<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduard Jiménez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduard_jimenez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduard Jiménez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510379/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Regeneración democrática: ¿falla el programa o la estrategia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/regeneracion-democratica-falla-programa-estrategia_1_5725557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7789ff79-6de5-4326-b50b-7acfb8d96a94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Regeneración democrática: ¿falla el programa o la estrategia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En calidad democrática, la velocidad de un pelotón es la del más lento de sus componentes</p><p class="subtitle">La regeneración fallida puede ser tan letal para la calidad democrática como el inmovilismo</p><p class="subtitle">Algunos como Subirats, señalan con acierto que no saldremos de esta  crisis sin mayor presencia y responsabilización de la  ciudadanía</p></div><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os tuve la ocasi&oacute;n de colaborar con un gran ayuntamiento en la preparaci&oacute;n de un encuentro con los empresarios de las zonas industriales del municipio. Se trataba de plantear compromisos por su parte y de estimular acciones sobre lo que en aquellos tiempos estaba en boca de todos: la cooperaci&oacute;n empresarial, la innovaci&oacute;n en las empresas, los servicios tecnol&oacute;gicos avanzados o la gesti&oacute;n compartida de servicios urbanos. Los empresarios acudieron masivamente, agradecieron la oportunidad &ndash;infrecuente hasta el momento- de ver en persona al alcalde, valoraron positivamente y estuvieron de acuerdo con la importancia de los temas expuestos... y pasaron a detallar una larga lista de anomal&iacute;as que suced&iacute;an en la gesti&oacute;n de sus zonas: mala se&ntilde;alizaci&oacute;n, falta de conservaci&oacute;n urban&iacute;stica, falta de vigilancia, los eternos problemas de un pol&iacute;gono que se ubica en dos municipios que no se entienden, y un largo etc&eacute;tera, algunos de cuyos temas se remontaban a bastantes a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Me ha venido a la cabeza esta situaci&oacute;n al examinar la ya larga lista de iniciativas y propuestas de todo tipo en relaci&oacute;n a la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica. Dicho sea con total humildad: me pasa exactamente lo mismo si reexamino las 10 propuestas que yo mismo formul&eacute; en <a href="http://www.falternativas.org/laboratorio/documentos/documentos-de-trabajo/reinterpretando-la-rendicion-de-cuentas-o-accountability-diez-propuestas-para-la-mejora-de-la-calidad-democratica-y-la-eficacia-de-las-politicas-publicas-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documento de trabajo para la Fundaci&oacute;n Alternativas</a>, que eran las siguientes (corr&iacute;a el a&ntilde;o 2009, hace m&aacute;s de 3):
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La introducci&oacute;n de la transparencia sobre informaci&oacute;n relevante en la t&eacute;cnica legislativa.</li>
                                    <li>La modificaci&oacute;n parcial de la Ley General de Subvenciones para que los beneficiarios tambi&eacute;n rindan cuentas a sus principales.</li>
                                    <li>La realizaci&oacute;n de memorias de rendici&oacute;n de cuentas de los planes nacionales que permitan visualizar las pol&iacute;ticas y sus resultados.</li>
                                    <li>Nuevas formas de participaci&oacute;n y e-democracia.</li>
                                    <li>La revitalizaci&oacute;n de los consejos de participaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Un impulso pol&iacute;tico e institucional de las conferencias sectoriales.</li>
                                    <li>La valorizaci&oacute;n del presupuesto por programas y el control interno como instrumento de rendici&oacute;n de cuentas.</li>
                                    <li>El reforzamiento de las pol&iacute;ticas estatales de evaluaci&oacute;n y la modernizaci&oacute;n administrativa.</li>
                                    <li>La ampliaci&oacute;n del &aacute;mbito competencial del Tribunal de Cuentas.</li>
                                    <li>La mejora de las regulaciones y sistemas de control internos </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Este pretend&iacute;a ser un programa posibilista y en estos tres a&ntilde;os no solamente no ha habido avances sino que en muchos de los aspectos tratados ha habido retrocesos y, en otros, poca cosa m&aacute;s que ret&oacute;rica cuando no enga&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Surgen ahora, naturalmente, agendas regeneradoras m&aacute;s radicales, que obedecen a que la situaci&oacute;n de legitimidad a empeorado ostensiblemente, pero tambi&eacute;n al hecho que no tiene ning&uacute;n viso de credibilidad el impulso gradualista. Y en esas estamos, planteando los servicios tecnol&oacute;gicos avanzados en un momento en que no somos capaces ni de garantizar las aceras.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos que desde antes de estallar la crisis -ahora ya institucional- abog&aacute;bamos por una profundizaci&oacute;n de los instrumentos de calidad democr&aacute;tica debi&eacute;ramos seriamente preguntarnos qu&eacute; es lo que est&aacute; fallando. No es en modo alguno satisfactorio &uacute;nicamente se&ntilde;alar los culpables, ni siquiera suficiente valorar las causas; va llegando la hora que anticipemos c&oacute;mo va a ser posible que alguno de los puntos cr&iacute;ticos que en estos d&iacute;as multitud de analistas (<a href="https://twitter.com/andresortegak" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ortega</a>, <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=2&amp;cad=rja&amp;sqi=2&amp;ved=0CDMQFjAB&amp;url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fiurquizu&amp;ei=Yu_KUZGlNquQ7AaP-YGABQ&amp;usg=AFQjCNHZYs--jSIk8JbyA-gnMSYDA-LGPQ&amp;bvm=bv.48340889,d.ZGU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uzquizu</a>, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/evaluacion-instituciones-espanolas-prevencion-corrupcion_6_126397360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Villoria</a>, <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=4&amp;cad=rja&amp;sqi=2&amp;ved=0CD0QFjAD&amp;url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2FVictorLapuente&amp;ei=Ne_KUaSTJ-zG7Aby0oHYCg&amp;usg=AFQjCNGZ_FH24cLLm8GShe3iXN1UbfOovw&amp;bvm=bv.48340889,d.ZGU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lapuente</a>, etc.) est&aacute;n identificando deje de serlo.
    </p><p class="article-text">
        Una posibilidad es que no falle el programa, dir&iacute;amos la agenda de reformas, sino que es la estrategia la que no avanza porque no consigue influir realmente en actores decisivos (ciudadan&iacute;a, partidos, din&aacute;mica institucional,&hellip;) para provocar cambios. Mientras al mismo tiempo va creciendo el impulso de un deseo de catarsis sist&eacute;mica, de la que seguramente saldr&aacute; un heredero con tantos o mayores problemas que el actual.
    </p><p class="article-text">
        A mi entender los errores de estrategia se resumen en dos. El primero es de significaci&oacute;n o valor de los diversos puntos de la agenda. Ocurre como en la antigua <em>mili</em>: en calidad democr&aacute;tica, la velocidad de un pelot&oacute;n es la del m&aacute;s lento de sus componentes. De casi nada sirve la transparencia si no hay posibilidades reales de <em>enforcement, </em>el resultado es nulo. Como no sirve de mucho mecanismos de participaci&oacute;n en las decisiones si no hay manera humana &ndash;a veces, ni divina- de conocer qu&eacute; resultados produjeron las mismas. En definitiva, la regeneraci&oacute;n fallida puede ser tan letal para la calidad democr&aacute;tica como el inmovilismo, y si no exam&iacute;nense los pa&iacute;ses con sucesivas reformas de ley electoral, por ejemplo. <a href="http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2585039" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como afirmaba Morlino</a>, cualquier calidad, tambi&eacute;n la democr&aacute;tica, nos remite poco o mucho tanto a los procedimientos, como a los contenidos y los resultados de la democracia. Hoy son estos &uacute;ltimos los que est&aacute;n gravemente cuestionados. Necesitamos garantizar ni que sea un m&iacute;nimo de aquellos principios de <em>answerability </em>y<em> enforcement </em>que permitan recuperar la legitimidad que otorga la responsabilizaci&oacute;n democr&aacute;tica. Hay que ir a un programa de m&iacute;nimos porque el de m&aacute;ximos ya lo tenemos y hasta ahora no parece &uacute;til ni aplicable.
    </p><p class="article-text">
        El segundo error de estrategia es m&aacute;s dif&iacute;cil de superar, creo. Se trata de la ausencia de lo que los expertos en planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica<em> </em>llaman <em>driving forces, </em>dig&aacute;mosle fuerzas impulsoras. Hasta donde yo atisbo a ver, las fuerzas impulsoras se restringieron durante mucho tiempo al &aacute;mbito acad&eacute;mico y a algunas pocas voces cr&iacute;ticas en la periferia pol&iacute;tico-institucional. Tuvieron escas&iacute;simos resultados de influencia pr&aacute;cticos, para despu&eacute;s explosionar en el &aacute;mbito ciudadano hace dos a&ntilde;os. Y as&iacute; hasta hoy. Algunos como Subirats se&ntilde;alan, con acierto, que no saldremos de esta crisis de &eacute;poca sin mayor presencia y responsabilizaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a; pero la verdad es que a estas alturas necesitar&iacute;amos alguna estrategia un poco m&aacute;s sofisticada y certera de qu&eacute; quiere decir esto.
    </p><p class="article-text">
        La otra posibilidad es que no falle el programa o la estrategia, sino que fallen ambos. Y entonces tenemos un grave problema. Algunos investigadores sobre <em>accountability, </em>como Melvin Dubnick, <a href="http://academia.edu/2748809/Accountability_as_Cultural_Keyword" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sostienen</a> &ndash; en relaci&oacute;n a la misma- que existe una distancia tan importante entre aquello que designamos como tal en las ciencias sociales, aquello que es percibido por la poblaci&oacute;n y aquello que es sentido por los propios actores, que explica en buena parte la escasa influencia de los programas y propuestas al uso, distancia que la discusi&oacute;n acad&eacute;mica no consigue superar ni siquiera haci&eacute;ndose obsesiva o esot&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La contrareforma democr&aacute;tica est&aacute; hace tiempo al acecho, y no solamente en nuestro pa&iacute;s, y recientemente parece que ya se ha puesto en marcha, como con la reforma local. Se trata, una vez m&aacute;s en la corta historia de las democracias, de que ante tanta irresponsabilidad haya alguien que mande de verdad y nos libre de tantos desmanes, dice la demanda popular instrumentalizada. Es por eso que, contrariamente a lo que piensan muchos, no habr&aacute; regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica sin, y en primer lugar, reeempoderamiento de las instituciones democr&aacute;ticas, como tampoco sin nuevos equilibrios de poder (hacia la ciudadan&iacute;a, hacia instituciones intermedias) que tambi&eacute;n deber&aacute;n ser cuestionables i vigilables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduard Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/regeneracion-democratica-falla-programa-estrategia_1_5725557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2013 19:48:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7789ff79-6de5-4326-b50b-7acfb8d96a94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="240670" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7789ff79-6de5-4326-b50b-7acfb8d96a94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="240670" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Regeneración democrática: ¿falla el programa o la estrategia?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7789ff79-6de5-4326-b50b-7acfb8d96a94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Regeneración democrática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad el problema es la selección de los políticos y el control de la administración?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/problema-seleccion-politicos-control-administracion_132_5607497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo grave de verdad no son los episodios de corrupción, sino que el propio sistema no haya reaccionado para eliminarlos</p><p class="subtitle">¿Quieren ustedes buenos representantes y gobernantes? El principal camino es hacer que sea fácil y natural dejar de serlo</p><p class="subtitle">Las estrategias de elusión del control político casi siempre van por delante del propio sistema de control</p></div><p class="article-text">
        Se dice que situaciones excepcionales requieren medidas excepcionales. Pero cuando la excepcionalidad deviene normalidad es menester hilar fino sobre las caracter&iacute;sticas estructurales de los fen&oacute;menos, a riesgo de acabar primando medias excepcionales sobre aspectos de fondo y ocasionar m&aacute;s efectos perversos que soluciones inteligentes. Con el episodio reciente de corrupci&oacute;n generalizada ocurre, a mi entender, esto. Se necesita acciones ejemplares y urgen decisiones de fondo, pero me parece que hay que huir de acciones de urgencia.
    </p><p class="article-text">
        Desde inicio de los a&ntilde;os noventa del siglo pasado, cuando se hacen m&aacute;s notorios y comunes episodios de corrupci&oacute;n y disfunciones graves en el sistema pol&iacute;tico de los pa&iacute;ses avanzados &ndash;subrayo, se hacen m&aacute;s notorios, pero es discutible que sean m&aacute;s reales e importantes que con anterioridad- la reacci&oacute;n generalizada es el aumento de los sistemas de control. Cuando esta estrategia no da los resultados esperados, se redirige el foco hacia el sistema de representaci&oacute;n, cuyos fallos constituir&iacute;an el supuesto origen del no funcionamiento de los anteriores. Tiene su l&oacute;gica, pero es una visi&oacute;n sesgada y parcial del problema, que a menudo confunde problemas, causas y consecuencias. En la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica se yuxtaponen dos problemas, uno es general y com&uacute;n a la persecuci&oacute;n del delito en nuestra sociedad, otro que tiene que ver con el funcionamiento de los sistemas de representaci&oacute;n y control democr&aacute;tico. Propongo que se analice el conjunto de estos &uacute;ltimos, siquiera alej&aacute;ndonos un poco de los casos concretos que vivimos estos d&iacute;as, para dar luz a los verdaderos problemas.
    </p><p class="article-text">
        Analicemos primero el sistema de representaci&oacute;n. En una democracia representativa, el sistema es b&aacute;sicamente un flujo continuo por el cual:
    </p><p class="article-text">
        a) Ciudadanos comunes, mediante partidos pol&iacute;ticos i/o otros sistemas, se postulan para acceder a cargos de representaci&oacute;n y, eventualmente, gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        b) Mediante un procedimiento electoral se selecciona a un grupo de ellos que durante un per&iacute;odo de mandato, que puede ser sucesivo i indefinido, act&uacute;an en las instituciones p&uacute;blicas y, eventualmente, la direcci&oacute;n de la administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        c) Los elegidos vuelven a su condici&oacute;n de ciudadanos comunes bien por deseo propio o por no merecer mandato en b). Se vuelve as&iacute; a la situaci&oacute;n de partida.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, de este flujo lo que de verdad no funciona de ninguna manera es la &uacute;ltima parte. En todos o la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses se acumulan durante decenios electos y cargos p&uacute;blicos que perennizan el sistema, generando un particular colapso y restricci&oacute;n real del sistema de representaci&oacute;n. Vemos como hay ministros y consejeros que lo pueden ser de casi cualquier cosa y alcaldes que sirven para la crisis y para el &eacute;xito; de manera que la representaci&oacute;n y el gobierno devienen una de las pocas actividades humanas para las que se puede estar preparado (la &lsquo;vocaci&oacute;n&rsquo; de servicio p&uacute;blico, dicen) en todo momento y lugar. La versi&oacute;n m&aacute;s corrosiva de esta din&aacute;mica truncada es cuando la &lsquo;salida&rsquo; del flujo se produce no a la ciudadan&iacute;a com&uacute;n (privada, naturalmente) sino a eso que se ha venido en llamar puerta giratoria, que poco m&aacute;s o menos es una forma de pretender continuar en el sistema de representaci&oacute;n e impedir el flujo. La saturaci&oacute;n y competencia en el n&uacute;cleo del sistema es entonces cruel y despiadada, de manera que hay muchos incentivos para distorsionar y desequilibrar la parte inicial del flujo, en particular el n&uacute;cleo real de la misma que son los partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quieren ustedes buenos representantes y gobernantes? El principal camino es hacer que sea f&aacute;cil y natural dejar de serlo.
    </p><p class="article-text">
        Veamos ahora el sistema de control. En nuestras democracias el control se focaliza en el uso de los recursos p&uacute;blicos y el cumplimiento de procedimientos. Los actuales sistemas de control al respecto llegan a constituir casi una fuente de empleo, donde a la burocracia administrativista le hemos a&ntilde;adido la mucho m&aacute;s resultona del <em>management. </em>En relaci&oacute;n al control, se trata de que quede claro que no han metido la mano en la caja y que cumplieron con el proceder aceptable. Ya se sabe, sobre todo en los pa&iacute;ses del sur, el dinero es sucio, lo m&aacute;s sucio que hay, como m&iacute;nimo m&aacute;s que el abuso de poder, la conculcaci&oacute;n de derechos, la quiebra de la convivencia o la mentira. De manera que los pol&iacute;ticos hablan y discuten del inter&eacute;s general y el bien del pueblo, ciudad, naci&oacute;n o estado y se mantienen alejados de hablarnos del <em>outcome, </em>del resultado efectivo de sus decisiones en relaci&oacute;n al alcance posible (y alternativo) de las mismas, mientras las normas se hayan cumplido.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que las estrategias de elusi&oacute;n del control pol&iacute;tico y de gesti&oacute;n p&uacute;blica casi siempre van por delante del propio sistema de control, de manera que la din&aacute;mica de control deviene un bucle que se retroalimenta y complica, generando m&aacute;s instancias, procedimientos y  recursos; con el resultado com&uacute;n de alejar cada vez m&aacute;s el sistema de representaci&oacute;n y gobierno de los citados ciudadanos comunes con vocaci&oacute;n pol&iacute;tica y la ciudadan&iacute;a en general. Se refuerza as&iacute; una supuesta necesidad de conocimiento y dedicaci&oacute;n que justificar&iacute;a la falta de renovaci&oacute;n y enquistamiento anteriormente descrito. Vaya, que como en todo para hacer negocio hay que &lsquo;estar&rsquo; en el negocio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quieren ustedes buenos representantes y gobernantes? El camino alternativo es establecer controles efectivos no solamente para la parte del flujo donde se ostenta la representaci&oacute;n y el gobierno, sino tambi&eacute;n y principalmente para:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Garantizar efectivamente que los ciudadanos comunes pueden acceder a la representaci&oacute;n y, cuando menos, al ejercicio de derechos completos en los partidos pol&iacute;ticos.</li>
                                    <li>Acelerar o provocar la salida de representantes y gobernantes -fuera del ciclo de elecci&oacute;n- cuando se evidencie (&iquest;no estamos ya en el caso?) que sus comportamientos y resultados no obedecen al mandato y, por &uacute;ltimo,</li>
                                    <li>Establecer un nivel de transparencia no enojosa (l&eacute;ase, que desincentive la participaci&oacute;n pol&iacute;tica) para las relaciones con la administraci&oacute;n de aquellos ciudadanos comunes que fueron en su d&iacute;a parte del sistema.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Estos caminos implican definir estrategias y innovaciones de las cuales est&aacute; necesitada la democracia representativa, y no solamente la de nuestro pa&iacute;s, como base para una mejora radical del estado actual del sistema de representaci&oacute;n y control. Su nivel de calidad tiene que ser asimilable a la de la salud en el cuerpo humano: detecta y combate aut&oacute;nomamente la enfermedad. Y en esto estriba la valoraci&oacute;n m&aacute;s negativa del momento presente: lo grave de verdad no son los episodios de corrupci&oacute;n, sino que el propio sistema haya estado sin anticuerpos, no haya reaccionado para eliminarlos e, incluso, muy mayoritariamente haya reaccionado neg&aacute;ndolos o quit&aacute;ndoles importancia, hasta dar cuerpo a la sensaci&oacute;n presente que es un sistema corrupto en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Y si se mejora el sistema electoral y se agiliza la justicia contenciosa, mercantil y penal (para hacer frente a esa componente com&uacute;n que tiene la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica con la delincuencia), pues mucho mejor, la verdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduard Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/problema-seleccion-politicos-control-administracion_132_5607497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Mar 2013 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿De verdad el problema es la selección de los políticos y el control de la administración?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
