<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Carolina Bescansa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carolina_bescansa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carolina Bescansa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510303/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Crisis de Estado en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/crisis-espana_129_3146465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cb10449-52fe-4959-97c6-9bacab42a74a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crisis de Estado en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las manos de las personas que constituimos el Congreso de los Diputados y Senado está frenar el proceso de judicialización de la crisis de Estado desplegada por el PP y abrir el debate sobre el cambio constitucional en España</p><p class="subtitle">En las manos de las diputadas y diputados del Parlamento de Catalunya está suspender la declaración unilateral de independencia</p></div><p class="article-text">
        La quiebra del r&eacute;gimen del 78 puede haberse convertido en el pre&aacute;mbulo de la primera crisis de Estado del siglo XXI espa&ntilde;ol. Desde 2008, la quiebra del sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico no ha producido ninguna crisis de Estado sencillamente porque ninguno de los poderes institucionales ha desobedecido las &oacute;rdenes emanadas de otro. Ni la destrucci&oacute;n de&nbsp;dos millones de puestos de trabajo entre 2011 y 2013, ni la G&uuml;rtel, la P&uacute;nica, Lezo, la trama valenciana, las basuras de Toledo, B&aacute;rcenas y Rato todos juntos, ni los m&aacute;s de 20.000 millones recortados a la sanidad y la educaci&oacute;n, ni Espejel, L&oacute;pez, Lesmes y Maza, ni el 40% de pobreza infantil, ni los 100.000 millones de euros para rescatar a los bancos, ni los aeropuertos sin aviones, ni las 400.000 familias desahuciadas desde 2008, ni Fern&aacute;ndez D&iacute;az y sus comisarios, ni el impuesto al sol. Nada. Nada de lo que ha provocado el mayor empobrecimiento de las familias espa&ntilde;olas en los &uacute;ltimos 70 a&ntilde;os y nada de lo que ha podrido los pilares b&aacute;sicos de las instituciones centrales de la democracia representativa, nada de eso ha provocado una crisis de Estado.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de Estado ha llegado a Espa&ntilde;a de la mano de la cuesti&oacute;n nacional catalana con nombres, apellidos y fechas que ya forman parte de la Historia -con negras may&uacute;sculas- de nuestro pa&iacute;s. Como todos los grandes problemas, esta crisis no tiene una &uacute;nica causa. Es el resultado de una larga cadena de errores, manipulaciones e irresponsabilidades que inici&oacute; el PP con su recurso contra el Estatut ante el Tribunal Constitucional en 2006, continu&oacute; la ignominiosa sentencia del Tribunal en 2010 y termin&oacute; por convertirse en un caudaloso r&iacute;o de gasolina gracias al inagotable manantial de desprecio, falta de respeto e inmovilismo que el Gobierno del PP ha emanado durante siete a&ntilde;os. Pero no se me entienda mal. Que el Gobierno del PP, y muy particularmente el presidente Rajoy sean los principales responsables de esta crisis, no les convierten en los &uacute;nicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de la Generalitat ha mantenido la ruta unilateral hacia la independencia sabedor de que su mayor&iacute;a parlamentaria no se correspond&iacute;a con la mitad m&aacute;s uno de los votos de 2015, sabedor de que su propuesta no contaba con el respaldo de una amplia mayor&iacute;a de la sociedad catalana y sabedor tambi&eacute;n de que, con el PP gobernando en Espa&ntilde;a, llevar hasta el final la v&iacute;a unilateral pon&iacute;a en riesgo la integridad pol&iacute;tica del pueblo de Catalunya. No soy equidistante ni creo que ambos gobiernos tengan el mismo grado de responsabilidad. En absoluto. Pero los mejores gobernantes no siempre son los que quieren tener raz&oacute;n; la mayor&iacute;a de las veces, los mejores gobernantes son los que quieren arreglar las cosas. Pienso, por poner un ejemplo, en Nelson Mandela.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, ninguno de los que detentan los poderes institucionales confrontados parece dispuesto a matizar para facilitar acuerdos. Antes al contrario, en su empe&ntilde;o por tener raz&oacute;n -o peor a&uacute;n, por satisfacer a los suyos- gritan a las salas de m&aacute;quinas de sus aparatos institucionales y medi&aacute;ticos &ldquo;m&aacute;s madera&rdquo; sin calibrar la profundidad de las heridas que est&aacute;n asestando al pueblo de Catalunya y a todos los pueblos de Espa&ntilde;a. Como primera propuesta, por el bien de nuestra ya maltrecha memoria colectiva, el 1 de octubre de 2017 deber&iacute;a contar desde ya mismo con un calificativo que le acompa&ntilde;e siempre, algo as&iacute; como un marco por defecto capaz de situar lo ocurrido inequ&iacute;vocamente.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser <em>el domingo negro del 17</em>, <em>el ominoso 1 de octubre</em> o <em>el domingo de la verg&uuml;enza</em>. El rey, conocedor de la fuerza m&aacute;gica de las palabras, se cuid&oacute; mucho de mencionar la fecha en su incendiario discurso. Rajoy, m&aacute;s torpemente, declar&oacute; solemnemente que el 1 de octubre y el refer&eacute;ndum &ldquo;no hab&iacute;a existido&rdquo;. Como quiera que sea, no me corresponde a m&iacute; buscar esa locuci&oacute;n para las generaciones futuras, aunque considero imprescindible la tarea. Lo que s&iacute; me corresponde como diputada en el Congreso, a m&iacute; y a todas las personas que ocupamos los espacios de representaci&oacute;n en los parlamentos catal&aacute;n y espa&ntilde;ol, es buscar caminos para frenar este destrozo y empezar a arreglar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por aquello en lo que las grandes mayor&iacute;as estamos de acuerdo: paremos las m&aacute;quinas. Si fuera por la accesibilidad a las v&iacute;as de resoluci&oacute;n de esta crisis, apelar&iacute;a en primera instancia al presidente del gobierno de Espa&ntilde;a para que echara el freno a esta deriva, pero visto lo ocurrido desde el pasado domingo no creo que quepa esperar soluciones de Rajoy. As&iacute; las cosas s&oacute;lo resta apelar a las diputadas y diputados de los parlamentos espa&ntilde;ol y catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En nuestras manos, en las manos de las personas que constituimos el Congreso de los Diputados y Senado est&aacute; frenar el proceso de judicializaci&oacute;n de la crisis de Estado desplegada por el PP y abrir el debate sobre el cambio constitucional en Espa&ntilde;a. Pero ambas son sendas abandonadas por la democracia espa&ntilde;ola hace mucho tiempo y por eso ahora, precisamente cuando no hay tiempo, necesitamos desbrozar primero el camino para poder recorrerlo despu&eacute;s. Frenar el proceso de judicializaci&oacute;n de la crisis promovida por el Gobierno y el jefe del Estado s&oacute;lo es posible con el concurso de todas las fuerzas parlamentarias de sincero arraigo democr&aacute;tico. Es obligaci&oacute;n de todos impedir que Rajoy siga judicializando y confrontando policialmente a la gran mayor&iacute;a de la sociedad catalana que quiere un refer&eacute;ndum.
    </p><p class="article-text">
        Pero es tambi&eacute;n nuestra obligaci&oacute;n evitar la detenci&oacute;n de los miembros del Gobierno de la Generalitat, cuyas consecuencias pol&iacute;ticas y sociales son incalculables, tanto para el pueblo catal&aacute;n y como para el resto de los pueblos de Espa&ntilde;a. A su vez, abrir un debate real sobre el cambio constitucional en Espa&ntilde;a requiere apartar enormes zarzas del camino. Es imprescindible que hayamos modificado el art.166 de la LOREG relativo al sistema de elecci&oacute;n de senadores en las provincias antes de que se convoquen las pr&oacute;ximas elecciones generales. Si no lo hacemos no habr&aacute; cambio constitucional de ning&uacute;n tipo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque ahora s&iacute; sabemos para qu&eacute; sirve el Senado.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier cambio en la constituci&oacute;n espa&ntilde;ola requiere para su aprobaci&oacute;n una mayor&iacute;a cualificada en el Senado. El tramposo sistema electoral le regala hoy al PP el 66% de los esca&ntilde;os cuando apenas ha obtenido el 33% de los votos. Es decir, un sistema dise&ntilde;ado para impedir que un acuerdo mayoritario de la sociedad espa&ntilde;ola -incluso si representase al 66% de los votantes- pueda modificar la Constituci&oacute;n sin el visto bueno del PP.
    </p><p class="article-text">
        En las manos de las diputadas y diputados del Parlamento de Catalunya est&aacute; suspender la declaraci&oacute;n unilateral de independencia. Suspender esa declaraci&oacute;n incluso cuando se est&eacute; de acuerdo con ella porque el buen gobernante sabe que la integridad pol&iacute;tica del pueblo es m&aacute;s importante que la estructura institucional sobre la que se organiza el sujeto pol&iacute;tico. Incluso si el objetivo es formar un nuevo Estado, el camino siempre ser&aacute; m&aacute;s corto y seguro si previamente se ha salvaguardado la integridad pol&iacute;tica y f&iacute;sica del pueblo, ambas desgraciadamente amenazadas hoy.
    </p><p class="article-text">
        En este momento tan dram&aacute;tico como hist&oacute;rico, los protagonistas no pueden ser ni el coraje ni el patriotismo ni la biograf&iacute;a pol&iacute;tica de nadie. La &eacute;pica es cualidad exclusiva de las derrotas del pasado, porque las derrotas del presente s&oacute;lo son amargos fracasos cargados de injusticia y humillaci&oacute;n para millones de personas. La integridad del pueblo de Catalunya est&aacute; en juego y es obligaci&oacute;n de todas y todos defender al pueblo, defenderlo antes que cualquier otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Asumamos cada una, cada uno, nuestra responsabilidad, defendamos la integridad pol&iacute;tica de todos los pueblos de Espa&ntilde;a y empecemos a desbrozar el camino para el cambio constitucional. La historia no nos absolver&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Bescansa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/crisis-espana_129_3146465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Oct 2017 18:21:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4cb10449-52fe-4959-97c6-9bacab42a74a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="959118" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4cb10449-52fe-4959-97c6-9bacab42a74a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="959118" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Crisis de Estado en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4cb10449-52fe-4959-97c6-9bacab42a74a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Independencia de Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España y el quién de los españoles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/espana-espanoles_129_3125489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Resolver las crisis que están teniendo lugar en nuestro país requiere más cabeza que tiempo y más propuestas que denuncias</p></div><p class="article-text">
        Llegados a este punto, resolver las crisis que est&aacute;n teniendo lugar en nuestro pa&iacute;s requiere m&aacute;s cabeza que tiempo y m&aacute;s propuestas que denuncias. Requiere un fuerte anclaje en la materialidad del presente concreto y fuerza para abrir nuevos caminos. En Podemos sabemos mucho de abrir nuevos caminos. Es duro pero su t&eacute;cnica es sencilla: desbrozar y avanzar a partes iguales.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por desbrozar. La desobediencia del govern de la Generalitat a los mandatos del Tribunal Constitucional y al Gobierno de Espa&ntilde;a ha transformado la crisis pol&iacute;tica en Catalunya en una crisis del Estado espa&ntilde;ol. Muy astutamente, el govern de Junts pel S&iacute; se ha encargado de denominar esta crisis como &ldquo;crisis entre Catalunya y Espa&ntilde;a&rdquo; y el Gobierno del PP se ha dejado querer. Esta transmutaci&oacute;n de las posiciones de los partidos en las posiciones de sus naciones constituye una de las toxinas ideol&oacute;gicas m&aacute;s nocivas del <em>proc&eacute;s </em>y cualquier propuesta de salida requiere su radical erradicaci&oacute;n. Hay que repetirlo hasta el aburrimiento: ni todos los catalanes son de Junts pel S&iacute;, ni todos los espa&ntilde;oles somos del PP, o lo que es lo mismo, hay muchos catalanes que no son independentistas -incluso puede que la mayor&iacute;a-, y muchos espa&ntilde;oles que no somos del PP, en este caso con toda seguridad somos la mayor&iacute;a. Aceptar esta subsunci&oacute;n est&aacute; amenazando la cohesi&oacute;n social en Catalunya y en Espa&ntilde;a porque nos deja sin naci&oacute;n ni patria a los catalanes no independentistas y a los espa&ntilde;oles no <em>setentayochistas </em>&ndash;denominaci&oacute;n a mi juicio m&aacute;s correcta que la de constitucionalistas- en una operaci&oacute;n m&aacute;s propia del siglo XX espa&ntilde;ol que del XXI. La crisis pol&iacute;tica en Catalunya no es un enfrentamiento entre Catalunya y Espa&ntilde;a. Es un enfrentamiento entre dos amplios espacios sociales e ideol&oacute;gicos catalanes, aliados cada uno de ellos con el Govern de Catalunya y el Gobierno de Espa&ntilde;a, y ha sido precisamente su enfrentamiento lo que ha provocado la primera crisis de Estado del siglo XXI. Dejar pasar esta burda manipulaci&oacute;n cierra el camino a cualquier soluci&oacute;n a la crisis catalana, pero tambi&eacute;n a la posibilidad de poner en pi&eacute; el cambio pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y cultural que la gente activ&oacute; en las calles y plazas de todo el pa&iacute;s -incluida la plaza Catalunya- el 15M de 2011.
    </p><p class="article-text">
        El segundo t&oacute;xico ideol&oacute;gico del que debemos desprendernos es el que naturaliza que hay una &uacute;nica crisis. Esto es hist&oacute;rica y pol&iacute;ticamente falso. Hoy tenemos sobre la mesa territorial, como m&iacute;nimo, tres crisis diferentes: la crisis pol&iacute;tica catalana, la crisis territorial espa&ntilde;ola y la crisis de Estado nacida de la interacci&oacute;n de la crisis catalana y la crisis espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        La crisis pol&iacute;tica en Catalunya se gest&oacute; en el proceso de descomposici&oacute;n de CIU y el <em>pujolismo</em> y dio lugar a la reorganizaci&oacute;n de todo el sistema de partidos sobre el eje nacional catal&aacute;n en 2010. Sin esa reorganizaci&oacute;n, CIU no habr&iacute;a sobrevivido ni estrenando el traje de PDeCAT ni vestido de lagarterana.
    </p><p class="article-text">
        La crisis territorial espa&ntilde;ola es tambi&eacute;n de largo aliento y tiene, como m&iacute;nimo, tres grandes causas: 1) la Ley de Financiaci&oacute;n Auton&oacute;mica y la arbitrariedad con la que los Gobiernos de PP y PSOE la han aplicado, es decir, el partidismo y el <em>pujolismo </em>de CIU, PNV, CC, NC, etc. como <em>realpolitik </em>del r&eacute;gimen del 78; 2) la ausencia de un espacio institucional de representaci&oacute;n y decisi&oacute;n de los pueblos, regiones y naciones de Espa&ntilde;a; y 3) la oce&aacute;nica y extravagante falta de respeto del PP por la diversidad cultural y ling&uuml;&iacute;stica de nuestro pa&iacute;s. Dice el psicoan&aacute;lisis que lo reprimido siempre vuelve. Hoy me asomo a la ventana de mi casa y creo que puedo escuchar aquel &ldquo;Pujol enano, habla castellano&rdquo; que Aznar tuvo que silenciar en 1996, apenas 48 horas despu&eacute;s de bailarlo. Lo que ocurre en Catalunya forma parte de la crisis territorial espa&ntilde;ola, pero no es, ni mucho menos, lo &uacute;nico que la conforma.
    </p><p class="article-text">
        La tercera toxina ideol&oacute;gica afecta a la percepci&oacute;n de los errores de los adversarios. Hasta el momento, todo lo que uno hace mal es rele&iacute;do por el otro como fundamento legitimador de su siguiente movimiento. Cuando, seg&uacute;n el PP, el Parlament quiso destruir Espa&ntilde;a con la reforma del Estatut, legitim&oacute; a Rajoy para tumbarlo. Cuando el PP recurri&oacute; el Estatut, legitim&oacute; la v&iacute;a unilateral del <em>proc&eacute;s</em>. La vergonzosa sesi&oacute;n parlamentaria del 6 y 7 de Septiembre legitim&oacute; la represi&oacute;n policial del 1 de Octubre. Y cuando el PP dio la orden de acabar a porrazos con el 1 de Octubre, legitim&oacute; la declaraci&oacute;n unilateral de independencia. Y as&iacute; y as&iacute; y as&iacute;. As&iacute; hasta que logremos parar esto, hasta que logremos desintoxicarnos individual y colectivamente. Desde luego que la aprobaci&oacute;n de la Ley de Transitoriedad no justifica m&aacute;s de 800 heridos el 1 de Octubre, pero sin lugar a dudas -y esto es pol&iacute;tica e hist&oacute;ricamente muy importante- lo ocurrido el 1 de Octubre no faculta ni legitima al govern de Juntx pel S&iacute; para proclamar la independencia, ni por activa ni por pasiva-agresiva.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de desbrozar, toca avanzar. La &uacute;nica herramienta con la que empezar a resolver la crisis pol&iacute;tica catalana es una convocatoria electoral en Catalunya que, le guste o no al PP y a Junts pel S&iacute;, ser&aacute; refrendaria, como seguramente lo ser&aacute;n todas las elecciones que se celebren en Catalunya en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Lo reprimido siempre vuelve.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, unas elecciones refrendarias o un refer&eacute;ndum pactado permite resolver, al menos en parte, la crisis pol&iacute;tica catalana, pero no la crisis territorial espa&ntilde;ola ni la crisis de Estado. La crisis territorial espa&ntilde;ola (y Catalunya tiene ah&iacute; su parte) necesita un nuevo marco constitucional capaz de estabilizar la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica, dar voz y voto a los pueblos de Espa&ntilde;a y respetar. Respetar y querer al pueblo tal y como es. Respetar y querer nuestra pluralidad cultural, ling&uuml;&iacute;stica y nacional. No es un asunto menor que En Com&uacute; Podem haya ganado las dos &uacute;ltimas elecciones generales en Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Lograr una Espa&ntilde;a respetuosa con sus pueblos y naciones, financiada con equidad y justicia territorial y con una institucionalidad inclusiva territorialmente necesita cambiar cosas muy importantes. En primer lugar, la ley electoral del Senado que de manera tramposa le regala al PP la capacidad para bloquear cualquier cambio constitucional. Despu&eacute;s ser&aacute; imprescindible un largo debate de pa&iacute;s, un debate constituyente sobre c&oacute;mo es la Espa&ntilde;a que queremos. Se me ocurre acabar con el <em>pujolismo </em>del PNV, CC, NC, etc. con un senado nuevo, con una ley electoral nueva m&aacute;s justa, y una &uacute;nica competencia: organizar la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica. Se me ocurre un fiscal general del Estado y un CGPJ independientes. Se me ocurre un Tribunal Constitucional conformado por juristas de prestigio. Se me ocurre un modelo econ&oacute;mico, ecol&oacute;gico y laboral que blinde el compromiso con la transici&oacute;n energ&eacute;tica, organice los sectores estrat&eacute;gicos e impulse el cambio de modelo productivo espa&ntilde;ol. Y cuando tengamos algo as&iacute;, preguntar a todos los pueblos, regiones y naciones de Espa&ntilde;a si les parece bien.
    </p><p class="article-text">
        En 1967 Am&eacute;rico Castro escribi&oacute;: &ldquo;Yo tengo fe en el porvenir, y pienso que cuando los espa&ntilde;oles se den cabal cuenta de qui&eacute;nes son y c&oacute;mo han sido, y de a qu&eacute; circunstancias hist&oacute;ricas se deben sus desdichas, habr&aacute; de producirse una reacci&oacute;n de trabajo inteligente, original y creativo. Porque la verdad es que hoy en d&iacute;a no est&aacute;n habitando su propia historia, ni su propia ciencia, ni su propia t&eacute;cnica.&rdquo; Ese porvenir lo trajo el 15M y no podemos dejar que se nos escape en este roto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Bescansa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/espana-espanoles_129_3125489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Oct 2017 19:16:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[España y el quién de los españoles]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[España,Cataluña,Independencia,Constitución,Reforma constitucional,Referéndum]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los acuerdos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acuerdos_129_3638877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81fd278f-6271-49f4-83d7-d50d2157853c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los acuerdos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos convencidas y convencidos de que para que Vistalegre sea el éxito que todas y todos queremos es casi necesario que seamos capaces de ponernos de acuerdo en el ‘cómo se hacen las cosas’ antes de que las inscritas y los inscritos decidan quiénes conformarán las próximas mayorías y minorías</p></div><p class="article-text">
        Si existe alguna certeza en relaci&oacute;n al resultado de la pr&oacute;xima Asamblea Ciudadana de Podemos es que nuestro segundo congreso dejar&aacute; en el seno de la organizaci&oacute;n una mayor&iacute;a, m&aacute;s o menos mayoritaria, y varias minor&iacute;as. Esto ser&aacute; as&iacute; con independencia de que las candidaturas encabezadas por Pablo Iglesias e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n decidan no competir porque, tal y como aprendimos en el primer Vistalegre, la pluralidad y las diferencias no desaparecen por el hecho de que los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras concurran bajo el paraguas de una &uacute;nica lista ni porque exista un candidato de consenso a la secretar&iacute;a general. El principal reto de Podemos no puede ser superar las diferencias entre Pablo Iglesias e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, entre otras cosas porque en una organizaci&oacute;n democr&aacute;tica las diferencias pol&iacute;ticas entre compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras son siempre fuente de riqueza y no de problemas. Es opini&oacute;n de muchas personas en Podemos que todo lo que desplace a un segundo plano los debates sobre c&oacute;mo llevar a cabo los cambios pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, institucionales y culturales que el 15M comenz&oacute; a exigir en 2011 y que han seguido reclamando desde entonces millones de personas en Espa&ntilde;a es, como poco, un error que roza la irresponsabilidad. Podemos es la herramienta pol&iacute;tica m&aacute;s bella y poderosa que las grandes mayor&iacute;as sociales de nuestro pa&iacute;s hemos sido capaces de construir para transformar la enorme crisis econ&oacute;mica, social, institucional y cultural que se desat&oacute; en 2008, en una oportunidad hist&oacute;rica para la fundaci&oacute;n de un nuevo pa&iacute;s. Es obligaci&oacute;n de todas y todos cuidar esa herramienta, porque Podemos es de todas y de todos.
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;ximo Vistalegre tendremos que decidir democr&aacute;ticamente cu&aacute;l deber&iacute;a ser la agenda que queremos para Espa&ntilde;a y cu&aacute;les ser&aacute;n nuestras propuestas para afrontarla. A nuestro juicio, la preparaci&oacute;n para el proceso de cambio constitucional que se viene, la transformaci&oacute;n del modelo productivo espa&ntilde;ol y la lucha contra el machismo debieran conformar la columna vertebral del debate congresual. Pero existe un nivel cero, un punto anterior que debemos resolver y que condiciona todo lo dem&aacute;s: las reglas democr&aacute;ticas con las que Podemos se va a organizar y con las que trabajar&aacute; cotidianamente. Los acuerdos del primer Vistalegre construyeron una estructura asombrosamente &aacute;gil, capaz de moverse a gran velocidad en escenarios muy complejos. Entonces lo definimos como m&aacute;quina de guerra electoral. Sin embargo, ese Podemos tuvo una organizaci&oacute;n laxa, con atribuciones competenciales imprecisas, a menudo centralistas, disfuncionales y confusas, sin reglas claras sobre d&oacute;nde y de qu&eacute; manera se tomaban las decisiones y qu&eacute; ocurr&iacute;a cuando los dirigentes o los &oacute;rganos las ignoraban. Poner fin a la laxitud organizativa y competencial en Podemos es la tarea inaplazable que debiera presidir todas las negociaciones en curso entre los principales competidores en esta Asamblea. Porque si no se produce un acuerdo sobre la reglas, de nada servir&aacute;n los procesos electorales o las negociaciones que definan qui&eacute;nes ser&aacute;n mayor&iacute;a y quienes minor&iacute;as dentro de la organizaci&oacute;n. Es imprescindible que en estos debates precongresuales, el mayor n&uacute;mero de compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras nos pongamos de acuerdo sobre qu&eacute; decisiones corresponden a los c&iacute;rculos, a los consejos ciudadanos, a las ejecutivas y a las secretar&iacute;as generales. Es imprescindible que nos pongamos de acuerdo sobre c&oacute;mo y cu&aacute;ndo vamos a decidir el tipo de relaci&oacute;n organizativa que queremos tener con nuestros aliados. Que acordemos qu&eacute; &oacute;rgano y en qu&eacute; momento va a decidir el espacio pol&iacute;tico y jur&iacute;dico desde el que queremos ganar los gobiernos municipales y auton&oacute;micos en 2019. Es imprescindible que decidamos los aspectos que deben ser votados en cada uno de los &oacute;rganos de Podemos y qu&eacute; mayor&iacute;as &ndash;simples, absolutas, cualificadas- son necesarias para sacar adelante las principales decisiones a adoptar en cada uno de ellos. Es imprescindible que definamos un sistema electoral com&uacute;n a todos los procesos electorales internos y clarifiquemos cu&aacute;les son los &oacute;rganos y los tiempos en los que pueden ser modificados. Es imprescindible tambi&eacute;n un consenso sobre la estructura organizativa interna, sobre los objetivos que guiar&aacute;n la conformaci&oacute;n de las nuevas &aacute;reas y secretar&iacute;as de Podemos. Deber&iacute;amos ponernos de acuerdo sobre cu&aacute;l deber&iacute;a ser el uso que los responsables pol&iacute;ticos y cargos org&aacute;nicos de Podemos hacen de los medios de comunicaci&oacute;n y de las redes sociales como Twitter. Es urgente, en definitiva, que acordemos el alcance efectivo de las decisiones org&aacute;nicas, cu&aacute;les son sus l&iacute;mites y qu&eacute; har&aacute; la organizaci&oacute;n si una dirigente o un &oacute;rgano decide ignorarlas o contravenirlas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Colectivo Mayo-2011 queremos ayudar a construir acuerdos pol&iacute;ticos y organizativos entre todas las personas que formamos esta organizaci&oacute;n y estamos tratando de hacer todo lo que est&aacute; en nuestra mano para facilitarlos. Pero si en el correr de los d&iacute;as no fuera posible alcanzar esos grandes acuerdos pol&iacute;ticos, promoveremos al menos la formaci&oacute;n de acuerdos sobre las reglas del juego, sobre qu&eacute; &oacute;rganos y con qu&eacute; reglas se tomar&aacute;n las decisiones dentro de la organizaci&oacute;n despu&eacute;s de Vistalegre, sobre qu&eacute; instancias se ocupar&aacute;n de qu&eacute; cosas, sobre qu&eacute; mayor&iacute;as har&aacute;n falta para tomar qu&eacute; decisiones. Y estamos convencidas y convencidos de que para que Vistalegre sea el &eacute;xito que todas y todos queremos es casi necesario que seamos capaces de ponernos de acuerdo en el &lsquo;c&oacute;mo se hacen las cosas&rsquo; antes de que las inscritas y los inscritos decidan qui&eacute;nes conformar&aacute;n las pr&oacute;ximas mayor&iacute;as y minor&iacute;as dentro de la organizaci&oacute;n. S&oacute;lo as&iacute;, con ese acuerdo previo a Vistalegre, podremos tener la certeza de que, decidamos lo que decidamos con nuestros votos, el Podemos de Marzo 2017 ser&aacute; capaz de transformar, cooperativa y funcionalmente, la diversidad de an&aacute;lisis y propuestas en motores para la multiplicaci&oacute;n de las fuerzas para el cambio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Carolina Bescansa y Nacho &Aacute;lvarez son miembros del Consejo de Coordinaci&oacute;n Estatal de Podemos, promotores del Colectivo Mayo-2011, Pensando Vistalegre.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez, Carolina Bescansa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acuerdos_129_3638877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jan 2017 18:59:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/81fd278f-6271-49f4-83d7-d50d2157853c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="122437" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/81fd278f-6271-49f4-83d7-d50d2157853c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="122437" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los acuerdos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/81fd278f-6271-49f4-83d7-d50d2157853c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer un programa para cambiar un país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hacer-programa-cambiar-pais_129_4260254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Desde Podemos nos hemos propuesto elaborar un programa que se proyecte como la aspiración de una mayoría social para los próximos diez años", apunta Bescansa</p></div><p class="article-text">
        Acometer una de las tareas fundamentales para cualquier proyecto de regeneraci&oacute;n de la vida p&uacute;blica pasa necesariamente por recuperar el programa electoral como una herramienta democr&aacute;tica b&aacute;sica de comunicaci&oacute;n entre los pol&iacute;ticos y la ciudadan&iacute;a. Conscientes de que las pr&oacute;ximas elecciones de diciembre ser&aacute;n las m&aacute;s trascendentales de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, desde Podemos nos hemos propuesto elaborar un programa que se proyecte como la aspiraci&oacute;n de una mayor&iacute;a social para los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El primer paso, por tanto, ha consistido en movilizar a toda la organizaci&oacute;n para llegar a esa gente; para convocarla al &aacute;gora p&uacute;blica que pretendemos construir, y escuchar sus intereses y sus propuestas. Las estructuras territoriales de Podemos han organizado m&aacute;s de 3.000 asambleas abiertas a lo largo de los &uacute;ltimos cuatro meses. Del mismo modo, los responsables de &aacute;rea han mantenido contactos y recopilado reivindicaciones proporcionadas por cientos de organizaciones; desde asociaciones de profesionales y peque&ntilde;os comerciantes, hasta organizaciones no gubernamentales, pasando por sindicatos, asociaciones culturales y organizaciones empresariales. Por otro lado, el espacio virtual Plaza Podemos nuevamente ha jugado un papel central en la generaci&oacute;n de ideas y debates para el programa. Desde el pasado mes de julio, miles de personas han propuesto iniciativas, las han discutido y las han votado. En virtud de ello, muchas de las mismas est&aacute;n siendo sometidas a votaci&oacute;n de todas las inscritas e inscritos y, en funci&oacute;n de estos resultados, conformar&aacute;n la serie de prioridades, medidas y pasos concretos que se presentar&aacute;n al electorado espa&ntilde;ol, como propuesta franca para cambiar este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Confiamos en que esta nueva forma de hacer las cosas no solo ha dado como resultado el programa m&aacute;s participativo y de mayor vocaci&oacute;n transformadora jam&aacute;s realizado en nuestra historia democr&aacute;tica. Al mismo tiempo, es un programa riguroso y solvente, en la medida en que los equipos de &aacute;rea han sabido aprovechar el trabajo desinteresado de muchos expertos y expertas, que han afrontado con una gran ilusi&oacute;n la responsabilidad de convertir y aterrizar los sue&ntilde;os de tantas y tantos en medidas concretas y aplicables.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo este largo camino recorrido, el proceso de elaboraci&oacute;n program&aacute;tica culmin&oacute; regresando al punto de inicio: a los miles de personas que conforman y se sienten parte de este proyecto. Por eso, desde el s&aacute;bado 31 y hasta el martes, 3 de noviembre, todas las inscritas e inscritos han podido en <a href="http://podemos.info" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podemos.info</a> y votar las medidas que componen el programa final, a ser presentado como compromiso frente a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el resultado final es extremadamente ambicioso. Y lo es porque emerge y acompa&ntilde;a el desbordamiento de las expectativas de cambio manifestadas por la gente; un desbordamiento que &ndash;estamos seguras- va m&aacute;s all&aacute; de la Constituci&oacute;n redactada en 1978. En este sentido, Podemos intuye esta vocaci&oacute;n entre la ciudadan&iacute;a, y est&aacute; dispuesto a abrir la senda de la participaci&oacute;n ciudadana, en la fase de reformas que necesariamente vivir&aacute; Espa&ntilde;a a partir del 20 de diciembre. Por eso, hemos planteado cinco medidas clave, como desencadenantes de un nuevo marco constitucional y, por tanto, como las que har&aacute;n posible la implementaci&oacute;n del resto de medidas destinadas a recuperar la soberan&iacute;a social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica. Estas son:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Garantizar un sistema electoral que cumpla con el principio de &ldquo;una persona un voto&rdquo;, y en el que se incluyan y fomenten mecanismos concretos de participaci&oacute;n de los ciudadanos en las decisiones pol&iacute;ticas.</li>
                                    <li>Transformar la Justicia para que se garantice la independencia de los jueces respecto a los partidos pol&iacute;ticos.</li>
                                    <li>Blindar constitucionalmente la educaci&oacute;n, la sanidad, la vivienda y el resto de los derechos sociales, tal y como se garantizan los derechos pol&iacute;ticos y civiles.</li>
                                    <li>Establecer candados constitucionales contra la corrupci&oacute;n, y para evitar las &ldquo;puertas giratorias&rdquo;.</li>
                                    <li>La cuesti&oacute;n territorial solo puede resolverse a trav&eacute;s de cauces democr&aacute;ticos, lo que implica el reconocimiento del derecho a decidir.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Creemos que estas cinco aspiraciones se han instalado entre la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola como parte de su sentido com&uacute;n contempor&aacute;neo. Sin embargo, somos conscientes de que solo pueden desarrollarse plenamente dentro de un nuevo marco constitucional. El proceso que nos llevar&aacute; a un cambio de este calado no puede darse sin que esta misma ciudadan&iacute;a se involucre de lleno. Precisamente, Podemos naci&oacute; para facilitar y abrir esa participaci&oacute;n. Llevamos casi dos a&ntilde;os en esa tarea. Es la hora del examen final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Bescansa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hacer-programa-cambiar-pais_129_4260254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Nov 2015 19:10:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cómo hacer un programa para cambiar un país]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coyuntura fluida y nuevo sujeto constituyente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/coyuntura-fluida-nuevo-sujeto-constituyente_129_5581148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Espa&ntilde;a atraviesa una fluida coyuntura pol&iacute;tica donde se esboza cada vez m&aacute;s claramente un horizonte de crisis de representaci&oacute;n. La estabilidad generada por los partidos mayoritarios a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, que han sumado en torno al 90% de los sufragios (salvo en los subsistemas pol&iacute;ticos de los comunidades de los llamados nacionalismos hist&oacute;ricos), est&aacute; periclitada. En las encuestas, hoy los grandes partidos de implantaci&oacute;n nacional ya est&aacute;n a punto de descender la frontera psicol&oacute;gica del 50% de opci&oacute;n de voto. Una situaci&oacute;n susceptible de empeorar con la agudizaci&oacute;n de la crisis social, el rescate y el pago cada vez m&aacute;s oneroso de la deuda y, sobre todo, con la ya inocultable corrupci&oacute;n del sistema partidario.
    </p><p class="article-text">
        La ilusi&oacute;n abierta en amplios sectores sociales por el despertar juvenil durante el 15M parece estar disip&aacute;ndose a lo largo de los &uacute;ltimos meses, porque nada parece cambiar a pesar de intensas &ldquo;mareas&rdquo; de movilizaci&oacute;n que ya el conjunto de la sociedad est&aacute; realizando para resistir el desmantelamiento del Estado de bienestar y de derecho. 
    </p><p class="article-text">
        La regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica se muestra compleja ante la ausencia de diagn&oacute;sticos compartidos entre las diversas fuerzas pol&iacute;ticas, enfrascadas en sus movimientos t&aacute;cticos para sacar ventaja en los pr&oacute;ximos comicios. La dificultosa colaboraci&oacute;n de viejos aparatos partidarios y nuevas redes sociot&eacute;cnol&oacute;gicas requiere de recursos humanos y materiales hoy comprometidos en penosas luchas intestinas. Los grandes se conforman con no perder mucho, los peque&ntilde;os con ganar un poco y poder seguir manteniendo clientelas de supervivencia.  
    </p><p class="article-text">
        No obstante, con la gente insistentemente en la calle se ha iniciado una importante movilizaci&oacute;n cognitiva. Se han dado ciertas convergencias intergeneracionales entre despolitizados en di&aacute;logo con los politizados de diferentes tradiciones ideol&oacute;gicas, que incluso han rebasado el campo de identidades tradicionalmente etiquetado entre izquierdas y derechas.  Lentamente se van perfilando unas mayor&iacute;as sociales y morales que reclaman nuevas reglas del juego, tras haber sido estafados con sus viviendas, sus ahorros, sus impuestos y sus derechos. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; condiciones est&aacute;n las actuales &eacute;lites pol&iacute;ticas para promover unas nuevas reglas de juego cre&iacute;bles para estas mayor&iacute;as emergentes? En la derecha la corrupci&oacute;n gangrena velozmente sus filas superiores al tiempo que abre brechas en las inferiores con dimisiones, renuncias y posicionamientos cr&iacute;ticos, tambi&eacute;n ya presentes en los medios de comunicaci&oacute;n habitualmente afines. Se abre un nuevo juego de alianzas en el centro pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, es significativo que el partido que m&aacute;s adhesiones ha recogido del 15M en t&eacute;rminos de militancia y simpatizantes est&eacute; siendo UPyD, que con su presencia en el caso judicial contra Bankia ha conseguido marcar distancias y evidenciar la subordinaci&oacute;n de los principales partidos respecto a la viscosa banca madrile&ntilde;a. No obstante, su futuro electoral  prometedor es muy probable que se vea lastrado por las pr&aacute;cticas parlamentarias de sus c&uacute;pulas, siempre dispuestas a encabezar iniciativas de impacto medi&aacute;tico pero aliadas de los grandes partidos en las formas &ldquo;tradicionales&rdquo; de relacionar c&uacute;pulas y bases, y tambi&eacute;n en el fondo de su concepci&oacute;n de la representaci&oacute;n y del hacia d&oacute;nde con la organizaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        El espacio de centroizquierda ocupado por el socialiberalismo del PSOE no parece dar se&ntilde;ales de despegar por las dificultades derivadas tanto de su incapacidad de renovarse generacionalmente, que lo sigue sometiendo a las apariciones salvacionistas de la vieja guardia. Como de su falta de energ&iacute;a para renovar un programa y trazar algunas l&iacute;neas rojas como reclaman buena parte de sus mejores cuadros intelectuales carentes de cualquier poder org&aacute;nico, cuesti&oacute;n evidentemente vinculada a su hist&oacute;rica falta de democracia interna y las hipotecas corporativas de sus m&aacute;s altos representantes en constante tr&aacute;nsito entre la pol&iacute;tica y consejos de administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en el espacio de la izquierda legislativa ocupado por Izquierda Unida, tambi&eacute;n se intensifica la guerra generacional y las distintas familias se rearticulan en espacios pretendidamente nuevos. La operaci&oacute;n Izquierda Abierta liderada por Llamazares junto a eternos enemigos parece haber repescado al exjuez Garz&oacute;n nuevamente para la pol&iacute;tica, aunque parecen dudar si disputarse un espacio organizativo siempre controlado por la geometr&iacute;a interna tan variable del PCE, o salir a la disputa electoral en solitario con su pretendido nuevo comod&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El Frente C&iacute;vico impulsado por Anguita parece buscar una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica apoyada por la militancia m&aacute;s abierta del PCE para intentar promover un nuevo espacio c&iacute;vico-republicano de referencia para la izquierda ante las expectativas de descomposici&oacute;n organizativa de IU. 
    </p><p class="article-text">
        La Izquierda Anticapitalista que quiso aprovechar el coyuntural tir&oacute;n electoral del troskismo franc&eacute;s carece de recursos para ganar la atenci&oacute;n del electorado pese a su esfuerzo militante pegado a los movimientos sociales de base. Los espacios de la autonom&iacute;a social ligados a centros okupas y n&uacute;cleos activistas coquetean por vez primera con la idea de alg&uacute;n tipo de partido pol&iacute;tico tras el &eacute;xito de las Candidaturas d&rsquo; Unitat Popular en Catalu&ntilde;a, ayudados por sus capacidades en el manejo de las nuevas tecnolog&iacute;as.  
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente por separado, ninguno de estos vectores podr&aacute; aprovechar la coyuntura para impulsar el sujeto portador de un nuevo proyecto constituyente que logre definir el sentido ideol&oacute;gicamente otrora orientador de la izquierda, centro y derecha. Si en las pr&oacute;ximas elecciones sus liderazgos se conforman con peque&ntilde;os porcentajes electorales, la sociedad espa&ntilde;ola no contar&aacute; con ellos. De ah&iacute; la perentoria necesidad de apoyar los esfuerzos transversales lanzados desde diversos colectivos para una convergencia en un espacio pol&iacute;tico m&aacute;s ambicioso, favorable a la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, el relanzamiento productivo y de decidido apoyo mutuo hacia y con los sectores populares, acorde a la coyuntura que se avecina. 
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental (in)formar ese espacio, en el sentido de conseguir informaci&oacute;n y datos para que su discurso y agenda ganen adhesiones sociales masivas. Y de formarlo organizativamente con una paciente pedagog&iacute;a pol&iacute;tica que maneje las dos manos simult&aacute;neamente. La derecha, para promover una responsable disciplina con la que acumular recursos organizativos para crecer y poder ilusionar a la sociedad espa&ntilde;ola. La izquierda, para generar los di&aacute;logos que se necesitan para cuidar y proteger tanto la diversidad ideol&oacute;gica interna, como la social externa hoy amenazada por la depauperaci&oacute;n neoliberal. Ojal&aacute; Ada Colau, y las mujeres y hombres comprometidos como ella, ayuden tambi&eacute;n en este proceso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariel Jerez Novara, Carolina Bescansa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/coyuntura-fluida-nuevo-sujeto-constituyente_129_5581148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Feb 2013 18:01:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Coyuntura fluida y nuevo sujeto constituyente]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
