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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jordi Muñoz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jordi_munoz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jordi Muñoz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Élites o ciudadanos? Elige tu propia aventura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/elites-ciudadanos-elije-propia-aventura_1_4584645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c9f7d11-95cc-44d3-b62d-cdd7b3afa5d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Élites o ciudadanos? Elige tu propia aventura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar del interés académico que tiene el debate sobre el origen y motor del cambio en la opinión pública catalana, políticamente sólo es relevante por las implicaciones que algunos, interesadamente, derivan de una u otra postura</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Sobre este tema tambi&eacute;n</strong>: <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/partidos-ayudado-polarizar-politico-Cataluna_0_313219315.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">C&oacute;mo los partidos han ayudado a polarizar el debate pol&iacute;tico en Catalu&ntilde;a (&iquest;hasta perder el control?)</a></li>
                            </ul>
            </div><h4 class="article-text">Opci&oacute;n A: Una revuelta espont&aacute;nea</h4><p class="article-text">
        <strong>Opci&oacute;n A: Una revuelta espont&aacute;nea</strong><em>9 de julio de 2010. 7:20 AM. La mayor&iacute;a de catalanes se levanta y entra a la ducha. Bajo el agua fresca, para combatir el calor pegajoso del julio mediterr&aacute;neo, van repasando mentalmente lo que tienen que hacer durante el d&iacute;a. Los que tienen hijos en edad escolar, tratan de encajar el puzle cotidiano de las vacaciones escolares. Los que a&uacute;n conservan su empleo, intentan prever el panorama que se encontrar&aacute;n esta ma&ntilde;ana cuando lleguen a su puesto de trabajo. Y los que lo han perdido, afrontan un nuevo d&iacute;a tratando de mantener las pocas esperanzas que les quedan ante un panorama econ&oacute;mico cada vez m&aacute;s sombr&iacute;o. De fondo, escuchan en la radio los detalles de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. Una legi&oacute;n de tertulianos batalla por hacer el comentario m&aacute;s ocurrente del d&iacute;a. De repente, a las 7:36, bajo la ducha, decenas de miles de catalanes tienen una revelaci&oacute;n. Nadie les ha dicho nada al respecto, pero ahora han visto la luz: la soluci&oacute;n a todos, todos sus males es la independencia. Es una suerte de revelaci&oacute;n divina. Algunos la procesan de inmediato y bajan al bazar chino m&aacute;s cercano a buscar una bandera estelada para colgarla en su balc&oacute;n. Otros escuchan la voz en su interior pero a&uacute;n no le hacen caso. Deber&aacute;n pasar semanas, o unos meses, hasta que la revelaci&oacute;n se materialice. Pero caer&aacute;n: les ha salido de dentro y no lo pueden reprimir. Espont&aacute;neamente m&aacute;s de un tercio de la sociedad catalana ha decidido unirse a los que hace a&ntilde;os que ven&iacute;an reclamando la independencia: votar&aacute;n en las consultas municipales, se inscribir&aacute;n a la ANC y vestir&aacute;n camisetas llenas de estelades. </em>
    </p><h4 class="article-text">Opci&oacute;n B: la manipulaci&oacute;n de las &eacute;lites</h4><p class="article-text">
        <strong>Opci&oacute;n B: la manipulaci&oacute;n de las &eacute;lites</strong><em>9 de julio de 2010. 7:20 AM. S&oacute;tano secreto de la casa dels canonges, edifico anexo al Palau de la Generalitat. La flor y nata de las &eacute;lites pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas, acad&eacute;micas, medi&aacute;ticas y culturales catalanas se halla reunida en pleno para el gran momento. El plan que llevan d&eacute;cadas labrando hoy se va a materializar. Tras a&ntilde;os y a&ntilde;os de lluvia fina en las escuelas y la televisi&oacute;n, tras mucha inmersi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica, mucho Club S&uacute;per 3, mucho Bar&ccedil;a y mucha telenovela de sobremesa llena de mensajes subliminales, ha llegado el momento de dar el paso definitivo. La poblaci&oacute;n catalana, que nunca se ha interesado por su autogobierno, ser&aacute; definitivamente inoculada del virus del separatismo. Un equipo de cient&iacute;ficos catalanes lleva a&ntilde;os trabajando en un lugar secreto del desierto de Israel en un proyecto que lo cambiar&aacute; todo: se trata de un humo imperceptible al ojo humano que, dispersado desde todos los repetidores de TV3, ser&aacute; respirado por la poblaci&oacute;n civil y conseguir&aacute; el efecto deseado sin que se note el cuidado. Los cient&iacute;ficos aprovechan una rara condici&oacute;n gen&eacute;tica que s&oacute;lo tienen determinados grupos humanos, c&oacute;mo los norcoreanos o los alemanes, y que permite su manipulaci&oacute;n a gran escala. El jefe secreto del plan, el ex presidente de la Generalitat, que acaba de volver de pasar unos d&iacute;as en Andorra, dar&aacute; la orden definitiva para esparcir el humo, entre el regocijo general de pol&iacute;ticos, banqueros y grandes empresarios. La tradici&oacute;n de la burgues&iacute;a catalana es contraria a la ostentaci&oacute;n y el exceso, pero en esta ocasi&oacute;n el champ&aacute;n caro y los habanos circulan con alegr&iacute;a. Y es que, con este humo en circulaci&oacute;n, ya nadie husmear&aacute; m&aacute;s en sus negocios.</em>
    </p><p class="article-text">
        Si te satisface alguna de las anteriores explicaciones, o una versi&oacute;n algo menos exagerada de las mismas, no hace falta que sigas leyendo. En lo que sigue, trato de argumentar que ninguna respuesta maniquea se ajusta a lo que ha pasado recientemente en Catalunya. Pero tambi&eacute;n defiendo la postura que, a pesar del inter&eacute;s acad&eacute;mico que tiene el debate sobre el or&iacute;gen y motor del cambio en la opini&oacute;n p&uacute;blica catalana, pol&iacute;ticamente s&oacute;lo es relevante por las implicaciones que algunos, interesadamente, derivan de una u otra postura.
    </p><h4 class="article-text"> 1. El debate acad&eacute;mico</h4><p class="article-text">
        <strong> 1. El debate acad&eacute;mico</strong>Pero la realidad es m&aacute;s compleja. La investigaci&oacute;n en ciencia pol&iacute;tica est&aacute; b&aacute;sicamente de acuerdo en que, en general, los mensajes de las &eacute;lites son fundamentales para que los ciudadanos se formen sus opiniones sobre los temas pol&iacute;ticos relevantes. Algunos de los modelos m&aacute;s influyentes al respecto son el de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Philip_Converse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Converse</a> (1962) o el m&aacute;s reciente de <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCYQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fen.wikipedia.org%2Fwiki%2FJohn_Zaller&amp;ei=l_o7VNPvOM3qaM_TgaAE&amp;usg=AFQjCNGd70obDZs36LQP178EBRd1UhtDrw&amp;sig2=N8HoZwkIWiwStr-SeL38IQ&amp;bvm=bv.77161500,d.d2s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Zaller</a> (1992). Seg&uacute;n Zaller en general la opini&oacute;n p&uacute;blica no tiene actitudes consistentes, y las forma en buena medida a partir de la influencia de las elites. Pero dicha influencia requiere que los ciudadanos a) reciban los mensajes y b) los acepten. La recepci&oacute;n est&aacute; condicionada por la exposici&oacute;n a informaci&oacute;n pol&iacute;tica, y la aceptaci&oacute;n depende de la congruencia o incongruencia de los mensajes con las creencias previas de los ciudadanos. El factor clave es la sofisticaci&oacute;n pol&iacute;tica, o los niveles de conocimiento pol&iacute;tico de los ciudadanos: los ciudadanos muy sofisticados reciben muchos mensajes, pero son m&aacute;s selectivos en la aceptaci&oacute;n de los mismos. Los ciudadanos con menos conocimientos sobre pol&iacute;tica reciben menos mensajes pol&iacute;ticos, porque no prestan atenci&oacute;n, pero tienen menos elementos para seleccionar los que aceptan y los que no. En niveles medios de conocimiento pol&iacute;tico, pues, deber&iacute;amos esperar la mayor influencia de las elites.
    </p><p class="article-text">
        Las elites deben entenderse en este contexto en un sentido amplio, como los emisores de mensajes &lsquo;partidistas&rsquo; en un sentido u otro. Movimientos sociales, l&iacute;deres de opini&oacute;n y, obviamente, partidos pol&iacute;ticos lanzan constantemente mensajes a la arena p&uacute;blica. La identificaci&oacute;n, o simpat&iacute;a que tengan los ciudadanos con dichos emisores de mensajes, as&iacute; como la claridad y homogeneidad de los mensajes y la polarizaci&oacute;n entre ellos aumenta la influencia que pueden ejercer. Y, en cualquier caso, los ciudadanos no son meros receptores pasivos que, cual zombis, se alinean tras los mensajes de sus elites. Como ha subrayado Zaller recientemente, sus creencias propias son un filtro fundamental para decidir qu&eacute; importa, y aceptar o no los mensajes recibidos y ajustar sus actitudes acorde a los mismos. Establecer la intensidad y mecanismos de influencia de las elites sobre sus seguidores (y viceversa) en cada caso concreto es un reto metodol&oacute;gico que requiere de dise&ntilde;os de investigaci&oacute;n mucho m&aacute;s complejos de los que hemos visto entre los que defienden una u otra postura en el caso catal&aacute;n.
    </p><h4 class="article-text"> 2. El caso catal&aacute;n</h4><p class="article-text">
        <strong> 2. El caso catal&aacute;n</strong>No hay razones evidentes para pensar que el caso del soberanismo catal&aacute;n sea una excepci&oacute;n a los modelos generales de formaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica. No se dan en Catalunya unas condiciones excepcionalmente propensas a la manipulaci&oacute;n a gran escala de la opini&oacute;n, al estilo Pyongyang. Pero tampoco la ciudadan&iacute;a catalana est&aacute; especialmente informada c&oacute;mo para resistir a las influencias de las elites y tener una opini&oacute;n completamente independiente de los mensajes que lanzan sus l&iacute;deres pol&iacute;ticos, medi&aacute;ticos y de movimientos sociales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no disponemos de datos apropiados para testar ambas hip&oacute;tesis, si nos fijamos en la secuencia de los hechos podemos observar varias cosas. La primera es que el crecimiento del apoyo a la independencia es sostenido desde, almenos, 2006. Se acelera entre 2010 y 2011 en un momento en que s&oacute;lo los partidos tradicionalmente independentistas defend&iacute;an esta opci&oacute;n. Coincide con la sentencia del Tribunal Constitucional, y con un per&iacute;odo de intensa actividad movilizadora protagonizada fundamentalmente por el independentismo tradicional frente a la que el entorno de CiU manten&iacute;a una postura calculadamente amb&iacute;gua.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1: Preferencia por un estado independiente, por simpat&iacute;a de partido </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Cuando, en 2012, tras la manifestaci&oacute;n del 11S y de la negativa de Rajoy a negociar el pacto fiscal, Mas y CDC hacen expl&iacute;cito su giro soberanista se produce tambi&eacute;n un aumento significativo del apoyo social a la independencia. Es razonable pensar que buena parte del mismo se deba al efecto de las elites pol&iacute;ticas, m&aacute;xime cuando dicho aumento fue especialmente intenso entre los simpatizantes de CiU. Esto se puede observar en el gr&aacute;fico 1, que muestra la evoluci&oacute;n de la preferencia por un estado independiente entre los simpatizantes de las formaciones partidarias de la consulta, o con una posici&oacute;n amb&iacute;gua al respecto. No se trata de la intenci&oacute;n de voto en la consulta, sino de la opci&oacute;n preferida en una pregunta multiopci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia parece algo m&aacute;s compleja: en el mismo periodo hubo un crecimiento del apoyo a la independencia tambi&eacute;n en otros grupos de la sociedad cuyos l&iacute;deres no cambiaron de posici&oacute;n en aquel momento, bien porque ya eran claramente independentistas (ERC), bien porque siguen sin serlo (ICV). Quiz&aacute;s respond&iacute;an al est&iacute;mulo de la movilizaci&oacute;n del 11S, o quiz&aacute;s era tambi&eacute;n un efecto de las elites, pero en negativo. Es plausible pensar que el tono y contenido de los mensajes de la elite pol&iacute;tica espa&ntilde;ola hayan generado un efecto de reacci&oacute;n capaz de modificar las actitudes pol&iacute;ticas de una parte de la poblaci&oacute;n catalana. Pero, de nuevo, es una hip&oacute;tesis que requerir&iacute;a, para ser contrastada, otro tipo de dise&ntilde;o emp&iacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Es, como digo, evidencia fragmentaria e insuficiente para establecer con claridad la direcci&oacute;n de la influencia. El gr&aacute;fico, de hecho, muestra una sucesi&oacute;n de encuestas pero no a las mismas personas, por lo que no puede leerse simplemente como la evoluci&oacute;n de la posici&oacute;n de unos grupos m&aacute;s o menos constantes. Los que, en cada momento, declaran simpat&iacute;a por un partido van cambiando. En cualquier caso, parece plausible suponer que nos encontramos ante una situaci&oacute;n de influencias cruzadas y multicausalidad que dif&iacute;cilmente admite respuestas sencillas.
    </p><h4 class="article-text"> 3.Las implicaciones pol&iacute;ticas</h4><p class="article-text">
        <strong> 3.Las implicaciones pol&iacute;ticas</strong>Se trata, sin duda, de un apasionante debate acad&eacute;mico. Pero &iquest;por qu&eacute; deber&iacute;a ser relevante pol&iacute;ticamente en el caso que nos ocupa? &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da si el origen del giro soberanista proviene de un cambio de postura de determinadas &eacute;lites pol&iacute;ticas, o fueron los partidos los que respondieron a un cambio previo de la opini&oacute;n p&uacute;blica? Quienes argumentan vehementemente que el independentismo proviene de una manipulaci&oacute;n a gran escala de las elites pol&iacute;ticas, lo hacen con dos objetivos. El primero es sugerir que no se dan, en Catalunya, las condiciones objetivas para un debate plural y democr&aacute;tico. El segundo es argumentar que esto es un sufl&eacute;, y que tal y c&oacute;mo ha llegado, esta cuesti&oacute;n desaparecer&aacute; de la opini&oacute;n p&uacute;blica porque no es una cuesti&oacute;n que realmente importe a los catalanes.
    </p><p class="article-text">
        El primer argumento no merece mayor atenci&oacute;n, puesto que forma parte de la propaganda m&aacute;s burda. Pero el segundo s&iacute; es m&aacute;s interesante, porque de hecho ha sido tan influyente que ha guiado la inacci&oacute;n del gobierno espa&ntilde;ol hasta el momento. La evidencia por ahora va en contra de esta hip&oacute;tesis, y la movilizaci&oacute;n y el debate social no han hecho m&aacute;s que intensificarse. Lejos de ser una ficci&oacute;n televisiva, el debate est&aacute; muy presente en las calles de Catalunya. En las de Barcelona y las de Tarragona. En los balcones y las redes sociales. Hasta en los blogs de an&aacute;lisis pol&iacute;tico de uno u otro signo.
    </p><p class="article-text">
        El hecho es que, independientemente de las consideraciones o prejuicios que tenga cada cu&aacute;l sobre su origen, existe hoy en Catalunya un problema pol&iacute;tico de primer orden. La consulta del 9N es una propuesta de resoluci&oacute;n del mismo. Es, seguramente, imperfecta porque es fruto del consenso de una parte del arco parlamentario catal&aacute;n, y no de todo. Es una parte muy mayoritaria, eso s&iacute;, pero a&uacute;n incompleta. Seguro que con el concurso de los sectores contrarios a la independencia se podr&iacute;a mejorar el dise&ntilde;o de la consulta y acordar un procedimiento, una pregunta y un calendario que satisfagan a todas las partes. Ser&iacute;a un grave error si el soberanismo no estuviese dispuesto a revisarlo todo a cambio de un refer&eacute;ndum pactado.
    </p><p class="article-text">
        Pero por desgracia, de momento, desde la otra parte no hay ning&uacute;n planteamiento de este tipo. El rechazo a la posibilidad misma de la consulta ha generado una situaci&oacute;n de bloqueo que s&oacute;lo puede tener consecuencias negativas. Parece razonable intentar buscar los caminos para romper el bloqueo y acercarnos a una soluci&oacute;n democr&aacute;tica a la situaci&oacute;n. Una soluci&oacute;n a la escocesa. Mientras tanto, lo m&aacute;s parecido que hay sobre la mesa es el 9N.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/elites-ciudadanos-elije-propia-aventura_1_4584645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2014 19:07:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional,Consulta 9N Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué factores están detrás de la irrupción electoral de Vox?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/factores-detras-irrupcion-electoral-vox_132_1556262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría de los intentos de responder a esta pregunta se fijan, fundamentalmente, en factores contemporáneos. Muchos trabajos en ciencia política han descrito las características de la nueva derecha populista radical. Según estos, uno de los rasgos fundamentales de estos partidos es su capacidad para atraer votantes transversales</p></div><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de Vox en la escena pol&iacute;tica espa&ntilde;ola ha suscitado todo tipo de reacciones. Hay quien ha visto en la irrupci&oacute;n de un partido de derecha radical un signo de 'europeizaci&oacute;n' de Espa&ntilde;a: nos pasa lo mismo que pasa en tantos pa&iacute;ses europeos. Antes de sacar conclusiones precipitadas, es interesante analizar la cuesti&oacute;n con m&aacute;s detenimiento &ndash;tal y como han empezado hacer varias entradas anteriores en este mismo blog.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son los factores que explican el incremento de la extrema derecha en tantos pa&iacute;ses? La mayor&iacute;a de los intentos de responder a esta pregunta se fijan, fundamentalmente, en factores contempor&aacute;neos. Muchos trabajos en ciencia pol&iacute;tica han descrito las caracter&iacute;sticas de la nueva derecha populista radical. Seg&uacute;n estos, uno de los rasgos fundamentales de estos partidos es su capacidad para atraer votantes transversales. Desde esta perspectiva, el crecimiento de los partidos de la nueva derecha radical se deber&iacute;a a su capacidad de atraer votantes ubicados tanto en la derecha como en la izquierda del eje econ&oacute;mico, pero conservadores en el llamado eje cosmopolita. As&iacute;, los factores de tipo cultural &ndash;especialmente las actitudes reticentes o poco favorables a la inmigraci&oacute;n&ndash; ser&iacute;an cruciales para entender el aumento del voto a partidos de derecha radical.
    </p><p class="article-text">
        Algunos trabajos m&aacute;s recientes, en cambio, apuntan a un peso espec&iacute;fico de los factores econ&oacute;micos. Analizando el aumento de la extrema derecha en Suecia, <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=3160480" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sirus Dehdari ha estudiado</a> en qu&eacute; medida la vulnerabilidad en el mercado laboral (los despidos de trabajadores poco cualificados) est&aacute; asociada con el incremento del voto a la extrema derecha &ndash;especialmente all&iacute; d&oacute;nde hay m&aacute;s inmigraci&oacute;n. <a href="http://perseus.iies.su.se/~tpers/papers/CompleteDraft190301.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dal Bo et al. apuntan tambi&eacute;n </a>a la vulnerabilidad laboral y la reducci&oacute;n en ingresos familiares disponibles como causas del aumento de la extrema derecha sueca en un estudio con datos electorales desagregados a nivel local. Siguiendo una l&iacute;nea muy similar, <a href="https://goo.gl/Ug2ouf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thiemo Fetzer</a> ha mostrado que el voto para el UKIP y partidario del <em>Brexit</em> en Inglaterra puede explicarse como consecuencia de las pol&iacute;ticas de austeridad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay tambi&eacute;n una creciente literatura que se fija en las continuidades hist&oacute;ricas en las preferencias pol&iacute;ticas, en la l&iacute;nea de otros trabajos sobre <em>path dependency</em>  (efectos de herencia de la trayectoria) como los que <a href="http://nadaesgratis.es/bagues/path-dependence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discut&iacute;a aqu&iacute; Manuel Bagu&eacute;s</a>. As&iacute;, especialmente en pa&iacute;ses con pasados autoritarios, la aparici&oacute;n de formaciones de derecha radical se podr&iacute;a explicar, al menos en parte, por la herencia hist&oacute;rica de preferencias pol&iacute;ticas. En un estudio reciente, los historiadores econ&oacute;micos <a href="http://www.davidecantoni.net/pdfs/afd_draft_20190225.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cantoni et al. muestran</a> como el voto contempor&aacute;neo a la extrema derecha en Alemania est&aacute; correlacionado a nivel geogr&aacute;fico con el antiguo voto obtenido por el partido nazi en los a&ntilde;os treinta. De manera parecida y tambi&eacute;n para el caso alem&aacute;n, <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwjLq6PyponiAhUGXRoKHcg1DTgQFjAAegQIBBAB&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.zora.uzh.ch%2Fid%2Feprint%2F143147%2F&amp;usg=AOvVaw1kQsYBPULpxVNJIoyD4e6j" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Schwander y Manow </a>han mostrado que no es la ansiedad econ&oacute;mica sino la pre-existencia de voto a partidos de derecha radical el factor que explica mejor el voto contempor&aacute;neo a la extrema derecha. Para el caso austr&iacute;aco, <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2763513" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christian Ochsner y Felix Roesel</a> muestran como la partici&oacute;n del estado de la Alta Austria entre zonas de ocupaci&oacute;n sovi&eacute;tica y norteamericana, que provoc&oacute; una importante migraci&oacute;n interna de nazis hacia la parte norteamericana, a&uacute;n tiene efectos importantes en el apoyo al FP&Ouml;, el partido de derecha radical austr&iacute;aco.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de estas continuidades hist&oacute;ricas son incluso m&aacute;s largas. Los polit&oacute;logos Acharya et al. muestran en un libro reciente (<a href="https://www.amazon.com/Deep-Roots-Southern-Princeton-Political/dp/0691176744" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deep Roots</em></a>) como todav&iacute;a hoy encontramos huellas del pasado esclavista en determinadas zonas de Estados Unidos que se traducen en una mayor propensi&oacute;n a votar al Partido Republicano. Mientras que Elena Esposito y Scott Abramson muestran, en un paper reciente, que la concentraci&oacute;n actual de votantes de la izquierda en Europa est&aacute; relacionada con la presencia de minas de carb&oacute;n en el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, en un estudio que pre-registramos antes de las pasadas elecciones del 28 de abril (<a href="http://egap.org/registration/5689" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Authoritarian Legacies in Contemporary Radical Right Voting in Spain</em></a>), nos preguntamos en qu&eacute; medida el fen&oacute;meno de Vox en Espa&ntilde;a responde tambi&eacute;n a la continuidad de preferencias pol&iacute;ticas del pasado. A partir del an&aacute;lisis de los resultados de Vox a nivel municipal, queremos ver en qu&eacute; medida la persistencia ideol&oacute;gica franquista se refleja en el apoyo a Vox en 2019. Pero m&aacute;s que plantar una especie de 'carrera de caballos' entre las explicaciones contempor&aacute;neas y las continuidades hist&oacute;ricas, pensamos que es te&oacute;ricamente interesante preguntarse en qu&eacute; medida estos antecedentes hist&oacute;ricos interact&uacute;an con los <em>shocks </em> contempor&aacute;neos que la literatura tiende a identificar como factores explicativos del surgimiento de la derecha radical: inmigraci&oacute;n, paro, vulnerabilidad laboral...
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo, &iquest;es razonable esperar que los niveles de inmigraci&oacute;n tengan un impacto sobre el voto a la extrema derecha parecido en todo el territorio o, por el contrario, su impacto puede depender de la estructura latente de preferencias? Nuestra hip&oacute;tesis, pues, es que la persistencia de preferencias franquistas no s&oacute;lo contribuye por s&iacute; misma a explicar la emergencia de Vox, sino que tambi&eacute;n amplifica el impacto de <em>shocks</em> contempor&aacute;neos, como la entrada de inmigraci&oacute;n. As&iacute;, una localidad con una estructura latente de preferencias autoritarias que recibe un flujo de inmigraci&oacute;n, responder&aacute; de un modo diferente a una localidad que reciba un flujo similar, pero sin el mismo peso de la tradici&oacute;n ideol&oacute;gica franquista.
    </p><p class="article-text">
        En el primer gr&aacute;fico (ver la Figura 1) mostramos los resultados de un an&aacute;lisis en el que hemos incluido variables que tratan de capturar las continuidades hist&oacute;ricas en las preferencias franquistas, la exposici&oacute;n a los shocks contempor&aacute;neos (inmigraci&oacute;n y paro), y algunas variables estructurales de municipio.
    </p><p class="article-text">
        Para medir la continuidad de preferencias franquistas hemos utilizado el callejero del censo electoral que publica el INE, en l&iacute;nea con <a href="https://academic.oup.com/joeg/article-abstract/18/1/187/4210347" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este trabajo de Daniel Oto-Peral&iacute;as</a>. Hemos construido una variable que mide si en 2001 (el a&ntilde;o m&aacute;s antiguo del que disponemos por el momento) el municipio ten&iacute;a alguna calle con nombre franquista, utilizando la lista (restrictiva) de nombres que us&oacute; el gobierno para la <a href="http://www.rtve.es/noticias/20190206/justicia-pide-656-ayuntamientos-retirar-vestigios-franquistas-permanezcan-calles/1879781.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aplicaci&oacute;n de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica</a>. Tambi&eacute;n hemos codificado si el municipio se encontraba en la zona rebelde o leal a la Rep&uacute;blica en el verano de 1936, as&iacute; como el voto a la Uni&oacute;n Nacional de Blas Pi&ntilde;ar en el 1979, y el voto a Alianza Popular en ese mismo a&ntilde;o. Los resultados son bastante claros: todos estos factores est&aacute;n fuertemente asociados con el voto a Vox en 2019. Todos ellos tienen coeficientes fuertes y estad&iacute;sticamente significativos. La presencia de almenos un nombre franquista en el callejero de 2001 est&aacute; relacionada con un aumento de hasta dos puntos porcentuales en el apoyo a Vox.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que respecta a los otros factores, el paro tambi&eacute;n parece tener una relaci&oacute;n positiva con el voto a Vox, mientras que la inmigraci&oacute;n, por ella misma, no parece importar. Aparte de esto, Vox parece obtener mejores resultados en los municipios con menos poblaci&oacute;n mayor de 65 a&ntilde;os, en los municipios m&aacute;s grandes y tambi&eacute;n en los municipios con menos porcentaje de mujeres &ndash;lo que es consistente con sus posiciones expl&iacute;citamente antifeministas-.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 1.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estas claras continuidades &ndash;que trataremos de explorar m&aacute;s a fondo en nuestro estudio-, es importante ver en qu&eacute; medida esta herencia franquista condiciona el efecto de los flujos migratorios o de los otros <em>shocks</em> contempor&aacute;neos. Es un hecho destacable que encontramos una interacci&oacute;n muy significativa e importante con la inmigraci&oacute;n africana. Como muestra la Figura 2, el efecto de un punto porcentual m&aacute;s de poblaci&oacute;n con nacionalidad de alg&uacute;n pa&iacute;s africano en el municipio es desde&ntilde;able (no es estad&iacute;sticamente significativo) en aquellos lugares que en 2001 ya hab&iacute;an eliminado los restos del franquismo de su callejero y, por el contrario, el efecto es mucho m&aacute;s fuerte y significativo en aquellos municipios que conservaban calles dedicadas a las principales figuras del r&eacute;gimen franquista. Dicho de otro modo, mayores niveles de inmigraci&oacute;n est&aacute;n asociados con m&aacute;s voto a VOX solamente cuando persisten restos del franquismo a nivel local.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no encontramos la misma interacci&oacute;n ni para el efecto del desempleo, ni de la inmigraci&oacute;n proveniente del continente americano, para los que parece que las continuidades del franquismo no ejercen un efecto moderador. Aunque en el marco de este trabajo queremos explorar tambi&eacute;n el efecto de otros factores (como los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n del partido dominante de la derecha), pensamos que es importante fijarse en la interacci&oacute;n entre las herencias del pasado y los <em>shocks</em> contempor&aacute;neos. Por un lado, nos ayuda a entender mejor los mecanismos mediante los cuales el pasado tiene una influencia a veces tan sorprendente en el presente, y por el otro, responde a un modelo m&aacute;s realista del efecto pol&iacute;tico de fen&oacute;menos como la inmigraci&oacute;n, que es condicional a las preferencias preexistentes.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 2.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Francesc Amat, Jordi Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/factores-detras-irrupcion-electoral-vox_132_1556262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 May 2019 19:37:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué factores están detrás de la irrupción electoral de Vox?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La construcción política de la identidad española: ¿del nacionalcatolicismo al patriotismo democrático?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/construccion-identidad-nacionalcatolicismo-patriotismo-democratico_132_5581052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuáles son las bases sociales e ideológicas de la identidad nacional española contemporánea?</p><p class="subtitle">Existe una concepción de la identidad española relativamente  transversal ideológicamente que coexiste con otra muy vinculada a la  derecha política</p><p class="subtitle">Para amplios segmentos de la población de determinados territorios, como País Vasco y Catalunya, la nueva concepción de dicha identidad no ha resultado atractiva</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Hasta qu&eacute; punto el nacionalcatolicismo franquista ha sido sustituido por un patriotismo democr&aacute;tico espa&ntilde;ol? &iquest;Cu&aacute;les son las bases sociales e ideol&oacute;gicas de la identidad nacional espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea? &iquest;Qu&eacute; ha cambiado en relaci&oacute;n a la identidad espa&ntilde;ola desde el final de la dictadura? &Eacute;stas son las cuestiones que abordo en el libro <a href="http://libreria.cis.es/libros/la-construccion-politica-de-la-identidad-espanola-del-nacionalcatolicismo-al-patriotismo-democratico/9788474766080/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La construcci&oacute;n pol&iacute;tica de la identidad espa&ntilde;ola: &iquest;del nacionalcatolicismo al patriotismo democr&aacute;tico?</a><em> </em>
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida del an&aacute;lisis es el nacionalismo franquista. <strong>El franquismo fue un r&eacute;gimen monopolista con respecto a la identidad nacional</strong>: impuso un marco en el cual s&oacute;lo cab&iacute;a una interpretaci&oacute;n de la identidad espa&ntilde;ola, y quien no la compart&iacute;a era estigmatizado como antiespa&ntilde;ol o &lsquo;enemigo de la patria&rsquo;. No es una excepci&oacute;n espa&ntilde;ola: la &lsquo;monopolizaci&oacute;n del patriotismo&rsquo; es habitual en las dictaduras y tambi&eacute;n entre algunos movimientos nacionalistas en contextos democr&aacute;ticos (v&eacute;ase el caso del BJP en India o de la derecha israel&iacute;, por ejemplo). Sin embargo, bajo dichas condiciones, a la ca&iacute;da del r&eacute;gimen se produce un cierto vac&iacute;o, que puede llevar a una profunda depresi&oacute;n de la identidad nacional (v&eacute;ase Alemania en la postguerra) o a la reconstrucci&oacute;n, sobre nuevas bases, de la identidad nacional.
    </p><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol observamos, tras la ca&iacute;da del r&eacute;gimen, en los discursos de las &eacute;lites, <strong>un proceso de cambio desde el nacionalcatolicismo franquista hacia un nuevo nacionalismo espa&ntilde;ol m&aacute;s consensual</strong>. Existen, como es l&oacute;gico, profundas diferencias entre el nacionalismo de la izquierda y de la derecha espa&ntilde;olas, aunque contrariamente a lo que podr&iacute;a parecer superficialmente, ambos comparten una serie de elementos que constituyen el n&uacute;cleo de un nuevo nacionalismo espa&ntilde;ol: se trata de un amplio campo com&uacute;n, derivado sustancialmente de la adhesi&oacute;n  la Constituci&oacute;n de 1978 y a los principios consagrados en &eacute;sta. Los elementos de consenso son, b&aacute;sicamente, el reconocimiento de la pluralidad interna sin cuestionar el car&aacute;cter indivisible y unitario de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola; la consideraci&oacute;n de la naci&oacute;n como una realidad preexistente al marco institucional actual; el papel de la transici&oacute;n y de la Constituci&oacute;n como el m&aacute;s relevante de los &ldquo;mitos nacionales&rdquo;; y el status del castellano como idioma com&uacute;n de los espa&ntilde;oles, sin perjuicio de la tolerancia hacia los otros idiomas en sus propios territorios.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del estudio de los discursos de las &eacute;lites pol&iacute;ticas e intelectuales al respecto, el libro se interesa por las actitudes de los ciudadanos. Concretamente, analizamos hasta qu&eacute; punto este &lsquo;nuevo&rsquo; nacionalismo espa&ntilde;ol ha sido capaz de superar, en la opini&oacute;n p&uacute;blica, las fuertes divisiones &ndash;ideol&oacute;gicas, religiosas y territoriales- que suscitaba el nacionalcatolicismo franquista. Para responder a esta cuesti&oacute;n, analizamos la evoluci&oacute;n del peso que la ideolog&iacute;a, la religi&oacute;n y la CCAA de residencia tienen en los niveles de orgullo espa&ntilde;ol entre 1981 y el a&ntilde;o 2000, usando una serie de encuestas del World Values Survey.
    </p><p class="article-text">
        Como vemos en el gr&aacute;fico 1 (que se refiere al per&iacute;odo 1981-2000), al principio del per&iacute;odo hab&iacute;a grandes diferencias entre cat&oacute;licos y no cat&oacute;licos, y entre izquierda y derecha, en los niveles de orgullo nacional. <strong>Las diferencias religiosas se habr&iacute;an ido difuminando</strong> y, aunque no han desaparecido, s&iacute; son hoy mucho m&aacute;s d&eacute;biles que en los primeros a&ntilde;os de democracia. <strong>Las diferencias ideol&oacute;gicas, sin embargo, presentan un patr&oacute;n m&aacute;s complejo y ligado a elementos del contexto pol&iacute;tico</strong>: mientras que durante los gobiernos socialistas de 1982-1996 se debilitaron hasta casi desparecer, los debates suscitados a partir de los gobiernos Aznar tuvieron, aparentemente, un efecto divisor y volvieron a emerger diferencias significativas entre los ciudadanos de izquierdas y de derechas en sus niveles de orgullo espa&ntilde;ol, que se mantienen a&uacute;n hoy.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero m&aacute;s all&aacute; de este an&aacute;lisis a trav&eacute;s del tiempo, el libro explora con m&aacute;s detalle los contenidos actuales de la identidad espa&ntilde;ola. A partir de un an&aacute;lisis de entrevistas en profundidad, se desarrolla y testa un modelo de medida de la identidad espa&ntilde;ola que nos permite distinguir dos dimensiones, o tipos de identidad: las denominamos <strong>identidad espa&ntilde;ola constitucional</strong> e <strong>identidad espa&ntilde;ola tradicional</strong>. La primera se basa en elementos c&oacute;mo el idioma espa&ntilde;ol, la historia de Espa&ntilde;a, el orgullo en la constituci&oacute;n de 1978 y una justificaci&oacute;n igualitarista de la unidad de Espa&ntilde;a. Por su parte, la identidad tradicional se fundamentar&iacute;a en la identificaci&oacute;n emocional con los s&iacute;mbolos nacionales (bandera e himno), una lectura tradicionalista del pasado y un papel destacado del catolicismo como fundamento de la identidad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Aunque pudiese parecer lo contrario, no se trata de dos identidades necesariamente confrontadas sino que, <strong>para una buena parte de la sociedad son perfectamente compatibles</strong>. As&iacute;, seg&uacute;n el an&aacute;lisis de la encuesta CIS2667 (dise&ntilde;ada para medir precisamente esta cuesti&oacute;n), la sociedad espa&ntilde;ola estar&iacute;a conformada, a grandes rasgos, por un 40% con una fuerte identidad constitucional pero no tradicional, otro 40% con una identidad espa&ntilde;ola fuerte tanto tradicional como constitucional y un 20% con una d&eacute;bil identificaci&oacute;n nacional espa&ntilde;ola. El segmento de poblaci&oacute;n que comparte la identidad tradicional y rechaza la constitucional es residual.
    </p><p class="article-text">
        Como podr&iacute;amos esperar, la identidad tradicional est&aacute; mucho m&aacute;s sesgada hacia la derecha, mientras que la constitucional, a pesar de ser algo m&aacute;s fuerte entre los ciudadanos ubicados m&aacute;s a la derecha, presenta menos diferencias. Como muestra el gr&aacute;fico 2, <strong>existe una concepci&oacute;n de la identidad espa&ntilde;ola relativamente transversal ideol&oacute;gicamente que coexiste con otra muy vinculada a la derecha pol&iacute;tica</strong>. Un patr&oacute;n similar emerge con respecto a la edad: apenas si hay diferencias entre generaciones en la identidad constitucional, mientras que la tradicional es mucho m&aacute;s intensa entre los segmentos de m&aacute;s edad, especialmente entre las generaciones que llegaron a la edad adulta antes de los a&ntilde;os del tardofranquismo.
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                </figure><p class="article-text">
        Observamos, pues, la emergencia y consolidaci&oacute;n de una concepci&oacute;n de la identidad espa&ntilde;ola ampliamente compartida a derecha e izquierda, en la cual la Constituci&oacute;n de 1978 juega un papel determinante como nuevo mito nacional. No se trata de una identidad estrictamente &lsquo;pol&iacute;tica&rsquo; o &lsquo;c&iacute;vica&rsquo;, puesto que se fundamenta tambi&eacute;n en elementos culturales c&oacute;mo el idioma espa&ntilde;ol o historicistas. La nueva identidad &lsquo;constitucional&rsquo; ha tenido &eacute;xito en ser asumida por la mayor parte de la sociedad espa&ntilde;ola y emerge como una identidad cuasi neutral ideol&oacute;gica y generacionalmente. Sin embargo, dicho &lsquo;&eacute;xito&rsquo; tiene dos l&iacute;mites evidentes: por una parte, la pervivencia de una fuerte identidad tradicional en una parte importante de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola que, si bien no niega la nueva, s&iacute; la &lsquo;complementa&rsquo; con elementos mucho menos neutrales y que a menudo suscitan conflicto. Y por otra, l&oacute;gicamente, la falta de integraci&oacute;n de amplios segmentos de la poblaci&oacute;n de determinados territorios (especialmente el Pa&iacute;s Vasco y Catalunya), para los que ni la vieja ni la nueva concepci&oacute;n de la identidad espa&ntilde;ola ha resultado atractiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/construccion-identidad-nacionalcatolicismo-patriotismo-democratico_132_5581052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Feb 2013 06:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La construcción política de la identidad española: ¿del nacionalcatolicismo al patriotismo democrático?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
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