<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Enrique Alcina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/enrique_alcina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Enrique Alcina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510334/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Monkey Week: el mono portuense llena la ciudad de rock]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/monkey-week-portuense-llena-ciudad_1_2448536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fddbba7d-df3a-4013-baec-2c6e2c5a9ca7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Monkey Week: el mono portuense llena la ciudad de rock"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La séptima edición del festival de música, completamente al margen de los circuitos comerciales, alegra el otoño al sector hostelero de la Bahía de Cádiz</p><p class="subtitle">La Monkey Week es el único festival que no tiene</p><p class="subtitle">backstage</p><p class="subtitle">: reúne en tiempo y lugar a artistas, profesionales de los medios y público en general</p></div><p class="article-text">
        Un rato el&eacute;ctrico inesperado en un rinc&oacute;n de la noche, una cerveza fresquita al comp&aacute;s del puente del Pilar, un paseo en familia por el sol embotellado, un esquinazo en condiciones al <strong>oasis cultural y recreativo</strong>. &nbsp;En fin, un fin de semana diferente en El Puerto de Santa Mar&iacute;a, la ciudad de los cien conciertos, otrora de los cien palacios.
    </p><p class="article-text">
        La s&eacute;ptima edici&oacute;n del&nbsp;<a href="http://monkeyweek.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Monkey Week</a> se asoma con &ldquo;mejores previsiones que nunca&rdquo; a la orilla del rock y alrededores. Qui&eacute;n hubiera imaginado hace un lustro y medio que un festival de m&uacute;sica no adscrita a los circuitos comerciales ir&iacute;a a convertirse en atractivo tur&iacute;stico, <strong>oferta cultural de primer orden e incluso tradici&oacute;n adherida a la franja oto&ntilde;al del calendario</strong>. Y hasta una necesidad para el necesitado sector hostelero, primera industria de la deslocalizada virtualidad andaluza que jala del carro de la alegr&iacute;a y el desempleo con mucho pundonor. La iron&iacute;a, a veces, resulta rentable, am&eacute;n del tiempo y el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La Monkey Week, que ha logrado objetivos impensables en temporadas esdr&uacute;julas de crisis consecutivas, se muestra tan contenta de haberse conocido al cabo de t&oacute;picos y hechos consumados. <strong>Siete a&ntilde;os despu&eacute;s del bautizo del ciclo de m&uacute;sica independiente</strong>, te&oacute;rico refugio de aficionados elitistas o exquisitos, tildados con guasa de gafa pastas y ahora barbapastas, resulta que toda la cultura es independiente, la cultura del 21 por ciento de impuesto tirano y excluyente. El Mono portuense, que naci&oacute; con vocaci&oacute;n de muestrario de artistas diversos en busca de cazadores de talentos imperecederos, ha transformado el paisaje de la zona y volteado las cifras tur&iacute;sticas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e51c89-e38e-4d0b-bbab-e76789d65841_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e51c89-e38e-4d0b-bbab-e76789d65841_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e51c89-e38e-4d0b-bbab-e76789d65841_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e51c89-e38e-4d0b-bbab-e76789d65841_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e51c89-e38e-4d0b-bbab-e76789d65841_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51e51c89-e38e-4d0b-bbab-e76789d65841_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/51e51c89-e38e-4d0b-bbab-e76789d65841_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre hemos pretendido convertir El Puerto en una ciudad volcada con la m&uacute;sica&rdquo;, confiesa Tali Carreto, uno de los fundadores de la Monkey Week. &ldquo;<strong>No hablamos de un festival aislado, sino de una fiesta que se vive en todo el casco hist&oacute;rico. Ah&iacute; reside el principal atractivo de MW</strong>. Cualquiera de los cuatro mil visitantes que esperamos podr&aacute; disfrutar de un concierto en una sala, o una plaza p&uacute;blica, parar un rato para paladear una tapa de la rica gastronom&iacute;a de la costa gaditana, volver al hotel, darse una ducha, volver a salir de marcha e incluso cambiar de tercio y conocer la oferta l&uacute;dica y cultural de El Puerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, el p&uacute;blico de la MW ha acudido en busca de artistas de menor relumbr&oacute;n -aunque este a&ntilde;o conviene poner el foco en Steve Wynn, Mikel Erentxun o Grupos de Expertos de Sol y Nieve, por ejemplo-. &ldquo;<strong>La gente viene para descubrir nuevos m&uacute;sicos y, sobre todo, para vivir la experiencia</strong>. Tres d&iacute;as en El Puerto de Santa Mar&iacute;a, m&uacute;sica a todas las horas en espacios esc&eacute;nicos nada habituales, como las Bodegas Osborne, donde no suele sonar precisamente el rock and roll o la electr&oacute;nica, o el Muelle del Vapor, en las Galeras Reales, que este a&ntilde;o estrenamos como rinc&oacute;n de categor&iacute;a&rdquo;. Este a&ntilde;o, por cierto, las instituciones, tan poco proclives a la causa, han abierto la mano y ampliado los horarios de apertura de los locales nocturnos que llevan a&ntilde;os padeciendo las consecuencias de la ley del silencio administrativo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a8dc185-a910-43e4-bf87-045bd7e6bed5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a8dc185-a910-43e4-bf87-045bd7e6bed5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a8dc185-a910-43e4-bf87-045bd7e6bed5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a8dc185-a910-43e4-bf87-045bd7e6bed5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a8dc185-a910-43e4-bf87-045bd7e6bed5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a8dc185-a910-43e4-bf87-045bd7e6bed5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8a8dc185-a910-43e4-bf87-045bd7e6bed5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La MW persigue, seg&uacute;n Carreto, <strong>la recuperaci&oacute;n de espacios emblem&aacute;ticos de la ciudad ba&ntilde;ada por el r&iacute;o Guadalete y la Bah&iacute;a de C&aacute;diz</strong>. Espacios casi rendidos al ostracismo y a la &ldquo;magroeconom&iacute;a&rdquo; voraz. &ldquo;Apostamos por entregar estos espacios a nuevos usos culturales y tur&iacute;sticos. Este fin de semana, la gense te dejar&aacute; caer por salas conocidas, como Milwaukee o Mucho Teatro, y tambi&eacute;n por sitios in&eacute;ditos como la azotea del bar Santa Mar&iacute;a, un cl&aacute;sico de los guisos y el pescadito frito, cuyo aforo tan limitado, para setenta u ochenta personas, le confiere un toque especial. &rdquo;Nadie olvida el espect&aacute;culo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El m&uacute;sico y productor Paco Loco, leyenda de la escena musical de los a&ntilde;os noventa, que reside y trabaja en El Puerto, apunta que la MW es el &uacute;nico festival que no tiene &ldquo;backstage&rdquo;; esto es, carece de trastienda o zona vip. La Monkey Week re&uacute;ne en tiempo y lugar a artistas, profesionales de los medios y p&uacute;blico en general. &ldquo;Puedes encontrar a un locutor de Radio 3, a un programador de conciertos, a un cantante de post&iacute;n y a un turista an&oacute;nimo en cualquier concierto. <strong>La Monkey rompe la barrera entre el p&uacute;blico y los artistas</strong>, am&eacute;n de dinamizar el ambiente cultural, tirar de la hosteler&iacute;a y demostrar que aqu&iacute; se pueden hacer las cosas como en cualquier parte y como en ninguna parte&rdquo;. A la par.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s, el festival brindar&aacute; la ocasi&oacute;n de conocer grupos de diversos continentes y profesionales del negocio musical. <strong>M&uacute;sicos chilenos, ingleses, colombianos, mejicanos, y promotores de Austin, Par&iacute;s, Amsterdam o Pek&iacute;n</strong>. Todos ellos, no lo olvidemos, ataviados de turistas de tomo y lomo que colmar&aacute;n de nuevo los hoteles de El Puerto y la Bah&iacute;a. &nbsp;De tal modo que el sector, tan suyo, tan local como global, aguarda la llegada, seg&uacute;n ilustra un hotelero de mostrador de madera, de &ldquo;gente dispar, j&oacute;venes y puretones, rockeros e indies, una torre de Babel que ojala hablase el mismo idioma el resto del a&ntilde;o&rdquo;. Gente con m&aacute;s pasta que tiempo, seg&uacute;n se mire, que alegra las arcas municipales estir&aacute;ndose de aquella manera o aprovechando los bonos de descuento que ofrece la organizaci&oacute;n del evento&ldquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9082abe0-6221-46cb-818c-606eb44f3dce_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9082abe0-6221-46cb-818c-606eb44f3dce_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9082abe0-6221-46cb-818c-606eb44f3dce_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9082abe0-6221-46cb-818c-606eb44f3dce_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9082abe0-6221-46cb-818c-606eb44f3dce_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9082abe0-6221-46cb-818c-606eb44f3dce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9082abe0-6221-46cb-818c-606eb44f3dce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Carreto ordena los datos. &ldquo;<strong>Este a&ntilde;o volvemos a colocar el cartel de completo en los hoteles</strong>. El a&ntilde;o pasado, nuestro presupuesto destinado al sector hotelero super&oacute; los 24.000 euros. Ojo, s&oacute;lo el nuestro. De los cuatro mil asistentes, un millar de ellos se adscriben a un centenar de profesionales de la industria musical, trescientos miembros de medios de comunicaci&oacute;n y seiscientos m&uacute;sicos&rdquo;. Agreguen al p&uacute;blico de la Piel de Toro, a los aficionados andaluces y gaditanos a quienes &ldquo;los hosteleros ponen la alfombra roja con la llegada del puente de la MW&rdquo;. No en vano, &ldquo;la hosteler&iacute;a valora en su justa medida el hecho de que no se trata de un festival cerrado que convierta en cautivos a sus espectadores, sino de una oferta amplia de negocio para todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las instituciones se han dado cuenta de que el rock, el pop, la m&uacute;sica en general es una fuente de riqueza y un atractivo tur&iacute;stico y cultural&rdquo;, rotundiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo, los hoteleros conf&iacute;an a ciegas en el hombre del tiempo y<strong> brindan ya por la llegada del variopinto y exigente p&uacute;blico</strong>, que tendr&aacute; la oportunidad, recuerdan los expertos, de disfrutar de los atractivos de la ciudad portuense, de costa a costa. Tales como la gastronom&iacute;a para todos los p&uacute;blicos -de lujo y popular-, los monumentos hist&oacute;ricos que recuerdan la pujanza del sur de Europa hermanado con el sur de Am&eacute;rica, la bajamar dulce y salada, el redondo coso taurino, las urbanizaciones de la periferia -tambi&eacute;n de lujo y populares-, un castillo coronado por el sabio don Alfonso el D&eacute;cimo, una monta&ntilde;a de tocinos de cielo, helados con apellido italiano, la pena del Penal de El Puerto, la dicha de los cantes de ida y vuelta, calles donde hay que levantar la vista para admirar los corazones arquitect&oacute;nicos, palacios de az&uacute;car, barquitos de vela, vino orgulloso, trasmallos emocionales, la kilom&eacute;trica playa del oto&ntilde;o, tortillitas de camarones y un poquito de rock and roll.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/monkey-week-portuense-llena-ciudad_1_2448536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2015 09:23:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fddbba7d-df3a-4013-baec-2c6e2c5a9ca7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="98450" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fddbba7d-df3a-4013-baec-2c6e2c5a9ca7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="98450" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Monkey Week: el mono portuense llena la ciudad de rock]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fddbba7d-df3a-4013-baec-2c6e2c5a9ca7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cádiz,Festivales,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un café negro en casa de la duquesa roja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/cafe-negro-casa-duquesa-roja_1_2457651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f6d59ff-b5b3-4184-b140-9346134e259c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un café negro en casa de la duquesa roja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una visita al Palacio de los duques de Medina Sidonia, en Sanlúcar de Barrameda, en medio de la batalla judicial que dirimen los herederos de la duquesa por el extraordinario legado de la Fundación de la Casa Medina Sidonia.</p></div><p class="article-text">
        Un caf&eacute; bebido, por la duquesa roja. <strong>Un pedazo de tarta de dulce de leche, por su inmenso legado</strong>. La tarde invita. Al comp&aacute;s de las cuitas judiciales que enfrentan a los hijos de Luisa Isabel &Aacute;lvarez de Toledo con la viuda de la arist&oacute;crata rebelde y republicana, Sanl&uacute;car de Barrameda sopla fuerte al veleidoso Levante en calma tensa, recoge firmas en defensa del futuro incierto y late como un coraz&oacute;n loco que se dobla con el viento. Arriba, en el Palacio Ducal, suena la voz eterna de Jes&uacute;s de la Rosa y los turistas reconocen las estancias de la duquesa ajenos a la batalla legal del tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dac0c564-4a63-4319-b096-601332a55f5f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dac0c564-4a63-4319-b096-601332a55f5f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dac0c564-4a63-4319-b096-601332a55f5f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dac0c564-4a63-4319-b096-601332a55f5f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dac0c564-4a63-4319-b096-601332a55f5f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dac0c564-4a63-4319-b096-601332a55f5f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dac0c564-4a63-4319-b096-601332a55f5f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En pos de aliento a la Fundaci&oacute;n cuyos fondos mantienen el Palacio y el Archivo de la duquesa de Medina Sidonia, abajo, en la bulliciosa plaza del Cabildo, los componentes de la diversa <strong>Plataforma que promueve la conservaci&oacute;n de dicho patrimonio hist&oacute;rico art&iacute;stico como unidad inquebrantable</strong>, y rechaza su fragmentaci&oacute;n y deslocalizaci&oacute;n, muestran su preocupaci&oacute;n y sintetizan su inter&eacute;s primordial, que &ldquo;el legado de la duquesa se quede en Sanl&uacute;car&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie duda de la relevancia a nivel tur&iacute;stico y cultural de la entidad constituida por la duquesa con la meta de fomentar la protecci&oacute;n, investigaci&oacute;n y difusi&oacute;n del monumento renacentista y su contenido. <strong>El Palacio con or&iacute;genes mud&eacute;jares y la biblioteca y documentaci&oacute;n que alberga un legado de primer orden</strong>, explican la vinculaci&oacute;n de Europa con Am&eacute;rica, y relatan las historias rodeaban la azarosa y fascinante vida de la duquesa roja. Exiliada interior. Una mujer nada convencional que apenas causaba indiferencia, escritora e historiadora adscrita a su propia filosof&iacute;a sin dolor. Mujer de presente infinito que denunciaba la ilustre degeneraci&oacute;n del imperio venido a menos, por as&iacute; decirlo, la Expa&ntilde;a canalla, irreconciliable, cuero de prescritos y proscritos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0412fb6-ff79-4918-8819-83f6cdb87be4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0412fb6-ff79-4918-8819-83f6cdb87be4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0412fb6-ff79-4918-8819-83f6cdb87be4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0412fb6-ff79-4918-8819-83f6cdb87be4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0412fb6-ff79-4918-8819-83f6cdb87be4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0412fb6-ff79-4918-8819-83f6cdb87be4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0412fb6-ff79-4918-8819-83f6cdb87be4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La duquesa conoci&oacute; a la alemana Lilliane Dahllmann en la boda de su hijo Leoncio. Lilliane era la testigo de la novia. Ambas se casaron once horas antes de la muerte de Luisa Isabel, en 2008, tras <strong>veinte a&ntilde;os de amor a contracorriente</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hijos de la duquesa reclaman la parte de la herencia, <strong>valorada en unos 60 millones de euros</strong>. La Plataforma teme que un desenlace en contra de los intereses de la Fundaci&oacute;n desemboque en la desaparici&oacute;n del atractivo cultural y tur&iacute;stico, tal vez en su traslado, la venta del Palacio, qu&eacute; sabe nadie. Miedo les da que la moneda caiga por el lado de la soledad, como la copla de Andr&eacute;s Calamaro, y que Sanl&uacute;car pierda una de sus razones de ser.
    </p><p class="article-text">
        Arriba, sonr&iacute;en a sol y sombra los tiernos bizcochos de fresa y de manzana, en la cafeter&iacute;a o en los jardines del Palacio. Algunos turistas franceses hablan bajito, sin saber, acaso, que los tribunales se aprestan a consumar el reparto del pastel. O no. Entre los siglos XII y XVI, a medio camino entre los alc&aacute;zares andalus&iacute;s y los vestigios del resurgimiento, no hay visos de que vayan a conciliar el sue&ntilde;o la soberbia y la paciencia de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los salones de estilo medieval y muebles con indiscutible veteran&iacute;a</strong> de hasta cuatro siglos de vida, la vida danza al comp&aacute;s de un libro sobre el r&iacute;o Guadalquivir, una revista de econom&iacute;a atroz o una novela de aventuras. El paseante puede entregarse a la breve pero jugosa biblioteca, hablarle de t&uacute; sin remilgos al muchacho de cobre que se esconde dentro de una armadura o lanzarse en picado al silencio que observa desde el otro lado del oc&eacute;ano, donde proh&iacute;ben el paso a tanto cotilleo interesado sobre la duquesa, su viuda y sus hijos. Los murillos, los zurbaranes y los goyas no capiscan de culebrones de prensas subvencionadas. Los caf&eacute;s negros cumplen la voluntad divina. La se&ntilde;ora duquesa se acoge a la amnist&iacute;a del olvido y vuelve a las andadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De pronto, un curioso guiri apretado por el nulo estr&eacute;s que imprimen los langostinos tigre, que viene de abajo a arriba sin respiro, ni rendicion, abre los ojos como platillos volantes ante la aparici&oacute;n estelar de una pareja de reci&eacute;n casados, a riesgo de perder el norte. <strong>&ldquo;Just married&rdquo;</strong>, reza el cochazo estacionado en la puerta de la calle de la niebla. La chica es pura minifalda, y ha sido declarada monumento de inter&eacute;s tur&iacute;stico por su tierno maromo, que va camino de duchar a todos de envidia con sus ojos de zumo de lim&oacute;n. Ya salt&oacute; el Levante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/cafe-negro-casa-duquesa-roja_1_2457651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2015 14:22:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1f6d59ff-b5b3-4184-b140-9346134e259c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="681338" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1f6d59ff-b5b3-4184-b140-9346134e259c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="681338" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un café negro en casa de la duquesa roja]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1f6d59ff-b5b3-4184-b140-9346134e259c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cádiz,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dinero, moscas y dominación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dinero-moscas-dominacion_132_2558481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c66ddb7f-a5ed-42e4-b4cd-92725d9cfaf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dinero, moscas y dominación"></p><p class="article-text">
        Matar o morir. Curso atropellado de econom&iacute;a chungaleta ca&ntilde;&iacute;, las mejores trampas de caza mayor. De c&oacute;mo aprovecharse de la ca&iacute;da del imperio enga&ntilde;oso, el gran espejismo en cinco sesiones. La revoluci&oacute;n del centrifugado. La familia Mart&iacute;nez, un d&iacute;a por la tarde, se convirti&oacute; en Grupo Mart&iacute;nez e inici&oacute; la desesperada huida hacia adelante. Ya se sabe qui&eacute;nes apoquinan en la Piel de Toro las deudas y las ofensas jam&aacute;s perdonadas de los magnates mangantes, experimente los s&iacute;ntomas evidentes de la recuperaci&oacute;n del rico expa&ntilde;ol o empresario perteneciente a esa gente indecente carente de escr&uacute;pulos que, precisamente, balbucea hoy desde lo alto del amenazante ente exigente, gente indecente que hoy reclama decencia a los flamantes competentes. La excelencia, la ilustr&iacute;sima se&ntilde;ora del saqueo permanente.
    </p><p class="article-text">
        El Grupo Mart&iacute;nez emprendi&oacute; de forma inopinada el vuelo de la expansi&oacute;n, compr&oacute; un mont&oacute;n de empresas para hundir la suya propia, sopl&oacute; las velas del crecimiento mentiroso, perdi&oacute; gas y altura, se abandon&oacute; entonces a la ampliaci&oacute;n de capital, nombr&oacute; a dos o tres consejeros delegados enchaquetados, mu&ntilde;ecos con tirantes, respetables analfabetos, y las moscas de lugar se endeudaron hasta las mismas cejas, como su peque&ntilde;o dios manda, para seguir la senda del parn&eacute; a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n, diez por ciento para unos, diez por cuento para otros, vamos a jugar al mismo eufemismo de la externalizaci&oacute;n, vamos a llegar a un acuerdo con los bancos, vendamos el pa&iacute;s por parcelitas, jale usted de la cuerda hasta la inmolaci&oacute;n final. En las tarjetas de visita de estos tipejos se sinceran los carajotes, y en la cola del mercado o la gran superficie piden perd&oacute;n las cajeras obligadas a hacer dobles turnos con la excusa de la maldita recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica de sus amos y se&ntilde;ores feudales. &ldquo;Lo siento, no se puede leer el c&oacute;digo, la m&aacute;quina expendedora de promesas va hoy un poco lenta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A ver si se largan ya los turistas&rdquo;, farfulla un turista, igual que Rafaelito el Gallo en Par&iacute;s, una noche de juerga, cuando se encaram&oacute; a una mesa de un tugurio luxury total y grit&oacute; a la concurrencia: &ldquo;&iexcl;Yo me voy a cag&aacute; en los muerto de t&oacute; los extranjero que hay aqu&iacute;!&rdquo;. Glup.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, la franquicia Caf&eacute; y Topos, carera sin remisi&oacute;n, se acaba de sumar al Ibex 35, a la par que otras franquicias en franco declive, a tres leuros el coacola.
    </p><p class="article-text">
        El cacique de turno, as&iacute; las cosas, cogi&oacute; ayer por el cuello a su jefe de reclusos humanos, torpe y cobarde. M&aacute;s sangre en la arena. No es justo que a los lacayos que impulsan este festival de decadencia, estafa y devaluaci&oacute;n, se les tilde de perros, Qu&eacute; culpa tendr&aacute;n los canes de este festival antidemocr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo, la ola de calor, antes llamada verano, afecta sobremanera a la dignidad del antiguo periodismo, con perd&oacute;n, de tal guisa que los arrodillados de ayer echan esta noche agallas en pos de su cuota de poder y dinero sucio. Chantaje y extorsi&oacute;n, pr&oacute;ximamente en sus pantallas. Ya ni disimulan. Los miedos de incomunicaci&oacute;n del frente antipodemos piden a gritos, en nombre de sus patrocinadores altruistas, una campa&ntilde;a de propaganda, una ley del silencio, una doble p&aacute;gina de publicidad de lo que sea.
    </p><p class="article-text">
        Al lado de la carretera, a modo de ejemplo pluscuamperfecto o met&aacute;fora o moraleja de la que est&aacute; cayendo, un pantallazo anuncia un prestigioso puticlub y advierte a su distinguida clientela el desembarco de &ldquo;la nueva gerencia&rdquo; del local de trata de razas. La anterior gerencia apareci&oacute; mese atr&aacute;s pr&aacute;cticamente fallecida en el interior de un coche de alta gama, con un disparo en la cabeza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dinero-moscas-dominacion_132_2558481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2015 19:41:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c66ddb7f-a5ed-42e4-b4cd-92725d9cfaf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="109690" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c66ddb7f-a5ed-42e4-b4cd-92725d9cfaf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="109690" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dinero, moscas y dominación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c66ddb7f-a5ed-42e4-b4cd-92725d9cfaf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Política,Periodismo,Empresas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otro Dylan es posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dylan-posible_132_2579672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4eb87dc-b073-4d01-855c-88848288022d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otro Dylan es posible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las canciones de Dylan caminan como almas gemelas. Unas nacieron en primavera y otras demasiado tarde, fuera de tiempo".</p></div><p class="article-text">
        Bob Dylan, con la fresquita. &ldquo;M&uacute;sica en los caf&eacute;s, revoluci&oacute;n en el aire&rdquo;. Bob Dylan vuelve a Andaluc&iacute;a, con el pasado pegado a sus talones. Brilla el sol ajusticiado &ldquo;early in the morning&rdquo; en Granada y C&oacute;rdoba. El se&ntilde;or sabe que ha tenido que pagar lo suyo para seguir adelante, tocar fondo y volver a intentarlo. Juguemos con un par de piezas que suenan estos d&iacute;as en la gira interminable del juglar: &ldquo;Tangled up in blue&rdquo; y &ldquo;Simple twist of fate&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Atrapados en el eco de las palabras huecas y en permanente porf&iacute;a con los bruscos giros del destino. Dylan viene a vernos, maque&oacute;n y siempre joven, a sus 74 a&ntilde;os. La primera vez que cant&oacute; en Espa&ntilde;a ten&iacute;a 43 a&ntilde;os, as&iacute; que no podemos fardar de haber intimado con el trovador con carita de Errej&oacute;n, raz&oacute;n de m&aacute;s para descartar topicazos y leyendas de cart&oacute;n piedra. Dylan no llega para reverdecer presuntos laureles, ni a copiar y pegar cl&aacute;sicos de su historial, ni siquiera viene a presentar su &uacute;ltimo disco. No hagan caso a los wikip&eacute;dicos. Dylan viene a vernos, &iquest;sabes c&oacute;mo te digo?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre hemos sentido lo mismo, pero desde un punto de vista diferente&rdquo;. El poeta que no quiso erigirse en voz de generaciones a ambos siglos de la carretera suele pasear de inc&oacute;gnito por las ciudades que asoman. &iquest;Qu&eacute; pintar&iacute;a Bob en la Alhambra o la Mezquita? Un tipo escueto tocado, pelo de estropajo, mirada esdr&uacute;jula, rimas en los bolsillos, capaz de sentarse en un parque a la ca&iacute;da de la tarde, a la vera de su otro yo, chispazos de soledad mutua.
    </p><p class="article-text">
        Cuentan que el cantante equidistante, a veces, se deja querer por alguna familia desconocida y comparte charla y caf&eacute; con gente que nunca volver&aacute; a decir jam&aacute;s. Dylan no es el &uacute;nico que huye de tal modo de la maldita fama, incluida la mala fama de hura&ntilde;o. El eterno Frank Zappa relata en sus memorias que, una noche en Estocolmo, un chaval le pidi&oacute;, tras la funci&oacute;n, que le acompa&ntilde;ase a su casa. Era el cumplea&ntilde;os de su hermano chico y le hac&iacute;a mucha ilusi&oacute;n que Frank Zappa trepase por la enredadera hasta encaramarse en su ventana y darle un susto de muerte. Dicho y hecho. Lo pasaron de miedo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que vaya con mil ojos, al loro, mire bien cuando arroje una moneda en la taza de un ciego, sepa que las ventanas abiertas de par en par producen un vac&iacute;o enorme y que hay personas inciertas que sostienen que es pecado saber y sentir demasiado. Las canciones de Dylan caminan como almas gemelas. Unas nacieron en primavera y otras demasiado tarde, fuera de tiempo. Dylan no recurre a los a&ntilde;os sesenta, arrima al p&uacute;blico a cierto desconcierto con nuevas canciones y canciones que parecen nuevas. Dylan no tiene arreglo, por as&iacute; decirlo, sino un monumental repertorio en desacuerdo. No obstante, tal vez para contentar a los maestros de lengua y literatura, admite a&uacute;n en voz alta un mont&oacute;n de preguntas sin respuesta. El viento canta con &eacute;l entre l&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro amigo Bob ama a Picasso y a Lorca. El mundo ya no vende pa&ntilde;uelos. Poeta en Nueva York, pintor en Par&iacute;s, rockero en Granada. Estos d&iacute;as no ser&aacute;n cualquiera cosa. Dylan conoce al dedillo los tiempos de ruptura. Los andaluces recordamos con precisi&oacute;n algunos de sus versos claroscuros, sus mejores y sus peores noches: la lecci&oacute;n que imparti&oacute; en M&aacute;laga en el 99, el fiasco de Sevilla en el 91, el blues por buler&iacute;as en Jerez de la Frontera, hace siete a&ntilde;os. Otro Dylan es posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dylan-posible_132_2579672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2015 20:57:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4eb87dc-b073-4d01-855c-88848288022d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="47591" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4eb87dc-b073-4d01-855c-88848288022d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="47591" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Otro Dylan es posible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4eb87dc-b073-4d01-855c-88848288022d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Bob Dylan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dación en pago ya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dacion-pago_132_2602038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8aae2bc-eb67-4500-923b-f3648d6bd58c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dación en pago ya"></p><p class="article-text">
        Las cosas que nos preocupan. Los miedos tradicionales se preocupan demasiado de lo que dice la gente en las redes sociales. Las redes sociales se preocupan demasiado de las noticias oficiales. Nada parece lo que viene siendo. Parece que lo prometido ser&aacute; deuda. En estos d&iacute;as feroces, en esta guerra no tan fr&iacute;a, se confunden los mensajes, Premio Nacional capic&uacute;a a quien tenga las ideas claras. La gente bumer&aacute;n devuelve las oraciones c&iacute;nicas, los m&eacute;todos de distracci&oacute;n sufren s&iacute;ndromes escandinavos, espabilan las estrategias, asimila la involuci&oacute;n el siniestro baile de las troikas, es lo que tiene el cambio o no.
    </p><p class="article-text">
        Arde la memoria en la noche m&aacute;s larga. Sisan los drones, vuelan los ladrones, entran ganas de salir en retirada, cada uno a sus aposentos, y reunirse con los h&eacute;roes de la m&uacute;sica y la poes&iacute;a, desterrar la tele, hacer o&iacute;dos sordos a los discursos con ibuprofeno y coger por la sombrita privatizada. Por el contrario, nos empe&ntilde;amos en ser mucho m&aacute;s que dos, en la calle del dolor, y negamos la tozuda y tir&aacute;nica realidad que pintan de negro los promotores de la decepci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La consigna de esta semana, &ldquo;no se puede&rdquo;, abrir&aacute; paso al &ldquo;no te muevas&rdquo;,&ldquo;ya nos encargamos nosotros&rdquo;. Falsa alarma, los se&ntilde;ores del olvido desmienten que vayan a reintegrar los d&iacute;as de asuntos propios a la gente, protagonista de las monsergas, v&iacute;ctima de los hechos consumados, la gente que camina en pos del rescate de tanto verbo robado: vivir, comer, trabajar. Tiempo para escuchar y para callar, para contrastar la palabrer&iacute;a con los datos, demoledores estad&iacute;sticas sobre vivienda, asistencia social, exclusi&oacute;n infantil, desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Los desalojos forzosos, las colas fantasmas del paro, la sangr&iacute;a del aut&oacute;nomo, la hipoteca voraz, la cultura por los suelos, la pensi&oacute;n menguante del abuelo, los chavales secando fardos, las mujeres subiendo la cuesta, los ni&ntilde;os desaprendiendo a comer en la escuela de la vida, la gente hablando de traiciones, banderas, porf&iacute;as, atenta al devenir. Perdieron cuarenta mil millones de machacantes en la operaci&oacute;n militar bancaria. Instauraron la oficina del pobre, y ahora prometen, todos en comandita, auxiliar a los proscritos, entretener a los abandonados, al tiempo que practican la crueldad. Habr&aacute; que burlarse de las leyes mostaza y exigir lo que se tercie, no sin antes recordarle al demonio que el demonio es &eacute;l.  Daci&oacute;n en pago ya. Vamos al turr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El discurso ceremonioso de la desolaci&oacute;n y la consiguiente solidaridad en defensa propia y verg&uuml;enza ajena var&iacute;a en funci&oacute;n del emisor, el receptor y el inter&eacute;s variable. Indigna sobremanera, m&aacute;s de quince emes, el jueguecito de la eterna campa&ntilde;a electoral. Si se pone a tiro el centro derecha, simulan pitimin&iacute; y anuncian recortes de gastos. En caso de convergencia con el centro izquierda o la izquierda a secas, ensayan cari&ntilde;os a la gente, planes de reconversi&oacute;n, los grandes &eacute;xitos de Podemos en diferido, y garantizan derroche de gestos. Salud dental o salud mental, cifras eufem&iacute;sticas y cierre de camas, propaganda hiperb&oacute;lica o vaya usted a saber. Premio a quien lo tenga claro. Mariano, por ejemplo, lo tiene claro. Y aplausos cerrados, v&iacute;tores sinceros, abrazos y convid&aacute;s a los que luchan por mejorar las cosas que nos preocupan, las vecinas del Cerro del Moro de C&aacute;diz, en especial, y toda la gente que hace lo que dice y dice lo que piensa. 
    </p><p class="article-text">
        Volvemos sobre nuestros pasos, los derechos sociales elementales, y ratificamos el fracaso del ladrillazo, estafa inmobiliaria y ataque de austeridad. No te rindas.    
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dacion-pago_132_2602038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2015 18:06:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c8aae2bc-eb67-4500-923b-f3648d6bd58c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="311805" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c8aae2bc-eb67-4500-923b-f3648d6bd58c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="311805" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dación en pago ya]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c8aae2bc-eb67-4500-923b-f3648d6bd58c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mil Carmenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/mil-carmenas_132_2256129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1b26e3e-b640-448a-a3da-fd9f6fffaed8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mil Carmenas"></p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado que viene, carrusel deportivo en la Ser o No Ser. Ayuntamiento de C&aacute;diz, minuto y resultado. Cuarto y mitad del Pleno de Investidura, la gente barrunta que nadie quiere el marr&oacute;n de mando, turulata vara de medir, y est&aacute; la cosa complicada. Todo parece indicar que la sesi&oacute;n se dilucidar&aacute; por lo civil, como una boda. El secretario municipal se prepara para lanzar el bast&oacute;n al aire y el que lo coja pa&rsquo; &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Este miedo a perder, esta linda manera de buscar la felicidad absoluta invita a visitar rec&oacute;nditos lugares de la imaginaci&oacute;n parlamentaria. Los cuatro derrotados se disponen a saborear la agridulce victoria, con el tiempo justo, tras la vuelta al mundo de Susana en ochenta d&iacute;as. Nunca el tiempo es perdido, no hay limbos suficientes para acoger a tanto refugiado del desgobierno y la incertidumbre. Mal pensado, no estuvimos tan desorientados en la frontera del silencio, camino del pescantazo. Si nos van a decepcionar, h&aacute;ganlo ya.
    </p><p class="article-text">
        Desbloqueada D&iacute;az ha alcanzado la centralidad con bastantes fatiguitas. Flequillo Mar&iacute;n suspira que no le importan los votos. Estupefacta Rodr&iacute;guez echa cuentas en C&aacute;diz, donde Susana podr&iacute;a entregar la centralidad a Te&oacute;rica Mart&iacute;nez. Ni cromos, ni cambalaches, en cada sitio interpretaremos a los andaluces y haremos lo que nos venga en gana, nos comprometemos a hacer lo que no quisimos hacer en los a&ntilde;os de centro izquierda radical, &iquest;qu&eacute; pasa?. Perm&iacute;teme que insista, quince puntos de palabrer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Mil Carmenas. Susana habla bien de Carmena, de Iglesias, de Errej&oacute;n, s&oacute;lo le falta brindarle un piropo a Monedero con tal de chinchar a Teresa. Podemos, sin duda, suscribir desconfianzas, establecer dudas, articular mu&ntilde;ecos de feria y propagar cantinelas. Anuncian cambios en la centralidad derecha. Floriano se ha pelado, y el que pela, estrena discurso preocupado. Pintan de colorado a Pedro S&aacute;nchez, advierten del peligro a secas. &iexcl;Peligro! Maneras de claudicar estabilidad en defensa propia. Menos mal que Adelantada Susana ya se encuentra en la centralidad y, adem&aacute;s, bla, bla, bla, nos quedamos m&aacute;s tranquilos. Ahora solo resta abandonarse al cuidado de la l&iacute;nea roja con vistas al verano del amor.
    </p><p class="article-text">
        La filial de Ciudadanos, Pueblerinos, aguarda el momento de la recalificaci&oacute;n de la regeneraci&oacute;n, no sin antes lanzar la ca&ntilde;a de pescar. Recu&eacute;rdese que Sobrino de Rivera prometi&oacute; ca&ntilde;as del pa&iacute;s para todos los andaluces.
    </p><p class="article-text">
        En C&aacute;diz, mientras tanto, crece la desigualdad, resuenan por alegr&iacute;as las cifras del desempleo, claman al cielo los asuntos sociales. El s&aacute;bado que viene, dios menguante, tomar&aacute; posesi&oacute;n como edil la mujer que renunci&oacute; al cargo de coordinadora de asuntos sociales tras un turbio asunto social, una entrega de viviendas, y el servicio se ha resentido, aplicaron recortes, limitaron las citas con los asistentes a un encuentro trimestral, como si la pobreza pudiera esperar, y cubrieron todo con un tupido velo que, m&aacute;s temprano que tarde, tendr&aacute; que arrojar luz a la misma sombra.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mil Carmenas en el horizonte, so&ntilde;emos despiertos antes del carrusel del s&aacute;bado, que augura sorpresas morrocotudas. O no. Hay quien ya piensa en grandes emociones de censura. Tamayo, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;s?&nbsp;&nbsp; &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/mil-carmenas_132_2256129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2015 20:50:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a1b26e3e-b640-448a-a3da-fd9f6fffaed8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="39803" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a1b26e3e-b640-448a-a3da-fd9f6fffaed8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="39803" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mil Carmenas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a1b26e3e-b640-448a-a3da-fd9f6fffaed8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Investidura,Ayuntamientos,Pactos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es urgente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/urgente_132_2649373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/221b8867-2c48-4ad0-bd0e-885c67015922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es urgente"></p><p class="article-text">
        El miedo, de tanto miedo, perdi&oacute; el miedo. El ego, harto de personalismo, suena hueco, eco, eco, llorando por los rincones. Pruebe el sabor de la derrota, se&ntilde;ora de la soberbia. Tenga un pa&ntilde;uelo blanco, y una canci&oacute;n de redenci&oacute;n, y vaya haciendo mutis por el foro. Y usted, reina de la morer&iacute;a, no vaya a abusar mucho de su autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; ratito m&aacute;s agradable echamos el otro d&iacute;a. Todo tiene su fin, los M&oacute;dulos. Se va el caim&aacute;n. La chuler&iacute;a inicia una ronda de negociaciones, entre el asombro de la parroquia, y la fiscal&iacute;a mete un paquete a Ramonc&iacute;n, piden cuatro a&ntilde;os y medio por &eacute;l. Tampoco parec&iacute;an tan malos sus discos, su se&ntilde;or&iacute;a. Doblar&aacute; la pena si se le ocurre cantar. Como Santa Rita. Lo que se da, s&iacute; se quita. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s humor. Dice S&aacute;nchez  que el PSOE va a liderar el cambio en este pa&iacute;s. Susana, por su parte, echa un rentoy a su sombra codificada, esta mujer vive en permanente campa&ntilde;a personal, encantada de buscar enemigos, externos e internos. La izquierda, o as&iacute;, ha encontrado la oportunidad de inaugurar un par de d&eacute;cadas de progresismo, o as&iacute;, en este parad&oacute;jico rinc&oacute;n del mundo. El run run y el coraje de Ada Colau, la dignidad de Manuela Carmena, los pasodobles del Kichi y Teresa Rodr&iacute;guez. Nuevos tiempos salvajes. Convengamos que los pol&iacute;ticos se acercan a la categor&iacute;a de personas, dicho sea de broma, y que las personas expa&ntilde;olas no se antojan tan chungas y aspiran a no ser un d&iacute;a dos, un par peleado, un par capaz de hacer grupitos en un congreso de suicidas. Conviene que los j&oacute;venes de toda edad, los m&aacute;s j&oacute;venes y los m&aacute;s viejos, hagan la tarea en com&uacute;n de una vez. Qu&eacute; bonito, hijo. &iquest;Y los pactos?
    </p><p class="article-text">
        Susana alienta pactos en todas partes menos en C&aacute;diz, all&aacute; donde ha perdido. Como se produzca el pacto antipodemos, que tanto ans&iacute;an los que aflojan la manteca, Pablo Iglesias contar&aacute; los votos por centenares de miles. El bipartidismo va a morir matando. Ya estamos todos en minor&iacute;a, ustedes y nosotros, as&iacute; que vayan poni&eacute;ndose de acuerdo. Aunque sea sin ganas, o por jorobar. La diferencia entre ustedes y nosotros es que uno de cada tres ni&ntilde;os, uno de cada tres viejos, una de cada tres personas miran cara a cara a la pobreza, por sus miserables medidas sin medida. Al Caribe las mayor&iacute;as obsoletas, qui&eacute;n dijo miedo, el futuro ya est&aacute; aqu&iacute;. Porca miseria. Cuarenta y tres por ciento de paro oficial en C&aacute;diz, oh, C&aacute;diz ya no puede ocultar su indignaci&oacute;n. Uno de cada tres. Es urgente.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima de Mariano, hemos cometido el error de ser perfectos.
    </p><p class="article-text">
        A esta hora, en fila india, los que cambian de bando a peor, se temen lo mejor. La gesti&oacute;n y la digesti&oacute;n de la victoria tambi&eacute;n merece un cap&iacute;tulo aparte. La cosa se pone interesante. Los ladrones tumban las estanter&iacute;as en pos de un libro de autoayuda en condiciones. Fallece la regla de tres en extra&ntilde;as circunstancias. Por las buenas o por las malas. Y Susana, ere que ere, s&oacute;lo piensa en Andaluc&iacute;a y en el futuro, el suyo, obstinada en desgastar al adversario, externo e interno, y la Carmena le da una lecci&oacute;n sin tan siquiera tomar el bast&oacute;n de mando, por no hablar de la &uacute;ltima que se pierde. Flaco Favor se llama el caballo perdedor. &iquest;Y si nos dejamos de tonter&iacute;as? &iquest;Lo dejamos para despu&eacute;s de las generales? Menos liderazgos trasnochados, y heredados, y m&aacute;s papas con chocos. Esperanza, r&iacute;ndete. Por cierto, a Esperanza se le olvid&oacute; mentar el otro d&iacute;a a la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Por venir,  fuertes emociones de censura , conoceremos la cara oculta del transfuguismo, haremos le&ntilde;a del &aacute;rbol ca&iacute;do, miraremos de reojo al amigo desconocido, y ojal&oacute; que Carmena y Colau, Oltra y los dem&aacute;s h&eacute;roes del 24-M nos den a todos una lecci&oacute;n de humildad, di&aacute;logo y rebeld&iacute;a. Por la reinserci&oacute;n de Esperanza. Todos somos Esperanza, gente desagradecida e ingobernable. Pedimos perd&oacute;n. &iexcl;Pero volver&aacute; a ocurrir!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/urgente_132_2649373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2015 20:31:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/221b8867-2c48-4ad0-bd0e-885c67015922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="66760" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/221b8867-2c48-4ad0-bd0e-885c67015922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="66760" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Es urgente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/221b8867-2c48-4ad0-bd0e-885c67015922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Esperanza Aguirre,Susana Díaz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cien montaditos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/cien-montaditos_132_2675589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c397617a-4059-4487-84ef-2098e678796a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cien montaditos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cien Montaditos, la franquicia del partido impopular, publicará en breve la lista de los tramposos más prestigiosos. Cien Montaditos, birras calientes y parné moreno helvético villamarín.</p></div><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a est&aacute; pre&ntilde;ada, todo indica que habr&aacute; pacto con dolor. La gente anda muy preocupada con la huelga de f&uacute;tbol, las texturas de los platos decorados, la serie tonta de marras, el despido colectivo y la situaci&oacute;n judicial de los menganos, que est&aacute; ma&ntilde;ana salieron a pescar y han vuelto en libertad con pargos. Uno por ciento de subida criminal, la patronal pone el grito en el cielo, vamos a hundir este pa&iacute;s, hombre, por favor. Esto tiene arreglo, dijo el primo de Al Cupone en una esquina del viento.
    </p><p class="article-text">
        Escaneados todos por los bancos bandidos y los cortes ingleses, dios menguante, los andaluces lloramos hoy el desgobierno total, la desidia en funciones, la dulce melancol&iacute;a, la caridad de vida y el buen tiempo. Mentira. Hay gobierno, Susanita, con esos aires, hay gobierno en funciones, furule o no furule, y poco ha cambiado desde los almor&aacute;vides, cuando su eminencia hered&oacute; el querer, primo hermano del poder. &iexcl;Podemos! &iexcl;Ciudadanos! El demonio, seg&uacute;n se mire. Podemos se derechiza, Ciudadanos saca la ca&ntilde;a de pescar, Pedro S&aacute;nchez emula al canelo en la tele y Esperanza se corona macarra Aguirre, erre que erre, dale que dale, para andar en bicicleta hay que darle a los pedales.
    </p><p class="article-text">
        Al comp&aacute;s de las olas, sube el empleo, baja el trabajo, se precipita el paro por las escaleras, asciende el descalabro mutuo, suben los precios, baja el ipec&eacute;, se r&iacute;en de nosotros las tablas estad&iacute;sticas de la ma&ntilde;ana, los indicadores, las apuestas del casino, el futuro presente por venir. Democracia por decreto, ruega por nosotros. Una primitiva, aunque sea sin bote, una mayor&iacute;a impoluta, un juez de los nuestros, una familia mafiosa, y la moda de celebrar las derrotas por anticipado, la preferia, la pretecnolog&iacute;a punta, la preceptiva cachet&aacute; sin mano, vota bbva, yo soy empleo y mangar est&aacute; muy feo, &iquest;en qu&eacute; piensas cuando ves el anuncio del empleo, Edgar Alan Feo? En ilusi&oacute;n, solidaridad, compromiso, trabajo bien hecho, y a lo hecho, cohecho.
    </p><p class="article-text">
        Cien Montaditos, la franquicia del partido impopular, publicar&aacute; en breve la lista de los tramposos m&aacute;s prestigiosos. Cien Montaditos, birras calientes y parn&eacute; moreno helv&eacute;tico villamar&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito, &iquest;no notan a Alejandro Sanz un poco alboranado? Sin ti, por ti, el amor en tiempos esdr&uacute;julos, matones por todos los lados importantes, matones en las alturas, matones en las median&iacute;as, matones de barrio y d&iacute;scolos tr&aacute;nsfugas, olvida los agravios, paga lo que debes, practica el chantaje y la extorsi&oacute;n, planta aforismos y defiende, defiende lo que no tienes, no lo vayas a perder.
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito, ha llamado Mafalda indignada, ha dejado dicho que no son ciertas muchas de las frases ingeniosas que el personal cuelga en su muro de las lamentaciones, Mafalda no ten&iacute;a edad de protagonizar la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, ni ganas de compartir vanidades, ni intenciones de medirse al partible de Pablo Cogedlo en la clasificaci&oacute;n de firmadores de sentencias. El fin de la inocencia, las promesas en vano, los cortadores de c&eacute;sped, los administradores del miedo en general te mandan saludos.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/cien-montaditos_132_2675589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2015 20:11:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c397617a-4059-4487-84ef-2098e678796a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="706919" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c397617a-4059-4487-84ef-2098e678796a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="706919" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cien montaditos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c397617a-4059-4487-84ef-2098e678796a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Política,Investidura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquí no ha pasado nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/pasado_132_2697577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12c6e449-eadd-4b18-b71b-13365bc0f150_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aquí no ha pasado nada"></p><p class="article-text">
        Ya estamos todos. Ea, Esperanza Aguirre tiene delito, dice que &ldquo;Madrid es la capital mundial del flamenco&rdquo;. Viva Expa&ntilde;a Jer&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qui&eacute;n beneficia la pen&uacute;ltima filtraci&oacute;n? Y lo que es m&aacute;s importante: &iquest;A qui&eacute;n fastidia la presunta investigaci&oacute;n? Esta colecci&oacute;n de cortinazos de humo rima con la ley de protecci&oacute;n de ratos ligeramente abucharaos con un meco fiscal en la nuca. Aqu&iacute; no ha pasado nada, proclaman.
    </p><p class="article-text">
        Abro par&eacute;ntesis: Rodrigo Rato aterriz&oacute; en C&aacute;diz en los albores de los ochenta, en calidad de diputado a la fuerza, paracaidista, en los peores momentos de la derecha. Situ&oacute; a Te&oacute;fila Mart&iacute;nez en primera l&iacute;nea, hizo limpieza, los populares firmaron el primer pacto con los socialistas en El Puerto, donde Te&oacute;fila asumi&oacute; la responsabilidad urban&iacute;stica, antes de alzarse con la alcald&iacute;a gaditana. Rato impuso a Te&oacute;fila en el nuevo PP gaditano pese al rechazo de los dirigentes provinciales, encabezados por Arias Ca&ntilde;ete.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, y los vientos del azar, Te&oacute;fila lleg&oacute; a disputar la Junta con Chaves, ya ves, uno de los se&ntilde;ores del mutis por el foro. La vinculaci&oacute;n de Rato con el marido de Te&oacute;fila no es nueva. A la primera edil le han complicado la campa&ntilde;a. Los manuales perversos de campa&ntilde;a desaconsejan la repetici&oacute;n de males, no conviene meterse en l&iacute;os, la ley no escrita del silencio funciona, as&iacute; que hay que dar la cara pero sin dar explicaciones. O as&iacute;. Cierro par&eacute;ntesis.
    </p><p class="article-text">
        Todo ocurre dentro de la legalidad, esta gente se ha puesto de acuerdo con la legalidad, pero no hay manera de entender cu&aacute;ndo algo deja de ser ilegal, sabes c&oacute;mo te digo. Reci&eacute;n llegados de los a&ntilde;os ochenta, retornan a la escena Los Ilegales, salvaje banda asturiana de rock que ac&uacute;&ntilde;&oacute; la c&eacute;lebre tonadilla: &ldquo;soy un macarra, soy un hortera, voy a toda hostia por la carretera&rdquo;. Hoy, de vuelta a los ochenta, Los Ilegales, salvo su lenguaje medi&aacute;ticamente incorrecto, se apellidan Los Normales.
    </p><p class="article-text">
        Susana nos tranquiliza: &ldquo;Andaluc&iacute;a tira del carro&rdquo; en la tabla clasificatoria del paro locuaz. Treinta y ocho por ciento, ah&iacute; vamos.
    </p><p class="article-text">
        Dolores de Senegal piensa en voz alta, &ldquo;hemos trabajado un mont&oacute;n para saquear el pa&iacute;s&rdquo;, cruel destino aguarda a las palabras que se van de rositas al mismo olvido. Las noticias duran dos d&iacute;as, ellos lo saben, juegan con el tiempo y la forma, descuidan el mensaje a conciencia, conscientes, a bordo del poder hegem&oacute;nico del disimulo. &iquest;Qu&eacute; fue del &eacute;bola? &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con los hilillos de plastilina, el tren, los aviones? &iquest;Se sabe algo del piloto suicida m&aacute;s all&aacute; de los dos d&iacute;as de espect&aacute;culo y confusi&oacute;n? Ah&iacute; qued&oacute;. Una respiraci&oacute;n en la caja negra y un par de fiscales audaces. Cansa un poco este n&uacute;mero de h&eacute;roes y villanos, verdugos que ejercen de v&iacute;ctimas, culpa y remordimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ya est&aacute; aqu&iacute; la roboluci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/pasado_132_2697577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2015 17:27:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/12c6e449-eadd-4b18-b71b-13365bc0f150_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="390503" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/12c6e449-eadd-4b18-b71b-13365bc0f150_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="390503" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aquí no ha pasado nada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/12c6e449-eadd-4b18-b71b-13365bc0f150_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Rodrigo Rato,Teófila Martínez,Esperanza Aguirre,Susana Díaz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos contra todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/politica-elecciones_132_4274865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac5f3882-544d-4318-a48f-8181e0599e09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos contra todos"></p><p class="article-text">
        Admitida a tr&aacute;mite una medida electoralista del cop&oacute;n. Los candidatos juegan a la ruleta rusa en este casino supramunicipal. Apuestan todo o nada. Apuestan por el dinero, apuestan por la igualdad, por la justicia, por lo que m&aacute;s quieras. Y recurren, por la v&iacute;a administrativa, al alquitr&aacute;n. El alquitr&aacute;n electoral de esta Expa&ntilde;a tuya, esta Expa&ntilde;a nuestra. Para levantar este pa&iacute;s, nada mejor que empezar por las calles, avenidas y rotondas. Y si hay que levantarlas dos veces, mejor. El domingo sueltan al concejal de incultura, siestas y asfaltado, vaya embolado. Si no lo has hecho en cuatro a&ntilde;os, ahora o nunca.
    </p><p class="article-text">
        Ya lo advirti&oacute; Pujol: el &aacute;rbol, las ramas, el viento, los papeles del cami&oacute;n, los pactos inconfesables.
    </p><p class="article-text">
        Madre del cordero, el acuerdo, la negociaci&oacute;n. Lleg&oacute; el d&iacute;a de la impostura. Reconozcamos que en este rinc&oacute;n no hay cultura de di&aacute;logo, o as&iacute;, y que nos mola la contraprogramaci&oacute;n. Aqu&iacute; hacemos las cosas adrede. Por ejemplo, no comer ni dejar, poner calzos, difundir insidias, practicar el chantaje y la extorsi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este todos contra todos tan lindo y pinturero se torna a veces en contra de uno, varios o todos. Rock and roll bumer&aacute;n. La subida salarial es un puerto de monta&ntilde;a. El &eacute;nfasis del locutor, un boleto premiado. Floriano, un pijo discontinuo. Rajoy y Chaves, gente despistada que no se da cuenta. Y el diccionario, una trampa. Todav&iacute;a no han imputado a los acad&eacute;micos de la real infamia que comparan a los gitanos con los trapaceros. Dec&iacute;a Galeano que el mundo se divide entre indignos e indignados, mayormente, y que hay que saber de qu&eacute; lado eres o est&aacute;s. Agregamos a quienes saltan al vac&iacute;o y a los que dirimen la partida con dos barajas.
    </p><p class="article-text">
        En la radio hablan y hablan acerca del &ldquo;tema de Andaluc&iacute;a&rdquo;. Esta burbuja demosc&oacute;pica nos va a volver turulatos. Somos todos unos tontos por ciento de los encuestados que saben pero no contestan lo que piensan para no dar ideas al enemigo. Digamos, con temor a equivocarnos, que parecemos todos mercenarios del olvido, voluntarios que acuden a declarar en calidad de invitados de piedra, espectadores de lujo de esta mentira a medias..
    </p><p class="article-text">
        Susana iba a pactar con la gente, pero la gente ya no est&aacute;, la gente est&aacute; muy ocupada (?) con sus cosas. Susana cree que es urgente. Los dem&aacute;s tambi&eacute;n son urgentes, por eso se largaron de vacaciones con los penitentes. Si no se dan prisa, les pillar&aacute; trabajando el puente del D&iacute;a del Trabajo Basura. Nos vamos a hartar de alquitr&aacute;n de aqu&iacute; al 24 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos van a decepcionar&rdquo;, vaticinan por aqu&iacute;. La suma de los d&iacute;as se reir&aacute; de las mayor&iacute;as impolutas, doblar&aacute;n las esquinas los que nos gobernaron, los que nos gobiernan y los que quieren gobernarnos. Ojo a los sondeos de la temporada oto&ntilde;o infierno: unos se desploman, otros resisten, los nuevos se desinflan o irrumpen con un mont&oacute;n de ilusi&oacute;n y pundonor. No cesan las campa&ntilde;as de apoyo y acoso descarados. D&iacute;ganme qui&eacute;nes son aqu&iacute; los trapaceros. Si no se entienden en casa, ser&aacute; complicado que estos tipos sellen alg&uacute;n acuerdo a domicilio. Sus representados tampoco somos angelitos, precisamente, y pedimos sangre. Sangre con tomate. Acusaremos a los dialogantes de vendidos y a los intransigentes de mequetrefes. No tenemos remedio, por mucho ibuprofeno que nos metamos entre pecho y espalda. Muchas pesetas y pocos euros. Ah&iacute; nos duele. Por lo dem&aacute;s, anestesia en precario, dinamita pa&rsquo; los pollos.
    </p><p class="article-text">
        Vamos a arbitrar una serie de medidas, vamos a establecer mecanismos de control, vamos a hacer lo que nos d&eacute; la gana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/politica-elecciones_132_4274865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2015 21:07:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ac5f3882-544d-4318-a48f-8181e0599e09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="421483" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ac5f3882-544d-4318-a48f-8181e0599e09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="421483" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Todos contra todos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac5f3882-544d-4318-a48f-8181e0599e09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Política,Investidura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Misterios variados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/misterios-variados_132_4297574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6de9bf2c-7bfe-4eec-aeb3-0b70fcbb4b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Misterios variados"></p><p class="article-text">
        Ya puede ir a &ldquo;descambiar&rdquo; su voto, se&ntilde;ora. Lo digo por si no le ha gustado el futuro del Sur, convertido en laboratorio electoral. Alguien nos est&aacute; utilizando con vistas al mal y nosotros nos hacemos el longui con ese particular desd&eacute;n encantador y sintom&aacute;tico. Los analistas de la cosa chunga intentan comprender a esa mujer, Andaluc&iacute;a. Hablan haciendo eses, confiesan que han bebido, recitan prosa violenta y despiadada. V&aacute;monos con el dolor, el sacrificio, la humildad, la paciencia, el inter&eacute;s creado, la cara y las cruz, para m&aacute;s inri.
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos no est&aacute;n cambiando, falsa alarma, pero anuncian la llegada a Andaluc&iacute;a del se&ntilde;or Bob Dylan y no vea usted c&oacute;mo nos congratulamos sus fieles ac&oacute;litos. Las coplas cargadas de simbolismo del m&iacute;tico nota de Minesota dibujan signos de interrogaci&oacute;n en el aire viciado y parad&oacute;jico del ladronzuelo mes de abril. Dylan cantar&aacute; en julio en Granada y C&oacute;rdoba, gran oportunidad para que los asesinos de palabras confiesen algunos de sus pecados, un <em>greatest hits</em> si acaso, y que los falsos profetas se retiren a sus aposentos. 
    </p><p class="article-text">
        Ya puede ir a &ldquo;descambiar&rdquo; su voto. La gente anda hoy con tanta prisa &amp; ansiedad que da las cosas por hechas y los hechos por perdidos. Los ni&ntilde;os chicos mimados parecen m&aacute;s resistentes al presunto fracaso y no buscan triunfos de mentirijilla entre los restos del naufragio. El loco se ha vuelto mundo, ahora resulta que una persona puede arruinar la vida de medio planeta y que el rescate de v&iacute;ctimas ser&aacute; complicado, claro, y que el entente que nos entretiene firmar&aacute; un pacto secreto en aras de lo que sea. Vamos a necesitar un psic&oacute;logo de masas, oiga.
    </p><p class="article-text">
        Ya puede ir a &ldquo;descambiar&rdquo; su avioncito de juguete. Los tiempos cambian una barbaridad el semblante del busto parlante que nos canta las noticias con su habitual arte descomunal. A partir de ahora miraremos con lupa lo que se ponga por delante y ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil escaparse, claro, y reclamaremos da&ntilde;os y perjuicios a los hombres y mujeres del tiempo cuando no nos pinten un sol en condiciones. En realidad, queda todo por hacer. Ahora lo suyo ser&iacute;a que ustedes, estimados representantes, se comporten como lo que son. Nosotros somos los votantes. Y ustedes, nuestros representantes. &iquest;Queda claro? Al ritmo triste de la cortadora de c&eacute;sped, se presenta un a&ntilde;o la mar de desagradable para ustedes, nuestros amantes de lo ajeno, pues tienen que someterse a las investigaciones judiciales y a nuestro voto. Con lo tranquilitos que nos cabalgaban a lomos de sus miedos de incomunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay un debate abierto y nadie ha tirado de la cadena. &iquest;Usted ha votado contra la austeridad, contra la corrupci&oacute;n o contra qui&eacute;n? La respuesta, sostiene Dylan, sigue flotando en el viento racheado, habr&aacute; brumas por la ma&ntilde;ana y fuertes decepciones cuando la luna sea pan comido. 
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a las andadas. Esta gente tan acostumbrada a mandar y buscar enemigos, no sabe, ni contesta, ahora que se tercia el di&aacute;logo, la negociaci&oacute;n, lo que en Expa&ntilde;a se llama vulgarmente bajarse los pantalones, hacer concesiones, cago en la leche, tender la mano al enemigo a rega&ntilde;adientes y esperar tras la curva a ver si parece otro accidente. T&uacute; sabes. 
    </p><p class="article-text">
        Ya est&aacute; aqu&iacute; el olvido y lo contrario del clientelismo. Divide y perder&aacute;s. Toda la culpa no la tuvo Yoko Ono, a las pruebas se remiten Ruz y Alaya, nuestros h&eacute;roes de dibujitos animados, que permanecer&aacute;n expuestos en besamanos unos cuantos d&iacute;as, los d&iacute;as menos pensados.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/misterios-variados_132_4297574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2015 17:46:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6de9bf2c-7bfe-4eec-aeb3-0b70fcbb4b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="335089" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6de9bf2c-7bfe-4eec-aeb3-0b70fcbb4b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="335089" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Misterios variados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6de9bf2c-7bfe-4eec-aeb3-0b70fcbb4b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Elecciones Andalucía,Elecciones,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Han dado agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dado-agua_132_4317495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/659537c6-bfc1-41f5-a844-442d36bf9dd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Han dado agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Al Sur del antagonismo barato, el personalismo enfermizo y la picaresca en defensa propia, más propia de Trinconcete y Cortadillo que del quijotesco figurante, nos preocupamos del mar y descubrimos restos a cara y cruz".</p></div><p class="article-text">
        Tiene que llover a c&aacute;ntaros. El domingo es fiesta, de la democracia o de la dignidad. Este a&ntilde;o hay que votar mucho, con ganas. El domingo se juega el cl&aacute;sico de las dos Expa&ntilde;as, as&iacute; que asistiremos al recuento de goles, este partido lo vamos a empatar. No olvide depositar su papeleta en el cajero autom&aacute;tico m&aacute;s cercano.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las encuestas de opini&oacute;n y sugesti&oacute;n, Susana D&iacute;az, que parece Caperucita Roja, tendr&aacute; que aliarse con el Lobo, aunque sea malamente. No tiene cuento Caperucita. Bonilla, por sus partes, solo aspira a rimar con &ldquo;Pa' m&iacute; Madrid, pa' ti Sevilla&rdquo;. Qu&eacute; merendilla.
    </p><p class="article-text">
        Mariano, el hombre oscuro de la pradera, a quien por fin se le entiende todo lo que no dice, apelar&aacute; este a&ntilde;o a la lista m&aacute;s votada. La lista m&aacute;s votada, Susana D&iacute;az. Casados a primera vista. Todo por la patria de los mercados y los para&iacute;sos tribales del Ibex no s&eacute; cu&aacute;ntos. Nos enteraremos de (casi) todo tras la sucesi&oacute;n de erecciones anticipadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; en estas fechas tan escogidas los candidatos salen a la calle a tropel e inauguran lo que sea sin contemplaciones, por qu&eacute; se&ntilde;alan con el dedo al horizonte en el instante preciso, la foto de campa&ntilde;a? &iquest;C&oacute;mo van a cumplir sus promesas si no cumplen la ley?
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos que Expa&ntilde;a lidera la clasificaci&oacute;n en donaciones de &oacute;rganos y de sobornos. A cuenta del festival de corruptelas, y del cinismo en do mayor, los partidos pol&iacute;ticos sin&oacute;nimos de lucro, expresi&oacute;n acu&ntilde;ada por el cantautor gaditano Antonio Mart&iacute;nez Ares en su Caralibro, se someten a nuestra consideraci&oacute;n a rega&ntilde;adientes, y sus miedos de comunicaci&oacute;n nos advierten de los peligros que acechan y recuerdan que hay que portarse bien con sus mercaderes, con sus castas todas. 
    </p><p class="article-text">
        Al Sur del antagonismo barato, el personalismo enfermizo y la picaresca en defensa propia, m&aacute;s propia de Trinconcete y Cortadillo que del quijotesco figurante, nos preocupamos del mar y descubrimos restos a cara y cruz. Ver&aacute;s t&uacute; como no sea Cervantes, sonar&aacute; con guasa la c&eacute;lebre copla, huesos, huesos, t&uacute; eres solo huesos &hellip;
    </p><p class="article-text">
        Si tienes un impacto en tu parabrisas, canta el anuncio radiof&oacute;nico, ser&aacute; que no han cesado las hostilidades. Los yanquis, que son muy suyos, adem&aacute;s de nuestros, resuelven las cuitas con di&aacute;logo. Un disparo en la pierna.
    </p><p class="article-text">
        Iron&iacute;as aparte, en el a&ntilde;o II antes del 21% de IVA, da mucho coraje que la cultura de este devaluado pa&iacute;s haya ca&iacute;do tan bajo, duele ver en la tele a un actor y a un cantante, ambos de categor&iacute;a, rodar por la cuesta de un mensaje publicitario, correr por la cinta del carref&uacute; o despachar una balada bancaria.
    </p><p class="article-text">
        Anoche desmantelaron una c&eacute;lula yihadista en el cuarto ba&ntilde;o, los chavales estaban listos para actuar.
    </p><p class="article-text">
        Ma&ntilde;ana abrir&aacute; sus puertas la oficina municipal del pobre, no olvide sacarse el carn&eacute; de pobre, carne de canci&oacute;n, canta Fernando Lobo. Las fotos de las colas del hambre en Andaluc&iacute;a la Risue&ntilde;a no pertenecen a Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        La gran met&aacute;fora final nos sit&uacute;a en los antiguos astilleros de C&aacute;diz, s&iacute;mbolo de la lucha obrera y de la mal llamada reconversi&oacute;n industrial. Navantia ficha como jefe de personal al presidente del comit&eacute; de trabajadores, sindicalista de Omisiones Obreras. Sin comentarios. Mejor dicho: este listo, cual nazareno tr&aacute;nsfuga que cambia de cofrad&iacute;a en plena carrera oficial, ha visto clara su salida profesional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dado-agua_132_4317495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2015 23:02:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/659537c6-bfc1-41f5-a844-442d36bf9dd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="408725" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/659537c6-bfc1-41f5-a844-442d36bf9dd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="408725" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Han dado agua]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/659537c6-bfc1-41f5-a844-442d36bf9dd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Elecciones Andalucía,Susana Díaz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deuda, culpa, perdón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/deuda-culpa-perdon_132_4341607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7a42847-5053-4cfd-a8db-5ecf14c4a349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deuda, culpa, perdón"></p><p class="article-text">
        Nuestro objetivo &uacute;ltimo no es otro que ser ex. Ex trabajadores, ex presidentes, ex ferroviarios, extremistas, excomulgados. As&iacute; podremos reunirnos con empresarios, presidentes, presidiarios, gente moderadamente centrada y esdr&uacute;julos amantes del s&iacute;ncope. 
    </p><p class="article-text">
        Expa&ntilde;a sue&ntilde;a con ser historia del pasado, como dijo Mariano una tarde de fuerte viento de Levante las Manos, esto es un atraco. Nuestro objetivo pen&uacute;ltimo ser&iacute;a entonces practicar el arte del birlibirloque, mangar de aquella manera en una conocida firma de luz y energ&iacute;a timovoltaica. T&uacute; sabes. 
    </p><p class="article-text">
        Menos aplicaciones y m&aacute;s garzones, m&aacute;s camareros, m&aacute;s jueces, menos demagogia y m&aacute;s resignaci&oacute;n, Menos rollo, Monago, gracioso, que te vamos a dar un buen viaje, a Canarias o a Buenos Aires, a visitar a tu partenaire.
    </p><p class="article-text">
        Ladra Wert para Creer que las cuestiones art&iacute;sticas distraen al alumnado de la verdadera asignatura, temer a la deuda como a ti mismo en el mecanismo del perd&oacute;n. Wert es un fen&oacute;meno viral, como el Risitas. Sabe que en la mentada Expa&ntilde;a molan m&aacute;s las habilidades, la pretecnolog&iacute;a, los trabajos manuales sin factura, ni escr&uacute;pulos. T&uacute; sabes. 
    </p><p class="article-text">
        Le ha quedado a usted magn&iacute;fico el fant&aacute;stico &aacute;tico a nostra costa de la cosa nostra.
    </p><p class="article-text">
        Desde que no reparten subvenciones a manojitos, actividad cultural cero, as&iacute; que no lloren ustedes tanto a los jerifaltes y p&oacute;nganse.
    </p><p class="article-text">
        Buena idea, un ministerio del tiempo, ahora que el viento sobra y faltan incentivos al roquefort.
    </p><p class="article-text">
        La anteriormente llamada solidaridad vuelve por sus fueros y responde de nuevo a la voz de Caridad, lo suyo ser&iacute;a nacionalizar las huchas del Domund, el Borussia de Domund, y lanzarnos todos a la dura tarea de normalizar la pobreza y compadecer al rico y seguir a pie juntillas la letra peque&ntilde;a de la ley mordaza. En C&aacute;diz, d&iacute;as atr&aacute;s, el Banco de Alimentos plante&oacute; un SOS a la poblaci&oacute;n, que respondi&oacute; con arroz de la misma marca de emergencia urgente y la sensibilidad de la que carecen precisamente los amos del calabozo. Echaremos de menos a los mecenas del hambre e invocaremos las ganas de comer, exigiremos el rescate de los busdenbancos mortales de necesidad, y en un momento dado, romperemos la urna a voto limpio. T&uacute; sabes.
    </p><p class="article-text">
        El se&ntilde;or &Aacute;nsar, por sus partes, viene a darnos lecciones y comunica a sus fanes que resultan contraproducentes tantas normas contra la corrupci&oacute;n, el chaval se cree que todos son de su condici&oacute;n, el coro entona una plegaria ir&oacute;nica y se escucha un aplauso. &iexcl;Plas!
    </p><p class="article-text">
        Ya est&aacute; aqu&iacute; la caloret. No falla. Santa Rita se qued&oacute; en blanco, en tinto o, seg&uacute;n el juez Pluf, en negro. Lo que se da no se quita.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que Mariano dice algo, significa Podemos. Grecia es Podemos. Venezuela es Podemos. Por fin, el caos.
    </p><p class="article-text">
        El ap&oacute;stol Pablo se cree el centro del mundo, del mismo modo que Subsana se cree Andaluc&iacute;a y Cristiano cree mucho en s&iacute; mismo y despu&eacute;s en el dios del penalti dudoso. 
    </p><p class="article-text">
        Traicionamos subconscientes. Vivimos, o as&iacute;, en permanente batalla interna de encuestas. Vendemos humo, gastos de env&iacute;o gratis. Importante empresa quebrada ofrece una amplia gama de obituarios. Es m&aacute;s, se corrigen esquelas elogiosas a la vista de la talla del cad&aacute;ver con parn&eacute; moreno en Suiza. Buscamos enemigos. Encontramos problemas. Metemos miedo. Hacemos, a la prisa corriendo, lo que no hicimos antes. T&uacute; sabes.
    </p><p class="article-text">
        La culpa de todo la tiene la Untandaluc&iacute;a. Con perd&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/deuda-culpa-perdon_132_4341607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2015 18:41:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e7a42847-5053-4cfd-a8db-5ecf14c4a349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1374068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e7a42847-5053-4cfd-a8db-5ecf14c4a349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1374068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Deuda, culpa, perdón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e7a42847-5053-4cfd-a8db-5ecf14c4a349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pactos anti natura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/pactos-anti-natura_132_4366292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f94649a4-8dc7-4103-b250-f60ea9bc39d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pactos anti natura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La señora franquicia de la legalidad vigente pretendía personarse en la causa perdida a bordo de su flamante Mercedes Alaya, mira tú qué gracia, pero los agentes de la autoridad incompetente salieron al paso esgrimiendo sus cuadernos de notas".</p></div><p class="article-text">
        Martes de carnaval, mi&eacute;rcoles de cenizos. Las encuestas predicen que un treinta por ciento votar&aacute; a los que mandan, un treinta por ciento a los que quieren volver a mandar y otro treinta por ciento a los que quieren mandar al caj&oacute;n a unos y a otros. El porcentaje restante acudir&aacute; a las erecciones con una ca&ntilde;a de pescar, una ca&ntilde;a del pa&iacute;s. Qu&eacute; pa&iacute;s. Espa&ntilde;a ma&ntilde;ana ser&aacute; bolivariana.
    </p><p class="article-text">
        Yo comparezco, t&uacute; compareces, &eacute;l comparece. Prevaricaci&oacute;n Garc&iacute;a aparca su auto en la puerta del congreso de los imputados. Tiene delito la cosa. La se&ntilde;ora franquicia de la legalidad vigente pretend&iacute;a personarse en la causa perdida a bordo de su flamante Mercedes Alaya, mira t&uacute; qu&eacute; gracia, pero los agentes de la autoridad incompetente salieron al paso esgrimiendo sus cuadernos de notas. Este diario punto es ha tenido acceso a la documentaci&oacute;n y puede certificar que, de un d&iacute;a para otro, el cielo se ha colmado de eufemismos, nubosidad variable. En este rinc&oacute;n del planeta todo depende. Depende de qui&eacute;n, c&oacute;mo, d&oacute;nde y cu&aacute;ndo se cometan las cosas m&aacute;s o menos horrorosas. Y hay respuestas pa' t&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los presuntos invitados pasar&aacute;n por la piedra tras los comicios correspondientes, y para que la veleidosa justicia no se entrometa en asuntos pol&iacute;ticos y entre de pleno en la agenda de nuestros embaucadores, nada mejor que cerrar los palacios de primera, segunda y lejana instancia. Total.
    </p><p class="article-text">
        Con claridad meridiana, como dicen los analistas de la confusi&oacute;n reinante, lo suyo ser&iacute;a autoinculparse y marchar todos voluntarios al Cadalso, que es un gastro bar muy curioso donde ponen unas tapas de muerte. &ldquo;&iquest;Usted con qui&eacute;n va a pactar?&rdquo;, preguntan airados. &ldquo;A ti te lo voy a decir&rdquo;, farfullan. Y asunto terminado. Hoy recordamos el primer pacto antinatural que sellaron pep&eacute;s y pesoes en la actual etapa dedocr&aacute;tica. Corr&iacute;a el mes de octubre de 1986. El alcalde comunista de El Puerto de Santa Mar&iacute;a, Rafael G&oacute;mez Ojeda, fue descabalgado en nombre del progreso, Puerto Churri, complejo deportivo, urban&iacute;stico, esdr&uacute;julo proyecto mecido por las olas de los petrod&oacute;lares de la &eacute;poca, curiosamente un banco mitad &aacute;rabe, mitad venezolano. Resumiendo: Puerto Churri nunca levant&oacute; cabeza, ah&iacute; est&aacute; a medio construir, tal que un buque fantasma amarrado al pantal&aacute;n del futuro pasado, y sin aduana. Mejor dicho: un gach&oacute; en una garita leyendo el Marca. &iquest;El pase? &iexcl;Que pase!
    </p><p class="article-text">
        Lo hicieron tan bien los pep&eacute;s y pesoes que propiciaron la creaci&oacute;n de un grupo independiente que acab&oacute; con ellos de inmediato. A la postre, el mandam&aacute;s independiente sum&oacute; m&aacute;s a&ntilde;os de inhabilitaci&oacute;n que de gobierno, dulce condena. Ya nadie espera el tren del progreso en el and&eacute;n del olvido.
    </p><p class="article-text">
        El Puerto quer&iacute;a ser Marbella. Y de veras que lo intent&oacute;. El caso Malaya naci&oacute; con la p&eacute;rfida idea de extenderse de M&aacute;laga a Ayamonte, en romer&iacute;a justiciera, pero no cristaliz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para pacto, el de Lennon y Mc Cartney. No dur&oacute; mucho, pero cambi&oacute; el mundo. Se cumplen cincuenta a&ntilde;os de la &uacute;nica visita de los Beatles a Espa&ntilde;a. Torrebruno fue el presentador de los festivales celebrados en Madrid y Barcelona ante la atenta mirada de los guardias de la moral. Se cumplen tambi&eacute;n cincuenta a&ntilde;os de los Beatles de C&aacute;diz, m&iacute;tica agrupaci&oacute;n carnavalesca que triunf&oacute; en la Piel de Toro y parte del extranjero. El autor, Enrique Villegas, se reuni&oacute; una noche con el manager de los Beatles, en un pub madrile&ntilde;o, con un torero de Algeciras en el papel de int&eacute;rprete. Villegas y Brian Epstein alcanzaron un pacto, firmaron un cartel inaudito: Los Beatles de Liverpool vs. los Beatles de C&aacute;diz. El destino frustr&oacute;, otra vez, el hist&oacute;rico entendimiento. Amarillo, submarino es.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/pactos-anti-natura_132_4366292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2015 17:09:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f94649a4-8dc7-4103-b250-f60ea9bc39d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="110447" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f94649a4-8dc7-4103-b250-f60ea9bc39d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="110447" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pactos anti natura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f94649a4-8dc7-4103-b250-f60ea9bc39d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Caso ERE,Política,Mercedes Alaya,Pactos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Activista de extinta clase media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/activista-extinta-clase-media_132_4388641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94effcd7-c06e-4133-b7ee-53d84e6b16dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Activista de extinta clase media"></p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o promete. Adivine el n&uacute;mero exacto de golpes de efecto, cortinazos de humo, subsidios de esperanza vana y pu&ntilde;aladas traperas que aguardan al dorso, adjunte el curr&iacute;culo y cuide su lenguaje. Por fin, curvas, emociones rastreras, p&aacute;jaros de jaula en jaula. Adivine el instante preciso del cambio, el gui&ntilde;o de gatopardo, la furia, el ruido y los caprichos del azar, la propaganda insana y los secretos a voces que desvelar&aacute;n, quieran o no, los miedos de comunicaci&oacute;n que, aplastados por una monta&ntilde;a de aforismos, no terminan de certificar el &lsquo;v&aacute;monos que nos vamos&rsquo; de la extinta clase media.
    </p><p class="article-text">
        Arriba y abajo, izquierda y derecha, el usuario, cliente y esclavo a tiempo parcial a&uacute;n puede elegir la manera m&aacute;s locuaz de buscarse la ruina o la foto menos conseguida de su adversario de aldea global. Si ha quebrado hasta la corporaci&oacute;n del cuerpo dermohist&eacute;rico, la mafia de pl&aacute;stico que convocaba a todos los j&oacute;venes de esp&iacute;ritu al campeonato mundial de belleza democr&aacute;tica, sin medias tintas, aqu&iacute; la palma cualquiera. As&iacute; que nada, paciencia y embutidos a euro la unidad. 
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n partido de arriba o abajo ha dicho todav&iacute;a una sola palabra sobre la anteriormente llamada cultura, oh, la cultura. Ni siquiera apelan los insignes fulleros del eufemismo voraz y los contradioses a la otrora salud mental. En cien a&ntilde;os, todos anal-abetos cometiendo faltas de orto-graf&iacute;a. Hoy somos lo que dicta la tiran&iacute;a de la pura emoci&oacute;n colectiva. Y ma&ntilde;ana nos asomaremos al horizonte que indiquen los catetos del vil parn&eacute;. &iquest;Qui&eacute;n se acuerda del terremoto? Hubo quien comparti&oacute; fotos solidarias, lindos sentimientos, apoyo condicional a los negritos del asombro, destinatarios de la indiferencia. Nuestras cajas de galletas campurrianas se perdieron por el camino, t&uacute; sabes.
    </p><p class="article-text">
        A ver si miramos menos a la pantalla, que parecemos presos del fuego hipn&oacute;tico, y nos dedicamos al mar y a la cultura. No atribuyan la fuerza de este viento des&eacute;rtico solo al 21 por ciento de IVA cultural, al presupuesto cero, al insulto comunitario o al concejal de turno, el tonto de la clase media extinta. Viene de lejos. Va para largo. La flojera cultural no conocer&aacute; l&iacute;mites, ya ver&aacute;n cuando los se&ntilde;ores del hormig&oacute;n armado sellen su diab&oacute;lico pacto y reinicien la era del ladrillo, versi&oacute;n devaluada. Ya se cuentan por miles los nost&aacute;lgicos del teatro, los elep&eacute;s, el papel timbrado, los contrabajos. &iquest;Con trabajo? Un carguito de asesor de lo que sea en la Universidad de Conneticut, o en la de Sin&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Un respeto a la cultura, aunque solo sea por su nombre de pila, Industria, a ver si as&iacute; los billonarios, privilegiados, veleidosos de este rinc&oacute;n tan rico en bellas y malas artes aflojan la manteca y nos deleitan con su infinita generosidad bumer&aacute;n y financian de una vez la felicidad de colores, ritmos, versos, cari&ntilde;os y sabores, que no se diga. Menos analistas y m&aacute;s artistas. Vamos a morir matando, sabes c&oacute;mo te digo. Vamos a parar los pies a los rufianes, este a&ntilde;o no conviene abstenerse (de nada). Seamos radicales. &iquest;Se ha fijado qui&eacute;n acusa al radical de ser mortal de necesidad?
    </p><p class="article-text">
        A la postre, el olvido abraza la religi&oacute;n del underground, la exclusi&oacute;n social del ocio, y las circunstancias invitan a conceder una oportunidad al soldado desconocido. Tres a&ntilde;os de carrera como outsider, dos a&ntilde;os de master en falta de escr&uacute;pulos. A&uacute;n podemos parecer libres dentro de una canci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por cierto. &iquest;A qu&eacute; hora se alcanza la condici&oacute;n de activista? Los miedos oficiales tildan a los sujetos sospechosos nada pasivos de tal guisa. Hay ciberactivistas, coleccionistas de sacos rotos, gente que echa valor. A nadie se le ocurrir&iacute;a llamar activista de empleo a la esdr&uacute;jula F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez. &iexcl;Socorro! 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/activista-extinta-clase-media_132_4388641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2015 18:32:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/94effcd7-c06e-4133-b7ee-53d84e6b16dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="567236" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/94effcd7-c06e-4133-b7ee-53d84e6b16dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="567236" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Activista de extinta clase media]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/94effcd7-c06e-4133-b7ee-53d84e6b16dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Fátima Báñez,Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quince días para “descambiar” el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/perdida-olvido_132_4421230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Conclusiones en la pared. Muchas cosas que hacer, pocas de ellas remuneradas. M&aacute;s libres, m&aacute;s atados. Dos bombonas, un plan de choque. Desiguales para hoy, radicales del ma&ntilde;ana, moderados con tomate, vamos a romper dos o tres lanzas por la estabilidad. Equilibristas todos, un&iacute;os. Tenemos quince d&iacute;as para &ldquo;descambiar&rdquo; el mundo.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas de envenenado mensaje propagand&iacute;stico sin fin, se amontonan las excusas terminadas en ismo: oportunismo, protagonismo, personalismo, siempre a la cabeza del vanguardismo, siempre con la retaguardia al liquindoi, ya sabe usted que el a&ntilde;o entrante puede sorprenderle por detr&aacute;s o por delante.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;amos ayer que hoy vale todo, incluso aprovecharse del error propio en beneficio ajeno. Y no hay presupuesto para carajotadas culturales. Vamos a llevarnos bien, vamos a llevarnos lo que haga falta.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas maneras de perder amigos y ganar audiencia. En el trasmallo social o electromagn&eacute;tica plaza p&uacute;blica, convalidan algunos asuntos espinosos. Atr&aacute;s quedan los tab&uacute;es acerca de la religi&oacute;n, los militares. Hoy, en lo mejor del querer, te juegas el prestigio y hasta la dignidad medi&aacute;tica hablando de Podemos o del Real Madrid. Prueba.
    </p><p class="article-text">
        Susana va a dar la campanada, Susana cree que &ldquo;internet no es periodismo&rdquo;, Susana ri&ntilde;e a su s&eacute;quito escaleras abajo. Susana es tan maternal que respira la mar de preocupada por Espa&ntilde;a, la madre patria de Al Andalus, y a la mujer no le importar&iacute;a gobernarnos como quien no quiere la cosa.
    </p><p class="article-text">
        A todo esto, humor del bueno. El Tribunal de Cuentas Pendientes pregona en breve que las facturas de Podemos son dudosas, como los goles de Ronaldo desde el punto fat&iacute;dico. Cristiano se casar&aacute; de penalti injusto. Podemos presenta sus credenciales en los Lebreros, aqu&iacute; hay lerele, el que no vuela, corre que se las pela, las castas del &uacute;ltimo. Monedero carece de cash, Monedero hace bueno su apellido, lo mismo que Tania. Y B&aacute;rcenas ya est&aacute; en la calle, &ntilde;ores, por una m&oacute;dica cantidad de silencio bien administrado. Todav&iacute;a tienen un a&ntilde;o los malandrines del bicuentismo para montar los papeles secretos de Podr&iacute;amos. Ser&aacute; el Quince un ejercicio de cinismo, honestidad brutal y sopa de letras. Ahora o nunca, muchachos. 
    </p><p class="article-text">
        Mienten hasta los n&uacute;meros. Montoro de Osborne coge por el cuello un puesto de trabajo, lo trocea en mil pedazos insignificantes y ya tenemos los nuevos datos del paro. Cayendo Del Guindos, perdemos el miedo a perder lo perdido.
    </p><p class="article-text">
        Optimistas a m&aacute;s no poder, esperamos con ilusi&oacute;n que la parte contratante elija a partir de ya a los mejores, y que no se deje llevar por esta ola de amiguismo, enchufismo y dem&aacute;s ismos como el esclavismo, el surrealismo y el estilo con que los mediocres se rodean de gente gris y chungaleta.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltima hora: Floriano colaborar&aacute; desinteresadamente en la campa&ntilde;a de Podemos. Es lo que tiene la confianza, da cargo de conciencia. Y el poder, tan tibio como atroz, otorga confianza a los que se trabajan tal consideraci&oacute;n por la ma&ntilde;ana, por la tarde y tal vez por fidelidad hiperb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Por la manida libertad, mentada en vano por presunta seguridad, todos no somos Charlie, oh, Charlie Brown. Tampoco somos Nigeria. Ni Hait&iacute;, &iquest;se acuerdan? No llegaron ni las cajas de campurrianas.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as de p&eacute;rdidas, futuros d&iacute;as de olvido. Tardes de lluvia, m&aacute;s le&ntilde;a al fuego. Este a&ntilde;o nos vamos a re&iacute;r. Querido pasado: tu miedo es mi esperanza.
    </p><p class="article-text">
        <span id="__if72ru4sdfsdfrkjahiuyi_once"></span>
    </p><p class="article-text">
        <span id="__hggasdgjhsagd_once"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/perdida-olvido_132_4421230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2015 18:56:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Quince días para “descambiar” el mundo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ruta surrealista por las rotondas de la Bahía de Cádiz (y Jerez)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/ruta-surrealista-rotondas-bahia-cadiz_1_4430956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f3c1c31-c62b-475d-8f73-af61d5bd6a36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ruta surrealista por las rotondas de la Bahía de Cádiz (y Jerez)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conjuntos escultóricos de tamaño vertiginoso, caballos de colores, un Alberti sui generis, y un pájaro que es una jaula. Así es un paseo muy personal de rotonda en rotonda a lo largo de Jerez, El Puerto y Cádiz.</p></div><p class="article-text">
        Oh, las rotondas, all&aacute; donde se cruzan las ideas redondas, conducen a ninguna parte del arte ocasional, simb&oacute;lico y presuntuoso de los tiempos pret&eacute;ritos, cuando hab&iacute;a presupuesto para fardar y dinero ajeno para ostentar. Las &ldquo;retondas&rdquo; del Sur del Sur brindan dos huevos fritos con papas al sol veleidoso y muestran las glorias y miserias de tres bellas localidades gaditanas hermanas y, sin embargo, rivales. Gana Jerez de la Frontera por goleada, por tama&ntilde;o familiar de su t&eacute;rmino municipal, por nones. Gana en cantidad, aunque no tanto en calidad, a la traviesa ciudad otrora de los Cien Palacios, la muy ex noble y legal El Puerto de Santa Mar&iacute;a, y a la capital que tambi&eacute;n marca a bal&oacute;n parado, cuarenta y tantos por ciento de arte quieto y hambre &ldquo;atras&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45ae0807-874d-458c-a808-97faff24a562_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45ae0807-874d-458c-a808-97faff24a562_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45ae0807-874d-458c-a808-97faff24a562_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45ae0807-874d-458c-a808-97faff24a562_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45ae0807-874d-458c-a808-97faff24a562_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45ae0807-874d-458c-a808-97faff24a562_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/45ae0807-874d-458c-a808-97faff24a562_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute;n, viendo pasar el tiempo, dando vueltas a las cosas. Gerundios, circulen. La ciudad de las Mil y Una Rotondas, casi todas ellas levantadas por el hoy preso Pedro Pacheco, ofrece un curioso y tal vez taquic&aacute;rdico recorrido plagado de caballos, detalles bodegueros, conjuntos escult&oacute;ricos de tama&ntilde;o vertiginoso. Caballo de Troya, minotauro de bronce sin cabeza, hermosos &eacute;quidos punteros, motoristas a escape libre, esdr&uacute;julos sementales de colores, la biblia en verso, glorietas presumidas y de amor propio que gui&ntilde;an con guasa al chivato que pinta los mapas a&eacute;reos en la casapuerta del dichoso google, &ldquo;tate&rdquo; quieto ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ec18978-295d-4893-9219-85f8c05404af_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ec18978-295d-4893-9219-85f8c05404af_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ec18978-295d-4893-9219-85f8c05404af_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ec18978-295d-4893-9219-85f8c05404af_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ec18978-295d-4893-9219-85f8c05404af_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ec18978-295d-4893-9219-85f8c05404af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2ec18978-295d-4893-9219-85f8c05404af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De las inmediaciones de la estaci&oacute;n de ferrocarril a la avenida Domecq, pasando por la periferia de la prisa mal entendida, los cruces de caminos jerezanos han costado un ri&ntilde;&oacute;n, pero tienen m&aacute;s arte abstracto que las rotondas de El Puerto. La ribera del Guadalete luce m&aacute;s arte accidental, por as&iacute; decirlo, y propagand&iacute;stico, y surrealista. Si en Jerez galopan los caballos de vapor, los caballos de jevi metal y el circuito de velocidad asusta por la millonada de valor a&ntilde;adido y el derroche de notoriedad, en el coraz&oacute;n de la Bah&iacute;a abundan los mensajes directos y las indirectas del destino.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a69d5de-3a84-4aaf-8bbf-26ba5b847d12_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a69d5de-3a84-4aaf-8bbf-26ba5b847d12_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a69d5de-3a84-4aaf-8bbf-26ba5b847d12_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a69d5de-3a84-4aaf-8bbf-26ba5b847d12_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a69d5de-3a84-4aaf-8bbf-26ba5b847d12_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a69d5de-3a84-4aaf-8bbf-26ba5b847d12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0a69d5de-3a84-4aaf-8bbf-26ba5b847d12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marinero en tierra, Rafael Alberti est&aacute; que trina en los cielos celestes y eternos. Paticorto, pazguato, una mijita inexpresivo y mirando pa&rsquo; Jerez endi&ntilde;aron al universal poeta en su particular rotonda ubicada en los l&iacute;mites de la ciudad, camino del centro comercial franchute terminado en of&uacute;. Y para colmo, a la vera del cuartel de la Guardia Civil. &iexcl;No es posible! &iexcl;Alberti recitando a c&aacute;mara lenta a los picoletos! &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el mar, la mar?, pregunt&oacute;se el se&ntilde;or trovador de la Arboleda Perdida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21c64d06-f3ea-46ba-93a0-823c4b6d7c9a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21c64d06-f3ea-46ba-93a0-823c4b6d7c9a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21c64d06-f3ea-46ba-93a0-823c4b6d7c9a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21c64d06-f3ea-46ba-93a0-823c4b6d7c9a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21c64d06-f3ea-46ba-93a0-823c4b6d7c9a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21c64d06-f3ea-46ba-93a0-823c4b6d7c9a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/21c64d06-f3ea-46ba-93a0-823c4b6d7c9a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Maldita sea el parn&eacute;, que ha descubierto el emplazamiento perfecto para una hamburgueser&iacute;a yanqui a los pies de otra rotonda redonda, la correspondiente a la r&eacute;plica de la Carabela La Ni&ntilde;a. Sin embargo, el mismo parn&eacute;, o mejor dicho la falta de honestidad pecuniaria, dej&oacute; en el aire, nunca mejor dicho, lo que promet&iacute;a a todo color como la rotonda de la Bola del Mundo o as&iacute;, no s&eacute; qu&eacute; del Descubrimiento. Fuentes mal informadas descartan que vayan a suplir el macanudo monumento por una franquicia de Prevaricaci&oacute;n Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A escasos metros, una manada de toros da la bienvenida, o despide, a la concurrida audiencia. Monumentales morlacos de la archiconocida firma bodeguera, ya saben, Osborne. No confundir con Soborne. Los mismos toros mundialmente reconocidos que perdieron el nombre por un capricho de un funesto consejo de ministros porque despistaban al conductor.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El para&iacute;so de los cuernos parece el mejor lugar a la vera de un c&eacute;lebre, acaso legendario puticlub ahora venido a mucho menos, y antes regentado por familiares de un famoso diestro jerezano, por cierto. Gloriosa glorieta pasional, vamos despacito, no dejen que los ni&ntilde;os miren aquel lupanar que ofrec&iacute;a a la gente indecente la suerte y pecado de relajar &ldquo;el cuerpo y la mente&rdquo;, como rezaba la publicidad descarada en los tiempos del dinero moreno, los pliegos de condiciones en condiciones, los concejales de Urbanismo sospechosos y la envidia en l&iacute;neas generales.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37e912bd-4e7c-445c-ab56-4b14eada9f0e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37e912bd-4e7c-445c-ab56-4b14eada9f0e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37e912bd-4e7c-445c-ab56-4b14eada9f0e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37e912bd-4e7c-445c-ab56-4b14eada9f0e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37e912bd-4e7c-445c-ab56-4b14eada9f0e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37e912bd-4e7c-445c-ab56-4b14eada9f0e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37e912bd-4e7c-445c-ab56-4b14eada9f0e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo de arte accidental iba, ahora s&iacute;, por una rotonda fea y an&oacute;nima, esta vez hu&eacute;rfana de escultura del pelotazo, donde chocaba, una noche no y otra s&iacute;, un ex alcalde portuense caminito del olvido. Un tupido velo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de nuestras mentes diminutas, una vez cruzado el m&aacute;gico puente Carranza, no brillan con luz propia las rotondas con parecidas hechuras que en las poblaciones visitadas anteriormente a golpe de volante, pero merece la pena, o la alegr&iacute;a de C&aacute;diz, pegarse un voltio, o tal vez andarse con rodeos, con un par de signos de los tiempos metaf&oacute;ricos. Un p&aacute;jaro que no vuela y un candado que no canta.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El p&aacute;jaro jaula de las Puertas de Tierra, nacido no sin pol&eacute;mica alrededor de la Constituci&oacute;n del 78, en homenaje, mejor dicho, a la Inmaculada Carta no tan Magna de marras, representa la libertad y la represi&oacute;n a partes iguales para hoy. La libertad condicional de acero inoxidable y la represi&oacute;n tit&aacute;nica de leyes de mordaza. Un p&aacute;jaro dentro de una jaula, lo nunca visto, obra de Luis Quintero, artista peculiar que tambi&eacute;n firma el candado, junto al muelle de C&aacute;diz, que abre y cierra la anteriormente llamada libertad de expresi&oacute;n. Oh, C&aacute;diz, cuna de la libertad y de las tortillitas de camarones. En Oreg&oacute;n vacilan un mont&oacute;n con el estilismo de sus rotondas, y aqu&iacute; gastamos alpiste de gorri&oacute;n y un porvenir de ferreter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nueve metros de alto por diez metros de largo, medidas reglamentarias del p&aacute;jaro jaula. Pa&rsquo; que digan que el AVE llegar&aacute; a C&aacute;diz cuando se rompan los frenos. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/ruta-surrealista-rotondas-bahia-cadiz_1_4430956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jan 2015 20:38:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0f3c1c31-c62b-475d-8f73-af61d5bd6a36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="226599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0f3c1c31-c62b-475d-8f73-af61d5bd6a36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="226599" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ruta surrealista por las rotondas de la Bahía de Cádiz (y Jerez)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0f3c1c31-c62b-475d-8f73-af61d5bd6a36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cádiz,Jerez,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gatopardo, propaganda y turrón del duro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/gatopardo-propaganda-turron-duro_132_4468391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/859e4a30-3b64-4b5d-8dae-7d6b169f23f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gatopardo, propaganda y turrón del duro"></p><p class="article-text">
        El repertorio cansino de reproches mutuos, mentiras a medias, cantos gregorianos y cachond&iacute;biris variados tiene todas las hechuras de convertirse en algo enfermizo y voraz. Reparten consignas a la puerta del olvido, frente por frente del bel&eacute;n oficial. Habr&aacute; que cuidarse del doble lenguaje y de las malas artes, afear la conducta de trinc&oacute;patas y lacayos y tirar por la calle de la iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Consignas por todas partes, consignas disfrazadas de planes ocultos, consignas envueltas en papel de celof&aacute;n, yo que t&uacute; no probar&iacute;a el turr&oacute;n del duro que se asoma por un costado de la cesta que te espera a las puertas de las fiestas de guardar. Ya est&aacute;n aqu&iacute; las Entra&ntilde;ables, reinas absolutas de la propaganda.
    </p><p class="article-text">
        El gafotas con pinta de empoll&oacute;n que el otro d&iacute;a dio la enhorabuena al primo de Satan&aacute;s, con ese triple sentido que s&oacute;lo gastan los ladrones de esp&iacute;ritus, seguramente cumpl&iacute;a &oacute;rdenes, segu&iacute;a consignas o ejerc&iacute;a de aprendiz de canalla. Hoy se estila meter la pata adrede, introducir la gamba a conciencia, prevaricar con el coraz&oacute;n de ne&oacute;n, practicar el arte de arrastrarse, agarrarse a la pesca de arrastre.
    </p><p class="article-text">
        Periodismo o pura propaganda. Ahora tejen unas cuantas met&aacute;foras hermosas para abrigarnos de palabras fr&iacute;as y huecas, pero suena m&aacute;s bonita la melod&iacute;a cruda y hu&eacute;rfana de verbos traicioneros, domin&oacute; desparramado de aviesas intenciones.
    </p><p class="article-text">
        Gatopardo aguarda con ilusi&oacute;n la llegada de los monarcas del consumismo para ir a &ldquo;descambiar&rdquo; el susodicho par de calcetines a cuadros. Gatopardo se pega un tiro en la pierna y decide cambiar el paso. &iquest;C&oacute;mo era? Cambiar las cosas para que nada cambie. &iexcl;Eso! Quitarte t&uacute; pa' ponerme yo, piensa el malpensado. Miedo a Podemos. Miedo al terror y al futuro por venir, mitad &ldquo;hasta aqu&iacute; hemos llegado&rdquo;, mitad &ldquo;come on everybody&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este rinc&oacute;n del mundo mola mazo machacar al contrario a las primeras de cambio. El adversario del adversario no recuerda que un d&iacute;a todos fuimos amigos, en buena hora. Esto es, nos conocemos como si nos hubi&eacute;ramos parido, aunque ahora caminemos solitos por la calle con la cabellera del enemigo &iacute;ntimo en la mano.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Usted a&uacute;n no ha visto a la gente desesperada echando cojones&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Es lo que ha tra&iacute;do el miedo al revulsivo que representan los presuntos locatis del 15-M: la huida hacia delante de mequetrefes y mangantes, el periodismo militante salvaje y pobret&oacute;n, una manita de netol y lo que te rondar&eacute;, morena. Hoy producen sonrojo algunos noticieros abandonados a la suerte, al boleto premiado de la gran coalici&oacute;n antinuclear pep&eacute; pesoe. Tanto descaro, tama&ntilde;a escasez de escr&uacute;pulos alimenta, no obstante, inesperadas esperanzas.
    </p><p class="article-text">
        Por as&iacute; decirlo, claro, que aqu&iacute; sopla el tiempo caprichoso y nada hay seguro, ni siquiera un juez justo o un sol caliente, y r&iacute;ase la gente. Lo que no tiene gracia es la ley de inseguridad paulatina, la mordaza, y los etc&eacute;teras apilados junto a la le&ntilde;a dispuesta a arder. El pir&oacute;mano se ofrece a apagar el fuego de ma&ntilde;ana, el club de sinverg&uuml;enzas reunidos denuncia a la gente honrada por si acaso, menuda campa&ntilde;a de difamaci&oacute;n a diestro y siniestro, y el mundo gira. Gira el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Este tiempo sectario y excluyente que invita al cambio y que tanto canguelo registra en las filas del Susto Bumer&aacute;n, tambi&eacute;n concede la la oportunidad, pintiparada, de largarse al otro lado, donde todo es m&aacute;s divertido y barato, y/o ponerse del lado de Podemos o algo. Como canta Dylan en Ballad of a thin man, algo est&aacute; ocurriendo y usted no se ha enterado, mister Jones, lo que traducido resulta: usted a&uacute;n no ha visto a la gente desesperada echando cojones.
    </p><p class="article-text">
        Ni que decir tiene que todo lo expresado, incluso lo callado, puede volverse en contra, te&ntilde;irse de azul marino o volar por los aires como un rumor de libertad. En hora buena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/gatopardo-propaganda-turron-duro_132_4468391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2014 22:18:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/859e4a30-3b64-4b5d-8dae-7d6b169f23f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="866598" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/859e4a30-3b64-4b5d-8dae-7d6b169f23f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="866598" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gatopardo, propaganda y turrón del duro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/859e4a30-3b64-4b5d-8dae-7d6b169f23f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Política,Navidad,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crueles y cobardes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/crueles-cobardes_132_4497028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/535dce8e-1493-41dd-b80b-16c4fc17739d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crueles y cobardes"></p><p class="article-text">
        Treinta por ciento de tiesos, treinta por ciento de sobraos, y otro treinta por ciento de asustadizos, colmado el vaso de la paciencia estad&iacute;stica. Si el sueldo medio, el salario del miedo del expa&ntilde;olito medio se sit&uacute;a peligrosamente en los mil y pico de machacantes, &iquest;cu&aacute;nto gana Fulanito?
    </p><p class="article-text">
        Am&eacute;n de descontarnos la parte chunga concerniente a la deuda hist&oacute;rica, los hombres y las mujeres del tiempo han cogido man&iacute;a a Andaluc&iacute;a. Observen el mapa, un sol bajo m&iacute;nimos muestra su redonda figura en lo alto de las previsiones para hoy, ma&ntilde;ana y pasado. La gach&iacute; deletrea el futuro con destreza, p&oacute;ngase una rebequita septentrional, encienda la chimenea al sur de Zamora, salude la humedad reinante, la mujer recibe alarmas en el pinganillo, aligera, aligera, que va a saltar el Levante, y cuando nos disponemos a entonar el himno de la alegr&iacute;a, qu&eacute; alegr&iacute;a de irnos, pasa por Andaluc&iacute;a como un hurac&aacute;n, unos segundos de felicidad arreglada y al Caribe.
    </p><p class="article-text">
        No hay derecho. La gente del dinero y del respeto hace lo propio a la hora de repartir plusval&iacute;as, deja al Sur para los postres. Total, ellos se lo pierden. A la hora de la verdad, al cabo y al fin, basta con volcar el mapa, como si fuera una tabla clasificatoria, para sentirse aliviado por una linda nubosidad variable.
    </p><p class="article-text">
        Al calor de alguna pitonisa rebelde, los que manejan la barca se abandonan ahora al porno duro de los porcentajes puros y jevis. Somos tontos por ciento. Dan por perdida la reputaci&oacute;n, y tambi&eacute;n el prestigio, as&iacute; que dedican sus esfuerzos exclusivos a la franja de presuntos indecisos, yo creo que gobiernan para los que dudan, o al menos proyectan sus pasos hacia ellos. Esto es, nos persigue una mancha de soci&oacute;patas insatisfechos reci&eacute;n levantados. Ellos saben que el treinta por ciento no escucha, y que otro treinta por ciento pasa un kilo, por no hablar del otro siete por ciento que se encuentra en estos momentos en un gastrobar, la cultura es un gastrobar. De tal modo que las promesas de futuro, y los mapas del viento, se sirven de usted mismo. Por si cuela, martillean sobre la casta aparentemente silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, Pedro S&aacute;nchez tiene dos opciones: pep&eacute; o podemos. Susanita tiene un marr&oacute;n chiquit&iacute;n, mira que decir esas cosas sobre el porvenir de los imputados, y pasa palabra a Pedro S&aacute;nchez, que la para con el pecho, la baja con clase, regatea a dos o tres adversarios y chuta &hellip; &iexcl;alto, mal, fuera! 
    </p><p class="article-text">
        Nadie hay m&aacute;s cruel que un cobarde. En boga quieren interponer el instante preciso de dar la cara. Floriano, que tiene premio, remarca que lo importante es que el mangante d&eacute; la cara. Dar la cara es mucho. Mucha cara.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que, lejos de adelantar las elecciones, han adelantado los chivatazos de corruptelas para que a la gente inocente y mayormente dubitativa, le d&eacute; tiempo a asimilar la cuesti&oacute;n. A olvidar. De amnesia vamos bien despachados. Piden a los jueces que no sean malos y que corran mucho, cual mujer del tiempo, a riesgo de que el hombre del saco caiga en su comprometido ego roto.
    </p><p class="article-text">
        De cultura no hablamos porque apenas vende. Arrojaron la cultura por la borda. La cultura es un cup&oacute;n premiado. Bote, gracias. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/crueles-cobardes_132_4497028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Nov 2014 19:16:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/535dce8e-1493-41dd-b80b-16c4fc17739d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62549" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/535dce8e-1493-41dd-b80b-16c4fc17739d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62549" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Crueles y cobardes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/535dce8e-1493-41dd-b80b-16c4fc17739d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Política,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Peligro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/peligro_132_4538398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/567ef1bf-aa37-400e-abc0-dd24ad7e52aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Peligro"></p><p class="article-text">
        La Pantoja quiere colaborar con la Justicia, lo mismo que la Junta de Andaluc&iacute;a con la se&ntilde;ora Alaya, y ha pedido cantar antes de ingresar en el maco. Se conoce que los jueces valientes han comenzado por la P de Pacheco, Paquirr&iacute;n y gente p&uacute;nica, y de podredumbre, populismo y parn&eacute; pintiparado.
    </p><p class="article-text">
        La obsolescencia programada es una cosa muy rara que maneja con especial destreza y mala leche el personal maquiav&eacute;lico, digamos que la sombra de &Aacute;nsar es alargada.
    </p><p class="article-text">
        Los c&iacute;nicos juegan solos. El doble lenguaje en boga gana siempre por la mano. Ojo con los anuncios en defensa propia de un par de bancos y otras tantas adjudicatarias fenicias. Los c&iacute;nicos el&eacute;ctricos muestran a una familia revoleada por una monta&ntilde;a rusa de precios caprichosos y sablazos en do mayor. &ldquo;Si no quiere sorpresas con la factura, elija usted el m&eacute;todo de robo, una cantidad fija, levante las manos, esto es un atraco&rdquo;. Y la familia alza las manos, pinta signos de exclamaci&oacute;n en el aire y sale indemne de puro milagro. Esquilmados a lo tonto, v&iacute;ctimas felices de esta ola de quebranto, los Pel&aacute;ez echan de menos el porvenir. Los c&iacute;nicos financieros van a la yugular: &ldquo;&iquest;Has pensado en tu futuro?&rdquo; Oiga usted, no me trate de t&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        La indignaci&oacute;n va por barrios, los ricos tambi&eacute;n se indignan, los se&ntilde;ores X lucen indignados con el carrito del helado. Mariano asegura en Bruselas que en Expa&ntilde;a se cumple la ley, y lo dice el mismo d&iacute;a que un juez confirma que las obras de la sede del PP se apoquinaron con dinero moreno. Los indignados, apresados en el interior de un fotomat&oacute;n. Vienen a salvarnos, vienen a robarnos, habr&aacute; que echarlos o algo. 
    </p><p class="article-text">
        Rebuscando entre la basura, a riesgo de caer en un delito para pobres, hallamos razones para caer rendidos al p&aacute;nico que producen las encuestas del futuro. &iquest;Truco, trato o Podemos? Pa m&iacute; que los grandes empresarios del Ibex no se reunieron la otra tarde para proponer la reducci&oacute;n de la tasa de desempleo, mayor cinismo imposible, sino que hablaron de Pablo Iglesias y la ira ciudadana. Y declararon en desuso las urnas electorales. La pr&oacute;xima vez votaremos en los cajeros autom&aacute;ticos. Lo pagar&aacute;n caro.
    </p><p class="article-text">
        Los malandrines de hoy en d&iacute;a se comportan como si la cosa no fuera con ellos, como si pasaran por aqu&iacute;. Qu&eacute; manera de despejar a c&oacute;rner. La Cospedal, m&aacute;ximo exponente del cinismo leninismo, confiesa que la Esperanza es lo siguiente que se pierde.
    </p><p class="article-text">
        El tres por ciento de la mordida, rabia contenida, un telediario a fuego vivo y la cofrad&iacute;a del perd&oacute;n. Verdugos que caen en desgracia, advenedizos profesionales, medias raciones de amnesia, silencios y columnas de humo. Que devuelvan el dinero, clama el populacho en la plaza de armas.
    </p><p class="article-text">
        Menos mal que en Andaluc&iacute;a no hay corrupci&oacute;n. No, qu&eacute; va. La corrupci&oacute;n, prima hermana de la especulaci&oacute;n, viene del norte, como el viento del norte, y habla haciendo eses. Al menos, el Sur del Sur exporta corruptos mucho m&aacute;s interesantes que las tierras mesetarias, donde la gente de Villalobillos de Abajo est&aacute; del mangoneo hasta el corvej&oacute;n. Que viva la Degeneraci&oacute;n Democr&aacute;tica, que viva Soraya y viva Susana, &iexcl;viva!, y que declinen sus responsabilidades todos los doctores horroris causa del milagro expa&ntilde;ol y que los usureros vuelvan a dejar fiao y que suenen con alegr&iacute;a los c&aacute;nticos de esta tierra, se me enamora el arma. Y est&aacute; cargada.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, Mariano, &iquest;quedamos en que gobierna la lista m&aacute;s votada?
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, junto a la Base de Rota, all&aacute; donde descansan los marines, un gach&oacute; deletreaba con su altavoz: &ldquo;Ur-dan-ga-r&iacute;n&rdquo;. Un nombre que se libra, uno de los hombres impunes de este Rato tan entretenido. Peligro, Podemos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Alcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/peligro_132_4538398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2014 18:26:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/567ef1bf-aa37-400e-abc0-dd24ad7e52aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="109371" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/567ef1bf-aa37-400e-abc0-dd24ad7e52aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="109371" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Peligro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/567ef1bf-aa37-400e-abc0-dd24ad7e52aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Mercedes Alaya,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
