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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jorge Moruno]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jorge_moruno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jorge Moruno]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La mejor política económica es vivir bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejor-politica-economica-vivir_129_8924819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d91f95f-5270-40ec-b97c-5397b6b1b994_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mejor política económica es vivir bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como el colesterol, hay impuestos buenos e impuestos malos. Los buenos son los que se destinan a hacerle la vida más fácil a la gente y a garantizar su seguridad y tranquilidad, mientras que los malos son los que obligan a las familias a pagar un seguro privado, los que se transforman en sobrecostes, en mordidas y comisiones para amigos</p><p class="subtitle">Un juzgado de Madrid cita a Ayuso por decir que no todos los sanitarios querían “arrimar el hombro”</p></div><p class="article-text">
        Imagina que en Madrid tienes una plaza asegurada en la FP, en la escuela infantil o en el colegio m&aacute;s cercano a tu domicilio y accedes a una educaci&oacute;n que cuenta con buenas ratios y con recursos suficientes para atender de manera m&aacute;s personalizada a todo el alumnado. Una educaci&oacute;n que permite relajarte cuando te preguntes cu&aacute;l es la mejor escuela para tu hijo, porque tienes la certeza de que la respuesta es la que tengo m&aacute;s cerca de casa, a la que se va andando o en bicicleta y est&aacute; rodeada de zonas verdes libres de coches y ruido. Imagina una sanidad en la que puedes elegir acudir al fisioterapeuta, a la nutricionista, el dentista o la &oacute;ptica para obtener un tratamiento personalizado. Imagina un centro de salud donde las citas con tu m&eacute;dico o con tu pediatra no superan los dos d&iacute;as y el profesional que te atiende est&aacute; relajado y puede dedicarte, por lo menos, 10 minutos de atenci&oacute;n plena.
    </p><p class="article-text">
        Imagina que cuando tus padres se hacen mayores y, por el motivo que sea, es necesario que entren en una residencia, pero no tienes que pagar una media de 1.800 euros mensuales y verte obligado a vender su casa, si la tienen, para poder sufragar los costes de la residencia. Imagina que tienes a tu disposici&oacute;n una red de residencias p&uacute;blicas con medios, profesionales y recursos que garanticen el mejor cuidado a tus mayores. Imagina que, como Ossorio, no ves pobres, pero en tu caso no los ves porque no los hay.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Imagina que puedes emanciparte de casa de tus padres varios a&ntilde;os antes y sin tener que hacer un enorme esfuerzo para costear un piso porque resulta m&aacute;s f&aacute;cil y asequible el acceso a la vivienda. Imagina que alquilar no sea sin&oacute;nimo de tirar el dinero porque existe la posibilidad de asociar alquilar a tener seguridad y garant&iacute;as, ya que el municipio y la comunidad son los mayores caseros de toda la regi&oacute;n. Imagina que pagas menos por la factura de la luz porque se crearon miles de empleos para que las viviendas sean m&aacute;s eficientes, imagina que respiras mejor, te sientes mejor, tienes m&aacute;s tiempo, se come mejor y te enfermas menos porque se crearon miles de empleos para crear una red de transporte p&uacute;blico con carriles bici adaptados y protegidos que permiten la movilidad de toda la familia.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto y muchos m&aacute;s nos lo presentan como algo impensable, pero, al mismo tiempo, es perfectamente factible adem&aacute;s de necesario, de hecho, en parte ya funciona y es algo normalizado en varios pa&iacute;ses de nuestro entorno. Cuando acudimos a una farmacia y el precio de un medicamento con receta nos cuesta mucho menos que comprarlo sin receta, ocurre porque entendemos que mutualizar los riesgos nos hace m&aacute;s libres y nos ofrece m&aacute;s garant&iacute;as a todos. Si en lugar de pagar 2,5 euros por un inhalador de Ventol&iacute;n para el asma, se pagase lo que cuesta en el mercado (en Estados Unidos puede costar hasta 75 euros), muchas personas que lo toman varias veces a la semana estar&iacute;an arruinadas. Salvo los m&aacute;s ricos, nadie puede permitirse quedarse solo a su suerte, porque ninguno podr&iacute;a comprarse un quir&oacute;fano y contratar a un m&eacute;dico para s&iacute; solo, ni siquiera podr&iacute;a hacerlo el hermano de Ayuso con la mordida de casi 300.000 euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se nos dice que esto es algo inasumible por su elevado coste, pero lo que realmente sale caro en t&eacute;rminos sociales, productivos y econ&oacute;micos es la enorme desigualdad y el desperdicio de innovaci&oacute;n provocado por la precariedad. Asegurar que toda la poblaci&oacute;n vive bien tambi&eacute;n se convierte en la mejor premisa econ&oacute;mica para crear riqueza: vivir mejor desincentiva la precariedad e incentiva el desplazamiento a sectores econ&oacute;micos que generan m&aacute;s riqueza. Pero el ahorro y el aumento de renta disponible no solo se da en los hogares, ya que las inversiones en vivir mejor tienen un retorno mayor de lo invertido en las arcas p&uacute;blicas. Garantizar una mayor tranquilidad y calidad de vida a toda la poblaci&oacute;n impacta positivamente en la econom&iacute;a porque se adoptan mejores h&aacute;bitos alimenticios, se respira menos humo, se hace m&aacute;s deporte, se reduce el estr&eacute;s, la ansiedad y se tiene mejor salud. Todo esto ahorra dinero, impulsa la transici&oacute;n verde de la econom&iacute;a y mejora la productividad liberando tiempo: vivir mejor no es solo m&aacute;s justo, tambi&eacute;n es m&aacute;s eficaz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; en la Comunidad Aut&oacute;noma donde gobierna un partido que proclama todo el rato que &ldquo;el dinero est&aacute; mejor en el bolsillo de la gente&rdquo; no logra que el dinero acabe en el bolsillo de la gente? B&aacute;sicamente, esto ocurre porque en la Comunidad de Madrid los pocos euros que las rentas medias (y los poqu&iacute;simos que las rentas bajas) se ahorran en impuestos, no se quedan en sus bolsillos, sino que van directamente a pagar un seguro sanitario privado, una cuota ilegal de un colegio concertado, la escuela infantil o la residencia privada de su familiar dependiente. Cuando lo p&uacute;blico se vuelve atractivo es cuando realmente se ejerce la libertad de elecci&oacute;n, lo contrario, lo que ahora sucede, es deteriorarlo para empujar a lo privado a quien se lo pueda pagar.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Principalmente existen dos modelos. Uno reduce impuestos, recorta derechos y deteriora los servicios p&uacute;blicos y el otro aplica una fiscalidad progresiva, garantiza derechos y buenos servicios p&uacute;blicos aumentando la renta disponible porque sale m&aacute;s barato mutualizar el coste. En cambio, en el primer modelo se acaba pagando m&aacute;s del bolsillo mientras que en el segundo se vive tranquilo porque ya est&aacute; pagado</span>. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Bajar impuestos y hundir los servicios p&uacute;blicos destroza la libertad de elecci&oacute;n y sube el gasto que sale del bolsillo de la ciudadan&iacute;a: reduce la renta disponible de las familias porque aumenta el pago por la sanidad, la educaci&oacute;n, la escuela infantil, la residencia, la vivienda, o los medicamentos. Se acaba pagando m&aacute;s porque el coste de los servicios privados es mayor que lo que supuestamente se ahorra bajando impuestos y al rev&eacute;s, </span>se acaba teniendo m&aacute;s dinero en el bolsillo cuando los grandes costes se mancomunan porque se ahorra lo que antes se gastaba en servicios privados. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Recientemente, Funcas publicaba un estudio donde se&ntilde;alaba que el 70% de la poblaci&oacute;n con rentas m&aacute;s bajas mejoran su capacidad de vida gracias a los impuestos y las prestaciones p&uacute;blicas, mientras que solo el 20% m&aacute;s rico empeora.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2020, la Comunidad Aut&oacute;noma con el salario medio a tiempo completo m&aacute;s alto fue la Comunidad de Madrid, con 2579&euro;, pero somos la regi&oacute;n con la mayor diferencia entre salario que gana la mitad de la poblaci&oacute;n y el salario medio: la mitad de la poblaci&oacute;n madrile&ntilde;a gana (como poco) 5.533 &euro; menos que el salario medio de la regi&oacute;n al a&ntilde;o. La Comunidad con el PIB per c&aacute;pita m&aacute;s alto fue la Comunidad de Madrid, con 32.048&euro; de PIB/habitante, sin embargo, CCAA con salarios medios y PIB per c&aacute;pita m&aacute;s bajos, como Navarra, La Rioja o Euskadi, tuvieron ahorros medios anuales entre 500 y 1000 euros mayores que en la Comunidad de Madrid y un porcentaje m&aacute;s bajo de personas en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social. Madrid es la regi&oacute;n m&aacute;s rica y la que tiene mayor PIB per c&aacute;pita de toda Espa&ntilde;a, sin embargo, tambi&eacute;n es la m&aacute;s desigual entre el 20% m&aacute;s rico y el 20% m&aacute;s pobre. Entre el a&ntilde;o <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">2018 y el a&ntilde;o 2021 los m&aacute;s ricos se han vuelto un 18% m&aacute;s ricos, mientras que los m&aacute;s pobres lo son un 21% m&aacute;s: un modelo que busca enriquecer m&aacute;s a los m&aacute;s ricos a costa de empobrecer m&aacute;s a los m&aacute;s pobres, un modelo que ya describi&oacute; V&iacute;ctor Hugo, cuando afirmaba que &ldquo;el infierno de los pobres est&aacute; hecho del para&iacute;so de los ricos&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        Como el colesterol, hay impuestos buenos e impuestos malos. Los buenos son los que se destinan a hacerle la vida m&aacute;s f&aacute;cil a la gente y a garantizar su seguridad y tranquilidad, mientras que los malos son los impuestos que obligan a las familias a pagar un seguro privado, los que se transforman en sobre costes, en mordidas y comisiones para amigos, o el que le hace pagar a los espa&ntilde;oles el rescate a las entidades financieras en forma de deuda, recortes y d&eacute;ficit. Los buenos impuestos transforman la incertidumbre del presente en tranquilidad y perspectivas de futuro, mientras que los malos impuestos sepultan la incertidumbre bajo toneladas de ansiol&iacute;ticos y antidepresivos. Solo los buenos pueden acabar con los malos, porque solo los buenos trabajan para igualar la libertad de la ciudadan&iacute;a, que es el mejor ant&iacute;doto para impedir que se cobren los impuestos malos. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La acumulaci&oacute;n de riqueza en pocas manos tambi&eacute;n implica la acumulaci&oacute;n de poder privado para comprar favores, por eso la desigualdad es el origen de la corrupci&oacute;n, porque induce a que la concentraci&oacute;n de la riqueza se imponga sobre la ley y la ciudadan&iacute;a de forma antidemocr&aacute;tica. La desigualdad es la ruina de la democracia, un atentado contra la libertad y corrosiva para la convivencia, porque hace indistinguible el ejercicio del poder con la acumulaci&oacute;n olig&aacute;rquica de la riqueza. Solo yendo a las causas que originan la corrupci&oacute;n e implantando la igualdad puede restaurarse la libertad de cada individuo y de la sociedad en general.&nbsp;</span>Una sociedad rica es la que ordena la riqueza con la finalidad de garantizar la tranquilidad ciudadana y es tanto m&aacute;s rica cuanto m&aacute;s impide que las riquezas privadas disuelvan la virtud c&iacute;vica al imponer su ley sobre los dem&aacute;s. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Una sociedad rica es aquella que impide a ninguno de sus miembros ser tan rico como para someter a otros a su voluntad y en la que prima el&nbsp;amor a la libertad com&uacute;n propio de </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>vivere libero</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> de Maquiavelo</span>. Una libertad que permite<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> a todos los individuos desarrollar en igualdad sus capacidades. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno, Javier Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejor-politica-economica-vivir_129_8924819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Apr 2022 20:05:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mejor política económica es vivir bien]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La derecha hipócrita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecha-hipocrita_129_8783995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/575d1aab-0756-4a20-b71b-f62715d0a529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La derecha hipócrita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La derecha madrileña es uno de los ejemplos más obscenos donde puede observarse una distancia tan grande entre lo que se pregona y lo que practica, entre lo que le recetan a los demás y lo que ellos hacen</p></div><p class="article-text">
        La derecha, especialmente la madrile&ntilde;a, suele combinar un discurso que ensalza a la libertad individual al mismo tiempo que vive obsesionada con buscar supuestos defectos en la vida privada de los dem&aacute;s. Seg&uacute;n su manera de pensar si est&aacute;s en contra de la pobreza, pero no vives en la pobreza, eres un hip&oacute;crita. Pero no hay nada m&aacute;s lejos de la hipocres&iacute;a que denunciar algo y asumir los cambios que eso conlleva: hay decencia cuando se critica la desigualdad y se opta por mejorar la progresividad fiscal y la inversi&oacute;n para combatirla. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que s&iacute; puede se&ntilde;alarse como hipocres&iacute;a es todo lo que rodea a la peculiar figura que representa el liberal hisp&aacute;nico salido del franquismo. Es una l&aacute;stima que, en Espa&ntilde;a, donde surgi&oacute; el t&eacute;rmino liberal y nos convertimos en el referente europeo con la revoluci&oacute;n de 1820 hoy, el t&eacute;rmino liberal se vea asociado al rentismo, a la falta de pluralidad, al moralismo castrador, al corporativismo y a una doctrina fan&aacute;tica que observa en la democracia la principal amenaza a la libertad. La derecha madrile&ntilde;a es uno de los ejemplos m&aacute;s obscenos donde puede observarse una distancia tan grande entre lo que se pregona y lo que practica, entre lo que le recetan a los dem&aacute;s y lo que ellos hacen. 
    </p><p class="article-text">
        Ayuso ha mentido reiteradamente a los madrile&ntilde;os negando la existencia de los contratos de su hermano con la administraci&oacute;n madrile&ntilde;a, cuando sin ning&uacute;n pudor ha repetido que todo eso era falso, e incluso lleg&oacute; a pedir la dimisi&oacute;n de M&oacute;nica Garc&iacute;a por ejercer de oposici&oacute;n y preguntarle por ello. Ante a esa indecencia, Ayuso ha optado por la misma estrategia que utiliz&oacute; para tapar los protocolos de la verg&uuml;enza que abandonaba a los mayores en las residencias: la estrategia narcisista y megal&oacute;mana que se disfraza de v&iacute;ctima asediada. La humillaci&oacute;n, el ensa&ntilde;amiento y el escarnio p&uacute;blico al que ha sometido a Casado era innecesario y muestra lo despiadada puede llegar a ser. Ya est&aacute;bamos avisados de que ella no ven&iacute;a aqu&iacute; a gestionar sentimientos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Ayuso, no solo ha mentido al pueblo de Madrid, no solo ha abandonado a quienes m&aacute;s necesitan protecci&oacute;n, no solo ha sentado en el cadalso a Casado, adem&aacute;s, con las mordidas de sus familiares, ha evidenciado la hipocres&iacute;a de su discurso. Tenemos a la derecha m&aacute;s c&iacute;nica e hip&oacute;crita de Europa: una que habla del esfuerzo, pero vive de las rentas, que habla de arriesgar, pero lo hered&oacute; todo, que habla del mercado, pero vive del BOE, que habla de la empresa privada, aunque la mayor&iacute;a jam&aacute;s ha trabajado en una. El liberal hisp&aacute;nico es &uacute;nico; es capaz de rechazar la renta b&aacute;sica porque &ldquo;genera vagos&rdquo; (mismo discurso hist&oacute;rico ante todo derecho) al mismo tiempo que defiende las herencias multimillonarias como ejemplo del esfuerzo. A todos nos gusta vivir bien y todos nos merecemos vivir bien, no solo ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Critica el intervencionismo, pero bien que riega arbitrariamente con dinero p&uacute;blico a medios de comunicaci&oacute;n privados para que hablen bien de ella y bien que interviene la televisi&oacute;n p&uacute;blica para usarla con fines personales. Denuncia las subvenciones, salvo si son para colectivos que considera afines: no ha dejado de aumentar el dinero destinado a mantener la tauromaquia, lo &uacute;ltimo ha sido compensar las p&eacute;rdidas de la plaza de toros de Las Ventas con 3,5 millones de euros. Afirma estar en contra de la burocracia, pero solo para atraer a millonarios que no quieran pagar impuestos porque para el resto, sobre todo para quienes peor lo pasan, el d&iacute;a a d&iacute;a es una monta&ntilde;a de formularios, zancadillas y papeleo; pero si llegaron incluso a plantear pedirle a los sintecho una declaraci&oacute;n jurada de los ingresos obtenidos en la calle para poder solicitar la miserable renta m&iacute;nima de inserci&oacute;n. A los de arriba alfombra roja y a los de abajo exclusi&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras que, a los madrile&ntilde;os y a las madrile&ntilde;as, Ayuso les receta arriesgar y el auto cuidado, a los suyos les cuida desde las instituciones y mientras que con una mano abandonaba a los mayores en las residencias con la otra repart&iacute;a dinero p&uacute;blico entre sus amigos y familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Toda la ret&oacute;rica sobre la cultura del esfuerzo, la meritocracia, arriesgar, o el mercado siempre est&aacute; pensada para los dem&aacute;s, para los suyos es herencia millonaria, enchufe, rentismo inmobiliario, mordidas y contratos p&uacute;blicos. Para ellos quieren seguridad, certidumbre e ingresos estables y suficientes, para ellos garant&iacute;as y para los madrile&ntilde;os las &ldquo;oportunidades&rdquo; que ofrece la precariedad y la ansiedad. La que habla de paguitas y subvencionados, la que llama mantenidos a la gente de las colas del hambre, la que habla de emprender y de la libre empresa no es m&aacute;s que otra hip&oacute;crita sin muchos escr&uacute;pulos. Qu&eacute; f&aacute;cil es ir de neoliberal con el dinero, el tiempo y la salud de los dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecha-hipocrita_129_8783995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Mar 2022 05:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La derecha hipócrita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,PP - Partido Popular,PP de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En defensa de la izquierda caviar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/defensa-izquierda-caviar_129_8336766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91fa9ccb-e8bc-40bc-a1bd-5dec393117d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En defensa de la izquierda caviar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para poder defender la libertad del individuo hay que garantizar primero la libertad a todos los individuos, porque si se privatiza la libertad lo que sucede es que por el camino se priva a la gente de libertad. Solo son libres quienes son iguales entre sí</p></div><p class="article-text">
        Quienes se pasan el d&iacute;a vigilando la vida de los otros se&ntilde;alan que la izquierda a la que llaman caviar es hip&oacute;crita porque no vive bajo las mismas condiciones que denuncia como malas. Pero esto solo tendr&iacute;a sentido si M&aacute;s Madrid fuera pregonando las virtudes de ser pobre y tuviera entre sus aspiraciones convertirse en una orden mendicante, como los franciscanos o los dominicos, que reivindican el valor espiritual de la pobreza. No es el caso. Resulta curioso porque es un discurso que se lanza desde gente como Roc&iacute;o Monasterio, que vive en un casopl&oacute;n de varias alturas, o desde Ayuso, que pasa sus vacaciones en la mansi&oacute;n de su amigo Nacho Cano en Ibiza. Pero para ellas nada de esto supondr&iacute;a ninguna contradicci&oacute;n porque sus propuestas no buscan acabar con la desigualdad, sino ampliarla, en cambio, s&iacute; lo har&iacute;a para esa izquierda que busca mejorar la vida de la gente.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;de d&oacute;nde sale y qu&eacute; busca este discurso que se&ntilde;ala una supuesta incongruencia? Seg&uacute;n esta idea, si uno no es pobre no puede oponerse a la pobreza, si lo hace es un hip&oacute;crita. &iquest;Hay hipocres&iacute;a en el hecho de estar dispuesto a pagar m&aacute;s impuestos para reducir los desequilibrios? La hipocres&iacute;a realmente residir&iacute;a en oponerse a la desigualdad sin estar dispuesto a pagar los impuestos que la combaten. La verdadera hipocres&iacute;a es la que practica el liberal hisp&aacute;nico, que se pasa el d&iacute;a ensalzando las virtudes del mercado, pero luego solo sabe vivir de las herencias, del BOE o de salarios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo la acusaci&oacute;n de hipocres&iacute;a lo que realmente busca su discurso es perpetuar el estado de las cosas y proteger una serie de intereses contra la posibilidad de modificar las relaciones de poder y de riqueza. La derecha oligarca busca blindar el monopolio privado sobre el caviar e impedir que su acceso se pueda democratizar. Lo que les molesta a Monasterio y Ayuso es que nosotros queremos caviar para todos los madrile&ntilde;os y ellas quieren acaparar todo el caviar para ellas y sus amigos. Representan la creencia c&iacute;nica de que el mundo est&aacute; poblado solo por lobos que se enfrentan entre s&iacute; y donde solo es posible la supervivencia de los (supuestamente) m&aacute;s aptos. La historia no es nueva, de hecho, nos remonta al siglo XIX, pero hoy toma forma bajo el oropel de las grandes palabras como la libertad y la autonom&iacute;a. Ellos piensan que la desigualdad es un s&iacute;ntoma de progreso, mientras nosotros estamos convencidos que una sociedad progresa con la igualdad. Est&aacute;n convencidos de que hay que mejorar la econom&iacute;a para luego vivir mejor; nosotros estamos convencidos de que vivir mejor es lo que permite mejorar la econom&iacute;a. En las peque&ntilde;as cosas, en la vida cotidiana, es donde cristalizan las grandes cosas, los grandes cambios.
    </p><p class="article-text">
        Frente a su pasi&oacute;n por la desigualdad solo cabe reivindicar la pasi&oacute;n por la igualdad, la libertad y la diversidad. Lo hacemos porque creemos en una sociedad segura, justa y cohesionada que adem&aacute;s sepa aprovechar todo el potencial que la desigualdad desecha. No puede ser que tener padres ricos sea particularmente importante para llegar a la cima de la distribuci&oacute;n de la riqueza, no puede ser que la riqueza del 20% de los espa&ntilde;oles m&aacute;s ricos es m&aacute;s de 28 veces mayor que la del 20% m&aacute;s pobre. La desigualdad mata, la desigualdad limita la libertad y supone un lastre para la econom&iacute;a. La desigualdad es un disolvente de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Defendemos la libertad de elecci&oacute;n. Libertad para decidir interrumpir el embarazo, para elegir una muerte digna, para no coger un trabajo basura, para respirar aire limpio, para elegir un alquiler asequible y libertad para elegir una sanidad y educaci&oacute;n p&uacute;blica de calidad. Dejar escapar en masa a m&eacute;dicos de familia, cerrar centros de salud, o impedir que se realicen abortos en hospitales p&uacute;blicos, &iquest;no es cercenar la libertad de elecci&oacute;n de la que tanto hablan Ayuso y sus pr&oacute;ceres? Nosotros defendemos la libertad de elecci&oacute;n frente al susto o muerte, frente al o comes Telepizza, o no comes, frente al o tienes un seguro privado de sanidad, o tienes que esperar en el tiempo. &iquest;Qu&eacute; Libertad de elecci&oacute;n tienen nuestra juventud cuando su pol&iacute;tica de vivienda les obliga a vivir en casa de sus padres o a dejarse todo el sueldo en pagar el alquiler? La libertad de elecci&oacute;n desaparece cuando lo &uacute;nico que queda es la opci&oacute;n privada. Lo vemos en la falta de plazas p&uacute;blicas en las escuelas infantiles, en las residencias de mayores o en la formaci&oacute;n profesional. Es un claro ejemplo de Estado depredador al servicio de la intervenci&oacute;n privada: hunden lo p&uacute;blico para abrir mercado y luego los fondos de inversi&oacute;n buscan negocio en la FP ante la escalada de demanda y la escasez de plazas. Hablan de la demanda social de opciones concertadas o privadas despu&eacute;s de cercenar las opciones p&uacute;blicas. Hablan de una demanda que ellos mismos crean despu&eacute;s de destruir mediante infrafinanciaci&oacute;n y ejercicios presupuestarios agresivos lo que era de todos. Reducir la inversi&oacute;n p&uacute;blica obliga, a quien pueda, a poner dinero de su bolsillo en la privada. As&iacute; crean el mercado y extraen rentas de la ciudadan&iacute;a a costa de la desinversi&oacute;n p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Defendemos la libertad econ&oacute;mica del individuo, y por eso mismo creemos en los impuestos justos y progresivos como base para garantizar la autonom&iacute;a de las personas. Mientras su modelo considera que lo p&uacute;blico debe funcionar como la caridad para los m&aacute;s pobres, nosotros entendemos que lo p&uacute;blico tiene que ser un derecho universal y de calidad para todas las personas tengan el dinero que tengan. Defendemos lo p&uacute;blico y la igualdad, pero no como una tutela administrativa o la uniformidad sino como la condici&oacute;n necesaria para el desarrollo individual y colectivo de las personas. La libertad de uno no se construye contra la del otro, sino en cooperaci&oacute;n con los dem&aacute;s. Para poder defender la libertad del individuo hay que garantizar primero la libertad a todos los individuos, porque si se privatiza la libertad lo que sucede es que por el camino se priva a la gente de libertad. Solo son libres quienes son iguales entre s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Defendemos que el dinero est&aacute; mejor en el bolsillo de las personas en lugar de la econom&iacute;a rentista e improductiva, de las p&oacute;lizas privadas o en las subvenciones regresivas a patronales. &iquest;Cu&aacute;ntas rentas b&aacute;sicas se podr&iacute;an pagar con todas las ayudas directas y encubiertas que recibe el sector privado de forma incondicional? &iquest;Por qu&eacute; el dinero p&uacute;blico va a estar mejor en el sector automovil&iacute;stico antes que en el bolsillo de los espa&ntilde;oles? Sin impuestos justos y progresivos, &iquest;cu&aacute;nto cuesta la sanidad, la educaci&oacute;n o los medicamentos? Ser&iacute;a inasumible tener que pagar de nuestro bolsillo aquello que mutualizamos entre todos. Los impuestos son como la mascarilla en medio de una pandemia: pag&aacute;ndolos nos protegemos a nosotros mismos y ayudamos a los dem&aacute;s. Defender los impuestos es la mejor forma de vigilar su uso y el bienestar de cada uno.
    </p><p class="article-text">
        Defendemos el derecho al tiempo, pero no para perderlo en un atasco como le gusta a Ayuso sino para dedicarlo a la familia, a las amistades, para cocinar, formarse, leer, relajarse o hacer deporte. La palabra griega Skhol&egrave;, de donde deriva la palabra escuela, significa ocio y tiempo libre y designaba la condici&oacute;n propia de los ciudadanos que eran iguales entre s&iacute; porque cuentan con la posibilidad de evadirse y dedicarse al estudio. Libre era quien ten&iacute;a tiempo para evadirse. &iquest;C&oacute;mo pudieron nacer las matem&aacute;ticas en Egipto? Gracias a la existencia del ocio. &iquest;Qu&eacute; es lo que tienen en com&uacute;n nombres como Darwin, Smith, Proust, Woolf o Arist&oacute;teles? Tiempo libre. Los reg&iacute;menes pol&iacute;ticos se definen por c&oacute;mo reparten el tiempo entre las distintas partes que componen la sociedad. El avance civilizatorio y la innovaci&oacute;n no puede entenderse sin la democratizaci&oacute;n del tiempo y la posibilidad de aburrirse. &iquest;Por qu&eacute; solo va a ser patrimonio de unos pocos en lugar de un derecho de todas las personas? &iquest;Cu&aacute;ntas ideas, creatividad y potencial se pierde en la incertidumbre y la precariedad por culpa de la falta de un tiempo propio garantizado? 
    </p><p class="article-text">
        Defendemos el derecho a vivir bien. Vivir bien no puede ser una meta, tiene que ser un punto de partida. Solo as&iacute; se puede garantizar que cualquiera, haya nacido donde haya nacido y tenga los padres que tenga, se encuentre en igualdad para ser libre. El derecho a respirar aire limpio, a tener un centro de salud, una educaci&oacute;n de calidad, a tener acceso a una alimentaci&oacute;n saludable, a que cualquiera acceda a una escuela infantil, a una vivienda asequible, a trabajar menos, a desplazarse de otra manera y a reducir los desplazamientos. Vivir mejor no solo es m&aacute;s justo, m&aacute;s agradable, m&aacute;s saludable y satisfactorio, adem&aacute;s es m&aacute;s eficaz y barato: vivir mal sale muy caro. 
    </p><p class="article-text">
        Ante su mentalidad de galeras, su conformismo y aceptar que la vida tiene que ser estresante, no nos resignamos, no nos conformamos, no aceptamos lo que hay como lo &uacute;nico que puede haber. Muy al contrario del darwinismo social que defienden, la civilizaci&oacute;n nace de un paradigma muy diferente: el tiempo libre y el apoyo mutuo. El antrop&oacute;logo James Suzman, destaca que el descubrimiento del fuego liber&oacute; el tiempo que luego permiti&oacute; el desarrollo del lenguaje, la cultura, la m&uacute;sica y el arte. La antrop&oacute;loga Margaret Mead, explica que el primer signo de civilizaci&oacute;n es el saneamiento de un f&eacute;mur porque alguien cuid&oacute; a quien se lo fractur&oacute;. Parafraseando al poema que luego se convirti&oacute; en el lema de las obreras del textil en huelga: queremos caviar para todas y rosas tambi&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/defensa-izquierda-caviar_129_8336766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Oct 2021 19:55:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En defensa de la izquierda caviar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Impuestos,Igualdad laboral,Nacho Cano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que nos hunde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hunde_129_8246627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/beb86cad-da38-4cbe-bdf5-1586286da2b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que nos hunde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como la moneda, la vivienda tiene dos caras, por un lado, es un bien de primera necesidad para vivir y por el otro, un bien de mercado en el que invertir. Cuanto más desequilibrada está la balanza en favor del bien de mercado, más complicado resulta vivir en ella</p></div><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que se ubica a la cola de Europa en el acceso a la vivienda, los titulares alarmantes se vinculan a las t&iacute;midas bajadas del precio y los estimulantes, a las subidas previstas. Los retornos alcanzados por el alquiler de vivienda en Espa&ntilde;a son m&aacute;s del doble de la rentabilidad obtenida por el IBEX 35 y multiplica por 13 la ofrecida por los bonos del Estado a 10 a&ntilde;os. Madrid y Catalunya ofrecen menos rentabilidad que la media espa&ntilde;ola, pero &ldquo;son valores fiables&rdquo; y &ldquo;los principales epicentros para la inversi&oacute;n&rdquo;, tambi&eacute;n es donde fondos y socimi tienen mayor presencia, muy por encima de la media espa&ntilde;ola, lo cual tiene relaci&oacute;n con que el coste del alquiler sea un 82% m&aacute;s alto que la media del resto de &aacute;reas urbanas. Como la moneda, la vivienda tiene dos caras, por un lado, es un bien de primera necesidad para vivir y por el otro un bien de mercado en el que invertir. Cuanto m&aacute;s desequilibrada est&aacute; la balanza en favor del bien de mercado, m&aacute;s complicado resulta vivir en ella.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras que en el a&ntilde;o 2008 el gasto relacionado con la vivienda en Espa&ntilde;a supon&iacute;a el 27% del gasto total anual, en el a&ntilde;o 2020 ya eran 35 de cada 100 euros (INE). Pero no solo aumenta el gasto destinado a la vivienda, tambi&eacute;n ha aumentado la distancia entre el aumento del precio de la vivienda y la subida de los salarios: en los &uacute;ltimos 35 a&ntilde;os el precio de la vivienda ha crecido un 659% mientras que los sueldos lo han hecho un 291%. Este aumento del presupuesto destinado a la vivienda conlleva una reducci&oacute;n de consumo en otros sectores de la econom&iacute;a, tanto que incluso la OCDE alerta de que los altos precios de la vivienda lastran la recuperaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra forma, el peso que tiene el rentismo en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola es un lastre improductivo que perjudica a todo el pa&iacute;s: cuanto m&aacute;s dinero se destina al alquiler, menos dinero circula en otras partes y menos dinero queda en el bolsillo. No solo limita la renta disponible de la ciudadan&iacute;a cercenando su libertad de elecci&oacute;n, no solo perjudica a otros sectores, adem&aacute;s desincentiva la inversi&oacute;n en sectores que impulsen un modelo productivo que genere m&aacute;s riqueza, mejore la calidad de vida y reduzca el impacto clim&aacute;tico. En segundo lugar, el excesivo peso del rentismo que absorbe el dinero en sus manos muertas limita la creaci&oacute;n de empleo. Seg&uacute;n los c&aacute;lculos del economista Carlos Mart&iacute;n Urriza, director del gabinete econ&oacute;mico de CCOO, el sobre esfuerzo en el pago de los alquileres de vivienda es de 3.912 millones de euros al a&ntilde;o impide que aumente la ocupaci&oacute;n en 20.000 empleos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, si desincentiva la inversi&oacute;n en sectores que crean m&aacute;s riqueza, si reduce el consumo en otros sectores, si reduce la renta disponible de la ciudadan&iacute;a, si impide la creaci&oacute;n de empleo, si provoca burbujas, dolor y desahucios, si los grupos constructores e inmobiliarios son de los que menos pagan en el impuesto de sociedades con un tipo efectivo sobre beneficios del 2,7%, &iquest;c&oacute;mo es posible que el rentismo goce de tan buena salud en nuestro pa&iacute;s? Porque es un sector muy poderoso que cuenta con grandes altavoces, cierto, pero esa no es una explicaci&oacute;n suficiente, tampoco lo es decir que la &ldquo;gente est&aacute; enga&ntilde;ada&rdquo;. Estos son argumentos que lo resuelven todo aludiendo a un poder absoluto y a culpar a la gente por vivir alienada, pero renuncian a comprender que en todo esto opera una racionalidad y una l&oacute;gica que guarda un sentido. 
    </p><p class="article-text">
        El problema medular que asola a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola es la vivienda, pero tambi&eacute;n es la principal fuente de riqueza en Espa&ntilde;a. La vivienda es una cuesti&oacute;n social y econ&oacute;mica, pero sobre todo es lo que mejor condensa el ethos espa&ntilde;ol, a saber, el ser y sentir de un pa&iacute;s que, en nuestro caso, hunde sus ra&iacute;ces en el proyecto franquista. Precisamente por eso, por su importancia nuclear y por haberse convertido en una segunda piel, es tan dif&iacute;cil politizar la vivienda. Est&aacute; tan incrustado en el sentido com&uacute;n que parece algo incuestionable, como si acabar con esta din&aacute;mica fuera como acabar con el bienestar. &nbsp;El rentismo es un proyecto de Estado que ten&iacute;a por objetivo generar las condiciones id&oacute;neas para que los promotores inmobiliarios pudiesen transaccionar con la propiedad: &ldquo;El Ministerio tiene en sus manos el m&aacute;s eficaz de los resortes: la legislaci&oacute;n protectora, y la ha de emplear para que todas las casas que se construyan con ayuda estatal se levanten orientadas hacia el m&aacute;s r&aacute;pido y eficaz sistema de acceso a la propiedad.&rdquo; (Arrese, ministro de vivienda en 1959) El Estado como garante del beneficio y no del derecho a la vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es una anomal&iacute;a europea que destin&oacute; dinero p&uacute;blico a la vivienda con el objetivo de privatizarla, de ah&iacute; que nuestro parque p&uacute;blico de vivienda sea tan exiguo. Se apoya sobre la generalizaci&oacute;n de una idea que se realiza como profec&iacute;a autocumplida: todo el mundo quiere que ascienda el valor de las viviendas, tambi&eacute;n quienes solo tienen en propiedad - o con hipoteca- la vivienda habitual, pues si quisieran venderla en un futuro querr&iacute;an hacerlo por m&aacute;s dinero del que les cost&oacute; en su d&iacute;a; si aumenta el precio, aumenta su riqueza. Lo cierto es que esa subida de los precios, que uno piensa que le va a beneficiar en el futuro, tambi&eacute;n le afecta negativamente a la hora de alquilar y de comprar una vivienda en el presente porque tiene que destinar m&aacute;s dinero.
    </p><p class="article-text">
        Pero los herederos tambi&eacute;n quieren que suban los precios de esos pisos ya que, sumado a la baja natalidad donde hay que repartir entre menos y a la incertidumbre por el futuro, gran parte de las esperanzas de ingresos y seguridad futura pasa por heredar el inmueble familiar y poder venderlo por un precio m&aacute;s alto que permita, o bien pagar su propia hipoteca pendiente o trasladar a la vivienda heredada su propia residencia. De esta manera, es f&aacute;cil comprender c&oacute;mo se ensambla el inter&eacute;s del sector inmobiliario con el de una parte de la poblaci&oacute;n y el apoyo contra el impuesto de sucesiones, tambi&eacute;n entre quienes no se ven afectados por ello, pero aspiran a verse un d&iacute;a en la situaci&oacute;n en el que s&iacute; se ver&iacute;an perjudicados. La vivienda se ha constituido como el proto-estado de bienestar en nuestro pa&iacute;s, el &uacute;nico colch&oacute;n que te va a salvar, pero lo hace sobre la base de lastrar el desarrollo productivo del pa&iacute;s, ampliar la desigualdad, expulsar a gente y machacar las condiciones de vida.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de ubicar la seguridad y la funci&oacute;n del Estado, decidir si esta reside en el ladrillo especulativo y las instituciones intervienen con finalidad privada, o si la seguridad se ubica en las pol&iacute;ticas de bienestar con finalidad p&uacute;blica. El modelo, que encaja como un puzle con las infraestructuras y el turismo, lamina el desarrollo personal, social y productivo de las nuevas generaciones estancando al pa&iacute;s en sectores de bajos salarios y precariedad, provocando a su vez una p&eacute;rdida de poblaci&oacute;n formada que emigra a otros pa&iacute;ses con el coste econ&oacute;mico que eso supone. Seguimos inmersos en un cepo productivo y cultural que impide el desarrollo del estado del bienestar y nos empobrece pero que, a su vez, se presenta como la &uacute;nica seguridad realmente existente. Es m&aacute;s, la destrucci&oacute;n de lo p&uacute;blico entendido como sin&oacute;nimo de bienestar y su reconversi&oacute;n en caridad para pobres, no hace m&aacute;s que reforzar esta misma creencia y aleja otra posibilidad de pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El franquismo puso al Estado a trabajar para el sector inmobiliario buscando dar salida a sus productos para que la gente se hiciese propietaria, luego lo hizo el cr&eacute;dito bancario que permiti&oacute; vender mucha vivienda a precios altos y gener&oacute; la burbuja que todos hemos asumido. Ahora, en plena crisis arrastrada desde 2008, de nuevo se presenta al Estado como aquel actor que sostiene el tri&aacute;ngulo que estanca a Espa&ntilde;a: asegurar ventas a precios altos entre gente de bajos ingresos. La situaci&oacute;n estructural siempre es la misma, &iquest;c&oacute;mo intervenir en un panorama donde la prioridad es construir y vender caro en un contexto de salarios bajos, toda vez que no se quiere modificar esto &uacute;ltimo? Con el Estado subvencionando al rentismo y con un modelo de protecci&oacute;n social regresivo donde el 30% de las transferencias p&uacute;blicas van a parar al quintil m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n, mientras el quintil m&aacute;s pobre recibe solo el 12%.
    </p><p class="article-text">
        Ahora leemos que los promotores inmobiliarios piden al Gobierno avales por m&aacute;s de 11.000 millones de euros para &ldquo;desatascar las hipotecas a j&oacute;venes.&rdquo; En todas sus versiones hist&oacute;ricas,de lo que se trata es que el Estado mantenga la fiesta privada, en este caso <em>ex ante</em> y no, como sucedi&oacute; desde 2008, <em>post festum</em>: la finalidad es que todos seamos avalistas para mantener los precios altos de la vivienda junto con las ventas garantizadas en un entorno de demanda insolvente. Que sea el Estado el que convierta en solvente a una demanda que nada en la inestabilidad laboral y salarial, en lugar de usar al Estado para modificar la situaci&oacute;n end&eacute;mica de inseguridad vital y laboral. Que el Estado sea el garante de avalar el negocio inmobiliario conlleva dos grandes problemas, el primero es el subdesarrollo del sistema de bienestar y, ligado a este, el despilfarro de cantidades ingentes de dinero p&uacute;blico que, en lugar de invertirse en modificar la estructura productiva, en derechos sociales y en ampliar el parque de vivienda p&uacute;blica, se cae por el desag&uuml;e improductivo que subsidia al rentismo. 
    </p><p class="article-text">
        Este modelo es un l&iacute;mite para la democracia y un estorbo a la econom&iacute;a: vivir cautivos del ladrillo nos ralentiza porque desincentiva la inversi&oacute;n en sectores m&aacute;s productivos, m&aacute;s sostenibles y que generan m&aacute;s riqueza, como pueden la econom&iacute;a verde, la movilidad o la rehabilitaci&oacute;n energ&eacute;tica. Tambi&eacute;n limita la libertad de elecci&oacute;n y de acci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a: en lugar de crear un sistema p&uacute;blico de vivienda, prefirieron privatizar la vivienda p&uacute;blica. El acceso a un bien b&aacute;sico de primera necesidad, como es la vivienda, no puede quedar a merced de unos gobernantes que usan el poder pol&iacute;tico para liberar al mercado y secuestrar la democracia. Para que la libertad sea digna de tal nombre, las instituciones p&uacute;blicas tienen que garantizar su ejercicio a toda la poblaci&oacute;n y eso pasa por el acceso a una vivienda asequible y segura; es mejor un pa&iacute;s con precios bajos y salarios altos, que uno con precios altos y salarios bajos. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos una racionalidad m&aacute;s poderosa que la actual, una que conecte vivir mejor, de manera m&aacute;s eficaz y de forma segura con los derechos sociales, los servicios p&uacute;blicos, con generar m&aacute;s riqueza, reducir el impacto clim&aacute;tico y trabajar menos. El derecho a vivir bien, entendido como una premisa y no como una promesa, implica que en inter&eacute;s propio se piense en el bien general. Es lo sencillo dif&iacute;cil de realizar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hunde_129_8246627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Aug 2021 19:58:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que nos hunde]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacer lo público grande otra vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/publico-grande-vez_129_6494242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38e9c2a2-9579-4148-a0e8-4cba054d68ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacer lo público grande otra vez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Universalizar es un antídoto contra el resentimiento y la desafección de lo público</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se cruzan dos tendencias en relaci&oacute;n con <em>lo p&uacute;blico</em> que ayudan a entender el rechazo que produce en una parte importante de la poblaci&oacute;n. Por un lado, como ya sabemos, el sistema de transferencias sociales es incapaz de redistribuir entre quienes peor est&aacute;n porque lo hace, mayormente, entre quienes ya est&aacute;n integrados, mientras, contra todo pron&oacute;stico, deja fuera a los m&aacute;s necesitados. Espa&ntilde;a est&aacute;, por un lado, a la cabeza de la UE en desigualdad de rentas entre los que m&aacute;s ganan y los que menos ganan y, por otro, a la cola en ayuda a las rentas m&aacute;s bajas. Ese sector abandonado de la poblaci&oacute;n, en muchos casos en riesgo de exclusi&oacute;n social, considera que el bienestar ni est&aacute; ni se le espera mientras que, de manera paralela, existe una percepci&oacute;n seg&uacute;n la cual no tener nada se convierte en un chollo porque as&iacute; puedes vivir de las ayudas, las subvenciones y los subsidios. &iquest;C&oacute;mo se ha construido esa percepci&oacute;n social seg&uacute;n la cual, quienes en realidad peor lo pasan, viven de las ayudas p&uacute;blicas? &iquest;C&oacute;mo, pese a una extensi&oacute;n cada vez mayor del riesgo de pobreza, se extiende a su vez la percepci&oacute;n seg&uacute;n la cual los pobres se aprovechan de unas ayudas que en realidad no les llegan?
    </p><p class="article-text">
        El laboratorio y epicentro de esta pol&iacute;tica de segregaci&oacute;n, que a su vez se beneficia de la destrucci&oacute;n de lo p&uacute;blico, es Madrid. Al mismo tiempo que tenemos un modelo que dif&iacute;cilmente llega a quienes m&aacute;s lo necesitan, se fomenta la idea de que lo p&uacute;blico es para quien no se puede permitir pagar otra cosa; es decir, se fomenta una idea seg&uacute;n la cual lo p&uacute;blico es el recurso que queda a quienes no pueden acceder a lo privado, mientras que lo privado dar&iacute;a acceso a unas condiciones de vida premium; por ejemplo, una mejor salud, una mejor educaci&oacute;n o una mejor defensa ante un tribunal. As&iacute; pues, ni por arriba &ndash;los que m&aacute;s tienen&ndash;, ni por abajo &ndash;los que menos tienen&ndash; esperan que lo p&uacute;blico se ocupe de ellos.&nbsp;As&iacute;; la imagen de lo p&uacute;blico se construye mediante un doble embudo: en las capas m&aacute;s segregadas y con menos poder adquisitivo, no se espera ni se ve en lo p&uacute;blico salvaci&oacute;n alguna; y por parte de las capas m&aacute;s privilegiadas, lo p&uacute;blico se ve como la puerta de acceso a una existencia dependiente y como antesala de la expulsi&oacute;n social. Cuanto m&aacute;s se recorta en inversi&oacute;n p&uacute;blica y m&aacute;s se segrega, m&aacute;s se cohesiona el bloque de quienes no quieren verse en la posici&oacute;n de quien se queda fuera; es decir, a mayor exclusi&oacute;n, mayor rechazo a formar parte de esos excluidos y m&aacute;s se apoya a quienes generan la exclusi&oacute;n. Parece il&oacute;gico que se apoye a quienes generan el problema, pero nadie quiere ser pobre ni ser percibido como un pobre. Entre los abandonados florece la resignaci&oacute;n y la desconexi&oacute;n y, entre quienes pretenden huir de esa realidad, se abona el apoyo a los segregadores. 
    </p><p class="article-text">
        El gran logro ideol&oacute;gico del imaginario de los que segregan por principio, adem&aacute;s de convertir en pol&iacute;tico y en bandera de la libertad lo econ&oacute;mico, es la sensaci&oacute;n de que no puede haber otra cosa, que el resto somos iguales y que nada sirve de nada. El s&aacute;lvese quien pueda solo deja dos opciones: caerse o sobrevivir, no hay cambio posible. Esta din&aacute;mica socio&ndash;fuga, impulsada por los mismos que buscan denigrar lo p&uacute;blico y hacer real la profec&iacute;a autocumplida, se verifica en dos aspectos fundamentales: la vivienda y las escuelas infantiles. Bajo la ret&oacute;rica que se limita a decir &ldquo;hay que ayudar a los que m&aacute;s lo necesitan&rdquo; tambi&eacute;n se da a entender que, para el resto &ndash;y por el resto&ndash; se entiende todo aquel que no se encuentra en riesgo de pobreza y solo le queda, por tanto, el mercado. As&iacute; pues, quien percibe que lo p&uacute;blico es algo solo para pobres tambi&eacute;n suele pensar que no deber&iacute;a pagar impuestos cuando no se beneficia en nada. Acaba sinti&eacute;ndose agraviado porque siente que paga dos veces, una con impuestos y otra directamente de su bolsillo para contratar un servicio. El dinero en el bolsillo que supuestamente se ahorra con impuestos el ciudadano al final acaba en el bolsillo de las p&oacute;lizas privadas y los colegios concertados. 
    </p><p class="article-text">
        Asociar lo p&uacute;blico como algo que queda reservado solo &ldquo;a quien lo necesita&rdquo; es una forma de socavar su funci&oacute;n p&uacute;blica y ubicarlo en el campo de la caridad. Lo p&uacute;blico debe llegar a quien no llega: a quien peor est&aacute;, pero no solo. Lo p&uacute;blico proyectado como algo de todas las personas y para todas las personas quiere decir que su finalidad es incluir al conjunto de la poblaci&oacute;n. Que lo p&uacute;blico aparezca como aquello que no concierne a todos es el camino para que no todos quieran financiarlo, para socavar su significado y su sentido y para convertirlo en una cosa de las capas desfavorecidas. Bajo la bandera de la libertad igualada a la econom&iacute;a de libre mercado se oculta, al mismo tiempo, la sinonimia entre lo p&uacute;blico y la pobreza; como si vivir relacion&aacute;ndose con lo p&uacute;blico &ndash;con una escuela p&uacute;blica o con una sanidad p&uacute;blica&ndash; fuese llevar una vida pobre. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, es importante recordar que la desigualdad no es el s&iacute;ntoma de una sociedad que progresa como resultado de las diferencias entre talentos y esfuerzos en sociedad, tal y como afirma el fanatismo de mercado, sino que es el efecto nocivo de la acumulaci&oacute;n de riqueza que permite, a su vez, una acumulaci&oacute;n de poder enfocada a mantener una espiral olig&aacute;rquica que busca seguir perpetuando la acumulaci&oacute;n de riqueza futura. La pol&iacute;tica de vivienda o las escuelas infantiles, por poner solo dos ejemplos, deben tener un car&aacute;cter universal, es decir, uno ofrecido a cualquier persona independientemente de la renta y riqueza que tenga.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, conseguirlo no depende de las evidencias ni de los estudios que lo certifican ni de los datos. Por ejemplo, para el debate fiscal (y para cualquier debate) no sirve con la evidencia cient&iacute;fica y los datos si no se convierten tambi&eacute;n en relato, en imaginario y aspiraci&oacute;n. Si el debate fiscal o econ&oacute;mico no es a la vez pol&iacute;tico y de valores asociado a una idea de libertad que articule compuestos sociales, entonces el debate es solo para iniciados y expertos en la materia. Lo fundamental no es a cu&aacute;nta gente afecte el impuesto de patrimonio o cu&aacute;nta gente acuda a las plazas de toros &ndash; al igual que no lo era cu&aacute;nta gente usaba el AVE&ndash;, sino cu&aacute;nta gente se ve a s&iacute; misma incluida en la defensa de unos determinados valores y aspiraciones, reflejados por ellos. En ocasiones podemos no ser conscientes de la cantidad de gente (al menos en Madrid) que est&aacute; convencida de que &ldquo;gracias al PP&rdquo; su hijo no tendr&aacute; que pagar cuando herede el piso. Conseguir alinear los intereses de quien tiene 30 millones de euros de patrimonio con quienes no pagar&iacute;an nada en ning&uacute;n supuesto no es simplemente el fruto del desconocimiento en el funcionamiento del impuesto, es fundamentalmente resultado de la aleaci&oacute;n de una identidad concreta que asocia a Espa&ntilde;a con su modelo fiscal y a este con la libertad. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un modelo inverso de libertad al actual, uno donde quienes m&aacute;s dinero tengan prefieran acudir a la escuela p&uacute;blica y cuando pregunte por cu&aacute;l es la mejor escuela la respuesta siempre sea la que queda m&aacute;s cerca de su domicilio. Universalizar es un ant&iacute;doto contra el resentimiento y la desafecci&oacute;n de lo p&uacute;blico. Solo cuando alguien que tiene 1 mill&oacute;n ni se plantee que el colegio m&aacute;s cercano a su casa es p&uacute;blico y lleve, sin dudar, a sus hijos ah&iacute; &ndash;y ello sin pensar que tal vez algo privado pudiera ser mejor&ndash; estaremos hablando de un sistema en el que la igualdad es real y por tanto la libertad un hecho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno, Antonio Sánchez Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/publico-grande-vez_129_6494242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Dec 2020 21:37:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacer lo público grande otra vez]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivienda, España y libertad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-espana-libertad_129_1002724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a614cf6-e7dc-4168-a162-dd3367189739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivienda, España y libertad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España la antropología neoliberal está vertebrada alrededor de la vivienda y es en torno a ella donde se tejen los miedos y los anhelos hegemónicos</p></div><p class="article-text">
        Desde que la vivienda pas&oacute; a ser objeto de especulaci&oacute;n y se convirti&oacute; en un activo financiero, donde los precios funcionan por expectativas a futuro, la dificultad para acceder a una no ha dejado de aumentar. En Espa&ntilde;a esta realidad convive con un mercado laboral atorado por la precariedad, junto con una inversi&oacute;n social escasa y regresiva que nos coloca a la cabeza de la UE en desigualdad de rentas y a la cola en ayuda a las rentas m&aacute;s bajas. La falta de acceso a la vivienda es uno de los principales factores que explica la desigualdad en nuestro pa&iacute;s, lo cual provoca desahucios, aumenta la morosidad y lastra el potencial productivo.
    </p><p class="article-text">
        Si hay algo que hace indisociable lo material con lo simb&oacute;lico, capaz de anudar lo cultural, lo aspiracional y el modelo productivo en un mismo plano, es la vivienda. Para entender c&oacute;mo la vivienda logr&oacute; ubicarse en el coraz&oacute;n cultural, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de nuestro pa&iacute;s, es necesario remontarse a la tradici&oacute;n inaugurada en el franquismo que, a diferencia de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses en nuestro entorno, impuls&oacute; la tenencia en propiedad desde las instituciones del Estado. Jos&eacute; Luis Arrese, quien fuera ministro de vivienda en 1959, entend&iacute;a que la misi&oacute;n de los agentes inmobiliarios era la de intervenir en la transacci&oacute;n de la propiedad inmobiliaria; pero para eso, para que haya transacci&oacute;n, es preciso que primero haya propiedad. Ah&iacute; es donde interviene el Estado y genera la propiedad necesaria para que los agentes inmobiliarios pudiesen operar.
    </p><p class="article-text">
        El expresidente Zapatero, sincer&aacute;ndose en una entrevista, afirmaba que en Espa&ntilde;a no tenemos una pol&iacute;tica p&uacute;blica de vivienda. Quiz&aacute; porque ha habido un c&uacute;mulo de intereses y de desfalcos. Es cierto que estamos la cola de la UE en volumen de parque p&uacute;blico de vivienda, pero esta disparidad con Europa no se debe tanto a la ausencia de una pol&iacute;tica p&uacute;blica de vivienda, como a una pol&iacute;tica p&uacute;blica dise&ntilde;ada desde y para ese c&uacute;mulo de intereses que denunciaba Zapatero y celebraba Arrese. Esta pol&iacute;tica de vivienda, tal y como apunta el informe Foessa, opera sobre dos ejes centrales; en la adquisici&oacute;n de vivienda p&uacute;blica en t&iacute;tulo de propiedad y por el establecimiento de un periodo limitado de calificaci&oacute;n de la vivienda protegida. Casi 7 millones de viviendas, que fueron construidas entre el a&ntilde;o 1951 y 2015 con dinero p&uacute;blico, acabaron finalmente en patrimonios privados en lugar de aumentar el parque de vivienda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de esta pol&iacute;tica hoy somos un pa&iacute;s mayoritariamente de propietarios, cierto, aunque ese porcentaje ha descendido a niveles por debajo de 1991. No lo somos por naturaleza, se regul&oacute; pol&iacute;ticamente para hacer de la propiedad el sustituto de un s&oacute;lido Estado del bienestar y para producir un sentimiento transversal de empat&iacute;a propietaria, que hiciese pasar los intereses particulares del negocio inmobiliario por los intereses generales de cualquier familia que se compra una vivienda. En Espa&ntilde;a la antropolog&iacute;a neoliberal est&aacute; vertebrada alrededor de la vivienda y es en torno a ella donde se tejen los miedos y los anhelos hegem&oacute;nicos; ese miedo inoculado contra cualquier cambio de modelo no sea que te quiten tu vivienda y el anhelo por contar con una garant&iacute;a de seguridad en la vejez, una herencia a los hijos y quiz&aacute;s una inversi&oacute;n a futuro.
    </p><p class="article-text">
        Una din&aacute;mica que se refuerza cuanto m&aacute;s se ataca a los servicios p&uacute;blicos y cuanto m&aacute;s distante parece una salida colectiva; en este caso cuanto peor, mejor. El ataque a las solidaridades compartidas y a los derechos sociales genera un sustrato cultural que, en lugar de fomentar el rechazo a esta din&aacute;mica, incide en intensificar la espiral destructiva. Este modelo inmobiliario que bombea a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en alianza con la industria tur&iacute;stica (somos el segundo pa&iacute;s del mundo en llegada de turistas) y las infraestructuras (somos el tercer pa&iacute;s del mundo en kil&oacute;metros de autov&iacute;a) se ha demostrado social, productiva y ecol&oacute;gicamente fallido: no ha reducido la desigualdad, dificulta el acceso a la vivienda y nos especializa en sectores insostenibles de bajo valor a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cada vez resulta m&aacute;s complicado reproducir ese esquema cuando aumenta la poblaci&oacute;n que vive de alquiler y se complica el acceso al cr&eacute;dito. Lo que se est&aacute; rompiendo es todo un ciclo centrado en ahorrar, hipotecarse, acceder a la propiedad y cederla como legado a los hijos, para dar paso a uno nuevo donde las inversiones extractivas de rentas se centran en el alquiler. En Espa&ntilde;a ya existe una creciente minor&iacute;a que vive atrapada en un cepo, entre la imposibilidad de emanciparse &ndash;solo un 18% de los menores de 30 a&ntilde;os lo consigue- y pagar unos precios del alquiler desorbitados. Una generaci&oacute;n olvidada y condenada a tener que elegir entre susto o muerte, entre quedarse en casa de sus padres, compartir piso de forma involuntaria o dejarse medio sueldo en el alquiler.
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad mediada por el dinero como es la nuestra, no ingresar el suficiente dinero que permita acceder con seguridad a lugar donde poder dormir, lamina las expectativas de vida y segrega a la poblaci&oacute;n atacando a la libertad. Asistimos a una econom&iacute;a del sacrificio cuyo principio rector es premiar a los ricos por ser ricos y castigar a los empobrecidos. Cuando hipotecarse con un banco se convierte en un privilegio y no existe el acceso a un alquiler asequible, lo que desaparece es la libertad de acci&oacute;n y la libertad de elecci&oacute;n para vivir la vida con un margen de autonom&iacute;a y decisi&oacute;n. La libertad solo est&aacute; garantizada cuando cualquiera puede ser libre, de ah&iacute; que en democracia se impida a los intereses privados expropiar la libertad com&uacute;n en beneficio propio.
    </p><p class="article-text">
        Cambiar Espa&ntilde;a, su modelo pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, laboral, el modelo de bienestar, lo aspiracional, etc... pasa necesariamente por cambiar esa centralidad que ocupa lo inmobiliario. Nadie pone en duda la necesidad de aumentar la oferta de vivienda disponible, lo que se cuestiona es el tipo de oferta, en qu&eacute; t&eacute;rminos se plantea, de qu&eacute; manera se aumenta y a qu&eacute; objetivos responde. El enfoque que se adopta condiciona el sentido de las pol&iacute;ticas: se decide entre si la vivienda se utiliza como un activo financiero o como el derecho de las personas a vivir en un hogar. Ya sabemos que cuando el Estado interviene como abogado del mercado, los precios se disparan aunque aumente la oferta: entre el a&ntilde;o 2002 y 2008 el precio de la vivienda se duplic&oacute; al mismo tiempo que se constru&iacute;an viviendas como para alojar a toda Alemania.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, si el objetivo es facilitar el acceso a la vivienda, la actuaci&oacute;n a seguir pasa por equilibrar la balanza incorporando la figura del alquiler asequible y social con garant&iacute;as. Son muchas las medidas a implementar en el corto, medio y largo plazo para alcanzar este objetivo, que van desde regular el precio de los alquileres, movilizar vivienda vac&iacute;a, aplicar una fiscalidad variable para alquileres asequibles, regular el alquiler tur&iacute;stico, introducir la vivienda modular, reorientar la inversi&oacute;n privada hacia operaciones no especulativas o invertir en aumentar el parque de vivienda p&uacute;blica en alquiler por diferentes v&iacute;as. Desarrollar el derecho a la vivienda permite desarrollar el potencial de nuestro pa&iacute;s, pues reduce la desigualdad, aumenta la renta disponible, mejora la salud, cohesiona la ciudad y reduce las emisiones de Co2. Solo falta la voluntad pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-espana-libertad_129_1002724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Feb 2020 20:09:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivienda, España y libertad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Burbuja inmobiliaria,Especulación inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mayo: Más Madrid o más Gürtel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mayo-madrid-gurtel_129_1741254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d0a2eba-aebc-4664-8d4f-5548eef82689_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manuela Carmena e Íñigo Errejón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuánto talento, proyectos, innovación e inteligencia colectiva estamos desperdiciando, por culpa de un modelo centrado en aplicar políticas que insisten en segregar y frustrar a los madrileños</p><p class="subtitle">Para movilizar a precios asequibles miles de viviendas de las más de 260.000 vacías que hay en Madrid, poniendo de acuerdo a propietarios e inquilinos en donde los únicos que salgan perdiendo sean los especuladores</p><p class="subtitle">Hay que volver a poner de acuerdo a los españoles empezando por Madrid</p></div><p class="article-text">
        Bajo el gobierno del Partido Popular con apoyo de Ciudadanos, la Comunidad de Madrid se ha convertido en una regi&oacute;n m&aacute;s segregada, ineficiente e injusta, en donde los m&aacute;s pudientes reciben subvenciones y los m&aacute;s perjudicados son perseguidos. Si Madrid no est&aacute; peor es gracias a su ubicaci&oacute;n como centro econ&oacute;mico de Espa&ntilde;a, una realidad que en lugar de aprovecharse para garantizar la prosperidad a la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a, se utiliza para implementar medidas que tienen como &uacute;nico objetivo beneficiar a la c&uacute;spide de la pir&aacute;mide. En Madrid, al mismo tiempo que se crece econ&oacute;micamente tambi&eacute;n aumenta la deuda, la desigualdad y la exclusi&oacute;n social. Por una sencilla raz&oacute;n: la orientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en favor de unos intereses minoritarios en detrimento del bienestar del conjunto de la poblaci&oacute;n. Dicho de otra manera, para que los ricos puedan ser todav&iacute;a m&aacute;s ricos, los pobres tienen que ser todav&iacute;a m&aacute;s pobres.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo es posible que seamos la regi&oacute;n m&aacute;s rica de Espa&ntilde;a, al mismo tiempo que somos una de las regiones de Europa m&aacute;s desiguales. Esto se explica, entre otras razones, por el desprecio a la democracia que destilan las &eacute;lites extractivas que gobiernan la comunidad, lo que se traduce, por ejemplo, en que somos la regi&oacute;n de Espa&ntilde;a que menos invierte en educaci&oacute;n &ndash;tambi&eacute;n la que tiene la educaci&oacute;n m&aacute;s segregada-, la que menos invierte por habitante en gasto social y unas de las que registra mayor riesgo de pobreza cuando lo medimos en relaci&oacute;n a la propia riqueza que genera Madrid. Dicen defender la vida, pero luego vac&iacute;an de pediatras la sanidad y limitan las visitas a la ma&ntilde;ana, dicen defender la familia, pero luego la mayor&iacute;a de los solicitantes de ayudas a la dependencia en Madrid muri&oacute; sin percibirla, dicen apoyar a la juventud y luego hacen todo lo posible por acercarles a las casas de apuestas y retrasar su emancipaci&oacute;n. Afirman que Madrid es una tierra de oportunidades, pero se olvidan de la distribuci&oacute;n de rentas: la renta media de Madrid es muy superior a la del resto de Espa&ntilde;a (casi un 18%), pero m&aacute;s del 30% de la poblaci&oacute;n madrile&ntilde;a ingresa menos de 1000 euros al mes. Dinero hay y mucho, la pregunta es d&oacute;nde, si en su bolsillo o en el tuyo.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de la Comunidad de Madrid ha trabajado sistem&aacute;ticamente para cercenar la libertad de los madrile&ntilde;os acabando con las condiciones que le permiten a uno ser libre: los derechos sociales. Cuando toda su pol&iacute;tica se traduce en el aumento del precio del alquiler, en fomentar el trabajo precario, en ponerle una alfombra roja a las casas de apuestas o en destrozar el metro, lo que est&aacute;n haciendo es vaciar la posibilidad de que todos los madrile&ntilde;os tengan el mismo derecho a decidir en libertad. &iquest;De qu&eacute; oportunidades hablamos cuando 1 de cada 3 ni&ntilde;os de Madrid se encuentra en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; libertad de elecci&oacute;n existe cuando el barrio donde se ubica el colegio determina si se saca mejor o peor nota en la selectividad? &iquest;Qu&eacute; seguridad existe cuando el alquiler se lleva medio sueldo? La &laquo;libertad&raquo; del PP siempre acaba convirti&eacute;ndose en el privilegio de unos pocos en detrimento del derecho la mayor&iacute;a: libertad para que los ricos paguen menos impuestos, libertad para que sus hijos solo se mezclen entre ellos, libertad de las casas de apuestas para expandirse por los barrios.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo malo siempre es peor cuanto menos renta se tiene: la obesidad, la contaminaci&oacute;n, la educaci&oacute;n, o el transporte. Esto tiene que cambiar. Madrid necesita un cambio que garantice a todas las personas un suelo m&iacute;nimo de dignidad para que cualquiera, independientemente de su cuenta corriente y del barrio en donde viva, pueda disfrutar del mismo derecho a ejercer su libertad. Esto ser&aacute; factible si se ponen en marcha los mecanismos pol&iacute;ticos, presupuestarios, institucionales y jur&iacute;dicos necesarios para que, por ejemplo, todas las familias tengan la tranquilidad de que el mejor colegio al que va a ir su hijo sea el colegio m&aacute;s cercano a su domicilio. Para movilizar a precios asequibles miles de viviendas de las m&aacute;s de 260.000 vac&iacute;as que hay en Madrid, poniendo de acuerdo a propietarios e inquilinos en donde los &uacute;nicos que salgan perdiendo sean los especuladores. Para coordinar y ampliar la red de transporte p&uacute;blico, mejorar su funcionamiento, electrificarlo y facilitar el acceso con precios m&aacute;s reducidos. Para desarrollar planes de conservaci&oacute;n de espacios naturales y vida silvestre sobre la expansi&oacute;n urban&iacute;stica, desplegar un turismo sostenible y conectar a la ganader&iacute;a y agricultura con los consumidores y administraciones. Para revitalizar la negociaci&oacute;n colectiva, mejorar la calidad del empleo en Madrid y garantizar los derechos, con especial atenci&oacute;n en las mujeres. Para desplegar un plan de rentas eficiente y justo que borre la verg&uuml;enza colectiva de la pobreza severa y reduzca dr&aacute;sticamente la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Estas l&iacute;neas de intervenci&oacute;n &ndash;y muchas otras-, se encuadran en un mismo &ldquo;n&uacute;cleo de sentido&rdquo;: la democracia es el poder de los que no tienen poder. Se trata del poder para poder vivir con dignidad y se trata de contar con la seguridad que permite decidir en libertad, algo que beneficia al conjunto de la regi&oacute;n, porque una sociedad libre es una sociedad que avanza y avanza porque todos sus miembros, y no solo unos pocos, pueden hacerlo. Al contrario de lo que repiten PP y Ciudadanos, los pa&iacute;ses donde la movilidad social es m&aacute;s factible y menos determinada por los ingresos familiares, es decir, en donde m&aacute;s se valora el esfuerzo, es en los pa&iacute;ses con los Estados del bienestar m&aacute;s desarrollados. Cu&aacute;nto talento, proyectos, innovaci&oacute;n e inteligencia colectiva estamos desperdiciando, por culpa de un modelo centrado en aplicar pol&iacute;ticas que insisten en segregar y frustrar a los madrile&ntilde;os. Madrid puede convertirse en la punta de lanza de la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica, la que junta a quienes no renuncian a lo logrado con quienes tienen la necesidad de conquistar m&aacute;s. Hay que volver a poner de acuerdo a los espa&ntilde;oles empezando por Madrid. Tejer de nuevo el deseo de la amistad y la justicia, que en las tiran&iacute;as se aminoran, y en las democracias, como recuerda Arist&oacute;teles, se agrandan, pues es mucho lo que tienen en com&uacute;n los que son iguales. Para todo eso, M&aacute;s Madrid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mayo-madrid-gurtel_129_1741254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jan 2019 21:15:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mayo: Más Madrid o más Gürtel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Más Madrid,Ayuntamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2017: ¿De la resignación a la alternativa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/resignacion-alternativa-2017_129_3336775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/416fd4a8-b5bd-49cd-a567-ebca3fe4d59b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2017: ¿De la resignación a la alternativa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siempre se solía decir que Podemos no podía parecerse al PSOE, pero ¿qué sucede ahora cuando es el PSOE quien acepta tener que parecerse a Podemos, en medio de una discusión sobre la crisis de la socialdemocracia y su papel a escala continental?</p></div><p class="article-text">
        Es un lugar com&uacute;n se&ntilde;alar el 15 de mayo de 2011 como un punto de inflexi&oacute;n en la historia del r&eacute;gimen del 78, destacar su importancia como s&iacute;ntoma de madurez democr&aacute;tica de la sociedad espa&ntilde;ola frente a unas &eacute;lites ensimismadas y tambi&eacute;n alabar sus potencialidades de transformaci&oacute;n. Estar&iacute;amos ante un verdadero terremoto democr&aacute;tico, cuyas ondas s&iacute;smicas llegaron, primero, al PSOE, empuj&aacute;ndole fuera del gobierno, removieron el sistema de partidos permitiendo irrumpir a una formaci&oacute;n como Podemos y obligando a los viejos partidos a moverse, aceleraron la abdicaci&oacute;n de Juan Carlos I y la reforma de la monarqu&iacute;a y, ahora, han vuelto, de nuevo, a sacudir en sus primarias al PSOE tras el fat&iacute;dico Comit&eacute; Federal del 1 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;amos ante un fantasma que ya recorri&oacute; la campa&ntilde;a interna previa cuando Susana D&iacute;az lo maldijo rega&ntilde;ando a &ldquo;los que se indignaron&rdquo; porque &ldquo;pensaban que iban a tener una casita en la playa&rdquo; o cuando Jos&eacute; F&eacute;lix Tezanos, soci&oacute;logo <em>guerrista</em> del equipo de Pedro S&aacute;nchez, se&ntilde;alaba la cuesti&oacute;n juvenil como la gran cuesti&oacute;n de Espa&ntilde;a. Y que podr&iacute;a volver a estar muy presente.  
    </p><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez ha ganado las primarias socialistas obteniendo la mayor&iacute;a absoluta de los votos y la victoria en todas las CCAA, salvo en Andaluc&iacute;a y Euskadi, y, m&aacute;s a&uacute;n, ha liderado una rebeli&oacute;n de las bases contra el <em>establishment</em> de dentro &ndash;los barones y las viejas glorias como Felipe Gonz&aacute;lez o Zapatero&ndash; y de fuera &ndash;el IBEX 35, el grupo PRISA, etc.&ndash; saliendo, por el momento, victorioso.
    </p><p class="article-text">
        Queda todav&iacute;a por ver su capacidad para maniobrar a nivel interno y poner orden tanto en un grupo parlamentario complejo y reacio a S&aacute;nchez como en territorios estrat&eacute;gicos claves para el PSOE como las baron&iacute;as del sur. La cruzada interna a la que se enfrenta S&aacute;nchez es un elemento fundamental para analizar los pasos a seguir en el PSOE, cuyas bases se han rebelado contra el aparato pero en donde los barones, que juran lealtad p&uacute;blica al nuevo pr&iacute;ncipe, cuentan con importantes resortes de poder: redes clientelares, rencillas personales o h&aacute;bitos e imaginarios conservadores de fuerte arraigo. Est&aacute; todav&iacute;a por ver si el impulso de Pedro S&aacute;nchez es tal y, de haberlo, cu&aacute;nto tiempo le va a durar.
    </p><p class="article-text">
        Las contradicciones que estallaron por primera vez de forma violenta cuando S&aacute;nchez pareci&oacute; atreverse a ir m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites del mandato del Comit&eacute; Federal del 20 de diciembre son las mismas que viene arrastrando el PSOE durante estos &uacute;ltimos a&ntilde;os en su incapacidad de ofrecer una respuesta alternativa a la austeridad para la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, para explicar c&oacute;mo S&aacute;nchez ha podido pasar de ser el art&iacute;fice de un pacto con Ciudadanos para cerrar el paso a Podemos en 2016 a ser aupado por las bases socialistas en una rebeli&oacute;n contra los barones que le designaron en un primer momento hay que devolver la mirada por lo menos hasta el 15M.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de que Pedro S&aacute;nchez o el PSOE como estructura tengan una serie de cualidades positivas comunes con el fen&oacute;meno del 15M, sino que s&oacute;lo desde esta perspectiva puede entenderse c&oacute;mo ha podido suceder algo que pr&aacute;cticamente todos daban por imposible o por qu&eacute;, en este caso, los asuntos internos de un partido tradicional van mucho m&aacute;s all&aacute; de &eacute;l. Esto nos recuerda tambi&eacute;n que nadie tiene por defecto la patente de la indignaci&oacute;n y el cambio, ni existe un horizonte marcado que nos diga c&oacute;mo ser&aacute; el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;ximo a lo que pueden aspirar las formaciones pol&iacute;ticas es a surfear la ola, pero no a producirla. Esa ola crece, baja, se desplaza y cambia; solo la virtud acompa&ntilde;ada de una buena fortuna permite al surfista mantenerse de pie. S&aacute;nchez ha sido un extraordinario surfista en esta &uacute;ltima rebeli&oacute;n socialista contra el <em>establishment</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde que naci&oacute;, Podemos ha llevado a cabo, gracias a que supo ver venir y leer la ola, una operaci&oacute;n hegem&oacute;nica capaz de construir y delimitar un universo de referencia, en donde incluso el adversario ha terminado por incluirse. Siempre se sol&iacute;a decir que Podemos no pod&iacute;a parecerse al PSOE, pero &iquest;qu&eacute; sucede ahora cuando es el PSOE quien acepta tener que parecerse a Podemos, en medio de una discusi&oacute;n sobre la crisis de la socialdemocracia y su papel a escala continental? &iquest;Qu&eacute; sucede ahora cuando una vez que marcas el ritmo, la gram&aacute;tica, la agenda y los contornos de lo posible, el adversario decide dar la batalla en el mismo plano, es decir, decide subirse a la tabla y surfear?
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;nuevo&rdquo; PSOE, el reflujo de la ola social y los cambios en la percepci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica en nuestro pa&iacute;s son datos insoslayables para el an&aacute;lisis y la acci&oacute;n pol&iacute;tica. Ser&iacute;a un error pensar que los otros est&aacute;n incapacitados para surfear la ola porque arrastran una suerte de peso muerto de su historia que les incapacita absolutamente. Evidenciar su farol desde la perspectiva de los convencidos nunca ser&aacute; suficiente para desarmarlos.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, aceptar el envite pasa por asumir que esa corriente subterr&aacute;nea de cambios avanza &ndash;incluso a veces pasando por nuestro lado&ndash; y que somos capaces de captar esa realidad m&aacute;s all&aacute; de los partidos y traducirla en una alternativa para la mayor&iacute;a social. Es ah&iacute; donde radica la posibilidad de renovar la hegemon&iacute;a y actualizar la manida &ldquo;hip&oacute;tesis&rdquo; de 2017 en adelante.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, nos encontramos con una vieja distinci&oacute;n y una vieja cuesti&oacute;n. La distinci&oacute;n extra&iacute;da del &aacute;mbito militar es la distinci&oacute;n entre t&aacute;ctica y estrategia. Mientras la primera se ocupa de las operaciones concretas para llevar a cabo los combates, la segunda tiene que ver con la forma en que se organizan y se planifican los distintos combates para lograr un objetivo superior: ganar la guerra, tal y como recuerda Clausewitz.
    </p><p class="article-text">
        En Podemos, a menudo, se ha tratado de descifrar una supuesta diferencia clave entre aquellos que ser&iacute;an partidarios de formar un gobierno en alianza con otras fuerzas pol&iacute;ticas y aquellos que apostar&iacute;an por quedarse en la oposici&oacute;n hasta lograr una mayor&iacute;a absoluta o, de manera m&aacute;s realista, en una <em>pasokizaci&oacute;n</em> que condujera al PSOE a un dilema imposible. La discusi&oacute;n entre &ldquo;gobernismo&rdquo; y &ldquo;polarizaci&oacute;n&rdquo; es espuria, pues el valor y el sentido de una t&aacute;ctica no deriva de la propia t&aacute;ctica, sino que depende de la estrategia y de las correlaciones existentes en una coyuntura dada. Vuelve tambi&eacute;n el an&aacute;lisis concreto de la situaci&oacute;n concreta.
    </p><p class="article-text">
        Si el objetivo superior &ndash;o estrat&eacute;gico&ndash; es lograr un cambio en favor de la mayor&iacute;a social en forma de acuerdo social, intergeneracional y plurinacional, entonces entrar o no en un gobierno es una mera diferencia t&aacute;ctica que deber&aacute; dirimirse en funci&oacute;n de las circunstancias. Es obvio que los Ayuntamientos del Cambio solamente han podido darse en alianza con otras fuerzas pol&iacute;ticas ya en forma de apoyo desde fuera o formando parte del gobierno, que en las comunidades aut&oacute;nomas donde se ha desalojado al PP ha sucedido tambi&eacute;n con entendimiento o acuerdo y parece dif&iacute;cil imaginarse que ocurriese de otra manera en el Estado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la vieja cuesti&oacute;n es la del programa en la que se materializar&iacute;a ese cambio que es el debate pol&iacute;tico sustantivo que deber&iacute;amos tener para poder tener claridad a la hora de elegir la mejor ruta (t&aacute;ctica) para llegar a nuestro objetivo superior (estrat&eacute;gico). No sin aclarar antes que la importancia del programa tiene m&aacute;s que ver con la capacidad de plasmar aquello que se mueve y palpita en la sociedad que una suerte de prospecto farmac&eacute;utico o de receta que opera al margen de su interpelaci&oacute;n con la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un nuevo acuerdo de pa&iacute;s que de soluci&oacute;n a las tres grandes crisis abiertas a&uacute;n en Espa&ntilde;a: la econ&oacute;mico-social, la pol&iacute;tico-institucional y la nacional. No se trata en ning&uacute;n caso de librar las batallas cerradas &ldquo;de manera exitosa&rdquo; en la Transici&oacute;n, ni tampoco de tratar de regresar a la &ldquo;id&iacute;lica&rdquo; situaci&oacute;n previa a la crisis de 2008, sino de ir a la ofensiva con propuestas que renueven el pacto de posguerra europeo y el Estado de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        El PP de Rajoy ha adolecido en la moci&oacute;n de censura de una total ausencia de proyecto y modelo para este pa&iacute;s, que no pase por la resignaci&oacute;n, la precariedad y azotar el miedo a un cambio de gobierno. El PP, con un discurso replegado en una concepci&oacute;n patrimonialista de Espa&ntilde;a, necesita se&ntilde;alar a Podemos como un intruso para resaltar aquello que no pueden soportar; que alguien pueda cuestionar que Espa&ntilde;a no es su propiedad privada. Se ha podido observar que contamos con un gran pa&iacute;s que podr&iacute;a ser mucho mejor si suelta el lastre de su Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el objetivo pasa por tomar la crisis como una oportunidad para ir a la ofensiva y no solo en defensa de lo existente, dado que el reto que se nos presenta tiene m&aacute;s que ver con contar con un proyecto que modifique de manera integral nuestros sistemas de trabajo y de bienestar, que con plantear medidas aisladas en un intento de mitigar las disfunciones del modelo actual. Desde esta perspectiva, cobran sentido apuestas como la transici&oacute;n energ&eacute;tica, la renta b&aacute;sica universal, los cuidados y la sostenibilidad como pol&iacute;ticas transversales, etc.
    </p><p class="article-text">
        Renovar la hegemon&iacute;a conlleva siempre moverse en esa tensi&oacute;n entre lo imposible y la realidad como una nueva forma de construir lo posible, es decir, entre abrir nuevas sendas sin caerse por el barranco; sendas que inevitablemente los adversarios van a acabar transitando de manera forzada. Sobre estas bases, con el apoyo de sectores sociales diversos y la apertura de diferentes conflictos laborales que van m&aacute;s all&aacute; de lo meramente econ&oacute;mico &ndash;estibadores, taxistas, trabajadores del metro, doctorandos, etc.&ndash;, muestran la potencial debilidad del Gobierno del PP y ya en el presente apuntan a ese horizonte de cambio.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es posible pensar diferentes modalidades de alternativa, incluido un gobierno a la portuguesa, en torno a una serie de l&iacute;neas maestras que al mismo tiempo que impugnan la manera en la que se hacen las cosas, ofrece un esquema de pa&iacute;s m&aacute;s democr&aacute;tico que recabe el apoyo de una mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe liderar el cambio en Europa y, para eso, debe primero regenerar las instituciones de la corrupci&oacute;n, necesita resignificar profundamente la idea de Espa&ntilde;a dentro de un acuerdo plurinacional sustentado sobre la democracia y urge cerrar la brecha social de la desigualdad, el paro y la precariedad. Esta es una tarea de altos vuelos, de audacia y generosidad, que va m&aacute;s all&aacute; de los partidos, ya que de lo que estamos hablando es de introducir los cambios que sirvan de cemento para levantar las reglas, las instituciones, los criterios, los equilibrios y las normas, de otra forma de organizar la convivencia y de concebir la ciudadan&iacute;a en un pa&iacute;s perif&eacute;rico de la UE a la altura del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario global cada vez m&aacute;s incierto la vieja socialdemocracia tambi&eacute;n tiene un examen pol&iacute;tico e ideol&oacute;gico del que depende su propia supervivencia, cuando el cambio s&oacute;lo se podr&aacute; producir revirtiendo las pol&iacute;ticas y tratados europeos que ellos mismos han ayudado a construir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno, Rodrigo Amírola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/resignacion-alternativa-2017_129_3336775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jun 2017 18:43:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2017: ¿De la resignación a la alternativa?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revolución será feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/revolucion-feminista_129_3534273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d7f08fe-d9f0-4013-881d-8dd79672d23e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revolución será feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El feminismo es el proceso de subjetivación más expansivo y sólido que se está dando en nuestras sociedades; sin líderes, sin centralizar, sin programa, ni dirección, sin fronteras, puro rizoma</p></div><p class="article-text">
        El feminismo no es un movimiento social, es mucho m&aacute;s, es una sociedad que est&aacute; movi&eacute;ndose hacia el feminismo. En ese proceso, las fuerzas y lecturas que rechazan una sociedad igualitaria lanzan exabruptos y conatos propios del Medioevo; pero lejos de ser una muestra del retroceso de la sociedad hacia posturas aparentemente superadas, representan la reacci&oacute;n de los valores de una sociedad que se muere, pero que en su agon&iacute;a, cual perro rabioso, se parapeta en la esquina lanzando mordiscos a la espera de ser derribado.
    </p><p class="article-text">
        Las manifestaciones del 8 de marzo han sido masivas alrededor del mundo. En Madrid, ah&iacute; donde hace unos a&ntilde;os se juntaban unas pocas miles de personas en una puesta en escena donde se identificaban con facilidad los bloques de partidos y colectivos pol&iacute;ticos, en esta ocasi&oacute;n se han diluido entre un torbellino de iniciativas, pancartas caseras, c&aacute;nticos cruzados y las calles aleda&ntilde;as a la manifestaci&oacute;n tomadas por grupos de mujeres que vuelven a casa contentas y exhibiendo s&iacute;mbolos: la calle es suya. Sucede siempre lo mismo con aquello que es grande, que desaparece todo rastro de vanguardia y se le responde al poder con la frase que canta el Evaristo, &ldquo;&iquest;quieres identificarnos? Tienes un problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Turqu&iacute;a, inmersa en una grave espiral represiva, las feministas han desafiado al terror de Erdogan y al de ISIS. El gobierno que ha suspendido el derecho de manifestaci&oacute;n &ndash;desde que en 2015 las bombas de DAESH asesinaran a decenas de manifestantes en diferentes ciudades&ndash; no ha podido evitar que decenas de miles de mujeres desfilaran por las calles de Estambul, Ankara y Diyarbakir.
    </p><p class="article-text">
        En Grecia, el 8 de marzo de 2016 no hubo movilizaciones, con excepci&oacute;n de la peque&ntilde;a manifestaci&oacute;n protagonizada por mujeres kurdas en Atenas. Las feministas griegas decidieron no convocar porque estaban completamente sobrepasadas trabajando en la llamada crisis de los refugiados. Esto les vali&oacute; algunas cr&iacute;ticas de colectivos de otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En 2017, sin embargo, Grecia no s&oacute;lo ha recuperado la tradicional manifestaci&oacute;n feminista sino que las mujeres refugiadas y migrantes han ocupado un espacio central en la misma, tanto en el n&uacute;mero de participantes como en el discurso. Tres lecciones se pueden extraer de esto. El primero, que cada contexto debe tener su proceso, sus ritmos, sus prioridades y su discurso. La uniformidad a veces no suma sino que resta. El segundo, que los feminismos son el proceso de confluencia m&aacute;s exitoso en casi todas las partes del mundo. El tercero, que cuando hablamos de feminismos no nos referimos s&oacute;lo a la lucha de las mujeres blancas con papeles.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo es el proceso de subjetivaci&oacute;n m&aacute;s expansivo y s&oacute;lido que se est&aacute; dando en nuestras sociedades; sin l&iacute;deres, sin centralizar, sin programa, ni direcci&oacute;n, sin fronteras, puro rizoma. El feminismo muestra que la verdadera pol&iacute;tica es algo m&aacute;s ambicioso: modificar las estructuras y las formas de comprender el orden de la sociedad. El movimiento subjetivo inventa nuevos universos de referencia y modos de concebir las relaciones sociales; es la sociedad reinvent&aacute;ndose a s&iacute; misma en su propia defensa. &ldquo;La revoluci&oacute;n ser&aacute; feminista o no ser&aacute;&rdquo; rezaba la pancarta colgada en la puerta del Sol en mayo de 2011. Hab&iacute;a quien no lo entend&iacute;a, incluso la pancarta fue arrancada, pero ahora nos vamos enterando: no estaban pidiendo permiso, tampoco exigiendo tolerancia por parte del hombre que debe &ldquo;tolerar&rdquo; la lucha de las mujeres; estaban constatando un hecho.
    </p><p class="article-text">
        Este es el siglo de las mujeres. Lo vimos en Austria donde las mujeres salvaron a su pa&iacute;s de la extrema derecha, lo vimos en Polonia con las mujeres valientes defendiendo su derecho a decidir, lo vimos en EEUU con las mujeres defendi&eacute;ndose del ataque de Trump, en Islandia haciendo huelgas contra la brecha salarial, y lo vimos en Espa&ntilde;a, donde el feminismo ha sido el &uacute;nico movimiento capaz de derribar a un ministro.
    </p><p class="article-text">
        Esto quiere decir que las posibilidades para repensar la democracia y las bases de la convivencia, no es que deban tener en cuenta la perspectiva de las mujeres, sino que el conjunto de nuestra convivencia y relaci&oacute;n ecol&oacute;gica viene dada por una hegemon&iacute;a feminista. No solo cambian su papel y rol en sociedad, no solo visibilizan el trabajo socio reproductivo, base y a la vez molestia de la acumulaci&oacute;n capitalista, con ello tambi&eacute;n alteran profundamente lo que significa y representa ser hombre.
    </p><p class="article-text">
        Los hombres tenemos dos opciones: defender con u&ntilde;as y dientes nuestros privilegios o aceptar que es el momento de dar un paso atr&aacute;s. Asumir que no vamos a ser los protagonistas es dif&iacute;cil para quienes estamos acostumbrados a que nuestra opini&oacute;n cuente. Reconocer que somos parte del problema es duro para quienes prefieren creer que el machismo es un conjunto de comportamientos individuales de determinados hombres, en vez de una cuesti&oacute;n estructural. Cuanto antes lo hagamos, menos sufrimiento provocaremos. Este proceso no se da de una vez para todas, no tiene una fecha fijada en el calendario, no es solo un acontecimiento, es una sedimentaci&oacute;n cotidiana que va drenando y mutando en nuevas pr&aacute;cticas, gestos t&aacute;citos y mapas mentales.
    </p><p class="article-text">
        Comentaba hace unos meses el presidente de la CEOE, Juan Rosell, que la mujer es &ldquo;un problema&rdquo; para lograr el pleno empleo. En 2014, la que en su momento era la presidenta del C&iacute;rculo de Empresarios, M&oacute;nica de Oriol, lleg&oacute; a afirmar que prefer&iacute;a contratar a mujeres menores de 25 a&ntilde;os o mayores de 45 a&ntilde;os porque es menos probable que se queden embarazadas; quedarse embarazada es seg&uacute;n sus propias palabras &ldquo;un problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;cu&aacute;l es el verdadero problema? Asumir un funcionamiento laboral que choca frontalmente con el funcionamiento de la vida. El problema es la manera en que se comprende qu&eacute; define a la riqueza, a la utilidad, a lo que es o no actividad, a las prioridades, y hacer totalmente dependiente del trabajo remunerado el acceso a la condici&oacute;n de ciudadan&iacute;a. El problema es poner por delante obtener beneficios privados a los beneficios comunes. La lucha de las mujeres representa el potencial de una contradicci&oacute;n fundamental del capitalismo, que no es la de trabajo proletario vs trabajo capitalista (un ox&iacute;moron), sino entre concebir la riqueza basada en el valor vs la riqueza no basada, no medida ni mediada por el gasto inmediato de tiempo de trabajo humano. Contradicci&oacute;n entre la centralidad de la autovalorizaci&oacute;n capitalista o la centralidad en el desarrollo de la vida, por eso el feminismo es ante todo un movimiento de vida.
    </p><p class="article-text">
        La hegemon&iacute;a de la pol&iacute;tica de movimiento lo impregna todo y obliga a que todos los actores tengan que moverse y posicionarse. El grado de fortalecimiento del movimiento mantiene una tensi&oacute;n dial&eacute;ctica entre su capacidad de transformar la sociedad y la de ser transformado. El capitalismo funciona tambi&eacute;n como un cierre semi&oacute;tico, esto es, busca adaptarse a los nuevos c&oacute;digos y significados de tal forma que incorpora parte de sus demandas al tiempo que trata de evitar la politizaci&oacute;n de la econom&iacute;a. Es lo que Nancy Fraser ha calificado de &ldquo;neoliberalismo progresista&rdquo;; una especie de alianza entre algunas corrientes de los nuevos movimientos sociales, incluido el feminismo, y sectores de Wall Street, Silicon Valley y Hollywood. Una alianza entre la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a y la lectura licuada de la diversidad social y el reconocimiento a los distintos &ldquo;estilos de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La conocida marca de moda Christian Dior ha presentado para esta temporada de primavera 2017 una camiseta que lleva por mensaje el t&iacute;tulo del libro de la escritora Ngozi Adichie, <em>We should all be feminists</em> (Todos deber&iacute;amos ser feministas). Si Dior lo hace es gracias al efecto generado por el terremoto feminista, lo que ciertamente es s&iacute;ntoma de fortaleza, pero al mismo tiempo entra&ntilde;a sus riesgos; &iquest;Dior se come al feminismo, o el feminismo a Dior? La tensi&oacute;n de la lucha de clases en una camiseta. El momento es ahora. La revoluci&oacute;n est&aacute; siendo feminista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno, Hibai Arbide Aza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/revolucion-feminista_129_3534273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Mar 2017 19:07:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La revolución será feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jorge Moruno,Feminismo,Día Internacional de la Mujer,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un tiempo nuevo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tiempo-nuevo_129_3918555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6641ae61-3a70-445f-892f-8ca01d568bad_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Toda vez que el pasado ya no explica el porvenir, el espíritu marcha en las tinieblas", Tocqueville</p></div><p class="article-text">
        Pretender encontrar una &uacute;nica causa sobre lo ocurrido el 26J creo que es imposible, se cruzan demasiadas variables y no podemos compararlo con otro caso para comprobar qu&eacute; hubiera pasado en otro supuesto si modificamos algunas de esas variables. Sin embargo, estoy convencido de que el debate y el reto fundamental al que se enfrenta Podemos tiene m&aacute;s que ver con el enfoque y las pr&aacute;cticas a desarrollar en el futuro. El debate sobre el futuro es la mejor forma de corregir lo pasado. Ahora le ha llegado el turno a la estrategia en detrimento de la t&aacute;ctica, ahora esas tinieblas abren un campo de posibilidad constituyente. &iquest;Qu&eacute; es lo fundamental y c&oacute;mo enfocarlo?
    </p><p class="article-text">
        Aclaremos. Cualquier apuesta es inofensiva si no es capaz de transportar las sensaciones, los imaginarios, las proyecciones, si no consigue reinterpretar los miedos, temores y esperanzas de su &eacute;poca. En definitiva, sin una buena gu&iacute;a de las pasiones humanas y del modo en el que desea la sociedad, la pol&iacute;tica es inocua. Se trata entonces de poner por encima de las etiquetas e identidades particulares, la importancia por recordar que las reformas sociales no se logran nunca por la debilidad de los fuertes, sino por la fuerza de los d&eacute;biles. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la fuerza, c&oacute;mo encontrarla? Nos sucede como al fil&oacute;sofo Slavoj Zizek analizando la pel&iacute;cula Matrix, cuando a la hora de elegir entre las dos pastillas que Morfeo le ofrece a Neo, Zizek responde, &iexcl;quiero la tercera pastilla! Exacto, no se trata de discutir sobre la base de ser m&aacute;s o menos &ldquo;radical&rdquo; dentro el mismo plano, se trata m&aacute;s bien de cambiar el propio plano. El virtuosismo de la pol&iacute;tica transformadora reside en el contenido, en esa materia capaz de movilizarse y hacer real la verdad efectiva de la cosa. La verdad siempre es un proceso sujeto a la impugnaci&oacute;n. La fuerza, por lo tanto, est&aacute; en aquella estrategia que permite crear racionalidades compartidas empujadas por un inter&eacute;s &ndash;deseo- democratizador. 
    </p><p class="article-text">
        Todo el imaginario neoliberal que proyecta la defensa de &ldquo;la econom&iacute;a por goteo&rdquo; junto con el prototipo del &ldquo;triunfador&rdquo;&nbsp; a modo de motor din&aacute;mico de la econom&iacute;a, frente al vago, el que protesta y el &ldquo;perdedor&rdquo; que vive de las ayudas sociales, viene de una lectura reaccionaria del deseo por dejar de ser clase obrera. La paradoja de toda esta visi&oacute;n neoconservadora reside curiosamente en una potencia de liberaci&oacute;n. Los a&ntilde;os 80 de Thatcher y Reagan consiguieron ofrecer una &ldquo;salida&rdquo; a esa subjetividad surgida en los a&ntilde;os 60 y los 70, ah&iacute; donde la izquierda solo consigui&oacute; &ldquo;resistir&rdquo; durante un tiempo pero sin ofrecer un nuevo encaje. El deseo de la &ldquo;hu&iacute;da de la f&aacute;brica&rdquo;, de la burocracia y la vida disciplinada, ha sido articulado por una racionalidad neoliberal que proyecta ese querer &ldquo;dejar de ser clase obrera&rdquo;, desde la perspectiva de la escapada individual en lugar de la emancipaci&oacute;n colectiva. Esta posici&oacute;n se percibe en muchos de los argumentos que esgrimen los votantes del PP, pero sin duda, va m&aacute;s all&aacute; de ellos. Por lo tanto, insistir en la defensa de un imaginario pret&eacute;rito identificado con una esencia fijada a una tradici&oacute;n concreta, que la propia fuerza de trabajo abandon&oacute; hace tiempo, fortalece esta posici&oacute;n. La cuesti&oacute;n de la pol&iacute;tica &ldquo;radical&rdquo; aparece cuando nos preguntamos c&oacute;mo se reorienta ese mismo deseo hacia otras formas de relacionarse y de producir dentro de una racionalidad democr&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Los procesos de transformaci&oacute;n social que han ejercido la fuerza de los d&eacute;biles siempre han compartido la noci&oacute;n de transversalidad. Son esos acuerdos sociales que resultan ser ampliamente asumidos por distintos grupo sociales y apuntan al n&uacute;cleo de poder del adversario. Desde la Comuna de Par&iacute;s al 15M, las experiencias tumultuosas han atravesado a la sociedad provocando de manera in&eacute;dita y curiosamente armoniosa, el encuentro colectivo que remueve lo que era impensable. Transversales porque los de arriba se codean entre los de arriba fug&aacute;ndose de su la relaci&oacute;n con los de abajo, y al igual que en la Francia que analizaba Marx, el Imperio los hab&iacute;a arruinado econ&oacute;micamente con su dilapidaci&oacute;n de la riqueza p&uacute;blica, con las grandes estafas financieras que foment&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        En el tr&aacute;nsito hacia un modelo m&aacute;s aperturista, enraizado y regido por los tiempos de la estrategia, la tarea de Podemos debe ser doble. La primera pasa por empezar a dar pasos hacia una mayor articulaci&oacute;n aut&oacute;noma en la organizaci&oacute;n. La segunda tarea, que est&aacute; relacionada con la primera, es servir de soporte para abrir espacios de agregaci&oacute;n y participaci&oacute;n donde se&nbsp; encuentre la vida cotidiana. Extender una tupida red de Moradas por todo el territorio ofreciendo alternativas culturales de ocio, de resoluci&oacute;n de problemas, y de construcci&oacute;n ciudadana, resulta fundamental. El movimiento popular se puede empezar pensando por lo m&aacute;s cercano. En M&aacute;laga se dio una iniciativa muy buena al respecto; &ldquo;Podemos tomarte la tensi&oacute;n&rdquo;. Un m&eacute;dico le tomaba la tensi&oacute;n en la calle a quien quer&iacute;a tom&aacute;rsela. Ese es el camino: micro abierto para rapear, torneos de Fifa con la playstation, talleres para ensayo de grupos musicales, clases de pilates o yoga, ludoteca, clases de refuerzo para colegiales, dise&ntilde;o gr&aacute;fico, carpinter&iacute;a, gimnasio, fomento de una econom&iacute;a colaborativa con finalidad com&uacute;n, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos se encuentran rellenando los cuaderno de quejas locales para saber qu&eacute; hacer, c&oacute;mo intervenir, qu&eacute; se demanda, y al mismo tiempo, qu&eacute; se ofrece, qui&eacute;n se quiere ofrecer, y con qu&eacute; conocimientos se cuenta para&nbsp; compartir con el resto. Hacen falta m&aacute;s compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras que se vuelquen en esta tarea de generar sinergias. Se hace m&aacute;s pol&iacute;tica ah&iacute; donde menos lo parece y cuando no se habla &ldquo;de pol&iacute;tica&rdquo; demostr&aacute;ndolo en el d&iacute;a a d&iacute;a. Los movimientos pol&iacute;ticos son por encima de todo motores que movilizan vida; una multitud cooperando. Son estos encuentros y conversaciones labrados desde abajo lo que produce sociedad y regiones de soberan&iacute;a, pues para ofrecer soluciones la intervenci&oacute;n pol&iacute;tica necesita tocarse, verse y sentirse. Podemos debe promover ese nexo territorial que produzca espacios donde reine lo cotidiano interpretado de otra forma. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora Podemos ha servido como un instrumento que traslada y emite voz, y as&iacute; debe seguir siendo en el Parlamento, pero fuera tiene que devolver la palabra y escuchar para aprender y construir junto con los colectivos y actores sociales que ya existen esa malla de legitimidad. La transversalidad solo ser&aacute; efectiva cuando tome cuerpo y se haga pueblo. Esa comunicaci&oacute;n entre los de abajo es lo que nos puede hacer ganar, es un escudo contra el miedo; una garant&iacute;a de futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tiempo-nuevo_129_3918555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jul 2016 18:09:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un tiempo nuevo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2016,Podemos,Unidas Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirar al futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mirar-futuro_129_3987840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf77a9d5-602e-44d9-84c9-a66b9ea6e15d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mirar al futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Existe la alternativa de formar un gobierno de progreso, de ahí que debamos aprovechar la oportunidad histórica para girar las instituciones en la misma dirección hacia donde ya se ha movido la sociedad", afirma el autor</p></div><p class="article-text">
        Hagamos un ejercicio retrospectivo para tratar de ubicarnos en el momento pol&iacute;tico presente desde la perspectiva de una foto panor&aacute;mica. Tracemos la l&iacute;nea pol&iacute;tica que ha definido la actuaci&oacute;n del PSOE a lo largo de los &uacute;ltimos meses para no perdernos en el cruce cotidiano de comparecencias. &iquest;Qu&eacute; es lo primero que hizo el PSOE tras las elecciones del 20D? Acordar en el Comit&eacute; federal del 28D que no se pod&iacute;a pactar con Podemos. Esa es la raz&oacute;n principal que luego define al resto de razones, tal y como lo ha expuesto el socialista P&eacute;rez Tapias.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; luego? Primero acord&oacute; la mesa del Congreso que daba la mayor&iacute;a al PP apoyado en Ciudadanos, despu&eacute;s vino el intento de enviar a Podemos al gallinero para ocultar a la tercera fuerza m&aacute;s votada, y finalmente pact&oacute; con Ciudadanos una serie de medidas econ&oacute;micas y fiscales que imped&iacute;an aplicar unas pol&iacute;ticas distintas a las del PP. La f&oacute;rmula de Rivera es igual que la de Rajoy, recortes y desigualdad afirmaba Pedro S&aacute;nchez en la pasada campa&ntilde;a electoral. M&aacute;s tarde y tras pactar con Ciudadanos, Los dirigentes del PSOE trataron de hacer un cambiazo entre su cambio de postura y la postura del cambio, pero no es lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE, sabiendo que esto es injustificable trata de externalizar sus contradicciones llegando incluso a decir por boca de un consejero de Susana D&iacute;az, que si Podemos sube en votos significar&iacute;a que la sociedad est&aacute; enferma: ya hay cinco millones de enfermos. La sociedad ha enfermado por los recortes, la precariedad, la incertidumbre, el paro cr&oacute;nico, las puertas giratorias y el empobrecimiento, no por el voto de la ciudadan&iacute;a. Lo que los de arriba califican de experimento y caos, los de abajo lo llamamos democracia. El cambio solo puede tener sentido si se revierten los recortes, se acaba con las pol&iacute;ticas que asfixian a la econom&iacute;a y se impulsa el cambio de modelo productivo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les fueron las razones que impidieron acordar <em>in extremis</em> un gobierno del cambio tras el documento presentado por Comprom&iacute;s? B&aacute;sicamente tres grandes escollos le impidieron al PSOE cumplir sus propias palabras; derogar las reformas laborales, priorizar la inversi&oacute;n social por encima del pago de la deuda y aceptar las 5 medidas de la PAH para superar la especulaci&oacute;n con las vidas de las familias. Pese a todo lo sucedido se ofreci&oacute; pactar una lista conjunta al Senado capaz de abrir el candado del PP en la c&aacute;mara alta. M&aacute;s de 200 ayuntamientos valencianos han pedido que se acuerde, pero no, gracias ha sido la respuesta que les ha dado Pedro S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Creo que ya hemos tenido bastante estos cuatro meses sobre las razones por las cuales no ha habido gobierno, as&iacute; que a partir de ahora ser&iacute;a m&aacute;s &uacute;til hablar de lo que va a suceder tras el pr&oacute;ximo 26J. &nbsp;He le&iacute;do con cierta sorpresa tres cosas al respecto: Susana D&iacute;az diciendo que hay que bajar al barro para ir contra Podemos, Jordi Sevilla, el responsable econ&oacute;mico, ha sentenciado que de ning&uacute;n modo el PSOE pactar&aacute; con &nbsp;Podemos tras las elecciones del 26J, y el fichaje para un supuesto ministerio de econom&iacute;a global &Aacute;ngel Ubide, que viene del banco Goldman Sachs previo paso por el FMI y considera que ser&iacute;a un error derogar la reforma laboral de Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos a un PSOE con un d&eacute;ficit de proyecto que solo ofrece pasado y apunta a Podemos como su enemigo a batir, a un PP cuyo &uacute;nico modelo para la ciudadan&iacute;a es resignarse a lo que hay y generar miedo al cambio. Ciudadanos, el mini yo del PP, repite la f&oacute;rmula vieja del miedo al mismo tiempo que dice ser la imagen moderada y racional. Moderado es aplaudir con un bienvenido sea el apoyo de un delincuente como Mario Conde. Racional como la defensa que hac&iacute;a Luis Garicano de las cl&aacute;usulas suelo en el campus de la FAES de 2013 porque representan lo que se entiende por libertad de mercado, mientras lanzaba diatribas contra el Tribunal Supremo por pretender eliminarlas. Una sentencia del Tribunal Supremo de 2015 anul&oacute; por abusivo y usurario un cr&eacute;dito bancario otorgado a un consumidor a un inter&eacute;s del 24,6%. Ahora la Comisi&oacute;n Europea da un ultim&aacute;tum a Espa&ntilde;a para modificar la legislaci&oacute;n por abusiva.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE corre el riesgo de sufrir de solipsismo, esto es, puede pensar que toda la realidad gira en torno a ellos y que todo se piensa y se mueve contra ellos. Si formalmente pretende hablar de cambio pero realmente se coloca en la <em>pole position</em> de la gran coalici&oacute;n, es posible que la ciudadan&iacute;a lo acabe penalizando. Empero existe la alternativa de formar un gobierno de progreso, de ah&iacute; que debamos aprovechar la oportunidad hist&oacute;rica para girar las instituciones en la misma direcci&oacute;n hacia donde ya se ha movido la sociedad. Miremos al futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mirar-futuro_129_3987840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 May 2016 18:28:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mirar al futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Iglesias,Pedro Sánchez,Albert Rivera,Podemos,PSOE,Cs - Ciudadanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confederación de almas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/confederacion-almas_129_4042549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73579bb5-0a42-4d5c-9b21-1e4905aa5826_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Iglesias abre con Garzón una ronda de contactos sobre su plan de Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Reducir la potencia democrática al significante izquierda sería un error. Cuando se pide una 'confluencia de izquierdas' no se busca una 'confederación de almas', sino entender la confluencia dentro del marco discursivo clásico 'de izquierdas'", señala Moruno</p></div><p class="article-text">
        En la conocida obra de Antonio Tabucchi llevada al cine y protagonizada por Marcello Mastroianni, Sostiene Pereira, hay un momento dentro del proceso de transici&oacute;n subjetiva que vive el protagonista que puede resultarnos &uacute;til para pensar nuestra coyuntura. Se trata del momento en el que el personaje del doctor Cardoso le cuenta a Pereira, la teor&iacute;a que hab&iacute;a aprendido en Francia sobre la confederaci&oacute;n de almas. Dicha teor&iacute;a niega la creencia seg&uacute;n la cual cada persona es &ldquo;uno&rdquo; por s&iacute; mismo, desligado de todo un abanico de &ldquo;yoes&rdquo; propios, puesto que seg&uacute;n indica la teor&iacute;a, la personalidad, es una pluralidad de uno mismo, una &ldquo;confederaci&oacute;n de almas&rdquo; porque cada uno est&aacute; compuesto a su vez muchos. Esta confederaci&oacute;n de almas que forman la personalidad de la persona, se rige por un yo hegem&oacute;nico que se superpone al resto, aunque nunca lo hace del todo y eternamente.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;adir&iacute;a que ese yo hegem&oacute;nico &ndash;y los yoes confederados-, son tambi&eacute;n resultado a su vez de una interacci&oacute;n m&aacute;s amplia, fruto de un ensamblaje social. Con todo, creo que el ejemplo de la confederaci&oacute;n de almas es extrapolable a la situaci&oacute;n plural y compleja que vivimos. &iquest;Cu&aacute;l vendr&iacute;a ser el yo hegem&oacute;nico actual? Aquel que sea capaz de incorporar una &ldquo;estructura de transversalidad&rdquo; acorde a una sociedad, cuya producci&oacute;n deviene cada vez m&aacute;s intensiva y cooperativa en la vida, al tiempo que es asolada y explotada bajo el r&eacute;gimen del tiempo financiero. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel que sea capaz de hegemonizar la centralidad, lo que en nuestro caso significa, inventar un nuevo centro de atenci&oacute;n, es decir, poner en el centro del debate pol&iacute;tico lo que se entiende que son consensos fraguados en la sociedad: paliar la desigualdad, defender los servicios p&uacute;blicos, acabar con la precariedad etc... Dicho de otro modo, la centralidad se compone de una transversalidad, que a su vez, toma cuerpo con las demandas instaladas en la sociedad -gracias al 15M, a las mareas, la PAH, gracias a la sociedad en movimiento-, para hacer de ellas algo central en la arena pol&iacute;tica electoral e institucional. 
    </p><p class="article-text">
        Las claves que identifican las posibilidades del cambio, no se explican entonces, por una simple suma entre quienes ya se consideran de izquierdas, como tampoco lo hace, por la necesidad de hacerse primero de izquierdas, para luego despu&eacute;s, llevar a cabo la transformaci&oacute;n pol&iacute;tica. Hay mucha m&aacute;s gente que defiende una sanidad p&uacute;blica que gente que la defiende consider&aacute;ndose de izquierdas. Si lo importante es la sanidad p&uacute;blica importa toda la gente que la defienda, no solo la que la defiende y es de izquierdas. Hay mucha m&aacute;s gente a la que le parece un horror la pol&iacute;tica de la UE con respecto a los refugiados, que gente a la que le parece un horror y se autodefine de izquierdas. La desigualdad, la precariedad, la violencia contra las mujeres&hellip;..
    </p><p class="article-text">
        Reducir la potencia democr&aacute;tica al significante izquierda ser&iacute;a un error. Cuando se pide una &ldquo;confluencia de izquierdas&rdquo; no se busca una &ldquo;confederaci&oacute;n de almas&rdquo;, sino entender la confluencia dentro del marco discursivo cl&aacute;sico &ldquo;de izquierdas&rdquo;, algo que por cierto, no ha sucedido en los ejemplos de confluencias hasta ahora existentes. Es importante diferenciar estos dos aspectos, pues rechazar una confluencia de izquierdas por las razones ya expuestas, no significa negar una confluencia en donde tambi&eacute;n est&eacute; &ldquo;la izquierda&rdquo; sumada a otras muchas sensibilidades, que dentro de un amplio marco de consenso, no necesitan ser lo mismo para estar de acuerdo en l&iacute;neas fundamentales. En una sociedad sometida al imperio de la deuda, en una sociedad donde la precariedad se instala como el nuevo modelo social y el mundo del trabajo se convierte en el mundo de la vida, existe la posibilidad real de juntar lo que antes era impensable; renunciar a la transversalidad social ser&iacute;a una irresponsabilidad hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la necesidad apremiante a la que nos enfrentamos, lejos de ser una confluencia electoral, pasa por enriquecer la confluencia con la ciudadan&iacute;a, donde no importe tanto compartir organizaci&oacute;n o formar parte de una como compartir una misma realidad, formar parte de un mundo en com&uacute;n. Para intensificar la democracia es necesario contar con la existencia de redes, instituciones sociales, contrapoder, tejido social, innovaci&oacute;n productiva, ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica y organizada. Ese es el verdadero reto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/confederacion-almas_129_4042549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Apr 2016 18:22:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Confederación de almas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democracia más allá de las urnas, trabajo más allá del empleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracia-alla-urnas-trabajo-empleo_129_5636557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/010749a5-d248-4909-b47b-621a86bca43f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Democracia más allá de las urnas, trabajo más allá del empleo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los movimientos sociales han entendido que la respuesta no puede seguir  insistiendo únicamente en la defensa de lo hasta ahora conquistado, sino  que deben explotar las posibilidades transformadoras que se abren en el  presente.</p></div><p class="article-text">
        <em>Eppur si mueve</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y sin embargo, se mueve&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Galileo Galilei</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Una de las artes en la pol&iacute;tica es insistir en una demanda particular que, a pesar de ser plenamente realista, factible y leg&iacute;tima, inquieta el coraz&oacute;n de la ideolog&iacute;a hegem&oacute;nica.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Slavoj Zizek</em>
    </p><p class="article-text">
        Han pasado casi dos a&ntilde;os desde que la indignaci&oacute;n llen&oacute; las plazas y las redes con su particular mezcla de euforia, voluntad y apoyo mutuo. Desde entonces, al no proporcionar im&aacute;genes tan espectaculares como la ya ic&oacute;nica foto de la Puerta del Sol resplandeciente, algunos han dado por muerto al movimiento. Sin embargo, durante los &uacute;ltimos meses hemos visto todo lo contrario.  
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones del &uacute;ltimo estudio de la Fundaci&oacute;n BBVA sobre las perspectivas, actitudes y valores centrales de los ciudadanos en 10 pa&iacute;ses europeos sugieren que el discurso elaborado por los indignados es ya el marco interpretativo de la crisis para el com&uacute;n de la gente.  Por otra parte, en vez de optar por la representaci&oacute;n parlamentaria, los movimientos parecen haber optado por una praxis democr&aacute;tica m&aacute;s directa.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo m&aacute;s conocido de este pragmatismo de movimiento es la ampliamente apoyada Iniciativa Legislativa Popular por la daci&oacute;n en pago. Pero existe otra demanda clave que se dar&aacute; a conocer en forma de ILP a lo largo de las pr&oacute;ximas semanas en Catalu&ntilde;a y en el &aacute;mbito europeo. Se trata de la iniciativa por la Renta B&aacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas iniciativas se enfrentan a la multiplicidad de lagunas democr&aacute;ticas que caracterizan al r&eacute;gimen surgido de la Transici&oacute;n. Pero mientras que la ILP de la daci&oacute;n en pago se centra en las injusticias vinculadas a uno de los pilares b&aacute;sicos del modelo productivo y social espa&ntilde;ol (el ladrillo), la Renta Garantizada de Ciudadan&iacute;a y la Renta B&aacute;sica apuntan a las contradicciones que surgen de las relaciones entre el capital, el trabajo y la vida en com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algunos se preguntar&aacute;n de d&oacute;nde habr&aacute; salido la idea de que, sabiendo que el sistema econ&oacute;mico est&aacute; hundido y es incapaz de generar empleo, se piense que una renta garantizada por el mero hecho de ser adulto y vivido aqu&iacute; m&aacute;s de 12 meses es una opci&oacute;n. Algunos incluso lo tachar&aacute;n de indolencia. Pero estas reacciones ignorar&iacute;an la realidad que se ha vivido desde el movimiento y lo profundo que ha sido como proceso de socializaci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Lejos de tratarse de una mera expresi&oacute;n colectiva de ideales, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la movilizaci&oacute;n ha realizado un trabajo pedag&oacute;gico formidable que ha confluido de forma fortuita con la consolidaci&oacute;n de un sector demogr&aacute;fico marcado por la precariedad. Un sector inmerso en una realidad material desoladora y sin narrativa, que por lo general cuenta con una cualificaci&oacute;n muy por encima de las posibilidades laborales existentes. A pesar de buscar trabajo donde lo haya, muchas de estas personas se encuentran con una abundancia de tiempo libre que les permite, en la medida de lo posible, elevar el foco, reflexionar y poner en duda lo que se presenta como una l&oacute;gica objetiva y neutra.
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a extra&ntilde;ar a nadie que se promuevan ahora estas iniciativas ya que no solo constituyen una lectura alternativa al caos del <em>statu quo,</em> sino que tambi&eacute;n ofrecen soluciones sencillas a los problemas reales de quienes m&aacute;s sufren los efectos de la crisis. En unas condiciones materiales tan adversas, donde el empleo que se ofrece es temporal y mal pagado, no es dif&iacute;cil concluir que una sociedad fundada sobre el eje del empleo funciona al mismo tiempo como embudo y zanahoria, precisamente, -o por ello mismo-, cuando &eacute;ste pierde su centralidad en la reproducci&oacute;n de la vida. 
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;El tiempo de trabajo&rdquo;, dec&iacute;a Marx, &ldquo;es para el capital el &uacute;nico principio determinante&rdquo;, pero, actualmente, &ldquo;el trabajo inmediato deja de ser el elemento determinante de la producci&oacute;n&rdquo;. Ante la imposibilidad de seguir pensando en el empleo como la v&iacute;a de integraci&oacute;n social y econ&oacute;mica, en una sociedad cuyo motor productivo reside cada vez m&aacute;s en la producci&oacute;n social, que incluye pero desborda a la jornada laboral, vemos c&oacute;mo va desapareciendo la seguridad vital asociada a la tenencia de empleo.  
    </p><p class="article-text">
        Aparte de los indignados, quienes m&aacute;s han entendido esta transformaci&oacute;n son los gur&uacute;s de la nueva gesti&oacute;n empresarial. Este paradigma da por hecho que la noci&oacute;n clave para ubicarse en una realidad cambiante es la de pasar de considerar a la poblaci&oacute;n como trabajadores, para convertirla ahora en supuestos protagonistas de su vida, en empresarios con la responsabilidad de desarrollar sus propias capacidades en el mundo-empresa.  
    </p><p class="article-text">
        De lo contario, cada cual ser&aacute; culpable individual de su situaci&oacute;n. Se trata de una construcci&oacute;n discursiva que pone el foco en el desarrollo personal, la responsabilidad o el trabajo en equipo, que entiende que debes servir las necesidades del mercado y no al rev&eacute;s. Lejos de la emancipaci&oacute;n y en ausencia de un poder colectivo, la gente se ve m&aacute;s sometida a las necesidades empresariales y financieras que les conducen por el camino hacia la servidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta opci&oacute;n, los movimientos sociales han entendido que la respuesta no puede seguir insistiendo &uacute;nicamente en la defensa de lo hasta ahora conquistado, sino que deben explotar las posibilidades transformadoras que se abren en el presente. Si el empleo no es ninguna garant&iacute;a para el desarrollo vital, no se puede esperar que el reparto de la riqueza recaiga unilateralmente en el salario, o en la b&uacute;squeda individual personificada en esa atomizaci&oacute;n extendida llamada emprendedora.  
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;a tras d&iacute;a, la narrativa que llega a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n habla de los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n o de las ineficiencias que impregnan la arquitectura institucional y hegemon&iacute;a cultural surgidas en Espa&ntilde;a desde la Transici&oacute;n, pero en ning&uacute;n caso, plantean la posibilidad democr&aacute;tica de romper con la l&iacute;nea marcada desde el dogma neoliberal. Quienes se movilizan han entendido que es la hora de erosionar esa idea enquistada y desenvolver las capacidades hist&oacute;rico-pol&iacute;ticas que tenemos delante, de trabajar para que la fortuna y la virtud terminen por encontrarse al lado de la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Delclós, Jorge Moruno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracia-alla-urnas-trabajo-empleo_129_5636557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Apr 2013 18:03:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Democracia más allá de las urnas, trabajo más allá del empleo]]></media:title>
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