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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Muñoz Sánchez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_munoz_sanchez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Muñoz Sánchez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El PSOE y la influencia de Willy Brandt]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/psoe-influencia-willy-brandt_132_5585810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El PSOE buscó la solidaridad de los compañeros europeos y la encontró en el poderoso SPD, muy interesado en  favorecer una transición pacífica en España.</p><p class="subtitle">Otro de los pilares del trabajo de la Fundación Ebert en España fue la formación de cuadros socialistas</p><p class="subtitle">Gracias a la intermediación de Willy Brandt, el líder del PSOE fue  recibido con honores propios de primer ministro por los dirigentes de la  mayoría de países de Europa occidental</p></div><p class="article-text">
        A mediados de 1975, el PSOE ten&iacute;a 1.500 activistas en Espa&ntilde;a. Su presupuesto mensual de 125.000 ptas. alcanzaba para pagar a duras penas los salarios de dos liberados, la edici&oacute;n de propaganda y los viajes de sus dirigentes. El partido carec&iacute;a de locales en propiedad o alquilados, reuni&eacute;ndose sus afiliados en iglesias, pisos o bufetes de abogados. Por entonces, la inmensa mayor&iacute;a de espa&ntilde;oles nunca hab&iacute;an o&iacute;do hablar de Felipe Gonz&aacute;lez, pero s&iacute; de Enrique Tierno Galv&aacute;n (PSP) y de Manuel Cantarero (ARSE, una asociaci&oacute;n pol&iacute;tica con decenas de miles de afiliados). En todo caso, nadie hubiera apostado en aquellos d&iacute;as una sola peseta a que cualquier socialista pudiese hacer sombra a Santiago Carrillo como l&iacute;der de la izquierda de una Espa&ntilde;a democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A pocos meses de morir Franco, el PSOE era muy consciente de su incapacidad para alcanzar por s&iacute; solo los objetivos que se hab&iacute;a marcado de cara a la transici&oacute;n: reconstruir su organizaci&oacute;n, consolidarse como &uacute;nico referente del &aacute;mbito socialista, competir de igual a igual con el PCE por la hegemon&iacute;a de la izquierda y jugar un papel destacado en la construcci&oacute;n de la democracia. Busc&oacute; por ello la solidaridad de los compa&ntilde;eros europeos, y encontr&oacute; un extraordinario eco en el poderoso SPD de Willy Brandt, muy interesado en favorecer una transici&oacute;n pac&iacute;fica en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo log&iacute;stico del SPD al PSOE se vehicul&oacute; a trav&eacute;s de la Fundaci&oacute;n Ebert. Su delegado en Madrid, Dieter Koniecki, trabaj&oacute; codo con codo con Alfonso Guerra en la reconstrucci&oacute;n del PSOE. Ambos dotaron de sedes a los 27 comit&eacute;s provinciales existentes, que se inauguraron en abril de 1976. El alquiler, el material de oficina, los gastos corrientes y el salario del secretario de organizaci&oacute;n y su  ayudante corr&iacute;an por cuenta de la Ebert. En los meses siguientes, Felipe Gonz&aacute;lez particip&oacute; en cenas pol&iacute;ticas en las 25 capitales de provincias donde a&uacute;n no exist&iacute;a el PSOE y anim&oacute; a los comensales a refundar el partido. Aunque la nueva federaci&oacute;n no tuviese m&aacute;s de un pu&ntilde;ado de miembros, inmediatamente contaba con una sede atendida por dos liberados. Fue as&iacute;, con ayuda de la Ebert, que el PSOE vivi&oacute; durante 1976 una expansi&oacute;n territorial vertiginosa sin ensanchar apenas su base. Cuando celebr&oacute; su XXVII Congreso en diciembre de aquel a&ntilde;o, el partido ten&iacute;a 150 afiliados de media por provincia. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la Ebert financi&oacute; y asesor&oacute; al Instituto de T&eacute;cnicas Electorales, una sociedad an&oacute;nima dirigida por Alfonso Guerra que concibi&oacute; la propaganda del PSOE, organiz&oacute; sus actos p&uacute;blicos y la campa&ntilde;a electoral. Al menos hasta la legalizaci&oacute;n del partido en febrero de 1977, la Ebert aport&oacute; buena parte de los fondos que sostuvieron la infraestructura del PSOE, desde los alquileres de las 52 sedes provinciales, hasta el pago de los 104 salarios de su personal, pasando por los gastos del ITE. En total, unos cinco millones de pesetas mensuales. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los pilares del trabajo de la Ebert en Espa&ntilde;a fue la formaci&oacute;n de cuadros socialistas. Hasta 1982, decenas de miles de responsables nacionales, regionales y locales del PSOE y de la UGT aprendieron t&eacute;cnicas de organizaci&oacute;n, propaganda, ret&oacute;rica, finanzas, etc. en los 3.000 cursos que la Ebert organiz&oacute; en cooperaci&oacute;n con la Fundaci&oacute;n Pablo Iglesias, la Fundaci&oacute;n Largo Caballero, y el Centro de Estudios de la Administraci&oacute;n, a los que igualmente financi&oacute; durante a&ntilde;os. Adem&aacute;s, la Ebert cre&oacute; en Madrid un think-tank (IESA) dirigido formalmente por Javier Solana y de hecho por el soci&oacute;logo alem&aacute;n Harald Jung, que realiz&oacute; cientos de informes sobre los temas m&aacute;s variados  (desarrollo del estado auton&oacute;mico, planificaci&oacute;n urbana, propuestas para una reforma de la educaci&oacute;n, de la sanidad, de la pol&iacute;tica laboral, etc., etc.) cuyas conclusiones fueron masivamente asumidas por el PSOE. La mayor&iacute;a de los economistas, soci&oacute;logos, urbanistas o ingenieros que redactaron dichos informes se convertir&iacute;an en asesores de los ministros socialistas a partir de diciembre de 1982.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que se refiere al apoyo pol&iacute;tico del SPD al PSOE a partir de la muerte de Franco, este se dirigi&oacute; a dos objetivos principales: proyectar la imagen p&uacute;blica y el prestigio de Felipe Gonz&aacute;lez, y persuadir al gobierno espa&ntilde;ol de la conveniencia de reconocerle como principal interlocutor de la oposici&oacute;n. Gracias a la intermediaci&oacute;n de Willy Brandt, el l&iacute;der del PSOE fue recibido con honores propios de primer ministro por los dirigentes de la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses de Europa occidental, que le devolvieron la visita en Madrid durante el XXVII Congreso de su partido. Esta relaci&oacute;n con la elite europea sirvi&oacute; para que Felipe Gonz&aacute;lez pasara durante 1976 de ser un desconocido a perfilarse a ojos de los futuros votantes como un pol&iacute;tico de rango internacional. Entretanto, ni el rey don Juan Carlos ni los presidentes del gobierno Carlos Arias Navarro y Adolfo Suarez consegu&iacute;an ser invitados por los gobiernos europeos, que les advert&iacute;an de que la normalizaci&oacute;n de las relaciones bilaterales solo llegar&iacute;a cuando Madrid diera pasos decisivos hacia la democracia. Para un gobierno y una monarqu&iacute;a que s&oacute;lo pod&iacute;an legitimarse si era aceptada por la CEE, esta situaci&oacute;n significaba una presi&oacute;n gigantesca a la que &uacute;nicamente pod&iacute;an dar salida renunciando al plan de crear una democracia <em>a la espa&ntilde;ola</em> y procediendo al desmontaje total del entramado franquista en di&aacute;logo con la oposici&oacute;n y sobre todo con el PSOE. El trato especial que el gobierno de Adolfo Suarez dispens&oacute; finalmente a los socialistas de Felipe Gonz&aacute;lez se manifest&oacute; de manera muy especial con la resoluci&oacute;n de la cuesti&oacute;n sindical, pensada para beneficiar a la UGT.
    </p><p class="article-text">
        En pleno 2013, el PSOE no permite el acceso de los investigadores a sus archivos para el per&iacute;odo de la transici&oacute;n. Pretende posiblemente con ello preservar su almibarada historia oficial, seg&uacute;n la cual el apoyo exterior, y sobre todo de la socialdemocracia alemana, no influy&oacute; en absoluto en el espectacular renacimiento del partido tras la muerte de Franco. Este se habr&iacute;a producido de forma l&oacute;gica y natural, dada la trayectoria centenaria del PSOE y su profundo arraigo en el pueblo espa&ntilde;ol. Mantener este cuento de hadas es un flaco favor que los socialistas se hacen a s&iacute; mismos, m&aacute;s a&uacute;n en la cr&iacute;tica coyuntura actual. Afiliados y simpatizantes del PSOE estar&iacute;an mucho mejor pertrechados para afrontar la renovaci&oacute;n del partido si pudieran sacar lecciones del pasado y entendieran tambi&eacute;n que ahora no va a haber ninguna mano amiga que les proteja. Para ganar el futuro, el PSOE deber&iacute;a desengancharse del opio de su <em>memoria hist&oacute;rica</em> y asumir su historia real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Muñoz Sánchez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Feb 2013 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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