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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lara Hermoso]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lara_hermoso/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lara Hermoso]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La caridad del papa da para 58 cenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/caridad-papa-da-cenas_1_5617948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8da8b26f-e618-4291-a5fa-9b0cf4e7edab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La caridad del papa da para 58 cenas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un comedor social atiende en el Vaticano a medio centenar de personas con fondos enviados directamente por el papa</p><p class="subtitle">"Yo no necesito que el papa rece por mí a Dios, ya rezo yo a Dios por mí. Yo necesito trabajo", comenta uno de sus usuarios habituales</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; cu&aacute;l era su nombre ni creo que importe. Uno no suele preguntar el nombre a la gente con la que cruza una conversaci&oacute;n en la calle, con la que le aclara el porqu&eacute; de una cola o un coche de polic&iacute;a, con la que finge inter&eacute;s para resolver su curiosidad, y ten&iacute;a curiosidad.
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as a las 16.30h y a las 18.30h junto al centro de prensa habilitado por el Vaticano a un lado de San Pedro para que 6.000 periodistas contaran con wifi gratis, un grupo de hombres esperaban. Todos iguales pese a sus diferencias: los hab&iacute;a con gorro de lana y con gorra de tela, con mochilas a la espalda y con mochilas arrastradas, con jerseys de colores o con forros polares, con barba y sin ella, bromistas y serios, en grupo y en soledad, alg&uacute;n italiano y un gran n&uacute;mero de polacos, mayores y j&oacute;venes... aunque es dif&iacute;cil acertar con la edad: los que viven en la calle aparentan m&aacute;s de la real, y todos ellos viv&iacute;an en la calle: en los huecos de la carretera que lleva al hotel de lujo de Melia frente a los imponentes seminarios de los estadounidenses y los jesuitas o en los alrededores de la plaza de San Pedro, en la V&iacute;a Conciliazione.
    </p><p class="article-text">
        A alguno de ellos me parec&iacute;a haberlo visto durmiendo en los soportales de la Oficina de Prensa Vaticana, donde Francesco Lombardi explicaba los principios qu&iacute;micos de las pastillas que convert&iacute;an la fumata en blanca o negra. O en los de las grandes tiendas de recuerdos, de donde eran desplazados de una esquina a otra durante el d&iacute;a por los c&aacute;maras de televisi&oacute;n para que dejaran libre aquella desde d&oacute;nde hab&iacute;a un buen tiro de la c&uacute;pula de San Pedro.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;gico que se resguardaran ah&iacute;. Por el d&iacute;a cruzaban esa calle centenares de turistas a los que pedir alguna limosna. Una monja me sosten&iacute;a que pod&iacute;an sacar unos 50 euros al d&iacute;a, pero yo nunca les vi mendigar ni tampoco vi a nadie que les diera nada. Y por la noche, cuando los turistas ya no pululan por San Pedro porque la bas&iacute;lica cerr&oacute; y los restaurantes y bares interesantes se encuentran a 20 minutos caminando de all&iacute;, siempre hay polic&iacute;a vigilando, protegi&eacute;ndoles indirectamente porque realmente velan por el sue&ntilde;o del papa.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso explicaba que en torno a una veintena durmieran por all&iacute;, que vivieran all&iacute;, pero qu&eacute; hac&iacute;an frente a esa puerta de madera, en aquella esquina de la ciudad del Vaticano, donde se acaba ese pa&iacute;s, en un edificio sin los ornamentos ni la protecci&oacute;n de todos los dem&aacute;s, extraterritorial&hellip; Por eso pregunt&eacute; a aquel hombre parado delante de ella, solo, con la cazadora vaquera gastada, con una gorra que a&uacute;n peleaba por ser blanca.
    </p><p class="article-text">
        -Es por la cena
    </p><p class="article-text">
        Result&oacute; tratarse de Il dono di Maria. Un albergue, un comedor social, abierto en 1988 por Juan Pablo II y encomendado a las monjas de la madre Teresa de Calcuta, las Misioneras de la Caridad.  De viernes a mi&eacute;rcoles, los jueves est&aacute; cerrado, siete monjas sirven 58 cenas pagadas con dinero que les env&iacute;a directamente el papa. Dado las pocas plazas, a las 16.30h reparten los n&uacute;meros para tener asiento horas despu&eacute;s. Seg&uacute;n el vatican&oacute;logo y muchas cosas m&aacute;s Eric Frattini, con esto respondi&oacute; Karol Wojtyla a su propia enc&iacute;clica Sollicitudo Rei Socialis, donde constataba las desigualdades del mundo y apremiaba a solucionarlas; en imitar a Cristo en la atenci&oacute;n a los necesitados y la vida sin riquezas. M&aacute;s all&aacute; de este centro, Frattini no recuerda ning&uacute;n otro gesto consecuente de la   Santa Sede con La Preocupaci&oacute;n Social de la Iglesia, que ser&iacute;a la traducci&oacute;n del lat&iacute;n del t&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Y t&uacute; est&aacute;s aqu&iacute; por eso, por la comida?
    </p><p class="article-text">
        -No. Yo tengo casa. Yo estoy aqu&iacute; por las medicinas. Vengo aqu&iacute;, las pido y me las dan.
    </p><p class="article-text">
        Me acord&eacute; de lo que me hab&iacute;an contado el corresponsal de El Peri&oacute;dico en Roma, Rossend Domenech, y la historiadora italiana Rosa Maria Marinelli: la situaci&oacute;n precaria de muchos hospitales, de c&oacute;mo hab&iacute;a que llevarse la comida a ellos, de c&oacute;mo en general los servicios p&uacute;blicos ten&iacute;an el nivel de Espa&ntilde;a hac&iacute;a 20 o 30 a&ntilde;os&hellip; Cuando yo iba a demandarle por todo esto, por si no pod&iacute;a conseguir esas medicinas, las que fueran, en un ambulatorio, en unas urgencias, en una farmacia&hellip; &eacute;l me pregunt&oacute; a m&iacute;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Eres espa&ntilde;ol?
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Hay trabajo en Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        -No
    </p><p class="article-text">
        -Aqu&iacute; tampoco. Y el trabajo que hay no est&aacute; pagado. Te tienen trabajando y luego no te pagan. El primer mes trabajas y te dicen que ya al siguiente y luego que todo de golpe. Y luego nada, ni te pagan a ti ni a tus compa&ntilde;eros. As&iacute; es Italia.
    </p><p class="article-text">
        -Puedes demandarles, ir a la Justicia&hellip;
    </p><p class="article-text">
        -La Justicia... La Justicia est&aacute; comprada. Yo hace siete a&ntilde;os que puse una denuncia porque no me pagaron. Y nada. Aqu&iacute; al final todo est&aacute; hecho para que el empresario gane, le vaya bien y los dem&aacute;s nos quedemos sin nada. As&iacute; es Italia.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Pero el Gobierno no hace nada?
    </p><p class="article-text">
        -El Gobierno es el de los suyos y est&aacute; a lo suyo. Mira, Berlusconi robaba, Monti robaba a su manera y luego hay un mont&oacute;n de peque&ntilde;os ladrones. Y as&iacute; est&aacute; todo. As&iacute; es Italia. Y t&uacute;, &iquest;est&aacute;s aqu&iacute; por el nuevo papa?
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        -El nuevo Papa dice que reza por nosotros. Yo no necesito que rece por m&iacute; a Dios, ya rezo yo a Dios por m&iacute;. Yo necesito trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, unos diez minutos antes de las siete, la puerta se abri&oacute;, y una peque&ntilde;a foto de la madre Teresa y un m&aacute;s peque&ntilde;o y simple crucifijo se vieron sobre unas estrechas escaleras por las que sub&iacute;an un grupo de hombres. En una mano llevaban la mochila que hab&iacute;an dejado en una estanter&iacute;a al entrar; y en otra una peque&ntilde;a bolsa de papel de rayas de colores que les daban al salir, con algo dentro: un croissant y un par de naranjas, lo cual explica las c&aacute;scaras que se ve&iacute;an ocasionalmente en los aleda&ntilde;os de San Pedro, nunca en el interior de la plaza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el postre&rdquo;, aclara la madre superiora: &ldquo;Si se toman el postre aqu&iacute; est&aacute;n m&aacute;s tiempo y necesitamos el comedor. Esto es muy peque&ntilde;o. Hay que aligerar. A&uacute;n tenemos que dar de comer a las treinta mujeres que tenemos en acogida&rdquo;. Por eso un sacerdote pasa la fregona con avidez, por eso a&uacute;n huele a alg&uacute;n caldo, crema o sopa de patata o algo similar que sigue cocin&aacute;ndose o calent&aacute;ndose. Por eso no pueden dar todas las comidas del d&iacute;a. &ldquo;Pero eso no es un problema realmente&rdquo;, considera la monja: &ldquo;Roma est&aacute; llena de puestos de la Iglesia donde se atiende a los pobres. Pueden ir all&iacute; a comer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        -Yo me voy ya
    </p><p class="article-text">
        Aquel que saci&oacute; mi curiosidad se va, con una sonrisa que deja ver su dentadura desdentada. Ha conseguido sus medicinas, las que fueran. Otros est&aacute;n pidi&eacute;ndolas: &ldquo;Aspirinas&rdquo;, se oye como respuesta al &ldquo;y t&uacute; que quieres&rdquo; de la superiora. Tambi&eacute;n podr&iacute;an pedir zapatos o ropa, porque tambi&eacute;n los reparten, siempre y cuando dispongan de ellos, siempre y cuando alguien los haya llevado.
    </p><p class="article-text">
        Porque el hombre que ofrece rosas de oro a la virgen en sus visitas a los santuarios marianos, depende de la caridad para proveer de zapatos o ropa de segunda mano a sus vecinos sin hogar. Porque en el Vaticano, donde el edificio principal, el Palacio Apost&oacute;lico, el del papa, tiene m&aacute;s de 1.400 habitaciones; en las 44 hect&aacute;reas que dan para una piscina ol&iacute;mpica, bolera y helipuerto; en los palacios dispersos por Roma que le pertenecen&hellip; no hay sitio para una atenci&oacute;n m&aacute;s amplia a los necesitados de la mano del papa que esta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Rivero, Lara Hermoso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/caridad-papa-da-cenas_1_5617948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Mar 2013 19:20:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La caridad del papa da para 58 cenas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fiesta latina en la Plaza de San Pedro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fiesta-latina-plaza-san-pedro_1_5609222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf934627-47b4-4658-ace2-908cd8b00016_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fiesta latina en la Plaza de San Pedro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nombramiento de Jorge Mario Bergoglio despertó la alegría de los católicos latinoamericanos que se habían reunido en Roma</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ha dicho Bertone?&rdquo;, preguntaba una turista inglesa. &ldquo;No, ha dicho Bergoglio&rdquo;, le aclaraba una italiana. Al arzobispo de Buenos Aires no le esperaba nadie en Roma. Instantes despu&eacute;s de que el protodi&aacute;cono Jean Louis Tauran anunciara al mundo que Jorge Mario Bergoglio era el Papa n&uacute;mero 266, la plaza de San Pedro romp&iacute;a en aplausos y en gritos de &ldquo;&iexcl;Viva Francesco, viva el Papa!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las c&aacute;maras comenzaron entonces a buscar las banderas argentinas, perdidas hasta ese momento entre las italianas, las brasile&ntilde;as o las australianas. &ldquo;Est&aacute;bamos por aqu&iacute; cerca, haciendo turismo, cuando nos dijeron que el Papa era argentino y vinimos corriendo&rdquo;, explicaba B&aacute;rbara que, aunque no esperaba que ning&uacute;n compatriota resultara elegido, llevaba puesta la camiseta de la selecci&oacute;n albiceleste. 
    </p><p class="article-text">
         La alegr&iacute;a de B&aacute;rbara contrastaba con la tristeza de Alessandro, un italiano de Bari que no pod&iacute;a dejar de lamentarse: &ldquo;Otra vez nos quedamos sin nuestro Papa. No quiero ni imaginar qu&eacute; estar&aacute; pensando Scola ahora mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Mario Bergoglio, el hombre que ha roto todas las quinielas, hizo su aparici&oacute;n en el balc&oacute;n, convertido ya en Francisco I, pasadas las ocho y veinte de la tarde. Entre los aplausos de la plaza de San Pedro se col&oacute; entonces un sentido &ldquo;&iexcl;viva Latinoam&eacute;rica!. Comenz&oacute; el nuevo pont&iacute;fice con un  protocolario &rdquo;fratelle e sorelle, bona ser&aacute;&ldquo;. Palabras m&aacute;s que suficientes para emocionar a Nora, una monja colombiana de los Misioneros de Santa Teresa del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s que, con l&aacute;grimas en los ojos, afirmaba: &rdquo;Es un momento impresionante, y  que salga elegido Papa un hombre que no estaba en las quinielas lo hace m&aacute;s impresionante a&uacute;n&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francisco I, ataviado con t&uacute;nica blanca papal  y sin las estolas bordadas granates en un intento por transmitir austeridad,  habl&oacute; a la plaza de San Pedro primero como obispo de Roma y no como Papa.  Pero no se olvid&oacute; de su predecesor en el cargo, dirigiendo una oraci&oacute;n, un padrenuestro, por Benedicto XVI. Un gesto que termin&oacute; por convencer a la hermana Nora. &ldquo;Tiene cara de buena persona, se nota que es jesuita. Es el primer Papa jesuita, el primer latinoamericano, el primer Francisco y va ser el primero en todo. El nombre de Francisco es el mejor nombre posible para reconstruir la Iglesia&rdquo;, se&ntilde;alaba convencida la religiosa colombiana.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Papa, visiblemente emocionado, prosigui&oacute; su discurso ante la entregada multitud: &ldquo;Y ahora, comenzamos este camino, el obispo y el pueblo. El camino de la Iglesia de Roma. Este camino de la Iglesia de Roma que presido. Rezamos por todo el mundo, para que sea una gran hermandad&rdquo;.  Los gritos de &ldquo;&iexcl;Viva Francesco I!&rdquo; se hicieron m&aacute;s intensos y el Papa realiz&oacute; la bendici&oacute;n urbi et orbi antes de despedirse con un &ldquo;buenas noches y descansad bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el pont&iacute;fice desapareci&oacute; del balc&oacute;n mucha gente empez&oacute; a abandonar la plaza de San Pedro. No los latinoamericanos, para los que la fiesta acababa de comenzar. &ldquo;Se me ha puesto la piel de gallina al escuchar a Bergoglio&rdquo;, afirmaba Agustina, una bonaerense de 21 a&ntilde;os afincada en Roma.  Los colombianos se un&iacute;an a la celebraci&oacute;n de los argentinos para exclamar &ldquo;&iexcl;viva Latinoam&eacute;rica!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Un grito de guerra que iba uniendo a los hispanos en un extremo de la plaza. Tambi&eacute;n espa&ntilde;oles, que se&ntilde;alaban estar &ldquo;contentos&rdquo; porque sea un Papa &ldquo;que habla espa&ntilde;ol&rdquo;. Pero los aut&eacute;nticos protagonistas de la noche eran los argentinos, como Mar&iacute;a, que hab&iacute;a viajado desde Buenos Aires a Italia con su marido y otro matrimonio amigo. Unas vacaciones que llevaban planificando desde noviembre,  &ldquo;pero nunca imaginamos que nuestra estancia en Roma nos iba a hacer un regalo as&iacute;&rdquo;, explicaba. 
    </p><p class="article-text">
        Los argentinos perdieron la esperanza de ver al arzobispo de Buenos Aires al frente de la Iglesia hace ocho a&ntilde;os: &ldquo;Lo que se contaba all&aacute; es que &eacute;l hab&iacute;a renunciado, se hab&iacute;a retirado por un problema de salud. Por eso ya no lo esperaba nadie. Llev&aacute;bamos en San Pedro desde las cinco de la tarde y el momento que dijeron su nombre nos miramos los unos a los otros con incredulidad, cre&iacute;amos que hab&iacute;amos entendido mal&rdquo;. Para Mar&iacute;a la elecci&oacute;n de Bergoglio como nuevo Papa es una buena noticia.  &ldquo;Para nuestro pa&iacute;s es muy importante. Ahora que estamos pasando un momento pol&iacute;tico complicado  es un nuevo comienzo, o al menos una forma de poner la primera piedra de algo&rdquo;, se&ntilde;alaba antes de despedirse con un &ldquo;ha sido una tarde muy intensa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A las 19.08 la fumata blanca pon&iacute;a fin a d&iacute;a y medio de c&oacute;nclave.  En la quinta ronda de votaciones los 115 cardenales electores hab&iacute;an elegido al sucesor de Benedicto XVI. Comenzaron entonces las carreras por las calles adyacentes al Vaticano. Se pudo ver a sacerdotes saltando la valla que rodea la plaza de San Pedro. A  la polic&iacute;a afan&aacute;ndose en los registros para que el acceso fuera lo m&aacute;s r&aacute;pido posible.  Y a muchos turistas que empujaban para obtener una visi&oacute;n mejor del balc&oacute;n por el que iba a aparecer el nuevo Papa, que a las siete y media de la tarde se esperaba que fuera italiano o brasile&ntilde;o. Hasta que el Habemus Papam desvel&oacute; la sorpresa a las 20.13h.
    </p><p class="article-text">
        Francisco I acudir&aacute; este jueves a rezar a la Iglesia de Santa Mar&iacute;a la Mayor. La misa de entronizaci&oacute;n como nuevo pont&iacute;fice se celebrar&aacute; el martes 19 de marzo. El &uacute;ltimo gui&ntilde;o al Papa em&eacute;rito, Joseph Ratzinger.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Hermoso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fiesta-latina-plaza-san-pedro_1_5609222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Mar 2013 23:04:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fiesta latina en la Plaza de San Pedro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vaticano,Religión,Iglesia,Papa Francisco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los niños de don Romano preguntan por la dimisión del Papa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/conclave/ninos-romano-preguntan-dimision-papa_132_5607508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Don Romano no imparte catequesis en su iglesia de Santa Maria Delle  Grazzie, ya lo hacen los catequistas. Pero le gusta pasar a saludar a  los cerca de ochenta ni&ntilde;os que la reciben y que tomar&aacute;n la comuni&oacute;n  entre finales de abril y principios de mayo. Estos, en ocasiones, le  piden que les aclare ciertas dudas sobre Dios que no acaban de entender  como que si est&aacute; en todas partes, por qu&eacute; no lo ven. Aunque desde el 11  de febrero, las dudas las provoca el Papa. &ldquo;Don Romano, &iquest;Benedicto nos  deja como mi padre nos dej&oacute; a mi madre y a m&iacute;?&rdquo; , le sorprendi&oacute; uno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y  qu&eacute; le dices. No conoces su situaci&oacute;n, no sabes si se ha marchado  porque est&aacute; enfermo o porque es un vicioso y se ha ido con otra mujer.  No sabes qu&eacute; decir para no afectar al muchacho. Y adem&aacute;s, est&aacute; el cuarto  mandamiento, honrar&aacute;s a tu padre y a tu madre...&rdquo;. Pero don Romano no  se amilan&oacute; y respondi&oacute;: &ldquo;El Papa no nos ha dejado, seguir&aacute; con nosotros,  estar&aacute; ah&iacute; para cuando le necesitemos&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Y debes querer a tu  padre como &eacute;l te quiere a ti. Reza por &eacute;l y si necesita tu ayuda,  ay&uacute;dalo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro chaval tambi&eacute;n se dirigi&oacute; a &eacute;l para aclarar sus  dudas: &ldquo;&iquest;Se ha marchado porque se ha enfadado?&rdquo;. Y don Romano, calm&oacute;:  &ldquo;No. Lo que sucede es que est&aacute; cansado y teme que no pueda hacer su  trabajo plenamente, ya no puede viajar. Mira, si yo un d&iacute;a estoy malo y  no puedo venir a la iglesia, me puede sustituir don Francesco y no pasa  nada, pero si sigo enfermo de continuo no podr&eacute; atenderos ni estar con  vosotros y puede que entonces, si nadie puede sustituirme, os qued&eacute;is  sin que os abran las pistas de f&uacute;tbol, y eso no os gustar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero  otro chiquillo le cuestion&oacute; el argumento: &ldquo;Pero, don Romano, Juan Pablo  II fue Papa estando enfermo&rdquo;. &ldquo;Es verdad&rdquo;, acept&oacute;: &ldquo;Y Juan Pablo II   fue un ejemplo para los enfermos, para los que sufren. Realiz&oacute; una  edificante  labor. Hizo bien. Pero Benedicto XVI tambi&eacute;n. Son dos formas  de ser fiel a Dios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ning&uacute;n ni&ntilde;o pregunt&oacute; a don Romano es  c&oacute;mo puede estar bien una cosa y la contraria. De haberlo hecho, el  sacerdote tendr&iacute;a que haber adaptado a los cr&iacute;os aquello que &eacute;l hab&iacute;a  estado revisando esos d&iacute;as para entender mejor acad&eacute;micamente la  renuncia: &ldquo;El significado teol&oacute;gico de conciencia que cita Benedicto XVI  para justificar su decisi&oacute;n o la dualidad del papado como magisterio y  gobierno en el que la ausencia de uno descuadra todo&rdquo;. O m&aacute;s sencillo:  &ldquo;Los tiempos cambian. La palabra de Dios es la misma, pero las  necesidades, las relaciones pueden cambiar. Hoy todo va muy r&aacute;pido. Hoy  no es como ayer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al sacerdote no le molesta que en cualquier  momento &ndash;cuando alguien le ve por los pasillos de su iglesia, cuando  est&aacute; dando un curso prematrimonial o viendo c&oacute;mo Sergio, el jubilado que  trabaja como voluntario en lo que antes servir&iacute;a un sacrist&aacute;n, juega al  solitario en el ordenador&ndash; alguien le pregunte por la renuncia del  Papa, por el c&oacute;nclave: &ldquo;Es una catequesis 'occasionata', mejor que la  otra. Si yo vengo y digo que voy a dar una charla sobre el Papa, la  gente est&aacute;, me oye, pero no atiende, est&aacute; a otras cosas. Pero si son  ellos quienes me preguntan, si son ellos los interesados, s&iacute; van a estar  pendientes de todo lo que yo les diga. Por lo tanto, es una buena  ocasi&oacute;n para explicar el papado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy tendr&aacute; la oportunidad de  hacerlo durante la reuni&oacute;n mensual con los padres. A las de los ni&ntilde;os lo  har&aacute; el padre Francesco que los juntar&aacute; en el peque&ntilde;o teatro de la  parroquia para explicarles algo: Azione Cattolica Ragazzi, lo que en  Espa&ntilde;a representa Acci&oacute;n Cat&oacute;lica General, &ldquo;la posibilidad de encontrar  personalmente al Se&ntilde;or Jes&uacute;s&rdquo;, seg&uacute;n su web. &ldquo;Una manera de que  mantengan su v&iacute;nculo con la Iglesia despu&eacute;s de la comuni&oacute;n, de que no se  desvinculen&rdquo;, seg&uacute;n don Romano. Este primer d&iacute;a de elecci&oacute;n papal les  detallar&aacute; a estos ni&ntilde;os de nueve a&ntilde;os c&oacute;mo apuntarse y as&iacute; poder recibir  las revistas de la asociaci&oacute;n y asistir a los ejercicios espirituales,  entre otras cosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Rivero, Lara Hermoso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/conclave/ninos-romano-preguntan-dimision-papa_132_5607508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Mar 2013 15:30:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los niños de don Romano preguntan por la dimisión del Papa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cónclave,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Vaticano se escribe en masculino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/conclave/vaticano-escribe-masculino_132_5606468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Le pido a Dios que no nos toque un Papa de esos que sólo saben mirar hacia atrás", dice Josune Arregui, secretaria general de la Unión Internacional de Superioras Generales</p><p class="subtitle">Arregui pide una estructura en la Iglesia "que no sea sacerdotal", es decir que mayor protagonismo a la mujer</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La hermana Josune es anticlerical. No se asusten. Cuando esta monja carmelita de la Caridad Vedruna habla de clericalismo se refiere a la estructura de la Iglesia donde, se queja, &ldquo;al final todo depende de un sacerdote&rdquo;.  Un sistema para el que demanda un cambio: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; tiene que tener tanto poder el sacerdocio? Hay que buscar una estructura que no sea sacerdotal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, una forma de proceder que d&eacute; mayor protagonismo a la mujer dentro de la Iglesia porque, a pesar de que del mill&oacute;n de religiosos que hay en el mundo 800.000 son mujeres y 200.000 hombres, son las primeras las que siguen relegadas a un segundo plano.  Una demanda a la que tendr&aacute; que hacer frente el nuevo Papa.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres tampoco tienen voz ni voto en el c&oacute;nclave que elegir&aacute; al sucesor de Benedicto XVI, pero Josune Arregui, que ejerce como secretaria general de la Uni&oacute;n Internacional de Superioras Generales &ndash;una organizaci&oacute;n que agrupa a l&iacute;deres de 2.000 &oacute;rdenes religiosas femeninas con presencia en m&aacute;s de 90 pa&iacute;ses&ndash; tiene claro lo que espera del nuevo pont&iacute;fice: &ldquo;Quisiera un Papa creyente y valiente. Creyente en el sentido de que mirara desde el punto de vista de la fe. Tambi&eacute;n le pido a Dios que no nos toque un Papa de esos que s&oacute;lo saben mirar hacia atr&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que para la hermana Josune s&oacute;lo cabe mirar hacia delante. Todav&iacute;a hoy, en 2013, muchas monjas viven dedicadas a servir a curas y obispos o, como sucedi&oacute; durante la ceremonia de consagraci&oacute;n de la Sagrada Familia de Barcelona, en noviembre de 2010, a limpiar el suelo y el altar y colocar manteles y flores. &ldquo;En aquella ocasi&oacute;n protestamos por carta ante la Conferencia Episcopal porque consideramos indigno que nos utilicen para eso y que proyecten esa imagen de nosotras&rdquo;, explica la religiosa.
    </p><p class="article-text">
        Sentada en la sala de estar de la Curia General de las Vedrunas en Roma, la hermana Josune se afana en reivindicar el papel de la mujer dentro de la Iglesia, pero no se olvida de otros retos a los que tendr&aacute; que enfrentarse el nuevo Papa, como son el desprestigio creciente de la instituci&oacute;n eclesi&aacute;stica o la secularizaci&oacute;n. &ldquo;Se nota mucho m&aacute;s en Espa&ntilde;a que en Italia,  desde lo que publica la  prensa hasta el ambiente que se respira en la calle. Cuando vuelvo siempre noto ese desprestigio, esa sensaci&oacute;n de que sobramos todos los que nos dedicamos a la vida religiosa&rdquo;, se lamenta antes de reivindicar el papel que realiza la congregaci&oacute;n a la que pertenece desde hace 50 a&ntilde;os: &ldquo;Est&aacute;n las misiones, el trabajo que se hace en orfanatos, en barrios de favelas, los proyectos educativos que tenemos en marcha... Somos 2.000 vedrunas y tenemos presencia en una veintena de pa&iacute;ses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Josune Arregui no elude ninguna pregunta, habla alto y claro, sin pelos en la lengua.  No tiene miedo a ser reprendida por El Vaticano como lo fue el cardenal  <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Christoph_Sch%C3%B6nborn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christoph Sch&ouml;nborn</a>, presente en el c&oacute;nclave, y al que Benedicto XVI abronc&oacute; despu&eacute;s de que el austriaco hablara sin tapujos de un caso de pederastia dentro de la Iglesia. &ldquo;Yo digo lo mismo que dir&iacute;a delante del Papa. Adem&aacute;s, yo no soy un te&oacute;logo, soy una mujer, por tanto a m&iacute; no me tienen en el ojo del hurac&aacute;n&rdquo;, explica la religiosa eludiendo cualquier similitud con Sch&ouml;nborn. Los separa una distancia insalvable, &eacute;l es un todopoderoso cardenal y ella s&oacute;lo una mujer.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estar entre los papables, la hermana Josune no incluye al arzobispo de Viena en su quiniela pontificia: &ldquo;Podr&iacute;a ser un Papa que viniera de Am&eacute;rica Latina que es la regi&oacute;n donde hay m&aacute;s cristianos. Tal vez el hondure&ntilde;o <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/%C3%93scar_Andr%C3%A9s_Rodr%C3%ADguez_Maradiaga" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodr&iacute;guez Maradiaga</a>. Tambi&eacute;n se habla mucho de los cardenales estadounidenses pero entre Obama y el Papa ser&iacute;a demasiado sometimiento al imperio, &iquest;no?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Hermoso, José María Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/conclave/vaticano-escribe-masculino_132_5606468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Mar 2013 10:39:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Vaticano se escribe en masculino]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Vaticano,Cónclave,Iglesia]]></media:keywords>
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