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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Rodero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo_rodero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Rodero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El islamismo pasa a la primera línea en Marruecos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/islamismo-pasa-primera-linea-marruecos_1_5621448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6ebf2c3-5816-495d-aeb7-fd5f0c18a7a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El islamismo pasa a la primera línea en Marruecos"></p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os en el ostracismo ante el car&aacute;cter sagrado de la monarqu&iacute;a alau&iacute; y el control que esta ha ejercido sobre el mundo religioso desde la independencia, los vientos de cambio en el mundo &aacute;rabe y la descomposici&oacute;n del sistema de partidos hist&oacute;ricos han situado al islamismo en la primera l&iacute;nea de la actividad pol&iacute;tica de Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        El nombramiento como primer ministro de Abdelil&aacute; Benkir&aacute;n, l&iacute;der del principal partido islamista marroqu&iacute;, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), hace un a&ntilde;o, pareci&oacute; seguir la estela de otros pa&iacute;ses de la zona, que dieron paso a gobiernos de <em>barbudos</em> tras las protestas que finiquitaron el statu quo de la Guerra Fr&iacute;a en la regi&oacute;n. Pero ahora el regreso de la inestabilidad a T&uacute;nez y Egipto reaviva las dudas sobre el futuro de su pariente magreb&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al igual que en Egipto, el Gobierno del PJD se va a quemar d&iacute;a a d&iacute;a, teniendo que adoptar medidas impopulares, mientras que los que est&aacute;n detr&aacute;s de la escena no se queman en ning&uacute;n caso&rdquo;, opina Jes&uacute;s N&uacute;&ntilde;ez, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acci&oacute;n Humanitaria (IECAH). &ldquo;Lo que ocurre es que, aunque saliera bien la jugada y Benkir&aacute;n se quemara, sigue estando Justicia y Espiritualidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n islamista ilegal pero tolerada Justicia y  Espiritualidad aguarda su momento alejada de la trituradora vida  parlamentaria. Es la fuerza opositora al r&eacute;gimen con mayor capacidad de movilizaci&oacute;n social y posee, seg&uacute;n los expertos, una base social mucho mayor que el gobernante PJD.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, completando este particular espectro pol&iacute;tico islamista, Marruecos no ha sido inmune a la expansi&oacute;n del salafismo por el norte de &Aacute;frica. Si bien la  presencia del salafismo en la vida pol&iacute;tica es marginal, c&eacute;lulas armadas fueron capaces de perpetrar atentados como el de Casablanca en 2003 y el m&aacute;s reciente de Marrakech en 2011, que conmocionaron a un pa&iacute;s hasta entonces alejado de estas formas de islamismo violento y fundamentalista. Adem&aacute;s, se ignoran a&uacute;n las consecuencias que puede tener para toda la zona la guerra de Mal&iacute; y la expulsi&oacute;n de las milicias yihadistas de sus bastiones en el Azawad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe inquietud respecto al futuro, pero hoy por hoy los salafistas son actores poco significativos. El salafismo rigorista choca con la sociedad marroqu&iacute;, que, como en el Magreb en su conjunto, es fundamentalmente sun&iacute;, de rito malik&iacute;, de los m&aacute;s tolerantes dentro del islam&rdquo;, apunta N&uacute;&ntilde;ez.
    </p><h3 class="article-text">Un invitado inc&oacute;modo</h3><p class="article-text">
        Lejos de la interpretaci&oacute;n salafista del islam se encuentra Justicia y Espiritualidad, el movimiento de ra&iacute;z suf&iacute; creado por el jeque Abdeslam Yas&iacute;n en 1981. Entre sus pilares se encuentra el rechazo a toda forma de violencia y la purificaci&oacute;n de la sociedad marroqu&iacute; libr&aacute;ndola de la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema est&aacute; totalmente podrido&rdquo;, afirma rotundamente Mohamed Salmi, miembro de la secretar&iacute;a pol&iacute;tica de Justicia y Espiritualidad. &ldquo;Nosotros trabajamos para aplicar la religi&oacute;n para conseguir un cambio positivo en la sociedad&rdquo;, agrega durante una entrevista en la sede nacional de la asociaci&oacute;n en la ciudad de Sal&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento creado por Yas&iacute;n ha sufrido desde su fundaci&oacute;n un fuerte hostigamiento por parte del r&eacute;gimen que ha ido decayendo conforme avanzaba el proceso aperturista y se incrementaba el peso de los islamistas. El enfrentamiento entre Justicia y Espiritualidad y la monarqu&iacute;a se explica por la negativa de la asociaci&oacute;n a aceptar la concentraci&oacute;n de poderes en el rey, en especial el religioso. El t&iacute;tulo de &ldquo;Comendador de los Creyentes&rdquo; que ostentan los monarcas alau&iacute;es los consagra como descendientes directos del profeta Mahoma. Seg&uacute;n Salmi, &ldquo;el liderazgo religioso deber&iacute;a dejarse a cargo de los especialistas religiosos en vez de Mohamed VI&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El posicionamiento respecto a esta cuesti&oacute;n es precisamente la principal diferencia entre los dos principales movimientos islamistas de Marruecos. Mientras los seguidores de Yas&iacute;n se ven relegados a la clandestinidad, el partido en el Gobierno, el PJD, acepta el car&aacute;cter religioso del trono. &ldquo;Justicia y Espiritualidad no es tanto un partido pol&iacute;tico con pretensi&oacute;n de conquistar el poder como de transformar una sociedad&rdquo;, argumenta N&uacute;&ntilde;ez. &ldquo;El grupo plantea un debate distinto al del PJD, que es m&aacute;s pragm&aacute;tico y de orden partidista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ser una asociaci&oacute;n no reconocida por la ley y, por tanto, carente de una cifra oficial de militantes, pocos dudan en Marruecos de que Justicia y Espiritualidad es el movimiento pol&iacute;tico con mayor base social del pa&iacute;s. El car&aacute;cter casi m&iacute;tico del jeque Yas&iacute;n, presentado como defensor de la justicia social y de la lucha contra la corrupci&oacute;n, ha otorgado un gran prestigio a la organizaci&oacute;n. Adem&aacute;s, las redes de auxilio social sostenidas por el movimiento, que sustituyen al Estado all&iacute; donde este no llega, le han granjeado un amplio respaldo popular. Las estimaciones sobre el n&uacute;mero de miembros var&iacute;an entre los 40.000, seg&uacute;n fuentes oficiales, y los 200.000, seg&uacute;n fuentes afines a la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El papel clave de Justicia y Espiritualidad en los c&iacute;rculos de oposici&oacute;n al r&eacute;gimen qued&oacute; retratado tras su abandono a finales de 2011 del movimiento que abandera en Marruecos las protestas nacidas al calor de la primavera &aacute;rabe, el conocido como 20 de Febrero (20F). Las manifestaciones que recorrieron el pa&iacute;s bajo la insignia del 20F sufrieron una gran p&eacute;rdida de adeptos cuando la asociaci&oacute;n islamista decidi&oacute; oficialmente retirarse de las protestas. Desde entonces, el 20F ha quedado reducido a un peque&ntilde;o n&uacute;mero de j&oacute;venes universitarios de corte laico y progresista incapaces de canalizar el descontento del marroqu&iacute; de a pie.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Estamos por un cambio radical&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La muerte del fundador Yas&iacute;n en diciembre de 2012 ha abierto una inc&oacute;gnita en el futuro del islamismo pol&iacute;tico en Marruecos. La organizaci&oacute;n suf&iacute; ha reaccionado r&aacute;pidamente designando a Mohamed Abadi como gu&iacute;a espiritual y a Fatal&aacute; Arsalane como encargado del aparato pol&iacute;tico. Esta bicefalia ha sido entendida por muchos como un paso m&aacute;s en la transformaci&oacute;n de Justicia y Espiritualidad en un partido pol&iacute;tico. De consumarse esta posibilidad, que a&uacute;n queda lejos por la resistencia de la asociaci&oacute;n a aceptar el liderazgo religioso del rey, el panorama pol&iacute;tico marroqu&iacute; dar&iacute;a un vuelco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros estamos por un cambio radical, verdadero. Hasta ahora, el cambio en Marruecos no ha tocado m&aacute;s que a la fachada. La corrupci&oacute;n contin&uacute;a, el sistema es el mismo&rdquo;, asegura un efusivo Salmi. &ldquo;Respecto al futuro, nosotros tenemos las mismas posturas sobre el r&eacute;gimen. Nuestros principios son los mismos, no cambian. Estamos por la apertura, por el di&aacute;logo, por trabajar con los dem&aacute;s respetando la diversidad y los derechos humanos. Estamos por la democracia&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que en el resto del mundo &aacute;rabe, el islamismo pol&iacute;tico est&aacute; en auge en Marruecos. Gracias a una amplia organizaci&oacute;n de base y a un discurso que conecta con las aspiraciones de las mayor&iacute;as sociales &aacute;rabes, organizaciones como los Hermanos Musulmanes en Egipto o Ennahda en T&uacute;nez han sido capaces de llenar el vac&iacute;o de poder tras las revoluciones de 2011. El h&aacute;bil r&eacute;gimen alau&iacute;, capaz de esquivar su ca&iacute;da gracias a la puesta en marcha de un t&iacute;mido proceso de apertura, tendr&aacute; que lidiar ahora con un contexto regional adverso que potencia la tendencia alcista del islamismo pol&iacute;tico marroqu&iacute;. El PJD y, sobre todo, Justicia y Espiritualidad tienen en su mano la llave del futuro pol&iacute;tico de Marruecos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaime Giménez, Pablo Rodero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/islamismo-pasa-primera-linea-marruecos_1_5621448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Mar 2013 19:04:24 +0000]]></pubDate>
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