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    <title><![CDATA[elDiario.es - Erika Rodríguez Pinzón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/erika_rodriguez_pinzon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Erika Rodríguez Pinzón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A Trump le sobra la democracia si no le favorece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-le-sobra-democracia-si-no-le-favorece_129_6393116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17eecfcc-7a46-438a-b573-4db099b9aefc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A Trump le sobra la democracia si no le favorece"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Partido Republicano tendrá que elegir entre seguir a su actual líder antisistema o recuperar su tradición conservadora pero institucional.  Los demócratas tendrán que hacerse mirar su incapacidad para arrasar entre los que se suponen ganadores con su propuesta</p></div><p class="article-text">
        Este 5 de noviembre, las instituciones europeas consiguieron pactar la creaci&oacute;n de un mecanismo que castigar&aacute; a los pa&iacute;ses donde se violen o pongan en peligro las normas del Estado de Derecho, con la suspensi&oacute;n de los fondos comunitarios. Un &eacute;xito que dota de un efectivo incentivo y ampl&iacute;a al Art&iacute;culo 7 del Tratado de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Es significativo que Europa alcance este logro, mientras al otro lado del Atl&aacute;ntico asistimos al bochornoso espect&aacute;culo del presidente norteamericano, que se niega a reconocer su derrota electoral. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n de la democracia y el Estado de Derecho tambi&eacute;n cuenta con un potente instrumento en Am&eacute;rica: la Carta Democr&aacute;tica Interamericana. Su objetivo es la &ldquo;defensa activa de la democracia representativa&rdquo;, y es un pilar del sistema interamericano. 
    </p><p class="article-text">
        Esta Carta puede invocarse, bien por los gobiernos o bien por el propio Secretario o el Consejo General de la Organizaci&oacute;n de Estados Americanos (OEA), cuando consideren que est&aacute; en riesgo el proceso pol&iacute;tico institucional democr&aacute;tico. Es reconocida como uno de los instrumentos interamericanos m&aacute;s completos, promulgada para la promoci&oacute;n y fortalecimiento de los principios, pr&aacute;cticas y cultura democr&aacute;ticas entre los Estados de las Am&eacute;ricas. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la Carta se ha invocado en una docena de ocasiones, la mayor parte de ellas a petici&oacute;n de los propios gobiernos. Una vez se invoca, la OEA autoriza al secretario general o al Consejo Permanente a disponer visitas y otras gestiones con el consentimiento del gobierno del pa&iacute;s afectado. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si el presidente de un pa&iacute;s firmante de la Carta, como los Estados Unidos, enfrenta un intento de ama&ntilde;o de las elecciones como el que Donald Trump denuncia, cuenta con un mecanismo para poner en marcha instrumentos multilaterales para respaldarlo. Pero Trump no invocar&aacute; la Carta, ir&aacute; a los tribunales y, sobre todo, a las redes para ventilar su enfado. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que ni Trump cree en el multilateralismo, ni se considera parte de ning&uacute;n sistema interamericano que implique igualdad entre los miembros; ni la Carta Democr&aacute;tica Interamericana se firm&oacute; con capacidad para actuar al norte del R&iacute;o Bravo, donde se suponen estaba el ejemplo a seguir; ni el presidente en cuesti&oacute;n tiene ning&uacute;n inter&eacute;s en la democracia, es m&aacute;s, le sobra si no le favorece. M&aacute;s grave a&uacute;n, el actual presidente de los EEUU no pretende preservar la estabilidad y contener disturbios o brotes de violencia: con total impunidad llama a los sectores m&aacute;s radicales a tomar las calles. 
    </p><p class="article-text">
        Trump ha renegado del destino autoelegido de promotor mundial de la democracia de los Estados Unidos, que hab&iacute;an promocionado republicanos y dem&oacute;cratas, y en el que se excusaron tantos desmanes. &iquest;De qu&eacute; sirve una Carta Democr&aacute;tica si el presidente del pa&iacute;s que la respalda con m&aacute;s celo la desprecia? 
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump, el canalla audaz, lenguaraz y desvergonzando, es el s&iacute;ntoma de un pa&iacute;s en crisis, que tras cuatro a&ntilde;os protagonizando una parodia de gobierno no recibe un estrepitoso castigo. Probablemente, de no ser por la COVID-19 habr&iacute;a sido reelegido.&nbsp;Mas a&uacute;n, cuando se conozca el resultado definitivo habr&aacute; que desplegar una lupa sociol&oacute;gica para analizar d&oacute;nde fue castigado y en qu&eacute; nivel.
    </p><p class="article-text">
        En 1998, el fil&oacute;sofo Richard Rorty, en su libro <em>Forjar nuestro pa&iacute;s</em>, 'pronosticaba' que el electorado no suburbano decidir&iacute;a que el sistema ha fracasado y buscar&iacute;a un hombre fuerte por quien votar. Un voto que reflejar&iacute;a el rechazo a &eacute;lites sofisticadas que imponen las normas. Algo se romper&iacute;a, y &ldquo;los logros obtenidos en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os por los estadounidenses negros, las minor&iacute;as raciales y los homosexuales ser&aacute;n aniquilados. Mientras que el desprecio jocoso por las mujeres volver&aacute; a la moda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo dio la raz&oacute;n a Rorty, la sociedad se rompi&oacute;, como se rompieron todos los l&iacute;mites que se supon&iacute;a deb&iacute;a preservar un presidente. Sin embargo, la profec&iacute;a se queda corta en dos aspectos: en primer lugar, la ruptura va mucho m&aacute;s all&aacute; de la Am&eacute;rica profunda y la emergencia de grupos de derecha nacionalista y radical es noticia en casi todo el mundo. En segundo lugar, el problema no es solo la incapacidad de las &eacute;lites ilustradas para conectar con esa entelequia del &ldquo;hombre com&uacute;n&rdquo; (que no la mujer), sino en la total falta de voluntad de las &eacute;lites conservadoras en plantear reformas que profundicen la democracia, o que puedan alterar la distribuci&oacute;n del poder que la sustenta. 
    </p><p class="article-text">
        EEUU tiene dos grandes rupturas, la desigualdad econ&oacute;mica y la racial. La desigualdad en el acceso a los beneficios de la econom&iacute;a de mercado ha dado al traste con el sue&ntilde;o americano, que es, y seguir&aacute; siendo, un sue&ntilde;o blanco.&nbsp;Es tal la desigualdad, que al nacer un estadounidense negro tiene m&aacute;s del doble de posibilidades de morir antes de cumplir un a&ntilde;o que uno blanco, y el doble de posibilidades de ser pobre toda su vida. 
    </p><p class="article-text">
        Las &eacute;lites de derecha radical no tienen un proyecto para resolver la desigualdad en el escenario de muerte por &eacute;xito del capitalismo financiero ultraliberal. Agitan entonces todo tipo de banderas para salvar una brecha, abriendo otras, la naci&oacute;n, la religi&oacute;n, negros contra latinos, todo vale.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales se disparan para reconstruir un &ldquo;ellos contra nosotros&rdquo;, aunque esto implique desdecir lo que hasta hace poco se llamaba progreso social y ahora desde&ntilde;an como &ldquo;socialismo&rdquo;. La pol&iacute;tica est&aacute; en crisis, es cierto hoy y hace 20 a&ntilde;os, es su naturaleza. Sin embargo, no vale la equidistancia para juzgar a los que han alentado la peligrosa radicalizaci&oacute;n social en Occidente. 
    </p><p class="article-text">
        Muy a pesar de Trump, EEUU sigue teniendo instituciones fuertes. El Partido Republicano tendr&aacute; que elegir entre seguir a su actual l&iacute;der antisistema o recuperar su tradici&oacute;n conservadora pero institucional. &nbsp;Los dem&oacute;cratas tendr&aacute;n que hacerse mirar su incapacidad para arrasar entre los que se suponen ganadores con su propuesta, incluidos los latinos. Quiz&aacute;s el beneficio no es tan obvio para muchos y la confianza est&aacute; muy lastrada por su falta de audacia al gobernar. 
    </p><p class="article-text">
        Mas all&aacute; de EEUU, donde las instituciones no son tan fuertes, ni los sistemas de <em>check and balance</em> operan, el legado de Trump va a pesar a&uacute;n m&aacute;s. Crecen liderazgos autoritarios, los instrumentos de protecci&oacute;n de la democracia como la Carta Interamericana se debilitan, y los que cuestionan el progreso cosmopolita, envalentonados, ya no tienen ninguna cortapisa en lanzar su veneno. Valga entonces volver a resaltar de nuevo el logro de la Uni&oacute;n Europea, la defensa de la democracia y del Estado de Derecho necesita herramientas efectivas ante el embate de los radicales. El proyecto com&uacute;n es una inversi&oacute;n costosa para todos sus miembros, pero no puede ceder en sus principios. M&aacute;s a&uacute;n, en la reacomodaci&oacute;n del sistema internacional Europa tendr&aacute; que elegir su papel, y m&aacute;s le vale que haya una consistencia entre las l&iacute;neas rojas en las que opera su modelo interno y las que va a plantear en su presencia internacional, mientras los Estados Unidos se hunden en las arenas movedizas de sus propias inconsistencias.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erika Rodríguez Pinzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-le-sobra-democracia-si-no-le-favorece_129_6393116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Nov 2020 21:26:51 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La izquierda en América Latina: ideas y estilos de gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/izquierda-america-latina-estilos-gobierno_132_5580345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Se produce política social progresista debilitada desde su base pues en  lugar de pagarse con impuestos que favorezcan la equidad, se paga con los excedentes de una actividad económica extractiva</p><p class="subtitle">El debate de las ideas progresistas tan en boga tiene por delante el  reto de enfrentar el gran problema de la región: la desigualdad</p><p class="subtitle">Más allá de las pasiones que susciten unos y otros líderes, el verdadero campo de juego del progresismo está en la capacidad para transformar crecimiento en equidad</p></div><p class="article-text">
        Am&eacute;rica latina es desde hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada escenario de un renovado debate que ata&ntilde;e a la ideolog&iacute;a, la pol&iacute;tica, la &eacute;tica y la econom&iacute;a por partes iguales en el marco de una situaci&oacute;n de crecimiento econ&oacute;mico en casi todos los pa&iacute;ses, lo cual marca una distancia considerable frente al actual escenario europeo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, las etiquetas para el susodicho debate son dif&iacute;ciles de asignar, son tantos los matices que hace imposible generalizar  bajo un calificativo com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para hacer un acercamiento a tal diversidad, el an&aacute;lisis de la penetraci&oacute;n del progresismo puede dividirse en dos partes, por un lado las ideas y por el otro los estilos pol&iacute;ticos. Marcando as&iacute; una diferencia entre la importancia que han ganado ciertos cuestiones p&uacute;blicas, anta&ntilde;o relegadas e invisibilizadas, dentro de las agendas publicas y por el otro el papel, tambi&eacute;n muy relevante, del estilos y carisma de los lideres.
    </p><p class="article-text">
        En materia de ideas progresistas la agenda p&uacute;blica latinoamericana ha dado la bienvenida a temas de urgente relevancia. La mayor parte de la regi&oacute;n est&aacute; combatiendo la pobreza, a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas focalizadas, subsidios a la demanda y transferencias condicionadas, obteniendo avances notables. La Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y Caribe de las Naciones Unidas se&ntilde;ala que la tasa de pobreza de la regi&oacute;n es la m&aacute;s baja de las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, otros asuntos se hacen lugar. A pesar de que la ya se&ntilde;alada CEPAL afirma, con total veracidad, que la pobreza en la regi&oacute;n tiene rostro de mujer ind&iacute;gena. Lo cierto es que las agendas p&uacute;blicas han dado pasos en el reconocimiento de la diversidad cultural, la equidad de g&eacute;nero, y se est&aacute; incorporado el reconocimiento de la poblaci&oacute;n LGBT.
    </p><p class="article-text">
        Otro tema que empieza a hacerse lugar en el debate pol&iacute;tico es la sostenibilidad, la conciencia de vulnerabilidad de la regi&oacute;n al cambio clim&aacute;tico han impulsado a los gobiernos regionales a clamar por estos temas con relativa unidad en foros como Rio+20.
    </p><p class="article-text">
        Un renovado sentido de independencia y unidad regional, remplaza la mera diatriba anti-imperialista. Con variada intensidad, la regi&oacute;n reclama su independencia para tomar decisiones o por entablar di&aacute;logos de iguales con EEUU. Asimismo, aunque con exasperante lentitud, los procesos de integraci&oacute;n avanzan, la Unasur ha conseguido posesionarse en Suram&eacute;rica como espacio de soluci&oacute;n de controversias por encima de la misma OEA y en Centroam&eacute;rica el proceso integrador ya deja varios resultados satisfactorios. La expectativa sobre CELAC es amplia y positiva entre la mayor&iacute;a de los l&iacute;deres.
    </p><p class="article-text">
        En el caso concreto de la integraci&oacute;n y la consolidaci&oacute;n de la identidad regional ha jugado un papel importante la presi&oacute;n de las empresas que empujan el comercio regional a la vez que los medios de comunicaci&oacute;n se han encargado de generar un espacio de identidad latinoamericano que pese a provenir de la iniciativa comercial tiene un impacto positivo.
    </p><p class="article-text">
        Pero estas quiz&aacute;s son las dos excepciones entre la din&aacute;mica de las ideas progresistas en el discurso y la realidad. El modelo econ&oacute;mico que tanto est&aacute; beneficiando a la regi&oacute;n es inconsistente con los temas que emergen en la agenda p&uacute;blica y es su principal detractor, no ya la derecha pol&iacute;tica, sino la necesidad de mantener un crecimiento econ&oacute;mico basado en la producci&oacute;n primaria, o la bien llamada &ldquo;reprimarizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues los empoderados pueblos ind&iacute;genas se ven en guerra contra la explotaci&oacute;n minera y petrolera en sus territorios ancestrales; el reconocimiento de espacios ambientales protegidos choca con la concesi&oacute;n de permisos de explotaci&oacute;n comercial de los recursos, las mujeres centroamericanas siguen atadas a la maquila, hay signos de una preocupante reconcentraci&oacute;n de la tierra, en algunos casos en manos extranjeras, los medios de comunicaci&oacute;n son blanco de diversas &ldquo;iras&rdquo; presidenciales y el grueso de la pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica se destina a mantener la condiciones de competitividad para las empresas multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        Am&eacute;rica latina habla de progresismo pero en sus facultades de econom&iacute;a se sigue ense&ntilde;ando econom&iacute;a cl&aacute;sica. Se produce pol&iacute;tica social progresista, debilitada desde su base pues en lugar de pagarse con impuestos que favorezcan la equidad, se paga con los excedentes de una actividad econ&oacute;mica extractiva que adem&aacute;s deja poco empleo de calidad. El debate de las ideas progresistas tan en boga tiene por delante el reto de enfrentar el gran problema de la regi&oacute;n: la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Por el otro lado est&aacute; el debate de los estilos de la pol&iacute;tica, que est&aacute; marcado no solo por la forma en la que se construye la agenda publica, sino y especialmente por la forma en la que los mandatarios desarrollan su papel. Esta es una importante consideraci&oacute;n a la hora de analizar el debate ideol&oacute;gico en la regi&oacute;n. A grandes rasgos se encuentran tres estilos el radical de Venezuela, los dem&aacute;s pa&iacute;ses del Alba, y Argentina. El moderado y convertido en patr&oacute;n por excelencia de pol&iacute;tica social, de Brasil, y Uruguay. Finalmente los presidentes &ldquo;liberales pragm&aacute;ticos&rdquo;  de Colombia, M&eacute;xico y Chile y el &ldquo;socialista pragm&aacute;tico&rdquo; de Per&uacute;. Los primeros caracterizados porque a pesar de su tendencia de base, han aceptado bien la inclusi&oacute;n de las basas del debate progresista en su agenda, o bien por su intento de ser de izquierda sin espantar a los inversores, equilibrio al que juega continuamente Ollanta Humala.  
    </p><p class="article-text">
        Es importante resaltar la diferencia entre el progresismo Europeo y latinoamericano, mientras en Europa el progresismo es un corpus pol&iacute;tico, en Am&eacute;rica Latina aparece desmigado en diferentes pol&iacute;ticas publicas que van abri&eacute;ndose paso en el debate regional por s&iacute; mismas, no como un conjunto. Asimismo difiere el estilo pol&iacute;tico, los partidos se tornan en movimientos en los casos m&aacute;s radicales, y el personalismo cobra una importante cuota de la estructura pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las pasiones que susciten unos y otros l&iacute;deres, el verdadero campo de juego del progresismo no est&aacute; en ser como Ch&aacute;vez, como Dilma, o como Calder&oacute;n. Sino en la capacidad para transformar crecimiento en equidad y pol&iacute;tica en democracia, ah&iacute;, y no solo en mantenerse en el poder es donde se gana la partida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erika Rodríguez Pinzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/izquierda-america-latina-estilos-gobierno_132_5580345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Feb 2013 06:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La izquierda en América Latina: ideas y estilos de gobierno]]></media:title>
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