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    <title><![CDATA[elDiario.es - Patricia Rodríguez Pagés]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/patricia_rodriguez_pages/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Patricia Rodríguez Pagés]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Violencia de género: la revolución social pendiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/25N/violencia-genero-revolucion-social-pendiente_1_4513056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57143af3-52e7-426a-9ddc-2111895333e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violencia de género: la revolución social pendiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pionera Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género cumple una década. Esta norma, modélica en Europa, es hoy, también, víctima de los recortes</p><p class="subtitle">Diez años después, los asesinatos no cesan. En lo que va de año ya han muerto 45 mujeres, víctimas de lo que algunos colectivos denominan ya “terrorismo machista”</p><p class="subtitle">“La ley fue un referente, pero fue una ley mucho más avanzada que las mentalidades, más difíciles de cambiar”, dice la profesora de la UPO Carmen Monreal</p></div><p class="article-text">
        Cuando Ana Orantes fue asesinada en 1997, un escalofr&iacute;o despert&oacute; la conciencia de la sociedad espa&ntilde;ola. La hab&iacute;an visto d&iacute;as antes, en televisi&oacute;n, narrando el calvario que viv&iacute;a desde hac&iacute;a 40 a&ntilde;os. Su muerte abri&oacute; los ojos a una ciudadan&iacute;a que hab&iacute;a hecho o&iacute;dos sordos a un problema que siempre estuvo enterrado entre las cuatro paredes de casa. Las mujeres hab&iacute;an estado solas. Hasta entonces. El asesinato de Ana Orantes provoc&oacute; una revoluci&oacute;n legislativa que culmin&oacute; en 2004 con la Ley Integral contra la Violencia de G&eacute;nero, que este a&ntilde;o cumple una d&eacute;cada con luces, pero con terribles sombras: en lo que va de a&ntilde;o han sido asesinadas 42 mujeres; 12 de ellas hab&iacute;an denunciado previamente a su agresor.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n, utilizada por algunos colectivos de v&iacute;ctimas, suele ayudar a visualizar cu&aacute;l es la radiograf&iacute;a actual: ETA asesin&oacute; desde 1968 hasta 2010 (en 42 a&ntilde;os) a 829 personas. El &ldquo;terrorismo machista&rdquo;, como lo definen ya estos colectivos, ha matado a 700 mujeres en una d&eacute;cada. Una media de setenta homicidios cada a&ntilde;o. El dato contabiliza a las mujeres asesinadas desde 2003, cuando se empezaron a cifrar los cr&iacute;menes con vistas a la aprobaci&oacute;n de la ley &ndash;un a&ntilde;o m&aacute;s tarde&ndash;, hasta 2013. En este negro balance no se inclu&iacute;an a las 45 asesinadas de este 2014, catorce de las cuales hab&iacute;an denunciado.
    </p><p class="article-text">
        Durante la reuni&oacute;n de junio del grupo de trabajo creado en el Parlamento de Andaluc&iacute;a para estudiar la futura reforma de la Ley andaluza contra la Violencia de G&eacute;nero &ndash;con el fin de mejorarla&ndash;, la diputada socialista Soledad P&eacute;rez fue clara: &ldquo;No queremos modificarla porque tenga d&eacute;ficit, pero estamos preocupadas por el poco pulso social que est&aacute; teniendo la violencia de g&eacute;nero&rdquo;. &ldquo;Las mujeres siguen sin confiar en el sistema, el sistema sigue sin funcionar porque contin&uacute;an muriendo mujeres que nunca denunciaron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pocas veces se ha vuelto a repetir aquel 's&iacute;' un&aacute;nime de los 320 diputados del Congreso a la Ley Integral contra Violencia de G&eacute;nero</strong>. Salvadas las reticencias iniciales planteadas por el Partido Popular, nadie pudo negarse, aquel 8 de octubre de 2004, a dar apoyo a una norma que estaba llamada a combatir esta grave lacra social. Esta ley pionera, esperada y al final aplaudida por la casi totalidad de la sociedad, fue la primera que aprobaba el reci&eacute;n aterrizado Gobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero.
    </p><p class="article-text">
        Era la primera vez que la mujer v&iacute;ctima de la ancestral violencia machista se convert&iacute;a en el eje de reformas sociales, sanitarias y, sobre todo, judiciales. Porque la ley no solo se compromet&iacute;a a no dejarlas solas, a escucharlas, a acompa&ntilde;arlas&hellip; La norma inclu&iacute;a, adem&aacute;s, el aumento de penas para los maltratadores y asesinos, creaba juzgados especiales y medidas de protecci&oacute;n espec&iacute;ficas para las v&iacute;ctimas. Pero lleg&oacute; la crisis.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de la Junta de Andaluc&iacute;a, Susana D&iacute;az, reclamaba hace unas semanas al Gobierno central que no recortara m&aacute;s en esta materia que ya hab&iacute;a perdido, en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, &ldquo;el 22%&rdquo;. Pero eldiario.es publicaba en septiembre que los fondos para las pol&iacute;ticas en favor de la mujer se hab&iacute;an estabilizado en sus m&iacute;nimos de cara a los presupuestos de 2015, aunque en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os el gasto en igualdad y contra la violencia machista hab&iacute;a perdido 16,9 millones de euros.
    </p><h3 class="article-text">La clave: prevenir y educar</h3><p class="article-text">
        <strong>La clave: prevenir y educar</strong>Nadie duda ya de que esta ley fue un paso definitivo en la lucha contra la violencia de g&eacute;nero. Sin embargo, para Carmen Monreal, psic&oacute;loga, pedagoga y profesora de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), &ldquo;aunque supuso un referente, fue una ley mucho m&aacute;s avanzada que las mentalidades, mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de cambiar&rdquo;. Esta ley ech&oacute; a andar por delante de una sociedad en la que en determinados &aacute;mbitos se &ldquo;mantiene la creencia de que las mujeres son menos capaces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta creencia existe y existe en la actualidad, y esto hace que se cree resistencia, porque se trata de ideas que est&aacute;n muy interiorizadas. Esta idea de desigualdad llevada al extremo es lo que produce violencia, y el hecho de que est&eacute; tan interiorizada en la sociedad hace que exista tolerancia hacia ella&rdquo;, explica Monreal, que codirige el m&aacute;ster de G&eacute;nero e Igualdad de la UPO y estuvo al frente del Aula de G&eacute;nero de la universidad durante cinco a&ntilde;os (2003-2008). &ldquo;Se han producido importantes avances en esa no tolerancia, se va interiorizando poco a poco ese rechazo social, y ese s&iacute; que es un gran paso, porque el problema deja de ser privado para convertirse en un problema social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero esto es solo la punta del iceberg&rdquo;, comenta Monreal, &ldquo;porque hay hombres que siguen sin considerar que exista un problema y que, por tanto, asuman la igualdad en sus relaciones sociales, afectivas, laborales&hellip;&rdquo;. &ldquo;La &uacute;nica manera de combatir esto es la educaci&oacute;n&rdquo;, sentencia. Un aspecto, a juicio de expertos como Monreal, tratado en la ley, pero escasamente llevado a la pr&aacute;ctica. &ldquo;La prevenci&oacute;n es la gran asignatura pendiente&rdquo;, opina la profesora de la UPO.
    </p><p class="article-text">
        Esta afirmaci&oacute;n es ya una reivindicaci&oacute;n ante los nuevos datos: los adolescentes imitan y reproducen los patrones machistas y ya se est&aacute; produciendo un incremento de v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero en menores de edad. &ldquo;El machismo muta, cambia y se adapta&rdquo;, afirma la directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Silvia O&ntilde;ate. Hoy ese machismo ancestral encuentra en las redes sociales y el m&oacute;vil un gran aliado, de ah&iacute; que la Administraci&oacute;n auton&oacute;mica se est&eacute; empleando a fondo en el desarrollo de programas que tienen como eje a las nuevas generaciones y a las nuevas tecnolog&iacute;as. &ldquo;Las j&oacute;venes han crecido pensando que ese problema ya no era suyo, pero en el momento en que tienen pareja, son madres o acceden al mercado laboral, sienten en su propia piel esa brecha&rdquo;, afirma O&ntilde;ate:<strong> &ldquo;Es ese falso espejismo de la igualdad&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n sigue pendiente. La &uacute;ltima encuesta del CIS sit&uacute;a a la violencia de g&eacute;nero y a los problemas relacionados con las mujeres en los &uacute;ltimos puestos de la lista de preocupaciones de los espa&ntilde;oles, por debajo de la &ldquo;crisis de valores&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rodríguez Pagés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/25N/violencia-genero-revolucion-social-pendiente_1_4513056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Nov 2014 17:44:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violencia de género: la revolución social pendiente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,25N,Violencia machista,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha contra la violencia de género también se libra en las aulas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/25N/lucha-violencia-genero-libra-aulas_1_4513441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df378f38-40a2-4e34-b5c0-d2213ec4aa4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lucha contra la violencia de género también se libra en las aulas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) impulsa diversos programas que tiene como eje tumbar estereotipos entre menores y adolescentes para que cale en ellos la igualdad de género</p><p class="subtitle">Las nuevas tecnologías y las redes sociales se están convirtiendo en nuevos instrumentos para el control, el acoso y la violencia contra las mujeres</p></div><p class="article-text">
        Manolito entr&oacute; en la clase con las rodillas llenas de sangre. Se hab&iacute;a ca&iacute;do en el recreo. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; te ha pasado Manolito?&rdquo;, le pregunt&oacute; la profesora a su alumno de s&oacute;lo cinco a&ntilde;os. &ldquo;No te preocupes se&ntilde;o, soy valiente&hellip; y los ni&ntilde;os no lloran&rdquo;. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; los ni&ntilde;os no pueden llorar si les duele? &iquest;Es que ellos, vosotros, no os pon&eacute;is tristes como vuestras compa&ntilde;eras?&rdquo;, pregunta Ana, aquella profesora, la misma hoy, al medio de centenar de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que la miran con sorpresa. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no pueden llorar los ni&ntilde;os y s&iacute; las ni&ntilde;as?&rdquo;, insiste. El auditorio reflexiona en silencio. Ana les concede unos segundos antes de continuar: &ldquo;Al hacernos caso de estas cosas aprendidas culturalmente, tenemos dificultad para transmitir a los dem&aacute;s nuestra personalidad, porque desde que nacemos nos asignan un papel distinto a mujeres y hombres&rdquo;. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo hemos llegado a ser diferentes?&rdquo;, pregunta al alumnado, que no tiene m&aacute;s de 11 a&ntilde;os. &ldquo;&iquest;Est&aacute;is de acuerdo en que desde peque&ntilde;os nos dicen que a las ni&ntilde;as les gusta el rosa, las mu&ntilde;ecas y que son sensibles y miedicas? &iquest;Y que a los ni&ntilde;os les gusta el azul, son brutos y muy valientes?&rdquo;. Y un rotundo &ldquo;siiiiiiiiiiiiiiii&rdquo; rompe con el silencio en la Casa de la Cultura de Santiponce, en Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Hace una ma&ntilde;ana gris y lluviosa. A&uacute;n as&iacute; escolares de varios centros de la localidad se han acercado, junto a sus profesores, hasta este auditorio para participar en el programa 'La Violencia No es un Juego', que la Consejer&iacute;a de Igualdad, Salud y Pol&iacute;ticas Sociales, a trav&eacute;s del Instituto Andaluz de la Mujer, ha puesto en marcha para tratar de derribar estereotipos y fomentar la cultura de la igualdad entre los m&aacute;s peque&ntilde;os. M&aacute;s de 295.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as participar&aacute;n en alguno de estos talleres en Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El temor a que la violencia de g&eacute;nero eche ra&iacute;ces entre los j&oacute;venes ha alertado a las administraciones. Sobre todo desde que se conocieran los datos del informe &lsquo;Andaluc&iacute;a Detecta&rsquo; en 2011. Aquel estudio, elaborado por el IAM, arrojaba ya entonces datos preocupantes: un 24% de los j&oacute;venes andaluces consideraba que el lugar de una mujer estaba en su casa, con su familia, y el 10%, que el hombre es quien debe tomar las decisiones &ldquo;importantes&rdquo; en la pareja. El informe evaluaba el grado en que los adolescentes andaluces de 3&ordm; y 4&ordm; de la ESO ten&iacute;an interiorizado el sexismo, referido a roles e ideas relacionadas con la legitimidad del dominio del var&oacute;n sobre las relaciones de pareja y sobre su capacidad de identificar el abuso o el maltrato. El 86,4% de las chicas y el 77,4 de los chicos asum&iacute;an como verdadera la idea de que &ldquo;s&oacute;lo puede hablarse de maltrato a la mujer cuando el hombre le pega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con los datos en la mano y teniendo como referencia el incremento de los casos de violencia de g&eacute;nero entre chicas menores de 18 a&ntilde;os, la Junta de Andaluc&iacute;a puso en marcha iniciativas que ten&iacute;an a la educaci&oacute;n como eje en la lucha contra las desigualdades y la violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        En Santiponce, los alumnos que participan en el taller son continuamente interpelados por Ana sobre sus gustos, sobre lo que quieren ser de mayores, sobre su manera de enfrentarse a los conflictos. &ldquo;A m&iacute; me gusta el f&uacute;tbol y a veces se meten conmigo&rdquo;, reconoce una de las ni&ntilde;as. &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n le gusta Cenicienta?&rdquo;, pregunta esta vez Ana: &ldquo;&iexcl;A miii!!&rdquo;, un grupo de ni&ntilde;as ha levantado la mano. &ldquo;Chicas, pensadlo bien. Cenicienta es una chica que est&aacute; siempre encerrada en un castillo limpiando para los dem&aacute;s. &iquest;Eso os gusta?&rdquo;. &ldquo;Nooooooooo&rdquo;. &ldquo;&iquest;Hab&eacute;is visto alguna vez a Spiderman con escoba?&rdquo; &ldquo;Noooo&rdquo;, y al auditorio vuelven las voces y las risas. &ldquo;&iexcl;Yo tambi&eacute;n quiero salvar al mundo, &iquest;pueden las princesas salvar el mundo?&rdquo;, les pregunta Ana esta vez. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as vuelven al silencio reflexivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adolescencia machista y redes sociales</strong>
    </p><p class="article-text">
        Programas similares se repiten tambi&eacute;n en los institutos, adaptados al leguaje adolescente. Porque, actualmente, los j&oacute;venes empiezan a imitar conductas machistas pero, ahora sobre todo, haciendo uso de las nuevas tecnolog&iacute;as y de las redes sociales. &ldquo;Si me quieres, dame las claves del twitter&rdquo;. &ldquo;Como no lo hagas, subo a internet tus fotos sin sujetador&rdquo;. &ldquo;&iquest;Con qui&eacute;n est&aacute;s? M&aacute;ndame una foto por whatsapp&rdquo;. Estas frases, reales, son s&oacute;lo un ejemplo del control y del abuso que los j&oacute;venes empiezan a ejercer sobre sus parejas a trav&eacute;s de las nuevas tecnolog&iacute;as. Los expertos alertan ya sobre un nuevo tipo de violencia, que denominan la &ldquo;ciberdelincuencia de g&eacute;nero&rdquo;, que afecta principalmente a los adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La violencia de g&eacute;nero ha mutado; es un fen&oacute;meno muy grave al que no podemos enfrentarnos como antes&rdquo;, afirmaba Amparo D&iacute;az, abogada experta en la materia, en uno de los talleres de los Foros ASOCIA, destinados a ofrecer a los adultos las claves necesarias para detectar y prevenir posibles casos. &ldquo;Las nuevas tecnolog&iacute;as han entrado en nuestras vidas y no est&aacute;bamos preparados, nadie nos alert&oacute; de los peligros: el futuro nos ha atropellado&rdquo;, sentenciaba el psic&oacute;logo Juan Ignacio Paz, responsable del programa de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica a v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero menores de edad, impulsado por el IAM. &ldquo;No es exagerado decir que la juventud siente, comunica y vive sus relaciones en las redes sociales, y los adultos tenemos que adaptarnos a esa nueva forma de relaci&oacute;n que no es la nuestra&rdquo;. &ldquo;Hay que educar a nuestros j&oacute;venes para que entiendan que lo que hagan en el mundo virtual s&iacute; influye en el mundo real&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rodríguez Pagés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/25N/lucha-violencia-genero-libra-aulas_1_4513441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2014 22:18:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Infancia,25N,Violencia machista,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia de una superviviente: las dos vidas de Cristina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/25N/historia-superviviente-vidas-cristina_1_4525086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e477fa9-74eb-4bdb-a0cc-d5886ef7cbb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Historia de una superviviente: las dos vidas de Cristina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue víctima de malos tratos durante 11 años. Hoy afirma con emoción: “De esto se sale, claro que se sale”</p><p class="subtitle">Ha denunciado a su expareja en siete ocasiones, pero es ella la que ha tenido que mudarse lejos de su antiguo hogar</p><p class="subtitle">“¿Necesita que mi hija venga con la cara morada para darle una orden de alejamiento?”, le espetó su madre a la jueza</p><p class="subtitle">Esta es la historia de Cristina, pero también la de alguna de las 62.110 mujeres que hasta junio de este año se atrevieron a denunciar a sus parejas por malos tratos</p></div><p class="article-text">
        Cristina abre una caja imaginaria donde una vez hubo un espejo. Hace el gesto de abrir la tapa y se mira en ese espejo invisible. &ldquo;Soy otra persona&rdquo;, dice en un susurro mientras las l&aacute;grimas asoman en un rostro hoy sereno, sin rabia ni miedo. &ldquo;Me hab&iacute;a prometido no llorar pero, al removerlo todo, no puedo evitarlo&rdquo;. Para Cristina, aquella terapia de grupo donde la psic&oacute;loga la oblig&oacute; a enfrentarse a su propio rostro represent&oacute; un antes y un despu&eacute;s en su vida. Para entonces, ya hab&iacute;a gritado un &ldquo;hasta aqu&iacute; hemos llegado&rdquo; despu&eacute;s de la primera paliza, hab&iacute;a dejado su casa con su hijo peque&ntilde;o y hab&iacute;a superado el miedo para ir a denunciar. Pero segu&iacute;a sin encontrarse.
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a de terapia, Cristina (no es su nombre real) empez&oacute; una lucha personal contra once a&ntilde;os de invisibilidad. M&aacute;s de 4.000 d&iacute;as en los que transit&oacute; sola por un camino lleno de renuncias, abusos e insultos de su expareja.
    </p><p class="article-text">
        Ya hace un a&ntilde;o que volvi&oacute; a encontrarse con aquella joven de 30 a&ntilde;os que hab&iacute;a trabajado en Barcelona, en Canarias y en Sevilla. Aquella emprendedora que no ten&iacute;a miedo a los retos, que ten&iacute;a amigos aqu&iacute; y all&aacute; y a la que le encantaba salir y ponerse guapa. Volvi&oacute; a mirarla, ya sin nostalgia, y decidi&oacute; que era hora de desprenderse de aquella otra Cristina triste, a la que su marido hab&iacute;a prohibido trabajar y relacionarse con familia y amigos durante demasiado tiempo. Aquella Cristina miedosa que s&oacute;lo viv&iacute;a para que &eacute;l no se enfadara, que no se maquillaba ni sal&iacute;a sin su permiso, que aceptaba sumisa las culpas, los errores inventados, el control, las humillaciones&hellip; Para que no se enfadara.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace un a&ntilde;o, cuando se plant&oacute; y le dijo que no pod&iacute;a m&aacute;s. Y &eacute;l se enfad&oacute; y le peg&oacute; una paliza delante de su hijo. &ldquo;Cuando lleg&oacute; la polic&iacute;a, encima les dijo que era yo la que le estaba pegando&rdquo;. Era la segunda vez que le levantaba la mano. La primera, se refugi&oacute; en casa de su madre, aunque a los pocos d&iacute;as volvi&oacute; con su agresor: &ldquo;Lo hice por mi hijo. Fue el mayor error&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de aquella paliza, tard&oacute; una semana en denunciarlo. Ten&iacute;a miedo, se sent&iacute;a perdida, desorientada, pero lo hizo. Fue clave la ayuda que le prestaron en el Punto de Informaci&oacute;n a la Mujer (PIM) y los consejos de la polic&iacute;a. Y poco a poco, fueron desapareciendo las marcas de los golpes; de las heridas psicol&oacute;gicas a&uacute;n se recupera despacio. Esas nunca se vieron, as&iacute; que la justicia nunca le concedi&oacute; una orden de alejamiento. &ldquo;Mi madre se enfad&oacute; mucho y lleg&oacute; a decirle a la jueza que si yo ten&iacute;a que ir al juzgado con la cara morada para que me dieran la orden&rdquo;. Nunca lleg&oacute; despu&eacute;s de un a&ntilde;o y siete denuncias. Cristina cree que la justicia sigue sin estar totalmente del lado de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve que irme de la ciudad donde viv&iacute;a a un pueblo, pero averigu&oacute; d&oacute;nde estaba y vino a insultarme; cambi&eacute; de tel&eacute;fono, pero averigu&oacute; el nuevo y me llama con n&uacute;mero oculto, tambi&eacute;n para insultarme&rdquo;. &ldquo;He tardado mucho en salir sola a la calle. Voy haci&eacute;ndolo poco a poco, porque lleg&oacute; un momento en que no pod&iacute;a privar a mi hijo de estar un ratito en el parque&rdquo;. &ldquo;Me cost&oacute; mucho. He llegado a ir con un paraguas o con las llaves en la mano por si acaso&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una nueva vida</h3><p class="article-text">
        <strong>Una nueva vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        La justicia s&oacute;lo reconoci&oacute; a Cristina el derecho de quedarse en el piso que compart&iacute;a con su expareja. Aunque cuando regres&oacute; al que hab&iacute;a sido su hogar no encontr&oacute; nada: &ldquo;Se lo hab&iacute;a llevado todo y lo que quedaba lo hab&iacute;a destrozado&hellip; &iexcl;Hasta el termo del gas! Aquellos momentos fueron horribles y hubo gente que se port&oacute; muy bien: la Fundaci&oacute;n Ana Bella hizo un llamamiento por si alguien me pod&iacute;a ayudar y una persona que no quiso dar su nombre me dio 300 euros para que me pudiera comprar una lavadora y un microondas. Para m&iacute;, ese gesto fue y ser&aacute; para toda mi vida muy importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco entonces funcionaron las denuncias. No pas&oacute; gran cosa, excepto que Cristina tuvo que mudarse a 45 kil&oacute;metros de la que hab&iacute;a sido su casa, lejos de su madre, la que siempre ha estado, la que tanto ha sufrido: &ldquo;Por eso prefiero no dar mi nombre real, no aparecer en la foto&hellip; Ella ya ha sufrido bastante&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Cristina toma un sorbo de caf&eacute; y vuelve a sonre&iacute;r. &ldquo;Tengo un hijo incre&iacute;ble&rdquo;. &ldquo;&Eacute;l tambi&eacute;n ha pegado un buen cambio. Cuando nos mudamos de casa, todav&iacute;a se hac&iacute;a pip&iacute; en la cama&rdquo;. Ten&iacute;a nueve a&ntilde;os. Habla de ello con calma, sabiendo que s&oacute;lo es posible la cura si se supera el rencor. Quiz&aacute; por eso est&aacute; empe&ntilde;ada en que su hijo no crezca con esa amargura y acepta que siga viendo a su padre los fines de semana que cumple con el r&eacute;gimen de visitas, que no son todos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy puedo decir que soy otra mujer. Doy las gracias todos los d&iacute;as a tantas personas que me han ayudado en este camino&rdquo;, afirma con emoci&oacute;n, recordando los consejos y la eterna compa&ntilde;&iacute;a de Clara, de la Fundaci&oacute;n Ana Bella, reviviendo su experiencia como &ldquo;embajadora de Danone&rdquo;, aquel primer trabajo: &ldquo;Los fines de semana empec&eacute; a trabajar en degustaciones de sus productos... &iexcl;Uf, despu&eacute;s de tanto tiempo! Al principio estaba supertensa, pero empec&eacute; a relacionarme otra vez con gente: &iexcl;Me encantaba! Me di cuenta de que yo val&iacute;a mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, han llegado nuevos trabajos, nuevos amigos, una nueva vida llena de aire fresco. &ldquo;&iexcl;De esto se sale, claro que se sale!&rdquo;. &ldquo;Ahora me levanto todas las ma&ntilde;anas y lo primero que hago es mirarme al espejo. Me doy muchos besos a m&iacute; misma y me digo: T&uacute; vales mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta junio de este a&ntilde;o, 62.110 mujeres como Cristina denunciaron ser v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rodríguez Pagés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/25N/historia-superviviente-vidas-cristina_1_4525086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2014 17:45:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historia de una superviviente: las dos vidas de Cristina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[25N,Andalucía,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adolescencia machista: 30 menores denunciaron malos tratos en el primer trimestre de 2013]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/violencia-machista-atendidas-maltrato-trimestre_1_5704253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los últimos datos sobre violencia de género reflejan un preocupante aumento de casos de malos tratos entre adolescentes.</p><p class="subtitle">Andalucía pone en marcha un programa pionero de atención psicológica a víctimas de entre 14 y 18 años.</p><p class="subtitle">"Empezamos de manera experimental, pensando que la terapia iba a estar  más dirigida a educar conductas, pero nos hemos encontrado con casos  espeluznantes", explica Paola Fernández.</p><p class="subtitle">Según un estudio, "el 20% de las chicas y el 28% de los chicos tienen interiorizados estereotipos machistas como que  "el lugar más adecuado para la mujer es en su casa con su familia".</p></div><p class="article-text">
        13 de diciembre de 2012. Un instituto. Un largo pasillo. Un aula. Antonio recuerda aquel d&iacute;a con detalle. &ldquo;No dijo casi nada, dos, tres palabras&hellip; Pero fue suficiente&rdquo;. Aquel 13 de diciembre, con un grito ahogado, su hija de 15 a&ntilde;os pon&iacute;a fin a casi un a&ntilde;o de malos tratos por parte de su pareja, tambi&eacute;n de 15, y Antonio y su mujer lograban componer el rompecabezas: &ldquo;Irene confes&oacute; el suplicio por el que estaba pasando a un profesor con el que ten&iacute;a mucha confianza&rdquo;. Hab&iacute;an notado sus cambios de humor, alg&uacute;n morat&oacute;n que su hija atribu&iacute;a a los entrenamientos de karate &ndash;Irene es cintur&oacute;n negro- y comportamientos raros, pero &ldquo;nunca nos hubi&eacute;ramos imaginado algo as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos datos que ofrece el Instituto Andaluz de la Mujer (<a href="http://www.juntadeandalucia.es/institutodelamujer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IAM</a>) revelan que, en el primer semestre de 2012,  se registraron en Andaluc&iacute;a 78 denuncias por violencia de g&eacute;nero en chicas de entre 14 y 18 a&ntilde;os. De las 15 mujeres asesinadas en la Comunidad Aut&oacute;noma el a&ntilde;o pasado, seis eran menores de 30 (el 40%) y, por primera vez, una de las v&iacute;ctimas mortales ten&iacute;a menos de 20. Lejos de ser un fen&oacute;meno aislado, el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) advierte: &ldquo;El porcentaje de casos de malos tratos en menores se incrementa cada a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alertados por &eacute;stas cifras el IAM y la Asociaci&oacute;n de Estudios Sociales por la Igualdad de la Mujer (<a href="http://www.aesim-andalucia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AESIM</a>) pusieron en marcha hace seis meses un programa de atenci&oacute;n para estos casos en las ocho provincias andaluzas. Su sorpresa ha sido may&uacute;scula. S&oacute;lo en los tres primeros meses de este a&ntilde;o ya recibieron 30 casos. Y eso, explican, que a&uacute;n no hay una implantaci&oacute;n homog&eacute;nea del programa por toda la regi&oacute;n y tampoco se ha producido el previsible efecto llamada que provocar&aacute; el conocimiento del programa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera torta se la peg&oacute; el d&iacute;a de su 15 cumplea&ntilde;os, ese fue su regalo&rdquo;, narra Antonio con templanza, manteniendo a raya una rabia que ha logrado dominar con la terapia. &ldquo;Dej&oacute; de ponerse manga corta, la llamaba a las cuatro, las cinco de la ma&ntilde;ana&hellip;&rdquo;. Hasta que un d&iacute;a se ensa&ntilde;&oacute;, Irene se asust&oacute; y a los tres o cuatro d&iacute;as lo cont&oacute; todo. &ldquo;La suerte es que mi hija no ha llegado a tener una relaci&oacute;n de dependencia con &eacute;l&rdquo;, suspira con cierto alivio Antonio, al tiempo que confiesa que &ldquo;celebraron&rdquo; el resultado de esa primera terapia: &ldquo;Al salir me fui con mi mujer a una cafeter&iacute;a y tomamos un caf&eacute;&hellip; Es muy fuerte lo que voy a decir, pero nos dio la sensaci&oacute;n de que, despu&eacute;s de lo que hab&iacute;amos pasado, &eacute;ramos casi afortunados, porque los casos de las otras chicas eran terribles, extremos&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Irene empieza ahora a encontrarse bien, gracias a la terapia individual y grupal que ha recibido de la mano de una de las terapeutas que trabaja en el programa de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica a v&iacute;ctimas menores de maltrato, puesto en marcha s&oacute;lo hace seis meses. Impulsado por el IAM y por AESIM en todas las provincias andaluzas, se trata de un servicio pionero: &ldquo;No hay ninguna CCAA que, de manera institucional y global, est&eacute; dando soluci&oacute;n a este problema. Un problema que requiere de una especial atenci&oacute;n porque hablamos de ni&ntilde;as, menores, que est&aacute;n siendo v&iacute;ctimas de otros menores&rdquo;, explica la coordinadora del programa, Paola Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        El IAM puso en marcha el servicio, alertada por el incremento de casos. &ldquo;Empezamos de manera experimental, pensando que la terapia iba a estar m&aacute;s dirigida a educar conductas, pero nos hemos encontrado con casos espeluznantes, de violencia f&iacute;sica muy severa, de control y chantaje psicol&oacute;gico y coacci&oacute;n sexual, por lo que hemos tenido que enfocar las sesiones a restaurar, primero, y a educar y prevenir despu&eacute;s&rdquo;. &ldquo;Y tenemos adolescentes de todos los niveles sociales y educativos: no es un problema que afecte m&aacute;s a un tipo de mujer que a otro&rdquo;, subraya Paola Fern&aacute;ndez.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; est&aacute; fallando?</h3><p class="article-text">
        M&oacute;nica Peralta asegura que en las terapias hacen especial hincapi&eacute; en el maltrato psicol&oacute;gico, &ldquo;porque es m&aacute;s dif&iacute;cil de detectar&rdquo;. Es aquel que hace referencia al control de la ropa, del m&oacute;vil, redes sociales e incluso de lo que hablan con sus familiares&hellip; En estos casos, afirma, se produce un aislamiento del grupo de amigas, critic&aacute;ndolas, manifestando que son una mala influencia o que son muy &ldquo;ligeras&rdquo;. Tambi&eacute;n trabajan con conceptos como empujar, &ldquo;algo que la mayor&iacute;a de las veces no identifican como violencia f&iacute;sica&hellip; o el golpear las paredes, puertas, pegar pu&ntilde;etazos en la mesa o cerca de ellas para intimidarlas. Estos comportamientos no suelen identificarlos como violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a. 17 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Qu&eacute; es para ti violencia de g&eacute;nero? &iquest;Conoces a alguien que la haya sufrido?
    </p><p class="article-text">
        - La violencia de g&eacute;nero consiste en malos tratos tantos psicol&oacute;gicos como f&iacute;sicos a una mujer&hellip; La verdad que no conozco ning&uacute;n caso, aunque basta con encender la televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Y tus amistades son conscientes del problema?
    </p><p class="article-text">
        - Hoy todos estamos al corriente de este tipo de situaciones. A todos nos parece algo malo, aunque el machismo en algunos de mis conocidos est&aacute; presente.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;En qu&eacute; sentido?
    </p><p class="article-text">
        - Comentarios sobre ropa, chistes, bromas, cometarios sobre que son las mujeres las que tienen que estar en casa y realizar las tareas dom&eacute;sticas&hellip; Un chico con el que sal&iacute; tambi&eacute;n se met&iacute;a con mi ropa, ten&iacute;a celos&hellip; y sol&iacute;a decirme que &ldquo;no quer&iacute;a que nadie mirara lo que era suyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando? Si son cada vez m&aacute;s numerosas las campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n contra los malos tratos y el machismo, &iquest;por qu&eacute; no calan entre la poblaci&oacute;n joven?&rdquo;, se pregunta Paola Fern&aacute;ndez.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No es propio de los hombres hacerse cargo de las tareas del hogar&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Mujeres (FM) y la Universidad Nacional de Educaci&oacute;n a Distancia (UNED) realizaron  en 2011 un estudio &ndash; Andaluc&iacute;a Detecta- en el que se evaluaba el grado en que adolescentes andaluces de 3&ordm; y 4&ordm; de la ESO ten&iacute;an interiorizado el sexismo, referido a roles e ideas relacionadas con la legitimidad del dominio del var&oacute;n sobre las relaciones de pareja y sobre su capacidad de identificar el abuso o el maltrato. Los resultados arrojaron que tanto los chicos (73%) como las chicas (60%) ten&iacute;an interiorizadas conductas sexistas de alg&uacute;n tipo: El 24% de los chicos y el 9% de las chicas opinaban que &ldquo;los hombres est&aacute;n m&aacute;s capacitados que las mujeres para lo p&uacute;blico (la pol&iacute;tica, los negocios, etc.)&rdquo;. El 20% de las chicas y el 28% de los chicos estaban de acuerdo en que &ldquo;el lugar m&aacute;s adecuado para la mujer es en su casa con su familia&rdquo; y que &ldquo;no es propio de los hombres hacerse cargo de las tareas del hogar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el 86,4% de las chicas y el 77,4 de los chicos asum&iacute;an como verdadera la idea de que &ldquo;s&oacute;lo puede hablarse de maltrato a la mujer cuando el hombre le pega&rdquo;. De hecho, el estudio observa que un 61,2% de los chicos y un 41% de las chicas ten&iacute;an interiorizada la creencia de que los celos son una muestra de amor, incluso el requisito indispensable del verdadero amor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los celos &ndash;recuerda Paola Fern&aacute;ndez- suele usarse habitualmente para justificar en las parejas comportamientos ego&iacute;stas, represivos y violentos&rdquo;. Y pueden ser s&oacute;lo el origen: &ldquo;El problema es que no se detectan estas situaciones como un riesgo&rdquo;. &ldquo;Ahora se ejerce un control menos expl&iacute;cito sobre las mujeres y es m&aacute;s dif&iacute;cil de detectar&rdquo;, asegura. &ldquo;Tenemos demasiado interiorizados los mitos relacionados con el amor rom&aacute;ntico&hellip; la transmisi&oacute;n de valores a trav&eacute;s de esas princesas de cuento que buscan a su pr&iacute;ncipe ideal. Muchas son vulnerables y cuando se encuentran con una situaci&oacute;n de abusos piensan: &rdquo;por m&iacute; va a cambiar, el amor es para toda la vida&ldquo;. Hay que desmontar esos mitos, favorecer la autoestima, la independencia, incentivar la educaci&oacute;n preventiva, la educaci&oacute;n en igualdad, en los colegios e institutos desde ya&rdquo;. Para que el <em>cuento</em> siempre acabe bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rodríguez Pagés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/violencia-machista-atendidas-maltrato-trimestre_1_5704253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jun 2013 22:22:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Adolescencia machista: 30 menores denunciaron malos tratos en el primer trimestre de 2013]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Después de 30 años tenemos que volver a entonar ese "yo también he abortado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/gallardon-defender-despedidas-quedarse-embarazadas_1_5690369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0dcbc396-0420-4f6a-b659-72532bd3b189_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Después de 30 años tenemos que volver a entonar ese &quot;yo también he abortado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Por qué Gallardón no se afana en defender a las mujeres que son despedidas por quedarse embarazadas?"</p><p class="subtitle">"Exigimos a los mandatarios varones que acaben con esa doble moral y respeten los derechos de las mujeres, primero dentro de sus propias organizaciones".</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Rafaela Pastor preside desde hace 17 a&ntilde;os la <a href="http://www.mujereslobby.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres</a>.</li>
                                    <li>La plataforma pertenece a la Coordinadora Estatal, <a href="http://www.celem.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">CELEM</a>, que representa a 27 organizaciones y colectivos de mujeres en Bruselas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Rafaela Pastor respira hondo: &ldquo;Las mujeres no somos un tema, somos personas libres. Mujeres independientes que reivindican la equidad&hellip; que dejen ya de decidir por nosotras&rdquo;. Preside desde hace 17 a&ntilde;os la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres. Casi dos d&eacute;cadas y casi los mismos temas sobre la mesa. &ldquo;Despu&eacute;s de 30 a&ntilde;os, tenemos que volver a entonar ese &rdquo;yo tambi&eacute;n he abortado&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pastor hace referencia a aquella campa&ntilde;a que impulsaron en 2010 como medida de presi&oacute;n para que se aprobara la Ley del Aborto que propon&iacute;a el Gobierno de Zapatero. Y espetaban ese &ldquo;yo tambi&eacute;n he abortado&rdquo; que recordaba a aquellas 1.300 mujeres, entre ellas actrices, abogadas, m&eacute;dicas, pol&iacute;ticas, escritoras y cantantes, que en 1979 declaraban en un documento, dirigido a la opini&oacute;n p&uacute;blica, haber abortado voluntariamente para defender a las 11 mujeres que iban a ser juzgadas en Bilbao por la interrupci&oacute;n de su embarazo. 1979. &ldquo;Se vuelve a cuestionar un derecho fundamental, que es el de decidir sobre nuestra propia maternidad, sobre nuestro propio cuerpo&rdquo;. &ldquo;Yo le preguntar&iacute;a a Gallard&oacute;n por qu&eacute;, desde ese Catolicismo que le lleva a condenar el aborto, no se afana igual en defender a la cantidad de mujeres que son despedidas de sus trabajos por quedarse embarazadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra vez, como entonces, las mujeres que no se puedan permitir ir a Londres o &Aacute;msterdam a abortar,  se cargar&aacute;n de ni&ntilde;os y las condenar&aacute;n a ellas y a sus hijos a la pobreza&rdquo;. &ldquo;No queremos volver a la &eacute;poca de nuestras abuelas, cuando se pon&iacute;an una ramita de perejil en la vagina para poder abortar, entre otros m&eacute;todos&hellip; Algunas mor&iacute;an&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cr&iacute;tica con la pol&iacute;tica de recortes sociales, Rafaela Pastor es tajante: &ldquo;Se habla mucho de crisis econ&oacute;mica, pero es mentira. Lo que estamos viviendo es un retroceso social por el mal reparto de las riquezas, que repercute directamente en la calidad de vida de las personas que ya ten&iacute;an menos recursos: hoy tienen menos seguridad en el trabajo y muchas m&aacute;s cargas&rdquo;, apostilla la presidenta de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres, que pone sus miras tambi&eacute;n en la Iglesia: &ldquo;&iquest;En nombre de qu&eacute; fe defienden la vida, cuando hay miles de mujeres que tiene que vender su cuerpo o no tiene para dar de comer a sus hijos porque est&aacute;n en la pobreza m&aacute;s absoluta? Esas mujeres s&iacute; necesitan ayuda&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">De Andaluc&iacute;a a Bruselas</h3><p class="article-text">
        La Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres es una organizaci&oacute;n, como la propia Rafaela Pastor define, que trasciende lo regional, lo estatal, puesto que las reivindicaciones de las mujeres pretenden llegar a la m&aacute;s alta instancia europea como es el Parlamento: &ldquo;Nuestra organizaci&oacute;n abarca desde el pueblo m&aacute;s peque&ntilde;o de Andaluc&iacute;a hasta llegar a Bruselas&rdquo;. La plataforma pertenece a la Coordinadora Estatal, <a href="http://www.celem.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CELEM</a>, que representa a 27 organizaciones y colectivos de mujeres en la sede de la Uni&oacute;n Europea, a trav&eacute;s del <a href="http://www.womenlobby.org/?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lobby Europeo de Mujeres</a>, que representa, a su vez, a m&aacute;s de 2.000 organizaciones de los 27 pa&iacute;ses de la UE.
    </p><p class="article-text">
        La Plataforma Andaluza lleva casi dos d&eacute;cadas desarrollando campa&ntilde;as, ciclos formativos y tejiendo redes colaborativas con asociaciones y colectivos, con el fin de exigir una  ley que conciba el aborto como un derecho (&ldquo;No obligamos a nadie, es un derecho sanitario, que cada mujer decida&rdquo;), reivindicando el permiso paterno e intransferible y el cumplimiento de la laicidad y la paridad en las instituciones. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la plataforma presionan, asimismo, para que partidos, sindicatos e instituciones cumplan con sus promesas en materia de igualdad: &ldquo;Exigimos que los mandatarios varones acaben con esa doble moral y respeten los derechos de las mujeres, primero dentro de sus propias organizaciones, y despu&eacute;s en base al compromiso que muchos adquirieron, por ejemplo, respecto a la paridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero est&aacute;n realmente unidas las mujeres? &iquest;Es posible compartir los mismos objetivos al margen de ideolog&iacute;as?  Rafaela Pastor lo tiene claro: &ldquo;Nos unen los mismos problemas: s&oacute;lo por ser mujeres somos v&iacute;ctimas en las guerras, v&iacute;ctimas de la violencia de g&eacute;nero, nos une que podemos decidir si ser madres&hellip;  vengamos de la Casa Real o del &uacute;ltimo poblado. El problema es que seguimos bajo la losa del patriarcado, de un resurgir de la religi&oacute;n, de una tradici&oacute;n que ve normal que los hombres compren el cuerpo de las mujeres, que no se compartan derechos&hellip; Pero todo esto no impide que nos reconozcamos las unas a las otras. S&iacute; estamos unidas y hemos estado unidas, junto a varones inteligentes. Gracias a esa uni&oacute;n hemos logrado romper con leyes que nos llevaban a la c&aacute;rcel por adulterio o que nos imped&iacute;an pedir el divorcio sin una causa justificada. Las mujeres exigimos justicia y que todo ser humano tenga los mismos derechos y una vida digna&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rodríguez Pagés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/gallardon-defender-despedidas-quedarse-embarazadas_1_5690369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 May 2013 19:37:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Después de 30 años tenemos que volver a entonar ese "yo también he abortado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La oposición a la reforma local sitúa en un mismo frente a ayuntamientos de todos los partidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/servicios-sociales-cerca-mejor_1_5652778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El borrador  prevé la suspensión del artículo 28 que capacita a los Ayuntamientos a desarrollar iniciativas en materia de Salud, Igualdad, Educación y Vivienda.</p><p class="subtitle">Concejalas de Servicios Sociales de distinto signo político muestran su preocupación ante la posibilidad de que los municipios pierdan competencias básicas, sobre todo en estos momentos de crisis.</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno central ha puesto encima de la mesa la reforma de la Administraci&oacute;n Local. Entre las propuestas que integra el borrador, actualmente en fase de alegaciones, se prev&eacute; dejar sin competencias en materia de Igualdad, Educaci&oacute;n, Salud, Medio Ambiente y Vivienda a los Ayuntamientos; las competencias centrales para la prestaci&oacute;n de los servicios b&aacute;sicos a la ciudadan&iacute;a. Municipios de distinto signo pol&iacute;tico han mostrado a <a href="http://www.eldiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es/andalucia</a> su inquietud ante la posibilidad de que la reforma se apruebe y se ahonde a&uacute;n m&aacute;s en la situaci&oacute;n l&iacute;mite en que se encuentran miles de ciudadanos, que tienen en los Servicios Sociales de los Ayuntamientos el punto de referencia para pedir ayuda. La exigencia entre los municipios es casi un&aacute;nime: &ldquo;Los servicios deben estar cerca de los ciudadanos, sobre todo en este contexto de crisis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La reforma quiere suprimir el art&iacute;culo 28 de la Ley 7/1985 de Bases de R&eacute;gimen Local y modificar el 25 limitando los servicios sociales del municipio a &ldquo;la evaluaci&oacute;n e informaci&oacute;n de situaciones de necesidad social y atenci&oacute;n inmediata a personas en situaci&oacute;n o riesgo de exclusi&oacute;n&rdquo;; &ldquo;protecci&oacute;n de la salubridad p&uacute;blica&rdquo;; &ldquo;cementerios y funerarias&rdquo; y &ldquo;participar en la vigilancia de la escolaridad obligatoria&rdquo;. Esto es, los Ayuntamientos podr&iacute;an convertirse en &ldquo;una mera oficina de derivaci&oacute;n con alguna ayuda de urgencia&rdquo;, denuncia la Asociaci&oacute;n Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales. &ldquo;La reforma desnaturaliza los servicios sociales, al convertirlos en meras oficinas de mediaci&oacute;n&rdquo;, detallan en el informe <em>El valor de la proximidad</em>, un documento que analiza el impacto de la medida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me canso de decir, cada d&iacute;a, que la clave es la cercan&iacute;a y que hay que reforzar los ayuntamientos&rdquo;. Josefina Cristo es concejala del &Aacute;rea de Servicios Sociales de Lepe, ayuntamiento gobernado por el Partido Popular. Tambi&eacute;n es diputada provincial. Con 28.000 habitantes, los Servicios Sociales de este municipio onubense atendieron el a&ntilde;o pasado a m&aacute;s de 3.000 personas, prestando servicios de ayuda a domicilio, a familias con dificultades, a inmigrantes, personas con discapacidad y mujeres, muchas v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n que la concejala dibuja de un d&iacute;a cualquiera en las oficinas de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Lepe podr&iacute;a resumirse en pocas  palabras: &ldquo;Hay gente que lo est&aacute; pasando muy mal&rdquo;. Por eso, Josefina Cristo se resiste a creer que la reforma vaya a aprobarse tal cual. Le cuesta creerlo porque, confiesa, &ldquo;los ayuntamientos est&aacute;n desbordados y lo que necesitan es m&aacute;s ayuda&rdquo;. &ldquo;Estoy de acuerdo con que se les fiscalice, con que no se dupliquen los servicios, pero el objetivo debe ser que se optimicen los recursos en los municipios, que se les abastezca de todo y que la <strong>cercan&iacute;a</strong> sea siempre la clave&rdquo;. Para la edil popular, trasladar servicios b&aacute;sicos a las capitales de provincia (puesto que las competencias municipales pasar&iacute;an a manos de las Diputaciones) podr&iacute;a llevar a los ayuntamientos a tener que pagar a los ciudadanos, incluso, el billete para el transporte, porque &ldquo;hay personas que no tienen ni para eso &iquest;C&oacute;mo se van a poder desplazar?&rdquo;. &iquest;Usted se opondr&iacute;a a la reforma si se llegara aprobar? &ldquo;S&iacute;, creo que s&iacute;&rdquo;, afirma Josefina Cristo.
    </p><h3 class="article-text">La batalla, sobre el terreno</h3><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a es la cuarta Comunidad Aut&oacute;noma m&aacute;s pobre: el 31,68 % de los andaluces vive bajo el umbral de la pobreza. Uno de cada seis menores est&aacute; en situaci&oacute;n de pobreza extrema. Los Ayuntamientos conocen al pie de la letra estas cifras. Hasta ahora, han sido los t&eacute;cnicos municipales los que han trabajado sobre el terreno contra la desigualdad y la exclusi&oacute;n. Por eso, para Br&iacute;gida Pach&oacute;n, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Osuna (Sevilla), gobernado por el PSOE, esta reforma echa por tierra el trabajo de 30 a&ntilde;os: &ldquo;Se trata de un ataque directo al municipalismo y a la democracia&rdquo;. Una medida anticonstitucional, denuncia Pach&oacute;n, pues vulnera los principios reconocidos en la Carta Europea de la Autonom&iacute;a Local y no respeta las competencias de las Comunidades Aut&oacute;nomas reconocidas en los respectivos Estatutos de Autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ayuntamientos quedar&aacute;n en manos de interventores, de tecn&oacute;cratas, sujetos a est&aacute;ndares de calidad si no se cumplen los objetivos de financiaci&oacute;n&rdquo;, advierte Pach&oacute;n, para quien esta reforma s&oacute;lo esconde &ldquo;la privatizaci&oacute;n de los servicios&rdquo;. &ldquo;Si una familia no tiene para pagar la luz o para comer, &iquest;c&oacute;mo se va a poder desplazar para tramitar el salario social? La atenci&oacute;n no ser&aacute; directa y se favorecer&aacute; que surjan empresas que realicen servicios que hoy son gratuitos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los Ayuntamientos dejar&aacute;n de ayudar a quien m&aacute;s lo necesita, pero tampoco podr&aacute;n poner en marcha actividades extraescolares, promocionar a artistas locales o ayudar al ciudadano a gestionar documentaci&oacute;n sobre temas de vivienda. Esta reforma no tiene beneficios, no hay ahorro&rdquo;, advierte la concejala socialista para quien esta norma dejar&aacute; sin sentido que los alcaldes sean elegidos por los ciudadanos, que ya no podr&aacute;n exponer a los candidatos sus necesidades. &ldquo;Los ayuntamientos desaparecer&aacute;n, ser&aacute; una vuelta al pasado con ciudadanos de primera, de segunda y, si me apuras, de tercera&rdquo;. Osuna, con 18.500 habitantes, atendi&oacute; en 2012 a m&aacute;s de 5.500 personas en los servicios, hoy, en el punto de mira.
    </p><p class="article-text">
        En el punto de mira, tambi&eacute;n, aquellos ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes que podr&aacute;n ser intervenidos si no cumplen con las medidas de austeridad en el gasto. Es el caso de la Roda de Andaluc&iacute;a, municipio sevillano de unos 4.400 habitantes, gobernado por IU y PP. Pepi Valverde (IU) es concejala de Cultura, Educaci&oacute;n y Participaci&oacute;n Ciudadana y coordina, adem&aacute;s, los servicios municipales de la localidad. &ldquo;Lo que no se puede hacer es cortar por lo sano. El Ayuntamiento, fuera&hellip; cuando somos nosotros los que estamos d&iacute;a a d&iacute;a con la gente&rdquo;. 4.400 habitantes, m&aacute;s de 2.000 beneficiarios de los servicios sociales durante 2012 (la mitad de su poblaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si los ayuntamientos estamos empujando al m&aacute;ximo para salir de la crisis y ahora aprueban esto, nos atan de pies y manos. Esta reforma va a quitar a los alcaldes para poner un funcionario, que ser&aacute; quien tome las decisiones dictadas por Moncloa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de gobernar con el PP aseguran: &ldquo;Ellos nos dicen que no hemos le&iacute;do bien el texto&hellip; que la presi&oacute;n de los municipios del PP har&aacute; que se modifique. En el fondo tampoco est&aacute;n de acuerdo. Lo que s&iacute; tenemos claro es que como el texto se apruebe, La Roda de Andaluc&iacute;a tendr&aacute; el primer alcalde insumiso&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rodríguez Pagés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/servicios-sociales-cerca-mejor_1_5652778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Apr 2013 21:32:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La oposición a la reforma local sitúa en un mismo frente a ayuntamientos de todos los partidos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Reforma local,Municipios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reforma local amenaza la atención a las mujeres en los pueblos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/reforma-amenaza-atencion-mujeres-pueblos_1_5641213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa, impulsada por el PP, deja a los ayuntamientos sin competencias en materia de Igualdad.</p><p class="subtitle">Los centros municipales atendieron en 2012 a más de 124.000 mujeres en Andalucía.</p><p class="subtitle">De las andaluzas atendidas, 20.314 fueron asistidas por violencia de género (un 16,28% del total).</p></div><p class="article-text">
        Miles de andaluzas encuentran en los Centros Municipales de Informaci&oacute;n a la Mujer (CMIM), repartidos por toda la Comunidad, el abrigo que necesitan despu&eacute;s de denunciar malos tratos. Otras acuden a estas oficinas para conocer mejor sus derechos, recibir informaci&oacute;n y asesoramiento en salud, empleo o realizar alg&uacute;n curso formativo. &ldquo;Estas mujeres conf&iacute;an en el equipo t&eacute;cnico y jur&iacute;dico porque est&aacute;n en su pueblo, a dos pasos de sus casas, y los vecinos tienen estos centros como referencia&rdquo;, dice Rosa de las Heras, asesora jur&iacute;dica del CMIM de Carmona (Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular). La reforma de la Administraci&oacute;n Local que propone el Gobierno central amenaza esta atenci&oacute;n directa a las mujeres, sobre todo en las zonas rurales, pues contempla la supresi&oacute;n de las competencias que desde 1985 tienen los ayuntamientos para poder realizar actuaciones en materia de Igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Que se produzca esta situaci&oacute;n depende de la aprobaci&oacute;n final del texto &ndash;actualmente en fase de alegaciones-, aunque el borrador ya ha levantado la voz de colectivos, asociaciones y municipios que ven c&oacute;mo 20 a&ntilde;os de trabajo en el acercamiento de los servicios b&aacute;sicos a la ciudadan&iacute;a pueden venirse abajo. As&iacute; lo expuso la semana pasada el Consejo Andaluz de Participaci&oacute;n de las Mujeres (CAPM), que ha creado un grupo de trabajo en el que las asociaciones analizar&aacute;n la reforma y su repercusi&oacute;n en las pol&iacute;ticas de Igualdad. En esta reuni&oacute;n, el Consejo puso de manifiesto c&oacute;mo esta reforma dejar&iacute;a a la Administraci&oacute;n local fuera de la Ley estatal de Igualdad, que establece que sean las entidades locales las que integren el derecho de igualdad en el ejercicio de sus competencias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema de esta reforma es que va a afectar directamente a las mujeres m&aacute;s vulnerables, aquellas que tienen m&aacute;s dificultades para acceder a los servicios porque tienen menos recursos, no disponen de transporte y desplazarse a la capital de provincia para acceder a estos servicios puede suponer para ellas un aut&eacute;ntico esfuerzo&rdquo;, afirma la directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Soledad Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        La reforma prev&eacute; la supresi&oacute;n del art&iacute;culo 28 de la Ley 7/1985 de Bases de R&eacute;gimen Local que capacita a los ayuntamientos para trabajar y promover actuaciones para la promoci&oacute;n de la mujer. Pero tambi&eacute;n actividades complementarias relativas a la educaci&oacute;n, la vivienda o la sanidad. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; entonces con los programas de prevenci&oacute;n de drogas o con las campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n contra los malos tratos que impulsaban los municipios?&rdquo;, se preguntan la directora del IAM.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una Administraci&oacute;n, una competencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la reforma sigue adelante, las administraciones auton&oacute;micas y provinciales asumir&aacute;n las competencias en materia de Igualdad, lo que supondr&iacute;a la desaparici&oacute;n de los 164 Centros Municipales de Informaci&oacute;n a la Mujer repartidos por Andaluc&iacute;a. S&oacute;lo quedar&iacute;an los ocho Centros Provinciales de la Mujer, ubicados en las capitales. Entre todos, el a&ntilde;o pasado atendieron a 124.774 andaluzas. El Gobierno auton&oacute;mico concedi&oacute; subvenciones a los municipios por un total de 2.760.000 euros para la gesti&oacute;n de los CMIM. Los ayuntamientos aportaron el 50% del coste total.
    </p><p class="article-text">
        Desde el IAM se preguntan c&oacute;mo podr&aacute;n financiar los mismos servicios para las mismas personas con menos dinero, puesto que dejar&aacute;n de contar con la partida de los ayuntamientos si el Gobierno central no prev&eacute; fondos extraordinarios a las comunidades aut&oacute;nomas. Muy al contrario, el Ejecutivo prev&eacute; ahorrar 7.129 millones de euros al reducir el sector municipal, limitar el n&uacute;mero de concejales con sueldo y reforzar las diputaciones como centrales de servicios locales.
    </p><p class="article-text">
        Para el Gobierno, la finalidad de la reforma es eliminar la duplicidad de servicios y que una sola Administraci&oacute;n desarrolle la prestaci&oacute;n o servicio&ndash; el lema de la reforma es <em>Una Administraci&oacute;n, una competencia</em>-. Sin embargo, hasta ahora, han sido los t&eacute;cnicos municipales los que han trabajado codo con codo con los ciudadanos, librando en el territorio la batalla contra la desigualdad y la exclusi&oacute;n. Al menos as&iacute; lo cree Rosa de las Heras, asesora jur&iacute;dica del CMIM de Carmona. &ldquo;Damos una respuesta inmediata e integral a los problemas de las mujeres, sobre todo a las que son especialmente vulnerables, como las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. Hay casos en los que no se puede perder el tiempo. Con la reforma ser&iacute;an las mujeres las que tendr&iacute;an que dar el paso y desplazarse a buscar esa ayuda. Ese contacto permanente, el seguimiento, ese refugio que encuentran en nuestros centros, desaparecer&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Privatizaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) atendi&oacute; en 2012 de manera directa, a trav&eacute;s de sus centros provinciales y municipales, a un total 124.774 mujeres, lo que supone un 4,2% m&aacute;s que en 2011. Del total, 13.414 eran inmigrantes, procedentes fundamentalmente de Marruecos y Ruman&iacute;a, y 3.325 mujeres ten&iacute;an discapacidad. Las mujeres atendidas realizaron 305.717 consultas: el 11,11% fueron sobre orientaci&oacute;n laboral, 9,59% sobre violencia de g&eacute;nero y el 7,1% sobre formaci&oacute;n para el empleo. De las mujeres atendidas, 20.314 fueron asistidas por violencia de g&eacute;nero (un 16,28% del total), lo que supone un 3,5% m&aacute;s que las mujeres atendidas por este motivo en 2011. El perfil medio de la mujer por consulta sobre malos tratos es de 39 a&ntilde;os, con 1,5 hijos/as y sin trabajo remunerado. Estos centros dan trabajo hoy a 448 profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Con estos datos en la mano, la directora del IAM asegura que &ldquo;lo peor de la reforma es lo que no se cuenta: &iquest;c&oacute;mo se va a poder ayudar a las mujeres en las zonas rurales, teniendo en cuenta la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de Andaluc&iacute;a?&rdquo;. &ldquo;Estamos ante un desmantelamiento de los servicios p&uacute;blicos, una situaci&oacute;n que puede hacer que si un ayuntamiento no puede poner en marcha un servicio, contrate a una empresa privada para que lo lleve a cabo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante las cr&iacute;ticas suscitadas, el Ministerio de Hacienda insiste en que el texto est&aacute; a&uacute;n en fase de alegaciones que se est&aacute;n estudiando, por lo que &ldquo;todo est&aacute; abierto, y es susceptible de cambio&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Rodríguez Pagés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/reforma-amenaza-atencion-mujeres-pueblos_1_5641213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Apr 2013 17:28:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La reforma local amenaza la atención a las mujeres en los pueblos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Reforma local,Política]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
