados m&aacute;s a la izquierda)? Para responder a esta pregunta necesitamos &ldquo;limpiar&rdquo; el efecto de participar en el 15M del de otros factores (edad, estudios, ideolog&iacute;a, actitudes) que tambi&eacute;n inciden en el voto y diferencian a participantes de no participantes.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es que haber participado en el 15M s&iacute; tuvo un efecto propio sobre la decisi&oacute;n de los votantes. No afect&oacute; a la probabilidad de abstenerse, pero s&iacute; redujo la probabilidad de votar a un partido grande (PP, PSOE, CiU) en m&aacute;s de 15 puntos porcentuales. Podemos afirmar con cierta seguridad que este efecto es consecuencia directa del 15M, porque no es achacable a ninguna predisposici&oacute;n previa que tengan quienes sienten simpat&iacute;a hacia el 15M o participan en sus actividades (se tienen en cuenta edad, estudios, sexo, ideolog&iacute;a, situaci&oacute;n ocupacional, tama&ntilde;o de municipio, tama&ntilde;o de distrito electoral, y recuerdo de voto en 2008). Los detalles del an&aacute;lisis multivariable pueden consultarse <a href="http://www.academia.edu/2241343/Las_consecuencias_electorales_del_15M_en_las_elecciones_generales_de_2011" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; partidos se beneficiaron de este efecto negativo sobre el voto a los partidos grandes? Claramente, IU y UPyD. La probabilidad de votar al PSOE (respecto a votar al IU) baja algo menos de 15 puntos porcentuales como efecto de haber participado en el 15M. Por su parte, la probabilidad de votar al PP (respecto a votar a UPyD) baja tambi&eacute;n de manera significativa.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente no podemos saber c&oacute;mo habr&iacute;a sido el 20N si no hubiera habido 15M. Pero s&iacute; podemos afirmar que participar y simpatizar con el 15M tuvo consecuencias con respecto a decisi&oacute;n de los electores, y que estas consecuencias fueron en la direcci&oacute;n de erosionar a los grandes partidos (PP, PSOE, CiU) y beneficiar a los peque&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Araceli Mateos, Eva Anduiza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/consecuencias-electorales-generales_132_5569393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jan 2013 08:09:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Consecuencias electorales del 15M en las generales de 2011]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
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