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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eloisa del Pino]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eloisa_del_pino/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eloisa del Pino]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La preverdad: el PSOE era contingente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/preverdad-psoe-contingente_129_3406805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78e01004-2800-42b9-b192-9d20a6dc85c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La preverdad: el PSOE era contingente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pedro Sánchez y su equipo han demostrado que tenían razón: no era inevitable que el PSOE apoyara al PP en la formación de Gobierno, como ha evidenciado el cuponazo vasco, podían buscar apoyos en otro sitio</p></div><p class="article-text">
        El 4 de mayo ha sido un d&iacute;a aciago para la Gestora del PSOE. Pedro S&aacute;nchez y su equipo, esos que han conseguido 53.117 avales, han demostrado que ten&iacute;an raz&oacute;n en dos asuntos bien importantes.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, como ha demostrado el cuponazo vasco, el PP pod&iacute;a buscar apoyos en otro sitio. No era inevitable que el PSOE le apoyara en la formaci&oacute;n de gobierno. Parafraseando al parroquiano de <em>Amanece que no es poco</em> de Jos&eacute; Luis Cuerda, el PSOE no era necesario, era m&aacute;s bien contingente. Sin embargo, la presi&oacute;n, toda la presi&oacute;n del mundo, se puso sobre el entonces secretario general que deb&iacute;a s&iacute; o s&iacute; apoyar al PP para que este no tuviera que llegar a pactos con los nacionalistas.
    </p><p class="article-text">
        Como entonces dijeron algunos analistas, si se le apoya para formar gobierno, habr&aacute; que respaldarle tambi&eacute;n para aprobar los presupuestos porque, si no, &iquest;para qu&eacute; sirve el apoyo a la formaci&oacute;n de gobierno? Recu&eacute;rdese que en la democracia el presupuesto es la principal herramienta de gobierno y sin los presupuestos aprobados poco se puede hacer. El apoyo (a la formaci&oacute;n de gobierno primero) y el no-apoyo (al presupuesto despu&eacute;s) de la Gestora ha servido para que al final se apruebe un presupuesto territorialmente regresivo, totalmente opuesto a las recomendaciones de los expertos sobre la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica, e injusto, que por ejemplo recorta el gasto en la maltrecha educaci&oacute;n e incumple flagrantemente los acuerdos en el Pacto de Investidura PP-Ciudadanos en aquellos aspectos sociales que pudieran parecerse en algo a los suscritos anteriormente por S&aacute;nchez y Rivera.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute;? Si el da&ntilde;o ya estaba hecho dentro del PSOE. Ya se hab&iacute;a consumado el segundo enorme error simb&oacute;lico del PSOE en pocos a&ntilde;os. Tras el primero que fue la reforma del 135, con el que se le estaba diciendo a la gente que la socialdemocracia ya no ten&iacute;a respuestas; en este segundo se le dijo a los votantes que hab&iacute;a que resignarse a apoyar a una derecha que no hab&iacute;a hecho m&aacute;s que recortar y estaba sumergida en numerosos casos de corrupci&oacute;n. De manera soberbia se dijo y repiti&oacute; que con ello se iba a &ldquo;gobernar desde el Parlamento&rdquo; y se iba a &ldquo;crujir&rdquo; al Gobierno, ignorando las advertencias de expertos en derecho y pol&iacute;tica parlamentaria que se&ntilde;alaban, por activa y por pasiva, que las posibilidades anunciadas eran muy limitadas.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;en qu&eacute; cabeza cabe que eso iba a ser inocuo? Adem&aacute;s de traer consigo pol&iacute;ticas regresivas e injustas, el apoyo de la Gestora al PP ha provocado una consecuencia siniestra, pero esperable: el partido est&aacute; literalmente dividido en dos. Uno puede querer echar la culpa a Podemos, como hace Javier Fern&aacute;ndez, que en esa extra&ntilde;a pinza con el PP (PPodemos, usando el acr&oacute;nimo del profesor Paul Kennedy) prefiri&oacute; no gobernar con el PSOE y Ciudadanos para intentar ara&ntilde;ar un pu&ntilde;ado de votos m&aacute;s en las siguientes elecciones. Pero es dif&iacute;cil obviar la responsabilidad en esta situaci&oacute;n de la torpe maniobra de &ldquo;derrocamiento&rdquo; (Fern&aacute;ndez dixit) perpetrada contra un secretario general elegido por la militancia, y la falta de ideas y perspectiva para gestionar las consecuencias de su maniobra &ldquo;chusquera&rdquo; del 1 de octubre. Fruto de ello es la valoraci&oacute;n negativa que la ciudadan&iacute;a (y en particular los votantes socialistas) hacen de la labor del PSOE en la oposici&oacute;n, que se desploma a niveles nunca vistos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la candidata alineada con el aparato llegara a ganar, los datos de distintos <a href="http://www.elconfidencial.com/espana/2017-03-18/crisis-psoe-encuesta-dym-preferencias-candidatos_1350827/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sondeos</a> evidencian claramente que su apoyo entre los votantes socialistas es muy bajo, peor incluso que el que recibe Patxi L&oacute;pez, claramente relegado por la militancia en el proceso de recogida de avales. Una victoria de Susana D&iacute;az acreditar&iacute;a una desconexi&oacute;n descomunal entre el segmento de la militancia ganadora, apostada en sedes y agrupaciones de un pu&ntilde;ado de Comunidades Aut&oacute;nomas, y el electorado socialista y potencialmente recuperable, distribuido de manera bastante m&aacute;s equilibrada en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Susana D&iacute;az concentra buena parte de su apoyo en los grandes graneros tradicionales del voto socialista en el <a href="http://agendapublica.elperiodico.com/aspira-el-psoe-convertirse-en-el-partido-del-sur/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sur de Espa&ntilde;a</a>. El insignificante apoyo a D&iacute;az en Catalu&ntilde;a (5% del censo) y Pa&iacute;s Vasco (2%) es testimonio de su escaso gancho, cuando no de abierta hostilidad, fuera de su espacio sociol&oacute;gico y territorial de confort, y s&iacute;ntoma de una inquietante brecha con nacionalidades cuya integraci&oacute;n en el proyecto de Estado es uno de los mayores retos pol&iacute;ticos que afrontamos. Los datos que tenemos nos dicen que los votantes actuales y potenciales del Partido Socialista fuera de los fortines de Susana D&iacute;az presentan un perfil urbano, m&aacute;s joven y con mayor nivel educativo, cuyo voto responde a est&iacute;mulos ideol&oacute;gicos, program&aacute;ticos e incluso simb&oacute;licos que D&iacute;az no parece poder llegar a encarnar.
    </p><p class="article-text">
        La candidatura de Susana D&iacute;az se ha negado a repensar el proyecto socialdem&oacute;crata que encarna el PSOE en un contexto cambiante. A diferencia de las otras dos candidaturas, que han elaborado sus propios documentos program&aacute;ticos, Susana D&iacute;az ha dado por buenas las ponencias preparadas en los &uacute;ltimos meses por la Gestora excluyendo de la reflexi&oacute;n y la deliberaci&oacute;n a expertos y dirigentes del sector cr&iacute;tico, absteni&eacute;ndose incluso de plantear matices e introducir propuestas complementarias. En sinton&iacute;a con la <a href="http://www.europapress.es/nacional/noticia-zapatero-niega-crisis-socialdemocracia-pone-ejemplo-spd-cambia-lider-adelanta-merkel-20170314205816.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negaci&oacute;n de la crisis de la socialdemocracia</a> que  Zapatero teoriz&oacute; hace dos meses &ndash;unos d&iacute;as antes del batacazo del PvDA holand&eacute;s y unas semanas antes del hundimiento del PS franc&eacute;s&ndash; el proyecto oficialista aparenta ser poco m&aacute;s que una &ldquo;patada hacia adelante&rdquo;, liderada por una l&iacute;der cuyos mensajes, como se se&ntilde;alaba recientemente en el magazine norteamericano de an&aacute;lisis <a href="http://www.politico.eu/article/susana-diaz-pedro-sanchez-primarias-psoe-spanish-socialists-hope-for-fix-from-plumbers-daughter/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Politico</a>, se parecen m&aacute;s a las invocaciones de un gur&uacute; de autoayuda dedicado a intentar reflotar el ego maltrecho de cargos y militantes todav&iacute;a noqueados y desubicados en el nuevo escenario pol&iacute;tico. 100% PSOE, mucho PSOE, pero aun as&iacute;, menos PSOE que nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa del Pino, Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/preverdad-psoe-contingente_129_3406805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 May 2017 19:21:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Susana Díaz,Pedro Sánchez,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué España queda tan mal en el Índice de Justicia Social europeo?]]></title>
      <link><![CDATA[http://www.eldiario.es]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa del Pino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://www.eldiario.es]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2014 05:52:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué España queda tan mal en el Índice de Justicia Social europeo?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué España queda tan mal en el Índice de Justicia Social europeo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/espana-indice-justicia-social-europeo_1_4597332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/470cf7ab-0ed0-4c6b-89e5-9f4dcfce1420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué España queda tan mal en el Índice de Justicia Social europeo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El riesgo de pobreza se ha incrementado, se ha reducido el gasto en la educación pre-primaria, mantenemos el récord europeo en abandono escolar, el paro aumenta, tenemos más trabajadores pobres que la media europea, el paro de larga duración es el doble de la media de la UE, la desigualdad sigue empeorando, la tasa de Ninis crece, y nuestras políticas actuales hipotecan el futuro de las nuevas generaciones.</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas se public&oacute; el <a href="http://www.bertelsmann-stiftung.de/cps/rde/xbcr/SID-3D2360DC-BAA13673/bst/xcms_bst_dms_40361_40362_2.PDF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice Europeo de Justicia Social</a>, un &iacute;ndice que est&aacute; compuesto por diferentes indicadores agrupados en seis dimensiones, y que se elabora desde la <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;sqi=2&amp;ved=0CCEQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fen.bertelsmann-stiftung.de%2F&amp;ei=hEs1VOiHHYLGsQTMo4GADg&amp;usg=AFQjCNHbAJOGSW6lD6cPhYQG7X-On-RTpQ&amp;sig2=QGqYNuwrJkbideGIWEUhqQ&amp;bvm=bv.76943099,d.cWc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Bertelsmann</a> con la participaci&oacute;n de un panel de expertos. La de 2014 es ya su tercera edici&oacute;n (las anteriores son de 2008 y 2011). A partir de este mismo a&ntilde;o su relevancia ser&aacute; creciente puesto que constituir&aacute; uno de los dos componentes del <a href="http://www.social-inclusion-monitor.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Monitor de Inclusi&oacute;n Social</a> que se presentar&aacute; en diciembre con el prop&oacute;sito de realizar un seguimiento de los avances de cada pa&iacute;s en la dimensi&oacute;n social de la Estrategia 2020 de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos dice este &Iacute;ndice sobre Espa&ntilde;a? Espa&ntilde;a ocupa el puesto 21 de los 28 pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea. Por primera vez, ni siquiera alcanza el aprobado (con un 4.85) tal y como puede observarse en la Figura 1 extra&iacute;da de la p&aacute;gina 8 de este informe. Y &iquest;por qu&eacute; Espa&ntilde;a queda en tan mal lugar? Veamos con algo m&aacute;s de detalle como punt&uacute;a nuestro pa&iacute;s en cada una de las dimensiones que componen este &iacute;ndice.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. &Iacute;ndice de Justicia Social de la UE</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La primera dimensi&oacute;n analiza la <em>capacidad de cada pa&iacute;s para prevenir la pobreza</em>. En este aspecto Espa&ntilde;a queda en el puesto 19 de 28, habiendo empeorado respecto a las mediciones anteriores. El riesgo de pobreza en nuestro pa&iacute;s se ha incrementado en 4 puntos (de 23,3 a 27,3) para la poblaci&oacute;n general y es especialmente elevado en el caso de los ni&ntilde;os (de 28,6 a 32,6). Tambi&eacute;n se debe prestar atenci&oacute;n a un dato que quiero destacar aqu&iacute; especialmente: el riesgo de pobreza es el doble entre los ni&ntilde;os que entre los mayores de 65 a&ntilde;os en nuestro pa&iacute;s. La privaci&oacute;n severa tambi&eacute;n afecta m&aacute;s a los ni&ntilde;os que a los mayores, aunque en este indicador Espa&ntilde;a est&aacute; algo mejor que la media.
    </p><p class="article-text">
        El informe recalca los recortes en <em>educaci&oacute;n</em> e I+D en Espa&ntilde;a porque pueden hipotecar el futuro del pa&iacute;s. Aunque en educaci&oacute;n se alcanza el aprobado (5,3), nuestro pa&iacute;s est&aacute; por debajo de la media, en la posici&oacute;n 20 de 28. Espa&ntilde;a destaca en negativo por la reducci&oacute;n de gasto en la educaci&oacute;n pre-primaria y, aunque el impacto del origen social en el rendimiento escolar no es tan alto como en otros pa&iacute;ses, tambi&eacute;n ha empeorado desde 2008. Mantenemos el record europeo en abandono escolar con la posici&oacute;n 28 de 28 y aunque este ha disminuido respecto a las mediciones anteriores es dudoso que se deba a medidas adoptadas desde el sistema educativo.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en el puesto 27 de 28 en las cuestiones relacionadas con el <em>mercado de trabajo</em>, habiendo empeorado no solo respecto a 2008 sino tambi&eacute;n a 2011. Mientras Alemania ha reducido el desempleo, Espa&ntilde;a lo aumenta. Mientras Espa&ntilde;a presenta una tasa de desempleo juvenil del 55%, Alemania solo alcanza al 8%. Tambi&eacute;n tenemos m&aacute;s trabajadores pobres que la media, el triple que otros pa&iacute;ses. El trabajo temporal involuntario es del 92%, casi treinta puntos por encima de la media. Y quiz&aacute; uno de los datos m&aacute;s dram&aacute;ticos es el desempleo de larga y muy larga duraci&oacute;n, m&aacute;s del doble de la media de la UE. A estos datos habr&iacute;a que a&ntilde;adir otro que no se recoge expl&iacute;citamente en este informe pero que es cada vez m&aacute;s preocupante. Se trata del creciente n&uacute;mero de ciudadanos sin empleo que carecen de cualquier tipo de prestaci&oacute;n y del menguante presupuesto en prestaciones por desempleo (y pol&iacute;ticas activas).
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n de <em>cohesi&oacute;n social y no discriminaci&oacute;n</em> trata de medir hasta qu&eacute; punto el Estado es capaz de promover la primera y lograr la segunda. Espa&ntilde;a ocupa el puesto 18 de 28, por debajo de la media, habiendo empeorado. No es nada que no supi&eacute;ramos, ya que se denuncia constantemente, el crecimiento de la desigualdad en nuestro pa&iacute;s cuyo coeficiente Gini alcanza el 33,7 situ&aacute;ndonos en el puesto 25 de 28. Tambi&eacute;n es conocida nuestra elevada tasa de Ninis (personas de entre 20 y 24 a&ntilde;os que no trabajan ni participan en ning&uacute;n programa educativo) que es una de las m&aacute;s altas de la UE, muy por encima de la media.
    </p><p class="article-text">
        En materia de <em>salud</em>, como era de esperar, Espa&ntilde;a sale mejor parada que la media de los pa&iacute;ses de la UE, ocupando el puesto 12 de 28 con una nota de 7 sobre 10. Es muy posible que nuestro pa&iacute;s &ldquo;viva todav&iacute;a de las rentas&rdquo; en este sector. La buena calificaci&oacute;n no significa, sin embargo, que no exista margen para la mejora en algunos de los indicadores que se manejan como, por ejemplo, el de accesibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el informe incluye una interesante dimensi&oacute;n que se refiere a lo que denomina <em>justicia intergeneracional</em> que trata de medir hasta qu&eacute; punto nuestras pol&iacute;ticas actuales hipotecan el futuro de las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. Espa&ntilde;a ocupa en esta dimensi&oacute;n el puesto 23 de 28. En al menos cuatro de los indicadores que contempla, Espa&ntilde;a est&aacute; peor: ratio de dependencia, energ&iacute;as renovables, gasto en I+D y deuda.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, Espa&ntilde;a no va bien en lo social y tiene dif&iacute;cil ir mejor. Del lado europeo, la brecha norte/sur se ha incrementado y &ldquo;lo peor&rdquo; es que algunos pa&iacute;ses han mejorado (entre ellos Alemania), lo que los har&aacute; menos receptivos a las demandas de los pa&iacute;ses m&aacute;s desfavorecidos. En cualquier caso, alguien deber&iacute;a denunciar en el Parlamento europeo que la Estrategia 2020 est&aacute; fracasando. Por ejemplo, la reducci&oacute;n de la pobreza no solo no se ha conseguido en la UE, sino que ha aumentado m&aacute;s de un punto desde 2009 (m&aacute;s del 25% y &iexcl;hasta un 28% entre j&oacute;venes y ni&ntilde;os!). El objetivo de incrementar la tasa de empleo hasta el 75% tampoco se ha logrado, al contrario ha decrecido del 66 al 63,5%.
    </p><p class="article-text">
        Del lado nacional, <a href="http://economia.elpais.com/economia/2014/10/04/actualidad/1412434921_872228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los primeros an&aacute;lisis de los nuevos presupuestos</a> no parecen augurar <a href="http://economia.elpais.com/economia/2014/10/04/actualidad/1412434388_146447.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nada extraordinario</a>. Si el crecimiento econ&oacute;mico no garantiza la justicia social en condiciones de bonanza, menos va hacerlo ahora cuando es p&iacute;rrico. El poco empleo que nuestro pa&iacute;s conseguir&aacute; crear en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os tampoco va a sacarnos de esta situaci&oacute;n ya que adem&aacute;s de ser muy escaso (el FMI nos dice que, si todo va bien, <a href="http://economia.elpais.com/economia/2014/10/07/actualidad/1412649317_676374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el desempleo descender&aacute; al 20% en 2018</a>) ser&aacute; de muy mala calidad. Ya no vale decir que &ldquo;el empleo es la mejor pol&iacute;tica social&rdquo; <a href="http://www.pp.es/actualidad-noticia/debate-proyecto-ley-presupuestos-generales-estado_3523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como le gusta decir al partido en el gobierno</a>. Es necesario pensar en otras iniciativas de pol&iacute;tica fiscal y gasto social m&aacute;s justas y estrat&eacute;gicas, y dejar de pensar que este &uacute;ltimo tiene solo una funci&oacute;n paliativa. Por poner un ejemplo, Finlandia, que ocupa el puesto n&uacute;mero dos en el &Iacute;ndice de Justicia Social y es uno de los pa&iacute;ses con mejores resultados en PISA, ha puesto en marcha un programa educativo para prevenir la pobreza porque sabe que, lejos de ser un gasto, esos recursos son una inversi&oacute;n que les permitir&aacute; ser m&aacute;s competitivos en el futuro al mismo tiempo que ahorrar&aacute;n en prestaciones para pobres a medio plazo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa del Pino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/espana-indice-justicia-social-europeo_1_4597332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2014 18:36:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué España queda tan mal en el Índice de Justicia Social europeo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Insatisfacción o preocupación ciudadana con los servicios públicos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/insatisfaccion-preocupacion-ciudadana-servicios-publicos_1_4677101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a71b617a-f7bb-492f-8d79-66e883621258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Insatisfacción o preocupación ciudadana con los servicios públicos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Valoramos los servicios públicos por su funcionamiento pero también por lo que tememos que pueda pasar con ellos como resultado de las decisiones del gobierno</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas se public&oacute; <a href="http://www.aeval.es/export/sites/aeval/comun/pdf/calidad/informes/Informe_Percepcion_2014.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el informe anual</a> que elabora la Agencia Estatal de Evaluaci&oacute;n de las Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas y la Calidad de los Servicios (AEVAL) sobre la percepci&oacute;n que los ciudadanos tienen sobre el funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos. Uno de los datos m&aacute;s destacados del informe es que la satisfacci&oacute;n con el funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos, tanto de los servicios p&uacute;blicos en general, como de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, los centros de salud o los hospitales p&uacute;blicos, ha ca&iacute;do 20 puntos entre 2011 y 2013. Estos &uacute;ltimos d&iacute;as se ha aparecido tambi&eacute;n el <a href="http://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/docs/BS_2013/BS_2013Presentacion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro Sanitario</a> que pone manifiesto una ca&iacute;da, aunque de menos entidad, en la satisfacci&oacute;n desde 2011.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n de la satisfacci&oacute;n de los ciudadanos con el funcionamiento de los centros de salud (1994-2013)</strong>
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        En principio, una ca&iacute;da en la satisfacci&oacute;n de 20 puntos podr&iacute;a calificarse de noticia inquietante. Sin embargo, si estos datos se analizan con una perspectiva temporal algo m&aacute;s larga, aunque siguen siendo negativos porque los niveles de satisfacci&oacute;n est&aacute;n ahora m&aacute;s bajos que nunca, no son tan alarmantes. Como puede observarse en los gr&aacute;ficos, mientras la satisfacci&oacute;n con los servicios p&uacute;blicos ha ca&iacute;do llamativamente desde 2011 hasta ahora, justo en los dos a&ntilde;os anteriores, entre 2009 y 2011, hab&iacute;a pasado lo contrario. En estas &uacute;ltimas fechas mencionadas, la satisfacci&oacute;n se hab&iacute;a incrementado llamativamente.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los recortes, es extra&ntilde;o que en dos a&ntilde;os se haya deteriorado tanto la calidad de los servicios. Pero es a&uacute;n m&aacute;s extra&ntilde;o que en los dos a&ntilde;os previos la calidad de los mismos hubiese mejorado tanto y a la vez en hospitales, centros de salud y educaci&oacute;n. Esto nos lleva a preguntarnos &iquest;hasta qu&eacute; punto la percepci&oacute;n del funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos tiene que ver con el funcionamiento real de los mismos o puede estar tambi&eacute;n influida por otros factores?
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.academia.edu/1479937/_2012_Evaluacion_de_politicas_en_contextos_de_gobierno_multinivel_determinantes_de_la_in_satisfaccion_con_las_politicas_de_bienestar_en_las_CCAA_Policy_evaluation_in_multilevel_contexts_determinants_of_dis_satisfaction_with_welfare_policies_in_Spanish_regional_governments_" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo de D&iacute;az-Pulido, Del Pino y Palop</a> se concluye que al menos una parte de la evaluaci&oacute;n que realizan los ciudadanos de los servicios p&uacute;blicos parece estar relacionada con la forma en que se gestionan tales servicios y con su funcionamiento real. Sin embargo, en el citado art&iacute;culo tambi&eacute;n se prueba que hay otros factores que afectan a la valoraci&oacute;n que se hace de los servicios p&uacute;blicos. Por ejemplo, la ideolog&iacute;a (votantes del partido en el gobierno tienden a valorar mejor los servicios), la edad (los m&aacute;s mayores suelen estar m&aacute;s satisfechos) o la clase social. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n de la satisfacci&oacute;n con el funcionamiento de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica (1994-2013)</strong>
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                </figure><p class="article-text">
        Una explicaci&oacute;n posible a estos cambios en la valoraci&oacute;n de los servicios es que los ciudadanos los eval&uacute;an tambi&eacute;n en funci&oacute;n de las expectativas que tienen de lo que puede pasar con ellos como resultado de las pol&iacute;ticas gubernamentales. Seg&uacute;n esta hip&oacute;tesis, cuando se anunciaron los primeros recortes del gasto p&uacute;blico los ciudadanos habr&iacute;an reaccionado confirmando que los servicios p&uacute;blicos funcionaban satisfactoriamente como una manifestaci&oacute;n de su defensa de los mismos. Sin embargo, una vez que los recortes est&aacute;n hechos, los ciudadanos han entendido que manifestar su insatisfacci&oacute;n con los servicios p&uacute;blicos es una forma de decir que no se pueden hacer m&aacute;s recortes porque los servicios p&uacute;blicos pueden estar (quiz&aacute; lo est&eacute;n ya) en una situaci&oacute;n de deterioro dif&iacute;cil de revertir si se contin&uacute;a con esta pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No debe olvidarse que, seg&uacute;n el mismo informe de AEVAL, un 70% de los ciudadanos considera que los servicios p&uacute;blicos tienen una importancia entre 7 y 10 (en una escala de 1 a 10), y que cada vez son m&aacute;s los ciudadanos que les conceden mayor importancia (en un a&ntilde;o el porcentaje de quienes otorgan una importancia de 10 a los servicios p&uacute;blicos ha pasado de ser el 26% al 33%). Adem&aacute;s, como <a href="https://www.academia.edu/1468488/_2008_Perceived_Efficacy_and_Citizens_Attitudes_toward_Welfare_State_Reform_._International_Review_of_Administrative_Sciences_vol_74_4_555-574_Calzada_I._and_Del_Pino_E._" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Calzada y Del Pino demostraron en otro trabajo</a>, que una parte importante de los espa&ntilde;oles pensaba que si los servicios p&uacute;blicos funcionaban mal, lo que hab&iacute;a que hacer era financiarlos mejor antes que adoptar otras medidas (dato que se ha encontrado despu&eacute;s en trabajos que estudian las actitudes de los ciudadanos en otros pa&iacute;ses europeos del norte). Asimismo, como ya vimos <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/Actitudes-ciudadanas-politicas-ingresos-crisis_0_157134444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un post anterior</a>, en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os ha crecido el rechazo a los recortes en pr&aacute;cticamente todas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Es muy probable que los &uacute;ltimos datos negativos sobre satisfacci&oacute;n de los ciudadanos con los servicios p&uacute;blicos reflejen un deterioro de los mismos, en buena medida derivado de los recortes. Sin embargo, a mi juicio, lo que estos datos tambi&eacute;n revelan es una gran preocupaci&oacute;n ciudadana por los servicios p&uacute;blicos y su futuro que, en el caso de la sanidad y la educaci&oacute;n, han escalado hasta formar parte de los seis principales problemas que tiene nuestro pa&iacute;s en 2014.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa del Pino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/insatisfaccion-preocupacion-ciudadana-servicios-publicos_1_4677101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Sep 2014 18:52:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Insatisfacción o preocupación ciudadana con los servicios públicos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La evolución del Estado de bienestar español: un sueño que no se hizo realidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/evolucion-bienestar-espanol-sueno-realidad_1_4952273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7e358b5-edb4-474b-8fd0-2fb1751dba81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La evolución del Estado de bienestar español: un sueño que no se hizo realidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos de los giros ideológicos del gobierno de Rajoy han puesto en peligro los principios fundamentales de nuestro modelo social</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os Espa&ntilde;a ha estado con frecuencia en el punto de mira de la prensa europea. Despu&eacute;s de un largo per&iacute;odo de crecimiento econ&oacute;mico ininterrumpido y ampliamente aclamado, la crisis financiera que se inici&oacute; en 2007 parece haber acabado con lo que la prensa econ&oacute;mica extranjera hab&iacute;a calificado como &ldquo;el milagro espa&ntilde;ol&rdquo;. Desde 2008, Espa&ntilde;a ha experimentado dificultades econ&oacute;micas extremas que han compelido a los gobiernos a realizar severos recortes y a aceptar lo que la ciudadan&iacute;a ha percibido como una intervenci&oacute;n suave de la UE a cambio de los recursos necesarios para rescatar a una parte del sistema financiero espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la crisis, los cuatros a&ntilde;os de la primera legislatura del Gobierno de Zapatero hab&iacute;an sido aprovechados para completar y consolidar el Estado de Bienestar heredado del anterior per&iacute;odo de gobierno socialista. Los 14 a&ntilde;os de gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez (1982-1996) hab&iacute;an sido responsables de la introducci&oacute;n de importantes reformas que racionalizaron los sistemas de pensiones y sanidad, ampliando la cobertura y la generosidad del primero, y movi&eacute;ndose en la direcci&oacute;n de garantizar la cobertura universal del segundo. Adem&aacute;s, se establecieron las bases para la prestaci&oacute;n de servicios sociales a nivel regional por parte de las Comunidades Aut&oacute;nomas y municipios.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la ambici&oacute;n y esfuerzo de los gobiernos de Gonz&aacute;lez en su expl&iacute;cito intento por alcanzar a los pa&iacute;ses del norte y centro de Europa en el desarrollo de pol&iacute;ticas  de protecci&oacute;n social,  muchas necesidades y riesgos sociales permanecieron desatendidos. En el caso de las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n por desempleo, por ejemplo, algunos colectivos no llegaron a estar adecuadamente cubiertos ya que ten&iacute;an trayectorias laborales demasiado cortas, o hab&iacute;an trabajado fundamentalmente en la econom&iacute;a sumergida. Mientras que los trabajadores m&aacute;s experimentados (y los ancianos en general) se convirtieron en los principales beneficiarios de las reformas introducidas en el &aacute;mbito del bienestar, los trabajadores m&aacute;s j&oacute;venes han permanecido en gran medida excluidos de la red de protecci&oacute;n proporcionada por las pol&iacute;ticas sociales en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Debido a la naturaleza marcadamente dual del mercado de trabajo espa&ntilde;ol, la situaci&oacute;n de los j&oacute;venes ha sido especialmente adversa en tiempos de desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica, cuando los trabajadores temporales (muchos de ellos menores de 30 a&ntilde;os) asumen buena parte de las consecuencias del ajuste laboral de las empresas debido a la aplicaci&oacute;n del principio de que &ldquo;el &uacute;ltimo contratado es el primero en ser despedido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La importancia que en Espa&ntilde;a se concede a la familia (tambi&eacute;n en el terreno de la provisi&oacute;n de la necesidades de bienestar)  permiti&oacute; al Estado delegar con naturalidad en &eacute;sta la funci&oacute;n de &ldquo;amortiguador&rdquo; cuando los miembros no adecuadamente protegidos por el sistema se enfrentan a situaciones de precariedad o privaci&oacute;n (desempleo, desintegraci&oacute;n familiar, etc.), o a necesidades asistenciales especiales (enfermedad, dependencia o maternidad). En estas circunstancias, no se espera que el Estado intervenga hasta que la seguridad econ&oacute;mica que proporcionan los cabezas de familia no est&eacute; claramente en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El papel tradicionalmente asumido por la familia sirvi&oacute; para excusar la debilidad de los servicios sociales, as&iacute; como para desactivar las demandas de reforma en este &aacute;mbito de pol&iacute;ticas hasta la d&eacute;cada de los 90. Sin embargo, a partir de esa fecha, los r&aacute;pidos cambios en el entorno econ&oacute;mico y social empezaron a poner de manifiesto la necesidad de nuevas pol&iacute;ticas sociales, as&iacute; como la reforma de las existentes. As&iacute;, durante la d&eacute;cada de los 90 y principios de 2000, Espa&ntilde;a experiment&oacute; una transici&oacute;n incompleta hacia un orden &ldquo;post-industrial&rdquo;, que alter&oacute; profundamente las estructuras ocupacionales, as&iacute; como las relaciones familiares y de g&eacute;nero. La econom&iacute;a de servicios abri&oacute; nuevas oportunidades de empleo para las mujeres, los j&oacute;venes y otros colectivos que hasta entonces no hab&iacute;an estado adecuadamente integrados en el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;outsiders&rdquo; (especialmente los nuevos inmigrantes procedentes de pa&iacute;ses en desarrollo), se incorporaron al mercado de trabajo de manera particularmente precaria y con empleos de escasa calidad. El crecimiento del empleo femenino supuso un aumento del n&uacute;mero de hogares con dos adultos empleados en los que la posici&oacute;n relativa del var&oacute;n sustentador en el seno del hogar se vio alterada por la aparici&oacute;n de una segunda fuente de ingresos: un activo clave para mantener los est&aacute;ndares de consumo deseados, lo que supone, sin embargo, un aumento de las dificultades de las familias para conciliar las esferas profesionales y personales. Los equilibrios tradicionales que funcionaban bajo la presunci&oacute;n de que el cuidado y el trabajo dom&eacute;stico lo llevaban a cabo las amas de casa a tiempo completo, se hab&iacute;an trastocado de manera clara. Las trabajadoras inmigrantes, a trav&eacute;s de su participaci&oacute;n en un mercado de servicio dom&eacute;stico y de cuidados no regulado, informal y precario, ocuparon un papel central en los encajes de los hogares espa&ntilde;oles para responder a dichos retos de conciliaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de transformaci&oacute;n socio-econ&oacute;mica, un n&uacute;mero creciente de personas quedaban atrapadas en empleos de baja calidad, con contratos de car&aacute;cter temporal o intermitente, de baja remuneraci&oacute;n, para los que con frecuencia estaban sobrecualificados. Como consecuencia de sus carreras laborales inestables y precarias, dichos trabajadores carec&iacute;an de la protecci&oacute;n social necesaria en momentos en los que deb&iacute;an afrontar situaciones de desempleo o discapacidad. Un n&uacute;mero creciente de personas se enfrentaban  tambi&eacute;n a obst&aacute;culos de dif&iacute;cil soluci&oacute;n al tratar de equilibrar las responsabilidades laborales y familiares, tener descendencia, o al llegar a la vejez en situaci&oacute;n de fragilidad y sin apoyo familiar. Situaciones como est&aacute;s, englobadas bajo el ep&iacute;grafe de Nuevos Riesgos Sociales (NSR) hab&iacute;an estado pr&aacute;cticamente ausentes en el debate p&uacute;blico espa&ntilde;ol hasta las a&ntilde;os 90, cuando se introducen s&uacute;bitamente en las agenda p&uacute;blica y pol&iacute;tica, alimentando nuevos debates y demandas en materia de pol&iacute;tica social.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos de Zapatero impulsaron una amplia gama de medidas para responder a los NRS. Por un lado se trat&oacute; de facilitar la emancipaci&oacute;n juvenil por la v&iacute;a de favorecer la autonom&iacute;a residencial de los j&oacute;venes. Se promovieron el empleo femenino y la conciliaci&oacute;n de la vida laboral y familiar con el programa de atenci&oacute;n a los ni&ntilde;os de 0 a 3 (Educa3), entre otras medidas, al tiempo que se alent&oacute; la natalidad mediante el programa popularmente conocido como &ldquo;cheque-beb&eacute;&rdquo;. Tambi&eacute;n se pretendi&oacute; atender las necesidades de cuidado derivadas del envejecimiento poblacional a trav&eacute;s de la Ley de Dependencia. Aunque el gasto en pol&iacute;ticas de familia continu&oacute; estando por debajo de la media europea, el incremento proporcional del gasto en este tipo de programas se situ&oacute; sustancialmente por encima de la media europea en el per&iacute;odo entre 2004 y 2010 (36% en este per&iacute;odo, s&oacute;lo por debajo de la tasa de crecimiento de Irlanda para este tipo las pol&iacute;ticas entre los pa&iacute;ses de la UE-15). En un clima social de relativo optimismo econ&oacute;mico, estas medidas representaron un cambio importante respecto a los patrones de actuaci&oacute;n cl&aacute;sicos de los Estados del bienestar del sur de Europa, respondiendo a las expectativas de expansi&oacute;n de los programas de protecci&oacute;n social entre los votantes socialistas tras casi una d&eacute;cada de crecimiento econ&oacute;mico y austeridad fiscal impuesta por los gobiernos conservadores del Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        Estas reformas expansivas se detuvieron en seco en 2008 tras el estallido de la crisis financiera y su correlato en forma de crisis econ&oacute;mica. Ante las crecientes restricciones presupuestarias, los gobiernos espa&ntilde;oles concentraron sus esfuerzos en la contenci&oacute;n del gasto social, siendo las pol&iacute;ticas de nueva creaci&oacute;n que respond&iacute;an a los NRS, las que m&aacute;s directamente sufrieron las consecuencias de dichos recortes. As&iacute;, en 2010 Zapatero suprimi&oacute; la asignaci&oacute;n por nacimiento que hab&iacute;a introducido dos a&ntilde;os antes, no cumpli&oacute; su promesa de ampliar el permiso parental de 13 a 30 d&iacute;as y redujo la ayuda financiera al alquiler para los j&oacute;venes. Tras la derrota electoral de los socialistas a finales de 2011, el nuevo gobierno conservador de Mariano Rajoy introdujo dr&aacute;sticos recortes en el &aacute;mbito del bienestar, entre los que destacan no solo los recortes en sanidad y educaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n la significativa reducci&oacute;n de los recursos destinados a la atenci&oacute;n a la dependencia, las pol&iacute;ticas de cuidado de ni&ntilde;os de 0 a 3 o las pol&iacute;ticas activas de empleo, comprometiendo seriamente la sostenibilidad financiera de estos programas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la gravedad de las restricciones fiscales y financieras experimentadas por las administraciones p&uacute;blicas espa&ntilde;olas, ser&iacute;a un error creer que la lucha contra el d&eacute;ficit p&uacute;blico es la &uacute;nica responsable de la reducci&oacute;n de los gastos en protecci&oacute;n social en Espa&ntilde;a. Durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, las decisiones tomadas por el gobierno conservador han actuado sobre los principios b&aacute;sicos de los sistemas de protecci&oacute;n social del Estado de bienestar espa&ntilde;ol. Desde la investidura del gobierno de Rajoy, las Comunidades Aut&oacute;nomas han visto como los fondos provenientes del gobierno central se han reducido dr&aacute;sticamente, en lo que podr&iacute;a considerarse una estrategia de &ldquo;<em>matar de hambre a la bestia</em>&rdquo; con objeto de obligar a los gobiernos aut&oacute;nomos a reducir el gasto al privarles de los recursos econ&oacute;micos necesarios para su financiaci&oacute;n (recursos dedicados en gran medida a la educaci&oacute;n la atenci&oacute;n sanitaria y los servicios sociales). Esto ha dado lugar a una sustancial disminuci&oacute;n de la cobertura de una serie de derechos sociales garantizados hasta la fecha por dichos gobiernos (servicios de atenci&oacute;n a la dependencia, prestaciones y/o servicios a las familias, rentas m&iacute;nimas de inserci&oacute;n, etc.), y ha afectado muy negativamente a la calidad de las prestaciones de dichos sistemas (visible, por ejemplo, en el aumento de las listas de hospitalarias, la falta de aplicaci&oacute;n de las medidas previstas en la Ley de Dependencia, etc.), favoreciendo la huida de las clases medias hacia esquemas privados (fen&oacute;meno particularmente visible por ejemplo en al &aacute;mbito sanitario).
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito concreto de la sanidad, y mas all&aacute; de los recortes presupuestarios, el Sistema Nacional de Salud (SNS) ha experimentado una serie de reformas que invierten claramente la tendencia hacia la universalizaci&oacute;n de su cobertura (por la expulsi&oacute;n de los inmigrantes en situaci&oacute;n administrativa irregular del sistema, el aumento significativo de los co-pagos, etc.), al tiempo que se pretende regresar a los tiempos en que la sanidad estaba vinculada al sistema de Seguridad Social a trav&eacute;s de  la reintroducci&oacute;n de la categor&iacute;a de beneficiarios &ldquo;asegurados&rdquo; del SNS, l&oacute;gica organizativa de la que se hab&iacute;a logrado alejar gradualmente al SNS desde la aprobaci&oacute;n de la   Ley General de Sanidad en 1986. Adem&aacute;s, al discutir el desarrollo de un cat&aacute;logo &ldquo;b&aacute;sico&rdquo; de prestaciones sanitarias, el gobierno actual abre la puerta a limitar el alcance de los servicios prestados por el sistema sanitario p&uacute;blico, y por tanto, al surgimiento de un sistema de aseguramiento privado complementario que reintroducir&iacute;a una l&oacute;gica de dualizaci&oacute;n en el &aacute;mbito sanitario entre las personas con recursos (y seguros complementarios) y los grupos m&aacute;s desfavorecidos (que tan solo tendr&iacute;an acceso al &ldquo;paquete b&aacute;sico&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Un segundo conjunto de reformas afect&oacute; al &aacute;mbito del mercado de trabajo y las prestaciones sociales vinculadas a la participaci&oacute;n laboral. A principios de 2012, el nuevo gobierno conservador aprob&oacute; nueva legislaci&oacute;n que simplifica y abarata el despido de trabajadores. Tambi&eacute;n aborda el sistema de negociaci&oacute;n colectiva con el fin de debilitar la influencia de los sindicatos, hacer que las empresas puedan aplicar medidas de flexibilidad interna y reducir los salarios. Bajo la nueva regulaci&oacute;n, el autoempleo y otras formas de empleo at&iacute;pico (en particular los trabajos a tiempo parcial no deseados) han crecido a expensas de los  puestos de trabajo estables. Es probable que la flexibilizaci&oacute;n del mercado de trabajo tenga consecuencias sociales importantes en el largo plazo, especialmente si los trabajadores son cada vez m&aacute;s incapaces de cumplir los criterios para ser elegibles para percibir prestaciones sociales de naturaleza contributiva y adecuado grado de protecci&oacute;n. En esta l&iacute;nea, las reformas en el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica de pensiones, que han endurecido los requisitos para poder acceder en el futuro a una pensi&oacute;n contributiva, har&aacute;n que una parte importante de la poblaci&oacute;n no pueda acceder a este tipo de prestaciones por no poder certificar una carrera laboral y contributiva suficientemente larga y/o estable.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se enfrenta as&iacute; a un nuevo escenario donde la aspiraci&oacute;n a contar con un &ldquo;Estado de bienestar a la europea&rdquo; resulta cada vez m&aacute;s inalcanzable. En la actualidad contin&uacute;a siendo uno de los pa&iacute;ses de la OCDE donde el impacto redistributivo de la pol&iacute;tica fiscal es menor, tanto a trav&eacute;s de impuestos como de transferencias (v&eacute;anse los documentos recientemente publicados por el <a href="http://www.imf.org/external/np/pp/eng/2014/012314.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FMI</a> y por la <a href="http://www.oecd.org/social/soc/dividedwestandwhyinequalitykeepsrising.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OCDE</a>), ya que representa menos de 10 puntos de la reducci&oacute;n absoluta del coeficiente de Gini. Desde 2008 la desigualdad en Espa&ntilde;a ha estado creciendo a un ritmo nunca visto en Europa desde la era Thatcher. El deterioro del bienestar econ&oacute;mico est&aacute; golpeando con especial dureza a los segmentos m&aacute;s desfavorecidos de la sociedad (las decilas inferiores de la distribuci&oacute;n del ingreso, as&iacute; como a la poblaci&oacute;n de origen inmigrante).
    </p><p class="article-text">
        Esta concentraci&oacute;n social de los impactos m&aacute;s negativos de la crisis est&aacute; haciendo que las consecuencias de &eacute;sta resulten m&aacute;s aceptables para las clases medias (grandes sectores de las cu&aacute;les permanecen relativamente aisladas de estos efectos, o protegidas frente a golpes de mala fortuna). En estas circunstancias, Rajoy se siente legitimado para perseguir una agenda ideol&oacute;gica que pone &eacute;nfasis en el proceso de gradual desapalancamiento financiero del sector privado, as&iacute; como en la mejora de la competitividad internacional de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola a trav&eacute;s de una devaluaci&oacute;n interna, dando la espalda al coste que estas medidas tienen para los colectivos m&aacute;s desfavorecidos, as&iacute; como para la sostenibilidad del Estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo publicado en Policy Network - The Spanish social model in the crisis years</em><a href="http://www.policy-network.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Policy Network</a><a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=4613&amp;title=-The-Spanish-social-model-in-the-crisis-years" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Spanish social model in the crisis years</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa del Pino, Francisco Javier Moreno Fuentes, Pau Marí-Klose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/evolucion-bienestar-espanol-sueno-realidad_1_4952273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Apr 2014 19:08:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La evolución del Estado de bienestar español: un sueño que no se hizo realidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Actitudes ciudadanas hacia las políticas de gastos e ingresos durante la crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/actitudes-ciudadanas-politicas-ingresos-crisis_1_5754262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vez aplicadas las políticas de austeridad, los ciudadanos parecen haber reaccionado a un recorte que consideran ya suficiente</p><p class="subtitle">El discurso que sostiene que la austeridad no es la solución parece estar presente en la cabeza de los ciudadanos desde al menos 2012</p><p class="subtitle">Un 60% de los ciudadanos consideran que los recursos dedicados a sanidad y educación son insuficientes</p></div><p class="article-text">
        Hasta 2008, fecha del comienzo de la crisis, el gasto p&uacute;blico en  general y en particular el dedicado a las pol&iacute;ticas sociales gozaban de  un s&oacute;lido y estable apoyo popular. Adem&aacute;s, un porcentaje de ciudadanos  razonablemente elevado se mostraba partidario de pagar m&aacute;s impuestos a  cambio de mejorar los servicios. Sin embargo, como Wlezien y Soroka  demostraron en su teor&iacute;a del termostato, las actitudes ciudadanas son  sensibles a las decisiones de los <em>policy-makers</em>. Es posible que  fruto de pol&iacute;ticas cambiantes, que han pasado de ser m&aacute;s expansivas a  ser m&aacute;s austeras, la opini&oacute;n de los ciudadanos hacia el gasto p&uacute;blico y  los impuestos haya sido menos estable durante esta crisis.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Han cambiado y en qu&eacute; sentido las actitudes hacia el gasto y los  impuestos durante la crisis? Aqu&iacute; se exploran tres indicadores para  responder a esta pregunta.
    </p><p class="article-text">
        1. Antes de 2008 una mayor&iacute;a superior al 85% se opon&iacute;a al recorte del  gasto en sanidad, pensiones, educaci&oacute;n y desempleo, porcentaje que ha  sido creciente hasta 2012, cuando alcanza el 95, 94, 94 y 91%,  respectivamente (Gr&aacute;fico 1). Sin embargo, los ciudadanos contrarios al  recorte en seguridad ciudadana, cultura, infraestructuras y defensa,  disminuyeron, pasando del 87, 78, 66 y 45% respectivamente en 2008 al  82, 61, 48 y 36% respectivamente en 2011. En este grupo de pol&iacute;ticas, ha  habido que esperar a la pol&iacute;tica de recortes del gobierno del PP para  observar un cambio de tendencia. Respecto a 2011, en 2012 quienes se  oponen al recorte en seguridad ciudadana se han estabilizado, se han  incrementado en el caso de la cultura hasta trece puntos, cinco en obras  p&uacute;blicas y solo contin&uacute;an disminuyendo en defensa. En resumen, la  crisis ha tenido un efecto distinto seg&uacute;n las pol&iacute;ticas: mientras que en  relaci&oacute;n con las pol&iacute;ticas sociales el porcentaje de contrarios al  recorte ha sido muy elevado y creciente; respecto a las otras pol&iacute;ticas,  aumentaron quienes estaban a favor del recorte hasta 2011 y solo la  austeridad parece haber hecho retroceder de nuevo a estos partidarios  del recorte (excepto en defensa).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        2. Cuando en los a&ntilde;os  80 se preguntaba a los espa&ntilde;oles su valoraci&oacute;n acerca de si los recursos  destinados a sanidad o educaci&oacute;n eran pocos, los justos o demasiados,  alrededor de un 60% respond&iacute;a la primera opci&oacute;n (Gr&aacute;fico 2). Este  porcentaje ha ido decreciendo hasta su m&iacute;nimo en los a&ntilde;os 2010 y 2011,  en torno al 40%. La disminuci&oacute;n se ha producido a costa del crecimiento  de quienes opinaban que los recursos eran los justos, ya que nunca m&aacute;s  de un 5% ha considerado que los recursos dedicados a estas pol&iacute;ticas  fuesen demasiados. Sin embargo, 2012, sin duda como consecuencia de los  recortes, ha tra&iacute;do un cambio de tendencia y casi un 60% y un 56% de los  ciudadanos respectivamente consideran de nuevo que los recursos  dedicados a sanidad y educaci&oacute;n son insuficientes, porcentaje que no se  alcanzaba desde 1994. Algo parecido ha ocurrido en relaci&oacute;n a las  pensiones y la protecci&oacute;n por desempleo. Nuevamente, las pol&iacute;ticas de  bienestar son las que m&aacute;s consenso generan pero, como en el caso del  indicador anterior, el porcentaje de quienes pensaban que los recursos  destinados a cultura y obras p&uacute;blicas eran pocos ha crecido desde 2011  tras sufrir una ca&iacute;da al comienzo de la crisis, volviendo a porcentajes  similares a los de hace una d&eacute;cada.
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        3. Finalmente, en  1996, 2005 y comienzos de 2009, entre el 43 y el 55% de los encuestados,  siempre m&aacute;s de la mitad de quienes respond&iacute;an a la pregunta, prefer&iacute;a  aumentar la presi&oacute;n fiscal a cambio de mejores prestaciones sociales y  servicios p&uacute;blicos. En estos a&ntilde;os, entre un tercio y un cuarto de los  individuos se decantaban por la opci&oacute;n contraria. En septiembre de 2009,  con la crisis econ&oacute;mica presente ya en el discurso p&uacute;blico (recu&eacute;rdese  que Zapatero pronunci&oacute; por primera vez la palabra &ldquo;crisis&rdquo; en julio de  2009, utilizando con anterioridad otros eufemismos), el patr&oacute;n se  invierte y pasan a ser mayor&iacute;a quienes prefieren bajar los impuestos.  Esta situaci&oacute;n no ha durado mucho, ya que entre 2009 y finales de 2011  aumenta seis puntos el porcentaje que prefiere subir impuestos y, a  pesar de ser solo por un peque&ntilde;o margen, esta opci&oacute;n vuelve a ser la  mayoritaria. En 2012, aunque con otra formulaci&oacute;n de la pregunta,  tambi&eacute;n son algunos m&aacute;s los que prefieren esta opci&oacute;n. Este cambio no  parece estar relacionado con la percepci&oacute;n de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y  pol&iacute;tica, que ha seguido empeorando. [Si en la primera parte de la  crisis, se produjo una fragmentaci&oacute;n en el apoyo tradicional de los  ciudadanos de izquierdas al pago de impuestos, en la segunda fase la  recuperaci&oacute;n del porcentaje a favor del pago de impuestos se debe a los  ciudadanos que se sit&uacute;an a la derecha del eje ideol&oacute;gico.]
    </p><p class="article-text">
        En resumen, un lector que analizara las opiniones ciudadanas en solo  dos puntos del tiempo, 2008 y 2012, no percibir&iacute;a cambios  significativos, pero el an&aacute;lisis detallado demuestra que la estabilidad  es solo aparente. En algunas pol&iacute;ticas, durante la primera parte de la  crisis, los ciudadanos parecieron convencerse de que hab&iacute;a margen para  el recorte. Sin embargo, en la segunda parte, una vez aplicadas las  pol&iacute;ticas de austeridad, los ciudadanos parecen haber reaccionado a un  recorte que consideran ya suficiente. El discurso que sostiene que la  austeridad no es la soluci&oacute;n parece estar presente en la cabeza de los  ciudadanos desde al menos 2012 (&uacute;ltima fecha para la que contamos con  datos). Finalmente, no todas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas se comportan de la  misma manera, siendo las pol&iacute;ticas nucleares del Estado de Bienestar las  que m&aacute;s consenso generan a lo largo del tiempo. Falta por saber si la  otra parte de la teor&iacute;a del termostato se cumple y si ahora los <em>policy-makers</em> ser&aacute;n receptivos a las preferencias anti-recorte de los ciudadanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa del Pino, Inés Calzada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/actitudes-ciudadanas-politicas-ingresos-crisis_1_5754262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jul 2013 18:40:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Actitudes ciudadanas hacia las políticas de gastos e ingresos durante la crisis]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las debilidades de nuestro Estado del Bienestar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/debilidades-bienestar_132_5622267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las pensiones no serían en la actualidad un problema grave si no fuera por el desempleo masivo</p><p class="subtitle">Somos el tercer país con más desigualdad de la UE-27, problema que ya existía antes de la crisis</p><p class="subtitle">La evidencia científica nos dice que el crecimiento por sí solo no redistribuye de manera suficiente</p></div><p class="article-text">
        Ser&iacute;a dif&iacute;cil negar el hecho de que el Estado de Bienestar espa&ntilde;ol experiment&oacute; una transformaci&oacute;n impresionante desde la reinstauraci&oacute;n de la democracia hasta el final del siglo XX. Desde los primeros a&ntilde;os setenta, el gasto social se dobl&oacute; y lo mismo ocurri&oacute; con la presi&oacute;n fiscal. Sin embargo, y a pesar de que los pa&iacute;ses m&aacute;s importantes de la UE estaban ya tratando de contener el gasto social desde 1980, el Estado de bienestar espa&ntilde;ol (EBE) nunca logr&oacute; darles alcance en t&eacute;rminos de gasto e ingresos. En 2007, tras una d&eacute;cada de crecimiento econ&oacute;mico sin precedentes, nuestro gasto social en porcentaje del PIB era del 21,6% mientras que en Italia, Alemania y Francia sobrepasaba el 25%; tampoco nuestro sistema fiscal se puso a la altura de otros europeos. Tras cinco a&ntilde;os de crisis, con un PIB a la baja, el porcentaje de gasto social se ha acercado a otros pa&iacute;ses de Europa, pero nos siguen diferenciando de ellos algunos complejos problemas y la falta de una estrategia clara de pol&iacute;tica social.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que se refiere a los problemas, al comenzar este siglo, el EBE presentaba a&uacute;n serios desaf&iacute;os que lo alejaban de los mejores EB europeos. Por un lado, adolec&iacute;a de un limitado nivel de institucionalizaci&oacute;n en algunos sectores de pol&iacute;tica social, como los relativos al cuidado, la infancia y las familias, debido tanto a la prioridad que por diversas razones se hab&iacute;a concedido al desarrollo de otras pol&iacute;ticas, como al extraordinario papel que han venido desempe&ntilde;ando las mujeres como proveedoras de tal cuidado. Por otro lado, presentaba problemas similares a los que afrontan otros EB europeos, en concreto los denominados Nuevos Riesgos Sociales, que sin embargo se manifiestan de manera especialmente intensa e interconectada en Espa&ntilde;a (lo que nos recuerda que no sirve de nada reformar un sector de pol&iacute;ticas sin tener en cuenta los dem&aacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Sin &aacute;nimo de exhaustividad, tales nuevos riesgos se concretan en Espa&ntilde;a en fen&oacute;menos como los siguientes. El <em>r&aacute;pido envejecimiento</em> de la poblaci&oacute;n y, en parte derivado de ello, la necesidad en un futuro cercano de m&aacute;s recursos para atender el pago de las pensiones, el gasto sanitario y el creciente n&uacute;mero de personas en situaci&oacute;n de dependencia. Las pensiones no ser&iacute;an en la actualidad un problema grave si no fuera por el <em>desempleo masivo </em>(ahora de un 26% frente al 11% del promedio de la UE). A su vez, este es el resultado de la defectuosa transici&oacute;n que realizamos hacia una sociedad postindustrial basada en el protagonismo de un modelo productivo asentado sobre sectores de bajo valor a&ntilde;adido. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en parte como consecuencia de tal modelo, sufrimos un terrible <em>fracaso escolar</em> (con chavales que prefer&iacute;an el salario de la construcci&oacute;n al estudio) que duplica la media de la U-27 y que complica la vuelta al mercado laboral de estas personas deficientemente instruidas cuando caen en el desempleo.
    </p><p class="article-text">
        El fracaso escolar y la necesidad de mejorar la calidad de la educaci&oacute;n y la formaci&oacute;n profesional son dos grandes retos del sistema educativo a los que, sin embargo, no puede atenderse solo desde tal sistema, pues sabemos que el rendimiento escolar est&aacute; muy ligado a las caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas de los estudiantes. Y aqu&iacute; es precisamente donde encontramos dos de los grandes problemas de nuestro EB: la desigualdad y la pobreza. Se trata de problemas centrales y vergonzantes por tres razones: 
    </p><p class="article-text">
        1) Somos el tercer pa&iacute;s con m&aacute;s desigualdad de la UE-27. 
    </p><p class="article-text">
        2) La situaci&oacute;n no se debe solo a la crisis sino que ya estaba ah&iacute; antes de la llegada de la misma y no hicimos nada por corregirla. 
    </p><p class="article-text">
        3) Afecta a colectivos especialmente fr&aacute;giles, mayores y ni&ntilde;os, siendo para estos &uacute;ltimos una condena de por vida.
    </p><p class="article-text">
        Estos problemas se han agravado por la crisis ya que son los segmentos m&aacute;s pobres, los que m&aacute;s ingresos pierden por impacto de la misma (a diferencia de lo que ocurre en otros pa&iacute;ses, como explica Mu&ntilde;oz de Bustillo) y todav&iacute;a se agravar&aacute;n m&aacute;s en muy poco tiempo debido tanto a la destrucci&oacute;n de empleo como al escaso desarrollo de nuestro EB, profundizando as&iacute; en el otro creciente problema de la sociedad, la dualizaci&oacute;n entre aquellos bien integrados en el mercado laboral y los que nunca lo estar&aacute;n, lo que puede ocasionar que un tercio de nuestra poblaci&oacute;n quede descolgada del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que respecta a la estrategia, durante los a&ntilde;os 80, se comenz&oacute; a edificar un sistema de bienestar compuesto por pol&iacute;ticas que pretend&iacute;an abarcar a sectores amplios de nuestra sociedad (por ejemplo, en materia de educaci&oacute;n, el objetivo entonces era la equidad m&aacute;s que la calidad, en materia de sanidad, la universalizaci&oacute;n; en pensiones, se introdujeron las no contributivas). Sin embargo, la segunda mitad de los 90 y la primera mitad de los 2000, fue una d&eacute;cada pr&aacute;cticamente p&eacute;rdida para el EBE, y no solo porque no se aprovech&oacute; para solucionar los problemas del pa&iacute;s (por ejemplo, la fuerte dualizaci&oacute;n del mercado laboral) sino que distintas iniciativas solo tendieron a agravarlos (por ejemplo, en materia fiscal).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; estaba pasando en Europa durante estos a&ntilde;os? A finales de los noventa, algunos pa&iacute;ses europeos y la propia UE en su estrategia de Lisboa abrazaron la llamada perspectiva de &ldquo;inversi&oacute;n social&rdquo;. Considerado por algunos el paradigma emergente en pol&iacute;tica social, este enfoque no ha estado exento de cr&iacute;ticas, tanto por parte de los defensores del paradigma keynesiano, que lo acusan no sin raz&oacute;n de abrazar los valores del neoliberalismo, como por parte de los propios neoliberales, que lo culpan, con raz&oacute;n, de operar con instrumentos keynesianos. 
    </p><p class="article-text">
        Sint&eacute;ticamente, considera que las pol&iacute;ticas sociales no son una carga sino una inversi&oacute;n. Sin embargo, para sus defensores los recursos p&uacute;blicos no deber&iacute;an destinarse a la reparaci&oacute;n de situaciones de necesidad sino a la prevenci&oacute;n de las mismas (a preparar, no a reparar), dotando a los ciudadanos de herramientas que les proporcionen habilidades para integrarse adecuadamente en el mercado laboral, y esta inversi&oacute;n debe realizarse desde el mismo momento en que se nace. Se trata de pol&iacute;ticas de escolarizaci&oacute;n temprana y a lo largo de la vida y que apoyen la inserci&oacute;n laboral de las mujeres e incluso de los mayores y otros colectivos que antes no se consideraban empleables.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de estas pol&iacute;ticas parecen haber inspirado las llevadas a cabo entre 2005 y 2010 en Espa&ntilde;a (Plan Educa3, iniciativas de refuerzo de la Formaci&oacute;n Profesional o la propia Ley de Igualdad). Tambi&eacute;n en este periodo debe reconocerse la puesta en marcha de la Ley de la Dependencia. Sin embargo, una vez m&aacute;s, olvidando la evidencia cient&iacute;fica sobre el hecho de que el crecimiento por s&iacute; solo no redistribuye de manera suficiente, volvimos a obviar nuestros problemas centrales (pobreza, desigualdad y dualizaci&oacute;n), que otros pa&iacute;ses s&iacute; estaban tratando de atender. Ahora, los avances de la &uacute;ltima d&eacute;cada se han disuelto como un azucarillo en el caf&eacute; y nuestros problemas se han agravado sin que nadie parezca tener propuestas para solucionarlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa del Pino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/debilidades-bienestar_132_5622267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Mar 2013 18:10:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las debilidades de nuestro Estado del Bienestar]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social,Estado del Bienestar]]></media:keywords>
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